El cambio climático aumenta la vulnerabilidad de América Latina a grandes apagones

Source: The Conversation – (in Spanish) – By David Felipe Celeita Rodríguez, Profesor Asociado, Director de Proyección y Relacionamiento, Facultad de Ingeniería, Universidad de La Sabana

Vista aérea de la presa hidroeléctrica de Itaipu en el río Paraná, en la frontera entre Paraguay y Brasil, una de las más grandes del mundo. Jose Luis Stephens/Shutterstock

América Latina nunca había tenido el panorama tan claro para la integración de nuevas fuentes, la digitalización y la interconexión de sus sistemas eléctricos. Las redes inteligentes (smart grids), las subestaciones digitales –infraestructuras modernizadas con equipos inteligentes para monitorizar y controlar la red en tiempo real– y la integración de energías renovables están transformando la forma en que se genera, transporta y consume electricidad en la región.

Sin embargo, y al mismo tiempo, su territorio no había enfrentado simultáneamente tantos factores de riesgo climático y operativo. Y la posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño de gran intensidad vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿pueden las redes modernas evitar grandes apagones en escenarios climáticos extremos?

Apagones recurrentes en diferentes países

Los cortes masivos de energía sufridos el año pasado muestran que incluso sistemas altamente modernizados siguen siendo vulnerables. En febrero de 2025, Chile sufrió uno de los mayores apagones de su historia reciente, afectando más del 90 % de los usuarios del país y paralizando temporalmente sectores estratégicos como la minería. Mientras, Puerto Rico continúa enfrentando interrupciones recurrentes tras años de fragilidad acumulada en su infraestructura eléctrica.

Centroamérica también ha experimentado apagones regionales provocados por fallas en líneas de transmisión interconectadas. Incluso Europa, con algunas de las redes más robustas del mundo, ha enfrentado episodios de inestabilidad asociados a múltiples causas como olas de calor, alta penetración renovable y estrés operativo.




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La paradoja es que los sistemas eléctricos modernos son más inteligentes, pero también más complejos y sensibles a perturbaciones en cascada. La transición energética y las redes inteligentes no eliminan el riesgo de apagones; en algunos escenarios climáticos extremos podrían incluso aumentar la complejidad y vulnerabilidad del sistema. En una región donde países como Colombia dependen fuertemente de la hidroelectricidad y del gas natural, la combinación entre sequías severas, eventos climáticos extremos y sistemas cada vez más interconectados podría redefinir el concepto de seguridad energética en las próximas décadas.

A corto plazo, la combinación entre una menor disponibilidad de energía firme –la electricidad que el sistema puede garantizar de forma continua y segura incluso durante sequías o condiciones climáticas adversas–, el aumento de la demanda y la vulnerabilidad climática vuelven a traer sobre Colombia una sombra que parecía lejana desde el apagón de 1992. Y que tendrá en vilo a la nación en los próximos meses ante el riesgo de desabastecimiento, como ha reconocido el Ministerio de Minas y Energía.

El cambio climático está redefiniendo el riesgo de un apagón

América Latina posee una de las matrices eléctricas más renovables del mundo y lidera globalmente la integración de energías limpias en el sector eléctrico. La hidroelectricidad, que actualmente representa cerca del 40 % de la generación regional, ha sido históricamente la columna vertebral del sistema energético latinoamericano y continuará desempeñando un papel clave en la transición energética de la región.

En países andinos y amazónicos, grandes embalses han sostenido durante décadas el crecimiento energético regional y permitido reducir la dependencia de combustibles fósiles. Sin embargo, esta ventaja también ha creado una vulnerabilidad estructural: cuando las lluvias disminuyen y los embalses pierden capacidad aunque la demanda sigue creciendo, buena parte del sistema eléctrico entra en tensión.

Estudios recientes advierten que el cambio climático está alterando los patrones de precipitación y aumentando la frecuencia e intensidad de eventos extremos asociados a sequías prolongadas, registrando picos de temperatura de más de 44 °C en el 2025 en Brasil y Paraguay.

Producción de energía eléctrica por fuente en Colombia medida en teravatios-hora.
Producción de energía eléctrica por fuente en Colombia medida en teravatios-hora.
Our World in Data, CC BY

Colombia es uno de los ejemplos más representativos de esta dependencia, ubicado en el top 3 de países en la región. Cerca de dos tercios de su generación provienen de centrales hidroeléctricas, altamente sensibles a fenómenos climáticos como El Niño, de ahí la urgencia en la diversificación. El país ya experimentó una crisis energética en 1992 y volvió a enfrentar una situación crítica durante la sequía de 2015–2016, cuando la caída de los niveles de los embalses coincidió con problemas operativos en plantas térmicas de respaldo. Centrales que generan electricidad utilizando combustibles como gas, carbón o diésel y que se activan cuando las fuentes hidráulicas no son suficientes.

Resulta una ironía que sean estos combustibles fósiles los que muchas veces terminan evitando racionamientos y apagones durante las temporadas secas.




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Las consecuencias de fenómenos cada vez más extremos

La preocupación es que estas condiciones podrían intensificarse en las próximas décadas. El aumento de las temperaturas incrementa la evaporación en embalses y acelera el estrés hídrico en regiones ya vulnerables, como el Caribe colombiano, Chile central, Venezuela y el nordeste brasileño. Investigaciones climáticas recientes muestran que la combinación entre sequías más severas, cambios en los patrones de lluvia y eventos extremos más frecuentes podría reducir la confiabilidad de la generación hidroeléctrica en varios países sudamericanos.

Pero el problema ya no es únicamente de los embalses. Cuando disminuye la generación hidroeléctrica, los países deben recurrir con mayor intensidad a las plantas térmicas de respaldo, especialmente las que dependen de gas natural. En el caso colombiano, esto ocurre en un contexto de creciente presión sobre la disponibilidad de gas, pasando de productores a dependientes de importación de gas con altos costos internacionales y limitaciones en infraestructura de importación y regasificación.

Generación hidroeléctrica en Suramérica y países seleccionados
Generación hidroeléctrica en Suramérica y países seleccionados.
Our World in Data, CC BY

El desafío de la transición energética no es solo generar energía limpia, sino garantizar energía firme y resiliente bajo condiciones climáticas extremas ante una demanda que no se detiene. Chile, Brasil, Argentina y México lideran la integración de fuentes solares y eólicas en su matriz. Sin embargo Colombia y Venezuela, altamente dependiente de las plantas hidroeléctricas, han tenido un ritmo notablemente menor en la aceleración e implementación de estos proyectos.

Participación de energía solar y eólica en la generación eléctrica en Suramérica y países seleccionados
Participación de energía solar y eólica en la generación eléctrica en Suramérica y países seleccionados.
Our World In Data, CC BY

Las redes inteligentes también pueden ser frágiles

Durante años, la modernización de los sistemas eléctricos se ha asociado con una mayor capacidad de respuesta y confiabilidad. Además, la integración de energías renovables, almacenamiento y generación distribuida está cambiando la arquitectura tradicional de los sistemas eléctricos en todo el mundo.




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Esta transformación también está aumentando la complejidad operativa. Las redes modernas deben coordinar múltiples fuentes intermitentes, responder rápidamente a cambios en la demanda y mantener estabilidad en escenarios cada vez más dinámicos. Incluso pequeñas perturbaciones pueden propagarse rápidamente a través de sistemas altamente interconectados y desencadenar fallas en cascada.

Esto ya ha ocurrido en varios países. El apagón regional de Argentina, Uruguay y Paraguay en 2019 mostró cómo una combinación de fallas operativas y problemas de coordinación puede desconectar millones de usuarios en cuestión de segundos. Algo similar ocurrió en Centroamérica, donde fallas en líneas de transmisión interconectadas provocaron apagones simultáneos en varios países.

En sistemas altamente digitalizados, con integración de sistemas HVDC producto de la conexión de grandes fuentes renovables, la velocidad de operación, protección y automatización se debe estudiar en detalle con suficientes escenarios. Esto es así porque los efectos también pueden amplificar ciertos eventos antes de que los operadores humanos logren reaccionar completamente, particularmente en grandes líneas de transmisión así se cuente con la tecnología más reciente para su teleprotección o esquemas avanzados con ondas viajeras.

Las redes eléctricas modernas son más inteligentes, pero también más sensibles a condiciones extremas y eventos simultáneos. La creciente penetración de generación renovable, además del aumento de la electrificación y la dependencia de sistemas digitales, hacen que la resiliencia ya no dependa únicamente de generar suficiente energía. Ahora también está sujeta a la capacidad del sistema para anticipar perturbaciones, adaptarse rápidamente y evitar que pequeñas fallas se conviertan en apagones masivos.




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El desafío ya no es solo generar energía

Nada de lo anterior significa que la transición energética deba frenarse, todo lo contrario, bajo un marco claro de regulación debería motivar su rápida adopción. América Latina necesita acelerar la incorporación de energías renovables para diversificar su matriz energética y disminuir la dependencia de combustibles fósiles importados. Además, tecnologías como el almacenamiento energético, la digitalización y las redes inteligentes pueden mejorar significativamente la eficiencia y flexibilidad del sistema eléctrico.

Sin embargo, la discusión energética ya no puede centrarse únicamente en cuántos megavatios nuevos se instalan. El verdadero desafío es construir sistemas capaces de operar de forma segura bajo escenarios climáticos extremos, incertidumbre hidrológica y condiciones operativas cada vez más complejas. Esto implica fortalecer la transmisión, diversificar fuentes de respaldo, expandir la infraestructura de gas y almacenamiento, e incorporar herramientas avanzadas de monitoreo y análisis predictivo.

Retos y habilitadores de redes inteligentes bajo escenarios climáticos extremos.
Elaboración propia

Los sistemas eléctricos del futuro deberán ser capaces no solo de producir energía limpia, sino también de recuperarse rápidamente ante eventos extremos y mantener estabilidad en medio de condiciones cambiantes. La pregunta ya no es si ocurrirán nuevos apagones, sino qué tan preparados estarán los sistemas eléctricos para anticiparlos, contenerlos y recuperarse rápidamente cuando ocurran.

The Conversation

David Felipe Celeita Rodríguez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. El cambio climático aumenta la vulnerabilidad de América Latina a grandes apagones – https://theconversation.com/el-cambio-climatico-aumenta-la-vulnerabilidad-de-america-latina-a-grandes-apagones-259429

Cuando la sospecha se vuelve costumbre: anatomía de la desconfianza social

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Consuelo Martínez Priego, Profesora y codirectora del Centre for Character and Human Growth, Universidad Villanueva

Hasta ahora, la vida en sociedad se ha basado en la confianza que nos profesamos mutuamente. Dutch_Photos/Shutterstock

Todos hemos notado que el ambiente ha cambiado en la calle y en la sociedad durante las últimas décadas. No es tan común que los niños vayan solos al colegio –ni que todo el vecindario esté pendiente de su recorrido–, que la gente se relacione de forma cercana con quienes habitan su mismo edificio o que hablemos de forma cándida con un desconocido. De forma orgánica parecemos estar más a la defensiva.

El siglo XXI comenzó con una llamada de atención del sociólogo Zygmunt Bauman: las relaciones interpersonales se han vuelto líquidas. Eso significa que nos cuesta comprometernos, conservar nuestros vínculos personales o ser plenamente generosos en ellos. Y además, en 2026, el mundo parece haberse vuelto más ideológico y polarizado (al estilo de los totalitarismos del siglo XX). En el ámbito social, e incluso familiar, la premisa es, en numerosas ocasiones, la “desconfianza”.

El tránsito del escepticismo a la sospecha horizontal

Tradicionalmente, la teoría social distinguía entre la confianza institucional y la interpersonal. La primera se quiebra cuando percibimos que las estructuras de poder actúan sin integridad, permitiendo que la corrupción permee las esferas públicas. Por ejemplo, en Europa vivimos una realidad que peligrosamente se aproxima a ese rechazo a las instituciones, pero todavía estamos lejos de la desconfianza que pueden provocar algunos regímenes autoritarios que basan sus interacciones con los ciudadanos en un intercambio de intereses por necesidades (como se ve, por ejemplo, en el Brasil de la dictadura retratado en la película El agente secreto).

Sin embargo, el fenómeno contemporáneo más alarmante es que este recelo se haya desplazado hacia el plano horizontal. La dinámica social ha hecho que la desconfianza exceda hoy el ámbito político (cuyo máximo exponente es la dinámica de partidos) y mediático (la prevalencia de las fake news) para recaer directamente sobre el “otro”, que aparece como amenaza latente.

Este deterioro de la disposición a cooperar con desconocidos, o a interpretar al discrepante con buena fe, dificulta los vínculos sociales básicos, la amistad cívica y, en definitiva, la cohesión social. Varios análisis e investigaciones han documentado precisamente cómo la “vida en la mentira” y la delación obligatoria destruyen la psique colectiva.

En la actualidad, aunque en la mayoría de los países de Occidente no vivimos bajo sistemas totalitarios, la polarización afectiva genera una dinámica de vigilancia en la que el odio y el miedo predominan sobre el reconocimiento mutuo.

La simplificación algorítmica y el refugio en el grupo

La desconfianza social es un fenómeno cultural y afectivo alimentado por las redes sociales. La investigación sociológica reciente indica que la identidad grupal y los afectos partidistas distorsionan nuestra percepción de los hechos. Los algoritmos de recomendación refuerzan la pertenencia al grupo propio y favorecen la circulación de contenidos engañosos que validan nuestros sesgos y prejuicios.

Desde una perspectiva psicológica, la desconfianza primero y la polarización extrema después se apoyan en narrativas binarias nosotros/ellos que simplifican la complejidad social. Esta clasificación de las personas nos previene ante quien no comparte nuestras etiquetas, un fenómeno que ha penetrado incluso en el ámbito familiar, donde las diferencias obligan al silencio o rompen vínculos primarios.

La trampa de la ingenuidad y el valor de la vulnerabilidad

Por otro lado, cuando sustituimos la pregunta sobre la identidad (“¿quién eres?”) por la pregunta del bando (“¿de qué lado estás?”), la vida común se empobrece drásticamente. El otro queda “cosificado”, lo encajonamos en derecha o izquierda, conservador o progresista, ecologista o maltratador, pacifista o beligerante.

Confiar es una forma de reconocer al otro como persona y no como un mero portador de intereses o etiquetas. No conviene, sin embargo, confundir confianza con ingenuidad. Confiar requiere pensar, analizar y contrastar las ideas con la realidad. Usar la razón es ser capaz de distinguir.

Es cierto también que la confianza interpersonal implica correr riesgos y aceptar una dosis de vulnerabilidad; es decir, exponerse a que el otro no responda según nuestras expectativas. Sin embargo, esta exposición es necesaria para el crecimiento personal, pues la soledad radical es incompatible con la condición humana.

Propuestas para una recomposición ética

El proceso de la desconfianza interpersonal no es irreversible, aunque las soluciones no son de índole técnica, sino profundamente éticas. La recomposición del tejido social debe abordarse, al menos, desde tres lugares complementarios:

  1. Las instituciones: es necesario contar con reglas estables, rendición de cuentas y una efectiva separación de poderes que garanticen el funcionamiento predecible del sistema.

  2. El entorno cultural: debemos ir hacia un modelo que priorice la libertad de expresión y de conciencia evitando que la sospecha sea la norma de juicio previa a cualquier diálogo.

  3. La educación: esta es la vía más eficaz y, a menudo, la más descuidada. Se trata de formar personas con disposición a colaborar siendo ellas mismas confiables, es decir, con virtudes. Educar en la virtud significa enseñar a gobernar una reacción impulsiva, a no tomar por absoluta la primera impresión y a sostener conversaciones exigentes sin que degeneren en enemistad.

Así, podremos comprender que nadie tiene la verdad absoluta, pero que todos podemos compartir “verdades” que son universales. La virtud educa los sentimientos, confirmando que una vida buena es posible a través del respeto y la justicia. Reconocer al otro como “otro yo” es base de la confianza y la amistad cívica.

The Conversation

Consuelo Martínez Priego no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Cuando la sospecha se vuelve costumbre: anatomía de la desconfianza social – https://theconversation.com/cuando-la-sospecha-se-vuelve-costumbre-anatomia-de-la-desconfianza-social-279053

El extraño descubrimiento que podría cambiar lo que sabemos sobre exoplanetas oceánicos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos Vázquez Monzón, Profesor Ayudante Doctor, especializado en Astrofísica y Astrodinámica, Universidad Loyola Andalucía

Imagen artística de un exoplaneta. Bhautik Patel (@bhautik_patel3), CC BY

Durante años, algunos de los exoplanetas más intrigantes descubiertos por los astrónomos parecían auténticos mundos cubiertos por océanos globales. Eran más grandes que la Tierra pero menos densos que los planetas rocosos conocidos, una combinación que muchos investigadores interpretaron como señal de enormes cantidades de agua bajo atmósferas densas.

Ahora, un nuevo estudio propone una idea sorprendente: muchos de esos supuestos “mundos oceánicos” podrían no estar dominados por agua, sino por materiales ricos en carbono, similares al hollín o a los compuestos orgánicos presentes en algunos cometas. Esta nueva hipótesis podría obligar a replantear parte de lo que creemos saber sobre la diversidad de planetas de nuestra galaxia.

Imagen artística de un mundo oceánico.
Pablo Carlos Budassi, CC BY

¿Qué es un “planeta de hollín”?

El término puede sonar extraño, pero no se refiere a planetas cubiertos de ceniza negra. En astronomía, el hollín describe materiales orgánicos sólidos ricos en carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno (los llamados compuestos CHON), presentes también en meteoritos primitivos y en algunos cuerpos helados del Sistema Solar.

Según el nuevo modelo, estos materiales podrían acumularse masivamente durante la formación de ciertos planetas. El resultado serían mundos relativamente ligeros y poco densos, muy parecidos –al menos desde la distancia– a los planetas ricos en agua que los astrónomos creían haber encontrado.

Los meteoritos ricos en compuestos orgánicos, como el célebre Murchinson (foto), muestran vetas oscuras ricas en compuestos orgánicos y minerales primitivos. Son, probablemente, la mejor analogía visual del hollín planetario.
user/Basilicofresco, CC BY

El problema es que, en la mayoría de los casos, los investigadores solo pueden medir dos propiedades fundamentales de un exoplaneta: su masa y su tamaño. A partir de esos datos calculan su densidad media e intentan inferir de qué está hecho. Esto se traduce en que distintos materiales pueden producir densidades similares, de manera que un planeta con enormes cantidades de agua y otro dominado por compuestos carbonosos podrían parecer prácticamente idénticos en las observaciones actuales.

El origen de la idea: la “línea de hollín”

La hipótesis no apareció de la nada. Ya en 2023 varios investigadores habían propuesto que, además de la famosa “línea de nieve” (frost line) –es decir, la región del disco protoplanetario (disco de gas y polvo alrededor de una estrella joven del que se forman planetas) donde el agua puede congelarse– debía existir también una “línea de hollín” (soot line).

Dentro de esa frontera, las altas temperaturas destruyen los compuestos orgánicos sólidos. Más allá, estos materiales sobreviven y pueden incorporarse masivamente a los planetas en formación. Según los modelos recientes, muchos subneptunos (planetas más grandes que la Tierra y más pequeños que Neptuno) podrían haberse formado precisamente en esa región intermedia: demasiado cálida para acumular grandes cantidades de hielo, pero perfecta para retener carbono sólido.

Esquema de un disco protoplanetario alrededor de una estrella en formación.
NASA/JPL-Caltech, InvaderXan

Eso tendría consecuencias enormes. Significaría que buena parte de los mundos clasificados hasta ahora como “oceánicos” podrían ser, en realidad, planetas ricos en carbono.

El papel del telescopio James Webb

La discusión ha cobrado fuerza gracias al telescopio espacial James Webb, que está revolucionando el estudio de atmósferas planetarias.

Cuando un exoplaneta pasa delante de su estrella, parte de la luz estelar atraviesa su atmósfera antes de llegar a nosotros. Analizando esa luz, los astrónomos pueden identificar moléculas concretas a partir de sus firmas espectrales.




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En los últimos años, el Webb ha detectado metano, dióxido de carbono y otros compuestos en varios exoplanetas considerados candidatos a “mundos oceánicos”. Uno de los casos más famosos es K2-18b, situado a unos 120 años luz de la Tierra. Sus observaciones llevaron a algunos investigadores a proponer que podría tratarse de un planeta cubierto por océanos bajo una atmósfera rica en hidrógeno.

Telescopio James Webb.
ESA

Sin embargo, el nuevo estudio plantea otra interpretación. Una atmósfera rica en metano y carbono también podría ser coherente con un planeta formado mayoritariamente por compuestos orgánicos sólidos, no necesariamente por agua.

Además, los investigadores creen que estos mundos podrían generar densas neblinas fotoquímicas, similares a las de Titán, la luna de Saturno. De hecho, algunos estudios recientes sugieren que muchos espectros “planos” observados por el Webb podrían deberse precisamente a este tipo de atmósferas cargadas de hidrocarburos.

Mundos de grafito… y quizá diamantes

Las implicaciones geológicas también son fascinantes. Bajo enormes presiones, el carbono acumulado en el interior de estos planetas podría transformarse en grafito o incluso en diamante. Algunos modelos plantean mantos parcialmente compuestos por materiales carbonosos capaces de alterar radicalmente la conductividad térmica y la dinámica interna del planeta.

Eso podría afectar incluso a la existencia de campos magnéticos o a la actividad volcánica. En 2026, el descubrimiento de exoplanetas con atmósferas extremadamente ricas en azufre y océanos globales de magma ha reforzado la idea de que la diversidad planetaria es mucho mayor de lo que se pensaba hace apenas una década.

¿Qué implica para la búsqueda de vida?

El hallazgo también afecta a una de las grandes preguntas de la astronomía moderna: cuántos planetas potencialmente habitables existen en la galaxia.

Hasta ahora, detectar indicios relacionados con agua convertía automáticamente a un exoplaneta en un objetivo prioritario para la astrobiología. Pero si parte de esas señales pueden explicarse también mediante mundos ricos en carbono, será necesario reinterpretar algunos resultados recientes.

Eso no significa necesariamente que estos planetas sean estériles. Al contrario: podrían poseer químicas orgánicas extraordinariamente complejas, ricas en hidrocarburos y moléculas prebióticas.

Por ahora, la hipótesis sigue abierta. Harán falta observaciones más precisas y futuros telescopios capaces de estudiar atmósferas exoplanetarias con mucho más detalle.

Pero el mensaje ya es claro: cuanto más aprendemos sobre los planetas fuera del Sistema Solar, más evidente resulta que la galaxia contiene mundos mucho más extraños y diversos de lo que habíamos imaginado.

The Conversation

Carlos Vázquez Monzón no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. El extraño descubrimiento que podría cambiar lo que sabemos sobre exoplanetas oceánicos – https://theconversation.com/el-extrano-descubrimiento-que-podria-cambiar-lo-que-sabemos-sobre-exoplanetas-oceanicos-283615

Objetivo prioritario: detener el ébola y evitar que los sistemas de salud colapsen a su alrededor

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Rivas González, Catedrático de Microbiología. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología, Universidad de Salamanca

Traslado de una víctima de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo. RTVE

El ébola sigue sin dar tregua. En la República Democrática del Congo ya ha provocado en pocas semanas uno de los brotes más grandes jamás registrados, con al menos 1 077 casos sospechosos y 246 muertes asociadas.

Evitar el colapso sanitario

Más allá de detener al virus, ahora mismo el objetivo principal debe de ser evitar que colapse el sistema sanitario de la región, lo cual provocaría un desastre sin precedentes. En el brote de ébola en África Occidental ocurrido entre 2014 y 2016, que provocó más de 28 000 casos notificados y más de 11 000 muertes, murieron más personas por malaria debido al colapso del sistema de salud que por el propio ébola. Así, en Guinea, los casos de malaria no tratados o tratados de forma inadecuada provocaron un exceso de mortalidad, dificultando a su vez la respuesta contra el propio virus del Ébola.

De hecho, en 2015, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) estimaron que una reducción del 50 % en el acceso a los servicios sanitarios durante el brote de ébola exacerbó significativamente las tasas de mortalidad por malaria, VIH/sida y tuberculosis. Debemos tener en cuenta que la República Democrática del Congo registra el segundo mayor número de casos y muertes por malaria a nivel mundial, y que la enfermedad sigue siendo la principal causa de morbilidad y mortalidad en el país, con 35,1 millones de casos y 24 880 muertes en 2024.

Consecuencias en toda la región

El impacto, más allá de la alta mortalidad, también puede ser económico. La epidemia de ébola de 2014 se propagó a varios países africanos con recursos limitados, causando una importante carga financiera a sus sistemas de salud y afectando a la economía en su conjunto. Se ha estimado una pérdida de aproximadamente 32 600 millones de dólares en dos años en la región de África Occidental, lo que equivale al 3,3 % del producto interior bruto (PIB) regional.

Por desgracia, la República Democrática del Congo es propensa a sufrir epidemias recurrentes, como el cólera, el sarampión y la fiebre amarilla, que requieren asistencia de emergencia. En estos momentos, los centros de salud no funcionan u operan con graves limitaciones debido a la inseguridad en muchas zonas afectadas. Cuando los centros sanitarios no están disponibles, se destruyen los sistemas de alerta temprana para cualquier otra amenaza infecciosa.

Sin duda, si los sistemas sanitarios de este país llegaran a colapsar por completo debido a la actual crisis provocada por el ébola Bundibugyo, las consecuencias serían devastadoras no solo para el país, sino para toda la región de África Central: los centros sanitarios dejarían de atender partos, cesáreas de emergencia o los casos de malaria, mpox, cólera, sarampión, VIH y tuberculosis, entre otros.

Otras infecciones que hacen estragos

Para ser conscientes de las dimensiones, baste mencionar que en la República Democrática del Congo, en lo que va de 2026, se han notificado 25 418 casos sospechosos de cólera y 726 fallecimientos (tasa de letalidad del 2,86 %) en 12 de las 26 provincias del país. En 2025 se notificaron 71 646 casos y 2 028 fallecimientos.

Además, este país continúa siendo uno de los epicentros mundiales de la mpox. Desde principios de 2026, las autoridades han reportado 1 036 casos y una muerte, mientras que en 2025 fueron registrados más de 21 000 casos y casi 100 muertes. La falta de acceso a servicios de salud reproductiva torpedea los avances en la prevención de la transmisión de madre a hijo de enfermedades como el VIH y la sífilis.

Y por si fuera poco, el miedo al ébola puede provocar la suspensión de campañas de vacunación, porque el pánico al contagio y la falta de personal paralizarían las inmunizaciones infantiles, abriendo la puerta a brotes masivos de otras enfermedades prevenibles. Es el caso del sarampión, que sigue representando una grave amenaza para la salud pública en la República Democrática del Congo. Este año, se han notificado un total de 71 023 casos y 683 fallecimientos.

De momento, el núcleo de la crisis de ébola son las provincias de Ituri y Kivu del Norte, que comparten fronteras muy activas comercialmente y experimentan constantes movimientos de población debido al conflicto armado. Un colapso en la República Democrática del Congo podría facilitar que el virus viajara de forma masiva a Ruanda, Burundi, Tanzania, Sudán del Sur y Uganda, convirtiéndose en una catástrofe regional. Por eso, para intentar contener la propagación de la enfermedad, Uganda ha cerrado su frontera con la República Democrática del Congo.

Hambre, inseguridad, violencia…

Organizaciones como el Programa Mundial de Alimentos advierten que la crisis provocada por el ébola agrava la falta de comida. Un colapso total paralizaría los mercados, el transporte y la ayuda humanitaria, empeorando la desnutrición.

A esto hay que añadir que, históricamente, los brotes de ébola generan teorías conspirativas y choques entre la población civil y las autoridades, provocando ataques a centros de salud que debilitan aún más la seguridad en una zona ya muy golpeada por los conflictos armados. Por otra parte, la experiencia en crisis precedentes ha enseñado que el colapso de los mecanismos de protección básicos significa un aumento masivo de la violencia contra las mujeres y las niñas.

En escenarios de conflicto e inseguridad combinados con brotes de alto impacto como el ébola, el exceso de muertes causado por la falta de atención a la malaria, el sarampión, la tuberculosis y otras infecciones suele ser numéricamente muy superior a las muertes causadas por el virus del ébola en sí. El tejido sanitario tarda años, y a veces décadas, en recuperar los niveles de control previos a la crisis.

Desde luego, el colapso del sistema sanitario transformaría un brote difícil y complejo en una crisis humanitaria fuera de control. Es obligatorio evitar que ocurra.

The Conversation

Raúl Rivas González no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Objetivo prioritario: detener el ébola y evitar que los sistemas de salud colapsen a su alrededor – https://theconversation.com/objetivo-prioritario-detener-el-ebola-y-evitar-que-los-sistemas-de-salud-colapsen-a-su-alrededor-284085

Los 9 mensajes clave de la encíclica del papa León XIV sobre la inteligencia artificial

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sara Lumbreras, Profesora e investigadora en el Instituto de Investigación Tecnológica, Universidad Pontificia Comillas

Este es el mensaje que quiere transmitirnos el papa en tiempos de inteligencia artificial: un mensaje de optimismo ante las posibilidades de una tecnología que, en sus palabras, es “un talento entregado a la humanidad para que lo haga fructificar”.

Sin embargo, la tecnología no es neutral: puede mejorar las condiciones de vida de las personas, pero también puede ampliar las desigualdades, el control y la exclusión social.

Con la encíclica Magnífica Humanitas, León XIV presenta una guía valiente que, en muchos casos, se atreve a interpelar a los más poderosos. Para comprenderla, conviene situarnos en el inicio mismo de su pontificado.

Algoritmos y datos entran en la categoría de bien común

León XIV escogió su nombre siguiendo la estela de León XIII, considerado el padre de la Doctrina Social de la Iglesia: la tradición desde la que la Iglesia católica reflexiona –siempre a la luz del Evangelio– sobre la realidad social de cada época. La Doctrina Social de la Iglesia se construye sobre la dignidad de la persona como fundamento, y sobre ciertos principios que permanecen constantes aunque cambie el contexto.

Uno de estos principios fundamentales es el destino universal de los bienes. Aunque la Iglesia reconoce la propiedad privada, esta queda supeditada al bien común. Es decir, los bienes que ha recibido la humanidad –como los recursos naturales o el capital– deben sostener a todos, tanto hoy como a las generaciones futuras. En la encíclica Magnifica Humanitas, León XIV reconoce ahora nuevos bienes que deben regirse por las mismas normas que los anteriores: bienes inmateriales y culturales, como patentes, algoritmos, plataformas digitales, infraestructuras tecnológicas y, por supuesto, los datos.

2. La defensa de la verdad en tiempos de desinformación

También la verdad se convierte en un bien común que cuidar y compartir, especialmente en un momento en el que la IA puede intensificar la desinformación. El Papa habla incluso de medidas concretas: por ejemplo, establecer reglas que hagan visibles los criterios con los que se seleccionan y amplifican los contenidos en las redes, o reconocer la importancia de la prensa y apoyarla.

3. Decisiones desde las personas

Otro gran principio de la Doctrina Social de la Iglesia es la subsidiariedad, que establece que las decisiones deben tomarse en el nivel más cercano posible a las personas. Es decir: lo que puede hacer una persona, una familia, una comunidad local o una pequeña asociación no debería ser absorbido por una institución superior, como el Estado. Pero, al mismo tiempo, las instituciones superiores sí deben intervenir cuando es necesario proteger la justicia y el bien común.

4. El mercado no basta para guiarnos

Y eso es precisamente lo que necesitamos ahora, en un momento en el que, nos dice, el mercado no basta por sí solo para guiarnos. Necesitamos leyes e instrumentos de redistribución del poder y de la riqueza que corrijan los desequilibrios, porque la justicia exige que todos puedan acceder a los beneficios de la automatización: cuidados, conocimiento, herramientas y oportunidades.

León XIV nos habla, así, de limitar el control que ejercen algunas empresas sobre las plataformas, la infraestructura, los datos y la capacidad de cálculo, hoy concentrados en manos de unas pocas corporaciones transnacionales.

5. Protección del empleo

El trabajo es otro de los puntos clave del documento, al que la Iglesia considera una dimensión clave de la existencia humana. El Papa apunta que no todo vale para reducir costes: preservar el empleo debe ser un objetivo que esté por encima de los beneficios empresariales. Nos dice que, necesariamente, “toda introducción de automatización debería ir acompañada de medidas verificables de protección del empleo, de recualificación y de participación de los trabajadores”.

6. Impacto de la tecnología en los jóvenes

Reflexiona también sobre el impacto que la tecnología tiene en los jóvenes, y subraya que es clave enseñarles a decidir cuándo y para qué no utilizarla. También advierte contra la posibilidad de generar dependencias, y nos recuerda que debemos estar siempre dispuestos a realizar las tareas de manera independiente, valorándonos frente a la máquina y protegiendo a los jóvenes “de esa sutil seducción que hace parecer inútil el pensamiento humano precisamente cuando más se necesita”.

7. La guerra es evitable

La encíclica también aborda la guerra, contraponiendo la cultura del poder a una civilización del amor. León XIV explica que hemos aprendido a resignarnos a la guerra como si fuera inevitable, en lo que llama un “falso realismo”. Pero la Iglesia sostiene que la paz no sólo es posible, sino que es una exigencia de la justicia. Además, de manera clara, reitera la superación de la doctrina de la guerra justa y afirma que la única violencia aceptable es la de la legítima defensa.

8. Desarmar la IA

El papa habla, además, de la necesidad de “desarmar la IA”: hacer que deje de seguir las lógicas de la guerra y de la fuerza. Y, por supuesto, se refiere al papel activo que la inteligencia artificial ya desempeña en los conflictos, rechazando de plano la posibilidad de automatizar decisiones sobre la vida humana y recordando que el juicio moral no puede reducirse a un cálculo. Lo dice de manera tajante: no pueden existir agentes morales artificiales, porque la máquina no puede distinguir el bien del mal.

9. La apariencia de relación con las máquinas

Recoge la encíclica que, desde un punto de vista cristiano, la inteligencia humana es cualitativamente diferente, radicalmente superior a la inteligencia artificial. Aunque las máquinas sean capaces de calcular de manera mucho más rápida y amplia que nosotros, no experimentan la alegría ni el dolor ni están abiertas a la relación con el otro ni a la entrega que da sentido a nuestras vidas. Este es otro de los peligros que nos acechan: dejarnos engañar por la apariencia de una relación con la máquina, especialmente en situaciones de soledad. Ante esta perspectiva, y para cuidar nuestra humanidad, León XIV nos invita a cuidar nuestras relaciones.

El Papa nos llama a la acción –cristianos o no, hombres y mujeres de buena voluntad– con una convicción clara: “Necesitamos a todos”. Nos encontramos en una encrucijada que puede hacer florecer nuestra magnífica humanidad, pero también la amenaza. Es el momento de actuar y tenemos mucho que ganar. En sus palabras, “el tiempo de la inteligencia artificial puede ser un paso en el que el Espíritu haga madurar la civilización del amor en nuestras vidas”.

The Conversation

Sara Lumbreras no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Los 9 mensajes clave de la encíclica del papa León XIV sobre la inteligencia artificial – https://theconversation.com/los-9-mensajes-clave-de-la-enciclica-del-papa-leon-xiv-sobre-la-inteligencia-artificial-283491

Los números de la gira de Bad Bunny marean, pero no son los únicos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Cristina Pérez-Ordóñez, Profesora e investigadora, Universidad de Málaga

Bad Bunny en Barcelona dentro de su gira _DeBÍ TiRAR MáS FOTos Tour_. RTVE

El 4 de mayo de 2025 comenzaron a publicarse fotografías de las sillas que aparecen en la portada del último trabajo de Bad Bunny, DeBÍ TiRAR MáS FOTos, colocadas en el exterior de estadios de diferentes ciudades. El movimiento provocó rumores de gira y, efectivamente, un día más tarde se anunciaron todas las citas que llevarían al cantante por 22 ciudades de Latinoamérica, Europa, Asia y Oceanía.

En total, desde el 21 de noviembre de 2025 hasta el 22 de julio de 2026, Bad Bunny ofrecerá 56 recitales y se convertirá en el artista latino que más récords ha alcanzado alrededor del planeta. De hecho, ha superado las cifras de venta de entradas del Eras Tour de Taylor Swift en países como España. No es de extrañar. Las más de 600 000 entradas que se pusieron a la venta para los 12 conciertos de Madrid y Barcelona se agotaron en poco más de 24 horas.

Cartel anunciando las fechas de la gira Debí tirar más fotos de Bad Bunny.
Cartel anunciando las fechas de la gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS de Bad Bunny.
Bad Bunny

Sin embargo, no ha sido el único hito cosechado por el artista puertorriqueño con esta gira.

En sus tres primeros destinos, el DeBÍ TiRAR MáS FOToS Tour atrajo a casi 700 000 asistentes y recaudó más de 100 millones de dólares. Al final de la gira habrá vendido casi 3 millones de entradas, siendo Madrid la ciudad que más conciertos habrá acogido, con un total de 10 citas.

Eso, por supuesto, con permiso de San Juan de Puerto Rico. Antes de comenzar la gira, celebró en su isla una residencia artística: 30 conciertos en el Coliseo José Miguel Agrelot. En total, del 11 de julio al 14 de septiembre de 2025, la serie de recitales No Me Quiero Ir De Aquí atrajo a más de 400 000 personas, tanto locales (a quienes iban destinados los conciertos de julio) como extranjeros (que pudieron asistir a los de agosto y septiembre).

Bad Bunny no deja de generar números pocas veces vistos. Todo hace indicar que el DTMF Tour está llamado a convertirse en uno de los más importantes de la historia de la música.

Giras con récord Guinness

Esta es solo la última de una lista de giras que, a lo largo de los años, han ido cosechando éxitos y que han entrado en el Guinness de los récords por la cifra de asistentes, recaudación o duración.

Music of the Spheres World Tour, de Coldplay, hizo que la banda británica viajase por los cinco continentes durante tres años y medio. Con más de 13 millones de espectadores, ha sido la gira que más personas ha atraído de la historia. Además, el grupo liderado por Chris Martin también ostenta el récord de haber actuado, en el siglo XXI, ante el mayor número de gente en un fin de semana, congregando a más de 223 000 asistentes en dos conciertos de enero de 2025 en el Narendra Modi Stadium de Ahmedabad, en India

Concierto de Coldplay en el estadio del River Plate en Buenos Aires (Argentina).

Los británicos desbancaron a la norteamericana Taylor Swift, quien hasta ese momento ostentaba el récord de la gira con más asistentes. No obstante, su The Eras Tour sigue siendo la que más ha recaudado en la historia. En concreto, la artista nacida en Pensilvania (EE. UU.) obtuvo más de 2 000 millones de dólares en venta de entradas para asistir a alguno de los 169 conciertos celebrados en 51 estadios de 19 países entre el 17 de marzo de 2023 y el 8 de diciembre de 2024.

Coldplay está justo detrás, con 1 150 millones de dólares, seguidos de U2, con su 360º Tour desarrollado entre 2009 y 2011, que recaudó en sus 110 conciertos más de 1 000 millones de dólares.

Por su parte, el grupo liderado por Jared Leto, Thirty Seconds to Mars, es responsable de la gira más larga de la historia. En concreto, la banda estadounidense dio 309 conciertos entre el 11 de noviembre de 2009 y el 7 de diciembre de 2011, con motivo de la promoción de su álbum This is War.

La locura por el directo en España

El éxito del directo que se vive desde hace unos años encuentra en España uno de sus máximos exponentes, empujado sobre todo por el peso de los festivales de música.

En concreto, en nuestro país se celebran más de 900 festivales, según la Asociación de Promotores Musicales (APM), quien señala que estos “se consolidan como un motor económico estratégico y un fenómeno turístico de impacto global para España”. Además, cada año los conciertos recaudan más dinero en asistencias. De hecho, en 2025 se facturaron solo en venta de entradas 807,2 millones de euros, lo que supone un 11,24 % más que en 2024.

Joaquín Sabina fue el artista nacional que más asistentes congregó en 2025. Lo hizo en su gira de despedida, con casi 384 000 espectadores en 41 conciertos. Le siguieron Manuel Carrasco y Antonio Orozco. Ese mismo año, Ed Sheeran fue el cantante internacional más multitudinario, con 137 884 asistentes, seguido de los grupos Imagine Dragons y AC/DC, con 112 419 y 103 946 respectivamente. Hay que tener en cuenta, a la hora de estudiar las cifras, que normalmente los visitantes internacionales no hacen tantas fechas ni localizaciones como los locales, por lo que es normal que sus cifras sean más bajas.

Por supuesto, Bad Bunny viene a destrozar estos números.

Más allá de los datos

Sin embargo, las giras que han sido consideradas las mejores de la historia por los medios especializados son otras. En 2017, la revista Rolling Stone ofreció una lista de los 50 mejores tours de los 50 últimos años hasta ese momento.

Un hombre con una guitarra y el pelo en alto habla ante un micrófono.
David Bowie en el Santa Monica Civic Auditorium, dentro de la gira ZIggy Stardust Tour en 1972.
Boris Yaro/ Los Angeles Times Photographic Collection, CC BY

Entre ellos se incluían The Jimi Hendrix Experience Worldwide Tour, Led Zeppelin World Tour, Madonna Blond Ambition Tour, U2 Zoo TV Tour, Taylor Swift ‘1989’ Tour, Beyoncé Formation Tour y, sobre todo, Ziggy Stardust and the Spiders from Mars World Tour y el Purple Rain Tour.

Y decimos “sobre todo” porque esas giras de David Bowie y Prince, respectivamente, se repiten en más de una lista. En muchas otras fuentes se destacan también el 360º Tour de U2; el Dark Side of the Moon Tour de Pink Floyd; el tour conjunto de Red Hot Chili Peppers, Pearl Jam y Nirvana entre 1991 y 1992 y el Bad World Tour (1987–1989) de Michael Jackson (para algunos la mejor gira de la historia).

No sabemos si en el futuro Bad Bunny también pertenecerá a este segundo grupo. No obstante, probablemente se estudie su gira como una buena estrategia de promoción dentro de la industria musical contemporánea. Después de todo, ha conseguido congregar a un gran número de caras conocidas en sus conciertos. Por su “casita” –réplica de la vivienda tradicional de Puerto Rico– han pasado Penélope Cruz, Karol G., Ricky Martin, Javier Bardem, Lionel Messi, Kylian Mbappé, LeBron James, Salma Hayek, Pedro Pascal o Lamine Yamal, entre otros.

Atrayendo a famosos consigue mantener la expectación y, sobre todo, diferenciar una cita de otra y generar titulares por donde quiera que pasa. La pregunta es: ¿quiénes serán los siguientes en aparecer?


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The Conversation

Cristina Pérez-Ordóñez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Los números de la gira de Bad Bunny marean, pero no son los únicos – https://theconversation.com/los-numeros-de-la-gira-de-bad-bunny-marean-pero-no-son-los-unicos-280601

Cinco herramientas digitales para detectar y enriquecer la enseñanza de altas capacidades

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sara Mata Sierra, Profesora Titular de Universidad, Departamento de personalidad, evaluación y tratamiento psicológico. Centro de Investigación Mente, Cerebro y Comportamiento (CIMCYC), Universidad de Granada., Universidad de Granada

Monkey Business Images/Shutterstock

Detectar las altas capacidades en niños y niñas en edad escolar sigue siendo un desafío: a pesar de que las estimaciones sugieren que hasta un 10 % podría tener esta capacidad de aprendizaje, las cifras de identificación formal raramente superan el 2 %. Esta necesidad desatendida tiene consecuencias: desmotivación, bajo rendimiento escolar y mayor riesgo de abandono temprano de la educación.

Abordar este desafío requiere herramientas y conocimientos específicos. Es aquí donde actúan iniciativas como nuestro reciente proyecto europeo Tu gran avance: soluciones inteligentes para mentes inteligentes, en el que hemos desarrollado cinco herramientas digitales diseñadas para guiar a los agentes educativos, estudiantes y familias en el proceso tanto de detectar las altas capacidades como de ofrecer a los niños que las tienen una atención más adecuada.

Más allá del cociente intelectual

La inteligencia es un concepto complejo. En el caso de las “altas capacidades” no hablamos únicamente de tener un cociente intelectual (CI) alto, sino de la interacción de diversas habilidades: destrezas intelectuales superiores a la media, creatividad y gran compromiso con tareas desafiantes. Factores como la motivación y el entorno familiar y escolar también juegan un papel crucial.

Uno de los principales obstáculos es la falta de recursos y formación específica del profesorado y otros profesionales sobre qué buscar y cómo apoyar a este estudiantado. Además, no hay un protocolo único de diagnóstico entre países e incluso regiones, lo que complica la identificación.




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Altas capacidades: la respuesta no es solo “dar más trabajo”


Es fundamental entender que existe una gran diversidad de perfiles que, a veces, no encajan con el estereotipo que nos hemos creado sobre lo que supone tener altas capacidades. De hecho, existe el fenómeno de la doble excepcionalidad: niños y niñas con altas capacidades y dificultades como la dislexia o el trastorno de déficit de atención.

Esto complica su identificación, ya que las dificultades pueden enmascarar su alto potencial. Por ejemplo, una estudiante con dislexia y altas capacidades podría tener dificultades en lectura y escritura, pero una gran habilidad para resolver problemas complejos en matemáticas o artes.

¿Qué buscar para detectar?

Observar su comportamiento en diferentes contextos (en clase, casa, con amigos) es clave. Los principales indicadores son:

  • A nivel cognitivo. Altas capacidades de memoria: recuerdan y conectan información fácilmente. Gran flexibilidad para resolver problemas: prueban diferentes enfoques si uno no funciona. El lenguaje es avanzado para su edad, lo que a veces dificulta la comunicación con sus iguales. Tienen una capacidad innata para cuestionar, analizar profundamente y hacer preguntas inesperadas.

  • A nivel emocional. Pueden sentir ansiedad o frustración, especialmente si sienten que el ritmo de aprendizaje en clase es muy lento o si tienen altas expectativas sobre sí mismos. Pueden sentirse incomprendidos.

  • A nivel social. Pueden tender a la soledad o preferir la compañía de personas mayores con intereses similares. Pueden tener dificultades para encajar socialmente si no encuentran compañeros que valoren sus habilidades o intereses.

Preguntarles sobre sus curiosidades e intereses, cómo resuelven problemas o cómo lidian social o emocionalmente, aporta información valiosa para comprenderles de forma integral.




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Las ondas cerebrales pueden ayudar a identificar a los niños con altas capacidades


¿Cómo apoyar sus necesidades en la escuela?

La ayuda de profesionales (psicólogos, orientadores, docentes) es indispensable para un diagnóstico adecuado y para la atención a sus necesidades, al igual que la colaboración entre éstos y la familia. Es crucial diseñar actividades diversas y con distintos niveles de dificultad que puedan ser elegidas libremente y tengan un carácter individualizado.

Esto requiere flexibilizar la organización de espacios, tiempos y agrupamientos; el trabajo individual y en pequeños grupos es particularmente apropiado para adaptar la enseñanza a sus necesidades específicas.

Se debe apoyar el pensamiento divergente, fomentando la curiosidad y la creatividad, y promover su autonomía y un estilo de trabajo propio. Asimismo, es importante estar abiertos a sus ideas y propuestas, para generar un clima que promueva la autoestima y confianza.




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¿Cómo y quién decide si una alumna o un alumno tiene altas capacidades?


Nuestras cinco herramientas

Conscientes de la necesidad de guiar a profesionales, estudiantes y familias, hemos creado estas cinco herramientas digitales de acceso y uso gratuito, disponibles para cualquier dispositivo en la web del proyecto:

  • Autoescaneo para centros y personal educativo: evalúa las prácticas de apoyo a estudiantes con altas capacidades. Se trata de un cuestionario de autoevaluación de necesidades que podrá realizar la dirección del centro educativo, su profesorado y el equipo de orientación.

  • Aplicación de orientación en la detección (Smart App): orienta a docentes y familias sobre los indicadores de identificación y detección. Mediante vídeos formativos se responderán a preguntas del tipo: ¿qué es la inteligencia? ¿Cómo se identifica la alta capacidad? ¿En qué se deben fijar los maestros? ¿Qué apoyos y orientación hay que proporcionar?

  • Mapa de búsqueda de recursos: un banco con propuestas de actividades, proyectos y retos transferibles a la vida diaria. Se ofrece material descargable para trabajar emociones, habilidades sociales, creatividad, lógica, habilidades lingüísticas, etc.

  • Aprendizaje infinito: plataforma de formación digital diseñada para ayudar a los educadores a profundizar su comprensión de la superdotación y mejorar el apoyo que ofrecen a sus estudiantes. Ofrece módulos formativos y autoevaluaciones en identificación, apoyo emocional, intervención e inclusión en el aula.

  • Descubre: plataforma online para concienciar y sensibilizar a los compañeros de estudiantes con alta capacidad intelectual. Ofrece fichas de actividades, infografías y vídeos que permiten desarrollar dinámicas grupales, juegos o talleres.

Todas estas herramientas son un paso importante para empoderar a estos estudiantes y para que quienes están cerca de ellos puedan reconocer las señales y atender sus necesidades.


Este artículo se ha elaborado con la colaboración de Yolanda Arroyo Jiménez y Carmen Pedrajas Granados (miembros del Departamento de Orientación Educativa de la Fundación Diocesana de Enseñanza Santos Mártires de Córdoba – FDSM).


The Conversation

Sara Mata Sierra recibe fondos del Proyecto 2023-1-ES01-KA220-SCH-000153753 “YOUR BREAKTHROUGH – SMART SOLUTIONS FOR SMART MINDS (YBT)” financiado por la Convocatoria Acción Clave 2 – Educación escolar del programa ERASMUS+ KA220-HED – Cooperación entre organizaciones e instituciones..

Francisca Dolores Serrano Chica (Francisca Serrano) recibe fondos del Proyecto 2023-1-ES01-KA220-SCH-000153753 “YOUR BREAKTHROUGH – SMART SOLUTIONS FOR SMART MINDS (YBT)” financiado por la Convocatoria Acción Clave 2 – Educación escolar del programa ERASMUS+ KA220-HED – Cooperación entre organizaciones e instituciones.

Macarena de los Santos Roig recibe fondos del Proyecto 2023-1-ES01-KA220-SCH-000153753 “YOUR BREAKTHROUGH – SMART SOLUTIONS FOR SMART MINDS (YBT)” financiado por la Convocatoria Acción Clave 2 – Educación escolar del programa ERASMUS+ KA220-HED – Cooperación entre organizaciones e instituciones.

María Carmona Ramírez recibe fondos del Proyecto 2023-1-ES01-KA220-SCH-000153753 “YOUR BREAKTHROUGH – SMART SOLUTIONS FOR SMART MINDS (YBT)” financiado por la Convocatoria Acción Clave 2 – Educación escolar del programa ERASMUS+ KA220-HED – Cooperación entre organizaciones e instituciones.

– ref. Cinco herramientas digitales para detectar y enriquecer la enseñanza de altas capacidades – https://theconversation.com/cinco-herramientas-digitales-para-detectar-y-enriquecer-la-ensenanza-de-altas-capacidades-257848

Si sus datos valen millones, ¿por qué las empresas no tributan por ellos?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ana Cediel, Profesora Derecho Financiero y Tributario, Universitat de Lleida

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¿Sabía que la Constitución española establece que, bajo el principio de igualdad, todos sus ciudadanos deben contribuir, de acuerdo con su capacidad económica, al sostenimiento de los gastos públicos? Pues hemos observado que hay algunos que no están cumpliendo esta norma y, además, están abusando de usted.

Imagine que tiene un mineral precioso enterrado en su jardín y nadie le paga nada por extraerlo, venderlo o acumularlo. Algo parecido ocurre hoy con los datos digitales: tienen un valor económico enorme, se extraen masivamente y, sin embargo, las operaciones que los rodean no suelen pagarse ni someterse a tributación.

Lo que aceptamos con las ‘cookies’

Cada vez que acepta las cookies en una web, usa una red social o consulta un mapa en el móvil usted genera datos que las empresas aprovechan como materia prima. Nuestra investigación demuestra que este patrimonio digital invisible permanece, en gran medida, fuera del radar de los impuestos.

Pongamos un simple ejemplo: si accede a un periódico online aparecerá un mensaje diciéndole que, si acepta el uso de cookies, podrá seguir navegando gratuitamente. Si, por el contrario, prefiere que no se le monitoree mientras navega, puede pagar una suscripción antiseguimiento.

Ahora mire dónde está el truco: si no permite que la empresa se quede con sus datos deja de enriquecerles unos 2,5 euros al mes. Así que le dicen que contrate el servicio por esa misma cuantía para poder navegar sin ser muy monitoreado (porque lo seguirá siendo igual). Eso sí, si paga con dinero los 2,50 euros incluyen el IVA. Si paga con los datos, no.

La Comisión Europea calculó que la aplicación de su Ley de Datos podría generar hasta 270 000 millones de euros adicionales de PIB para los países miembros antes de 2028. Una cifra que ilustra por qué hablar de datos es hablar de patrimonio, de riqueza real, y, en última instancia, de una brecha fiscal que los sistemas tributarios aún no han cerrado.

Este artículo explica qué son los datos digitales desde una perspectiva patrimonial y jurídica, cómo se intenta valorarlos y por qué el régimen fiscal actual genera una desconexión preocupante entre la economía digital y el sostenimiento del gasto público.

Los datos son bienes aunque la ley no los llame así

Durante siglos, el derecho patrimonial giró en torno a cosas tangibles: tierras, edificios, maquinaria. Incluso el concepto jurídico de “bien” se modeló sobre la idea de algo que se puede tocar y transferir físicamente. Los bienes digitales rompen esa lógica por completo.

Los bienes o activos digitales son parte del patrimonio de las personas físicas y de las personas jurídicas, pero a la dificultad de glosarlos se suma la complejidad de calificarlos. Respecto a lo que debe entenderse como bien, ya en 1978 el jurista José Castán Tobeñas defendía la existencia de “entidades” –materiales o inmateriales– capaces de satisfacer una utilidad económica a las personas.

Los datos, bienes digitales de inmaterialidad manifiesta, cumplen con el criterio de Tobeñas ya que se recopilan, se procesan, se intercambian y se monetizan. No perdamos de vista que a efectos tributarios lo que no son bienes, deben ser calificados como prestaciones de servicios!

Valorar los datos para una tributación justa

No son pocos los investigadores que definen a los datos como el “oro negro” de la economía del siglo XXI. Pero, para poder someter a impuestos este oro, debe poder valorarse de alguna forma.

El ministerio de Economía francés se refería, ya en 2013, a los datos personales como “la divisa más preciada del milenio”, que resulta ser gratuita para el mercado digital, por lo que las empresas se enriquecen sin pagar impuestos ni contribuir al esfuerzo colectivo del territorio donde residen los usuarios.

También en España, el ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública recoge, en su espacio sobre los datos, una reflexión sobre cuál es el valor de los datos. Basándose en el estudio británico “Transforming Highways England’s approach to data”, admite la diversidad de mecanismos para valorar los datos a efectos empresariales, no así a efectos legales.

Aceptado ya que los datos son patrimonio digital y que tienen valor, en la normativa tributaria actual no tienen un encaje concreto pues la falta de definición jurídica impide su calificación clara y cuantificación correcta.

La actividad económica y la titularidad de los datos

Pese a este vacío legal, los mercados no esperan. Las valoraciones bursátiles de las grandes tecnológicas incorporan, implícitamente, el valor de sus repositorios de datos, ya sean abiertos y gratuito, como el de Common Crowl, o privados (cerrados) y onerosos como los de medios de comunicación.

La inteligencia artificial se alimenta de cantidades ingentes de datos y hay una lucha constante por hacer respetar la titularidad de dichos datos, que son usados gratuitamente al estar publicados en internet. En muchas ocasiones se vulneran los derechos de autor de los usuarios pues, al aceptar las condiciones de uso de las plataformas, aunque mantengan la propiedad de la información que introducen, les otorgan ilimitadamente derechos sobre los datos, que luego usan y copian indefinidamente con la sola contraprestación de haber dado acceso a la plataforma y sus contenidos.

Sin valor tributario efectivo

La tenencia de estos datos puede condicionar, por ejemplo, las fusiones y adquisiciones societarias de plataformas y páginas web, ya que, a menudo, estas operaciones se deciden en función del tamaño y calidad de las bases de datos de las empresas. Los inversores lo saben y conocen este valor, que no se verá incluido en su justa medida en el valor de las empresas.

Este desajuste entre la existencia de un valor y su falta de reconocimiento en el tráfico económico conlleva que aquellos que quieran pagar impuestos por su tráfico no puedan hacerlo con la seguridad jurídica exigible. Además, quienes no quieren pagar impuestos se estén enriqueciendo injustamente sin contribuir al sostenimiento de los gastos públicos como el resto de contribuyente.

Sus datos valen millones, sí, pero no tributan.

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Ana Cediel no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Si sus datos valen millones, ¿por qué las empresas no tributan por ellos? – https://theconversation.com/si-sus-datos-valen-millones-por-que-las-empresas-no-tributan-por-ellos-281930

No todas las semillas tienen acceso por igual a la bóveda de Svalbard

Source: The Conversation – (in Spanish) – By J. Esteban Hernández Bermejo, Profesor Emérito de Ingeniería Forestal, Universidad de Córdoba

En el Banco de Germoplasma de la Universidad de Córdoba se realizan tareas de conservación, mantenimiento y multiplicación de semillas. Banco de Germoplasma de la Universidad de Córdoba.

La idea de generar una reserva mundial de germoplasma vegetal surgió en Noruega en la década de 1980 con experiencias de almacenamiento de semillas en minas abandonadas del archipiélago de Svalbard. A partir de 1990, se iniciaron las conversaciones entre el Gobierno noruego y la FAO para crear un depósito mundial que, como si fuera una caja fuerte, pudiera conservar materiales genéticos de todo el mundo.

Sin embargo, en ausencia de un régimen de administración que asegurara el estatus legal de esa colección, hubo que esperar a la implementación del Tratado Internacional sobre Recursos Genéticos Vegetales de interés para la Alimentación y la Agricultura de la FAO. Finalmente, quedó constituido, en febrero de 2008, el Banco Mundial de Semillas de Svalbard, que recientemente ha recibido el Premio Princesa de Asturias a la Cooperación Internacional 2026.

En el corazón de una montaña helada

Situado en la isla de Spitsbergen,en el archipiélago de Svalbard (Noruega), está excavado en una montaña de arenisca, a unos 1 300 kilómetros del Polo Norte y con 120 metros de recorrido subterráneo, en una zona con actividad sísmica casi nula.

La instalación conserva las colecciones de germoplasma a -18 ºC, temperatura que se consigue gracias al permafrost (capa geológica que permanece congelada) en la que está excavada la galería. El banco tiene espacio para 4,5 millones de muestras, cada una con una media de 500 semillas.

Actualmente, guarda 1,38 millones de muestras pertenecientes a 6 500 taxones (entendemos que la cifra se refiere al nivel de variedades cultivadas, no de especies). Predominan ciertos cultivos “mayores”, como arroz, trigo, maíz, cebada y diversas legumbres, especies todas con semillas de comportamiento ortodoxo, es decir, susceptibles de ser conservadas a largo plazo (decenas de años) en un ambiente seco y frío.

Se guardan en sobres sellados de aluminio con tres capas, introducidos en cajas de plástico. El “búnker” cuenta con puertas blindadas, detectores de movimiento y muros de hormigón armado capaces de resistir el impacto de armas de guerra.

Algunos aspectos mejorables

Como toda loable iniciativa, su aparición produjo inmediatamente cierto horizonte de crítica no exento de razones. Han surgido, por ejemplo, problemas en el sistema de ahorro energético que representa el uso del frío del permafrost: filtraciones de agua en la galería provocadas por el cambio climático, que tuvieron lugar en 2017 y dieron pie a la renovación y refuerzo de las medidas de protección.

Estas dudas sobre la eficiencia de un mecanismo que pretende ser una medida de seguridad complementaria, que se ven incrementadas por la ausencia de estrategias priorizadas y suficientemente ambiciosas en la selección de las especies y variedades conservadas. Estas responden preferentemente a las contempladas por el citado Tratado Internacional de FAO y, de forma mucho más determinante, a los fines y objetivos de los países y organismos depositarios.

¿Quién decide qué se guarda?

Cabe señalar que los depositarios no son “donantes”, sino simplemente “clientes” de esta oferta de cooperación internacional. También son los únicos que pueden acceder a las semillas almacenadas.

Tampoco hay control sobre la diversidad genética intraespecífica (dentro de una misma especie vegetal) o intravarietal (dentro de una variedad de la planta) conservada, ni en la estabilidad de la capacidad germinativa de las semillas almacenadas, conservadas en ausencia de protocolos de regeneración.

Queda así parcialmente cuestionada tanto la eficiencia del sistema como la accesibilidad de los materiales conservados en una política internacional de protección de la agrodiversidad.

La importancia de la agricultura tradicional

Hablando de agrodiversidad, este tipo de reconocimiento internacional puede dejar adormecidas las conciencias (y las iniciativas e inversiones gubernamentales) en la defensa de otros sistemas mucho mas eficaces de conservación tales como los sistemas de agricultura familiar y tradicional, jardines botánico y bancos de semillas en los países de origen.

Podemos diferenciar entre la conservación ex situ (bancos de semillas en general, colecciones bajo cultivo, jardines botánicos) y la in situ, en manos de los agricultores y, en especial, de los modelos más tradicionales de agricultura. Svalbard responde al primero de los modelos citados.

Este punto es importante, especialmente si recordamos que la agricultura y alimentación del hemisferio Sur y, muy particularmente, de los países andinos, que son centros importantes de biodiversidad tienen un grado de desarrollo económico que no suele permitir la existencia de eficientes infraestructuras de conservación _ex situ.

¿Y las plantas silvestres?

Por otro lado, Svalbard está cerrado para el depósito de germoplasma silvestre, que representa no solo una emergencia de conservación en todo el planeta ante el proceso de extinción progresiva de biodiversidad, sino también un horizonte de uso importantísimo para la mejora de los cultivos y especies de interés económico.

Hablamos, por ejemplo, de los parientes silvestres de los cultivos, de especies de interés medicinal o etnobotánico, o de aquellas utilizadas por extractivismo a partir de poblaciones naturales y sistemas agroforestales.

Aunque España ya ha colaborado con el Banco Mundial de Semillas de Svalbard mediante depósitos realizados por el Centro de Recursos Fitogenéticos y Agricultura Sostenible (INA-CSIC) y el Banco del Olivo de la Universidad de Córdoba, otras entidades nacionales enfocadas en la flora silvestre en España no han conseguido acceso al banco.

Tal vez, ni siquiera lo hayan intentado, por no dedicarse a los cultivos que contempla el Tratado Internacional sobre Recursos Genéticos Vegetales de interés para la Alimentación y la Agricultura.

Red Española de Bancos de Germoplasma Vegetal Silvestre

Mientras tanto, en España y hace 25 años, surgió REDBAG (Red Española de Bancos de Germoplasma de Flora Silvestre), que agrupa varias decenas de bancos, algunos con cerca de medio siglo de experiencia en la protección de la biodiversidad ibérica, balear y canaria.

Para garantizar la máxima protección de este patrimonio, la red tiene previsto realizar depósitos de seguridad en el banco nacional del Ministerio para la Transición Ecológica, el Centro Nacional de Recursos Genéticos Forestales “El Serranillo”.

Por eso, aunque el Premio Princesa de Asturias aplauda merecidamente, la cooperación internacional, no debemos olvidar que España es pionera en conservación de recursos fitogenéticos. Y, si no conservamos nuestros recursos locales y apoyamos nuestras instituciones, de poco nos servirán las maravillas de la bóveda de Svalbard.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. No todas las semillas tienen acceso por igual a la bóveda de Svalbard – https://theconversation.com/no-todas-las-semillas-tienen-acceso-por-igual-a-la-boveda-de-svalbard-284000

La inteligencia artificial ya tiene su laberinto legal: guía para no perderse entre normas y regulaciones

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Víctor Machado Carvajal, Abogado procesalista | Mediador civil | Doctorando en D° Privado, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria


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Estamos en una semana en la que inteligencia artificial (IA) copa los medios de comunicación. El pasado martes 26 de mayo, el Consejo de Ministros aprobó el Proyecto de Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial. Se trata de la primera norma de ámbito nacional que aspira a regular la IA y que prevé trasladar la reglamentación europea de IA a la legislación española.

Asistimos a un proceso en el que la IA preocupa no solo a los gobiernos de los estados miembros, sino también a los actores internacionales, como la OCDE – que en mayo de 2019 publicó la Declaración de Principios de la IA , que actualizó en 2024– y la ONU –que en septiembre de 2024, publicó el Informe final sobre la gobernanza de la Inteligencia Artificial (IA) en beneficio de la humanidad–.

En esta carrera, la Unión Europea (UE) tampoco se ha quedado cruzada de brazos. En 2024 se promulgó el Reglamento (UE) 2024/1689 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 13 de junio de 2024, por el que se establecen normas armonizadas en materia de inteligencia artificial (IA Act), un alambicado reglamento cuya importancia es indiscutible, pero que, en consonancia con el espíritu de la agenda política europea, se complementa con otros cuerpos normativos.

Asimismo, líderes de peso alzan la voz en estos tiempos de cambio, una era de grandes descubrimientos frente a la que podemos permanecer de perfil o, por el contrario, aceptar este nuevo orden y ser permeables a los retos que traerá consigo la IA. Entre ellos el papa León XIV, que en su primera encíclica, Magnifica humanitas, ha dado especial protagonismo a la IA. Su carta invita a reflexionar sobre la importancia de que la tecnología esté al servicio de la dignidad humana gracias, entre otros, al establecimiento de “marcos jurídicos adecuados”.

Alineado con las políticas europeístas, el sumo pontífice apela a la ética, pero también al derecho, para no quedar sumidos en la incierta deriva del control del poder por la élite tecnócrata.

La normativa de la UE

Con el objetivo de establecer un marco jurídico que garantice la seguridad, la transparencia y la responsabilidad en el uso ético de esta tecnología, la regulación de la IA en la UE ha evolucionado significativamente en los últimos años. Como pone en relieve la catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Cádiz Zurita Martín, la ingente producción de documentos por parte de la UE a la hora de abordar esta materia hace difícil a cualquiera no perderse entre la maraña que impide abordar unos “desafíos o amenazas de carácter transnacional”.

Por eso es tan importante contar con (al menos) una regulación internacional sobre la IA. Como dice Mustafa Suleyman, solo se puede lograr mediante el juego de “alianzas estratégicas y la cooperación internacional”. El que fuera cofundador de Deep Mind considera que “la ola de tecnología que viene llevará a la historia de la humanidad a un punto de inflexión y, si contenerla es imposible, las consecuencias serán dramáticas y potencialmente nefastas”. El mismo autor apunta que la contención se hace esencial, y, por ello, postula las alianzas y tratados internacionales como uno de los “diez pasos” para frenar la ola. Una regulación que se anticipe a las dificultades que puedan aparecer por el uso de los sistemas de IA no solo es necesaria, sino que se muestra como una “política acertada”.

Poner puertas al campo

Desde hace unos años, estamos siendo testigos de una floreciente producción normativa mundial en materia de derecho, IA e internet de las cosas. Frente al avance imparable de las tecnologías se suscita el dilema de si deben ponerse “puertas al campo”. Corresponde a las instituciones y poderes públicos dotarnos de un marco jurídico ético y confiable con herramientas que aporten certeza, confianza y seguridad jurídica. Además de ofrecer respuestas a los retos y desafíos que plantean los avances tecnológicos garantizando seguridad jurídica, pero sin desincentivar la inversión.

La implantación de la IA en la vida diaria ya se ha producido y su desarrollo tecnológico va a ser cada vez mayor. Por eso, los problemas éticos, jurídicos y sociales que plantea no pueden dejarse para un futuro y hay que encararlos sin demora. Prohibir la IA no es la solución. Ignorarla es aún peor. Lo más conveniente es gobernar su uso con inteligencia humana.

The Conversation

Víctor Machado Carvajal no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. La inteligencia artificial ya tiene su laberinto legal: guía para no perderse entre normas y regulaciones – https://theconversation.com/la-inteligencia-artificial-ya-tiene-su-laberinto-legal-guia-para-no-perderse-entre-normas-y-regulaciones-283841