De la selva amazónica al laboratorio: el potencial de la ayahuasca contra el párkinson

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José A. Morales García, Investigador Científico en enfermedades neurodegenerativas y Profesor Titular de la Facultad de Medicina, Universidad Complutense de Madrid

Talita Santana Campos/Shutterstock

En los últimos tiempos, estamos asistiendo a una auténtica revolución en psiquiatría gracias al uso terapéutico y controlado de sustancias psicodélicas. Suiza fue el pionero: desde 2014 permite autorizaciones individuales para administrar bajo supervisión psiquiátrica psilocibina (sustancia psicodélica extraída de hongos), MDMA (éxtasis) y LSD (sintetizada a partir del ácido lisérgico, compuesto que se extrae del hongo que crece en el cornezuelo del centeno).

Casi una década más tarde, Australia dio el primer paso regulatorio formal: desde julio de 2023, psiquiatras autorizados pueden prescribir MDMA para el estrés postraumático y psilocibina para la depresión resistente. Y en 2025, Alemania se convirtió en el primer país de la UE en aprobar el uso compasivo de la psilocibina para depresión resistente en dos centros piloto.

Un compuesto de uso ancestral

En este marco de la investigación terapéutica con psicodélicos se encuentra la N,N-dimetiltriptamina (o DMT), el compuesto psicoactivo principal de la ayahuasca, un té utilizado desde hace siglos por comunidades indígenas amazónicas con fines rituales y curativos.

La DMT es famosa por las visiones intensas que produce. Pero la ciencia lleva años descubriendo que esta molécula tiene otra cara, más discreta y, quizás, más relevante desde el punto de vista terapéutico. Ensayos clínicos recientes han explorado su uso en depresión mayor, donde actúa estimulando la neuroplasticidad: favorece el crecimiento de nuevas conexiones sinápticas que ayudan al cerebro a romper los patrones del pensamiento depresivo. También se investiga su papel en la recuperación tras un ictus, ya que protege a las neuronas del estrés celular y promueve la reparación del tejido dañado.

Tras haber demostrado, en modelos experimentales, que la DMT es capaz de estimular la neurogénesis (formación de nuevas neuronas), un nuevo estudio de nuestro equipo publicado en Experimental Neurology sugiere que podría tener un papel relevante en otra enfermedad hasta ahora sin cura: el párkinson.

Apagar el incendio cerebral

El párkinson se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra, una región del cerebro implicada en el control del movimiento. Existen, además, otros síntomas no motores, menos conocidos pero igual de limitantes para los pacientes.

Junto a esa degeneración neuronal aparece un proceso silencioso que la acelera: la neuroinflamación crónica. La glía (conjunto de células encargadas de dar soporte, mantener y proteger al sistema nervioso) se vuelve hiperactiva y libera compuestos tóxicos que aumentan la muerte neuronal. A día de hoy, ningún fármaco logra detener ese proceso; solo se pueden aliviar los síntomas.

En nuestro estudio, al exponer las neuronas a las toxinas que replican los mecanismos de la enfermedad, se observó una pérdida celular masiva. Sin embargo, al tratarlas con DMT, la toxicidad se redujo significativamente y se logró preservar cerca del 40 % de las células que, de otro modo, habrían muerto. El compuesto también mostró un efecto regulador sobre la hiperactividad de la glía, reduciendo por tanto la producción de agentes inflamatorios.

La cerradura clave: el receptor sigma-1

Para activar los efectos psicodélicos en nuestro cerebro, la DMT funciona como una llave perfecta que encaja en una cerradura concreta de las neuronas: el receptor de serotonina 5-HT2A. Sin embargo, los investigadores sospechábamos que el efecto protector podría estar mediado por su unión a otro receptor distinto: el sigma-1. Para comprobarlo, bloqueamos ambos receptores por separado. Cuando inhabilitamos el 5-HT2A –responsable de las alucinaciones–, la DMT siguió protegiendo a las neuronas con la misma eficacia. En cambio, cuando bloqueamos el receptor sigma-1, el efecto terapéutico desapareció por completo.

Así, demostramos que el receptor sigma-1 tiene capacidad neuroprotectora, promueve la supervivencia celular y disminuye la inflamación. Este hallazgo tiene una implicación práctica enorme: es posible obtener el beneficio neuroprotector de la DMT de forma independiente a sus efectos psicodélicos.

Los resultados más alentadores llegaron con los modelos in vivo. Tras tres semanas de tratamiento con dosis moderadas de DMT, los ratones con párkinson mostraron una notable preservación de las neuronas dopaminérgicas y una reducción clara de la inflamación cerebral. Esa protección celular se tradujo en mejoras observables: mayor capacidad motora y mejor rendimiento en pruebas de memoria espacial y aprendizaje respecto al grupo no tratado.

¿Y las alucinaciones?

Es la pregunta inevitable. Puesto que los efectos neuroprotectores de la DMT son independientes del receptor alucinógeno, nuestro trabajo plantea tres alternativas. La primera es combinar la DMT con fármacos que bloqueen el receptor alucinógeno, 5-HT2A (uno de ellos, la pimavanserina, ya se receta para la psicosis en pacientes con párkinson). La segunda opción, dadas las bajas concentraciones de DMT utilizadas en el estudio, sería emplear microdosis que activen los mecanismos protectores sin llegar a alterar la percepción. La tercera, y quizás la más prometedora a largo plazo, pasa por diseñar moléculas similares a la DMT que encajen en el receptor sigma-1 pero ignoren por completo el 5-HT2A.

Cautela ante el entusiasmo

A pesar de las buenas noticias, conviene no correr demasiado. Hablamos de un estudio preclínico hecho en células y ratones. El salto hasta poder adquirir el tratamiento en una farmacia es largo, costoso y está lleno de fracasos; muchas moléculas que rozan la perfección en el laboratorio fallan al probarse en humanos. Somos conscientes de que este modelo experimental representa una fase muy concreta y localizada de la neurodegeneración. Aunque aporta datos valiosos, la naturaleza humana del párkinson destaca por una progresión temporal más lenta y compleja que la que la investigación básica realiza al ir replicando las características de la enfermedad por etapas.

Lo que sí queda claro es que el receptor sigma-1 emerge como una diana terapéutica prometedora, y que la DMT, o moléculas inspiradas en ella, merece una investigación más profunda.

A veces, las respuestas aparecen donde menos se esperan. Que una bebida ritual amazónica guarde una molécula con potencial terapéutico para una de las grandes enfermedades de nuestro tiempo es, como mínimo, una historia que merece seguir escribiéndose.

The Conversation

José A. Morales García no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. De la selva amazónica al laboratorio: el potencial de la ayahuasca contra el párkinson – https://theconversation.com/de-la-selva-amazonica-al-laboratorio-el-potencial-de-la-ayahuasca-contra-el-parkinson-283322

Un estudio advierte: el discurso antiinmigración más convincente no es el que grita, sino el que habla con aparente moderación

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos A. Ballesteros-Herencia, Profesor de Periodismo, Universidad de Valladolid

David Peinado Romero/Shutterstock

Cuando hablamos de odio solemos pensar en insultos y humillaciones. Sin embargo, el rechazo a los inmigrantes puede camuflarse bajo un envoltorio más “amable”. Los mensajes hostiles hacia ellos en redes sociales tienen el enorme poder de cambiar lo que pensamos. Por eso es importante entender cómo nos afectan.

Uno de cada tres europeos entiende la inmigración como un problema. En ese contexto, las plataformas digitales son terreno abonado para el odio. Así, las redes sociales se han convertido en un altavoz que difunde estereotipos negativos. Y pueden apoyar la exclusión de personas y grupos sociales.

Mensajes tras la tragedia

En junio de 2022, 2 000 inmigrantes africanos intentaron saltar la valla que separa España de Marruecos. Al menos 37 personas murieron y cientos resultaron heridas. La policía de ambos países no se libró de críticas. Este tipo de sucesos, por ejemplo, es muy habitual que desencadene la proliferación de mensajes de odio en redes sociales.

Un experimento reciente investigó los mecanismos psicológicos de los discursos contra los inmigrantes y se indagó cómo afecta a los usuarios de redes el tipo de lenguaje de los mensajes y su viralidad.

El discurso de odio rechaza a las personas por quienes son o por el grupo al que pertenecen: su origen étnico, su situación de diversidad funcional, su orientación sexual o su identidad de género. En el caso de los inmigrantes, el discurso hostil más habitual es que suponen una carga económica para el país, crean inseguridad y amenazan nuestra cultura.

La creciente presencia en el entorno digital de este tipo de mensajes nos obliga a entender cómo se expanden y cómo afectan a nuestras actitudes y creencias.

Para ello, los investigadores crearon versiones diferentes de una historia en primera persona. Un tuitero contaba cómo le afectaba lo ocurrido, variando la forma de expresarse y el número de interacciones. Mientras una versión empleaba vocabulario ofensivo, otra usaba términos más neutros. Además, una versión recibía muchos likes, era compartida y comentada y otra pasaba desapercibida.

Más de trescientos participantes leyeron estos tuits. Se quería conocer si cada versión les produciría un diferente efecto. ¿Sentían conexión con el autor de cada relato? ¿La historia les envolvía? Finalmente, ¿compartirían más una variante que otra? ¿Cambiarían sus actitudes hacia los inmigrantes? ¿Apoyarían políticas más duras?

Lenguaje correcto, actitudes negativas

Los usuarios de redes experimentan mayor “fusión identitaria” con quienes no insultan. Evitar lenguaje tóxico favorece compartir visiones que, en realidad, perjudican a los inmigrantes.

Todos pensamos que hablar con corrección formal ayudaría a superar barreras mentales. Pero esto, curiosamente, puede facilitar también la difusión de mensajes que refuerzan actitudes negativas. De fondo, promueven políticas restrictivas.

Un discurso sin ofensas duras favorece conectar psicológicamente con su autor. Esta investigación propone el Modelo THREAD (siglas de Toxic Hate Responses Emerging After Disruptive Events o Reacciones de odio tóxico que surgen tras sucesos perturbadores). Más allá de expresiones agresivas, una narración transmite su carga de odio mediante historias emocionales que resultan familiares.

La ideología modera el efecto

En ocasiones nos sentimos inmersos en una narración. Experimentamos lo que se denomina “transporte narrativo”, un proceso que nos hace más propensos a cambiar de opinión. Cuando una historia nos engancha bajamos la guardia. La interiorizamos. Y, entonces, nuestras actitudes pueden llegar a modificarse.

Una característica de las personas de ideología más conservadoras es que habitualmente son más críticas con la inmigración. En el caso estudiado, solo los conservadores se sumergían más en estas narrativas cuando los tuits no parecían tóxicos.

Se sabe que las personas interpretamos en función de nuestras creencias. Por ello, un mensaje hostil contado con lenguaje neutral puede sonar aceptable a una persona conservadora. Suavizar el tono aumentaría la receptividad y disminuiría la resistencia.

Vivimos en plena fiebre por conseguir likes. Queremos que nuestros mensajes sean compartidos y comentados. Sin embargo, la repercusión en redes sociales no afectó a las actitudes de los participantes. Aunque deseamos respaldo social, nos importa más cómo nos cuentan las cosas. Y coincidir ideológicamente.

Estrategias que normalizan la exclusión

Así, el odio se expande apartándose del lenguaje tóxico. Evita el rechazo que generan los insultos. Entonces se puede conectar con lo que nos cuentan. E incluso asumir la perspectiva de la persona que lo cuenta.

Los mensajes malsonantes y agresivos no son el problema. Lo realmente grave es que bajo un estilo no agresivo se dibuje a la inmigración como una amenaza. Cuando el discurso de odio se normaliza logra mayor intención de compartirse. Y multiplicaría su difusión.

La conclusión es interesante para las campañas de alfabetización mediática. Se debe desvelar cómo el vocabulario moderado ayuda a perpetuar estereotipos y a moldear creencias y actitudes.

Estos hallazgos destacan que las formas más sutiles de discurso de odio pueden generar fuertes conexiones entre la audiencia y perspectivas hostiles, subrayando la necesidad de que las campañas contra el odio aborden tanto el contenido de odio explícito como el sutil.

La exclusión viste guante de seda. Toca descubrir el puño de acero que esconde debajo.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Un estudio advierte: el discurso antiinmigración más convincente no es el que grita, sino el que habla con aparente moderación – https://theconversation.com/un-estudio-advierte-el-discurso-antiinmigracion-mas-convincente-no-es-el-que-grita-sino-el-que-habla-con-aparente-moderacion-275890

Una hoja de papel como herramienta de aprendizaje: origami y matemáticas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Daniel Martín-Cudero, Profesor del área de Didáctica de la Matemática, Universidad Rey Juan Carlos

Un “comecocos” de origami. banyat seesaed/Shutterstock

Las matemáticas suelen percibirse como una disciplina abstracta, llena de símbolos, fórmulas y reglas que, a menudo, parecen desconectadas de la realidad. Sin embargo, esa abstracción no aparece de forma espontánea: necesita apoyarse en experiencias concretas que permitan visualizar, explorar y experimentar.

Ahí es donde entran en juego los materiales manipulativos. Lejos de ser exclusivos de la educación infantil o primaria, siguen resultando esenciales en secundaria y bachillerato, donde los contenidos se vuelven más formales. Y es que, en muchos casos, la diferencia entre memorizar y comprender está en poder “ver” lo que se está aprendiendo.

¿Y si les dijera que una simple hoja de papel puede ayudar a construir esa comprensión?

Aprender matemáticas doblando papel

Imaginemos, por un momento, que estamos en una clase de matemáticas en la que, en lugar de escuchar fórmulas y reglas, aprendemos conceptos matemáticos simplemente doblando papel. Suena divertido, ¿verdad?

Esto puede parecer demasiado complejo o difícil de llevar a la práctica, pero no lo es. Lejos de ser una simple manualidad, el arte de doblar papel, más conocido como origami, puede convertirse en un auténtico taller de descubrimiento matemático.

Todos, en algún momento, hemos fabricado un avión o un barco de papel, una pajarita o el famoso comecocos. Pero ¿éramos realmente conscientes de que, mientras jugábamos y doblábamos el papel siguiendo nuestra intuición o unas sencillas instrucciones, estábamos haciendo matemáticas?

Comecocos y pajarita realizados por un estudiante del Grado en Educación Primaria de la Universidad Rey Juan Carlos.

Para quienes siempre se han sentido alejados de esta materia, probablemente no; asociar diversión con matemáticas no suele ser lo habitual. Sin embargo, la realidad es otra: cada pliegue de papel implica dividir superficies, crear ángulos o identificar simetrías, entre otras muchos conceptos matemáticos.

El papel deja entonces de ser un simple objeto y se convierte en una herramienta para pensar, experimentar y comprender las matemáticas de una forma más visual, tangible y, sobre todo, significativa.

Mucho más que geometría

Aunque el origami tiene una base claramente geométrica –hasta el punto de que existen sistemas formales de plegado con sus propios axiomas–, su potencial educativo va mucho más allá.

Con una hoja de papel también se pueden trabajar fracciones y proporciones, patrones numéricos y regularidades, representaciones de números reales, demostraciones de teoremas, resoluciones de ecuaciones e incluso conceptos sobre probabilidad.

Y no solo eso: el origami también se puede utilizar en contextos de ciencia, ingeniería y tecnología, contribuyendo así al desarrollo de la competencia STEAM (las siglas de Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas en inglés). Por ejemplo, en educación, resulta útil para ilustrar fenómenos físicos, como el centro de gravedad o el funcionamiento de un muelle.




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¿Qué ocurre en el aula? Algunos ejemplos

Desde 2024, en la Universidad Rey Juan Carlos hemos organizado talleres de origami educativo con futuros docentes. En ellos, estudiantes del Grado en Educación Primaria y Máster de Profesorado en la especialidad de matemáticas descubren cómo una simple hoja de papel puede dar lugar a situaciones de aprendizaje significativas.

Estudiantes del Grado en Educación Primaria de la URJC haciendo un hexágono regular mediante origami. Semana de la cultura URJC 2024.

Veamos algunos ejemplos:

1. Fracciones, potencias… y mucho más

Partimos de un cuadrado de papel. Si lo doblamos por la mitad, obtenemos 2 partes iguales. Si volvemos a doblarlo en el mismo sentido, obtenemos 4. Y si repetimos el proceso una vez más, llegamos a 8 partes (rectángulos) iguales. Al desdoblar el papel, aparecen claramente marcadas esas divisiones.

Este sencillo proceso permite trabajar varios conceptos a la vez. Por un lado, las fracciones: representar, por ejemplo, 5/8 consiste simplemente en colorear tres de esas ocho partes. Pero también aparecen las potencias de 2: cada vez que doblamos, duplicamos el número de partes (2, 4, 8, 16…).

¿Cuántas veces se puede doblar una hoja de papel? La respuesta te sorprenderá.

Incluso podemos dar un paso más y usar uno de los lados del cuadrado como si fuera una “recta numérica”: un extremo representa el 0 y el otro el 1. Las marcas de los pliegues nos permiten situar fracciones directamente sobre esa “recta”.

El reto se vuelve más interesante cuando intentamos dividir el papel en un número que no es potencia de 2. Por ejemplo, ¿cómo dividirlo en 5 partes iguales? A primera vista parece difícil, pero ¿y si le digo que con solo trazar una línea sobre el papel se puede lograr?

Figura 1. Actividad realizada por un grupo de estudiantes del Grado en Educación Primaria de la URJC en la asignatura Matemáticas y su Didáctica II: procedimiento para dividir un cuadrado de papel en 5 rectángulos iguales mediante pliegues. Primero se divide el cuadrado en 8 rectángulos iguales (al ser la primera potencia de 2 superior a 5), después se une el vértice inferior izquierdo con el punto correspondiente a la quinta marca del lado superior contando desde la izquierda y se dobla el papel siguiendo esa línea. Este pliegue corta a los pliegues verticales iniciales en 4 puntos y, a partir de ellos, se realizan cuatro pliegues perpendiculares que permiten obtener las 5 partes iguales. En la última imagen se representa la fracción 2/5.

Si quisiéramos dividir el cuadrado de papel en 3 partes iguales, el procedimiento se simplifica porque solo tendríamos que dividirlo en 4 rectángulos iguales.

Figura 2. Procedimiento para dividir un cuadrado de papel en 3 rectángulos iguales mediante pliegues. Primero se divide el cuadrado en 4 rectángulos iguales (al ser la primera potencia de 2 superior a 3), después se une el vértice inferior izquierdo con el punto correspondiente a la tercera marca del lado superior contando desde la izquierda y se dobla el papel siguiendo esa línea. Este pliegue corta a los pliegues verticales iniciales en 2 puntos y, a partir de ellos, se realizan 2 pliegues perpendiculares que permiten obtener las 3 partes iguales. En la última imagen se representa la fracción 2/3.

Pero aún hay más. Si combinamos pliegues en dos direcciones (por ejemplo, 8 divisiones en vertical y 5 en horizontal), obtenemos una cuadrícula de 40 partes iguales (ver imagen 3 de la Figura 1). Así, representar una fracción como 15/40 deja de parecer imposible: basta con colorear 15 de estas pequeñas celdas.

Además, esta construcción permite visualizar algo que normalmente se enseña de forma abstracta: el producto de fracciones. Por ejemplo, 15/40 puede entenderse como el resultado de multiplicar 5/8 por 3/5. Al colorear ambas fracciones en direcciones distintas, las zonas que coinciden son exactamente 15 (Figura 3).

Figura 3. Actividad realizada por un grupo de estudiantes del Grado en Educación Primaria de la URJC (Semana de la cultura URJC 2024): representación del producto de fracciones 5/8 × 3/5 mediante origami. En la imagen de la izquierda, colorean las áreas correspondientes a ambas fracciones, obteniendo 15/40 como resultado sin simplificar. En la imagen de la derecha, observan que esas mismas 15 celdas equivalen a 3/8 del cuadrado total, ya que completan exactamente tres de los ocho rectángulos generados por los pliegues iniciales.

Lo que sobre el cuaderno es una operación, aquí se convierte en una experiencia visual.

2. Geometría escondida en un comecocos de papel

El clásico comecocos esconde más matemáticas de las que parece. Al construirlo y luego deshacer los pliegues, aparece una malla formada por 32 triángulos iguales (Figura 4). Esa estructura permite trabajar con fracciones (por ejemplo, para representar 7/32 bastaría con pintar 7 de los 32 triángulos), pero también con figuras geométricas. Siguiendo las líneas de los pliegues, el alumnado puede construir triángulos, rombos, romboides y trapecios.

También se puede trabajar el concepto de área. Durante la construcción del comecocos se generan cuadrados sucesivos, cada vez más pequeños. Al compararlos, se observa que el segundo tiene la mitad del área del primero, y el tercero, la cuarta parte del primero y la mitad del área del segundo. Para demostrarlo basta con ver la fracción que representa cada uno de estos cuadrados contando triángulos en la malla final (Figuras 4 y 5).

Figura 4. Pliegues obtenidos tras la construcción del comecocos.

Figura 5. Pliegues obtenidos tras la construcción del comecocos reproducidos con GeoGebra. En la primera iteración, el cuadrado formado está compuesto por 16 de los 32 triángulos totales (la mitad). En la segunda iteración, el cuadrado contiene 8 triángulos, lo que corresponde a una cuarta parte del total y a la mitad de los triángulos del cuadrado anterior.

3. Del plano al espacio

El origami también permite ir más allá del plano. Con distintas técnicas se pueden construir polígonos y poliedros regulares (Figura 6).

Figura 6. Actividades realizadas por un grupo de estudiantes del Grado en Educación Infantil de la URJC en la asignatura Desarrollo del pensamiento matemático: de izquierda a derecha, pentágonos regulares, hexágonos regulares y cubos elaborados mediante origami a partir de un cuadrado de papel.

En algunos casos, se utilizan pequeños módulos de papel que luego se ensamblan para formar estructuras tridimensionales más complejas. Esta técnica se conoce como origami modular.

Cubo Sonobe elaborado mediante origami modular.
Dodecaedro elaborado mediante origami modular.

El valor del origami en el aula

El origami favorece habilidades como la concentración, la memoria, la visualización espacial o el razonamiento lógico y secuencial, permitiendo a los estudiantes explorar y comprender conceptos de forma práctica y entretenida.

Incorporarlo en la enseñanza de las matemáticas no significa renunciar al rigor ni sustituir el lenguaje simbólico: significa ampliarlo y enriquecerlo.




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Su accesibilidad lo hace especialmente valioso, ya que no se requieren materiales complejos ni tecnología avanzada, lo que permite implementarlo en cualquier aula. Pero la verdadera transformación no reside en el papel, sino en la manera de enseñar; en entender que las matemáticas no son solo cálculos y fórmulas, sino también algo que se puede construir con las manos.

Por eso, para que esta innovación tenga un impacto real, debe formar parte de la formación inicial del profesorado. Es importante que los docentes comprendan el sentido y la fundamentación didáctica de estas estrategias, así como su capacidad para generar un aprendizaje activo y duradero.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Una hoja de papel como herramienta de aprendizaje: origami y matemáticas – https://theconversation.com/una-hoja-de-papel-como-herramienta-de-aprendizaje-origami-y-matematicas-271769

El cambio climático aumenta la vulnerabilidad de América Latina a grandes apagones

Source: The Conversation – (in Spanish) – By David Felipe Celeita Rodríguez, Profesor Asociado, Director de Proyección y Relacionamiento, Facultad de Ingeniería, Universidad de La Sabana

Vista aérea de la presa hidroeléctrica de Itaipu en el río Paraná, en la frontera entre Paraguay y Brasil, una de las más grandes del mundo. Jose Luis Stephens/Shutterstock

América Latina nunca había tenido el panorama tan claro para la integración de nuevas fuentes, la digitalización y la interconexión de sus sistemas eléctricos. Las redes inteligentes (smart grids), las subestaciones digitales –infraestructuras modernizadas con equipos inteligentes para monitorizar y controlar la red en tiempo real– y la integración de energías renovables están transformando la forma en que se genera, transporta y consume electricidad en la región.

Sin embargo, y al mismo tiempo, su territorio no había enfrentado simultáneamente tantos factores de riesgo climático y operativo. Y la posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño de gran intensidad vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿pueden las redes modernas evitar grandes apagones en escenarios climáticos extremos?

Apagones recurrentes en diferentes países

Los cortes masivos de energía sufridos el año pasado muestran que incluso sistemas altamente modernizados siguen siendo vulnerables. En febrero de 2025, Chile sufrió uno de los mayores apagones de su historia reciente, afectando más del 90 % de los usuarios del país y paralizando temporalmente sectores estratégicos como la minería. Mientras, Puerto Rico continúa enfrentando interrupciones recurrentes tras años de fragilidad acumulada en su infraestructura eléctrica.

Centroamérica también ha experimentado apagones regionales provocados por fallas en líneas de transmisión interconectadas. Incluso Europa, con algunas de las redes más robustas del mundo, ha enfrentado episodios de inestabilidad asociados a múltiples causas como olas de calor, alta penetración renovable y estrés operativo.




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La paradoja es que los sistemas eléctricos modernos son más inteligentes, pero también más complejos y sensibles a perturbaciones en cascada. La transición energética y las redes inteligentes no eliminan el riesgo de apagones; en algunos escenarios climáticos extremos podrían incluso aumentar la complejidad y vulnerabilidad del sistema. En una región donde países como Colombia dependen fuertemente de la hidroelectricidad y del gas natural, la combinación entre sequías severas, eventos climáticos extremos y sistemas cada vez más interconectados podría redefinir el concepto de seguridad energética en las próximas décadas.

A corto plazo, la combinación entre una menor disponibilidad de energía firme –la electricidad que el sistema puede garantizar de forma continua y segura incluso durante sequías o condiciones climáticas adversas–, el aumento de la demanda y la vulnerabilidad climática vuelven a traer sobre Colombia una sombra que parecía lejana desde el apagón de 1992. Y que tendrá en vilo a la nación en los próximos meses ante el riesgo de desabastecimiento, como ha reconocido el Ministerio de Minas y Energía.

El cambio climático está redefiniendo el riesgo de un apagón

América Latina posee una de las matrices eléctricas más renovables del mundo y lidera globalmente la integración de energías limpias en el sector eléctrico. La hidroelectricidad, que actualmente representa cerca del 40 % de la generación regional, ha sido históricamente la columna vertebral del sistema energético latinoamericano y continuará desempeñando un papel clave en la transición energética de la región.

En países andinos y amazónicos, grandes embalses han sostenido durante décadas el crecimiento energético regional y permitido reducir la dependencia de combustibles fósiles. Sin embargo, esta ventaja también ha creado una vulnerabilidad estructural: cuando las lluvias disminuyen y los embalses pierden capacidad aunque la demanda sigue creciendo, buena parte del sistema eléctrico entra en tensión.

Estudios recientes advierten que el cambio climático está alterando los patrones de precipitación y aumentando la frecuencia e intensidad de eventos extremos asociados a sequías prolongadas, registrando picos de temperatura de más de 44 °C en el 2025 en Brasil y Paraguay.

Producción de energía eléctrica por fuente en Colombia medida en teravatios-hora.
Producción de energía eléctrica por fuente en Colombia medida en teravatios-hora.
Our World in Data, CC BY

Colombia es uno de los ejemplos más representativos de esta dependencia, ubicado en el top 3 de países en la región. Cerca de dos tercios de su generación provienen de centrales hidroeléctricas, altamente sensibles a fenómenos climáticos como El Niño, de ahí la urgencia en la diversificación. El país ya experimentó una crisis energética en 1992 y volvió a enfrentar una situación crítica durante la sequía de 2015–2016, cuando la caída de los niveles de los embalses coincidió con problemas operativos en plantas térmicas de respaldo. Centrales que generan electricidad utilizando combustibles como gas, carbón o diésel y que se activan cuando las fuentes hidráulicas no son suficientes.

Resulta una ironía que sean estos combustibles fósiles los que muchas veces terminan evitando racionamientos y apagones durante las temporadas secas.




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Las consecuencias de fenómenos cada vez más extremos

La preocupación es que estas condiciones podrían intensificarse en las próximas décadas. El aumento de las temperaturas incrementa la evaporación en embalses y acelera el estrés hídrico en regiones ya vulnerables, como el Caribe colombiano, Chile central, Venezuela y el nordeste brasileño. Investigaciones climáticas recientes muestran que la combinación entre sequías más severas, cambios en los patrones de lluvia y eventos extremos más frecuentes podría reducir la confiabilidad de la generación hidroeléctrica en varios países sudamericanos.

Pero el problema ya no es únicamente de los embalses. Cuando disminuye la generación hidroeléctrica, los países deben recurrir con mayor intensidad a las plantas térmicas de respaldo, especialmente las que dependen de gas natural. En el caso colombiano, esto ocurre en un contexto de creciente presión sobre la disponibilidad de gas, pasando de productores a dependientes de importación de gas con altos costos internacionales y limitaciones en infraestructura de importación y regasificación.

Generación hidroeléctrica en Suramérica y países seleccionados
Generación hidroeléctrica en Suramérica y países seleccionados.
Our World in Data, CC BY

El desafío de la transición energética no es solo generar energía limpia, sino garantizar energía firme y resiliente bajo condiciones climáticas extremas ante una demanda que no se detiene. Chile, Brasil, Argentina y México lideran la integración de fuentes solares y eólicas en su matriz. Sin embargo Colombia y Venezuela, altamente dependiente de las plantas hidroeléctricas, han tenido un ritmo notablemente menor en la aceleración e implementación de estos proyectos.

Participación de energía solar y eólica en la generación eléctrica en Suramérica y países seleccionados
Participación de energía solar y eólica en la generación eléctrica en Suramérica y países seleccionados.
Our World In Data, CC BY

Las redes inteligentes también pueden ser frágiles

Durante años, la modernización de los sistemas eléctricos se ha asociado con una mayor capacidad de respuesta y confiabilidad. Además, la integración de energías renovables, almacenamiento y generación distribuida está cambiando la arquitectura tradicional de los sistemas eléctricos en todo el mundo.




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Esta transformación también está aumentando la complejidad operativa. Las redes modernas deben coordinar múltiples fuentes intermitentes, responder rápidamente a cambios en la demanda y mantener estabilidad en escenarios cada vez más dinámicos. Incluso pequeñas perturbaciones pueden propagarse rápidamente a través de sistemas altamente interconectados y desencadenar fallas en cascada.

Esto ya ha ocurrido en varios países. El apagón regional de Argentina, Uruguay y Paraguay en 2019 mostró cómo una combinación de fallas operativas y problemas de coordinación puede desconectar millones de usuarios en cuestión de segundos. Algo similar ocurrió en Centroamérica, donde fallas en líneas de transmisión interconectadas provocaron apagones simultáneos en varios países.

En sistemas altamente digitalizados, con integración de sistemas HVDC producto de la conexión de grandes fuentes renovables, la velocidad de operación, protección y automatización se debe estudiar en detalle con suficientes escenarios. Esto es así porque los efectos también pueden amplificar ciertos eventos antes de que los operadores humanos logren reaccionar completamente, particularmente en grandes líneas de transmisión así se cuente con la tecnología más reciente para su teleprotección o esquemas avanzados con ondas viajeras.

Las redes eléctricas modernas son más inteligentes, pero también más sensibles a condiciones extremas y eventos simultáneos. La creciente penetración de generación renovable, además del aumento de la electrificación y la dependencia de sistemas digitales, hacen que la resiliencia ya no dependa únicamente de generar suficiente energía. Ahora también está sujeta a la capacidad del sistema para anticipar perturbaciones, adaptarse rápidamente y evitar que pequeñas fallas se conviertan en apagones masivos.




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El desafío ya no es solo generar energía

Nada de lo anterior significa que la transición energética deba frenarse, todo lo contrario, bajo un marco claro de regulación debería motivar su rápida adopción. América Latina necesita acelerar la incorporación de energías renovables para diversificar su matriz energética y disminuir la dependencia de combustibles fósiles importados. Además, tecnologías como el almacenamiento energético, la digitalización y las redes inteligentes pueden mejorar significativamente la eficiencia y flexibilidad del sistema eléctrico.

Sin embargo, la discusión energética ya no puede centrarse únicamente en cuántos megavatios nuevos se instalan. El verdadero desafío es construir sistemas capaces de operar de forma segura bajo escenarios climáticos extremos, incertidumbre hidrológica y condiciones operativas cada vez más complejas. Esto implica fortalecer la transmisión, diversificar fuentes de respaldo, expandir la infraestructura de gas y almacenamiento, e incorporar herramientas avanzadas de monitoreo y análisis predictivo.

Retos y habilitadores de redes inteligentes bajo escenarios climáticos extremos.
Elaboración propia

Los sistemas eléctricos del futuro deberán ser capaces no solo de producir energía limpia, sino también de recuperarse rápidamente ante eventos extremos y mantener estabilidad en medio de condiciones cambiantes. La pregunta ya no es si ocurrirán nuevos apagones, sino qué tan preparados estarán los sistemas eléctricos para anticiparlos, contenerlos y recuperarse rápidamente cuando ocurran.

The Conversation

David Felipe Celeita Rodríguez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El cambio climático aumenta la vulnerabilidad de América Latina a grandes apagones – https://theconversation.com/el-cambio-climatico-aumenta-la-vulnerabilidad-de-america-latina-a-grandes-apagones-259429

Cuando la sospecha se vuelve costumbre: anatomía de la desconfianza social

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Consuelo Martínez Priego, Profesora y codirectora del Centre for Character and Human Growth, Universidad Villanueva

Hasta ahora, la vida en sociedad se ha basado en la confianza que nos profesamos mutuamente. Dutch_Photos/Shutterstock

Todos hemos notado que el ambiente ha cambiado en la calle y en la sociedad durante las últimas décadas. No es tan común que los niños vayan solos al colegio –ni que todo el vecindario esté pendiente de su recorrido–, que la gente se relacione de forma cercana con quienes habitan su mismo edificio o que hablemos de forma cándida con un desconocido. De forma orgánica parecemos estar más a la defensiva.

El siglo XXI comenzó con una llamada de atención del sociólogo Zygmunt Bauman: las relaciones interpersonales se han vuelto líquidas. Eso significa que nos cuesta comprometernos, conservar nuestros vínculos personales o ser plenamente generosos en ellos. Y además, en 2026, el mundo parece haberse vuelto más ideológico y polarizado (al estilo de los totalitarismos del siglo XX). En el ámbito social, e incluso familiar, la premisa es, en numerosas ocasiones, la “desconfianza”.

El tránsito del escepticismo a la sospecha horizontal

Tradicionalmente, la teoría social distinguía entre la confianza institucional y la interpersonal. La primera se quiebra cuando percibimos que las estructuras de poder actúan sin integridad, permitiendo que la corrupción permee las esferas públicas. Por ejemplo, en Europa vivimos una realidad que peligrosamente se aproxima a ese rechazo a las instituciones, pero todavía estamos lejos de la desconfianza que pueden provocar algunos regímenes autoritarios que basan sus interacciones con los ciudadanos en un intercambio de intereses por necesidades (como se ve, por ejemplo, en el Brasil de la dictadura retratado en la película El agente secreto).

Sin embargo, el fenómeno contemporáneo más alarmante es que este recelo se haya desplazado hacia el plano horizontal. La dinámica social ha hecho que la desconfianza exceda hoy el ámbito político (cuyo máximo exponente es la dinámica de partidos) y mediático (la prevalencia de las fake news) para recaer directamente sobre el “otro”, que aparece como amenaza latente.

Este deterioro de la disposición a cooperar con desconocidos, o a interpretar al discrepante con buena fe, dificulta los vínculos sociales básicos, la amistad cívica y, en definitiva, la cohesión social. Varios análisis e investigaciones han documentado precisamente cómo la “vida en la mentira” y la delación obligatoria destruyen la psique colectiva.

En la actualidad, aunque en la mayoría de los países de Occidente no vivimos bajo sistemas totalitarios, la polarización afectiva genera una dinámica de vigilancia en la que el odio y el miedo predominan sobre el reconocimiento mutuo.

La simplificación algorítmica y el refugio en el grupo

La desconfianza social es un fenómeno cultural y afectivo alimentado por las redes sociales. La investigación sociológica reciente indica que la identidad grupal y los afectos partidistas distorsionan nuestra percepción de los hechos. Los algoritmos de recomendación refuerzan la pertenencia al grupo propio y favorecen la circulación de contenidos engañosos que validan nuestros sesgos y prejuicios.

Desde una perspectiva psicológica, la desconfianza primero y la polarización extrema después se apoyan en narrativas binarias nosotros/ellos que simplifican la complejidad social. Esta clasificación de las personas nos previene ante quien no comparte nuestras etiquetas, un fenómeno que ha penetrado incluso en el ámbito familiar, donde las diferencias obligan al silencio o rompen vínculos primarios.

La trampa de la ingenuidad y el valor de la vulnerabilidad

Por otro lado, cuando sustituimos la pregunta sobre la identidad (“¿quién eres?”) por la pregunta del bando (“¿de qué lado estás?”), la vida común se empobrece drásticamente. El otro queda “cosificado”, lo encajonamos en derecha o izquierda, conservador o progresista, ecologista o maltratador, pacifista o beligerante.

Confiar es una forma de reconocer al otro como persona y no como un mero portador de intereses o etiquetas. No conviene, sin embargo, confundir confianza con ingenuidad. Confiar requiere pensar, analizar y contrastar las ideas con la realidad. Usar la razón es ser capaz de distinguir.

Es cierto también que la confianza interpersonal implica correr riesgos y aceptar una dosis de vulnerabilidad; es decir, exponerse a que el otro no responda según nuestras expectativas. Sin embargo, esta exposición es necesaria para el crecimiento personal, pues la soledad radical es incompatible con la condición humana.

Propuestas para una recomposición ética

El proceso de la desconfianza interpersonal no es irreversible, aunque las soluciones no son de índole técnica, sino profundamente éticas. La recomposición del tejido social debe abordarse, al menos, desde tres lugares complementarios:

  1. Las instituciones: es necesario contar con reglas estables, rendición de cuentas y una efectiva separación de poderes que garanticen el funcionamiento predecible del sistema.

  2. El entorno cultural: debemos ir hacia un modelo que priorice la libertad de expresión y de conciencia evitando que la sospecha sea la norma de juicio previa a cualquier diálogo.

  3. La educación: esta es la vía más eficaz y, a menudo, la más descuidada. Se trata de formar personas con disposición a colaborar siendo ellas mismas confiables, es decir, con virtudes. Educar en la virtud significa enseñar a gobernar una reacción impulsiva, a no tomar por absoluta la primera impresión y a sostener conversaciones exigentes sin que degeneren en enemistad.

Así, podremos comprender que nadie tiene la verdad absoluta, pero que todos podemos compartir “verdades” que son universales. La virtud educa los sentimientos, confirmando que una vida buena es posible a través del respeto y la justicia. Reconocer al otro como “otro yo” es base de la confianza y la amistad cívica.

The Conversation

Consuelo Martínez Priego no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Cuando la sospecha se vuelve costumbre: anatomía de la desconfianza social – https://theconversation.com/cuando-la-sospecha-se-vuelve-costumbre-anatomia-de-la-desconfianza-social-279053

El extraño descubrimiento que podría cambiar lo que sabemos sobre exoplanetas oceánicos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos Vázquez Monzón, Profesor Ayudante Doctor, especializado en Astrofísica y Astrodinámica, Universidad Loyola Andalucía

Imagen artística de un exoplaneta. Bhautik Patel (@bhautik_patel3), CC BY

Durante años, algunos de los exoplanetas más intrigantes descubiertos por los astrónomos parecían auténticos mundos cubiertos por océanos globales. Eran más grandes que la Tierra pero menos densos que los planetas rocosos conocidos, una combinación que muchos investigadores interpretaron como señal de enormes cantidades de agua bajo atmósferas densas.

Ahora, un nuevo estudio propone una idea sorprendente: muchos de esos supuestos “mundos oceánicos” podrían no estar dominados por agua, sino por materiales ricos en carbono, similares al hollín o a los compuestos orgánicos presentes en algunos cometas. Esta nueva hipótesis podría obligar a replantear parte de lo que creemos saber sobre la diversidad de planetas de nuestra galaxia.

Imagen artística de un mundo oceánico.
Pablo Carlos Budassi, CC BY

¿Qué es un “planeta de hollín”?

El término puede sonar extraño, pero no se refiere a planetas cubiertos de ceniza negra. En astronomía, el hollín describe materiales orgánicos sólidos ricos en carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno (los llamados compuestos CHON), presentes también en meteoritos primitivos y en algunos cuerpos helados del Sistema Solar.

Según el nuevo modelo, estos materiales podrían acumularse masivamente durante la formación de ciertos planetas. El resultado serían mundos relativamente ligeros y poco densos, muy parecidos –al menos desde la distancia– a los planetas ricos en agua que los astrónomos creían haber encontrado.

Los meteoritos ricos en compuestos orgánicos, como el célebre Murchinson (foto), muestran vetas oscuras ricas en compuestos orgánicos y minerales primitivos. Son, probablemente, la mejor analogía visual del hollín planetario.
user/Basilicofresco, CC BY

El problema es que, en la mayoría de los casos, los investigadores solo pueden medir dos propiedades fundamentales de un exoplaneta: su masa y su tamaño. A partir de esos datos calculan su densidad media e intentan inferir de qué está hecho. Esto se traduce en que distintos materiales pueden producir densidades similares, de manera que un planeta con enormes cantidades de agua y otro dominado por compuestos carbonosos podrían parecer prácticamente idénticos en las observaciones actuales.

El origen de la idea: la “línea de hollín”

La hipótesis no apareció de la nada. Ya en 2023 varios investigadores habían propuesto que, además de la famosa “línea de nieve” (frost line) –es decir, la región del disco protoplanetario (disco de gas y polvo alrededor de una estrella joven del que se forman planetas) donde el agua puede congelarse– debía existir también una “línea de hollín” (soot line).

Dentro de esa frontera, las altas temperaturas destruyen los compuestos orgánicos sólidos. Más allá, estos materiales sobreviven y pueden incorporarse masivamente a los planetas en formación. Según los modelos recientes, muchos subneptunos (planetas más grandes que la Tierra y más pequeños que Neptuno) podrían haberse formado precisamente en esa región intermedia: demasiado cálida para acumular grandes cantidades de hielo, pero perfecta para retener carbono sólido.

Esquema de un disco protoplanetario alrededor de una estrella en formación.
NASA/JPL-Caltech, InvaderXan

Eso tendría consecuencias enormes. Significaría que buena parte de los mundos clasificados hasta ahora como “oceánicos” podrían ser, en realidad, planetas ricos en carbono.

El papel del telescopio James Webb

La discusión ha cobrado fuerza gracias al telescopio espacial James Webb, que está revolucionando el estudio de atmósferas planetarias.

Cuando un exoplaneta pasa delante de su estrella, parte de la luz estelar atraviesa su atmósfera antes de llegar a nosotros. Analizando esa luz, los astrónomos pueden identificar moléculas concretas a partir de sus firmas espectrales.




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¿Se ha descubierto la primera “luna” fuera del sistema solar?


En los últimos años, el Webb ha detectado metano, dióxido de carbono y otros compuestos en varios exoplanetas considerados candidatos a “mundos oceánicos”. Uno de los casos más famosos es K2-18b, situado a unos 120 años luz de la Tierra. Sus observaciones llevaron a algunos investigadores a proponer que podría tratarse de un planeta cubierto por océanos bajo una atmósfera rica en hidrógeno.

Telescopio James Webb.
ESA

Sin embargo, el nuevo estudio plantea otra interpretación. Una atmósfera rica en metano y carbono también podría ser coherente con un planeta formado mayoritariamente por compuestos orgánicos sólidos, no necesariamente por agua.

Además, los investigadores creen que estos mundos podrían generar densas neblinas fotoquímicas, similares a las de Titán, la luna de Saturno. De hecho, algunos estudios recientes sugieren que muchos espectros “planos” observados por el Webb podrían deberse precisamente a este tipo de atmósferas cargadas de hidrocarburos.

Mundos de grafito… y quizá diamantes

Las implicaciones geológicas también son fascinantes. Bajo enormes presiones, el carbono acumulado en el interior de estos planetas podría transformarse en grafito o incluso en diamante. Algunos modelos plantean mantos parcialmente compuestos por materiales carbonosos capaces de alterar radicalmente la conductividad térmica y la dinámica interna del planeta.

Eso podría afectar incluso a la existencia de campos magnéticos o a la actividad volcánica. En 2026, el descubrimiento de exoplanetas con atmósferas extremadamente ricas en azufre y océanos globales de magma ha reforzado la idea de que la diversidad planetaria es mucho mayor de lo que se pensaba hace apenas una década.

¿Qué implica para la búsqueda de vida?

El hallazgo también afecta a una de las grandes preguntas de la astronomía moderna: cuántos planetas potencialmente habitables existen en la galaxia.

Hasta ahora, detectar indicios relacionados con agua convertía automáticamente a un exoplaneta en un objetivo prioritario para la astrobiología. Pero si parte de esas señales pueden explicarse también mediante mundos ricos en carbono, será necesario reinterpretar algunos resultados recientes.

Eso no significa necesariamente que estos planetas sean estériles. Al contrario: podrían poseer químicas orgánicas extraordinariamente complejas, ricas en hidrocarburos y moléculas prebióticas.

Por ahora, la hipótesis sigue abierta. Harán falta observaciones más precisas y futuros telescopios capaces de estudiar atmósferas exoplanetarias con mucho más detalle.

Pero el mensaje ya es claro: cuanto más aprendemos sobre los planetas fuera del Sistema Solar, más evidente resulta que la galaxia contiene mundos mucho más extraños y diversos de lo que habíamos imaginado.

The Conversation

Carlos Vázquez Monzón no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El extraño descubrimiento que podría cambiar lo que sabemos sobre exoplanetas oceánicos – https://theconversation.com/el-extrano-descubrimiento-que-podria-cambiar-lo-que-sabemos-sobre-exoplanetas-oceanicos-283615

Objetivo prioritario: detener el ébola y evitar que los sistemas de salud colapsen a su alrededor

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Rivas González, Catedrático de Microbiología. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología, Universidad de Salamanca

Traslado de una víctima de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo. RTVE

El ébola sigue sin dar tregua. En la República Democrática del Congo ya ha provocado en pocas semanas uno de los brotes más grandes jamás registrados, con al menos 1 077 casos sospechosos y 246 muertes asociadas.

Evitar el colapso sanitario

Más allá de detener al virus, ahora mismo el objetivo principal debe de ser evitar que colapse el sistema sanitario de la región, lo cual provocaría un desastre sin precedentes. En el brote de ébola en África Occidental ocurrido entre 2014 y 2016, que provocó más de 28 000 casos notificados y más de 11 000 muertes, murieron más personas por malaria debido al colapso del sistema de salud que por el propio ébola. Así, en Guinea, los casos de malaria no tratados o tratados de forma inadecuada provocaron un exceso de mortalidad, dificultando a su vez la respuesta contra el propio virus del Ébola.

De hecho, en 2015, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) estimaron que una reducción del 50 % en el acceso a los servicios sanitarios durante el brote de ébola exacerbó significativamente las tasas de mortalidad por malaria, VIH/sida y tuberculosis. Debemos tener en cuenta que la República Democrática del Congo registra el segundo mayor número de casos y muertes por malaria a nivel mundial, y que la enfermedad sigue siendo la principal causa de morbilidad y mortalidad en el país, con 35,1 millones de casos y 24 880 muertes en 2024.

Consecuencias en toda la región

El impacto, más allá de la alta mortalidad, también puede ser económico. La epidemia de ébola de 2014 se propagó a varios países africanos con recursos limitados, causando una importante carga financiera a sus sistemas de salud y afectando a la economía en su conjunto. Se ha estimado una pérdida de aproximadamente 32 600 millones de dólares en dos años en la región de África Occidental, lo que equivale al 3,3 % del producto interior bruto (PIB) regional.

Por desgracia, la República Democrática del Congo es propensa a sufrir epidemias recurrentes, como el cólera, el sarampión y la fiebre amarilla, que requieren asistencia de emergencia. En estos momentos, los centros de salud no funcionan u operan con graves limitaciones debido a la inseguridad en muchas zonas afectadas. Cuando los centros sanitarios no están disponibles, se destruyen los sistemas de alerta temprana para cualquier otra amenaza infecciosa.

Sin duda, si los sistemas sanitarios de este país llegaran a colapsar por completo debido a la actual crisis provocada por el ébola Bundibugyo, las consecuencias serían devastadoras no solo para el país, sino para toda la región de África Central: los centros sanitarios dejarían de atender partos, cesáreas de emergencia o los casos de malaria, mpox, cólera, sarampión, VIH y tuberculosis, entre otros.

Otras infecciones que hacen estragos

Para ser conscientes de las dimensiones, baste mencionar que en la República Democrática del Congo, en lo que va de 2026, se han notificado 25 418 casos sospechosos de cólera y 726 fallecimientos (tasa de letalidad del 2,86 %) en 12 de las 26 provincias del país. En 2025 se notificaron 71 646 casos y 2 028 fallecimientos.

Además, este país continúa siendo uno de los epicentros mundiales de la mpox. Desde principios de 2026, las autoridades han reportado 1 036 casos y una muerte, mientras que en 2025 fueron registrados más de 21 000 casos y casi 100 muertes. La falta de acceso a servicios de salud reproductiva torpedea los avances en la prevención de la transmisión de madre a hijo de enfermedades como el VIH y la sífilis.

Y por si fuera poco, el miedo al ébola puede provocar la suspensión de campañas de vacunación, porque el pánico al contagio y la falta de personal paralizarían las inmunizaciones infantiles, abriendo la puerta a brotes masivos de otras enfermedades prevenibles. Es el caso del sarampión, que sigue representando una grave amenaza para la salud pública en la República Democrática del Congo. Este año, se han notificado un total de 71 023 casos y 683 fallecimientos.

De momento, el núcleo de la crisis de ébola son las provincias de Ituri y Kivu del Norte, que comparten fronteras muy activas comercialmente y experimentan constantes movimientos de población debido al conflicto armado. Un colapso en la República Democrática del Congo podría facilitar que el virus viajara de forma masiva a Ruanda, Burundi, Tanzania, Sudán del Sur y Uganda, convirtiéndose en una catástrofe regional. Por eso, para intentar contener la propagación de la enfermedad, Uganda ha cerrado su frontera con la República Democrática del Congo.

Hambre, inseguridad, violencia…

Organizaciones como el Programa Mundial de Alimentos advierten que la crisis provocada por el ébola agrava la falta de comida. Un colapso total paralizaría los mercados, el transporte y la ayuda humanitaria, empeorando la desnutrición.

A esto hay que añadir que, históricamente, los brotes de ébola generan teorías conspirativas y choques entre la población civil y las autoridades, provocando ataques a centros de salud que debilitan aún más la seguridad en una zona ya muy golpeada por los conflictos armados. Por otra parte, la experiencia en crisis precedentes ha enseñado que el colapso de los mecanismos de protección básicos significa un aumento masivo de la violencia contra las mujeres y las niñas.

En escenarios de conflicto e inseguridad combinados con brotes de alto impacto como el ébola, el exceso de muertes causado por la falta de atención a la malaria, el sarampión, la tuberculosis y otras infecciones suele ser numéricamente muy superior a las muertes causadas por el virus del ébola en sí. El tejido sanitario tarda años, y a veces décadas, en recuperar los niveles de control previos a la crisis.

Desde luego, el colapso del sistema sanitario transformaría un brote difícil y complejo en una crisis humanitaria fuera de control. Es obligatorio evitar que ocurra.

The Conversation

Raúl Rivas González no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Objetivo prioritario: detener el ébola y evitar que los sistemas de salud colapsen a su alrededor – https://theconversation.com/objetivo-prioritario-detener-el-ebola-y-evitar-que-los-sistemas-de-salud-colapsen-a-su-alrededor-284085

Los 9 mensajes clave de la encíclica del papa León XIV sobre la inteligencia artificial

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sara Lumbreras, Profesora e investigadora en el Instituto de Investigación Tecnológica, Universidad Pontificia Comillas

Este es el mensaje que quiere transmitirnos el papa en tiempos de inteligencia artificial: un mensaje de optimismo ante las posibilidades de una tecnología que, en sus palabras, es “un talento entregado a la humanidad para que lo haga fructificar”.

Sin embargo, la tecnología no es neutral: puede mejorar las condiciones de vida de las personas, pero también puede ampliar las desigualdades, el control y la exclusión social.

Con la encíclica Magnífica Humanitas, León XIV presenta una guía valiente que, en muchos casos, se atreve a interpelar a los más poderosos. Para comprenderla, conviene situarnos en el inicio mismo de su pontificado.

Algoritmos y datos entran en la categoría de bien común

León XIV escogió su nombre siguiendo la estela de León XIII, considerado el padre de la Doctrina Social de la Iglesia: la tradición desde la que la Iglesia católica reflexiona –siempre a la luz del Evangelio– sobre la realidad social de cada época. La Doctrina Social de la Iglesia se construye sobre la dignidad de la persona como fundamento, y sobre ciertos principios que permanecen constantes aunque cambie el contexto.

Uno de estos principios fundamentales es el destino universal de los bienes. Aunque la Iglesia reconoce la propiedad privada, esta queda supeditada al bien común. Es decir, los bienes que ha recibido la humanidad –como los recursos naturales o el capital– deben sostener a todos, tanto hoy como a las generaciones futuras. En la encíclica Magnifica Humanitas, León XIV reconoce ahora nuevos bienes que deben regirse por las mismas normas que los anteriores: bienes inmateriales y culturales, como patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructuras tecnológicas y, por supuesto, los datos.

2. La defensa de la verdad en tiempos de desinformación

También la verdad se convierte en un bien común que cuidar y compartir, especialmente en un momento en el que la IA puede intensificar la desinformación. El Papa habla incluso de medidas concretas: por ejemplo, establecer reglas que hagan visibles los criterios con los que se seleccionan y amplifican los contenidos en las redes, o reconocer la importancia de la prensa y apoyarla.

3. Decisiones desde las personas

Otro gran principio de la Doctrina Social de la Iglesia es la subsidiariedad, que establece que las decisiones deben tomarse en el nivel más cercano posible a las personas. Es decir: lo que puede hacer una persona, una familia, una comunidad local o una pequeña asociación no debería ser absorbido por una institución superior, como el Estado. Pero, al mismo tiempo, las instituciones superiores sí deben intervenir cuando es necesario proteger la justicia y el bien común.

4. El mercado no basta para guiarnos

Y eso es precisamente lo que necesitamos ahora, en un momento en el que, nos dice, el mercado no basta por sí solo para guiarnos. Necesitamos leyes e instrumentos de redistribución del poder y de la riqueza que corrijan los desequilibrios, porque la justicia exige que todos puedan acceder a los beneficios de la automatización: cuidados, conocimiento, herramientas y oportunidades.

León XIV nos habla, así, de limitar el control que ejercen algunas empresas sobre las plataformas, la infraestructura, los datos y la capacidad de cálculo, hoy concentrados en manos de unas pocas corporaciones transnacionales.

5. Protección del empleo

El trabajo es otro de los puntos clave del documento, al que la Iglesia considera una dimensión clave de la existencia humana. El Papa apunta que no todo vale para reducir costes: preservar el empleo debe ser un objetivo que esté por encima de los beneficios empresariales. Nos dice que, necesariamente, “toda introducción de automatización debería ir acompañada de medidas verificables de protección del empleo, de recualificación y de participación de los trabajadores”.

6. Impacto de la tecnología en los jóvenes

Reflexiona también sobre el impacto que la tecnología tiene en los jóvenes, y subraya que es clave enseñarles a decidir cuándo y para qué no utilizarla. También advierte contra la posibilidad de generar dependencias, y nos recuerda que debemos estar siempre dispuestos a realizar las tareas de manera independiente, valorándonos frente a la máquina y protegiendo a los jóvenes “de esa sutil seducción que hace parecer inútil el pensamiento humano precisamente cuando más se necesita”.

7. La guerra es evitable

La encíclica también aborda la guerra, contraponiendo la cultura del poder a una civilización del amor. León XIV explica que hemos aprendido a resignarnos a la guerra como si fuera inevitable, en lo que llama un “falso realismo”. Pero la Iglesia sostiene que la paz no sólo es posible, sino que es una exigencia de la justicia. Además, de manera clara, reitera la superación de la doctrina de la guerra justa y afirma que la única violencia aceptable es la de la legítima defensa.

8. Desarmar la IA

El papa habla, además, de la necesidad de “desarmar la IA”: hacer que deje de seguir las lógicas de la guerra y de la fuerza. Y, por supuesto, se refiere al papel activo que la inteligencia artificial ya desempeña en los conflictos, rechazando de plano la posibilidad de automatizar decisiones sobre la vida humana y recordando que el juicio moral no puede reducirse a un cálculo. Lo dice de manera tajante: no pueden existir agentes morales artificiales, porque la máquina no puede distinguir el bien del mal.

9. La apariencia de relación con las máquinas

Recoge la encíclica que, desde un punto de vista cristiano, la inteligencia humana es cualitativamente diferente, radicalmente superior a la inteligencia artificial. Aunque las máquinas sean capaces de calcular de manera mucho más rápida y amplia que nosotros, no experimentan la alegría ni el dolor ni están abiertas a la relación con el otro ni a la entrega que da sentido a nuestras vidas. Este es otro de los peligros que nos acechan: dejarnos engañar por la apariencia de una relación con la máquina, especialmente en situaciones de soledad. Ante esta perspectiva, y para cuidar nuestra humanidad, León XIV nos invita a cuidar nuestras relaciones.

El Papa nos llama a la acción –cristianos o no, hombres y mujeres de buena voluntad– con una convicción clara: “Necesitamos a todos”. Nos encontramos en una encrucijada que puede hacer florecer nuestra magnífica humanidad, pero también la amenaza. Es el momento de actuar y tenemos mucho que ganar. En sus palabras, “el tiempo de la inteligencia artificial puede ser un paso en el que el Espíritu haga madurar la civilización del amor en nuestras vidas”.

The Conversation

Sara Lumbreras no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Los 9 mensajes clave de la encíclica del papa León XIV sobre la inteligencia artificial – https://theconversation.com/los-9-mensajes-clave-de-la-enciclica-del-papa-leon-xiv-sobre-la-inteligencia-artificial-283491

Los números de la gira de Bad Bunny marean, pero no son los únicos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Cristina Pérez-Ordóñez, Profesora e investigadora, Universidad de Málaga

Bad Bunny en Barcelona dentro de su gira _DeBÍ TiRAR MáS FOTos Tour_. RTVE

El 4 de mayo de 2025 comenzaron a publicarse fotografías de las sillas que aparecen en la portada del último trabajo de Bad Bunny, DeBÍ TiRAR MáS FOTos, colocadas en el exterior de estadios de diferentes ciudades. El movimiento provocó rumores de gira y, efectivamente, un día más tarde se anunciaron todas las citas que llevarían al cantante por 22 ciudades de Latinoamérica, Europa, Asia y Oceanía.

En total, desde el 21 de noviembre de 2025 hasta el 22 de julio de 2026, Bad Bunny ofrecerá 56 recitales y se convertirá en el artista latino que más récords ha alcanzado alrededor del planeta. De hecho, ha superado las cifras de venta de entradas del Eras Tour de Taylor Swift en países como España. No es de extrañar. Las más de 600 000 entradas que se pusieron a la venta para los 12 conciertos de Madrid y Barcelona se agotaron en poco más de 24 horas.

Cartel anunciando las fechas de la gira Debí tirar más fotos de Bad Bunny.
Cartel anunciando las fechas de la gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS de Bad Bunny.
Bad Bunny

Sin embargo, no ha sido el único hito cosechado por el artista puertorriqueño con esta gira.

En sus tres primeros destinos, el DeBÍ TiRAR MáS FOToS Tour atrajo a casi 700 000 asistentes y recaudó más de 100 millones de dólares. Al final de la gira habrá vendido casi 3 millones de entradas, siendo Madrid la ciudad que más conciertos habrá acogido, con un total de 10 citas.

Eso, por supuesto, con permiso de San Juan de Puerto Rico. Antes de comenzar la gira, celebró en su isla una residencia artística: 30 conciertos en el Coliseo José Miguel Agrelot. En total, del 11 de julio al 14 de septiembre de 2025, la serie de recitales No Me Quiero Ir De Aquí atrajo a más de 400 000 personas, tanto locales (a quienes iban destinados los conciertos de julio) como extranjeros (que pudieron asistir a los de agosto y septiembre).

Bad Bunny no deja de generar números pocas veces vistos. Todo hace indicar que el DTMF Tour está llamado a convertirse en uno de los más importantes de la historia de la música.

Giras con récord Guinness

Esta es solo la última de una lista de giras que, a lo largo de los años, han ido cosechando éxitos y que han entrado en el Guinness de los récords por la cifra de asistentes, recaudación o duración.

Music of the Spheres World Tour, de Coldplay, hizo que la banda británica viajase por los cinco continentes durante tres años y medio. Con más de 13 millones de espectadores, ha sido la gira que más personas ha atraído de la historia. Además, el grupo liderado por Chris Martin también ostenta el récord de haber actuado, en el siglo XXI, ante el mayor número de gente en un fin de semana, congregando a más de 223 000 asistentes en dos conciertos de enero de 2025 en el Narendra Modi Stadium de Ahmedabad, en India

Concierto de Coldplay en el estadio del River Plate en Buenos Aires (Argentina).

Los británicos desbancaron a la norteamericana Taylor Swift, quien hasta ese momento ostentaba el récord de la gira con más asistentes. No obstante, su The Eras Tour sigue siendo la que más ha recaudado en la historia. En concreto, la artista nacida en Pensilvania (EE. UU.) obtuvo más de 2 000 millones de dólares en venta de entradas para asistir a alguno de los 169 conciertos celebrados en 51 estadios de 19 países entre el 17 de marzo de 2023 y el 8 de diciembre de 2024.

Coldplay está justo detrás, con 1 150 millones de dólares, seguidos de U2, con su 360º Tour desarrollado entre 2009 y 2011, que recaudó en sus 110 conciertos más de 1 000 millones de dólares.

Por su parte, el grupo liderado por Jared Leto, Thirty Seconds to Mars, es responsable de la gira más larga de la historia. En concreto, la banda estadounidense dio 309 conciertos entre el 11 de noviembre de 2009 y el 7 de diciembre de 2011, con motivo de la promoción de su álbum This is War.

La locura por el directo en España

El éxito del directo que se vive desde hace unos años encuentra en España uno de sus máximos exponentes, empujado sobre todo por el peso de los festivales de música.

En concreto, en nuestro país se celebran más de 900 festivales, según la Asociación de Promotores Musicales (APM), quien señala que estos “se consolidan como un motor económico estratégico y un fenómeno turístico de impacto global para España”. Además, cada año los conciertos recaudan más dinero en asistencias. De hecho, en 2025 se facturaron solo en venta de entradas 807,2 millones de euros, lo que supone un 11,24 % más que en 2024.

Joaquín Sabina fue el artista nacional que más asistentes congregó en 2025. Lo hizo en su gira de despedida, con casi 384 000 espectadores en 41 conciertos. Le siguieron Manuel Carrasco y Antonio Orozco. Ese mismo año, Ed Sheeran fue el cantante internacional más multitudinario, con 137 884 asistentes, seguido de los grupos Imagine Dragons y AC/DC, con 112 419 y 103 946 respectivamente. Hay que tener en cuenta, a la hora de estudiar las cifras, que normalmente los visitantes internacionales no hacen tantas fechas ni localizaciones como los locales, por lo que es normal que sus cifras sean más bajas.

Por supuesto, Bad Bunny viene a destrozar estos números.

Más allá de los datos

Sin embargo, las giras que han sido consideradas las mejores de la historia por los medios especializados son otras. En 2017, la revista Rolling Stone ofreció una lista de los 50 mejores tours de los 50 últimos años hasta ese momento.

Un hombre con una guitarra y el pelo en alto habla ante un micrófono.
David Bowie en el Santa Monica Civic Auditorium, dentro de la gira ZIggy Stardust Tour en 1972.
Boris Yaro/ Los Angeles Times Photographic Collection, CC BY

Entre ellos se incluían The Jimi Hendrix Experience Worldwide Tour, Led Zeppelin World Tour, Madonna Blond Ambition Tour, U2 Zoo TV Tour, Taylor Swift ‘1989’ Tour, Beyoncé Formation Tour y, sobre todo, Ziggy Stardust and the Spiders from Mars World Tour y el Purple Rain Tour.

Y decimos “sobre todo” porque esas giras de David Bowie y Prince, respectivamente, se repiten en más de una lista. En muchas otras fuentes se destacan también el 360º Tour de U2; el Dark Side of the Moon Tour de Pink Floyd; el tour conjunto de Red Hot Chili Peppers, Pearl Jam y Nirvana entre 1991 y 1992 y el Bad World Tour (1987–1989) de Michael Jackson (para algunos la mejor gira de la historia).

No sabemos si en el futuro Bad Bunny también pertenecerá a este segundo grupo. No obstante, probablemente se estudie su gira como una buena estrategia de promoción dentro de la industria musical contemporánea. Después de todo, ha conseguido congregar a un gran número de caras conocidas en sus conciertos. Por su “casita” –réplica de la vivienda tradicional de Puerto Rico– han pasado Penélope Cruz, Karol G., Ricky Martin, Javier Bardem, Lionel Messi, Kylian Mbappé, LeBron James, Salma Hayek, Pedro Pascal o Lamine Yamal, entre otros.

Atrayendo a famosos consigue mantener la expectación y, sobre todo, diferenciar una cita de otra y generar titulares por donde quiera que pasa. La pregunta es: ¿quiénes serán los siguientes en aparecer?


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Cristina Pérez-Ordóñez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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El persistente incumplimiento de España con el Convenio de Aarhus sobre transparencia ambiental

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos Javier Durá Alemañ, Investigador Ramón y Cajal. Derecho de la Biodiversidad., Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA – CSIC)

Mundofoto/Shutterstock

El derecho de la ciudadanía a conocer el estado de su entorno natural (comprendiendo información de tipo ecológica, administrativa, jurídica, socioeconómica, etc.) no es solo una aspiración política, sino también un mandato jurídico internacional vinculado a los derechos humanos fundamentales. En España, este mandato cristaliza a través del Convenio de Aarhus sobre el acceso a la información, la participación del público en la toma de decisiones y el acceso a la justicia en asuntos medioambientales; la Directiva 2003/4/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 28 de enero de 2003, relativa al acceso del público a la información medioambiental y la Ley 27/2006 de 18 de julio, por la que se regulan los derechos de acceso a la información, de participación pública y de acceso a la justicia en materia de medio ambiente. Sin embargo, a pesar de contar con un marco legal robusto sobre el papel, la realidad administrativa muestra preocupantes grietas que ponen en entredicho el cumplimiento efectivo del acceso a la información ambiental.

El corazón de estas normas lo constituye el acceso proactivo y gratuito a la información ambiental. La Administración española, desde los ministerios hasta los ayuntamientos, está obligada a facilitar datos veraces, actualizados y de libre acceso. No obstante, informes de organizaciones ecologistas y del propio Comité de Cumplimiento de Aarhus han señalado reiteradamente la existencia de importantes fallos y lagunas en la aplicación de este convenio en España.

El marco normativo: de Aarhus a la Ley 27/2006

El Convenio de Aarhus, ratificado por España en 2004, se asienta sobre tres pilares: el acceso a la información, la participación pública y el acceso a la justicia. Para integrar este tratado en el derecho comunitario, la Unión Europea aprobó la Directiva 2003/4/CE, que obliga a los Estados miembros a garantizar que la información ambiental sea accesible de forma sistemática y transparente.

En respuesta a estas obligaciones, España promulgó la Ley 27/2006, de 18 de julio. Esta norma reconoce el derecho de “todos” a acceder a la información ambiental que obre en poder de las autoridades públicas sin necesidad de declarar un interés determinado. No obstante, décadas después, diversas instituciones y organizaciones sociales siguen denunciando obstáculos persistentes en su implementación. Desde silencios administrativos a las solicitudes ciudadanas de acceso a la documentación hasta llegar incluso a la negación del mismo.




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Deficiencias y obstáculos en el acceso a la información

A pesar de la claridad de la Ley 27/2006, la Administración española enfrenta críticas por su falta de agilidad y, sobre todo, por no aplicar una transparencia proactiva.

Por un lado, destacan el silencio administrativo y las demoras. Uno de los problemas más graves es la falta de celeridad. El sistema de recursos y garantías a menudo se ve superado por la lentitud administrativa, lo que frustra el propósito del Convenio de Aarhus.

En segundo lugar, se dan interpretaciones restrictivas. En estos casos, las autoridades deniegan el acceso a la información argumentando que atender solicitudes masivas interfiere con el funcionamiento normal de los servicios públicos.

Otro obstáculo son las tasas y precios. Aunque la ley permite cobrar por el suministro de información, la falta de claridad en las tasas puede actuar como una barrera económica con un potente efecto disuasorio para el ciudadano.

Por último, la información disponible es muy dispersa. Determinadas entidades como Ecologistas en Acción critican que la Administración aún no ha adoptado plenamente el principio de transparencia, manteniendo estructuras opacas que dificultan la obtención de datos críticos para la salud y el bienestar. Las instituciones científicas, las ONG y la ciudadanía también se ven afectadas por esta situación a la hora de plantear investigaciones como tesis doctorales y proyectos científicos diversos, lo que va en detrimento de la sociedad en su conjunto.




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La Justicia se ha pronunciado

Las denuncias de estas faltas ya han obtenido respuesta judicial. Un ejemplo fue la sentencia 505/2025 del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, de 27 de mayo de 2025, conseguida por la Asociación para la Conservación y el Estudio del Lobo (ASCEL), contra la Junta de Andalucía por negarse a entregar, en base al silencio administrativo, información sobre las respuestas aportadas por los expertos consultados (tras la petición de 2015) acerca de la pertinencia de la inclusión del lobo en Andalucía como especie “en peligro de extinción” en el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas.

Entre los argumentos del Tribunal, destacamos:

El artículo 5 de la Ley 27/2006 determina las obligaciones de las Administraciones Públicas en materia de información ambiental, disponiendo:

  1. Las Administraciones públicas deberán realizar las siguientes actuaciones:

a) Informar al público de manera adecuada sobre los derechos que les otorga la presente ley, así como de las vías para ejercitar tales derechos.

b) Facilitar información para su correcto ejercicio, así como consejo y asesoramiento en la medida en que resulte posible.

c) Elaborar listas de autoridades públicas en atención a la información ambiental que obre en su poder, las cuales se harán públicamente accesibles. A tal efecto, existirá al menos una lista unificada de autoridades públicas por cada Comunidad Autónoma.

d) Garantizar que su personal asista al público cuando trate de acceder a la información ambiental.

e) Fomentar el uso de tecnologías de la información y de las telecomunicaciones para facilitar el acceso a la información.

f) Garantizar el principio de agilidad en la tramitación y resolución de las solicitudes de información ambiental.

  1. Las autoridades públicas velarán porque, en la medida de sus posibilidades, la información recogida por ellas o la recogida en su nombre esté actualizada y sea precisa y susceptible de comparación.

El tribunal anuló, por no ser ajustada a derecho, la desestimación por parte de la Junta de Andalucía de la petición de información medioambiental, y declara el derecho de la actora a obtener dicha información.

Llamada de atención de los organismos internacionales

El incumplimiento español no ha pasado desapercibido. En noviembre de 2025, el Comité de Cumplimiento del Convenio de Aarhus instó a España a adoptar medidas legislativas y administrativas adicionales, señalando deficiencias importantes en la participación pública en procesos críticos, como la prórroga de la central nuclear de Almaraz.

Además, la Comisión Europea ha iniciado expedientes contra España por incumplimientos en la entrega de informes requeridos por normativas ambientales, como los relativos a la red Natura 2000 y la contaminación acústica, cuya fecha límite expiró en 2025. Estos expedientes son un síntoma de una gestión de la información ambiental que todavía no cumple con los estándares europeos de puntualidad y exhaustividad a los que España sí que se ha comprometido legalmente.

Hacia una transparencia real

Para cumplir con el espíritu de Aarhus, España debe avanzar más allá de la mera existencia de la Ley 27/2006. Se requiere una modernización de los canales de acceso (transparencia activa) y una mayor celeridad en la respuesta a solicitudes ciudadanas (transparencia pasiva). Solo mediante un acceso libre, rápido y gratuito a la información ambiental se podrá garantizar que la ciudadanía participe de forma efectiva en la protección de su propio entorno.

El cumplimiento del Convenio de Aarhus no es una opción, sino una obligación tanto legal como democrática. La Administración está obligada a digitalizar y centralizar la información ambiental de manera transparente.

Algunas propuestas para una implantación real y efectiva del convenio de Aarhus en nuestro país son:

  • Reducir las tasas y eliminar trabas judiciales para la defensa ambiental.

  • Garantizar que la participación pública tenga capacidad de influir en el resultado final.

  • Implementar sanciones administrativas (multas, inhabilitación, revocación de permisos) contra funcionarios o entidades que incumplan la obligación de proporcionar información como mecanismo disuasorio para asegurar el respeto a la legislación ambiental vigente.

En conclusión, y dadas las crecientes amenazas tanto al medio ambiental como al funcionamiento democrático que se dan en estos momentos, hay que poner los medios necesarios para que la democracia ambiental en España no siga en “suspenso”. El incumplimiento del Convenio de Aarhus debilita no solo la protección del entorno, sino también la confianza ciudadana en las instituciones, convirtiendo la transparencia en una utopía burocrática en lugar de lo que es: un derecho fundamental de todos y todas.


Este artículo ha sido escrito en colaboración con Juan Carlos Rodríguez, jurista experto en derecho ambiental y tutor de prácticas externas en el Grado en Derecho de la Universidad de Córdoba.


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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. El persistente incumplimiento de España con el Convenio de Aarhus sobre transparencia ambiental – https://theconversation.com/el-persistente-incumplimiento-de-espana-con-el-convenio-de-aarhus-sobre-transparencia-ambiental-283626