‘Sharenting’ institucional: el caso del meme del hermano de Lamine Yamal en el Mundial

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Laura Cuesta Cano, Profesora de Comunicación Digital en la UCJC. Formación para el buen uso de la tecnología y divulgadora sobre Bienestar Digital. CEO de Educación Digital para Familias. Autora “Conectados” y “Crecer con pantallas”., Universidad Camilo José Cela

Lamine Yamal jugando con la selección española un partido de la Nations League en 2025. Maciej Rogowski Photo/Shutterstock

España-Austria en el Mundial 2026. Juega la selección española y casi todo el país está frente al televisor apoyando a la Roja. Con el tercer gol, se desata una auténtica euforia entre los jugadores, el público en las gradas y los seguidores desde sus casas. Una cámara capta la reacción espontánea de un pequeño que no es un niño cualquiera, sino el hermano de uno de nuestros jugadores estrella. Y el momento se hace viral.

El reciente caso del hermano de tres años de Lamine Yamal, cuya imagen fue reutilizada por la Embajada de España en Londres para felicitar a la selección española en su perfil de la red social “X” (llegó a alcanzar en las primeras horas más de un millón de reproducciones, 3 000 compartidos y 51 000 me gusta), nos invita a reflexionar sobre quién tiene la responsabilidad de garantizar la protección de los menores: ¿solamente las familias? Quizá deberíamos empezar a preguntarnos también por la responsabilidad de otros actores… y de quienes la reutilizan después.

¿Cuándo pierde un niño sus derechos?

Partimos del primer hecho: la cámara detiene su grabación panorámica de la grada y enfoca directamente al menor, aislándolo del resto del público de forma prolongada y la televisión retransmite ese rostro identificable. ¿Tenían el consentimiento explícito y por escrito de la familia previa al encuentro? Si no, podríamos hablar de una intromisión ilegítima al honor y la intimidad del menor, ya que esto excede del “interés público” del evento.

Tras la emisión de esta imagen, llegan los comentarios, los vídeos, memes, stickers y cientos de publicaciones en redes sociales. Lo que había comenzado como la cotidiana escena de una familia disfrutando de una tarde de partido terminó convirtiéndose en un contenido compartido por miles de usuarios, llegándose a calificar en algunos medios como: “un patrimonio nacional del humor”.

¿En qué momento se convierte en recurso comunicativo?

Una cosa es que un niño o niña aparezca de forma circunstancial en una retransmisión deportiva, cuando un cámara graba una panorámica de la grada para mostrar el ambiente, la celebración de un gol o la reacción de la afición. En este supuesto, la imagen del menor es meramente periférica, circunstancial o accesoria. Por tanto, es totalmente legal por el objeto informativo del medio. De hecho, sabemos que, dentro de las directrices de las cadenas de televisión, está el evitar planos cortos fijos de niños en las gradas o, si las imágenes se van a reutilizar en informativos o programas en diferido sin un consentimiento previo de las familias, estas deben ser pixeladas.

Y otra cosa es que se aproveche la popularidad de la persona, en este caso del hermano del menor, para ampliar el foco mediático y convertirlo en otro de los protagonistas de la tarde.

Cuando dejamos de ver a un niño como un niño

Hasta ahora habíamos hablado de sharenting para referirnos a la sobreexposición de los hijos por parte de sus propios padres. Pero quizá ese concepto ya no sea suficiente.

El sharenting siempre ha puesto el foco en quién publica la primera imagen, haciendo una distinción entre aquellas familias que lo hacen sin fines lucrativos y los padres y madres influencers que sacan un rédito económico de la exposición de sus hijos en la red. Pero ahora también incluimos en este grupo a entidades o empresas, como centros educativos o deportivos que utilizan la imagen de los menores en sus redes sociales para hacer captación de nuevos clientes.

¿Nace el sharenting institucional?

En una sociedad hiperconectada donde cualquier contenido puede hacerse viral en cuestión de minutos, prolongando indefinidamente esa huella digital, las instituciones, administraciones y demás entidades públicas son los primeros agentes que deben garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes. Ninguna publicación de tales imágenes debería escudarse en una campaña de comunicación o marketing. Nunca se puede pasar por alto la protección de la infancia y el interés superior del menor.

Sin embargo, cuando es una entidad pública, como la Embajada Española en Londres, la que utiliza el famoso meme como excusa para felicitar a la selección española tras su victoria, ¿podríamos hablar en este caso de “sharenting institucional”?

La responsabilidad también es nuestra

Tal y como plasmamos en el Informe del Comité de personas expertas para el desarrollo de un entorno digital seguro para la juventud y la infancia, del Ministerio de Juventud e Infancia, existe legislación que recoge el derecho a la intimidad, la imagen y la protección de la privacidad y seguridad de los niños, niñas y adolescentes dentro y fuera del entorno digital. Pero, sin duda alguna, aunque existan marcos legales en la protección de los menores, se necesita ampliar una base legal para incorporar todos estos casos de sobreexposición infantil.

La responsabilidad legal en internet es compartida y cada grupo tiene que cumplir su parte. Después de la primera exposición, cuando la televisión expone la imagen del menor a través de su cadena ante millones de personas, llegaría la vulneración de derechos más importante: la de las personas que capturan esa imagen, la editan y la convierten en meme. Después, la de aquellos otros que la difunden, la comparten o la envían por grupos de mensajería instantánea. Y, por supuesto, está la responsabilidad de las plataformas digitales, que tienen la obligación legal de retirarla de inmediato en cuanto reciban la denuncia o la notificación de los padres o de las autoridades.

Llevamos años creando concienciación ciudadana y sensibilización sobre los riesgos de estas prácticas, enseñando a las familias a preguntarse si deben publicar o no las fotografías de sus hijos e hijas en internet. Pero ¿somos realmente conscientes de la responsabilidad que tenemos como sociedad –y cada uno de forma individual– en la protección de niños, niñas y adolescentes?

The Conversation

Laura Cuesta Cano no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ‘Sharenting’ institucional: el caso del meme del hermano de Lamine Yamal en el Mundial – https://theconversation.com/sharenting-institucional-el-caso-del-meme-del-hermano-de-lamine-yamal-en-el-mundial-287125

Más allá de las buenas intenciones: cómo donar a Venezuela de forma realmente útil

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Nieves Fernández Rodríguez, Profesora y coordinadora de la Cátedra de Migraciones y Derechos Humanos, Universidad Nebrija

Centro de recolección de ayuda establecido en la ciudad de Maracaibo, Venezuela, tras los terremotos ocurridos el 24 de junio de 2026. Humberto Matheus/Shutterstock

En los días posteriores al terremoto que sacudió Venezuela, miles de personas en España se movilizaron para ayudar. Ahora, mientras la emergencia entra en una nueva fase, surge la pregunta de cómo seguir haciéndolo. Tras un balance provisional de 3 811 personas fallecidas, 16 740 heridas y 17 907 personas sin vivienda, las necesidades siguen siendo urgentes: alojamiento temporal, atención sanitaria, alimentos, agua potable, apoyo psicosocial y recursos para reconstruir.

No existe una única forma correcta de ayudar, cada vía responde a necesidades distintas y presenta ventajas e inconvenientes. A partir de la evidencia disponible, este artículo ofrece algunas claves para decidir cómo ayudar desde España de forma segura, responsable y eficaz.

Donar dinero a organizaciones humanitarias

Las donaciones económicas a organizaciones humanitarias con experiencia constituyen la modalidad más recomendada por la evidencia y por organismos como la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). A diferencia de la ayuda en especie, las donaciones monetarias permiten responder con mayor flexibilidad a una emergencia cambiante y a cubrir las necesidades más urgentes en cada momento, ya sea la compra de alimentos, medicamentos, agua potable o materiales para la reconstrucción.

En comparación con el envío de bienes desde España, las transferencias monetarias eliminan costes asociados al transporte, almacenamiento, aduanas y distribución internacional. En el caso venezolano, además, el envío de ayuda material desde el extranjero requiere complejos trámites de autorización y coordinación con las autoridades consulares y el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, lo que puede retrasar la llegada de la ayuda y aumentar sus costes. Además, estas donaciones permiten adquirir productos en el propio país o en regiones cercanas, contribuyendo a reactivar la economía local.

Existen, no obstante, excepciones. Cuando determinados medicamentos o material sanitario no están disponibles en el país, ni en otros cercanos, organizaciones especializadas coordinan envíos específicos. En el caso del terremoto de Venezuela, Farmamundi ha preparado desde su almacén logístico en Valencia (España) el envío de mochilas sanitarias y medicamentos especializados.

Para maximizar el impacto de la ayuda conviene canalizar las aportaciones a través de organizaciones con presencia consolidada en Venezuela o con socios locales de confianza, capaces de identificar las necesidades prioritarias conforme evoluciona la emergencia. Algunas cuentan con capacidad operativa propia y despliegan directamente equipos y servicios de emergencia, como Médicos Sin Fronteras o ACNUR. Otras trabajan mediante acuerdos de colaboración de largo plazo con organizaciones venezolanas –como Entreculturas, con Fe y Alegría o Manos Unidas con sus organizaciones socias–, con las que identifican necesidades, formulan y ejecutan proyectos y comparten procedimientos de gestión y rendición de cuentas.

Experiencias previas muestran que estas alianzas permiten movilizar fondos con rapidez, reducir los costes de coordinación y aprovechar la experiencia y capacidad de quienes ya trabajan sobre el terreno, un enfoque que en ayuda humanitarias se denomina “localización”.

Asimismo, es recomendable desconfiar de mensajes difundidos por redes sociales o aplicaciones de mensajería que soliciten transferencias a cuentas personales, ya que tras las grandes catástrofes suelen proliferar intentos de fraude. Tras la dana de Valencia, por ejemplo, las autoridades detectaron páginas web falsas para captar donaciones y casos de personas que se hacían pasar por voluntarios de Cruz Roja para solicitar dinero en efectivo. Del mismo modo, conviene no difundir campañas cuya autenticidad no haya podido verificarse. Para ello existen mecanismos concretos como Fundación Lealtad, Charity Navigator o los directorios verificados donarseguro.com y rutadeayuda.org.

Además, las donaciones realizadas a entidades acogidas a la Ley 49/2002 pueden beneficiarse de deducciones fiscales en el IRPF. En la actualidad, los primeros 250 euros donados desgravan un 80 %. A partir de esa cantidad, la deducción es del 40 %, porcentaje que aumenta al 45 % en el caso de las donaciones recurrentes. Para ello, basta con conservar el certificado emitido por la organización. Al no existir un listado público único de las entidades acogidas a este régimen, en caso de duda conviene confirmarlo con la propia organización.

Los centros de acopio de la diáspora

Muchos de los inconvenientes de las donaciones en especie pueden mitigarse cuando se canalizan a través de centros de acopio organizados. Estas iniciativas, impulsadas con frecuencia por asociaciones de la diáspora venezolana, verifican y priorizan las donaciones antes de su envío, lo que evita la llegada de artículos innecesarios o en mal estado, facilita su distribución según las necesidades identificadas sobre el terreno y reduce los costes logísticos. Así, en colaboración con Refugiados Sin Frontera, Diáspora en Movimiento prepara cargamentos que se envían desde España mediante acuerdos con compañías aéreas. Posteriormente son recibidos y distribuidos en Venezuela por la Arquidiócesis de Caracas.

En un contexto de autoritarismo prolongado como el venezolano, donde parte de la diáspora expresa recelos hacia la independencia de algunas organizaciones que operan en el país y hacia los mecanismos estatales de recepción de ayuda, los centros de acopio ofrecen canales más cercanos y transparentes. Para localizar centros de acopio activos en España pueden consultarse directorios como Ayudaparavenezuela.com.

Para donar de forma eficaz, es fundamental entregar únicamente los productos solicitados por el centro de acopio y respetar sus indicaciones sobre estado, tipo y embalaje de los artículos. Esta precaución resulta especialmente importante con los medicamentos, que deben proceder de canales autorizados, encontrarse dentro de su periodo de validez y cumplir los requisitos de calidad y seguridad tanto del país donante como del receptor.

La experiencia acumulada en desastres internacionales muestra que las donaciones inadecuadas pueden saturar almacenes, retrasar la distribución de suministros prioritarios e incluso convertirse en un residuo que las propias organizaciones humanitarias deben gestionar. En distintas emergencias, se enviaron, por ejemplo, vaqueros a Darfur, donde apenas se utilizaban; queso fresco a Indonesia, pese a su difícil conservación; o beicon al Líbano, incompatible con las prácticas alimentarias de la mayor parte de la población.

En el caso venezolano, asociaciones de la diáspora han denunciado la recepción de ropa en mal estado o de prendas de fiesta y de etiqueta completamente inútiles para cubrir las necesidades más urgentes.

Donar directamente a personas afectadas

Una tercera vía consiste en apoyar directamente a personas o familias afectadas. Este tipo de donaciones puede ser útil para responder a una necesidad muy concreta –como una intervención médica, la reparación de una vivienda o la reposición de bienes esenciales– que difícilmente puede ser cubierta por los programas de las organizaciones humanitarias.

Si se opta por esta forma de micromecenazgo, se recomienda contribuir únicamente a campañas promovidas por personas a las que se conozca directa o indirectamente y utilizar plataformas que verifiquen la identidad de los organizadores, ofrezcan información sobre el destino de los fondos y permitan seguir la evolución de la campaña –como GoFundMe o WhyDonate–, en lugar de realizar transferencias directas a cuentas bancarias difundidas por redes sociales o aplicaciones de mensajería, un formato especialmente vulnerable al fraude.

La reconstrucción de Venezuela continuará durante meses, mucho después de que desaparezca la atención mediática. La evidencia muestra que la eficacia de una donación no depende solo de la generosidad de quien la realiza, sino también del canal a través del cual se hace llegar. Dedicar unos minutos a comprobar qué se necesita, quién canaliza la ayuda y cómo llegará a las personas afectadas puede tener una importancia crucial.

The Conversation

Nieves Fernández Rodríguez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Más allá de las buenas intenciones: cómo donar a Venezuela de forma realmente útil – https://theconversation.com/mas-alla-de-las-buenas-intenciones-como-donar-a-venezuela-de-forma-realmente-util-286977

Con la sentencia dictada contra Marine Le Pen, el poder judicial deja en manos de los ciudadanos franceses la decisión final sobre su futuro político

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Luc Rouban, Directeur de recherches (CNRS) au Cevipof, Sciences Po


EN RESUMENHaga clic aquí para conocer las claves
Marine Le Pen ha anunciado que se presentará a las elecciones presidenciales por cuarta vez en 2027.
El Tribunal de Apelación de París confirmó la condena de la líder de extrema derecha por malversación de fondos de la UE, pero le redujo la pena y le rebajó la inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Mientras el máximo tribunal civil de Francia examina el recurso de Le Pen, esta podrá hacer campaña sin dispositivo de seguimiento electrónico. La fecha en que se dicte la sentencia (lo que probablemente no ocurrirá antes de 2027) determinará si Marine Le Pen podrá llevar a cabo su campaña o si tendrá que ceder el testigo a Jordan Bardella..
Close


La líder del partido de extrema derecha francés Rassemblement National (RN), Marine Le Pen, fue condenada por el Tribunal de Apelación el martes 7 de julio de 2026 a tres años de prisión, de los que solo debe cumplir uno con una tobillera electrónica, así como a una multa de 100 000 euros en el caso relativo a los asistentes parlamentarios del Frente Nacional.

A la líder parlamentaria del RN en la Asamblea Nacional también se le impuso una inhabilitación de 45 meses para presentarse a las elecciones, de los cuales 30 meses son condicionales. Habiendo cumplido ya los quince meses transcurridos desde la sentencia en primera instancia, cumple los requisitos para presentarse como candidata a la presidencia y confirmó su intención de hacerlo en la televisión nacional horas después del veredicto. Marine Le Pen también anunció que recurriría ante el Tribunal de Casación “para agotar todas las vías legales”.

Luc Rouban, director emérito de investigación del Centro de Estudios Políticos de Sciences Po (Cevipof), analiza el veredicto.


En un comunicado de prensa, la Audiencia Provincial de París explicó su fallo afirmando que la inhabilitación para presentarse a las elecciones, que se le había impuesto a Le Pen, debe considerarse en el contexto de “la libertad de elección del votante, que es un requisito previo para el ejercicio del sufragio democrático”. ¿Supone esto reconocer que el veredicto de las urnas prevalece sobre el de los tribunales?

No, no lo creo, porque de este caso se desprende claramente que los jueces intentaron distinguir entre dos ámbitos muy diferentes: el jurídico y el político. La esfera jurídica, recientemente reforzada por todo tipo de medidas relativas a la transparencia en la vida pública –en particular la Alta Autoridad para la Transparencia en la Vida Pública–, ejerce ahora un control estricto sobre los políticos y la financiación de los partidos políticos. Y, junto a esto, está la esfera política, que también ha evolucionado hacia unas mayores expectativas de conducta moral por parte de los ciudadanos, centradas en lo que los romanos llamaban auctoritas, es decir, la capacidad de dar ejemplo, dotada de una cierta fuerza moral.

En última instancia, las directrices de imposición de penas contienen disposiciones que, si bien sirven sin duda para condenar el delito, lo hacen sin consecuencias políticas directas y transfiriendo la decisión política a la ciudadanía. Y es una muestra de la sabiduría del poder judicial haber separado estas dos esferas, sobre todo en un momento en el que se enfrenta a duras críticas por sus propios fallos, especialmente en relación con el caso Lyhanna.

Marine Le Pen anunció en la televisión francesa que recurriría ante el Tribunal de Casación, alegando que este procedimiento suspendería la sentencia dictada. ¿En qué medida complica esta decisión el caso?

La pregunta que sigue sin respuesta es cuándo dictará su sentencia el Tribunal de Casación. Cuanto más avanzada esté la campaña cuando se dicte dicha sentencia, más difícil resultará emitir un fallo que invalide la candidatura de Marine Le Pen. Y si eso llegara a suceder, la campaña ya habría comenzado, y Jordan Bardella no tendría más remedio que llevarla a término.

También es razonable suponer que la sentencia del Tribunal de Casación no se dictará antes del 2 de mayo de 2027, fecha de la segunda vuelta de las elecciones. Si Marine Le Pen resulta elegida, se le concederá la inmunidad presidencial. Si no resulta elegida, la sentencia ya no tendrá relevancia.

¿Puede alguien presentarse como candidato por un partido que ha hecho de la integridad uno de sus temas clave de campaña tras haber sido condenado por malversación de fondos públicos? ¿Podría esta decisión del Tribunal de Apelación costarle un número significativo de votos?

Este es un argumento que se utilizará en su contra, por supuesto, pero cuando se trata de la integridad, los votantes tienden a aplicar cierto matiz. En este caso concreto, no hubo enriquecimiento personal, a diferencia de, por ejemplo, el caso Fillon. Aquí se trata del uso fraudulento de fondos del Parlamento Europeo para pagar a asistentes. Moralmente reprochable, pero menos escandaloso que otros casos. Marine Le Pen sale, en última instancia, como ganadora de este episodio judicial, ya que puede demostrar que persigue su objetivo a pesar de todas las dificultades y pruebas. Tal y como afirmó en su intervención televisiva, siente que tiene una misión que cumplir y está adoptando una postura de abnegación. Pero esta estrategia es indicativa de una clara perspicacia política que sus adversarios políticos temen.

Lo que debemos tener en cuenta aquí es que las elecciones de 2027 son únicas y diferentes a todas las anteriores: se producen en un momento muy crítico en el que el pueblo francés tendrá que elegir entre perspectivas sociopolíticas muy diferentes. La visión soberanista y nacionalista de la Agrupación Nacional, centrada en la memoria y la identidad. La de La France insoumise (LFI, liderada por Jean-Luc Mélenchon) y su “Nueva Francia”, basada en la diversidad, la democracia directa y el bienestar social. El posmacronismo, ahora defendido por Édouard Philippe desde su mitin del domingo, que se centra en la adaptación a la globalización. Y, en cierto modo, no importa quién defienda estas visiones. Es desde este punto de vista desde el que se posiciona Marine Le Pen.

Marine Le Pen explicó que no se habría presentado a las elecciones presidenciales francesas si hubiera tenido que llevar una tobillera electrónica. ¿Supuso esto un verdadero obstáculo durante la campaña?

Obviamente, es difícil hacer campaña en estas circunstancias, y el agente de libertad condicional, al decidir las condiciones concretas de esta condena, habría desempeñado un papel importante. El dispositivo de tobillo habría servido como recordatorio de su condena, pero también podría haberlo utilizado en su beneficio, convirtiéndolo en un símbolo de la “luchadora de la resistencia encadenada” que, “desde lo más profundo de su celda”, clama “justicia para el pueblo”.

Incluso con sus movimientos restringidos, podría haberse presentado como una víctima que, aunque encadenada, hace un llamamiento al pueblo para que propicie un cambio radical en el sistema sociopolítico. En el clima actual, marcado por numerosas condenas de figuras políticas francesas, especialmente a nivel de ayuntamientos, parece, en cualquier caso, menos impactante de lo que habría sido si hubiera ocurrido hace veinte o treinta años.

Tras haber sido señalado, en medio de la incertidumbre de los últimos meses, como el probable candidato del RN a las elecciones presidenciales de 2027, ¿podrá Jordan Bardella retomar su papel de número dos en esta campaña?

Quizás con más facilidad que el papel de cabeza de lista, en realidad. En mi opinión, el verdadero rival del RN hoy en día será Édouard Philippe, que se está posicionando como un posmacronista con una inclinación descaradamente de derechas. Es, en cierto sentido, el candidato de una derecha liberal algo autoritaria. Sin embargo, Jordan Bardella, en una especie de “trumpismo” al estilo francés, también se está posicionando en una plataforma autoritaria-liberal, pero con menos experiencia que su oponente, Édouard Philippe. No ha sido primer ministro, no es alcalde de ninguna gran ciudad y no está familiarizado con el funcionamiento del Gobierno… Mientras que Marine Le Pen, que se describe a sí misma como ni de derechas ni de izquierdas, sino “de las bases” –en una especie de macronismo a la inversa–, bien podría atraer a un sector del electorado de izquierdas y a quienes suelen abstenerse. Ella supone una amenaza mucho mayor para Édouard Philippe que Jordan Bardella. En este escenario, Francia tendrá una oposición que equivaldrá prácticamente a un conflicto de clases.


Entrevista realizada por Laurent Bainier.

The Conversation

Luc Rouban no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Con la sentencia dictada contra Marine Le Pen, el poder judicial deja en manos de los ciudadanos franceses la decisión final sobre su futuro político – https://theconversation.com/con-la-sentencia-dictada-contra-marine-le-pen-el-poder-judicial-deja-en-manos-de-los-ciudadanos-franceses-la-decision-final-sobre-su-futuro-politico-287257

¿Encontrará la ciencia una vacuna definitiva contra la malaria?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Antonio Garrido Cárdenas, Profesor del Departamento de Biología y Geología, Universidad de Almería

En 1897, cuando el médico británico Ronald Ross investigaba una enfermedad que cada año acababa con la vida de miles de personas, observó algo que cambiaría para siempre nuestra comprensión de la malaria: el parásito responsable de la enfermedad se encontraba en el intestino de un mosquito y podía pasar de éste al ser humano. Aquel descubrimiento, que le valdría el Premio Nobel décadas más tarde, abrió una nueva etapa en una batalla que todavía continúa.

Más de un siglo después, la pregunta es sorprendentemente actual: ¿conseguiremos algún día una vacuna capaz de acabar con la malaria? La respuesta no es sencilla. Porque no nos enfrentamos a una enfermedad causada por un simple microorganismo, sino por un enemigo extraordinariamente complejo: un parásito del género Plasmodium con un ciclo de vida sofisticado, múltiples formas dentro del organismo humano y una capacidad notable para adaptarse y escapar de nuestras defensas.

La malaria figura, sin duda, como una de las enfermedades que más sufrimiento ha causado a lo largo de la historia de la humanidad. Y hoy continúa siendo un enorme problema de salud pública en ciertas zonas tropicales y subtropicales del planeta. En 2024 se estimaron cientos de millones de casos y más de medio millón de muertes, especialmente entre niños menores de cinco años del África subsahariana. A pesar de los avances logrados mediante tratamientos, prevención y control del mosquito transmisor, la enfermedad sigue recordándonos que algunas batallas científicas requieren décadas o siglos de esfuerzo.

El doble desafío de la vacuna

Durante años, desarrollar una inmunización eficaz contra la malaria parecía casi una misión imposible. Mientras que las vacunas tradicionales suelen entrenar al sistema inmunitario para reconocer un enemigo relativamente estable, en la malaria el desafío es doble. Por un lado, el parásito cambia de forma a lo largo de su ciclo de vida. Y, por otro, la enfermedad puede ser causada por varias especies de Plasmodium (entre las que destacan Plasmodium falciparum y Plasmodium vivax), cada una con sus particularidades biológicas.

Aunque aún queda camino por recorrer, los avances recientes han abierto una puerta a la esperanza de una futura vacuna eficaz frente a esta devastadora enfermedad. La primera gran noticia llegó con RTS,S/AS01, cuando en 2019 se puso en marcha un programa piloto en Ghana, Kenia y Malawi, que culminó en la vacunación de más de 800 000 niños. Esta vacuna está dirigida principalmente contra la fase hepática de P. falciparum; es decir, actúa contra el parásito en la etapa inicial de la infección, cuando éste “se esconde” en el hígado para multiplicarse antes de invadir los glóbulos rojos, momento en que se desencadenarán los síntomas propios de la enfermedad.

Posteriormente, la vacuna R21/Matrix-M (también de la fase hepática) amplió las expectativas y fue recomendada por la Organización Mundial de la Salud para su uso en niños en aquellas zonas donde la malaria supone un riesgo importante.

Buscando nuevos puntos débiles

En cualquier caso, ni RTS,S/AS01 ni R21/Matrix-M ponen el punto final a esta historia. Cada etapa biológica del parásito de la malaria ofrece una oportunidad distinta para intentar bloquear la enfermedad. Por eso, además de las vacunas dirigidas contra la fase hepática, existe una intensa investigación en vacunas de fase eritrocítica, diseñadas para impedir que el parásito invada y se multiplique dentro de los glóbulos rojos. Es una estrategia que está siendo desarrollada tanto en P. falciparum como en P. vivax.

Algunas proteínas implicadas en la invasión del glóbulo rojo se han convertido en dianas prometedoras. Entre ellas se encuentran CYRPA y RIPR, moléculas clave del parásito que le permiten la entrada en la célula humana. En un reciente estudio sobre la diversidad genética del gen que da lugar a RIPR en P. vivax, nuestro grupo de investigación ha puesto de manifiesto que para diseñar vacunas eficaces es necesario conocer la variabilidad del parásito y entender qué regiones pueden ser reconocidas por nuestro sistema inmunitario.

Más allá de la vacuna

Probablemente, si la ciencia logra algún día una vacuna realmente definitiva contra la malaria, será fruto de combinar distintas estrategias: bloquear la infección en el hígado, impedir la multiplicación del parásito en los glóbulos rojos y reducir la transmisión mediante vacunas altruistas (que no inmunizan a quien la recibe, pero detienen la transmisión de la enfermedad).

Pero incluso una inmunización eficaz no bastará por sí sola. Porque la malaria es y seguirá siendo una enfermedad ligada a la pobreza, en la que el acceso a medidas básicas de prevención resulta determinante. Por ello, será imprescindible mantener herramientas como los mosquiteros tratados con insecticida y el rociamiento de interiores con insecticidas de acción residual.

Volviendo a aquella escena de Ronald Ross observando el mosquito y el parásito bajo el microscopio, es evidente cuánto ha cambiado nuestra comprensión de la malaria. Hemos pasado de descubrir simplemente cómo se transmitía a intentar diseñar vacunas capaces de anticiparse al parásito. La inmunización definitiva aún no existe, pero cada avance –desde comprender al mosquito hasta estudiar proteínas concretas como RIPR– acerca un poco más la posibilidad de que aquella vieja enfermedad deje algún día de ser una amenaza para la vida de millones de personas.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. ¿Encontrará la ciencia una vacuna definitiva contra la malaria? – https://theconversation.com/encontrara-la-ciencia-una-vacuna-definitiva-contra-la-malaria-286366

¿Qué papel juega España dentro de la OTAN y por qué es uno de sus socios más fiables?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alberto Priego, Profesor Agregado de la Facultad de Derecho- ICADE, Departamento de Dep. Público. Área DIP y RRII, Universidad Pontificia Comillas

Pedro Sánchez en la reciente cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía. La Moncloa

A pesar de las siempre broncas palabras de Donald Trump, España es uno de los aliados más fiables y necesarios de la Alianza Atlántica. Hoy, resulta impensable plantear una OTAN sin ella. De hecho, la cumbre que acaba de cerrarse en Ankara (Turquía) no ha hecho más que reconocer su papel dentro de la alianza en cuestiones como el gasto militar, la cobertura del flanco sur o la promoción de la industria de la defensa. En este artículo analizamos los aspectos en los que España se configura como un socio imprescindible de la OTAN.

La posición estratégica de España

La posición que el país ocupa en Europa es quizás su mejor baza. El hecho de que España sea la llave que cierra el Mediterráneo, unido a la idea de que representa la retaguardia de Europa en una potencial guerra con Rusia, dota al país de unas condiciones estructurales de primer nivel. Estos dos motivos, junto con las capacidades más que demostradas de los militares españoles, convierten a su territorio en la sede de algunas de las instalaciones militares más importantes de la Alianza Atlántica.

Cabe destacar el Allied Land Command, en Bétera (Valencia), que es el mando terrestre estratégico de toda la OTAN. Tampoco podemos dejar de hacer mención del Combined Air Operations Centre de Torrejón (Madrid), desde donde se dirige la vigilancia y defensa aérea de una amplia zona del “flanco sur” de la OTAN. Ambos centros han estado al cargo de generales españoles, lo que muestra la confianza de la alianza en sus militares.

Militares sentados en sillas ante escritorios con pantallas y con una gran pantalla de pared que muestra vuelos en Europa
Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC Torrejón), localizado en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid), es clave en la defensa aérea de la OTAN enel sur de Europa.
Arnaud Chamberlin/OTAN

Los recursos humanos

Son muchos los militares que han ocupado puestos de gran responsabilidad en la OTAN. Podemos destacar al general Víctor Bados Nieto, quien ocupó la Jefatura de Apoyo del Allied Rapid Reaction Corps (ARRC), al general Raimundo Rodríguez, que fue jefe de recursos del Supreme headquarters Allied Powers Europe
(SHAPE) en Mons, Bélgica, y al general Francisco José Asensi, que fue el jefe de planes de la Joint Force Command en Nápoles.

Todos estos ejemplos nos muestran la confianza que la OTAN deposita en las fuerzas armadas españolas, aunque dicha confianza no se limita al plano militar. En el plano civil, el país también ha tenido el honor de contar con grandes responsabilidades. La más destacada la asumió Javier Solana, quien fue secretario general de la Alianza Atlántica desde 1995 hasta 1999. Solo ocho de los 32 países de la OTAN pueden presumir de haber tenido a un secretario general entre sus nacionales. Además de Javier Solana, otros españoles como Javier Corominas (representante especial para el flanco sur) y Carmen Romero (vicesecretaria general) han ocupado cargos de gran relevancia.

Un rol destacado por su industria y sus capacidades militares

España es el quinto país de la OTAN en términos de industria militar, solo por detrás del Reino Unido, Francia e Italia. Empresas como Indra, Escribano, Navantia o Airbus España están entre las punteras y por ello, las compañías españolas participan con un rol activo en proyectos tales como las fragatas F-100 y F-110, los submarinos S-80, el Eurofighter o el avión de transporte de tropas A-400.

En los últimos años, España ha recibido críticas por parte de Donald Trump por sus cifras de gasto militar. Pero España es el cuarto aliado que más ha incrementado su presupuesto militar, solo por detrás de Francia, Reino Unido y Alemania, lo que la convierte en el octavo aliado en personal militar y el décimo en gasto en defensa.

Además, la OTAN fijó que el 20 % del presupuesto de defensa debía gastarse en capacidades, una cifra que España ha doblado al alcanzar el 44 % en inversión en defensa. Este esfuerzo en términos presupuestarios ha merecido el reconocimiento del secretario general, Mark Rutte, quien no solo ha felicitado a España por el incremento de su presupuesto al 2 %, sino también por la eficiencia a la hora de adquirir esas capacidades.

Soldados españoles en la alianza

Desde que el país entró en la OTAN y sobre todo desde que se integró en la estructura militar, unos 90 000 soldados han participado en misiones de la Alianza Atlántica, de los cuales 135 se dejaron la vida. Afganistán (ISAF), con 27 100, y los Balcanes (SFOR, IFOR y KFOR), con 44 000, han sido los destinos en los que los españoles han concentrado su actividad.

En la actualidad, los soldados españoles que están desplegados en las repúblicas bálticas (Enhanced Forward Presence y Baltic Air Policing), Eslovaquia (Multinational Brigade) y Rumanía suponen un pilar básico en la disuasión de la Alianza frente a Rusia. En buena medida, si Rusia no ha invadido el flanco este, es porque nuestros soldados, junto con otros de la alianza, están protegiendo las fronteras.

Iniciativas propuestas o creadas por España

Más allá de las contribuciones humanas y materiales, España ha apoyado o creado directamente iniciativas. El país siempre ha defendido la idea de que la seguridad de la alianza era integral y que, por tanto, el flanco sur (concepto español) era tan importante como el flanco este. De hecho, España ha impulsado una serie de iniciativas, como el Diálogo Mediterráneo, la Iniciativa de Cooperación de Estambul o la Visión 360º, que han culminado con la inclusión de la seguridad del flanco sur en el Concepto Estratégico de Madrid.

La Cumbre de Ankara no solo ha supuesto un refuerzo del papel de España en la Alianza Atlántica, sino que ha sido un reconocimiento de su compromiso con la OTAN. En primer lugar, hay que decir que la organización no solo ha consolidado la idea defendida por España de que el flanco sur es una prioridad estratégica, sino que también ha reforzado nuestra importancia como nodo estratégico al anunciar la continuidad de la base naval de Rota, de la base aérea de Morón y del Allied Land Command (LANDCOM) de Valencia.

Además, durante la cumbre se valoró positivamente a España no solo por haber alcanzado el 2 % de gasto militar, sino también por haber cumplido los Objetivos de Capacidades (Capability Targets), por haber entrenado generosamente a 9 000 militares ucranianos desde 2022 y por haber contribuido con 3 000 soldados a la disuasión en el flanco este. Por todos estos datos, España es uno de los socios más fiables de la OTAN.

The Conversation

Alberto Priego no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Qué papel juega España dentro de la OTAN y por qué es uno de sus socios más fiables? – https://theconversation.com/que-papel-juega-espana-dentro-de-la-otan-y-por-que-es-uno-de-sus-socios-mas-fiables-287152

¿Por qué hace calor en verano? Lo que una encuesta en Harvard reveló sobre nuestras intuiciones científicas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Oliver Gutiérrez Hernández, Profesor de Geografía, Universidad de Málaga

GreenOak/Shutterstock

En 1987, el documental A Private Universe (Un universo personal, en español) sorprendió a muchos espectadores. Mostraba que graduados de la Universidad de Harvard no sabían explicar correctamente por qué ocurren las estaciones. La respuesta equivocada más frecuente también era la más intuitiva: el verano ocurre porque la Tierra está más cerca del Sol y el invierno porque está más lejos.

A Private Universe (1987): graduados de Harvard explican las estaciones.

Aquella escena no fue una simple anécdota. Estudios posteriores confirman que esa idea sigue muy extendida. Muchas personas creen que el calor del verano se debe a la mayor proximidad de la Tierra al Sol. No resulta extraño. La experiencia cotidiana nos enseña que acercarse a una fuente de calor aumenta la temperatura. ¿Por qué falla esa intuición al explicar las estaciones? ¿Y por qué algunas ideas equivocadas resultan más convincentes que la explicación científica?

No perder el eje

En este artículo no entraremos en las variaciones del eje terrestre a escala geológica, ya que son demasiado lentas para explicar las estaciones que experimentamos cada año.

La Tierra gira alrededor del Sol con un eje inclinado unos 23,5 grados respecto al plano de su órbita. Esa inclinación permanece prácticamente constante a lo largo del año. El eje también mantiene casi la misma orientación en el espacio, apuntando aproximadamente hacia la Estrella Polar.

Sin embargo, la Tierra cambia continuamente de posición mientras recorre su órbita alrededor del Sol. Como consecuencia, la exposición de cada hemisferio a la radiación solar también cambia.

Cuando un hemisferio queda orientado hacia el Sol, los rayos solares inciden con un ángulo más cercano a la perpendicular. Además, los días son más largos y el suelo recibe radiación durante más horas. Seis meses después ocurre exactamente lo contrario.

Esa combinación de una incidencia más perpendicular de la radiación solar y una mayor duración del día explica el aumento de las temperaturas durante el verano. En el otro hemisferio sucede el proceso inverso. Así se originan las estaciones.

La causa de las estaciones. Fuente: Interplanetary (James O’Donoghue)

Las creencias arraigadas

Lo más sorprendente es que esta idea equivocada sigue muy viva. La explicación correcta se enseña en la escuela. También aparece en libros, documentales y programas de divulgación.

Aun así, muchas personas siguen convencidas de que el verano coincide con el momento en que la Tierra está más cerca del Sol. Esa creencia no desaparece con facilidad. Tiene una explicación.

En la vida diaria comprobamos que acercarse a una fuente de calor aumenta la temperatura. Esa regla funciona con una hoguera, un radiador o una estufa. Por eso resulta natural aplicarla también al Sol.

Las estaciones, sin embargo, responden a otro mecanismo. Philip Sadler y otros investigadores llevan décadas estudiando este tipo de errores. Sus trabajos muestran que aprender una explicación correcta no siempre elimina la anterior.




Leer más:
El bulo sobre dinosaurios que triunfa desde hace décadas


La idea de que más cerca significa más calor sigue pareciendo razonable. Coincide con lo que observamos cada día. Comprender las estaciones exige un esfuerzo mayor de imaginación. Hay que imaginar la Tierra recorriendo su órbita alrededor del Sol. También hay que imaginar cómo cambia el ángulo de los rayos solares y la duración de los días. Es un modelo mucho más abstracto que la intuición inicial.

Esa es, quizá, la enseñanza más interesante. La intuición funciona muy bien en muchas situaciones. Sin embargo, no siempre basta para explicar cómo funciona la naturaleza.

Por eso la ciencia necesita observaciones, mediciones y pruebas. A Private Universe mostró precisamente esa dificultad. Incluso estudiantes de Harvard mantenían una explicación intuitiva que era incorrecta.

La próxima vez que alguien afirme que en verano hace más calor porque la Tierra está más cerca del Sol, quizá merezca la pena recordar aquella escena. No para señalar un error, sino para recordar que comprender la naturaleza exige, a veces, abandonar las explicaciones más intuitivas.

The Conversation

Oliver Gutiérrez Hernández no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Por qué hace calor en verano? Lo que una encuesta en Harvard reveló sobre nuestras intuiciones científicas – https://theconversation.com/por-que-hace-calor-en-verano-lo-que-una-encuesta-en-harvard-revelo-sobre-nuestras-intuiciones-cientificas-257827

La importancia de ir más allá del presente en la enseñanza del periodismo: el caso de ETA

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Rosa Masegosa Sánchez, Profesora de Periodismo e investigadora pre-doctoral en Comunicación, Universidad de Valladolid

Alumnos del Grado de Periodismo de la Universidad de Valladolid durante una visita al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo de Vitoria, en abril de 2026. Maria Rosa Masegosa (proyecto Memoria en Construcción para futuros Periodistas).

Los periodistas informan a menudo sobre hechos que no han vivido. Cubren guerras que empezaron antes de que nacieran, juicios sobre crímenes cometidos décadas atrás, conflictos políticos heredados, dictaduras, transiciones, atentados o crisis sociales cuyas consecuencias siguen presentes.

Esa distancia no es un problema en sí misma. De hecho, forma parte del oficio periodístico. Informar sobre un hecho no vivido obliga a investigar, consultar documentos, reconstruir contextos, entrevistar a testigos, escuchar a las víctimas, contrastar versiones y distinguir entre datos, opiniones e interpretaciones. En tiempos de titulares rápidos, redes sociales y debates polarizados, esta tarea resulta todavía más necesaria.

Mirar hacia atrás para informar del presente

La formación periodística, por tanto, no puede limitarse a enseñar a producir contenidos o reproducir declaraciones y datos. También debe enseñar a mirar hacia atrás. A entender que muchas noticias no empiezan el día en que se publican, sino años o décadas antes. Y a comprender que algunos acontecimientos del pasado reciente siguen condicionando el presente.

Uno de esos casos es el terrorismo de ETA. Los estudiantes que hoy llegan a la universidad no vivieron sus años más duros. Para muchos de ellos, aquel tiempo no está asociado al miedo cotidiano, a los escoltas, a los funerales, a las amenazas o a los silencios. Les llega a través de noticias sobre excarcelaciones, debates políticos, series, redes sociales, conversaciones familiares o referencias escolares a menudo fragmentarias.

ETA y la memoria compartida

Pero ETA no es un tema histórico cualquiera. Es parte de la historia reciente de España. Tiene víctimas directas, consecuencias políticas, presencia en el debate público y una memoria todavía en disputa. Por eso, cuando un futuro periodista informa sobre una decisión judicial o penitenciaria, sobre un homenaje, sobre una víctima o sobre un antiguo miembro de ETA, no puede hacerlo solo desde la actualidad inmediata. Necesita contexto.

La pregunta, entonces, no es solo cuánto saben los jóvenes sobre ETA. La pregunta es más amplia: ¿cómo se forma a los periodistas para contar acontecimientos que no vivieron, pero que siguen afectando a la sociedad en la que informan?

En el caso de ETA y España resulta especialmente importante que la formación tanto en la escuela como en la universidad incorpore esta cuestión no solo para cumplir con las demandas de memoria, verdad, dignidad y justicia de las víctimas, sino también por su aparición constante en la discusión política y mediática.




Leer más:
Cómo enseñar sobre ETA y el terrorismo en secundaria


Más allá de conocer los hechos

El problema, por tanto, no consiste solo en que los jóvenes “sepan poco o mucho” sobre ETA. El verdadero riesgo es que conozcan los hechos de forma desordenada, parcial o sin contexto. En un mundo de noticias rápidas, redes sociales y debates polarizados, una información sobre un antiguo terrorista puede llegar antes que la historia de sus víctimas. Y una decisión judicial o penitenciaria puede entenderse mal si no se conoce el daño humano, político y social que la precede.

Ahí, y en línea con otras iniciativas en este sentido, se sitúa nuestro proyecto Memoria en Construcción para futuros Periodistas en el que los estudiantes investigan, preguntan, consultan documentos, contrastan fuentes y producen contenidos periodísticos sobre terrorismo, memoria y víctimas.

La idea de fondo es sencilla. Para informar sobre terrorismo no basta con tener una opinión ni recordar algunos nombres o fechas. Hay que saber documentarse, contextualizar, verificar, distinguir conceptos y comprender el lugar que ocupan las víctimas en el relato público.

¿Qué saben de ETA las nuevas generaciones?

Como punto de partida, la iniciativa partió de un cuestionario diagnóstico entre 65 estudiantes de primer curso de Periodismo de la Universidad de Valladolid. La muestra no permite extraer conclusiones generales sobre la juventud universitaria española, pero sí ofrece pistas valiosas. Los resultados, en línea con otros estudios recientes más amplios, muestran una falta de formación previa. El 49,2 % afirmó saber poco sobre ETA y el 7,7 % dijo no saber nada. Solo el 12,3 % alcanzó el nivel máximo en una prueba sencilla de conocimientos básicos.

El dato más llamativo, sin embargo, no es el desconocimiento, sino el interés. El 90,8 % consideró importante conocer qué ocurrió con ETA y el mismo porcentaje valoró ese conocimiento como relevante para su futura labor periodística.




Leer más:
¿Cómo enseñamos periodismo hoy en día?


El cuestionario también muestra que la universidad tiene margen para intervenir. La escuela o el instituto y la familia aparecen como las principales fuentes de conocimiento sobre ETA, ambas con un 55,4 %. Les siguen los medios de comunicación, con un 50,8 %. La universidad, en cambio, queda en un segundo plano, con un 23,1 %. Además, algunas respuestas revelan confusiones entre terrorismo, nacionalismo democrático, entorno abertzale y debates políticos actuales. Esa confusión es especialmente relevante para futuros periodistas porque afecta al rigor, a la verificación y a la forma en que se cuentan las noticias.

Metodologías activas

A partir de ese diagnóstico, nuestro proyecto apuesta por aprender haciendo. Conectamos varias asignaturas del Grado de Periodismo, desde comunicación organizacional, ciberperiodismo y documentación informativa hasta televisión informativa. La iniciativa incorpora también actividades fuera del aula, como la visita al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria-Gasteiz, la asistencia a las III Jornadas Autonómicas sobre Terrorismo en Castilla y León y la cobertura de actividades relacionadas con terrorismo, víctimas y memoria presentes en la agenda informativa.

Así, el aprendizaje no queda encerrado en una clase ni en una evaluación académica, sino que se convierte en una experiencia de formación profesional y ciudadana.




Leer más:
Así pueden los periodistas luchar contra la desinformación desde las escuelas


Mucho más allá de ETA

Además de llevar la memoria del terrorismo al centro de la formación periodística, el objetivo del proyecto es recordar que el periodismo se enfrenta constantemente a hechos no vividos en primera persona, pero que se deben contar con justicia y fundamento. No tener memoria propia obliga, precisamente, a investigar mejor.

Por eso, formar periodistas hoy no consiste solo en enseñarles a escribir una noticia, grabar un pódcast o manejar una red social. Consiste también en enseñarles a detenerse, preguntar, comprobar, escuchar y contextualizar.

En una época en la que la actualidad se consume deprisa, el periodismo necesita profesionales capaces de explicar de dónde vienen los hechos. Porque algunas noticias no empiezan cuando llegan a una pantalla. Empiezan mucho antes, en historias que otros vivieron y que alguien tiene la responsabilidad de contar bien.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. La importancia de ir más allá del presente en la enseñanza del periodismo: el caso de ETA – https://theconversation.com/la-importancia-de-ir-mas-alla-del-presente-en-la-ensenanza-del-periodismo-el-caso-de-eta-282403

Las bajas laborales: un termómetro de la salud de las empresas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Fernando Díez Ruiz, Associate professor, Universidad de Deusto

Instantvise/Shutterstock

Cada cierto tiempo las bajas laborales vuelven al centro del debate público. Ha ocurrido de nuevo estos días tras la polémica suscitada por las declaraciones del líder de la oposición en España sobre el coste de la incapacidad temporal y las posibles medidas para reducirlo. La reacción ha sido inmediata: unos denuncian que existe un problema de fraude, otros responden que se está culpando a las personas enfermas. Sin embargo, ambas posiciones comparten una limitación: discuten sobre las consecuencias antes que sobre las causas.

Quizá convenga hacerse otra pregunta: ¿y si el aumento de las bajas laborales fuera algo más que un problema económico? ¿Y si también fuera un indicador de cómo estamos organizando el trabajo?

La bajas laborales tienen múltiples causas

Cuando una persona tiene fiebre, ningún médico en su sano juicio propone romper el termómetro. Tampoco basta con bajar unas décimas la temperatura. Lo importante es averiguar qué es lo que está provocando la infección.

Con las bajas laborales sucede algo parecido.

España registra cifras históricas de incapacidad temporal. El envejecimiento de la población trabajadora, el aumento de los problemas de salud mental, las enfermedades musculoesqueléticas y las demoras asistenciales explican parte del fenómeno. Pero reducir toda la discusión a si existen demasiadas bajas o demasiado fraude resulta tan simplificador como atribuir la obesidad únicamente a la fuerza de voluntad.

Las enfermedades tienen causas múltiples. Las bajas laborales también.

El trabajo ha cambiado más de lo que creemos

Durante décadas, la prevención de riesgos laborales estuvo asociada principalmente al esfuerzo físico. Hoy seguimos levantando cajas, conduciendo camiones o trabajando de pie durante horas. Pero cada vez más personas realizan otro tipo de esfuerzo: mantener la atención durante jornadas enteras, responder a decenas de correos, cambiar continuamente de tarea, asistir a reuniones consecutivas, tomar decisiones rápidas y estar permanentemente conectados.




Leer más:
Tecnoestrés, fatiga informática y el derecho a la desconexión digital en el ámbito laboral


No necesariamente trabajamos más horas que hace veinte años. Trabajamos con mayor intensidad. La investigación en psicología del trabajo lleva décadas describiendo este fenómeno. El modelo Job Demands-Resources, uno de los marcos científicos más consolidados para comprender el bienestar laboral, explica que el agotamiento aparece cuando las exigencias del trabajo aumentan mientras disminuyen los recursos disponibles: autonomía, apoyo del supervisor, reconocimiento, claridad de objetivos o posibilidades reales de recuperación.

No es casualidad que el síndrome de burnout o de “estar quemado” haya pasado de ser un concepto casi desconocido a convertirse en una preocupación habitual para empresas y organismos internacionales.




Leer más:
El síndrome de estar quemado: ¿la próxima pandemia?


Las bajas laborales hablan de las organizaciones

Existe una forma distinta de interpretar los datos. Tradicionalmente hemos considerado las bajas laborales como un indicador sanitario. Pero también se puede entender como un indicador organizacional.

Cuando aumentan de forma persistente conviene preguntarse qué está ocurriendo dentro de las empresas.

¿Se han incrementado las cargas de trabajo? ¿Los responsables detectan el agotamiento antes de que se convierta en enfermedad? ¿Se puede reconocer que uno necesita ayuda sin temor a ser considerado poco comprometido?

Las organizaciones miden con mucha precisión sus ventas, su productividad o sus costes. Sin embargo, se dedica mucho menos esfuerzo a medir las condiciones que permiten a las personas seguir trabajando con salud. Y es importante.




Leer más:
¿Por qué crece el absentismo laboral en España?


El liderazgo también es prevención

Existe abundante evidencia científica de que el liderazgo influye en la salud laboral. Los responsables directos no solo distribuyen tareas. También cuidan, o deterioran, el contexto psicológico en el que trabajan sus equipos.

Los estudios sobre liderazgo saludable muestran que la claridad en los objetivos, el reconocimiento, la confianza, la participación y una carga de trabajo razonable reducen el estrés y favorecen el bienestar. Del mismo modo, un clima de seguridad psicosocial disminuye el agotamiento emocional y el absentismo porque las personas perciben que su salud constituye una prioridad organizativa.

Esto no convierte al jefe en médico, pero sí recuerda que algunas enfermedades comienzan mucho antes de entrar en la consulta.

Cinco soluciones respaldadas por la evidencia

La buena noticia es que la investigación no solo describe el problema, también señala algunas vías de actuación:

Añadiría que es necesario combatir el fraude cuando exista. Mejorar la gestión sanitaria también. Y rediseñar organizaciones que permitan trabajar sin enfermar debería formar parte de la misma conversación.

Necesitamos cambiar la pregunta

Llevamos demasiado tiempo preguntándonos cómo reducir las bajas laborales. Quizá la pregunta a formular es qué nos tratan de decir.

Las bajas laborales no solo hablan de la salud de quienes la solicitan. También reflejan, en parte, la salud de las organizaciones en las que trabajan.

The Conversation

Fernando Díez Ruiz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Las bajas laborales: un termómetro de la salud de las empresas – https://theconversation.com/las-bajas-laborales-un-termometro-de-la-salud-de-las-empresas-287136

¿Los delfines también pueden sufrir alzhéimer?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Simona Sacchini, Profesora de Anatomía y Embriología Humana, investigadora en Neuroanatomía y Neuropatologías Comparadas, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

shutterstock

Consideramos el alzhéimer como una enfermedad marcada por deterioro de la memoria y desorientación que afecta a las personas. Sin embargo, parte de su historia podría estar también en otras especies, en el océano. Estudios recientes han identificado en delfines lesiones cerebrales comparables a las que provoca el alzhéimer en humanos.

Los cetáceos son mamíferos marinos que se dividen en odontocetos y misticetos. Los primeros tienen dientes y emplean ecolocalización para orientarse y cazar, como los delfines, las orcas y los zifios. Los segundos filtran plancton y pequeños organismos marinos mediante sus barbas, como las ballenas. Hasta ahora las alteraciones neuropatológicas similares al alzhéimer se han descrito sobre todo en odontocetos.

Más allá de los modelos clásicos

Durante décadas, la investigación del alzhéimer se ha basado en ratones transgénicos. Estos animales sobreexpresan la proteína precursora amiloide (APP) para generar beta-amiloide (Aβ), una de las lesiones características de esta enfermedad. Aunque han sido esenciales, estos modelos no reproducen toda la complejidad de la enfermedad humana.

El alzhéimer combina dos lesiones, placas de beta-amiloide y ovillos neurofibrilares de proteína tau hiperfosforilada, a las que se suma una pérdida neuronal significativa y deterioro cognitivo. Ningún modelo animal natural reproduce de forma completa esta combinación.

Por eso resultan llamativos los hallazgos en delfines. En sus cerebros se han descrito acumulaciones de beta‑amiloide en forma de placas dentro del parénquima cerebral y también en las paredes de los vasos sanguíneos; esta última localización es compatible con angiopatía amiloide cerebral, entidad reconocida como una causa de demencia en adultos mayores. Además, se han hallado alteraciones de tau que recuerdan a ovillos neurofibrilares y neuritas distróficas.

En algunos casos también se han detectado inclusiones asociadas a TDP‑43, una proteína crítica para la salud neuronal cuyo mal funcionamiento provoca enfermedades neurodegenerativas en humanos. Además, el péptido beta-amiloide de los delfines es idéntico al humano y el gen de la proteína precursora amiloide es muy similar.

Todo esto refuerza el interés de comparar los cerebros de delfines y seres humanos.

El precio de vivir muchos años

¿Cómo interpretar los hallazgos neuropatológicos observados en delfines y su aparente similitud con los descritos en humanos? La longevidad puede ser una clave. Algunos odontocetos viven varias décadas y presentan una prolongada etapa posreproductiva, un rasgo poco común entre mamíferos comparable al nuestro. Según la “hipótesis de la abuela” las hembras mayores mejoran la supervivencia del grupo al cuidar crías y transmitir conocimiento.

Longevidad no es sinónimo de envejecimiento saludable. De hecho, una vida más larga implica una mayor exposición acumulativa a estrés metabólico y ambiental. Además, la etapa posreproductiva prolongada se asocia con una menor eficiencia en la señalización de insulina, mecanismos vinculados en humanos a un mayor riesgo de alzhéimer y alteraciones metabólicas.

Así, el mismo rasgo que favorece vidas largas podría aumentar la vulnerabilidad cerebral.

Un océano contaminado

La edad no es el único factor. Los delfines ocupan la cima de la cadena alimentaria marina. Esto los convierte en grandes acumuladores de contaminantes. En su grasa se almacenan compuestos tóxicos persistentes y metales pesados. Estas sustancias aumentan de concentración a lo largo de la cadena alimentaria. También pueden pasar de la madre a la cría durante la lactancia.

A esto se suman las floraciones nocivas de algas, que son más frecuentes en un océano afectado por el cambio climático. Algunas producen una neurotoxina llamada BMAA (beta-metilamino-L-alanina). Esta sustancia se ha vinculado a enfermedades neurodegenerativas en humanos.

En cerebros de delfines varados se han detectado niveles elevados de BMAA y alteraciones neurodegenerativas similares a las humanas. La exposición crónica a contaminantes activa la inflamación y el estrés oxidativo, y ambos procesos dañan neuronas. En cierta medida, los delfines actúan como indicadores del estado del ecosistema: lo que ocurre en sus cerebros refleja la salud del mar.

Bucear al límite

Algunas especies, como los zifios, realizan inmersiones extremas que superan los 3000 metros de profundidad. Aunque están adaptadas al buceo, estas conductas implican episodios repetidos de hipoxia, es decir, de bajo suministro de oxígeno.

En humanos, la hipoxia se ha relacionado con alteraciones en el metabolismo del amiloide. En cetáceos se ha observado la acumulación de beta-amiloide en el núcleo de las neuronas, un fenómeno que podría estar relacionado con la respuesta al estrés hipóxico.

Si estos episodios se intensifican –por ejemplo, debido a perturbaciones como el ruido submarino– podrían contribuir al daño neuronal acumulativo.

Similitudes sorprendentes

En algunos odontocetos se ha descrito la presencia de neuromelanina, un pigmento que se acumula en el cerebro con la edad, en dos áreas de este órgano –la sustancia negra y el locus cerúleo–.

Sus características son similares a las observadas en seres humanos. En nuestra especie, este pigmento se localiza en neuronas de la sustancia negra –especialmente vulnerables en el párkinson– y del locus cerúleo –una de las regiones afectadas tempranamente en el alzhéimer–.

También se han identificado en delfines otras modificaciones vinculadas al alzhéimer y a la esclerosis lateral amiotrófica. Por ejemplo, inclusiones con alfa‑sinucleína y ubiquitina, asociadas a cuerpos de Lewy, así como cambios compatibles con degeneración granulovacuolar y alteraciones de TDP‑43.

Sin embargo, aún sabemos poco sobre su impacto conductual. No está claro si estas lesiones afectan la orientación o la memoria, ni si influyen en algunos varamientos. Son preguntas abiertas que requieren más investigación.

Una sola salud

El estudio de la neurodegeneración en cetáceos encaja plenamente en el enfoque de “una salud” (del inglés, One Health) y en la perspectiva de la salud planetaria. Este marco reconoce que la salud humana, animal y ambiental forman un sistema interdependiente.

Los odontocetos, situados en la cima de la cadena trófica marina, acumulan y magnifican contaminantes persistentes –metales pesados, bifenilos policlorados, pesticidas y toxinas de floraciones algales– que también circulan en nuestros ecosistemas. Al final, también pueden incorporarse a la alimentación humana.

Desde la medicina ambiental estos mamíferos marinos actúan como centinelas del océano. Su enfermedad refleja el impacto acumulado de la contaminación, el cambio climático, la hipoxia y el ruido antropogénico. Si en ese contexto desarrollan lesiones comparables a las del alzhéimer humano, no es solo un hallazgo biológico, sino una advertencia compartida. El océano y nuestro entorno forman un sistema interconectado, con factores de riesgos que compartimos.

The Conversation

Simona Sacchini no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Los delfines también pueden sufrir alzhéimer? – https://theconversation.com/los-delfines-tambien-pueden-sufrir-alzheimer-284491

Las mujeres artificiales del cine se rebelan contra sus creadores

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Maria Medina-Vicent, Profesora Titular de Universidad (Filosofía), Universitat Jaume I

Rodaje de _La novia_. Warner Bros.

Muñecas, autómatas o las voces femeninas de las inteligencias artificiales. El cine está plagado de mujeres sintéticas que, en los últimos años, han tomado conciencia de su identidad y se comportan de forma diferente con respecto a sus creadores.

¿Qué ocurre cuando una creación deja de obedecer y empieza a pensar por sí misma? Esta pregunta abarca siglos de cultura occidental y hoy vuelve con fuerza al cine contemporáneo.

Cuando las mujeres artificiales dejan de ser objetos y comienzan a despertar, no solo cambian las historias: también cambia nuestra forma de entender el poder, la identidad y la propia idea de la vida. Desde los mitos clásicos hasta las películas del siglo XXI, estas mujeres han pasado de ser representadas como objetos pasivos de deseo a convertirse en sujetos con capacidad de acción y voz propia.

De las mujeres de piedra a ‘La novia de Frankenstein’

Las historias sobre cuerpos femeninos sujetos a transformación no son nuevas; ya aparecen en los mitos griegos, como el de Pigmalión, recogido por Ovidio en Metamorfosis. En esta historia, un escultor rechaza a las mujeres reales y crea una estatua femenina de la que se enamora, una mujer ficticia que encarna sus deseos y necesidades partiendo de un estado de pasividad.

En el mito, la mujer ideal es una creación de piedra. Pero el amor por ese artificio que supuestamente perfecciona la naturaleza femenina resulta invariablemente problemático. Pigmalión pide ayuda a Venus, quien insufla vida a la estatua. Lo que era frío se vuelve cálido; lo que era inerte ahora existe. Más tarde, este momento de transformación implicará el paso de objeto a sujeto, no a través de un cambio en la materia del cuerpo, sino mediante la adquisición de la conciencia de sí mismo.

Durante siglos, artistas y escritores han concebido mujeres artificiales que reflejaban las aspiraciones de sus creadores. Desde la que llamamos Galatea, esa estatua de Pigmalión, hasta las figuras literarias del siglo XIX, estas representaciones femeninas han despertado una fascinación que se sitúa en algún punto entre el asombro artístico o tecnológico y un erotismo inquietante.

También encontramos estas figuras en objetos reales, como las Venus anatómicas de cera, creadas con fines científicos pero con una estética que encierra el ideal renacentista de las diosas desnudas recostadas, combinada con el efecto siniestro del verismo de la cera como material.

Más tarde, el cine del siglo XX revive esta tradición con historias de muñecas y mujeres artificiales que a menudo corren un destino funesto.

Una imagen del plató de Metrópolis.
Una imagen del plató de Metrópolis.
Fotografía de Horst von Harbou.

Metrópolis (1927) o La novia de Frankenstein (1935) se centran en creadores que intentan controlar las vidas de sus criaturas femeninas artificiales, pero fracasan en su empeño. En muchos casos, las historias terminan con el exilio, la destrucción o la locura de la criatura o de su creador.

El giro del siglo XXI: de la obediencia a la rebelión

La relación entre el creador y la creación femenina es clave para comprender el tipo de representación que ofrecen estas películas sobre las dinámicas sexo-afectivas entre hombres y mujeres dentro de un marco heteronormativo de dominación. Y es que las mujeres artificiales suelen concebirse como objetos de amor que se ven obligadas a entrar en dicha relación. Por lo tanto, no se trata de un amor igualitario, sino narcisista: el creador ama una imagen de sí mismo que proyecta sobre la creación.

Pero esta, en el mismo momento en que adquiere autonomía, rompe con el sistema de dominación al que está sometida. Así, quien estaba destinada a ser controlable deja de serlo, lo que abre la puerta a nuevas narrativas.

En el cine contemporáneo algo cambia; las mujeres artificiales ya no son solo víctimas o monstruos, sino protagonistas de su propia historia, que toman decisiones desde la conciencia de sí mismas. Las criaturas se convierten en sujetos, pasando de existir para el otro a existir para sí mismas. No solo viven: despiertan.

Fotograma de _Poor things_.
Fotograma de Pobres criaturas.
Element Pictures

Her (2013), Ex Machina (2014), Air Doll (2009), Pobres criaturas (2023) o ¡La Novia! (2026) son ejemplos de estos personajes femeninos que cuestionan su propia existencia, que se niegan a aceptar la pasividad con la que han sido concebidas por sus creadores. Se preguntan quiénes son, de dónde vienen y por qué han sido creadas.

Este despertar conlleva una toma de conciencia del poder que tienen a la hora de tomar decisiones, lo que transforma la narrativa cinematográfica y abre un espacio para la creación de nuevas historias.

El reflejo del #MeToo

Las protagonistas comprenden que han sido diseñadas para servir, pero deciden no hacerlo. En su lugar, buscan la libertad y optan por la huida o la confrontación directa. Estas nuevas representaciones contemporáneas responden a los debates actuales sobre tecnología y género, que a su vez nos remiten al fortalecimiento del movimiento feminista a nivel global.

En un mundo en el que la inteligencia artificial está cada vez más presente, estas historias plantean preguntas urgentes. ¿Qué significa ser humano? ¿Puede una máquina tener conciencia? Y, sobre todo, ¿quién tiene el poder de definir estas categorías?

Desde una perspectiva de la teoría feminista y poshumanista, estas figuras pueden interpretarse como una crítica a las estructuras de poder tradicionales. Los ginoides del cine contemporáneo no solo desafían a sus creadores, sino también a las normas sociales que los han definido. Son, por lo tanto, una crítica a las imposiciones de género que sitúan a las mujeres y a otros grupos en desventaja y en una posición de vulnerabilidad frente a los hombres.

Este paso no es solo narrativo, sino también simbólico. Responde a un contexto en el que movimientos como #NiUnaMenos, #YoSiTeCreo, #MeToo, #WomensRights, etc., han puesto sobre la mesa el debate sobre la violencia contra las mujeres. Las criaturas artificiales femeninas que despiertan lo hacen en respuesta a los gritos feministas que exigen igualdad y justicia social.


¿Quiere recibir más artículos como este? Suscríbase a Suplemento Cultural y reciba la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por nuestra editora de Arte + Humanidades Claudia Lorenzo.


The Conversation

Antonio Loriguillo-López recibe financiación de la Generalitat Valenciana (proyecto de investigación CIGE/2024/36).

Teresa Sorolla Romero cuenta con financiación de la Generalitat Valenciana (proyecto de investigación CIGE/2024/36).

Maria Medina-Vicent no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Las mujeres artificiales del cine se rebelan contra sus creadores – https://theconversation.com/las-mujeres-artificiales-del-cine-se-rebelan-contra-sus-creadores-282670