Quién controla a quienes administran justicia: un repaso histórico por el poder judicial

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Anna Peirats, Catedrática de Humanidades, Universidad Católica de Valencia

Alfonso X, impulsor de las _Siete partidas_, y su corte retratados en una iluminación del _Libro de los juegos_. Wikimedia Commons

La reciente condena del Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, por el Tribunal Supremo marca un hito judicial sin precedentes en la democracia española. También funciona como una prueba de resistencia para el sistema de división de poderes. Cuando la máxima autoridad encargada de promover la justicia recibe una pena de inhabilitación por vulnerar la ley, surge un interrogante: ¿podemos garantizar la imparcialidad de quien dirige la acusación pública?

El fallo, dictado en noviembre de 2025, obliga a examinar los mecanismos que impiden que la justicia se convierta en un instrumento político. Este desafío enlaza con conflictos arraigados en la historia europea que influyen en la arquitectura de nuestra Constitución.

El precedente histórico

La sociedad medieval se enfrentaba a un problema elemental: la autoridad que gobernaba solía ser la misma que juzgaba. El rey dictaba leyes, nombraba jueces, dirigía ejércitos y decidía sobre la vida y la hacienda de sus súbditos. Para impedir que esa concentración de funciones derivara en abuso, se desarrollaron mecanismos de control.

Privilegios I, nº 51 del siglo XII. Documento en el que se registran los decreta establecidos por las Cortes de León en 1188.
Privilegios I, nº 51 del siglo XII. Documento en el que se registran los decreta establecidos por las Cortes de León en 1188.
Archivo de la Catedral de Ourense/Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Registro Memoria del Mundo – UNESCO: 2013

Uno de los primeros hitos fue la creación de las Cortes de León de 1188, convocadas por Alfonso IX, reconocidas por la UNESCO como la primera manifestación documental del parlamentarismo europeo. Estas Cortes incorporaron por primera vez a los representantes del pueblo llano en la toma de decisiones, junto al clero y la nobleza. Esto obligó al rey Alfonso IX a aceptar un límite a su poder: nadie podía perder la libertad o los bienes sin un juicio previo, y los oficiales regios debían responder por los abusos cometidos en el ejercicio de su cargo.

Estos principios se reforzaron en el siglo XIII con la obra legislativa de Alfonso X. La Tercera Partida del Código de las Siete Partidas, dedicada a la administración de justicia, definía con detalle qué significaba juzgar rectamente. El juez debía actuar con honestidad, sin enemistad ni interés propio, y debía respetar la reserva procesal. La justicia se entendía como una función pública regulada por normas. La legitimidad del cargo dependía de la rectitud con la que se aplicaba la ley.

Pero las normas no bastaban. En muchas ciudades, corregidores y alcaldes acumulaban poder político, económico y judicial. Para evitar abusos, la Corona creó la figura del pesquisidor, un enviado especial con autoridad para investigar irregularidades. Acudía a localidades donde aparecían indicios de procesos alterados, favoritismos o filtraciones indebidas. Sus informes podían conducir a la pérdida total de funciones o a la suspensión del cargo.

La voluntad de frenar arbitrariedades se consolidó con las Cortes de Toledo de 1480, cuando los Reyes Católicos situaron la justicia en el centro del nuevo Estado. Allí se reformó el Consejo Real para desplazar la presencia nobiliaria y sustituirla por letrados formados en Derecho. Se reorganizó la Chancillería como tribunal superior profesionalizado y se establecieron “veedores” (examinadores) encargados de supervisar la actuación de los oficiales locales.

Durante los siglos XV al XVII, la Corona perfeccionó esta arquitectura mediante visitas, auditorías y procedimientos destinados a impedir que la autoridad se ejerciera como un privilegio personal. La justicia pasó a entenderse como una tarea definida por normas y no por la conveniencia del funcionario.

De Montesquieu a la Constitución de 1978

Portada de la edición en francés de 'El espíritu de las leyes' de Montesquieu.
El espíritu de las leyes según Montesquieu.
Wikimedia Commons

La respuesta intelectual a siglos de abusos cristalizó en la obra de Montesquieu. En El espíritu de las leyes (1748), advirtió que “todo estaría perdido” si una sola persona asumía la facultad de dictar leyes, ejecutar decisiones públicas y juzgar delitos. Su teoría nació para frenar la arbitrariedad de gobiernos anteriores y se convirtió en la base del constitucionalismo moderno: el poder debe limitar al poder.

La Constitución española de 1978 recoge este principio garantista y establece una distribución de funciones que impide la concentración de autoridad. Al definir España como un “Estado social y democrático de Derecho” (art. 1.1), impone la sujeción de todos los poderes a la Ley. La seguridad jurídica y la obligación de los poderes públicos de actuar conforme al ordenamiento constitucional refuerzan este principio.

El ordenamiento actual separa con claridad las fases del proceso penal. La investigación de los delitos no depende del Gobierno, sino de jueces y fiscales, con apoyo de la Policía Judicial. Esta actúa al servicio de ambos, de modo que la autoridad política queda al margen de la investigación criminal. La potestad de juzgar pertenece de forma exclusiva al Poder Judicial, cuyos miembros son independientes y sujetos únicamente a la ley.

En este marco, el Ministerio Fiscal ocupa una posición singular. Su misión es promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad. Su estructura es jerárquica y el rey nombra al fiscal general a propuesta del Gobierno, oído el Consejo General del Poder Judicial. La Constitución y su Estatuto Orgánico establecen que sus actos quedan sujetos al control judicial. Esto garantiza su autonomía funcional y preserva su actuación conforme a la legalidad.

De la sentencia a la vigencia del sistema

¿Y quién se encarga de esta labor? El Tribunal Supremo. Este organismo está formado por magistrados con una trayectoria amplia y un sistema de nombramiento basado en méritos y experiencia. Esta composición refuerza su independencia, y por esta razón la ley le atribuye el enjuiciamiento del fiscal general.

La responsabilidad penal de esta figura se sitúa en manos de un órgano que no depende del Gobierno y que ocupa la posición más alta dentro de la justicia ordinaria. Este diseño asegura un control estable, ajeno a la orientación política del Ejecutivo y a la persona que ocupe el cargo.

Lo que el juicio del Tribunal Supremo contra el fiscal general indica es que existe la posibilidad constitucional y democrática de controlar a los altos cargos de un Estado, aunque estos trabajen en contacto con el Poder Judicial, y de frenar posibles abusos de poder. Independientemente de la valoración de la sentencia, este hecho, como hemos visto, es una conclusión lógica tras siglos de construcción de un Estado de Derecho que se reconoce vulnerable, pero que busca siempre ocasión de corregirse ante la ley.


Este artículo se ha elaborado en coautoría con Lucía Giménez Peña, graduada en Derecho y alumna del Doble Máster de Acceso a la Abogacía y Procura + Máster en Formación Permanente en Derecho Marítimo Gestión Económico-Estratégica de la Empresa Marítimo-Portuaria de la Universidad Católica de Valencia.

The Conversation

Anna Peirats no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Quién controla a quienes administran justicia: un repaso histórico por el poder judicial – https://theconversation.com/quien-controla-a-quienes-administran-justicia-un-repaso-historico-por-el-poder-judicial-271054

Un sistema pionero con microalgas para eliminar contaminantes y fomentar la economía circular

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antonio León Vaz, Investigador Postdoctoral, Universidad de Valladolid; Universidad de Huelva

Microalgas del género _Chlorella_ vistas al microscopio. Antonio Leon Vaz

La contaminación doméstica e industrial afecta cada vez más a la calidad del agua. En muchos casos, está tan sucia que deja de ser potable y ya no puede usarse para el consumo. La expansión de la industria y la creciente demanda de productos fabricados constituyen algunas de las principales causas de este serio problema.

Cada vez producimos y consumimos más, lo que genera más y más residuos que terminan afectando a los ríos, lagos y mares. Cuidar el agua significa también cuidar cómo vivimos y lo que consumimos.




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¿Por qué usar microalgas?

Una de las tecnologías que se usan actualmente para limpiar aguas contaminadas es el uso de microalgas, organismos microscópicos con la capacidad de eliminar dióxido de carbono y otras sustancias dañinas del medio.

Precisamente, un grupo de investigadores de la Universidad de Huelva y de la Universidad de Umeå (Suecia) hemos desarrollado un sistema para eliminar metales pesados del agua. Este sistema utiliza microalgas que se pegan a un material hecho con azufre residual y aceite de cocina usado, formando una biopelícula que atrapa cadmio, cobre y plomo.

Eliminar estos metales es fundamental, ya que se encuentran entre los más abundantes en las aguas residuales generadas por la minería. Además, la contaminación del agua debido a la extracción de minerales es un problema serio y muy extendido.

Fotográfia del Río Tinto (Huelva)
Fotográfia del Río Tinto (Huelva).
Antonio Leon Vaz

Dos ejemplos claros los encontramos en las regiones donde se ubican las universidades mencionadas. Mientras que Huelva es una provincia con una larga tradición minera ligada al entorno del río Tinto; en el norte de Suecia se acaba de descubrir el mayor depósito de tierras raras de Europa.

Un filtro natural

Las microalgas usadas en nuestro sistema provienen de zonas muy frías del norte de Europa. Pueden soportar temperaturas muy bajas y días en los que casi no hay sol. Esa resistencia las hace muy especiales y útiles para limpiar el agua, incluso en lugares con condiciones difíciles.

Los resultados de nuestro estudio, publicado en la revista Green Chemistry, demuestran que, además de ser eficaz, este método es respetuoso con el medio ambiente. Como apuntábamos más arriba, lo interesante es que usa materiales que normalmente se tiran, como el aceite de cocina usado o el azufre residual de los procesos industriales, para crear una especie de “filtro natural” donde las microalgas hacen su trabajo.

Gracias a este sistema se logra eliminar el 95 % del cobre y del cadmio y más de la mitad del plomo del agua en solo 8 horas. Esto se consigue usando microalgas del tipo Chlorella, las cuales tienen una forma esférica, son muy pequeñas (de 1 a 5 micras) y pueden vivir en muchos lugares, como ríos, lagos o incluso aguas residuales.

Además, el proceso puede repetirse varias veces, por lo que resulta una solución sostenible y reutilizable. Pero lo más sorprendente es que los metales que se eliminan pueden recuperarse y volver a usarse. De esta forma, el sistema ofrece una solución doblemente sostenible: limpia el agua y reutiliza recursos.




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Un futuro prometedor

Además de contribuir al desarrollo de esta aplicación, en la Universidad de Huelva se continúa trabajando para aprovechar al máximo el potencial de esos vegetales microscópicos. Nuestro objetivo se dirige a que no solo puedan eliminar metales pesados, sino también otros contaminantes.

Un estudio que se acaba de publicar en la revista Toxics ha demostrado que algunas microalgas también pueden “alimentarse” de compuestos orgánicos procedentes de la producción de petróleo. Estos son contaminantes especialmente peligrosos, ya que se acumulan fácilmente en el agua y afectan a peces, aves y, finalmente, a las personas.

Nuestros hallazgos abren la puerta a continuar con el estudio de la eliminación de otros contaminantes utilizando microalgas adheridas a otro sistema sostenible. Podía resultar una solución prometedora a un problema para el que todavía no existe un tratamiento que funcione al 100 %.

En definitiva, los diferentes grupos científicos que estamos implicados en este tipo de investigaciones buscamos soluciones más sostenibles que imitan a la propia naturaleza. La idea es transformar un problema ambiental en una oportunidad: usar microalgas para limpiar lo que la actividad humana ensucia.

The Conversation

Antonio León Vaz recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y fondos Next Generation a través de un contrato postdoctoral Juan de la Cierva- Formación (JDC2022-049636-I).

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Australia se está recuperando del peor ataque terrorista sufrido en su territorio: ¿se podría haber evitado?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Greg Barton, Chair in Global Islamic Politics, Alfred Deakin Institute for Citizenship and Globalisation, Deakin University

Con 15 civiles y un hombre armado muertos hasta el momento, y otras 40 personas heridas, Australia se recupera del peor acto terrorista cometido en su territorio. Dos hombres armados abrieron fuego contra una comunidad judía que se había reunido para celebrar la primera noche de Hanukkah en Archer Park, en la famosa playa Bondi Beach de Sídney.

La policía ha confirmado que los dos presuntos atacantes eran padre e hijo, de 50 y 24 años. El padre, Sajid Akram, que tenía licencia para poseer seis armas de fuego, fue abatido por la policía. El hijo, Naveed Akram, permanece bajo custodia policial en el hospital.

Dado que se trataba claramente de un ataque antisemita, las autoridades lo declararon poco después como un acto de terrorismo, es decir, un acto de violencia por motivos políticos. Esta calificación también proporciona a las autoridades recursos adicionales para responder y llevar a los responsables ante la justicia.

Mientras los australianos tratan de asimilar su conmoción y su dolor, ha surgido cierta indignación en la comunidad por la falta de medidas suficientes para proteger a los judíos australianos del creciente antisemitismo evidente desde el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023 y la consiguiente guerra de Gaza.

Lo que sabemos sobre los presuntos atacantes

El director general de la ASIO (Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad), Mike Burgess, ha dicho que uno de los presuntos atacantes era “conocido” por la ASIO, aunque no especificó cuál. Ser “conocido” por las autoridades puede significar simplemente que alguien ha estado asociado con redes y comunicaciones que han causado preocupación a las autoridades. La televisión pública australiana ABC ha informado de que Naveed Akram llamó la atención de las autoridades tras la detención del líder de la célula del Estado Islámico en Sídney, Isaac El Matari, en julio de 2019.

Sin embargo, hay cientos de personas que llaman la atención de las autoridades por su contacto, tanto en línea como fuera de ella, con redes e individuos extremistas. Con recursos limitados (y los recursos de las autoridades siempre serán limitados, independientemente de la financiación de que dispongan), tienen que aplicar un sistema de clasificación para evaluar la amenaza que puede suponer un individuo o un grupo, y gestionar el riesgo lo mejor que pueden.

Evalúan cuidadosamente lo que se dice y el lenguaje utilizado, por ejemplo, y comprueban si la persona tiene antecedentes de violencia. Por muy enfadada y molesta que esté la gente, como es comprensible, tras un incidente tan horrible, hay que reconocer que las autoridades no pueden simplemente detener a todo aquel que exprese ideas extremistas o tenga vínculos pasajeros con elementos extremistas.

Aún necesitamos saber más sobre este ataque terrorista y los presuntos atacantes, pero hasta la fecha no hay pruebas de que exista una red en funcionamiento. Dado que los presuntos autores eran padre e hijo, técnicamente se ajusta al perfil de un ataque “aislado”, como vimos en el asalto al Lindt Cafe de Sídney en 2014 y en Christchurch en 2019.

Es muy difícil para las autoridades predecir y, por lo tanto, prevenir los ataques de actores solitarios. Por su naturaleza, a menudo no hay señales previas de la posibilidad de violencia. Además, los lugares públicos como la reserva de Bondi Beach requieren amplios recursos para su vigilancia, lo que significa que no todos pueden estar adecuadamente protegidos.

Como señaló Burgess en su evaluación anual de amenazas, “nuestra mayor amenaza sigue siendo un actor solitario que utiliza un arma fácil de conseguir”. Lamentablemente, eso ha demostrado ser cierto.

La naturaleza cambiante de la amenaza terrorista en Australia

En los últimos años se ha prestado mucha atención al auge del extremismo y el terrorismo de extrema derecha.

Una de las mejores guías al respecto es la evaluación anual de amenazas de Burgess. En ella explica que, hace una década, solo uno de cada diez casos que seguía la ASIO estaba relacionado con extremistas de derecha, ya que la mayor parte de su atención se centraba en los grupos islamistas radicales. Sin embargo, en los últimos años, la proporción se ha acercado a una de cada dos investigaciones relacionadas con el extremismo de derecha. En otras palabras, gran parte de la atención y los recursos de la ASIO se dedican ahora necesariamente a la lucha contra ese extremismo, especialmente tras el atentado terrorista de Christchurch, en el que 51 personas fueron asesinadas a tiros por un terrorista australiano de extrema derecha durante la oración del viernes en dos mezquitas de Nueva Zelanda.

En términos más generales, el terrorismo islámico sigue siendo una amenaza mundial. El Estado Islámico y Al Qaeda continúan activos en Oriente Medio y, cada vez más, en África, así como en Asia Central y Afganistán. En general, las autoridades están haciendo un buen trabajo a la hora de controlar cualquier amenaza que estas redes puedan suponer en Australia.

No hay duda de que el ambiente general entre los grupos propalestinos y judíos se ha vuelto mucho más febril a raíz del ataque de Hamás y la guerra de Gaza. Hay mucha ira y frustración, ya que cada día se retransmiten escenas de violencia y sufrimiento, y hemos visto un aumento tanto del antisemitismo como de la islamofobia desde que comenzó la guerra, simplemente por la forma en que se desarrolla en la imaginación de la gente.

Pero incluso en las protestas que hemos visto durante muchos meses, el número de personas que podrían utilizar este sentimiento para incitar a la violencia es reducido.

Una vez más, no hay pruebas de que el tiroteo de Bondi formara parte de una red más amplia, y es muy difícil detener el ataque de un actor solitario en un lugar público.

Por otra parte, el hombre cuyo acto heroico, muy elogiado, de arrebatarle una de las armas al presunto tirador ha sido identificado como Ahmed Al-Ahmed, un musulmán de 43 años propietario de una frutería. Se espera que la valentía de este hombre, que nos mostró lo mejor de la humanidad en medio de lo peor, ponga fin a cualquier análisis simplista que culpe a la comunidad musulmana de tal violencia. Ya hemos visto esto en Estados Unidos, y Australia debe hacerlo mucho mejor.

¿Ha hecho lo suficiente el Gobierno?

Es muy difícil garantizar la seguridad total de los eventos públicos al aire libre. Los edificios son relativamente fáciles de proteger, pero un parque en la playa lo es mucho menos.

No podemos cerrar todas las lagunas ni frustrar todos los riesgos. No podemos impedir que la gente recurra a la violencia, ni podemos controlar todos los pensamientos de odio.

Es evidente que el Gobierno australiano debe hacer más para detener el terrorismo, y los eventos públicos son un objetivo obvio para destinar más esfuerzos. Pero va a costar mucho trabajo averiguar dónde podemos utilizar mejor los recursos.

The Conversation

Greg Barton es rector (director académico) de la Universidad Deakin Lancaster Indonesia (DLI). Greg recibe financiación del Consejo Australiano de Investigación. Participa en una serie de proyectos financiados por el Gobierno australiano cuyo objetivo es comprender y combatir el extremismo violento en Australia, el sudeste asiático y África.

ref. Australia se está recuperando del peor ataque terrorista sufrido en su territorio: ¿se podría haber evitado? – https://theconversation.com/australia-se-esta-recuperando-del-peor-ataque-terrorista-sufrido-en-su-territorio-se-podria-haber-evitado-272081

La ‘Odisea’, ese gran libro de aventuras

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Silvia Rodríguez-García, Profesora de Literatura Antigua y Medieval. Área de Humanidades. Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad Internacional de La Rioja, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Ulises/Odiseo contra Polifemo, por Arnold Böcklin. Museum of Fine Arts Boston

Quienes hemos visto Harry Potter o El Señor de los Anillos y nos emocionamos con los animales fantásticos, los seres mitológicos y las luchas entre el bien y el mal, no lo sabemos pero estamos a punto de caer en las redes de Homero.

Si además nos gusta el cine y seguimos los últimos estrenos, tal vez hayamos escuchado que Christopher Nolan tiene en el horno una nueva película, The Odyssey, basada en La Odisea, una de las más grandes epopeyas clásicas de la antigüedad.

La historia que nos cuenta el periplo homérico está escrita en el siglo VIII a. e. c. Sin embargo, es más actual que nunca. Seguro que en algún momento hemos dicho o escuchado decir “el talón de Aquiles”, “¡qué odisea!”, “la esperanza es lo último que se pierde”. Pues bien, estas expresiones se originaron hace 3 000 años.

Cíclopes, hechizos y sirenas

Imaginemos a un héroe intentando volver a su casa, Ítaca, después de la guerra de Troya –la del famoso caballo– y enfrentándose a un largo viaje de… digamos diez años, para ser fieles al poema. Este héroe es Ulises (Odiseo), el mismo al que han hecho alusión autores contemporáneos –como el poeta griego Konstantínos Kavafis y el escritor irlandés James Joyce– y en el que bien podríamos encontrar similitudes con el mismísimo Frodo, de El Señor de los Anillos.

Ulises parte a la guerra de Troya dejando a su esposa, Penélope, y su hogar al cuidado de su joven hijo Telémaco. En su (largo) camino de vuelta, comenzará un desfile de criaturas fantásticas y mitológicas que nos acompañará durante toda la obra.

Fotografías de tres personajes de la adaptación de la Odisea.
En la nueva película de Christopher Nolan, Tom Holland, Anne Hathaway y Matt Damon interpretan, respectivamente, a Telémaco, Penélope y Ulises.
Instagram/The Odyssey

Empieza enfrentándose al cíclope Polifemo, monstruo de un solo ojo que devora sin pensarlo a quien se ponga en su camino y al que consigue engañar gracias a su astucia. Después vence al insinuante pero peligroso canto de las sirenas atándose al mástil de su embarcación para no sucumbir. Y desafía a las terribles Escila y Caribdis, monstruos marinos que se asientan a uno y otro lado del estrecho por el que tiene que pasar su nave. Además, también tenemos hechiceras como Circe quien, mediante una poción mágica, convierte a Ulises y a sus hombres en cerdos.

Por si fuera poco, todavía hay más tropiezos en el viaje de nuestro héroe. En esta ocasión, de la mano de la bella ninfa Calipso, que lo retiene durante siete años en la isla de Ogigia. Todo esto sin olvidar la ira de los dioses, con Poseidón, dios del mar, al frente. Este se encarga de hacerle el camino de vuelta a Ítaca más difícil todavía a fuerza de oleajes, naufragios y tifones –por cierto, Tifón también es un ser mitológico–.

Posiblemente a estas alturas ya tenemos claro de dónde viene la expresión “vaya odisea”.

El telar de Penélope

Y mientras Ulises lucha por volver a casa, ¿qué está ocurriendo en Ítaca?

Pues que, cuando ya parecía evidente que Odiseo no iba a volver y aprovechando que Telémaco había salido a buscar noticias de su padre, un puñado de pretendientes con intención de ocupar el palacio en su ausencia y aprovecharse de la vulnerabilidad de Penélope ha ocupado la escena. Ni más ni menos que 12 señores –de los 108 interesados inicialmente– se instalan en los aposentos del edificio, comiendo y bebiendo sin descanso esperando a tomar la mano de la mujer. Ella había dicho que elegiría una nueva pareja entre los interesados cuando acabara de tejer un sudario para su supuesto difunto marido.

Pintura de Penélope en su telar con una sirvienta recogiendo manzanas.
Penélope en su telar con una sirvienta recogiendo manzanas, en una pintura de John Roddam Spencer Stanhope.
Sotheby’s/Wikimedia Commons

Lo que no podían intuir ellos era que Penélope tejía de día, pero deshacía el tejido de noche, confiando en que Ulises regresaría vivo.

Tres años estuvo Penélope tejiendo y destejiendo, hasta que una de las sirvientas descubrió el engaño. El enfado de los pretendientes fue mayúsculo. Le permitieron terminar de hilar el sudario, pero vigilándola día y noche para que no hiciera más trampas. Una vez terminado tendría que elegir nuevo esposo sin dilación.

El amigo más fiel

En este punto de la obra, Ulises llega a Ítaca. Pero no como rey sino convertido en un mendigo por obra de la diosa Atenea, a la que el héroe había implorado ayuda para recuperar su casa. Es tal la transformación que ni Eumeo, su propio porquerizo, le reconoce.

Pero sí hay alguien que, simplemente viéndole los pies, sabe que ese mendigo es su amo. Y ese es Argos, su perro. Compañero fiel que esperó veinte años (los diez de la guerra de Troya más la década de regreso) a que su dueño regresara antes de morir. Argos le saluda agitando la cola, aunque Ulises sabe que no debe responder al saludo para no desvelar su identidad.

El héroe es consciente de que no puede presentarse vestido de rey, porque entonces los pretendientes le matarían. Así que decide mantener su apariencia de mendigo e infiltrarse en el palacio para llevar a cabo un ataque sorpresa. Tan solo su hijo, Telémaco, sabe de sus intenciones.

Dibujo de un hombre a punto de disparar un arco.
Ilustración de François-Louis Schmied para La Odisea en la que Ulises, disfrazado de mendigo, se dispone a superar la prueba del arco.
Gallica (biblioteca digital de la Biblioteca Nacional de Francia).

Mientras tanto, Penélope, acosada por los hombres, decide ponerles a examen, exigiéndoles que superen una prueba consistente en tensar el arco de Odiseo y atravesar doce hachas alineadas con una única flecha; el que consiga pasarla será su nuevo esposo. Ninguno de los doce lo logra, pues el arma está forjada únicamente para las manos de su dueño y requiere, además de fuerza bruta, una técnica particular.

Así pues, en un giro de los acontecimientos, quien sí lo consigue es el mendigo del que llevan un tiempo burlándose, el hombre que en ese momento desvela su verdadera identidad como Ulises, rey de Ítaca. Acaba uno a uno con todos ellos y recupera así su patria, su hogar y su familia después de veinte años de penurias y calamidades.

Para profundizar en la historia que acaba de leer, puede esperar al estreno de la película el verano de 2026. O, mejor aún, puede coger la obra de Homero y descubrir una auténtica novela de aventuras y el origen de muchos de los actuales seres mitológicos que conocemos. Una vez hecho, se preguntará por qué no la ha leído antes.

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Silvia Rodríguez-García no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La ‘Odisea’, ese gran libro de aventuras – https://theconversation.com/la-odisea-ese-gran-libro-de-aventuras-266428

Ganar el gordo de Navidad es como encontrar un grano concreto de arroz en treinta platos de paella

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Pedroche Sánchez, Profesor Titular de Matemática Aplicada (Álgebra, Cálculo, Estadística, Ciencia de Datos). Institut de Matemàtica Multidisciplinària, Universitat Politècnica de València

Cola para adquirir lotería de Navidad en el local de Doña Manolita, en Madrid. Barcex /Wikimedia Commons., CC BY

¿Cuál es la probabilidad de ganar algo (incluido el reintegro) al jugar un décimo de la lotería de Navidad? Se suele decir que esta probabilidad es de un 15 %: los chatbots de consulta explican que esta cifra viene de hacer la división entre el número de premios, 15 304, y los cien mil números posibles (del 00000 al 99999).

Lo primero que me viene a la mente en estas ocasiones son películas del viejo oeste donde aparecen escenas de vaqueros, nativos americanos y caballos. A veces, hay caballos sin jinete y, a veces, hay caballos con dos jinetes. Pues con los números de la lotería pasa lo mismo: si asumimos que los caballos son los números y que los premios son los jinetes, visualizaremos que un mismo número puede acarrear más de un premio.

Por ejemplo, en el Sorteo Extraordinario de Navidad de 2024, el número 71340 fue premiado con la pedrea (salió en uno de los alambres de la tabla 8) y también fue premiado por coincidir con los dos números de la terminación del tercer premio –el 11840–. Además, se llevó el reintegro por coincidir con la terminación del gordo –el 72480–. Si estuviéramos hablando del número 72 440, también habría ganado el premio por coincidir con las centenas del gordo (números del 72 400 al 72 499, excluyendo el primer premio).

Cuchara sopera conteniendo 100 granos de arroz.
Paco Pedroche.

Caballos y jinetes

Como hay números con más de un premio, la cantidad de números susceptibles de ser agraciados con premio (o sea caballos que llevarán jinetes) es menor que el número de premios (número de jinetes). Por tanto, para calcular la probabilidad de que nos toque algo en el sorteo de Navidad no podemos simplemente dividir el número de premios entre los 100 000 números.

Un cálculo más aproximado a la probabilidad de ganar algo al jugar un décimo consiste en eliminar de los posibles premios aquellos números que seguro que obtienen, al menos, dos premios. Es decir, hay caballos con dos jinetes que son fácilmente identificables incluso antes de comenzar el sorteo. Estos números son los que aparecen en el programa de premios bajo el epígrafe: “999 premios de 1 000 euros cada uno para los billetes cuyas dos últimas cifras sean iguales y estén igualmente dispuestas que las del que obtenga el premio primero”.

La probabilidad es menor del 15%

En el sorteo de Navidad del año 2024, los 999 números agraciados con este premio fueron los números del tipo XXX80: el 00080, el 00180, hasta el 99 980. De este conjunto se excluye el propio gordo, el 72 480. Estos 999 números ganaron, además, el reintegro por coincidir con la última cifra (el 0, en este ejemplo). Todos esos caballos (números) llevan al menos dos jinetes (premios).

Por tanto, podemos afirmar que los números premiados con alguna cosa (incluyendo el reintegro) serán como mucho 15 304 menos 999, es decir 14 305. De esta manera, una medida más aproximada de la probabilidad de ganar algo en el sorteo del gordo es, como mucho, un 14,3 % (como ya afirmaba el catedrático José Manuel López, redondeando al 14 %).

Un grano de arroz en treinta platos de paella

Las IA de consulta aciertan al predecir la probabilidad de ganar el gordo, pues es un único número entre 100 000 posibles, con lo cual la probabilidad es de 0,00001 o, dado en porcentaje, de un 0,001 %. Además, una IA puede proporcionar una buena analogía para visualizar este número. Entre las que se suelen utilizar en la literatura, tengo preferencia por la propuesta hace años por el matemático y divulgador José Luis Muñoz, quien usaba granos de arroz. Claro, como valenciano que soy, voy a convertir esa analogía en platos de paella.

Para hacerse una idea de lo pequeños que son los granos de arroz típicos para hacer paella, cuente 100 granos y colóquelos en una cuchara sopera. Verá que queda mucho espacio disponible. Hagamos una estimación de lo que pesan cien mil granos de arroz. En los artículos científicos sobre la agronomía del arroz, se suele usar como medida de peso una unidad llamada PMG (peso de mil granos ).

Para nuestro propósito, vamos a considerar un tipo de arroz ligero con un PMG de 25 g, es decir mil granos de arroz pesan 25 gramos. Por tanto, cien mil granos pesan 2,5 kg. Según fuentes próximas (mi pareja), la ración típica de una paella valenciana es de unos 80 g por persona. Es decir, con 100 000 granos de arroz (2,5 kg) tenemos para unas 31,25 raciones de paella, que podemos aproximar como 30 a efectos de tener un número redondo. Así, podemos decir que ganar el gordo de Navidad es como adivinar dónde se encuentra un grano particular de arroz escondido entre 30 platos de paella.

The Conversation

Francisco Pedroche Sánchez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Ganar el gordo de Navidad es como encontrar un grano concreto de arroz en treinta platos de paella – https://theconversation.com/ganar-el-gordo-de-navidad-es-como-encontrar-un-grano-concreto-de-arroz-en-treinta-platos-de-paella-270895

Por qué los actuales bosques españoles son en realidad jardines

Source: The Conversation – (in Spanish) – By David Casado-Neira, Titular de universidad de sociología, Universidade de Vigo

Bosque de pinos en la Sierra Guadarrama (Madrid, España). Quintanilla/Shutterstock

Ante la amenaza del cambio climático, el bosque es un medio para amortiguar sus efectos. Por ejemplo, absorben dióxido de carbono de la atmósfera y participan en el ciclo del agua que asegura las precipitaciones. Pero en situaciones de altas temperaturas y sequía, como las provocadas por el calentamiento global, es más fácil que los bosques ardan.

Los incendios forestales tienen un gran impacto a tres niveles. Por un lado, en los propios ecosistemas. Por otro, en la población que vive en las zonas devastadas. Y, por último, suponen costes económicos en términos de prevención, control del incendio y regeneración posterior, así como los debidos a su impacto en la salud y el clima.

La concepción alemana del bosque

El bosque encarna, más que otro paisaje, el ideal de la naturaleza. Una idea que le debemos al Romanticismo alemán y a la formación de los primeros ingenieros forestales españoles en este país en el siglo XIX, quienes sentaron las bases de la primera Escuela de Montes en 1848. Se importó de esta forma un modelo de formación, y también una manera de entender la naturaleza en la que la masa arbolada ocupa un lugar central como fuente de vida, riqueza y valor cultural. Allí se habla de Wirtschaftswald o Nutzwald (bosque en producción o bosque útil).

Los bosques comenzaron a verse como un recurso industrial y de intervención en el territorio; como fuente, por ejemplo, de madera para la construcción, de combustible y de lucha contra la erosión y desertificación. Con el tiempo, el bosque se ha ido convirtiendo en un referente positivo, y hoy en día es difícil considerarlo en los términos negativos que pudo tener como lugar sombrío en el que acechaba el peligro (lobos, asaltantes o accidentes). Los incendios, los monocultivos, la deforestación y el estrés climático son sus enemigos actuales.

Hoy el bosque nos preocupa, pero no estuvo siempre ahí y no de la misma manera. Las masas arboladas, tal y como las conocemos, nacen de prácticas económicas que generan nuevos ecosistemas y paisajes. Es un producto histórico que, sin embargo, se sigue relacionando con la idea de una naturaleza primigenia a la que hay que volver, que hay que rescatar.

El bosque como fuente de madera

Hay un mito sobre el bosque en Hispania. Una historia recurrente nos cuenta que una ardilla podía cruzar la península de rama en rama, dicen que las crónicas de Estrabón del siglo I a.C. dan fe de ello. Pero sobre Iberia escribió que en una gran parte se compone de montañas, bosques y llanuras de suelo pobre con desigual reparto de agua. Y no hay atisbo de ninguna ardilla.




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En España, a partir del siglo XIX se inicia un proceso de transformación incesante del territorio que, tras diferentes iniciativas políticas, se acelerará a partir de 1957. El bosque se convierte en una razón de Estado para garantizar el autoabastecimiento de madera. En ese momento, se consolida un modelo forestal orientado a la producción industrial de madera. Desde los inicios de la ingeniería forestal, el bosque es sometido a un proceso de extensión. Como consecuencia, gran parte de los bosques actuales son en realidad cultivos destinados a ese fin.

Muchos ingenieros se dedicaron a diseñar parques forestales en los que se exponía una amplia variedad de árboles que podrían llegar a integrarse en el bosque ibérico: robles americanos, secuoyas, tulíperos, tsugas y ginkgos. Un monte antes despoblado se convertía en un pequeño “Disneyland” de idealización paisajística y en un área forestal de referencia. Eran enclaves en áreas dominadas por las plantaciones de pinos.

Tierra de pinos

La península ibérica pasó a ser una tierra de pinos. Las condiciones climáticas y del suelo le son favorables. El pino es, además, un árbol que se caracteriza por su rápido crecimiento, resistencia, valor económico y capacidad de generar nuevos espacios de vida, nuevos ecosistemas.

Hoy, la masa forestal adquiere una extensión y avance sin precedentes. Entre 1940 y 1987, el 77 % de los árboles plantados a través de las políticas forestales corresponden a variedades de pinos. Pero no solo los pinares, también hayedos, bosques de ribera, eucaliptales, tejedas y bosques de laurisilva son productos de nuestra capacidad de plantar y cuidar.

Un bosque de hayas con las hojas amarillas en la ribera de un río
Hayedo de Montejo, en Montejo de la Sierra (Madrid, España).
Jarmad78/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Un producto de nuestra historia

El proceso de urbanización, el abandono rural y la irrupción de la agricultura industrial a partir del siglo pasado modifican el territorio. Y el bosque transforma el paisaje, cambia usos de la tierra y costumbres de sus habitantes.




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Basta con recurrir al archivo de fotografías antiguas o de los primeros pintores paisajistas para darnos cuenta de que adquiere un valor estético y social muy recientemente. Los bosques son hoy producto de nuestra historia. Antes, el territorio estaba definido más por cultivos agrícolas que por grandes masas forestales.

Desde el nacimiento de la ingeniería forestal se ha llevado a cabo una misión de forestación, población y generación, y no de reforestación, repoblación y regeneración. Bosques que se han ido creando desde cero.

Así, los bosques actuales son frágiles ecosistemas creados o intervenidos por el ser humano, y no formas originarias de naturaleza. Ahora la pregunta es si queremos cuidarlos como parques y jardines, o como meras plantaciones.

The Conversation

David Casado-Neira no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Por qué los actuales bosques españoles son en realidad jardines – https://theconversation.com/por-que-los-actuales-bosques-espanoles-son-en-realidad-jardines-263141

Lola Flores, pionera del ‘crowdfunding’: qué hay detrás del éxito de este modelo de financiación

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pau Sendra Pons, Profesor de Contabilidad, Universitat de València

Lola Flores, durante una actuación en Televisión Española. RTVE

En 1987, Lola Flores, La Faraona, se aventuró a dirigirse al pueblo español con una frase que se haría célebre: “Si una peseta diera cada español, no a mí, a donde tienen que darla, quizás saldría de la deuda”. La cantante de Ay pena, penita, pena y La Zarzamora tenía por entonces una enorme deuda con Hacienda por no haber presentado la declaración de la renta entre 1982 y 1985. Así se convirtió en precursora del micromecenazgo (crowdfunding) en España.

Emulando los numerosos proyectos financiados a lo largo de los siglos mediante aportaciones ciudadanas, Lola Flores hizo lo propio con su espontánea petición: pedir una peseta a un gran número de potenciales financiadores, apelando a la conexión profunda, casi íntima, entre la artista y sus seguidores.

Lola Flores en 1987, pidiendo la colaboración de los españoles ante sus problemas con Hacienda. Fuente: YouTube.

La cantante resumió en una sola frase los grandes principios que confluyen en la financiación alternativa a través del micromecenazgo:

  1. La solicitud de pequeñas cantidades a un número amplio de personas. Esto permite reducir el riesgo individual que cada una de ellas asume.

  2. La construcción de un relato atractivo, que apela a la emotividad y a la creencia de que una persona o un equipo merece nuestro apoyo, incentiva las contribuciones.

¿Qué es el ‘crowdfunding’?

El crowdfunding consiste en que una persona o colectivo que desea llevar a cabo un proyecto de voluntariado, emprendimiento o innovación solicita pequeñas sumas de dinero a la sociedad mediante campañas difundidas generalmente a través de la web. A cambio, puede ofrecer distintos tipos de recompensa:

  • Una recompensa moral, basada en el simple estímulo positivo de apoyar una causa justa.

  • Una recompensa tangible, en forma de unidades de producto o regalos corporativos.

  • Una participación en la empresa resultante del proyecto (en el caso del crowdfunding de capital) o un interés financiero (crowdfunding de préstamo).

Todo esto contribuye a generar una comunidad sin fronteras, formada por personas que colaboran activamente en la definición y el éxito del proyecto empresarial o de la causa filantrópica.

¿Qué hay detrás del éxito del ‘crowdfunding’?

La respuesta no es una receta única. Se deben analizar diversos factores (entre otros, la relevancia del diseño visual y narrativo de las campañas). No obstante, hay un aspecto que ha ganado protagonismo: el inversor ancla. Si un inversor respalda un proyecto con una cantidad significativa de dinero y anima a otros a hacer lo mismo –con un mensaje convincente y apoyado en su bagaje profesional–, muchas personas tenderán a seguir su recomendación.

Dos razones explican fácilmente este comportamiento: si el inversor ancla aporta su dinero para respaldar un proyecto, su compromiso financiero funciona como una señal de que anticipa su éxito. Algo similar ocurre cuando invierte su reputación profesional en favor del proyecto.




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Emotividad, un factor clave

A pesar de que existen diversos tipos de crowdfunding según la recompensa que reciben los contribuyentes, la emotividad y la conexión con el promotor de la iniciativa han demostrado ser clave para el éxito del proyecto.

Ese fue el recurso central que empleó Lola Flores en su llamamiento. La cantante continuaba su mítico discurso con estas palabras: “Y después yo, no sé, me iría al estadio con todos los que han dado esa peseta, o esas cien pesetas, para tomarme una copa con ellos y llorar de alegría”, ofreciendo así un beneficio tangible (la copa), pero, más importante aún, la recompensa intangible de llorar de alegría junto a la mismísima Faraona.

Una de las claves para el éxito de las campañas de crowdfunding es aplicar la dosis justa de emotividad en el discurso para apelar a los sentimientos de quienes financian el proyecto y luego recompensar su esfuerzo.




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Una herramienta accesible

El crowdfunding está al alcance de todos. Solo se necesita tener conexión a internet, un proyecto empresarial o social atractivo, un discurso persuasivo y, de ser posible, un inversor ancla. Este último facilitará que el público general, a menudo con poca información relevante para formarse una opinión sobre la viabilidad del proyecto, se decida a invertir en el proyecto.

Según datos de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), el crowdfunding es una alternativa más que útil para el talento emprendedor y asociativo que, con suerte y mejor resultado que La Faraona, puede ver en esta modalidad de financiación una opción menos costosa y arriesgada que las alternativas tradicionales.

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Pau Sendra Pons no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Lola Flores, pionera del ‘crowdfunding’: qué hay detrás del éxito de este modelo de financiación – https://theconversation.com/lola-flores-pionera-del-crowdfunding-que-hay-detras-del-exito-de-este-modelo-de-financiacion-271434

¿Cuánto peso puede aguantar una hiedra?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos M Vicient Sánchez, Investigador del CSIC, Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG, CSIC-IRTA-UAB-UB) en el grupo de investigación “Estructura y evolución de los genomas de las plantas”., Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Existen distintas variedad de hiedra que trepan por muros y pueden vivir hasta 500 años. Freepik., CC BY

Imagine a un ser vivo que puede vivir 500 años, alcanzar 30 metros de altura (un edificio de 10 plantas) y pesar varias toneladas. Así es la hiedra, una planta originaria de Europa, el norte de África y Asia occidental que puede crecer tapizando el suelo o trepando a árboles, paredes o cercas.

La presencia de hiedras cubriendo paredes de edificios antiguos no es inusual. Algunos ejemplos son los muros del Castillo de Windsor (400 años), la Universidad de Princeton (160 años) o el edificio New Court en Cambridge (180 años). Esta última tiene 10 metros de alto y 60 metros de ancho y, considerando que el peso de la hiedra madura es de unos 20 kg por m², se puede calcular que pesa unas 12 toneladas, sin contar las raíces.

Cuestión de peso

Este peso tiene implicaciones en la capacidad de aguante del soporte, especialmente si se trata de verjas o cercos, pero también plantea preguntas respecto a cómo una planta de hiedra puede mantener su propio peso agarrándose a una pared o a un árbol.

No se han hecho demasiados ensayos sobre la resistencia de los tallos de hiedra, que dependerá de su edad y diámetro. Según mi propia experiencia, un tallo maduro de no más de 2 cm de diámetro puede llegar a soportar 100 kg.

La clave está en las raíces adventicias que sujetan la planta a la pared o al árbol y pueden soportar una fuerza de unos 1 200 kilos por centímetro cuadrado. ¿Cómo hacen estas raíces adventicias para sujetarse?

Mecanismos de sujección

Darwin con siete años, en 1816.
Ellen Sarples / Wikimedia Commons., CC BY

Como describió Charles Darwin en un artículo publicado en 1865 en el Boletín de la Sociedad Linneana de Londres y, posteriormente, en 1875, en un libro titulado Los movimientos y hábitos de las plantas trepadoras, existen básicamente dos tipos de mecanismos por los que las plantas se enganchan a sus soportes: mecánicos y químicos.

El principal proceso mecánico se basa en el uso de zarcillos, que son tallos u hojas modificadas que crecen enrollándose en el soporte, como ocurre en las habas o los guisantes.

Zarcillo de una viña.
John Sullivan / Wikimedia Commons., CC BY

Un segundo proceso mecánico utiliza una especie de zarcillos, pero mucho más cortos, en forma de gancho. Estos ganchos se introducen en las grietas y, luego, se ensanchan, quedando fijos. Es el mecanismo que usan las raíces de la hiedra para anclarse inicialmente al soporte. Pero la historia no acaba aquí.

Pegamento más potente que el del mejillón

Darwin observó como las radículas jóvenes –la primera parte de una planta que emerge de la semilla en el proceso de germinación– emiten un líquido transparente cuando son presionadas contra un vidrio. Este líquido ligeramente viscoso no se evapora y es capaz de unirse a granos de arena.

Además, cuando las radículas se dejan en contacto con algo sólido entre diez y quince días acaban emitiendo un líquido mucho más viscoso y adherente. Es decir, que las puntas de las raíces adventicias de la hiedra emiten un pegamento que las une al sustrato.

Posteriormente, ya en el siglo XXI, se determinó que este pegamento está formado por una mezcla de glicoproteínas. Se emite en forma de nanopartículas mil veces más pequeñas que un grano de arena (entre 50 y 80 nanómetros), lo que le permite interactuar de manera muy íntima con las superficies a las que se acaba adhiriendo y lo convierte en uno de los pegamentos naturales más poderosos que existen. Por ejemplo, es 100 veces más potente que el adhesivo secretado por los mejillones.

Cada una de las radículas no tiene más de un milímetro de diámetro, pero como existen decenas de ellas por centímetro de tallo, al final la capacidad de adhesión es muy alta, suficiente para soportar el gran peso de la planta.

Posibles aplicaciones prácticas

Curiosamente, estas nanopartículas absorben los rayos ultravioleta (UV). Los protectores solares comerciales ya contienen nanopartículas que bloquean los rayos UV y protegen contra las quemaduras. El problema es que son metálicas, como el dióxido de titanio y el óxido de zinc.

Según estudios recientes, las nanopartículas de hiedra podrían revelarse como una alternativa: han demostrado ser resistentes al agua, bloquean la radiación UV cuatro veces más que las metálicas y se descomponen naturalmente por las enzimas de la piel.

Quizás, dentro de un tiempo, aparezcan protectores solares obtenidos de la hiedra. Falta ver si no son tóxicas para las células vivas, que siempre es la parte más complicada del proceso de comercialización. También se está explorando su posible aplicación como superpegamento quirúrgico para sellar heridas.

Citando un fragmento de El origen de las especies, de Darwin, “en el futuro, veo más campos abiertos para otras investigaciones interesantes”. Aunque también sería aplicable una frase atribuída a Darwin por el zoólogo Edwin Ray Lankester: “Me encantan los experimentos tontos. Siempre los estoy haciendo”.

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Carlos M Vicient Sánchez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Cuánto peso puede aguantar una hiedra? – https://theconversation.com/cuanto-peso-puede-aguantar-una-hiedra-270197

Salud mental en Gaza: cómo sobrevivir emocionalmente a la barbarie

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marta Guarch-Rubio, Doctora en Psicología, Universidad San Jorge

Un padre y su hijo regresan a su hogar en Gaza tras el alto el fuego decretado el pasado 10 de octubre. Anas-Mohammed/Shutterstock

Hoy, la vida en Gaza es una cuestión de fe. La inseguridad acerca de la propia supervivencia o de la de los seres queridos es el pan de cada día. Literalmente, hay más incertidumbre que alimento.

En una guerra no solo se sufren los bombardeos con pérdidas humanas y materiales. Se padecen los desplazamientos forzados, las hambrunas y, en Gaza también, la escasez de agua y el bloqueo de la ayuda internacional por la acción de Israel.

Psicológicamente, en esta ofensiva contra la población palestina hay un fuerte componente de deshumanización, algo tan sencillo como no atribuir la categoría de persona a un ser humano. Son procesos característicos en el estudio de los genocidios a lo largo del tiempo y en la práctica de tortura.

Más vulnerables a los enfermedades mentales

Como consecuencia, ser superviviente conlleva una ruptura en ciertos valores morales. Por ejemplo, ante la creencia en la humanidad o ante el hecho de que todas las vidas tienen un mismo valor. La salud mental y el bienestar están conectados con la percepción de justicia social y de derechos humanos. Además, a todo esto se añade que antes del 7 de octubre de 2023, Gaza ya acusaba un contexto de años de inestabilidad sociopolítica, de ciclos de violencia, de privaciones económicas y de dificultades en el acceso a recursos, como los sanitarios. Estos factores han debilitado la salud mental de la población gazatí durante décadas y los palestinos han llegado exhaustos psicológicamente a su asedio actual.

Se ha demostrado que la exposición a conflictos armados tiene un importante impacto en la salud mental de la población civil. En concreto, desde 1948 el impacto del trauma intergeneracional en los palestinos ha aumentado su vulnerabilidad para el desarrollo de dolencias psíquicas.

En 2024, y a consecuencia del actual genocidio, se encontró ansiedad severa (65 %), depresión (72.7%) y probable trastorno de estrés postraumático (72.3 %) en la población palestina evaluada.

Un estudio reciente muestra que la probabilidad de padecer estrés en Gaza es doce veces superior a la probabilidad que se presentaba en 2020 y la prevalencia de angustia psicológica es tres veces mayor, aumentando del 19,5 % en 2020 al 67,2 % en 2025.

¿En qué apoyarse cuando todo se derrumba?

Sumud es un término árabe que alude a la capacidad psicológica de resistencia a la ocupación, definida como el corazón resiliente para muchos palestinos. El apoyo en la comunidad es esencial cuando todo falla, con una relevancia mayor cuando las vivencias son compartidas y unos necesitan de otros para sobrevivir. Recientemente se ha visto que en la población joven palestina el apoyo social es un elemento de protección que mitiga los síntomas del trastorno de estrés postraumático (reviviscencias, evitación, cognición y emoción negativas e hiperactivación).

Igualmente, las prácticas religiosas y espirituales, el apoyo entre iguales y la solidaridad comunitaria potencian el bienestar en los climas de adversidad, como en las guerras o en las crisis humanitarias.

De la misma forma que existe una transmisión generacional del trauma, existe una transmisión generacional de la resiliencia. En Palestina, la intencionalidad de mantener la cultura y la identidad dibujan tanto procesos como resultados resilientes y de crecimiento postraumático.

Manifestaciones que mejoraron la salud

En Gaza, algunas acciones políticas de resistencia como las movilizaciones por la “Gran Marcha del retorno” de 2018 tuvieron efectos positivos en la salud mental de los gazatíes. Fueron manifestaciones pacíficas convocadas a través de redes sociales, donde participaron jóvenes y familias en un ambiente lúdico y festivo. Las protestas incluían cánticos, actuaciones de clowns y acróbatas e incluso celebraciones de bodas, y se concentraban entre la Franja de Gaza e Israel.

Inicialmente, se reportaron mejoras en la salud mental de los participantes, en el sentido de un aumento de la esperanza y una capacidad de participación en movilizaciones sin precedentes. Se observaron mejoras en los estados de ánimo y en las respuestas al trauma, ya que el factor político es un elemento resiliente y protege frente a la violencia política.

Sin embargo, en marzo de 2019, los manifestantes y sus familiares sufrieron violencia en respuesta a su involucración en la marcha y se alcanzaron las tasas más altas de palestinos heridos desde las hostilidades de 2014.

En definitiva, trauma y resiliencia son conceptos que definen desde hace décadas la identidad palestina en Gaza, y cada vez con mayor frecuencia, la definen también en Cisjordania.

Hoy en día, resulta complicado abordar el estado de salud mental de una comunidad como la gazatí. Día a día la asfixia psicológica y de necesidades básicas y sociales es mayor. Por eso, estamos lejos de predecir el impacto psicosocial y clínico que acusará a largo plazo la población de Gaza.

The Conversation

Marta Guarch-Rubio no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Salud mental en Gaza: cómo sobrevivir emocionalmente a la barbarie – https://theconversation.com/salud-mental-en-gaza-como-sobrevivir-emocionalmente-a-la-barbarie-270849

Ellas también tejen la ‘Odisea’: las voces femeninas que sostienen el viaje

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Joana Rodríguez Pérez, Contratada predoctoral en el departamento de Historia del Arte y Filosofía, Universidad de La Laguna

Pintura de Charles Gleyre en la que se muestra el encuentro entre Ulises y Nausicaa. Wikimedia Commons

En los últimos años el cine ha vuelto a recurrir a la segunda épica homérica para adaptar las historias del héroe griego. En 2025 se estrenó la película El regreso de Ulises del director italiano Uberto Pasolini, protagonizada por Ralph Fiennes y Juliette Binoche, y se espera con ansias la producción dirigida por Cristopher Nolan para julio del 2026.

Esta recurrencia no debe sorprender: ya desde el periodo mudo los cineastas se inspiraron en los textos clásicos para realizar sus producciones atraídos por el tono aventurero que les proporcionaba. No obstante, ¿es la Odisea únicamente el relato de las hazañas de un héroe?

Según una encuesta realizada en 2018 por la BBC, la Odisea es la obra más influyente de la historia. En sus 24 cantos, esta epopeya narra los diez años del regreso de Ulises/Odiseo a su hogar, Ítaca, después de la guerra de Troya. El énfasis se pone en su lucha contra obstáculos naturales, divinos y humanos para volver a casa con su mujer Penélope y su hijo Telémaco.

Pero… imaginemos ahora que abrimos la Odisea con unas nuevas lentes. Más allá del héroe luchando contra monstruos o sorteando tempestades, encontramos una estructura femenina que sostiene la trama. Este enfoque exige reordenar nuestra expectativa: ya no asimilamos la historia de un solo hombre sino que en sus páginas hallamos un amplio universo femenino. Estas mujeres no se limitan a las funciones tradicionales, sino que se convierten en estrategas, mediadoras y guías fundamentales para el desarrollo del viaje.

Mujer (Penelope) tejiendo en un telar
Juliette Binoche como Penélope en un fotograma de El regreso de Ulises.
Filmaffinity

‘Invisibles’ pero imprescindibles

Desde el comienzo de la epopeya, la presencia femenina es central. La narración se inaugura invocando a la Musa, quien no solo inspira al poeta sino que establece un patrón estructural: la mujer como mediadora entre el conocimiento y la acción, la palabra y el destino.

Este tipo de figuras se configuran como “mujeres guía” y actúan con precisión estratégica, ya que su palabra es motor directo de la acción. Son ellas quienes diseñan rutas, negocian, intervienen en la voluntad divina, eligen los momentos oportunos de ocultamiento o revelación y, en definitiva, desbloquean conflictos y abren sendas.

No obstante, su papel va mucho más allá de asistir al héroe en momentos de dificultad. En la Odisea, las mujeres no solo guían: también piensan, deciden y actúan con una inteligencia tan afinada como la del propio protagonista.

Esa capacidad, conocida en la tradición griega como mêtis –inteligencia práctica, astucia estratégica–, es el rasgo que define a Odiseo. Sin embargo, en el poema no es un atributo exclusivo del héroe. Como señalan autoras como Grace LaFrentz, Odiseo aprende de las mujeres con las que se cruza una forma de mêtis más paciente y calculada, asociada al tejido: urdir planes, tramar soluciones, hilar el tiempo con prudencia…

La metáfora no es casual. La famosa estratagema de Penélope –tejer de día y destejer de noche para ganar tiempo frente a los pretendientes que quieren casarse con ella ante la ausencia de Ulises– es el ejemplo perfecto de esa inteligencia que combina ingenio, autocontrol y estrategia.

Las voces que configuran el viaje

De entre los múltiples personajes femeninos presentes en la epopeya, podemos encontrar modelos paradigmáticos que explican lo que defendíamos anteriormente.

Relieve de Atenea pensativa.
Relieve de Atenea pensativa.
Museo de la Acrópolis, Atenas.

Atenea podría considerarse el mejor ejemplo de la “mujer-guía”. No solo protege al héroe en el Olimpo, sino que diseña sus estrategias, le sugiere disfraces y le da los tiempos justos para actuar. Además, propicia el encuentro con otras mujeres que le ayudarán en momentos cruciales. Su intervención es constante y decisiva.

Helena de Troya aparece en la Odisea ejerciendo un papel de anfitriona y mediadora. En la gran sala de su palacio, junto a su marido y otros hombres, recibe y es la primera en reconocer e interpelar a Telémaco y darle noticias sobre su padre. Nausícaa, por su parte, cumple con una función orientadora muy concreta: al encontrar al náufrago, le indica cómo dirigirse ante su madre, la reina Arete –y no ante su padre, el rey Alcínoo– para ser recibido favorablemente en palacio. Esa mediación no es menor, pues abre la puerta política para que Odiseo tenga el apoyo de la corte feacia para volver a casa.

Calipso, Circe e incluso Ino aportan ayuda desde registros distintos. Lo hacen siendo hospitalarias –como Calipso–, consejeras –como Circe (quien le indica como sortear a las sirenas)– o con su sobrenatural auxilio salvador, como Ino, quien rescata al héroe tras un naufragio dándole un velo mágico que le permite mantenerse a flote y sobrevivir en aguas embravecidas.

Y por supuesto entre todas ellas destaca Penélope. Desde Ítaca, resiste con inteligencia: administra el reino, teje y desteje el sudario de Ulises para dilatar la espera de los pretendientes, decide ponerles a prueba para demostrar quién es digno de casarse con ella –sabiendo que ninguno superará el reto que les marca– y se mantiene firme en su posición todo el tiempo. Su agudeza es incluso reconocida por el héroe al compararla con un venerable rey.

De esta manera, la Odisea deja de ser la historia de un hombre que vuelve para mostrar el tejido de voces femeninas que no son extras sino nodos estratégicos del relato. Asumir esto no resta ni mucho menos valor a la peripecia central. Únicamente reconoce y resalta la importancia de los personajes femeninos que durante tanto tiempo han permanecido ensombrecidos.

The Conversation

Joana Rodríguez Pérez recibe fondos de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información de la Consejería de Economía, Conocimiento y Empleo y por el Fondo Social Europeo (FSE) Programa Operativo Integrado de Canarias 2014-2020, Eje 3 Tema Prioritario 74 (85%)

Enrique Ramírez Guedes no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Ellas también tejen la ‘Odisea’: las voces femeninas que sostienen el viaje – https://theconversation.com/ellas-tambien-tejen-la-odisea-las-voces-femeninas-que-sostienen-el-viaje-267250