Los bosques naturales de Suecia almacenan un 83 % más carbono que los bosques gestionados

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Anders Ahlström, Associate Professor, Department of Physical Geography and Ecosystem Science, Lund University

Bosque primigenio en Suecia. Ulrika Ervander, CC BY-NC-ND

La mayor parte de los bosques naturales originales de Europa se han transformado para la agricultura y se han convertido en bosques gestionados que producen energía, papel y madera. Los pocos bosques primarios que quedan son vestigios del pasado que ilustran cómo habrían sido de no haber existido la gestión humana y cómo esta los ha alterado.

La mayoría de los bosques suecos son los denominados bosques boreales. Este tipo de ecosistema forestal de coníferas abarca la mayor parte de las regiones septentrionales del planeta. Estas áreas relativamente frías han tenido históricamente una escasa población. Allí, el uso a gran escala de los bosques comenzó relativamente tarde.

En Suecia, la gestión forestal moderna surgió en el siglo XX. Consiste en talar la mayoría de los árboles de una zona –tala rasa– y, a continuación, plantar y sembrar nuevos árboles, y limpiar y clarear hasta que los árboles se vuelvan a talar hasta 120 años después. El suelo también se ve alterado. Es muy común arar y excavar zanjas y acequias para eliminar el agua.

Tras cartografiar y monitorizar los bosques primarios más naturales de Suecia, detectamos que difieren mucho más de los bosques gestionados de lo que se pensaba, aunque algunos de esos bosques gestionados parecieran antiguos.

Descubrimos que los bosques primarios almacenan entre un 78 % y un 89 % más de carbono que los bosques gestionados, una diferencia mayor que las emisiones acumuladas de Suecia procedentes de la quema de combustibles fósiles desde 1834. Nuestro nuevo estudio subraya que los beneficios del almacenamiento de carbono derivados de la protección de los bosques son mucho mayores que los que se obtienen al utilizarlos para producir bioenergía y productos de madera.




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luz que se filtra a través de los troncos de un bosque antiguo, musgo en el suelo
Los bosques primarios almacenan mucho más carbono que los bosques gestionados.
makalex69/Shutterstock

Hace ocho años comenzamos a cartografiar los bosques antiguos de baja altitud más naturales de todo el país. Excluimos los restos de bosques primarios situados en las zonas menos atractivas para la agricultura y la gestión forestal, porque estos suelen ser bosques montañosos de crecimiento lento y almacenan menos carbono que en los paisajes más amplios utilizados para la producción de madera.

A continuación, dedicamos tres años a recoger muestras y medir el contenido de carbono de los bosques antiguos y de sus suelos, y lo comparamos con el de los bosques gestionados. Utilizamos el extenso Inventario Forestal Nacional de Suecia para estimar el almacenamiento de carbono en los bosques gestionados y así poder compararlos con los naturales.

Los bosques gestionados están perdiendo carbono

Encontramos una enorme diferencia. Los bosques primarios boreales de Suecia almacenan un 87 % más de carbono en los árboles, un 334 % más en la madera muerta y un 68 % más en los suelos que los bosques gestionados. En total, esto supone un 83 % más de carbono que los gestionados.

La mayor parte de ese carbono se almacena en los suelos. Los bosques primarios almacenan en sus suelos tanto carbono como los bosques gestionados en árboles, madera muerta y suelos juntos.

Nuestros métodos de comparación entre bosques primarios y gestionados muestran la suma del carbono total acumulado en los bosques a lo largo del tiempo. Esto significa que las diferencias pueden deberse a la pérdida de carbono en los bosques gestionados o a una mayor absorción de carbono en los bosques primarios.

También tuvimos en cuenta cómo se utilizaba la madera extraída de los bosques gestionados en forma de productos de madera (por ejemplo, para construir una casa), lo que podría impedir que llegara a la atmósfera y contribuyera al cambio climático durante las próximas décadas.

En Suecia, alrededor de la mitad de la madera talada (o biomasa) se quema para calefacción y producción de electricidad, alrededor del 25 % se utiliza para papel y solo alrededor del 25 % acaba en productos con una vida útil relativamente larga, como las casas, donde pueden constituir un almacenamiento considerable con el paso del tiempo.

Si se incluye el carbono de todos estos productos, los bosques primarios seguían almacenando aproximadamente un 70 % más de carbono que los bosques gestionados. De hecho, hay más carbono en la madera muerta de los bosques primarios que en estos productos de madera y en la madera muerta de los bosques gestionados juntos.

Pérdida de bosques primarios

Las pérdidas de carbono derivadas de la gestión forestal en Suecia son mucho mayores de lo que se había estimado anteriormente. La diferencia en el almacenamiento de carbono entre los bosques primarios y los gestionados (incluidos los productos de madera talada) equivale a 1,5 veces todas las emisiones de combustibles fósiles de Suecia desde 1834, o a 220 años de emisiones a los niveles actuales.

Por supuesto, si no se hubieran utilizado productos de madera, se habrían empleado otros materiales en su lugar, algunos de los cuales podrían tener una alta intensidad de carbono (como el acero). Esto dificulta estimar el efecto global sobre los gases de efecto invernadero. Sin embargo, hoy en día existen numerosas alternativas no madereras para la calefacción y la electricidad (bombas de calor, energía solar y eólica, por ejemplo).

También hay vastas áreas de bosques naturales donde los árboles más grandes fueron talados hace muchas décadas o incluso un siglo, y es probable que se encuentren en un estado mucho más cercano al de un bosque antiguo intacto que el de un bosque gestionado medio. Proteger estos bosques permitirá, por lo tanto, recuperar un sumidero de carbono a medida que los árboles grandes vuelvan a crecer, y evitará las pérdidas de carbono del suelo derivadas de la gestión.

La pérdida continua de estos bosques primarios en Suecia es entre cinco y siete veces más rápida que la de la selva amazónica brasileña.

La normativa de la UE protege actualmente todos los bosques primitivos que quedan en Europa, pero su definición se deja en manos de los países miembros. En Suecia, la definición propuesta se basa únicamente en la edad de los árboles. Esta consideración no tiene una base científica sólida y establece un umbral muy alto: 180 años en el norte del país y 160 años en el sur.

Estas definiciones propuestas por Suecia han sido muy criticadas por parte de organizaciones conservacionistas por socavar la ambición del Reglamento de la UE sobre restauración de la naturaleza de proteger todos los bosques primarios restantes. Si se mantiene la definición propuesta, apenas se protegerá nada de los bosques primarios que quedan sin protección y es probable que continúe su tala.

Proteger y restaurar los bosques primarios para el almacenamiento de carbono y los beneficios de la biodiversidad puede contribuir significativamente a limitar el cambio climático en países como Suecia y a nivel global.

The Conversation

Anders Ahlström recibe fondos de la Fundación Crafoord (20200755 y 20241108), el Consejo Sueco de Investigación (2021-05344, 2024-01983), BECC, la Fundación Carl-Trygger, la Fundación Extensus, la Fundación Längmanska Kulturfonden, la Real Sociedad Fisiográfica de Lund, la Fundación P.O. Lundell, la Fundación Jan Hain para la Investigación Científica y Técnica en Medio Ambiente y Clima, el programa H2020 Climb-Forest de la UE (101059888), la cátedra visitante Blaustein en la Universidad de Stanford y el Acelerador de Sostenibilidad de la Universidad de Stanford.

Pep Canadell recibe fondos del National Environmental Science Program-Climate Systems Hub de Australia

Didac Pascual no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Los bosques naturales de Suecia almacenan un 83 % más carbono que los bosques gestionados – https://theconversation.com/los-bosques-naturales-de-suecia-almacenan-un-83-mas-carbono-que-los-bosques-gestionados-279055