Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ana Mª Rodríguez Pasandín, Catedrática del área de Ingeniería e Infraestructura de los Transportes, Universidade da Coruña
El betún asfáltico forma parte de nuestra vida cotidiana más de lo que imaginamos. Este derivado del petróleo es el ingrediente fundamental del asfalto por el que circulamos cada día.
No obstante, su utilización plantea varios inconvenientes. Por un lado, para poder trabajar con él se necesitan temperaturas muy altas, lo que deja una huella significativa. Se estima que la producción y puesta en obra del asfalto es responsable de aproximadamente el 0,35 % de todas las emisiones de CO₂ equivalente. Es decir, el 0.35 % de todos los gases de efecto invernadero que genera Europa convertidos a su impacto en CO₂.
Puede parecer una cifra pequeña, pero no es desdeñable. Y menos en un escenario como el actual en el que urge frenar la crisis climática y avanzar hacia modelos energéticos más limpios.
Por otro lado, nos encontramos en un entorno global cada vez más incierto. Las reservas de petróleo que se agotan, y las tensiones geopolíticas amenazan tanto su suministro como su calidad. En ese contexto, surge una pregunta inevitable: ¿seremos capaces de construir carreteras sin depender del petróleo? La ciencia empieza a apuntar que sí.
Concretamente, la investigación en bioligantes abre una vía prometedora. Estos materiales podrían reducir nuestra dependencia de los recursos fósiles y ayudarnos a avanzar hacia una economía más circular. Con ellos, las carreteras del futuro podrían ser más respetuosas con el medio ambiente, sin renunciar a la calidad.
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¿Qué son los bioligantes?
El betún asfáltico consiste en un material negruzco que actúa como adhesivo e impermeabilizante en el asfalto, lo que ayuda a soportar el tráfico. Aunque es prácticamente sólido a temperatura ambiente, se vuelve casi líquido a altas temperaturas (160 ºC). Por eso hay que calentarlo tanto para trabajar con él.
Si bien el betún asfáltico se utiliza desde hace más de cien años en múltiples aplicaciones como impermeabilizaciones, aislamientos y materiales para cubiertas, su principal destino es la pavimentación de carreteras. En concreto, de los 120 millones de toneladas de betún producidas el año 2022 en todo el mundo, el 85 % se destinó a la pavimentación de carreteras.
Entre las alternativas al betún despuntan los bioligantes, que pueden considerarse su versión más sostenible. Se elaboran a partir de resinas naturales y de bioaceites de biomasa, de frutos y de semillas.
La proporción de bioligante a emplear junto con el betún varía en función de la aplicación. Existen formulaciones que lo sustituyen por completo, en un 100 %. Y otras en las que se emplean porcentajes muy bajos, inferiores al 10 %, destinados a modificar y mejorar el comportamiento del betún.
Ejemplos y proyectos en marcha
Aunque la utilización de bioligantes no está todavía lo bastante extendida, existen diversas investigaciones y tramos de prueba. Por ejemplo, en tres tramos construidos recientemente en los Países Bajos, en la carretera N-375, el 30 % del betún se sustituyó por un bioligante.
También hay casos en España. En Tarragona, en la T-240, se llevó a cabo un tramo de prueba de unos 300 metros. En este caso, el asfalto contaba con un 40 % de árido reciclado procedente del fresado de asfalto. El 100 % del ligante que se añadió era de base vegetal.
¿Se pueden emulsionar los bioligantes?
En nuestro grupo de investigación de Carreteras, Geotecnia y Materiales (CGM) hemos podido corroborar que los bioligantes se pueden emulsionar, entendiendo por emulsionar mezclar dos líquidos que no se juntan naturalmente, como el aceite y el agua.
En concreto trabajamos con un bioligante 100 % natural, renovable, elaborado por una empresa externa a partir de resinas de pino. Su color ámbar, en lugar de negro, lo hace especialmente adecuado para utilizarlo en pavimentos de colores. Con él se fabricó un producto equivalente a una emulsión bituminosa, es decir, una emulsión compuesta por diminutas gotas de betún dispersas en agua. Al no hacer falta calentarla para su puesta en obra, es más respetuosa con el medio ambiente.
Destacan tres grandes logros en este trabajo: poder fabricar una emulsión de bioligante –pequeñas gotitas del material dispersas en agua–, la total sustitución de betún por bioligante en la emulsión y demostrar que podían obtenerse emulsiones estables con un 60 % e incluso un 70 % de bioligante (y el resto, agua). Este último porcentaje, algo que suele ser difícil de alcanzar con betunes convencionales.
Retos y limitaciones
Hasta la fecha, la adopción de los bioligantes es limitada. Su variabilidad, la falta de un marco normativo y el hecho de que todavía no se tenga un gran conocimiento sobre su comportamiento y durabilidad son algunas de las posibles causas de que no hayan reemplazado aún al betún asfáltico. Además, que aún no exista una producción a gran escala de los bioligantes, también podría constituir otro inconveniente.
Por otro lado, hay que tener en cuenta que el asfalto es un material 100 % reciclable. ¿Lo seguiría siendo si en lugar de utilizar betún se utilizasen bioligantes en su fabricación? Es una de las preguntas a responder si pretendemos que, en un futuro no muy lejano, las carreteras puedan construirse con mucho menos petróleo (o incluso sin él). Para que los bioligantes lleguen a convertirse en la alternativa real al betún se necesita más investigación, realizar nuevos tramos de prueba y una normativa que respalde su uso.
Los autores dan las gracias a Marc Serra Queralt, de la empresa Engiquia, por el desarrollo y suministro del bioligante a partir de resinas, así como por su participación en la caracterización del mismo. Y a Sabas Corraliza Tejeda, de la empresa Ecoasfalt, autor de la tesis doctoral vinculada a la investigación.
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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
– ref. ¿Es posible construir carreteras sin petróleo? La respuesta está en los bioligantes – https://theconversation.com/es-posible-construir-carreteras-sin-petroleo-la-respuesta-esta-en-los-bioligantes-273437

