Entre procesiones y verbenas: seguimos aferrados a las fiestas populares, especialmente los jóvenes

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Nicolas Ureña Bautista, Contratado Predoctoral FPU en Sociología, Universidad de Málaga

Personas ataviadas con trajes tradicionales durante la Romería Chica de Garachico (Tenerife, España), celebrada en honor a Santa Ana y San Roque y que en 2026 tiene lugar el 1 de agosto. Ana del Castillo/Shutterstock

La creciente digitalización de la vida, junto a la incorporación de la inteligencia artificial, puede hacernos creer que nuestro mundo se está reduciendo a lo virtual, especialmente entre la población más joven.

Este colectivo identifica las redes sociales como fuente de entretenimiento, pero también como el medio que satisface sus necesidades de socializar. Las redes son mucho más que un escaparate: son también fuente de nuevas relaciones cara a cara y altavoces de convocatoria a la participación en eventos sociales y cívicos del “mundo real”. De hecho, las publicaciones más difundidas son, precisamente, las que registran fiestas y celebraciones, por encima de cualquier otra actividad.

La experiencia y las redes sociales son un binomio. Vivir la celebración y mostrarla son dos gestos casi inseparables. La pregunta, entonces, no es por qué vuelven las fiestas –que, en realidad, nunca se fueron–. La pregunta es por qué seguimos creyendo que habían desaparecido.

Tradición elegida, no heredada

“En España no vas a aburrirte porque hay tantas fiestas populares repartidas durante el año que siempre hay una cita interesante en el calendario”. Así arranca “Fiestas de España”, del Portal Oficial de Turismo de España. La guía abarca 317 recomendaciones de festejos, desde la Navidad y los Reyes Magos, pasando por los Carnavales, las Fallas, la Semana Santa, la Feria de Abril y las Hogueras de San Juan, hasta la Tomatina. Esta información suele conducir a una forma de percibir España y a sus gentes popularizada en su refranero: “Quien ríe y canta, sus males espanta”.

España es un país aferrado a sus festejos, que organizan nuestras identidades, valores y relaciones sociales. Eso explica por qué las fiestas patronales y religiosas siguen movilizando a millones de personas en un país crecientemente secularizado: no se perciben como estrictamente religiosas, sino como un símbolo. De hecho, según datos del CIS el 84,9 % de los españoles piensa que la Navidad es una fiesta de carácter familiar y solo un 36,1 % las percibe con significado religioso.

Ahora cada persona decide con qué rituales vincularse, cómo hacerlo, qué tradiciones merecen su tiempo y cuáles no en cada etapa de su vida. Por ese motivo las fiestas no desaparecen, pero tampoco permanecen intactas: se reinventan continuamente manteniendo su función ritual pero con otro significado.

Mezcla de religiosidad y tradición popular en verano

En julio España celebra fiestas que combinan religiosidad, historia y tradición popular. Entre ellas los sanfermines, que marcan nueve días de encierros, devoción al santo y vida callejera en los que visitantes y vecinos visten atuendo blanco y pañuelo rojo.

También en julio, la aldea gallega de Sabucedo acoge la rapa das bestas, donde se bajan los caballos salvajes de los montes para cortarles las crines. Es un ritual que simboliza el vínculo histórico entre la comunidad y su territorio.

Mientras que a finales de julio, las fiestas de moros y cristianos de localidades alicantinas recuerdan año tras año las disputas medievales por el territorio mediante desfiles y batallas teatralizadas. Y a lo largo de agosto, las ferias y fiestas populares se suceden en decenas de pueblos y ciudades españolas sin apenas descanso.

Nuevos tiempos, nuevas maneras de vivirlos

Los datos de la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales 2024–2025 del Ministerio de Cultura permiten matizar bastante la idea de que la juventud vive de espaldas a lo presencial. Es más, las nuevas generaciones presentan las tasas más altas de participación cultural en prácticamente todos los ámbitos.

En especial, destacan en la asistencia a espectáculos en directo. Entre quienes asisten al teatro, los jóvenes de los 15 a los 19 años ocupan un 28,7 %. También tienen un peso importante en los conciertos de música actual, sobre todo en festivales y macrofestivales.

La danza, el flamenco y el baile español son la opción elegida por un 15,1 % de los jóvenes que asisten a espectáculos, mientras un 6,7 % se decanta por la danza folklórica. Además, el 35,7 % de la población joven asistió, en los dos últimos años, a manifestaciones de cultura tradicional o patrimonio inmaterial como carnavales y fiestas de pueblo.

Procesiones, peregrinaciones y romerías

En cuanto a las procesiones de Semana Santa, el 37 % de la población española en general ha asistido ocasionalmente, frente a un 20 % que lo hace con normalidad. Entre quienes las frecuentan, algo más del 30 % lo hace por motivos religiosos, el 21,5 % por tradición y cerca del 20 % para participar en una celebración popular.

Un patrón similar aparece en el Camino de Santiago: las estadísticas de la Oficina del Peregrino muestran que en 2025 el 43 % de los peregrinos eran españoles. De ellos, solo la mitad hizo el camino por motivos religiosos.

Otros eventos de carácter religioso que aglutinan a multitudes más allá de sus creencias son las fiestas del Corpus y las romerías, siendo entre ellas la del Rocio, en Huelva, una de las más célebres.

Las fiestas en España no han perdido vigencia. Ya no son solo tradiciones heredadas, sino una elección adaptada a nuevas sensibilidades y maneras de vincularse. Jóvenes y adultos siguen llenando plazas, procesiones, conciertos y ferias porque la presencialidad no ha desaparecido.

The Conversation

Nicolas Ureña Bautista es contratado Predoctoral de la Universidad de Málaga y participa en proyectos de investigación de concurrencia competitiva. Declara que no posee vinculación contractual con compañías u organización que pueda obtener beneficio de este artículo.

Felix Requena Santos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Entre procesiones y verbenas: seguimos aferrados a las fiestas populares, especialmente los jóvenes – https://theconversation.com/entre-procesiones-y-verbenas-seguimos-aferrados-a-las-fiestas-populares-especialmente-los-jovenes-282821