Por qué es tan difícil llegar a Mercurio: el desafío de la misión BepiColombo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Javier Armentia, Profesor del Máster de comunicación científica, médica y ambiental, Universitat Pompeu Fabra

Recreación artística de la sonda espacial BepiColombo en configuración de crucero, con Venus de fondo, en su camino a Mercurio. ESA/ATG medialab, CC BY

Mercurio es el planeta más cercano al Sol y también uno de los grandes desconocidos del sistema solar. Hablamos del planeta de los amaneceres dobles y otros extremos impensables que desafían a la ciencia. Sin embargo, es uno de los más olvidados en la exploración espacial; fundamentalmente, porque alcanzarlo es épico.

Solo tres misiones espaciales han logrado visitarlo. La primera, Mariner 10, de la NASA, realizó tres sobrevuelos entre 1974 y 1975. La misión mostró una superficie muy parecida a la de nuestra Luna y un gigantesco cráter: la Cuenca Caloris, uno de los más grandes conocidos, con 1 550 km de diámetro. La Mariner 10 encontró que Mercurio tenía un débil campo magnético, como la Tierra.

La segunda, también estadounidense, se denominó MESSENGER (acrónimo de MErcury Surface, Space ENvironment, GEochemistry, and Ranging) y entró en órbita en 2011. Además de descubrir hielo en el fondo de los cráteres de las regiones polares, encontró pruebas de un pasado de vulcanismo activo, la evidencia de que tenía placas tectónicas aún en movimiento y el posible origen de su campo magnético: un núcleo externo de hierro fundido.

La misión MESSENGER también descubrió las llamadas depresiones irregulares o hollows: oquedades brillantes formadas por la pérdida de materiales volátiles. Su existencia desconcertó a la comunidad científica, pues se asumía que un planeta tan próximo al Sol habría perdido todos estos compuestos durante sus etapas tempranas.

BepiColombo, la colaboración de Europa y Japón

La tercera de las misiones, que en estos momentos está cumpliendo el desafío de la conquista de Mercurio, es BepiColombo, de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA). Consiste en dos módulos espaciales científicos independientes: Mercury Planetary Orbiter (MPO), módulo de la ESA enfocado en estudiar la superficie, geología, composición e interior del planeta; y Mercury Magnetospheric Orbiter (MMO/Mio), el módulo de la JAXA dedicado a analizar el campo magnético y la magnetosfera de Mercurio.

Ambos orbitadores operarán rodeando el planeta a diferentes altitudes y ángulos para estudiarlo desde el espacio. Ninguna parte de la misión está diseñada para posarse sobre la superficie.

BepiColombo acaba de dar un paso muy importante con la exitosa separación del Mercury Transfer Module (MTM), el módulo que durante los últimos ocho años ha proporcionado al conjunto la energía y la propulsión necesarias para completar su complejo recorrido hasta el planeta. Aún a más de tres millones de kilómetros de su objetivo, la llegada no ocurrirá en un solo instante, sino a través de un proceso gradual de maniobras que se extenderá a lo largo de unos seis meses.

Próximas etapas de la misión BepiColombo.
ESA

Ni los soviéticos en su gran época de la carrera espacial ni la Federación Rusa desarrollaron misiones a Mercurio. En la actualidad, la Academia China de Ciencias lo ha incluido en sus planes a medio plazo, posiblemente con alguna misión durante la siguiente década.

El difícil camino a Mercurio

Que un planeta tan cercano haya sido tan poco explorado no es casualidad. Llegar a Mercurio es, paradójicamente, más difícil que viajar a Júpiter o Saturno. En su viaje de 7,2 años hacia el planeta más interno del sistema solar, BepiColombo sobrevolará la Tierra una vez, Venus dos veces y Mercurio seis veces antes de entrar en órbita alrededor de Mercurio.

Para alcanzar los planetas exteriores, una nave se aleja del Sol y gana energía potencial, a expensas del empuje de sus propulsores. Pero para ir a Mercurio la nave cae hacia la gravedad solar, acelerando constantemente y aumentando su velocidad, de manera que deberá frenar para dejarse atrapar por el pequeño planeta. Eso requiere un gasto monumental de combustible, algo carísimo e impensable. Por eso las misiones emplean la gravedad de otros mundos como freno cósmico.

BepiColombo ha realizado nueve sobrevuelos –uno a la Tierra, dos a Venus y seis al propio Mercurio– para ralentizar su marcha antes de la inserción orbital final.

Mercurio es un rompecabezas para la ingeniería espacial, también, por sus altísimas temperaturas. La cercanía al Sol somete a los instrumentos a temperaturas extremas que rozan los 430 °C durante el día, exigiendo escudos térmicos de alta tecnología.

Sin estaciones, pero con hielo en la sombra

Si planeáramos una guía de viajes espaciales, les recomendaríamos buscar un buen cráter para presenciar el amanecer doble. Eso sí, con vestimenta protectora adecuada porque las temperaturas diurnas alcanzan los 430 °C. Por la noche caen hasta los -183 °C. Mercurio es también extremo en esto: es el planeta con mayor amplitud térmica de todo el sistema solar.

A diferencia de la Tierra, el eje de la rotación de Mercurio es casi perpendicular al plano de la eclíptica, con apenas 0,027 grados de inclinación frente a los 23,5 terrestres. Esto significa que Mercurio carece de estaciones, frente a lo que sucede en otros lugares del sistema solar.

La luz solar incide siempre con la misma inclinación según la latitud. En las regiones polares, el Sol apenas se asoma rozando el horizonte. Esto permite que el fondo de los cráteres más profundos permanezca en una sombra eterna. Y allí, en las zonas más frías del planeta más cercano al Sol, los instrumentos astronómicos han confirmado la presencia de hielo de agua.

Geología de impactos, cuencas y cavidades

Si pudiéramos extraer el núcleo metálico de Mercurio, nos encontraríamos con que representa cerca del 75 % del diámetro total del planeta. Su enorme densidad sugiere que estamos ante un gigante de hierro envuelto en una delgada corteza rocosa. Recordemos que su masa es solo el 5,5 % de la terrestre, aunque su densidad media es muy alta: 5,43 g/cm³, prácticamente la misma que la de la Tierra.

Su superficie, azotada por el impacto de meteoritos, guarda similitudes con la Luna, pero atesora rasgos geológicos propios impresionantes.

Auroras invisibles que tocan el suelo

Aunque pequeño, Mercurio posee un campo magnético global (del orden del 1 % del terrestre). El origen y la geometría de este campo traen de cabeza a la geofísica planetaria: en teoría, un mundo tan pequeño debería haberse enfriado y solidificado completamente hace miles de millones de años, apagando el dinamo interno que genera el magnetismo. Su eje magnético está desplazado unos 480 kilómetros al norte respecto al centro geográfico del planeta. Esta asimetría insólita provoca que el escudo magnético sea mucho más débil en el hemisferio sur, dejando esa mitad del globo desprotegida y expuesta de lleno al castigo del viento solar.

De haber tenido atmósfera, Mercurio sería un lugar extraterrestre espectacular para observar auroras boreales.

Durante el primer sobrevuelo de la sonda BepiColombo en 2021, sin embargo, los instrumentos revelaron un fenómeno insólito: los electrones de la magnetosfera caen precipitados directamente contra las rocas de la superficie, emitiendo rayos X. No son auroras que brillen en el cielo, sino emisiones que emergen directamente del suelo.

Este hallazgo, respaldado por investigaciones publicadas en la revista científica Nature Communications, demuestra cómo la interacción magnética genera estos fenómenos aurorales de rayos X.

Se espera que la misión BepiColombo revolucione nuestro entendimiento sobre Mercurio, y que desentrañe misterios clave como el origen de su campo magnético, su inusual densidad interna y la composición geológica de su superficie.

Aunque la nave entrará en órbita de mercurio el próximo 21 de noviembre, el envío constante de resultados comenzarán formalmente el 6 de abril de 2027. Seguiremos sus pasos.

The Conversation

Javier Armentia no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Por qué es tan difícil llegar a Mercurio: el desafío de la misión BepiColombo – https://theconversation.com/por-que-es-tan-dificil-llegar-a-mercurio-el-desafio-de-la-mision-bepicolombo-291296

La literatura después del 11 de septiembre de 2001: del trauma global al conflicto local

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Adriana Kiczkowski, Profesora de Filología Inglesa, UNED – Universidad Nacional de Educación a Distancia

Bomberos y periodistas en la zona cero de Nueva York tras el ataque del 11 de septiembre de 2001. Anthony Correia/Shutterstock

El 11 de septiembre de 2026 se cumplen 25 años de los atentados terroristas que destruyeron las Torres Gemelas de Nueva York. Desde entonces, la literatura ha intentado contar no solo lo que ocurrió aquel día, sino también cómo sus consecuencias transformaron la vida cotidiana y nuestra forma de entender la guerra, la seguridad y las fronteras.

En los días y meses posteriores a los atentados, periódicos y revistas culturales como The Guardian y Harper’s Magazine publicaron textos de reconocidos escritores para ayudar a interpretar unas imágenes que millones de personas habían contemplado casi en directo. Ian McEwan escribió sobre las últimas llamadas de las víctimas; Martin Amis reflexionó sobre la vulnerabilidad estadounidense; Paul Auster dejó unas notas tomadas aquel mismo día, y Don DeLillo analizó en diciembre el significado histórico y político del ataque. Estas intervenciones inmediatas anticiparon cuestiones que después desarrollarían en su ficción.

Del espectáculo televisivo al duelo

Las primeras novelas importantes sobre el 11-S se enfrentaron a una dificultad: los atentados ya parecían una ficción por su dimensión visual. El hombre del salto (2007), de Don DeLillo, comienza con un superviviente que camina entre los restos de las Torres Gemelas, y convierte una imagen contemplada globalmente en la experiencia corporal y desorientada de una persona:

“Ya no era una calle sino un mundo, un tiempo y un espacio de ceniza cayendo y casi noche. Caminaba hacia el norte por los escombros y el barro y pasaban junto a él personas que corrían tapándose la cara con una toalla o cubriéndose la cabeza con la chaqueta. Iban con pañuelos apretados contra la boca. Llevaban los zapatos en la mano, una mujer con un zapato en cada mano pasó corriendo junto a él. Iban corriendo y se caían, algunos de ellos, confusos y desmañados, con los cascotes derrumbándoseles en torno, y había gente que buscaba cobijo debajo de los coches”.

En Tan fuerte, tan cerca (2005), de Jonathan Safran Foer, la televisión, las fotografías, los sonidos y los objetos cotidianos ocupan un lugar central. Las obras no se limitan a reconstruir la destrucción de las torres: se centran en la ausencia, el duelo y la dificultad de recuperar una vida normal.

Paul Auster siguió un camino similar en Un hombre en la oscuridad (2008). Frente a la saturación de imágenes, estas ficciones devolvieron al acontecimiento una dimensión íntima. El atentado empezó a medirse por sus efectos en un matrimonio, en una familia o en una persona incapaz de olvidar lo visto en televisión.

Portada de los libros mencionados.

Planeta de Libros/Anagrama

Sin embargo, aquella primera respuesta tuvo sus límites. Una buena parte de la narrativa británica y estadounidense abordó el terrorismo desde las sociedades occidentales. Algunas obras reprodujeron, aun sin pretenderlo, la oposición entre “Occidente” y “el islam” del discurso oficial, mientras relegaban las posibles causas históricas y políticas de la violencia.

La guerra contra el terror, vista desde los márgenes

A medida que avanzaban las guerras de Afganistán e Irak, otras novelas ampliaron el campo de visión. El fundamentalista reticente (2007), de Mohsin Hamid; La casa de los sentidos (2008), de Nadeem Aslam, y Sombras quemadas (2009), de Kamila Shamsie, situaron el 11-S más allá de una tragedia exclusivamente estadounidense. Lo relacionaron con la migración, la ocupación militar, la islamofobia, la tortura y la pérdida de derechos.

En estas obras, un personaje musulmán puede convertirse en sospechoso en Nueva York o en Londres mientras su familia sufre las consecuencias de la guerra en Pakistán, Afganistán o Irak. La literatura muestra que la “guerra contra el terror” no se desarrolló solo en los campos de batalla: también se extendió a los aeropuertos, las aulas, los barrios y los lugares de trabajo.

Un hombre mira por la ventana mientras en el reflejo ve a las Torres Gemelas en llamas.
Riz Ahmed en una imagen de la adaptación cinematográfica de El fundamentalista reticente.
Mirabai Films

En mi investigación doctoral propuse leer estas obras de ficción como literatura de la “glocalización”. La idea es sencilla: lo global nunca ocurre en abstracto, sino que se vive en un cuerpo, una casa o una ciudad. Sombras quemadas, por ejemplo, enlaza el bombardeo atómico de Nagasaki, la partición de la India, la Guerra Fría y la guerra contra el terror a través de dos familias. Las decisiones de los gobiernos terminan marcando la piel y las relaciones de personas concretas.

La economía y las finanzas completan esa mirada. Netherland, de Joseph O’Neill; El fundamentalista reticente y Kapitoil, de Teddy Wayne, relacionan terrorismo, finanzas, petróleo y especulación. Sus protagonistas se mueven cerca del centro financiero de Nueva York, pero sus decisiones repercuten en países y vidas alejados de Wall Street.

Madrid, Londres y París: el miedo se propaga

El marco político creado tras el 11-S también condicionó otros atentados. Después del 11 de marzo de 2004, la literatura española abordó los ataques a los trenes de Madrid desde la memoria, el duelo y la dificultad de representar una violencia que afectaba a la ciudad. Así ocurre en El mapa de la vida, de Adolfo García Ortega.

En Londres, Sábado (2005), de Ian McEwan, trasladó el miedo al terrorismo y el debate sobre la guerra de Irak a la vida cotidiana. Tras los atentados del 7 de julio de 2005, otras obras examinaron la vigilancia, la militarización y la sospecha dirigida a las comunidades musulmanas. Incendiary, de Chris Cleave, presenta una ciudad en la que el miedo nace tanto de la violencia como de su tratamiento político y mediático. Los ataques de París de noviembre de 2015 prolongaron este imaginario de ciudades europeas sometidas a una amenaza permanente.

Una violencia que no cesa

Con el paso de los años, la ficción se ha alejado del instante del atentado para ocuparse de las consecuencias convertidas en crónicas. Las novelas más recientes muestran conflictos interconectados, desplazamientos forzosos y personajes que ya no encuentran un regreso claro a casa. La guerra aparece como una red persistente de intervenciones, fronteras y negocios, no como un episodio cerrado.

La literatura posterior al 11-S no ofrece una interpretación única porque el trauma tampoco fue igual para todos. Desde las torres de Nueva York hasta los trenes de Madrid, el metro de Londres o las calles de París, la ficción ha desplazado la mirada del acontecimiento hacia sus consecuencias humanas. Ha convertido una historia global en historias locales y ha preguntado quién merece ser recordado, quién queda fuera de la imagen y qué significa vivir en una guerra interminable.

Leer el 11-S desde la literatura permite recordar que detrás de palabras como terrorismo, seguridad, mercado o guerra hay vidas concretas. También revela una paradoja vigente: las amenazas atraviesan las fronteras, pero las respuestas destinadas a garantizar la seguridad pueden erosionar derechos y libertades y generar nuevas formas de incertidumbre.


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Adriana Kiczkowski no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. La literatura después del 11 de septiembre de 2001: del trauma global al conflicto local – https://theconversation.com/la-literatura-despues-del-11-de-septiembre-de-2001-del-trauma-global-al-conflicto-local-291055

Cómo enseñar reanimación cardiopulmonar en la escuela de manera eficaz

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pelayo Diez Fernández, Profesor en el Departamento de Biologia Funcional. Área Educación Física y Deportiva, Universidad de Oviedo

Matej Kastelic/Shutterstock

Un adolescente que se desploma durante un partido, una madre que se desvanece en una celebración familiar o un abuelo que se derrumba en el parque mientras juega con su nieta… Son situaciones poco frecuentes, pero cuando ocurren hay algo que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte: la actuación de quienes están presentes en los primeros minutos.

En España, más de 30 000 personas sufren cada año una parada cardiaca fuera del hospital. En estos casos, reconocer la emergencia, llamar al 112 e iniciar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

No hay duda de que los niños pueden aprender estas habilidades, y de hecho la mayoría de los currículos educativos los incluyen, como hemos comprobado en una investigación reciente. Pero el reto es cómo enseñar la RCP para que los conocimientos adquiridos se traduzcan en confianza, disposición a actuar y capacidad de respuesta cuando alguien necesita ayuda.

La escuela, el lugar con mayor potencial

Desde hace años, la Organización Mundial de la Salud y el Consejo Europeo de Resucitación impulsan iniciativas como Kids Save Lives, que promueven la enseñanza de la reanimación cardiopulmonar en la escuela desde edades tempranas. La razón es sencilla: ningún otro lugar tiene la capacidad de llegar a toda una generación.

Las campañas dirigidas a adultos son necesarias, pero suelen ser voluntarias y alcanzan a un número limitado de personas. La escuela ofrece algo diferente. Todos los niños pasan por ella y se encuentran en una etapa ideal para aprender habilidades que pueden acompañarlos durante toda la vida.

No se trata de formar sanitarios. Se trata de formar ciudadanos capaces de ayudar.




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¿Son demasiado pequeños para aprender?

Algunas personas dudan de si aprender estos mecanismos de reanimación puede ser algo demasiado complejo o les traslada demasiada responsabilidad a los niños. La respuesta es no.

Tan pronto como desde los 6 años, los escolares pueden aprender a reconocer una emergencia, pedir ayuda, comenzar con las compresiones e incluso utilizar un desfibrilador. Aunque los más pequeños no siempre tienen la fuerza necesaria para realizar compresiones de alta calidad, sí pueden aprender los pasos esenciales para poner en marcha la cadena de supervivencia.

Además, la escuela no solo transmite conocimientos. También ayuda a desarrollar actitudes, valores y comportamientos. Igual que enseñamos educación vial o hábitos saludables, podemos enseñar a actuar ante una emergencia.




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De la teoría a la práctica: actuar cuando llega el momento

En la enseñanza de la reanimación cardiopulmonar no basta con transmitir conocimientos: hay que conseguir que los estudiantes se impliquen, practiquen y, sobre todo, se sientan capaces de actuar cuando se enfrenten a una emergencia real.




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Uno de los principales obstáculos para intervenir ante una parada cardiaca no es la falta de información, sino el miedo a hacerlo mal. Miedo a equivocarse, a hacer daño o a no saber reaccionar bajo presión.

Por eso, el verdadero desafío consiste en encontrar metodologías que permitan aprender mejor, recordar durante más tiempo y aumentar la confianza para intervenir cuando sea necesario.

Las metodologías activas pueden desempeñar un papel importante en este proceso. Estrategias como las simulaciones, los retos o la gamificación convierten al alumnado en protagonista de su aprendizaje. En lugar de limitarse a escuchar, los estudiantes toman decisiones, resuelven problemas y practican en situaciones que se parecen a las que podrían encontrar en la vida real.




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Ventajas de la ‘gamificación’

La gamificación utiliza elementos propios de los juegos, como misiones, desafíos o historias, para aumentar la participación del alumnado. Esto no significa convertir la RCP en un juego ni restar importancia a la gravedad de una emergencia.

Un estudio reciente con estudiantes de secundaria españoles comparó ambos enfoques y encontró que, aunque las habilidades técnicas resultaron similares entre grupos, quienes habían aprendido jugando mostraron más confianza, mayor intención de actuar ante una emergencia real y menos desmotivación que quienes recibieron una clase tradicional.

El verdadero reto ya no es si los niños pueden aprender RCP, sino cómo enseñarles de una forma que aumente esa confianza y esa disposición a actuar cuando alguien necesite ayuda. Porque en una emergencia no basta con saber qué hacer. Hay que atreverse a hacerlo.

Y quizá la mejor forma de conseguirlo empiece jugando en las aulas.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

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Aunque no llegue a formar Gobierno, el partido ultraderechista AfD sacude el tablero de la política alemana

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Matt Fitzpatrick, Professor in International History, Flinders University

El partido de extrema derecha Alternativa para Alemania (AfD) ha causado conmoción en toda Alemania –y en el mundo entero– al arrasar a la oposición en unas elecciones regionales celebradas este fin de semana. Pero ¿será realmente capaz este partido de gobernar?

En unas elecciones que registraron una participación récord, la AfD obtuvo más del 44 % de los votos en el estado oriental de Sajonia-Anhalt. Esto supone más del doble del resultado en las elecciones regionales de 2021.

Sin embargo, como es habitual en la política alemana, la AfD no ha alcanzado la mayoría absoluta y necesitaría formar una coalición con otro partido para gobernar, aunque por un margen muy estrecho.

Tradicionalmente, los principales partidos políticos alemanes, tanto de izquierda como de derecha, se han comprometido a mantener un “cortafuegos” o “cordón sanitario” entre la AfD y el Gobierno. Esto significa que ninguno de ellos formaría una coalición con el partido de extrema derecha.

No obstante, el resultado ha amenazado con dar un vuelco a la política alemana, que desde la Segunda Guerra Mundial había logrado impedir que un partido de extrema derecha volviera al poder.

La AfD ha obtenido más votos que cualquier otro partido en Sajonia-Anhalt en más de diez años. Se trata de la misma formación que el organismo gubernamental encargado de salvaguardar la democracia alemana ha calificado oficialmente de partido de extrema derecha debido a sus “numerosas declaraciones antimusulmanas, racistas y antisemitas”.

La preocupación ahora es qué presagia esta elección regional para futuros éxitos de la ultraderecha.

¿Por qué le ha ido tan bien a la AfD?

Los analistas políticos llevan mucho tiempo tratando de presentar a la AfD como un fenómeno de Alemania Oriental (y siguen haciéndolo). Pero esto es solo una parte de la historia.

En las últimas elecciones federales de 2025, la AfD fue el segundo partido más votado en muchas circunscripciones alemanas. Y en casi todas las encuestas nacionales de este año, se ha situado en cabeza como la formación política más popular del país.

Incluso una coalición de los partidos históricamente más fuertes de Alemania –la Unión Demócrata Cristiana (CDU), el Partido Socialdemócrata (SPD) y los Verdes– tendría dificultades, según las encuestas actuales, para formar un Gobierno federal en la actualidad.

Es revelador que este giro hacia la extrema derecha en Sajonia-Anhalt se haya producido a expensas de la CDU, que lidera el actual Gobierno federal alemán bajo el mandato del canciller Friedrich Merz. Como dejó claro una encuesta a pie de urna realizada tras las elecciones, el 88 % de los votantes del estado consideraba que, si el Gobierno de Merz hubiera aplicado mejores políticas, la AfD no tendría tanta fuerza en el estado.

Por su parte, Merz ha cometido el error de intentar llevar a un partido de centro-derecha que gozaba de gran popularidad bajo el liderazgo de Angela Merkel mucho más hacia la derecha, en un intento por ganarse a los votantes descontentos. Sin embargo, en lugar de apaciguar a los votantes desilusionados de la AfD, Merz simplemente ha incorporado los argumentos de la extrema derecha a la corriente principal, lo que ha llevado a algunos votantes conservadores a apoyar a la AfD.

A pesar de la clara postura antimigratoria de la AfD, estas elecciones no fueron meramente un referéndum sobre la inmigración, como algunos querrían presentarlas.

De hecho, solo el 16 % de los votantes en las encuestas a pie de urna afirmó que era su principal preocupación. La economía y la educación ocupaban los primeros puestos en la lista, y a la inmigración le seguían de cerca la falta de infraestructuras y servicios básicos y la falta de oportunidades laborales.

Los votantes de Sajonia-Anhalt sentían que su calidad de vida se estaba deteriorando y culpaban no solo a los migrantes, sino también a los políticos del establishment y a aquellos a quienes denominan colectivamente die Bonzen —los “peces gordos” que se han enriquecido durante la crisis del coste de la vida—.

¿Es posible una coalición?

El único partido que podría formar una coalición con la AfD sería el partido minoritario Alianza Sahra Wagenknecht (BSW). El BSW es una formación fundada por un antiguo miembro de Die Linke (La Izquierda), aparentemente un partido socialista democrático.

Sin embargo, desde que abandonaron La Izquierda, los integrantes del BSW han relegado casi por completo sus anteriores convicciones socialistas democráticas y se han vuelto cada vez más nacionalistas.

De hecho, se han desplazado tanto hacia la derecha que, tras las elecciones de Sajonia-Anhalt, el BSW planteó inmediatamente la posibilidad de una coalición con la AfD, haciendo hincapié en sus
“puntos en común”.

Por su parte, la AfD se mantiene firme en su negativa a aceptar cualquier gobierno de coalición. En su lugar, amenaza con obligar al estado de Sajonia-Anhalt a convocar nuevas elecciones en un intento por conseguir una mayoría absoluta.

Esto no es del todo descabellado, ahora que el partido está a un paso de lograrlo: bastaría con que un partido menor, como el BSW, quedara por debajo del umbral electoral del 5 % necesario para obtener un escaño en el Parlamento regional para que la AfD consiguiera la mayoría absoluta.

¿Un resultado exclusivamente alemán?

Aunque las oscuras sombras del pasado nazi siguen marcando la percepción exterior del comportamiento de los votantes en Alemania, su giro hacia la derecha no se produce en el vacío. La desilusión con la democracia liberal está creciendo en otros lugares de Europa y más allá.

En Italia, la ya de por sí derechista primera ministra, Giorgia Meloni, se encuentra actualmente bajo la presión de partidos aún más extremistas. Reform UK, contrario a la inmigración, sigue obteniendo buenos resultados en las encuestas en el Reino Unido. Y la eterna amenaza para la democracia liberal en Francia, Marine Le Pen, es la favorita para las elecciones presidenciales del año que viene.

Las condiciones que han permitido el auge de la AfD en Alemania no son, por tanto, en absoluto únicas. Se está produciendo a escala mundial una erosión más profunda de las normas democráticas que está permitiendo que las formas más extremas de nacionalismo ultraderechista se conviertan en opciones elegibles.

Queda por ver qué podría significar esto para cuestiones de importancia mundial como la unidad de la Unión Europea, la guerra en Ucrania y el futuro de la OTAN en Europa.

The Conversation

Matt Fitzpatrick recibe financiación del Australian Research Council.

– ref. Aunque no llegue a formar Gobierno, el partido ultraderechista AfD sacude el tablero de la política alemana – https://theconversation.com/aunque-no-llegue-a-formar-gobierno-el-partido-ultraderechista-afd-sacude-el-tablero-de-la-politica-alemana-291397

La importancia de Atapuerca en la evolución humana

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marina Lozano Ruiz, Profesora del grado de antropología, Universitat Rovira i Virgili; Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES)

Miguelón, el Cráneo 5. Es uno de los fósiles humanos más emblemáticos de Atapuerca. El descubrimiento de numerosos restos en la Sima de los Huesos convirtió el yacimiento en una referencia internacional. UtaUtaNapishtim/Wikimedia commons, CC BY-SA

Los yacimientos de la sierra de Atapuerca (Burgos) son muy conocidos tanto a nivel nacional como internacional. Pero ¿a qué se debe esta fama?

Durante mucho tiempo, la evolución humana se imaginó como una historia lineal, protagonizada por unas pocas especies que se sucedían unas a otras. Atapuerca ha ayudado a desmontar esa idea: nuestra evolución es una historia mucho más diversa, compleja y cambiante de lo que imaginamos durante décadas. Los hallazgos realizados allí han demostrado que Europa fue poblada mucho antes de lo que se creía, y que su historia estuvo marcada por una diversidad de grupos humanos. También han revelado además una especie hasta entonces desconocida, Homo antecessor, y evidencias de canibalismo entre las más antiguas conocidas.

En la Sima de los Huesos, más de 7 000 fósiles pertenecientes al menos a 29 individuos han convertido el yacimiento en una referencia mundial para estudiar a los antepasados de los neandertales. La UNESCO declaró Atapuerca Patrimonio Mundial en 2000, al considerar que alberga una de las evidencias más tempranas y abundantes de la presencia humana en Europa.

En esta pequeña sierra burgalesa se han encontrado restos humanos de cinco especies de homininos, miles de fragmentos de fauna y otras tantas herramientas líticas. En un solo lugar hemos podido reconstruir cómo era la vida en Europa durante la Prehistoria, desde hace más de un millón de años hasta hace unos 4 000 años.

Los hallazgos más antiguos

Los hallazgos en el nivel TD4 de la Gran Dolina y la Sima del Elefante, con una antigüedad de entre 1 y 1,3 millones de años, representan una de las evidencias más tempranas del poblamiento de Europa. Aunque sin duda, lo más espectacular de estos yacimientos son los restos humanos de Sima del Elefante: una mandíbula del nivel TE7 y un fragmento facial del nivel TE9, asignados a Homo affinis erectus

Mandíbula humana hallada en el nivel TE9 de la Sima del Elefante. Con más de un millón de años, fue una de las evidencias que adelantó considerablemente la presencia humana conocida en Europa occidental.
Wikimedia commons, CC BY-SA

Esto demuestra que los primeros homininos en poblar el continente europeo fueron poblaciones de un aspecto similar a los Homo erectus africanos. No obstante, los grupos que llegaron hasta Atapuerca tenían una tecnología bastante simple y aprovecharon los recursos disponibles en la sierra.

Homo antecessor y el canibalismo

Avanzando un poco en el tiempo, hay que hacer una parada obligatoria en el nivel TD6 de la Gran Dolina. Allí, desde hace unos años, se están encontrando restos de la especie Homo antecessor .

Nivel TD6 de Gran Dolina donde aparecen los restos de Homo antecessor
Marina Lozano Ruiz, CC BY-NC

Los restos de Homo antecessor aparecen muy fragmentados, lo que dificulta establecer el número de individuos representados. Sin embargo, el recuento más actual establece la presencia de unos 12 o 15 individuos. Todos ellos, niños y adultos, fueron víctimas de canibalismo, algo que sabemos gracias a las marcas de corte, golpes y mordeduras que muestran sus huesos. Es la evidencia más antigua documentada de esa conducta.

Su posición exacta en el árbol evolutivo humano sigue siendo objeto de debate. Durante años se propuso que podía ser un antepasado común de neandertales y Homo sapiens, pero actualmente existe bastante más cautela: su relación con otras poblaciones humanas antiguas continúa investigándose.

El descubrimiento de Homo antecessor en Atapuerca fue una de las primeras señales de que la historia humana en Europa era mucho más antigua y compleja de lo que se había supuesto: hace unos 800 000 años, grupos con un rostro sorprendentemente moderno ya habitaban la península ibérica.

Pre-neandertales en la Sima de los Huesos

Representación artística de los 17 cráneos encontrados en la Sima de los Huesos.
UtaUtaNapishtim/Wikipedia commons, CC BY

Otro yacimiento que ha proporcionado hallazgos sensacionales es la Sima de los Huesos. Aquí se han recuperado los restos de 29 individuos pre-neandertales que vivieron hace unos 400 000 años. Su nivel de conservación es asombroso y se han podido reconstruir hasta 17 cráneos bastante completos. En total, se han recuperado más de 7 600 huesos y dientes de esos individuos, lo que representa más del 90 % del registro mundial de la cronología en la que se inscriben.

piedra tallada en cuarcita roja
El bifaz de cuarcita rojiza conocido como Excalibur.
UtaUtaNapishtim/Wikipedia commons, CC BY-SA

En este yacimiento solamente se ha encontrado una herramienta de piedra: un bifaz apodado Excalibur. Una única herramienta y la ausencia total de restos de herbívoros indica que la Sima de los Huesos no era un espacio habitado. En cambio, creemos que era el lugar que ese grupo de pre-neandertales había elegido para depositar a sus congéneres fallecidos. Esto implica una de las conductas mortuorias más antiguas conocidas.

Para saber cómo vivían aquellos homininos hay que desplazarse hasta los yacimientos de Galería y el nivel TD10 de Gran Dolina. Allí, hemos hallado los vestigios de sus campamentos base en los que desarrollaron actividades de carnicería, trabajo de pieles y fabricación de herramientas.

Vista de la Trinchera de El Ferrocarril con los yacimientos de Galería y Gran Dolina (al fondo)
Marina Lozano Ruiz, CC BY-NC

Una de las especies humanas que más interés despierta, tanto entre investigadores como entre el público general, son los neandertales. En los yacimientos de Atapuerca hemos encontrado muy pocos restos humanos de neandertales: un fragmento de cráneo en la Cueva Fantasma, y un diente y una falange en la Galería de las Estatuas.

Yacimiento de Cueva Fantasma.
Marina Lozano Ruiz, CC BY-NC

A pesar de los pocos restos humanos encontrados, en esos yacimientos están los vestigios de la fauna que consumían y de sus herramientas. Además, sabemos que los neandertales ocuparon las cuevas de la sierra y se movieron por sus alrededores. Yacimientos como Hotel California, Fuente Mudarra y Hundidero muestran que tenían talleres y pequeños campamentos por todo el territorio.

El hallazgo de restos del Paleolítico superior

La ausencia de restos del Paleolítico superior era una de las grandes lagunas de Atapuerca. Sin embargo, justamente en la campaña de este verano se han identificado niveles de esa cronología en el yacimiento de la Cueva de El Mirador. Estamos seguros de que en las próximas campañas arqueológicas vamos a poder llenar más este vacío.

En este recorrido por la sierra hay que dar un salto cronológico desde el Paleolítico medio hasta el Neolítico y la Edad del Bronce. En El Portalón de Cueva Mayor hay que destacar el enterramiento de un individuo infantil que murió a causa de diversas enfermedades metabólicas causadas por la carencia de algunos nutrientes. En la Cueva de El Mirador se ha encontrado el enterramiento colectivo de una treintena de personas de todas las edades y otro conjunto con los restos de individuos. Algunos muestran, de nuevo, evidencias de canibalismo, aunque en esta ocasión creemos que corresponde a una estrategia de guerra.

La fama e importancia de los yacimientos de la sierra de Atapuerca está más que justificada por todos estos hallazgos. El trabajo de investigación, publicación y difusión de los resultados de los numerosos investigadores e investigadoras que trabajamos allí lo ha hecho posible. A pesar de que los restos encontrados hasta el momento han permitido conocer muchos aspectos de la vida de nuestros antepasados, todavía quedan muchas preguntas por responder y esperamos que esos yacimientos nos sigan sorprendiendo.

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Marina Lozano Ruiz recibe fondos de Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades_ PID2024-156477NB-C31.

– ref. La importancia de Atapuerca en la evolución humana – https://theconversation.com/la-importancia-de-atapuerca-en-la-evolucion-humana-289513

Melitón Manzanas y el Tercer Reich: mito y realidad del policía objetivo de ETA

Source: The Conversation – (in Spanish) – By David Mota Zurdo, Profesor Titular de Historia Contemporánea, Universidad de Valladolid

Melitón Manzanas. Archivo General del Ministerio del Interior (AGMI). Dirección General de la Policía, Expediente Melitón Manzanas González, nº 6098.

Inspector jefe de la Brigada de Investigación Social (BIS) en San Sebastián, Melitón Manzanas (1909-1968) fue un victimario-víctima: un torturador reconocido y la primera víctima mortal premeditada de ETA. Décadas antes de que la organización terrorista lo asesinara en la puerta de su casa en agosto de 1968 estuvo relacionado con agentes y colaboracionistas del Tercer Reich.

Manzanas fue un agente que en su carrera profesional utilizó la tortura en sus interrogatorios, que practicó trato vejatorio a sus detenidos y que empleó métodos violentos para obtener confesiones.

En 1939 entró en el Cuerpo de Investigación y Vigilancia (CIV) –que desde 1941 pasó a llamarse Cuerpo General de Policía (CGP)–. A partir de entonces, su trabajo se concentró en vigilar la frontera en Irún, evitar el contrabando, obstaculizar y perseguir al maquis comunista y frenar cualquier tipo de actividad de oposición a la dictadura.

En los años finales de su vida encabezó una importante campaña de detenciones y represión contra miembros de Comisiones Obreras, Euzko Gaztedi –las juventudes del PNV– y ETA, la organización terrorista. Esta última lo asesinó el 2 de agosto de 1968.

La semilla del monstruo

Para justificar su asesinato, las entonces cabeceras del nacionalismo vasco radical, entre ellas Gudari y Zutik, recogieron testimonios sobre sus acciones vejatorias, incidiendo en su perversión, sentimiento antinacionalista vasco y vínculos con la Alemania nazi. De ese modo, su leyenda negra aumentó.

Durante el proceso de Burgos de 1970, donde se juzgó a los responsables de su muerte, la abogada Gisèle Halimi trabajó en dar a conocer el juicio en la esfera pública y editó un libro titulado Le Procès de Burgos (1971), con prefacio de Jean-Paul Sartre. Asesorados por el miembro de ETA José Antonio Etxebarrieta, introdujeron detalles escabrosos al currículum de Manzanas y aseguraron que durante la Segunda Guerra Mundial había colaborado con la Gestapo en “operaciones de caza” a republicanos españoles en el sur de Francia.

De súbito, estas aseveraciones sobre su vinculación con la policía política alemana pasaron al imaginario colectivo, al punto de que diferentes autores las han ido reproduciendo acríticamente sin aportar una sola prueba, equiparándolo incluso a Pedro Urraca Rendueles, apodado “el cazador de rojos”.

Veamos, pues, qué hay detrás de todo ello.

El informador Manzanas

Uno de sus primeros destinos como policía fue la comisaría de Irún, un lugar estratégico durante la guerra mundial. Allí, desde 1939, siendo agente de bajo rango (tercera clase) se dedicó a labores de información en la frontera, controlando la aduana y persiguiendo el contrabando.

En la década de 1940, el agente Juan García Herrero (alias T-12), del Servicio de Inteligencia del Gobierno Republicano en el exilio (SIGR), señaló que colaboraba con la Segunda Bis (la inteligencia militar franquista), informando sobre movimientos de mercancías y personas, incluso facilitando entradas y salidas de individuos.

Entre contrabando y represión

Durante la década de 1940, Manzanas se dedicó, como decíamos, a impedir el estraperlo (de mercancías, propaganda, personas…) que introducían passeurs como Timoteo Plaza y Florentino Goikoetxea, colaboradores a su vez de distintas redes de evasión y organizaciones de información republicanas.

La Segunda Bis conoció estos movimientos, y por eso organizó grupos de colaboradores para tareas de vigilancia en distintos puntos de la frontera hispanofrancesa. Esos grupos estuvieron integrados en gabinetes de información de diferentes comisarías de la zona; entre ellas, Irún, donde precisamente Melitón Manzanas realizó redadas.

Una de ellas se produjo el 19 de abril de 1942, que condujo a la captura del contrabandista Manuel Iturrioz, colaborador de la Red Comète, la organización de evasión franco-belga que evacuó a combatientes aliados perseguidos por los nazis. Según las fuentes consultadas, el policía José Bazán y Manzanas lo interrogaron y torturaron durante tres días.

En julio de ese año ascendió a agente de segunda clase. A partir de entonces, se consolidó su perfil de policía que hacía uso de métodos execrables para obtener información. El SIGR así lo reflejó en un dosier de abril de 1946: Manzanas era “uno de los funcionarios que más se han destacado por su crueldad y persecuciones. Es hoy el hombre de confianza de Julio Ortega Tercero y el jefe visible del Segundo Bis”.




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La sombra de la Gestapo

Ese perfil coincidió con las valoraciones que de él hizo el Servicio Vasco de Información (SVI), la organización de espionaje del Gobierno vasco en el exilio. Gracias a la desclasificación de documentos que, periódicamente, realiza el Departamento de Estado en los Archivos Nacionales de Estados Unidos (NARA) se han obtenido informes que vinculan a Manzanas con la Gestapo y miembros del Tercer Reich.

Se trata de una serie de dosieres que realizó el SVI para la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), la agencia de inteligencia estadounidense previa a la CIA, en el marco de Safehaven (1944-1948), la operación que pusieron en marcha los aliados para seguir los bienes y personas vinculadas con el Tercer Reich.

En uno de ellos se indica que Manzanas y los agentes Máximo Palenciano, José Bazán y Juan Marcos trabajaron “con especial fervor a favor de los alemanes, cumpliendo órdenes de la Gestapo” y prestaron “grandes servicios” durante la ocupación de Francia.

La información, aunque escueta, es sugerente, pues está vinculada a los mecanismos que utilizó la Alemania nazi para soslayar la guerra económica de la que, por otro lado, participaban –por conveniencia, sintonía ideológica u obligación– funcionarios, empresarios y, en general, buena parte del régimen franquista.

Hay más referencias. En otro de los documentos se profundiza en el papel de Manzanas, al que se señala como “hombre de confianza” del agente Heinrich Bauer. Este era el alias del colaboracionista belga Georges-Henri Delfanne, conocido popularmente como Masuy, dedicado al expolio de bienes robados a judíos en la Europa ocupada.

La prueba documental

Estas aportaciones documentales, que forman parte de un trabajo más amplio titulado Melitón Manzanas González. Trayectoria de un victimario del franquismo y víctima de ETA (1909-1968), permiten acercarnos al papel que pudo desempeñar Manzanas en la Segunda Guerra Mundial desde las fuentes de archivo. Según estas, participó en las acciones de la policía política alemana –aunque no sabemos exactamente cómo– y colaboró en redes de expolio de bienes y obras de arte de miembros del Tercer Reich, sin tampoco saber exactamente de qué modo participó de ella.

Por eso, que solo dispongamos de estas fuentes, y que además las pesquisas realizadas en los archivos alemanes no hayan dado resultados, impide afirmar con contundencia que el contenido vertido por la prensa del exilio nacionalista vasco radical, al que aludíamos al inicio, fuera completamente fiable.

Porque las evidencias se basan en datos obtenidos por el SVI, una red que pudo señalarle por múltiples motivos. Por el momento, con arreglo a las fuentes, solo podemos asegurar que el SVI fue la organización que, en primera instancia, señaló a Manzanas como colaborador de la Gestapo y que, asimismo, fueron miembros de esa red los que filtraron esa información a la prensa nacionalista vasca radical que, años más tarde, con su muerte, hizo hincapié en su papel de colaborador nazi.

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David Mota Zurdo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Melitón Manzanas y el Tercer Reich: mito y realidad del policía objetivo de ETA – https://theconversation.com/meliton-manzanas-y-el-tercer-reich-mito-y-realidad-del-policia-objetivo-de-eta-284796

Comedores escolares saludables y sostenibles: ¿qué hace falta para que se pueda cumplir la ley?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Eva Parga Dans, Científica Titular, Instituto de Productos Naturales y Agrobiología (IPNA-CSIC)

Robert Kneschke/Shutterstock

La vuelta al cole coincide este año en España con la entrada en vigor de nuevas reglas estatales sobre alimentación escolar. Pero entre lo que establece una norma y lo que ocurre cada día en una cocina escolar hay una distancia considerable.

En el curso 2023-24, 2 368. 824 estudiantes utilizaron el comedor escolar en España, esto es, el 29,6 % del alumnado. Ese curso, los hogares destinaron 2 721 millones de euros –809 euros por usuario– a estos servicios. Además de alimentar, su funcionamiento condiciona la conciliación familiar y la organización cotidiana de la comunidad escolar.

Pese a estas cifras, el comedor ocupa un lugar secundario en el debate educativo. Se habla de menús, becas o contratos, pero menos de cubrir bajas, tramitar pedidos, reparar equipos, adaptar dietas o atender reclamaciones. Estas tareas pueden recaer sobre equipos directivos y docentes y suelen hacerse visibles cuando algo falla.




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Una norma no se aplica sola

El Real Decreto 315/2025 exige menús saludables y sostenibles, supervisión nutricional, alimentos frescos y de temporada, reducción de residuos y adaptación a necesidades específicas. El reto es convertir estas reglas en rutinas viables en centros muy diferentes.

Las comunidades autónomas organizan el servicio y cada escuela asume un grado distinto de responsabilidad. En nuestro proyecto de investigación en marcha detectamos un problema central: no basta con fijar requisitos. Los centros necesitan apoyo institucional, recursos y capacidad para resolver incidencias. Además, esas necesidades cambian según la forma de gestionar el comedor.

Distintos modelos, distintas necesidades

Para observar cómo se traduce esta diversidad en la práctica, en el marco de un proyecto de investigación todavía en curso elaboramos un censo de los 244 centros con comedor de Tenerife, obtuvimos 133 respuestas válidas a una encuesta y entrevistamos a profesionales de 14 escuelas. Participaron centros públicos, concertados y privados, rurales y urbanos.

Comparamos cocina propia, comida preparada fuera y transportada, y cocina situada en el colegio pero gestionada por una empresa. El 72 % de los equipos directivos calificó el esfuerzo como alto o muy alto y el 80 % consideró insuficiente el apoyo institucional. El patrón fue parecido entre centros de distinta titularidad y entre escuelas rurales y urbanas.

No encontramos un modelo ganador. Cocinar en el centro exige más trabajo, pero proporciona mayor control. El cáterin descarga algunas tareas, pero aumenta la dependencia del proveedor y no elimina la responsabilidad escolar.




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Cocinar aporta control, pero exige recursos

En los centros con cocina propia, el 91 % señaló un esfuerzo alto o muy alto. En estos casos, la escuela participa en sustituciones, compras, averías, pagos y cumplimiento de las normas.

Una docente recién llegada, por ejemplo, se convirtió en la encargada realizar los pedidos del comedor. Una directora, desbordada por la rotación del personal y las tareas administrativas, lo resumió así: tenían “un comedor con un colegio, en vez de un colegio con un comedor”.

A cambio, estos centros describieron mayor capacidad para adaptar el servicio y resolver imprevistos. Solo el 5 % manifestó insatisfacción, frente al 14 % de los que recibían comida transportada.

Externalizar reduce tareas, pero no la responsabilidad

Con el cáterin transportado, el esfuerzo alto descendió al 59 %. La producción, las compras y parte de la gestión del personal pasan a la empresa. En España, el 80 % de los comedores está gestionado por empresas de restauración.

Sin embargo, el centro continúa comprobando entregas, supervisando la calidad, atendiendo a las familias y reclamando soluciones. En algunos centros, el número de raciones era cerrado y el alumnado no podía repetir. Una cocina propia podía preparar algo adicional si un niño llegaba con hambre, una flexibilidad importante para el alumnado vulnerable.

No comparamos la calidad nutricional, sino la organización y la respuesta ante imprevistos. En escuelas pequeñas o rurales también puede resultar difícil encontrar una empresa de cátering dispuesta a prestar el servicio.

‘Ecocomedores’: un botón de muestra

La distancia entre los objetivos y su aplicación también aparece en Ecocomedores de Canarias. Este programa creado en 2013-2014, promueve productos ecológicos, locales y de temporada. En el curso 2025-2026 reunió 190 ecocomedores y 36 000 comensales. Desde 2024-2025, los comedores de centros escolares públicos de gestión directa deben pertenecer al programa; los de gestión contratada pueden solicitar su adhesión.

Las entrevistas muestran obstáculos concretos. Un centro no hacía determinados pedidos porque carecía de despensa y el reparto era semanal. En otro, podían solicitar diez kilos de calabaza y recibir cinco. Algunas entregas llegaban hacia las once, demasiado tarde para preparar el almuerzo.

Mesa de comedor escolar preparada con bandejas azules, vasos y porciones de sandía antes del servicio.
Mesa preparada antes del servicio en uno de los comedores escolares estudiados en Tenerife.
María Abenia / Proyecto de investigación sobre comedores escolares

Vemos así como el compromiso con la alimentación sostenible no se puede llevar a la práctica sin que se cumplan unas condiciones mínimas: capacidad de almacenamiento, entregas previsibles, personal suficiente y coordinación.




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Qué necesitan los centros para cumplir la ley

En primer lugar, hay que reconocer el comedor como infraestructura educativa. En la práctica, esto supondría incluir personal, sustituciones, mantenimiento y tiempo de coordinación en la planificación y los presupuestos ordinarios del sistema.

En segundo lugar, el apoyo institucional debe adaptarse al modelo. Las cocinas propias necesitan personal estable, sustituciones rápidas, equipamiento y asesoramiento. Los centros con cáterin necesitan contratos claros, indicadores de calidad y procedimientos ágiles para reclamar.

En tercer lugar, es necesario alinear responsabilidad, capacidad de decisión y recursos. Si una escuela debe garantizar el servicio, necesita vías rápidas para cubrir una baja, reparar un equipo, realizar una compra urgente o exigir una solución al proveedor. Esta autonomía debe estar respaldada por recursos y protocolos claros.

Por último, hay que evaluar la aplicación de la norma, no solo su cumplimiento formal. Además de los menús, deberían medirse retrasos, productos que no llegan, averías, rotación laboral, suficiencia de las raciones, horas de gestión y tiempo de resolución de las incidencias. Un menú puede incluir alimentos frescos y de temporada sobre el papel, pero no servirse como estaba previsto si parte del pedido llega tarde o el centro no puede almacenarlo.

Las reglas no se aplicarán desde el Boletín Oficial del Estado, sino en cocinas, despachos y comedores concretos. Cualquier modelo puede fallar si depende del trabajo invisible de docentes y equipos directivos. La diferencia no está solo entre cocinar dentro o contratar fuera, sino en disponer de apoyo, recursos y capacidad para tomar decisiones.

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Eva Parga Dans recibe financiación de Fundación CajaCanarias y Fundación Bancaria “la Caixa” a través del proyecto “La desigualdad social a través de los comedores escolares: comprendiendo y mitigando el impacto en la infancia y adolescencia en las Islas Canarias” (ADESCAN, referencia 2024POB01). Las entidades financiadoras no participaron en el diseño del estudio, la recogida o el análisis de los datos, su interpretación ni la preparación de este artículo.

– ref. Comedores escolares saludables y sostenibles: ¿qué hace falta para que se pueda cumplir la ley? – https://theconversation.com/comedores-escolares-saludables-y-sostenibles-que-hace-falta-para-que-se-pueda-cumplir-la-ley-289901

Cuando una persona se convierte en ‘sticker’: ¿es legal compartir su imagen?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pere Simón, Profesor Titular de Derecho Constitucional, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja ; Universitat de Girona

Liderina/Shutterstock

Un niño pone una cara graciosa. Alguien le hace una fotografía con el móvil, recorta el fondo y crea un sticker para WhatsApp. Primero circula entre cuatro amigos. Después llega al grupo de clase y termina almacenado en decenas, centenas o miles de teléfonos. Personas que ni siquiera conocen al protagonista utilizan su cara para expresar ternura, sorpresa, enfado o, simplemente, para sacarnos una sonrisa.

La escena resulta cada vez más habitual. Y plantea una pregunta que pocas veces nos hacemos antes de pulsar “enviar”: ¿podemos convertir la imagen de otra persona en una broma y difundirla sin su consentimiento?

La respuesta jurídica es bastante menos divertida que el sticker.

La cara es un dato personal

Resulta que una fotografía en la que una persona resulta identificada o identificable se considera dato personal, protegido por el Reglamento General de Protección de Datos.

Por eso, hacer una fotografía, guardarla, modificarla, recortarla para fabricar un sticker y, posteriormente, compartirla son operaciones que constituyen un tratamiento de datos personales. Que la imagen se transforme no hace desaparecer esta protección. De hecho, una persona puede seguir siendo identificable por su rostro, gestos, vestimenta, entorno o porque quienes reciben el archivo saben de quién se trata.

Un caso real entre menores

La cuestión ha dejado de ser teórica y ha causado lesiones del derecho a la propia imagen y el derecho a la intimidad en situaciones comunes que se producen en cualquier grupo de adolescentes, tal y como ha analizado la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD). En un caso reciente, un menor fotografió a otro durante una clase. La imagen acabó difundiéndose por WhatsApp y después se creó con ella un meme o sticker compartido en distintos grupos. El menor afectado había pedido expresamente que borraran su fotografía.

La respuesta de la AEPD fue especialmente significativa. Por un lado, considera infracción grave utilizar el rostro de un menor para crear un emoticono sin la autorización de sus padres. Por ello, determinó que se trataba de un tratamiento de datos personales sin consentimiento ni base jurídica legítima. Sin embargo, finalmente archivó el procedimiento, teniendo en cuenta que el responsable también era menor de 14 años cuando ocurrieron los hechos.

Eso sí, en paralelo, este organismo elevó a definitiva la medida que había adoptado provisionalmente: ordenó retirar de WhatsApp la fotografía y el sticker y exigió, además, que se evitara, en la medida en que lo permitiera el estado de la tecnología, que el mismo usuario u otros pudieran volver a subir copias o réplicas exactas.

Si el responsable hubiera sido mayor de 14 años, podría haber sido sancionado administrativamente, incluso con una multa económica cuya cuantía dependerá de la gravedad y circunstancias del caso. Además, en caso de ser un menor –entre 14 y 18 años– sus padres o tutores responderían solidariamente del pago de esa multa.

¿Está prohibido enviar cualquier foto por WhatsApp?

La normativa de protección de datos contiene la denominada excepción doméstica, que permite el tratamiento de datos realizado por personas en actividades particulares o domésticas.

Eso significa que el intercambio privado de fotografías entre familiares o amigos normalmente queda fuera del régimen general de protección de datos. Aun así, enviarlas por WhatsApp no equivale automáticamente a “puedo hacer lo que quiera con la imagen”.

Cuanto más se amplía el círculo de difusión, menor relación existe entre quienes reciben la imagen y la persona fotografiada, especialmente cuando el contenido salta a redes sociales, alcanza una difusión indeterminada o se viraliza. Entonces, es más difícil justificar que sea una actividad estrictamente doméstica.

Violación del derecho a la propia imagen

El artículo 18 de la Constitución reconoce el derecho a la propia imagen, desarrollado por la Ley Orgánica 1/1982, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Utilizar la imagen de una persona sin autorización puede constituir una intromisión ilegítima, al margen de que la conducta no encaje plenamente en lo previsto en la normativa de protección de datos.

La protección es todavía más intensa cuando hablamos de menores. Nuestro ordenamiento obliga a preservar su interés superior, su intimidad y su imagen frente a actuaciones realizadas en redes sociales, aplicaciones de mensajería y otros servicios digitales.

Por lo tanto, una broma puede tener consecuencias jurídicas distintas según las circunstancias: quién crea el sticker, de dónde obtiene la fotografía, quién aparece, qué edad tiene, a cuántas personas se envía, si se publica en abierto y si el contenido resulta vejatorio o humillante, o forma parte de una situación de acoso.

Tampoco basta con decir que ya estaba disponible en internet. Que una fotografía haya sido publicada en una red social no significa que pueda reutilizarse para cualquier finalidad. Subir una imagen a un perfil no equivale a consentir su transformación en meme, su circulación en grupos de mensajería o su uso humorístico o sexual por parte de desconocidos.

Cuando dejamos de ver a la persona

El fenómeno de los stickers en las plataformas de mensajería instantánea plantea un problema previo al jurídico. La digitalización facilita una peculiar cosificación de la identidad, puesto que una fotografía se separa de su contexto, se recorta y se transforma en objeto comunicativo. Quien la recibe puede desconocer quién es esa persona, cómo se obtuvo la imagen o si dio permiso para su utilización.

El protagonista deja de ser, a ojos de quienes comparten el archivo, un niño, un compañero de clase o simplemente alguien con derecho a decidir sobre su imagen. Se convierte en una “pegatina” graciosa.

Ahí reside una de las paradojas de nuestra comunicación digital. La tecnología hace extraordinariamente sencillo copiar, modificar y reenviar la imagen de una persona, pero esa facilidad técnica no elimina sus derechos. El gesto dura apenas un segundo; la circulación de la imagen puede durar años.

Antes de convertir una cara real en un emoticono y antes de compartirlo, conviene recordar algo sencillo: detrás sigue habiendo una persona. Y, cuando se trata de un menor, lo que parece una broma privada puede convertirse en una huella digital negativa que nunca pidió tener y que puede condicionar o hipotecar su futuro.

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Pere Simón no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Cuando una persona se convierte en ‘sticker’: ¿es legal compartir su imagen? – https://theconversation.com/cuando-una-persona-se-convierte-en-sticker-es-legal-compartir-su-imagen-290482

¿Se está mudando el pulpo gallego al Reino Unido?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antonio Figueras Huerta, Profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC)

Un pulpo común (_Octopus vulgaris_). MattiaATH/Shutterstock

En mayo de 2025, un arrastrero de Newlyn, en el condado de Cornualles (Inglaterra), descargó 20 toneladas de pulpo común en una sola jornada. Semanas después, otro patrón desembarcaba más de 30 toneladas toneladas en un solo día. En el conjunto de la temporada, la flota del suroeste británico descargó más de 1 200 toneladas de una especie que allí, hasta hace nada, era una rareza: las capturas de 2025 fueron casi 65 veces superiores a la media en años anteriores.

En todo 2025, los pescadores del suroeste de Inglaterra vivieron el mayor boom de pulpo en los últimos 75 años. Mientras, un año antes, las lonjas gallegas tocaban mínimos históricos. En Galicia, las capturas de pulpo de 2024 fueron las más bajas en 25 años, apenas 1 180 toneladas en lonja, y la facturación se desplomó respecto a los buenos años de la década anterior.

¿Qué relación guardan los dos hechos? Son dos titulares simultáneos, opuestos y perfectos para un relato sencillo: el pulpo se escapa de Galicia. Huye de un Atlántico gallego que se calienta y encuentra refugio en aguas británicas que le resultan acogedoras. Es una historia limpia, intuitiva y… falsa.

Por qué la migración no cuadra

El pulpo común (Octopus vulgaris) es un animal de fondo, de vida corta (uno o dos años) y sedentario en su fase adulta. No protagoniza migraciones oceánicas de largo recorrido. La conexión entre poblaciones distantes no la hacen los adultos nadando, sino las larvas, que pasan semanas o meses a la deriva en el plancton antes de asentarse.

Pulpo común (Octopus vulgaris).
Albert Kok / Wikimedia Commons., CC BY

Cuando el equipo de la Marine Biological Association, la Universidad de Plymouth y el Plymouth Marine Laboratory reconstruyeron el origen del fenómeno británico, encontraron dos cosas mucho más cercanas. La primera: el pulpo común se está reproduciendo en las propias aguas británicas, con ejemplares juveniles que aparecen en las nasas. La segunda: los modelos de corrientes y las medidas de salinidad apuntan a un aporte de larvas desde las islas del Canal y el norte de Francia, en particular, tras un gran episodio en la isla de Guernsey impulsado por vientos persistentes del este, en 2024.

Lo que sí comparten los dos mares

Que no haya migración no significa que no haya conexión. Un mismo fenómeno climático produce efectos opuestos en dos biomas –ecosistemas característicos de una zona biogeográfica– locales distintos. El elemento común es la temperatura.

El boom británico no es un hecho aislado: es apenas el cuarto gran episodio de este tipo en 125 años (los anteriores fueron en 1899-1900, 1932-33 y 1950-51). Y todos coincidieron en inviernos y aguas anormalmente cálidas.

Lo que ha cambiado no es que el calor favorezca al pulpo, sino que ese calor ha dejado de ser excepcional. El canal de la Mancha ha registrado veranos clasificables como olas de calor marinas. Y, en un mar más templado, las larvas sobreviven al invierno, los adultos crían y una reproducción explosiva convierte una ventana favorable en una avalancha.

En Galicia, el mismo Atlántico que se calienta juega otra partida. Aquí el pulpo no se marcha, pero tampoco cría, o los juveniles mueren. Y la temperatura no es la única palanca. Los científicos del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo insisten en un factor que rara vez llega a los titulares: el afloramiento, ese ascenso de aguas profundas, frías y ricas en nutrientes que sostiene la productividad de las rías. Cuando el afloramiento y la salinidad se desajustan, el ciclo reproductivo del pulpo se resiente, porque es una especie muy sensible a las condiciones del agua.

Los mares europeos se reordenan

Conviene desconfiar de las correlaciones demasiado bonitas. Si el declive gallego y el auge británico fueran las dos caras de la misma moneda, deberían moverse en espejo año tras año. No lo hacen: en 2025, mientras el Reino Unido registraba su récord, Galicia empezaba a hablar de recuperación.

La lección para entender lo que ocurre en el Atlántico nororiental no es “el pulpo emigra al norte”, sino algo menos vistoso y más inquietante: el mismo cambio climático que perjudica a una especie en un extremo del mapa puede hacerla prosperar en otro.

Sin embargo, en el suroeste británico, ese éxito tiene un reverso amargo: los pulpos merman las poblaciones de bueyes de mar, bogavantes y vieiras, de las que dependen otras flotas. Por eso, para muchos pescadores, la bonanza ya se ha convertido en una pérdida.

No sabemos si el episodio británico será un pico pasajero, como los tres anteriores, o el primer capítulo de una presencia estable. Tampoco sabemos si Galicia volverá a sus buenas campañas de pulpo o si su declive es estructural. Lo que la evidencia sí deja claro es que los mares europeos se están reordenando ante nuestros ojos, especie por especie. La próxima sorpresa vendrá, como esta, disfrazada de coincidencia.

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Antonio Figueras Huerta no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Se está mudando el pulpo gallego al Reino Unido? – https://theconversation.com/se-esta-mudando-el-pulpo-gallego-al-reino-unido-290644

¿Qué significa hoy llegar a ser mujer?: la vigencia de Simone de Beauvoir 40 años después

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Aroa Martínez García, PDI Universidad de La Rioja – Igualdad de Género, Universidad de La Rioja

En redes sociales, hablar de igualdad de género es cada vez más habitual. Pero la expresión no siempre significa lo mismo para todo el mundo. De hecho, diversos estudios apuntan a una paradoja llamativa: una parte importante de la juventud considera que la igualdad ya está conseguida, mientras siguen presentes desigualdades y estereotipos en la vida cotidiana.

Cuatro décadas después de la muerte de Simone de Beauvoir, su pensamiento sigue ofreciendo una clave fundamental para entender este fenómeno.

Portada de El segundo sexo, de Simone de Beauvoir.
Portada de la primera edición de El segundo sexo, de Simone de Beauvoir.
Wikimedia Commons

En El segundo sexo, Beauvoir formuló una de las ideas más influyentes del siglo XX: “no se nace mujer, se llega a serlo”. Con esta afirmación, cuestionó la idea de que las diferencias entre hombres y mujeres fueran naturales o inmutables y planteó que el género es el resultado de un proceso social, cultural e histórico.

Esta idea ha marcado profundamente disciplinas como la sociología, la educación o la teoría feminista, al permitir analizar cómo se construyen las desigualdades a través de normas, roles y expectativas. No se trataba solo de describir una realidad, sino de ofrecer herramientas para interpretarla críticamente.

La igualdad percibida frente a la igualdad real

Pero hay un problema. La vigencia de este planteamiento se hace especialmente evidente cuando se observa la realidad actual. Las investigaciones recientes sobre la juventud universitaria española muestran que, aunque existe un amplio consenso en torno a la importancia de la igualdad de género, también se detectan percepciones distorsionadas sobre su grado de consecución.

En nuestra investigación con alumnado universitario español, basada en una muestra de 1 460 estudiantes, más del 60 % considera que la igualdad entre hombres y mujeres está “prácticamente conseguida” en España. Sin embargo, cuando se analizan dimensiones concretas –como los estereotipos, las relaciones interpersonales o las expectativas sociales– aparecen contradicciones que evidencian la persistencia de desigualdades más sutiles.

Por ejemplo, aunque la mayoría del estudiantado rechaza abiertamente afirmaciones sexistas tradicionales, siguen apareciendo formas más discretas de desigualdad: desde la distinta valoración de comportamientos en hombres y mujeres hasta la normalización de ciertos roles en las relaciones afectivas. Lo relevante es que estas dinámicas no siempre se perciben como problemáticas, y esto dificulta su identificación y transformación.

Estos resultados, recogidos tanto en nuestro artículo Percepción de la juventud española sobre la igualdad de género como en un estudio sobre las dimensiones del concepto de igualdad desde una perspectiva coeducativa, apuntan a una idea clave: la igualdad formal no implica necesariamente igualdad real.

Lo que Beauvoir ya había explicado

Aquí aparece una clave fundamental. Esta distancia entre igualdad percibida y desigualdad cotidiana conecta directamente con el planteamiento de Beauvoir. Si el género es una construcción social, también lo son las percepciones sobre la igualdad. No basta con que existan leyes que reconozcan derechos iguales: es necesario analizar cómo se siguen construyendo identidades, roles y relaciones en la vida diaria.

Un ejemplo muy visible aparece en redes sociales. Es frecuente encontrar contenidos en los que se reivindica la igualdad de género –por ejemplo, mensajes virales en TikTok o Instagram– mientras que, en esos mismos espacios, se reproducen estereotipos tradicionales: desde la hipersexualización de las mujeres hasta la normalización de ciertos roles diferenciados en relaciones de pareja. Incluso en debates aparentemente igualitarios es habitual que se cuestione o minimice la desigualdad con argumentos como “eso ya no pasa” o “ahora los hombres están más discriminados”.

Además, los propios algoritmos de estas plataformas tienden a amplificar contenidos que generan interacción, lo que en ocasiones favorece la difusión de discursos polarizados o simplificados sobre la igualdad. Esto contribuye a reforzar percepciones sesgadas y a consolidar narrativas que no siempre se corresponden con la realidad social.

Adolescentes felices que caminan juntas en el parque.

Pizel_Shot/Shutterstock

Lo que muestran estas dinámicas es algo clave: los discursos de igualdad conviven con prácticas que siguen reproduciendo diferencias de género. Y es precisamente aquí donde el pensamiento de Beauvoir sigue siendo especialmente útil.

Nuevas resistencias, viejos debates

A esta complejidad se suma la aparición, especialmente en entornos digitales, de discursos que cuestionan o relativizan la desigualdad de género. Este fenómeno, a menudo interpretado como una reacción o backlash, pone de manifiesto que los avances en igualdad no son lineales ni irreversibles.

Lejos de ser un debate superado, la igualdad de género sigue siendo un terreno en disputa, donde conviven avances normativos, transformaciones culturales y resistencias activas. En este sentido, la sensación de que la igualdad ya está conseguida puede funcionar, paradójicamente, como un obstáculo para seguir avanzando.

Pensar el presente con herramientas del pasado

En este contexto, recuperar el pensamiento de Beauvoir no es un ejercicio conmemorativo, sino una herramienta para interpretar el presente. Su aportación más duradera no fue solo denunciar la desigualdad, sino mostrar cómo se construye y se reproduce socialmente.

Cuatro décadas después de su fallecimiento, su legado sigue vigente porque nos obliga a ir más allá de las apariencias. Y la pregunta sigue siendo incómoda: si la igualdad parece asumida, ¿por qué sigue sin ser plenamente real?

The Conversation

Aroa Martínez García no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Qué significa hoy llegar a ser mujer?: la vigencia de Simone de Beauvoir 40 años después – https://theconversation.com/que-significa-hoy-llegar-a-ser-mujer-la-vigencia-de-simone-de-beauvoir-40-anos-despues-281453