Source: The Conversation – (in Spanish) – By Manuel Casado Velarde, Catedrático emérito de Lengua Española, especializado en análisis del discurso, innovación léxica, Lexicología y Semántica del español, Universidad de Navarra
La expansión del español en el mundo supera las fronteras de los países hispanohablantes. Se observa no solo en los Estados Unidos, sino también, y muy especialmente, en Europa. Si se excluye España, en el Viejo Continente hay más de 42 millones de personas que conocen y pueden usar el español, una lengua que no es solo un idioma para las vacaciones de verano, y que vive un auge demográfico y educativo.
Además de la actividad vinculada al aprendizaje del español en las aulas, la migración es el otro gran factor de internacionalización del español. Actualmente hay 4,5 millones de personas con trasfondo migratorio hispanohablante en todo el continente europeo. Se trata de hablantes que han emigrado desde países hispanohablantes a países europeos, o bien son descendientes de hispanohablantes, o bien personas europeas que han adquirido la nacionalidad de un país hispanohablante.
Así, se está redefiniendo el paisaje lingüístico de la Unión Europea y sus países vecinos. Sin embargo, esta expansión no es uniforme y afronta obstáculos estructurales que limitan su potencial como herramienta de cohesión y desarrollo económico.
Quiénes son
Cuando nos referimos a hablantes “vinculados a flujos migratorios” nos referimos a que su presencia en un país europeo es resultado de la migración, ya sea propia o de sus antepasados cercanos.
La citada cifra de 4,5 millones de hablantes se compone de tres subgrupos específicos:
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Extranjeros (2 millones): inmigrantes directos que conservan su nacionalidad de origen.
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Descendientes (1,9 millones): descendientes directos (hijos) de inmigrantes, muchos de ellos nacidos ya en suelo europeo y otros que emigraron con sus progenitores siendo menores de edad.
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Nacionalizados (0,6 millones): personas de origen hispanohablante que han adquirido la nacionalidad del país europeo donde residen.
¿De dónde vienen?
Aunque la migración hispanoamericana es muy importante, hay una fuerte presencia de españoles. De hecho, el 50 % de las variedades dialectales del español que se hablan en Europa (excluyendo a España) son de origen peninsular.
El otro 50 % se reparte entre variedades americanas: andina (25 %), caribeña (11 %), méxico-centroamericana (9 %) y rioplatense (5 %).
En países como Bélgica u Holanda, la homogeneidad es muy alta, pues 3 de cada 4 hispanohablantes de trasfondo migratorio son de origen español. Por el contrario, en países como Italia, predomina un perfil más andino o caribeño (Ecuador, Perú, República Dominicana) vinculado a la migración laboral.
En resumen, la cifra de 4,5 millones abarca a toda la comunidad cuya lengua materna o de herencia es el español debido a procesos de movilidad humana, incluyendo tanto a los inmigrantes directos (hispanoamericanos y españoles) como a sus hijos nacidos en Europa.
Español, lengua viva en Europa
Estos 4,5 millones de personas residen fuera de España, por lo que habitan en contextos “heteroglósicos”, es decir, donde el español convive con otras lenguas mayoritarias.
Por ejemplo, se estima que hay casi 320 000 menores de 18 años que son hablantes de herencia,, es decir, personas que han adquirido el español de forma natural en el hogar mientras crecen en una sociedad donde domina otro idioma. Estos descendientes son lo que se denomina hablantes de herencia: personas nacidas en el país de acogida (como Francia o Alemania) o que llegaron siendo bebés.
Menos de un tercio de estos jóvenes reciben un apoyo escolar para mantener y mejorar su español, lo cual supone un alto riesgo para la conservación de la lengua a pesar del gran esfuerzo por parte de las familias.
La distribución de esta población de herencia es muy asimétrica. El grupo más grande (un 35 % del total) vive en Francia, y el resto se reparte sobre todo entre Reino Unido, Italia, Alemania, Suiza, Bélgica y los Países Bajos. Más de un 88 % de estas personas residen solo en estos países.
Aprender español en secundaria
El verdadero “escenario de aprendizaje” del español es la educación secundaria. Actualmente, cerca de 8 millones de alumnos estudian español en este nivel en toda Europa. Entre 2014 y 2023, el interés por el idioma ha crecido un 34 %, ocupando así el vacío dejado por el declive del francés en el sur del continente y el desplazamiento del ruso en los países del Este.
Polonia es el caso más significativo, y lidera junto a Italia y Suecia el crecimiento del 34 % de aprendices de español en secundaria. En República Checa y Hungría, Países Bálticos (Letonia, Lituania y Estonia), Bulgaria, Eslovaquia, Rumanía y Ucrania también ha crecido el interés por aprender español.
En 19 países europeos, el español ya supera al alemán o al francés como segunda lengua extranjera después del inglés. Destacan países como Suecia, Noruega y la propia Francia. No obstante, este éxito oculta una debilidad: la alta concentración. El 92 % de los estudiantes de español en secundaria se concentra en solo seis países (Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Polonia y Suecia), mientras que en el resto del territorio su presencia sigue siendo marginal.
Hablantes con un nivel básico
A diferencia de la secundaria, la educación primaria representa el gran freno para la consolidación del castellano. Menos del 1 % de los alumnos de primaria en Europa estudian español. El sistema educativo europeo está marcado por un monopolio del inglés, que alcanza al 92,4 % de los estudiantes, seguido muy de lejos por el francés (2,9 %) y el alemán (2,8 %).
Esta introducción tardía –generalmente entre los 12 y 14 años– impide que los estudiantes alcancen niveles de competencia avanzada al finalizar sus estudios preuniversitarios. Para el 92 % de los alumnos, su trayectoria de aprendizaje se limita a un máximo de seis años, lo que sitúa su competencia final en un nivel de usuario básico o intermedio.
La barrera de la nacionalidad
Un desafío crítico es la atención a los hablantes de herencia. A pesar de su importancia numérica, estos hablantes se encuentran con una oferta educativa escasa y fragmentada. El programa más consolidado, las Aulas de Lengua y Cultura Españolas (ALCE), impulsado por la acción educativa exterior de España, cuenta con unos 14 000 alumnos.
Sin embargo, este programa está restringido principalmente a nacionales españoles. Esto excluye al 53 % del público potencial, mayoritariamente de origen hispanoamericano, limitando las oportunidades de mantenimiento de la lengua para miles de niños que podrían actuar como puentes biculturales.
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Hacia una estrategia integrada
Para que el español alcance su pleno potencial en Europa, las investigaciones del Observatorio del Español en Europa (OSE) sugieren la necesidad de superar tres “cuellos de botella”:
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Adelanto curricular: Es fundamental lograr que el español se introduzca como lengua extranjera antes de los 12 años, y permita así trayectorias de aprendizaje más largas y sólidas.
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Integración hispanoamericana: Abrir los programas institucionales a todas las nacionalidades iberoamericanas para aprovechar el capital lingüístico de la migración global.
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Valor profesional: Fomentar el español en la formación profesional y técnica. Actualmente, solo el 18 % de los alumnos en vías profesionales estudia español, ya que el idioma se percibe todavía como una asignatura “académica” y no como una herramienta de utilidad económica directa.
El español en Europa no es solo una herencia del pasado, sino un activo estratégico de futuro. Su crecimiento en el Este y su consolidación como la gran alternativa lingüística al inglés dependen de que las instituciones logren conectar la realidad demográfica de las calles con la oferta académica de las aulas.
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Manuel Casado Velarde no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
– ref. El uso del español crece en la UE: ¿cuáles son sus mayores retos? – https://theconversation.com/el-uso-del-espanol-crece-en-la-ue-cuales-son-sus-mayores-retos-278905

