¿Están ofreciendo más educación sexual las marcas que la escuela?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos Cuesta-Martínez, Personal Investigador Predoctoral en Formación, Universitat Jaume I

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La educación sexual sigue siendo una asignatura pendiente en nuestra sociedad, algo sorprendente cuando apenas hemos superado el primer cuarto del siglo XXI. Nos lo recuerdan constantemente los medios de comunicación, aunque en su cobertura mediática no traten de compensar la demanda informativa de las generaciones más jóvenes.

Avisan del desafío social, también, las instituciones con sus datos y sus inquietantes resultados: en su último informe, el Ministerio de Sanidad alerta que el 35,7 % de infecciones por clamidia y el 22,6 % de infecciones gonocócicas se atribuyen a jóvenes menores de 25 años.

Hábitos nocivos, como la disminución en uso de preservativos o el extendido consumo de pornografía entre menores, muestran la elevada carencia que presenta la formación en sexualidad de nuestros días. Y, si bien desde 2009 los organismos internacionales como UNESCO o la sección europea de la Organización Mundial de la Salud alertaron de la tendencia, la educación sexual no se incluyó de forma transversal en España hasta la Ley Orgánica 3/2020.

Una implantación tardía, en plena digitalización y en la que no todos los jóvenes reciben la preparación necesaria para tomar decisiones informadas y responsables sobre su sexualidad.

Frente a este problema social, instituciones, centros educativos y docentes, medios de comunicación y también marcas, procuran un ejercicio de pedagogía para tratar de paliar la generalizada falta de concienciación y conocimiento en la temática entre las nuevas generaciones. Y de ellas, cabe destacar el papel de marcas como Durex y Platanomelón, que aúnan en sus propósitos el bienestar sexual.

Aquí “hay tema”

Tanto la filial española de la marca multinacional en salud e higiene sexual Durex como la start up de tienda en línea de juguetes eróticos Platanomelón compartieron una estrategia similar en sus perfiles de TikTok: producir y publicar vídeos cortos en los que resolver dudas o arrojar luz sobre la sexualidad entre las audiencias jóvenes.

De tal modo, ambas marcas apostaron por ocupar los espacios de silencio, asumiendo como parte de sus propósitos la tarea de concienciar y educar. Una nueva conexión con las generaciones Z y Alfa a través del compromiso que repercute positivamente en la satisfacción y la lealtad hacia la marca.

En los dos perfiles se adoptaron enfoques editoriales propios de los medios de comunicación con la finalidad de convertirse en voces autorizadas y referentes de la educación sexual en el ámbito digital. Esta pretensión mediática llegó, en el caso de Durex, a dotar de identidad propia al proyecto: Hay tema, un consultorio online en el que personas expertas resuelven las dudas sexuales planteadas por la comunidad en comentarios o en sus mensajes directos. Una fórmula que llamaba a la acción e interacción a quienes siguen el contenido, interpelándoles e implicándoles directamente en la propia selección temática.

Nuevos códigos para nuevos públicos

Con tal de lograr una mayor efectividad y alcance mediante sus publicaciones, tanto Durex como Platanomelón han llegado a la misma conclusión a la hora de plantear sus respectivas estrategias de contenido. Si querían conectar con las audiencias jóvenes, debían producir los mensajes adaptándose a los códigos y narrativas más extendidas en las redes sociales.

En el caso de TikTok, vídeos de corta duración y con las tipologías de contenido más populares en la plataforma (como los vídeos explicativos, los fragmentos de podcast o los cuestionarios a pie de calle). En muchos casos también se recurre a influencers y caras conocidas de la creación de contenido por su cercanía al público joven.

Los vídeos publicados por ambas marcas vinculadas a la sexualidad pueden dividirse en cuatro categorías principales, siendo la orientada a resolver dudas y desmentir falsas creencias la más consumida (con un promedio de 1,64 millones de visitas por vídeo).

En cambio, cabe destacar cómo se logra una mayor interacción en otras categorías (revelando el interés genuino de la audiencia por la cuestión): las publicaciones con más likes suelen ofrecer curiosidades poco conocidas (facts sobre la vulva, tipos de erección, etc.), mientras que las más guardadas orientan a la audiencia sobre prácticas y técnicas sexuales poco habituales o dificultosas.

En definitiva, las iniciativas de Durex y Platanomelón revelan que, cuando existe sensibilidad para detectar vacíos informativos y capacidad para conectar con las necesidades de la ciudadanía, las marcas pueden desempeñar un papel más amplio del que tradicionalmente les atribuimos.

En el terreno de la educación sexual, han sabido ocupar un espacio que las instituciones no siempre han logrado cubrir, ofreciendo claridad, cercanía y accesibilidad allí donde muchos jóvenes no encontraban respuestas.

Quizá este fenómeno nos invite a pensar en cómo, en otros ámbitos, el sector privado también puede contribuir cuando identifica oportunidades sociales desatendidas.

Y quizá nos recuerde, al mismo tiempo, que la construcción de un entorno más informado y más igualitario depende de una combinación de miradas, esfuerzos y agentes capaces de sumar desde lugares distintos.

The Conversation

Carlos Cuesta-Martínez está subvencionado por la Conselleria d’Educació, Cultura, Universitats i Ocupació de la Generalitat Valenciana.

Daniel Zomeño Jiménez, María Pallarés Renau y Victoria Tur-Viñes no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

ref. ¿Están ofreciendo más educación sexual las marcas que la escuela? – https://theconversation.com/estan-ofreciendo-mas-educacion-sexual-las-marcas-que-la-escuela-270548