Ceuta, dos meses después: ¿cómo está funcionando la primera ‘situación de interés para la seguridad nacional’?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Fidel Bedia Castillo, Coordinador Académico Máster Universitario en Seguridad Pública, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Un policía junto a migrantes que aguardan sentados la distribución de alimentos por la Cruz Roja en Ceuta. La foto fue tomada el pasado 16 de septiembre. Jose HERNANDEZ Camera 51/Shutterstock

El 26 de octubre se han cumplido dos meses desde su entrada en vigor. Ha sido la primera situación de interés para la seguridad nacional (SISN) declarada en España. Desde entonces se han sucedido traslados, retornos, refuerzos, nuevos espacios de acogida y medidas económicas y asistenciales.

La sucesión de actuaciones llevadas a cabo en Ceuta en este tiempo plantea una pregunta: ¿qué ha aportado realmente esta figura? Para responderla hay que separar la actividad institucional de su eficacia. También debemos distinguir las medidas vinculadas al nuevo marco de coordinación de aquellas que se apoyan en las competencias ordinarias.

Un instrumento para una crisis prolongada

La secuencia temporal importa. El Real Decreto 681/2026, de 25 de agosto por el que se declaraba la situación de interés para la seguridad nacional en la ciudad de Ceuta se publicó y entró en vigor casi un mes después de las entradas masivas de finales de julio. Por tanto, no puede explicar la respuesta inicial, sino la gestión de una crisis que ya se había prolongado.

Su finalidad tampoco era crear poderes excepcionales. La propia declaración mantenía las competencias de cada administración y no suspendía derechos fundamentales. Lo que introdujo fue una coordinación reforzada para actuar con los medios ordinarios disponibles.

¿Qué cambió el 26 de agosto?

El Gobierno designó al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres Pérez, como autoridad funcional. Su cometido consiste en fijar objetivos comunes, ordenar prioridades y coordinar recursos. No dirige cada operación policial o militar ni sustituye a los responsables de cada servicio.

También se activaron el Comité de Situación y una célula permanente de coordinación. En ellos participan los ministerios afectados, la Ciudad Autónoma, la Delegación del Gobierno, el Centro Nacional de Inteligencia y otros organismos.

Además, todas las administraciones quedaron obligadas a colaborar y aportar los medios incluidos en la declaración.

Este es su efecto jurídico más claro. La cooperación quedó integrada en una estructura formal de dirección, seguimiento y apoyo.

Recursos disponibles y recursos utilizados

El segundo paso fue la Declaración de Recursos. Su anexo enumeró los medios que podían emplearse en vigilancia fronteriza, identificación, acogida, sanidad, protección de menores, transporte, justicia, defensa y cooperación exterior.

La expresión “se podrán emplear” es importante. Incluir un recurso en el Decreto permitía ponerlo al servicio de la crisis, pero no demostraba que hubiese sido utilizado. Disponibilidad y despliegue no son lo mismo.

Durante septiembre, los Reales Decretos 706/2026, 718/2026, 761/2026 y 795/2026 modificaron los espacios y recursos previstos. Se incorporó, entre otros, un terreno del centro penitenciario. Estos cambios documentan que el mecanismo siguió utilizándose y se adaptó, aunque no acreditan por sí solos que los recursos fueran suficientes o eficaces.

El balance oficial del 20 de octubre informó de 7 477 plazas en recursos estatales. También recogió siete operaciones de traslado y miles de retornos. Son datos relevantes de actividad, pero proceden del propio Gobierno y no permiten atribuir cada resultado al nuevo mecanismo.

Medidas aprobadas por otras vías

La respuesta necesitó otras normas. El Real Decreto-Ley de 1 de septiembre movilizó 309 millones de euros para servicios públicos, seguridad, acogida y apoyo económico. En octubre se añadieron 45,32 millones para gastos extraordinarios de Ceuta.

El Real Decreto 856/2026 autorizó hasta 1,35 millones para proteger a mujeres y niñas frente a la violencia, la explotación y la trata. La norma prevé financiar a cinco entidades y poner en marcha una unidad multidisciplinar. Su aprobación inicia el procedimiento, pero no significa que todo el dinero haya sido ya concedido, pagado o ejecutado.

Estas medidas están relacionadas con la crisis, aunque tienen su propio fundamento presupuestario o asistencial. Este marco normativo facilita la coordinación; las normas sectoriales permiten financiar y ejecutar actuaciones concretas.

Lo que todavía no sabemos

Los decretos enumeran recursos, pero no siempre dicen cuáles se utilizaron, durante cuánto tiempo ni con qué resultados.

Cabe recordar que la Disposición final primera del Real Decreto 681/2026 impuso un deber expreso de rendición de cuentas. El Gobierno debía informar inmediatamente al Congreso sobre las medidas adoptadas y la evolución de la situación.

La autoridad funcional compareció el 27 de agosto y el presidente del Gobierno lo hizo el 3 de septiembre.
Hubo información parlamentaria inicial, pero no suficiente para reconstruir la dirección de la crisis ni evaluar sus resultados.

Un oficio del Gabinete del ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, de 10 de octubre, respondió a una solicitud de información. El documento inadmitió el acceso por considerar esa información auxiliar o de apoyo. Siguen sin conocerse las directrices concretas, las prioridades y las decisiones atribuibles a la Autoridad Funcional.

Otro escrito procede de la Dirección General de la Administración General del Estado en el Territorio. Firmado el 6 de octubre, se refiere a la cobertura de diez puestos de trabajo de funcionarios interinos para la Oficina de Extranjería de Ceuta. Fueron solicitados el 4 de agosto y autorizados el día 6, antes de la entrada en vigor del Real Decreto.

El refuerzo respondió a la crisis, pero no puede atribuirse a la nueva figura.
Tampoco cabe atribuirle automáticamente retornos, expulsiones o solicitudes de asilo. Estas actuaciones siguen sometidas a su legislación ordinaria. El mecanismo facilita medios y coordinación, pero no crea atajos jurídicos ni elimina el control judicial.

Evaluarla exige, pues, conocer los medios utilizados, las decisiones de la Autoridad Funcional y los resultados atribuibles a la nueva coordinación.
La información disponible permite comprobar su actividad, aunque aún no demostrar su eficacia.

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Fidel Bedia Castillo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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Descuartizadores, vampiros y caníbales: por qué debemos comprender (antes que vender) a los monstruos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Pérez Fernández, Profesor de Psicología Criminal, Psicología de la Delincuencia, Historia de la Psicología, Perfilación e investigador psicosocial. Experto en historia de la novela gráfica., Universidad Camilo José Cela

Tero Vesalainen/Shutterstock

La cultura popular contemporánea empuja al público a entretenerse con remozadas historias de vampiros, caníbales y toda suerte de criminales exagerados y grotescos. No es un género nuevo, pero en las últimas décadas, impulsado por el discutible fenómeno del true crime, se ha consolidado con enorme vigor la exposición de un sadismo criminal rayano en lo pornográfico.

El fenómeno contradice lo esperable en una sociedad occidental cada vez más culta y formada. Alimenta el debate acerca de la necesidad de estos materiales y de las posibles consecuencias de su consumo prolongado. Las manifestaciones culturales destinadas a horrorizar a las masas se diluyen en el terreno de la diversión.

Lo que realmente habría que analizar es qué motiva a un individuo a sentir placer mutilando a otro; por qué un asesino no se conforma con eliminar a su víctima, sino que además necesita cuartearla o consumirla; por qué, terminado el proceso, experimenta la necesidad de repetir.

La función multidisciplinar de la criminología es comprender la etiología del delito y encontrar sus mecanismos a fin de diseñar estrategias preventivas y, en lo tocante a estas casuísticas extremas, no está sobrada de argumentos productivos.

La cultura del crimen

El canibalismo es antiquísimo en la historia humana. En la Gran Dolina de Atapuerca se han encontrado restos humanos con señales de procesamiento que han documentado el fenómeno ya en la prehistoria. El devenir histórico-cultural motiva que allá donde los paleoantropólogos observan comportamientos “naturales” del pasado humano, psiquiatras y psicólogos encuentren hoy conductas patológicas.

La cultura humana es también una cultura del crimen y cada época posee sus manifestaciones criminales concretas. Pese a la antigüedad y domesticación del impulso caníbal, una nueva generación de antropófagos sorprende al mundo. Así, José Luis Calva Zepeda, conocido como el Caníbal de la Guerrero, pretendió revestir sus actos de asesino en serie que devoraba a sus víctimas de una pátina de intelectualidad a principios de este siglo.

Ed Gein, en una foto tomada en 1958.
Ed Gein.
Wikimedia Commons, CC BY

Ed Gein, por su parte, era un granjero sin estudios que creció apartado del mundo por una madre dominante y religiosa. Fallecida esta, sus fantasías y delirios lo indujeron a profanar tumbas y coleccionar restos humanos.

Muy diferente fue Armin Meiwes, el Caníbal de Rotemburgo, culto, formado e integrado. En 2001 publicó en una web de contactos un mensaje buscando a alguien que aceptase ser devorado. Respondió Bernd Jürgen Brandes. El caso llevó a la justicia alemana a una situación sin precedentes: el canibalizado había consentido participar.

La peripecia de Issei Sagawa resulta igualmente perturbadora. En 1981 invitó a su apartamento parisino a Renée Hartevelt, una joven holandesa de la que estaba enamorado. Tras ser rechazado, la asesinó y posteriormente consumió partes de su cuerpo. Diagnosticado inicialmente con una enfermedad mental y extraditado a Japón, terminaría en libertad y convertido, paradójicamente, en una figura mediática.

Casos como los de Sagawa y Meiwes plantean la incómoda cuestión de cómo clasificar a individuos aparentemente “cuerdos” cuyas motivaciones sexuales trascienden cualquier estándar. ¿Son rehabilitables? ¿Acaso hay algo de lo que rehabilitarlos?

Vampiros: la moda que viene y va

La ingesta de sangre, fronteriza con el canibalismo, se reviste de superstición pseudorreligiosa: quien la bebe se apropia de la fuerza vital de la víctima. Cuando aparece ligada al crimen expresa poder, posesión y dominación absoluta. Los ejemplos históricos son variopintos: Peter Kürten, el Vampiro de Düsseldorf, y Richard Trenton Chase, el Vampiro de Sacramento, son, posiblemente, los más conocidos. Motivaciones psicóticas, sexuales, económicas o instrumentales se mezclan de manera diferente en cada uno, burlando posibles patrones y desaconsejando las explicaciones universales.

Retrato en blanco y negro de una mujer
Enriqueta Martí.
Wikimedia Commons, CC BY

Esta casta de criminales es tan fronteriza que sus componentes tienden a superponerse entre sí.

El dinero, de hecho, puede constituir un poderoso incentivo hacia la sangre y la carne humanas. La célebre historia de Enriqueta Martí, la Vampira de Barcelona, vinculó su figura al supuesto comercio de remedios elaborados con restos infantiles. Más allá de cuanto haya de realidad, exageración periodística o leyenda en el relato transmitido posteriormente, su historia ilustra de manera excelente cómo crimen, superstición y construcción mediática pueden entrelazarse.

Descuartizadores, secuestros y fantasías

En Francisco García Escalero, el Matamendigos, confluyeron abandono, alcohol, psicofármacos y una grave enfermedad mental. Actuó entre 1987 y 1993. Lo terrible del caso es que, pese a sus antecedentes y el deterioro físico que sufría, pudo matar reiteradamente en una gran ciudad sin que los mecanismos sociales, judiciales, policiales y sanitarios consiguieran impedirlo o simplemente advertirlo. Todo falló a lo largo de seis años.

Andrei Chikatilo, la la Bestia de Rostov.
Wikimedia Commons, CC BY

Contemporáneo suyo fue Andréi Chikatilo, la Bestia de Rostov, cuyos crímenes ofrecen una intensa vinculación entre sadismo y sexualidad. Un evento que puede observarse, con manifestaciones diferentes, en infinidad de asesinos sistemáticos: el daño, la manipulación del cadáver y la prolongación de la posesión de la víctima forman parte de fantasías donde dominación y placer llegan a confundirse.

Sin embargo, las obvias motivaciones sexuales no siempre se reconocen. Anatoli Onoprienko asesinaba aparentemente para robar; José Juan Martín Montañés, el Descuartizador de Cádiz, aniquiló a su amigo Javier Suárez Samaniego en 1989 para simular un secuestro y obtener un rescate.

El hecho es que incluso en crímenes y criminales aparentemente instrumentales como estos, aparecen conductas expresivas que exceden la pretendida finalidad económica.

¿Cómo se forman estas personalidades?

¿Por qué, mientras que la cultura occidental lucha por incrementar las libertades y el bienestar material, aparecen estos monstruos? ¿Se han descuidado los elementos ético-morales básicos? ¿Es el estilo de vida moderno, individualista y egocéntrico, lo que consolida estas personalidades disfuncionales? ¿Es un problema psicofisiológico desconocido?

No hay respuestas unívocas que permitan ensillar al unicornio. Descuartizadores, vampiros y caníbales comparten el hecho de que suelen ser criminales solitarios que se afanan en medirse con el cuerpo de sus víctimas, manipularlo, dominarlo y poseerlo hasta extremos difícilmente concebibles.

Jeffrey Dahmer, sin cerrar el expediente, aporta alguna pista más: una infancia negligente, repleta de señales que el medio ignora o no sabe interpretar, puede anticipar terribles horrores. El pequeño Jeff diseccionaba animales, desarrolló problemas con el alcohol y fue avanzando hacia fantasías cada vez más perturbadoras que hicieron de él un asesino sexual aficionado a los experimentos y coleccionista de restos humanos.

Un hombre con uniforme de presidiario en blanco y negro.
Bundy en la prisión de Tallahassee (Florida), en 1978.
Wikimedia Commons, CC BY

Irónicamente, el éxito tampoco protege necesariamente frente a estos impulsos. Ted Bundy era camaleónico: atractivo, con estudios, inteligente, activo políticamente y capaz de comportamientos socialmente valorados. Esa apariencia disfrazaba un sadismo extremo que convertiría sus asesinatos en una prolongación de sus fantasías de dominación.

Su final, en la silla eléctrica, ofrece una última lección: la hipocresía sociocultural que prefiere concentrarse exclusivamente en la pena antes que explorar otras posibilidades.

La sociedad encierra, aísla y castiga, pero no facilita un estudio sistemático y coherente del criminal. Quizá uno de los principales obstáculos que todavía impiden alcanzar respuestas productivas, anticipatorias y preventivas resida precisamente ahí: castigamos (y comercializamos) aquello que nos horroriza antes de habernos atrevido a comprenderlo.

The Conversation

Francisco Pérez Fernández no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Descuartizadores, vampiros y caníbales: por qué debemos comprender (antes que vender) a los monstruos – https://theconversation.com/descuartizadores-vampiros-y-canibales-por-que-debemos-comprender-antes-que-vender-a-los-monstruos-293055

Las medidas de adaptación al calor han evitado miles de muertes este verano

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Julio Díaz, Codirector de la Unidad de Referencia de Cambio Climático, Salud y Medio Ambiente Urbano. Profesor de Investigación. ISCIII, Instituto de Salud Carlos III

Un sistema de nebulización en el centro de Valencia para reducir la temperatura ambiente. Sandra Alkado/Shutterstock

Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el verano de 2026 (desde el 1 de junio al 31 de agosto) ha sido el más cálido desde el año 1961, superando en 0,3 °C al verano de 2025. La temperatura media en la España peninsular fue de 24,5 °C, lo que supone un incremento de 2,4 °C respecto al periodo de referencia 1991-2020.

Las altas temperaturas han provocado numerosas olas de calor en España en los últimos años. Si se tiene en cuenta la definición de ola de calor del Ministerio de Sanidad, basada en determinar la temperatura a partir de la cual la mortalidad diaria aumenta de forma estadísticamente significativa, este verano de 2026 (del 1 de junio al 30 de septiembre) en todas las provincias españolas se han registrado 38 días con 2,8 °C de media por encima de esa temperatura umbral.

De manera evidente, estas temperaturas especialmente elevadas han tenido un impacto en la mortalidad. Según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, desde el 1 de junio al 30 de septiembre se han registrado en España 5 684 muertes atribuibles a la temperatura en olas de calor. Se trata de un valor récord de la última década, por encima de las cifras de mortalidad de los años 2022 y 2025, los más calurosos después del 2026, en los que se registraron 4 789 y 3 832 muertes, respectivamente.

Ante esta gran cantidad de fallecimientos registrados este año, cabe preguntarse si están funcionando las medidas de prevención y adaptación al calor.

Menos muertes por calor

Para responder, hemos estimado cuál hubiera sido la mortalidad atribuible a las temperaturas en olas de calor en otros períodos si se hubieran producido al mismo nivel que este verano.

Así, basándonos en los datos del impacto del calor en los años 2024-2025, hemos estimado que, con las mismas olas de calor que se han producido en el 2026 y con la misma intensidad, la mortalidad atribuible habría sido de 6 338 muertes, es decir, un 11,5 % más.

Si se tiene en cuenta el impacto de la temperatura ante olas de calor que se calculó en el periodo 2014-2023, la mortalidad esos años habría sido de 7 065 fallecimientos, lo que supone un 24,3 % más que las 5 684 registrados.

Por último, si se consideran los riesgos atribuibles calculados en el periodo 2000-2009, la mortalidad entonces habría sido de 9 230 muertes, es decir, un 62,4 % más que las actuales.

Por tanto, se observa una disminución de la mortalidad atribuible al calor en los últimos 26 años si se hubiesen dado las mismas altas temperaturas que en 2026.




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Medidas de adaptación que pueden haber influido

Un hecho clave que marca la disminución del impacto de las altas temperaturas en las olas de calor sobre la mortalidad es la activación del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud que desde el año 2004 activa cada verano el Ministerio de Sanidad.

Las sucesivas actualizaciones y mejoras en este plan en los años 2014, 2024 y 2026 podrían estar relacionadas con esta disminución del impacto atribuible a las olas de calor en España. Pero además existen otros factores que probablemente estén incidiendo en esta adaptación a las olas de calor. Por ejemplo, la extensión de los sistemas de climatización y aire acondicionado que, pese a que muchas personas no tienen acceso a ellos, están presentes en más espacios y hogares que en décadas pasadas, mejorando la habitabilidad de muchos lugares.




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Otro factor que posiblemente sea clave es la labor de los medios de comunicación, que contribuyen a crear una cultura del calor. Gracias a esta cultura social, los grupos vulnerables (ancianos con enfermedades crónicas preexistentes, personas que trabajan al aire libre, personas con discapacidad…) son conscientes de los posibles efectos del calor y adoptan medidas de protección.

También influye la implementación de sistemas de vigilancia y alerta frente a las altas temperaturas en los servicios sanitarios, tanto en atención primaria como en los servicios de urgencia hospitalaria, servicios sociales y en las residencias de ancianos, con protocolos específicos de actuación ante los efectos del calor.

Finalmente, encontramos algunos factores relacionados con las mejoras en las infraestructuras urbanas (mayor accesibilidad y número de zonas verdes y zonas azules, refugios climáticos), así como otros relacionados con la calidad de la edificación y rehabilitación climática de las viviendas.




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Por último, estudios recientes evidencian que parte de la mortalidad atribuible a las olas de calor en realidad está relacionada con la contaminación atmosférica. Por tanto, el descenso observado en muchos contaminantes químicos urbanos (excepto el ozono) podría explicar el descenso en la mortalidad atribuible a la contaminación en los últimos 26 años en España.

Ante la imparable subida de las altas temperaturas en España, la adaptación y la gestión de los riesgos son las herramientas que, de momento, parecen estar funcionando y contribuyendo a que no se vea acompañada de un incremento, al menos, similar en la mortalidad.

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Cristina Linares Gil recibe fondos de Instituto de Salud Carlos III

José Antonio López Bueno, Julio Díaz y Miguel Ángel Navas Martín no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

– ref. Las medidas de adaptación al calor han evitado miles de muertes este verano – https://theconversation.com/las-medidas-de-adaptacion-al-calor-han-evitado-miles-de-muertes-este-verano-294795

He vendido mi casa para comprarme otra, ¿debo pagar a Hacienda?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Rosa María Cárdenas Ortiz, Profesora titular de Derecho Financiero y Tributario, Universidad de Jaén

Take Production Studios/Shutterstock

En España, muchas personas venden su vivienda habitual convencidas de que, automáticamente, si compran otra con el dinero obtenido, no tendrán que pagar nada a Hacienda por la ganancia. Esta idea circula con fuerza cuando el mercado inmobiliario está activo y aumentan las operaciones de compraventa entre particulares.

Pues bien, aunque dicha afirmación tiene su parte de verdad, ya que existe una exención por reinversión en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), conviene matizarla. Su aplicación exige cumplir unos requisitos técnicos que, si se pasan por alto, pueden convertir una venta que se creía exenta en una liquidación inesperada.

Por ello, vamos a intentar desmontar, de forma clara y accesible, la afirmación: “He vendido mi casa para comprar otra y no pago nada”, explicando qué dice la normativa –artículo 38 de la Ley del IRPF y su reglamento (artículo 41)–, qué errores son más habituales en la práctica y qué debe tener en cuenta cualquier persona que esté pensando en vender su casa.

¿Qué dice la ley?

La ley regula esta exención, señalando que el contribuyente no tributará por la ganancia obtenida al vender su vivienda habitual, siempre que destine el importe total a comprar otra vivienda que también vaya a convertirse en su residencia habitual. Además, el inmueble vendido debe haber sido residencia habitual durante al menos tres años consecutivos, salvo que circunstancias sobrevenidas (como un cambio de trabajo) obliguen a mudarse antes.

El plazo clave

La reinversión debe realizarse en un plazo de dos años, que pueden ser anteriores o posteriores a la venta. Dicho plazo se cuenta de fecha a fecha. En casos de construcción de nueva vivienda, tanto la jurisprudencia como las respuestas a consultas a la Dirección General de Tributos (DGT) han admitido ampliaciones de hasta cuatro años.

Un mal cálculo de los tiempos puede transformar una venta que se consideraba libre de impuestos en una liquidación inesperada con la Agencia Tributaria, ya que la exención no es automática ni incondicional.

Reinversión parcial

Hay que tener en cuenta que no siempre se reinvierte todo el dinero obtenido. Por ello, cuando esto ocurre, la exención solo se aplica de forma proporcional al importe reinvertido respecto al total obtenido en la venta. La parte no reinvertida tributa como ganancia patrimonial. Este cálculo se complica cuando se solicita un préstamo para comprar la nueva vivienda, porque solo cuenta como reinvertido el capital aportado por el comprador y no el importe financiado.

Ventajas de los mayores

Existe un segundo régimen, menos conocido, que no exige reinversión alguna. El artículo 33.4.b de la Ley del IRPF establece que las personas mayores de 65 años quedan exentas de tributar por la ganancia obtenida al vender su vivienda habitual sin necesidad de comprar otra.

¿Y si tenía una hipoteca pendiente?

Si existía una hipoteca sin cancelar, calcular el importe exacto a reinvertir se vuelve más complicado. Un error frecuente es no descontar correctamente la deuda pendiente, lo que lleva a reinvertir menos de lo necesario y a perder parte de la exención sin darse cuenta.

¿Y si la tenía alquilada?

Alquilar la casa antes de formalizar su venta, aunque sea por poco tiempo, puede hacer que Hacienda entienda que el inmueble ha dejado de ser residencia habitual, poniendo en riesgo toda la exención, pues el requisito de ser residencia habitual afecta tanto a la vivienda vendida como a la nueva.

Con varios propietarios

Cuando una vivienda pertenece a varios titulares, ha de tenerse en cuenta que cada uno debe calcular de forma individualizada el importe que le corresponde reinvertir. La falta de precisión en este reparto es otra fuente habitual de errores que la Agencia Tributaria puede detectar en una comprobación posterior.

¿Qué hacer para no fallar?

En la declaración del ejercicio en que se produce la venta hay que consignar la ganancia y manifestar la intención de acogerse a la exención, aunque la reinversión todavía no se haya completado. Si finalmente no se reinvierte dentro del plazo, corresponde presentar una autoliquidación complementaria, con los intereses de demora correspondientes desde el momento en que se disfrutó la exención de forma indebida. Es precisamente no cumplir con este mecanismo lo que da lugar a las liquidaciones inesperadas, que sorprenden a muchos contribuyentes años después de haber vendido su casa.

En resumen, la exención por reinversión existe y es real, pero no es automática ni incondicional. Conocer los plazos, calcular bien el importe reinvertido y no perder la condición de vivienda habitual marcan la diferencia entre no pagar nada a Hacienda y recibir, meses o años después, una liquidación que nadie esperaba.

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Rosa María Cárdenas Ortiz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. He vendido mi casa para comprarme otra, ¿debo pagar a Hacienda? – https://theconversation.com/he-vendido-mi-casa-para-comprarme-otra-debo-pagar-a-hacienda-293899

¿Por qué ‘debe’ y ‘haber’ significan lo contrario en contabilidad?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Aurora Sevillano Rubio, Profesora Titular de Escuela Universitaria en el área de economía financiera y contabilidad, Universidad de Zaragoza

_El cambista y su mujer_, obra del pintor flamenco Quinten Massys. Wikimedia Commons, CC BY

Hay un momento, siempre el mismo, en cualquier curso de contabilidad. Da igual el nivel o la edad. Una lleva veinte minutos hablando de activos y pasivos, todo va bien, y entonces escribe en la pizarra “Debe” y “Haber”. Y ahí algo se rompe: un sonido casi audible, como un disco duro que empieza a hacer clic-clic-clic antes de morir.

No es que los estudiantes no entiendan estas palabras. Es que el idioma español lleva toda la vida “mintiendo”.

Cualquiera que haya “sufrido” una clase de contabilidad conoce el chiste con el que se suele abrir el primer día:

Un jefe, ajeno a la jerga, revisa los libros y le suelta al contable “Sí, sí, debe haber… pero que no hay”.

El chiste solo funciona si el jefe usa “debe haber” en su sentido corriente (“debe de haber dinero, pero no lo hay”), sin saber que para el contable esas dos palabras nombran las dos columnas de cualquier apunte.

Dos palabras, dos significados contrarios

Cuando decimos que alguien “tiene muchas deudas”, entendemos sin esfuerzo que eso es malo. Pero ¿y si decimos “menudo haber tienes en el banco”? Entendemos justo lo contrario: haber = lo que posees = una alegría.

La contabilidad llega y nos dice lo contrario. El Debe es donde se anota que ha aumentado un activo (dinero, maquinaria, un ordenador recién comprado), y el Haber, que ha aumentado un pasivo (una deuda, un préstamo firmado sin leer la letra pequeña). La palabra que identificamos con “lo malo” pasa a significar “lo bueno que tienes”. Es, con perdón, un secuestro semántico: hemos cambiado la etiqueta de los frascos.

Por si fuera poco, anotar en el Debe se dice “cargar”, y en el Haber, “abonar”. Sabemos que cuando el banco nos “carga” algo, nos lo quita, y que cuando nos “abona” algo, nos lo da. Pero si nos ponemos al otro lado del mostrador y llevamos la contabilidad de una empresa, otra vez al revés: “cargar la cuenta de Bancos” significa que ha entrado dinero.

Vocabulario semitécnico

Esto lo estudia la lingüística aplicada: se llama vocabulario semitécnico, palabras cotidianas que, en un lenguaje especializado, adquieren un significado propio, a veces contrario al habitual. No son inventos de un contable aguafiestas: son palabras de toda la vida a las que la contabilidad asignó un significado que ni coincide con el original ni resulta intuitivo.

La culpa es, en gran parte, de un fraile italiano del siglo XV. Luca Pacioli sistematizó en 1494 lo que ya hacían los mercaderes venecianos: anotar en dos columnas, dare (dar) y avere (haber), pensadas para cuentas entre personas. Por ejemplo, si el mercader vendía telas a crédito a un cliente, apuntaba en el dare lo que este le debía; cuando el cliente pagaba, lo anotaba en el avere. Una forma muy elegante de llevar la cuenta de quién debía a quién… y de que nadie se hiciera el despistado.

El problema llegó cuando ese sistema se extendió a cuentas de cosas (caja, mercaderías), donde ya no hay nadie que deba ni tenga nada en sentido literal. Si en siglo XVI los propios tratadistas castellanos tenían que detenerse a explicar qué significaban aquellos vocablos contables, que un estudiante no lo entienda cinco siglos después es la crónica de una confusión anunciada.

En el caso de los alumnos universitarios que llegan a la clase de Contabilidad, da lo mismo que vengan de ciencias o de letras. Obliga a desaprender una asociación lógica de nuestro lenguaje y sustituirla por la contraria, en los primeros cuarenta minutos de clase.




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Dejar de nombrar, empezar a mostrar

Si el problema es que las palabras arrastran un significado contrario al técnico, una solución es rodearlas con imágenes en vez de pelear contra ellas.

En mis clases, en lugar de explicar con palabras por qué algo va en un lado o en otro, uso una ficha ilustrada: en un lado, una cigüeña llega con un bebé, marcando el nacimiento de un valor; en el otro, una comitiva fúnebre marca su cancelación.




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El alumnado no memoriza una regla abstracta: completa mentalmente una historia que ya conocía de sobra. Y no descarto rebautizar las columnas como “Aumentactivo” y “Disminuyactivo”, que tienen su punto punk.

No hace falta ilustrar cada clase. Basta con avisar el primer día y sustituir “Debe y Haber” por “izquierda y derecha” hasta que el automatismo cale. El Debe nos debe una explicación, y a diferencia de aquel jefe del chiste, esta vez sí la hay.

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Aurora Sevillano Rubio no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Por qué ‘debe’ y ‘haber’ significan lo contrario en contabilidad? – https://theconversation.com/por-que-debe-y-haber-significan-lo-contrario-en-contabilidad-290560

¿Podemos saber si un texto lo ha escrito una IA? Estrategias de detección y maniobras de camuflaje

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Javier Arroyo Gallardo, Profesor Titular de Universidad. Departamento de Ciencias de la Computación, Universidad de Alcalá

badahos/Shutterstock

Hoy en día cualquiera saca un libro. Muchos influencers o estrellas mediáticas los publican sin haberlos escrito. Antes eso también pasaba, pero requería del trabajo de personas en la sombra. Ahora lo hace la IA, que ha facilitado enormemente la tarea.

Tanto es así que las sospechas salpican a escritores profesionales, como ha sucedió en el caso de Thélyson Orélien, cuya novela superventas fue retirada de un certamen literario por sospecharse que estaba escrita con IA. ¿Cómo llegaron a esa conclusión? La aplicación Pangram, considerada el “estándar de referencia” de los detectores de textos escritos por IA, dio positivo. El caso ha dejado un entretenido reguero de declaraciones entre los implicados.

La necesidad de detectar —o evitar que se detecte— el uso de la IA se extiende a otros ámbitos, como escuelas y universidades, pero…
¿se puede detectar texto escrito por IA? Si es así, ¿se puede camuflar el fraude y hacerlo indetectable? Primero hay que entender como escribe una IA para responder esas preguntas.

Palabra a palabra

La IA genera el texto palabra por palabra. Decimos palabra, pero en realidad es un token, que puede ser una palabra completa, un trozo de palabra, un signo de puntuación, un número o un espacio.

Para escribir, la inteligencia artificial sigue un sencillo algoritmo: lee lo ya escrito, calcula una lista de posibles palabras siguientes junto con sus probabilidades de salir elegidas, realiza un sorteo, añade la ganadora al texto y vuelve a empezar. Las probabilidades que reciben las palabras están relacionadas con su frecuencia de aparición en los textos con los que se entrena la IA. Por tanto, aunque el texto generado es el resultado de un sorteo, las palabras más frecuentes en los textos de entrenamiento tendrán más posibilidades de aparecer.

Además, la IA está optimizada para conversar con el usuario y resolverle dudas de forma clara y didáctica. Esto hace que, si no le pedimos algo diferente, de entre la variedad de tonos posibles su escritura será neutra y expositiva.

Todo ello hace que el texto que genera la IA deje unas huellas sutiles que abren la posibilidad de reconocer su autoría.

Estrategias de detección

El entrenamiento de la IA condiciona su vocabulario priorizando términos comunes frente a otros más rebuscados. También abusa de palabras de relleno (“realmente”, “simplemente”…) o que ponen énfasis (“notable”, “fundamental”…). De igual manera, su tono didáctico hace que recurra con frecuencia a determinadas formulas (“por lo tanto, “en resumen”, “con el objetivo de”, “no solo… sino también”) y que tienda a cerrar sus argumentos con frases a modo de resumen.

Estos patrones reducen la variabilidad del texto y dejan una impronta que se puede detectar mediante estilometría, es decir, midiendo los rasgos estilísticos del texto para ver si son similares a los de los textos las inteligencias artificiales.

Otra estrategia muy usada recibe el apropiado nombre de perplejidad. La perplejidad mide lo sorprendente que resulta una secuencia de texto para una IA generadora de lenguaje.

Para calcularla, se usa un detector que maneja unas probabilidades similares a las de los sistemas generadores. Este detector recorre el texto y mide cómo de sorprendente le resulta la secuencia. La perplejidad es más fiable en textos largos, ya que el texto precedente ofrece información para reducir la incertidumbre y realizar estimaciones mejor informadas. Además, en los textos generados por IA la perplejidad tiende a ser uniforme, mientras que en los textos humanos muestra mucha más variabilidad ya que, aunque nos cueste creerlo, somos más impredecibles.

Otra táctica consiste en combatir el fuego con fuego, es decir, pedirle a una IA que verifique si el texto lo ha escrito otra IA. Se sabe que el uso de modelos comerciales, como el propio chatGPT, no da buenos resultados. Sin embargo, usar modelos entrenados específicamente en la tarea de detección es la mejor estrategia existente en la actualidad. Un ejemplo es Pangram, un detector comercial que se entrena aprendiendo a diferenciar textos humanos de sus réplicas generadas por IA y que se reentrena poniendo el foco en los falsos positivos.

Maniobras de camuflaje

Como la detección se basa en acumular indicios, las maniobras de camuflaje se afanan en hacerlos desaparecer alterando los patrones que deja la escritura.

La maniobra más sencilla consiste en pedirle a la propia IA que va a generar el texto que lo haga de una forma diferente. Esto puede incluir decirle que lo haga siguiendo un rol (por ejemplo, “escribe como un estudiante de secundaria”), evitando usar palabras de una lista negra o intercalando frases de longitudes diversas.

Otras maniobras consisten en modificar el texto generado por la IA. Para ello, la propia persona puede inyectar su propio texto, sustituir palabras que ella no usaría o reescribir fragmentos en sus propias palabras. Si es más perezosa, puede pedirle a la propia IA que lo altere o que lo parafrasee. Estudios recientes demuestran que tras sucesivos parafraseos la eficacia de los detectores desciende sensiblemente. Aproximaciones similares, pero más creativas, consisten en utilizar los traductores automáticos para traducir el texto generado a otro idioma y traducirlo de vuelta a la lengua deseada.

El ojo humano

¿Y cómo de buenas somos las personas para detectar el texto generado por la IA? Nefastas… y excelentes. Un estudio revela que el factor diferencial depende de la familiaridad con la forma de escribir de la IA. Las personas sin esa familiaridad fallan mucho y muestran un exceso de confianza en sus veredictos. Por el contrario, las personas expertas son muy difíciles de engañar. Si además se agrega el veredicto de varias de ellas, el estudio muestra que el resultado es excelente, solamente igualado por el del detector comercial Pangram. No obstante, conviene ser cautos ningún sistema de detección es infalible, por lo que siempre quedará un margen de duda.

De esta forma, mientras el texto escrito por personas tenga valor, la persecución entre el gato y el ratón continuará y las tácticas de cada bando se seguirán sofisticando. Como lectores, nuestra necesidad de conectar con la voz de otros hará que sigamos buscándolos entre líneas.

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Javier Arroyo Gallardo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Podemos saber si un texto lo ha escrito una IA? Estrategias de detección y maniobras de camuflaje – https://theconversation.com/podemos-saber-si-un-texto-lo-ha-escrito-una-ia-estrategias-de-deteccion-y-maniobras-de-camuflaje-293573

Baloncesto en silla de ruedas: cómo puede ayudar la ciencia a quienes entrenan sentados

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María Isabel Buceta Toro, Vicedecana Grado Nutrición Humana y Dietética, Universidad Pontificia de Salamanca

arnaldo moreno/Shutterstock

Cuando hablamos de igualdad en el deporte, solemos pensar en recursos, visibilidad mediática o apoyo institucional. Sin embargo, existe un factor menos visible y a menudo olvidado: la falta de evidencia científica específica en el deporte adaptado. Esta carencia no solo limita el rendimiento deportivo, sino que también perpetúa desigualdades en el acceso a una preparación adecuada, segura y basada en el conocimiento.

Un ejemplo claro lo encontramos en el baloncesto en silla de ruedas, una de las modalidades de deporte adaptado más profesionalizadas y con mayor desarrollo competitivo. A pesar de ello, gran parte de los métodos de evaluación física y planificación del entrenamiento que se utilizan siguen basándose en modelos diseñados para deportistas sin discapacidad. Esto plantea una pregunta clave: ¿podemos hablar de igualdad real cuando la ciencia deportiva no tiene en cuenta las particularidades de estos atletas?

Recientemente, investigadores de la Universidad Pontificia de Salamanca y de la Universidad de Alicante hemos publicado los resultados de un estudio que aporta nuevas evidencias sobre la aplicación de la cineantropometría –la disciplina que estudia la forma, proporción y composición corporal– en jugadores y jugadoras de baloncesto en silla de ruedas de alto nivel. El trabajo pone de manifiesto la necesidad urgente de desarrollar referencias específicas para el deporte adaptado.

La importancia de la talla sentada y la masa libre de grasa

El estudio muestra que el cuerpo de los jugadores de baloncesto en silla de ruedas no es igual en todos los casos, y que estas diferencias están relacionadas, en parte, con el grado de funcionalidad de cada deportista.

Los jugadores con mayor capacidad funcional tienden a presentar una mayor masa corporal y una mayor cantidad de músculo y otros tejidos no grasos, mientras que estas cifras son menores entre quienes tienen una afectación funcional más elevada. Además, las mujeres presentan, de media, una mayor proporción de grasa corporal que los hombres.

¿Y qué implica todo esto? Que no basta con utilizar los mismos valores de referencia para todos los jugadores. Para evaluar si la composición corporal de un deportista está dentro de lo esperable, es necesario tener en cuenta sus características funcionales. Por eso, uno de los resultados más importantes del estudio ha sido elaborar unas tablas de referencia específicas para estos deportistas.

Estas tablas permiten comparar a cada jugador con otros deportistas que tienen un nivel de funcionalidad similar. Así, los profesionales pueden interpretar mejor los cambios en su composición corporal a lo largo del tiempo, adaptar el entrenamiento y detectar características que pueden ser relevantes para el rendimiento.

También pueden contribuir a identificar talento deportivo de una manera más ajustada a las particularidades del baloncesto en silla de ruedas.

En definitiva, contar con referencias específicas ayuda a evitar que los deportistas con discapacidad sean evaluados utilizando estándares pensados para personas con características funcionales diferentes. Se trata de disponer de una herramienta que tenga en cuenta cómo es realmente el cuerpo de quienes practican este deporte al más alto nivel.

Medidas de grasa y masa muscular

El estudio también pone de relieve una limitación importante: muchas de las fórmulas utilizadas para estimar la grasa y la masa muscular se desarrollaron a partir de deportistas sin discapacidad. Estas fórmulas combinan medidas como el peso, la talla o los pliegues cutáneos, pero pueden ser menos precisas cuando se aplican a personas con discapacidad física, cuyas características y distribución de la masa muscular y grasa pueden ser diferentes.

La alternativa es utilizar referencias específicas para estos deportistas, que permitan evaluar su composición corporal teniendo en cuenta sus características funcionales y no comparándola con valores que no reflejan adecuadamente su realidad.

Poca investigación en el deporte adaptado

La falta de evidencia científica específica no es exclusiva del baloncesto en silla de ruedas. Se repite en numerosas disciplinas del deporte adaptado, donde la investigación sigue siendo escasa, fragmentada o inexistente. Como consecuencia, los equipos técnicos disponen de menos herramientas basadas en la evidencia, los deportistas reciben intervenciones menos ajustadas y la brecha entre el deporte convencional y el adaptado se mantiene.

Si utilizásemos la cineantropometría aplicada desde un punto de vista inclusivo se podría optimizar el rendimiento deportivo, reducir el riesgo de lesiones y personalizar tanto el entrenamiento como la nutrición. Pero para que esto sea posible, es imprescindible invertir en investigación adaptada a las características reales de estos deportistas. Sin esa investigación específica, creamos una barrera estructural que limita el desarrollo deportivo, condiciona la toma de decisiones profesionales y perpetúa desigualdades invisibles.

Hablar de igualdad en el deporte adaptado implica ir más allá del discurso y reconocer también el derecho a una ciencia deportiva de calidad. La realización de este tipo de estudios y su transferencia a la sociedad son posibles gracias al respaldo del Plan de Apoyo a la Investigación 2025-2026 de la Sociedad Internacional para el Avance de la Cineantropometría (ISAK) y a las subvenciones para Grupos de Investigación Emergentes (GE2026) del Programa para la promoción de la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación de la Comunitat Valenciana (Conselleria de Educación, Cultura y Universidades). Garantizar este apoyo continuado es el único camino para seguir cerrando brechas y haciendo avanzar el deporte inclusivo.

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María Isabel Buceta Toro recibe fondos de Fundación ONCE.

José Miguel Martínez Sanz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Baloncesto en silla de ruedas: cómo puede ayudar la ciencia a quienes entrenan sentados – https://theconversation.com/baloncesto-en-silla-de-ruedas-como-puede-ayudar-la-ciencia-a-quienes-entrenan-sentados-274881

Un aceite de oliva para mejorar el funcionamiento del riñón en personas con diabetes tipo 2

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Javier Sánchez Perona, Científico Titular del CSIC y Profesor Asociado de la Universidad Pablo de Olavide, Instituto de la Grasa (IG – CSIC)

banu sevim/Shutterstock

“La insulina marcó el final de una era en el tratamiento de la diabetes, no el final de la diabetes”. Estas palabras, atribuidas al diabetólogo estadounidense Elliot P. Joslin, resumen una realidad que sigue vigente más de un siglo después del descubrimiento de la insulina.

En este contexto, nuestro hallazgo de los prometedores efectos del ácido oleánolico –un compuesto procedente del olivo– para tratar las complicaciones renales de la diabetes puede abrir una nueva vía terapéutica contra el que continúa siendo uno de los principales problemas de salud a nivel global.

Un sistema que falla

Según la Federación Internacional de Diabetes, alrededor de 589 millones de adultos de entre 20 y 79 años (1 de cada 9) vivían en 2024 con esta enfermedad en todo el mundo. En el 95 % de los casos, se trata de diabetes mellitus tipo 2.

La diabetes tipo 2 es una dolencia crónica en la que el organismo pierde progresivamente la capacidad de utilizar correctamente la insulina para controlar los niveles de glucosa en sangre. La glucosa (azúcar) proporciona energía a nuestro cuerpo, penetrando en las células. Para ello, es necesario una “llave” que abra la “puerta”: la hormona insulina.




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Por qué los pacientes con diabetes tipo 2 tienen la glucosa alta en ayunas (y cómo puede mejorarse su control)


En las personas con diabetes tipo 2, este sistema comienza a fallar. Por un lado, las células se vuelen menos sensibles a la acción de la hormona, lo que se conoce como resistencia a la insulina. La llave sigue estando ahí, pero la cerradura cada vez responde peor. La consecuencia es que el azúcar no puede entrar en la célula y se acumula en la sangre, sin poder consumirse para obtener energía. Esta situación patológica es la hiperglucemia, conocida comúnmente como “tener el azúcar alto”.

Por otro lado, el páncreas, órgano encargado de producir y secretar la insulina, intenta compensarlo aumentado su producción. Este sobreesfuerzo concluye con una disminución, a largo plazo, de la producción de insulina.

El problema es que la glucosa acumulada no se queda simplemente circulando por la sangre. Cuando este estado se mantiene durante años, contribuye al deterioro de los vasos sanguíneos y de distintos tejidos del organismo. De ahí que la diabetes pueda acabar provocando complicaciones a órganos tan distintos como el corazón, los ojos, diversos nervios o los riñones.

La diabetes y el riñón, ¿cómo están conectados?

Imaginemos un aparato que filtrara continuamente un líquido, seleccionando específicamente qué sustancias pueden pasar y cuáles no. Imaginemos, además, que este aparato regulara la presión del fluido en todo el sistema en el que trabaja. Esta descripción, que encaja perfectamente con el funcionamiento de una depuradora de alta tecnología, se puede aplicar también a una pareja de órganos de nuestro cuerpo: los riñones.

La exposición prolongada a niveles de glucosa elevados provoca un sobreesfuerzo de filtración que puede acabar deteriorando los vasos sanguíneos de entrada al riñón. Cuando este daño se mantiene en el tiempo, la capacidad del órgano para realizar su función puede disminuir, lo que se conoce como enfermedad renal crónica, una de las complicaciones más frecuentes y graves asociadas a la diabetes tipo 2.

Una navaja suiza en el olivo

Ante este escenario, encontrar nuevas formas de proteger al riñón frente a las consecuencias de la diabetes se ha convertido en objetivo preferente de investigación. Y, curiosamente, una de las soluciones podría encontrarse en el olivo.

El ácido oleanólico es un compuesto natural presente en diferentes plantas, especialmente en la hoja del olivo. En los últimos años, distintas investigaciones han demostrado que esta molécula puede intervenir en procesos relacionados con la diabetes, como la inflamación, el estrés oxidativo o el metabolismo de la glucosa.

Esa capacidad de poder actuar sobre una misma enfermedad desde distintos procesos la convierte en una auténtica “navaja suiza” molecular. De hecho, los últimos estudios de nuestro grupo de investigación indican que tiene un papel muy importante actuando en los mecanismos asociados precisamente al deterioro de los riñones en la diabetes tipo 2.

Pero ¿cómo podría una molécula del olivo proteger un riñón que durante años ha sido expuesto a niveles elevados de glucosa? Para entenderlo tenemos que fijarnos en unas moléculas que se forman cuando la glucosa permanece mucho tiempo en nuestro organismo: los productos finales de glicación avanzada (AGE, por sus siglas en inglés).

Cuando el azúcar se pega

En situación de hiperglucemia, el azúcar no se limita exclusivamente a navegar por nuestro torrente sanguíneo, sino que comienza a pegarse allí donde no debería. De estas reacciones surgen los AGE.

Su nombre puede resultar un poco complejo, pero el proceso que los origina es bastante sencillo. La glucosa se une de forma espontánea a proteínas, grasas y otras moléculas, alterando su estructura y funcionamiento, lo que afecta a los distintos órganos de nuestro cuerpo, como los riñones.




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Páncreas artificiales, ‘software’ libre…: la revolución tecnológica en el cuidado de la diabetes


Pues bien, el ácido oleanólico ha resultado ser un agente eficaz para combatir a estos AGE. No solo limita su acumulación y sus efectos perjudiciales, sino que también aumenta la capacidad de nuestro cuerpo de transformarlos y expulsarlos. En nuestro estudio, observamos que después de un año consumiendo 55 ml al día de un aceite de oliva funcional enriquecido en ácido oleanólico, la capacidad de filtración de los riñones no solo no empeoraba, como era de esperar en enfermos de diabetes, sino que mejoraba. Al mismo tiempo, estos pacientes presentaban menores concentraciones de AGE.

Una pieza más del puzle

La insulina no acabó con la diabetes, y el ácido oleanólico tampoco va a hacerlo. Pero quizás la historia del tratamiento de esta enfermedad no consiste en encontrar una única solución, sino en ir incorporando piezas a un puzle complejo hasta completarlo.

Más de un siglo después de las palabras de Joslin, y a pesar de los enormes avances tecnológicos y científicos realizados, seguimos buscando esas piezas. Alguna quizá esté en lugares tan cercanos como un olivo.

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Javier Sánchez Perona recibe fondos de la Agencia Estatal de Investigación.

Alejandro Matamoros Domínguez recibe fondos de la Agencia Estatal Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) financiado por la Junta de Andalucía.

– ref. Un aceite de oliva para mejorar el funcionamiento del riñón en personas con diabetes tipo 2 – https://theconversation.com/un-aceite-de-oliva-para-mejorar-el-funcionamiento-del-rinon-en-personas-con-diabetes-tipo-2-292412

El arte escénico se digitaliza pero olvida los teatros locales y públicos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antonia Moreno Cano, Investigadora Asociada en el Equipo de Investigación en Comunicación, Universidad de Deusto

Fotograma del montaje de la obra de teatro _Una isla_, de Agrupación Señor Serrano. Allard Willemse / Agrupación Señor Serrano

En julio de 2023, la compañía teatral Agrupación Señor Serrano estrenó el espectáculo Una isla en el GREC Festival de Barcelona. Se trata de una obra contemporánea española que integra inteligencia artificial, vídeo en directo, pantallas y dispositivos digitales como parte central de la dramaturgia. Es uno de los primeros espectáculos en España donde la IA participa en la creación del relato escénico y pertenece a una compañía referente en teatro multimedia y escénica digital.

La tecnología en esta obra es estructural, y las escenas funcionan como un sistema híbrido entre actor y máquinas. Esta “nueva narrativa digital” requiere múltiples proyectores, pantallas, ordenadores y software audiovisual en tiempo real, además de sistemas de vídeo en directo y sincronización digital entre luz, sonido e imagen. Tras su estreno y representación, la obra comenzó a girar.

Sin embargo, la realidad es que la circulación de obras como esta se ve limitada por razones estructurales.

En España, los teatros –sobre todo los pequeños y públicos– se enfrentan a un gran reto: adaptarse a las nuevas narrativas digitales y conectar con audiencias actuales. No se trata de casos aislados, sino de un problema generalizado.

El teatro sigue siendo clave en nuestra sociedad. No solo preserva una tradición artística milenaria, también es un espacio de participación ciudadana y de fortalecimiento democrático. Reúne a personas diversas, fomenta el diálogo y la empatía y permite reflexionar colectivamente sobre los problemas actuales.

En este nuevo contexto, la tecnología digital abre oportunidades… pero también plantea amenazas.

Retos de la era digital para el teatro

En un mundo hiperconectado y con acceso inmediato a todo tipo de contenidos, el teatro compite con el infinito entretenimiento digital. Aunque algunas experiencias –como el streaming de grandes montajes– han mostrado el potencial de las tecnologías para hacer que la escena pueda llegar a más público, la mayoría de los teatros carece de infraestructura y formación para aprovechar estas oportunidades.

Hay políticas públicas que apuestan por la digitalización, como el plan “España Hub Audiovisual de Europa”, con más de 1 600 millones hasta 2026. Sin embargo, la mayoría de los fondos se concentran en cine y televisión, dejando al teatro de base en segundo plano.

El informe sectorial de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) de 2023 confirma esta tendencia: desde la pandemia, casi todas las mejoras han ido al audiovisual. Las salas pequeñas y las compañías teatrales independientes han quedado fuera del reparto. Además, un análisis oficial de la distribución de ayudas revela que las artes escénicas apenas acceden a fondos para digitalización ni figuran entre los beneficiarios del “plan hub”.

En resumen, el mundo de la escena sigue dependiendo de subvenciones clásicas, poco adaptadas al mundo digital.

El estudio que hemos hecho sobre los seis teatros públicos del Campo de Gibraltar, en Cádiz, muestra una situación común en muchas zonas de España: la mayoría de los teatros no tiene recursos técnicos suficientes. El 90 % de los espectáculos deben adaptarse a medios limitados y solo el 29 % incorpora contenido multimedia. Esta falta de tecnología frena la innovación y dificulta renovar el sector.

Estas carencias no solo ocurren allí. Fuera de grandes focos culturales como Madrid o Barcelona, muchas salas no pueden acoger obras con tecnología avanzada o gran formato. El resultado: menos acceso a ciertos espectáculos y más obstáculos para descentralizar la cultura.

No solo cuestión de tamaño

Llevar espectáculos innovadores lejos de las grandes ciudades no es fácil. Muchas salas carecen de buen sonido, iluminación o conectividad. Por ello, las compañías deben simplificar sus montajes, lo que reduce su calidad y hace menos atractivas las giras.

Cuando la digitalización se intenta usar en escena sin acceso a tecnología avanzada, el resultado se traduce en montajes con mala conexión, sonido deficiente o imágenes borrosas, lo que dificulta seguir la obra y puede alejar al público.

Además, el teatro depende casi por completo del sector público –el 70,5 % de los teatros son de titularidad municipal o autonómica–, lo que deja la renovación técnica a merced de presupuestos ajustados. Esto agrava la brecha entre lo que se quiere innovar y lo que realmente se puede hacer.

Ahora bien, tener infraestructura no siempre garantiza buenos resultados. Cuando la tecnología se usa solo para abaratar costes –y no para enriquecer lo artístico–, puede empobrecer la experiencia teatral en lugar de mejorarla.

La digitalización de los teatros tiene muchísimas vertientes.

El caso de los teatros de Campo de Gibraltar sugiere que muchas veces la digitalización ha sido impulsada a menudo como una mera solución presupuestaria. Gracias a ella se pueden proyectar escenografías y escenas en lugar de construir decorados y representantes físicos, realizar casting con actores y actrices o ensayos por videollamada, o recurrir a formatos online para reducir costos logísticos. Sin embargo, esta aplicación pragmática de la tecnología suele empobrecer la vivencia teatral.

Algunos estudios han señalado que la incorporación de tecnologías digitales en el teatro permite ampliar las formas de acceso y transformar la experiencia del espectador, generando nuevas dinámicas de participación e interacción. Sin embargo, estas investigaciones también advierten que lo digital no sustituye la experiencia escénica en vivo, sino que la complementa.

Además, alertan sobre la aparición de nuevas desigualdades, ya que la capacidad de integrar estas tecnologías depende en gran medida de los recursos técnicos y económicos de cada espacio escénico, favoreciendo a las instituciones mejor dotadas frente a los teatros de menor escala.

En el caso de los formatos online, la magia del teatro en vivo –la conexión entre actores y público, la atmósfera compartida– es difícil de reproducir en digital. El uso de pantallas o la distancia reducen la emoción y el sentido de comunidad. Según un análisis del Consejo de Investigación en Artes y Humanidades de Gran Bretaña, más de la mitad de los teatros del estudio dejaron de producir online porque los beneficios eran “insuficientes y empobrecen el valor experiencial del teatro”.

Necesidad de prioridad política

El futuro del teatro público en España pasa por adaptarse: renovar infraestructuras, formar equipos técnicos y pensar lo digital más allá de la promoción. Solo así será posible un ecosistema teatral sostenible también fuera de las grandes ciudades.

El estudio sobre los teatros públicos del Campo de Gibraltar destaca un factor clave: la voluntad política. La falta de medios técnicos no se debe solo al dinero, sino a la escasa prioridad que muchas instituciones dan al teatro. Sin inversiones ni planes estratégicos, resulta difícil innovar, atraer nuevos públicos o renovar la programación.

En definitiva, cerrar la brecha tecnológica en los teatros es clave para que el sector no solo sobreviva, sino también evolucione. El teatro debe seguir siendo un espacio creativo y participativo, en sintonía con su tiempo y con públicos cada vez más diversos. Lo que ocurre en el Campo de Gibraltar refleja un reto compartido en toda España y también en muchos países de Latinoamérica.


Agradecemos la colaboración en el desarrollo de este trabajo a Álvaro Quintana Álvarez, investigador de la UOC y parte del estudio que hemos hecho en Campo de Gibraltar.


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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. El arte escénico se digitaliza pero olvida los teatros locales y públicos – https://theconversation.com/el-arte-escenico-se-digitaliza-pero-olvida-los-teatros-locales-y-publicos-262167

Elecciones en Serbia: cuando los estudiantes derrotan al poder establecido

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ruth Ferrero Turrión, Profesora de Ciencia Política e Investigadora Adscrita al Instituto Complutense de Estudios Internacionales (ICEI), Universidad Complutense de Madrid

Acto de apoyo a la Lista Estudiantil en Belgrado, la capital de Serbia, el pasado 22 de octubre. PrelevicMilos/Shuttesrstock

Las elecciones legislativas celebradas en Serbia el 25 de octubre han producido uno de los acontecimientos políticos más significativos de los últimos tiempos en Europa. Después de casi dos años de movilizaciones, el movimiento estudiantil ha conseguido lo que los partidos tradicionales de la oposición no habían logrado durante más de una década: derrotar electoralmente el sistema de poder construido alrededor de Aleksandar Vučić y del Partido Progresista Serbio (SNS).

Con aproximadamente el 53 % de los votos y una mayoría absoluta proyectada de unos 140 diputados en una Asamblea de 250 escaños, la Lista Estudiantil ha protagonizado una victoria histórica. La elevada participación, cercana al 69 % –solo equiparable a las elecciones de 2000 que apearon del poder a Slobodan Milošević– muestra además que ha conseguido movilizar a sectores sociales que habían perdido la confianza en las instituciones y en los mecanismos convencionales de representación política.

Sin embargo, reducir estos resultados a una victoria generacional sería un error. Lo que ha sucedido en Serbia es mucho más profundo ya que supone el cuestionamiento de un modelo de gobierno basado en la concentración del poder, el clientelismo y el control de las instituciones.

El agotamiento de la estabilocracia serbia

Durante más de una década, Serbia ha sido uno de los ejemplos más representativos de lo que en ciencias políticas se denomina estabilocracia. Se trata de un modelo político en el que gobiernos formalmente democráticos mantienen prácticas autoritarias y debilitan los mecanismos de control institucional, mientras ofrecen estabilidad interna y cooperación internacional a sus socios exteriores.

Vučić perfeccionó este modelo. Bajo su liderazgo, Serbia mantuvo elecciones periódicas y un discurso favorable a la integración europea, al tiempo que se deterioraban la independencia judicial, el pluralismo mediático y las condiciones de competencia electoral. Su habilidad consistió en presentarse simultáneamente como garante de la estabilidad regional, interlocutor indispensable de Bruselas y dirigente capaz de mantener relaciones privilegiadas con Rusia y China.

La Unión Europea aceptó durante demasiado tiempo esta contradicción. La prioridad concedida a la estabilidad de los Balcanes Occidentales, especialmente en relación con Kosovo, contribuyó a relegar a un segundo plano las exigencias de democratización y Estado de derecho. El resultado fue una paradoja: el proceso de integración europea, que teóricamente debía favorecer la consolidación democrática, terminó conviviendo con un sistema político cada vez más autoritario.

La derrota electoral de Vučić cuestiona, por tanto, no solamente un liderazgo, sino también los supuestos sobre los que se había construido buena parte de la política europea hacia Serbia.

De una tragedia local a un movimiento nacional

El origen de este cambio político se encuentra en el derrumbe de la marquesina de la estación ferroviaria de Novi Sad, el 1 de noviembre de 2024, que provocó la muerte de 16 personas. Lo que inicialmente fue una protesta contra la negligencia administrativa y la falta de responsabilidades políticas se convirtió progresivamente en una impugnación del conjunto del sistema.

Los estudiantes establecieron una relación directa entre la tragedia, la corrupción institucional y la ausencia de mecanismos efectivos de rendición de cuentas. El problema no era únicamente determinar quién había autorizado unas obras o supervisado su ejecución, sino comprender cómo un entramado de intereses políticos y económicos había permitido que las instituciones dejaran de cumplir sus funciones.

La respuesta del movimiento fue la de construir: frente a las estructuras jerárquicas tradicionales, los estudiantes desarrollaron formas de organización horizontales, asamblearias (plenums) y descentralizadas, capaces de sostener movilizaciones durante meses y extenderlas desde las universidades hacia amplios sectores de la sociedad.

De este modo, se tejieron alianzas intergeneracionales e intersectoriales donde participan profesores, trabajadores, profesionales liberales y ciudadanos. La demanda inicial de justicia se transformó así en una reivindicación de regeneración democrática y el movimiento dejó de representar exclusivamente a los estudiantes para convertirse en un espacio de articulación del descontento social.

Quizás su principal éxito, además de la victoria electoral, haya sido conseguir que la indignación no se agotara en la protesta, sino que se tradujera en una estructura de movilización capaz de disputar el poder político.

La retirada de los partidos tradicionales

Una de las principales enseñanzas del caso serbio reside en el papel desempeñado por los partidos de oposición. Durante años, las diferentes fuerzas opositoras habían intentado derrotar a Vučić mediante coaliciones electorales, acuerdos programáticos y candidaturas conjuntas. Sin embargo, ninguna de estas fórmulas había conseguido alterar de manera significativa el equilibrio político.

Solo ha sido gracias a la aparición de un nuevo sujeto político, la Lista de Estudiantes, cuando se han conseguido modificar las reglas del juego. Su legitimidad no procedía de la experiencia institucional ni de una identidad ideológica definida, sino de su capacidad para representar una demanda social ampliamente compartida que es la de la regeneración democrática y la recuperación de unas instituciones capturadas por intereses partidistas.

Ante esta nueva realidad, distintas organizaciones opositoras optaron por dar un paso atrás y respaldar una candidatura que no controlaban. Esta decisión constituye una de las claves de la victoria. En lugar de intentar absorber electoralmente el movimiento, los partidos aceptaron que el liderazgo de la contestación democrática se encontraba fuera de sus propias estructuras. En esta ocasión no se trataba de construir una coalición convencional, sino de permitir que una plataforma ciudadana transversal se convirtiera en el instrumento de una mayoría social.

La experiencia serbia sugiere que, en determinados contextos de deterioro democrático, la recuperación de la representación política puede exigir precisamente que los partidos tradicionales renuncien temporalmente a protagonizarla.

Regeneración democrática no significa necesariamente progresismo

Pero más allá de la ilusión que, sin duda, despierta la salida de Vučić, conviene, sin embargo, evitar una interpretación excesivamente optimista o ideológicamente simplificadora de estos resultados. La Lista de Estudiantes reúne sensibilidades políticas diversas, desde posiciones progresistas hasta sectores conservadores y nacionalistas donde no existe, por el momento, un proyecto compartido de transformación económica y social, sino la voluntad de acabar con un sistema de poder considerado corrupto y autoritario. Si bien esta transversalidad ha sido una de sus principales fortalezas electorales, puede convertirse también en una fuente de tensiones cuando llegue el momento de gobernar.

La lucha contra la corrupción, la recuperación de la independencia judicial y la democratización institucional constituyen objetivos comunes, pero será mucho más complejo alcanzar acuerdos sobre políticas económicas, redistribución, derechos sociales o cuestiones identitarias. La experiencia de otros movimientos surgidos contra sistemas autoritarios demuestra que la unidad construida frente a un adversario común no garantiza la existencia de un proyecto político coherente una vez alcanzado el poder. En este punto, la prueba de fuego será no sólo su capacidad para sustituir al SNS, sino para desmontar las redes clientelares y reconstruir las instituciones sin reproducir las prácticas que pretende combatir.

Una victoria democrática con consecuencias geopolíticas inciertas

Finalmente, es indispensable abordar la dimensión internacional y geopolítica de estas elecciones. Sería precipitado interpretar la derrota de Vučić como una victoria automática del europeísmo frente a Rusia, ya que la sociedad serbia mantiene posiciones complejas y frecuentemente contradictorias respecto a la Unión Europea, Moscú y la cuestión de Kosovo.

El movimiento estudiantil tampoco constituye un bloque homogéneo en política exterior. Su agenda se ha concentrado fundamentalmente en la regeneración interna, dejando abiertas algunas de las cuestiones geopolíticas más sensibles.

De este modo, para Bruselas, el cambio político representa tanto una oportunidad como un desafío. Aunque una Serbia más democrática podría contribuir a recuperar la credibilidad del proceso de ampliación y reforzar la influencia europea en los Balcanes Occidentales, el país tendría que abandonar la lógica de la estabilocracia y situar la calidad democrática en el centro de las relaciones con los países candidatos. En este sentido, la Unión Europea tendrá que demostrar que su compromiso con la democracia no depende exclusivamente de la disposición de los gobiernos a garantizar estabilidad o aceptar determinados acuerdos geopolíticos.

La victoria estudiantil también contiene una enseñanza que trasciende las fronteras serbias. En un contexto europeo marcado por el crecimiento de las fuerzas iliberales, la desafección política y la crisis de representación, Serbia demuestra que la movilización ciudadana puede superar los límites de la protesta y construir mayorías electorales, aunque también recuerda que derrotar electoralmente a un dirigente autoritario no equivale necesariamente a desmantelar el sistema que lo sostuvo.

Los estudiantes serbios han conseguido abrir una puerta que parecía cerrada. Ahora comienza la parte más difícil: convertir una victoria contra el poder en una transformación democrática del poder.

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Ruth Ferrero Turrión no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Elecciones en Serbia: cuando los estudiantes derrotan al poder establecido – https://theconversation.com/elecciones-en-serbia-cuando-los-estudiantes-derrotan-al-poder-establecido-295208