‘Ps ns bro’: ¿el lenguaje digital adolescente afecta a cómo escriben y comprenden en la escuela?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mónica Belda Torrijos, Lingüística aplicada, Universidad CEU Cardenal Herrera

Luna A. Safitri/Shutterstock

Imaginemos una interacción entre dos personas, A y B, que sucede por escrito:

A: Que entra en el examen?
B: El que estamos dando de lengua y los dos últimos de historia
A: Na es imposible estudiar todo eso para mañnaa

Vista en esta pantalla, en el contexto de un artículo divulgativo, claramente choca. Probablemente tendremos que leerlo dos veces para entenderlo bien. En la pantalla del móvil de cualquier adolescente, no sorprende nada.

La mayoría de jóvenes y adolescentes se comunican cotidianamente, en cientos de mensajes digitales que envían y reciben a través de aplicaciones de mensajerías, con abreviaturas, sin tildes, sin signos de puntuación y con muchísimos emoticonos y anglicismos.

Pero ¿hasta qué punto este lenguaje afecta su capacidad de expresarse por escrito de manera más formal y sin faltas de ortografía cuando el medio es otro (un examen, un trabajo de clase)?

Del entorno digital al formal

Captura de pantalla anonimizada de un chat de participantes en el trabajo de 2º ESO.
Mónica Belda Torrijos.

La rapidez con la que se interactúa en redes favorece mensajes breves y simplificados, donde la corrección ortográfica suele quedar en un segundo plano. Los adolescentes utilizan emoticonos, imágenes, audios, vídeos cortos, stickers… para transmitir emociones, estados de ánimo o comunicarse. Las redes sociales han ampliado las posibilidades de interacción y han creado nuevos espacios de comunicación donde antes solo dependían de la escritura tradicional.

El problema surge cuando esos hábitos lingüísticos dejan de limitarse al entorno digital y se trasladan al ámbito académico. Para comprender de qué manera el lenguaje digital repercute en la escritura formal y en la comprensión lectora de los estudiantes, hemos realizado un estudio basado en la observación de interacciones digitales y en la revisión de estudios académicos previos.

De acuerdo con nuestro estudio, se produce un contagio, y los docentes se encuentran con errores frecuentes que se corresponden con la manera de escribir en redes: omisión de tildes, falta o uso incorrecto de signos de puntuación, abreviaturas, contracciones, acortamiento de palabras, textismos (“q haces?”, “k tal?”, “xfa”, “dnd”, “salu2”, “tqm” por “te quiero mucho”), uso de grafías no normativas, repetición (“holaaaa”, “graciaaaas”, “bueeeeno”, “jajajajaja”) u omisión de letras (“pa”, “toa”, “na”, estoy “cansao”), omisión de mayúsculas, anglicismos, extranjerismos, dialectalismos, creación de palabras nuevas, fragmentación de oraciones, problemas de sintaxis, dificultades de cohesión y coherencia textual, menor precisión léxica y empobrecimiento del vocabulario.




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Influencia en la comprensión lectora

Por si fuera poco, no es un fenómeno que afecte solamente a la escritura: en nuestro estudio comprobamos que determinados rasgos del lenguaje digital están asociados a dificultades concretas en la comprensión lectora, cuyo empeoramiento ha quedado reflejado en informes recientes como el de PISA 2022.

La bajada en comprensión lectora observada en este informe afectó a la mayoría de los países, aunque no a todos. El uso intensivo de entornos digitales y redes sociales aparece como uno de los factores que podrían influir, pero los datos de PISA no permiten atribuir la caída exclusivamente a ese fenómeno; también intervienen múltiples causas que interactúan entre sí, entre ellas los cambios en los hábitos de lectura, el aumento del tiempo dedicado a pantallas y diversos factores sociales y culturales.

Por ello, la influencia del lenguaje digital debe entenderse como uno de los factores que podrían contribuir a este fenómeno, dentro de un contexto más amplio.




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La lengua de Whatsapp

A partir de la observación de las interacciones digitales de 90 estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria, identificamos varios patrones lingüísticos recurrentes.

  • La omisión de tildes apareció en el 50 % de los mensajes analizados.

  • El uso de abreviaturas estuvo presente en el 45 % de los casos.

  • La fragmentación de oraciones apareció en un 30 %. Se produce cuando no se construyen oraciones cohesionadas, se expresan ideas mediante enunciados separados breves e incompletos: “No hice los deberes. Mucho trabajo, Examen mañana. Nervios”.

  • El uso de emoticonos y stickers alcanzó un 60 %.

  • Detectamos anglicismos en el 25 % de las interacciones, con inserciones léxicas no adaptadas al español.

  • Pudimos observar 976 errores ortográficos, equivalentes al 70,4 % del total; 156 errores gramaticales, un 11,24 %; y 39 errores léxicos, un 6,9 %. A partir de estos datos comprobamos que existe una “transferencia negativa” del lenguaje digital al contexto académico.

Comprobamos también que los errores se transferían al texto académico, contrastando estos errores con los cometidos en exámenes o trabajos escolares. Esta transferencia de la pantalla al contexto formal en la escuela se ha detectado en otros estudios dentro y fuera de España.

En relación con la comprensión lectora, observamos que esta simplificación lingüística afecta especialmente a la capacidad para interpretar y redactar textos complejos.

Aliarse con las tecnologías

Las tecnologías digitales también pueden convertirse en aliadas. Existen aplicaciones educativas que pueden ayudar a reforzar la ortografía y la comprensión lectora mediante metodologías más cercanas a los intereses de los estudiantes.

Estas soluciones incluyen el uso de aplicaciones destinadas a practicar y mejorar la ortografía de manera práctica y repetitiva, además de estrategias didácticas para conectar los intereses digitales de los estudiantes con objetivos académicos y enseñar a diferenciar entre registros formales e informales.

Incluso, animar a los estudiantes a reflexionar sobre la norma digital empleada en plataformas como WhatsApp puede verse como una oportunidad para fortalecer la competencia ortográfica de los adolescentes.

Convivencia de formas de expresión

Las redes sociales han transformado la manera de comunicarse y han dado lugar a nuevas formas de expresión que conviven con la escritura formal.

Esto plantea el desafío de enseñar a los adolescentes a escribir correctamente según el contexto en el que se comuniquen: no se trata de que escriban con perfección en contextos informales en los que prima la comunicación más rápida y emotiva, pero sí que esto no dificulte ni impida un buen aprendizaje de la lengua escrita en cualquier otro contexto.

The Conversation

Mónica Belda Torrijos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ‘Ps ns bro’: ¿el lenguaje digital adolescente afecta a cómo escriben y comprenden en la escuela? – https://theconversation.com/ps-ns-bro-el-lenguaje-digital-adolescente-afecta-a-como-escriben-y-comprenden-en-la-escuela-282173