Source: The Conversation – (in Spanish) – By María José Madrid Martín, Profesora del área de Didáctica de la matemática, Universidad Pontificia de Salamanca
¿Se imagina resumir en un solo vistazo el contenido de un artículo científico? ¿Explicar meses de investigación de forma clara, visual y comprensible para cualquiera?
El reto se vuelve aún mayor cuando el tema es complejo: explicar qué es la neuropsicología y cómo aplicarla en educación, diseñar un programa de intervención para estudiantes con dificultades en lectura o presentar estrategias para favorecer el desarrollo de la competencia matemática en estudiantes con discalculia. Y hacerlo en un soporte físico de 70 x 120 centímetros.
Esta propuesta pedagógica puede sorprender en un contexto tan digitalizado como el actual, pero lejos de resultar antigua o anacrónica, permite convertir el aula en un espacio de exposición, diálogo y construcción compartida del conocimiento favoreciendo la capacidad de síntesis, la organización visual de la información o la comunicación oral. Además, potencia el desarrollo de habilidades transversales como el pensamiento crítico, el trabajo en equipo o la competencia investigadora.
Una propuesta visual que obliga a pensar
El póster académico obliga a presentar la información de manera clara, visual y concisa para que el contenido pueda entenderse con un solo vistazo. A diferencia de una exposición oral más tradicional, el póster permanece expuesto en el aula y puede analizarse con calma, al ritmo de cada persona, atendiendo la diversidad de capacidades en un aula.
Captar la esencia de un trabajo completo en un único formato visual nos obliga a centrarnos en los aspectos más importantes. En el ámbito académico, es una manera eficaz para presentar resultados, generar discusión y recibir retroalimentación.
El aula como congreso científico
Nuestra experiencia se desarrolló en una asignatura del grado en maestro en educación primaria. El reto planteado al alumnado fue en primer lugar, elegir un artículo científico relevante relacionado con la asignatura. A continuación, analizarlo y transformarlo en un póster académico que posteriormente deberían defender públicamente antes sus pares, simulando un congreso.
El proceso implicaba varias fases: búsqueda del documento en una base de datos como Scopus o Web of Science considerando los contenidos de la asignatura. Para evitar que se duplicaran los artículos seleccionados, se creó una wiki en la que fueron poniendo los datos del texto elegido. Para elaborar el póster, era necesario llevar a cabo una lectura comprensiva, identificar los objetivos y la metodología, seleccionar los resultados relevantes y realizar una síntesis de conclusiones.
Lo verdaderamente transformador ocurrió después. Durante las sesiones de exposición, el aula cambió de dinámica. El formato generó un clima de escucha activa y debate académico poco habitual en las clases tradicionales.
Al permanecer expuestos simultáneamente en el aula, los trabajos permitieron comparar enfoques, establecer conexiones entre investigaciones y generar una visión más global del conocimiento. El aprendizaje dejó de ser individual y fragmentado para convertirse en colectivo y relacional.
Profundización y apropiación
Los resultados fueron reveladores. El alumnado manifestó un aumento claro del interés por la asignatura y una percepción elevada de aprendizaje. Especialmente valoraron que la actividad les obligara a profundizar en un tema concreto y a comprender la estructura real de un artículo científico, algo que consideraban últil para futuros trabajos académicos.
La actividad de creación y exposición del póster ha incrementado el interés por la asignatura: en una escala del 1 al 5 se obtiene un resultado de 4,3. A su vez, la pregunta de si las exposiciones de los distintos temas realizadas por los estudiantes han permitido ampliar los conocimientos de la asignatura obtuvo una valoración de 4,42.
Más allá de las cifras, lo más significativo fue el cambio en la actitud: pasaron de estudiar contenidos para reproducirlos en un examen a apropiarse de ellos para explicarlos y defenderlos.
Un recurso con potencial inclusivo
El póster, además, introduce un elemento de inclusión poco visible, pero muy relevante. Al combinar información visual, síntesis escrita y explicación oral, activa distintos canales de aprendizaje para comunicar el contenido.
En lugar de un único formato de evaluación, se abre un espacio donde caben diferentes competencias: análisis, diseño, expresión oral, capacidad argumentativa y trabajo colaborativo.
Este enfoque resulta especialmente pertinente en la formación de futuros docentes. Si aspiramos a que diseñen aulas inclusivas, es necesario que experimenten primero metodologías que contemplen la diversidad de ritmos, estilos y fortalezas. El póster no homogeniza: amplía posibilidades.
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Una manera de representar las matemáticas
El póster científico es una herramienta altamente adaptable a otros niveles educativos, desde primaria hasta secundaria.
Por ejemplo, en el área de Matemáticas en educación primaria el currículo actual en España reconoce la dimensión matemática de la comunicación y de la representación, y la relevancia de fomentarla desde edades tempranas. Los pósteres pueden utilizarse para presentar ideas matemáticas, resolución de problemas o incluso demostraciones, fomentando la creatividad, la síntesis de ideas y la organización visual de la información.
En niveles superiores, su uso puede orientarse a profundizar en la metodología científica y en la presentación rigurosa de resultados, incorporando gráficos, estadísticas o citas bibliográficas.
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Recuperar la profundidad en tiempos de inmediatez
En la era de la inmediatez digital, donde la información se consume en segundos y se olvida con la misma rapidez, el póster académico introduce una pausa necesaria. Obliga a pensar antes de diseñar, a comprender antes de explicar y a dialogar antes de concluir.
Frente a la lógica del “copiar y pegar”, exige elaboración. Frente a la acumulación de diapositivas, demanda síntesis. Frente a la exposición unidireccional, promueve la conversación.
Quizá la verdadera innovación educativa no consista en añadir más pantallas al aula, sino en proponer tareas que exijan mayor profundidad cognitiva. En un entorno saturado de estímulos, detenerse a construir, explicar y debatir en torno a un soporte visible y compartido puede ser, paradójicamente, unas de las experiencias más innovadoras de la educación actual.
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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
– ref. El póster científico: una propuesta sencilla con multitud de beneficios para el aprendizaje – https://theconversation.com/el-poster-cientifico-una-propuesta-sencilla-con-multitud-de-beneficios-para-el-aprendizaje-276693

