Guía para conocer los microorganismos que dan vida a los suelos y aseguran el futuro agrícola

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mariano Angel Valdivia Dávila, Ciencias agrícolas y biotecnología, Universidad de Guadalajara

Microorganismos cultivados en una muestra de suelo en el laboratorio. Sinhyu Photographer/Shutterstock

El suelo es el medio natural compuesto por minerales, materia orgánica, aire y agua. Provee de elemento hídrico, soporte y nutrientes a las plantas. Gracias a él, los humanos obtenemos un 98,8 % del total de las calorías que consumimos.

También sirve como hogar para una gran cantidad de seres vivos que no se ven a simple vista, entre los que destacan bacterias, hongos, virus, arqueas, protozoos, algas y nematodos. Los más estudiados debido a las funciones que realizan son las bacterias, los hongos y, en menor medida, las arqueas.

Estos minúsculos habitantes determinan el estado microbiológico de los suelos y les aportan múltiples beneficios. Su ausencia o escasez implica menos energía, menos agua y menos vida, lo que da sentido al auge de las experiencias agroregenerativas. Unas prácticas que buscan devolverle al suelo condiciones vitales para garantizar un medio agrario más ecológico y económicamente viable.

Los microorganismos se encargan de descomponer la materia orgánica y participan en el reciclaje y fijación de algunos nutrientes (nitrógeno, fósforo y potasio, entre otros).

Otra de sus funciones consiste en agrupar el suelo en terrones conocidos como agregados, que mejoran la retención de agua y la aireación. Además, promueven el crecimiento de cultivos y los protegen del ataque de plagas y enfermedades.

De la siembra y conteo a la secuenciación del ADN microbiano

El estudio de los microorganismos del suelo nace a mediados del siglo XIX. La siembra y conteo en placa, método microbiológico para estimar el número de microorganismos viables en una muestra, es una de las primeras técnicas y la más utilizada hasta la actualidad. No obstante, solo se han podido cultivar de este modo alrededor del 50 % de los microorganismos existentes.

En la década de los 70 del siglo XX se desarrolló una metodología que cuantifica la respiración del suelo. Esta técnica mide el dióxido de carbono que liberan los microorganismos como resultado de la degradación de materia orgánica. A partir de los estudios derivados, fueron sentadas las bases de lo que más tarde se ha conocido como “ecología microbiana”.

A la par, se desarrolló otra metodología que registra la actividad enzimática. Sirve como indicador de la presencia de microorganismos porque permite contabilizar los tipos de enzimas liberadas como consecuencia de la degradación de los materiales orgánicos.

Los avances más significativos surgen en los años 90 del siglo pasado con el desarrollo de las metodologías basadas en la extracción de ADN microbiano y su posterior secuenciación e identificación. Gracias a ellas, resulta posible identificar los microorganismos directamente del ambiente natural y conocer sus aportes al entorno.

Un tercio de los suelos sufren degradación

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), al menos el 33 % de los suelos de todo el planeta presentan algún nivel de degradación, ya sea leve, moderado o grave.

La principal razón de esta degradación tiene que ver con el hombre y su afán para producir más y mejores alimentos, que den respuesta a la demanda de una población en aumento constante.

Concretamente, la agroindustria impacta por el manejo del suelo, el uso excesivo de productos químicos (fertilizantes, herbicidas, insecticidas etc.) y la tendencia a favorecer la siembra de un solo tipo de cultivo (monocultivos).

Las malas prácticas han ocasionado diferentes afectaciones: pérdida de materia orgánica, erosión, suelos más salinos, cambios en el pH y contaminación de fuentes de agua. Estas afectaciones disminuyen el contenido de microorganismos del suelo y, a su vez, provocan una disminución en la fertilidad. El resultado es la reducción paulatina del rendimiento de cultivos, la degradación del suelo y el peligro para la seguridad alimentaria.




Leer más:
Cómo afectan la agricultura y la ganadería a la biodiversidad del suelo


Textura, pH y temperatura

Dichas afectaciones modifican las características físicas y químicas del suelo que interactúan con los microorganismos, moldeando el crecimiento o disminución de especies. Estudios demuestran que la textura, el pH, la temperatura y los nutrientes son los principales factores que inciden en la presencia de microorganismos en el suelo.

La textura condiciona el crecimiento de microorganismos. Un suelo poco poroso reduce la cantidad de agua que puede retener y el oxígeno disponible. Además, la cantidad de nutrientes aumenta o disminuye según su composición mineral.

Otro elemento que limita el crecimiento de microorganismos es el pH o potencial de hidrógeno, que mide la acidez o alcalinidad. El valor del pH en el suelo oscila entre 3,5 (muy ácido) a 9,5 (muy alcalino). Los suelos muy ácidos (<5,5) tienden a presentar cantidades elevadas y tóxicas de aluminio y manganeso. Los suelos muy alcalinos (>8,5) pueden dispersarse.

El pH del suelo depende de la composición mineral, el tiempo de formación y la cantidad de lluvia. La modificación del pH, aunque sea mínima, provoca la pérdida de microorganismos debido a la adaptación al nuevo factor.

Por otro lado, el cambio climático provocado por la actividad humana ha modificado la temperatura del planeta. Un cambio que afecta al crecimiento de microorganismos y a la fertilidad de los suelos.

Microorganismos, humus y simbiosis

En el suelo, los microorganismos son los encargados de descomponer la materia orgánica, esparciendo sustancias conocidas como enzimas.

Este proceso genera una tierra negra llamada humus que mejora la textura, la retención de agua y la nutrición de las plantas. También hace posible el ciclo de nutrientes (carbono, nitrógeno, fósforo, potasio), que desencadena la transformación de la materia y la consecuente fertilización del suelo.

Las plantas y los microorganismos conviven cercanamente y comparten beneficios. Las plantas liberan sustancias por la raíz (exudados) que atraen microorganismos para realizar una unión benéfica llamada simbiosis. En esta unión, las plantas le dan alimento al microorganismo (azúcares) y los microorganismos acercan agua y nutrientes a la planta, incluso la protegen de plagas y enfermedades.

¿Cómo afecta la disminución de microorganismos en el suelo?

La pérdida de microorganismos provoca deterioro en los suelos, lo que afecta negativamente al rendimiento de cultivos.

Existe el riesgo de un aumento de la incidencia de plagas y enfermedades en los cultivos debido a la falta de microorganismos benéficos, así como por la ausencia de sus asociaciones simbióticas. Es el caso de aquellas que hacen solubles algunos nutrientes (micorrizas) o facilitan la descomposición (saprofitos), por mencionar algunas.

Estas situaciones limitan también el secuestro de carbono al disminuir la actividad biológica. Un hecho que implica mayor contaminación en muchos ambientes naturales, ya sean suelo, agua o aire.




Leer más:
¿Por qué hablamos de cuidar la salud del suelo?


¿Quiénes y de qué manera están actuando?

Organizaciones internaciones como la FAO y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, a través de las denominadas Conferencias de las Partes, han propuesto acciones para revertir la degradación del suelo y favorecer el aumento de los microorganismos.

Por su parte el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) promueve a través de diversos programas la sustentabilidad agrícola que involucra el cuidado del suelo.

Otro tanto realizan asociaciones sin fines de lucro, como Kiss the Ground, una iniciativa que coloca el cuidado del suelo y la importancia de los microorganismos en el centro de la estrategia para revertir el cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria. Su mensaje se está dando a conocer a través de un documental narrado por el conocido actor y activista Woody Harrelson.

Dentro de las acciones que promueven estas instituciones, destacan la agricultura con labranza mínima o cero labranza, que permite el desarrollo de microorganismos. También gana adeptos la agricultura de asociación, que consiste en una vuelta a los sistemas de agricultura tradicional, como la milpa mexicana, que producen más de un cultivo a la vez en el mismo suelo. Esta práctica concentra diversidad de plantas y un mayor contenido de microorganismos, lo que se traduce en una menor incidencia de plagas.

La agricultura orgánica, que recurre al uso de fertilizantes orgánicos como la composta y de productos biológicos a partir de microorganismos, representa otra opción.

Faltan más conocimientos y recursos para entender los procesos y financiar las nuevas tecnologías que permitan desarrollar estas acciones con la máxima eficacia. Pero la divulgación de la importancia del suelo y sus microorganismos contribuye sin duda a avanzar hacia un mundo agrario más seguro y sostenible.

The Conversation

Mariano Angel Valdivia Dávila no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Guía para conocer los microorganismos que dan vida a los suelos y aseguran el futuro agrícola – https://theconversation.com/guia-para-conocer-los-microorganismos-que-dan-vida-a-los-suelos-y-aseguran-el-futuro-agricola-262416

Avispa asiática: por qué la captura masiva con trampas debe parar

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Yaiza R. Lueje, Ayudante de investigación en gestión de especies exóticas invasoras e infraestructuras verdes, Universidade da Coruña

Abejorros del género _Bombus_ recogidos en una trampa para avispas asiáticas. Los autores, CC BY-SA

Las especies exóticas invasoras suponen un enorme problema ambiental, en muchos casos con efectos inmediatos y muy potentes. Este fenómeno obliga a todos los actores implicados, como las administraciones competentes, a elaborar planes de respuesta que no siempre son efectivos por la falta de base científica en su diseño. Sin embargo, cuando estas especies afectan a sectores productivos clave, al abastecimiento de bienes esenciales o a la salud humana, esta necesidad de respuesta se vuelve más urgente.

El caso de la avispa asiática (Vespa velutina) es muy ilustrativo por la rapidez de su expansión, su impacto sobre el sector agrícola y el riesgo potencial que sus picaduras suponen para la población. En apenas 10 años, la especie colonizó gran parte de la Europa atlántica, incluido el norte y oeste de la península ibérica.

Esta avispa es muy conocida por predar sobre las abejas melíferas, provocando grandes daños en la apicultura, y por consumir diferentes alimentos, como productos hortofrutícolas. Además, puede ser peligrosa para las personas porque sus picaduras son capaces causar reacciones alérgicas graves, lo que genera mucha preocupación en la población.

Avispa asiática sobre madera
Individuo de avispa asiática.
Siga/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Un método que elimina avispas, pero también otros insectos

La respuesta de la población, y en especial de sectores afectados como la apicultura, ha sido activa y homogénea en regiones como Galicia o Asturias, centrada en técnicas de trampeo para la eliminación de adultos. Este método de control de plagas utiliza trampas para atraer a estos insectos con un cebo, generalmente líquido, atraparlos mediante un sistema de embudo o barrera e impedir su escape.

También se han estudiado otros sistemas de control como arpas eléctricas para la protección de colmenares o mallas para la protección de viñedos. Sin embargo, estos sistemas no pretenden reducir las poblaciones de avispa, sino únicamente proteger los recursos de sus ataques.

La generalización del uso de trampas para la captura de adultos puede verse en cualquier rincón de la Galicia costera, con trampas caseras o comerciales colocadas en todo tipo de espacios, públicos y privados, consentidos y fomentados por la administración.

Tanto la Xunta de Galicia como distintas administraciones locales han promovido el uso de trampas caseras de cebo líquido por parte de la población, publicando instrucciones para su construcción e incluso realizando campañas de trampeo propias. Sin embargo, ninguna trampa disponible hasta el momento actual es totalmente selectiva. El número de otros insectos capturados por todas las trampas instaladas, que en muchos modelos se ha demostrado que puede alcanzar porcentajes superiores al 90 %, es totalmente desconocido.

Una botella convertida en trampa para avispas en un viñedo
Trampa para avispas colocada en un viñedo.
Los autores, CC BY-SA

Las trampas no reducen los daños en viñedos

En nuestra reciente investigación, publicada en Pest Management Science, hemos analizado cómo afecta la avispa asiática a la producción de uva en viñedos gallegos. Encontramos gran variabilidad en los daños según la zona y la localización de los viñedos y, además, descubrimos que no están relacionados con el contenido de azúcar en las uvas. Las avispas tienen preferencia por alimentos dulces, por lo que podría esperarse que a mayor contenido de azúcar en las uvas del viñedo las avispas provocasen más daño en el mismo, pero en nuestro trabajo no observamos dicha relación.

Al estudiar el impacto de distintos tipos de trampas de uso común a lo largo del año, vimos que el porcentaje de avispas del total de insectos capturados varía mucho y también cambian los resultados entre los diferentes modelos de trampas. Sin embargo, estas diferencias no se relacionan con el grado de afección sobre los viñedos.

Además, usar diferentes densidades de trampas durante la época en la que ocurren los daños en las uvas no sirve para reducirlos. No hay diferencias significativas en el daño total a las uvas entre zonas con y sin trampas, incluso en altas densidades.

La cantidad y diversidad de capturas de otros insectos, aunque variables a lo largo del año (desde aproximadamente un 95 % de las capturas totales en primavera hasta un 3 % en las últimas semanas previas a la vendimia), demuestran que el posible impacto en sus poblaciones puede ser muy alto. Además, el escaso conocimiento sobre la biología y ecología de la mayor parte de grupos impide calibrar el impacto real de esas capturas.

Sin embargo, se ha observado que el trampeo captura grandes cantidades de insectos polinizadores. Otros investigadores han descrito un declive generalizado de este grupo tan importante de insectos, aunque se discute la magnitud y las causas del fenómeno.

Paremos el trampeo masivo

El principio de precaución establece que, en lo posible, debe evitarse cualquier medida con un impacto negativo potencial si no existe la suficiente evidencia científica que demuestre su validez. En el mismo sentido, si esa medida no se ha demostrado eficaz, no debería emplearse hasta demostrar su utilidad o seleccionar una nueva.

El trampeo de avispa asiática no cumple ninguna de las dos premisas. Captura otras especies de insectos, generando un posible impacto negativo, y ningún estudio científico publicado ha podido demostrar un efecto positivo sobre la protección de los recursos o las personas. El trampeo, promovido por la administración, puede dar una falsa idea de efectividad por las capturas generadas, pero eso no implica que cumpla el objetivo de evitar los impactos de la especie invasora.

Por ello, conminamos a la administración, al sector agrícola y a la población a observar la evidencia generada y reconsiderar su postura en relación a esta técnica de eliminación de insectos. Los problemas ambientales son complejos y raramente pueden solventarse con soluciones rápidas y fáciles.

The Conversation

Yaiza R. Lueje recibe fondos del proyecto “Viño e froita – Cooperacion Leader’ (program LEADER Galicia 2014 – 2020)”.

Jaime Fagúndez Díaz y María J. Servia no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

ref. Avispa asiática: por qué la captura masiva con trampas debe parar – https://theconversation.com/avispa-asiatica-por-que-la-captura-masiva-con-trampas-debe-parar-261190

Macrófagos: el decisivo papel de las ‘células tragonas’ del sistema inmunitario en nuestra salud

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antonio J. Ruiz Alcaraz, Profesor de Inmunología de la Universidad de Murcia e investigador del Grupo de Inmunidad Innata del IMIB, Universidad de Murcia

El sistema inmunitario humano es una red compleja y altamente especializada de moléculas, células, tejidos y órganos que actúan coordinadamente para proteger al organismo frente a agentes patógenos. Dentro de este sistema, los macrófagos llevan a cabo un papel fundamental como centinelas y ejecutores de la llamada respuesta inmunitaria innata.

Estas células no solo participan en la defensa inmediata contra infecciones, sino que también están involucradas en procesos como la reparación de los tejidos, la homeostasis o equilibrio corporal y la modulación de las respuestas inflamatorias. Sin embargo, su participación prolongada o descontrolada puede contribuir al desarrollo y perpetuación de enfermedades crónicas inflamatorias.

¿De dónde vienen los macrófagos?

Los macrófagos tienen un doble origen. Tradicionalmente se pensaba que todos procedían de los monocitos, un tipo de leucocito o célula blanca que circula por la sangre. Los monocitos se originan en el interior de los huesos, en la médula ósea y, una vez reclutados hacia tejidos específicos en respuesta a señales inflamatorias o fisiológicas, se diferencian en macrófagos residentes en los tejidos. Este proceso es dinámico y permite al organismo responder de forma flexible a múltiples desafíos.

Sin embargo, investigaciones más recientes han revelado que muchos macrófagos tisulares residentes –es decir, aquellos que permanecen en tejidos de forma estable– no derivan exclusivamente de monocitos adultos. Algunos tienen su origen en etapas embrionarias tempranas, especialmente a partir del saco vitelino y el hígado fetal, colonizando diversos tejidos incluso antes del nacimiento.

Estos macrófagos embriogénicos pueden autorrenovarse localmente sin necesidad de un aporte constante de monocitos circulantes en la sangre y procedentes de la médula ósea.

Por sus nombres les conoceréis

Los macrófagos están distribuidos por todo el organismo y adoptan características especializadas según el tejido en el que residen. Esta plasticidad funcional se debe a la influencia del microambiente local, lo que les permite adaptarse a las necesidades específicas de cada órgano y cumplir funciones concretas.

Microfotografías de células de microglía.
Microfotografías de células de microglía.
Yang TD, Park J-S, Choi Y, Choi W, Ko T-W, Lee KJ/Wikimedia Commons, CC BY

Por ejemplo, en el hígado se conocen como células de Kupffer y desempeñan un papel clave en la eliminación de sustancias tóxicas y microorganismos procedentes del tracto digestivo. En el sistema nervioso central se les denomina microglía y están implicados tanto en la defensa frente a infecciones como en el mantenimiento de la homeostasis o salud neuronal.

Otros ejemplos incluyen los macrófagos alveolares de los pulmones, que eliminan partículas inhaladas a modo de basureros, y los osteoclastos, que participan en el remodelado óseo como escultores de los huesos.

Células multitarea

Las múltiples funciones de los macrófagos abarcan tanto aspectos inmunológicos como no inmunológicos. En primer lugar, son expertos en fagocitosis, el proceso mediante el cual engullen y destruyen partículas extrañas, células muertas y restos celulares. Esta capacidad los convierte en una primera línea de defensa contra infecciones bacterianas, virales y fúngicas.

Pero además, estas células resultan esenciales en la presentación de antígenos. Tras fagocitar un patógeno, procesan sus componentes y los exponen en su superficie mediante moléculas del complejo mayor de histocompatibilidad (MHC). Esto permite activar a los linfocitos T, otras células clave en la función del sistema inmunitario, y poner en marcha la respuesta inmunitaria adaptativa. Esta, más específica y duradera, puede guardar una memoria de los patógenos concretos que los han activado.

Otra función crucial de los macrófagos es la secreción de citoquinas y factores de crecimiento. Se trata de moléculas solubles que regulan la inflamación, atraen otras células inmunitarias y favorecen la reparación de tejidos.

Dependiendo del tipo de señales que reciban, los macrófagos pueden diferenciarse como M1, asociados a respuestas proinflamatorias y microbicidas, o M2, vinculados a procesos antiinflamatorios, resolución de la inflamación y regeneración y reparación de tejidos.

Su papel en enfermedades inflamatorias crónicas

Ya hemos visto que los macrófagos son esenciales para la defensa y el equilibrio fisiológico, pero su activación prolongada o disfuncional puede tener consecuencias perjudiciales. De hecho, están estrechamente implicados en diversas enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis reumatoide, la aterosclerosis, la diabetes tipo 2 y diversas dolencias neurodegenerativas como el alzhéimer.

En estas patologías, los macrófagos pueden mantener un estado de activación persistente, secretando citoquinas proinflamatorias como el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), la interleucina-1 beta (IL-1β) y la interleucina-6 (IL-6). Estas moléculas actúan como sustancias mensajeras que contribuyen a mantener un entorno inflamatorio sostenido. Lejos de resolver el daño, este entorno promueve la destrucción del tejido, la fibrosis (cicatrización) y la progresión de la enfermedad.

Por ejemplo, en la aterosclerosis, los macrófagos fagocitan lípidos oxidados y se convierten en células espumosas que se acumulan en las paredes arteriales, formando placas que pueden obstruir el flujo sanguíneo. En la diabetes tipo 2, la inflamación crónica del tejido adiposo, mediada por macrófagos M1, se asocia con resistencia a la insulina. Y en el alzhéimer, la microglía activada (macrófagos del sistema nervioso) puede contribuir a la neuroinflamación y la degeneración neuronal al responder de forma inapropiada a la acumulación de placas de beta-amiloide.

En síntesis, los macrófagos son componentes clave del sistema inmunitario humano, actores centrales en la defensa del organismo, con una notable versatilidad funcional y adaptativa. No obstante, cuando su actividad se descontrola, pueden contribuir significativamente a enfermedades inflamatorias crónicas de gran impacto en la salud global. Comprender en profundidad su biología y su papel en las enfermedades resulta esencial para el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas dirigidas a modular su actividad y restaurar el equilibrio inmunológico.

The Conversation

Antonio J. Ruiz Alcaraz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Macrófagos: el decisivo papel de las ‘células tragonas’ del sistema inmunitario en nuestra salud – https://theconversation.com/macrofagos-el-decisivo-papel-de-las-celulas-tragonas-del-sistema-inmunitario-en-nuestra-salud-261694

Trump impone aranceles también a los envíos desde el extranjero: ¿seguirá siendo rentable vender por Amazon?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Armando Alvares Garcia Júnior, Professor de Direito Internacional, Relações Internacionais e Geopolítica/Geoeconomia, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

shutterstock Andrey_Popov/Shutterstock

Hasta ahora, uno de los mayores atractivos del comercio electrónico era la facilidad con la que los vendedores extranjeros podían introducirse en el mercado de Estados Unidos. La llamada cláusula de minimis, vigente durante décadas, eximía de pagar aranceles a los paquetes de menos de 800 dólares.

Esta era una vía abierta para millones de pequeños emprendedores de todo el mundo que –a través de plataformas como Amazon– lograban posicionarse en el codiciado mercado online estadounidense sin enfrentarse a su pesada burocracia aduanera. No obstante, esa etapa acaba de llegar a su fin.

¿En pro de la seguridad o de la economía nacional?

El gobierno de Donald Trump eliminó esta exención para China continental y Hong Kong en mayo pasado, pero este 29 de agosto de 2025 ha entrado en vigor para el resto del mundo. Ahora, todos los envíos deberán abonar tasas aduaneras, aunque se ha establecido una transición de seis meses. Mientras dure, se podrá optar por una tarifa plana que –dependiendo del país de origen– oscilará entre 80 y 200 dólares por paquete. Después, no habrá escapatoria: todo producto proveniente de otros países pagará aranceles en EE. UU., sin importar su valor.

Aunque la medida se presenta en clave de seguridad nacional –la Casa Blanca asegura que servirá para frenar el flujo de narcóticos y otros productos ilícitos–, el objetivo económico es evidente. Según el asesor presidencial Peter Navarro, eliminar la exención de minimis añadirá hasta 10 000 millones de dólares en ingresos arancelarios al Tesoro estadounidense.

El impacto no se limitará a gigantes chinos como Shein o Temu, que basaban buena parte de su modelo en el envío directo de miles de pequeños paquetes diarios. También alcanzará a los pequeños exportadores europeos y latinoamericanos que enviaban artículos de bajo valor, desde ropa hasta productos gourmet. Según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU., en 2024 llegaron al país 1 360 millones de paquetes bajo esta exención, con un valor total de 64 600 millones de dólares.

Cambio de reglas, pérdida de competitividad

Para los emprendedores que utilizan plataformas digitales como Amazon para vender sus productos en Estados Unidos esta medida supone un cambio de reglas radical.

El mercado estadounidense es el mayor del mundo en comercio electrónico y Amazon su escaparate principal. Muchos emprendedores han logrado vender sus productos desde productos gastronómicos hasta cosmética natural, pasando por libros, textiles o gadgets tecnológicos, aprovechando la posibilidad de enviarlos sin que el cliente tuviera que pagar impuestos adicionales.

A partir de ahora, quedan sujetos a aranceles que van a encarecer significativamente su precio final. La consecuencia inmediata será una pérdida de competitividad frente a los productores locales estadounidenses, que no cargan con este sobrecoste.

Un ejemplo sencillo: un paquete de 50 euros enviado desde España, que antes llegaba sin coste arancelario, ahora deberá asumir una tarifa mínima de 80 dólares. Para el cliente estadounidense el precio percibido puede duplicarse, desincentivando así la compra. Para el emprendedor, absorber parte de ese coste reducirá sus márgenes a niveles insostenibles.

Recalcular la estrategia

La primera reacción de los vendedores será recalcular precios y márgenes. Muchos, que ya operaban con beneficios ajustados, se verán obligados a replantear su estrategia. Una alternativa será recurrir al envío de grandes lotes de productos directamente a los almacenes de las plataformas digitales (fulfillment) dentro de Estados Unidos para luego distribuir desde allí. Esta vía sortea el problema de los aranceles individuales, aunque implica asumir mayores costes iniciales de envío, almacenaje y logística.

Otra opción posible es diversificar mercados. Si Estados Unidos se encarece, la Unión Europea sigue siendo un espacio atractivo, con un mercado único y regulaciones comunes. América Latina también aparece como un destino natural, aunque con desafíos propios en materia de infraestructura y barreras normativas.

Sin embargo, el atractivo del mercado estadounidense es difícil de sustituir. Su tamaño y capacidad de consumo lo convierten en un objetivo irrenunciable para muchas pymes. La clave será profesionalizar la estrategia de entrada, planificar costes logísticos y fiscales con más detalle y asumir que el modelo de enviar un paquete barato directamente al cliente ha quedado atrás.

Más allá de los emprendedores individuales, la medida forma parte de la escalada comercial de Washington contra el resto del mundo. Al eliminar excepciones, incluso para socios cercanos, Estados Unidos refuerza su tendencia proteccionista y obliga a otros países a replantearse su relación comercial. La Unión Europea ya ha mostrado preocupación y estudia cómo responder, aunque Bruselas es reacia a entrar en una espiral arancelaria que perjudique todavía más a sus exportadores.

Adaptarse para mantenerse en el mercado

El creciente ecosistema de pymes digitales que exportan a Estados Unidos a través de Amazon y otras plataformas se juega mucho con esta nueva medida. Pero deberán ser los países de origen los que negocien con EE. UU. algún tipo de flexibilidad o mecanismo bilateral. De lo contrario, los emprendedores tendrán que asumir que vender en EE. UU. será a partir de ahora más caro y complejo.

La pregunta que muchos vendedores se hacen es si merece la pena seguir apostando por Amazon en Estados Unidos. La respuesta no es sencilla. A corto plazo, habrá un claro encarecimiento que afectará tanto a consumidores como a vendedores. Pero a medio plazo, quienes logren adaptarse y profesionalizar sus operaciones podrían encontrar menos competencia de pequeños actores internacionales, lo que abriría espacio para empresas mejor preparadas.

En definitiva, no es el final del negocio, pero sí el final de la improvisación. Vender en EE. UU. desde otros países exigirá más inversión, más planificación y más capacidad de adaptación a un sistema que ya no será tan sencillo ni barato como hasta ahora.

The Conversation

Armando Alvares Garcia Júnior no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Trump impone aranceles también a los envíos desde el extranjero: ¿seguirá siendo rentable vender por Amazon? – https://theconversation.com/trump-impone-aranceles-tambien-a-los-envios-desde-el-extranjero-seguira-siendo-rentable-vender-por-amazon-264231

La conversación docente: La paradoja del descanso y el olvido

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Eva Catalán, Editora de Educación, The Conversation

¿Qué le pasa al cerebro en vacaciones? Raushan_films/Shutterstock

¿Alguna vez se ha adentrado por un sendero de un bosque muy poco transitado, en el que zarzas, helechos y piedras cubren gran parte del camino, y a menudo no está uno seguro de cuál era la ruta original? Pues una sensación parecida tenemos muchos cuando volvemos de vacaciones, si el descanso ha sido lo suficientemente duradero y lo suficientemente profundo. Las redes neuronales que se habían establecido durante el curso (los senderos cotidianamente transitados) facilitando rutinas y conocimientos, de pronto están menos claras (se han llenado de maleza), y nos cuesta más acordarnos de cosas que hacíamos casi sin pensar antes del verano.

El símil del sendero en el bosque lo utiliza Raquel García-Gómez, experta en neuroeducación, para explicar por qué es tan frecuente que niños y niñas se olviden durante el verano de cosas que aprendieron el curso anterior, y que maestros y profesores se encuentren con que tienen que dedicar las primeras semanas del curso a repasar lo que parecía ya consolidado. Los aprendizajes recientes, si no se practican lo suficiente a lo largo del tiempo, pueden llegar a “disolverse” en la memoria. La buena noticia es que no cuesta tanto recuperarlos como aprenderlos de cero. Aún quedan señales de que por ahí había un sendero.

¿Se podría evitar este olvido veraniego? Sí. Con un repaso espaciado en el tiempo, durante las vacaciones. O con vacaciones más breves y repartidas a lo largo del año. Una posibilidad es el calendario académico continuo, que propone 45 días lectivos seguidos de 15 días de descanso.

La paradoja es que al cerebro también le hace falta descansar, y por eso es tan importante encontrar un equilibrio. Además de a este asunto, en los últimos meses hemos revisado las últimas evidencias sobre el papel de la ratio en el aprendizaje. Y más específicamente, las investigadoras Marta Casla y Ana Moreno, de la Universidad Autónoma de Madrid, han comprobado que, cuando hablamos de desarrollo del lenguaje en la etapa infantil, lo verdaderamente importante no es tanto la ratio como el tamaño total del grupo. Es decir, que los pequeños tienen más oportunidades de practicar expresión y escucha en grupos de menos de 10 estudiantes con un solo docente que en grupos de 16 estudiantes con dos docentes.

Nuestros expertos han propuesto maneras de usar la inteligencia artificial en el aula de manera útil y crítica; analizado por qué los niños suecos aprenden inglés mejor que los españoles; o cómo se puede aprender historia a los 3 años visitando museos. También hemos publicado artículos sobre lo que es la pedagogía sensible y lo que puede aportar a la educación física, y sobre la necesidad de enseñar programación “desenchufada”.

Sirva esta selección de temas para desbrozar un poquito ese sendero olvidado, y comenzar el curso con inspiración y evidencias científicas.

The Conversation

ref. La conversación docente: La paradoja del descanso y el olvido – https://theconversation.com/la-conversacion-docente-la-paradoja-del-descanso-y-el-olvido-264314

En Colombia no solo se hereda la guerra, también la paz

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sergio Andrés Morales-Barreto, Coordinador académico y profesor del Departamento de Teoría Jurídica y de la Constitución de la Facultad de Estudios jurídicos, políticos e internacionales, Universidad de La Sabana

Centro histórico de Salento, en Colombia. mehdi33300/Shutterstock

Cuando se habla de violencia política, el mundo piensa en los Balcanes, Irlanda del Norte o Sudáfrica. Colombia comparte ese mismo destino: un país atravesado por guerras internas que se prolongaron durante más de medio siglo y que aún hoy continúan en formas distintas. El país ha sufrido distintas formas de violencia que se superponen, se transforman y resurgen.

Sin embargo, a pesar de tanta sangre derramada, Colombia permanece unida, aferrada a su democracia y a la idea de que siempre hay un mañana.

De La Violencia a las guerrillas

El primer gran ciclo comenzó en los años cuarenta y cincuenta, con la violencia bipartidista entre liberales y conservadores, conocida como La Violencia. Lo que empezó como rivalidad política se transformó en una guerra civil no declarada que dejó más de 200 000 muertos. Familias enteras fueron arrasadas por identificarse con el color del partido que para otro era el equivocado. En ese contexto, nació una memoria de odio cruzado, en la que ser de izquierda o de derecha podía costar la vida.

De esos escombros surgieron guerrillas marxistas en los años sesenta como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL), que se proclamaban herederas de las luchas campesinas y de la Revolución cubana. Durante décadas, controlaron territorios enteros, impusieron su ley en regiones olvidadas por el Estado y financiaron su lucha a través del secuestro, la extorsión y, más tarde, el narcotráfico.

Paramilitares y narcotráfico

La otra cara del espejo llegó en los ochenta con el auge del narcotráfico y los grupos paramilitares. Mientras las guerrillas decían luchar por un cambio social, los paramilitares se presentaban como defensores del orden frente a la “amenaza comunista”. En la práctica, ambos bandos terminaron reproduciendo lógicas similares, controlando territorios, reprimiendo a civiles y aliándose con economías ilegales. La violencia contra líderes sociales, sindicalistas y campesinos se volvió cotidiana y, hasta nuestros días, parte de los titulares.

Tristemente, Colombia se convirtió en un laboratorio de horrores: bombas en ciudades, masacres rurales, magnicidios de candidatos presidenciales, persecuciones a periodistas… El dramaturgo griego Esquilo escribió que “la verdad es la primera víctima”, y en Colombia la verdad fue mutilada tantas veces como las comunidades que quedaron en silencio.

Las disidencias y el posacuerdo

En 2016, el Acuerdo de Paz con las FARC fue leído de maneras opuestas. Para algunos significó la firma de un verdadero pacto de paz, mientras que para otros apenas un armisticio frágil que no resolvía las raíces del conflicto. Lo cierto es que, más allá de esas posturas, el país vivió la ilusión de cerrar un ciclo para concentrarse en otros problemas urgentes, como la desigualdad, la reconstrucción de comunidades golpeadas por la violencia y la tarea pendiente de reconectar con los pueblos que durante décadas sintieron la ausencia del Estado.

Hombres y mujeres vestidos de blanco en un escenario firman un acuerdo ante gente que les observa desde el público.
Firma de la Paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC.
Gobierno de Chile/Flickr, CC BY

Sin embargo, como nos ha mostrado la historia universal de las guerras –desde la Rusia postsoviética hasta el posconflicto de los Balcanes, pasando por Irlanda del Norte y el Proceso de Paz de Viernes Santo o los intentos de reconciliación en España tras la violencia de ETA–, los acuerdos no borran las lógicas de violencia de un día a otro.

Hoy, en Colombia persisten disidencias de las FARC, el Clan del Golfo, el ELN aún activo y múltiples grupos locales que se disputan rentas ilegales. Son, en muchos sentidos, hijos de un conflicto que muta pero nunca desaparece del todo.

Violencias cruzadas: derecha e izquierda

La historia colombiana también enseña que la violencia no es patrimonio exclusivo de un sector ideológico. La izquierda armada justificó décadas de secuestros y atentados en nombre de la revolución. La derecha armada organizó masacres y desplazamientos bajo la bandera del anticomunismo. Y el narcotráfico, que no tiene color político, corrompió a unos y a otros.




Leer más:
Muere Miguel Uribe Turbay y la democracia colombiana pierde una voz para la disensión y el debate


Estas violencias cruzadas no son ajenas al mundo. En la Europa del siglo XX, la derecha fascista y la izquierda estalinista practicaron sus propios regímenes del terror. En América Latina, dictaduras militares y guerrillas urbanas reprodujeron ciclos similares. George Orwell, en Homenaje a Cataluña, ya había descrito que las luchas fratricidas terminan devorando a quienes dicen combatir por un ideal.

La memoria y la unidad

Frente a tanto dolor, surge una pregunta inevitable: ¿qué mantiene unida a Colombia? La respuesta está en la vida cotidiana.

A pesar de la guerra, las elecciones nunca dejaron de celebrarse. De hecho, en 2026 tendrán lugar las presidenciales y, en caso de presentarse una segunda vuelta electoral, esta se cruzará con el mundial de fútbol que tendrá lugar en Estados Unidos, Canadá y México. Ese deporte, que para muchos es casi una religión civil, se convierte en un recordatorio de que hay símbolos compartidos capaces de superar las divisiones.

Pero no es solo el fútbol. La música, la gastronomía y la literatura colombiana han convertido la tragedia en relato universal. La cultura sigue floreciendo y el país resiste en medio de la adversidad. Gabriel García Márquez, narrador de estas tragedias, decía que “la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”.

La Comisión de la Verdad establecida para investigar el conflicto armado tras el acuerdo de paz recogió miles de testimonios que muestran cómo, en medio de la barbarie, los colombianos nunca dejaron de reinventar formas de solidaridad y convivencia.

Los herederos de la paz

Colombia no es un mapa de disidencias, organizaciones armadas y conflictos; es un país que insiste en seguir siendo una democracia en medio de la tormenta. La guerra ha dejado cicatrices pero no ha logrado borrar la idea de comunidad. Esa resiliencia coloca a Colombia en un lugar singular en el mundo, el de un pueblo que ha sufrido la violencia de derechas e izquierdas, de guerrillas, paramilitares y represión estatal, y que aún así se reconoce bajo una misma bandera.

Los herederos de la guerra existen, pero también las generaciones que apostamos por no repetir la historia. Al final, lo que define a Colombia no es la guerra que heredamos, sino la paz que decidimos construir.

The Conversation

Sergio Andrés Morales-Barreto no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. En Colombia no solo se hereda la guerra, también la paz – https://theconversation.com/en-colombia-no-solo-se-hereda-la-guerra-tambien-la-paz-264187

¿Qué pantallas usar en la escuela?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María del Mar Sánchez Vera, Profesora Titular del Departamento de Didáctica y Organización Escolar. Miembro del Grupo de Investigación de Tecnología Educativa, Universidad de Murcia

Carmen Conde, primera mujer en ingresar en la RAE, fue una de las grandes pedagogas –y, sin embargo, también una de las grandes olvidadas– en la historia de la educación. En los años 30 del pasado siglo escribió un ensayo sobre educación que la Universidad de Murcia rescató con la llegada de la democracia. En él, defendía de manera específica (y dedicándole un capítulo completo) el uso del cine en las aulas.

El cine era la nueva tecnología del momento, y las Misiones Pedagógicas lo utilizaban para acercar la cultura al pueblo. Entre los argumentos que planteaba Carmen Conde para fomentar su introducción en las aulas, indicaba que “las escuelas del Estado no pueden prescindir más tiempo del cinematógrafo entre el material de enseñanza que se les asigna”.

Resulta curioso comprobar que, en ese mismo espacio temporal, encontramos algunos artículos de prensa que alertaban de los riesgos que el uso del cine podía tener. El diario The New York Times, por ejemplo, alertaba en 1933 del efecto negativo que podían llegar a tener las películas en los menores, a partir de un estudio realizado con niños y niñas de cuatro años.

Con esto no se pretende ridiculizar la lícita preocupación de muchas familias y docentes sobre el uso de la tecnología en las aulas (el cine no se parece en nada al maremágnum de redes y aplicaciones que tenemos hoy en día), pero sí evidenciar que la relación entre la tecnología y la educación siempre ha sido compleja, y que toda la vida han existido temores sobre los problemas que podrían causar a los menores.

Además, la integración de las herramientas no siempre se ha realizado de manera adecuada. Un error frecuente que hemos experimentado con la digitalización educativa es asumir que, por el mero hecho de incorporar herramientas tecnológicas, se garantizaba la innovación pedagógica.

Un ejemplo paradigmático de este fenómeno son las pizarras digitales interactivas (PDI). Durante años, la presencia de este dispositivo en los centros se percibió como un indicador de innovación y calidad educativa; sin embargo, algunos estudios revelan que su uso suele limitarse a la presentación de contenidos, con un rol predominantemente pasivo por parte del alumnado y manteniendo el control de la herramienta por parte del docente, sin aprovechar realmente el potencial interactivo que ofrece la herramienta.

Si reflexionamos sobre ello, utilizar estas pizarras para explicar contenidos implicaría que no estamos haciendo nada diferente a lo que haríamos con una pizarra tradicional o un proyector de diapositivas. Es un ejemplo de innovación técnica que no implica una mejora educativa.

Un enfoque superficial, centrado más en la dotación tecnológica

Podemos decir que, salvo honrosas excepciones, la digitalización educativa en España ha seguido un enfoque superficial, centrado más en la dotación tecnológica que en la transformación pedagógica. Esto implica que, en muchos casos, la tecnología se ha limitado a sustituir formatos tradicionales, como libros impresos por sus versiones digitales pero para hacer las mismas tareas de siempre.

Sin embargo, el marco normativo actual indica que la “competencia digital” debería ir mucho más allá del manejo técnico de dispositivos: implica el pensamiento crítico, la gestión de la información, la creación de contenido digital y la comunicación responsable.

Curricularmente, la competencia digital está incorporada en el sistema educativo en todas las etapas. En Educación Infantil (hasta los 6 años) se deben sentar las bases de la alfabetización digital según establece la propia ley de educación, promoviendo el acceso a información digital, la comunicación tecnológica básica y la creación de contenidos sencillos, junto con hábitos de uso responsable.

Sin embargo, hay estudios que indican que en esta etapa no se suele trabajar ninguna competencia de ciudadanía digital, dejando a muchos niños y niñas sin educación formal sobre estos temas importantes.

Como se ha señalado, el elemento determinante es el diseño de tareas significativas que trasciendan el uso pasivo de la tecnología (como la mera visualización de vídeos) para fomentar experiencias activas y creativas. Esto implica plantear actividades donde los niños y niñas asuman un rol activo (grabaciones de audio, fotografías creativas, secuencias programables con robots…), con tareas adaptadas a su desarrollo.

La tecnología no debería reemplazar otros recursos, sino coexistir con otro tipo de materiales y formar parte de proyectos más amplios. Hay estudios muy interesantes que muestran el potencial que tiene para la etapa de Educación Infantil iniciarse en el pensamiento computacional.




Leer más:
Por qué la programación debería ser tan importante como las matemáticas


Etapas educativas

En Educación Primaria (6 a 12 años), la competencia digital se define de manera más específica y se indican descriptores operativos que deben alcanzar los estudiantes al terminar la etapa educativa. Se mencionan habilidades básicas como búsquedas guiadas y creación de contenidos sencillos, mencionando de forma concreta qué se ha de trabajar para tomar conciencia de los riesgos y aprender a evitarlos.

También se aborda de manera más específica el pensamiento computacional en el marco de las asignaturas de Matemáticas y Ciencias de la Naturaleza, aunque hay enfoques que plantean que el pensamiento computacional puede trabajarse de forma transversal desde cualquier materia.

En Educación Secundaria (12 a 16 años) se profundiza más en los indicadores de logro. La propuesta amplía algunos aspectos relacionados con la programación y la robótica educativa, que se deben utilizar para resolver problemas de manera creativa, así como la gestión de la información digital y el uso de herramientas y plataformas virtuales para construir nuevo conocimiento y aprender comunicarse en red. También para esta etapa se plantea la necesidad de trabajar aspectos sobre el uso crítico y seguro de la tecnología.

Como vemos, la presencia que tiene que tener la tecnología en las distintas etapas educativas viene definida por la ley, y parece bastante razonable. La Ley Orgánica 3/2020 –conocida como LOMLOE– y sus desarrollos curriculares establecen con claridad tanto los marcos de competencia digital aplicables a docentes, a estudiantes y a instituciones, así como los contenidos específicos que deben trabajarse en cada etapa educativa.

Además, como hemos visto, se ha incorporado el “pensamiento computacional”, que implica que los jóvenes no solo sean usuarios receptores de tecnología, sino que les enseñemos a crear y a entender cómo funciona. Por lo tanto, quizás estamos errando en las preguntas que nos hacemos, y lo que deberíamos analizar es cómo se ha digitalizado el sistema educativo y qué errores hemos cometido que no nos dejan abordar la competencia digital de manera completa y adecuada.

Poner el foco en lo que hacemos con la tecnología

Entonces, más que revisar qué tecnologías incorporamos en cada etapa y seguir planteando medidas que nos ofrecen solo números (número de niños y niñas por portátil, número de horas de uso…), deberíamos reflexionar sobre qué tipo de actividades realizamos en cada etapa y sobre cómo se está formando a los centros y al profesorado.

Es frecuente encontrar que son las consejerías de educación las que deciden qué tecnología (robot, ordenador, tableta, impresora 3D) adquieren, y por supuesto esa perspectiva es importante. Pero no se suele preguntar a los docentes y a los centros qué tecnología necesitan, y esto es fundamental, porque dependiendo de lo que quieran hacer, de la tecnología de la que ya dispongan, de sus necesidades y de su formación, se podrían plantear dotaciones mucho más efectivas que podrían ser un mecanismo interesante que asegure que la tecnología no se infrautilice en el futuro.

Además, la formación continua debe garantizar apoyo y acompañamiento al docente, sin limitarse al uso técnico de las herramientas, sino enfocándose en su aplicación didáctica.

Diferenciar entre tipos de pantallas

También resultaría bueno para el debate educativo no hablar de “pantallas” de forma general. Las pantallas son muy diversas, y no es lo mismo disponer de un móvil personal que de un portátil en el aula, del mismo modo que no es lo mismo estar realizando apuestas online que estar aprendiendo la impresión 3D en un proyecto de aprendizaje-servicio (ApS).

Tenemos que empezar a superar los argumentos que plantean dicotomías. En ninguna etapa tenemos que sustituir el papel por un ordenador, sino que el enfoque debe estar en el diseño de tareas que integren todo tipo de recursos, entre ellos también los digitales. No consiste en debatir si hay que escribir a mano o con el ordenador, sino en que tenemos que combinar tareas en las que escribamos con ambos.

Docentes y formación

Como vemos, en la normativa está todo bien definido. Por lo tanto, la clave es preguntarnos por qué no aterriza del todo bien en la realidad de las aulas. En este sentido, sabemos que las creencias y actitudes de los docentes son clave en el desarrollo profesional y la práctica didáctica, y que el profesorado es el elemento más significativo en la integración curricular de los medios digitales.

También sabemos que la formación inicial en Tecnología Educativa es insuficiente en Magisterio, e incluso puede llegar a ser inexistente, como sucede en algunos casos, en el Máster de Formación en Educación Secundaria. Y que cuando se abordan enfoques de investigación más amplios, que tienen en cuenta el contexto y el aprendizaje, se encuentra que los jóvenes que reciben una adecuada educación digital están mejor preparados para afrontar sus riesgos, incluso en la etapa de Educación Infantil.

Sin embargo, estos temas rara vez aparecen en el debate público sobre tecnología y educación. Es necesaria una formación docente centrada en la pedagogía, y no solo en el manejo instrumental de herramientas, que priorice el diseño de proyectos didácticos, la multiplicidad de los medios en el aula, la participación activa del profesorado en las decisiones tecnológicas y la asignación de recursos para experiencias educativas realmente integradas. La digitalización debe construirse de abajo arriba, en diálogo constante con la investigación en tecnología educativa.


Este artículo se publicó originalmente en la Revista Telos de la Fundación Telefónica, y forma parte de un número monográfico dedicado a la Generación Alfabeta.


The Conversation

María del Mar Sánchez Vera colabora en TELOS, la revista que edita Fundación Telefónica.

ref. ¿Qué pantallas usar en la escuela? – https://theconversation.com/que-pantallas-usar-en-la-escuela-264278

Nuevo estudio: las victorias de guerra en el Neolítico se celebraban con sacrificios y trofeos humanos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Teresa Fernández Crespo, Investigadora Distinguida en Prehistoria, Universidad de Valladolid

Fosa con restos de humanos torturados, posiblemente cautivos de guerra, hallada en Achenheim (Alsacia) y datada entre 4300 y 4100 a. C. P Lefranc.

Durante siglos, el triunfo romano ha sido el modelo a seguir en toda celebración marcial. En la antigua Roma, cada gran éxito militar acababa en un fastuoso desfile encabezado por senadores y magistrados que recorría las calles de la ciudad. A estos les seguían los enemigos cautivos (la mayoría, individuos de alto rango), carros cargados con el botín y demás trofeos de guerra.

La fastuosidad de los expolios se entremezclaba con artistas, como acróbatas, músicos y cantantes, que aumentaban la espectacularidad de la procesión. A continuación, marchaba el general vencedor, montado en un carro. Cerraban el cortejo su familia y soldados.

Festejo y humillación, todo en uno

El desfile, que marchaba por la vía Sacra, cruzaba en su último tramo el foro, donde tenía lugar el encarcelamiento o la ejecución de los prisioneros. Finalmente, la procesión avanzaba hacia el templo de Júpiter, en la cima de la colina Capitolina, donde el general ofrecía un sacrificio al dios, generalmente bueyes blancos, como clausura del recorrido triunfal. La guinda era la celebración de banquetes y espectáculos en lugares públicos para deleite de los congregados.

El triunfo romano, una fiesta que humillaba a los vencidos. Mira la Historia.

Se trataba de un ritual destinado a festejar el poderío marcial y la humillación del conquistado. Todo esto lo sabemos esencialmente por las fuentes literarias y algunas representaciones artísticas. ¿Pero cuál es el origen y la historia primitiva de los triunfos marciales?

Sacrificios y torturas neolíticas

Los yacimientos neolíticos de Achenheim y Bergheim, en la región francesa de Alsacia, datados entre 4300 y 4100 a.e.c., ofrecen algunas pistas al respecto. En ambos casos, en una fosa circular, posiblemente ubicada en una plaza central del poblado, se arrojó un grupo de individuos brutalmente asesinados (seis y ocho, respectivamente), junto a una serie de brazos izquierdos cercenados que no correspondía a ninguno de ellos (cuatro y siete, respectivamente).

El ensañamiento con el que se había tratado a las víctimas, que mostraban multitud de fracturas en todo su esqueleto ocurridas alrededor del momento de su muerte, y la evidencia tafonómica de que los brazos cercenados pudieron estar a la intemperie un tiempo antes de su depósito en las fosas, no encajaban bien con lo esperable en masacres o ejecuciones documentadas en la prehistoria reciente.

Fosa con restos de humanos, posiblemente cautivos de guerra, hallada en Bergheim (Alsacia) y datada entre 4300 y 4100 a.e.c.
F Chennal.

En busca de una explicación

Esencialmente, este inusual contexto, que además se repetía con gran similitud en ambos yacimientos, sugiere tres posibles escenarios interpretativos. El primero sería la celebración de un triunfo marcial que combinara el sacrificio de cautivos enemigos con una violencia excesiva y la exposición de trofeos humanos recolectados en batalla, cuyo depósito conjunto en fosas clausurase el ritual.

El segundo consistiría en la repatriación y el enterramiento de miembros del grupo caídos en batalla (en forma de cuerpos completos o de brazos izquierdos).

Y el tercero comprendería el castigo de parias o delincuentes comunitarios, donde la tortura –incluyendo la mutilación– y la pena capital formaran parte del proceso.

Las víctimas, enemigos extranjeros

A fin de dirimir entre estas posibilidades, un equipo de especialistas de diferentes centros de investigación europeos, como las universidades de Valladolid, Aix-Marsella, Oxford, Bruselas y Estrasburgo, y empresas de arqueología como Arkikus y Antea, ideamos y realizamos un estudio multiisotópico completo de las biografías de estas víctimas y de una población de control del mismo contexto crono-geográfico.

La metodología multiisotópica se basa en la premisa de que somos lo que comemos y que esta información queda almacenada a nivel molecular en nuestro organismo y produce una firma isotópica distintiva, similar a una huella dactilar, que permite reconstruir la dieta y la procedencia de los individuos. Y como lo que comemos (alimentación), de dónde obtenemos los alimentos (origen) y con quién comemos (grupo social) está íntimamente relacionado con quiénes somos, con este enfoque también puede abordarse la identidad.

Nuestro objetivo era comparar ambos grupos y definir la identidad social de las víctimas. Los resultados, publicados esta semana en Science Advances, sugieren claramente que las víctimas no pasaron su infancia en la región y tuvieron una vida mucho más móvil, con una alimentación más cambiante y una mayor exposición al estrés fisiológico que la población de control. Todo ello es plenamente compatible con una forma de vida migrante.

Brazos y cuerpos enteros, de distinta procedencia

Además, el estudio ha permitido descubrir que aquellas víctimas representadas por esqueletos completos y aquellas representadas por brazos cercenados muestran señales isotópicas distintas, lo que sugiere un tratamiento diferencial vinculado con su origen geográfico.

Es posible que los brazos procedieran de grupos asentados en el norte de Alsacia, mientras que los cuerpos completos hubieran llegado del sur de la región, como origen más próximo. No obstante, es también posible que ambos grupos provinieran de regiones más distantes, como la zona más occidental de la cuenca parisina o la zona más oriental del valle alto del Danubio.

La evidencia de enemigos de distinta procedencia en las fosas es coherente con una guerra de conquista, en que los grupos foráneos llegarían en diferentes oleadas y se enfrentarían con la población local en distintos asaltos.

No es esta la única evidencia de conflicto que poseemos, ya que es en este momento cuando empiezan a documentarse en la región los primeros poblados rodeados por fosos y empalizadas. Asimismo, se observa en el registro arqueológico una rápida sustitución de tradiciones culturales locales por otras venidas de regiones adyacentes.

Violencia como espectáculo

La inusitada violencia-espectáculo ejercida en estas celebraciones hacia los enemigos cautivos, la “caza” y exposición de trofeos humanos y su depósito conjunto en lugares comunitarios difícilmente pueden entenderse fuera del marco de un teatro político que pretende la exaltación del poder y del triunfo y la deshumanización del enemigo.

En ese caso, solo tenemos la evidencia material más brutal de la victoria y su celebración, pero es muy posible que estos rituales del triunfo se acompañaran también de un componente festivo, incluyendo desfiles, música, bailes o banquetes, como hicieron más de tres milenios después los romanos. Al fin y al cabo, eran celebraciones que esencialmente buscaban la ostentación del éxito y la legitimación del poder a través de un pacto político-religioso.

The Conversation

El proyecto del que se deriva esta investigación ha sido financiado por una ayuda del programa Marie-Slodowska Curie Actions (MSCA-IF-790491) de la Comisión Europea, concedida a Teresa Fernández-Crespo.

ref. Nuevo estudio: las victorias de guerra en el Neolítico se celebraban con sacrificios y trofeos humanos – https://theconversation.com/nuevo-estudio-las-victorias-de-guerra-en-el-neolitico-se-celebraban-con-sacrificios-y-trofeos-humanos-263356

Galicia crece 40 000 km² bajo el mar, conquistando terreno usado como vertedero nuclear

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Luis Somoza Losada, Profesor de Investigación, Instituto Geológico y Minero de España (IGME – CSIC)

Vista 3D de los fondos marinos profundos al oeste de Galicia. Somoza et al, 2019, CC BY

La ONU acaba de aprobar provisionalmente la propuesta de ampliación de la plataforma continental al oeste de Galicia, lo que supone la incorporación de cerca de 40 000 km² adicionales a los ya reconocidos. Galicia ha crecido una superficie similar a la de la comunidad autónoma extremeña, que tiene 41 000 km². El reconocimiento definitivo se realizará próximamente en una sesión plenaria en Nueva York.

La ampliación de la soberanía marítima española puede abrir nuevas oportunidades económicas y medioambientales. Por un lado, la posibilidad de aprovechar recursos naturales ricos en tierra raras y telurio, y, además, garantizar la protección de los fondos marinos conquistados. No olvidemos que hasta hace poco tiempo estos fondos marinos profundos alrededor de Galicia se utilizaban como vertederos nucleares.

Un proceso científico global liderado por Naciones Unidas

Actualmente los países ejercen la soberanía sobre los recursos naturales de sus mares y océanos hasta las 200 millas marinas medidas desde la línea de costa, en lo que se denomina Zona Económica Exclusiva. Sin embargo, conforme a la
Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del mar (CONVEMAR), cualquier Estado puede ampliar la soberanía sobre sus recursos naturales del fondo y subsuelo marino hasta las 350 millas marinas.

Para ello, cada país ha de presentar los estudios científicos y técnicos que avalen el cumplimiento de las normas ante la Oficina de Asuntos Oceánicos y Derecho del Mar, que se localiza en Nueva York.

El examen científico-técnico de los datos lo realiza la Comisión de Límites de Plataforma Continental de Naciones Unidas (CLPC), formada por 21 científicos internacionales expertos en geología marina.

Vista 3D del margen continental de Galicia.
Somoza et al, 2019, CC BY

Desde el año 2001, se han registrado ante la CLPC un total de 97 propuestas para la ampliación de la plataforma continental en todo el mundo, entre ellas tres de España: una en el mar Céltico-mar Cantábrico en el 2006 (aprobada en el 2009); una segunda en Galicia, registrada en el 2009 (a punto de finalizar su examen) y una tercera al oeste de las islas Canarias, registrada en el año 2014, y en espera para su examen.

En el caso de la propuesta para la ampliación en Canarias, la propuesta de la delimitación y la defensa se realizará atendiendo al calendario que establezca la Comisión. Esta ampliación puede suponer una extensión total del título jurídico de la plataforma continental española en torno a los 296 500 km² .

La ampliación de los fondos marinos de Galicia

España ha presentado dos propuestas de ampliación de la plataforma continental de Galicia. Una primera propuesta al norte, conjuntamente con Francia, Reino Unido e Irlanda para la ampliación del mar Céltico-mar Cantábrico. Fue aprobada por Naciones Unidas en 2009 y supuso la ampliación de los derechos de soberanía sobre el suelo y subsuelo marino de un área de unos 79 000 km², que se delimita entre los cuatro países solicitantes.

La segunda propuesta se registró ante la ONU en el año 2009, y su examen se inició una década después. En 2023 y 2025 se realizaron dos campañas oceanográficas a bordo del buque oceanográfico del CSIC Sarmiento de Gamboa para actualizar los datos presentados en el 2009. Gracias a los datos adicionales adquiridos se han aprobado provisionalmente cerca de 40 000 km². A esta extensión hay que sumar los ya obtenidos en el mar Céltico (entre Galicia e Irlanda), lo que supondrá para España al menos unos 20 000 km² más de ampliación en la zona norte gallega.

Los nuevos recursos marinos y la obligación de protegerlos

La importancia de ganar terreno más allá de las 200 millas náuticas está en la ampliación de los derechos de soberanía para la exploración y explotación de los recursos.

Por un lado, los recursos naturales del suelo y subsuelo como el petróleo, gas e hidratos (hielo con gas encerrado en su estructura molecular), recursos minerales y especies que habitan el fondo marino.

También se permite la explotación de los recursos marinos vivos, que comprenden las especies animales sedentarias, en constante contacto físico con el fondo del mar, o habitantes del subsuelo.

Los depósitos minerales marinos

Entre los recursos de alto interés están los depósitos minerales marinos, formados por la precipitación lenta de óxidos de hierro y manganeso, que tapizan rocas de los montes y bancos submarinos.

Estos depósitos son ricos en elementos como el cobalto, el níquel y el vanadio, lo que los convierte en valiosas fuentes de metales estratégicos para la industria.

En las llanuras abisales que rodean Galicia y Canarias se han encontrado concreciones minerales sólidas, con forma de roca (costras de ferromanganeso y nódulos polimetálicos) que contienen altas concentraciones de metales como manganeso, níquel, cobre y cobalto, así como tierras raras.

Costras de ferromanganeso con altos contenidos en cobalto, telurio y tierras raras muestreadas en el monte submarino Tropic, también conocido como Las Abuelas de las islas Canarias, durante las campañas oceanográficas para la ampliación de la plataforma continental española.
Somoza et al, 2019, CC BY-SA

Su formación es un proceso muy lento debido a la acumulación de capas concéntricas de minerales alrededor de un núcleo. Tienen un gran interés para la minería submarina, ya que estos metales son cruciales para la fabricación de baterías y otras tecnologías para la transición energética.

Entre los recursos energéticos cabe destacar el petróleo, el gas y los potenciales yacimientos de gas hidratado frecuente en los márgenes continentales.

Los residuos nucleares

La ampliación de la plataforma continental por un país conlleva también obligaciones sobre la protección y conservación de sus fondos marinos.

Durante décadas, la industria nuclear europea eliminó sus desechos radiactivos almacenándolos en bidones que terminaron arrojados en la zona abisal atlántica con fondos de más de 5 000 metros, a unos 600 kilómetros de la costa gallega. El buque L’Atalante, del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, encontró alrededor de 2 000 bidones en la zona abisal alrededor de Galicia aunque situados fuera de las 200 millas náuticas de jurisdicción exclusiva.

Aunque no se conoce con exactitud la localización de los vertidos de residuos realizados durante décadas, con la ampliación de la plataforma continental de los fondos marinos de Galicia, posiblemente parte de estas zonas profundas de vertidos pasarán a formar parte del territorio español. Esto requerirá campañas específicas con técnicas oceanográficas de prospección profundas para la localización de más vertidos nucleares dentro de la jurisdicción española.

Galicia ha crecido en recursos, y en derecho a proteger su espacio natural.

The Conversation

Luis Somoza Losada no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Galicia crece 40 000 km² bajo el mar, conquistando terreno usado como vertedero nuclear – https://theconversation.com/galicia-crece-40-000-km-bajo-el-mar-conquistando-terreno-usado-como-vertedero-nuclear-260335

Las brujas en el imaginario feminista: ¿desde cuándo y por qué ahora?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Iris de Benito Mesa, Doctora en Estudios Hispánicos Avanzados , Universitat de València

Espalda de una mujer en Buenos Aires, Argentina, el 8 de marzo de 2024. Carolina Jaramillo/Shutterstcok

Carteles, pancartas, cánticos, consignas… ¡camisetas serigrafiadas, incluso! En los últimos años, el lema “Somos las nietas de las brujas que no pudisteis quemar” se ha convertido en un clásico de las movilizaciones feministas de todo el mundo, especialmente de aquellas producidas en fechas señaladas, tales como el 8M o el 25N.

Pero ¿de dónde viene esa vinculación entre la figura de la bruja y las reivindicaciones feministas y por qué tiene tanta presencia en la actualidad?

El propio lema se presta a una lectura intuitiva de los motivos, pues nos permite realizar algunas inferencias: las brujas fueron mujeres y víctimas de persecución en el pasado, y las mujeres feministas del presente las traen a la memoria colectiva, considerándose sus herederas.

El origen de la identificación

Lo cierto es que ya hace varias décadas desde la primera vez que los sectores feministas se apropiaron de la figura de la bruja con fines reivindicativos y simbólicos.

Miembros de W.I.T.C.H. Boston con pancartas en contra de la manifestación Boston Free Speech organizada por grupos afines a la extrema derecha el 19 de agosto de 2017.
Miembros de W.I.T.C.H. Boston con pancartas en contra de la manifestación Boston Free Speech organizada por grupos afines a la extrema derecha el 19 de agosto de 2017.
GorillaWarfare/Wikimedia Commons, CC BY

A finales de los años sesenta y, especialmente, en el entorno estudiantil estadounidense, aparecieron las primeras muestras del fenómeno que hoy en día denominamos Relectura Feminista de la Caza de Brujas (RFCB). Se formaron los grupos activistas W.I.T.C.H (Women’s International Terrorist Conspiracy From Hell) y aparecieron obras fundacionales de esta corriente, como Brujas, parteras y enfermeras.

Durante décadas, la apropiación de esta figura por parte de los sectores feministas pasó por diversas fases, hasta llegar al punto en que hoy en día se encuentra como corriente crítica.

En sus inicios, los primeros textos tuvieron formatos breves, a modo de panfletos o cuadernos de divulgación que circularon en entornos universitarios. Por ello mismo, carecieron de la profundidad teórica que adquirieron obras posteriores.

Este carácter les valió a las feministas un amplio descrédito por parte de los sectores académicos especialistas en la historia de la caza de brujas. Estos señalaban las incoherencias teóricas y la falta de rigor histórico que habrían conducido a una mistificación presentista de la figura de la bruja.

Se les achacaba haber moldeado interesadamente a la bruja, otorgándole características que favorecían su cooptación como referente simbólico feminista pero incurriendo en un relativo falseamiento histórico. Lo cierto es que, en el debate sobre qué perfil tuvieron realmente las mujeres perseguidas por brujería media toda una escala de grises, y resultaba complejo sintetizarlo en un panfleto estudiantil –que buscaba divulgar determinadas premisas políticas para las que la bruja era un símbolo poderoso– sin incurrir en imprecisiones.

Entre las voces que criticaron esta “mistificación” de la bruja no solo encontramos hombres. De hecho fue una historiadora, Diane Purkiss, quien acuñó el concepto del “Myth of the burning times” o “mito de los tiempos de la quema” para referirse a ese presunto falseamiento histórico en su libro The Witch in History, de 1996.

La cara B

A pesar de todo ello, con el paso de las décadas comenzaron a aparecer trabajos más extensos y complejos que tenían como objeto elaborar una relectura feminista de los estudios sobre la caza de brujas. Manteniendo las convenciones del rigor académico, estos trabajos se proponían elaborar un análisis “a contrapelo” del episodio histórico, colocando la variable de género en primer plano y señalando la especificidad misógina del fenómeno.

Es así como, de forma contemporánea a la crítica de Purkiss, aparece en 1994 el estudio de Anne Barstow, La caza de brujas en Europa: 200 años de terror misógino. Poco tiempo después se publicarían Calibán y la bruja, de Silvia Federici, y Witch Craze: Terror and Fantasy in Baroque Germany, de Lyndal Roper.

Tras varias décadas de flagrante divorcio entre la propaganda de divulgación feminista, por un lado, y la crítica académica, por otro, los estudios históricos empezaban a converger.


¿Quiere recibir más artículos como este? Suscríbase a Suplemento Cultural y reciba la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por nuestra editora de Cultura Claudia Lorenzo.


Sin embargo, este presunto divorcio entre ambas líneas, señalado por Purkiss pero también por muchos otros historiadores (en su amplia mayoría varones), continúa constituyendo hoy en día un objeto de reticencia.

Lo cierto es que el uso simbólico, metafórico, de la bruja en contextos reivindicativos continúa entrañando un riesgo de mistificación que incluso algunas autoras feministas siguen señalando.

En ese sentido, Adela Muñoz lanza preguntas retóricas como “¿pudieron realmente permitirse las de épocas pasadas el lujo de vivir al margen de las normas? ¿Pudieron existir en algún lugar, en alguna época anterior al siglo XXI, brujas herederas del espíritu de Lilit?”. Por su parte Pilar Pedraza, más tajante, ha incluido en su Brujas, sapos y aquelarres críticas frontales a determinadas vertientes feministas que han hecho uso de la figura de la bruja, tales como la “brujería wiccana o diánica”.

En cualquier caso, el hecho de que existan voces dispares es un reflejo de la divergencia de posturas que se da, en términos más generales, entre las muchas corrientes feministas que conviven en la actualidad. Su existencia confirma que la RFCB tiene muchas manifestaciones posibles, y que sus debates internos constituyen un motor para la reflexión y el enriquecimiento crítico.

La conclusión requiere, a todas luces, muchos matices. Y aun así, importantes teóricos de la caza de brujas como James Amelang o Cuéllar Alejandro señalan la radical importancia de la perspectiva de género en los estudios de este fenómeno histórico.

Las brujas y el feminismo actual

De lo que no cabe duda es de que la bruja se ha revelado como una figura extraordinariamente potente a la hora de vehicular discursos feministas. Ha llegado a condensar críticas, demandas y reivindicaciones en torno a cuestiones como la violencia machista, el feminicidio, la despenalización del aborto, la violencia médica o la sexualidad, por citar tan solo algunas.

Además, figuras como la de Silvia Federici, historiadora y filósofa italoestadounidense, se han convertido en referentes, por conseguir conjugar la esfera activista con la producción teórica, llegando a alcanzar un público verdaderamente amplio. Su popularidad tiene que ver con su afán por articular sus estudios académicos sobre las brujas con la esfera pública.

Una mujer sostiene un cartel que dice Si vuelve la edad media estoy del lado de las brujas
Manifestación del 8 de marzo en Ciudad de México, 2024.
clicksdemexico/Shutterstock

La última década ha sido testigo de un inusitado auge de los movimientos feministas, que llegaron a alcanzar cotas de movilización insólitas en torno a 2018, con movimientos como #MeToo, #NiUnaMenos o la llamada “marea verde”. Estos acontecimientos sociales han convergido, no en vano, con esa revivificación del emblema de la bruja, que ha visto amplificado su imaginario al calor de los mismos, dando lugar a una infinidad de “aquelarres” que alzan sus voces por los derechos de las mujeres.

En este marco se han producido también movimientos institucionales de recuperación de la memoria histórica de la caza de brujas. Por ejemplo, en 2021, la campaña “No eren bruixes, eren dones” impulsada en Cataluña.

A día de hoy, este “regreso de las brujas” en clave feminista no parece haberse agotado. Estas no solo aparecen en entornos activistas sino que van ganando progresivo protagonismo en la literatura, el cine, las series televisivas y el arte que nos rodean cada día, conjurando un nuevo imaginario del que nos invitan a formar parte. Para conocer el alcance de su hechizo, deberemos seguir observando con atención.


Artículo ganador del I Premio de Comunicación Científica de la Universitat de València en la modalidad de Humanidades.


The Conversation

Iris de Benito Mesa no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Las brujas en el imaginario feminista: ¿desde cuándo y por qué ahora? – https://theconversation.com/las-brujas-en-el-imaginario-feminista-desde-cuando-y-por-que-ahora-260598