¿Nacen o se hacen? Las preferencias alimentarias de los mosquitos, bajo la lupa evolutiva

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Paula Parra, Ecología del parasitismo, Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC)

Un mosquito pica a un caballo. Oleksandr Zastrozhnov/Shutterstock

Las picaduras de mosquitos son una molestia tan grande cada verano que parecería que somos lo único que comen. Sin embargo, estos insectos no se alimentan solo de nuestra sangre: también les gusta la de otros animales. Este es un punto clave que explica que los mosquitos sean responsables de millones de infecciones y cientos de miles de muertes de personas cada año.

Pero ¿de qué animales prefieren alimentarse? Y esas preferencias, ¿dependen del entorno o de la historia evolutiva? Son preguntas clave para entender cómo circulan los patógenos entre especies animales, incluidos los humanos.

Su picadura es un factor clave en la transmisión de patógenos

Las enfermedades transmitidas por mosquitos, como la malaria, suponen un desafío global para la salud pública y animal. En España, el virus del Nilo Occidental ha ganado protagonismo en los últimos años debido a los brotes de 2020 y 2024 en Andalucía y Extremadura. También en 2024 se detectaron casos autóctonos de dengue en España, hasta hace poco una enfermedad que no circulaba en nuestro entorno.

Además de alimentarse de secreciones azucaradas de las plantas, las hembras de mosquitos requieren sangre para completar el desarrollo de sus huevos. Esa picadura puede representar el primer contacto del insecto con un patógeno que cause una enfermedad.

Cuando una hembra de mosquito pica a un animal infectado puede ingerir el patógeno junto con la sangre del hospedador. Si este mosquito es un vector competente, el patógeno podrá multiplicarse en su interior, llegar a sus glándulas salivares y transmitirse a un nuevo hospedador con la siguiente picadura.

Hospedadores competentes y accidentales

De manera general, los patógenos transmitidos por mosquitos requieren de, al menos, dos alimentaciones sanguíneas: una primera para que los mosquitos los adquieran y otra, posterior, para transmitirlos a un nuevo hospedador.

Al igual que ocurre con los mosquitos, no todos los hospedadores animales son igualmente competentes para cada patógeno. En el caso del virus del Nilo Occidental las aves actúan como reservorio, ya que solo en ellas el virus se replica lo suficiente como para que un mosquito se infecte con la picadura. Cuando un insecto infectado pica a una persona o a un caballo, puede transmitir el virus. En algunos casos esto puede provocar síntomas graves y, de forma poco frecuente, la muerte.

Sin embargo, los humanos y los caballos son hospedadores accidentales. En ellos el virus no alcanza unos niveles suficientes como para infectar a nuevos mosquitos y continuar el ciclo de transmisión. En otras palabras, la enfermedad no se puede contagiar entre seres humanos y caballos.

Patrones de alimentación de los mosquitos

Parece lógico pensar que la disponibilidad de hospedadores es uno de los principales factores que determina a quién pica el mosquito. Aquellos que viven cerca de granjas tenderán a alimentarse de ganado, mientras que los que se encuentren en ambientes urbanos será más probable que se nutran de humanos. Esto se conoce como alimentación oportunista.

Sin embargo, no todos los mosquitos son oportunistas. Existen especies que se alimentan preferentemente de determinados grupos animales, incluso cuando otros hospedadores son más abundantes en la zona. Estos mosquitos son conocidos como especialistas.

Por ejemplo, Culex hortensis y Uranotaenia lowii se alimentan de reptiles y anfibios, respectivamente. El mosquito común Culex pipiens suele alimentarse de aves y ocasionalmente de humanos. Esto, unido a su competencia como vector, le permite ser uno de los principales transmisores del virus del Nilo Occidental.

En conjunto, esto hace pensar en la existencia de factores internos que influyen en las preferencias de alimentación de los mosquitos, tales como la historia evolutiva de cada especie.

La tribu del mosquito determina sus preferencias

En un estudio liderado desde la Estación Biológica de Doñana analizamos hasta qué punto la historia evolutiva de los mosquitos influye en sus preferencias alimentarias. Para comprobarlo obtuvimos 765 registros de alimentaciones de mosquitos en todo el mundo que englobaban a los humanos, otros mamíferos, aves, reptiles y anfibios.

Este análisis permitió describir las preferencias de alimentación a nivel de tribu (una categoría taxonómica que agrupa especies de mosquitos evolutivamente emparentados). Los resultados mostraron que las tribus Aedini (a la que pertenece el género Aedes), Anophelini (Anopheles), Mansoniini (Mansonia) y Sabethini (Sabethes) se alimentan principalmente de mamíferos. Culisetini (Culiseta) prefiere aves y Uranotaeniini (Uranotaenia), anfibios.

Además, encontramos que las especies más relacionadas filogenéticamente tienden a alimentarse de grupos similares de vertebrados. Esto se conoce como “inercia filogenética”, un concepto que describe cómo determinados rasgos tienden a conservarse a lo largo de la evolución.

Los valores más altos de inercia filogenética aparecieron en los mosquitos que se alimentan de anfibios. Estas diferencias podrían deberse a la evolución de los sistemas sensoriales de estos insectos, responsables de detectar a sus hospedadores mediante señales químicas, visuales y acústicas. Por ejemplo, Ur. macfarlanei, especializada en ranas, localiza a sus hospedadores mediante estímulos acústicos.

También encontramos una inercia filogenética intermedia en los mosquitos que se alimentan de mamíferos y humanos, lo que evidencia que muchas especies distintas son capaces de nutrirse con ellos. Probablemente, otros factores ecológicos entran en juego para determinar la selección del hospedador.

La filogenia no es el único factor

El estudio también mostró que el país en el que se muestrearon los mosquitos influye en los patrones de alimentación. Podría deberse a la variación geográfica y temporal en la presencia y abundancia de hospedadores y de mosquitos. Todo esto influye en su probabilidad de encuentro.

Esto da lugar a diversos escenarios en cada sitio, con especies de mosquitos concretas enfrentándose a combinaciones diferentes de hospedadores. Como resultado, se generan patrones de alimentación diferentes.

Preferencias de alimentación y transmisión de enfermedades

Nuestros resultados ayudan a comprender mejor un aspecto fundamental de la biología de los mosquitos: sus preferencias alimentarias no son completamente aleatorias, sino que están condicionadas por su historia evolutiva y su contexto ecológico. Y esto importa más de lo que parece.

En un contexto de cambio global, la aparición de enfermedades zoonóticas, cuyos reservorios son los animales y que pueden infectar a los humanos, está aumentando, impulsada por factores como el cambio climático y la alteración de hábitats. Entender a qué animales prefieren picar los mosquitos puede ayudarnos a anticipar mejor cómo circulan los patógenos y qué enfermedades tienen más probabilidades de emerger o expandirse.


En este artículo ha participado Alazne Díez Fernández, quien en el momento de redacción del artículo en que se fundamenta este texto, desarrollaba su investigación en la Universidad de Extremadura.


The Conversation

Paula Parra recibe fondos del contrato predoctoral PREP2023-001571 del Ministerio de Ciencia e Innovación.

Jessica Jiménez Peñuela recibió financiación por el proyecto ref. P21_00049 de Junta de Andalucía, Consejería de Universidad, Investigación e Innovación (Proyectos I+D+i Junta de Andalucía 2021) a través de un contrato postdoctoral en la Universidad de Granada (UGR).

Jordi Figuerola Borras, como investigador principal, es responsable de la ejecución de fondos para investigación de la Agencia Estatal de Investigación, la Comisión Europea, la Junta de Andalucía, la Diputación de Sevilla, el Ayuntamiento de Sevilla y la Fundación la Caixa, que recibe la institución pública Consejo Superior de Investigaciones Científicas, para la que trabaja, y que le paga un salario por ello.

Josué Martínez de la Puente, como investigador principal, es responsable de la ejecución de fondos para investigación de la Agencia Estatal de Investigación y de el Organismo Autónomo de Parques Nacionales, que recibe la institución pública Consejo Superior de Investigaciones Científicas, para la que trabaja, y que le paga un salario por ello.

Martina Ferraguti como investigadora principal, es responsable de la ejecución de fondos para investigación de la Agencia Estatal de Investigación, el Ministerio de Ciencia e Innovación de España y la Fundación BBVA, que recibe la institución pública Consejo Superior de Investigaciones Científicas, para la que trabaja, y que le paga un salario por ello.

RAFAEL GUTIÉRREZ LÓPEZ recibe fondos de la Ayuda «Excelencia Severo Ochoa» CEX2024-001498-S financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades MICIU/AEI /10.13039/501100011033

Sergio Magallanes Argany recibió fondos del contrato PLEC2021-007968 (NEXTHREAT)/ AEI/10.13039/501100011033/ Unión Europea NextGenerationEU/PRTR.

ref. ¿Nacen o se hacen? Las preferencias alimentarias de los mosquitos, bajo la lupa evolutiva – https://theconversation.com/nacen-o-se-hacen-las-preferencias-alimentarias-de-los-mosquitos-bajo-la-lupa-evolutiva-287335

Ondas de Rossby, el ‘Uber Eats’ del océano

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alberto Alcalá Verdugo, Doctorando en Oceanografía y Cambio Global, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

Ondas de Rossby vistas desde el espacio. NASA, Goddard Space Flight Center., CC BY-SA

Imagínese que vive en un edificio del que nunca puede salir. No puede siquiera ir al supermercado para buscar comida. Su única esperanza es que alguien llegue con el reparto del día.

En el océano, para muchos organismos marinos, esta situación no es una metáfora, sino una realidad. Los seres que componen el plancton viven inmersos en un mar de constante movimiento, donde los alimentos no siempre están disponibles y donde la circulación oceánica puede decidir cuándo llega el siguiente “pedido”.

Entre los grandes repartidores del océano, hay protagonistas poco conocidos, como son las ondas de Rossby. A diferencia de las olas, que son ondas que vemos fácilmente, estas son enormes perturbaciones del océano que desplazan energía lentamente hacia el oeste debido a la rotación de la Tierra. Son tan grandes que pueden extenderse cientos o miles de kilómetros, pero tan lentas que pueden tardar meses, incluso años, en recorrer una cuenca oceánica. Su movimiento, apenas perceptible desde la superficie, desplaza lentamente las masas de agua en sentido vertical, levantándolas y hundiéndolas.

Un océano con muchos barrios diferentes

Aunque desde la costa el mar parezca inmensamente uniforme, en realidad está formado por distintas masas de agua con propiedades muy diferentes. Algunas son ricas en nutrientes, otras contienen más o menos oxígeno. Hay masas de agua que han tenido contacto reciente con la atmósfera y otras que llevan siglos sin haber estado siquiera cerca de la superficie, con lo que han ido acumulando carbono y empobreciéndose en oxígeno.

Estas masas de agua no están distribuidas al azar, sino organizadas en una compleja estructura tridimensional en continuo movimiento.

Y no todos los organismos pueden vivir en cualquier profundidad. Cada especie está adaptada a unas condiciones concretas de presión, temperatura, luz y disponibilidad de oxígeno. El plancton ilustra muy bien esta dependencia del entorno, ya que su capacidad de desplazamiento es limitada en comparación con la fuerza de la dinámica oceánica.

Cuando llega el pedido

Las ondas de Rossby alteran la profundidad de la termoclina –capa dentro de un cuerpo de agua o aire donde la temperatura cambia rápidamente con la profundidad o altura– y de otras capas internas del océano. En algunas regiones, hacen ascender aguas profundas, ricas en nutrientes como nitratos y fosfatos, mientras que en otras provocan el efecto contrario. Puede parecer un cambio insignificante, pero para el fitoplancton supone una enorme diferencia.

Estos microorganismos necesitan luz para la fotosíntesis, pero también dependen de los nutrientes, que son abundantes en las aguas profundas. Cuando una onda de Rossby acerca esas aguas a la zona donde llega la luz, el fitoplancton encuentra las condiciones ideales para crecer. Y donde crece el fitoplancton aparece el resto de la cadena trófica. El zooplancton encuentra más alimento, los pequeños peces encuentran más zooplancton y los grandes peces encuentran más presas. Incluso las aves marinas y mamíferos pueden beneficiarse de un proceso físico que comenzó cientos de kilómetros atrás y varios meses antes.

Las ondas de Rossby no transportan peces ni plancton como si fuese una cinta transportadora, pero sí hacen posibles las condiciones necesarias para que la vida prospere.

Esquema del efecto de las ondas de Rossby en el océano, con su desplazamiento hacia el oeste provoca el ascenso de aguas profundas ricas en nutrientes hacia la zona fótica, donde favorecen el desarrollo del fitoplancton.
Alberto Alcalá.

Un repartidor silencioso

Como es normal, la mayor parte del tiempo ignoramos que las ondas existen. No son nada espectaculares, ni generan tsunamis ni tormentas gigantes. De hecho, es muy difícil poder verlas: el método más común para estudiarlas es utilizar satélites capaces de detectar variaciones de apenas unos centímetros en la superficie libre del mar.

Para seguir la pista de estas ondas, los oceanógrafos recurren a un tipo de gráfico llamado diagrama de Hovmöller. En un eje se representa la longitud y en el otro el tiempo. Cada línea horizontal es, en realidad, una fotografía del océano en un instante concreto y, al apilarlas todas, se obtiene una película condensada en una sola imagen. Así se pueden ver las huellas de las ondas de Rossby viajando hacia el oeste.

Diagrama de Hovmöller de la anomalía del nivel del mar (SSHA) entre abril de 2021 y abril de 2023. La inclinación de las bandas rojas (crestas) y azules (valles) refleja el desplazamiento hacia el oeste de las ondas de Rossby.
Copernicus Marine Environment Monitoring Service (CMEMS)., CC BY

Cómo influye el aumento global de temperaturas

Además de transportar nutrientes de los que dependen innumerables ecosistemas marinos, estas ondas regulan la distribución de calor en los océanos y participan en la circulación oceánica a gran escala. Comprenderlas también es importante en un contexto de cambio climático.

En este escenario, a medida que los océanos se calientan y se estratifican, la forma en que estos grandes movimientos redistribuyen calor y nutrientes puede cambiar, con consecuencias aún difíciles de predecir para la productividad marina y para las especies que dependen de ella.

Las ondas de Rossby seguirán recorriendo las cuencas oceánicas como lo han hecho siempre, pero el océano que atraviesan no será el mismo. Con una estratificación más marcada y una termoclina más somera, el mismo desplazamiento vertical puede tener efectos muy distintos sobre el aporte de nutrientes. Por eso resulta necesario seguir estudiándolas en profundidad.

The Conversation

Alberto Alcalá Verdugo está contratado por el Centro Oceanográfico de Canarias (COC) IEO-CSIC y está adscrito al programa de Doctorado en Oceanografía y Cambio Global (DOYCAG) perteneciente a la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).

María Dolores Pérez Hernández no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Ondas de Rossby, el ‘Uber Eats’ del océano – https://theconversation.com/ondas-de-rossby-el-uber-eats-del-oceano-287731

Autoridad y crianza: seis mitos frente a seis realidades

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Martha Rocío González Bernal, Dean Faculty of Behavioral Sciences, Universidad de La Sabana

shutterstock Ixepop/Shutterstock

¿Puede un niño aprender límites sin “obedecer”? La crianza positiva o respetuosa ha impulsado este debate. Sus defensores promueven el vínculo, la comunicación y el respeto. Sus críticos temen que los límites se vuelvan poco claros.

Teniendo en cuenta los efectos de las experiencias tempranas en el cerebro, la salud mental y el comportamiento de los niños, muchos padres, cuidadores y educadores tienen dudas sobre este método de crianza.

Si desaparece la autoridad tradicional, ¿quién pone los límites? ¿Cómo aprenden los niños a controlar sus impulsos? ¿Estamos formando niños más seguros emocionalmente? ¿O adultos con poca tolerancia a la frustración?

En busca del equilibrio

La ciencia ofrece una respuesta clara: los niños necesitan límites y afecto; adultos cariñosos y firmes, las dos cosas. Necesitan comprensión emocional y necesitan límites consistentes. El desafío no es elegir entre autoridad o empatía sino aprender a combinar ambas.

Al igual que el castigo físico y las humillaciones u otras formas de control basadas en el miedo pueden afectar el bienestar infantil, la forma extrema de la crianza respetuosa en las que la permisividad es excesiva pueden aumentar el agotamiento parental y el establecimiento de normas o límites.

El verdadero reto de criar no es dominar al niño ni dejarlo hacer todo lo que quiera. Es aprender a guiarlo de manera equilibrada.

Disciplina firme y segura

Las intervenciones parentales más efectivas no buscan eliminar la autoridad, sino transformarla, pasando del miedo y el castigo a una disciplina firme y emocionalmente segura.

¿Cómo? Por ejemplo, explicando por qué existen las normas y siendo consistente en las consecuencias de no cumplirlas, validando las emociones (lloros, enfados, pataletas) y acompañando pero con firmeza.

De esta manera, y sin humillar al niño por hacer algo “malo”, podemos reducir los problemas de conducta.

Mitos y realidades

  • Mito: “Si no le grito, no me va a obedecer.” La realidad y lo que dicen las evidencias es que los límites claros funcionan mejor que los gritos a largo plazo. Ejemplo: El niño pega a su hermano. En lugar de gritar: “¡Deja de pegarle ya!”, podemos decir: “No voy a permitir que pegues. Las manos son para cuidar. Ven, vamos a decirle cómo te sientes con palabras.”

  • Mito: “La crianza respetuosa es dejar hacer lo que el niño quiera.” La crianza respetuosa sí pone límites. La diferencia es que evita la humillación y la violencia. Los mejores resultados aparecen cuando los padres combinan afecto, estructura y expectativas claras, evitando un exceso de permisividad.

  • Mito: “A mí me criaron duro y no me pasó nada.” Muchas personas no identifican las consecuencias de estas practicas porque crecieron considerándolas como “normales” y porque muchas de ellas no tienen efectos inmediatos. Sin embargo, los efectos pueden manifestarse, posteriormente, en la dificultad para expresar emociones, el manejo del conflicto mediante la autoridad o la agresión, mayor riesgo de problemas de salud mental, como síntomas de ansiedad, depresión o baja autoestima.

    Muchos niños continúan sintiéndose seguros y queridos por sus padres, especialmente cuando los castigo, golpes o gritos ocurren dentro de una relación generalmente cálida. Sin embargo, la evidencia muestra que estas practicas no aportan beneficios adicionales sobre otras estrategias disciplinarias y sí incrementan el riesgo de resultados negativos en el desarrollo.

  • Mito: “Si dejamos al niño reaccionar emocionalmente sin frenarlo, lo estamos malcriando”. No se trata de dejar al niño solo mientras llora o protesta: reconocer sus emociones significa acompañarlo y ayudarlo a desarrollar autocontrol.

    Por ejemplo, ante una “pataleta” porque no puede conseguir lo que quiere (otro caramelo, quedarse más tiempo en un sitio), no es necesario enfadarse o exigir al niño que deje de gritar o llorar, porque normalmente esto hará que lo haga de manera más intensa. Podemos actuar de manera empática, comprendiendo su frustración, pero firme, insistiendo en que no hay más caramelos o que hay que marcharse, explicando las razones cuando pase la rabieta.

  • Mito: “Un castigo fuerte enseña más rápido”. Un castigo puede detener una conducta de forma inmediata. Sin embargo, no siempre enseña habilidades para el futuro. Las estrategias basadas en orientación, apoyo y disciplina positiva producen mejores resultados a mediano y largo plazo.

  • Mito: “Los niños necesitan mano dura para respetar.” El miedo puede producir obediencia pero no confianza ni autonomía. La autoridad basada en el vínculo, la comunicación y normas claras favorece buenas relaciones.

Cinco estrategias respaldadas por la evidencia

  1. Corregir la conducta, no al niño: No es lo mismo decir “Eres grosero” que decir “No voy a permitir que hables de esa manera”. “No voy a permitir…” es una frase muy utilizada en enfoques de crianza positiva, porque comunica un límite firme sin atacar al niño ni recurrir a amenazas o castigos.

    Sin embargo, la frase por sí sola no basta: debe ir acompañada de una acción coherente. Por ejemplo, si el niño golpea a su hermano, en lugar de “¡Eres un niño malo!” se puede decir “No voy a permitir que golpees a tu hermano.” Mientras lo dices, separas físicamente a los niños y ayudas al niño a calmarse antes de enseñarle otra forma de expresar su enojo.

  2. Validar la emoción, pero mantener el límite: Comprender una emoción no significa aceptar cualquier conducta. Por ejemplo: “Entiendo que estés molesto porque quieres seguir jugando. Aun así, el tiempo de pantalla terminó”.

  3. Explicar las reglas y mantenerlas. Los niños aprenden mejor cuando saben qué se espera de ellos. También necesitan saber qué ocurrirá si incumplen una norma.

  4. Calmarse antes de corregir: respirar e intentar bajar el tono de voz suele ser más efectivo que reaccionar con enojo.

  5. No evitar toda frustración: aprender a esperar un turno, a aceptar un “no” o resolver conflictos ayuda a crecer. La frustración también es una oportunidad de aprendizaje.

El objetivo no es solo que los hijos obedezcan, también importa que se conviertan en personas capaces de pensar por sí mismas, relacionarse con respeto y enfrentar la vida con seguridad y humanidad.

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Martha Rocío González Bernal no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Autoridad y crianza: seis mitos frente a seis realidades – https://theconversation.com/autoridad-y-crianza-seis-mitos-frente-a-seis-realidades-283496

¿El IBI debe seguir funcionando con una lógica proporcional o debería ser más progresivo?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Albert Navarro García, Profesor titular de Derecho Financiero y Tributario, Universitat de Girona

nelo2309/Shutterstock

Con el precio de la vivienda marcando máximos en muchas ciudades españolas y el acceso a un hogar convertido en una de las principales preocupaciones sociales, el tema de la vivienda se ha colocado en el centro del debate político y económico.

En este escenario, cada vez son más quienes consideran que la fiscalidad local debe desempeñar un papel más activo. La pregunta es sencilla: si el sistema tributario pretende adaptarse a la capacidad económica de los contribuyentes, ¿debe seguir pagando el mismo porcentaje una vivienda modesta, situada en un barrio periférico, que una propiedad de gran valor, ubicada en una de las zonas más exclusivas de la ciudad?

Según valor de catastro

Actualmente, el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) constituye la principal fuente de ingresos tributarios de los ayuntamientos. Su funcionamiento es sencillo: cada inmueble paga en función de su valor catastral y del tipo aprobado por el municipio.

Quien tiene una vivienda de mayor valor paga más que quien tiene una más modesta. Sin embargo, a diferencia del IRPF, el impuesto no aplica tipos más altos a medida que aumenta la riqueza del contribuyente, sino que se impone el mismo porcentaje a todos los inmuebles.

Un ejemplo: pensemos en dos viviendas situadas en la misma ciudad. Una tiene un valor catastral de 80 000 euros y otra de 1 000 000 de euros. Si el municipio aplica un tipo del 0,70 %, la primera pagará 560 euros y la segunda 7 000. La diferencia radica en el valor catastral, pero ambas soportan exactamente el mismo porcentaje de gravamen. Ahí se encuentra el núcleo de la discusión.

¿Qué significa realmente un IBI progresivo?

Cuando se habla de IBI progresivo suele pensarse en aumentar la tributación de los grandes propietarios. Sin embargo, el debate es más amplio.

La idea consiste en introducir mecanismos que permitan adaptar mejor el impuesto a las distintas realidades del mercado inmobiliario. En lugar de aplicar un único tipo para todas las viviendas, podrían establecerse porcentajes diferenciados, en función de determinadas circunstancias que reflejen una mayor capacidad económica.

Las fórmulas posibles son muy diversas:

  • Introducir escalas progresivas similares a las del IRPF.

  • Establecer tipos más elevados para los inmuebles con mayor valor catastral.

  • Reforzar la tributación de viviendas permanentemente desocupadas.

  • Diseñar recargos específicos para los grandes tenedores de parques de viviendas.

Los argumentos a favor

Los defensores de estas medidas consideran que permitirían que la contribución fiscal reflejara mejor las diferencias económicas existentes dentro del mercado inmobiliario, además de proporcionar nuevas herramientas para impulsar políticas de vivienda:

  1. Mejoraría la adecuación del impuesto al principio de capacidad económica. No se trata únicamente de que los inmuebles más valiosos paguen más en términos absolutos, sino de que soporten también una carga relativa superior.

  2. Permitiría proteger mejor la vivienda habitual y aliviar la carga tributaria de determinados hogares.

  3. Podría ser una herramienta útil para que los ayuntamientos desarrollen políticas de vivienda más activas en un contexto de fuerte tensión residencial.

Los argumentos en contra

Para algunos expertos, la progresividad es más adecuada en impuestos personales, como el IRPF, que en tributos como el IBI, de carácter real y objetivo, que gravan cada inmueble de manera individual sin tomar en cuenta la riqueza global de su propietario.

Además, advierten de que una mayor complejidad podría generar problemas de gestión, aumentar la conflictividad y reducir la seguridad jurídica.

Otros temen que determinadas reformas acaben trasladando costes a los inquilinos o generando efectos indeseados sobre la inversión inmobiliaria.

Barcelona abre el debate

La cuestión ya no es una mera hipótesis académica.

En mayo de 2026, la Comisión de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona aprobó una iniciativa para respaldar una reforma de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales que permita introducir mayores dosis de progresividad en el IBI.

La propuesta no se limita a los grandes tenedores, sino también a inmuebles vacíos y usos no residenciales con el fin de “avanzar hacia una fiscalidad municipal más progresiva, justa y orientada a garantizar el derecho a la vivienda”.

El gran obstáculo: la ley

El principal problema no es político ni económico, sino jurídico.

La legislación vigente configura el IBI como un impuesto real y objetivo, por lo que se grava cada inmueble y no la situación económica global de su propietario. Como consecuencia, los ayuntamientos disponen de un margen muy limitado para introducir mecanismos de progresividad.

Por ello, cualquier reforma relevante exige una modificación previa de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales.

Una cuestión de modelo de ciudad

Detrás del debate sobre el IBI progresivo se esconde una discusión mucho más profunda. La pregunta es qué papel deben tener los ayuntamientos ante el problema de la vivienda. ¿Deben limitarse a recaudar o pueden utilizar los tributos para favorecer un acceso más justo a la vivienda?

Por eso, la cuestión ya no es solo cuánto dinero recauda el IBI, sino cómo puede contribuir a afrontar el problema. Se trata de un debate que acaba de empezar, pero que probablemente tendrá un papel importante en el futuro de la financiación local en España.

¿Debe seguir siendo el IBI un impuesto esencialmente proporcional o ha llegado el momento de incorporar criterios de progresividad para adaptarlo a los retos actuales de la vivienda?

La respuesta puede acabar impulsando una de las reformas más importantes de la fiscalidad local española desde la creación del propio impuesto.

The Conversation

Albert Navarro García no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿El IBI debe seguir funcionando con una lógica proporcional o debería ser más progresivo? – https://theconversation.com/el-ibi-debe-seguir-funcionando-con-una-logica-proporcional-o-deberia-ser-mas-progresivo-289289

¿Sabía que las palabras ‘anime’, ‘cosplay’ y ‘aidoru’ no son de origen japonés?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ana Abellán Pardo, Contratada predoctoral, Universidad de Murcia

El anime es, curiosamente, una palabra que define un género puramente japonés pero solo fuera de Japón. らいみぃ/Wikimedia Commons, CC BY

Si le pregunto de dónde vienen palabras como anime, cosplay o aidoru, seguramente responderá “de Japón”. Y no le faltaría razón… parcialmente.

La respuesta no es, de hecho, tan sencilla.

Estos términos están muy unidos a la cultura japonesa. Sin embargo, su historia empezó mucho antes y en otro idioma. Es un viaje sorprendente que demuestra que las palabras también tienen su propia historia.

Los préstamos léxicos

En lingüística, existe un fenómeno que se denomina “préstamo léxico”. Aunque el nombre parezca complicado, la idea es muy sencilla. Las lenguas toman palabras unas de otras continuamente. El español lo hace desde hace siglos. Usamos wifi, fútbol o software, que vienen del inglés. También decimos kimono, karaoke o sushi, que proceden del japonés.

Cuando una palabra llega a otro idioma, normalmente cambia un poco. Estos cambios pueden afectar tanto a la escritura o la pronunciación como a su propio significado. Es la forma que tiene cada lengua de hacer suyo un término extranjero.

Este proceso de adaptación, como es lógico, ocurre constantemente en japonés.

Influencia anglosajona

Hoy, la mayoría de las palabras extranjeras que utiliza el japonés vienen del inglés. Son tantas que forman el grupo más numeroso de préstamos de esta lengua. Basta con pasear por Tokio para ver escaparates, anuncios o productos llenos de expresiones de origen anglosajón.

Ahora bien, la genialidad de los japoneses no está simplemente en su capacidad para absorber préstamos, sino en su creatividad para apropiárselos.

Como el inglés y el japonés son idiomas muy diferentes, muchas palabras necesitan cambiar para poder pronunciarse con facilidad. Algunas se acortan, otras cambian algunos sonidos. Y otras incluso adquieren un significado nuevo. En ocasiones, Japón va un paso más allá y crea términos completamente nuevos utilizando voces inglesas.

Una adaptación que ha cruzado las fronteras

Anime es, probablemente, el ejemplo más conocido. Su historia comienza con el inglés animation. Cuando este préstamo llegó a Japón, hacia los años sesenta, se adaptó a la pronunciación japonesa y pasó a decirse animeeshon. Sin embargo, como ocurre con muchas palabras largas, los hablantes terminaron acortándola hasta dejarla simplemente en anime. Era más rápida, más cómoda y más fácil de usar en la conversación diaria.

Pero el cambio no fue solo de forma. También cambió su significado. En Japón, anime puede utilizarse para hablar de la animación en general, aunque suele asociarse especialmente a las producciones dirigidas al público infantil y juvenil. En cambio, cuando la palabra llegó a otros países, empezó a utilizarse casi exclusivamente para referirse a la animación japonesa.

Hoy, cuando alguien habla de anime, casi nadie piensa en dibujos animados occidentales. La palabra ha terminado identificando un estilo, una industria e incluso una forma de entender la animación.

Una invención japonesa a partir del inglés

Cosplay es todavía más curioso. Muchas personas creen que es una palabra inglesa. Sin embargo, no es así.

Un cosplayer en una convención en México en 2025.
Ferfive/Wikimedia Commons, CC BY

Fue creada en Japón por Nobuyuki Takahashi en 1983. En junio de ese año, Takahashi estaba escribiendo un artículo sobre una curiosa moda para la revista My Anime y se le ocurrió unir dos términos ingleses para definirla: costume (‘disfraz’) y play (‘jugar’). Es decir, a partir de dos piezas del inglés, construyó una palabra nueva para describir una actividad que cada vez era más popular: disfrazarse e interpretar a personajes de manga, anime o videojuegos.

Tuvo un enorme éxito. Primero se popularizó entre los aficionados al manga y al anime en Japón. Después, gracias a Internet y a la expansión de la cultura popular japonesa, comenzó a utilizarse en todo el mundo. Español, francés, italiano o alemán, entre muchas otras, son algunas de las lenguas en las que este término ha obtenido gran popularidad. Hoy es habitual encontrar concursos de cosplay en convenciones de Europa, América o Asia, y millones de personas emplean la palabra sin saber que, en realidad, fue inventada en Japón.

Misma forma, diferente fondo

El caso de aidoru es diferente.

La palabra procede del inglés idol, pero en Japón empezó a significar algo distinto. Un idol en inglés puede ser cualquier persona muy admirada. En cambio, un aidoru es un tipo muy concreto de artista: jóvenes cantantes, actores o celebridades cuya imagen y carrera están cuidadosamente organizadas por la industria del entretenimiento japonesa.

La palabra apenas cambió de forma, pero sí cambió completamente de significado dentro –y fuera– de Japón.

Los tres ejemplos muestran que una misma lengua puede transformar las palabras extranjeras de maneras muy distintas. Anime nació de una adaptación y de un proceso de simplificación. Cosplay fue una creación completamente nueva elaborada con elementos ingleses. Y aidoru mantuvo casi la misma forma, pero adquirió un significado totalmente diferente.

Lo más interesante ocurre al final del viaje.

No son japonesas pero lo parecen

Una vez transformadas en Japón, estas palabras comenzaron a viajar por el mundo. El éxito del manga, el anime, los videojuegos y la música japonesa ha hecho que millones de personas empiecen a utilizarlas. Poco a poco, han ido asentándose en otros idiomas, incluido el español. Hoy las consideramos 100 % “made in Japan” y, de alguna manera, lo son.

Pero su historia demuestra que las lenguas son mucho más complejas de lo que parecen. No todas las palabras que identificamos con Japón nacieron allí. Algunas empezaron su recorrido en otro idioma, cambiaron por completo al pasar por el japonés y solo entonces llegaron al resto del mundo con una nueva identidad.

Quizá esa sea la parte más fascinante de esta historia. Las palabras cruzan fronteras, cambian de forma y significado y, a veces, acaban representando a un país distinto de aquel en el que nacieron.

La próxima vez que escuche estos términos quizá pueda verlos con otros ojos. Porque detrás de ellos no solo hay manga, series o música. También hay una historia de encuentros entre lenguas, culturas y personas. Y eso demuestra que, igual que nosotros, las palabras nunca dejan de moverse.


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The Conversation

Ana Abellán Pardo recibe fondos de la Universidad de Murcia. Está vinculada a esta institución mediante una beca FPU, un contrato predoctoral.

ref. ¿Sabía que las palabras ‘anime’, ‘cosplay’ y ‘aidoru’ no son de origen japonés? – https://theconversation.com/sabia-que-las-palabras-anime-cosplay-y-aidoru-no-son-de-origen-japones-287991

Riesgos sanitarios ante la crisis humanitaria en Ceuta

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Maria João Forjaz, Investigadora en salud pública, Instituto de Salud Carlos III

Inmigrantes en Ceuta, agosto de 2026. RTVE

El pasado 30 de julio llegaron a Ceuta cerca de 80 000 personas migrantes. Aunque la mayoría volvió a cruzar la frontera en sentido opuesto, muchas permanecen en la ciudad en condiciones de hacinamiento, infravivienda o sinhogarismo, sin acceso a alimentos seguros, agua y saneamiento. Esta situación está generando alarma social y preocupación por posibles riesgos sanitarios, tanto para las personas migrantes como para la población ceutí.

Crisis humanitaria, no sanitaria

Ceuta afronta una crisis humanitaria. El incremento de llegadas ha superado la capacidad de acogida, comprometiendo el acceso a servicios básicos. Se trata de una situación compleja que exige reforzar los servicios del Estado en coordinación con las distintas administraciones, la ciudadanía y las ONG, garantizando los derechos de todas las personas.

El incremento de la demanda asistencial, en un momento de vacaciones estivales, sin duda ha puesto a prueba al sistema sanitario. El Ministerio de Sanidad indicó que había camas disponibles y que no se retrasaron las citas programadas. Además, se ha reforzado el personal para la asistencia a los migrantes, que se hace en puntos desplazados y en un circuito diferenciado.

Aun así, es preciso mantener y ampliar las capacidades de prevención, de diagnóstico precoz y de atención sanitaria.

Sarna y otras enfermedades que generan preocupación

Los determinantes sociales y ambientales desfavorables incrementan el riesgo de enfermedades de la piel (como la sarna), de infecciones gastrointestinales o respiratorias. Estas situaciones no representan un problema de salud de carácter infeccioso o parasitario para la población general de Ceuta, sino un problema de salud para quienes las padecen.

En el caso de la sarna, se contagia a través del contacto directo y prolongado piel con piel o contacto con ropa contaminada. La transmisión se evita con la higiene diaria, el tratamiento y limpieza de la ropa.

En relación con la tuberculosis, solo la forma respiratoria es contagiosa, requiriendo un contacto estrecho en espacios cerrados. Además, las personas dejan de ser contagiosas a las pocas semanas de iniciar el tratamiento.

Las infecciones gastrointestinales detectadas están, al parecer, originadas por la bacteria Escherichia coli, frecuente en España. Su causa tiene que ver con la falta de acceso a higiene, alimentos y bebidas en condiciones sanitarias y a la dificultad de cocinar y preservar los alimentos y bebidas adecuadamente.




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Vacunas sí, pero no confinamiento

El enfoque preventivo y el diagnóstico precoz son fundamentales, garantizando el acceso a recursos básicos y al sistema sanitario para la atención a problemas de salud física y mental. También es esencial el acceso a la vacunación, especialmente triple vírica, poliomielitis y tétanos/difteria, según las recomendaciones y estrategia común de vacunación para personas migrantes del Ministerio de Sanidad español.

El confinamiento de una ciudad carece de justificación desde el punto de vista técnico. Se trata de enfermedades que ya existen en España, con mecanismos de transmisión, tratamiento y modos de prevención conocidos. Una buena gestión de esta crisis humanitaria prevendrá la aparición de enfermedades infecciosas en los migrantes.

Grupos en situación de mayor vulnerabilidad

En este contexto, conviene priorizar la atención a menores y a mujeres embarazadas que, debido a las duras condiciones en las que se ha realizado la trayectoria migratoria, pueden presentar interrupciones en sus calendarios de vacunación o en el seguimiento prenatal.

Además, las mujeres y las niñas migrantes tienen mayor riesgo de ser víctimas de violencia sexual o situación de trata y mayores dificultades para detectar y atender a esas situaciones.




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Los peligros de la alarma social y de la xenofobia

Es comprensible la inquietud ciudadana ante una situación que interrumpe la vida cotidiana. Sin embargo, no es admisible usar este tipo de situaciones para justificar discursos xenófobos, tales como asociar la migración con la propagación de enfermedades.

Desde la Sociedad Española de Epidemiología condenamos firmemente este tipo de discursos. La estigmatización y xenofobia, además de vulnerar los derechos de las personas, desincentivan el contacto con los servicios sanitarios, retrasan el diagnóstico y dificultan la aplicación de medidas de prevención.

Necesitamos un sistema resiliente

Mejorar las condiciones de habitabilidad, agua potable, saneamiento y alimentación es el primer paso, además del acceso a servicios del sistema sanitario preventivos, de diagnóstico y de tratamiento. Para mejorar la preparación ante una crisis, es imprescindible invertir en un sistema de salud pública resiliente, con personal estable, formado y con buenas condiciones laborales.

Los servicios de epidemiología y salud pública desempeñan un papel fundamental para monitorizar riesgos, identificar brotes e intervenir a tiempo. La Agencia Estatal de Salud Pública, todavía en proceso de despliegue operativo, hubiera sido de gran ayuda para afrontar esta crisis.


Artículo escrito con el asesoramiento de la Sociedad Española de Epidemiología.


The Conversation

Maria João Forjaz recibe fondos, obtenidos en concurrencia competitiva, del Instituto de Salud Carlos III, para la realización de proyectos de investigación. Es presidenta de la Sociedad Española de Epidemiología y punto focal de España para la estrategia Behavior and Cultural Insights de la OMS.

Federico Eduardo Arribas Monzón es miembro de la Sociedad Española de Epidemiologia, formando parte del grupo de formacion y empleabilidad y participo en el grupo asesor de comunicacion de la citada Sociedad cientifica.

Isabel Aguilar Palacio recibe fondos de investigación del Instituto de Salud Carlos III, del Gobierno de Aragón y de consultoría de la Comisión Europea. Pertenece a la Junta Directiva de la Sociedad Española de Epidemiología.

María Isabel Portillo es Investigadora Senior del Instituto de Investigación Sanitaria BioBilzkaia y Secretaria de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Epidemiologia

Óscar Zurriaga recibe fondos, obtenidos en concurrencia competitiva, del Instituto de Salud Carlos III, para la realización de proyectos de investigación. Ha sido presidente de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE).

Pello Latasa pertenece a la Junta Directiva de la Sociedad Española de Epidemiología.

Pere Godoy es catedrático de Medicina Preventiva y Salud Publica en la Universidad de Lleida e investigador principal de proyectos financiados por el Instituto de Salud Carlos III. Es miembro del Consell Assessor en Vacunacions de l’Agència de Salut Pública de Catalunya. Es miembreo del grupo de Vigilancia de la Salud Pública y de Vacunas e Inmunización de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE) y miembro de la Comisión Asesora de Comunicación de la SEE. Ha sido presidente de la SEE.

Susana Monge Corella recibe fondos de investigación competitivos del Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y del Instituto de Salud Carlos III a través de la acción estratégica intramural.

Ángela Domínguez García no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Riesgos sanitarios ante la crisis humanitaria en Ceuta – https://theconversation.com/riesgos-sanitarios-ante-la-crisis-humanitaria-en-ceuta-290409

Est-ce que vaporiser du parfum sur son cou est mauvais pour la santé ?

Source: The Conversation – in French – By Ahmed Elbediwy, Senior Lecturer in Cancer Biology & Clinical Biochemistry, Kingston University

Vaporiser un peu de parfum sur son cou est une étape familière avant de quitter la maison. Mais la publication virale sur Instagram d’un cancérologue a désigné le cou comme une zone « qui invite à la prudence », car elle se trouve à proximité de la glande thyroïde.

La légende précise qu’il n’existe aucune preuve que le fait de vaporiser du parfum sur le cou endommage la thyroïde. Pourtant, les références aux perturbations hormonales et à l’exposition à vie à des substances chimiques à travers une peau fine pourraient suggérer un lien possible avec des maladies thyroïdiennes ou le cancer. Une petite vaporisation pourrait-elle vraiment présenter un risque particulier?

Les données actuelles ne montrent pas que l’application de parfum sur la peau au niveau de la thyroïde fasse parvenir de manière sélective les composés chimiques du parfum à la glande ou l’expose à une dose plus élevée que si l’on vaporisait ailleurs. Les recherches sur l’absorption cutanée et l’anatomie du cou ne corroborent pas l’idée d’une voie d’accès directe et sélective vers la glande thyroïde.

La thyroïde est une glande en forme de papillon située dans la partie inférieure avant du cou. Elle produit et libère des hormones qui aident à réguler la façon dont le corps utilise son énergie. Elle se trouve sous la peau, ainsi que sous plusieurs couches de tissu conjonctif et de muscles.

Que se passe-t-il lorsque le parfum entre en contact avec la peau?

La peau agit comme une barrière. Un ingrédient peut s’évaporer, rester à la surface, pénétrer dans les couches cutanées ou passer dans la circulation sanguine. L’absorption dépend de la substance chimique, de sa composition, de l’état et de l’emplacement de la peau, de la dose et de la durée de contact.

L’emplacement sur le corps peut influencer l’absorption. Une fois qu’une substance chimique atteint les vaisseaux sanguins situés dans les couches profondes de la peau, elle peut circuler plus largement. L’application d’une substance près d’un organe ne cible pas automatiquement cet organe.

Les évaluations de sécurité des produits cosmétiques en aérosol tiennent également compte de l’inhalation. Cette voie d’exposition n’entraîne pas d’exposition particulière de la thyroïde lors d’une application au cou.




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Qu’en est-il des phtalates et des hormones?

Les préoccupations portent en grande partie sur les phtalates, une famille de substances chimiques dont les usages et les effets sur la santé varient. Le phtalate de diéthyle, ou DEP, a été utilisé comme solvant et fixateur dans les parfums. D’autres phtalates ont principalement servi à assouplir les plastiques. Les données concernant un membre de cette famille ne peuvent pas simplement être appliquées à tous les autres.

Une revue systématique publiée en ligne en 2024 a rassemblé 17 études portant sur 5 616 enfants et adolescents. Elle a fait état d’associations entre l’exposition aux phtalates et les taux de certaines hormones thyroïdiennes, tandis que les résultats concernant d’autres hormones étaient incohérents. Les études ont examiné l’exposition provenant de multiples sources. Elles n’ont pas porté sur l’application de parfum sur le cou ni sur le développement de maladies thyroïdiennes, et ne permettent pas d’établir un lien de cause à effet.

Le parfum peut contribuer à l’exposition au DEP. Dans une étude portant sur 337 femmes, les utilisatrices de parfum présentaient des concentrations urinaires plus élevées de phtalate de monoéthyle, un produit de dégradation du DEP. Cela confirme que le parfum est une source d’exposition au DEP. L’étude n’a pas porté sur les atteintes à la thyroïde ni sur le site d’application.




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Un « perturbateur endocrinien » est une substance exogène qui modifie le système hormonal et provoque un effet nocif. Le risque dépend du produit chimique, de la dose, de la voie d’exposition, du moment et de la durée de l’exposition. Un effet hormonal observé lors d’une expérience en laboratoire ne permet pas d’établir le risque lié à un produit parfumé fini utilisé dans des conditions quotidiennes.

Une utilisation répétée implique une exposition répétée, même si cela ne signifie pas nécessairement une accumulation. Les phtalates sont transformés en produits de dégradation qui sont rapidement éliminés par l’urine, tandis qu’une utilisation fréquente peut renouveler l’exposition à plusieurs reprises.

En Grande-Bretagne et en Irlande du Nord, les produits cosmétiques doivent faire l’objet d’une évaluation de leur sécurité avant leur mise en marché, bien que les systèmes de réglementation diffèrent. Les évaluateurs tiennent compte des ingrédients, des concentrations, de l’usage prévu et de l’exposition probable. Les mélanges de parfums peuvent être désignés sous le nom de « parfum », tandis que les allergènes spécifiés doivent être nommés lorsqu’ils dépassent les concentrations prescrites en Grande-Bretagne et en Irlande du Nord.

Les effets cutanés les mieux établis

En ce qui concerne les parfums appliqués directement sur la peau, le risque le plus clairement établi est celui de la dermatite de contact allergique, une éruption cutanée accompagnée de démangeaisons et d’inflammation causée par le contact avec un ingrédient. Une étude a estimé que l’allergie de contact aux parfums touche de 0,7 % à 2,6 % de la population générale.

Une réaction allergique peut se manifester après une sensibilisation, c’est-à-dire lorsque le système immunitaire a appris à réagir à un ingrédient. Un contact ultérieur peut alors provoquer des démangeaisons et une éruption cutanée rouge semblable à de l’eczéma. Un parfum peut également irriter la peau sans provoquer d’allergie. Si une éruption cutanée persiste ou réapparaît, un test épicutané peut aider à en identifier la cause.




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Certains ingrédients des parfums peuvent provoquer une réaction phototoxique, c’est-à-dire une réaction semblable à un coup de soleil lorsqu’un composé chimique présent sur la peau est exposé à la lumière. Une étude menée chez l’humain sur des parfums modèles a révélé que l’huile de bergamote, qui contient un composé chimique réactif à la lumière, pouvait provoquer une telle réaction après une exposition aux rayonnements ultraviolets A (UVA). Le risque dépendait de la concentration et de la dose d’UV; cela ne s’applique donc pas à tous les parfums.


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L’exposition prolongée au soleil est considérée comme l’un des principaux facteurs contribuant à la poïkilodermie de Civatte, qui se caractérise par une peau amincie, de couleur brun-rougeâtre, avec de petits vaisseaux sanguins visibles sur les côtés du cou. Une petite étude portant sur 32 patients a suggéré que l’allergie aux parfums pourrait jouer un rôle chez certaines personnes, mais n’a pas pu démontrer que les parfums étaient à l’origine de cette affection.

L’odeur des parfums peut également affecter les personnes souffrant de migraine. Dans une étude menée en clinique, les personnes souffrant de migraine ont fréquemment cité le parfum comme une odeur qui, selon elles, avait déclenché leurs crises. L’étude s’appuyait sur des souvenirs; elle ne peut donc pas fournir d’estimation démographique ni prouver un lien de causalité. Elle n’apporte aucune preuve de lésions thyroïdiennes.

Alors, faut-il éviter de vaporiser du parfum sur le cou?

Pour la plupart des gens, les données scientifiques actuelles ne fournissent aucune raison liée à la thyroïde d’éviter spécifiquement le cou. Cancer Research UK indique qu’il n’existe aucune preuve que l’utilisation de parfum cause le cancer.

Si le parfum provoque une sensation de brûlure ou une éruption cutanée accompagnée de démangeaisons, cessez de l’appliquer sur la peau et consultez professionnel de la santé si la réaction persiste. Les parfums « naturels » ne sont pas automatiquement plus doux, car les huiles essentielles peuvent également causer une dermatite de contact allergique. Une étiquette « sans phtalates » ne garantit pas en soi qu’un parfum est plus sécuritaire, car les phtalates varient et les produits de remplacement ne sont pas automatiquement plus sécuritaires.

Des recherches supplémentaires pourraient clarifier les effets d’une exposition répétée à des mélanges de parfums. Les données actuelles ne démontrent pas que le fait de vaporiser le cou permette aux composés chimiques du parfum d’atteindre plus facilement la thyroïde.

La Conversation Canada

Les auteurs ne travaillent pas, ne conseillent pas, ne possèdent pas de parts, ne reçoivent pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’ont déclaré aucune autre affiliation que leur organisme de recherche.

ref. Est-ce que vaporiser du parfum sur son cou est mauvais pour la santé ? – https://theconversation.com/est-ce-que-vaporiser-du-parfum-sur-son-cou-est-mauvais-pour-la-sante-290109

Oubliez la longévité : c’est la durée de vie en bonne santé qu’il faut viser

Source: The Conversation – in French – By Stuart Phillips, Professor, Kinesiology, Tier 1 Canada Research Chair in Skeletal Muscle Health, McMaster University

J’ai passé plus de trois décennies à étudier comment l’exercice physique et l’alimentation nous aident à rester en santé, et un élément revient sans cesse dans les données : vivre plus longtemps et vivre bien ne vont pas de pair. Si nous avons en partie résolu le premier problème, nous accusons un retard sur le second.


Au cours du siècle dernier, l’espérance de vie moyenne des Canadiens a augmenté de 22 ans, pour atteindre environ 80 ans pour les hommes et 84 ans pour les femmes. La recherche médicale et scientifique pourrait faire grimper ces chiffres encore davantage. Cependant, le nombre d’années que nous pouvons espérer vivre en bonne santé est en baisse ; au Canada, il s’établit désormais à environ 67, contre un sommet d’environ 70 ans.


Cet article fait partie de notre série La Révolution grise. La Conversation vous propose d’analyser sous toutes ses facettes l’impact du vieillissement de l’imposante cohorte des boomers sur notre société, qu’ils transforment depuis leur venue au monde. Manières de se loger, de travailler, de consommer la culture, de s’alimenter, de voyager, de se soigner, de vivre… découvrez avec nous les bouleversements en cours, et à venir.


Cela signifie qu’un grand nombre d’entre nous sont en voie de passer près de deux décennies, voire plus, à vivre avec une maladie chronique, un déclin cognitif ou une perte de mobilité. C’est cet écart, et non la durée de vie en soi, qui constitue la véritable crise. Et presque personne ne la traite comme telle.

La longévité n’est pas le bon indicateur

La longévité est le mot à la mode, les influenceurs discutant de la possibilité d’une espérance de vie à trois chiffres. Un biohacker fortuné a investi des millions pour tenter de vivre jusqu’à 160 ans et invite d’autres personnes à dépenser jusqu’à 1 million de dollars américains par année pour se joindre à lui. Il a récemment annoncé qu’il souffrait d’une maladie auto-immune.

La vie est devenue une épreuve d’endurance, et nous devons tenir bon jusqu’au bout.

En revanche, imaginez cette personne de 80 ans qui habite plus bas dans la rue et qui porte elle-même ses épiceries, monte ses escaliers, conduit sa voiture et s’accroupit par terre pour jouer avec son petit-enfant. Voilà l’objectif qui vaut la peine d’être poursuivi.

Idéalement, une bonne santé et une qualité de vie liée à la santé devraient durer toute notre vie. L’équilibre entre la qualité et la quantité de nos années est le principe qui sous-tend la « durée de vie en santé » : la période de notre vie que nous passons en bonne santé. Certes, la bonne santé est subjective, et certains ont fait valoir que la « durée de vie en bonne santé » ne peut peut-être pas être définie à un âge précis et qu’elle est plus fidèlement représentée par un indice.

Quelle que soit la façon dont on la mesure, il est clair que combler l’écart entre la durée de vie en bonne santé et la durée de vie totale est à la fois cruellement nécessaire et extrêmement difficile à réaliser, ce qui pourrait expliquer le décalage entre l’ampleur du problème et le peu d’investissements pour y remédier : selon les estimations, le rapport entre les dépenses de santé consacrées au traitement et celles consacrées à la prévention s’élève à près de 12 pour 1 au Canada.

Miser sur la durée de vie en bonne santé

À l’Université McMaster, le nouvel Institut McCall MacBain de kinésiologie et de durée de vie en bonne santé vise à combler l’écart en matière de durée de vie en bonne santé.

La kinésiologie est la science qui étudie les mouvements, les performances et le fonctionnement du corps. Associée à l’approche préventive de la médecine, elle peut aider à éviter que les gens se retrouvent à l’hôpital, plutôt que de simplement les soigner une fois qu’ils y sont déjà.

Le mandat de l’institut accorde la priorité à la collaboration interdisciplinaire afin de faire progresser la recherche et l’enseignement, et de transformer les résultats en actions concrètes qui profitent réellement aux communautés. La recherche à elle seule ne change pas les vies ; ce sont les gens qui s’appuient sur des données probantes qui agissent.

Un homme aux cheveux gris, vêtu d’une chemise bleue, agenouillé sur l’herbe avec un tout-petit qui tire la langue
Imaginez cette personne de 80 ans qui habite au bout de la rue et qui porte elle-même son épicerie, monte ses escaliers, conduit sa voiture et s’accroupit par terre pour jouer avec son petit-enfant.
(Unsplash/Alvaro Reyes)

Nous voulons aider les Canadiens et les gens bien au-delà de nos frontières à passer davantage d’années en bonne santé en retardant l’apparition des maladies, en préservant les fonctions physiques et cognitives et en renforçant la résilience avant même qu’elle ne soit nécessaire.

Y parvenir permettrait d’améliorer la qualité de vie tout en réduisant les coûts liés au traitement du cancer, des accidents vasculaires cérébraux, des maladies cardiaques, de la démence, de la douleur chronique et des troubles de la mobilité à long terme.

Cet institut est le premier du genre ; il a vu le jour grâce à un don de 50 millions de dollars versé par les philanthropes Marcy et John McCall MacBain et leur fondation. Cet investissement repose sur un pari précis : celui que les interventions les plus déployables à grande échelle, les plus abordables et fondées sur des données probantes pour prolonger la durée de vie en bonne santé restent encore à découvrir et à mettre en pratique.

Nous voulons montrer qu’investir du temps et des ressources dès l’enfance, et tout au long de la vie, renforce le corps pour qu’il résiste plus longtemps aux maladies chroniques qui rongent nos dernières décennies.

Le faux visage des industries du bien-être et de la longévité

Les industries du bien-être et de la longévité, ainsi que les biohackers en ligne, ont convaincu leurs adeptes que le but ultime est d’« optimiser » sa vie grâce à des pilules, des protocoles et des potions.

Sans surprise, les principaux facteurs de la durée de vie en bonne santé sont déjà bien connus : de l’exercice régulier, un meilleur sommeil, une alimentation saine, de véritables liens sociaux, ne pas fumer et consommer l’alcool avec modération.

En agissant sur ces facteurs, vous vous donnez de bien meilleures chances de prévenir les maladies qui touchent principalement les personnes âgées. La meilleure façon de traiter une maladie chronique reste encore de la retarder, ou, dans le cas de la démence et du déclin cognitif, de l’éviter complètement.

Le Canada dépense près de 144 milliards de dollars par année en produits liés au bien-être, pour finalement voir la santé de la population se détériorer à un âge de plus en plus précoce.

La recherche est pourtant claire : rien ne prouve que les suppléments, les peptides et les « traitements » vendus par les industries de la longévité et du bien-être contribuent de quelque façon que ce soit à votre durée de vie en bonne santé.


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Les facteurs d’influence sont nombreux

Pour aborder cette question, il faut prendre du recul. Les facteurs qui influencent le plus la durée de vie en bonne santé ne sont pas une pile de suppléments ni un cocktail de peptides. Ces facteurs sont complexes, difficiles à corriger et ne sont pas accessibles de manière uniforme dans tous les secteurs de la société.

Des rues et des parcs sécuritaires. De la nourriture abordable. Un endroit où dormir. Un voisin avec qui marcher. Des horaires de travail prévisibles. L’accès à des services de garde. Aucun de ces éléments n’est un luxe, mais ils constituent une infrastructure fondamentale pour une durée de vie en bonne santé plus longue, ce qui, pour bien trop de Canadiens est tout simplement hors de portée.

Le revenu, l’éducation, le logement, les conditions de travail, la sécurité du quartier, l’isolement social et la discrimination ont au moins autant d’importance pour bien vieillir que tout ce qu’on peut trouver dans un document sur la longévité.

La recherche en santé ne se demande plus si nous pouvons vivre plus longtemps. C’est déjà le cas. La nouvelle question est de savoir si nous sommes prêts à investir sérieusement, équitablement et dès l’enfance pour vivre mieux. Nous pourrions découvrir qu’une durée de vie en bonne santé plus longue mène aussi à une longévité encore plus grande, pour tous. Voilà un objectif qui vaut la peine d’être poursuivi.

La Conversation Canada

Stuart Phillips reçoit des fonds des Instituts de recherche en santé du Canada, du Conseil de recherches en sciences naturelles et en génie du Canada, des National Institutes of Health des États-Unis, de Nestlé Health Sciences, de FrieslandCampina, du National Dairy Council des États-Unis, des Producteurs laitiers du Canada et de Cargill.

ref. Oubliez la longévité : c’est la durée de vie en bonne santé qu’il faut viser – https://theconversation.com/oubliez-la-longevite-cest-la-duree-de-vie-en-bonne-sante-quil-faut-viser-289432

Difficultés sexuelles des nouveaux parents : l’impact des traumas d’enfance

Source: The Conversation – in French – By Elisabeth Lafleur, Doctorante en psychologie, profil recherche-intervention, Université du Québec à Montréal (UQAM)

Pourquoi certains parents vivent-ils davantage de difficultés sexuelles après l’arrivée d’un bébé ? L’existence de traumas vécus dans le passé joue un rôle important pour amplifier les divers facteurs qui interviennent.


La naissance d’un enfant vient avec son lot de défis pour les couples. En plus des ajustements physiques, émotionnels et relationnels qui accompagnent la parentalité, les parents sont aussi confrontés à des changements dans leur vie sexuelle. Plusieurs rapportent notamment une baisse de leur satisfaction sexuelle et de la fréquence de leurs activités sexuelles. Bien que ces difficultés soient courantes chez les parents, elles peuvent être source de détresse.

Mais pourquoi certains parents vivent-ils davantage de difficultés sexuelles que d’autres après l’arrivée d’un bébé ? Pour répondre à cette question, nous avons étudié 437 couples de parents ayant repris une activité sexuelle depuis la naissance de leur enfant (baisers, caresses, relations avec pénétration). Nous voulions vérifier si les traumas vécus durant l’enfance, telles la négligence, les agressions ou l’intimidation, étaient liés à une moins grande satisfaction sexuelle, et si le fait de se sentir compris, accepté et soutenu par son partenaire pouvait contribuer à préserver cette satisfaction.




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Les modèles biopsychosociaux suggèrent que durant la période post-partum, le bien-être sexuel est influencé par une combinaison de facteurs biologiques (tels les changements hormonaux et l’allaitement), psychologiques (par exemple la dépression post-partum), et relationnels.

Toutefois, certaines expériences vécues bien avant l’arrivée d’un enfant peuvent également influencer l’adaptation à cette période. Les traumatismes interpersonnels vécus durant l’enfance peuvent rendre cette transition plus difficile, notamment en raison des répercussions psychologiques, relationnelles et sexuelles associées à ces expériences. Les études montrent d’ailleurs que les personnes ayant vécu de tels traumas rencontrent davantage de difficultés sexuelles à l’âge adulte, y compris une plus faible satisfaction sexuelle.

L’importance de la réceptivité perçue

Notre étude montre que ce lien s’observe également chez les couples après la naissance d’un enfant. Se sentir compris par son partenaire est l’un des ingrédients essentiels de l’intimité dans un couple.

Au-delà du simple fait d’être écouté, cela implique de sentir que notre partenaire connaît et saisit qui nous sommes, qu’il apprécie et respecte nos capacités, notre personnalité et nos opinions, et qu’il est attentif et disposé à répondre à nos besoins, par exemple en apportant un soutien dans les moments difficiles. Les chercheurs appellent ce sentiment la « réceptivité perçue ».

De nombreuses études indiquent que les personnes qui perçoivent davantage cette réceptivité chez leur partenaire rapportent une meilleure satisfaction dans leur relation et dans leur vie sexuelle, y compris durant la période post-partum.




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Cependant, nos observations suggèrent que l’expérience de traumas peut nuire à ce processus : les parents survivants rencontrent davantage de difficultés à se sentir compris et accepté par leur partenaire, ce qui, en retour, affecte négativement leur satisfaction sexuelle. Ces associations sont observées chez les deux partenaires, tant chez les mères que chez les pères.

Des traumas qui persistent

Prenons l’exemple d’Anya et Robin, qui ont accueilli leur bébé il y a quatre mois. Dans son enfance, Anya a été exposée à de la violence physique entre ses parents. Robin, quant à lui, a vécu de la négligence émotionnelle.

Ils ont recommencé à avoir des relations sexuelles dans les dernières semaines. Anya a toutefois l’impression que Robin souhaite retrouver rapidement leur intimité « comme avant » et qu’il n’est pas suffisamment attentif à son vécu et ses besoins pendant leurs rapports. Ayant grandi dans un climat de violence où elle ne se sentait ni en sécurité ni entendue, Anya est sensible aux situations où elle a l’impression que ses besoins ne sont pas pris en compte et qu’elle ressent de la pression. Elle en vient alors à apprécier de moins en moins ces moments d’intimité.

De son côté, Robin trouve difficile le changement de rôle et ressent que la relation de couple prend moins de place. Il craint que la relation se dégrade, mais ressent qu’Anya invalide parfois ses préoccupations, ce qui ravive des souvenirs d’enfance où il se sentait peu important et peu écouté. Pour lui, l’intimité représente une manière de se sentir connecté à Anya. Il se sent donc moins satisfait sexuellement.

Cet exemple illustre comment, durant la période post-partum, la réceptivité perçue entre partenaires est un élément essentiel pour reconnecter avec l’autre, mais qu’elle peut facilement être fragilisée, particulièrement chez les personnes ayant vécu des traumas. Ces parents peuvent éprouver plus de difficulté à exprimer leurs besoins et nécessiter une sensibilité accrue de la part de leur partenaire.

Attention et sensibilité à l’expérience de l’autre

Les expériences traumatiques surviennent dans des contextes relationnels où l’enfant n’a pas été protégé, ce qui peut mener à un sentiment d’avoir été rejeté, incompris ou invalidé. Avec le temps, ces expériences sont intériorisées et peuvent influencer la manière dont une personne interprète les comportements des autres dans ses relations intimes, incluant la réceptivité de l’autre.

Ainsi, les survivants de traumas peuvent être plus sensibles aux signes de rejet, aux interactions négatives dans le couple, et percevoir moins de réceptivité chez leur partenaire. Dans un contexte exigeant comme l’arrivée d’un enfant, ces éléments peuvent être accentués.

Nos résultats suggèrent que les conséquences des traumas ne se limitent pas à la personne qui les a vécus. À travers les interactions au sein du couple, leurs effets peuvent aussi se répercuter sur le partenaire et influencer la satisfaction sexuelle de l’autre. La manière dont chaque partenaire est réceptif à l’autre peut donc faire une différence dans le bien-être relationnel et sexuel du couple.


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Être réceptif à son partenaire ne signifie pas toujours avoir les bonnes réponses. Il s’agit plutôt d’être attentif et sensible à l’expérience de l’autre. Concrètement, cela peut passer par le fait d’écouter l’autre sans interrompre ni chercher immédiatement des solutions, vérifier sa compréhension (« si je comprends bien, tu as l’impression que… »), valider les émotions de l’autre même si elles sont différentes des nôtres, ainsi qu’exprimer ses propres besoins de manière ouverte et respectueuse.

Ces gestes peuvent renforcer le sentiment de sécurité dans la relation et soutenir l’intimité pour tous les parents, mais particulièrement chez ceux ayant vécu des traumas. Ils peuvent ainsi contribuer à favoriser et préserver un lien plus satisfaisant dans cette nouvelle réalité.

La Conversation Canada

Lafleur, Elisabeth a reçu des financements du Conseil de recherches en sciences humaines du Canada (CRSH) et du Fonds de recherche du Québec (FRQ).

Alison Paradis a reçu du financement de recherche des Instituts de recherche en santé du Canada (IRSC), du Conseil de recherches en sciences humaines (CRSH) et des Fonds de recherche du Québec (FRQ). Elle est directrice du Laboratoire d’étude sur le bien-être des familles et des couples (LÉFAC), membre du Centre de recherche interdisciplinaire sur les problèmes conjugaux et les agressions sexuelles (CRIPCAS), de l’Équipe Violence Sexuelle et Santé (ÉVISSA) et de l’Institut universitaire Jeunes en difficulté (IUJD).

Natacha Godbout a reçu des financements octroyés pour la qualité des projets de recherche par compétition du Conseil de recherches en sciences humaines (CRSH), des Instituts de recherche en santé du Canada (IRSC) et des Fonds de recherche du Québec. Elle est membre de l’Ordre des psychologues du Québec, directrice de l’unité de recherche et d’intervention sur le trauma et le couple (TRACE), du Centre de recherche interdisciplinaire sur les problèmes conjugaux et les agressions sexuelles (CRIPCAS) et des équipes de recherche EVISSA et SCOUP.

ref. Difficultés sexuelles des nouveaux parents : l’impact des traumas d’enfance – https://theconversation.com/difficultes-sexuelles-des-nouveaux-parents-limpact-des-traumas-denfance-277134

¿Cómo podría deshacerse el nudo que se ha creado en Ceuta? Seis expertos responden

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María Teresa Gil Bazo, Profesora Titular de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales y Cátedra Jean Monnet en Estudios Europeos, Universidad de Navarra

Ceuta, ciudad española en el norte de África, vista desde Marruecos. JUAN ANTONIO ORIHUELA/Shutterstock

En The Conversation hemos preguntado a seis expertos en derecho y relaciones internacionales, migraciones, sociología y derechos humanos qué soluciones plantean ante la crisis migratoria que vive Ceuta. Aunque sus propuestas difieren, coinciden en reclamar más recursos, coordinación institucional, procedimientos individualizados, cooperación con Marruecos y respeto a los derechos humanos, con medidas inmediatas y estructurales.

María Teresa Gil Bazo,
profesora titular de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales (Universidad de Navarra).

España debe resolver la insólita situación en la que se encuentra una de sus autonomías en un marco jurídico estricto y de respeto de la dignidad inherente a todo ser humano. Hacer frente a la llegada a Ceuta de un número de extranjeros casi igual al de su población exige aumentar los recursos para afrontar esta situación extraordinaria con voluntad política y buena fe.

Es necesario aumentar la capacidad de los equipos que tramitan los expedientes administrativos, tanto de asilo como de expulsión/devolución, para dar resolución rápida a todos los casos. Es también urgente desplegar todos los esfuerzos diplomáticos necesarios con Marruecos y exigir a dicho país que cumpla con sus obligaciones internacionales. Mientras tanto, es imperativo aumentar la capacidad de Ceuta tanto en sanidad como en acogida temporal.

España debe aceptar ya el ofrecimiento de la UE, incluida su agencia de control de fronteras exteriores (Frontex), para realizar un control de fronteras serio y a la vez respetuoso con los derechos y libertades de los extranjeros. Todo ello exige una acción coordinada y liderada desde el Gobierno de España.

Cecilia Estrada Villaseñor, profesora y analista especializada en migraciones internacionales, refugio, movilidad humana y comunicación (Universidad Pontificia Comillas).

La salida del evento no está en la frontera, está antes de lo que imaginamos como “línea” y que se ha enredado. El nudo de Ceuta es tal porque se ha construido en los espacios donde las personas esperan: casas de acogida, albergues y dispositivos de contención en Marruecos, sostenidos en buena medida por la externalización del control europeo. Mientras la cooperación se mida por el número de cruces evitados, el problema se aplazará, no se resolverá y se enquistará.

La mejor solución pasa por invertir esa lógica. Sugiero, primero, garantizar en la propia frontera un procedimiento individualizado de identificación y acceso al asilo, con asistencia jurídica y atención especializada a menores. Segundo, reorientar la cooperación con Marruecos hacia la protección verificable, y no hacia la inmovilización, con mecanismos independientes de seguimiento, dado que se ha podido comprobar que el procedimiento que se ha empleado a lo largo de todos estos años da como resultado una situación compleja, en especial para las personas que permanecen en Ceuta. Y en tercer lugar, abrir vías legales y seguras que faciliten el acceso al asilo para todas las personas con perfiles vulnerables desde el otro lado de la frontera, porque sin ellas la única alternativa seguirá siendo el salto.

Si no se aprende de esta situación, lo que ha ocurrido en Ceuta volverá a repetirse (y en futuras ocasiones, en otras fronteras de la Unión Europea) porque las causas seguirán permaneciendo intactas si solo se gestiona el síntoma.

Berta Álvarez-Miranda Navarro, profesora titular de sociología, especializada en sociología de las migraciones (Universidad Complutense).

Conviene desenredar los hilos que componen el nudo que se ha creado en Ceuta, que no es sencillo.

Para empezar, el gobierno debe apoyar a la ciudad autónoma para afrontar la cuestión humanitaria más inmediata. Tanto las instituciones ceutíes como la sociedad civil están superadas por el número y las necesidades de los recién llegados. La solución es complicada no solo por la gravedad de la situación, sino también por el incentivo a migrar irregularmente.

En segundo lugar, es necesario afrontar la gestión administrativa de los migrantes que han permanecido en la ciudad, cuya situación debe examinarse caso a caso, por ser menores de edad, potenciales solicitantes de asilo o personas que han migrado por mar, sin saltar una barrera física, y, por tanto, no pueden ser “devueltos en caliente”. Sin embargo, tampoco tienen derecho a permanecer en España.

Por último, el gobierno debe estabilizar la colaboración con Marruecos en el control de una frontera extremadamente desigual, sin abandonar a los ceutíes de todas las confesiones que son y se sienten españoles. Y debe hacerlo en un contexto internacional más volátil, en que Marruecos se ha acercado a los intereses de Estados Unidos en Oriente Próximo mientras España se alejaba. De esta manera, ha ampliado su capacidad de chantaje a España y Europa. Y ahí los migrantes constituyen una valiosa baza.

Cristina Churruca Muguruza, investigadora en el Instituto de Derechos Humanos (Universidad de Deusto).

A corto plazo, la prioridad debería ser responder a una capacidad de acogida que ya está claramente desbordada. El Estado debería habilitar alojamientos temporales dignos, movilizando todos los recursos disponibles: instalaciones públicas, apoyo logístico del Ejército y la capacidad operativa de organizaciones humanitarias. Solo así se podra gestionar la acogida, la atención sanitaria y social y la protección de las personas más vulnerables. Esta medida de emergencia debería ir acompañada de traslados rápidos a la península y de devoluciones a Marruecos únicamente cuando existan garantías reales de respeto de los derechos, especialmente en el caso de los menores.

A medio y largo plazo, España y la UE deberían adoptar una posición más firme con Marruecos, condicionando parte de la cooperación a compromisos verificables y destinando fondos a educación, protección social y empleo en las zonas de origen.

Al mismo tiempo, deben aumentarse urgentemente las inversiones en servicios públicos, empleo e infraestructuras en Ceuta.

Gloria Fernández-Pacheco Alises, profesora en el Departamento de Derecho.
Grupo de investigación en Migraciones (Universidad Loyola).

Este verano hemos visto la necesidad de proponer medidas preventivas en los incendios que han arrasado Europa. ¿Será la solución contratar más efectivos en la línea de fuego o prevenir con la preparación adecuada de espacios y la concienciación ciudadana en cuanto al respeto del entorno? Las soluciones sostenibles en el tiempo implican medidas preventivas de largo plazo. No pueden resolverse desde el cortoplacismo y la emoción que generan los eventos inesperados.

Tanto ese fenómeno como el de las migraciones están en la encrucijada de un camino en el que nos encontramos cambios rápidos y reacciones virulentas. Muchos de esos cambios han sido generados por las decisiones humanas. Las políticas europeas de planificación territorial excluyente y la marginación social como herramienta de poder político tienen efectos colaterales, en este caso en el devenir de los flujos migratorios.

Es curioso cómo sus efectos normalmente se caracterizan por ser movimientos boomerang, de ida y vuelta. La respuesta debe partir igualmente de una planificación serena que permita asegurar flujos ordenados y analizar sus consecuencias, así como el respeto por las características de los territorios y la protección de los derechos humanos.

Todo ello implica procesos administrativos que garanticen los derechos de manera individualizada, debates políticos serenos que se basen en datos científicos, coordinación institucional y planificación estructural ordenada y consciente. Se requiere, por tanto, intervenciones a largo plazo basadas en análisis rigurosos y no en alarma social cortoplacista.

Manuel Marín Gastón, profesor de Relaciones Internacionales y Derecho Internacional Público (Universidad Nebrija).

Toda contestación al “ataque híbrido” marroquí en Ceuta debe alejarse de una política de apaciguamiento. Por ejemplo, para solucionar la crisis migratoria de 2021-2022 el gobierno, sin consultar a las Cortes, reconoció el plan marroquí de autonomía para el Sahara como propuesta “práctica y realista”. Esa decisión solo transmitió que la instrumentalización migratoria es una estrategia rentable.

Si la solución es arrebatar el poder coercitivo a Marruecos, el camino comienza por señalar cuáles son sus objetivos: los enclaves españoles en África y las islas Canarias. En este archipiélago se disputa la zona económica exclusiva ampliada, donde se halla el monte submarino Tropic, rico en tierras raras como el telurio.

Con esto en mente, el gobierno debería abandonar el cortoplacismo electoralista y responder con una estrategia ofensiva y con el Congreso. Finlandia y otros países europeos ya legislan medidas excepcionales como suspender el asilo temporalmente en caso de ataques híbridos migratorios. No es lo ideal en una democracia, pero menos aún lo es ceder a las exigencias del agresor.

The Conversation

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ref. ¿Cómo podría deshacerse el nudo que se ha creado en Ceuta? Seis expertos responden – https://theconversation.com/como-podria-deshacerse-el-nudo-que-se-ha-creado-en-ceuta-seis-expertos-responden-290378