Suplemento cultural: feliz Navidad

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Cultura, The Conversation

Hugh Grant y Martine McCutcheon en _Love Actually_. Netflix

Este texto se publicó por primera vez en nuestro boletín Suplemento cultural, un resumen quincenal de la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música. Si quiere recibirlo, puede suscribirse aquí.


“¿Cuál es vuestra película de Navidad, la que os ponéis para indicar que han llegado las fiestas?” escuché –con cierta serendipia– en el pódcast cinematográfico de Kinótico mientras escribía estas líneas. Y mientras rezaba para que alguien diese la respuesta correcta que cerrase el círculo, la primera persona en contestar atendió a mis plegarias y dijo “Love Actually”.

De ella venía yo a hablar. La comedia romántica coral de Richard Curtis de 2003 provoca tantos fervores como odios en este 2025. Hay quien dice que los personajes (masculinos) son tóxicos, abusones e inconexos, y que las historias de amor no tienen ni pies ni cabeza. Pero en estas fechas en las que necesitamos, más que nunca, suspender nuestra incredulidad, alzo la voz para defender Love Actuallycon la evidencia científica en la mano.

¿Y por qué? Pues porque ver películas tiene beneficios psicológicos demostrables, aún mayores cuando hay risas de por medio. Y si encima relatan historias de muchos personajes, abriendo así la posibilidad de que nos identifiquemos con alguno de ellos, nos sientan todavía mejor. Las comedias corales navideñas consiguen combinar todos estos elementos y calentarnos el alma. Pero es que además en Love Actually sale Emma Thompson llorando con Joni Mitchell de fondo en una de las escenas más bellas y tristes del cine popular inglés. ¿A quién no le va a gustar ver a Thompson hacer lo que sea… o a Hugh Grant mover el trasero por Downing Street?

Claro que hay grandes películas, además de la mencionada, que son maravillosas, que merecen nuestra atención y que también son propias de las fechas en las que estamos. Hace unos años le pedimos a varios autores que destacasen cuál es, como decían en Kinótico, su película navideña y nos devolvieron once respuestas no convencionales. Todas ellas merecen la pena.

¿Y cuál es la suya? Las mías son dos: Mujercitas, en la versión de Winona Ryder, y la siempre eterna y esta semana tristemente recordada Cuando Harry encontró a Sally.

Un paquete, por favor

A todos nos gusta dar y recibir. A los romanos también, que esperaban expectantes las celebraciones y los regalos de las saturnales. Había incluso quien fiscalizaba lo que se llevaba a casa y también quien se quejaba –como Marcial, mi protestón romano favorito– por no haber recibido los presentes que creía haber merecido.

En la redacción de The Conversation estamos bien servidos. En este 2025 hemos repetido tradición y nos hemos intercambiado libros en nuestro “amigo invisible” navideño. Han pasado por nuestras manos novelas de Rafael Chirbes, ensayos de Estrella de Diego o éxitos literarios de Tana French. Yo regalé el Carboneras de Aitana Castaño y recibí Lo que viene después… y que te guste, de Abigail Thomas, una autora a la que estoy enganchada desde hace meses.

Si usted también tiene que regalar libros, el año pasado convencimos a un pelotón de autores de que nos contestasen cuáles creían que eran los mejores libros que se habían escrito en español en lo que llevábamos de siglo XXI. De ahí se pueden sacar ideas para dar… y para disfrutar.

Lo de ‘Tacoski’… o Tchaikovsky

Hace unos meses una amiga nos envió un audio. En él le preguntaba a su hija de tres años qué había escuchado aquel día en el colegio. Y con esa vocecita aguda y entusiasta que tienen los chiquillos cuando están emocionados ella contestaba: “¡¡’El vals de las flores’ de ‘Tacoski’!!”. Mi amiga, entonces, insistía: “¿Y qué te gusta más, eso o ‘La morocha’?”. Y ella volvió a decir “¡¡’El vals de las flores’ de ‘Tacoski’!!”.

Y es que los clásicos populares son clásicos y populares por algo. Ir a ver El Cascanueces por Navidad puede parecer uno más de los rituales a los que nos sometemos en estas fechas, algunas veces con más agrado que otras. Pero acudo a mi prescriptora de tres años para insistir en que disfrutar de esta música sí que es una costumbre que merece la pena.

El año del Caballo de Fuego

Y un año más, se acerca también el Año Nuevo chino, el “Festival de la Primavera”. El 17 de febrero de 2026 el actual año de la serpiente dará paso al año del Caballo de Fuego. Pero antes en China celebraciones como el Festival de Laba, el Xiaonian o el Festivo de Chuxi calientan la temporada.

Desde The Conversation queremos desearles unas maravillosas fiestas, un descanso muy merecido, mucho amor, salud y felicidad. Y cultura. Cultura siempre.

The Conversation

ref. Suplemento cultural: feliz Navidad – https://theconversation.com/suplemento-cultural-feliz-navidad-272360