Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia: “El eclipse va a ser como la final del Mundial”

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lorena Sánchez, Responsable de Eventos. Editora de Ciencia y Tecnología, The Conversation

Juan Cruz Cigudosa, Secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, con las gafas homologadas para observar el eclipse The Conversation, CC BY

“Es un regalo”, dice Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades en el Gobierno de España. Se refiere al eclipse de Sol del 12 de agosto. Un espectáculo que será multitudinario.

¿Por qué un regalo? “Porque servirá para que en España se difunda masivamente la ciencia, para que la pongamos en valor, por encima de magias e ideologías”.

¿Cómo se prepara un país para un acontecimiento así? Cruz Cigudosa dirige la Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses, que vincula 13 ministerios e implica a todas las comunidades autónomas. Entre otras muchas acciones, se ha creado una web con toda la información útil sobre el eclipse y una app que incluso ha presentado el Presidente del Gobierno (no sin polémica), en redes sociales.

Será poco más de un minuto

Depende desde donde cada uno lo vea. La totalidad del eclipse del día 12 varía desde 1,30 hasta 60 segundos. Pero todo el proceso de ocultación del Sol por la Luna y su recuperación se prolongará casi dos horas.

Millones de personas mirando el mismo punto en el cielo. ¿Esto es como la final del Mundial de fútbol?

Sí, sí, absolutamente. Va a ser literalmente como la final del Mundial, un fenómeno social multitudinario y apasionante. Además, como en el Mundial, habrá quien lo vea en directo y quien lo haga a través de la señal de televisión. Vamos a tener tres eclipses en España tres años consecutivos. Esto yo lo percibo como una situación de extrema suerte.

¿Por qué? ¿Qué espera del eclipse para la ciencia?

El eclipse es un regalo. Pocas veces un fenómeno que puede entenderse desde la ciencia tiene tanto impacto en la sociedad. Hemos trabajado mucho para que ese regalo se perciba en toda su magnitud y, de paso, recordar que la ciencia es una de las pocas certezas que tenemos como especie.

Yo espero ver a muchas niñas que de repente decidan ser astrónomas o astrofísicas. De verdad que lo espero. Porque va a ser enorme la difusión. También que la gente se haga muchas preguntas. Familias que digan: “A lo mejor esta parte de la ciencia no se la he explicado bien a mis hijos o hijas”. Y espero que la gente entienda que la ciencia es un fenómeno que impacta de forma evidente en sus vidas. Ese día, con el eclipse, los pájaros dejarán de cantar, se alterará repentinamente el ritmo natural de las cosas… Y un fenómeno de tal magnitud puede explicarlo la ciencia.

Es una situación en la que se va a hacer de noche durante el día. No lo vamos a olvidar. Yo estoy deseoso de vivirlo.

Los eclipses hicieron avanzar la ciencia…

Y en cosas realmente importantes. El helio se descubrió por un eclipse, la teoría de la relatividad de Einstein se confirmó por una observación hecha durante un eclipse, la corona solar se puede observar durante el eclipse… Tantas cosas.

También serán multitudes quienes lo vivan como una señal de mal augurio, y más en los tiempos que vivimos: catástrofes naturales, presagios de guerra…

Yo le concedo el mismo valor a la decisión de entrar en una guerra porque haya un eclipse que a sacrificar un buey y ver de qué color tiene el hígado. O sea, ninguno. Cero. Dicho esto, me parece que es importante que hagamos un trabajo conjunto, libre de ideologías, y el eclipse nos permite discernir lo que es ciencia y lo que no lo es. En ese aspecto, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades está bastante preocupado por la evidente ola de negacionismo, que incluye el preocupante negacionismo climático, por cierto. Me parece que el eclipse es una oportunidad, y nos va a hacer más fácil el discurso de que esto es ciencia y no ideología ni fantasía.

¿Cuánta gente esperan que se desplace?

Nuestros estudios indican que la movilidad hacia la franja de totalidad podría aumentar entre un 30 % y un 100 % respecto a un 12 de agosto normal. Eso supone entre 400 000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales.

Es una horquilla enorme

Sí, lo sé.

¿Cómo se prepara un país para algo así?

La dimensión del reto nos llevó a crear una comisión interministerial en la que participan trece ministerios y todas las comunidades autónomas. Aunque en algunas solo se verá el eclipse de forma parcial este año, participarán plenamente en los dos siguientes. Las competencias de Protección Civil corresponden a las comunidades autónomas. Desde el Ministerio coordinamos el dispositivo, pero las decisiones sobre el terreno las adopta cada comunidad.

**Incluso en la previsión más baja hablamos de casi medio millón de visitantes adicionales.

El estudio de movilidad habla de casi medio millón de desplazamientos adicionales a la zona de totalidad del eclipse, con una media de dos personas por desplazamiento (porque la gran mayoría será en coche y con más de una persona desplazada). Así que en la previsión más baja hablamos de un millón de visitantes adicionales que se desplazarán desde la franja de parcialidad a la de totalidad, teniendo en cuenta que cada desplazamiento adicional de media es de dos personas por movilidad. La mayoría regresarán ese día a la zona de parcialidad. Por eso solo prevemos 500.000 visitantes que se queden a dormir (ya lleguen ese día de la zona de parcialidad o del extranjero).

¿Habrá gafas para todos?

Hemos firmado un convenio con la Fundación ONCE para distribuir dos millones de gafas a partir del 3 de agosto. 300 000 de esas gafas se van a repartir a los visitantes de 30 museos y centros de ciencia en 14 comunidades autónomas, y el resto a través de sus 21 000 puntos de venta. A la ONCE le preocupa tanto como a nosotros la prevención, y la seguridad en este día. Es un gran riesgo mirar al Sol sin las gafas adecuadas.

¿Habéis calculado el impacto económico del eclipse?

Estimamos que cerca de seis millones de personas pernoctarán en la franja de totalidad, casi medio millón más que el año pasado. Eso supondrá un impacto económico adicional cercano a los 348 millones de euros.

¿Puede ser una oportunidad para impulsar otro modelo de turismo?

Creo que principalmente es una oportunidad única para la España interior. La totalidad del eclipse atravesará zonas que normalmente quedan fuera de los grandes circuitos turísticos de verano. Mucha gente descubrirá un patrimonio natural, cultural y gastronómico que quizá no habría conocido de otra manera.

En España existe una comunidad muy activa de astrónomos aficionados. ¿Habéis contado con ellos?

Las asociaciones astronómicas llevan mucho tiempo preparando actividades por su cuenta y organizándose. Desde la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) apoyamos este tipo de iniciativas mediante convocatorias de cultura científica y divulgación. Nuestro objetivo es que cualquier asociación que acerque la ciencia a la ciudadanía encuentre canales de apoyo y la FECYT está para eso.

12 de agosto. Altísimo riesgo de incendios

Sin duda. En estos momentos, mientras hablamos, tenemos el estómago encogido por los incendios que estamos viviendo en España.

Para el día del eclipse existe un plan especial de seguridad coordinado entre el Ministerio del Interior y las comunidades autónomas. Incluye una evaluación específica del riesgo de incendios, además de otros posibles escenarios, como tormentas u otras incidencias meteorológicas.

¿Por qué implicar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la promoción de la web y la app del trío de eclipses?

Lo que me sorprendería sería que el presidente de un país no se implicara en un fenómeno de este tipo. Igual que en un Mundial de fútbol. En la página que se ha lanzado desde el Gobierno, a través del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y en colaboración con la FECYT trioeclipses.es, está reunida toda la información sobre seguridad, divulgación, eventos y observación del eclipse. Queremos que la gente disfrute, pero que lo haga de forma segura y siguiendo las recomendaciones oficiales. El hecho de que el presidente lo difundiera en sus redes sociales provocó que esa misma mañana las visitas aumentaran en medio millón.

Los babilonios contaban con astrónomos, y científicos, como asesores de sus gobiernos, y Grecia, y Roma…, ¿puede este eclipse ser una oportunidad para que el Gobierno de España apueste por un asesoramiento científico más sólido y permanente?

Este Gobierno tuvo una decisión que no la han tomado muchos países, pero España sí: que exista una Oficina de Asesoramiento Científico en Presidencia del Gobierno en cada ministerio. Son expertos que ayudan a tomar decisiones políticas basadas en la evidencia científica. Somos ejemplo en Europa.

**Y reconociendo todos su inmensa utilidad, ¿por qué no se oye un aumento del presupuesto en ciencia de, por ejemplo, un 5 %?

Hay que ser realistas y entender lo que estamos viviendo. A nadie se le escapa que existe una Estrategia Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación, y un plan de trabajo para ir aumentando ese porcentaje. No estamos en la zona en la que quisiéramos estar todavía, pero vamos a llegar a ello, porque estamos convergiendo con Europa.

Hay un dato que me parece importante: el último año España incrementó su inversión en I+D+i el doble que Alemania. Evidentemente, ellos parten de un nivel mucho más alto, pero el ritmo de crecimiento es muy significativo.

También hay que decir dónde está el problema. Cuando miramos países como Alemania, vemos que buena parte de ese esfuerzo no procede del Estado, sino de la inversión privada. Y ahí España todavía tiene un déficit importante.

La inversión pública sigue creciendo en España, y nunca habíamos alcanzado niveles como los actuales. En 2024 España destinó 24 000 millones de euros a I+D+i, una cifra récord, y la previsión es seguir aumentando. Pero necesitamos que la industria participe mucho más. Hay sectores que ya lo hacen muy bien, como el farmacéutico, mientras que otros todavía tienen mucho recorrido. Si queremos converger con los países líderes, el esfuerzo empresarial tiene que crecer.

¿Desde dónde verá usted el eclipse?

Yo soy de un pueblo de Navarra, y me fastidia mucho no verlo desde allí, donde se va a ver de maravilla incluso desde la calle en la que nací. Pero por cuestiones de operatividad y lanzar un mensaje de coherencia todo el equipo del ministerio iremos al Observatorio Nacional de Yebes.

Todos juntos. ¿Habrá concierto?

No sé si habrá concierto en Yebes, pero hay múltiples eventos organizados a lo largo de toda la franja del eclipse. Yo le diría a la gente: “Entren en la web del trío de eclipse, infórmense. Sigan las recomendaciones de seguridad, de desplazamientos, los lugares donde se verá mejor y, también, entren en los eventos, porque va a haber un montón de espectáculos. Lo difícil va a ser elegir”.

The Conversation

ref. Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia: “El eclipse va a ser como la final del Mundial” – https://theconversation.com/juan-cruz-cigudosa-secretario-de-estado-de-ciencia-el-eclipse-va-a-ser-como-la-final-del-mundial-288555

¿Es verdad que el machismo ya no atraviesa toda la sociedad? La investigación contradice a El Xokas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Daniel Ruiz Martínez, Doctorando en Innovación Didáctica y Formación de Profesorado, Universidad de Jaén

Joaquín Domínguez, conocido como El Xokas, es uno de los creadores de contenido más exitosos del ámbito hispanohablante, con una audiencia millonaria compuesta mayoritariamente por adolescentes y jóvenes.

Su trayectoria ha estado marcada por un estilo sin filtros y numerosas polémicas que incluyen desde insultos a sectores políticos hasta reacciones desmesuradas contra sus propios seguidores.

Esta relevancia mediática convierte su discurso en un potente motor de influencia cultural para las nuevas generaciones.

La cosificación de Ester Expósito

La reciente controversia en torno a sus comentarios sobre la actriz Ester Expósito ejemplifica una forma de sexismo cotidiano y cosificación. El streamer no solo cuestionó la valía de la actriz como pareja debido a sus ideas políticas, sino que procedió a puntuarla físicamente como un “10” para concluir que “no vale la pena” y que “es mejor estar con un 6”.

Este razonamiento despoja a la mujer de su condición de persona completa con autonomía y pensamiento propio, reduciéndola a una opción de mercado sometida a una relación de coste-beneficio.

Al comparar a Expósito con su propia pareja, a quien calificó de “pibón”, pero valoró positivamente por “no estar colgada”, Xokas proyecta una visión paternalista que premia la supuesta sumisión y el silencio frente a la reivindicación feminista.

Esta actitud de superioridad se recrudeció en su enfrentamiento con la tiktoker Clersssss, quien alertó sobre el mensaje dañino que estos discursos trasladan a la juventud. La respuesta del streamer, lejos de la autocrítica, se basó en el insulto y la descalificación, tildando los argumentos de la creadora de “sarta de tonterías” y recurriendo a la violencia verbal para reafirmar su posición.

Para Xokas, cualquier crítica desde una perspectiva de género es interpretada como una agresión injustificada, llegando a afirmar: “una parte de los problemas del feminismo es que veis en todas partes el machismo”.

El machismo como sistema

Frente a la negación del streamer, la investigación académica y social confirma que, efectivamente, el machismo está en todas partes porque forma parte del ADN de nuestra sociedad y de su estructura patriarcal. No se trata de un conjunto de casos aislados, sino de un sistema de dominación simbólica que se perpetúa a través de conductas y actitudes que a menudo pasan desapercibidas por estar naturalizadas.

El machismo es transversal y se manifiesta, entre otras muchas cosas, en la brecha salarial (que según un estudio del Instituto de las Mujeres, sigue situándose en el 15,74 % en España), el menosprecio de la autoridad femenina en el entorno laboral, el trato paternalista hacia las mujeres y la persistencia de roles de género tradicionales que confinan a la mujer a una posición subalterna.

El sistema patriarcal impone una valoración asimétrica de la realidad, donde lo masculino se asocia con el poder, la razón y la cultura, mientras que lo femenino es relegado a la insignificancia o la irracionalidad.

Discursos como los de la manosfera, de la que Xokas es un referente involuntario o consciente, refuerzan esta jerarquía al presentar a los hombres como víctimas de una supuesta “dictadura feminista”.

Esta victimización masculina busca restaurar los privilegios perdidos y deslegitimar los avances en igualdad, utilizando el humor y la ironía como escudos para validar el desprecio hacia las mujeres.

Los fenómenos que antes eran invisibles

La sensación de que “ahora todo es machismo” no responde a una invención de problemas inexistentes, sino a un proceso de adquisición de nuevos conceptos que permiten nombrar y leer fenómenos que ya estaban presentes, pero eran invisibles para la mayoría. Conceptos como micromachismo, violencia simbólica o justicia epistémica funcionan como las “gafas moradas” que permiten identificar gestos cotidianos de control y paternalismo que antes se aceptaban como normales.

Este cambio cultural genera una fuerte resistencia en quienes, desde posiciones de poder comunicativo, perciben la autonomía de las mujeres como una amenaza. La reacción agresiva ante conceptos como el consentimiento sexual o la denuncia de la cosificación es un intento de mantener la impunidad patriarcal en los espacios digitales.




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Sin embargo, la movilización femenina y la denuncia pública de estos comportamientos demuestran que la sociedad ya no está dispuesta a tolerar discursos que traten a las mujeres como objetos intercambiables o seres carentes de criterio.

Avanzar hacia una sociedad libre de discriminación requiere, de manera imperativa, educar en feminismo a todos los niveles, desde la escuela hasta los medios de comunicación y las plataformas digitales.

Solo a través de una conciencia crítica y una implicación colectiva podremos transformar este sistema desigual y construir un futuro donde la dignidad de cada persona, independientemente de su género, sea la norma y no la excepción.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Es verdad que el machismo ya no atraviesa toda la sociedad? La investigación contradice a El Xokas – https://theconversation.com/es-verdad-que-el-machismo-ya-no-atraviesa-toda-la-sociedad-la-investigacion-contradice-a-el-xokas-287544

¿Es seguro comer la piel de la patata? Según la ciencia, la clave está en la variedad, su calidad y la forma de cocinarla

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Isabel Martínez García, Investigador Postdoctoral – Química Analítica, Universidad Rey Juan Carlos

Cada vez más recetas recomiendan aprovechar la piel de la patata. Desde chips crujientes hasta caldos y guarniciones, esta parte del tubérculo ha dejado de considerarse un simple subproducto para convertirse en un símbolo de la cocina sostenible. En una época en la que reducir el desperdicio alimentario es una prioridad, reutilizar aquello que antes acababa en la basura parece una decisión lógica. Pero surge una pregunta importante: ¿es completamente seguro consumir la piel de la patata?

La respuesta es más compleja de lo que parece. Aunque contiene fibra dietética, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes, la piel también concentra la mayor cantidad de glicoalcaloides, unas sustancias naturales producidas por este tubérculo como mecanismo de defensa frente a insectos, hongos y otros agentes externos.

Los compuestos que la patata produce para protegerse

Los principales glicoalcaloides presentes en la patata son la α-solanina y la α-chaconina. Su análisis requiere de métodos avanzados, que combinan tratamiento de muestra y análisis, capaces de detectar concentraciones muy bajas en alimentos y productos derivados, y los avances recientes han permitido comprender mejor cómo se distribuyen estos compuestos en diferentes partes del tubérculo.

Si bien se encuentran en toda la planta, sus concentraciones son especialmente elevadas en la piel y en la pulpa cercana a ésta. La piel puede concentrar niveles mucho más elevados de α-solanina y α-chaconina que la pulpa, lo que explica por qué el consumo de patatas peladas supone una exposición mucho menor a estos compuestos.

En cantidades habituales, como las que se encuentran en una patata correctamente conservada y consumida sin piel o con pequeñas cantidades de esta, estos compuestos no representan un problema para la salud. El riesgo aumenta cuando se consumen cantidades elevadas de pieles o patatas con un contenido alto de glicoalcaloides.

En estos casos, se pueden observar efectos adversos como náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea. En situaciones extremas, descritas principalmente tras el consumo de patatas muy deterioradas o almacenadas incorrectamente, también se han observado alteraciones neurológicas.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que los glicoalcaloides constituyen un motivo de preocupación cuando la exposición supera determinados niveles (1 mg de glicoalcaloides por kg de peso corporal al día).

La acumulación de glicoalcaloides puede producirse cuando las patatas se exponen a la luz o sufren daños mecánicos durante la manipulación. La característica coloración verde que aparece en algunos tubérculos suele ser una señal de alerta, ya que frecuentemente indica condiciones que favorecen el incremento de estos compuestos. Por este motivo, las autoridades sanitarias recomiendan evitar el consumo de patatas con zonas verdes, brotadas o deterioradas.

En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), siguiendo la evaluación científica de la EFSA, recomienda almacenar las patatas en lugares frescos, secos y oscuros, eliminar bien las zonas verdes y los brotes antes del consumo y desechar los tubérculos excesivamente deteriorados.




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¿Qué ocurre con la piel al cocinarla?

La creciente popularidad de las estrategias de aprovechamiento alimentario ha impulsado el interés por conocer si los tratamientos culinarios habituales pueden reducir la presencia de estos compuestos. Con este objetivo, nuestro grupo de investigación evaluó el efecto de distintos tratamientos culinarios sobre el contenido de α-solanina y α-chaconina en pieles de patata, analizando cómo las condiciones de procesado modifican la presencia de estos compuestos.

Analizamos distintas técnicas ampliamente utilizadas tanto en el ámbito doméstico como industrial: hervido, horneado y fritura. Además, evaluamos distintas combinaciones de temperatura y tiempo para determinar qué factores tienen una mayor influencia sobre la reducción de los glicoalcaloides.

Los resultados mostraron que el cocinado disminuye de forma significativa el contenido de estos compuestos, aunque la eficacia depende en gran medida de la intensidad del tratamiento aplicado. Tratamientos como el horneado a 200 °C durante 15 minutos o la fritura a 200 ºC durante 5 minutos consiguieron las mayores reducciones de α-solanina y α-chaconina, mientras que el hervido a 100 °C produjo descensos más moderados a los 10 y 20 minutos.

La temperatura y tiempo marcan la diferencia

Entre los métodos estudiados, los tratamientos culinarios más intensos fueron los que consiguieron las mayores reducciones. Así, la fritura y el horneado a temperaturas elevadas lograron disminuir considerablemente las concentraciones de α-solanina y α-chaconina en el producto. En cambio, los tratamientos más suaves, como algunos procesos de hervido o de calentamiento menos prolongados, resultaron menos eficaces.

La explicación está relacionada con la estabilidad de los glicoalcaloides. Aunque son compuestos relativamente resistentes, pueden degradarse parcialmente cuando se someten a temperaturas suficientemente altas durante periodos adecuados de tiempo.
Sin embargo, existe un aspecto importante que conviene destacar: cocinar no equivale a eliminar completamente el riesgo. Incluso en las condiciones más eficaces analizadas, los glicoalcaloides no desaparecieron por completo. Esto significa que la seguridad final del producto sigue dependiendo también de la materia prima utilizada.

No todas las patatas son iguales

La variedad de patata constituye uno de los factores más importantes para explicar las diferencias en el contenido de glicoalcaloides. Las pieles de patata crudas de algunas variedades presentan niveles naturalmente más bajos de glicoalcaloides (aprox. 200 mg/kg peso seco), mientras que otras pueden acumular cantidades mucho mayores (hasta 3 000 mg/kg peso seco).

Por tanto, cocinar correctamente las pieles es una medida útil, pero no suficiente por sí sola. La selección de patatas en buen estado procedentes de variedades con bajos niveles de glicoalcaloides debe ser una práctica esencial para minimizar la exposición a estos compuestos.




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Economía circular sí, pero basada en evidencia científica

La valorización de subproductos alimentarios constituye una de las estrategias más prometedoras para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles. La piel de la patata es un buen ejemplo: se genera en grandes cantidades tanto en los hogares como en la industria alimentaria y contiene nutrientes y compuestos bioactivos de interés que podrían aprovecharse mejor. Su potencial como materia prima para nuevos ingredientes y productos alimentarios está despertando un creciente interés científico. Sin embargo, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria deben avanzar juntas.

La economía circular no consiste simplemente en reutilizar subproductos, sino en identificar qué usos son seguros, viables y beneficiosos para el consumidor. En este contexto, la investigación científica desempeña un papel fundamental: permite determinar bajo qué condiciones determinados subproductos pueden reincorporarse a la cadena alimentaria sin generar riesgos. Aprovechar la piel de la patata puede contribuir a reducir el desperdicio alimentario, pero hacerlo de forma segura requiere aplicar recomendaciones respaldadas por la evidencia científica.

Porque una alimentación verdaderamente sostenible no solo busca reducir el desperdicio, sino también garantizar la seguridad de lo que llega a nuestra mesa.

Esta investigación ha sido posible gracias a los fondos del proyecto EVALKALIM II finaciado por el MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE (código de proyecto PID2022-137278OB-I00).

The Conversation

Isabel Martínez García recibe fondos de proyecto EVALKALIM II. MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE, grant
number PID2022-137278OB-I00.

María Isabel Sierra recibe fondos del proyecto EVALKALIM II financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE, (código PID2022-137278OB-I00).

Sonia Morante Zarcero recibe fondos del proyecto EVALKALIM II financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE, (código PID2022-137278OB-I00).

ref. ¿Es seguro comer la piel de la patata? Según la ciencia, la clave está en la variedad, su calidad y la forma de cocinarla – https://theconversation.com/es-seguro-comer-la-piel-de-la-patata-segun-la-ciencia-la-clave-esta-en-la-variedad-su-calidad-y-la-forma-de-cocinarla-288159

Ceuta: claves para entender el laberinto de una crisis migratoria permanente

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María López Belloso, Profesora e Investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad de deusto, Universidad de Deusto

Jose Luis Carrascosa/Shutterstock

A 31 de julio de 2026, Ceuta afronta un episodio fronterizo de una magnitud sin precedentes. Las primeras estimaciones de las fuerzas de seguridad sitúan por encima de 40 000 el número de personas que habría entrado en la ciudad durante unas 24 horas. Algunas fuentes elevaron provisionalmente la cifra a 49 000, aunque todavía no existe un recuento oficial consolidado y esa estimación fue retirada de la página del Departamento de Seguridad Nacional sin explicación pública.

Hasta el momento de escribir estas líneas, al menos 41 personas han muerto ahogadas tratando de rodear a nado el espigón fronterizo.

La cifra de entradas resulta especialmente difícil de absorber en una ciudad de aproximadamente 83 600 habitantes. La capacidad de acogida de Ceuta se encontraba ya desbordada antes del último incremento de llegadas.

Tras la entrada de unas 1 500 personas en la última semana, los recursos destinados a menores no acompañados funcionaban, según el presidente de la Ciudad, al 2 400 % de su capacidad, una situación que calificó como una “emergencia humanitaria y social absoluta”.

Ceuta no afronta solo una crisis migratoria, sino una crisis multifactorial en la que confluyen desigualdades estructurales, presión diplomática, dependencia europea de Marruecos, limitada capacidad de acogida y polarización política.

Su análisis exige combinar una perspectiva internacional –centrada en la externalización fronteriza y las alianzas geopolíticas– con otra interna, atenta al impacto sobre el Estado de derecho, los servicios públicos, la convivencia y el discurso político y mediático.

Factores externos: la dimensión internacional de la crisis

La utilización de los movimientos migratorios como instrumento de presión política no constituye una mera hipótesis. La politóloga estadounidense Kelly M. Greenhill denomina “coercive engineered migration” –migración forzada y orquestada– al uso deliberado o la amenaza de flujos migratorios para obtener concesiones de otros Estados.

En Ceuta, esta dinámica debe situarse dentro de una sucesión de crisis fronterizas registrada desde 2005, y no como un episodio aislado. En mayo de 2021, más de 5 000 personas entraron en la ciudad tras la relajación de los controles marroquíes, en plena crisis diplomática provocada por la acogida hospitalaria en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario.

Esta capacidad de presión se ve reforzada por la externalización de la política migratoria europea, que ha desplazado parte del control fronterizo hacia terceros países como Marruecos. A su vez, la representación de estas llegadas como una amenaza para la seguridad alimenta el proceso de securitización, que tiende a privilegiar la protección del Estado frente a la seguridad y los derechos de las propias personas migrantes (2017).

El propio Parlamento Europeo condenó expresamente en junio de 2021 el uso por Marruecos del control fronterizo, de la migración y, particularmente, de menores no acompañados como mecanismo de presión política contra España. El Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB) calificó el episodio como un caso paradigmático de weaponisation of migration –instrumentalización de la migración–: la conversión de personas en instrumentos de coerción interestatal.

Aunque en 2021 se explicó la presión marroquí por la acogida al líder del Frente Polisario, Brahim Gali, en un hospital de Logroño, no puede pasarse por alto que la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Marruecos y Argelia el mismo año supuso el cierre del Gaseoducto Magreb-Europa, lo que supuso una pérdida de ingresos y de influencia para el país alahuí.

En 2026, el contexto inmediato es distinto, aunque presenta elementos que también pueden resultar incómodos para Rabat. El 20 de julio, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realizó una visita oficial a Argelia y anunció la celebración de una reunión bilateral de alto nivel en otoño. El Gobierno español volvió a calificar a Argelia, principal rival regional de Marruecos, como “socio estratégico” y “nación amiga”.

El 23 de julio, la Comisión de Justicia del Congreso aprobó el dictamen de la proposición que facilitaría la nacionalidad española a los saharauis nacidos bajo administración española, todavía pendiente aprobación parlamentaria. Su coincidencia con el acercamiento español a Argelia y con la crisis fronteriza ha alimentado la hipótesis de que Rabat estuviera advirtiendo del coste de adoptar decisiones contrarias a sus intereses sobre el Sáhara Occidental

La fragilidad del “socio fiable”

La externalización del control migratorio ha convertido a Marruecos en un socio indispensable, pero también en una fuente de dependencia: en 2023, la Comisión Europea destinó 152 millones de euros a reforzar su gestión fronteriza. Esta delegación otorga a Rabat capacidad para condicionar la cooperación migratoria.

La dependencia resulta especialmente problemática porque la eficacia para contener las salidas no equivale a fiabilidad democrática: Freedom House –una organización no gubernamental estadounidense cuyo objetivo principal es la expansión y defensa de la democracia y los derechos humanos en el mundo– clasifica Marruecos como “parcialmente libre”, con 37 puntos sobre 100, y destaca el predominio político y económico de la monarquía.

Human Rights Watch –organización no gubernamental internacional independiente dedicada a la investigación, defensa y promoción de los derechos humanos en más de 90 países– documenta en su informe de 2026 una intensificación de la represión contra periodistas, activistas y defensores de derechos humanos, así como la persecución de quienes defienden la independencia del Sáhara Occidental. Se emplean delitos de difamación, difusión de noticias falsas, ofensa a las instituciones o menoscabo de la monarquía para restringir el espacio de crítica política.

Este contexto obliga a formular una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto puede Europa presentar como garante fiable de su frontera a un régimen que restringe persistentemente la libertad de prensa, reprime la disidencia y utiliza su cooperación internacional para reforzar su posición sobre el Sáhara Occidental?

El alineamiento Marruecos–Israel–Estados Unidos

El eje Marruecos–Israel–Estados Unidos se consolidó en 2020 con la normalización de las relaciones entre Rabat y Tel Aviv y el reconocimiento estadounidense de la soberanía reclamada por Marruecos sobre el Sáhara Occidental, y se reforzó en 2021 mediante un memorando de cooperación militar. Este alineamiento contrasta con el deterioro de las relaciones españolas con Israel y las crecientes fricciones con Washington.

La crisis de Ceuta ha evidenciado esa tensión: el embajador israelí ante la ONU cuestionó la soberanía española sobre la ciudad y la Casa Blanca responsabilizó a las políticas “globalistas” y de “extrema izquierda” del Gobierno.

Estas declaraciones muestran una instrumentalización diplomática de la crisis y una convergencia retórica contra España, pero no prueban una actuación coordinada para facilitar la apertura de la frontera.

Factores internos: derecho, capacidad institucional y construcción del miedo

La sentencia del Tribunal Supremo de 8 de julio no es que prohíba las “devoluciones en caliente” de los migrantes que pretenden entrar a nado en Ceuta y Melilla, sino que excluye el procedimiento excepcional de “rechazo en frontera” para quienes son interceptados en el mar, al no estar superando un elemento físico de contención como la valla. Sin embargo, su interpretación simplificada circuló ampliamente en Marruecos, y pudo incentivar los cruces al generar la expectativa de que quienes llegaran a nado no serían retornados.

Para el presidente del Gobierno, las mafias migratorias han instrumentalizado esta sentencia. Por tanto, la resolución judicial pudo actuar así como factor facilitador, pero no explica por sí sola la magnitud de la crisis ni la simultánea reducción del control fronterizo marroquí.

La fabricación discursiva de una “invasión”

Las crisis fronterizas crean un contexto favorable para la radicalización del discurso público. Este estudio identificó un endurecimiento de la retórica política y la normalización del discurso racista; durante la crisis de 2021, Vox dedicó más del 70 % de sus publicaciones a Ceuta y la migración.

A través de este otro estudio se comprobó que el 80 % de los mensajes de odio analizados se centraba en la confrontación política, no en las causas o soluciones migratorias.

En la crisis actual, expresiones como “invasión”, “hombres en edad militar” o “sicarios” reproducen esta construcción de las personas migrantes como amenaza colectiva. Los medios no generan necesariamente estos discursos, pero pueden normalizarlos cuando reproducen marcos alarmistas sin contextualización ni contraste.

Los derechos humanos como límite y como respuesta

En una crisis de esta naturaleza, los derechos humanos no son un obstáculo para la gestión fronteriza, sino su límite jurídico y ético. La recuperación de más de 40 cadáveres en aguas de Ceuta evidencia el coste humano de una política que convierte la frontera en un espacio de riesgo extremo.

España debe proteger la vida, garantizar el rescate y evaluar individualmente cada caso, con especial atención a menores, solicitantes de asilo y víctimas de trata.

Pero quienes pierden siempre son las propias personas migrantes: Marruecos puede utilizarlas como instrumento de presión, los partidos como argumento electoral y determinados discursos como una amenaza anónima.

Mientras los Estados disputan influencia y responsabilidades, estas personas arriesgan la vida y quedan expuestas a la desprotección, las devoluciones arbitrarias y la deshumanización pública. La respuesta no debe enfrentar los derechos de la población ceutí con los de quienes llegan, sino impedir que ambos colectivos –y especialmente quienes ocupan la posición más vulnerable– sigan pagando el precio de estrategias políticas que no controlan.

The Conversation

María López Belloso recibe fondos de distintos programas de financiación de la investigación, como Horizonte Europa. Ella es miembro de la ONG Barakaldo con el Sahara-SALAM

ref. Ceuta: claves para entender el laberinto de una crisis migratoria permanente – https://theconversation.com/ceuta-claves-para-entender-el-laberinto-de-una-crisis-migratoria-permanente-288843

Suplemento cultural: colocar la línea del horizonte en el centro del encuadre

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Arte y Humanidades, The Conversation

La versión panorámica de esta imagen no le hace justicia a la intención de Frederic Remington de colocar la línea del horizonte en la parte superior de _Fight for the Waterhole_. Museo de Bellas Artes de Houston/Google Art Project

Una versión de este texto se publicó por primera vez en nuestro boletín Suplemento cultural, un resumen quincenal de la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música. Si quiere recibirlo, puede suscribirse aquí.


Mientras estuvo vivo, cada vez que se publicaba un libro del fotógrafo Nicolas Muller, él organizaba una exposición. Lo hacía en respuesta a la maquetación –horrible, a su juicio– que recibían sus imágenes, cortadas y fragmentadas para buscar su encaje en la edición de papel. Colgar las fotos en las paredes de una sala, tal y como habían sido pensadas y hechas, era su forma de venganza pero también de autodefensa.

El encuadre es importantísimo en las artes visuales, tanto en la pintura como en la fotografía o el cine. No significa lo mismo, ni genera la misma sensación en el espectador, que algo esté en el centro, a la derecha, a la izquierda, arriba o abajo en una imagen, ni tampoco que un plano incorpore una información y no otra. La cámara es el pincel de los directores de cine y jugar con el encuadre –qué incluyen y cómo lo presentan– es la paleta de la que disponen.

Lo explicaba muy bien John Ford (interpretado por David Lynch) en la película de Steven Spielberg Los Fabelman: la línea del horizonte en la parte de arriba de la imagen es interesante; la línea del horizonte en la parte de abajo es interesante; la línea del horizonte en el medio de la imagen es (y cito textualmente) “aburrida de cojones”.

Por eso no puedo entender por qué Christopher Nolan se ha empeñado en rodar La Odisea en un tamaño de fotograma que solo se puede proyectar en 41 salas en todo el mundo y que, en el resto, se verá cortado. Me lo pregunto porque elegir este formato le obliga a colocar la información importante en el centro de la imagen para que no se pierda, narrativamente hablando, nada. Pero… ¿acaso, a fuerza de defender la espectacularidad de un formato, no se ha atado las manos Nolan en cuanto a las posibilidades de narrar que ofrece una cámara de cine?

Mientras barrunto la respuesta, les dejo con el estupendo artículo de Nadia McGowan que explica las diferencias de formatos cinematográficos y por qué Nolan ha querido filmar en IMAX 70 mm.

Queda menos para el eclipse

Por si no se habían enterado todavía –y lo dudo porque llevamos un año con el tema– el 12 de agosto se verá desde España un eclipse solar total. La franja de la península desde la que se podrá seguir recibirá a viajeros, turistas y curiosos, que elevarán la vista para observar un fenómeno que, con suerte, puede darse una vez en la vida de un ser humano. Suerte como la que tuvo el rey Jaume I que, sin tantos preparativos, se tropezó con un eclipse solar allá por el 1239.

Es tan extraordinario coincidir en tiempo y espacio con uno de ellos que, durante milenios, los seres humanos les han dado significados espirituales. Y no por falta de conocimiento. Los mismos romanos de la Antigüedad tenían nociones de astronomía y podían predecirlos, pero no por ello dejaban de considerarlos designios divinos.

Y por eso también los narradores, incluyendo los cineastas, han aprovechado la excusa de los eclipses para dotar a sus relatos de una capa extra de fascinación. Desde Méliès hasta los vampiros de Crepúsculo, los astros parecen indicar –y determinar– los caminos de muchas historias.

Un mapa medieval de leyendas

Hablando de ciencia y magia, es apasionante saber cómo los geógrafos del Magreb de la Edad Media mezclaban en sus textos, mapas y crónicas datos empíricos con informaciones ficticias. Esas leyendas, a pesar de la fantasía que esgrimían, tenían un poso de verdad. Porque si un relato describía la amenaza de una criatura legendaria en un punto geográfico concreto, realmente el monstruo no existía, pero tal vez el peligro sí.

Mujeres hartas

Si están siguiendo las aventuras de los Targaryen en La casa del dragón, les interesará este texto sobre cuatro mujeres reales que inspiraron algunos de los personajes más complejos de la serie. Son personas que desafiaron lo que la sociedad de su tiempo tenía preparado para ellas. Y aunque en esta precuela de Juego de tronos hay muchísimo menos sexo explícito que en la serie que le dio fama a Poniente, la violencia sexual no deja de estar implícita en las tramas.

Porque la violencia sexual contra las mujeres ha estado presente a lo largo de toda la historia. Mucho antes de que una chica crease un perfil en redes sociales y comenzase a recibir fotografías no deseadas de genitales masculinos, los hombres ya habían decidido que no hacía falta la mediación de una pantalla para mostrarle el pene a una mujer que osaba tener una imagen pública. Quevedo lo contó en un soneto y la expresión de Ariadne en la pintura de Guido Reni que encabeza el texto creo que lo dice todo sobre el hartazgo femenino ante este fenómeno. ¡Dracarys!

Y les dejo con un artículo de hace unos años gozosísimo sobre la fiebre del baile y el flirteo en el Madrid de los años 20. El verano es tiempo de disfrute y música, entre otras muchas cosas, así que parece una gran idea despedirse con esta pieza.

The Conversation

ref. Suplemento cultural: colocar la línea del horizonte en el centro del encuadre – https://theconversation.com/suplemento-cultural-colocar-la-linea-del-horizonte-en-el-centro-del-encuadre-287789

Necesitamos comunidades compasivas que ayuden a lograr una muerte tranquila

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Rogelio Altisent Trota, Presidente del Consejo Científico de la Fundación Dignia. Cátedra Dignia Ecosistema Paliativo, Universidad de Zaragoza

En Alicia en el país de las maravillas, la protagonista le pregunta al Gato de Cheshire qué camino debe seguir para salir de donde se encuentra. Este le responde que todo depende de adónde quiera llegar. Alicia le contesta: “La verdad, no me importa mucho el lugar”, a lo que su interlocutor zanja: “Entonces, tampoco importa mucho el camino que tomes”. De la misma forma, cuando nos planteamos llevar al hospital a los enfermos avanzados y a los ancianos deberíamos preguntarnos qué esperamos y cuál es el objetivo del traslado.

Conviene refrescar que la meta debe ser prestar la mejor atención posible a cada persona. Es un imperativo moral analizar si ese cuidado se puede proporcionar en el hogar, que en ocasiones es una residencia, donde el paciente está rodeado de sus seres queridos. Esta cuestión interpela a nuestra sociedad y a nuestro sistema sanitario: ¿dónde debemos cuidar en el tramo final de la vida? ¿Estamos preparados para ello?

Hace 30 años, Daniel Callahan lideró un informe del prestigioso Hastings Center de Nueva York donde se planteaba una actualización de los fines de la medicina. Más allá de la curación y la prevención, defendía, era necesario incorporar el objetivo de lograr una muerte tranquila y en paz, todo ello con el mismo rango científico. Aquella propuesta fue muy celebrada y está cada vez más valorada ante el progresivo aumento de la esperanza de vida y el lógico incremento de las enfermedades crónicas avanzadas.

Esta perspectiva se está incorporando a los programas docentes de las profesiones sanitarias, aunque con mucha lentitud. Sería un contrasentido dedicar los grandes avances de las ciencias biomédicas a prolongar la vida a toda costa. Hay que adecuar las posibilidades diagnósticas y terapéuticas a una interpretación prudencial del momento biológico de cada paciente. Pensemos en la falta de lógica que tiene ante un paciente que está en una fase terminal de su enfermedad el uso del desfibrilador en una parada cardiaca o el ingreso en la unidad de cuidados intensivos.

Ante la pregunta sobre dónde cuidar al paciente incurable, la respuesta nos llevará a buscar la máxima calidad de vida y a respetar la voluntad de los pacientes.

Los cuidados paliativos, una medicina de rango científico

Desde hace unas décadas asistimos a la entrada en escena de la moderna atención paliativa ENLACE. Es una rama que se diferencia en sus objetivos de la clásica medicina curativa, donde la prioridad es la supervivencia.

Cuando estamos ante una enfermedad avanzada y sin curación, en la que incluimos la ancianidad, la medicina paliativa siempre debe respetar la vida, pero con la prioridad focalizada en el confort de las personas.

Se trata de prestar unos cuidados impregnados de humanidad sin renunciar al rigor científico. Es el momento de concentrar los esfuerzos en ensanchar la existencia, sin claudicar ante la tentación de la agresividad tecnológica sin sentido, que se ha dado en llamar obstinación o encarnizamiento, que la deontología médica ha censurado con rotundidad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido los cuidados paliativos como “un enfoque que mejora la calidad de vida de los pacientes (adultos y niños) y de sus familias que afrontan problemas asociados a enfermedades potencialmente mortales. Previenen y alivian el sufrimiento mediante la identificación temprana, la evaluación adecuada y el tratamiento del dolor y otros problemas, ya sean físicos, psicosociales o espirituales”.

La aparición de las comunidades compasivas y su impacto

La mayoría de las personas con enfermedades avanzadas pasan el 5 % de su tiempo con los servicios sanitarios y el 95 % inmersos en su entorno social: familia, vecinos, cuidadores, acompañantes voluntarios, farmacias, comercios de proximidad, servicios sociales, escuelas, parroquia, etc. Es fácil razonar que si prescindimos de la comunidad será muy difícil prestar cuidados de calidad.

Esta visión impulsó a Allan Kellehear, hace ya dos décadas, a definir y promover las “comunidades compasivas” como una oportunidad para lograr la excelencia de la atención paliativa. En España, Silvia Librada lidera su estudio desde hace 10 años en el seno de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos.

Se trata de construir una cultura paliativa, fortaleciendo el tejido social con la implicación de personas e instituciones. Esto supone sensibilizar, formar –aclarando dudas– y capacitar. Estas experiencias de apoyo comunitario se están multiplicando con una amplia variedad de formas organizativas en barrios urbanos y pueblos, impulsadas por entidades sin ánimo de lucro que recaban el apoyo de asociaciones y municipios.

Algunas comunidades compasivas están incluyendo un modelo de evaluación del impacto generado tras la implantación de un ecosistema paliativo de estas características. El objetivo es generar evidencia científica de su utilidad y facilitar que sea replicable.

Un ejemplo lo encontramos en una residencia de mayores de la ciudad de Fraga (Huesca). Tras incorporarse al modelo ECOPAL se ha invertido el porcentaje de fallecimientos de sus residentes en el hospital, que ha pasado del 70 % al 30 %.

Un estudio publicado por comunidades compasivas australianas mostró una reducción significativa de ingresos hospitalarios, días de estancia hospitalaria y visitas al servicio de urgencias. Sus autores estimaron un ahorro económico de 500 000 dólares australianos (unos 300 000 euros) en la atención de 100 pacientes durante 6 meses.

Las comunidades compasivas ofrecen un horizonte esperanzador para mejorar el cuidado de los pacientes paliativos y sus familias. Pero, además, aunque no sea este su objetivo primario, pueden ser una fórmula revolucionaria para ayudar a un sistema sanitario sumido en la crisis.

The Conversation

Rogelio Altisent Trota no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Necesitamos comunidades compasivas que ayuden a lograr una muerte tranquila – https://theconversation.com/necesitamos-comunidades-compasivas-que-ayuden-a-lograr-una-muerte-tranquila-285765

Cuando lo que falla es el suministro de energía: enfermedades mitocondriales

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos Santos Ocaña, Profesor Titular de Biología Celular e Investigador, Universidad Pablo de Olavide

Microfilamentos, mitocondrias y núcleos Heiti Paves/Shutterstock

Muchas de las enfermedades raras de origen genético que aparecen en la infancia tienen un elemento en común: el origen del trastorno reside en la mitocondria, que metafóricamente se suele identificar como la central energética de la célula. Aunque quizás sería más apropiado equipararla con un polígono industrial.

La mitocondria demanda energía para fabricar sustancias que, posteriormente, son transportadas al resto de la célula. Además de las necesidades logísticas, como en cualquier industria, se generan residuos que es preciso recoger y eliminar. De ahí que la equipare con un polígono industrial.

En cada célula, alrededor de 1 300 proteínas trabajan a la vez para suministrar energía, garantizar que le llegan las materias primas que necesita y ofrecer una respuesta activa frente al estrés oxidativo.

Sin embargo, tal complejidad tiene una cara oscura: cualquier alteración de estos procesos es difícilmente aislable y afecta negativamente a la mitocondria, que en realidad es… ¡una célula dentro de otra célula!

“Te engullo porque me interesas”

Han leído bien, sí. La mitocondria es una célula dentro de otra célula. Esto tiene que ver con su origen endosimbionte: aunque la evolución de los organismos se produce normalmente mediante mutaciones en su ADN validadas por la selección natural, a veces un organismo obtiene ventajas al integrar a un segundo organismo en su interior. Es decir, llevando a cabo un secuestro celular en toda regla.

Imaginen una gran célula, incapaz de utilizar el letal oxígeno para obtener energía. Esta célula grande se come a otra célula que sí tiene esa capacidad, y consigue oxidar los nutrientes hasta obtener toda su energía. Ambas células llegan a una especie de acuerdo: la grande aporta nutrientes y protección física, y la pequeña, energía y protección antioxidante. Es lo que se conoce como endosimbiosis.

Posiblemente este acuerdo fue algo más violento de lo contado aquí, y es el origen de la tercera razón que hace especial a la mitocondria: como cualquier otra célula, tiene su propio ADN, el ADN mitocondrial. Y no hay 2 copias sino cientos por cada mitocondria (y cientos de mitocondrias).

Todas estas características hacen que las enfermedades mitocondriales resulten difíciles de estudiar y obstaculicen especialmente la búsqueda de tratamientos para los pacientes. La complejidad de las funciones mitocondriales explica la gran diversidad de estas dolencias, tanto en sus síntomas y manifestaciones clínicas como en los órganos afectados, en la gravedad de los pacientes y en el momento de inicio de la enfermedad.

A ello se suma la coexistencia del ADN nuclear y del ADN mitocondrial. La mitocondria requiere 1 300 proteínas para funcionar y sólo 13 son sintetizadas por ella misma. El resto lo aporta el ADN nuclear, lo que supone una integración extrema y muchos problemas de coordinación. De hecho, las enfermedades mitocondriales se deben a mutaciones en ambos tipos de ADN.

Según diversos estudios, existen entre 300 y 400 tipos de enfermedades mitocondriales y afectan a 1 de cada 5 000 personas, unas 10 000 en total en España.

Una lucha amistosa entre dos genomas

Además de la coexistencia de genomas, nos queda el problema del ADN mitocondrial. Tenemos miles de copias de él, que heredamos al 100 % de nuestras madres y que no siempre son idénticas entre sí. Cuando en una persona todas sus copias del ADN mitocondrial son iguales y no presentan mutaciones, se dice que su ADN mitocondrial es homoplásmico. Sin embargo, la presencia de una mutación en el ADN mitocondrial produce heteroplasmia, es decir, una mezcla de moléculas sanas y mutadas. En estos casos, la enfermedad se genera sólo cuando el número de copias del ADN mitocondrial mutado supera un umbral determinado.

Para complicar la situación, cada célula, órgano, aparato o sistema puede presentar un grado diferente de heteroplasmia, lo que genera una gran diversidad en los síntomas de los pacientes. Las mutaciones en el ADN mitocondrial afectan directamente a la función más importante y crítica de la mitocondria: la producción de energía mediante la cadena respiratoria. Y por ello, suelen ser graves.

Pero existen algunas soluciones para las enfermedades mitocondriales. El diagnóstico se acelera al disponer de mejores herramientas analíticas y ya existen tratamientos efectivos reales para un 5 % de estas patologías (coenzima Q10, tiamina…). Queda el problema del ADN mitocondrial, pero se está abordando mediante una frenética actividad investigadora: técnicas de transferencia o trasplante de mitocondria, eliminación del ADN mitocondrial mutado, importación mitocondrial de genes corregidos y la edición directa del ADN mitocondrial.

Hay esperanza: lo que hoy es investigación, mañana será realidad.

The Conversation

Carlos Santos Ocaña no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Cuando lo que falla es el suministro de energía: enfermedades mitocondriales – https://theconversation.com/cuando-lo-que-falla-es-el-suministro-de-energia-enfermedades-mitocondriales-280158

La factura invisible del fuego: el coste económico de los incendios forestales

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Elena Ferrer Zubiate, Profesora Titular de Universidad. Departamento de Gestión de Empresas, Universidad Pública de Navarra, Universidad Pública de Navarra

Robert Jankovic/Shutterstock

En las últimas semanas, buena parte de la geografía española, desde Aragón a Andalucía, pasando por Comunidad Valenciana, Madrid y Castilla y León, se ha visto asolada por incendios forestales.

Los incendios forestales no son un problema nuevo, pero sí creciente. En mayo de 2026, el Gobierno de España presentaba su campaña contra los incendios, donde ya señalaba que “los datos registrados entre el 1 de enero y el 15 de mayo de 2026 muestran una evolución desfavorable, con 127 incendios comunicados frente a los 40 del mismo periodo de 2025, lo que supone un incremento del 218 %”.

En relación con los denominados “grandes incendios”, hasta el 19 de julio de 2026, España registró 21 fuegos que arrasaron un total de 65 753,71 hectáreas. Esta cifra supone más del doble de la superficie quemada en el mismo periodo de 2025, año en el que se habían contabilizado 11 grandes incendios y 29 817 hectáreas afectadas.

Además, España se sitúa a la cabeza de la Unión Europea en número de incendios forestales, con 300 eventos registrados, por delante de Francia, que reporta 275.

No es el objeto de este artículo valorar las causas y agravantes de estos incendios. Los últimos datos aportados por el Ministerio para la Transición Ecológica, de 2016, señalan que ese año el 54,61 % de los incendios fueron intencionados, el 27,57 % se debieron a accidentes y neigligencias y un 10,44 % tuvieron una causa desconocida.

Nos centraremos en las consecuencias de los incendios y, en particular, en los costes asociados.

¿Cuánto cuesta un incendio?

La mejor pista de cuánto cuesta un incendio no la dan las llamas, sino lo que ocurre después. En Estados Unidos, un estudio en relación con los incendios de California del año 2018 ponía de relieve que “los daños causados por los incendios forestales en 2018 ascendieron a 148 500 millones de dólares, aproximadamente el 1,5 % del producto interno bruto anual de California, con pérdidas de capital por valor de 27 700 millones de dólares (19 %), costes sanitarios por valor de 32 200 millones de dólares (22 %) y pérdidas indirectas por valor de 88 600 millones de dólares (59 %)”.

Una investigación similar estimó que “las regiones del sur de Europa golpeadas por grandes incendios pierden entre un 0,11 % y un 0,18 % de su crecimiento anual del PIB. El empleo en transporte, alojamiento y restauración –el turismo– cae entre un 0,09 % y un 0,15 %”.

No cabe duda de que es algo prematuro intentar realizar una valoración económica de los incendios forestales que han ocurrido este año en España, pero haremos un pequeño ejercicio basado en los costes de oportunidad.

Un coste de oportunidad se define como aquello a lo que se renuncia como consecuencia de una acción o decisión. Pensemos ahora en un pequeño pueblo de cualquiera de las regiones afectadas. Durante los meses de invierno la población es de 600 habitantes, pero durante el verano en algunos momentos se llega incluso a cuadriplicar esta cifra. Un paisaje ennegrecido y una evacuación en plena temporada alta golpean justo donde más duele. A ello se suma el campo: cosechas paradas y ganado muerto o incomunicado. Son ingresos que no vuelven cuando el humo se disipa. Por tanto, un incendio deja así dos huellas: una inmediata, la de apagarlo, y otra persistente, la de recuperar lo perdido.




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Mientras el fuego arde

En España, los efectos a corto plazo están vinculados con la extinción de las llamas. Aunque es difícil encontrar fuentes fiables, la Agenda Forestal de Navarra presentada en el año 2019 señalaba que el coste de extinción de un incendio forestal declarado es muy variable, pero puede rondar los 10 000 euros por hectárea cuando intervienen medios aéreos, a los que habría que sumar el importe de las tareas posincendio.

No solamente son medios aéreos los que generan este coste. También brigadas, maquinaria, combustible y retardantes trabajando sin pausa durante días. Así, en un incendio de 16 000 hectáreas estos costes ascenderían a 160 millones de euros.

Después de apagar las llamas

Sin embargo, la realidad no termina aquí. La factura que vemos en televisión, con hidroaviones y bomberos, es solo el primer recibo. Es necesario tener en cuenta los efectos a largo plazo y, especialmente, aquellos que tienen carácter indirecto.

Siguiendo con el ejemplo del pequeño pueblo, pensemos qué ocurre con un camping situado en el municipio que ve reducidas sus reservas en 50 plazas como consecuencia del incendio. A un coste de 14 euros/día por autocaravana y en la temporada de verano de 90 días, una simple multiplicación arroja una cifra de 63 000 euros perdidos. Ahora pongamos ocho campings en la zona afectada, estaríamos hablando de una cifra superior al medio millón de euros.

Y falta trasladar el golpe a panaderías, comercios y bares. Un incendio, además, cambia el paisaje, empeora la calidad y la cantidad de agua, se pierde biodiversidad y deja un suelo que tardará años en volver a sostener el ecosistema que tenía.




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La moraleja económica es clara

Este ejercicio es solo una ilustración didáctica. A la factura real habría que sumar los costes de gestión forestal, ganadería extensiva y limpieza del monte durante todo el año. Todos son costes económicos reales, aunque nadie emita una factura por ellos, y los soporta en primer lugar quien vive del territorio. Así, cada incendio encarece la decisión de quedarse: se pierden ingresos, se destruyen infraestructuras y se erosiona la confianza en el futuro del lugar. El fuego no causa la despoblación, pero la empuja.




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Como repiten los expertos, “los incendios se apagan en invierno”. Invertir en el territorio antes del verano no es un capricho; es, sencillamente, la política económica más barata a largo plazo. Las estadísticas oficiales muestran, año tras año, que salimos más caros apagando que previniendo.

Por eso el verdadero coste de un incendio no se salda la semana en que arde el monte, sino durante los años que tardan en recuperarse el paisaje, la economía y la gente de cada pueblo. Lo que hoy no se invierte en prevención se paga mañana, con intereses, en extinción y en abandono. Ese es el auténtico coste de oportunidad del fuego.

The Conversation

Elena Ferrer Zubiate recibe fondos del proyecto de investigación de Fundación Ramón Areces (XXIII Concurso Nacional para la Adjudicación de Ayudas a la Investigación en Ciencias Sociales), es parte de la ayuda PID2025-175837NB-I00, financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por el FSE+ y del Grupo de Acción Iberus FinSoS.

Cristina del Río Solano recibe fondos del proyecto de investigación PID2025-175837NB-I00, financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por el FSE+ y del Grupo de Acción Iberus FinSoS. Además, cuenta con financiación proveniente del proyecto PJUPNA2025-11908 de la Universidad Pública de Navarra.

Francisco J. López Arceiz recibe fondos del proyecto de investigación de Fundación Ramón Areces (XXIII Concurso Nacional para la Adjudicación de Ayudas a la Investigación en Ciencias Sociales), es parte de la ayuda PID2025-175837NB-I00, financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033 y por el FSE+ y del Grupo de Acción Iberus FinSoS. Además, cuenta con financiación proveniente del proyecto PJUPNA2025-11908 de la Universidad Pública de Navarra.

ref. La factura invisible del fuego: el coste económico de los incendios forestales – https://theconversation.com/la-factura-invisible-del-fuego-el-coste-economico-de-los-incendios-forestales-288642

Lecciones logísticas del Mundial de fútbol: así se montó el espectáculo de Shakira, Madonna y los ‘muppets’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Tomás García Martín, Decano de la Facultad de Tecnología y Ciencia, Universidad Camilo José Cela

19 de julio de 2026, final del Mundial de Fútbol. The White House

La final del Mundial de Fútbol 2026, celebrada el domingo 19 de julio en el Estadio Nueva York Nueva Jersey (MetLife Stadium), no fue solo un hito en la historia del fútbol, sino también una lección de gestión logística en condiciones de incertidumbre extrema y alta visibilidad.

La transformación del césped en un macroescenario para un espectáculo de masas de casi 12 minutos de duración, con bailarines, músicos y la actuación de artistas como Madonna, BTS o Shakira, merece un análisis riguroso desde el punto de vista de la logística.

La estrategia tras el espectáculo

En la dirección de operaciones, el éxito no solo reside en la calidad del producto (en este caso, las actuaciones del tiempo de descanso de la final del Mundial 2026), sino en la arquitectura operativa que lo sustenta.

En términos de operaciones y logística, el show del descanso fue un proyecto altamente personalizado y con requisitos de difícil control, que tuvo que ser ejecutado con la precisión de una línea de montaje debido a las severas restricciones de tiempo.

De las fábricas de Toyota al MetLife Stadium

Los grandes espectáculos funcionan como proyectos logísticos que aplican principios del lean management, un método de trabajo instaurado por Toyota en sus fábricas para alcanzar tres objetivos básicos: gastar menos recursos, eliminar todo lo superfluo del proceso y dar el máximo valor al cliente, haciendo solo lo que este quiere y está dispuesto a pagar.

Así, en el Estadio de Nueva York Nueva Jersey se aplicaron procesos muy similares a los desarrollados a nivel manufacturero para mejorar los procesos de producción:

  1. SMED (Single Minute Exchange of Die): este proceso busca mejorar los tiempos de producción reduciendo los tiempos de cambio de herramientas a un solo dígito de minutos. La transición vertiginosa entre la apertura de Madonna y la sinfonía de Gustavo Dudamel fue posible gracias a esta técnica. Al estandarizar el montaje de módulos escénicos, el equipo técnico logró reducir los tiempos de cambio de minutos a escasos segundos, permitiendo que la banda coreana BTS tomara el escenario inmediatamente después de la orquesta.

  2. Jidoka y poka-yokes: para un evento transmitido a todo el planeta, el control de errores en tiempo real es vital. El término jidoka se refiere al exhaustivo control de la calidad en cada paso del proceso productivo para evitar la acumulación de errores, mientras que los poka-yokes son una técnica de control de calidad que garantiza que el proceso se realice sin errores (un ejemplo cotidiano es el hecho de que un microondas está diseñado para no funcionar si tiene la puerta abierta). En el espectáculo del tiempo de descanso, se aplicaron poka-yokes entre la actuación de Coldplay y la del coro PS22 Choir para que cualquier anomalía técnica de sonido o vídeo fuera corregida instantáneamente sin detener el flujo del espectáculo.

  3. Heijunka (en japonés, nivelación): se trata de igualar los niveles de la carga de trabajo en las distintas fases del proceso de producción para mejorar el flujo, ajustarse mejor a la demanda del cliente y reducir el desperdicio. En la final del Mundial 2026, la gestión de los equipos técnicos para mover la escenografía de Shakira y Burna Boy mientras se preparaba el set acústico de Justin Bieber refleja una nivelación de carga de trabajo meticulosa, evitando cuellos de botella que habrían retrasado el reinicio del partido de fútbol.

Gestión de la cadena de suministro y logística integral

El espectáculo del tiempo de descanso también es un ejemplo de gestión de una cadena global de suministros (Supply Chain Management, SCM), definida como:

“El manejo del flujo de bienes, datos y finanzas relacionados con un producto o servicio, desde la adquisición de las materias primas hasta la entrega del producto en su destino final”.

Coordinar a artistas de distintos continentes implica una gestión de proveedores y recursos que trasciende la simple logística de transporte.

Este evento aplicó un modelo de escalonamiento en el proceso logístico con un enfoque similar al que aplica Elon Musk en sus fábricas (step-function expansion o mejoras escalonadas), que consiste en crear infraestructuras que superan la demanda inicial (gigafactorías), con lo que la expansión se produce a grandes saltos de capacidad y no de manera lineal.

Los organizadores del show invirtieron en infraestructura masiva y redundancia estratégica (con sistemas de sonido e iluminación duplicados) para asegurar que la capacidad operativa no se viera desbordada por la complejidad del despliegue artístico.

La experiencia de los aficionados

Desde el punto de vista del diseño del servicio, el espectáculo del tiempo de descanso gestionó varios momentos de la verdad (moment of truth), un concepto de gestión de servicios desarrollado por Karl Albrecht, que define el instante preciso en que un cliente entra en contacto con una organización y se forma una impresión sobre la calidad del servicio.

En el Estadio Nueva York Nueva Jersey, el contraste entre la actuación más íntima de Justin Bieber y la explosión de energía de Shakira y Burna Boy puede analizarse bajo el modelo de Kano, una herramienta de gestión de productos que evalúa cómo las características de un servicio o producto influyen en la satisfacción del cliente.

Un ejemplo sacado del espectáculo: mientras que la calidad técnica es un factor básico esperado, la sorpresa de ver a leyendas del fútbol como Ronaldinho y Ronaldo conduciendo para Madonna constituye un factor de deleite (customer delight) que eleva la percepción de la marca del Mundial.

El primer espectáculo del tiempo de descanso de un Mundial de Fútbol no fue solo música y baile: fue una lección avanzada de preparación operativa (operational readiness). El trabajo de logística y operaciones convirtió el caos creativo de reunir a BTS, Dudamel y The Muppets en una ejecución impecable ante los ojos del mundo.

The Conversation

Tomás García Martín no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Lecciones logísticas del Mundial de fútbol: así se montó el espectáculo de Shakira, Madonna y los ‘muppets’ – https://theconversation.com/lecciones-logisticas-del-mundial-de-futbol-asi-se-monto-el-espectaculo-de-shakira-madonna-y-los-muppets-287986

Cómo lograr unas vacaciones verdaderamente reparadoras para nuestro cerebro

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Patricia Teea Gligan Gligan, Estudiante de Doctorado. Área de Psicología y Actividad Física, Universidad de Castilla-La Mancha

Ground Picture/Shutterstock

Verano significa vacaciones y desconexión para muchos trabajadores: apagamos el ordenador, olvidamos el correo electrónico, desaparecen las reuniones, el jefe y, con un poco de suerte, hasta la voz que nos dice: “Deberías estar produciendo”. Ponemos el cuerpo en modo pausa y salimos a la caza de relax y diversión en dosis generosas.

El ritmo laboral, su coqueteo constante con el estrés y el riesgo de sobrecarga mental nos empujan a soñar con un verano sin pensar. Incluso a dejar el cerebro en modo “encefalograma plano”, porque nos parece que eso es descansar. Pero es un error.

Como nos demuestra la neurociencia, el cerebro no se “apaga” en estado de reposo. No hacer nada no implica no pensar en nada. Más bien al contrario: nuestro cerebro divaga, algo que no es precisamente relajante. Y así, nos podemos encontrar con que cuanto más queremos olvidarnos del trabajo o del estrés, tumbados bajo la sombrilla y con el relajante sonido del mar de fondo, más volvemos sobre determinadas ideas nada tranquilizadoras.




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“La que me espera en el trabajo”: pensamientos intrusivos que nos arruinan las vacaciones


Las funciones ejecutivas en vacaciones

Una manera de evitarlo y de lograr que nuestro cerebro verdaderamente descanse y recargue su energía es mantener bien encendidas las funciones ejecutivas. Son las que nos permiten controlar nuestro pensamiento y conducta, sin abandonarnos a la vida en piloto automático o al impulso inmediato y dependen sobre todo de la corteza prefrontal, esa área encargada de mantener activos nuestros objetivos, las reglas necesarias para alcanzarlos y focalizar el resto de nuestra actividad cognitiva en perseguirlos.

Las funciones ejecutivas se dividen en frías y calientes. Las primeras son esos procesos cognitivos que ponemos en marcha al razonar, planificar o cambiar de estrategia en situaciones abstractas y poco cargadas de emotividad. Las calientes, en cambio, entran en juego cuando hay emoción de por medio: una tentación, un riesgo, una victoria, una derrota. En este segundo caso, dependen de una red neuronal algo distinta, con más peso de zonas cerebrales conectadas a circuitos de emoción y motivación.

Y así, si a lo largo del curso la memoria de trabajo nos ayuda a sacar mejores notas o lograr mejores objetivos laborales; la flexibilidad cognitiva –que nos permite cambiar de una tarea a otra sin bloquearnos– predice cuánto riesgo asumimos en decisiones financieras; y la inhibición de la conducta –o el don de mordernos la lengua antes de meter la pata– nos permite tomar mejores decisiones y liderar bajo presión, durante el verano todas ellas necesitan ejercitarse de otras maneras para que la desconexión resulte verdaderamente reparadora.

Juegos de mesa y deportes

Un buen juego de mesa permite poner a punto las funciones ejecutivas: leer el reglamento ya reta a la memoria de trabajo. Las primeras partidas exigen flexibilidad e inhibición (funciones ejecutivas frías). Pero es la competición, querer ganar, ver cómo perdemos nuestra ficha estrella, gestionar el pique con nuestro cuñado, lo que enciende las funciones ejecutivas calientes. Tratar de controlar la frustración, tolerar la incertidumbre y decidir con la adrenalina disparada. Por eso, si sentimos que nos “pica” la competitividad en el Trivial, podemos estar tranquilos: son nuestras funciones ejecutivas dándolo todo, no un ataque de mal perder.

Con el deporte pasa algo parecido. No es lo mismo correr en solitario (funciones ejecutivas frías) que estrenarnos en un deporte con oponente, incertidumbre y adrenalina. Pádel, escalada, tenis de mesa, deportes de “habilidad abierta” son actividades en las hay que reaccionar en tiempo real a lo que hace el otro, y por lo tanto, entrenan más las funciones ejecutivas calientes que los deportes predecibles y en solitario.

Y de paso, aprender un deporte nuevo genera cambios estructurales en regiones cerebrales vinculadas a la función ejecutiva: es decir, se crean conexiones neuronales nuevas. Así que el golpe inicial con la raqueta en la cara se traduce, con suerte, en convertirnos en una persona más competente después de las vacaciones.

La fórmula ideal en verano

El verano regala una oportunidad relajada para hacer esta puesta a punto. Las actividades recreativas al aire libre, poco estresantes, son especialmente buenas para la atención, la inhibición de la conducta y la flexibilidad cognitiva. Romper con el sedentarismo también moviliza los circuitos prefrontales y su eficiencia neuronal.

Entonces, ¿a qué dedico el tiempo libre? La fórmula ideal es: con bajo estrés, el cuerpo en movimiento y afrontando un reto cognitivo con algo de picante emocional, una partida que queremos ganar o un deporte que aún no dominamos. Entrenamiento cerebral perfecto, funciones ejecutivas frías y calientes a la vez.

Incluso antes de irnos de vacaciones, podemos poner en marcha descansos activos (actividad física ligera entre horas de trabajo o estudio), añadiéndoles un pequeño reto cognitivo (sentadillas contando de tres en tres hacia atrás desde 50). La propia tarea de elegir el juego de mesa al que vamos a retar a alguien este verano también implica planificación y toma de decisiones.




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Un tiempo reparador

¿De qué sirve todo esto cuando nos toque volver al trabajo? Pues tiene un efecto importante. Las evidencias científicas más recientes apuntan a que, para recargar pilas (lo que en la investigación se llama “recuperación laboral”) necesitamos lograr cuatro cosas: desconectar psicológicamente, relajarnos, tener autonomía y capacidad de decisión sobre qué hacemos con nuestro tiempo libre y aprender algo nuevo o superar un reto, algo que disminuye la sensación de agotamiento y nos ayuda a sentirnos competentes.

Los beneficios de las vacaciones no son eternos y ya en las primeras semanas de vuelta a la rutina podemos dejar de sentir sus efectos. Por eso, el reto cognitivo con pinceladas emocionales marca la diferencia: no solo prolonga el efecto “buenas vacaciones”, sino que deja las funciones ejecutivas más entrenadas para encajar mejor ese primer lunes de vuelta.

The Conversation

Patricia Teea Gligan Gligan cuenta con el apoyo de un contrato de investigación predoctoral cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+) en el marco del Plan de Investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), convocatoria PREDOCTORALES 2024.

Sixto González-Víllora recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Marta Torrijos-Muelas no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Cómo lograr unas vacaciones verdaderamente reparadoras para nuestro cerebro – https://theconversation.com/como-lograr-unas-vacaciones-verdaderamente-reparadoras-para-nuestro-cerebro-285627