Source: The Conversation – (in Spanish) – By Julian Novitz, Senior Lecturer, Writing, Department of Media and Communication, Swinburne University of Technology
La existosa novelista irlandesa Sally Rooney ha anunciado que se ve obligada a retirar sus libros de la venta en el Reino Unido. Esto se debe a su apoyo a Palestine Action, un grupo de protesta de acción directa prohibido por el Gobierno británico desde junio de 2025, tras ser definido como una organización terrorista.
Rooney es una de las novelistas más destacadas y apasionantes de la última década. Sus novelas se han centrado principalmente en retratos matizados y psicológicamente agudos de las relaciones entre jóvenes adultos. Utiliza estos enredos románticos, a menudo tensos y ambiguos, como lente para explorar las complejidades y las inquietudes culturales de la vida en el siglo XXI.
Sus obras suelen vender más de 500 000 ejemplares solo en el Reino Unido. La adaptación televisiva de Gente normal, su segunda novela, consiguió 62,7 millones de visualizaciones en la BBC.
Rooney reside en Irlanda, donde no existe ninguna prohibición relativa a Palestine Action. Sin embargo, su intención de proporcionar ayuda económica a la organización donando sus derechos de autor podría acarrearle consecuencias legales en el Reino Unido. El artículo 15 de la Ley contra el terrorismo de 2000 tipifica como delito “proporcionar dinero u otros bienes, sabiendo o teniendo motivos razonables para sospechar que se utilizarán o pueden utilizarse con fines terroristas”. En virtud de dicha ley, este delito se castiga con una pena máxima de 14 años de prisión.
Esto hizo que Rooney cancelase un viaje al Reino Unido para recoger un premio por su obra en 2025, ante el temor de que pudiera ser detenida. Ahora, su editorial británica, Faber, afirma que este artículo de la ley implica que ya no pueden pagar a Rooney derechos de autor por las ventas de sus novelas en el Reino Unido.
“Vender la obra de una escritora y no poder transferirle los ingresos es una situación inaceptable para una editorial”, anunció Faber. Como consecuencia, la editorial ha decidido que ya no puede distribuir sus novelas, en ningún formato, en el territorio.
No obstante, Faber ha expresado su apoyo constante a Rooney y seguirá publicándola en otros países.
¿Qué es Palestine Action?
Las recientes declaraciones de Rooney y de su editorial han vuelto a centrar la atención en la controvertida designación de Palestine Action como “organización terrorista” y en el efecto que esto puede tener sobre la libertad de expresión. El caso de Rooney pone de relieve los términos tan amplios en los que se puede definir una organización terrorista en virtud de la ley de 2000, y cómo esto puede estar en desacuerdo con la percepción pública.
Palestine Action se fundó en el Reino Unido en 2020. Su objetivo declarado era “emprender acciones directas contra el comercio de armas de Israel en Gran Bretaña”. Esto se ha materializado en allanamientos y daños a la propiedad en instalaciones militares y de fabricación de armas.
Las plantas pertenecientes al fabricante de armas israelí Elbit Systems han sido el objetivo principal del grupo, pero sus acciones también se han dirigido contra empresas de propiedad británica e infraestructuras militares.
La decisión de declarar a Palestine Action organización terrorista parece que se precipitó tras un allanamiento en la base de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) de Brieze Norton, donde dos aviones fueron vandalizados con pintura en spray, en junio de 2025. Palestine Action comentó sobre el incidente:
“A pesar de condenar públicamente al Gobierno israelí, el Reino Unido sigue enviando cargamentos militares, sobrevolando Gaza con aviones espía y repostando aviones de combate estadounidenses e israelíes”.
Los argumentos del Gobierno para la proscripción se basaron en gran medida en los daños materiales causados por la organización. Algunos activistas vinculados a Palestine Action también fueron acusados de delitos violentos.
La entonces ministra del Interior, Yvette Cooper, afirmó que Palestine Action había “cometido actos que causaron graves daños materiales con el objetivo de promover su causa política e influir en el Gobierno”. Señaló que sus acciones causaron daños por valor de millones de libras y que los empleados de las instituciones afectadas temían por su seguridad.
Una discrepancia en la percepción
La ilegalización de Palestine Action se está debatiendo actualmente en el Tribunal Supremo del Reino Unido. Los críticos han señalado que, además de haberse aplicado de forma precipitada, la prohibición equipara a las organizaciones de acción directa –que suelen tener como objetivo los bienes materiales– con organizaciones explícitamente violentas, que atacan a las personas.
Por ejemplo, los otros dos grupos ilegalizados por considerarse organizaciones terroristas en 2025 fueron Maniacs Murder Cult (un grupo neonazi que fomenta activamente los asesinatos y las agresiones a través de mensajes en línea) y el Movimiento Imperial Ruso (un movimiento supremacista blanco y antisemita con un ala paramilitar).
Los daños materiales causados por grupos como Palestine Action pueden ser perseguidos y disuadidos en virtud de la legislación penal general, sin necesidad de recurrir a la Ley contra el Terrorismo. Por lo tanto, argumentan los críticos, la calificación de un grupo de acción directa como organización “terrorista” puede constituir una peligrosa forma de extralimitación gubernamental, con consecuencias que van más allá del propio grupo.
Desde la prohibición de Palestine Action, más de 3 700 personas han sido detenidas por expresar públicamente su apoyo a la organización, lo que ha dado lugar a unas 2 500 acusaciones. En su mayoría, lo hicieron exhibiendo pancartas en manifestaciones. La expresión de apoyo constituye un delito en virtud del artículo 13 de la Ley contra el Terrorismo, que conlleva una pena máxima de seis meses de prisión. Sin embargo, nadie ha sido condenado mientras la prohibición se encuentra en fase de recurso.
Esto supone una escalada masiva en las detenciones relacionadas con el terrorismo en el Reino Unido. Antes de la prohibición, en junio de 2025, solo se habían llevado a cabo 234 detenciones. Tras ella, se registraron 3 867 detenciones a finales de junio de 2026, lo que supone un aumento del 1 553 %.
Estas cifras sugieren una desconexión con la percepción pública. Muchas personas se enfrentan ahora a graves consecuencias por lo que consideran meras expresiones de apoyo a una organización cuyas actividades distan mucho de lo que se entiende comúnmente por actividad “terrorista”.
De hecho, las críticas iniciales argumentaban que la ley se estaba invocando de forma algo cínica, ya que unos jurados comprensivos podrían negarse a condenar a los activistas por delitos de daños materiales.
Preocupaciones fundadas
El fuerte aumento de las detenciones y los cargos tras la prohibición de Palestine Action sugiere que las preocupaciones de Rooney y sus editoriales son fundadas. La retirada de los libros de Rooney de uno de sus mayores mercados es una consecuencia significativa de la decisión de clasificar a un grupo de acción directa como organización terrorista. Este uso de la Ley contra el Terrorismo no solo ha dado lugar a restricciones para el grupo afectado y sus simpatizantes. Ahora, ha limitado el acceso del público a obras creativas muy populares y que, por lo demás, no guardan relación alguna con el asunto.
Sin duda, Rooney cuenta con suficientes ventas y recursos para capear esta medida, pero otros autores pueden ser más vulnerables. La retirada de sus novelas puede presagiar un futuro en el que los escritores ya no puedan vender sus obras en determinados territorios debido a su discurso político y a las creencias o afiliaciones que manifiesten.
Sea cual sea el resultado de los recursos judiciales en curso en torno a la prohibición de Palestine Action, este suceso demuestra que sus efectos se están dejando sentir en ámbitos inesperados de la vida pública. Plantea algunas cuestiones difíciles –y quizás imprevistas– sobre las repercusiones de largo alcance que tienen las decisiones políticas en la cultura literaria y la libertad de expresión.
¿Quiere recibir más artículos como este? Suscríbase a Suplemento Cultural y reciba la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por nuestra editora de Arte + Humanidades Claudia Lorenzo.
![]()
Julian Novitz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
– ref. Los libros de Sally Rooney se retiran de la venta en el Reino Unido debido a su apoyo a Palestine Action – https://theconversation.com/los-libros-de-sally-rooney-se-retiran-de-la-venta-en-el-reino-unido-debido-a-su-apoyo-a-palestine-action-294518
