La influencia de la ideología en la percepción psicológica de las marcas alimenticias

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alejandro Magallares, Profesor Titular del Departamento de Psicología Social y de las Organizaciones, UNED – Universidad Nacional de Educación a Distancia

Decía certeramente Brillat Savarin (si le suena el nombre es porque un queso lleva el nombre de este gastrónomo francés) “dime lo qué comes y te diré quién eres”. Esta idea hace referencia a que las cosas con que nos alimentamos pueden influir en cómo nos sentimos, pensamos o nos comportamos.

En psicología, nos hemos afanado en indagar si este aforismo tan brillante –la hipótesis “somos lo que comemos”– tiene sustento empírico.

Así, hay estudios que ponen de manifiesto que los alimentos ecológicos nos hacen sentir felices y esperanzados, y que existe una relación entre el consumo de comida picante y las cogniciones agresivas.

Recientemente también se han realizado investigaciones que sugieren que la hipótesis complementaria podría ser igualmente cierta. Por ejemplo, algunos trabajos han hallado que los votantes conservadores muestran una preferencia por los productos alimenticios más naturales y tradicionales. Es la hipótesis que llamamos “comemos lo que somos”.

A continuación veremos un par de ejemplos para que el lector entienda mejor en que consiste esta teoría.

Hincando la rodilla en la NFL

Colin Kaepernick, quarterback del equipo de fútbol americano San Francisco 49ers, decidió arrodillarse durante el himno nacional de los Estados Unidos a lo largo de la temporada 2016 de la NFL como una protesta simbólica contra la injusticia racial y la brutalidad policial en su país. Su gestó provocó reproches del mundo conservador (entre ellos, el del presidente Trump durante su primer mandato), acusándole de una postura antipatriótica y antimilitar.

Una de las críticas más furibundas fue lanzada por John Schnatter, el fundador de la cadena de pizzas Papa John’s. Según el millonario estadounidense, este tipo de actos reivindicativos afectaban negativamente a la liga deportiva y, en consecuencia, reducían las ventas de los principales patrocinadores (entre los cuales estaba Papa John’s).

Al poco tiempo, el empresario, envuelto en otra polémica (utilizo la palabra que empieza con “n” para referirse a los afroamericanos), acabó dimitiendo de su propia compañía. Años después, Schnatter se lamentaba amargamente de que la calidad de los productos alimenticios estaba empeorando desde que se habían alejado de “los valores conservadores” que habían hecho famosas sus pizzas en todo el mundo.

En el ambiente tan polarizado en el que vivimos, ¿cómo se perciben estos posicionamientos ideológicos de una marca? Hemos citado un ejemplo de derechas, pero al otro lado del espectro ideológico también encontramos empresarios que hacen campañas para causas más de izquierdas. Es el caso de los helados Ben & Jerry’s, compañía que se posicionó contra el racismo durante los disturbios por el asesinato de George Floyd.

¿Puede influir en el modo en que percibimos determinados alimentos el hecho de que ciertas empresas tomen partido con posturas políticas concretas?

Comemos lo que somos

En nuestra investigación tratamos de comprobar si estos posicionamientos de marcas a favor de causas más conservadoras (como el ejemplo de las pizzas) o más de izquierdas (el caso de los helados) pueden afectar efectivamente a la percepción de marcas.

Según nuestros resultados, los participantes con ideología de izquierda percibieron las marcas asociadas con la derecha como menos saludables y más desagradables en comparación con las vinculadas a la izquierda. Por el contrario, no observamos efectos significativos entre los participantes de derechas.

Es decir, los participantes de izquierdas percibieron los productos teñidos de un posicionamiento político contrario al suyo como peores.

La politización no sale a cuenta

Una conclusión del estudio es que, probablemente, no sea una estrategia comercial idónea posicionarse tan claramente a favor de una determinada causa porque, si bien se consiguen adhesiones de un bando, también se pueden perder cientos de clientes que tienen una postura política opuesta.

De hecho, a pesar de que Ben Cohen y Jerry Greenfield (los fundadores de la mencionada marca de helados) llevan años solidarizándose con determinadas causas progresistas, recientemente han acabado perdiendo el control de la compañía. Según la prensa especializada, la gota que acabó colmando el vaso fue la guerra de Gaza, un tema que dividió profundamente a los votantes de izquierdas y de derechas. Preferencias gastronómicas al margen.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. La influencia de la ideología en la percepción psicológica de las marcas alimenticias – https://theconversation.com/la-influencia-de-la-ideologia-en-la-percepcion-psicologica-de-las-marcas-alimenticias-270385