La historia demuestra que la Guardia Revolucionaria de Irán resistiría una invasión terrestre

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ibrahim Al-Marashi, Adjunct Professor, IE School of Humanities, IE University; California State University San Marcos

Saeediex/Shutterstock

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés) ejerce desde hace tiempo un poder considerable, a menudo subestimado, en Oriente Medio. Con unos 190 000 miembros, además de unos 450 000 reservistas en la milicia paramilitar Basij, el componente más numeroso de las Fuerzas Armadas de Irán controla también gran parte de la política, los servicios de inteligencia y la economía del país.

Tras un ataque aéreo israelí que acabó con la vida del líder supremo de la República Islámica, el ayatolá Alí Jameneí, el 28 de febrero, el presidente de EE. UU., Donald Trump, instó al IRGC a deponer las armas a cambio de inmunidad. Las fuerzas de la Guardia Revolucionaria Islámica rechazaron la oferta y, tras la muerte de muchos de sus líderes durante el último mes, no dan señales de rendirse.

A medida que las fuerzas terrestres estadounidenses se despliegan en Oriente Medio, es imprescindible comprender que –a pesar de un mes de bombardeos generalizados por parte de EE. UU. e Israel, de infraestructuras dañadas, fracturas internas y un liderazgo diezmado– es probable que el IRGC resista con tenacidad cualquier invasión del territorio iraní. Su historia demuestra por qué.




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De milicia a fuerza de primera línea

El IRGC surgió originalmente en la revolución de 1979 a partir de las milicias callejeras improvisadas formadas por estudiantes leales a la visión del ayatolá Ruhollah Jomeini de una República Islámica. Se opuso a las facciones que buscaban crear una república laica tras el derrocamiento de la monarquía, y aspiró a ser una guardia nacional para proteger al naciente gobierno revolucionario islámico.

También conocido como Pasdaran-e Enghelab (Guardianes de la Revolución), pronto se convirtió en una guardia pretoriana del líder supremo del país.

En sus primeros días, la fuerza impidió una contrarrevolución por parte del Artesh, el ejército permanente bajo el sah. El IRGC también libró batallas callejeras con fuerzas revolucionarias rivales, incluidos izquierdistas laicos y milicias islamistas rivales.

Con la invasión de Irak a Irán en 1980, el IRGC emergió como una fuerza de combate convencional de primera línea junto con el ejército nacional. Repelieron el ataque de Sadam Husein en 1982, aunque la guerra continuó durante otros seis años. Muchos de los actuales comandantes del IRGC eran jóvenes soldados u oficiales en aquella época, y vivieron en primera persona cómo Irak utilizó armas químicas contra ellos mientras Occidente permanecía en silencio.

dos soldados con máscaras antigás y rifles
Soldados iraníes con máscaras antigás durante la guerra entre Irán e Irak, 1985.
Mahmoud Badrfar

El IRGC también se convirtió en una fuerza de contrainsurgencia cuando Sadam Husein apoyó a los rebeldes kurdos iraníes en 1980. Ha reprimido diversas rebeliones étnicas internas, desde una revuelta kurda en el noroeste que comenzó en la década de 1980 hasta una insurgencia baluchí en el sureste en la década de 2000.

Por lo tanto, es probable que los recientes intentos de Trump de fomentar revueltas kurdas se topen con la ira de los comandantes del IRGC, que llevan décadas luchando contra estos grupos rebeldes étnicos.

Lecciones de los aliados

A través de sus grupos proxy (aliados) regionales, el IRGC ya cuenta con una amplia experiencia en guerras de desgaste prolongadas contra EE. UU. e Israel.

En 1982, el IRGC creó una fuerza expedicionaria extranjera, conocida como la Fuerza Quds. La Fuerza Quds, cuyo nombre proviene del árabe para Jerusalén, apoyó la creación de Hezbolá en el Líbano en respuesta a la invasión israelí de ese año para expulsar a la Organización para la Liberación de Palestina.

A partir de ese momento, el IRGC pudo enfrentarse a Israel a través de sus fuerzas proxy. Durante 18 años, Hezbolá utilizó tácticas como los coches bomba suicidas para desgastar a las fuerzas de ocupación israelíes, que se retiraron del sur del Líbano en 2000. La operación fue ampliamente considerada como un fracaso militar para Israel.

Un hombre coloca una medalla en la solapa de otro hombre
Qasem Soleimani (izquierda) fue el comandante de la Quds hasta su asesinato a manos de las fuerzas estadounidenses en 2020. Aquí aparece junto a Alí Jameneí (derecha) en 2019.
Khamenei.ir, CC BY-NC

Estas tácticas se repitieron tras la invasión estadounidense de Irak en 2003, cuando milicias chiitas respaldadas por Quds, como Kataib Hezbolá, atacaron al ejército estadounidense desplegado allí con artefactos explosivos improvisados. Estados Unidos se retiró de Irak en 2011, desesperado por salir de una “guerra eterna”.

Los grupos proxy de la Quds en el Líbano e Irak proporcionaron lecciones que el IRGC seguramente intentaría replicar en caso de una invasión estadounidense.

Muchas de estas tácticas fueron diseñadas para desgastar a una fuerza de ocupación, y no serán suficientes para frustrar una invasión terrestre inmediata y de alta intensidad. Pero si Estados Unidos no logra sus objetivos (actualmente poco claros), podría verse envuelto en otra ocupación prolongada y una guerra de baja intensidad. Si eso ocurre, las bien perfeccionadas tácticas de desgaste del IRGC se desplegarían ampliamente.




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Irán, Estados Unidos y el “eje del mal”

Tras décadas de tensiones bilaterales, los atentados del 11 de septiembre de 2001 obligaron a EE. UU. e Irán a formar una breve alianza contra los talibanes en Afganistán. El régimen iraní incluso tendió la mano a Estados Unidos a finales de 2001, ofreciendo ayuda a los pilotos derribados que aterrizaron en suelo iraní mientras combatían a su enemigo común.

Pero en enero de 2002, George W. Bush situó a Irán junto a Irak y Corea del Norte en el ahora infame “eje del mal”, convirtiéndolos en un objetivo de la guerra contra el terrorismo de EE. UU. Para Irán, esto supuso un cambio brusco en la percepción pública estadounidense.

Los esfuerzos de acercamiento del presidente reformista Mohammad Jatamí llegaron a su fin. Tres años más tarde, el régimen apoyó el ascenso de Mahmud Ahmadineyad, un radical que, junto con el líder supremo, invirtió tanto en la expansión del programa nuclear como en el IRGC. Desde entonces, el IRGC ha evolucionado para asumir múltiples funciones de seguridad en la República Islámica.

El único periodo posterior de distensión entre el IRGC y Estados Unidos se produjo cuando la Fuerza Quds luchó contra el Estado Islámico en 2014 en Irak, en colaboración con el apoyo aéreo estadounidense. Esta cooperación tuvo lugar durante la Administración Obama y, un año después, EE. UU. firmó un acuerdo nuclear con Irán del que Trump se retiró apenas dos años después, en 2017.

Cuando las bases del IRGC fueron atacadas por ataques terroristas del ISIS a principios de febrero de 2019, consideró que los ataques eran el resultado de acciones encubiertas de Estados Unidos. Culpó a este y a Israel, además de a un aumento de la subversión baluchí y kurda.

Según la narrativa del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, la guerra actual de la administración Trump forma parte de un esfuerzo sistémico estadounidense, desde la década de 1980, para atacar al IRGC a través de intermediarios o de la guerra económica con el fin de debilitar a la República Islámica. Para ellos, se trata de un conflicto que se prolonga desde la Revolución Iraní de 1979.




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El poder protector

El IRGC se ha visto, sin duda, debilitado por el último mes de ataques aéreos estadounidenses e israelíes. Pero su historia demuestra que sus oficiales tienen un sentido de identidad corporativa propia y que defenderán su poder institucional incluso si sus líderes son asesinados.

Un hombre saluda a una gran multitud en un estadio de atletismo
El IRGC también dirige la vasta milicia paramilitar Basij. Aquí, el ayatolá Alí Jameneí en la Gran Conferencia de miembros de Basij, estadio Azadi, octubre de 2018.
Por Khamenei.ir, CC BY-NC

Esto explica por qué, tras la muerte de Jameneí, el IRGC se unió en torno a su hijo Mojtaba para mantener intacto su poder. Mientras algunos iraníes celebraban y otros lamentaban la muerte de Jameneí, el IRGC presentó un frente unido en apoyo a su régimen. Si el sistema político de Irán se desmoronara, el IRGC perdería su estatus dentro del grupo.

El IRGC también ha evolucionado para funcionar como una red empresarial. Con participaciones en el sector servicios, que van desde los medios de comunicación hasta la construcción, controla al menos el 20 % de la economía. Dado que algunos líderes del IRGC se han beneficiado de prácticas corruptas en la gestión de estas redes, temerían tener que rendir cuentas y ser juzgados por un nuevo orden político, y no aceptarán la idea de rendirse.

Lo que representa esta red de privilegios es, en última instancia, un Estado oculto. El IRGC no es solo un ejército, sino también una institución militar separada, autónoma y vasta, que ha logrado conservar su poder tras el asesinato de Jameneí. Si nos basamos en los acontecimientos de la historia –y del conflicto hasta ahora–, luchará hasta el final antes que capitular.

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Ibrahim Al-Marashi no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La historia demuestra que la Guardia Revolucionaria de Irán resistiría una invasión terrestre – https://theconversation.com/la-historia-demuestra-que-la-guardia-revolucionaria-de-iran-resistiria-una-invasion-terrestre-279981

La estrategia defensiva iraní: así está dictando la nueva Guardia Revolucionaria el curso de la guerra

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Moises Garduño García, Profesor de Estudios sobre Oriente Medio, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)

Anelo/Shuttesrtock

La agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán expone un error de cálculo fundamental por parte de quienes pensaban que “dos o tres días de bombardeos eran suficientes para ganar una guerra”. Por una parte, el ataque subestimó la capacidad de respuesta de las fuerzas armadas iraníes y, por la otra, sobrestimó el poderío aéreo de Washington y Tel Aviv como elemento clave del conflicto.

Error de cálculo

El error más grave hasta el momento ha consistido en infravalorar la resiliencia del adversario y su capacidad de adaptación operativa. Irán, consciente de su vulnerabilidad a los ataques de “decapitación”, implementó una versión de la “doctrina mosaico”. A través de ella no sólo descentraliza el mando y control, sino que garantiza la circulación de élites de la segunda generación de la Guardia Revolucionaria. Una estrategia que tiene como objetivo garantizar la supervivencia de su capacidad ofensiva para alargar el conflicto

Creer que el poder aéreo por sí solo es decisivo, significa ignorar las lecciones de la historia y de la teoría clásica estratégica que demuestran que el bombardeo táctico rara vez quiebra la voluntad de un enemigo. Además, en el caso de un país con una enorme profundidad estratégica como lo es Irán, la única forma de tomar el control real del Estado es a través de una invasión terrestre bien planeada y organizada que, en este punto del conflicto, es la más grande y riesgosa de las apuestas militares.

En efecto, los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel fueron un éxito táctico. De acuerdo con el Armed Conflict Location and Event Data Project, a diez días de iniciar el conflicto, “al menos el 30 % de los más de 900 ataques estadounidenses e israelíes golpearon éxitosamente el sistema de control interno de la República Islámica”.

Sin embargo, cuando Irán extendió sus objetivos hacia los países árabes del Golfo, obligó a sus enemigos a confrontar los límites de su poder impulsando el alza de precios de los energéticos y manipulando el comportamiento de los mercados financieros. Sin duda, la estrategia de Irán no era un enfrentamiento convencional, sino un plan de desgaste descentralizado y de presión económica.

2 000 millones de dólares al día

Aunque Estados Unidos e Israel pueden dominar el espacio aéreo iraní en ciertos momentos, no han podido impedir por ahora que Irán condicione el acceso al estrecho de Ormuz, lance misiles y drones desde plataformas móviles o utilice a sus aliados en Líbano e Irak.

Ante la extensión de la campaña militar por más de un mes, Estados Unidos ha comenzado a buscar salidas precipitadas para guardar las apariencias. Los costos de las operaciones han sido cifradas en 2 000 millones de dólares al día, la misma cantidad que Washington dijo recuperar con su política de aranceles recíprocos. Todo ello sin dejar de mencionar la muerte de 13 soldados estadounidenses.

En el caso israelí, Tel Aviv también busca invadir el sur de Líbano y adentrarse en territorios más allá del Río Litani para ampliar sus fronteras bajo la excusa de producir “nuevas zonas de amortiguamiento” contra Hezbollah y sus fuerzas especiales.

Al mismo tiempo, tanto Washington como Tel Aviv acuden al control de medios para informar todos los días que “van ganando la guerra”. Buscan satisfacer el consumo interno de sus bases sociales y fabricar una imagen. Esta no coincide con la realidad en el campo de operaciones, donde sus ataques no obtienen resultados políticos concretos. El mensaje oficial del presidente Trump el pasado 1 de abril de 2026 es una evidencia para este argumento.

La doctrina defensiva

La nueva generación de la Guardia Revolucionaria no sólo está mejor entrenada, sino que también es la heredera del emporio económico fundado por sus predecesores en calidad de veteranos de la guerra Irán-Irak. Las nuevas élites lucharon contra el Estado Islámico o Daesh y ganaron experiencia en Siria, apoyando en su momento a Bashar Al Assad. También se han fajado entrenando milicias en Líbano, Palestina e Irak.

Además, la condición de herederos de la primera generación les obliga a enmarcar este conflicto como una guerra existencial. Al igual que otras fuerzas armadas en el mundo, libran esta batalla mediante una economía de guerra que fortalece a sus empresas productoras de drones y misiles y a sus redes energéticas. Esto determina, por ejemplo, el acceso selectivo al estrecho de Ormuz para que la Marina del enemigo pueda sentirse obligada a actuar ante la presión económica global.

A diferencia del Artesh (el ejército regular), la Guardia Revolucionaria integra un fuerte vínculo con la sociedad iraní, ofreciendo un trato financiero preferente a las personas provenientes de sectores de bajos ingresos. El servicio en los “Guardianes” puede ser visto como un trampolín para una carrera exitosa y como una credencial valiosa.

Los salarios proporcionan un estímulo material sustancial entre los representantes de la clase campesina y urbana popular. Estas constituyen la fuente mayoritaria de reclutamiento de los Basiji, la red de voluntarios movilizados que conforman el cuerpo de infantería asimétrica del Estado. La organización paramilitar cuenta con nueve millones de miembros y está encabezada por el general de la Guardia Revolucionaria.

También cabe mencionar que las fuerzas Basiji tienen batallones de mujeres en su estructura, a diferencia del Ejército Regular, donde su papel es más limitado. Teniendo en cuenta a los familiares y la tradición cultural oriental del parentesco extenso, el número total de personas que se benefician de una u otra manera de la asociación con los “Guardianes” es amplia y, en contexto bélico, suele crecer aún más.

La labor de la segunda generación de la Guardia Revolucionaria no sólo se hace en términos militares, sino también con trabajo y dirección diplomática y operativa. Esto ocurre a través del envío de petróleo iraní a países como China, India y Pakistán, mientras el conflicto entra en la sexta semana de combate.

Independientemente de la oferta temporal por 400 millones de barriles de crudo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), parece factible que los precios internacionales del petróleo no se hayan disparado al máximo debido a que Irán sigue exportando petróleo y no tanto por las declaraciones del presidente Trump, cuyas contradicciones ofrecen todo menos certeza económica.

El fenómeno anterior se relaciona con la información de inteligencia más reciente divulgada en Washington en la que se predice que “no sólo no habrá grietas en el régimen iraní, sino que éste permanecerá intacto y posiblemente incluso se fortalecerá, al creer que se enfrentó a Trump y sobrevivió”.

Al mismo tiempo, el poder económico y político de la Guardia Revolucionaria se extiende hacia Irak con empresas como Mohandis General, de las Fuerzas de Movilización Popular. Estas han seguido el modelo de Khatam al-Anbiya, la empresa estatal más poderosa del Estado iraní, que es uno de los bastiones más sólidos de la Guardia Revolucionaria.

Lo que resta del conflicto

Sin duda alguna, Irán está dictando el curso de la guerra al obligar al eje Washington-Tel Aviv a dotar más recursos para una operación mayor en términos de combustible, armas de precisión, equipos de mantenimiento e interceptores. Incluso, con tropas en el terreno, para mantener una presencia fuerte en el teatro de operaciones. Aunque hay un consenso entre especialistas de que el volumen de lanzamientos de misiles iraníes hacia Israel ha disminuido, también es cierto que su precisión ha aumentado al golpear centros neurálgicos de Tel Aviv, Haifa o Arad. Algo nunca antes visto en la historia.

De seguir el mismo ritmo de combate diseñado para explotar las vulnerabilidades económicas y políticas de sus enemigos, Irán aspira a que sus adversarios carezcan de una salida política óptima. Al momento, ningún país europeo ha tomado la decisión de entrar en una guerra ilegal e ilegítima, que solo es apoyada por la opinión pública israelí. Eso sí, con un respaldo de hasta el 80 %.

Los aliados árabes de Estados Unidos en el golfo Pérsico están enojados y alarmados porque se sienten “aliados de segunda” cuando Trump jerarquiza la defensa de Israel sobre ellos. Así lo apunta Abdulaziz al-Anjeri, fundador del think tank o laboratorio de ideas Reconnaissance Research.

La guerra, lejos de reforzar la hegemonía estadounidense, puede estar acelerando su contracción. En el tablero de Oriente Medio, la fuerza bruta sin una estrategia coherente no solo es inútil, sino contraproducente.

Pase lo que pase, la región ya no será la misma tras la guerra porque se detonarán cambios profundos en toda la arquitectura de seguridad. Desde la asignación de gastos estratégicos hasta una nueva carrera armamentista que debe estarse gestando ya entre otros actores regionales, como Turquía, Egipto o Pakistán. Estos, al tiempo que invierten en los primeros esfuerzos serios de mediación, también observan con preocupación la ejecución sin freno de la política maximalista israelí en todo Oriente Medio.

The Conversation

Este artículo es financiado por el proyecto PAPIIT de la DGAPA-UNAM IN300226 “La reconfiguración del Medio Oriente tras la crisis de Gaza de 2023”.

ref. La estrategia defensiva iraní: así está dictando la nueva Guardia Revolucionaria el curso de la guerra – https://theconversation.com/la-estrategia-defensiva-irani-asi-esta-dictando-la-nueva-guardia-revolucionaria-el-curso-de-la-guerra-279866

¿Quién protege jurídicamente a las personas que inspiran una autoficción?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Andrea Cantos Martínez, Profesora de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad de Castilla-La Mancha

En _Amarga Navidad_, los personajes de Aitana Sánchez-Gijón y Leonardo Sbaraglia mantienen un diálogo profundo acerca de la autoficción. El Deseo

El 20 de marzo de 2026 se estrenó Amarga Navidad, la última película de Pedro Almodóvar, en la que un director se apropia del dolor ajeno para alimentar su guión. En una entrevista, el cineasta admitió que contiene personajes inspirados en personas reales y se definió a sí mismo como un autor capaz de hacer daño con su trabajo. La película funciona como un espejo incómodo: un creador que se juzga a sí mismo por instrumentalizar la vida de quienes le rodean.

El fenómeno no es nuevo. En 1928, Federico García Lorca leyó en el diario ABC la noticia del nupcial crimen en Níjar (Almería): una novia que huyó con su primo antes de la boda, un asesinato y una familia destrozada. De aquel suceso nació la tragedia Bodas de sangre. La protagonista real, Francisca Cañadas, fue repudiada por los suyos y vivió marcada por un luto impuesto, sin que nadie le preguntase si quería convertirse en materia literaria.

Portada del libro Yoga de Emmanuel Carrère.
La versión publicada de Yoga omite partes de la narración que la exmujer del autor prohibió incluir.
Anagrama

En Francia, el escritor Emmanuel Carrère, maestro de la autoficción, aceptó durante su divorcio en 2020 una cláusula contractual que le prohibía mencionar a su exmujer, la periodista Hélène Devynck, en cualquiera de sus obras sin consentimiento previo. Devynck denunció públicamente en Vanity Fair que Carrère había vulnerado ese compromiso en los primeros borradores de Yoga.

Y un caso todavía más extremo es el de la editora y escritora Vanessa Springora, quien publicó El consentimiento para denunciar que el escritor Gabriel Matzneff la había convertido en personaje de sus libros cuando ella era menor de edad mientras se ganaba su confianza con el fin de manipularla y conseguir mantener relaciones sexuales con la víctima. Springora invirtió los roles en su obra: la persona real se hizo autora para denunciar al creador que la había ficcionado sin permiso durante décadas.

¿Qué protege la propiedad intelectual?

La propiedad intelectual en España tiene una larga historia: desde las Reales Órdenes de Carlos III en 1762 y años posteriores, hasta el vigente Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual. Su lógica es clara: proteger a quien crea. La ley reconoce derechos al autor, incluso a los artistas e intérpretes, a los productores y a las entidades de radiodifusión. Pero no contempla en ningún momento a las personas que sirven de materia prima involuntaria para la creación artística.

Es un sistema cerrado de sujetos protegidos. La ley ampara la expresión formal de la obra, pero no las ideas, los hechos ni las experiencias vitales que la inspiran. Quien se ve reflejado en una novela o una película no tiene ningún derecho reconocido en esta normativa. Resulta llamativo que incluso el reciente Manual de Derecho del Arte, coordinado por Yolanda Bergel Sainz de Baranda –primera obra de referencia en español sobre esta disciplina, que aborda desde la compraventa de obras hasta los delitos contra el patrimonio cultural–, no trate esta cuestión. No es un descuido: es el reflejo de la zona de penumbra.

Entonces, ¿dónde buscar protección?

La persona que se reconoce en una obra ajena puede acudir a otra rama del Derecho: los derechos fundamentales. El artículo 18 de la Constitución española garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. La Ley Orgánica 1/1982 desarrolla su protección por la vía civil: considera intromisión ilegítima, entre otras conductas, la divulgación de hechos relativos a la vida privada que afecten a la reputación de una persona.

Pero al mismo tiempo, el artículo 20 de la Constitución protege la libertad de creación artística. Y su apartado 4 establece que esa libertad tiene como límite especial, precisamente, los derechos al honor, la intimidad y la propia imagen.

Los derechos fundamentales solo pueden ceder ante los límites que la Constitución imponga o ante los justificados por la necesidad de preservar otros derechos. Y cualquier restricción debe ser proporcionada y respetuosa con el contenido esencial del derecho afectado.

No profundizaremos en la protección penal, pero sí destacar que también podría ser una conducta subsumible dentro de los delitos de carácter privado que se recogen en nuestro CP, con la misma problemática sobre cómo desgajar la ficción de la realidad, ex art. 208 y ss CP, cuyo bien jurídico protegido es el mismo que vamos a analizar en el presente artículo.

Honor e intimidad frente a libertad de creación: la ponderación

Cuando una persona es lesionada por una obra artística, los tribunales deben resolver un conflicto entre derechos fundamentales de igual rango constitucional. Para ello recurren a la técnica de la ponderación: sopesar las circunstancias concretas del caso para decidir qué derecho prevalece. El Tribunal Constitucional aplica esta técnica dentro del principio de proporcionalidad, valorando la idoneidad, la necesidad y la proporcionalidad en sentido estricto de la restricción de cada derecho.

Lo relevante es que el Tribunal Constitucional ha construido un régimen propio para la creación artística, distinto del que aplica a la libertad de información. En los conflictos entre honor e información, los tribunales aplican tres requisitos acumulativos: interés público, veracidad y proporcionalidad expresiva. Pero cuando el conflicto es con la creación artística, la veracidad no es exigible –la ficción, por definición, transforma la realidad– y el interés público tampoco opera como condición previa.

Dos mujeres y un hombre sentados sobre unas camillas de piscina mientras hay un equipo de rodaje alrededor.
Almodóvar dirige a Bárbara Lennie y Victoria Luengo en una escena de Amarga Navidad en la que una cineasta vuelve a sentirse inspirada por la vida de su amiga.
El Deseo

La reciente Sentencia del Tribunal Constitucional 1/2025, de 13 de enero, ha fijado un criterio clarificador: antes de ponderar, hay que verificar si las personas reales son reconocibles en la obra. Si no lo son, la creación artística prevalece sin necesidad de mayor análisis. Solo cuando hay identificación clara y, además, contenido vejatorio o denigrante, procede el juicio de ponderación propiamente dicho. Es decir: cuanto más se aleje la ficción de la realidad reconocible, mayor protección merece el creador.

La serie Fariña recibió una denuncia de vulneración del derecho a la intimidad por parte de uno de los personajes retratados en ella. La Sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra amparó las transformaciones narrativas, pero declaró vulneración del honor por una escena sexual considerada innecesaria para la historia.

Sin embargo, posteriormente el Tribunal Supremo, en Pleno, casó esa resolución: la recreación verosímil de la vida íntima de una persona identificable en una obra de ficción solo constituye intromisión ilegítima cuando, ponderadas las circunstancias del caso –intensidad de la escena, función narrativa, duración y, sobre todo, percepción del espectador medio–, la afectación de la intimidad reviste la gravedad necesaria para prevalecer sobre la libertad de creación artística. En el caso concreto, unas escenas breves, no explícitas y naturalmente integradas en el relato no superaban ese umbral. El listón, por tanto, es alto.

Los casos de Lorca, Carrère, Springora y Almodóvar muestran que la tensión entre quien crea y quien inspira no tiene una solución única. El derecho español deja la respuesta fuera de la propiedad intelectual –no puede ser de otra manera– y la confía a una ponderación judicial caso por caso. Es una solución flexible, sí, pero que exige a la persona afectada asumir el peso de acudir a los tribunales para defender lo que no deja de ser un aspecto esencial de su dignidad: el control sobre cómo se cuenta su propia vida.


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Andrea Cantos Martínez es socia de ENATIC (abogacía digital) e integrante de WLW (asociación para el impulso del talento femenino en el sector jurídico).

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Autonomía o dependencia: lo que está en juego en el derecho a reparar

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Javier Lloveras, Investigador "Ramón y Cajal", Universidade de Vigo

sasirin pamai/Shutterstock

Pantallas de teléfonos móviles cuyos costes de reparación se acercan al valor de un terminal nuevo. Software diseñado para bloquear funcionalidades o inhabilitar el dispositivo cuando identifica piezas de repuesto no genuinas. Tejidos que, tras pocos lavados, pierden su forma y color haciendo inviable cualquier arreglo. Auriculares inalámbricos sellados con pegamento, en los que un simple cambio de batería supone arriesgarse a dañar el producto. Son historias cotidianas que llevan asociadas una pregunta recurrente: ¿reparamos el producto o compramos uno nuevo?

A veces, cuando las cosas se rompen es cuando descubrimos quién es realmente su dueño. Hoy por hoy, el poder de prolongar su vida útil o decretar su obsolescencia suele estar en manos del fabricante.

La propiedad de las cosas

Durante la pandemia de covid-19, muchos hospitales y técnicos biomédicos se encontraron con barreras inesperadas para mantener equipos críticos en funcionamiento. Desde manuales de servicio difíciles de conseguir o software de diagnóstico restringidos, hasta presiones legales contra quienes compartían documentación técnica. No era solo un fallo técnico: era una arquitectura de control sobre la reparación.

Disputar la propiedad real de los objetos implica definir democráticamente el derecho a reparar y sus límites. Este derecho no es una abstracción. Se traduce en demandas muy concretas: acceso a manuales de servicio, disponibilidad de piezas de recambio a un precio razonable, posibilidad de usar herramientas de diagnóstico genéricas y el fin de bloqueos informáticos que penalizan o dificultan la intervención fuera de la red autorizada de servicio.

Estos conflictos no son teóricos ni excepcionales. Es lo que denuncia, por ejemplo, el agricultor cuando su maquinaria queda condicionada a herramientas y autorizaciones disponibles solo a través del canal oficial. O lo que vive quien cambia la batería de su teléfono y el sistema muestra un aviso indicando que no puede verificar que la batería sea genuina, limitando además información como el estado de salud de la batería.

Hágalo usted mismo

Frente a esta lógica ha surgido el movimiento por el derecho a reparar, que reúne a consumidores, talleres independientes, colectivos hacedores o makers (una versión tecnológica de la cultura del “hágalo usted mismo”), agricultores, activistas de los repair cafés (lugares de encuentro donde voluntarios expertos ayudan a otros a reparar sus objetos) y organizaciones ecologistas.

Estos grupos parten de posiciones ideológicas, motivaciones e intereses muy diversos. Lo interesante es que todos llegan al mismo punto por caminos distintos y hacen las mismas demandas técnicas: acceso a manuales, piezas, diagnósticos y herramientas.

El movimiento por el derecho a reparar organiza esa diversidad a través de cuatro marcos interpretativos:

  1. Los derechos sobre el consumo y la propiedad, es decir, de libertad de elección en un mercado competitivo.

  2. Un imperativo medioambiental, la base de una economía circular real.

  3. Un acto comunitario de recuperación de saberes en talleres locales.

  4. Una condición para la innovación abierta: sin acceso a información y herramientas, se bloquea la capacidad de comprender y mejorar las tecnologías.

Una batalla por la hegemonía

ATTRACT, un proyecto de investigación financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Agencia Estatal de Investigación, y liderado por investigadores de la Universidade de Vigo, busca comprender mejor el derecho a reparar y sus controversias en el contexto europeo.

Los resultados preliminares muestran que el conflicto es, más que una suma de demandas particulares, una batalla por la hegemonía. Por eso, los avances legislativos en la Unión Europea son pasos cruciales pero frágiles. El riesgo es que se ofrezcan soluciones formales, como kits de reparación a precios prohibitivos o documentación deliberadamente críptica, que cumplan la ley mientras mantienen el control sobre las cosas.

Entender esta batalla en toda su complejidad es esencial. No se discute solo sobre tornillos y manuales. Se discute sobre quién tiene la llave del futuro material. Cuando algo se rompa la pregunta no será solo si sabe arreglarlo: será también si el modelo económico vigente garantiza el derecho a intentarlo sin el control y los precios fijados por el fabricante. En esa respuesta se define el mundo que estamos construyendo: si uno de autonomía tecnológica distribuida o de dependencia tecnológica administrada.

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Javier Lloveras recibe fondos del proyecto ATTRACT (PID2023-147058NA-I00), financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER/UE, así como del programa Ramón y Cajal (RYC2021-034823-I) financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por los fondos NextGenerationEU/PRTR de la Unión Europea.

Júlio J. Conde recibe fondos del proyecto ATTRACT (PID2023-147058NA-I00), financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por FEDER/UE.

Mario Pansera recibe fondos de ERC y Plan Nacional

ref. Autonomía o dependencia: lo que está en juego en el derecho a reparar – https://theconversation.com/autonomia-o-dependencia-lo-que-esta-en-juego-en-el-derecho-a-reparar-271186

La ansiedad antes de una cirugía aumenta el dolor y retrasa la recuperación

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jorge Velázquez Saornil, Profesor en Fisioterapia, Universidad Pontificia de Salamanca

Cirugía en el pie Peter Porrini/Shutterstock

La ansiedad preoperatoria es ese estado de nerviosismo, temor o preocupación intensa que aparece cuando el paciente anticipa la cirugía, la anestesia y la recuperación. No es un detalle menor: se asocia con más dolor tras la cirugía, más consumo de analgésicos, peor recuperación funcional e incluso más complicaciones. Como consecuencia, podríamos pensar que se trata de un fenómeno previsto por los sanitarios. Sin embargo, en muchas ocasiones este malestar pasa desapercibido.

Los profesionales sanitarios se centran en aspectos técnicos como el tipo de anestesia, el riesgo quirúrgico y las pruebas preoperatorias, mientras el componente emocional queda en un segundo plano. Sin embargo, la evidencia científica muestra que ese componente puede influir de forma determinante en la recuperación. La mente y el cuerpo no se desconectan en el quirófano, y es algo que deberíamos tener en cuenta.

La ansiedad antes de una operación de juanetes

En cirugías menores o mínimamente invasivas, este impacto también existe. Un paciente muy ansioso suele tener más dolor, peor experiencia global y más dificultades para seguir las recomendaciones de rehabilitación. Además, tiende a interpretar cualquier molestia como una señal de alarma, lo que genera un círculo vicioso de preocupación y tensión física. Detectar esa ansiedad permite intervenir a tiempo con información, apoyo y, cuando es necesario, tratamiento psicológico o farmacológico.

Un estudio reciente sobre cirugía mínimamente invasiva de hallux valgus (comúnmente llamado juanete) evaluó la ansiedad en la consulta preoperatoria de 80 pacientes. Encontró que el 36 % presentaba ansiedad antes de la operación, una cifra nada despreciable para una cirugía considerada rutinaria.

El trabajo observó que los pacientes sometidos a cirugía mínimamente invasiva tenían niveles de ansiedad más bajos que quienes iban a cirugía convencional. Curiosamente, un 81 % pidió más información sobre el procedimiento y, quienes lo hicieron, tenían 5 veces más probabilidades de presentar ansiedad. Por el contrario, conocer al cirujano o haber pasado por cirugías previas actuó como factor protector.

¿Por qué sentimos ansiedad antes de la cirugía?

Los estudios de diferentes operaciones coinciden en que la ansiedad antes de la intervención no responde a una única causa. Los factores más importantes son:

  • Características de la propia intervención. Un mayor grado de severidad en la propia cirugía, duración prevista o miedo a las secuelas aumentan la ansiedad. Las técnicas mínimamente invasivas suelen asociarse a menos preocupación.

  • Dolor y experiencia anterior. Los pacientes con dolor intenso o malas experiencias anteriores tienden a estar más ansiosos.

  • Perfil psicológico y rasgos individuales. Una tendencia general a la preocupación y una menor tolerancia a la incertidumbre hacen que aumente el riesgo de ansiedad.

  • Información y comunicación. La necesidad de saber exactamente “qué me van a hacer” es muy frecuente. Cuando no se gestiona bien, puede aumentar la ansiedad en vez de reducirla.

  • Relación con el equipo sanitario. Conocer al cirujano, confiar en el equipo y sentir que hay tiempo para preguntar se asocia a menor ansiedad.

Este hallazgo refleja una paradoja habitual: a veces, cuanto más se busca información sin un acompañamiento adecuado, más crecen las dudas. Internet, las redes sociales y los foros pueden ofrecer experiencias subjetivas –y muchas veces negativas– que amplifican el temor del paciente en lugar de calmarlo.

La clave no está en dar más información, sino en ofrecerla de manera clara, comprensible y personalizada.

La ansiedad es normal: el problema es su intensidad

A pesar de su relevancia, la ansiedad preoperatoria sigue sin ocupar un lugar destacado en los protocolos de valoración quirúrgica. Los tiempos ajustados, la presión asistencial y la priorización de aspectos clínicos objetivos hacen que las emociones queden relegadas a un segundo plano. Sin embargo, atenderlas no solo mejora el bienestar del paciente: también puede optimizar los resultados quirúrgicos y reducir costes sanitarios.

No debemos obviar que entre un 85 % y un 93 % de los pacientes presenta algún grado de ansiedad antes de una cirugía. El reto está en identificar a quienes tienen más intensidad de ansiedad.

La buena noticia es que la ansiedad antes de la operación se puede evaluar de forma sencilla y actuar sobre ella. Las medidas pasan por ofrecer información clara, evitando tecnicismos y aclarando dudas sobre anestesia, el dolor esperado y la recuperación. También es importante identificar los perfiles de mayor riesgo y derivarlos a apoyo psicológico. Por último, favorecer que el paciente conozca a su cirujano y tenga un referente claro para plantear sus temores.

En el contexto de la cirugía, estos pasos son sencillos y de bajo coste que podrían traducirse en menos dolor, estancias hospitalarias más cortas y una experiencia quirúrgica más satisfactoria para el paciente.

En los últimos años, algunas especialidades como la cirugía ortopédica y la anestesiología, han comenzado a integrar programas de educación preoperatoria y prehabilitación emocional. Estos espacios permiten a los pacientes conocer las fases del proceso, expresar sus temores y aprender estrategias de afrontamiento, como técnicas de respiración o manejo cognitivo de la preocupación. Los resultados iniciales son prometedores.

Reconocer que la ansiedad existe, incluso en la cirugía de un simple juanete, es el primer paso para abordarla con la misma seriedad que el resto de variables clínicas.

The Conversation

Jorge Velázquez Saornil no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La ansiedad antes de una cirugía aumenta el dolor y retrasa la recuperación – https://theconversation.com/la-ansiedad-antes-de-una-cirugia-aumenta-el-dolor-y-retrasa-la-recuperacion-279231

Campaña de la renta 2025: lo que se debe saber antes de presentar la declaración

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Benja Anglès Juanpere, Profesor titular de Derecho financiero y tributario, UOC – Universitat Oberta de Catalunya

pabloavanzini/Shutterstock

Comienza la campaña de la renta 2025 en España. Aunque cada año la cuestión es siempre la misma, que los contribuyentes cumplan con su obligación tributaria de presentar la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) correspondiente al ejercicio anterior, también es verdad que en cada ejercicio se producen algunos cambios al respecto.

Las fechas clave de esta campaña son:

  • Del 8 de abril al 30 de junio: presentación telemática de la declaración.

  • Del 6 de mayo al 30 de junio: presentación asistida por teléfono. La solicitud de este servicio estará disponible desde el 29 de abril.

  • Del 1 al 30 de junio: presentación asistida de forma presencial. La solicitud de este servicio estará disponible desde el 29 de mayo.

A continuación vamos a subrayar las novedades de esta campaña y a dar algunos consejos para cumplir correctamente con esta cita anual.

Ahorro, vivienda y deducciones medioambientales

En la campaña 2025 aumenta la progresividad del IRPF –es decir, sube el porcentaje de impuestos que pagan las rentas más altas– por la mayor tributación (pasa del 28 al 30 %) de las rentas del ahorro (dividendos, intereses, venta de acciones o inmuebles) que superen los 300 000 euros.

El mismo incremento se aplicará a las rentas del ahorro de los contribuyentes que residen en el extranjero y a los trabajadores desplazados a territorio español que tributen por el Impuesto sobre la Renta de no Residentes.

Con respecto a la vivienda, en aquellos municipios en que los valores catastrales hayan sido determinados, modificados o revisados mediante un procedimiento de valoración colectiva, se imputará el 1,1 % del valor catastral del inmueble en lugar de aplicarse el 2 % general. Esta excepcionalidad se produjo también en las campañas 2023 y 2024 y solo aplica a las modificaciones que hubieran entrado en vigor a partir del 1 de enero de 2012.

En cuanto a las deducciones por incentivos medioambientales, finalmente se mantienen las deducciones por las obras de mejora de la eficiencia energética de viviendas y también por la compra de coches eléctricos y la instalación de puntos de recarga.

IRPF 2025 e ingresos individuales

Este 2025, las ganancias obtenidas por los influencers por su actividad como creadores de contenidos digitales pasan a ser consideradas, en todo caso, rendimientos de actividades económicas profesionales, independientemente del epígrafe en que se den de alta en el Impuesto sobre Actividades Económicas.

Por su parte, las personas que hayan percibido el ingreso mínimo vital (IMV) en 2025 deberán presentar la declaración, pero los primeros 12 600 euros están exentos y sólo tributarán como rendimiento del trabajo una vez superen este umbral.

Además, los autónomos que hayan estado dados de alta en cualquier momento de 2025 también están obligados a presentar la declaración, sea cual sea la cuantía de sus rendimientos.

El resto de contribuyentes están obligados a presentar su declaración cuando hayan recibido ingresos anuales superiores a 22 000 euros de un único pagador, o ingresos que superen los 15 876 euros si se tienen dos o más pagadores, siempre que la suma del segundo y posteriores pagadores supere los 1 500 euros.

Asimismo, el convalidado Real Decreto-Ley 3/2026, de 3 de febrero, ha eliminado la obligación de presentar la declaración de la renta a los beneficiarios de prestaciones por desempleo. Por consiguiente, aquellos que percibieron el paro durante 2025 deberán presentar la declaración en las mismas condiciones que el resto de los contribuyentes, es decir, cuando superen los límites generales de ingresos anuales. Aunque también podrán hacerlo, aún no estando obligados, cuando el resultado salga a devolver.

Exenciones tributarias

Entre las rentas exentas –las que no tributan– se mantienen las establecidas en 2024 para los afectados por la dana de octubre de 2024. También continúan exentas muchas ayudas públicas por daños personales o para reparar la destrucción de elementos patrimoniales por incendios, inundaciones o hundimientos, erupciones volcánicas u otras causas naturales.

Igualmente, están exentos de gravamen los premios de hasta 40 000 euros de Loterías del Estado, de las comunidades autónomas, la Cruz Roja y la ONCE. Las cantidades que excedan de dicho importe tributan al 20 % (por ejemplo, de un premio de lotería de 96 548,32 euros, sólo tributará al 20 % la cantidad de 56 548,32 pues los primeros 40 000 están exentos).

Este año, también quedan exentas del pago del IRPF las anualidades por alimentos para los hijos, sin necesidad de que haya sentencia judicial de por medio. Basta con llegar a un acuerdo mediante convenio regulador, formalizado ante secretario judicial o notario.

Algo parecido ocurre con las indemnizaciones recibidas por daños personales como consecuencia de responsabilidad civil: cuando deriven de un acuerdo de mediación entre las partes, formalizado ante notario, será suficiente para considerarlas exentas.

Del mismo modo, tampoco se requiere una resolución judicial para declarar exentas las indemnizaciones por despido de los trabajadores cuando se acuerden en el acto de conciliación ante el Servicio administrativo.

Por último, también estarán exentos los ingresos obtenidos por militares españoles en misiones de la ONU y la OTAN en el extranjero, según sentencia del Tribunal Supremo.

Nuevas reducciones y algunas que caen

En lo relativo a las reducciones, que se aplican sobre la base imponible (el total de ingresos sobre el que se calculan los impuestos), la primera novedad se encuentra en los rendimientos excepcionales de actividades artísticas cuando su cuantía exceda del 130% de la media de los tres ejercicios anteriores. En tal caso, se podrá reducir el exceso en un 30 %, con un límite de 150 000 euros anuales, cuando derive de:

Asimismo, en 2025 se prorrogan las reducciones aprobadas para la campaña 2024 a actividades agrícolas, entre otros, por los efectos de la sequía y de la enfermedad de la lengua azul. También las relativas a la adquisición de piensos a terceros y al uso de energía eléctrica en tierras de regadío. En cambio, desaparecen las reducciones en actividades agrícolas y ganaderas para adquirir gasóleo y fertilizantes.

También se suprime, en esta campaña, la reducción del 20 % por actividades económicas en el municipio de Lorca, que se vio afectado en 2011 por un terremoto.

Deducciones varias

En cuanto a las deducciones –lo que se resta directamente de la cuota íntegra (el importe final a pagar)–, en esta campaña de la renta se podrán seguir aplicando deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en las viviendas:

  • Por obras que reduzcan la demanda de calefacción y refrigeración un 7 % o más: una deducción del 20 % (sobre un máximo de 5 000 euros).

  • Por obras que reduzcan el consumo de energía un 30 % o más, o que permitan mejorar la calificación energética de la vivienda a “A” o “B”: una deducción del 40 % (sobre un máximo de 7 500 euros).

  • Por obras de rehabilitación energética de edificios: una deducción del 60 % (con un máximo de 5 000 euros por vivienda y 15 000 euros en total).

En 2025 también se aplican deducciones a la compra de coches eléctricos y la instalación de puntos de recarga:

  • 15 % del precio del coche nuevo, sobre una base máxima (precio máximo) de 20 000 euros (de modo que la deducción máxima será de 3 000 euros).

  • 15 % del coste de instalación del punto de carga, sobre una base máxima (coste máximo) de 4 000 euros (en este caso la deducción máxima será de 600 euros).

También se prorroga un año más la deducción para los contribuyentes con residencia habitual y efectiva en la Isla de la Palma durante 2025. Esta deducción se deriva de los efectos de la erupción volcánica que se produjo en la isla entre septiembre y diciembre de 2021.

Por último, señalar las deducciones en el IRPF vinculadas a acontecimientos culturales y deportivos de excepcional interés público (por ejemplo, el Año Santo Jacobeo 2027, el centenario de la Generación del 27 o el Gran Premio de Motociclismo de Jerez), aprobados en el Real Decreto-ley 8/2025, de 8 de julio, por los gastos, donaciones y aportaciones que los contribuyentes realicen a estos eventos de acuerdo a la legislación vigente.

Salario mínimo interprofesional: exento

Además, se introduce una nueva deducción por obtención de rendimientos del trabajo. Las personas que ganen menos de 16 576 euros anuales tendrán un descuento de 340 euros. A partir de esta cifra, el descuento se va reduciendo hasta llegar a 0 euros cuando se alcancen los 18 276 euros. De esta forma, se quiere garantizar que los perceptores del salario mínimo interprofesional (SMI) queden exentos del IRPF:

  • Rendimientos íntegros del trabajo iguales o inferiores a 16 576 euros: deducción de 340 euros anuales.

  • Rendimientos íntegros del trabajo entre 16 576 euros y 18 276 euros: deducción de 340 euros menos el resultado de multiplicar por 0,2 la diferencia entre los rendimientos íntegros del trabajo y 16 576 euros.

Deducciones autonómicas

En función del lugar de residencia del contribuyente las deducciones autonómicas aplicables serán distintas, dado que cada comunidad autónoma dispone de su propio régimen fiscal:

Cuestiones a tener en cuenta

En primer lugar, no se debe esperar al último día para para cumplimentar y presentar la declaración, el plazo es de casi tres meses para hacerlo.

Hay que comprobar siempre los datos facilitados por la Agencia Tributaria en el borrador, y rectificar o añadir los que sean necesarios. La responsabilidad de aceptar la información del borrador es exclusiva del contribuyente, que puede ser sancionado por los errores u omisiones que contenga.

En el caso de matrimonios, siempre se debe comparar las declaraciones individuales y la conjunta para saber cuál es la más favorable.

Examinar siempre las deducciones autonómicas según el domicilio de residencia: cada año pueden haber novedades.

Revisar y confirmar los datos bancarios de la domiciliación.

Si la declaración resulta a pagar, es posible fraccionar el pago en dos plazos sin intereses (el 60 % en el momento de la presentación y el 40 % restante en noviembre).

Con carácter general, no se tienen que declarar los ingresos entre particulares recibidos por Bizum u otros medios electrónicos de pago, salvo cuando sean rendimientos sujetos a imposición (como el cobro de alquileres), o ingresos por el pago de bienes y servicios (en el caso de los trabajadores autónomos).

Por su parte, se deben declarar las ganancias o pérdidas por la compraventa de criptomonedas, ya sea a cambio de monedas de curso legal o de otras criptomonedas (permutas).

También se tienen que declarar las ventas de segunda mano en plataformas digitales, pero solo si generan una ganancia patrimonial (es decir, cuando el precio de venta del artículo es superior al de adquisición), lo que no suele ser habitual.

Es importante saber que es posible rectificar, completar o modificar la declaración presentada durante la misma campaña mediante la presentación de una autoliquidación rectificativa. Como novedad, este año también se puede pedir que se tenga por no presentada una declaración cuando no había obligación de declarar, pudiendo recuperar lo pagado indebidamente.

Por último, es recomendable conservar los documentos y facturas durante 5 años, especialmente si dan derecho a una reducción o deducción.

¡Buena campaña de la renta 2025!

The Conversation

Benja Anglès Juanpere no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Campaña de la renta 2025: lo que se debe saber antes de presentar la declaración – https://theconversation.com/campana-de-la-renta-2025-lo-que-se-debe-saber-antes-de-presentar-la-declaracion-278621

Cómo convertir bacterias en fábricas naturales de antioxidantes

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María José García López, Investigadora en Biotecnología Industrial y Ambiental, Universidad Rey Juan Carlos

Reactor de cama fluidizado con bacterias fototróficas púrpura (PPB) conectado a un ánodo, cátodo y electrodo de referencia. Experimento de laboratorio. Ladanifer/Shutterstock

Pensar que la alimentación del futuro pueda venir de la mano de microorganismos puede parecernos extraño. Sin embargo, forman parte fundamental de nuestra dieta desde el origen de las civilizaciones. Productos tan cotidianos como la cerveza o el vino ya se elaboraban gracias a procesos microbianos en Mesopotamia hacia el 7000 a. e. c. Y alimentos como el yogur, en los que consumimos microorganismos vivos, forman parte de nuestra mesa desde hace milenios. Surgieron de forma accidental, pues hasta bien avanzado el siglo XIX no se entendieron sus mecanismos biológicos, en los cuales predominan un grupo especial de microorganismos: las bacterias.

Hoy, el interés por las bacterias surge como respuesta a nuevos desafíos: alimentar a una población en crecimiento, desarrollar ingredientes que complementen nuestra dieta y hacerlo en un contexto de recursos limitados y cambio climático. Sequías, eventos extremos y presión sobre los ecosistemas obligan a replantear cómo producimos comida.

En este escenario, las bacterias pueden convertirse en aliados clave para avanzar hacia una producción más eficiente y sostenible.

Bacterias fototróficas púrpura

La producción de biomasa bacteriana con potencial uso como alimento para humanos y animales está en el foco de nuestras investigaciones desde el equipo de Tecnología Química y Ambiental de la Universidad Rey Juan Carlos, como parte del proyecto europeo Purple4Life. Las protagonistas en este proceso son las bacterias fototróficas púrpuras (PPB, por sus siglas en inglés).

Tubos eppendorf con gradiente rojo-anaranjado (carotenoides)
Biomasa de bacterias fototróficas púrpura con distintos tonos rojizos y anaranjados, asociados a la producción de carotenoides,.
M J. García López, D. M. Puyol, A. Prado.

Las PPB pueden crecer en ausencia de oxígeno, utilizar distintas fuentes de energía y producir compuestos de alto valor añadido, como proteínas, nutracéuticos y antioxidantes. Su flexibilidad metabólica permite adaptarlas a distintos sistemas productivos y convertirlas en una verdadera plataforma de desarrollo de bioproductos. Pero lo más innovador no es lo que producen, sino cómo podemos estimular su metabolismo para desarrollar nuevos alimentos más sostenibles.

Bacterias que usan electricidad

En nuestros experimentos, combinamos microbiología y electroquímica, en lo que se conoce como sistemas bioelectroquímicos. En estos dispositivos, las bacterias electroactivas, como las PPB, crecen sobre un electrodo; concretamente en el cátodo, que actúa como donador continuo de electrones.

Sistema bioelectroquímico y electrodo colonizado.
Reactor bioelectroquímico con bacterias fototróficas púrpura creciendo sobre el electrodo. A la derecha, detalle del electrodo colonizado: la biomasa bacteriana utiliza electrones para fijar CO₂ y producir biomasa y compuestos de interés.
M J. García López, D. M. Puyol, A. Prado.

En términos sencillos, suministramos a las bacterias una corriente eléctrica controlada que les aporta los electrones necesarios para su metabolismo. La energía la obtienen de la luz y, gracias a ese apoyo eléctrico, pueden fijar dióxido de carbono (CO₂) como única fuente de carbono. Así no dependen de compuestos químicos costosos, como el hidrógeno, el hierro o el sulfuro, o de compuestos orgánicos solubles, como los ácidos grasos volátiles, que encarecen el proceso y requieren transporte y almacenamiento.

Así, el electrodo funciona como una “fuente de electrones limpia y regulable”, permitiendo dirigir el flujo de poder reductor –transferencia de electrones y protones desde moléculas orgánicas oxidadas (como glucosa) hacia coenzimas– a distintos destinos metabólicos: crecimiento celular, fijación de carbono o producción de compuestos antioxidantes.

Más que un experimento futurista, se trata de aprovechar la capacidad natural de ciertos microorganismos para intercambiar electrones fuera de la célula con su entorno.

Capturar de CO₂ y generar energía

Esta tecnología nos puede plantear una pregunta lógica: ¿es realmente un proceso sostenible? Para responder, hay que considerar que las bacterias, al igual que cualquier otro ser vivo, necesitan carbono para crecer. En lugar de utilizar compuestos orgánicos convencionales, como la mayoría de estos microorganismos, las PPB pueden emplear CO₂, algo en lo que se parecen, en cierto modo, a las plantas.

El CO₂ es uno de los principales gases responsables del efecto invernadero. Además, está presente en el biogás generado en procesos de digestión anaerobia. Aunque el biogás es una fuente renovable de energía, su contenido en CO₂ y otros gases reduce su poder calorífico e impide, en muchos casos, que cumpla los estándares necesarios para su inyección en red.

Integrar bacterias PPB en sistemas bioelectroquímicos permite abordar dos retos al mismo tiempo. Por un lado, la fijación biológica de carbono reduce la concentración de CO₂ en el biogás y contribuye a su purificación y mejora como biometano.

Por otro, ese mismo CO₂ es digerido y transformado en materia prima para generar biomasa alimentaria rica en antioxidantes.

Así, el sistema funciona como una plataforma integrada: mejora una fuente de energía renovable y, simultáneamente, produce ingredientes de alto valor añadido para la industria alimentaria. Es decir, permite que lo que antes era un gas residual de efecto invernadero pase a convertirse en recurso.

Esquema conceptual del proceso.
Esquema del proceso integrado: el CO₂ presente en el biogás se fija biológicamente mediante bacterias fototróficas púrpura en un sistema bioelectroquímico, transformándose en biomasa y antioxidantes como carotenoides y coenzima Q10.
M J. García López, D. M. Puyol, A. Prado.

¿Y por qué nos interesa producir antioxidantes?

Entre los compuestos que las bacterias PPB pueden sintetizar, destacan dos especialmente valiosos: los carotenoides y la coenzima Q10.

Los carotenoides son pigmentos naturales presentes en muchas frutas y verduras, responsables de colores amarillos, naranjas y rojos. Además de su función antioxidante, contribuyen a la protección celular frente al estrés oxidativo, participan en el buen funcionamiento del sistema inmunitario y algunos de ellos actúan como precursores de la vitamina A, esencial para la visión y la salud de la piel.

Por su parte, la coenzima Q10 es un compuesto clave en el metabolismo energético de las células y se utiliza ampliamente en los sectores cosmético y farmacéutico. Destaca por su papel en la producción de energía celular, su capacidad antioxidante y su contribución a la protección cardiovascular y al envejecimiento saludable.

La producción de estos antioxidantes mediante bacterias PPB abre la puerta a obtener ingredientes bioactivos de forma más controlada. Además, es potencialmente más sostenible que mediante métodos tradicionales –como la extracción a partir de plantas, la síntesis química o la fermentación convencional–, conectando biotecnología, salud y alimentación del futuro.

The Conversation

Daniel Melchor Puyol Santos recibe fondos de la Comisión Europea a través del proyecto Purple4Life, financiado en el marco del programa Horizon Europe por la Circular Bio-based Europe Joint Undertaking (CBE JU). El proyecto se desarrolla bajo el Grant Agreement nº 101212806 y tiene una duración de junio de 2025 a mayo de 2029.

Amanda Prado de Nicolás y María José García López no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

ref. Cómo convertir bacterias en fábricas naturales de antioxidantes – https://theconversation.com/como-convertir-bacterias-en-fabricas-naturales-de-antioxidantes-275300

3I/ATLAS: el visitante interestelar entre la ciencia y los bulos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos Vázquez Monzón, Profesor Ayudante Doctor, especializado en Astrofísica y Astrodinámica, Universidad Loyola Andalucía

El cometa interestelar 3I/ATLAS visto por el telescopio Hubble el 30 de noviembre de 2025. NASA, ESA, STScI, D. Jewitt (UCLA), M.-T. Hui (Shanghai Astronomical Observatory). Image Processing: J. DePasquale (STScI), CC BY

En verano de 2025, los telescopios del sistema ATLAS detectaron un objeto inusual atravesando el sistema solar. Su trayectoria no dejaba lugar a dudas: procedía del espacio interestelar. Bautizado como 3I/ATLAS (C/2025 N1), este cuerpo celeste se convirtió en el tercer visitante confirmado de fuera de nuestro vecindario cósmico, tras Oumuamua y 2I/Borisov. Pero, junto al interés científico, surgió también una oleada de rumores, exageraciones y teorías conspirativas.

Un cometa de otro sistema estelar

Lo que verdaderamente se sabe es bastante sólido: 3I/ATLAS es un cometa interestelar. Su trayectoria es hiperbólica, así que no está ligado gravitacionalmente al Sol; simplemente lo cruza y seguirá su viaje por el espacio. NASA indica además que no supone peligro para la Tierra y que su aproximación más cercana a nuestro planeta fue de unos 270 millones de kilómetros.

Asimismo, las observaciones realizadas desde distintos telescopios han permitido establecer varias características clave:

  • Presenta una coma brillante y cola, signos claros de actividad cometaria.
  • Está compuesto por hielo, polvo y compuestos orgánicos.
  • Al acercarse al Sol, libera gases como agua, dióxido de carbono o metanol.
  • Su tamaño se estima entre cientos de metros y algunos kilómetros.

Más allá de estos datos, el verdadero interés de 3I/ATLAS radica en su procedencia. Se trata de un objeto formado en otro sistema estelar y expulsado luego al espacio interestelar, probablemente como consecuencia de interacciones gravitatorias con planetas masivos.

Su composición química aporta pistas clave sobre ese origen: la abundancia de compuestos volátiles como el CO₂ y el CO sugiere que se formó en un entorno especialmente frío, compatible con regiones externas de discos protoplanetarios alrededor de estrellas de baja masa, como las enanas rojas. En estos entornos, las bajas temperaturas favorecen la formación y conservación de hielos ricos en carbono. Todo ello convierte a 3I/ATLAS en una oportunidad excepcional para estudiar materiales que no han estado sometidos a las condiciones físicas y químicas propias del sistema solar.

Una cápsula del tiempo cósmica

Los científicos consideran estos objetos como auténticas cápsulas del tiempo. A diferencia de los cometas locales, que han evolucionado bajo la influencia del Sol durante miles de millones de años, los interestelares pueden conservar información más “prístina”.

En el caso de 3I/ATLAS, los análisis espectroscópicos han detectado moléculas orgánicas como metanol, metano o cianuro. Estos compuestos son habituales en el espacio y están presentes en muchos cometas del sistema solar, aunque otros estudios sugieren una química distinta.

Cabe matizar que el hecho de que existan moléculas orgánicas no implica la presencia de vida. Más bien indica que los ingredientes químicos básicos necesarios para la vida son comunes en el universo.

Lo que no sabemos

A pesar de los avances, todavía hay muchas incógnitas:

  • Su sistema de origen exacto es desconocido.
  • Su tamaño y estructura interna tienen grandes incertidumbres.
  • Su historia (cómo fue expulsado de su sistema original) sigue siendo objeto de estudio.

Estas lagunas son normales en ciencia, pero en redes sociales suelen convertirse en terreno para especulación exagerada.

Trayectoria hiperbólica de 3I/ATLAS.
theskylive.com

El problema de la desinformación

Desde su descubrimiento, 3I/ATLAS ha sido objeto de múltiples teorías infundadas en redes sociales, desde que se trata de una nave extraterrestre disfrazada de cometa, hasta que muestra movimientos inteligentes o artificiales o que contiene vida alienígena.

Ninguna de estas afirmaciones tiene respaldo científico.

Por ejemplo, los supuestos “movimientos extraños” se explican por la emisión de chorros de gas, un fenómeno perfectamente conocido en cometas. Del mismo modo, las moléculas orgánicas detectadas son comunes en el medio interestelar y no indican actividad biológica.

¿Por qué se difunden estas ideas?

La desinformación en torno a 3I/ATLAS responde a varios factores. Por un lado, el concepto de “objeto interestelar” resulta fascinante, pero poco intuitivo para el público general. Por otro, las narrativas extraordinarias, como la posibilidad de una nave alienígena, tienen un enorme atractivo mediático.

A esto se suma la dinámica de las redes sociales, donde los contenidos más llamativos se difunden más rápido que los análisis rigurosos. En muchos casos, titulares sensacionalistas simplifican o distorsionan resultados científicos reales.

También influye un malentendido frecuente: la ciencia trabaja con incertidumbre. El hecho de que aún no se conozcan todos los detalles sobre 3I/ATLAS no significa que “todo sea posible”, sino que el conocimiento se construye de forma progresiva.

El astrofísico Avi Loeb, uno de los principales impulsores de interpretaciones controvertidas que han contribuido a la desinformación en torno al cometa interestelar 3I/ATLAS.
Christopher Michel., CC BY

La importancia del pensamiento crítico

El caso de 3I/ATLAS pone de manifiesto la necesidad de distinguir entre evidencia y especulación. En ciencia, las hipótesis deben contrastarse con datos observacionales. Y, cuanto más extraordinaria es una afirmación, mayor debe ser el nivel de prueba exigido.

Hasta la fecha, todas las observaciones coinciden en que 3I/ATLAS es un cometa natural, sin indicios de artificialidad ni de fenómenos inexplicables.

Eso sí, puede enseñarnos muchas cosas. Para empezar, el cometa podría ser extraordinariamente antiguo. Al haberse formado en otro sistema estelar y haber vagado durante millones (o miles de millones) de años por el espacio interestelar, es posible que parte de su material sea anterior al propio sistema solar e, incluso, comparable en antigüedad a la Vía Láctea. En este sentido, constituye un fragmento de historia galáctica que ha sobrevivido a la formación de planetas, a su expulsión gravitatoria y a largos viajes por el medio interestelar.

The Conversation

Carlos Vázquez Monzón ha recibido fondos de la Unión Europea-NextGenerationEU, y de la Xunta de Galicia bajo la beca ED 431B 2020/38

ref. 3I/ATLAS: el visitante interestelar entre la ciencia y los bulos – https://theconversation.com/3i-atlas-el-visitante-interestelar-entre-la-ciencia-y-los-bulos-279579

La decisión del COI y la discriminación a mujeres trans

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Martínez-Corcuera, Lecturer in Communication Studies. Researcher on hate speech: racism, sexism, LGTBIphobia… in the news media, sports, advertising…, Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya

kovop/Shutterstock

La decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de excluir a las mujeres trans del deporte olímpico vulnera derechos, espacios de inclusión y compromete el deporte como ámbito social orientado a la equidad, la diversidad y la cohesión social.

Las divisiones binarias son construcciones sociales e institucionales amparadas en normas, valores y decisiones políticas, pero el COI quiere definir qué cuerpos son legítimos en categorías femeninas.

La competición se ha organizado en categorías sexuales binarias asumiendo diferencias claras y universales entre hombres y mujeres. Sin embargo, la investigación científica expone realidades biológicas más complejas. El sexo no es una variable única y deben considerarse otras dimensiones (cromosomas, hormonas, anatomía, desarrollo…), que no siempre coinciden.

El COI, frente a esta complejidad, establece políticas deportivas simplistas. Las pruebas genéticas como criterio central de clasificación competitiva han sido cuestionadas por falta de rigor e implicaciones éticas.

El COI se justifica en la equidad, es decir, asume que las mujeres trans podrían tener ventajas derivadas de la pubertad masculina. Sin embargo, este debate también es discutido. De acuerdo con algunos estudios, características fisiológicas, como la masa muscular o la densidad ósea pueden persistir tras la terapia hormonal. Sin embargo, estos efectos varían con el tiempo, el entrenamiento y el contexto social.

Así, no existe un consenso científico y las evidencias son contradictorias. El propio COI (2021) establecía que no podía asumirse una ventaja automática basada en el sexo o la identidad de género. La ciencia no ha cambiado de opinión. El COI, sí.

¿Y las personas intersexuales?

La complejidad de las realidades biológicas incluye personas intersexuales, con diferencias del desarrollo sexual. Son variaciones biológicas naturales en características sexuales de tipo cromosómicas, gonadales u hormonales. Y no siempre se ajustan a las definiciones típicas de “masculino” o “femenino”.

Muchas personas intersexuales no son conscientes de su condición. En algunos casos, estas variaciones no presentan signos visibles y solo se identifican mediante pruebas médicas específicas. Por tanto, implementar controles genéticos obligatorios podría afectar a mujeres que son social, legal y personalmente reconocidas como mujeres.

Mujeres como Caster Semanya han sufrido regulaciones específicas durante décadas. Ha sido sometida a controles hormonales y ha enfrentado décadas de procesos legales. Su historia es ejemplo de la discriminación de políticas deportivas .

Las agresiones sufridas por las boxeadoras Imane Khelif o Lin Yu-ting en los Juegos Olímpicos de París 2024 mantienen vigente estas violencias. Curiosamente, las medidas de verificación de género impactan desproporcionadamente contra mujeres del Sur Global.

Impacto de la discriminación

El acceso al deporte está reconocido en marcos internacionales. UNESCO, por ejemplo, lo considera parte del derecho a la salud y al bienestar. Limitar este acceso no puede argumentarse en evidencias científicas incompletas o decisiones políticas discrecionales.

Más allá de la competición, el deporte es un espacio de socialización, identidad y pertenencia. La exclusión de mujeres en el deporte de élite envía un mensaje claro a la sociedad. Define quién puede participar y quién queda fuera.

¿Y las personas jóvenes? Para muchas mujeres trans, el deporte puede ser un espacio clave de integración, de reconocimiento y bienestar. La imposición de pruebas genéticas y la exclusión institucional refuerza el estigma. Además, fomenta el abandono deportivo y limita oportunidades de desarrollo personal y social.

Para el Canadian Centre for Ethics in Sport las políticas restrictivas pueden tener consecuencias negativas para la salud mental y el bienestar de las personas trans. Y recuerda que la participación deportiva es un derecho y no un privilegio condicionado.

Evolucionar más allá del binarismo

Múltiples investigaciones proponen modelos alternativos para combinar equidad e inclusión más allá de categorías binarias. Estas clasificaciones valoran el rendimiento, la capacidad aeróbica o la masa corporal. Otras plantean sistemas multidimensionales. En deportes de combate, como el boxeo, ya existen categorías por peso, edad o nivel. Incorporar nuevas variables no sería necesariamente una ruptura, sino una evolución del sistema.

La solución no es sencilla. Los modelos alternativos también presentan desafíos y pueden generar nuevas formas de exclusión. Pueden ser difíciles de implementar. Y pueden requerir recursos técnicos y organizativos significativos. Sin embargo, al ignorar estas posibilidades aceptamos el sistema actual como única opción. Y eso no es cierto.

Este artículo se ha realizado con la colaboración de Masoume Mohammadi, PhD en Sports Management (Mazandaran University, Irán), y Shahriar Nazari Radgiglou, PhD student en Medical Physiology (Çukurova University, Turquia).

The Conversation

Raúl Martínez-Corcuera no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La decisión del COI y la discriminación a mujeres trans – https://theconversation.com/la-decision-del-coi-y-la-discriminacion-a-mujeres-trans-279691

¿Es compatible la crianza positiva con una mala comunicación en pareja?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco José Rubio Hernández, Profesor de métodos de investigación y diagnóstico en educación, Universidad Autónoma de Madrid

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Una noche cualquiera, una madre atiende con paciencia y cariño a su hija de 7 años a quien acompaña para irse a la cama contándole un cuento. Su padre le da las buenas noches tras charlar con ella brevemente sobre las anécdotas del día y planes para el fin de semana en familia. Pasados unos minutos, en la cocina, el tono entre los dos progenitores cambia radicalmente. Uno recrimina al otro alguna tarea no realizada y la respuesta es claramente defensiva y hostil. Para ellos es una interacción habitual cuando la niña no está presente, no se trata de una discusión por un motivo importante.

Esta forma de comunicación negativa es habitual en muchos hogares españoles, según hemos podido observar en nuestro estudio reciente entre 310 padres y madres de la región de Murcia. En una cultura como la española, que suele valorar el papel de la familia como un espacio de afecto y comprensión, la convivencia diaria, el estrés y la falta de tiempo parecen moldear patrones comunicativos muy distintos.

Y lo más interesante es que simultáneamente los progenitores sí despliegan altos niveles de cariño, apoyo y comunicación positiva hacia los hijos. Esta paradoja –mucho afecto hacia los hijos, poca calma entre los adultos– es una de las claves de la dinámica familiar actual.

Cuando discutir se convierte en hábito

En España, distintos estudios han evaluado la comunicación en la pareja midiendo niveles de respeto, calidad del diálogo o habilidades de gestión de conflictos. Algunos de sus resultados apuntaron cuestiones de interés tales como:

  • El estilo comunicativo negativo obtuvo las puntuaciones más altas entre los participantes.

  • Muchos progenitores reconocieron que gritan cuando discuten, insultan en momentos de tensión y muestran poca paciencia.

  • También se identificó la tendencia a comunicar antes lo negativo que lo positivo respecto a la pareja.

Estas respuestas no representan casos aislados: constituyen el patrón más frecuente. En las parejas con más de 40 años juntas, el estilo negativo es aún más prevalente.

Este tipo de comunicación refleja tensiones acumuladas, dificultades para gestionar el estrés cotidiano y patrones de interacción que, con el tiempo, se normalizan. Aunque no implica conflictos graves, sí sugiere que la convivencia se sostiene a menudo en dinámicas cargadas de reactividad emocional. Es decir, en respuestas a menudo agresivas, inmediatas y poco medidas.

Hacia los hijos mostramos lo mejor de nosotros

Paradójicamente, cuando se analizan las prácticas de parentalidad positiva, los resultados son mucho más favorables. Los progenitores obtienen las puntuaciones más altas en dos dimensiones: afecto y reconocimiento, donde destacan acciones como demostrar cariño, celebrar logros o reforzar la autoestima; y actividades compartidas, como pasar tiempo en familia, apoyar actividades extraescolares o compartir comidas.

En estas áreas, las familias muestran un desempeño notablemente alto. Esto sugiere que, aunque la comunicación entre adultos tenga tensiones, los hijos reciben una experiencia emocional cálida y cuidada.

Las puntuaciones más bajas, en cambio, se concentran en control del estrés y comunicación, especialmente mantener la calma en momentos de conflicto. También en implicación familiar organizada, como la resolución conjunta de problemas o la planificación familiar.

Aquí se refleja la dificultad de sostener la calma en el día a día. La crianza requiere una energía emocional que a menudo compite con las exigencias laborales, económicas y personales, lo cual se traduce en respuestas impulsivas o tensas, sobre todo entre los adultos.




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Relación entre comunicación conyugal y crianza

En el estudio se examinó también la relación entre los estilos comunicativos y los principios de parentalidad positiva. Aunque las correlaciones fueron débiles, se identificaron asociaciones consistentes. Un estilo comunicativo negativo se vincula con peores puntuaciones en implicación familiar, actividades compartidas y control del estrés; mientras que un estilo comunicativo positivo se asocia con mejores niveles de afecto, reconocimiento y regulación emocional.

Esto significa que, aunque los hijos reciban afecto, la relación entre adultos tiene repercusiones en la experiencia global de la crianza: la falta de coordinación, la frustración o la comunicación tensa dificultan establecer normas con calma o responder de forma coherente a los comportamientos de los menores.

Proteger el bienestar psicológico de los hijos

Las preguntas abiertas del estudio permitieron conocer las inquietudes principales de los progenitores respecto de sus hijos. Las más mencionadas fueron proteger o fortalecer su autoestima, respeto y confianza; educarlos en valores como responsabilidad, empatía o esfuerzo; ayudarlos a la gestión emocional, incluida la frustración y autocontrol; acompañarlos y tener buena comunicación con ellos y protegerlos de influencias negativas como amistades, pantallas o riesgos sociales.

Estas preocupaciones reflejan que las familias están muy orientadas a proteger el bienestar psicológico de sus hijos, incluso más que a cuestiones académicas o disciplinarias. El clima emocional se percibe como el eje central del desarrollo infantil.

Por ejemplo, ante conductas inadecuadas de los hijos, los progenitores mayoritariamente optan por hablar, explicar, razonar y buscar soluciones conjuntas. De forma menos frecuente, recurren a estrategias más verticales como gritar, castigar o reprender. La convivencia de ambos estilos muestra una transición: las familias intentan educar desde el diálogo, pero el estrés cotidiano a veces activa respuestas más reactivas.

Comunicarse mejor: bueno para todos

El estudio ofrece una conclusión clara: somos muy afectuosos con nuestros hijos, pero nos cuesta mucho comunicarnos con calma entre adultos.
La comunicación negativa no implica falta de amor, sino falta de herramientas para gestionar el estrés, el cansancio y la vida cotidiana. Fortalecer la comunicación en la pareja –con formación, conciencia emocional y espacios de diálogo– puede ser clave para mejorar el bienestar familiar en su conjunto.

Por otro lado, estudios recientes confirman que la exposición de los menores a formas hostiles de conflicto entre sus madres y padres afecta a cómo ellos a su vez reconocen y procesan las emociones. Los conflictos persistentes se asocian con actitudes más retadoras o agresivas por parte de los niños y adolescentes.

La violencia intrafamiliar también es un factor de riesgo de acoso escolar (tanto para agresores como para víctimas), y sentimientos de soledad y timidez en la adolescencia.

Cuidar el entorno familiar y manejarlo desde una comunicación asertiva, comprensiva y amable entre los progenitores es muy importante. Del mismo modo, aplicar esta forma de comunicación con los hijos e hijas también resulta fundamental, pues ambas prácticas contribuyen a un mejor desarrollo y a una mejor salud mental.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Es compatible la crianza positiva con una mala comunicación en pareja? – https://theconversation.com/es-compatible-la-crianza-positiva-con-una-mala-comunicacion-en-pareja-277750