Libros ‘para niñas’ y libros ‘para niños’: ¿tiene sentido esta división?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ángeles Terol Cazorla, Doctoranda en Psicología de la Educación, Universidad Autónoma de Madrid

Hryshchyshen Serhii/Shutterstock

La Navidad está a la vuelta de la esquina y muchos abrimos el navegador en busca del regalo ideal. Basta teclear “juguetes para niños” y “juguetes para niñas” para que el algoritmo haga su magia: coches, construcciones y juguetes de acción para ellos y cocinitas, muñecas y juguetes de fantasía para ellas.

Esta escena también se repite en las campañas publicitarias navideñas: las niñas protagonizan anuncios de muñecas y los niños aparecen en anuncios de vehículos y construcción.

Pero ¿quién dice, y por qué, que un muñeco o una cocinita de juguete solo pueden interesar a una niña, o que un coche o una construcción a un niño? ¿Y qué pasa con los libros infantiles? Desde muy temprano, los adultos podemos, sin desearlo, transmitir mensajes estereotipados sobre lo que supuestamente “corresponde” a cada sexo. Pero también podemos esforzarnos por evitarlo.

Estereotipos en la escuela

Al llegar al colegio, los estereotipos se expresan de otras maneras. Pequeñas diferencias en cómo el profesorado orienta o anima a su alumnado pueden hacer que los niños se alejen de la lectura o la escritura, y las niñas pierdan interés por las matemáticas y la tecnología. A menudo, se refuerzan expectativas distintas: mientras a ellos se les anima a imaginarse como científicos, a ellas se les suele elogiar por su habilidad para escribir.

Estas señales, a veces imperceptibles, influyen en lo que los propios escolares creen que “debe gustarles” y en lo que piensan sobre sus propias capacidades.

Leer es “cosa de chicas”

Socialmente, y en los ámbitos educativos, existe la percepción, apoyada por los datos, de que las niñas son mejores en Lengua, Literatura, y en materias relacionadas con la capacidad de comunicación y la comprensión lectora; de ahí que, en algunos ámbitos, se puede llegar a instalar la idea de que “leer es cosa de chicas”.

Pero ¿son peores los niños en la asignatura de Lengua? ¿O estas diferencias se van consolidando desde la infancia dentro de un sistema educativo que, a veces sin proponérselo, refuerza expectativas distintas? Lo cierto es que estas brechas acaban reflejándose en los hábitos y en los resultados académicos: los niños terminan leyendo menos y obteniendo peores resultados. En el promedio de la OCDE-18, hay países en los que las niñas superan hasta 10 puntos a los niños en comprensión lectora.




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Y cuanto menos leen, más se convencen de que no les gusta o de que no se les da bien. Las niñas, en cambio, suelen mantener un interés alto por la lectura incluso sin un apoyo especial. Es una buena noticia, pero también refuerza la idea de que leer es “de chicas”, lo que termina limitando a unos y encasillando a otras.

¿Existen los “libros para niños”?

Para fomentar la lectura en los niños, es habitual ofrecerles cómics, manuales de videojuegos o libros de no ficción. La intención es positiva, pero detrás hay una idea discutible: que los niños no elegirían por sí solos la fantasía o la poesía, porque es lo que “leen las niñas”.

La poesía es un ejemplo claro. A menudo se asocia con la ternura o el amor, emociones que la masculinidad tradicional suele evitar. Por eso, cuando se trabaja poesía con niños, muchas veces se enfoca desde la fuerza, los héroes o el valor. Sin querer, se mantienen los mismos estereotipos que intentamos romper: ¿por qué no habría de interesar a un niño una historia de amor, o emociones como la ternura?

Cuando un niño rompe la norma

Cuando un niño elige lo que sus compañeros y la sociedad en general consideran un “libro para niñas”, pueden llegar a hacerse comentarios de burla o incluso insultos con tono homófobo.

Este control no viene de la autoridad adulta, sino de sus propios compañeros. Es lo que algunas investigaciones llaman vigilancia de la masculinidad, una especie de policía informal que cuida que nadie se aleje del guión de cómo “debe ser un hombre”. Curiosamente, esta presión social suele ser más intensa con los niños que con las niñas.




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Ahora bien, no todos los niños lo viven igual. Los considerados “populares” suelen tener más margen. Si el grupo ya los percibe como muy masculinos, pueden saltarse algunas normas sin que nadie cuestione su identidad. Parece una masculinidad más abierta, pero es una versión “reempaquetada” en la que solo los más valorados pueden permitirse desafiar las reglas.

Los niños también quieren ser princesas

Los libros pueden reforzar estereotipos… o desmontarlos. Todo depende de cómo se usen. La literatura crea espacios donde los niños pueden imaginar, preguntarse cosas y explorar quiénes quieren ser.

Un ejemplo es el libro My Princess Boy, que cuenta la historia de un niño a quien le encantan los vestidos brillantes y las coronas. Muchos adultos pensarían que este libro no interesa a los niños, pero una investigadora lo utilizó en una lectura guiada con resultados muy distintos.

Durante la sesión, los niños escucharon, miraron las ilustraciones y comenzaron a hacer preguntas. Hablaron de ropa, de gustos y de lo que significa “ser niño” o “ser niña”. Algunos, que al principio se reían o incomodaban, terminaron diciendo que cualquiera puede vestirse como más le guste.

Lo valioso no fue solo el mensaje final, sino el camino recorrido. El libro abrió un espacio seguro para pensar sin miedo, para poner palabras a emociones calladas y para cuestionar ideas que parecían intocables.

Actividades similares, como juegos de roles guiados, muestran algo parecido. En un clima seguro, muchos niños se atreven a expresarse como realmente quieren, sin miedo a las burlas. No solo amplían su forma de jugar; también desarrollan valores relacionados con la igualdad y los derechos LGTBIQ+ desde la infancia.

Regalar algo más que un juguete

Los estereotipos no desaparecen solos. Se transmiten a través de juguetes, libros y pequeños gestos del día a día. Pero también pueden transformarse con decisiones conscientes.

Las fiestas navideñas son una buena oportunidad para hacerlo. Los regalos no son solo entretenimiento: también dicen algo sobre lo que esperamos de quienes los reciben. Por eso, elegir un libro o un juguete sin etiquetas es una forma de decirles que sus gustos importan y que no tienen que encajar en moldes rígidos.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

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Las empresas tecnológicas maduran y endurecen los sistemas de evaluación de sus empleados

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Domingo Verano-Tacoronte, Profesor de Dirección de Recursos Humanos. Área de Organización de Empresas. Facultad de Economía, Empresa y Turismo, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

DC Studio/Shutterstock

En 2025, Google ha vuelto a reformar el sistema de evaluación del desempeño de sus trabajadores. La compañía, que durante años fue símbolo de una cultura abierta y participativa, ha optado por un modelo más selectivo, más ligado a la retribución variable y más exigente con el rendimiento.

Tras esta decisión hay algo más que un ajuste interno: se trata del reflejo de un cambio estructural en el modo en que las grandes empresas tecnológicas –de Microsoft a Apple, pasando por OpenAI o Meta– están repensando cómo gestionan su talento en un entorno de competencia feroz por la inteligencia artificial y la eficiencia operativa.

De la cultura del crecimiento a la cultura del impacto

Desde su creación, Google cultivó una identidad corporativa basada en la innovación descentralizada, los proyectos experimentales y un ambiente casi académico. Sin embargo, el contexto ha cambiado. Ahora, el auge de la inteligencia artificial generativa, la presión de los inversores por resultados más tangibles y la saturación de algunos mercados digitales han forzado a la empresa a revisar su modelo.

El nuevo sistema –denominado Googler Reviews and Development (GRAD)– simplifica la frecuencia de las evaluaciones (ahora anuales) y amplía la proporción de empleados que pueden alcanzar las categorías de mayor rendimiento, pero refuerza la relación entre desempeño y compensación, sobre todo en la asignación de bonus y paquetes de acciones. En otras palabras, se trata de concentrar más recompensa en menos personas, sin aumentar el gasto total.

El cambio no es trivial: marca el paso de una cultura de crecimiento inclusiva (“todos aportan algo”) a una cultura de impacto (“no todos aportan lo mismo”). En la práctica, Google está enviando a su plantilla un mensaje de competitividad interna: quienes destaquen recibirán más, quienes se mantengan en el promedio verán menos crecimiento salarial o variable.

Un entorno que empuja a competir

Varias razones explican esta deriva. La primera es el entorno competitivo del talento. Las empresas tecnológicas se disputan a profesionales de su área escasos y cotizados: ingenieros, científicos de datos y expertos en IA. En ese contexto, la diferenciación salarial es un arma de retención.

La segunda es la presión por resultados y eficiencia. Después de años de expansión, muchas tecnológicas viven un proceso de contención: menos contrataciones, reestructuración de equipos y más exigencia de productividad por empleado. De ahí la necesidad de vincular de forma más estricta el desempeño con la recompensa.

También influye la madurez organizativa. En una empresa con decenas de miles de empleados la informalidad deja de ser funcional. Para sostener la innovación y controlar costes, necesita procesos de evaluación estandarizados, jerarquizados y calibrados. El ideal de “equipo creativo libre” da paso a una meritocracia más estructurada y, a menudo, más dura.

Por último, hay un factor simbólico y financiero. Google, como parte de Alphabet, cotiza en bolsa y debe demostrar a los inversores que combina ambición tecnológica con disciplina operativa. La adopción de sistemas más exigentes de gestión del rendimiento proyecta hacia el mercado una imagen de control y responsabilidad.

Un patrón que se repite

Google no es la única. Microsoft, Meta y Apple siguen trayectorias parecidas, aunque con matices. Microsoft mantiene la retórica del desarrollo continuo y el aprendizaje, pero también ha endurecido las consecuencias del bajo rendimiento: quien no mejora su calificación entra en “zona de riesgo”. Meta, por su parte, ha sido aún más tajante, utilizando las evaluaciones como mecanismo de selección negativa tras sus despidos masivos de 2023 y 2024. En conjunto, el sector parece converger hacia un modelo de gestión del rendimiento de alto apalancamiento: menos personas, más exigencia y una distribución más desigual de los incentivos.

Las promesas del nuevo modelo

Desde una óptica de dirección de recursos humanos, los argumentos a favor son claros:

  1. Mejora la alineación entre desempeño y recompensa: quienes más contribuyen reciben más, reforzando la justicia distributiva basada en el mérito.

  2. Puede elevar la motivación de los empleados de alto rendimiento y atraer talento externo que busca entornos meritocráticos con recompensas diferenciales.

  3. Permite controlar el presupuesto de compensación, ya que la masa salarial total no aumenta, solo se redistribuye internamente.

Además, al simplificar el proceso de evaluación y fomentar conversaciones continuas de retroalimentación, Google intenta recuperar la esencia formativa de la evaluación: que esta no sea solo una nota, sino una oportunidad de aprendizaje y desarrollo profesional.

Los riesgos de una meritocracia más dura

Sin embargo, los inconvenientes son considerables. El más evidente es el riesgo de injusticia percibida. Cuando la mayoría ve reducida su recompensa relativa puede crecer la sensación de inequidad y desmotivación, especialmente entre quienes desempeñan funciones menos visibles o de soporte, pues la percepción de trato justo influye más en el compromiso que la cantidad de la recompensa.

Otro riesgo es el aumento del estrés y la ansiedad laboral. En entornos hipercompetitivos, los empleados pueden sentir una presión constante por “destacar”, lo que a medio plazo se traduce en fatiga, rotación o desgaste emocional.

También existe el problema de la subjetividad: en cualquier sistema de evaluación dependiente del juicio de los mandos, la falta de calibración puede generar arbitrariedad. Sin una sólida formación de los evaluadores y una estructura de revisión interdepartamental, el sistema puede perder legitimidad.

Por último, también hay un riesgo estratégico: el cortoplacismo. Si la recompensa se concentra en logros inmediatos se puede penalizar el trabajo colaborativo, la innovación exploratoria o las tareas de mantenimiento que sostienen el largo plazo.

Un síntoma del cambio de era

El caso de Google es, en el fondo, un síntoma de un cambio de era en las tecnológicas. Durante años, estas compañías simbolizaron la utopía de la creatividad sin límites. Hoy, en un contexto de presión financiera y de competencia global por la inteligencia artificial, se enfrentan al reto de equilibrar innovación y disciplina, libertad y responsabilidad, creatividad y control.

La meritocracia no desaparece: simplemente se hace más selectiva. Y el reto para la gestión de recursos humanos será asegurar que, en esa búsqueda de excelencia, no se erosione la cultura que hizo grandes a estas empresas: la confianza en las personas y la apuesta por su desarrollo.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Las empresas tecnológicas maduran y endurecen los sistemas de evaluación de sus empleados – https://theconversation.com/las-empresas-tecnologicas-maduran-y-endurecen-los-sistemas-de-evaluacion-de-sus-empleados-269758

Australia se está recuperando del peor ataque terrorista sufrido en su territorio: ¿se podría haber evitado?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Greg Barton, Chair in Global Islamic Politics, Alfred Deakin Institute for Citizenship and Globalisation, Deakin University

Con 15 civiles y un hombre armado muertos hasta el momento, y otras 40 personas heridas, Australia se recupera del peor acto terrorista cometido en su territorio. Dos hombres armados abrieron fuego contra una comunidad judía que se había reunido para celebrar la primera noche de Hanukkah en Archer Park, en la famosa playa Bondi Beach de Sídney.

La policía ha confirmado que los dos presuntos atacantes eran padre e hijo, de 50 y 24 años. El padre, Sajid Akram, que tenía licencia para poseer seis armas de fuego, fue abatido por la policía. El hijo, Naveed Akram, permanece bajo custodia policial en el hospital.

Dado que se trataba claramente de un ataque antisemita, las autoridades lo declararon poco después como un acto de terrorismo, es decir, un acto de violencia por motivos políticos. Esta calificación también proporciona a las autoridades recursos adicionales para responder y llevar a los responsables ante la justicia.

Mientras los australianos tratan de asimilar su conmoción y su dolor, ha surgido cierta indignación en la comunidad por la falta de medidas suficientes para proteger a los judíos australianos del creciente antisemitismo evidente desde el ataque de Hamás a Israel en octubre de 2023 y la consiguiente guerra de Gaza.

Lo que sabemos sobre los presuntos atacantes

El director general de la ASIO (Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad), Mike Burgess, ha dicho que uno de los presuntos atacantes era “conocido” por la ASIO, aunque no especificó cuál. Ser “conocido” por las autoridades puede significar simplemente que alguien ha estado asociado con redes y comunicaciones que han causado preocupación a las autoridades. La televisión pública australiana ABC ha informado de que Naveed Akram llamó la atención de las autoridades tras la detención del líder de la célula del Estado Islámico en Sídney, Isaac El Matari, en julio de 2019.

Sin embargo, hay cientos de personas que llaman la atención de las autoridades por su contacto, tanto en línea como fuera de ella, con redes e individuos extremistas. Con recursos limitados (y los recursos de las autoridades siempre serán limitados, independientemente de la financiación de que dispongan), tienen que aplicar un sistema de clasificación para evaluar la amenaza que puede suponer un individuo o un grupo, y gestionar el riesgo lo mejor que pueden.

Evalúan cuidadosamente lo que se dice y el lenguaje utilizado, por ejemplo, y comprueban si la persona tiene antecedentes de violencia. Por muy enfadada y molesta que esté la gente, como es comprensible, tras un incidente tan horrible, hay que reconocer que las autoridades no pueden simplemente detener a todo aquel que exprese ideas extremistas o tenga vínculos pasajeros con elementos extremistas.

Aún necesitamos saber más sobre este ataque terrorista y los presuntos atacantes, pero hasta la fecha no hay pruebas de que exista una red en funcionamiento. Dado que los presuntos autores eran padre e hijo, técnicamente se ajusta al perfil de un ataque “aislado”, como vimos en el asalto al Lindt Cafe de Sídney en 2014 y en Christchurch en 2019.

Es muy difícil para las autoridades predecir y, por lo tanto, prevenir los ataques de actores solitarios. Por su naturaleza, a menudo no hay señales previas de la posibilidad de violencia. Además, los lugares públicos como la reserva de Bondi Beach requieren amplios recursos para su vigilancia, lo que significa que no todos pueden estar adecuadamente protegidos.

Como señaló Burgess en su evaluación anual de amenazas, “nuestra mayor amenaza sigue siendo un actor solitario que utiliza un arma fácil de conseguir”. Lamentablemente, eso ha demostrado ser cierto.

La naturaleza cambiante de la amenaza terrorista en Australia

En los últimos años se ha prestado mucha atención al auge del extremismo y el terrorismo de extrema derecha.

Una de las mejores guías al respecto es la evaluación anual de amenazas de Burgess. En ella explica que, hace una década, solo uno de cada diez casos que seguía la ASIO estaba relacionado con extremistas de derecha, ya que la mayor parte de su atención se centraba en los grupos islamistas radicales. Sin embargo, en los últimos años, la proporción se ha acercado a una de cada dos investigaciones relacionadas con el extremismo de derecha. En otras palabras, gran parte de la atención y los recursos de la ASIO se dedican ahora necesariamente a la lucha contra ese extremismo, especialmente tras el atentado terrorista de Christchurch, en el que 51 personas fueron asesinadas a tiros por un terrorista australiano de extrema derecha durante la oración del viernes en dos mezquitas de Nueva Zelanda.

En términos más generales, el terrorismo islámico sigue siendo una amenaza mundial. El Estado Islámico y Al Qaeda continúan activos en Oriente Medio y, cada vez más, en África, así como en Asia Central y Afganistán. En general, las autoridades están haciendo un buen trabajo a la hora de controlar cualquier amenaza que estas redes puedan suponer en Australia.

No hay duda de que el ambiente general entre los grupos propalestinos y judíos se ha vuelto mucho más febril a raíz del ataque de Hamás y la guerra de Gaza. Hay mucha ira y frustración, ya que cada día se retransmiten escenas de violencia y sufrimiento, y hemos visto un aumento tanto del antisemitismo como de la islamofobia desde que comenzó la guerra, simplemente por la forma en que se desarrolla en la imaginación de la gente.

Pero incluso en las protestas que hemos visto durante muchos meses, el número de personas que podrían utilizar este sentimiento para incitar a la violencia es reducido.

Una vez más, no hay pruebas de que el tiroteo de Bondi formara parte de una red más amplia, y es muy difícil detener el ataque de un actor solitario en un lugar público.

Por otra parte, el hombre cuyo acto heroico, muy elogiado, de arrebatarle una de las armas al presunto tirador ha sido identificado como Ahmed Al-Ahmed, un musulmán de 43 años propietario de una frutería. Se espera que la valentía de este hombre, que nos mostró lo mejor de la humanidad en medio de lo peor, ponga fin a cualquier análisis simplista que culpe a la comunidad musulmana de tal violencia. Ya hemos visto esto en Estados Unidos, y Australia debe hacerlo mucho mejor.

¿Ha hecho lo suficiente el Gobierno?

Es muy difícil garantizar la seguridad total de los eventos públicos al aire libre. Los edificios son relativamente fáciles de proteger, pero un parque en la playa lo es mucho menos.

No podemos cerrar todas las lagunas ni frustrar todos los riesgos. No podemos impedir que la gente recurra a la violencia, ni podemos controlar todos los pensamientos de odio.

Es evidente que el Gobierno australiano debe hacer más para detener el terrorismo, y los eventos públicos son un objetivo obvio para destinar más esfuerzos. Pero va a costar mucho trabajo averiguar dónde podemos utilizar mejor los recursos.

The Conversation

Greg Barton es rector (director académico) de la Universidad Deakin Lancaster Indonesia (DLI). Greg recibe financiación del Consejo Australiano de Investigación. Participa en una serie de proyectos financiados por el Gobierno australiano cuyo objetivo es comprender y combatir el extremismo violento en Australia, el sudeste asiático y África.

ref. Australia se está recuperando del peor ataque terrorista sufrido en su territorio: ¿se podría haber evitado? – https://theconversation.com/australia-se-esta-recuperando-del-peor-ataque-terrorista-sufrido-en-su-territorio-se-podria-haber-evitado-272081

La ‘Odisea’, ese gran libro de aventuras

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Silvia Rodríguez-García, Profesora de Literatura Antigua y Medieval. Área de Humanidades. Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad Internacional de La Rioja, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Ulises/Odiseo contra Polifemo, por Arnold Böcklin. Museum of Fine Arts Boston

Quienes hemos visto Harry Potter o El Señor de los Anillos y nos emocionamos con los animales fantásticos, los seres mitológicos y las luchas entre el bien y el mal, no lo sabemos pero estamos a punto de caer en las redes de Homero.

Si además nos gusta el cine y seguimos los últimos estrenos, tal vez hayamos escuchado que Christopher Nolan tiene en el horno una nueva película, The Odyssey, basada en La Odisea, una de las más grandes epopeyas clásicas de la antigüedad.

La historia que nos cuenta el periplo homérico está escrita en el siglo VIII a. e. c. Sin embargo, es más actual que nunca. Seguro que en algún momento hemos dicho o escuchado decir “el talón de Aquiles”, “¡qué odisea!”, “la esperanza es lo último que se pierde”. Pues bien, estas expresiones se originaron hace 3 000 años.

Cíclopes, hechizos y sirenas

Imaginemos a un héroe intentando volver a su casa, Ítaca, después de la guerra de Troya –la del famoso caballo– y enfrentándose a un largo viaje de… digamos diez años, para ser fieles al poema. Este héroe es Ulises (Odiseo), el mismo al que han hecho alusión autores contemporáneos –como el poeta griego Konstantínos Kavafis y el escritor irlandés James Joyce– y en el que bien podríamos encontrar similitudes con el mismísimo Frodo, de El Señor de los Anillos.

Ulises parte a la guerra de Troya dejando a su esposa, Penélope, y su hogar al cuidado de su joven hijo Telémaco. En su (largo) camino de vuelta, comenzará un desfile de criaturas fantásticas y mitológicas que nos acompañará durante toda la obra.

Fotografías de tres personajes de la adaptación de la Odisea.
En la nueva película de Christopher Nolan, Tom Holland, Anne Hathaway y Matt Damon interpretan, respectivamente, a Telémaco, Penélope y Ulises.
Instagram/The Odyssey

Empieza enfrentándose al cíclope Polifemo, monstruo de un solo ojo que devora sin pensarlo a quien se ponga en su camino y al que consigue engañar gracias a su astucia. Después vence al insinuante pero peligroso canto de las sirenas atándose al mástil de su embarcación para no sucumbir. Y desafía a las terribles Escila y Caribdis, monstruos marinos que se asientan a uno y otro lado del estrecho por el que tiene que pasar su nave. Además, también tenemos hechiceras como Circe quien, mediante una poción mágica, convierte a Ulises y a sus hombres en cerdos.

Por si fuera poco, todavía hay más tropiezos en el viaje de nuestro héroe. En esta ocasión, de la mano de la bella ninfa Calipso, que lo retiene durante siete años en la isla de Ogigia. Todo esto sin olvidar la ira de los dioses, con Poseidón, dios del mar, al frente. Este se encarga de hacerle el camino de vuelta a Ítaca más difícil todavía a fuerza de oleajes, naufragios y tifones –por cierto, Tifón también es un ser mitológico–.

Posiblemente a estas alturas ya tenemos claro de dónde viene la expresión “vaya odisea”.

El telar de Penélope

Y mientras Ulises lucha por volver a casa, ¿qué está ocurriendo en Ítaca?

Pues que, cuando ya parecía evidente que Odiseo no iba a volver y aprovechando que Telémaco había salido a buscar noticias de su padre, un puñado de pretendientes con intención de ocupar el palacio en su ausencia y aprovecharse de la vulnerabilidad de Penélope ha ocupado la escena. Ni más ni menos que 12 señores –de los 108 interesados inicialmente– se instalan en los aposentos del edificio, comiendo y bebiendo sin descanso esperando a tomar la mano de la mujer. Ella había dicho que elegiría una nueva pareja entre los interesados cuando acabara de tejer un sudario para su supuesto difunto marido.

Pintura de Penélope en su telar con una sirvienta recogiendo manzanas.
Penélope en su telar con una sirvienta recogiendo manzanas, en una pintura de John Roddam Spencer Stanhope.
Sotheby’s/Wikimedia Commons

Lo que no podían intuir ellos era que Penélope tejía de día, pero deshacía el tejido de noche, confiando en que Ulises regresaría vivo.

Tres años estuvo Penélope tejiendo y destejiendo, hasta que una de las sirvientas descubrió el engaño. El enfado de los pretendientes fue mayúsculo. Le permitieron terminar de hilar el sudario, pero vigilándola día y noche para que no hiciera más trampas. Una vez terminado tendría que elegir nuevo esposo sin dilación.

El amigo más fiel

En este punto de la obra, Ulises llega a Ítaca. Pero no como rey sino convertido en un mendigo por obra de la diosa Atenea, a la que el héroe había implorado ayuda para recuperar su casa. Es tal la transformación que ni Eumeo, su propio porquerizo, le reconoce.

Pero sí hay alguien que, simplemente viéndole los pies, sabe que ese mendigo es su amo. Y ese es Argos, su perro. Compañero fiel que esperó veinte años (los diez de la guerra de Troya más la década de regreso) a que su dueño regresara antes de morir. Argos le saluda agitando la cola, aunque Ulises sabe que no debe responder al saludo para no desvelar su identidad.

El héroe es consciente de que no puede presentarse vestido de rey, porque entonces los pretendientes le matarían. Así que decide mantener su apariencia de mendigo e infiltrarse en el palacio para llevar a cabo un ataque sorpresa. Tan solo su hijo, Telémaco, sabe de sus intenciones.

Dibujo de un hombre a punto de disparar un arco.
Ilustración de François-Louis Schmied para La Odisea en la que Ulises, disfrazado de mendigo, se dispone a superar la prueba del arco.
Gallica (biblioteca digital de la Biblioteca Nacional de Francia).

Mientras tanto, Penélope, acosada por los hombres, decide ponerles a examen, exigiéndoles que superen una prueba consistente en tensar el arco de Odiseo y atravesar doce hachas alineadas con una única flecha; el que consiga pasarla será su nuevo esposo. Ninguno de los doce lo logra, pues el arma está forjada únicamente para las manos de su dueño y requiere, además de fuerza bruta, una técnica particular.

Así pues, en un giro de los acontecimientos, quien sí lo consigue es el mendigo del que llevan un tiempo burlándose, el hombre que en ese momento desvela su verdadera identidad como Ulises, rey de Ítaca. Acaba uno a uno con todos ellos y recupera así su patria, su hogar y su familia después de veinte años de penurias y calamidades.

Para profundizar en la historia que acaba de leer, puede esperar al estreno de la película el verano de 2026. O, mejor aún, puede coger la obra de Homero y descubrir una auténtica novela de aventuras y el origen de muchos de los actuales seres mitológicos que conocemos. Una vez hecho, se preguntará por qué no la ha leído antes.

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Silvia Rodríguez-García no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La ‘Odisea’, ese gran libro de aventuras – https://theconversation.com/la-odisea-ese-gran-libro-de-aventuras-266428

Ganar el gordo de Navidad es como encontrar un grano concreto de arroz en treinta platos de paella

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Pedroche Sánchez, Profesor Titular de Matemática Aplicada (Álgebra, Cálculo, Estadística, Ciencia de Datos). Institut de Matemàtica Multidisciplinària, Universitat Politècnica de València

Cola para adquirir lotería de Navidad en el local de Doña Manolita, en Madrid. Barcex /Wikimedia Commons., CC BY

¿Cuál es la probabilidad de ganar algo (incluido el reintegro) al jugar un décimo de la lotería de Navidad? Se suele decir que esta probabilidad es de un 15 %: los chatbots de consulta explican que esta cifra viene de hacer la división entre el número de premios, 15 304, y los cien mil números posibles (del 00000 al 99999).

Lo primero que me viene a la mente en estas ocasiones son películas del viejo oeste donde aparecen escenas de vaqueros, nativos americanos y caballos. A veces, hay caballos sin jinete y, a veces, hay caballos con dos jinetes. Pues con los números de la lotería pasa lo mismo: si asumimos que los caballos son los números y que los premios son los jinetes, visualizaremos que un mismo número puede acarrear más de un premio.

Por ejemplo, en el Sorteo Extraordinario de Navidad de 2024, el número 71340 fue premiado con la pedrea (salió en uno de los alambres de la tabla 8) y también fue premiado por coincidir con los dos números de la terminación del tercer premio –el 11840–. Además, se llevó el reintegro por coincidir con la terminación del gordo –el 72480–. Si estuviéramos hablando del número 72 440, también habría ganado el premio por coincidir con las centenas del gordo (números del 72 400 al 72 499, excluyendo el primer premio).

Cuchara sopera conteniendo 100 granos de arroz.
Paco Pedroche.

Caballos y jinetes

Como hay números con más de un premio, la cantidad de números susceptibles de ser agraciados con premio (o sea caballos que llevarán jinetes) es menor que el número de premios (número de jinetes). Por tanto, para calcular la probabilidad de que nos toque algo en el sorteo de Navidad no podemos simplemente dividir el número de premios entre los 100 000 números.

Un cálculo más aproximado a la probabilidad de ganar algo al jugar un décimo consiste en eliminar de los posibles premios aquellos números que seguro que obtienen, al menos, dos premios. Es decir, hay caballos con dos jinetes que son fácilmente identificables incluso antes de comenzar el sorteo. Estos números son los que aparecen en el programa de premios bajo el epígrafe: “999 premios de 1 000 euros cada uno para los billetes cuyas dos últimas cifras sean iguales y estén igualmente dispuestas que las del que obtenga el premio primero”.

La probabilidad es menor del 15%

En el sorteo de Navidad del año 2024, los 999 números agraciados con este premio fueron los números del tipo XXX80: el 00080, el 00180, hasta el 99 980. De este conjunto se excluye el propio gordo, el 72 480. Estos 999 números ganaron, además, el reintegro por coincidir con la última cifra (el 0, en este ejemplo). Todos esos caballos (números) llevan al menos dos jinetes (premios).

Por tanto, podemos afirmar que los números premiados con alguna cosa (incluyendo el reintegro) serán como mucho 15 304 menos 999, es decir 14 305. De esta manera, una medida más aproximada de la probabilidad de ganar algo en el sorteo del gordo es, como mucho, un 14,3 % (como ya afirmaba el catedrático José Manuel López, redondeando al 14 %).

Un grano de arroz en treinta platos de paella

Las IA de consulta aciertan al predecir la probabilidad de ganar el gordo, pues es un único número entre 100 000 posibles, con lo cual la probabilidad es de 0,00001 o, dado en porcentaje, de un 0,001 %. Además, una IA puede proporcionar una buena analogía para visualizar este número. Entre las que se suelen utilizar en la literatura, tengo preferencia por la propuesta hace años por el matemático y divulgador José Luis Muñoz, quien usaba granos de arroz. Claro, como valenciano que soy, voy a convertir esa analogía en platos de paella.

Para hacerse una idea de lo pequeños que son los granos de arroz típicos para hacer paella, cuente 100 granos y colóquelos en una cuchara sopera. Verá que queda mucho espacio disponible. Hagamos una estimación de lo que pesan cien mil granos de arroz. En los artículos científicos sobre la agronomía del arroz, se suele usar como medida de peso una unidad llamada PMG (peso de mil granos ).

Para nuestro propósito, vamos a considerar un tipo de arroz ligero con un PMG de 25 g, es decir mil granos de arroz pesan 25 gramos. Por tanto, cien mil granos pesan 2,5 kg. Según fuentes próximas (mi pareja), la ración típica de una paella valenciana es de unos 80 g por persona. Es decir, con 100 000 granos de arroz (2,5 kg) tenemos para unas 31,25 raciones de paella, que podemos aproximar como 30 a efectos de tener un número redondo. Así, podemos decir que ganar el gordo de Navidad es como adivinar dónde se encuentra un grano particular de arroz escondido entre 30 platos de paella.

The Conversation

Francisco Pedroche Sánchez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Ganar el gordo de Navidad es como encontrar un grano concreto de arroz en treinta platos de paella – https://theconversation.com/ganar-el-gordo-de-navidad-es-como-encontrar-un-grano-concreto-de-arroz-en-treinta-platos-de-paella-270895

Por qué los actuales bosques españoles son en realidad jardines

Source: The Conversation – (in Spanish) – By David Casado-Neira, Titular de universidad de sociología, Universidade de Vigo

Bosque de pinos en la Sierra Guadarrama (Madrid, España). Quintanilla/Shutterstock

Ante la amenaza del cambio climático, el bosque es un medio para amortiguar sus efectos. Por ejemplo, absorben dióxido de carbono de la atmósfera y participan en el ciclo del agua que asegura las precipitaciones. Pero en situaciones de altas temperaturas y sequía, como las provocadas por el calentamiento global, es más fácil que los bosques ardan.

Los incendios forestales tienen un gran impacto a tres niveles. Por un lado, en los propios ecosistemas. Por otro, en la población que vive en las zonas devastadas. Y, por último, suponen costes económicos en términos de prevención, control del incendio y regeneración posterior, así como los debidos a su impacto en la salud y el clima.

La concepción alemana del bosque

El bosque encarna, más que otro paisaje, el ideal de la naturaleza. Una idea que le debemos al Romanticismo alemán y a la formación de los primeros ingenieros forestales españoles en este país en el siglo XIX, quienes sentaron las bases de la primera Escuela de Montes en 1848. Se importó de esta forma un modelo de formación, y también una manera de entender la naturaleza en la que la masa arbolada ocupa un lugar central como fuente de vida, riqueza y valor cultural. Allí se habla de Wirtschaftswald o Nutzwald (bosque en producción o bosque útil).

Los bosques comenzaron a verse como un recurso industrial y de intervención en el territorio; como fuente, por ejemplo, de madera para la construcción, de combustible y de lucha contra la erosión y desertificación. Con el tiempo, el bosque se ha ido convirtiendo en un referente positivo, y hoy en día es difícil considerarlo en los términos negativos que pudo tener como lugar sombrío en el que acechaba el peligro (lobos, asaltantes o accidentes). Los incendios, los monocultivos, la deforestación y el estrés climático son sus enemigos actuales.

Hoy el bosque nos preocupa, pero no estuvo siempre ahí y no de la misma manera. Las masas arboladas, tal y como las conocemos, nacen de prácticas económicas que generan nuevos ecosistemas y paisajes. Es un producto histórico que, sin embargo, se sigue relacionando con la idea de una naturaleza primigenia a la que hay que volver, que hay que rescatar.

El bosque como fuente de madera

Hay un mito sobre el bosque en Hispania. Una historia recurrente nos cuenta que una ardilla podía cruzar la península de rama en rama, dicen que las crónicas de Estrabón del siglo I a.C. dan fe de ello. Pero sobre Iberia escribió que en una gran parte se compone de montañas, bosques y llanuras de suelo pobre con desigual reparto de agua. Y no hay atisbo de ninguna ardilla.




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En España, a partir del siglo XIX se inicia un proceso de transformación incesante del territorio que, tras diferentes iniciativas políticas, se acelerará a partir de 1957. El bosque se convierte en una razón de Estado para garantizar el autoabastecimiento de madera. En ese momento, se consolida un modelo forestal orientado a la producción industrial de madera. Desde los inicios de la ingeniería forestal, el bosque es sometido a un proceso de extensión. Como consecuencia, gran parte de los bosques actuales son en realidad cultivos destinados a ese fin.

Muchos ingenieros se dedicaron a diseñar parques forestales en los que se exponía una amplia variedad de árboles que podrían llegar a integrarse en el bosque ibérico: robles americanos, secuoyas, tulíperos, tsugas y ginkgos. Un monte antes despoblado se convertía en un pequeño “Disneyland” de idealización paisajística y en un área forestal de referencia. Eran enclaves en áreas dominadas por las plantaciones de pinos.

Tierra de pinos

La península ibérica pasó a ser una tierra de pinos. Las condiciones climáticas y del suelo le son favorables. El pino es, además, un árbol que se caracteriza por su rápido crecimiento, resistencia, valor económico y capacidad de generar nuevos espacios de vida, nuevos ecosistemas.

Hoy, la masa forestal adquiere una extensión y avance sin precedentes. Entre 1940 y 1987, el 77 % de los árboles plantados a través de las políticas forestales corresponden a variedades de pinos. Pero no solo los pinares, también hayedos, bosques de ribera, eucaliptales, tejedas y bosques de laurisilva son productos de nuestra capacidad de plantar y cuidar.

Un bosque de hayas con las hojas amarillas en la ribera de un río
Hayedo de Montejo, en Montejo de la Sierra (Madrid, España).
Jarmad78/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Un producto de nuestra historia

El proceso de urbanización, el abandono rural y la irrupción de la agricultura industrial a partir del siglo pasado modifican el territorio. Y el bosque transforma el paisaje, cambia usos de la tierra y costumbres de sus habitantes.




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Basta con recurrir al archivo de fotografías antiguas o de los primeros pintores paisajistas para darnos cuenta de que adquiere un valor estético y social muy recientemente. Los bosques son hoy producto de nuestra historia. Antes, el territorio estaba definido más por cultivos agrícolas que por grandes masas forestales.

Desde el nacimiento de la ingeniería forestal se ha llevado a cabo una misión de forestación, población y generación, y no de reforestación, repoblación y regeneración. Bosques que se han ido creando desde cero.

Así, los bosques actuales son frágiles ecosistemas creados o intervenidos por el ser humano, y no formas originarias de naturaleza. Ahora la pregunta es si queremos cuidarlos como parques y jardines, o como meras plantaciones.

The Conversation

David Casado-Neira no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Por qué los actuales bosques españoles son en realidad jardines – https://theconversation.com/por-que-los-actuales-bosques-espanoles-son-en-realidad-jardines-263141

Lola Flores, pionera del ‘crowdfunding’: qué hay detrás del éxito de este modelo de financiación

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pau Sendra Pons, Profesor de Contabilidad, Universitat de València

Lola Flores, durante una actuación en Televisión Española. RTVE

En 1987, Lola Flores, La Faraona, se aventuró a dirigirse al pueblo español con una frase que se haría célebre: “Si una peseta diera cada español, no a mí, a donde tienen que darla, quizás saldría de la deuda”. La cantante de Ay pena, penita, pena y La Zarzamora tenía por entonces una enorme deuda con Hacienda por no haber presentado la declaración de la renta entre 1982 y 1985. Así se convirtió en precursora del micromecenazgo (crowdfunding) en España.

Emulando los numerosos proyectos financiados a lo largo de los siglos mediante aportaciones ciudadanas, Lola Flores hizo lo propio con su espontánea petición: pedir una peseta a un gran número de potenciales financiadores, apelando a la conexión profunda, casi íntima, entre la artista y sus seguidores.

Lola Flores en 1987, pidiendo la colaboración de los españoles ante sus problemas con Hacienda. Fuente: YouTube.

La cantante resumió en una sola frase los grandes principios que confluyen en la financiación alternativa a través del micromecenazgo:

  1. La solicitud de pequeñas cantidades a un número amplio de personas. Esto permite reducir el riesgo individual que cada una de ellas asume.

  2. La construcción de un relato atractivo, que apela a la emotividad y a la creencia de que una persona o un equipo merece nuestro apoyo, incentiva las contribuciones.

¿Qué es el ‘crowdfunding’?

El crowdfunding consiste en que una persona o colectivo que desea llevar a cabo un proyecto de voluntariado, emprendimiento o innovación solicita pequeñas sumas de dinero a la sociedad mediante campañas difundidas generalmente a través de la web. A cambio, puede ofrecer distintos tipos de recompensa:

  • Una recompensa moral, basada en el simple estímulo positivo de apoyar una causa justa.

  • Una recompensa tangible, en forma de unidades de producto o regalos corporativos.

  • Una participación en la empresa resultante del proyecto (en el caso del crowdfunding de capital) o un interés financiero (crowdfunding de préstamo).

Todo esto contribuye a generar una comunidad sin fronteras, formada por personas que colaboran activamente en la definición y el éxito del proyecto empresarial o de la causa filantrópica.

¿Qué hay detrás del éxito del ‘crowdfunding’?

La respuesta no es una receta única. Se deben analizar diversos factores (entre otros, la relevancia del diseño visual y narrativo de las campañas). No obstante, hay un aspecto que ha ganado protagonismo: el inversor ancla. Si un inversor respalda un proyecto con una cantidad significativa de dinero y anima a otros a hacer lo mismo –con un mensaje convincente y apoyado en su bagaje profesional–, muchas personas tenderán a seguir su recomendación.

Dos razones explican fácilmente este comportamiento: si el inversor ancla aporta su dinero para respaldar un proyecto, su compromiso financiero funciona como una señal de que anticipa su éxito. Algo similar ocurre cuando invierte su reputación profesional en favor del proyecto.




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Emotividad, un factor clave

A pesar de que existen diversos tipos de crowdfunding según la recompensa que reciben los contribuyentes, la emotividad y la conexión con el promotor de la iniciativa han demostrado ser clave para el éxito del proyecto.

Ese fue el recurso central que empleó Lola Flores en su llamamiento. La cantante continuaba su mítico discurso con estas palabras: “Y después yo, no sé, me iría al estadio con todos los que han dado esa peseta, o esas cien pesetas, para tomarme una copa con ellos y llorar de alegría”, ofreciendo así un beneficio tangible (la copa), pero, más importante aún, la recompensa intangible de llorar de alegría junto a la mismísima Faraona.

Una de las claves para el éxito de las campañas de crowdfunding es aplicar la dosis justa de emotividad en el discurso para apelar a los sentimientos de quienes financian el proyecto y luego recompensar su esfuerzo.




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Una herramienta accesible

El crowdfunding está al alcance de todos. Solo se necesita tener conexión a internet, un proyecto empresarial o social atractivo, un discurso persuasivo y, de ser posible, un inversor ancla. Este último facilitará que el público general, a menudo con poca información relevante para formarse una opinión sobre la viabilidad del proyecto, se decida a invertir en el proyecto.

Según datos de la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), el crowdfunding es una alternativa más que útil para el talento emprendedor y asociativo que, con suerte y mejor resultado que La Faraona, puede ver en esta modalidad de financiación una opción menos costosa y arriesgada que las alternativas tradicionales.

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Pau Sendra Pons no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Lola Flores, pionera del ‘crowdfunding’: qué hay detrás del éxito de este modelo de financiación – https://theconversation.com/lola-flores-pionera-del-crowdfunding-que-hay-detras-del-exito-de-este-modelo-de-financiacion-271434

¿Cuánto peso puede aguantar una hiedra?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos M Vicient Sánchez, Investigador del CSIC, Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG, CSIC-IRTA-UAB-UB) en el grupo de investigación “Estructura y evolución de los genomas de las plantas”., Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Existen distintas variedad de hiedra que trepan por muros y pueden vivir hasta 500 años. Freepik., CC BY

Imagine a un ser vivo que puede vivir 500 años, alcanzar 30 metros de altura (un edificio de 10 plantas) y pesar varias toneladas. Así es la hiedra, una planta originaria de Europa, el norte de África y Asia occidental que puede crecer tapizando el suelo o trepando a árboles, paredes o cercas.

La presencia de hiedras cubriendo paredes de edificios antiguos no es inusual. Algunos ejemplos son los muros del Castillo de Windsor (400 años), la Universidad de Princeton (160 años) o el edificio New Court en Cambridge (180 años). Esta última tiene 10 metros de alto y 60 metros de ancho y, considerando que el peso de la hiedra madura es de unos 20 kg por m², se puede calcular que pesa unas 12 toneladas, sin contar las raíces.

Cuestión de peso

Este peso tiene implicaciones en la capacidad de aguante del soporte, especialmente si se trata de verjas o cercos, pero también plantea preguntas respecto a cómo una planta de hiedra puede mantener su propio peso agarrándose a una pared o a un árbol.

No se han hecho demasiados ensayos sobre la resistencia de los tallos de hiedra, que dependerá de su edad y diámetro. Según mi propia experiencia, un tallo maduro de no más de 2 cm de diámetro puede llegar a soportar 100 kg.

La clave está en las raíces adventicias que sujetan la planta a la pared o al árbol y pueden soportar una fuerza de unos 1 200 kilos por centímetro cuadrado. ¿Cómo hacen estas raíces adventicias para sujetarse?

Mecanismos de sujección

Darwin con siete años, en 1816.
Ellen Sarples / Wikimedia Commons., CC BY

Como describió Charles Darwin en un artículo publicado en 1865 en el Boletín de la Sociedad Linneana de Londres y, posteriormente, en 1875, en un libro titulado Los movimientos y hábitos de las plantas trepadoras, existen básicamente dos tipos de mecanismos por los que las plantas se enganchan a sus soportes: mecánicos y químicos.

El principal proceso mecánico se basa en el uso de zarcillos, que son tallos u hojas modificadas que crecen enrollándose en el soporte, como ocurre en las habas o los guisantes.

Zarcillo de una viña.
John Sullivan / Wikimedia Commons., CC BY

Un segundo proceso mecánico utiliza una especie de zarcillos, pero mucho más cortos, en forma de gancho. Estos ganchos se introducen en las grietas y, luego, se ensanchan, quedando fijos. Es el mecanismo que usan las raíces de la hiedra para anclarse inicialmente al soporte. Pero la historia no acaba aquí.

Pegamento más potente que el del mejillón

Darwin observó como las radículas jóvenes –la primera parte de una planta que emerge de la semilla en el proceso de germinación– emiten un líquido transparente cuando son presionadas contra un vidrio. Este líquido ligeramente viscoso no se evapora y es capaz de unirse a granos de arena.

Además, cuando las radículas se dejan en contacto con algo sólido entre diez y quince días acaban emitiendo un líquido mucho más viscoso y adherente. Es decir, que las puntas de las raíces adventicias de la hiedra emiten un pegamento que las une al sustrato.

Posteriormente, ya en el siglo XXI, se determinó que este pegamento está formado por una mezcla de glicoproteínas. Se emite en forma de nanopartículas mil veces más pequeñas que un grano de arena (entre 50 y 80 nanómetros), lo que le permite interactuar de manera muy íntima con las superficies a las que se acaba adhiriendo y lo convierte en uno de los pegamentos naturales más poderosos que existen. Por ejemplo, es 100 veces más potente que el adhesivo secretado por los mejillones.

Cada una de las radículas no tiene más de un milímetro de diámetro, pero como existen decenas de ellas por centímetro de tallo, al final la capacidad de adhesión es muy alta, suficiente para soportar el gran peso de la planta.

Posibles aplicaciones prácticas

Curiosamente, estas nanopartículas absorben los rayos ultravioleta (UV). Los protectores solares comerciales ya contienen nanopartículas que bloquean los rayos UV y protegen contra las quemaduras. El problema es que son metálicas, como el dióxido de titanio y el óxido de zinc.

Según estudios recientes, las nanopartículas de hiedra podrían revelarse como una alternativa: han demostrado ser resistentes al agua, bloquean la radiación UV cuatro veces más que las metálicas y se descomponen naturalmente por las enzimas de la piel.

Quizás, dentro de un tiempo, aparezcan protectores solares obtenidos de la hiedra. Falta ver si no son tóxicas para las células vivas, que siempre es la parte más complicada del proceso de comercialización. También se está explorando su posible aplicación como superpegamento quirúrgico para sellar heridas.

Citando un fragmento de El origen de las especies, de Darwin, “en el futuro, veo más campos abiertos para otras investigaciones interesantes”. Aunque también sería aplicable una frase atribuída a Darwin por el zoólogo Edwin Ray Lankester: “Me encantan los experimentos tontos. Siempre los estoy haciendo”.

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Carlos M Vicient Sánchez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Cuánto peso puede aguantar una hiedra? – https://theconversation.com/cuanto-peso-puede-aguantar-una-hiedra-270197

Salud mental en Gaza: cómo sobrevivir emocionalmente a la barbarie

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marta Guarch-Rubio, Doctora en Psicología, Universidad San Jorge

Un padre y su hijo regresan a su hogar en Gaza tras el alto el fuego decretado el pasado 10 de octubre. Anas-Mohammed/Shutterstock

Hoy, la vida en Gaza es una cuestión de fe. La inseguridad acerca de la propia supervivencia o de la de los seres queridos es el pan de cada día. Literalmente, hay más incertidumbre que alimento.

En una guerra no solo se sufren los bombardeos con pérdidas humanas y materiales. Se padecen los desplazamientos forzados, las hambrunas y, en Gaza también, la escasez de agua y el bloqueo de la ayuda internacional por la acción de Israel.

Psicológicamente, en esta ofensiva contra la población palestina hay un fuerte componente de deshumanización, algo tan sencillo como no atribuir la categoría de persona a un ser humano. Son procesos característicos en el estudio de los genocidios a lo largo del tiempo y en la práctica de tortura.

Más vulnerables a los enfermedades mentales

Como consecuencia, ser superviviente conlleva una ruptura en ciertos valores morales. Por ejemplo, ante la creencia en la humanidad o ante el hecho de que todas las vidas tienen un mismo valor. La salud mental y el bienestar están conectados con la percepción de justicia social y de derechos humanos. Además, a todo esto se añade que antes del 7 de octubre de 2023, Gaza ya acusaba un contexto de años de inestabilidad sociopolítica, de ciclos de violencia, de privaciones económicas y de dificultades en el acceso a recursos, como los sanitarios. Estos factores han debilitado la salud mental de la población gazatí durante décadas y los palestinos han llegado exhaustos psicológicamente a su asedio actual.

Se ha demostrado que la exposición a conflictos armados tiene un importante impacto en la salud mental de la población civil. En concreto, desde 1948 el impacto del trauma intergeneracional en los palestinos ha aumentado su vulnerabilidad para el desarrollo de dolencias psíquicas.

En 2024, y a consecuencia del actual genocidio, se encontró ansiedad severa (65 %), depresión (72.7%) y probable trastorno de estrés postraumático (72.3 %) en la población palestina evaluada.

Un estudio reciente muestra que la probabilidad de padecer estrés en Gaza es doce veces superior a la probabilidad que se presentaba en 2020 y la prevalencia de angustia psicológica es tres veces mayor, aumentando del 19,5 % en 2020 al 67,2 % en 2025.

¿En qué apoyarse cuando todo se derrumba?

Sumud es un término árabe que alude a la capacidad psicológica de resistencia a la ocupación, definida como el corazón resiliente para muchos palestinos. El apoyo en la comunidad es esencial cuando todo falla, con una relevancia mayor cuando las vivencias son compartidas y unos necesitan de otros para sobrevivir. Recientemente se ha visto que en la población joven palestina el apoyo social es un elemento de protección que mitiga los síntomas del trastorno de estrés postraumático (reviviscencias, evitación, cognición y emoción negativas e hiperactivación).

Igualmente, las prácticas religiosas y espirituales, el apoyo entre iguales y la solidaridad comunitaria potencian el bienestar en los climas de adversidad, como en las guerras o en las crisis humanitarias.

De la misma forma que existe una transmisión generacional del trauma, existe una transmisión generacional de la resiliencia. En Palestina, la intencionalidad de mantener la cultura y la identidad dibujan tanto procesos como resultados resilientes y de crecimiento postraumático.

Manifestaciones que mejoraron la salud

En Gaza, algunas acciones políticas de resistencia como las movilizaciones por la “Gran Marcha del retorno” de 2018 tuvieron efectos positivos en la salud mental de los gazatíes. Fueron manifestaciones pacíficas convocadas a través de redes sociales, donde participaron jóvenes y familias en un ambiente lúdico y festivo. Las protestas incluían cánticos, actuaciones de clowns y acróbatas e incluso celebraciones de bodas, y se concentraban entre la Franja de Gaza e Israel.

Inicialmente, se reportaron mejoras en la salud mental de los participantes, en el sentido de un aumento de la esperanza y una capacidad de participación en movilizaciones sin precedentes. Se observaron mejoras en los estados de ánimo y en las respuestas al trauma, ya que el factor político es un elemento resiliente y protege frente a la violencia política.

Sin embargo, en marzo de 2019, los manifestantes y sus familiares sufrieron violencia en respuesta a su involucración en la marcha y se alcanzaron las tasas más altas de palestinos heridos desde las hostilidades de 2014.

En definitiva, trauma y resiliencia son conceptos que definen desde hace décadas la identidad palestina en Gaza, y cada vez con mayor frecuencia, la definen también en Cisjordania.

Hoy en día, resulta complicado abordar el estado de salud mental de una comunidad como la gazatí. Día a día la asfixia psicológica y de necesidades básicas y sociales es mayor. Por eso, estamos lejos de predecir el impacto psicosocial y clínico que acusará a largo plazo la población de Gaza.

The Conversation

Marta Guarch-Rubio no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Salud mental en Gaza: cómo sobrevivir emocionalmente a la barbarie – https://theconversation.com/salud-mental-en-gaza-como-sobrevivir-emocionalmente-a-la-barbarie-270849

Ellas también tejen la ‘Odisea’: las voces femeninas que sostienen el viaje

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Joana Rodríguez Pérez, Contratada predoctoral en el departamento de Historia del Arte y Filosofía, Universidad de La Laguna

Pintura de Charles Gleyre en la que se muestra el encuentro entre Ulises y Nausicaa. Wikimedia Commons

En los últimos años el cine ha vuelto a recurrir a la segunda épica homérica para adaptar las historias del héroe griego. En 2025 se estrenó la película El regreso de Ulises del director italiano Uberto Pasolini, protagonizada por Ralph Fiennes y Juliette Binoche, y se espera con ansias la producción dirigida por Cristopher Nolan para julio del 2026.

Esta recurrencia no debe sorprender: ya desde el periodo mudo los cineastas se inspiraron en los textos clásicos para realizar sus producciones atraídos por el tono aventurero que les proporcionaba. No obstante, ¿es la Odisea únicamente el relato de las hazañas de un héroe?

Según una encuesta realizada en 2018 por la BBC, la Odisea es la obra más influyente de la historia. En sus 24 cantos, esta epopeya narra los diez años del regreso de Ulises/Odiseo a su hogar, Ítaca, después de la guerra de Troya. El énfasis se pone en su lucha contra obstáculos naturales, divinos y humanos para volver a casa con su mujer Penélope y su hijo Telémaco.

Pero… imaginemos ahora que abrimos la Odisea con unas nuevas lentes. Más allá del héroe luchando contra monstruos o sorteando tempestades, encontramos una estructura femenina que sostiene la trama. Este enfoque exige reordenar nuestra expectativa: ya no asimilamos la historia de un solo hombre sino que en sus páginas hallamos un amplio universo femenino. Estas mujeres no se limitan a las funciones tradicionales, sino que se convierten en estrategas, mediadoras y guías fundamentales para el desarrollo del viaje.

Mujer (Penelope) tejiendo en un telar
Juliette Binoche como Penélope en un fotograma de El regreso de Ulises.
Filmaffinity

‘Invisibles’ pero imprescindibles

Desde el comienzo de la epopeya, la presencia femenina es central. La narración se inaugura invocando a la Musa, quien no solo inspira al poeta sino que establece un patrón estructural: la mujer como mediadora entre el conocimiento y la acción, la palabra y el destino.

Este tipo de figuras se configuran como “mujeres guía” y actúan con precisión estratégica, ya que su palabra es motor directo de la acción. Son ellas quienes diseñan rutas, negocian, intervienen en la voluntad divina, eligen los momentos oportunos de ocultamiento o revelación y, en definitiva, desbloquean conflictos y abren sendas.

No obstante, su papel va mucho más allá de asistir al héroe en momentos de dificultad. En la Odisea, las mujeres no solo guían: también piensan, deciden y actúan con una inteligencia tan afinada como la del propio protagonista.

Esa capacidad, conocida en la tradición griega como mêtis –inteligencia práctica, astucia estratégica–, es el rasgo que define a Odiseo. Sin embargo, en el poema no es un atributo exclusivo del héroe. Como señalan autoras como Grace LaFrentz, Odiseo aprende de las mujeres con las que se cruza una forma de mêtis más paciente y calculada, asociada al tejido: urdir planes, tramar soluciones, hilar el tiempo con prudencia…

La metáfora no es casual. La famosa estratagema de Penélope –tejer de día y destejer de noche para ganar tiempo frente a los pretendientes que quieren casarse con ella ante la ausencia de Ulises– es el ejemplo perfecto de esa inteligencia que combina ingenio, autocontrol y estrategia.

Las voces que configuran el viaje

De entre los múltiples personajes femeninos presentes en la epopeya, podemos encontrar modelos paradigmáticos que explican lo que defendíamos anteriormente.

Relieve de Atenea pensativa.
Relieve de Atenea pensativa.
Museo de la Acrópolis, Atenas.

Atenea podría considerarse el mejor ejemplo de la “mujer-guía”. No solo protege al héroe en el Olimpo, sino que diseña sus estrategias, le sugiere disfraces y le da los tiempos justos para actuar. Además, propicia el encuentro con otras mujeres que le ayudarán en momentos cruciales. Su intervención es constante y decisiva.

Helena de Troya aparece en la Odisea ejerciendo un papel de anfitriona y mediadora. En la gran sala de su palacio, junto a su marido y otros hombres, recibe y es la primera en reconocer e interpelar a Telémaco y darle noticias sobre su padre. Nausícaa, por su parte, cumple con una función orientadora muy concreta: al encontrar al náufrago, le indica cómo dirigirse ante su madre, la reina Arete –y no ante su padre, el rey Alcínoo– para ser recibido favorablemente en palacio. Esa mediación no es menor, pues abre la puerta política para que Odiseo tenga el apoyo de la corte feacia para volver a casa.

Calipso, Circe e incluso Ino aportan ayuda desde registros distintos. Lo hacen siendo hospitalarias –como Calipso–, consejeras –como Circe (quien le indica como sortear a las sirenas)– o con su sobrenatural auxilio salvador, como Ino, quien rescata al héroe tras un naufragio dándole un velo mágico que le permite mantenerse a flote y sobrevivir en aguas embravecidas.

Y por supuesto entre todas ellas destaca Penélope. Desde Ítaca, resiste con inteligencia: administra el reino, teje y desteje el sudario de Ulises para dilatar la espera de los pretendientes, decide ponerles a prueba para demostrar quién es digno de casarse con ella –sabiendo que ninguno superará el reto que les marca– y se mantiene firme en su posición todo el tiempo. Su agudeza es incluso reconocida por el héroe al compararla con un venerable rey.

De esta manera, la Odisea deja de ser la historia de un hombre que vuelve para mostrar el tejido de voces femeninas que no son extras sino nodos estratégicos del relato. Asumir esto no resta ni mucho menos valor a la peripecia central. Únicamente reconoce y resalta la importancia de los personajes femeninos que durante tanto tiempo han permanecido ensombrecidos.

The Conversation

Joana Rodríguez Pérez recibe fondos de la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información de la Consejería de Economía, Conocimiento y Empleo y por el Fondo Social Europeo (FSE) Programa Operativo Integrado de Canarias 2014-2020, Eje 3 Tema Prioritario 74 (85%)

Enrique Ramírez Guedes no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Ellas también tejen la ‘Odisea’: las voces femeninas que sostienen el viaje – https://theconversation.com/ellas-tambien-tejen-la-odisea-las-voces-femeninas-que-sostienen-el-viaje-267250