Volver al trabajo tras una baja por salud mental: qué hace falta además del alta médica

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mariola Pérez Marqués, Doctora en Psicología, psicóloga y directora de TFM, especializada en riesgos psicosociales y salud laboral, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

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Después de varios meses de baja por ansiedad, llega el día de volver al trabajo. Es lunes. Hay correos sin leer, gente que quiere contar cosas y asuntos que han aparecido mientras esa persona no estaba. Mucho de golpe.

Aunque ha recibido el alta y puede trabajar, la notificación médica no decide cómo será ese primer día ni qué va a pasar durante la semana siguiente. Y de eso se habla poco.

Volver

Durante una baja la vida sigue, y también el trabajo: puede que haya cambiado el equipo, que hayan aparecido tareas nuevas o que alguien haya asumido parte de lo que hacía el trabajador o la trabajadora ausente. Aunque a veces, todo sigue casi igual.

Una persona puede encontrarse mejor y estar preparada para reincorporarse sin sentirse todavía igual que meses atrás. Tal vez le cueste mantener la concentración durante mucho rato, tal vez se canse antes. O quizá le preocupe no saber qué se va a encontrar al llegar.

La Organización Mundial de la Salud recomienda que, cuando haga falta, se faciliten ajustes y medidas de apoyo a la reincorporación al trabajo tras un problema de salud mental.

Dicho así suena muy formal, pero no tiene por qué serlo. A veces basta con decidir qué es urgente y qué no. O con evitar que el primer día aparezcan, de golpe, todos los asuntos guardados durante meses.

El trabajo al que se vuelve

Cuando alguien ha sufrido ansiedad o depresión, hay que mirar primero a la persona: cómo está, qué síntomas tiene, si ya puede volver al trabajo. Todo eso importa, pero también importa a dónde vuelve.

No es igual regresar a un puesto en el que puede organizar parte del día que hacerlo a otro en el que todo viene marcado desde fuera. Tampoco es lo mismo volver a un equipo tranquilo que a uno en el que cada mañana empieza con cinco asuntos urgentes, y nadie tiene claro cuál va primero.

Pensemos en alguien que, antes de la baja, pasaba buena parte del día saltando de una cosa a otra: correos, llamadas, interrupciones. Si vuelve y encuentra exactamente lo mismo, conviene preguntarse si el problema del regreso está solo en la persona.

A veces no hay que reducir el trabajo sino ordenarlo. El trabajo no explica todos los casos de ansiedad o depresión, claro que no, pero tampoco tiene sentido actuar como si la forma de organizarlo nunca tuviera nada que ver con el bienestar emocional de las personas.

Hablar

El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha abordado la planificación y el acompañamiento del regreso al trabajo después de una baja por salud mental.

El responsable directo del trabajador que vuelve puede ayudar, aunque no tiene que hacer terapia ni saber interpretar un diagnóstico. Puede hablar del trabajo: qué ha pasado mientras la persona no estaba, qué tareas están pendientes, qué puede esperar. Y, sobre todo, si hay algo de la vuelta que le preocupe especialmente.

La respuesta puede ser muy concreta: una reunión, un cliente, una tarea que antes ya resultaba difícil o el miedo a encontrarse con meses de correo acumulado. Hablar de eso no exige entrar en la vida privada de nadie.

También conviene volver a preguntar unos días después. Hay problemas que se ven el primer lunes y otros que aparecen cuando la persona lleva dos o tres semanas y recupera el ritmo normal.

Lo de antes

Hay otra situación bastante común: regresar y encontrarse con los mismos problemas que estaban allí antes de la baja. La misma carga, el mismo conflicto, la misma sensación de ir siempre tarde.

La Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo señala desde hace años problemas laborales como la sobrecarga, la falta de control sobre el propio trabajo, una mala organización o la falta de apoyo entre los riesgos psicosociales que pueden afectar a la salud. El tema también ocupa un lugar importante en la campaña europea 2026-2028 “Compromiso por la salud mental en el trabajo”.

Pongamos un ejemplo sencillo. Una persona se reincorpora y sigue teniendo dos responsables que le piden cosas distintas, a la misma hora y con la misma urgencia. Aprender a manejar mejor la ansiedad puede ayudar, pero no resuelve unas instrucciones que se contradicen.

Por cosas así, hay situaciones en las que toca mirar también al puesto.

Qué sabemos

Sobre la vuelta al trabajo después de una baja por salud mental se ha investigado mucho en los últimos años. Hay estudios que encuentran mejores resultados cuando se actúa no solo sobre la persona, sino también sobre el trabajo. Otros son menos claros. A veces aparecen mejoras y otras veces apenas hay diferencias. Y es que no hay una receta única.

Tampoco sería fácil que la hubiera porque hablamos de trabajos y situaciones distintas: una profesora que vuelve después de un mes de baja, una enfermera que lo hace después de medio año, alguien que trabaja solo, alguien que depende cada día de un equipo grande. Las dificultades no tienen por qué parecerse.

Por eso puede ser más útil empezar por una pregunta sencilla: ¿qué está haciendo difícil esta vuelta?

Después

Durante años hemos hablado mucho de las bajas laborales: cuántas hay, cuánto duran, cuánto cuestan. Pero del final de la baja se habla menos.

Y, sin embargo, volver al trabajo no siempre se resuelve con cruzar la puerta un lunes por la mañana. Puede haber dificultades el primer día, pero también una semana después, incluso un mes después. Por eso conviene estar atentos a cómo va la vuelta y, si hace falta, volver a hablar. A veces basta con preguntar.

El alta médica dice que una persona puede reincorporarse a su puesto. Luego empieza la parte que no aparece escrita en el parte de alta: cómo conseguir que, además de volver, pueda seguir allí.

The Conversation

Mariola Pérez Marqués no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Volver al trabajo tras una baja por salud mental: qué hace falta además del alta médica – https://theconversation.com/volver-al-trabajo-tras-una-baja-por-salud-mental-que-hace-falta-ademas-del-alta-medica-292194