¿Por qué el odio religioso se propaga más durante las crisis? Así funciona su viralidad en redes

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Elías Manuel Said Hung, Catedrático de Ciencias Sociales y Jurídicas, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

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El odio y los comentarios hostiles están presentes de manera muy frecuente en redes sociales como X (antes Twitter) y aunque no hay tantos mensajes religiosos ofensivos como de otros tipos, sí están entre los más intensos y preocupantes en España.

Muchas personas creen que los mensajes de odio que más insultos contienen son los que más se comparten y amplían en redes. Sin embargo, una investigación ha descubierto que lo que hace que un mensaje de odio se viralice no es su nivel de agresividad, sino el momento en que se publica.

Las crisis generan siempre reacciones

El estudio forma parte del proyecto Hatemedia Religion (PC-24-0050) y analiza más de 19 000 mensajes de odio publicados en X. Los investigadores analizaron 53 000 comentarios bajo noticias de seis grandes medios digitales españoles (El Confidencial, 20Minutos, El País, Público, Ok Diario y ABC) con distintas orientaciones políticas. De ellos, identificaron 19 107 como discurso de odio, clasificados según el tipo (político, inmigración, mujeres, religioso o general), la orientación del medio y el nivel de intensidad (de faltas leves o nivel 1 a amenazas directas o nivel 4).

Entre los hallazgos, el análisis reveló que el 92,7 % de los mensajes no recibió ninguna respuesta. El factor que más aumentó la probabilidad de interacción fue que el mensaje estuviera relacionado con un evento de actualidad: incluso con baja agresividad, en contexto de crisis generaba siempre más reacciones.

Sistema de codificación multidimensional usado en HatemediaReligion.
Proyecto HatemediaReligion, CC BY

La intensidad del insulto no predice la viralidad

Contra la intuición más extendida, el análisis reveló que un comentario poco respetuoso –nivel 1– tiene la misma probabilidad de viralizarse que una amenaza directa –nivel 4–. La intensidad del mensaje no determina si se amplificará. Lo mismo ocurre con el tipo de odio religioso. Un comentario contra musulmanes se amplifica igual que uno contra evangélicos. La religión específica no cambia el resultado.

Otro descubrimiento fue que la orientación política del medio no cambió el patrón. Un mensaje de odio se propagó igual en medios de derechas, de centro o de izquierdas. Esto significa que no amplificamos selectivamente según nuestras creencias políticas. Estamos expuestos a tantos mensajes de odio que dejamos de reaccionar ante ellos. Este fenómeno se llama fatiga por indignación.

Este descubrimiento contradice lo que muchos creían. Las redes no amplifican solo los mensajes más agresivos o emocionales. Tampoco amplificamos solo lo que coincide con nuestras ideas. En realidad, reaccionamos de forma parecida porque estamos cansados de ver tanto odio.

Por eso, centrarse solo en eliminar amenazas graves no es suficiente. El problema no es solo el lenguaje, sino cuándo aparece el mensaje. Un comentario puede hacerse viral si se publica en el momento adecuado.

El odio amplificado

Así, el contexto temático se presenta como el predictor principal de la viralización robusta del discurso de odio por encima de la intensidad del mensaje o la orientación del medio.

Los investigadores dividieron los mensajes en categorías. Algunos estaban ligados a crisis nacionales, otros a crisis internacionales, otros a conflictos políticos internos y algunos no tenían relación con ningún evento importante.

Los resultados fueron muy claros. El odio religioso vinculado a crisis nacionales e internacionales se amplificó mucho más. En concreto, el odio religioso ligado a crisis internacionales fue amplificado un 150 % más que el que no tenía conexión con ningún evento.

Mapa de calor de ‘engagement’: contexto y tipo de odio. Los colores más oscuros indican una mayor viralidad.
Proyecto HatemediaReligion, CC BY

La amplificación no depende de la fuerza del insulto. Depende del evento que rodea al mensaje. Cuando algo importante ocurre, los algoritmos de X detectan que muchas personas hablan de ello. Entonces amplifican todo lo relacionado con ello, incluso el odio. Es como una onda de radio. La onda no se amplifica por lo fuerte que se grite, sino por el tamaño del espacio en el que se está gritando.

El odio político era el más frecuente de todos, pero generó la menor amplificación. ¿Por qué? Porque estamos acostumbrados a vivirlo constantemente y ya no nos sorprende. Es como si tuviéramos fatiga por escuchar y leer tantos insultos políticos.

La facilidad de marcar como favorito

El odio religioso no generó más respuestas directas que otros tipos de odio, pero sí fue compartido y marcado como favorito mucho más. Pero ¿por qué es esto importante? Hay una diferencia clave entre dos formas de amplificación. Responder a un mensaje requiere pensar y escribir. Compartir un mensaje o marcar como favorito es mucho más fácil. Solo requiere un clic.

El odio religioso afecta a creencias y valores muy personales, por eso provoca emociones intensas. Cuando alguien siente esa emoción, tiende a compartir el mensaje para reafirmarse, no para debatir.

El patrón es claro. El odio religioso genera amplificación silenciosa. No genera debate abierto. Simplemente se propaga de forma pasiva dentro de grupos que comparten las mismas creencias.

Tres estrategias basadas en evidencia

Los descubrimientos de este estudio son importantes porque marcan la importancia del contexto. Esto cambia cómo debemos actuar.

  • Las redes sociales deben estar más alerta. Las plataformas como X no deberían enfocarse solo en los mensajes agresivos. Deberían estar más vigilantes durante las crisis. ¿Cómo? Aumentando la supervisión cuando ocurren eventos importantes nacionales o internacionales. Los recursos de moderación deben concentrarse en esos momentos. Es cuando el odio se amplifica más. Es cuando el riesgo es mayor.

    El odio religioso es como un eco en una sala. No se amplifica porque sea más fuerte, sino porque encuentra un espacio mayor. En una crisis, ese espacio crece y el mensaje resuena mucho más.

  • Educación en redes sociales. No basta con reconocer un insulto. En las crisis somos más emocionales y compartimos sin pensar. Por eso, en la escuela hay que enseñar cómo funcionan las redes y cuándo somos más vulnerables a amplificar odio.

  • Actuar rápido, antes de que el problema se agrave. Los expertos no deben esperar a que aparezcan amenazas graves; deben actuar antes. Frenar burlas y descalificaciones iniciales antes de que escalen a amenazas. Es como apagar un fuego pequeño antes de que se convierta en incendio.

No es lo que se dice, es cuándo se dice

El hallazgo central es simple y claro: la viralidad del odio religioso no depende de lo que se dice, sino de cuándo se dice. Centrarse solo en eliminar palabras agresivas es insuficiente: el verdadero problema es el momento en que aparece el mensaje, cuando todos prestamos atención a una crisis.

Las redes sociales, los periódicos, los educadores y cada ciudadano debe comprender este patrón. Si lo entienden, pueden reducir el odio digital. El desafío no es solo sobre palabras. No es un problema del lenguaje. Es un problema social. Es un problema del momento.

Necesitamos cambiar la forma en que pensamos. No es suficiente con eliminar insultos. Debemos entender cuándo somos más vulnerables. Y, sobre todo, debemos proteger la conversación pública durante las crisis.

The Conversation

El estudio forma parte del proyecto HATERELIGION (PC-24-0050), financiado por la Fundación Pluralismo y Convivencia, ejecutado desde la Universidad Internacional de La Rioja, y analiza más de 19.000 mensajes de odio publicados en X.

Beatriz Esteban Ramiro no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Por qué el odio religioso se propaga más durante las crisis? Así funciona su viralidad en redes – https://theconversation.com/por-que-el-odio-religioso-se-propaga-mas-durante-las-crisis-asi-funciona-su-viralidad-en-redes-272470