Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pedro Mora-Ramírez, Doctorando y Profesor Sustituto Interino, Universidad de Huelva

Este mes se cumplen tres años, pero también una vida, desde que quedó grabado en piedra el perdón que la sociedad neoyorquina le pedía a cinco de sus habitantes. Fue en diciembre de 2022 cuando se erigió, en una esquina de Central Park, una entrada al parque con una placa muy especial: la Puerta de los Eximidos (Gate of the Exonerated). A primera vista, puede parecer un acceso más, pero su significado es profundo.
Representa una historia dolorosa y, al mismo tiempo, una lección de justicia, racismo y, sobre todo, esperanza. La entrada honra a Korey Wise, Yusef Salaam, Antron McCray, Raymond Santana Jr. y Kevin Richardson, cinco adolescentes condenados injustamente por un crimen que no cometieron.
El caso
La madrugada del 19 de abril de 1989, la joven corredora Trisha Meili fue brutalmente asaltada, violenta y sexualmente en Central Park. Al mismo tiempo, se produjeron incidentes y peleas entre varios adolescentes que también estaban en el parque. La policía detuvo a algunos de estos jóvenes afroamericanos y latinos como sospechosos del ataque y entre ellos se encontraban los protagonistas de esta historia, conocidos durante años como los “Cinco de Central Park” (“Central Park Five”).

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Después de que los detuvieran, comenzaron una sucederse una serie de errores y abusos que cambiarían sus vidas para siempre. Los menores, que tenían entre 14 y 16 años en el momento del arresto, fueron interrogados durante horas sin la presencia de abogados ni de sus familias. Bajo mucha presión, terminaron firmando confesiones falsas e incluso grabaron declaraciones que no coincidían con lo que había pasado. No había pruebas físicas que los relacionaran con la violación, pero aun así fueron juzgados y condenados.
Pasaron entre 6 y 13 años en prisión. Ellos y sus familias tuvieron que vivir con el estigma, la violencia y la injusticia del sistema carcelario.
Sin embargo, en 2002, Matias Reyes, un preso que ya cumplía condena por delitos parecidos, confesó que había sido el responsable del ataque. Las pruebas de ADN confirmaron la declaración y los hombres fueron exonerados.
Racismo, mito y realidad
Esta exoneración no solo cerró un caso, sino que abrió un debate en el país: ¿cómo pudo fallar tanto el sistema policial y judicial? Y, con esta pregunta, aparece otra cuestión igual de importante: Estados Unidos se presenta como “la tierra de los libres” donde todas las personas tienen oportunidades, pero ¿por qué no todas las personas reciben el mismo trato? ¿Quién se beneficia del famoso “sueño americano” y quién queda fuera?
La historiadora Dawn A. Dennis dice que esta idea es en gran parte un mito que ignora la discriminación racial.
Los datos lo confirman: los hombres afroamericanos son el grupo más encarcelado del país. Aunque representan una parte pequeña de la población, son detenidos y condenados mucho más que de otros grupos.

Puzzanchera, C., Sladky, TJ., and Kang, W. (2025). Easy Access to the Census of Juveniles in Residential Placement https://www.ojjdp.gov/ojstatbb/ezacjp. (Graph: Emily Widra, 2025). Prison Policy Iniciative
El caso que sufrieron estos adolescentes muestra claramente cómo el racismo puede influir en las decisiones policiales, en los medios de comunicación, en los juicios e incluso en lo que la gente piensa.
La enorme atención mediática hizo que muchos vieran a estos jóvenes como culpables antes de que el juicio empezara y de hubiera pruebas reales. Sus caras aparecieron en portadas y algunos políticos incluso pidieron la pena de muerte.
Con el paso de los años se han tomado algunas medidas para reparar el daño causado y transformar el sistema de la justicia, pero las consecuencias siguen presentes.
La inauguración de la Puerta de los Eximidos en 2022 fue un gesto simbólico pero importante. No solo honra a Korey Wise, Yusef Salaam, Antron McCray, Raymond Santana Jr. y Kevin Richardson, sino también a todas las personas que han sido acusadas, condenadas o encarceladas injustamente en Estados Unidos.
Esta entrada, ubicada en la parte noroeste de Central Park, invita a reflexionar sobre cómo el sistema judicial puede fallar, especialmente cuando el racismo y las desigualdades económicas siguen existiendo. También nos recuerda que la reparación –aunque llegue tarde– puede ser posible, y que la sociedad debe aprender de sus errores.
El cine como denuncia: When They See Us (2019)
Esta historia volvió a cobrar fuerza en 2019 cuando la directora Ava DuVernay estrenó la miniserie When They See Us (Así nos ven) en Netflix. Fue un gran éxito y permitió que muchas personas, especialmente jóvenes, conocieran el testimonio desde la perspectiva de los detenidos. La serie muestra, de forma dura y emotiva, cómo estos adolescentes fueron presionados y condenados injustamente.
Además de contar los hechos reales, When They See Us representa cómo la cárcel afectó sus vidas, sus relaciones familiares y las oportunidades que perdieron incluso después de alcanzar la libertad. Los espectadores entonces pueden entender que una condena injusta no termina cuando alguien sale de prisión, sino que las secuelas perviven durante años.
Ava DuVernay quiso usar el entretenimiento para crear una reflexión que nos mueva como sociedad a la acción, al mismo tiempo que nos hace cuestionar lo que creemos.
When They See Us no solo cuenta lo que pasó, sino que nos invita a pensar en el impacto de los prejuicios y en la importancia de un sistema judicial justo. Gracias a la serie se abrieron conversaciones sobre racismo, responsabilidad policial y la necesidad de pensar alternativas al sistema penal en Estados Unidos. Por tanto, las narrativas audiovisuales pueden convertirse herramientas esenciales para la denuncia de injusticias sociales.
De hecho, DuVernay pertenece también al equipo de ARRAY 101, una iniciativa educativa en línea que ha desarrollado unos recursos de aprendizaje sobre el caso. Así, el cine u otros medios audiovisuales, como explica la idea del “hermanamiento de palabra e imagen”, pueden convertirse en herramienta para la educación y denuncia social.
Una lección de esperanza
Esta historia no es solo algo del pasado; puede repetirse. Nos recuerda que la justicia no siempre funciona como debería y que la sociedad tiene la responsabilidad exigir cambios. Este caso muestra por qué es importante escuchar a quienes han sido silenciados.
La Puerta de los Eximidos simboliza, por tanto, la esperanza: una entrada hacia un futuro más justo. Cruzarla significa recordar, pero también comprometerse con una justicia que no discrimine por raza, género, sexualidad o nivel social. Y vosotros, queridos lectores, ¿se atreven a cruzar estos espacios?
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Pedro Mora-Ramírez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
– ref. ¿Cómo reparar algo que la justicia ha roto? El caso de ‘los cinco de Central Park’ – https://theconversation.com/como-reparar-algo-que-la-justicia-ha-roto-el-caso-de-los-cinco-de-central-park-267077
