¿Dónde están las geólogas y paleontólogas en los libros divulgativos?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Dánae Sanz Pérez, Investigadora postdoctoral en Paleontología, Universidad Complutense de Madrid

Ilustración de las tres geólogas de países hispanohablantes mencionadas en los libros de divulgación analizados. De izquierda a derecha: Adriana Ocampo (Colombia), Carmina Virgili (España) y María Fernanda Campa Uranga (México). Dánae Sanz Pérez.

Marie Curie, Rosalind Franklin o Jane Goodall forman parte del imaginario colectivo cuando pensamos en mujeres científicas. Sus historias aparecen en libros, documentales y materiales educativos de todo el mundo. ¿Pero a cuántas geólogas o paleontólogas podríamos nombrar?

La dificultad no se debe a que no existan. A través del tiempo, mujeres de todo el mundo han realizado contribuciones fundamentales para comprender el pasado de la Tierra, los procesos que la modelan y la evolución de la vida en nuestro planeta. Sin embargo, sus nombres rara vez llegan al público general.

Es un hecho con implicaciones más allá de la mera curiosidad estadística, si tenemos en cuenta que la divulgación científica es un puente entre la ciencia y la comunidad. No solo acerca el conocimiento al público, también define qué historias se cuentan, qué referentes se visibilizan y, finalmente, a quiénes reconocemos como protagonistas de los avances científicos.

Es importante, entonces, que los contenidos que se comunican sean inclusivos y representen la diversidad de voces que conforman la ciencia. No obstante, los resultados de nuestro estudio muestran que la representación de las científicas en los principales libros de divulgación está marcada por fuertes desequilibrios disciplinarios, geográficos y lingüísticos.

Ciencia contada desde una mirada poco realista

En nuestra investigación, identificamos 194 científicas de 18 disciplinas diferentes, aunque no todas ocupaban el mismo espacio.

La medicina, la biología, la astronomía y las matemáticas concentran cerca de la mitad de los nombres presentes en los libros analizados. En cambio, en disciplinas como la geología y la paleontología apenas aparecen: para ser exactos, solo había 14 geólogas y tres paleontólogas.

La situación es especialmente llamativa en paleontología. La mayoría de los libros recurren a una misma figura: Mary Anning (1799-1847), conocida en todo el mundo por sus importantes hallazgos de los lechos marinos del período Jurásico en la localidad inglesa Lyme Regis, donde vivía. Su importancia histórica es indiscutible, pero una disciplina no puede resumirse en un solo nombre.

Otras investigadoras cuyos trabajos han sido trascendentales para la ciencia apenas se citan o están completamente ausentes. Por ejemplo, ninguno de los libros mencionó a Tilly Edinger, pionera del estudio de los cerebros fósiles o paleoneurología; a Elisabeth Vrba, reconocida por sus estudios que trasformaron la comprensión de la evolución, o a Mary Leakey, responsable de algunos de los hallazgos más importantes sobre evolución humana del siglo XX.

El idioma también marca diferencias

Los desequilibrios en la representación no afectan solo a las disciplinas. También encontramos un claro sesgo geográfico. Así, la mayoría de las científicas destacadas en los libros de divulgación provienen de países angloparlantes –Estados Unidos y el Reino Unido–. Solo el 5,7 % procede de países hispanohablantes.

Esta concentración geográfica refuerza la idea de que el conocimiento científico solo se genera en ciertas regiones y en determinados idiomas. Además, limita la diversidad de referentes disponibles para niñas y jóvenes, dificultando que encuentren modelos cercanos a su realidad cultural, lingüística o geográfica.

¿Dónde están las paleontólogas y geólogas hispanohablantes?

La brecha, de nuevo, es más evidente en las geociencias. Entre las 14 geólogas identificadas, solo tres proceden de países hispanohablantes: Adriana Ocampo (Colombia), Carmina Virgili (España) y María Fernanda Campa Uranga (México).

La situación es todavía más extrema en paleontología, ya que no encontramos ninguna paleontóloga hispanohablante en los libros de divulgación. Esta ausencia no refleja la realidad de la disciplina. América Latina y España cuentan con investigadoras reconocidas internacionalmente. Algunos ejemplos son la argentina Zulma Brandoni de Gasparini, la colombiana María Páramo Fonseca o la española Asunción Linares.

El problema, por tanto, no es la falta de referentes, sino que sus nombres permanecen invisibles para el público general.

La divulgación también puede reproducir sesgos

No debemos olvidar que la divulgación científica, además de acercar la investigación a la sociedad, influye en la imagen que construimos sobre la ciencia.

Los libros no solo explican descubrimientos. También muestran quién hace ciencia, desde dónde se produce conocimiento, qué disciplinas consideramos importantes y qué historias merecen ser recordadas. Estas narrativas son especialmente importantes durante la infancia y la adolescencia, etapas en las que se identifican vocaciones y se construyen referentes que ayudan a imaginar posibles trayectorias profesionales. Cuanto más diversos son esos modelos, más oportunidades existen para que niñas y jóvenes se vean reflejadas en ellos.

El objetivo de nuestro trabajo es resaltar el rol social de los contenidos divulgativos para, a partir de ello, reflexionar sobre quiénes se quedan fuera de estos relatos y con qué consecuencias. Cuando son excluidas determinadas disciplinas, países o idiomas, también se limita la diversidad de historias y trayectorias que integran esa imagen.

Para contribuir a cambiar esta situación, hemos puesto en marcha una base de datos abierta de paleontólogas de países hispanohablantes. La iniciativa busca reunir trayectorias, líneas de investigación y contextos geográficos diversos. Para ello, se ha habilitado un formulario abierto, dirigido a mujeres de esta disciplina.

Y es que las paleontólogas hispanohablantes existen y han realizado contribuciones fundamentales al conocimiento científico. El reto ahora es que sus historias también formen parte de los relatos divulgativos.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Dónde están las geólogas y paleontólogas en los libros divulgativos? – https://theconversation.com/donde-estan-las-geologas-y-paleontologas-en-los-libros-divulgativos-284595