Vitoria, 3 de marzo de 1976: la matanza que aceleró la Transición

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Gaizka Fernández Soldevilla, Responsable del Área de Archivo, Investigación y Documentación, Centro Memorial para las Víctimas del Terrorismo

Carlos Arias anuncia la muerte de Franco en Televisión Española.
Archivo General de la Administración, CC BY

El 22 de noviembre de 1975, dos días después del fallecimiento del dictador Francisco Franco, Juan Carlos I fue proclamado Rey de España. Confirmó al entonces presidente Carlos Arias Navarro, pero le impuso como ministros a algunos de los políticos franquistas en principio más favorables a la apertura, como Manuel Fraga, al frente de Gobernación.

Pese a tal impulso, el Gobierno Arias fue un fiasco. El presidente temía que las reformas pusieran en peligro la esencia del régimen, por lo que su política resultó vacilante y contradictoria. No solo no se legalizaron partidos y sindicatos, sino que ni siquiera se aprobaron los derechos de reunión, manifestación y huelga. No es de extrañar que Arias suscitara el rechazo tanto de los antifranquistas y de los franquistas liberales como del sector más reaccionario. Este era conocido como “el búnker” y tenía un carácter minoritario, pero con presencia en las Fuerzas de Orden Público (FOP).

Por otro lado, la coyuntura socioeconómica resultaba adversa. La crisis del petróleo (1973) había producido carestía de vida, pérdida de poder adquisitivo, inestabilidad laboral, despidos y progresiva dureza de la patronal a la hora de la negociación de los convenios colectivos. De ahí que el clandestino movimiento obrero, con la impronta del Partido Comunista de España (PCE) y la extrema izquierda, protagonizase un ciclo de protestas de enorme incidencia.

Ese fue el contexto en el que hay que enmarcar los sucesos de Vitoria. Debido a un enconado conflicto laboral, las plantillas de varias empresas de la ciudad mantenían un paro desde comienzos de 1976. Tales movilizaciones no estaban impulsadas por los sindicatos, sino por asambleas de trabajadores.

Manifestación en Vitoria, 3 de marzo de 1976.
Fundación Juan Muñiz Zapico (CC OO), CC BY

Represión y muerte a las puertas de la parroquia

El 3 de marzo, por tercera vez consecutiva, llamaron al conjunto de la población a una huelga general en solidaridad con su lucha. Por la mañana se registraron piquetes, barricadas, pedradas contra los agentes y cargas policiales. Por la tarde se celebró una asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís, situada en el barrio de Zaramaga. El Gobierno Civil ordenó el desalojo, pero no fue obedecido por las mil personas que se habían reunido allí.

El Correo Español, 4 de marzo de 1976.
Hemeroteca El Correo, CC BY

Como Fraga estaba en Alemania, el Gobierno trasladó la responsabilidad a los mandos policiales. Optaron por la mano dura. Incumpliendo el Concordato con la Santa Sede, que protegía el ámbito eclesiástico, la Policía Armada lanzó gases lacrimógenos dentro del templo, por lo que los asistentes a la asamblea se vieron obligados a salir. Los agentes no solo usaron porras y pelotas de goma contra ellos, sino también armas de fuego.

Todavía hay incógnitas por resolver. En palabras del historiador Carlos Carnicero, se trató de “una actuación criminal claramente, pero si hubo una orden directa de actuar así porque era aquello de especial gravedad o fue una decisión de los cuerpos policiales que estaban allí y fue una negligencia, eso es algo que por la documentación no hemos podido saber”.

En total, la Policía Armada mató a cinco trabajadores: Pedro María Martínez, Francisco Aznar, Romualdo Barroso, José Castillo y Bienvenido Pereda. A la lista habría que sumar cerca de un centenar de heridos, incluyendo algunos agentes. Por añadidura, el día 6 un manifestante que protestaba por aquella masacre en Tarragona, Juan Gabriel Rodrigo, falleció al caerse de una azotea cuando huía de la Policía.

El Correo Español, 6 de marzo de 1976.
Hemeroteca El Correo, CC BY

Huelga general en memoria de las víctimas

Siguiendo la consigna “Vitoria, hermanos, no os olvidamos”, se convocó una huelga general para el 8 de marzo. La oposición calculó que habían parado 500 000 trabajadores vascos y navarros. Aunque las fuentes oficiales rebajaban la cifra, reconocieron que tan solo en Guipúzcoa habían hecho huelga 105 000 empleados.

En aquella jornada se sucedieron los enfrentamientos entre los manifestantes y las Fuerzas de Orden Público, que se saldaron con una nueva víctima mortal: un guardia civil mató de un tiro al joven Vicente Antón Ferrero en Basauri. Al día siguiente unas 50 000 personas se concentraron en aquella localidad.

Ningún funcionario fue condenado por el brutal operativo de Vitoria. Tampoco dimitieron sus responsables políticos. Fraga, quien había acuñado el lema “la calle es mía”, se escudó en su ausencia. Al ser incapaz de modernizar las FOP, su imagen reformista y su gestión como ministro fueron muy cuestionadas.

La tragedia que aceleró la transición

La tragedia de Vitoria tuvo dos consecuencias políticas. Por una parte, empujó a la oposición moderada a fusionar los dos organismos en los que se encontraba dividida. Así se creó la Coordinación Democrática, más conocida como “Platajunta”.

Por otra, aumentó las tensiones entre Juan Carlos I y Arias, que a la postre provocaron su dimisión en julio de 1976. El Rey encargó la formación de un nuevo Gobierno a Adolfo Suárez, el hasta entonces ministro secretario general del Movimiento. A pesar de la lógica desconfianza inicial de la oposición, el nuevo presidente sumó voluntades y lideró la Transición democrática.

Enfrentamiento de manifestantes con la policía en el funeral por los cinco obreros asesinados el año anterior, marzo de 1977.
Germán Gallego Picó, CC BY

ETA vampirizó el 3 de marzo

¿Se ha recordado el 3 de marzo de 1976? Sí, pero con dos escollos. Por un lado, el olvido institucional. Durante décadas ni se amparó a las víctimas ni hubo homenajes oficiales. Por otro, la utilización política. Las reivindicaciones del movimiento obrero alavés, en gran medida nutrido por inmigrantes de la España rural, eran laborales, no abertzales. Ni ETA ni su entorno habían tenido incidencia.

No obstante, no tardaron en instrumentalizar los sucesos. El 6 de septiembre de 1980, ETA político-militar asesinó al capitán de la Policía Nacional Basilio Altuna con el pretexto de haber participado en el operativo. Posteriormente, usando la expresión del profesor Jesús Casquete, la izquierda abertzale ha vampirizado la memoria del 3 de marzo.

A pesar de todo, el trabajo del Instituto de Historia Social Valentín de Foronda de la Universidad del País Vasco, con historiadores profesionales como José Antonio Pérez, Antonio Rivera y Carlos Carnicero, ha servido para localizar las fuentes disponibles, analizarlas, contrastarlas y ofrecer un relato histórico documentado, sólido y riguroso.

En los últimos años, el compromiso de las instituciones ha permitido que las víctimas fuesen reparadas y homenajeadas de manera oficial. En 2024, el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, el Obispado de Vitoria y las asociaciones Martxoak 3 y Memoria Gara crearon la Fundación Memorial 3 de Marzo. Al año siguiente la iglesia de San Francisco de Asís fue declarada Lugar de Memoria Democrática por el Gobierno de España. En el futuro albergará un museo para recordar los sucesos de Vitoria.

Mural de las víctimas en la iglesia de San Francisco de Asís (Vitoria)
Wikipedia, CC BY

The Conversation

Gaizka Fernández Soldevilla no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Vitoria, 3 de marzo de 1976: la matanza que aceleró la Transición – https://theconversation.com/vitoria-3-de-marzo-de-1976-la-matanza-que-acelero-la-transicion-272637

Cuando la comida se convierte en un problema: trastornos de la conducta alimentaria en la adolescencia

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Laura Viqueira Gutiérrez, Directora Máster Formación Profesorado Secundaria, Universidad Internacional de Valencia

New Africa/Shutterstock

La adolescencia es una etapa de profundas transformaciones físicas, psicológicas y sociales. En este contexto, los trastornos de la conducta alimentaria se han convertido en una preocupación creciente de salud pública, afectando a un porcentaje relevante de jóvenes en todo el mundo: a entre aproximadamente el 5,5 % y el 17,9 % de las mujeres y a entre el 0,6 % y el 2,4 % de los hombres jóvenes han experimentado un trastorno de la conducta alimentaria a lo largo de la vida.

Lejos de reducirse a una simple preocupación estética o a “modas”, se trata de trastornos mentales con causas variadas y complejas, que implican una alteración persistente en los hábitos alimentarios y en la percepción del propio cuerpo.

Trastornos más frecuentes en la adolescencia

Entre los más habituales en la etapa adolescente están la anorexia nerviosa, caracterizada por una restricción extrema de la ingesta y un miedo intenso a ganar peso; la bulimia nerviosa, con episodios de atracones seguidos de conductas purgativas, como vómitos autoinducidos o ejercicio excesivo; y el trastorno por atracón, marcado por ingestas compulsivas sin conductas compensatorias posteriores.

Estas condiciones pueden aparecer desde los primeros años de la adolescencia y se observan tanto en chicas como en chicos, aunque muchas veces queden infradiagnosticados en estos últimos.

Señales de alarma

Identificar estos trastornos en sus etapas iniciales es crucial para una intervención temprana. Algunas señales incluyen:

• Cambios en los hábitos alimentarios o evitar comidas en grupo.

• Preocupación excesiva por el peso o las calorías.

• Fluctuaciones importantes de peso.

• Aislamiento social y descenso del rendimiento escolar.

• Comportamientos extremos, como ejercicio compulsivo o purgas.

La evidencia muestra que cuanto antes se detecten estas señales, mejor es el pronóstico y menor el riesgo de complicaciones a largo plazo.

Factores de riesgo

El desarrollo de un trastorno de conducta alimentaria no responde a una única causa, sino a la interacción entre factores biológicos, psicológicos y sociales. La presión por cumplir idealizados estándares corporales (amplificada por las redes sociales) favorece la insatisfacción corporal entre adolescentes.

Además, características como el perfeccionismo, baja autoestima o experiencias de acoso escolar pueden incrementar la vulnerabilidad, así como cambios familiares o situaciones estresantes. Aunque tradicionalmente se han visto más en mujeres adolescentes, la diversidad de perfiles ha aumentado y hoy también se identifican casos en jóvenes varones y de distintas realidades sociales.




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Consecuencias psicológicas, físicas y académicas

Las repercusiones de estos trastornos van más allá de la alimentación. A nivel físico, pueden provocar malnutrición, alteraciones hormonales, problemas cardiovasculares y hasta poner en riesgo la vida. A nivel psicológico, se asocian con ansiedad, depresión, pensamientos obsesivos y baja autoestima.

El impacto académico también es considerable: dificultades de concentración, mayor absentismo y rendimiento escolar deteriorado son comunes, lo que afecta el desarrollo educativo y las oportunidades futuras.

El papel de la familia y la escuela

Adultos de referencia en la familia y la escuela son quienes pueden observar los primeros signos de alerta de un trastorno alimentario; además tanto el hogar como el centro educativo son espacios clave para intervenir de manera preventiva y de apoyo. Relaciones familiares complicadas o disfuncionales (como poca cohesión, falta de comunicación abierta o niveles altos de conflicto) se asocian con un mayor riesgo de desarrollar y mantener conductas alimentarias problemáticas.

Esto no significa que la familia sea la causa, sino que la calidad del ambiente relacional influye en la forma en que un adolescente percibe su cuerpo, regula sus emociones y afronta el estrés. Espacios familiares donde se fomente el diálogo, se promueva la empatía y se reduzca la presión por la apariencia corporal pueden actuar como factores de protección importantes.




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Del mismo modo, la escuela tiene un papel crucial en identificar cambios de comportamiento, ofrecer apoyo emocional y promover programas educativos que integren salud mental, educación sobre alimentación saludable y aceptación del cuerpo.

La colaboración institucional entre docentes, orientadores escolares y equipos sanitarios facilita una detección temprana y un acompañamiento más eficaz. Por ejemplo, programas que fomentan la autoestima y la resiliencia han demostrado reducir factores de riesgo asociados a los trastornos de conducta alimentaria, especialmente cuando se implementan como parte de la educación regular.

Romper mitos para facilitar la ayuda

A pesar de la evidencia científica acumulada, estos trastornos de conducta aún están rodeados de mitos que dificultan la percepción real del problema. Un error común es pensar que se trata de una “fase”, de una elección o de una preocupación superficial por el peso. Nada más lejos de la realidad: son trastornos de salud mental complejos con raíces biológicas, psicológicas y sociales que requieren un abordaje profesional y multidisciplinar.

Además, existen otros mitos ampliamente extendidos, como la creencia de que los TCA solo afectan a mujeres adolescentes, cuando también se presentan en varones y en otras etapas de la vida; o que solo son graves cuando hay un peso corporal muy bajo, lo que invisibiliza cuadros clínicamente severos en personas con normopeso o sobrepeso. Asimismo, atribuir el trastorno a la responsabilidad individual o familiar refuerza el estigma y puede retrasar la búsqueda de ayuda.

Romper estos mitos es fundamental para fomentar una cultura de comprensión y apoyo que facilite la detección precoz y el acceso al tratamiento. Normalizar conversaciones sobre salud mental y alimentación —por ejemplo, en los medios de comunicación, en el ámbito educativo y en las familias— puede disminuir la vergüenza y la culpa que sienten muchos adolescentes antes de buscar ayuda profesional.

¿Cómo y cuándo se recuperan?

La recuperación de los trastornos de la conducta alimentaria es posible, aunque suele requerir un enfoque multidisciplinar y sostenido en el tiempo. Los tratamientos combinan atención médica para supervisar la salud física; apoyo psicológico para abordar los patrones de pensamiento y las emociones relacionadas con la alimentación; educación nutricional para establecer hábitos saludables; y trabajo con el entorno social, incluyendo familia, amigos y escuela, para garantizar un acompañamiento constante.

Además, la integración de programas de prevención y sensibilización en los centros educativos y la promoción de redes de apoyo comunitarias pueden fortalecer la resiliencia de los adolescentes y reducir el riesgo de recaídas.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Cuando la comida se convierte en un problema: trastornos de la conducta alimentaria en la adolescencia – https://theconversation.com/cuando-la-comida-se-convierte-en-un-problema-trastornos-de-la-conducta-alimentaria-en-la-adolescencia-272655

La guerra por Warner y el futuro del entretenimiento: quién decidirá qué vemos y por qué debería importarnos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jose Antonio Cortés Quesada, Profesor Contratado Doctor por ANECA. Coordinador Académico del Grado en Marketing., UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Estudios de Warner Bros. en Burbank, CA. Robert V Schwemmer/Shutterstock

La posible compra de Warner Bros. Discovery (que nació en 1923 como estudio de cine y ahora es un gigante audiovisual propietario, entre otros, de la plataforma digital HBO Max) se ha convertido en uno de los mayores pulsos corporativos de la historia del entretenimiento audiovisual. Lo que parecía una integración entre Netflix y el histórico estudio cinematográfico ha derivado en una nueva fase de negociación encabezada por Paramount Skydance.

Más allá de cómo finalice el acuerdo, la operación muestra algo más profundo: el sector audiovisual ha entrado en una etapa de consolidación industrial. Los estudios tradicionales, plataformas digitales y empresas tecnológicas compiten por controlar el contenido, la distribución y los datos de los espectadores.

Una batalla corporativa con múltiples frentes

El 5 de diciembre de 2025 Netflix anunció que compraba Warner por casi 83.ooo millones de dólares. La operación fue interpretada como un movimiento capaz de redefinir Hollywood, al concentrar gran parte de la producción cinematográfica bajo una sola empresa, y generó inquietud entre reguladores y parte de la industria creativa estadounidense.

La situación cambió apenas cuatro días después, cuando Paramount lanzó una ofensiva corporativa para la compra de Warner aunque todo quedó en stand-by, a la espera de la junta de accionistas de Warner Bros. Discovery, que se celebraría el próximo 20 de marzo. Finalmente, la última semana de febrero Paramount mejoró su oferta, aumentando la presión financiera y legal sobre el acuerdo inicial, y Netflix optó por retirarse de la operación. El gigante del streaming afirmó que, en lugar de invertir en esta compra, dedicaría casi 20.000 millones de dólares en producir contenido para su propia plataforma.

El foco se desplaza ahora hacia los accionistas de Warner y hacia los organismos reguladores estadounidenses, que deberán evaluar si una integración de este tamaño altera el equilibrio competitivo del sector audiovisual.

De momento, tanto las acciones de Paramount como las de Netflix, se disparan en bolsa.

Mucho más que estudios de cine

Warner no es únicamente un estudio fundado hace más de un siglo. Su valor estratégico reside en combinar producción cinematográfica, franquicias globales, como Harry Potter, Juego de Tronos, The Last of Us, y muchas más, y una plataforma digital consolidada como HBO Max.

Además, Paramount, alineado con el entorno del mismo Donald Trump, se quedaría con el canal informativo CNN (https://cadenaser.com/nacional/2026/02/27/paramount-se-queda-con-mucho-mas-que-warner-asi-sera-el-nuevo-imperio-mediatico-de-sintonia-trumpista-cadena-ser/).

Así, en la economía del streaming, poseer contenido ya no es suficiente; lo decisivo es controlar todo el ciclo de consumo.

Las plataformas actuales funcionan como ecosistemas de datos. Cada reproducción, pausa o abandono alimenta sistemas algorítmicos basados en IA capaces de anticipar preferencias y maximizar el tiempo de visionado. Ese tiempo se traduce directamente en fidelización… y cada vez más, en ingresos publicitarios.

Por ello, independientemente del comprador final, Warner representa un activo clave para cualquier compañía que aspire a liderar modelos híbridos basados en suscripción y publicidad.

El segundo pilar del streaming: la publicidad

Durante años, el streaming se presentó como la alternativa sin interrupciones (publicidad) frente a la televisión tradicional. Sin embargo, el modelo ha evolucionado rápidamente. Hoy, prácticamente todas las grandes plataformas, incluidas Netflix, Disney+ o Prime Video, incorporan planes con anuncios (https://doi.org/10.5209/esmp.104856).

El crecimiento de suscriptores se ha ralentizado y la publicidad permite ampliar ingresos sin aumentar excesivamente los precios.

Este cambio introduce una transformación en la experiencia cultural. Las decisiones sobre qué contenidos se producen, promocionan o destacan dejan de depender de criterios creativos y pasan a ser estrategias de retención algorítmica. Series, películas u otros formatos comienzan a diseñarse pensando en mantener la atención del espectador el mayor tiempo posible.

Como señalaba recientemente el actor y productor Matt Damon (https://www.fotogramas.es/noticias-cine/a70048045/matt-damon-actor-netflix-trama-peliculas-repeticiones-dialogos-telefono-movil/), las plataformas prefieren impactos narrativos tempranos capaces de evitar que el espectador abandone el contenido en los primeros minutos. De esta manera, la narrativa audiovisual empieza a adaptarse a métricas más propias del entorno digital que del cine tradicional.

¿Qué ocurrirá con las salas de cine?

Otro de los grandes interrogantes afecta a la exhibición cinematográfica. Históricamente, las producciones de Warner seguían un modelo clásico, estreno en salas y posterior llegada a plataformas.
Las negociaciones recientes han puesto sobre la mesa modelos híbridos con ventanas de exclusividad cada vez más cortas, en torno a 45 días (https://es.hollywoodreporter.com/netflix-mantendria-los-estrenos-de-warner-en-cines-durante-45-dias/), que permiten combinar ingresos en taquilla con explotación rápida en streaming. Sea cual sea el resultado final de la operación, esta tendencia parece irreversible.
Quien controle Warner decidirá cómo se producen, distribuyen y monetizan las grandes producciones audiovisuales de los próximos años, aumentando la presión sobre salas independientes y productoras externas.

El cambio real: concentración y cultura algorítmica

La retirada de Netflix de la operación no supone el final de la historia, sino la confirmación de una tendencia más amplia. El entretenimiento audiovisual está entrando en una fase en la que contenido, distribución, datos y publicidad tienden a integrarse bajo grandes empresas globales.
La batalla corporativa por Warner Bros. Discovery ha mostrado que el futuro del sector ya no depende solo de quién produce las historias, sino de quién controla los sistemas que las recomiendan, las financian y las monetizan.
Este tipo de fusiones obliga a preguntarnos como consumidores no solo qué servicios pagamos, sino qué tipo de relación queremos mantener con el entretenimiento audiovisual: ¿una centrada en experiencias culturales comunitarias y cinematográficas o dominada por consumo inmediato, métricas algorítmicas y publicidad personalizada?
Ese es, en última instancia, el verdadero desafío para quienes, al final del día, solo buscan disfrutar de una buena historia.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. La guerra por Warner y el futuro del entretenimiento: quién decidirá qué vemos y por qué debería importarnos – https://theconversation.com/la-guerra-por-warner-y-el-futuro-del-entretenimiento-quien-decidira-que-vemos-y-por-que-deberia-importarnos-272109

¿Por qué estudiamos mutantes en biología?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Monica Folgueira Otero, Profesora Contratada Doctora- Área Biología Celular, Universidade da Coruña

La langosta azul es un ejemplo de mutante. Steven G. Johnson / Wikimedia Commons., CC BY

En biología, usamos mutantes para entender cómo funcionan las células y qué pasa cuando algo falla. Pero nuestros mutantes se parecen poco a los X-Men, que tienen capacidades extraordinarias. En esta saga de Marvel, Lobezno tiene una capacidad asombrosa de curarse heridas y Cíclope puede disparar descargas de energía por los ojos.

En cambio, los peces cebra cíclopes tienen un solo ojo, el cerebro deformado y no vivirán mucho. No tienen superpoderes, pero nos permiten entender aspectos cruciales del desarrollo embrionario, incluido el de humanos. ¿Quién es el verdadero superhéroe?

Figura de cera del actor Hugh Jackman como Lobezno, en el Museo Madame Tussaud, Sydney, Australia.
Eva Rinaldi / Wikimedia Commons., CC BY

Como una radio estropeada

Hay un símil utilizado en biología para explicar por qué es tan útil estudiar mutantes. Lo compara con abrir una radio sin saber para qué sirven sus componentes. Si sacamos una pieza y el sonido cambia, podremos quizá inferir para qué sirve ese componente. De manera análoga, al observar qué falla cuando un gen muta, se puede deducir su función biológica.

Un pez cebra cíclope con los ojos fusionados (derecha) frente a un ejemplar normal (izquierda).
Universidade da Coruña.

Hay quien ha criticado este símil, diciendo que acabaríamos con un diagrama lleno de flechas que pocos entenderían y que no explicaría cómo funciona la radio realmente. Admito que, a veces, los biólogos deberíamos aprender de los ingenieros y adoptar una visión más pragmática, pero esa es otra historia…Podemos quedarnos con la primera versión del símil, la de la curiosidad por saber qué hace cada pieza de la radio.

Del hallazgo fortuito al diseño preciso

El biólogo Thomas Hunt Morgan, en 1891.
The University Press of Kentuky.

Los primeros mutantes que se usaban en biología aparecían de forma espontánea. Uno de los primeros científicos que trabajó con ellos fue Thomas Hunt Morgan (1866-1945). Su laboratorio en la Universidad de Columbia (Estados Unidos), llamado el cuarto de las moscas, estaba bastante desordenado y apestaba a plátano fermentado. Trabajaba con las moscas de la fruta, esas a las que a veces llamamos erróneamente “mosquitos” y que tienen afán suicida por nuestra copa de vino tinto.

Durante años, Morgan y sus discípulos intentaron introducir mutaciones en las moscas, sin éxito. Cuando estaban al borde de abandonar estos experimentos, apareció de forma fortuita un macho mutante con los ojos blancos en lugar de rojos. Se dice que Morgan estaba tan entusiasmado que se llevó al insecto a casa para cuidarla, pero no sabemos si esto es verdad.

Gracias a este macho, Morgan y su equipo demostraron que los genes están en los cromosomas y explicaron las bases de la herencia genética ligada al sexo. Un avance clave para entender muchas enfermedades hereditarias.

Ahora los científicos ya no tienen que esperar a que aparezca algún mutante por azar, los pueden generar en el laboratorio. Para ello se usan compuestos que inducen cambios en el ADN y, después, se seleccionan los que muestran características interesantes. Una vez seleccionado el rasgo, los científicos tendrán que localizar la alteración en el ADN responsable.

También se pueden hacer mutantes a la carta mediante edición genética por CRISPR, de forma que desde el principio se sabe qué gen está modificado.

El curioso nombre de los genes

Para poder referirnos a algo, le tenemos que dar nombre. Y si un científico es el primero en ver algo, tiene el honor de bautizarlo, sea una especie, un mutante o un gen. Sobre esto, hay muchas anécdotas divertidas. Y es que los científicos también somos humanos y, a veces, con sentido del humor. Vayamos a mutantes y genes, que es lo que nos ocupa.

Pez cebra con una mutación que afecta a los ribosomas, utilizado para investigar trastornos relevantes para la salud humana.
Mónica Folgueira.

Resulta que hay un gen fundamental para nuestro desarrollo embrionario que se llama igual que el erizo de los videojuegos de Sega, Erizo Sonic. Recibió este nombre porque los embriones de la mosca de la fruta con este gen mutado se parecen a un erizo, pues están cubiertos de pelos puntiagudos.

A la compañía Sega no parece importarle tener este alter ego de su personaje. No fue así con la compañía Pokémon, que amenazó con demandar a un centro de investigación en cáncer porque uno de sus grupos llamó Pokémon a un gen. Los titulares no se hicieron esperar: “Se revela el papel de Pokémon en el cáncer”. Ante la amenaza de demanda, los científicos cambiaron el nombre del gen a Zbtb7, lo cual es mucho más aburrido. Algo parecido también pasó con un gen inicialmente bautizado Velcro, que tampoco gustó a la compañía con el mismo nombre.

Divertirse mientras se aprende

Hay más mutantes y genes con nombres curiosos. Algún ejemplo más: Groucho (por el exceso de vello facial), Cita barata (por ser muy sensible al alcohol), Aún no estoy muerto (por ser más longevo) o Desaliñado (por sus pelos desordenados). Esto no solo denota humor entre científicos, sino que hace a los mutantes más memorables.

Un gen mutante hallado en la mosca Drosophila recibió el nombre de Groucho, en honor al comediante.
ABC Photo / Wikimedia Commons., CC BY

Pero nombres como estos pueden transmitir una idea poco rigurosa de la ciencia y los científicos. Y puede surgir un problema si el gen acaba teniendo un papel importante en alguna enfermedad humana. Lo que es gracioso en un laboratorio de moscas o gusanos puede ser ofensivo y plantear problemas éticos cuando atañe a humanos.

¿Se imaginan a un médico informando de un cáncer causado por un gen llamado Desaliñado? Podría ocurrir. Por suerte, la mayoría de los diagnósticos clínicos no son tan detallados y no mencionan genes. Además, como los nombres suelen venir del inglés, al menos, hablaríamos de dishevelled, que suena menos incómodo.

Así que la próxima vez que vean una mosca sobrevolando su copa de vino, no la miren con desprecio. Podría ser una “cita barata” o estar un poco “desaliñada” y esconder en su ADN la respuesta a muchas preguntas biológicas.

The Conversation

Mónica Folgueira Otero recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

ref. ¿Por qué estudiamos mutantes en biología? – https://theconversation.com/por-que-estudiamos-mutantes-en-biologia-275327

El futuro de la aceituna está asegurado: ya hay semillas de olivo en la ‘bóveda del fin del mundo’ del Ártico

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pablo Morello Parra, Responsable del Banco de Germoplasma Mundial de Olivo de la Universidad de Córdoba, Universidad de Córdoba

Borkowska Trippin/Shutterstock

En pleno círculo polar ártico, aprovechando el permafrost natural del Polo norte, la Bóveda Global de Semillas de Svalbard ofrece almacenamiento seguro y prolongado de duplicados de semillas procedentes de bancos de germoplasma de todo el mundo. La instalación, conocida como “bóveda del fin del mundo”, está diseñada para funcionar incluso ante fallos eléctricos e incluye sistemas de refrigeración adicionales que mantienen las semillas a −18 °C, temperatura óptima para su conservación a largo plazo. Pues bien, desde este invierno también alberga semillas de olivo.

En un contexto de crecientes amenazas ambientales, el depósito refuerza la salvaguardia a largo plazo de la diversidad genética del olivo, asegurando su preservación para las generaciones futuras en caso de catástrofes naturales, conflictos o crisis globales.

La iniciativa surgió en el marco del proyecto europeo H2020 GEN4OLIVE, centrado en la conservación, caracterización y valorización de los recursos genéticos del olivo. Las semillas proceden de 50 variedades de esta especie arbórea, las más importantes y más difundidas a nivel mundial, recolectadas de árboles en polinización libre de la colección del Banco de Germoplasma Mundial de la Universidad de Córdoba (BGMO-UCO). Esta colección cuenta con 700 variedades de olivo distintas, algunas de ellas procedentes de poblaciones silvestres.

El Centro de Recursos Fitogenéticos (CRF) del INIA-CSIC conservará la copia de seguridad de las semillas, enviando un duplicado de estas a la Bóveda de Semillas de Svalbard.

Las amenazas del olivo

El olivo afronta importantes desafíos, entre ellos el cambio climático y la pérdida acelerada de diversidad genética, además de las plagas y enfermedades asociadas a los nuevos sistemas de producción, cada vez menos diversificados. Por este motivo, es necesario salvaguardar el patrimonio genético existente en los olivos silvestres y en las variedades tradicionales cultivadas.

Los Bancos de Germoplasma de Olivo conservan y estudian esta diversidad genética, conservando en colecciones de campo árboles de las distintas variedades existentes, ya que las variedades de olivo se multiplican por reproducción vegetativa, no por semilla. Por eso para el depósito en Svalbard se planteó un enfoque diferente: conservar la variabilidad genética existente en el olivo cultivado en forma de semillas y algunas poblaciones silvestres españolas.

Este depósito representa un hito histórico, ya que es la primera vez que se depositan semillas de olivo en esta infraestructura.

Controles periódicos cada diez años

El proceso técnico para realizar el depósito ha requerido varias etapas y se ha realizado conforme a los requerimientos específicos para el envío de semillas del NordGen. En primer lugar, la Universidad de Córdoba (UCO) seleccionó las 50 variedades de olivo más propagadas y difundidas a nivel mundial del BGMO-UCO. Para el olivo silvestre, la Universidad de Granada prospectó 4 poblaciones de acebuche de distintas zonas de la península ibérica y las islas Canarias.




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De cada muestra recogieron más de 1 500 aceitunas que fueron procesadas en laboratorio, eliminando su pulpa, limpiando los restos orgánicos y secando los endocarpos (huesos), la envoltura natural que protege a las semillas. Las muestras fueron clasificadas y etiquetadas y se enviaron al CRF, donde se realizaron ensayos de germinación para evaluar su viabilidad y donde se establecerán controles periódicos cada diez años.

De todas estas semillas, una parte se conserva en recipientes herméticos a −18 °C, mientras que otras se introducen en sobres especiales con información detallada sobre su origen, códigos y lugares de recolección, datos que también se incorporan a las bases de datos de NordGen.

Finalmente, las semillas fueron transportadas desde los laboratorios españoles hasta Longyearbyen (ciudad cercana a la Bóveda Global de Svalbard) mediante transporte terrestre y aéreo. Las semillas permanecerán almacenadas a largo plazo en las cámaras subterráneas de la Bóveda.

El significado de esta iniciativa trasciende el ámbito científico. Además de brindar un ejemplo de cooperación internacional entre universidades, centros de investigación y organismos internacionales, para el sector oleícola y la sociedad en general, garantiza la conservación de un cultivo emblemático de la cuenca mediterránea y refuerza, así, la seguridad alimentaria global.

The Conversation

Pablo Morello Parra forma parte del proyecto europeo H2020 GEN4OLIVE, centrado en la conservación, caracterización y valorización de los recursos genéticos del olivo.

Hristofor Miho no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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Trump y Netanyahu quieren un cambio de régimen, pero el régimen iraní se creó para sobrevivir más allá de Jamenei

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Amin Saikal, Emeritus Professor of Middle Eastern Studies, Australian National University; The University of Western Australia; Victoria University

Los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, que mataron al líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, seguidos de los ataques de represalia de Teherán contra Israel y los países árabes vecinos, han sumido de nuevo a Oriente Medio en la guerra.

El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu han declarado que su objetivo es provocar un cambio de régimen favorable en Irán. No deben subestimarse las implicaciones que esto tiene para Irán, la región y más allá.

Aunque el asesinato de Jamenei supone un duro golpe para el régimen islámico, no es insuperable. Muchos líderes iraníes han sido asesinados en el pasado, entre ellos Qassem Soleimani, arquitecto de la seguridad regional de Teherán, que fue asesinado por Estados Unidos en enero de 2020. En esas ocasiones han sido sustituidos con relativa facilidad, y el régimen islámico ha perdurado.

Es poco probable que la muerte de Jamenei signifique el fin del régimen islámico a corto plazo. Él anticipó esta eventualidad y, según se informa, la semana pasada organizó una línea de sucesión para su liderazgo y el de los altos mandos militares, de seguridad y políticos en caso de que fueran “martirizados”.

Sin embargo, Jamenei era tanto un líder político como espiritual. Ha liderado no solo a los chiitas devotos de Irán, sino también a muchos musulmanes de toda la región. Su asesinato incitará a algunos de ellos a buscar venganza, lo que podría desencadenar una ola de acciones violentas extremistas en la región y más allá.

Un régimen construido para sobrevivir

En virtud de una disposición constitucional de la República Islámica, la Asamblea de Expertos, órgano responsable de nombrar y destituir al líder supremo, se reunirá ahora para nombrar a un líder provisional o a largo plazo, ya sea de entre sus propias filas o fuera de ellas.

Hay tres posibles candidatos para sucederle:

  • Gholam-Hossein Mohseni-Eje’i, jefe del poder judicial
  • Ali Asghar Hejazi, jefe de gabinete de Jamenei
  • Hassan Jomeini, nieto del fundador de la República Islámica, el ayatolá Ruhollah Jomeini.

El régimen tiene todos los incentivos para hacer lo que sea necesario para garantizar su supervivencia. A lo largo de todo el país hay muchos ejecutores y defensores del régimen, liderados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) y su grupo paramilitar subordinado Basij, capaces de reprimir cualquier levantamiento interno y luchar por la perdurabilidad del régimen, al que está íntimamente ligada su suerte.

Lo mismo ocurre con una serie de administradores y burócratas del Gobierno iraní, así como con los simpatizantes del régimen entre los iraníes de a pie: están motivados por una mezcla de chiismo y feroz nacionalismo para permanecer leales al régimen.

Llamamiento a derrocar el régimen

Trump y Netanyahu han realizado un llamamiento al pueblo iraní, del cual alrededor del 60 % tiene menos de 30 años, a derrocar al régimen una vez que las operaciones estadounidenses e israelíes lo hayan debilitado.

Quieren aprovechar que muchos están profundamente indignados por las imposiciones teocráticas del régimen y la grave situación económica. De hecho, ya salieron a las calles en protesta a finales de 2025 y principios de 2026. El régimen reaccionó entonces con dureza, matando a miles de personas.

¿Podría producirse ahora un levantamiento popular? Hasta ahora, el aparato coercitivo y administrativo del Estado parece respaldar firmemente al régimen. Si no aparecen fisuras importantes entre estas figuras, en particular el IRGC, es de esperar que el régimen sobreviva a esta crisis.

El dolor económico mundial

El régimen ha demostrado su capacidad de responder con gran rapidez a la agresión exterior. Ya ha respondido a Israel y a las bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico, utilizando misiles balísticos avanzados de corto y largo alcance y drones. Aunque muchos de los proyectiles han sido repelidos, algunos han alcanzado sus objetivos, causando graves daños.

El IRGC también se ha propuesto bloquear el estrecho de Ormuz, la estrecha vía navegable estratégica que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico. Alrededor del 20 % del petróleo mundial y el 25 % del gas licuado fluyen a diario por el estrecho.

Estados Unidos se ha comprometido a mantener abierto el estrecho, pero el IRGC está en una posición privilegiada para bloquear el tráfico. Esto podría tener graves consecuencias para el suministro energético mundial y la economía en general.

Ambas partes en este conflicto han traspasado todas las líneas rojas anteriores. Ahora se encuentran en una guerra abierta que está afectando a toda la región.

Parece probable una guerra prolongada

Si Washington y Jerusalén esperaban que sus ataques no conducirían a una guerra regional, estaban equivocados: la contienda ya ha empezado.

Muchos países que tienen acuerdos de cooperación estrecha con Irán, incluidos China y Rusia, han condenado las acciones de Estados Unidos e Israel. Por su parte, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha pedido urgentemente que se reduzca la tensión y se vuelva a las negociaciones diplomáticas.

Pero las posibilidades de que le escuchen ocurra parecen muy escasas. Estados Unidos e Irán se encontraban en medio de una segunda ronda de conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán cuando se produjeron los ataques. El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, que mediaba entre ambas partes, declaró públicamente hace solo unos días que “la paz estaba al alcance de la mano”.

Pero esto no fue suficiente para convencer a Trump y Netanyahu de que dejaran continuar las negociaciones. Consideraron que era el mejor momento para atacar a la República Islámica y destruir no solo su programa nuclear, sino también su capacidad militar, después de que Israel debilitara a algunos de los afiliados regionales de Teherán, como Hamás y Hezbolá, y ampliara su presencia en el Líbano y Siria durante los últimos dos años y medio.

Todo apunta a un conflicto prolongado

Aunque es difícil determinar con certeza hacia dónde conducirá la guerra, todo apunta a un conflicto prolongado. Puede que no dure días, sino semanas. Estados Unidos e Israel persiguen nada menos que un cambio de régimen. Y el régimen está firmemente decidido a sobrevivir.

Con esta guerra, el liderazgo de Trump también está enviando un mensaje a sus adversarios –en particular a China–: que Estados Unidos sigue siendo la potencia mundial por excelencia.

Es lamentable que el pueblo iraní, la región y el mundo tengan que soportar las consecuencias de otra guerra evitable en Oriente Medio en un mundo ya profundamente convulso.

The Conversation

Amin Saikal no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Trump y Netanyahu quieren un cambio de régimen, pero el régimen iraní se creó para sobrevivir más allá de Jamenei – https://theconversation.com/trump-y-netanyahu-quieren-un-cambio-de-regimen-pero-el-regimen-irani-se-creo-para-sobrevivir-mas-alla-de-jamenei-277203

El ataque estadounidense-israelí contra Irán corre el riesgo de sumir al mundo en el caos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Arshin Adib-Moghaddam, Professor in Global Thought and Comparative Philosophies, Inaugural Co-Director of Centre for AI Futures, SOAS, University of London

Estados Unidos e Israel han lanzado amplios ataques coordinados contra numerosos objetivos en Irán, lo que ha provocado represalias en la región. Donald Trump no intentó obtener la aprobación del Congreso ni buscó una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas antes de emprender estas acciones. Para colmo, el ataque se ha producido en pleno proceso de negociaciones entre Teherán y Washington.

Los hechos no dejan lugar a dudas: se trata de una guerra ilegal, tanto según la legislación estadounidense como según los estatutos internacionales.

El presidente estadounidense ha afirmado en repetidas ocasiones que no se puede permitir que Irán desarrolle un arma nuclear. El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, declaró tras la última ronda de negociaciones que se estaban realizando “buenos progresos” en un acuerdo para limitar el programa nuclear de Irán a cambio del levantamiento de las sanciones. Sin embargo, el organismo de control nuclear de las Naciones Unidas ha comunicado que, dado que Irán ha denegado el acceso a instalaciones clave afectadas durante el conflicto del año pasado, es imposible verificar si Irán ha suspendido todo el enriquecimiento de uranio. Tampoco pueden determinar el tamaño y la composición actuales de sus reservas de uranio enriquecido.

En el momento de publicar este artículo, no cesan de caer bombas sobre varias ciudades de Irán. La tragedia parece inevitable y muchos inocentes sufrirán. ¿Es el asunto nuclear el motivo del ataque? Atendiendo a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, el objetivo ha pasado de intentar llegar a un acuerdo nuclear a forzar un cambio de régimen.

La actual intervención en Irán es el punto final de una larga campaña de la derecha estadounidense e israelí para remodelar Oriente Medio y el mundo musulmán a punta de pistola. Se trata de otra intervención más en una larga historia de desastrosas acciones exteriores que han desestabilizado el país desde que Gran Bretaña y la Unión Soviética derrocaron a Reza Shah Pahlavi en 1941, y la CIA y el MI6 orquestaron un golpe de Estado para derrocar al primer ministro iraní elegido democráticamente, Mohammad Mossadegh, en 1953.

La República Islámica de Irán considera el ataque como una amenaza existencial

Las consecuencias de este ataque probablemente serán nefastas para la región pero también para el resto el mundo. Irán ya ha tomado represalias atacando bases estadounidenses en Kuwait, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin. Ya están apareciendo los primeros informes de víctimas, y parece poco probable que Irán se contenga. Está claro que la República Islámica considera esto como una amenaza existencial.

Teherán recurrirá a sus aliados: los hutíes en Yemen, las Fuerzas de Movilización Popular en Irak y Hezbolá en el Líbano, que, a pesar de haber sido debilitados durante dos años de ataques por parte de Israel, con la ayuda y la complicidad de Estados Unidos, tienen capacidad suficiente para expandir el conflicto por toda la región.

Irán ya ha indicado, en recientes maniobras con la Armada rusa, que podría ser capaz de cerrar el estrecho de Ormuz, por el que transita alrededor de una cuarta parte del petróleo mundial y un tercio del gas natural licuado. Como consecuencia, los precios del petróleo se dispararán y la economía mundial se verá afectada.

Choque de civilizaciones

Esta guerra también tiene un componente cultural. Israel y Estados Unidos están llevando a cabo esta guerra durante el mes del Ramadán. Los musulmanes de todo el mundo están ayunando. Para miles de millones de ellos, este es el mes de la espiritualidad, la paz y la solidaridad.

Las imágenes de musulmanes iraníes muertos por las bombas israelíes y estadounidenses podrían avivar la narrativa del choque de civilizaciones que enfrenta al mundo judeocristiano con el islam.

Los musulmanes de las capitales europeas, junto con los activistas contra la guerra, verán esta contienda como una clara agresión por parte de Estados Unidos e Israel. La opinión pública mundial no se dejará influir fácilmente en la dirección que Trump y Netanyahu desearían.

Efectos en Moscú y Pekín

Y hay que preguntarse: ¿qué pensarán los líderes de Moscú y Pekín al ver esta guerra ilegal y qué podría significar esto para Ucrania y Taiwán? Vladimir Putin y Xi Jinping son cercanos al Gobierno de Irán y condenarán esta guerra. Al mismo tiempo, podría hacer que se sientan autorizados para perseguir sus propios intereses con poderío militar.

Por lo tanto, el ataque de Trump y Netanyahu contra Irán tiene el potencial de sumir al mundo en una profunda crisis. Cabe esperar más refugiados, más agitación económica, más traumas, más muerte y destrucción. La única esperanza ahora es que prevalezcan las mentes más sensatas entre los líderes mundiales para contener este conflicto y limitar las acciones de Trump y Netanyahu.

Hay que dar prioridad a la diplomacia. Intentar forzar un cambio de régimen lanzando una guerra ilegal es una temeridad. Si Irán se desestabiliza aún más, todo Oriente Medio se verá sumido en una agitación total.

A partir de ahí, el resultado para el mundo entero es peligrosamente incierto.

The Conversation

Arshin Adib-Moghaddam no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El ataque estadounidense-israelí contra Irán corre el riesgo de sumir al mundo en el caos – https://theconversation.com/el-ataque-estadounidense-israeli-contra-iran-corre-el-riesgo-de-sumir-al-mundo-en-el-caos-277178

Del rito de fuego a la sátira urbana: una historia que arde en las Fallas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Anna Peirats, Catedrática de Humanidades, Universidad Católica de Valencia

Imagen de las Fallas de Valencia en 2023. AnnaBaranova/Shutterstock

Cada 19 de marzo el fuego se convierte Valencia en espectáculo y en memoria histórica. La ciudad y las diversas poblaciones de la Comunidad Valenciana observan cómo se reducen a ceniza monumentos elaborados durante todo un año. Valencia asume como propio el gesto de construir para destruir. Esa secuencia: crear, exhibir y quemar encierra una historia larga, compleja y enraizada en la cultura europea del fuego y del tiempo.

Del fuego estacional al rito urbano

El uso ritual del fuego para señalar el cambio de ciclo se remonta a la Antigüedad europea, cuando distintas comunidades encendían hogueras para clausurar el invierno y dar inicio a la primavera. En regiones de Europa central y del norte se quemaban figuras que representaban el invierno. Esta costumbre aún pervive en festividades como el Sechseläuten de Zúrich.

Un muñeco envuelto en fuego.
La crèma es uno de los momentos más esperados de las Fallas.
Ionov Vitaly/Shutterstock

En España, las hogueras vinculadas al calendario cristiano, especialmente las de San Juan, en el solsticio de verano, o las de San Antón, mantienen esa misma lógica. El fuego marcaba un límite temporal y constituía una forma visible de renovación colectiva.

La cristianización no eliminó esta práctica heredada del ciclo estacional; la integró en el calendario litúrgico y le otorgó un nuevo marco interpretativo dentro de la estructura gremial de la ciudad bajomedieval. Desde el siglo XIV, los gremios organizaban la vida económica y social. Cada oficio celebraba a su patrón con actos festivos. El 19 de marzo, día de San José, patrón de los carpinteros, coincidía con el inicio del equinoccio de primavera.

En los talleres se utilizaban estructuras de madera llamadas parots, para sostener los candiles durante los meses de menor luz. Cuando la claridad primaveral hacía innecesaria esa iluminación, esos soportes podían desmontarse y quemarse. El núcleo de la estructura estaba formado por el parot como soporte, al que se añadían ropas viejas y elementos combustibles para darle forma humana.

Así se originó lo que se denominó “falla”, del latín “facula”, que designaba aquello que estaba destinado a arder: antorcha, luminaria, estructura combustible. La principal finalidad era la quema, no el detalle artístico.

El origen de las Fallas sigue siendo objeto de debate historiográfico. La explicación que vincula la fiesta con el ámbito gremial de los carpinteros y con la figura de san José es una de las interpretaciones más difundidas y aceptadas en la actualidad, aunque convive con otras lecturas que la relacionan con rituales relacionados con el cambio de estación.

Cuando el fuego se unió a la sátira

En el siglo XVIII, el término pasó a identificar la estructura plantada en la vía pública con motivo festivo y destinada a ser quemada. Ese desplazamiento de significado resulta clave: la palabra conserva la referencia al fuego como centro, pero identifica ya un acto festivo específico.

Ninot de una vaca.
Ninot Jo Soc la Vaca Lletera, de 1955.
BDFallas/Wikimedia Commons

Durante el siglo XIX, en un contexto de expansión de la prensa, politización creciente y consolidación de la opinión pública, la estructura comenzó a incorporar figuras satíricas y escenas narrativas, con personajes caricaturizados y situaciones que representaban tensiones sociales, políticas o culturales del momento.

La cremà, el acto de prender fuego a los monumentos el 19 de marzo, adquirió una dimensión simbólica más compleja. La quema clausuraba la representación pública y reiniciaba el ciclo anual.

En ese siglo se comenzaron a incorporar armazones de madera más complejos. El cartón piedra permitió dar volumen y expresividad a los ninots (muñecos). La estructura se organizó con un cuerpo central y múltiples ninots que desarrollaban narrativas críticas. En este contexto, el trabajo artesanal se fue especializando y surgió la figura del artista fallero como profesional de una industria cultural singular.

Identidad, industria y organización

A comienzos del siglo XX, las fallas habían adquirido forma reconocible como monumentos satíricos levantados por comisiones.

Imagen de esa abuela y su nieta que representaban al primer _ninot_ indultado.
Imagen de esa abuela y su nieta que representaban al primer ninot indultado.
Wikimedia Commons

En 1934 se introdujo una innovación decisiva en el ritual: la creación del ninot indultat (el “muñeco indultado”), que en su primera edición, y tras una votación ciudadana, representaba la imagen de una abuela con su nieta. El gesto introducía un matiz significativo: la comunidad decidía salvar de la quema una escena de transmisión y memoria.

Desde entonces, cada año se conserva una pieza que pasa a formar parte del Museo Fallero de Valencia. La tradición se amplió más tarde con el ninot indultat infantil. El fuego continúa marcando el sentido profundo de la fiesta, pero estas conservaciones introducen una dimensión de memoria dentro del ciclo de creación y destrucción.

La progresiva profesionalización de los artistas falleros transformó las estructuras de madera y cartón en composiciones escultóricas de gran formato, hasta el punto de que en la actualidad algunas fallas superan los treinta metros de altura.

Durante décadas se trabajó con cartón piedra y madera. En la segunda mitad del siglo XX se incorporaron materiales más ligeros como el corcho blanco (poliespan), que permitió aumentar la escala y complejidad de los monumentos. En la actualidad se han ido incorporando materiales más sostenibles en la construcción, tanto en la arquitectura como en la pintura y los acabados, para reducir el impacto ambiental de la cremà.

Las comisiones falleras, herederas en cierto modo de la lógica gremial de sociabilidad, organizan cada barrio en torno a un proyecto colectivo anual. La Junta Central Fallera coordina el calendario, regula categorías, premios y actos oficiales. La competitividad artística constituye un motor fundamental: los premios a la mejor falla incentivan la innovación estética y técnica. La fiesta moviliza cientos de monumentos en la ciudad de Valencia y en numerosos municipios de la Comunidad Valenciana.

La indumentaria tradicional añade otra capa de significado. La figura de la fallera, con trajes inspirados en modelos del siglo XVIII reinterpretados en el siglo XX, se ha convertido en símbolo de representación institucional y cultural. La música de banda acompaña cada acto y refuerza el carácter comunitario.

Pólvora, rito y memoria

La dimensión sonora es inseparable del proceso festivo. Desde el 1 hasta el 19 de marzo, la plaza del Ayuntamiento acoge diariamente la mascletà, una secuencia pirotécnica que combina ritmo, intensidad y vibración física. La pólvora forma parte del lenguaje simbólico de la fiesta: anuncia, prepara y culmina el ciclo.

El 19 de marzo, día de San José, la cremà consume los monumentos tras un programa ritual que integra desfiles, ofrenda floral (desde 1942), actos musicales y celebraciones nocturnas.

La celebración solo se ha suspendido en seis ocasiones: en 1886, cuando los falleros decidieron no plantar las fallas por no asumir el aumento de las tasas, en 1896 durante la Guerra de Cuba, entre los años 1936 y 1939, por la guerra civil española, y en 2020 a causa de la pandemia de covid-19.

En 2016 la UNESCO declaró las Fallas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. El reconocimiento alude tanto al espectáculo visual como al entramado social que lo sostiene: transmisión, organización vecinal, indumentaria, pirotecnia, creatividad artística y ritual colectivo.

La evolución histórica muestra una continuidad transformada. Más que una fiesta, constituyen un sistema histórico de creación efímera donde el fuego opera como lenguaje simbólico, la crítica como mecanismo de reflexión colectiva y la competencia artística como motor de excelencia.

En ellas se condensa una tradición que nació del fuego estacional, pasó por la ciudad gremial y se transformó en sátira urbana. El origen medieval de las Fallas permanece en el gesto esencial: arder para volver a empezar.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Del rito de fuego a la sátira urbana: una historia que arde en las Fallas – https://theconversation.com/del-rito-de-fuego-a-la-satira-urbana-una-historia-que-arde-en-las-fallas-274602

Claves de la nueva estrategia nacional de las soledades: detección temprana y fortalecimiento de redes sociales

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Natalia Martín María, Profesora Ayudante Doctora. Departamento de Psicología Biológica y de la Salud, Universidad Autónoma de Madrid

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Los sentimientos de soledad acompañan hoy a una de cada cinco personas españolas. Este número aumenta cuando hablamos de jóvenes entre los 18 y los 24 años.

Se trata de una experiencia personal que aparece ante la falta de cantidad y/o calidad en las relaciones sociales. Cuando este sentimiento es desagradable y perdura en el tiempo, puede tener consecuencias en el estado de salud de quien lo sufre, tanto a nivel físico (en forma de enfermedades cardiovasculares o mortalidad prematura) como mental (asociándose a la presencia de síntomas ansioso-depresivos y deterioro cognitivo).

No toda soledad es negativa. Es más, sabemos que en diferentes momentos del ciclo vital es muy probable que la soledad aflore y está justificado que lo haga (si sufrimos acoso escolar en la niñez, ante un divorcio en la edad adulta o si nos llega el momento de ingresar en una institución asistencial en la vejez). El problema aparece cuando esta situación se hace permanente, nos limita y nos causa dolor.

El malestar que puede albergarse tras estas cifras y la creación de ministerios de soledad en países como Reino Unido en 2018 y Japón en 2021 ha impulsado en nuestro país el desarrollo de un Marco Estratégico Estatal de las Soledades. Este marco se dirige a toda la población y tiene el objetivo de ser una herramienta que oriente la planificación y toma de decisiones de las administraciones públicas a nivel estatal, autonómico y local.

Desde hace alrededor de dos años, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 empezó a contactar con diversas personas de todo el territorio relacionadas con el ámbito de la soledad para formar parte del consejo asesor del marco estratégico: desde quienes investigamos este fenómeno hasta personas expertas por experiencia, pasando por profesionales de entidades sociales, de las administraciones públicas y de diferentes plataformas del tercer sector.

Las soledades dejan de ser no deseadas

Son varios los cambios conceptuales relevantes del nuevo marco estratégico:

  • El uso deliberado del plural “soledades”, en reconocimiento del carácter subjetivo de la experiencia, y, por tanto, de su diversidad.

  • No aparece ya el calificativo de “no deseada”, porque no acababa de encajar en una situación en la que el individuo no tiene capacidad previa de elegir (de decidir si la quiere o no), simplemente llega y, en ocasiones, perdura y causa malestar.

  • Se elimina del nombre cualquier acción que implique su desaparición total como “acabar”, “erradicar”, “luchar” o “combatir”, ya que como se ha comentado previamente, la soledad forma parte de la vida y uno de los objetivos del marco es justamente el de sensibilizar y con ello, reducir el estigma asociado al sentimiento de soledad.

La iniciativa surge del Ministerio de Asuntos Sociales, asumiendo así que la soledad no es un problema único y exclusivamente del individuo si no que se trata de algo estructural, social e institucional. La precariedad económica, los problemas de acceso a la vivienda, la desigualdad de género, la brecha digital, los cambios en las estructuras familiares, la presencia de un urbanismo que dificulta las relaciones, la despoblación rural o el declive de la cultura de cuidados son situaciones que precipitan la aparición de la soledad. De aquí se extrae que las soluciones deben pasar por diseñarse desde un enfoque no solo asistencial, sino también relacional y comunitario.

El marco estratégico propone precisamente esa ampliación de la mirada. Plantea un enfoque transversal y de ciclo vital que integra salud, vivienda, educación, empleo, accesibilidad, cultura y desarrollo comunitario. No se trata solo de “hacer compañía”, sino de coordinarse (a nivel estatal, autonómico y local) para crear nuevos entornos donde el encuentro sea posible.

Detección temprana y concienciación social

El documento se articula en cuatro grandes ejes:

  • Integrar la dimensión relacional de forma transversal en todas las políticas públicas.

  • Fortalecer el tejido social y el desarrollo comunitario como base preventiva; mejorar la detección temprana y los apoyos de proximidad a lo largo del curso vital.

  • Promover la concienciación, el conocimiento y la innovación para cambiar la narrativa y basar las intervenciones en evidencia.

  • Añade además tres experiencias innovadoras que han abordado las soledades desde distinto ámbitos y enfoques (el proyecto RECETAS, comunidades de cuidados, e Itinerarios de Emancipación de Éxito).

Sin proponer acciones concretas difíciles de aterrizar dada la fragmentación existente en cuestiones de gobernanza dentro de España, sí se desprenden posibles vías de actuación que ayudarían a reducir el sentimiento de soledad tales como fortalecer las redes vecinales, favorecer la desinstitucionalización, generar espacios de participación intergeneracional, impulsar servicios de proximidad y facilitar la detección temprana. Más allá del documento, el desafío es ahora garantizar su implementación efectiva y su evaluación rigurosa.

La soledad no es un fracaso personal ni una debilidad individual. Es un fenómeno complejo que requiere de corresponsabilidad institucional y social, así como de una apuesta por una actualización y mejora del sistema de cuidados, basado en una atención centrada no sólo en la persona si no también en la calidad de sus vínculos.

The Conversation

Natalia Martín María no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Claves de la nueva estrategia nacional de las soledades: detección temprana y fortalecimiento de redes sociales – https://theconversation.com/claves-de-la-nueva-estrategia-nacional-de-las-soledades-deteccion-temprana-y-fortalecimiento-de-redes-sociales-276945

Las enfermedades raras no son tan raras

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lluís Montoliu, Investigador científico del CSIC, Centro Nacional de Biotecnología (CNB – CSIC)

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Solemos pensar que las enfermedades raras son aquellas que afectan a los demás, que no tienen nada que ver con nosotros. Hasta que en nuestra familia o nuestro entorno alguna persona es diagnosticada con una enfermedad rara. A partir de ese momento, el adjetivo “raro” pierde sentido, porque toda nuestra familia y amigos conviven con una persona que padece esa enfermedad, que ya pasa a formar parte de nuestra normalidad. Y más aún si es una dolencia grave y todo empieza a girar alrededor de ella y de los cuidados, atenciones y posibles tratamientos que necesita la persona afectada.

¿Raras o minoritarias?

Usar el adjetivo raro puede tener connotaciones peyorativas, dado que en castellano se emplea como sinónimo de extraño. Su nombre deriva de una traducción, en mi opinión poco acertada, del término inglés rare, que quiere decir “poco frecuente”. Por eso muchos colectivos prefieren referirse a estas enfermedades como minoritarias o de baja prevalencia, términos más amables, sobre todo para los pacientes y sus familiares.

El “corte” para lo que se considera una enfermedad rara y lo que no se estableció en Europa, de forma arbitraria, en 1999, considerándose raras todas aquellas enfermedades que afectaran a menos de una de cada dos mil personas nacidas. Lo único que tienen en común es esa baja prevalencia y que más de un 80 % son de origen genético.

Conocemos miles de estas enfermedades raras, más de 6 000. Las cifras exactas que se manejan varían desde 6 000 hasta 8 000. No es ni mucho menos que los investigadores que nos dedicamos a estudiar estas patologías no sepamos contar. El problema es que la manera de catalogarlas difiere de unos países a otros.

Sin ir más lejos, en EE UU se cuentan como raras aquellas enfermedades que afectan a menos de 200 000 personas (1 de cada 1 750 personas nacidas). Y en Japón, las que afectan a menos de 50 000 personas (menos de 1 de cada 2 500 personas nacidas). Por tanto, podemos decir que las enfermedades raras son menos raras en EE UU que en Europa, mientras que en Japón son más raras que en Europa.

A principios de este siglo, en Europa la comunidad científica se percató de que si combinábamos ambos parámetros (muy pocos pacientes de cada enfermedad rara, pero miles de enfermedades raras conocidas) el resultado no tenía nada de raro y correspondía a aproximadamente el 6,5 % de la población.

Para un país como España, con más de cincuenta millones de habitantes, esto corresponde a tres millones de personas que conviven con alguna de estas dolencias.

A esto hay que sumarle que la mayoría de estas enfermedades son de presentación pediátrica: en edad infantil representan nada menos que un 2-3 % de todos los recién nacidos. Por tanto, quienes conviven también con ellas en ese caso son también sus madres y padres. Y eso amplía en unos cuantos millones el número de afectados.

Esta es una de las principales paradojas de las enfermedades raras: que no son tan minoritarias. Podemos visualizarlo pensando que, cuando caminamos por la calle, una de cada quince personas con quienes nos cruzamos puede padecer una enfermedad rara. Y aunque cada una de ellas afecta a muy pocos pacientes, si las sumamos afectan a unos 30 millones de personas en Europa y más de 300 millones en todo el mundo.

Enfermedades de gravedad variada

La gravedad de las enfermedades raras es muy variada: desde las terribles patologías de origen mitocondrial, habitualmente catastróficas e incompatibles con la vida, a las alteraciones en la visión o audición que pueden ser altamente discapacitantes, pero compatibles con una calidad de vida razonable.

La mayoría (más del 85 %) de las enfermedades raras son ultrarraras, dado que afectan a menos de una persona por cada millón de nacimientos. Si nos quedamos con las más habituales, el 80 % de las personas afectadas lo son de apenas 149 enfermedades raras, entre ellas la fibrosis quística, la fenilcetonuria, el albinismo o la acromaptosia.

El reto del diagnóstico

Los investigadores que estudiamos este tipo de dolencias tenemos dos objetivos nítidamente definidos: diagnóstico y terapia. En este orden.

Poner nombre a la enfermedad que presenta el paciente implica, en la mayoría de los casos, obtener un diagnóstico genético. El tiempo medio de espera para este tipo de diagnósticos en España es de cinco a seis años. ¿Por qué tanto? Pensemos que cada persona tiene de 3 a 6 millones de letras distintas en su ADN, y que cualquiera de ellas puede ser la causante de la enfermedad. Por lo tanto, con frecuencia se necesitan estudios costosos para comprobar qué mutación hay detrás de una patología concreta. Costosos tanto en tiempo como en dinero.

El segundo de los objetivos es la terapia. Una vez sabemos qué gen está afectado necesitamos una terapia génica encaminada a corregir la mutación detectada o a reintroducir una copia correcta del gen afectado. O algún otro tratamiento sintómatico que pueda aliviar alguna de las alteraciones patológicas causadas por la enfermedad. A veces basta adaptar la dieta para evitar el acúmulo de sustancias tóxicas en el cuerpo. Es el caso de la fenilcetonuria, una de las enfermedades metabólicas que se detectan habitualmente en el cribado neonatal, en la llamada prueba del talón.

IMAGEN AVISO FENILALANINA EN ALIMENTO

Lamentablemente, esta prueba sigue arrastrando todavía diferencias inadmisibles e injustificadas entre las distintas regiones españolas, con un número dispar de enfermedades accionables (es decir, que tienen fácil remedio si se detectan a tiempo) detectadas según la comunidad autónoma española de residencia. Algo incomprensible que convendría intentar resolver cuanto antes.

Algo más de un 5 % de las enfermedades raras tienen ya un tratamiento descrito y disponible. Esta cifra nos recuerda que, para la inmensa mayoría de las enfermedades raras, carecemos todavía de una terapia segura y eficaz, aprobada por las agencias reguladoras.

Por eso es tan importante la investigación, tanto en la optimización de métodos de diagnóstico –por ejemplo utilizando algoritmos de inteligencia artificial– como en el desarrollo de terapias –usando los avances en edición genética con las herramientas CRISPR–. En España, se dedican a ello instituciones como el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER, del ISCIII) o la Red de Enfermedades Raras del CSIC (RER-CSIC). Y todo ello en colaboración con las numerosas asociaciones de pacientes que hay creadas en nuestro país (como ALBA, la asociación de ayuda a personas con albinismo), y sus federaciones correspondientes a nivel nacional (como FEDER, la federación española de enfermedades raras) o a nivel europeo (EURORDIS).

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Los contenidos de esta publicación y las opiniones expresadas son exclusivamente las del autor y este documento no debe considerar que representa una posición oficial del CSIC ni compromete al CSIC en ninguna responsabilidad de cualquier tipo. Lluís Montoliu lleva más de 30 años investigando sobre enfermedades raras, como el albinismo. Es miembro y asesor científico de ALBA, la asociación de ayuda a personas con albinismo. Ha colaborado con FEDER, la federación española de enfermedades raras, en diversas ocasiones. Lluís Montoliu es miembro y recibe fondos del CIBER de enfermedades raras (CIBERER-ISCIII) que ayudan a financiar sus investigaciones sobre este tema.

ref. Las enfermedades raras no son tan raras – https://theconversation.com/las-enfermedades-raras-no-son-tan-raras-275468