¿Por qué se ejecutaba a la gente hace 1000 años?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Abel de Lorenzo Rodríguez, Investigador en la Facultad de Historia especializado en la Edad Media, Universidade de Santiago de Compostela; University of Edinburgh; Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne

_La urraca sobre la horca_ (Die Elster auf dem Galgen), Pieter Brueghel el Viejo, 1568. Hessisches Landesmuseum, Darmstadt, Alemania.

El Medievo es actualmente un periodo en disputa. Por un lado, expresiones como “barbarie u oscuridad medievales” son aún ampliamente utilizadas en los medios para describir hechos violentos o pérdida de derechos humanos. A esto se le contraponen algunas reinterpretaciones con fines políticos que subrayan los avances intelectuales, científicos y artísticos del periodo: sus renacimientos, el legado clásico que sobrevive o la belleza de las catedrales. Por desgracia, ambos extremos enjuician un periodo de más de 1 000 años que no se pueden definir, desde la investigación, como algo simplemente bueno o malo.

Cuando alguien se refiere a la llamada violencia o barbarie medieval normalmente habla de los métodos que el poder utilizaba para hacer actuar la justicia. Las penas de muerte y sus diferentes formas suelen ser los mayores ejemplos de esto. Sin embargo, la Edad Media no inventó la pena de muerte, un procedimiento que ya existía en el mundo romano y que pervivió hasta no hace tanto en Europa occidental. En una nueva investigación publicada en el libro La horca y el fuego. Una historia social de la pena de muerte en Hispania (700-1200) intento arrojar luz sobre este tema, lleno de tópicos gracias a las películas, la literatura y parte de la divulgación histórica: brujas quemadas en el fuego entre gritos de júbilo, traidores ahorcados hasta que se deshacen sus cuerpos o inquisidores ansiosos de condenar a muerte son algunas de las recurridas escenas. La realidad que se puede documentar es altamente matizable. Porque… ¿qué sabemos realmente sobre esa época?

Condenas que dependían

En la Alta y Plena Edad media (700-1200) la pena de muerte en los reinos peninsulares representó una forma compleja y su aplicación era poco común –además de complicada de estudiar por la escasez de fuentes–. Principalmente se han documentado ahorcamientos, decapitaciones, despeñamientos, muertes por fuego, lapidaciones y ahogamientos en el mar, entre otras. Algunas –como los ahorcamientos– se detectan en casos particulares, leyes y hasta en representaciones de la cultura visual como los capiteles o las iluminaciones de manuscritos. Otras son, por el contrario, conocidas de forma marginal –como el ahogamiento en el mar–.

Las razones que llevaban a seleccionar unas u otras formas de ejecutar dependían del crimen cometido, el origen social de los acusados, su sexo, la identidad religiosa o el periodo histórico en que se ejecutaba la pena. A veces la proximidad al poder, incluso familiar, podía ser fatal, como muestran las ejecuciones por traición o rebelión. Sin embargo, el principio de discriminación social era mayoritario cuando el dinero y la propiedad podían salvar de la pena a pesar de las amenazas. Algunas formas de muerte muy conocidas en Europa central –como el castigo de la rueda– eran, por el contrario, totalmente ajenas a los reinos peninsulares.

La crucifixión, un tipo de ejecución romana que había sido relegada al olvido durante la expansión del cristianismo, aún se practicaba ampliamente en los países de religión islámica, puede que como contrapunto al tabú de su utilización en los dominios cristianos. Su mensaje tiene en los dominios peninsulares una problemática propia ya que estas condenas se siguieron utilizando en los dominios andalusíes mientras que, por el contrario, desaparecieron en los reinos cristianos. La cercanía de estos dos espacios legales y jurídicos provocó una proximidad casi única en Europa.

También es sorprendente que tanto el cristianismo como el islam y el judaísmo siguiesen utilizando la lapidación durante el periodo medieval, aunque esté poco documentada. Tal vez su antigüedad era un punto común a las tres religiones, una forma de matar que se disputa.

Grabado en blanco y negro de muchas personas crucificadas.
Abolición de las ejecuciones por crucifixión por el emperador Constantino. Grabado sobre cobre, J. Luyken (1649-1712), 1690.
Colección particular.

Debates teológicos y legales

Lo interesante del primer periodo medieval es el continuo diálogo entre las estructuras sociales y legales del mundo romano desaparecido y la aparición de nuevas sociedades, nuevas organizaciones de poder y economía que no se ajustan al pasado imaginado del mundo clásico. La pena de muerte fue parte de esos debates: ¿qué legitimidad tenían el gobernante o las comunidades para aplicar ese tipo de muerte, bajo qué autoridad y en qué casos?

Las discusiones al respecto tenían carácter legal y base teológica, específicamente bíblica. A pesar de la aparente candidez del cristianismo, podían llegar a ser crueles: ¿cómo entender sin pena de muerte la frase de la Biblia que afirma que no se puede dejar con vida a los maléficos? ¿O que “sin derramamiento de sangre no hay perdón”? ¿O también “castigar a los malos no es derramamiento de sangre” según Jerónimo de Estridón?

Ejemplos de penas de muerte

Hay que tener en cuenta también que bajo el sustrato legal de la época, durante siglos las vidas de miles de personas se vieron truncadas por crímenes leves (como el robo por supervivencia) e incluso por razones que hoy ya no son siquiera delito. Desde acusaciones de magia y herejía hasta adulterio u homosexualidad.

Dibujo de un hombre blandiendo una espada sobre la cabeza de otro mientras un cuerpo sin cabeza yace en el suelo.
Decapitación de los profetas, Beato de Liébana, siglo X, Manuscrito Vitr. 14-1,
Biblioteca Nacional de España, Madrid.

Por ejemplo, a finales del siglo XI, el padre de dos hijas que habían robado una quesada en Castilla fue amenazado con ser despeñado, lanzado desde un precipicio, si no compensaba los gastos. De igual forma, a finales del siglo X, alrededor de Otero de las Dueñas (en la provincia de León), un hombre llamado Brauolio estuvo implicado en una ejecución por unos robos, entre otros asuntos.

Alrededor del año 1100, en Nájera (La Rioja), una mujer fue amenazada con la muerte por fuego. No se saben exactamente las razones para ello, pero probablemente tuvieron que ver con motivaciones religiosas y sexuales, porque se había convertido del cristianismo al judaísmo y en la documentación aparecían varios hijos tras la muerte de su marido. La asamblea navarra la amenazó con esa muerte terrible y solo pudo librarse porque huyó, a pesar de los esfuerzos de su comunidad judía por salvarla. La documentación de la búsqueda de ayuda y dinero para ella llegó hasta Egipto.

A principios del 1200 el caso de una mujer y un caballero ejecutados por el fuego en León llegó hasta Roma. El caballero había castrado a un clérigo por haber mantenido una relación con su mujer. El rey, posiblemente Alfonso IX, condenó a ambos a la hoguera. Solo más tarde, debido a su castración, el clérigo narra al pontífice las circunstancias de su indeseada amputación.

Luces y sombras

Todas estas muertes hoy se nos antojan caprichosas, irracionales y signos de la barbarie medieval. Pero los principios de actuación penal e incluso el tipo de castigos ya existían de antes y, por supuesto, durarían muchos siglos más. La pena de muerte conviviría con el Renacimiento, las grandes revoluciones científicas y hasta con las más grandes frivolidades de nuestra época. Incluso recientemente Israel ha establecido la pena de muerte por ahorcamiento contra los palestinos. Todo ello signos de que la civilización de nuestra época no se libra de las sombras atribuidas al pasado.

Es imprescindible considerar que, mientras se levantaba la catedral gótica de León, los rastros de las llamas de una ejecución se enfriaban no muy lejos. O que, cuando la magnífica poesía provenzal llegaba hasta Galicia y empataba sus poesías de amor y sátira, alguien moría ejecutado en el mar. Esta mezcla de civilización, de alta y refinada cultura con la violencia, es tan solo un recordatorio de que la historia no puede solamente evidenciar la dimensión rosa del pasado, sino también sus sombras… como en los mejores crepúsculos.

The Conversation

Esta investigación se encuadra en dos proyectos de investigación: “Proyecto PADEX”, Ref. PID2023-146374NA-I00, financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, MICIU/AEI/10.13039/501100011033/ y contrato y proyecto postdoctoral “E-moción. Dinámicas de exilios e desprazamentos forzados (Galicia, Iberia e Europa, séculos VIII-XIII)”, (ED481B-2024-076), financiado por la Axencia GAIN, Xunta de Galicia

ref. ¿Por qué se ejecutaba a la gente hace 1000 años? – https://theconversation.com/por-que-se-ejecutaba-a-la-gente-hace-1000-anos-278166