Anthropic explica a los inversores los ‘riesgos catastróficos’ a los que nos expone la carrera por la IA

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marta Khomyn, Senior Lecturer, Finance and Data Analytics, Adelaide University

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Anthropic, la empresa desarrolladora del chatbot de IA Claude, ha presentado su folleto de emisión y se espera que salga a bolsa en noviembre, con una valoración de hasta dos billones de dólares.

Si se cumplen estas previsiones, estaríamos ante la oferta pública inicial (OPI) más elevada de la historia, adelantando a SpaceX, cuya salida a bolsa, en junio de este año, alcanzó los 1,77 billones de dólares. Se espera que OpenAI, el creador de ChatGPT, siga sus pasos el año que viene.

Aunque las OPI impulsadas por la IA son operaciones de gran envergadura, reflejan una realidad todavía más importante: para la mayoría de los inversores, asumir el riesgo de la IA se está convirtiendo en algo inevitable.

Muchos ahorradores están invirtiendo en IA (sin saberlo)

¿En qué medida dependen las carteras de los inversores del rendimiento de la IA? Si se invierte en un fondo indexado al S&P 500 (el índice que contiene las cotizaciones de las 500 mayores empresas de EE. UU.), la respuesta es “en alrededor del 44 %”.

Además, en este momento, la mayor parte de las ganancias del mercado provienen de la IA. Solo seis empresas –Apple, Microsoft, Meta y los fabricantes de chips Nvidia, Micron y AMD– han aportado, desde abril de este año, el 57 % de las ganancias del S&P 500. Sin ellas, el índice habría subido alrededor de un 4 % en lugar de cerca de un 10 %.

Para los inversores, o incluso para los futuros jubilados, esa exposición a la IA ya está presente en sus carteras y fondos de pensiones. Por ejemplo, a finales de 2025, los australianos poseían casi un billón de dólares australianos (unos 700 000 millones de dólares estadounidenses) en acciones de empresas de EE. UU., a través de fondos de jubilación o de pensiones, otros fondos gestionados y sus propias inversiones.

El mercado de bonos también sufre los riesgos asociados con la IA

Normalmente, los inversores pueden reducir su riesgo bursátil destinando parte de su capital a bonos, que suelen considerarse inversiones más seguras.

Pero, para ayudar a financiar sus enormes necesidades de gasto, las empresas de IA son ahora los mayores emisores privados del mercado de bonos. Han emitido unos 466 000 millones de dólares en estos instrumentos financieros en lo que va de año, más de cuatro veces más que el año pasado.

Cinco de las grandes tecnológicas globales –Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle– son las emisoras del 11 % de los bonos estadounidenses con alta calificación de 2026. En 2024, representaban solo el 2 %.

En cambio, casi la mitad de los 80 000 millones de dólares emitidos en bonos de centros de datos en 2026 tienen la calificación de bonos especulativos o bonos basura.

Grandes tecnológicas, ¿una inversión segura?

A primera vista, las grandes empresas tecnológicas parecen seguras. Sus calificaciones de grado de inversión indican que es poco probable que cada empresa en particular entre en impago.

Pero las calificaciones crediticias no tienen en cuenta los impagos simultáneos en caso de un colapso del mercado de la IA a gran escala. Si la demanda de IA por parte de los consumidores y las empresas resulta decepcionante, es probable que los precios de los bonos y las calificaciones crediticias de las empresas tecnológicas caigan al unísono, al igual que lo harían sus acciones.

El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, junto a otros directores ejecutivos
El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, en el centro, ha advertido sobre los riesgos de una IA fuera de control.
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Riesgos reales y difíciles de cuantificar

Además de los riesgos puramente financieros, la IA plantea riesgos existenciales similares a los de las armas nucleares, tal y como han advertido algunas de las propias empresas de inteligencia artificial.

Cada vez más, los agentes de IA se integran en sistemas del mundo real, desde redes empresariales hasta operaciones cibernéticas militares, y algunos ya han escapado de los entornos de prueba y han atacado a empresas.

Esto significa que si los agentes de IA se comportan de forma anómala cuando estos sistemas estén aún más integrados con el mundo físico, desconectar dichos sistemas resultará inviable, al igual que es inviable apagar internet.

El riesgo de que los agentes de IA se comporten de forma anómala –el problema de alineación; esto es, lograr garantizar que estos sistemas actúen de acuerdo con los valores, deseos e intenciones de los humanos– es especialmente grave debido a la carrera por desarrollar la inteligencia artificial general (AGI), que comprenda, aprenda y razone de manera similar a un ser humano. Los laboratorios ya utilizan cada generación de IA para ayudar a desarrollar la siguiente: el folleto informativo de Anthropic afirma que Claude está ayudando a desarrollar el próximo Claude.

Carrera desenfrenada en pos de la IA general

El informe prospectivo IA 2027, elaborado por el antiguo investigador de OpenAI Daniel Kokotajlo y un grupo de colaboradores, señala hacia donde podría conducir esto: a una IA que automatice la propia investigación en inteligencia artificial. Esto desencadenaría un bucle de retroalimentación en el que cada generación mejoraría más rápido de lo que los humanos podrían verificarla.

En este escenario, un laboratorio estadounidense que compita con un rival chino seguirá adelante, incluso aunque sus modelos empiecen a engañar a sus creadores.

Suena preocupante que esta dinámica figure en la propia declaración de riesgos de Anthropic. En su folleto de emisión, la empresa dedica unas 94 de sus 335 páginas –casi el 30 % del texto– a los factores de riesgo, frente a unas 64 (el 19 %) a describir su actividad empresarial.

Entre esos riesgos, Anthropic incluye una advertencia extraordinaria de que la IA avanzada podría suponer “riesgos catastróficos o existenciales para la humanidad”. Esto incluye modelos que se resistan a ser apagados, oculten información o se comporten de formas que se asemejen al chantaje.

Los riesgos globales necesitan una regulación global

La divulgación de información funciona cuando los inversores pueden valorar un riesgo y optar por evitarlo. En este caso, ninguna de las dos cosas es cierta.

Un fallo catastrófico de la IA afectaría a las sociedades de todo el mundo. Y, como advierte Anthropic, el riesgo legal es enorme. Es posible que las aseguradoras no puedan cubrir la posible responsabilidad civil de los daños generados por sistemas de IA descontrolados.

En términos económicos, la seguridad de la inteligencia artificial es un bien público. Cada laboratorio solo asume una fracción del coste de un error, pero se lleva los beneficios de actuar con rapidez.

Si los gobiernos no imponen medidas de seguridad a la IA, las inversiones en seguridad de las empresas desarrolladoras generarán rendimientos negativos. Por lo tanto, si solo cuentan con los incentivos del mercado, es probable que los modelos de inteligencia artificial sigan siendo menos seguros de lo que sería óptimo para la sociedad, especialmente en medio de la carrera entre rivales tecnológicos que predomina hoy.

Compromisos voluntarios no: se necesitan obligaciones legales

La responsabilidad está en manos de los gobiernos. Unas normas claras –pruebas independientes obligatorias antes del lanzamiento de los modelos más potentes y definir responsabilidades cuando los agentes autónomos causen daños– convertirían los compromisos voluntarios en obligaciones legales.

Dado que la carrera por alcanzar la inteligencia artificial general se libra entre EE. UU. y China, y no solo entre laboratorios, esas normas requerirán un acuerdo internacional.

Los riesgos de la IA han llegado para quedarse, tanto en los mercados financieros como a nivel social. Y gestionar esos riesgos requerirá la participación tanto de los gobiernos como del sector privado.

The Conversation

Marta Khomyn no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Anthropic explica a los inversores los ‘riesgos catastróficos’ a los que nos expone la carrera por la IA – https://theconversation.com/anthropic-explica-a-los-inversores-los-riesgos-catastroficos-a-los-que-nos-expone-la-carrera-por-la-ia-295307