El gobierno de Delcy Rodríguez entrega a Estados Unidos el control de la quinta parte de las reservas petroleras de Venezuela

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Luis Zambrano-Sequín, Profesor – Investigador, Universidad Católica Andrés Bello

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Representantes oficiales de los gobiernos de los Estados Unidos y Venezuela han anunciado la firma de un acuerdo que otorga a los EE. UU. el control, aunque no la propiedad, del 20 % de las reservas probadas de petróleo de Venezuela, las más grandes del mundo, que suman más de 300 000 millones de barriles.

Esto implica que el Gobierno estadounidense se asegura el acceso y el control sobre 65 000 millones de barriles de petróleo y el gas natural asociado, durante un período de al menos 25 años. Un logro notable considerando que las reservas probadas de petróleo en EE. UU. son de 46 000 millones de barriles y sus reservas estratégicas ascienden a 727 millones de barriles.




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Lo que se sabe del acuerdo

La información sobre los detalles del acuerdo aún es muy limitada. Se conoce que el acuerdo compromete el desarrollo y la explotación de 17 campos petroleros que contienen unos 90 000 millones de barriles de las reservas probadas del país. De estos campos, 9 están localizados en la zona norte de la Faja Petrolífera del Orinoco. Se trata de yacimientos de petróleo pesado (entre 10° y 22,3° API) y extrapesado (menos de 10° API) y son campos que, en su mayoría, deben ser desarrollados desde cero (greenfields). Los 8 campos restantes, son campos maduros que contienen crudos medianos (entre 22,3° y 31,1° API) que han sido ya explotados pero que requieren de importantes inversiones para reactivarlos después de décadas de abandono.

Para Venezuela, de poderse implementar y desarrollar el acuerdo, la producción petrolera podría incrementarse en 1,5 millones de barriles por día. A este ritmo de producción, extraer el petróleo y el gas natural involucrado en estos campos podría tomar un lapso de al menos 120 años. No es por casualidad que el presidente Trump ha anunciado que el acuerdo con Venezuela le otorga a EE. UU. el control de las reservas venezolanas por una centuria.

Desarrollar, poner en capacidad de producir y operar estos campos requiere cuantiosas inversiones y financiamiento. Las estimaciones iniciales suponen que se requerirán unos 90 000 millones de dólares en inversiones, financiamiento por unos 10 000 millones y recursos para cubrir los costos de operación por unos 140.000 millones de dólares. Desde luego, ni PDVSA (la empresa estatal petrolera venezolana), ni el gobierno del país ni el sector privado local disponen de estos recursos.

¿Cómo se podría implementar el acuerdo anunciado?

El presidente Trump ha sido enfático al declarar que la concreción de este acuerdo no implicará compromisos financieros para el Gobierno Federal. Todo ello implica que el programa solo será posible con la participación de las empresas petroleras, especialmente las grandes corporaciones internacionales, con preferencia de origen estadounidense.

Lo que ha trascendido es la creación de una empresa conjunta (joint venture) que establece una alianza entre la Office of Strategic Capital (OSC), una dependencia del Pentágono creada para atraer la inversión privada en áreas esenciales para la seguridad de los EE. UU., y un grupo privado local que aún está por definirse. La empresa recibiría concesiones del Gobierno de Venezuela para explotar los campos petroleros ya señalados por un lapso suficiente para garantizar la viabilidad económica de las inversiones. En principio, 25 años (renovables).

Esta empresa estaría en condiciones de firmar contratos de participación productiva (CPP) –figura prevista en la Ley Orgánica de Hidrocarburos que entró en vigencia a partir de enero de 2026–, que permitirían a las empresas petroleras seleccionadas extraer y comercializar los hidrocarburos.

Se estima que estos CPP, dados los parámetros establecidos en el marco legal que regula los aportes fiscales al Gobierno de Venezuela (government take), garantizarían un ingreso fiscal equivalente a 19 dólares por barril producido bajo el acuerdo. Esta estimación supone un precio de referencia de 65 dólares por barril, una tasa de regalía del 16 % y una tasa de impuesto sobre la renta del 34 %. Bajo estos parámetros, se ha calculado que el acuerdo podría representar un ingreso adicional para el Estado venezolano de 209 000 millones de dólares.

Un acuerdo de largo plazo como este, en el contexto político-institucional que prevalece hoy en Venezuela, supone retos legales importantes ya que, en principio, se estarían violando disposiciones constitucionales y jurídicas relevantes asociadas con el ejercicio de la soberanía nacional.




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Constitucionalidad y seguridad jurídica

Además, y no es un detalle menor, la administración actual del gobierno en Venezuela está ejercida por personas que adolecen de legitimidad interna y externa. De aquí que surgen las preguntas: ¿puede el gobierno interino comprometer a largo plazo estas reservas petroleras?, ¿puede garantizarse a las empresas e inversionistas que las decisiones tomadas por un gobierno con un piso político tan endeble serán respetadas por un gobierno futuro, con mayor legitimidad?

Las respuestas a estas preguntas involucran aspectos de máxima relevancia ya que la viabilidad del acuerdo, en cuanto a inversión y financiamiento (privados), requiere de magnitudes considerables de dinero e involucra lapsos de muy largo plazo. Por tanto, la seguridad jurídica pasa a ser una variable determinante en el proceso de toma de decisiones.




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Las circunstancias estadounidenses

Tampoco hay que olvidar que hay un ciclo político-electoral en marcha en los EE. UU. No es casual que el anuncio de este acuerdo se haga en los meses previos a las decisivas elecciones de medio mandato del próximo noviembre, tomando en cuenta los problemas que están confrontando el presidente Trump y el Partido Republicano para garantizarse la victoria en esos comicios. Mostrar un éxito económico como el que se supone que está implícito en este acuerdo daría a la debilitada administración Trump algunas ventajas que, cabe esperar, mejorarían sus posibilidades electorales.

Para Venezuela volver a un régimen de concesiones, a casi cinco décadas de la nacionalización del petróleo, es un tema controversial, con implicaciones que exceden, por mucho, las consideraciones meramente económicas. La soberanía sobre el uso de los recursos minerales ha sido, a lo largo de la historia del país como república, un asunto de la máxima trascendencia.

Que un acuerdo de esta naturaleza ocurra en momentos de elevada incertidumbre y tensión política no es, con certeza, una buena noticia para muchos.

The Conversation

Luis Zambrano-Sequín no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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Aceca, el palacio real que España perdió

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Javier Novo Sánchez, Profesor Ayudante Doctor de Historia del Arte, Universidad de Málaga

Nos encontramos en 1668. El príncipe Cosme III de Médici está de viaje por España. Y, en una breve parada en medio del periplo, su dibujante, Pier Maria Baldi, decide “retratar” la casa real de Aceca, hoy prácticamente desaparecida.

Hagamos una rápida semblanza de la aventura europea emprendida por el joven heredero florentino. Su propósito era formarse como futuro gobernante del Gran Ducado de Toscana. Para ello se propuso visitar y conocer los Países Bajos, Francia, Inglaterra, Portugal y, también, España. Su estancia en la península ibérica duró seis intensos meses, desplazándose desde Cataluña hasta Galicia, pasando por Aragón, Castilla, Madrid, Andalucía, Extremadura y el territorio portugués.

Recorría el país arropado por un séquito de cortesanos. Entre ellos, Lorenzo Magalotti, autor de la crónica oficial de la expedición. Dicho relato contiene además ochenta y seis vistas panorámicas de ciudades, villas, monumentos y paisajes rurales de la España del Barroco, realizadas por Baldi. Entre ellas se encuentra la de la casa real de Aceca.

Pabellón cinegético

Aceca, que hoy pertenece al municipio de Villaseca de la Sagra, se encuentra a medio camino entre la ciudad de Toledo y el Real Sitio de Aranjuez. En el siglo XVI era un paraje codiciado por la monarquía española y el emperador Carlos V compró allí una fortaleza medieval en 1534.

A partir de 1556 su hijo, Felipe II, transformó el viejo castillo en un palacio de recreo ideal para las temporadas de caza, aprovechando que en la zona había abundancia de lobos. Las obras se dilataron más de veinte años por coincidir con el proyecto de El Escorial. De hecho, ambas empresas se llevaron a cabo en un inconfundible estilo herreriano.

Pintura de un palacio real con tres alturas y una torre, con dos edificios separados.
Jusepe Leonardo, Vista del Real Sitio de Aceca, 1637.
Museo Arqueológico Nacional

Los mejores arquitectos del rey trabajaron en ellas. Maestros como Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera dejaron su huella y levantaron en Aceca una obra majestuosa para el esparcimiento de los Austrias y de los primeros Borbones.

Magnificencia artística

Para juzgar la categoría de las construcciones de Aceca contamos, aparte del diseño de Baldi, con dos documentos gráficos anteriores: una planta del siglo XVI y un lienzo de 1637 del pintor Jusepe Leonardo. Asimismo, poseemos una descripción muy valiosa, gracias al escritor e historiador Juan Álvarez de Quindós.

El edificio principal era una sólida mole de planta rectangular. Contaba con múltiples ventanas y una torre angular cubierta con un chapitel, que es un tipo de tejado piramidal. Poseía, además, una entrada con arco de medio punto y dos patios interiores.

Plano de la Casa Real de Aceca, atribuido a Juan de Herrera, siglo XVI.
Plano de la Casa Real de Aceca, atribuido a Juan de Herrera, siglo XVI.
Archivo General de Simancas, Valladolid, MPD,20,054.

Su esplendor interior era asombroso: la capilla escondía el valioso Tríptico de la Adoración de los Reyes Magos, obra de Hans Memling. Esta joya del arte flamenco, fechada hacia 1570, se expone actualmente en el Museo del Prado.

Junto al palacio se levantó la Casa de Oficios, una estructura semejante a la anterior pero más humilde. Era la residencia de los cortesanos y la burocracia de la Corona, y albergaba una buena caballeriza. El acceso se realizaba a través de un pórtico soportado por columnas.

En el primer plano del diseño de Baldi se sitúa una casa muy modesta. No se sabe cuál era su función, pero se cree que pudo ser el hogar del guarda que cuidaba del palacio durante las largas ausencias de la Familia Real.

Errores de un dibujo apresurado

La comitiva apenas se detuvo en Aceca. El objetivo era llegar a Toledo antes de anochecer y tomar posesión del alojamiento que estaba preparado para ellos. Baldi aprovechó esa fugaz pausa para dibujar el conjunto palaciego. De hecho, el propio artista aparece retratado en primer plano, a lomos de un asno, trabajando afanosamente en el boceto.

Debido a la prisa, el diseño contiene algunas imprecisiones. Tomando como base creíble el lienzo de 1637, el autor representó un palacio poco fiel al modelo, eliminando por completo la planta superior. Tampoco es muy exacto el número de vanos y chimeneas del tejado.

Además, dibujó un paisaje desolado con apenas vegetación, a diferencia de lo que muestra el cuadro pintado medio siglo antes. Todo tenía su explicación. Baldi era, además de pintor, arquitecto, por lo que priorizaba las moradas del rey sobre el paisaje y las personas.

Debido a la precipitación con la que fue realizada la traza inicial, el autor no pudo subsanar los defectos en la versión definitiva que hoy podemos contemplar, elaborada años más tarde en su estudio florentino.

Triste final

A pesar de su robustez, los muros de Aceca no resistieron el paso del tiempo. Los cambios en los gustos de la realeza dictaron sentencia a partir del siglo XVIII, y la invasión napoleónica de 1808 marcó el inicio de una ruina irreversible. El complejo palatino sufrió daños irreparables durante la Guerra de la Independencia, tras la cual quedó sumido en la desidia y el abandono.

Los escasos restos que de él se conservan se encuentran hoy dentro de una finca privada. Apenas pueden identificarse ya unas pocas estructuras del pabellón de caza ideado por Felipe II.


El proyecto cuenta con el apoyo del The Medici Archive Project de Florencia, dirigido por Alessio Assonitis, experto internacional en los Medici, y del Centro Interdipartimentale di Ricerca sull’Iconografia della Città Europea, dirigido por Alfredo Buccaro, experto internacional en iconografía urbana. Además, colaboran la Biblioteca Medicea Laurenziana y el Kunsthistorisches Institut de Florencia.


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The Conversation

Francisco Javier Novo Sánchez recibe fondos para el proyecto de investigación PID2023-147647NB-I00 financiado por MCIU /AEI /10.13039/501100011033 / FEDER, UE, concedido para el período 2024-2027

ref. Aceca, el palacio real que España perdió – https://theconversation.com/aceca-el-palacio-real-que-espana-perdio-287984

Lo que la medicina tradicional china puede enseñarnos sobre la “consciencia sana”

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antonio Martín, Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Gregorio Marañón, Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón IiSGM ; Universidad Nebrija

Chay_Tee/Shutterstock

Hoy en día, la neurociencia considera la conciencia como un mecanismo que está encerrado en el cerebro, como algo que nos permite ser conscientes de información que, de otro modo, sería inconsciente. Esta visión se sustenta en una suposición: que la conciencia es un mecanismo autónomo y autosuficiente, una entidad oculta a la espera de ser localizada y explicada.

Mi propia investigación siguió inicialmente esta línea de pensamiento, considerando la conciencia como un programa cognitivo creado por áreas concretas del cerebro humano. Sin embargo, el problema de concebir la conciencia como algo tangible es que, en realidad, no podemos “ubicarla”.

Los investigadores han bautizado esto como el “problema difícil de la conciencia”: ¿cómo es posible que los mecanismos cerebrales físicos se experimenten subjetivamente en lugar de ser meramente inconscientes?

La medicina tradicional china concibe la conciencia de una forma totalmente diferente. No la ve como un mecanismo o una entidad, sino como una “luz” que brilla cuando nuestro universo interior está en armonía.

Según esta visión, la conciencia no puede localizarse, extraerse ni estudiarse de forma aislada, ya sea un cerebro en un laboratorio o un programa en un ordenador. En cambio, se asemeja más a una cualidad que una persona puede poseer, similar a conceptos como la salud o la belleza. Al igual que la salud y la belleza, la conciencia puede aparecer y desaparecer, pero su luz brilla con mayor intensidad cuando todo el conjunto cuerpo-mente está en equilibrio.

La conciencia en la China antigua

Las primeras referencias al concepto de conciencia en China se remontan a hace aproximadamente 2 200 años, en el Canon Interno del Emperador Amarillo (黃帝內經; HuangDi NeiJing), que explica el concepto de lo sagrado que se manifiesta, conocido como luz espiritual (; Shen).

A diferencia de la palabra china contemporánea para “conciencia” (意識; YiShi) –que está influenciada por el concepto de “atención” de la psicología cognitiva occidental–, el concepto tradicional se refiere a una fuerza misteriosa del universo presente en los seres vivos.

Aunque se considera que la conciencia está coordinada por el corazón, esta surge de la armonía y la conexión de todos los órganos. No puede localizarse ni separarse de los procesos corporales. Por lo tanto, cuando la conciencia brilla con intensidad (神明; ShenMing), una persona encarna un estado óptimo de salud y sabiduría.

En términos físicos, una conciencia sana se manifiesta no solo como vigilia, estado de alerta y capacidad de respuesta, sino también como ojos brillantes, claridad mental y una presencia consciente.

Cinco personas haciendo ejercicio en un parque
Actividades como el tai chi pueden ayudar a desarrollar una conciencia sana.
Cheng Shi Song/Unsplash

Por el contrario, cuando se rompe el equilibrio, la conciencia ilumina un campo más reducido y surgen perturbaciones. En la medicina tradicional china, las perturbaciones y la falta de armonía se producen cuando se pierde el equilibrio natural entre los órganos, como el corazón y el hígado.

Las consecuencias son la falta de atención o la indiferencia hacia el entorno, trastornos del sueño, falta de creatividad o de sentido en la vida, sensación de irrealidad, ansiedad, impulsividad, aislamiento social, dolor de cabeza y fatiga.

Esto conduce, en última instancia, a la “enfermedad del espíritu y la mente” (神志病; ShenZhiBing), un estado que se corresponde con el concepto occidental de mala salud mental o enfermedad mental.




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Conciencia y salud mental

Tanto en la tradición occidental como en la tradicional china, la salud mental puede definirse, en términos generales, como un “estado de bienestar que permite a las personas hacer frente al estrés normal de la vida y desenvolverse de forma productiva”. La gran diferencia radica en dónde se sitúa ese “bienestar”. En las tradiciones occidentales, la salud mental está regida principalmente por la mente. En la medicina tradicional china, una conciencia sana surge de la armonía entre el cuerpo y la mente en su conjunto.

Las tradiciones chinas pueden, por lo tanto, enseñarnos cómo proteger la salud de nuestra conciencia a través de una serie de enfoques holísticos diferentes. Muchas de estas prácticas ya le resultarán familiares. Pueden adoptar la forma de actividades como la meditación, la atención plena o el yoga, o de hábitos cotidianos como la alimentación y el sueño.

Cualquiera que haya viajado a China y haya paseado por un parque se habrá sorprendido al ver a tanta gente, sobre todo personas mayores, practicando tai chi en grupo. El tai chi es un arte marcial antiguo que combina movimientos lentos y fluidos con respiración profunda y concentración mental. Su práctica ha demostrado ser muy prometedora para mejorar el equilibrio, reducir el estrés y fortalecer el cuerpo sin impactos.

En lo que respecta al sueño, las sociedades modernas chinas y occidentales tienen problemas similares, especialmente en nuestra era actual de teléfonos inteligentes e hiperconectividad. Sin embargo, China está recurriendo a su antigua visión tradicional de la salud mente-cuerpo y se está esforzando por desarrollar políticas que promuevan activamente la salud del sueño.

Dar prioridad al sueño mediante prácticas como una adecuada higiene del sueño protege directamente tanto nuestra salud física como mental. En concreto, protege contra las enfermedades cardíacas y potencia nuestras capacidades cognitivas.




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Todos podemos aprender mucho de la antigua concepción china de la conciencia, que considera la mente y el cuerpo como un todo inseparable y creó actividades que reflejan esta idea.

Aunque muchos de nosotros practicamos habitualmente actividades de atención plena –ya sea tai chi, meditación, yoga u otras–, es importante recordar por qué existen estas prácticas en primer lugar. Lejos de limitarse a ejercitar o relajar el cuerpo o la mente, ofrecen una forma de unificar y armonizar todo nuestro ser, con el objetivo de fomentar una conciencia brillante y saludable.

The Conversation

Antonio Martín es miembro de la Asociación para el Estudio Científico de la Conciencia (ASSC). Dirigió proyectos de investigación en el Instituto de Posgrado de la Mente, el Cerebro y la Conciencia (GIMBC) de la Universidad Médica de Taipéi (Taiwán) y en el Centro de Investigación Avanzada en Medicina del Sueño (CARSM) de Santé Québec Nord-de-l’Île-de-Montréal (Canadá). Actualmente es miembro de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Gregorio Marañón (FIBHGM) y del Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón (IiSGM) del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (España).

ref. Lo que la medicina tradicional china puede enseñarnos sobre la “consciencia sana” – https://theconversation.com/lo-que-la-medicina-tradicional-china-puede-ensenarnos-sobre-la-consciencia-sana-289269

El cine evoca a las “pioneras” del fútbol femenino español, que sigue en lucha por la igualdad real

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lucía Reyes, Profesora del Área de Didáctica de la Educación Física, Universidad de Castilla-La Mancha

Fotograma de la película _Pioneras: solo querían jugar_. RTVE

Durante décadas, jugar al fútbol siendo mujer ha significado desafiar las normas sociales. La película Pioneras: solo querían jugar, estrenada en España el pasado 12 de junio, recupera la historia de un grupo de mujeres que abrieron camino cuando practicar este deporte era considerado impropio para ellas. Pero la cinta no solo nos habla del pasado. También nos invita a preguntarnos qué barreras encuentran hoy las niñas y adolescentes que quieren jugar al fútbol.

Tráiler oficial de la película Pioneras: solo querían jugar

Cuando jugar era un acto de rebeldía

Las protagonistas de esta historia representan a una generación de mujeres que tuvo que enfrentarse a situaciones que iban más allá de la falta de oportunidades. Durante mucho tiempo, el fútbol se ha considerado un deporte “apropiado” para los hombres. Por eso, para muchas mujeres, jugar no era solo practicar un deporte. Era cuestionar lo que la sociedad esperaba de ellas.

Hoy, el fútbol femenino vive un momento de gran crecimiento en España. Los éxitos de la selección española, como la victoria en el Mundial de 2023 o en la UEFA Women’s Nations League de 2024 y 2025, han impulsado su popularidad. Sin embargo, durante buena parte del siglo XX, las futbolistas apenas tuvieron oportunidades para entrenar y competir. Muchas jugaron sin apoyo familiar, sin respaldo institucional y con muy pocos recursos.

Hacer una tortilla o marcar un gol

El contexto social de la época queda reflejado en una entrevista realizada en 1972 a la futbolista Victoria Hernández tras un partido entre España e Italia. En lugar de preguntarle por el encuentro, el periodista quiso saber qué le resultaba más fácil: si hacer una tortilla de patatas o marcar un gol. Aquella pregunta decía mucho sobre la época. Importaba averiguar si una deportista cocinaba bien antes que relatar cómo jugaba y vivía el fútbol.

La historia de estas mujeres muestra que antes muchas tuvieron que luchar incluso por poder entrar en un campo. Hoy, la mayoría de las niñas puede hacerlo, pero todavía existen mensajes y experiencias que condicionan la posibilidad de formar parte de ese espacio. La pregunta ya no es solo quién puede jugar, sino si la jugadora encuentra las condiciones necesarias para seguir haciéndolo.

Las barreras no han desaparecido

Cada vez más niñas juegan al fútbol, existen ligas profesionales, el fútbol femenino tiene una mayor presencia en los medios de comunicación y las competiciones despiertan un interés creciente.

Sin embargo, que las mujeres puedan jugar no significa que exista una igualdad real de oportunidades. Las barreras siguen ahí, aunque hoy son diferentes. Muchas niñas crecen en entornos donde el fútbol se sigue viendo como un deporte “de chicos”. Ese mensaje llega a las familias, a los colegios y también a los propios equipos. Poco a poco, muchas niñas acaban dudando de si su práctica también es para ellas.

También persisten limitaciones estructurales y distorsiones en la representación social. El deporte femenino aparece menos en los medios, dispone de recursos inferiores y la mayoría de los puestos de responsabilidad están ocupados por hombres. Todo eso hace que muchas niñas sientan que el fútbol sigue siendo un espacio pensado para otros.

Estas barreras se hacen más visibles durante la adolescencia, una etapa en la que muchas chicas dejan el deporte. Rara vez hay una sola razón. Algunas dejan de sentirse capaces. Otras pierden el apoyo de su entorno. Otras simplemente se cansan de tener que demostrar continuamente que también pueden jugar.

Sin embargo, estas situaciones no deben interpretarse como una falta de interés o de esfuerzo por parte de las jugadoras. Cuando una chica abandona un deporte, suele hacerlo tras acumular experiencias que le han transmitido que ese espacio no estaba pensado para ella. La solución no pasa por pedirles que sean ellas quienes cambien, sino por transformar los entornos donde aprenden y practican deporte.

La importancia de tener referentes

Uno de los grandes valores de películas como esta es que ayudan a recuperar figuras femeninas que durante mucho tiempo permanecieron invisibles. Tener esos referentes cercanos y diversos marca la diferencia. Cuando una niña ve a otras mujeres jugando, entrenando o dirigiendo un equipo, le resulta más fácil imaginar que ella también puede hacerlo.

Pero tener referentes no basta. Las niñas también necesitan espacios donde se sientan valoradas, escuchadas y donde puedan jugar sin tener que demostrar constantemente que merecen estar allí. Por eso las familias, el profesorado de Educación Física, los clubes y los medios de comunicación tienen un papel clave. Pueden reforzar los estereotipos o ayudar a superarlos.

La igualdad no depende solo de que más niñas entren en un campo de fútbol, sino de que puedan permanecer en él, disfrutar y sentirse parte del juego.

Mirar al pasado para entender el presente

Por todo ello, la historia que cuenta la película Pioneras: solo querían jugar pertenece al pasado, pero las preguntas que plantea siguen siendo actuales. Las mujeres ya no tienen que batallar por el derecho a jugar. Ahora luchan por algo igual de importante: que el fútbol femenino reciba el mismo respeto, la misma atención y el mismo valor que el masculino.

Reconocer a aquellas pioneras es hacer justicia a unas mujeres que abrieron el camino del fútbol femenino. Pero el mejor homenaje que podemos hacerles es garantizar que todas las niñas puedan jugar, crecer y disfrutar del fútbol sin que los estereotipos de género limiten sus oportunidades.

The Conversation

Lucía Reyes no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El cine evoca a las “pioneras” del fútbol femenino español, que sigue en lucha por la igualdad real – https://theconversation.com/el-cine-evoca-a-las-pioneras-del-futbol-femenino-espanol-que-sigue-en-lucha-por-la-igualdad-real-288162

¿Debería España limitar el uso de la IA en las aulas? Lo que podemos aprender de otros países

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Josefina Ginesta-Martínez, Doctoranda en Ciencias de la Educación, Universidad Católica de Valencia

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En noviembre de 2022 apareció ChatGPT. Entonces casi nadie hablaba de inteligencia artificial generativa y pocos se la imaginaban entrando en las aulas. Casi cuatro años después, la pregunta ya no es si el alumnado la usa, sino si debemos ponerle límites, y cómo hacerlo.

La inteligencia artificial llegó a las aulas mucho más rápido de lo que han avanzado las normas para regular su uso. Hoy resulta difícil encontrar un instituto o una universidad donde algún estudiante no la haya utilizado.

Por eso muchos docentes y familias se hacen la misma pregunta: ¿debemos poner límites a la IA o aprender a convivir con ella?

No existe una única respuesta. Basta con mirar qué hacen otros países. Cada uno ha elegido un camino distinto, pero todos intentan responder a la misma pregunta: cómo aprovechar la IA sin poner en riesgo el aprendizaje.

Enseñar a usarla desde primaria

Algunos países, en lugar de poner límites, prefieren enseñar a usar la inteligencia artificial desde la escuela. China es el mejor ejemplo. A través de su plan AI+ Education, se introducirá poco a poco en el currículo, desde primaria hasta la universidad. En los primeros cursos se trabajarán el pensamiento crítico y la resolución de problemas, y más adelante, el aprendizaje será más técnico. Pero esta estrategia no responde a la duda de cómo saber qué ha aprendido un alumno si la inteligencia artificial le ayuda a hacer la tarea.

Algo parecido ocurre en Singapur, donde se considera que saber usar la IA será una habilidad básica. Por eso se forma al profesorado y se anima a los estudiantes a emplearla con sentido crítico. Los responsables educativos introducen la IA desde infantil y recomiendan un uso supervisado según la edad. Los exámenes se realizan en el centro para comprobar qué sabe el alumnado sin ayuda de la herramienta, pero en los trabajos se da más importancia a comprender los contenidos y a desarrollar el pensamiento crítico.




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Chile también apuesta por integrar la IA en la educación básica y media. Este país prepara a futuros docentes para enseñar a los alumnos a usarla de forma crítica y responsable. Además, se fomenta su empleo para crear actividades, evaluar y mejorar la retroalimentación.

Los Emiratos Árabes Unidos han ido un paso más allá de su uso transversal. Allí la IA forma parte obligatoria del currículo desde primaria y se enseña en todas las etapas. Los contenidos se adaptan a la edad del alumnado.

Aunque cada país lo hace a su manera, todos comparten una idea: la IA debe ayudar a aprender, no sustituir el aprendizaje. China y Chile fomentan un uso responsable y el pensamiento crítico; Singapur adapta su utilización a la edad y anima a los alumnos a resolver problemas por sí mismos; y Emiratos Árabes Unidos la enseña dentro del currículo.

Estrategias más cautelosas

Hace unos meses, el Gobierno noruego anunció que el alumnado de primaria no podrá emplear herramientas como ChatGPT en clase. La idea es sencilla: primero hay que aprender a leer, escribir y hacer matemáticas. Después llegará el momento de recurrir a la IA.

Eso no quiere decir que el país esté en contra de la inteligencia artificial. En secundaria podrá usarse con ayuda del profesorado. En bachillerato, además, los estudiantes aprenderán a utilizarla con sentido crítico para la universidad y el trabajo.




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Pero Noruega es una excepción. La mayoría de los países han optado por no limitar estas herramientas; lo que se está haciendo es fijar normas para usarlas bien. Italia es uno de esos casos: sus recomendaciones ayudan a adaptar la enseñanza y la evaluación.

La opinión de los expertos

Organismos transnacionales como la UNESCO y la OCDE lanzan un mensaje muy parecido: ninguno de los dos apuesta por prohibirla, pero tampoco dejarla sin normas.

Por eso insisten en formar a los docentes y adaptar la IA a la edad del alumnado. En las primeras etapas se usan herramientas y tareas sencillas. En cursos superiores, las actividades pueden ser mas complejas. También se enseña a los alumnos a comprobar la información, detectar errores y entender que la IA también puede equivocarse.

La situación en España

España, por ahora, sigue un camino parecido al de la mayoría de los países europeos. No ha prohibido la inteligencia artificial en las aulas. En lugar de eso, varias comunidades autónomas y el Ministerio de Educación ya publican recomendaciones y ofrecen formación a través del INTEF. Estas pautas buscan un uso seguro y responsable de la IA. También incluyen la supervisión del profesorado, la protección de la privacidad y el pensamiento crítico del alumnado.

Además, el nuevo Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) marca unas reglas comunes para todos los países de la Unión Europea. Por ejemplo, algunos sistemas de IA usados en educación deben cumplir requisitos de seguridad y contar con supervisión humana. Estas normas también afectarán al uso de la IA en las aulas.

No dejar de pensar

La IA ya está en la escuela y ha llegado para quedarse. Ignorarla no hará que desaparezca, pero usarla sin criterio tampoco parece la mejor opción.

Al comparar las decisiones adoptadas por los distintos países, podemos ver que ninguno de ellos ha optado realmente por prohibirla. Más bien, las diferencias están en cómo y cuándo introducirla.




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La historia demuestra que cada nueva tecnología provoca el mismo debate. Ocurrió no solo con internet, sino también con las calculadoras y los teléfonos móviles. La diferencia es que ahora la tecnología avanza mucho más deprisa.

El reto es enseñar a usar la IA sin dejar de pensar. Porque aprender nunca ha consistido solo en encontrar respuestas: también consiste en comprenderlas, cuestionarlas y saber que hacer con ellas. Y esa sigue siendo una tarea que ninguna inteligencia artificial puede hacer por nosotros.


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The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Debería España limitar el uso de la IA en las aulas? Lo que podemos aprender de otros países – https://theconversation.com/deberia-espana-limitar-el-uso-de-la-ia-en-las-aulas-lo-que-podemos-aprender-de-otros-paises-289161

La química del helado perfecto

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Mora Pastor, Catedrático de Química Analítica, Universidad de Alicante

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El origen del helado en España está íntimamente ligado a las poblaciones alicantinas de Ibi y Jijona y a los denominados pous de neu (“pozos de nieve”), donde se almacenaba el hielo que en verano se usaba para preparar aiguaneu (“aguanieve”) o neu amb sucre y taronja (“nieve con azúcar y naranja”). Desde allí, se extendieron a todo el territorio nacional para convertirse en el postre frío por excelencia.

Mucho han cambiado las cosas desde entonces. En la actualidad, la heladería artesana requiere profesionales formados en disciplinas muy diversas. Esto es así porque, a pesar de su aparente simplicidad, el helado artesanal es en realidad un sistema coloidal muy complejo donde convergen una emulsión, espuma y cristales de hielo. De cómo se origine y se mantenga este sistema dependerán su textura, su sabor y su estabilidad.

El artesanal, nada que ver con el industrial

A diferencia del industrial, la versión artesanal del helado prioriza el uso de ingredientes frescos, de proximidad y de temporada. Además, trabaja con una menor incorporación de aire, una técnica que se conoce como overrun y es imprescindible para dar su textura a este producto.

Por otro lado, presenta una propuesta de sabores más variada y menos estandarizada, con mayor margen para experimentar. Esto ofrece una mayor capacidad de adaptación a la demanda y gustos de la clientela de la zona concreta en la que se comercializa el helado. Algunos ejemplos son el helado de gofio en Canarias, el de horchata en la Comunidad Valenciana o el de gazpacho en Andalucía.

Emulsión de agua, grasa, azúcar, proteínas y aire

Desde el punto de vista químico, el helado es una emulsión aireada y parcialmente congelada. Su fase continua es una solución acuosa de azúcares, sales y proteínas, mientras que la fase dispersa en esa matriz incluye glóbulos de grasa, cristales de hielo y burbujas de aire. Ambas fases son los dos componentes principales de una mezcla de dos o más sustancias que no reaccionan químicamente entre sí. Sus ingredientes más importantes son:

  • Agua: es el componente mayoritario, que cristalizará parcialmente, formando cristales de hielo cuyo tamaño y cantidad deben controlarse para evitar texturas arenosas. Su nivel oscila entre el 40 % en las cremas y el 80 % en los granizados.

  • Grasa: aporta cuerpo, calidez, suavidad y estabilidad a la emulsión. Suele ocupar entre el 8–12 % de los helados artesanales, siendo mayor el porcentaje en los productos considerados de mayor calidad (aunque, por otra parte, cuanta más grasa tengan, más pesado nos resultarán al comerlos).

  • Azúcares: aportan dulzor y permiten regular el punto de congelación. Sus niveles son muy variables, oscilan entre prácticamente el 0 % en los helados sin azúcares añadidos y el 20-22 %.

  • Proteínas: las proteínas en el helado desempeñan funciones clave en la textura, el sabor y la calidad del producto final. Son buenos agentes emulsionantes –ayudan a mezclar dos sustancias que normalmente no se mezclarían entre sí, como el aceite y el agua– y colaboran en lograr una textura suave y cremosa. Las proteínas lácteas contribuyen al sabor característico y al perfil aromático del helado, además de darle valor nutritivo. Sus niveles suelen estar en el intervalo entre el 0 % y el 5 %, aproximadamente.

  • Aire: en helados artesanales, su proporción se limita a alrededor de 30–40 % del volumen, lo que explica su mayor densidad y cremosidad frente a los industriales. A mayor proporción de aire, se obtendrá un helado más ligero.

Diferentes helados en la vitrina de una heladería con sus paletas para echarlos
Vitrina de helado artesano.
Alferubi/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Manos a la obra

El proceso artesanal típico de elaboración va desde la formulación y el mezclado a la pasteurización, la homogeneización, la maduración (4–12 h a 4 °C), la mantecación y el abatimiento.

La pasteurización es un tratamiento térmico que consiste en calentar la mezcla líquida a una temperatura específica (entre 65 °C y 85 °C) durante un tiempo determinado –para eliminar posibles bacterias patógenas– y luego enfriarla. A continuación, durante la homogeneización, se reduce el tamaño de los glóbulos de grasa para lograr una emulsión estable y una textura más uniforme en el producto final.

La maduración consiste en dejar reposar la mezcla líquida a temperaturas de refrigeración durante un mínimo de 4 a 12 horas para hidratar proteínas y estabilizantes.

Después, durante la mantecación, la mezcla se enfría y se bate a entre 4 °C y −4 °C, mientras se incorpora aire y se forman microcristales de hielo. Por último, en el abatimiento, debe enfriarse y congelarse nada más salir de la mantecadora.

Para su conservación, se recomienda alcanzar −18 °C rápidamente para evitar el crecimiento de cristales y mantener la textura cremosa. Un enfriamiento demasiado lento o fluctuaciones de temperatura provocan recristalización, lo que da lugar a helados granulados.

Listo para chuparnos los dedos

La temperatura de servicio ideal está entre −12 °C y −14 °C, donde el helado es suficientemente blando para que podamos percibir su sabor, sin perder su estructura.

Por su parte, la textura perfecta resulta del equilibrio entre diferentes factores. Uno de ellos es el tamaño de los cristales de hielo: cristales pequeños implican una textura más suave; cristales grandes reducen la sensación de suavidad. También es clave la presencia de grasa, que aporta una sensación cremosa.

¿Y de qué sabor es mejor?

Prácticamente cualquier ingrediente puede incorporarse al helado, si se ajusta la formulación para lograr el equilibrio fisicoquímico adecuado. Sin embargo, existen algunas consideraciones importantes a tener en cuenta si queremos conseguir un producto artesanal de calidad:

  • Contenido de agua del ingrediente: los ingredientes muy acuosos (como algunas frutas) requieren ajuste de sólidos (azúcares, fibra, sólidos lácteos) para evitar la aparición de cristales grandes.

  • Grasa y sólidos: formulaciones muy bajas en grasa o sólidos pueden resultar en helados duros o sin cuerpo.

  • pH: ingredientes ácidos pueden desestabilizar proteínas lácteas, provocar coagulación de las mismas y estropear la mezcla.

  • Compuestos volátiles: algunos sabores reducen su intensidad o se modifican con el frío o la pasteurización, por eso requieren ajustes en el momento de adición.

  • El alcohol: es anticongelante, por lo que su presencia ha de ser cuidadosamente controlada y obligará a ajustar el punto de congelación de la mezcla cuidadosamente.

En definitiva, el helado artesanal perfecto es el resultado de combinar un cierto dominio de la fisicoquímica coloidal, el uso de ingredientes de calidad y el control de los procesos de elaboración. Su menor contenido de aire, las materias primas frescas y la flexibilidad en cuanto a la adaptación a las demandas del consumidor lo distinguen del industrial y hacen las delicias de grandes y pequeños, sobre todo, en un pesado día de calor.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. La química del helado perfecto – https://theconversation.com/la-quimica-del-helado-perfecto-290652

Patrones oscuros que nos sacan el dinero (y el tiempo) en internet

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Rafael Conde Melguizo, Investigador en el grupo ECSiT, Tecnología e Innovación para la Sociedad, la Cultura y la Educación, UDIT – Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología

La “experiencia de usuario” (UX, por sus siglas en inglés) se ha convertido en uno de los elementos fundamentales del diseño digital. Los creadores del concepto –o, al menos, sus mayores divulgadores–, Don Norman y Jakob Nielsen, lo definen como conocer las necesidades del usuario para ofrecerle un producto o servicio sin complicaciones ni molestias, de la manera más simple para que pueda disfrutar de su uso.

Cuando el diseño digital parte de la psicología

Aunque el concepto de UX se popularizó y profesionalizó ampliamente en la década de los 2010 con la expansión del mercado de las app, académicamente es una rama del conocimiento con raíces profundas en la psicología cognitiva, la sociología o la antropología.

Comenzó con modelos técnicos como el Technology Acceptance Model (TAM), que solo tenía en cuenta aceptación o rechazo a una nueva tecnología por parte de las personas mediante indicadores funcionales, como la utilidad o la facilidad de uso. Luego, avanzó hacia modelos que integran variables sociales como las claves culturales de la percepción, la influencia del contexto social, la naturaleza del lenguaje, etc.

Podemos afirmar que este cambio ha mejorado el entendimiento de la tecnología cuando opera en el contexto para el que ha sido diseñada, pasando el usuario de ser un elemento de interacción en una ecuación a ser considerado una persona, con toda su riqueza psicológica, social y cultural. El problema surge cuando se aprovecha este campo de conocimiento para pervertir el trabajo del diseñador UX, como ocurre con los patrones oscuros.

Trampas para engañar al internauta

Se denominan patrones oscuros o dark patterns a aquellas estrategias de diseño concebidas para influir, presionar o engañar a los usuarios, con el fin de que adopten decisiones que probablemente no tomarían si dispusieran de una información clara y de una capacidad de elección plenamente libre.

Se suele atribuir la autoría de este término al diseñador UX Harry Brignull, quien creó en 2010 la plataforma darkpatterns.org –rebautizada luego como deceptive.design– para documentar y denunciar este tipo de prácticas.

Actualmente, se han extendido por otras áreas del diseño, como los videojuegos, donde en los últimos años se ha denunciado su uso para incrementar los pagos por parte de los jugadores, incluso en títulos destinados a menores de edad.

Algunos ejemplos de patrones oscuros son la falsa urgencia (“solo quedan dos habitaciones disponibles”), la culpabilización (“no suscribirme, prefiero seguir desinformado”) o el pay2fast (pagar para acelerar un proceso que se ralentiza innecesariamente). Otros tienen que ver estrictamente con el diseño web, como ocultar el botón para darse de baja en un servicio o como esconder en un complicado laberinto de menús la opción de proteger más nuestra privacidad.

¿Es el objetivo aumentar los ingresos de las plataformas digitales?

En el mundo profesional y académico, solemos afirmar que los patrones oscuros son diseños opuestos a la UX, que está centrada en el beneficio del usuario. Sin embargo, beben de la misma fuente que los estándares de usabilidad: las ciencias sociales. El mismo corpus de conocimiento psicológico puede inducir un diseño sencillo y minimalista o, por el contrario, un comportamiento compulsivo.

Por ejemplo, la usabilidad –facilidad de uso– en una web de apuestas puede ir dirigida a prestar un mejor servicio al cliente o a inducir un mayor número de apuestas por una mayor cantidad.

De igual manera, el embudo de conversión hacia una suscripción –estrategia de marketing digital que guía a los visitantes de un sitio web a lo largo de varias etapas (conciencia, interés, decisión y acción) con el objetivo de convertirlos en clientes reales– puede diseñarse para mejorar la relación con el cliente o para aprovechar el fenómeno de la aversión a la pérdida . Así se retienen jugadores o usuarios con el único fin de mejorar los beneficios trimestrales de la compañía.

Un enfoque ético marcaría la diferencia

Por este motivo, es necesario introducir en los modelos de diseño UX la variable de la ética. Si no, corremos el riesgo de que, en un mundo donde prima la competencia por la atención del usuario, este se convierta en un mero proveedor de tiempo y transacciones. El avance de los patrones oscuros por todos los servicios digitales está detrás de esta perversión.

El cambio no puede producirse únicamente confiando en el buen hacer del diseñador, sino que debe estar sustentado en un nuevo modelo que sustituya al usuario por el humano.

Humanos, antes que usuarios

La historia de la UX relata la progresiva humanización de la tecnología. En primer lugar, se cambió el lugar del usuario, del final del proceso de diseño al centro. Posteriormente, se incorporaron a su análisis los factores psicológicos, sociales y culturales.

Sin embargo, este conocimiento, explotado en un contexto de alta competencia, nos lleva a la contradicción: cuanto mejor conocemos el comportamiento humano, mayor es también nuestra capacidad para manipularlo.

Por eso, el próximo paso en la humanización del diseño no debería centrarse únicamente en mejorar la experiencia del usuario, sino en proteger la experiencia humana. Pasar de la UX a la HX –Human Experience– es asumir que, detrás de cada cada métrica, hay una persona con suficientes problemas, dudas y necesidades como para centrar nuestros esfuerzos en crearle otros nuevos.

The Conversation

Rafael Conde Melguizo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Patrones oscuros que nos sacan el dinero (y el tiempo) en internet – https://theconversation.com/patrones-oscuros-que-nos-sacan-el-dinero-y-el-tiempo-en-internet-286323

La vuelta a la rutina tras el verano también cuesta a las personas mayores: así puede hacerse más llevadera

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Esther Camacho Ortega, Psicóloga experta en envejecimiento, UNIE Universidad

TinaSova20/Shutterstock

El verano rompe la rutina de muchas personas mayores: cambian los horarios, las actividades y los lugares. Aunque este parón suele beneficiar a muchas personas y no tanto a otras, para ambos grupos la vuelta no siempre es sencilla. Recuperar el día a día de forma progresiva, teniendo en cuenta los ritmos, y contar con apoyo es clave para evitar desorientación, malestar o sobrecarga.

Durante el año, la rutina cumple una función importante. No es solo “hacer lo mismo cada día”: también da seguridad, organiza el tiempo y facilita el bienestar emocional. La investigación ha mostrado que mantener una cierta estabilidad en las actividades diarias se asocia con mejor sueño en personas mayores y con menos insomnio.

La rutina ofrece la posibilidad de participar en actividades culturales, formativas y de desarrollo como talleres, cursos de idiomas y de habilidades o voluntariado, así como en actividades de ocio beneficiosas, como paseos a horas concretas, comidas más regulares, ejercicio físico y actividades grupales.

Estas actividades ayudan a mantener la mente activa y el contacto social, y distintos estudios han relacionado la participación en actividades físicas, sociales e intelectuales con un mejor rendimiento cognitivo y una mayor calidad de vida.

Cambios estivales

Sin embargo, el verano introduce cambios. Muchas de estas actividades se suspenden. Se viaja al pueblo, se visitan familiares o los familiares vienen a casa. Los horarios, las cantidades de comida y sueño y la organización del día se alteran. En algunos casos, hay más tiempo libre y descanso; en otros, ocurre lo contrario y aumentan las responsabilidades.

Este cambio no es necesariamente negativo. Salir del entorno habitual puede ser estimulante y, en algunos casos, también favorecer el bienestar. Reencontrarse con lugares conocidos, como la casa del pueblo, aporta sensación de continuidad y puede funcionar como una experiencia emocionalmente reconfortante.

Pero no todas las experiencias estivales son iguales. Para algunas personas mayores, el verano implica perder espacios de autocuidado. El cierre de talleres o centros puede suponer dejar de ver a amistades, reducir la actividad física o perder estímulos cognitivos. Además, cuando disminuyen los contactos habituales, puede aumentar la sensación de aislamiento. La evidencia es clara: la soledad y el aislamiento social en personas mayores se asocian con peor salud física y mental.

En otros casos, el verano añade carga. Hay personas mayores que asumen más tareas: cuidar de nietos, encargarse de la casa familiar o atender a otra persona dependiente. Incluso pueden convivir temporalmente con familiares con los que la relación no es fácil. Todo esto puede generar cansancio físico y emocional.

El esfuerzo de adaptación

Después de semanas o meses con horarios más flexibles, el regreso a la rutina exige un esfuerzo de adaptación. A nivel cognitivo, puede aparecer cierta desorientación, sobre todo si ha habido cambios de entorno prolongados. Estudios sobre la organización de la vida diaria en personas mayores sugieren que una mayor rigidez o necesidad de rutina puede asociarse con más vulnerabilidad cognitiva y psicológica.

Además, el contraste puede ser brusco. Se pasa de un periodo con más compañía a otro con más soledad, o al revés: de la tranquilidad a una agenda llena de tareas. También influye el estado emocional con el que se vuelve. No es lo mismo regresar descansado y con ilusión por retomar, que hacerlo agotado o con sensación de sobrecarga.

Claves para una vuelta más fácil

La adaptación no debe ser inmediata ni exigente. Hay algunas pautas que pueden ayudar:

  • Planificar la vuelta antes del verano: plazos de inscripción a talleres, horarios a tener en cuenta a la vuelta… Todo en la medida de lo posible y sin agobios.

  • Recuperar la rutina poco a poco: no es necesario retomar todas las actividades de golpe. Es mejor empezar por aquellas que resultan más significativas, como un dar un paseo diario o leer el periódico.

  • Restablecer horarios estables de sueño y comidas: la regularidad en los horarios de sueño se ha vinculado con mejor descanso y salud en personas mayores.

  • Incorporar un buen hábito: hacer más caminatas, comer más fruta o leer más.

  • Favorecer la socialización: retomar el contacto con amistades o participar en actividades grupales reduce la desconexión y ayuda a combatir la soledad.

  • Hablar sobre la experiencia del verano: compartir y escuchar a otras personas sobre lo vivido facilita integrar el cambio y dar continuidad a la propia historia.

  • Evitar la sobrecarga: intentar “recuperar el tiempo perdido” puede generar fatiga. Es importante alternar actividad y descanso.

  • Contar con el apoyo del entorno: familiares, amistades y personas que ofrecen cuidados deben respetar el ritmo de la persona mayor, sin imponer tiempos ni expectativas.

Una oportunidad para revisar actividades

No hay que olvidar que la rutina no siempre es positiva. Para algunas personas, volver significa retomar obligaciones exigentes: cuidar de otros, encargarse del hogar o asumir responsabilidades sin suficiente apoyo. En estos casos, el malestar no tiene que ver con la adaptación, sino con las condiciones de vida.

Por eso, la vuelta a la rutina también constituye una oportunidad para revisar qué actividades aportan bienestar y cuáles generan carga. Es fundamental mantener lo que cuida (como los espacios sociales o las actividades significativas, que se han relacionado con mejor funcionamiento cognitivo y mayor reserva cognitiva) y buscar apoyo en lo que desgasta.

La clave está en entender que cada persona vive este proceso de forma distinta. Acompañar, respetar los tiempos y recuperar poco a poco aquello que da sentido al día a día facilita una vuelta más amable y saludable, algo coherente con lo que muestran los estudios sobre actividades de ocio, participación social y salud cognitiva en mayores.

The Conversation

Esther Camacho Ortega no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La vuelta a la rutina tras el verano también cuesta a las personas mayores: así puede hacerse más llevadera – https://theconversation.com/la-vuelta-a-la-rutina-tras-el-verano-tambien-cuesta-a-las-personas-mayores-asi-puede-hacerse-mas-llevadera-286421

A la manera de Taylor Swift o J. K. Rowling: cómo adaptarse e innovar en el mundo empresarial

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Bocoya Maline, Personal docente e investigador del área de Organización de Empresas (Gestión Estratégica y Negocios Internacionales, Gestión del Conocimiento y Sistemas de Información), Universidad de Cádiz

La cantante estadounidense Taylor Swift. A.PAES/Shutterstock

Robert Galbraith es un conocido escritor cuya saga de novelas policíacas, protagonizadas por el detective Cormoran Strike, ha sido tan exitosa que, desde 2017, la BBC emite la serie de televisión Strike.

La cuestión es que Robert Galbraith no es Robert Galbraith: es el seudónimo que utiliza la conocidísima escritora británica J. K. Rowling, creadora del mundo mágico de Harry Potter. Cerrada la historia del mago, la autora readaptó sus capacidades a un nuevo género. Para ello, investigó en nuevos campos y se documentó profundamente.




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La cantante estadounidense Taylor Swift ha pasado por una reconfiguración de capacidades similar. La artista comenzó su carrera en 2006 con un estilo country. Después incorporó progresivamente nuevos sonidos y colaboraciones, hasta que, en 2014, cambió de dirección musical –pese a las dudas de su propio equipo– con el álbum 1989.

Este cambio consolidó a la artista como estrella mundial del pop. En 2020, con trabajos como Folklore y Evermore, exploró registros más próximos al folk y a sonidos alternativos. Posteriormente, volvió a reconfigurar su propuesta en The Life of a Showgirl (2025) con un pop más directo y bailable. En 2026, dos décadas después de su debut, Swift continúa siendo una de las artistas internacionales más célebres.




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También esta el caso del director de cine Guillermo del Toro. El director ha sabido incorporar nuevas tecnologías y conocimientos alrededor de su predilección por los monstruos. El laberinto del fauno, La forma del agua, Pinocho o Frankenstein muestran cómo ha permanecido su identidad creativa pese a la reconfiguración de técnicas, recursos y equipos.

A diferencia de Rowling y Swift, el mexicano ha logrado mantener un universo creativo reconocible, pero moldeado mediante efectos artesanales, maquillaje, robótica, efectos digitales o animación stop-motion, según sus necesidades creativas.




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Llegados a este punto, cabe preguntarse: ¿qué tienen en común estas tres famosas personalidades artísticas con carreras tan dispares?

Pues que han sabido aprovechar oportunidades, incorporar nuevos conocimientos, detectar cambios, adaptar sus recursos a los nuevos escenarios. En el contexto empresarial, y concretamente en el de la gestión estratégica, esto se explica a través del concepto de capacidades dinámicas, que están estrechamente ligadas con el de innovación.

Capacidades para afrontar entornos cambiantes

En 1998, los investigadores David J. Teece, Gary Pisano y Amy Shuen definieron las capacidades dinámicas como “la capacidad de una organización para integrar, construir y reconfigurar competencias internas y externas ante entornos rápidamente cambiantes”.

La capacidad dinámica invita a revisar los conocimientos, a actualizar los recursos y los modos de trabajar. Y esto es porque el entorno pone a la organización a prueba. Podría llegar el momento en el que repetir aquello que se domina de forma ordinaria comience a no tener los mismos resultados.

Los investigadores Paul Pavlou y Omar El Sawy definieron en 2011 cuatro capacidades dinámicas: detección, aprendizaje, integración y coordinación.

  1. Detección: observar lo que sucede alrededor y descubrir cambios u oportunidades.

  2. Aprendizaje: adquirir conocimientos nuevos.

  3. Integración: combinar esos conocimientos nuevos con los que ya se poseen.

  4. Coordinación: reorganizar recursos, personas y actividades para conseguir que esa combinación pueda llevarse realmente a la práctica.

Así, J. K. Rowling adaptó su capacidad narrativa a un nuevo género en el que se documentó previamente.

Taylor Swift integró nuevos sonidos, colaboraciones y tecnologías diferentes en sus proyectos.

Guillermo del Toro combinó artísticamente literatura, cine, técnicas visuales y nuevas tecnologías, expandiendo su capacidad creativa.

Aplicando estas capacidades, estas tres personalidades artísticas se han adaptado a nuevos entornos sin perder su esencia y siguen siendo referentes en sus respectivos campos.

La fuerza de la inmediatez

Sin embargo, los mercados son cada vez más competitivos y operan bajo la amenaza de lo inmediato. Esta situación obliga a los creativos a producir, innovar y sorprender continuamente y en menor tiempo. Paradójicamente, los artistas necesitan tiempo para descubrir conexiones, experimentar, rediseñar, aprender de los errores. El tiempo necesario para crear no tendría que acortarse para satisfacer antes al mercado.

Pero la dinámica es difícil de parar. En lugar de ralentizar los procesos, se apuesta por nuevas tecnologías que permiten reducir los tiempos de elaboración. Generadores de contenidos a la carta que sustituyen de forma inmediata un proceso que necesita tiempo.

En este sentido, una obra que se consume en minutos puede haber necesitado un tiempo considerable para ser elaborada. En este contexto, el escritor George R. R. Martin ha dado continuas evasivas a sus seguidores, quienes insisten en saber cuándo concluirá la siguiente entrega de la saga Canción de Hielo y Fuego. Es la lucha de la inmediatez contra el proceso creativo.

En estos casos, las capacidades dinámicas de detección, aprendizaje, integración y coordinación juegan un papel relevante, pues adaptarse no siempre implica producir más y más rápido. El creativo debe detectar qué está cambiando, aprender de esos cambios e incorporar nuevos conocimientos.

Todos poseemos capacidades dinámicas

La investigación sobre las capacidades dinámicas ha puesto el foco en las organizaciones, pero su lógica también puede trasladarse al ámbito profesional. Las capacidades de detección, aprendizaje, integración y coordinación ofrecen una forma de reflexionar sobre cómo adaptarse e innovar.

En el mundo en que vivimos es cada vez más útil captar y analizar información del entorno en tiempo real, lo que ayuda a tomar decisiones más acertadas. Interpretar qué cambios, tendencias o factores nos van a influir positiva o negativamente aporta una ventaja competitiva.

Igualmente, acceder a nuevas fuentes de aprendizaje que nos proporcionen nuevos conocimientos puede ayudarnos a ampliar nuestras posibilidades. Integrar esos nuevos conocimientos con los que ya poseemos, y coordinar los recursos disponibles para convertirlos en algo novedoso, puede ayudarnos a atravesar mejor las turbulencias del entorno.

Quizá, mantenerse creativo durante décadas, como han logrado J. K. Rowling, Taylor Swift o Guillermo del Toro, dependa precisamente de conservar la curiosidad para detectar lo que cambia. También de la voluntad para seguir aprendiendo. Cuestiones tan importantes como la capacidad para transformarnos sin perder nuestra esencia.

The Conversation

José Bocoya Maline no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. A la manera de Taylor Swift o J. K. Rowling: cómo adaptarse e innovar en el mundo empresarial – https://theconversation.com/a-la-manera-de-taylor-swift-o-j-k-rowling-como-adaptarse-e-innovar-en-el-mundo-empresarial-289292

Réseaux sociaux : quand l’État contraint les jeunes plutôt que les plateformes

Source: The Conversation – France in French (3) – By Jean-François Cerisier, Professeur de sciences de l’information et de la communication, Université de Poitiers


L’ESSENTIEL

  • Sous l’impulsion d’Emmanuel Macron, l’État a multiplié les contraintes sur les jeunes utilisateurs de réseaux mais la régulation des plateformes reste faible.

  • En censurant la loi sur l’interdiction des réseaux aux moins de 15 ans, le Conseil constitutionnel a reconnu une contrainte excessive sur les usagers.

  • La recherche scientifique a montré les dangers des réseaux mais également leurs bénéfices en matière d’apprentissage ou de liberté d’expression.


Depuis dix ans, l’État français a systématiquement choisi de répondre aux risques auxquels les réseaux sociaux exposent les jeunes par une politique normative fondée sur des interdictions d’usages. L’élaboration laborieuse et aujourd’hui infructueuse d’une loi sur l’interdiction des réseaux sociaux aux moins de 15 ans n’en est que l’avatar le plus récent.

Vivre et apprendre à vivre dans un monde numérique

Les enquêtes se suivent et montrent l’ampleur des équipements et des pratiques numériques des jeunes. Les adolescents sont très majoritairement équipés d’un smartphone dès leur entrée au collège et le « baromètre numérique » 2025 du CREDOC montre que 96 % des 12-17 ans en sont équipés. Les plateformes de réseaux socionumériques, en particulier Instagram, Snapchat et TikTok, représentent en moyenne plus de trois des quatre heures quotidiennes de leurs usages.

D’une part, ces applications représentent en elles-mêmes les moyens numériques d’information, de communication et d’expression qu’ils privilégient. D’autre part, elles fonctionnent à la façon de portails et tendent ainsi à devenir des interfaces privilégiées d’accès au web, substituant les recommandations algorithmiques des plateformes aux logiques de requêtes des moteurs de recherche.

Si la recherche scientifique a bien documenté la dangerosité des usages des réseaux sociaux juvéniles, elle a aussi montré qu’ils n’induisent pas nécessairement les comportements néfastes qui leurs sont attribués. En effet, ils permettent aussi de nombreux apprentissages informels, participent d’une éducation expérientielle à la citoyenneté et constituent un moyen d’expression et d’expérimentation de soi qui revêt une importance cruciale dans un environnement familial et sociétal qui peine à reconnaître la légitimité des identités juvéniles.

C’est avant tout cette dangerosité des réseaux sociaux qui occupe très largement l’espace médiatique, soulignée par des évènements extrêmes comme le suicide d’adolescents cyberharcelés par exemple. Certains, comme l’Observatoire de la Parentalité et de l’Éducation au Numérique (OPEN), dénoncent à cet égard une forme de panique morale qui témoigne de l’incompréhension et l’impuissance des adultes, à commencer par celles des parents. Pourtant, tout l’enjeu consiste à protéger efficacement les jeunes tout en les préparant à vivre dans un monde où les réseaux sociaux jouent un rôle majeur.

La stratégie de l’État français face à celle de la « Big Tech »

Pour comprendre ce qui se joue en France depuis quelques années, on peut schématiquement opposer les stratégies des grandes plates-formes internationales, essentiellement américaines et chinoises, à celles de l’État. Pour les premières, il s’agit de capter l’attention et de susciter l’engagement des adolescents (comme ceux des adultes) au service de finalités mercantiles et idéologiques ne répondant à aucune finalité éducative.

Cela se concrétise notamment par le déploiement d’algorithmes de recommandation clivants, la quasi-absence de modération et l’implémentation de mécanismes de rétention attentionnelle addictifs comme le scrolling infini. L’État français, quant à lui, cherche manifestement à concilier des finalités parfois inconciliables.

La politique du président de la République à cet égard semble prise dans une tension entre trois rationalités : une rationalité économique qui fait de l’innovation technologique l’un des moteurs de la croissance et de la compétitivité ; une rationalité géopolitique qui érige la souveraineté technologique en condition de la puissance française et européenne ; et une rationalité éducative et humaniste, héritière des Lumières, qui assigne à l’État la responsabilité de former des individus autonomes, libres et capables d’exercer leur jugement critique.

Les relations du président de la République avec les géants de la tech, qui alternent entre séduction et critique sévère, illustrent bien cette valse-hésitation. Si Emmanuel Macron n’a pas été avare d’initiatives en faveur de l’investissement des Big Tech en France (VivaTech, Choose France, Sommet pour l’action sur l’IA…), il a également joué un rôle moteur dans la régulation européenne du numérique en portant l’idée de « souveraineté numérique » et en contribuant à faire aboutir des lois majeures comme le Digital Services Act (DSA) et le Digital Markets Act (DMA). Force est de constater que ces tentatives de régulation ne produisent pas les effets escomptés. Toutes les plateformes de réseaux sociaux continuent à diffuser des contenus sans modération ou presque, aucune n’a renoncé à ce jour à ses algorithmes de captation de l’attention.

Dix ans de politiques normatives

La responsabilité éducative de l’État intègre les obligations constitutionnelles de « protection de l’intérêt supérieur de l’enfant » et la défense d’une vision de l’éducation, en partie transcrite dans le Code de l’éducation, reposant sur les principes d’une éducation émancipatrice et citoyenne associée à l’exercice de la rationalité critique.

Pour exercer cette responsabilité, l’État dispose de différents leviers dont les deux principaux sont la régulation et l’action éducative. Comme le montre la chronologie des initiatives prises à l’échelle nationale depuis une dizaine d’années, la stratégie de l’État privilégie pourtant une régulation coercitive qui fait bien davantage peser les responsabilités d’usage sur les jeunes qu’elle ne contraint l’offre des plateformes. La plupart des grandes mesures adoptées depuis une dizaine d’années ont été impulsées, voire portées par le président de la République Emmanuel Macron lui-même.

Parmi elles :

  • la loi d’interdiction des smartphones votée et promulguée en 2018 dont il avait fait une promesse de campagne en 2017

  • le dispositif « Portables en pause » déployé en 2024, destiné à rendre effective la loi de 2018 qui n’était ni appliquée ni applicable

  • la loi sur la majorité numérique de 2023 qui prévoyait déjà l’interdiction de l’inscription des moins de 15 ans aux réseaux socionumériques sauf autorisation explicite de l’un des titulaires de l’autorité parentale mais qui n’a pu être appliquée en raison d’une incompatibilité avec le droit communautaire.

  • La proposition parlementaire déposée dans le cadre d’une procédure accélérée par la députée du groupe Ensemble pour la République Laure Miller, prévoyant à la fois l’interdiction des réseaux sociaux aux moins de 15 ans et celle des smartphones au lycée. Après l’examen en commission, différentes navettes parlementaires et le travail d’une commission mixte paritaire, le texte a été approuvé par l’Assemblée nationale et le Sénat le 26 juillet 2026 mais censuré le 14 août par le Conseil constitutionnel.

La liberté d’expression au cœur de la constitution

La décision du Conseil constitutionnel repose sur l’inconstitutionnalité du principe d’interdiction des réseaux sociaux aux moins de 15 ans, tel qu’énoncé dans le premier article de la loi, parce qu’il porte « une atteinte disproportionnée » à la liberté d’expression.

Le conseil estime que la radicalité d’une interdiction systématique et totale des réseaux sociaux par une simple mesure d’âge ne permet pas de prendre en compte les fonctionnalités et contenus réels de chacune des plateformes, dépossède les parents de leurs responsabilités et interdit l’utilisation de plateformes permettant aux jeunes cette « liberté d’expression et de communication [qui] est d’autant plus précieuse que son exercice est une condition de la démocratie et l’une des garanties du respect des autres droits et libertés ». Finalement, bien que le Conseil constitutionnel rappelle la légitimité de l’intention du législateur, dont le texte se présente comme une mesure de protection de l’enfance, il en conteste la nature.

En creux, l’invitation constitutionnelle à changer de stratégie.

Plusieurs lectures peuvent être faites de cette décision. Le président de la République qui a immédiatement chargé le Premier ministre de préparer un nouveau texte plus « robuste » et la rapporteure du projet de loi qui a annoncé sans attendre la relance du processus législatif en font manifestement une lecture technique. Pour eux, il semble s’agir de trouver un nouveau compromis rédactionnel qui satisfera, sans changement de cap, les exigences des deux assemblées parlementaires, des institutions européennes et du Conseil constitutionnel.

Il est aussi possible d’avoir une autre lecture de la décision du Conseil constitutionnel, davantage centrée sur le fond de la question. L’obligation de garantir la liberté d’expression et de communication des jeunes est un appel à résister à la perspective d’une société de la surveillance et du contrôle, notamment parce que la vérification de l’âge s’imposerait à tous les utilisateurs.

Elle est aussi une invitation à reconnaître la légitimité des pratiques numériques juvéniles, à mettre en place les moyens d’une éducation adaptée à l’ère du numérique, des réseaux sociaux et des intelligences artificielles. Elle est enfin une incitation à légiférer sur les abus qui dévoient la liberté constitutionnelle, abus des utilisateurs des plateformes mais aussi et d’abord ceux des concepteurs des plateformes elles-mêmes.

The Conversation

Jean-François Cerisier ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. Réseaux sociaux : quand l’État contraint les jeunes plutôt que les plateformes – https://theconversation.com/reseaux-sociaux-quand-letat-contraint-les-jeunes-plutot-que-les-plateformes-290383