La conversación docente: aprender a enseñar en secundaria

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Eva Catalán, Editora de Educación, The Conversation

Daniel Hoz/Shutterstock

Tengo un amigo que cocina fenomenal. A menudo nos invita a probar en su casa elaboraciones exquisitas. Tiene un arsenal de hierbas, especias y productos de los que nunca había oído hablar y multitud de libros especializados en distintas técnicas culinarias. Pero no se le pueden pedir instrucciones para reproducir alguno de sus deliciosos platos. No es que sean secretas, o que no quiera darlas: es que no sabe explicar una receta paso a paso. Su nivel de virtuosismo culinario es tal, que cuando se trata de cuestiones básicas (¿esto va pelado o no? ¿cómo de pequeño se corta? ¿tiene que estar ya caliente el aceite? ¿a qué le llamamos “denso”?) a menudo se olvida de ellas, o las da por hecho, con resultados catastróficos.

Pasa exactamente lo mismo con la docencia. Dominar una materia no es para nada lo mismo que saber explicarla. ¿Preferimos a la profe de Literatura que se emociona con un verso, que domina todas las figuras estilísticas, y que puede pasar horas hablando sobre el amor cortés en la literatura medieval; o a la profe de Geografía que pone películas, propone juegos y escape rooms, nos lleva de excursión a museos y plantea debates en clase?

La pregunta es capciosa. Queremos ambas cosas, ¿no? Un “qué bien explica” con un “se nota que le importo”; un “cómo le gusta la materia” con un “disfruta dando clase”. ¿Cómo se consigue? La clave es la manera de formar a los futuros docentes.

En España, para primaria se acentúa la segunda parte (las herramientas pedagógicas, los conocimientos procedimentales), y para secundaria, sobre todo la primera (dominar la materia que se va a enseñar). Es un modelo “consecutivo”. Primero, el grado de Matemáticas, Física, Geografía o Lengua; después un máster de un año que concentra todo lo que tiene que ver con enseñarlo.

En el resto de Europa, el itinerario para llegar a dar clase en un instituto es a menudo “concurrente”: el futuro docente aprende simultáneamente el contenido y las estrategias para enseñarlo. Y en cuanto a la manera de estrenarse en la docencia, un 60 % de los centros cuenta con programas para la atención a profesores noveles, como mentorías, algo mucho más común en otros países.

¿Es suficiente este modelo consecutivo? A juzgar por los resultados de uno de los informes más completos que se realiza en el ámbito europeo sobre el bienestar y la calidad de la docencia, y como nos explican Javier M. Valle y Laura Vellaz Pérez de la Universidad Autónoma de Madrid, la respuesta a esta pregunta es no.

Y no es solo que los docentes de secundaria estén poco preparados en el aspecto práctico, y les toque aprender “sobre la marcha” cómo gestionar las emociones adolescentes, cuál es la mejor manera de que un concepto aterrice en sus mentes, o cómo alternar estrategias para evitar una clase rutinaria.

Es que en esos primeros años se establece la “identidad” del docente: cómo entiende su rol, con qué seguridad se enfrenta a los retos educativos y qué concepción tiene de su capacidad para enseñar. Una identidad frágil es más probable que desemboque en estrés laboral, síndrome de estar quemado y, eventualmente, abandono de la profesión.

Por eso los expertos recomiendan equilibrar mejor conocimientos sobre la materia y conocimientos sobre cómo enseñarla, un binomio básico no sólo para transmitir pasión por una asignatura, sino para desarrollar algo todavía más valioso para quien se dedica a la docencia: amor por la enseñanza, y las mejores habilidades para desarrollarlo.

Estas semanas hemos hablado también de modernizar la enseñanza de lenguas clásicas, cambiar nuestra mirada hacia las matemáticas, la oportunidad o necesidad de que sí se hable de política en los centros escolares, la cantidad y calidad de los conocimientos sobre democracia que se transmite en la escuela, las dinámicas del pasillo del instituto y cómo influyen en si se defiende o no a la víctima en una situación de acoso, y estrategias muy concretas para conseguir que los universitarios no falten a clase e integrar la inteligencia artificial sin perder capacidades cognitivas.

The Conversation

ref. La conversación docente: aprender a enseñar en secundaria – https://theconversation.com/la-conversacion-docente-aprender-a-ensenar-en-secundaria-278436