La ansiedad antes de una cirugía aumenta el dolor y retrasa la recuperación

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jorge Velázquez Saornil, Profesor en Fisioterapia, Universidad Pontificia de Salamanca

Cirugía en el pie Peter Porrini/Shutterstock

La ansiedad preoperatoria es ese estado de nerviosismo, temor o preocupación intensa que aparece cuando el paciente anticipa la cirugía, la anestesia y la recuperación. No es un detalle menor: se asocia con más dolor tras la cirugía, más consumo de analgésicos, peor recuperación funcional e incluso más complicaciones. Como consecuencia, podríamos pensar que se trata de un fenómeno previsto por los sanitarios. Sin embargo, en muchas ocasiones este malestar pasa desapercibido.

Los profesionales sanitarios se centran en aspectos técnicos como el tipo de anestesia, el riesgo quirúrgico y las pruebas preoperatorias, mientras el componente emocional queda en un segundo plano. Sin embargo, la evidencia científica muestra que ese componente puede influir de forma determinante en la recuperación. La mente y el cuerpo no se desconectan en el quirófano, y es algo que deberíamos tener en cuenta.

La ansiedad antes de una operación de juanetes

En cirugías menores o mínimamente invasivas, este impacto también existe. Un paciente muy ansioso suele tener más dolor, peor experiencia global y más dificultades para seguir las recomendaciones de rehabilitación. Además, tiende a interpretar cualquier molestia como una señal de alarma, lo que genera un círculo vicioso de preocupación y tensión física. Detectar esa ansiedad permite intervenir a tiempo con información, apoyo y, cuando es necesario, tratamiento psicológico o farmacológico.

Un estudio reciente sobre cirugía mínimamente invasiva de hallux valgus (comúnmente llamado juanete) evaluó la ansiedad en la consulta preoperatoria de 80 pacientes. Encontró que el 36 % presentaba ansiedad antes de la operación, una cifra nada despreciable para una cirugía considerada rutinaria.

El trabajo observó que los pacientes sometidos a cirugía mínimamente invasiva tenían niveles de ansiedad más bajos que quienes iban a cirugía convencional. Curiosamente, un 81 % pidió más información sobre el procedimiento y, quienes lo hicieron, tenían 5 veces más probabilidades de presentar ansiedad. Por el contrario, conocer al cirujano o haber pasado por cirugías previas actuó como factor protector.

¿Por qué sentimos ansiedad antes de la cirugía?

Los estudios de diferentes operaciones coinciden en que la ansiedad antes de la intervención no responde a una única causa. Los factores más importantes son:

  • Características de la propia intervención. Un mayor grado de severidad en la propia cirugía, duración prevista o miedo a las secuelas aumentan la ansiedad. Las técnicas mínimamente invasivas suelen asociarse a menos preocupación.

  • Dolor y experiencia anterior. Los pacientes con dolor intenso o malas experiencias anteriores tienden a estar más ansiosos.

  • Perfil psicológico y rasgos individuales. Una tendencia general a la preocupación y una menor tolerancia a la incertidumbre hacen que aumente el riesgo de ansiedad.

  • Información y comunicación. La necesidad de saber exactamente “qué me van a hacer” es muy frecuente. Cuando no se gestiona bien, puede aumentar la ansiedad en vez de reducirla.

  • Relación con el equipo sanitario. Conocer al cirujano, confiar en el equipo y sentir que hay tiempo para preguntar se asocia a menor ansiedad.

Este hallazgo refleja una paradoja habitual: a veces, cuanto más se busca información sin un acompañamiento adecuado, más crecen las dudas. Internet, las redes sociales y los foros pueden ofrecer experiencias subjetivas –y muchas veces negativas– que amplifican el temor del paciente en lugar de calmarlo.

La clave no está en dar más información, sino en ofrecerla de manera clara, comprensible y personalizada.

La ansiedad es normal: el problema es su intensidad

A pesar de su relevancia, la ansiedad preoperatoria sigue sin ocupar un lugar destacado en los protocolos de valoración quirúrgica. Los tiempos ajustados, la presión asistencial y la priorización de aspectos clínicos objetivos hacen que las emociones queden relegadas a un segundo plano. Sin embargo, atenderlas no solo mejora el bienestar del paciente: también puede optimizar los resultados quirúrgicos y reducir costes sanitarios.

No debemos obviar que entre un 85 % y un 93 % de los pacientes presenta algún grado de ansiedad antes de una cirugía. El reto está en identificar a quienes tienen más intensidad de ansiedad.

La buena noticia es que la ansiedad antes de la operación se puede evaluar de forma sencilla y actuar sobre ella. Las medidas pasan por ofrecer información clara, evitando tecnicismos y aclarando dudas sobre anestesia, el dolor esperado y la recuperación. También es importante identificar los perfiles de mayor riesgo y derivarlos a apoyo psicológico. Por último, favorecer que el paciente conozca a su cirujano y tenga un referente claro para plantear sus temores.

En el contexto de la cirugía, estos pasos son sencillos y de bajo coste que podrían traducirse en menos dolor, estancias hospitalarias más cortas y una experiencia quirúrgica más satisfactoria para el paciente.

En los últimos años, algunas especialidades como la cirugía ortopédica y la anestesiología, han comenzado a integrar programas de educación preoperatoria y prehabilitación emocional. Estos espacios permiten a los pacientes conocer las fases del proceso, expresar sus temores y aprender estrategias de afrontamiento, como técnicas de respiración o manejo cognitivo de la preocupación. Los resultados iniciales son prometedores.

Reconocer que la ansiedad existe, incluso en la cirugía de un simple juanete, es el primer paso para abordarla con la misma seriedad que el resto de variables clínicas.

The Conversation

Jorge Velázquez Saornil no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La ansiedad antes de una cirugía aumenta el dolor y retrasa la recuperación – https://theconversation.com/la-ansiedad-antes-de-una-cirugia-aumenta-el-dolor-y-retrasa-la-recuperacion-279231