¿Cómo hablar de pornografía con nuestros hijos?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María José Vázquez Figueiredo, Profesora del área de Psicología Básica. Especializado en la prevención de la violencia, comportamientos antisociales y delictivos, Universidade de Vigo

Kleber Cordeiro/Shutterstock

Un día, en casa, escuchamos un comentario sobre sexo de nuestros hijos, todavía ni siquiera adolescentes, que nos sorprende. “En mi clase dicen que hay una página donde salen personas haciendo cosas de mayores. ¿Tú sabes cuál es?”. O quizá preguntan: “¿Qué es el porno?”. Pero lo pasamos por alto: al fin y al cabo no tiene importancia, aún son muy jóvenes para tener interés real o ni siquiera entenderlo.

Y así, el tema desaparece del escenario, trasladando el diálogo y las cuestiones que le causan curiosidad a nuestros hijos a otros contextos (los amigos, las redes sociales) que, con bastante probabilidad, no sean los más oportunos para ofrecerles la orientación que están buscando.

En cambio, si en ese momento, en lugar de pasarlo por alto, le respondemos de manera sincera y cercana, sin eludir las partes incómodas pero sin darle tampoco mayor importancia (“Es una buena pregunta. ¿Qué es lo que te genera curiosidad?” o “Si quieres, podemos hablar”), sus preguntas aparecerán sin miedo, y nos darán la posibilidad de crear, en nuestro hogar, un espacio seguro para hablar estos temas. Validaremos y normalizaremos así la búsqueda de información sobre la sexualidad: el sexo y todo lo que lo rodea habrá dejado de ser un tema tabú.

Crear el espacio de confianza

No siempre, ni para todos los padres o madres, es fácil sacar estos temas y acompañar y apoyar a los hijos e hijas. Por eso aprovechar una oportunidad que surge, de manera relajada, es tan importante. Estos son los momentos que crean la confianza: a partir de ahí, el espacio se va creando y aparece el diálogo: intermitente, en ocasiones aisladas y no necesariamente con un tratamiento exhaustivo. Es la oportunidad de cuestionar y dialogar de forma crítica sobre los contenidos falsos o sesgados, las imágenes violentas y la banalización de las conductas de riesgo a los que pueden estar expuestos sin que lo sepamos.

Cuidar y favorecer esta comunicación y nuestra relación con ellos es una de las pocas medidas con las que podemos contar para reducir su consumo de pornografía y lograr que su educación sexual sea saludable.




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¿Cómo hablar de sexo con nuestros hijos?

A continuación ofrecemos unas pautas para aquellos padres y madres que quieran aprovechar momentos, de manera orgánica y sin imponer, para hablar de temas de sexo y pornografía con los hijos e hijas:

  1. Prepararse para transmitir seguridad. Esto implica formarse y actualizarse recurriendo a guías y materiales elaborados por instituciones y organizaciones especializadas, como Save the Children o Pantallas Amigas que ofrecen orientaciones y explicaciones prácticas adaptadas a las distintas edades para abordar la sexualidad y la pornografía desde el diálogo, sin recurrir al miedo ni a la prohibición.

    No se trata de ser expertos en sexualidad, sino de ser una fuente de información fiable y un espacio seguro al que sepan que siempre pueden acudir.

  2. Mantener conversaciones sobre sexualidad antes de que se produzca la primera exposición a la pornografía, y no únicamente cuando ésta se haya producido. Los estudios señalan que el primer contacto con el porno se produce a edades cada vez más tempranas, habitualmente en torno a los 12 años, aunque algunas investigaciones describen exposiciones incluso entre los 8 y los 10 años. Casi la mitad han visto este tipo de contenidos antes de los 13 años.

    La sexualidad puede hablarse con naturalidad en la primera infancia. Por ejemplo, dialogando sobre cuentos y libros que abordan este tema, siempre acordes con la edad. Algunos cuentos y libros que tocan estos temas son Tu cuerpo es tuyo (editorial NubeOcho), desde los 5 años, El porno no mola (Montena), a partir de los 11, y Eso no es sexo (Crossbooks), a partir de los 13.

  3. Llevar a cabo una supervisión digital activa. No limitarse al control parental tecnológico, sino acompañar el uso de internet hablando con ellos sobre lo que ven e interesándonos por sus gustos, además de establecer normas de uso en familia. De lo que se trata no es de vigilar en secreto ni de controlar constantemente, sino de construir acuerdos con ellos sobre el uso de internet: hablar de lo que hacen en la red, establecer normas conjuntamente, interesarse por sus experiencias y generar confianza para que puedan transmitirnos si encuentran algo que les incomoda.

  4. Prevenir el consumo excesivo de pornografía. No siempre es necesario preguntar directamente si nuestros hijos o hijas ven porno. A menudo resulta más útil aprovechar conversaciones cotidianas, una noticia, una escena de una serie o un comentario que hagan, para preguntarles qué saben o qué han oído sobre este tema, favoreciendo un diálogo abierto y sin juicios. Cuando un menor reconoce haber visto pornografía, se recomienda evitar el castigo o la culpabilización. Se debe aprovechar la situación como una oportunidad educativa. Y abordar los contenidos sexuales explícitos desde una perspectiva educativa y de salud.




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Los temas clave

Cuando una conversación sobre sexo, sexualidad o pornografía surge espontáneamente, además de mostrarnos abiertos y sinceros, podemos aprovechar para introducir temas especialmente importantes:

  1. El consentimiento y el establecimiento de límites. El consentimiento está presente en distintas esferas de nuestra vida y, por tanto, no se debe enseñar exclusivamente aplicado al sexo. Si enseñamos a que aprendan a establecer límites y a mostrarse asertivos estaremos potenciando que también lo emplee en sus relaciones afectivas y sexuales. Reconocer el derecho a la privacidad, en su vida en general, es otra de las cuestiones que se deben potenciar, así como el derecho a decidir sobre su propio cuerpo y a su forma de expresarse.

  2. Discernir entre la información real y la falsa. Desarrollar el pensamiento crítico para identificar las representaciones irreales de la pornografía, cuestionar los estereotipos y contrastar la información con fuentes fiables. La enorme distancia entre la realidad y las representaciones pornográficas puede generar insatisfacción corporal y sexual, afectando a la autoestima y a la calidad de las relaciones; por esta razón es muy importante incidir en la diversidad corporal, así como en el autocuidado y la aceptación de uno mismo y los demás.

  3. Ayudarles a identificar cuándo están viendo demasiada pornografía, describiéndoles señales de alerta: sentir que no pueden dejar de verla, que cada vez necesitan consumirla con más frecuencia o que está afectando a sus estudios, sus relaciones o su bienestar emocional. Es importante que conozcan a qué personas adultas o recursos pueden acudir para solicitar ayuda.




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La base de una sexualidad sana

Cuando en el hogar existe una cultura abierta y una comunicación sincera y fluida en torno a estos temas, los menores desarrollan más herramientas para afrontar su sexualidad de forma saludable.

La comunicación familiar y la educación afectivo-sexual de calidad son las dos vías más importantes de alfabetización pornográfica con que cuentan los niños y adolescentes para desarrollar la capacidad de analizar críticamente los contenidos sexuales y pornográficos que encuentran fácilmente en redes sociales e internet y afrontar con mayor seguridad la presión del grupo. Todo ello contribuye a que puedan tomar decisiones más informadas y responsables sobre su sexualidad.

Sobre todo si en el ámbito escolar también existe un apoyo a la labor familiar, tanto a través de las asociaciones de padres y madres como de la propia organización del centro, con la implantación de programas y espacios seguros para abordar una necesidad básica de todo ser humano: su sexualidad.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Cómo hablar de pornografía con nuestros hijos? – https://theconversation.com/como-hablar-de-pornografia-con-nuestros-hijos-286784