No es solo cuestión de dinero: lo que nadie nos cuenta sobre la jubilación

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mar de Miguel Brox, Trabajadora Social – Investigación Sociosanitaria, Universidad de Castilla-La Mancha

Studio Romantic/Shutterstock

La jubilación suele verse como el momento en que termina la vida laboral y comienza una nueva etapa de descanso. Pero ¿qué ocurre realmente cuando llega ese momento? ¿Y si no se parece a lo que habíamos imaginado?

Un estudio que hemos realizado investigadoras de la Universidad de Castilla-La Mancha, publicado recientemente en la revista Geriatric Nursing, analizó estas cuestiones para conocer qué esperan las personas mayores en España antes de jubilarse. Estudiamos qué factores influyen en la decisión y momento de jubilarse y cómo es su vida después de dejar de trabajar.

Nuestra investigación recogió las experiencias de personas de entre 60 y 70 años, de las provincias de Cuenca y Toledo, que estaban en proceso de ese retiro laboral. Sus vivencias muestran que jubilarse no es únicamente dejar de trabajar: también significa aprender a reorganizar una parte importante de la vida.

No todas las jubilaciones son iguales

La salud, la situación económica y familiar, las circunstancias laborales y las expectativas que cada persona tiene sobre cómo será este proceso influyen en esta transición.

Así, las personas que se jubilan con una buena salud, una situación económica favorable y una preparación previa adecuada viven el retiro laboral de forma más positiva. En cambio, un retiro anticipado no deseado o diferente a la que esperaban puede generar una mayor insatisfacción.

Además, los resultados de este estudio muestran que la satisfacción con el trabajo realizado hace que se viva la jubilación de forma más positiva. Otros trabajos también muestran que sentirse implicado y satisfecho con la vida laboral puede ser importante para las personas mayores de 55 años.

Además, no todas las personas llegan a la jubilación en las mismas condiciones. Las responsabilidades de cuidado a familiares, el tipo de trabajo que hayan tenido y las diferencias entre hombres y mujeres pueden influir en que la jubilación sea una etapa exitosa.

Esto plantea una cuestión que va más allá de las pensiones: ¿estamos ofreciendo las herramientas necesarias para prepararse para una etapa de la vida que puede durar décadas?

Más que el dinero

La jubilación no supone únicamente un cambio económico. Modifica nuestras rutinas, nuestras relaciones sociales, la forma de organizar el tiempo y los roles que tenemos dentro de la familia. En algunos casos, incluso puede cambiar la forma en que una persona se ve a sí misma y siente que es útil. Por eso, prepararse para la jubilación requiere mucho más que saber cuánto dinero tendremos cuando dejemos de trabajar.

Esta cuestión es especialmente importante porque cada vez vivimos más años. En una población progresivamente más envejecida, la jubilación puede ocupar una parte importante de nuestra vida y sus efectos pueden durar muchos años.

Sin embargo, gran parte de la preparación para esta nueva fase vital sigue centrada en cuestiones económicas y administrativas. Saber cuánto dinero tendremos es importante, pero no es lo único que debemos tener en cuenta.

Prepararse para una nueva vida

Las experiencias recogidas en nuestra investigación muestran que preparar la jubilación significa pensar con tiempo en nuestra salud, nuestras relaciones y nuestras actividades. También implica preguntarnos qué proyectos queremos desarrollar y cómo queremos organizar nuestro tiempo cuando desaparezcan las rutinas cotidianas y las obligaciones del trabajo.

Sin embargo, los resultados también muestran que las personas no suelen prepararse para ese cambio vital. La escasez de programas y de información accesible, junto con la falta de conciencia sobre las consecuencias de no prepararse, hace que muchas personas lleguen a esta etapa sin haber reflexionado sobre aspectos que van más allá de lo económico.

Para entenderlo mejor podemos recurrir al concepto de precontemplación, usado por la psicología como el momento en que todavía no nos planteamos realizar un cambio. Aplicado a la jubilación, significa saber que algún día dejaremos de trabajar, pero no haber pensado aún cómo queremos vivir después. Empezar a planteárselo puede ser, por tanto, el primer paso.

Pensar más allá de la jubilación

En los últimos años ha aparecido el concepto de retirement coaching o acompañamiento para la jubilación. Se trata de ayudar a las personas a reflexionar sobre esta transición y a tomar decisiones sobre aspectos que van más allá de la economía: qué actividades queremos mantener, cómo queremos relacionarnos con los demás o qué nuevos proyectos podemos desarrollar.

La investigación sobre este tipo de acompañamiento todavía es limitada, pero sabemos que las necesidades antes y después de la jubilación también pueden cambiar.

No todas las personas necesitan lo mismo. Para algunas será importante planificar sus finanzas; para otras, mantener una red social, cuidar su salud o encontrar nuevas actividades.

Por eso, algunas preguntas pueden ayudarnos a empezar: ¿cómo quiero cuidar mi salud?, ¿cómo quiero compartir mi tiempo?, ¿qué actividades quiero realizar?

No hace falta tener todas las respuestas: lo importante es empezar a hacerse preguntas antes de que llegue el momento, ya que la jubilación puede durar décadas.

Por tanto, quizá la pregunta no sea solo cuándo me jubilaré, sino también cómo quiero vivir después de jubilarme y qué puedo hacer desde ahora para conseguirlo.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. No es solo cuestión de dinero: lo que nadie nos cuenta sobre la jubilación – https://theconversation.com/no-es-solo-cuestion-de-dinero-lo-que-nadie-nos-cuenta-sobre-la-jubilacion-293773