Source: The Conversation – (in Spanish) – By José-Francisco Jiménez-Díaz, Profesor Titular de Ciencia Política y de la Administración, Universidad Pablo de Olavide

Líderes como Péter Magyar en Hungría o Zohran Mamdani en la alcaldía de Nueva York
reabren un debate recurrente en la política: ¿hasta qué punto importan la edad y generación de los dirigentes?
El enfoque social de las generaciones es muy adecuado para contextualizar los procesos de cambio sociopolítico. Generación alude a un grupo social, nacido en un intervalo temporal y socializado bajo la influencia de ciertos acontecimientos históricos en sus “años impresionables” (entre 15 y 25 años de edad).
Ese grupo sostiene relaciones sociales concretas con sus contemporáneos (todas las generaciones vivas) y sus coetáneos (las personas de su misma generación) en un momento histórico.
Pertenecer a una generación no determina el carácter, sino que apunta a ciertos acontecimientos que forjan las formas de relacionarse de un grupo social.
Marcados por la Guerra Fría
La hegemonía política europea y mundial está representada por presidentes y primeros ministros nacidos a mediados del siglo XX, entre 1940 y 1950. Es decir, los años impresionables de dichos dirigentes transcurrieron en plena Guerra Fría. Por ende, líderes mundiales relevantes son septuagenarios u octogenarios. Pero su relevo puede estar cerca.
Ante la hegemonía de líderes políticos más mayores, la llegada de un milenial a la política europea en 2026 rompe la tendencia gerontocrática de la escena mundial.
El ascenso al poder de Péter Magyar (1981) puede interpretarse como una señal de cambio en un contexto de desgaste político y fatiga de las democracias liberales, prolongado, al menos, desde 2010.
En buena medida, el movimiento de los indignados en España respondió a dicho desgaste en 2011, y estuvo liderado por las generaciones más jóvenes.
Hungría se ha tornado en un laboratorio para observar hasta qué punto el relevo generacional puede traducirse en cambio político real. Tras más de una década de dominio de Viktor Orbán, nacido en 1963, la aparición de un perfil más joven no solo introduce una alternativa electoral, sino también una narrativa de renovación.
La victoria de Magyar se vincula a su percepción como líder político menos ideologizado y “capaz de entender y reformar el sistema”. Los procesos de relevo generacional suelen ser graduales y coinciden con momentos de descontento social, en los que la ciudadanía busca figuras que encarnen ruptura más que continuidad.
De la hegemonía de los boomers a la llegada de los milenials.
Varias publicaciones recientes muestran que políticos nacidos en la posguerra civil española, como Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy, dominaron el campo político hasta la segunda década del siglo XXI.
En España, la generación de dicha posguerra ha dominado la política durante casi cuatro décadas.
En Estados Unidos, Biden y Trump, nacidos en la década de 1940, han dirigido la política en el pasado decenio. En Israel, Benjamín Netanyahu (1949) ejerce como primer ministro, después de dos mandatos previos. Los presidentes de Portugal (Rebelo de Sousa, hasta marzo de 2026) e Italia (Mattarella, en el cargo desde 2015) también nacieron en los años 40. Los presidentes de China, India, Rusia y Turquía lo hicieron en los 50, al inicio de la Guerra Fría. Por último, el canciller alemán Friedrich Merz (1955) y el presidente Frank-Walter Steinmeier (1956) son coetáneos de los líderes anteriores.
Desde una mirada global, la política todavía sigue dominada, tras varias décadas, por la generación del baby boom.
Una nueva forma de conectar con los votantes jóvenes
Aunque ser líder de la generación milenial (que abarca a las personas nacidas en el periodo 1980-1995) no implica impulsar políticas distintas a las aplicadas por los líderes más mayores, sí parece representar ciertas posibilidades de cambio en sistemas políticos percibidos como anquilosados y desgastados.
El factor generacional marca diferencias claras en la relación con el electorado más joven.
Estudios del Eurobarómetro, del Pew Research Center y del Centro de Investigaciones Sociológicas apuntan a que las generaciones más jóvenes participan menos en la política convencional (menor afiliación a partidos, mayor abstención electoral) y están más descontentos con la democracia, pero no son apáticas. Es decir, la juventud se relaciona políticamente de otras maneras.
En ese escenario, los líderes más jóvenes parten con ventaja. Comparten códigos culturales, manejan con naturalidad las redes sociales y adoptan un lenguaje y estilo comunicativo más directo con el electorado joven. Esto facilita una conexión que desborda los canales institucionales clásicos.
Sin embargo, esta afinidad generacional tiene límites. Los votantes jóvenes son también los más volátiles y más críticos: cambian de preferencia con mayor rapidez y exigen coherencia entre discurso y resultados.
Como señalan diversos investigadores, se trata de una ciudadanía menos leal, pero más exigente y crítica. La afinidad generacional abre la puerta, pero no garantiza la fidelidad política. A medio plazo, la ciudadanía más joven tiende a cambiar sus preferencias en función de nuevas expectativas que ofrezcan otras opciones políticas.
¿Puede extenderse este relevo generacional en Europa?
En España, hay diversos ejemplos de liderazgos de la generación milenial: Pere Aragonès (1982), Gabriel Rufián (1982), Marga Prohens (1983), Fernando López Miras (1983), Irene Montero (1988), Ione Belarra (1987), Alvise Pérez (1990), etc.
Europa no es ajena a liderazgos jóvenes. Casos como el francés Emmanuel Macron (1977), el británico Rishi Sunak (1980), la finlandesa Sanna Marin (1985) o el ucraniano Volodímir Zelenski (1978) muestran que la edad puede convertirse en un activo político. Pero el posible “efecto contagio” del caso húngaro dependerá de varios factores.
Por un lado, existe un incentivo claro: muchos partidos europeos tienen dificultades para movilizar a los jóvenes y podrían apostar por perfiles generacionalmente más cercanos. Por otro, persisten los límites estructurales. Los partidos son organizaciones jerárquicas, burocratizadas y con líderes de recorrido dilatado, donde el acceso al liderazgo presidencial requiere trayectorias largas.
Esto significa que el relevo generacional no es automático ni uniforme. Más bien, aparece de forma gradual y desigual, especialmente en contextos de profunda crisis política.
Lo inevitable
Quienes ostentan el poder político tienden a perpetuarse en el mismo. Pero la vida está limitada temporalmente y el relevo político generacional termina por suceder.
Dicho relevo suele acontecer enmarcado en crisis políticas. En la próxima década, los milenials, hijos de los boomers, ascenderán al liderazgo y ello implicará cambios sociopolíticos notables.
La edad y generación de los liderazgos políticos importan, pero no por lo que son dichos liderazgos sino por lo que simbolizan y por las relaciones trabadas con el electorado. La llegada de la generación milenial no implica por sí misma una mutación de la política. Su importancia es simbólica y relacional: representa una demanda social de renovación, nuevas formas de comunicación y otras interacciones entre ciudadanía y
poder.
En síntesis, la victoria electoral de Magyar en Hungría se enmarca en una tendencia más amplia. En un contexto de incertidumbre y de desgaste institucional, la llegada de líderes más jóvenes no implica tanto una nueva política como narrativas y promesas de cambio.
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José-Francisco Jiménez-Díaz es miembro de la Asociación Española de Ciencia Política y de la Administración (AECPA). Recientemente ha recibido financiación, como investigador principal, para el Proyecto “Análisis generacional del liderazgo político presidencial en España: estudio del Gobierno central y del Gobierno andaluz”. Ayudas para el desarrollo de Líneas de Investigación Propias, VI Plan Propio de Investigación y Transferencia (2023-2026), Universidad Pablo de Olavide, de Sevilla. Referencia: PPI2404. En el marco de dicho proyecto ha coordinado el libro titulado: Generaciones y liderazgos políticos en España y Europa. Tirant lo Blanch, Valencia, 2026. Colección: Ciencia Política, número 107. Páginas: 440. ISBN: 979-13-7021-823-2.
– ref. ¿Qué supone el ascenso al poder de un milenial en Hungría para élites y votantes jóvenes europeos? – https://theconversation.com/que-supone-el-ascenso-al-poder-de-un-milenial-en-hungria-para-elites-y-votantes-jovenes-europeos-281397
