¿Puede un bebé entretenerse solo? Propuestas de juego autónomo sin pantallas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mª Pilar Rodrigo Moriche, Prof. Ayudante Doctor del departamento de Pedagogía – Directora Escuela UAM de Animación, Universidad Autónoma de Madrid

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Cualquier persona con hijos pequeños sabe que la atención que requiere un bebé no es comparable a ninguna otra exigencia de la vida cotidiana. Por muy implicados que estemos y por mejores intenciones que pongamos en la crianza, es inevitable no poder responder siempre al 100 %.

Desde un viaje en autobús a la espera en una visita médica, pasando por una llamada urgente que es indispensable atender o simplemente preparar una comida, en la vida cotidiana hay multitud de situaciones en las que es necesario que se “entretenga” un rato solo. Pero a menudo, basta que el niño o niña note que no estamos pendientes de ellos para que reclamen más nuestra atención.

En estos momentos recurrimos a lo más accesible y eficaz a corto plazo: un vídeo en un soporte digital, cuyos colores, movimientos y sonidos garantizan mantenerle absorto por unos minutos.

Sin embargo esta herramienta tan útil conlleva multitud de desventajas a medio plazo. Por eso, en este artículo queremos proponer microescenarios de juego libre diseñados intencionalmente, en los que sostener la autonomía del niño y fomentar su desarrollo.

Cinco objetos, mejor que una pantalla

Bien planeados y elegidos, a estas edades basta con disponer de dos a cinco objetos abiertos –es decir, materiales no estructurados que pueden usarse de muchas maneras– y seguros, que inviten a llenar, vaciar, encajar, apilar, transportar o abrir y cerrar, siguiendo la lógica del cesto de los tesoros y del juego heurístico, es decir, aquel que se desarrolla sin intervención de nadie ni nada más que la propia imaginación del niño.




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Situar estos materiales en un espacio delimitado, como una manta o alfombra, proporciona contención y comunica al niño que ese es su lugar de exploración autónoma mientras el adulto realiza otra tarea cercana.

Ayuda también incorporar un ritual breve de inicio y cierre –un par de frases constantes– que estructura el tiempo y favorece la autorregulación emocional. Por ejemplo, iniciar con una frase como: “Ahora toca explorar. Toma tu bolsita de sorpresas”; y cerrar diciendo: “Ya hemos terminado. Vamos a recoger”.

Kits de objetos transportables

Los objetos seleccionados pueden concretarse en kits transportables para distintos contextos:

  • En la mesa de casa o un restaurante, bebés de 0–12 meses pueden explorar una cuchara de madera, un aro de silicona y un pañuelo con nudos durante breves periodos de 5–10 minutos.

  • Entre 12 y 24 meses, una minibolsa con 10–12 objetos cotidianos seguros y en pares permite pequeños ciclos de clasificación y descubrimiento a través del juego heurístico.

  • Entre 24 y 36 meses, materiales como contenedores, pinzas grandes y tapones favorecen “proyectos” autónomos mientras el adulto observa sin dirigir.

Conviene ofrecer pocos objetos cada vez: entre uno y cinco, según la edad, porque un exceso de estímulos dispersa su atención y dificulta una exploración profunda. Menos es más: cuando los materiales son escasos y seleccionados, el niño puede dedicarles más tiempo, repetir acciones y descubrir nuevas posibilidades.

También ayuda alternar los objetos cada cierto tiempo para que vuelvan a resultar interesantes sin saturar el entorno. En las primeras ocasiones es útil acompañar brevemente, mostrando cómo manipular con calma y dejando espacios de silencio; poco a poco, el bebé va replicando esta rutina de manera autónoma.

Tubos, cremalleras, roscas y cojines

En el autobús o en el coche, un tubo transparente con piezas y un pañuelo facilitan acciones repetitivas y calmadas sin necesidad de sonido; en una sala de espera, un pequeño set de “abrir y cerrar” –monedero con cremallera grande sin monedas, bote con tapa de rosca y cinta con broches– sostiene la concentración y la motricidad fina; y en una tarde de lluvia, un sencillo circuito motriz con cojines y una caja-túnel, seguido de una transición a la mesa baja con actividades de precisión, permite la secuencia moverse → representar → calmar.

En todos los casos, la seguridad es imprescindible: materiales mayores de 4 centímetros para menores de 3 años, revisión frecuente para evitar roturas, ausencia de piezas pequeñas sueltas y supervisión visual intermitente.




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A más pantallas, más aburrimiento

En cambio, recurrir a las pantallas –sea en móviles, tabletas o pantallas de televisión– antes de tiempo o demasiado a menudo puede empobrecer ciertas experiencias esenciales en la primera infancia (el contacto corporal, el tiempo compartido, la espontaneidad, la exploración sensorial…).

Por supuesto, esto no quiere decir que las videollamadas breves con familiares no sean una excepción positiva. Simplemente es importante entender que la exposición a estímulos intensos pero que no invitan al movimiento, como son los vídeos, “resuelven” un momento puntual, pero no contribuyen a crear una rutina de entretenimiento autónomo saludable. Más bien al contrario, harán al niño más dependiente de este tipo de estímulos y menos interesado en otros más pausados e interactivos, como indican estudios recientes.

Por eso, tanto la Organización Mundial de la Salud como la Asociación de Pediatría Española recomiendan evitar pantallas completamente antes de los 12 o 18 meses. Incluso recientes investigaciones elevan la edad hasta los 6 años.

Sabiendo esto, la próxima vez que sintamos la necesidad de recurrir a la pantalla en un momento dado, pensemos si no es posible sustituirla por algo más físico y manipulable. Fomentar la exploración autónoma con estos objetos y estrategias no solo contribuye a un mejor desarrollo motriz y cognitivo, sino que sienta las bases para una manera de entender el ocio y el juego de forma más presencial y paciente, y menos dependiente de estímulos externos.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Puede un bebé entretenerse solo? Propuestas de juego autónomo sin pantallas – https://theconversation.com/puede-un-bebe-entretenerse-solo-propuestas-de-juego-autonomo-sin-pantallas-275578