Por qué sí tiene sentido enseñar Geografía e Historia en inglés

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Esther Nieto Moreno de Diezmas, Catedrática y Directora del Departamento de Filología Moderna, Universidad de Castilla-La Mancha

En las últimas décadas, la enseñanza bilingüe se ha expandido con rapidez y ha alcanzado un notable reconocimiento internacional. En España, el modelo está ampliamente implantado: el 41,4 % del alumnado de primaria y el 32,2 % de secundaria participa en programas bilingües cursando materias como Ciencias Sociales, Matemáticas, Educación Plástica, Historia o Física y Química en lengua extranjera.

Este crecimiento ha sido impulsado por las políticas de la Unión Europea que buscan aumentar la exposición a lenguas extranjeras, fomentar el plurilingüismo y favorecer la movilidad, la empleabilidad y la inclusión en todo el territorio europeo.

El caso de Historia

No obstante, su rápida expansión también ha generado debate, especialmente en el ámbito de las Ciencias Sociales. Muchos pueden preguntarse si tiene sentido hablar de The Catholic Monarchs en contextos de habla hispana.

En esta línea, en la Comunidad de Madrid, desde el curso 2024-2025, parte de las asignaturas de Ciencias Sociales y Geografía e Historia ha dejado de impartirse en lengua extranjera en primaria y en secundaria, para enseñarse obligatoriamente en español.

Este cambio plantea un debate interesante: ¿Resulta pedagógicamente beneficioso o limitador impartir contenidos históricos –en especial de la historia del propio país– en una lengua extranjera?

¿Por qué Historia en inglés?

Frente a otras asignaturas, la elección de las Ciencias Sociales para ser impartidas en una lengua extranjera es ideal para el aprendizaje del idioma. En esta materia, el lenguaje es una herramienta central del aprendizaje y se maneja una gran cantidad de vocabulario, expresiones y formas gramaticales.

El alumnado aprende a describir, definir, explicar, evaluar, comparar, justificar y narrar, con lo que hace uso de las funciones cognitivas del discurso. Es así como se contribuye a desarrollar el pensamiento crítico y el lenguaje académico.

Además, a través de estas materias se fomenta un aprendizaje real, significativo y natural del idioma y se promueve la competencia intercultural. Por ello, en la mayoría de los programas bilingües europeos, Ciencias Sociales y Geografía e Historia son las materias más habitualmente impartidas en una segunda lengua.




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Adquisición de los contenidos

La mayoría de las investigaciones indican que la enseñanza bilingüe no perjudica el aprendizaje de las Ciencias Sociales. Por ejemplo, estudios publicados en Finlandia, Chipre y Holanda muestran resultados similares o superiores del alumnado bilingüe.

En España, varias investigaciones identifican rendimientos equivalentes o mejores del alumnado en programas bilingües. Aunque algunos estudios detectan desventajas puntuales para alumnado bilingüe de primaria, investigaciones con muestras muy amplias y controladas concluyen que no existen diferencias significativas y que, al finalizar la secundaria, el alumnado bilingüe puede incluso superar al no bilingüe.




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Estudios longitudinales también detectan progresos más rápidos en Ciencias en programas bilingües. En definitiva, la evidencia sugiere que la educación bilingüe garantiza la adquisición de contenidos con niveles de rendimiento iguales o superiores a los de la enseñanza ordinaria.

Beneficios cognitivos y competencias globales

La enseñanza bilingüe se basa en el Aprendizaje Integrado de Contenidos y Lenguas extranjeras (AICLE/ CLIL). El aprendizaje integrado genera ventajas cognitivas en el alumnado bilingüe. Esto es así debido al doble esfuerzo que se requiere para procesar información en otra lengua, algo que activa y ejercita el cerebro, como muestran diversos estudios.

Así pues, el alumnado bilingüe utiliza más estrategias de aprendizaje, mejora su capacidad para procesar información y muestra niveles superiores en pensamiento crítico y en la competencia de aprender a aprender.

Además, estudiar Ciencias Sociales y Geografía e Historia en otra lengua, permite acceder a fuentes internacionales, mapas, datos comparados y perspectivas históricas diversas. De este modo, promueve la competencia global.




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Guías pedagógicas y de mejora

En cualquier caso, los programas bilingües están en continua evolución y es preciso seguir velando por su calidad. Resulta imprescindible invertir en una formación docente especializada, tanto inicial (en la universidad) como permanente. Es fundamental garantizar la mejora del nivel lingüístico del profesorado, y el dominio de las estrategias pedagógicas y los principios metodológicos del AICLE.

También es necesario contar con un diseño institucional adecuado del programa. El porcentaje de horas de exposición curricular a la lengua extranjera, la provisión docente y la exigencia en el acceso de niveles lingüísticos y de capacitación metodológica del profesorado son factores clave. Proporcionar guías pedagógicas claras, dotar con los recursos necesarios, así como inspeccionar y evaluar estos programas periódicamente es fundamental. Solo así podrá asegurarse que la enseñanza bilingüe cumpla su potencial educativo y equitativo.

The Conversation

Esther Nieto Moreno de Diezmas recibe fondos de la Universidad de Castilla-La Mancha y ha participado en proyectos de investigación financiados por el Ministerio (MICIN)

ref. Por qué sí tiene sentido enseñar Geografía e Historia en inglés – https://theconversation.com/por-que-si-tiene-sentido-ensenar-geografia-e-historia-en-ingles-276460