El Tratado de Versalles, Keynes y las reparaciones alemanas tras la Gran Guerra

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Fernando Ramos-Palencia, Profesor Titular de Historia Económica, Universidad Pablo de Olavide

Manifestación masiva frente al Reichstag berlinés en protesta contra la aprobación del Tratado de Versalles (15 de mayo de 1919). Wikimedia Commons, CC BY

Acabada la Primera Guerra Mundial, también conocida como la Gran Guerra, la Conferencia de París reunió en enero de 1919 a las potencias aliadas –Estados Unidos, Francia, Reino Unido e Italia– para acordar las condiciones de paz con los países derrotados: Alemania, el Imperio otomano, Bulgaria y, en representación del extinto Imperio austrohúngaro, Austria y Hungría.

Con la firma del Tratado de Versalles se establecieron las nuevas fronteras de Alemania y las compensaciones económicas a las que debía hacer frente: el artículo 231 del Tratado declaró a este país y a sus aliados como únicos responsables de la guerra.

Pagos de deuda

Alemania fue condenada a pagar reparaciones de guerra, principalmente a Francia y Reino Unido, por valor de 226 000 millones de marcos. Mientras, entre 1924 y 1929, la República de Weimar se mantuvo casi exclusivamente con los préstamos estadounidenses –más de un billón de dólares–, destinados, en parte, a pagar dichas indemnizaciones.

Con el desplome bursátil de 1929, la situación del país se hizo insostenible y fue necesaria una renegociación de la deuda. Las políticas deflacionistas y de austeridad, destinadas a reducir el gasto público y contraer la oferta monetaria, resultaron un rotundo fracaso. En 1930, se aprobó el Plan Young, que redujo la deuda a la mitad (112 000 millones de marcos).

Dada la catastrófica situación de la economía mundial, entre 1931 y 1932 EE. UU. condonó las deudas de guerra a Francia y Reino Unido. Al mismo tiempo, estos países renunciaron a buena parte de la deuda alemana. De hecho, hacia 1932, Alemania consiguió una reducción neta de más del 98 % de las deudas reflejadas en el Tratado de Versalles.

Debate entre expertos

Según la comisión del Plan Dawes para la reestructuración de la deuda alemana impulsado por Estados Unidos, las reparaciones que debían pagar las autoridades del país debían hacer frente a dos problemas:

  1. El problema presupuestario, relativo a si Alemania podía reunir la cantidad de dinero reclamada.

  2. El problema de la transferencia, relativo a si era factible hacer llegar los pagos de deuda a los países vencedores de la guerra. Este originó un debate entre el economista sueco Bertil Ohlin, Premio Nobel de Economía 1977, y el británico John Maynard Keynes, figura clave del pensamiento económico del siglo XX.

Según Keynes, cumplir las deudas de guerra exigía a Alemania una fuerte deflación,
lo que llevaría aparejadas graves consecuencias políticas y sociales: más desempleo, desigualdad y pobreza, y, por tanto, más descontento social e inestabilidad política.

En cambio, Ohlin sostenía que no eran necesarias las políticas deflacionistas para asegurar las transferencias. La propia reducción de la capacidad económica de la población y el Estado alemán por los pagos de las reparaciones debía ser suficiente para sostener el flujo de dinero de Alemania a los países acreedores.




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El oro alemán

Las indemnizaciones y reparaciones de guerra exigían una gran cantidad de marcos alemanes que debían ser transferidos en moneda extranjera; por ejemplo, libras esterlinas o francos franceses. La cuestión es que, si el mercado de divisas se inundaba de marcos alemanes, estos se devaluaban y se necesitarían más marcos equivalentes a las libras o los francos. Este es el problema de transferencia al cual se refería Keynes. Según Ohlin, dicho problema no existía gracias a los préstamos estadounidenses. Hasta 1930, Alemania estuvo pagando las reparaciones de guerra con dinero prestado.

Los préstamos estadounidenses a Alemania tienen su origen, principalmente, en el oro de la propia Alemania, que había sido vendido, hipotecado y perdido durante el periodo de hiperinflación (1921-1923) y que acabó en manos de EE. UU., que lo enviaba de nuevo a Alemania a través del Plan Dawes.

Alemania remitía este dinero a Francia y a Gran Bretaña que, a su vez, lo enviaban a EE. UU. en pago por los préstamos recibidos durante la Primera Guerra Mundial. El ciclo se cerraba cuando Estados Unidos enviaba de nuevo a Berlín el oro alemán, ahora en forma de préstamos, añadiendo así una nueva carga de intereses a la deuda del país.

Recapitulando

En esta coyuntura, Hitler prometió estabilizar los precios y acabar con el desempleo, lo que convenció a un amplio porcentaje de la población. En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de abril de 1932, el militar y político Paul von Hindenburg obtuvo el 53 % de los votos, Hitler casi el 37 % y el comunista Ernst Thälmann poco más del 10 %.

En enero de 1933, el presidente Hindenburg nombró canciller a Hitler. En marzo, el partido nazi ganó las elecciones parlamentarias con prácticamente el 44 % de los votos. La muerte de Hindenburg, el 2 de agosto de 1934, posibilitó que Hitler asumiese la presidencia y la cancillería. Con esto, desaparecía la República de Weimar. En 1939, tras la invasión a Polonia y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, Hitler suspendió unilateralmente todos los pagos.

Tal vez el Tratado de Versalles fuera una condición necesaria para el ascenso de Hitler, pero no la única en juego. Sobre todo si comparamos lo que supusieron las transferencias alemanas entre 1925 y 1932 (2,5 % del producto nacional bruto) con exigieron a los franceses tras la guerra franco-prusiana (5,6 %), lo que tuvo que pagar Finlandia a la URSS tras el armisticio de la guerra de Continuación (4 %) o las transferencias de la República Federal de Alemania a la RDA (4,25 %).

The Conversation

Fernando Ramos-Palencia no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El Tratado de Versalles, Keynes y las reparaciones alemanas tras la Gran Guerra – https://theconversation.com/el-tratado-de-versalles-keynes-y-las-reparaciones-alemanas-tras-la-gran-guerra-272922