¿Cómo saber que un juguete no tiene tóxicos peligrosos, como plomo, retardantes de llama o ftalatos?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Álvaro Carmona, Coordinador académico & docente, Universidad Loyola Andalucía

tamara govedarovic OyhnXuXu Kc unsplash Tamara Govedarovic / Unsplash. , CC BY-NC-SA

El sistema europeo Safety Gate, que vigila productos peligrosos, registró en 2024 un récord histórico: 4 137 alertas desde que existe el sistema en 2003. Los juguetes fueron la segunda categoría más problemática con 609 avisos, el 15 % del total. China apareció como origen del 40 % de todas las alertas.

Pero ojo con las interpretaciones rápidas. La mayor parte de las alertas en juguetes (39 %) no tienen que ver con química peligrosa, sino con riesgo de asfixia por piezas pequeñas. Los problemas químicos vienen después: 122 avisos por ftalatos excesivos, 68 por boro y 58 por plomo.

¿Todos los juguetes chinos son peligrosos?

¿Significa eso que todos los juguetes chinos son peligrosos? No necesariamente. Un estudio científico nigeriano analizó 30 juguetes fabricados en China y encontró que todos cumplían los límites europeos para plomo, cadmio y arsénico, sin riesgo significativo para los niños. Pero estudios en Europa encuentran otra realidad: investigaciones en mercados europeos sí detectan problemas frecuentes.

La diferencia está en el canal de distribución. Los juguetes que llegan a través de importadores serios y tiendas establecidas suelen pasar controles. El problema gordo está en las plataformas online de bajo coste. En octubre de 2024, Safety Gate retiró varios juguetes de Temu por no incluir ni siquiera las advertencias de edad obligatorias.

Metales pesados: el enemigo conocido

El plomo es probablemente el contaminante más estudiado en juguetes. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) es tajante: no existe nivel seguro para sus efectos sobre el cerebro infantil en desarrollo. El Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) documentó que chupar o mordisquear juguetes puede aportar hasta el 50 % de la exposición al plomo que un niño recibe por los alimentos.

Con el cadmio pasa algo parecido, pues se acumula en el organismo, daña los riñones y los juguetes pueden contribuir hasta un 20 % de la exposición total.

Ftalatos: una amenaza en los plásticos blanditos

Esos juguetes de plástico suave y flexible que tanto les gustan a los bebés suelen contener ftalatos, sustancias químicas que dan flexibilidad al plástico. El problema es que son disruptores endocrinos con capacidad de afectar al correcto funcionamiento de las hormonas.

Un análisis del laboratorio QIMA encontró que aproximadamente el 25 % de los juguetes de plástico de China no cumplían con la normativa europea. En un caso extremo, un botiquín de juguete superaba 130 veces el límite permitido.

Y hay un dato inquietante sobre España: según el proyecto europeo de biomonitorización humana DEMOCOPHES, los niños españoles tienen niveles de MEP (monoetil ftalato, un metabolito de ftalatos) seis veces superiores a la media europea.

El problema que nadie esperaba: plástico reciclado tóxico

Aquí viene lo sorprendente. Un estudio europeo de 2024 descubrió que juguetes nuevos hechos con plástico reciclado contienen retardantes de llama bromados, sustancias tóxicas que vienen de residuos electrónicos viejos. De 84 juguetes analizados en mercados europeos, 11 superaban los límites legales, con concentraciones hasta de 23,5 mg/g.

Estos compuestos están en el Convenio de Estocolmo como contaminantes persistentes ultra-peligrosos. Son disruptores endocrinos, afectan la tiroides y la neurotoxicidad. Como señalan los investigadores: “al sistema endocrino de un niño no le importa si el juguete está hecho de plástico nuevo o reciclado”.

Europa aprieta las tuercas (por fin)

En noviembre de 2024, el Parlamento Europeo aprobó nuevas normas que entrarán en vigor progresivamente. Los cambios son sustanciales e implican, para empezar, pasaportes digitales obligatorios para todos los juguetes, un punto clave para el control del comercio online.

Además, incluyen la prohibición total de disruptores endocrinos de categorías 1 y 2, la prohibición de PFAS (los “químicos eternos”), restricción de 10 tipos de bisfenoles peligrosos y límite de bisfenol A reducido un 87,5 %: de 0,04 a 0,005 mg/L.

Ojo con los juguetes antiguos

Un estudio sueco de 157 juguetes encontró que el 84 % de los antiguos superaban los límites legales actuales (frente al 30 % de los nuevos). En pelotas viejas encontraron ftalatos al 40 % del peso total: 400 veces el límite legal.

Este dato plantea un dilema: ¿es buena idea heredar o comprar juguetes de segunda mano? Para bebés que se lo llevan todo a la boca, quizá no tanto.

Qué hacer como padres

España emitió solo 22 alertas en 2024, situándose en el puesto 24 de 27 países europeos. Polonia emitió 549 y Alemania 501. O los juguetes en España son milagrosamente seguros, o no estamos vigilando lo suficiente.

Para proteger a los niños, conviene actuar sin alarmismos, pero con sentido común:

-Desconfíe del precio ridículamente bajo, especialmente en plataformas online. Un juguete que cuesta tres veces menos que la competencia probablemente se ha saltado controles.

-Para bebés y niños pequeños que se lo llevan todo a la boca: priorice marcas reconocidas y juguetes con certificación clara. El marcado CE es obligatorio, pero compruebe que no sea falso.

-Cuidado con juguetes muy antiguos para menores de 3 años. Los fabricados antes de 2009 pueden contener sustancias prohibidas hoy.

Evite plásticos negros reciclados en juguetes para bebés: los estudios los asocian con mayores niveles de retardantes de llama tóxicos.

Priorice materiales nobles: madera sin tratar, algodón orgánico, acero inoxidable.

La ciencia deja claro que hay riesgos reales, pero manejables. La mayoría de juguetes en el mercado regulado son seguros, aunque existe una minoría problemática. Europa está endureciendo las normas, lo cual es buena noticia. Hasta que los controles sean más efectivos –especialmente online–, un poco de escepticismo sano no viene mal.

The Conversation

Álvaro Carmona no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Cómo saber que un juguete no tiene tóxicos peligrosos, como plomo, retardantes de llama o ftalatos? – https://theconversation.com/como-saber-que-un-juguete-no-tiene-toxicos-peligrosos-como-plomo-retardantes-de-llama-o-ftalatos-272294

La nueva burocracia invisible: ¿puede la IA convertir la administración en una “caja negra”?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Edgar Alejandro Ruvalcaba Gómez, Professor, Universidad de Guadalajara

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Imagine que solicita una ayuda del Gobierno y un algoritmo decide si la recibe o no. Nadie le explica por qué, nadie revisa la decisión, simplemente “el sistema” dice que no es para usted. ¿Le parecería justo? ¿Democrático? Pues esto ya está ocurriendo en muchos países. Y es solo el principio.

La inteligencia artificial ha dejado de ser ciencia ficción para convertirse en algo tan cotidiano como pedir comida a domicilio o buscar información en Google. Pero cuando estos mismos sistemas empiezan a tomar decisiones que antes tomaba personal de la función pública, a quién conceder una beca, a quién investigar, qué información mostrarle sobre su gobierno…, surge una pregunta incómoda: ¿quién controla a los algoritmos que nos controlan?

El problema: decisiones sin rostro

Los gobiernos de todo el mundo están adoptando la IA a marchas forzadas. Prometen eficiencia, rapidez, mejores servicios. Y en parte tienen razón: un algoritmo puede analizar miles de solicitudes en minutos, detectar patrones de fraude o personalizar la información que cada persona necesita. El problema aparece cuando nadie puede explicar cómo se llegó a una determinada decisión.

A esto se le llama “la caja negra”: el algoritmo funciona, pero ni siquiera sus creadores saben exactamente por qué elige A en lugar de B. Es como tener un funcionario que toma decisiones importantes, pero se niega a dar explicaciones. Inaceptable en una democracia, ¿verdad? Pues con la IA está ocurriendo constantemente.

¿Qué se está haciendo al respecto?

En varios países están empezando a tomarse esto en serio. España, por ejemplo, ha creado una Agencia de Supervisión de Inteligencia Artificial, básicamente, un organismo que vigila que estos sistemas no se pasen de la raya y ha desarrollado una Carta de Derechos Digitales que pone límites claros: la tecnología está al servicio de las personas, no al revés.

Estos esfuerzos, que se han debatido en encuentros internacionales como la reciente Cumbre de Gobierno Abierto celebrada en la ciudad de Vitoria, apuntan a una idea central: no basta con publicar datos públicos en internet si los algoritmos que los procesan son opacos e imposibles de auditar.

El reto, según expertos de diferentes países, es triple:

  1. Tecnológico: automatizar procesos gubernamentales sin perder el control humano sobre las decisiones importantes. Un algoritmo puede sugerir, pero ¿debe decidir por sí solo quién recibe una ayuda o quién va preso?

  2. Legal: las leyes van lentas, la tecnología va rápida. Para cuando se aprueba una regulación, la IA ya cambió tres veces. Se necesitan marcos legales ágiles que puedan adaptarse sin quedarse obsoletos al año siguiente.

  3. Cultural: que la gente confíe. Y aquí está lo más difícil. ¿Cómo convencer a la ciudadanía de que un algoritmo es justo si no podemos explicar cómo funciona?

El lado oscuro: cuando la transparencia se automatiza… pero al revés

La gran paradoja es que la IA podría hacer a los gobiernos más transparentes que nunca. Imagine información pública adaptada a cada necesidad, explicaciones automáticas en lenguaje sencillo, datos presentados de forma que cualquiera los entienda. Pero si se hace mal, ocurre exactamente lo contrario: lo que los expertos llaman “opacidad automatizada”. Los gobiernos nos dicen: “el algoritmo lo decidió”, y se lavan las manos. No hay a quién reclamar, no hay forma de apelar, no hay manera de entender qué pasó. Es como si la burocracia kafkiana se hubiera multiplicado por mil y además se hubiera vuelto invisible.

¿Democracia o “algoritmocracia”?

El politólogo Manuel Alcántara lo planteó recientemente de forma cruda: estamos en una democracia mediada por pantallas donde la información llega tan rápido y tan sesgada que los ciudadanos cada vez están más alienados del poder real. Los algoritmos deciden qué noticias vemos, qué debates aparecen en nuestro timeline, qué imagen tenemos de nuestros gobernantes.

No es que la tecnología sea mala en sí misma. Es que estamos dejando que moldee nuestra forma de entender la política sin preguntarnos si eso es lo que queremos. ¿El resultado? Una sociedad fragmentada en burbujas, donde cada grupo vive en su propia realidad informativa y la conversación democrática se vuelve imposible.

Cómo domesticar la tecnología

La buena noticia es que hay salidas. Y no pasan por rechazar la tecnología, sino por domesticarla. Algunas propuestas concretas:

  • Algoritmos explicables: si un sistema toma una decisión que le afecta, debe poder justificarla en términos que usted entienda. No vale eso de que “el algoritmo lo ha dicho”.

  • Auditorías independientes: equipos expertos que revisen regularmente si estos sistemas están siendo justos o están discriminando sin que nadie se dé cuenta.

  • Participación ciudadana real: que la gente común participe en decidir cómo se usan estas tecnologías. No solo los ingenieros y los políticos.

  • Regulación con principios claros: que la ley establezca líneas rojas –hay decisiones que un algoritmo nunca debería tomar solo– y obligaciones de transparencia.

El futuro se escribe ahora

Al final, la discusión sobre la inteligencia artificial no es una simple cuestión técnica, sino política en el sentido más profundo. Se trata de decidir qué tipo de sociedad queremos: ¿una donde las máquinas toman decisiones que no podemos cuestionar? ¿O una donde la tecnología amplifica nuestra capacidad de participar, entender y controlar a nuestros gobiernos?

La experiencia de países como España muestra que regular y abrir no son opuestos: la regulación protege derechos, la apertura da legitimidad. Otros países, como México, tienen la oportunidad de construir sus propias estrategias nacionales poniendo la equidad y los derechos humanos en el centro.

El futuro de la democracia no se va a decidir solo en las urnas o en las manifestaciones. También se decide en el código de los algoritmos que median cada vez más las decisiones colectivas. Por eso, el control democrático de la IA no puede ser asunto solo de especialistas. Es una responsabilidad de todos y todas.

Porque al final, se trata de algo simple: que la tecnología sirva para empoderarnos como ciudadanos, no para convertirnos en datos que un algoritmo procesa sin preguntarnos qué pensamos.

The Conversation

Edgar Alejandro Ruvalcaba Gómez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La nueva burocracia invisible: ¿puede la IA convertir la administración en una “caja negra”? – https://theconversation.com/la-nueva-burocracia-invisible-puede-la-ia-convertir-la-administracion-en-una-caja-negra-269137

Trump y la reinvención de la ‘pax romana’ en el siglo XXI

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Enrique García Riaza, Catedrático de Historia Antigua, Universitat de les Illes Balears

El presidente estadounidense Donald Trump y el vicepresidente JD Vance se enfrentan al presidente ucraniano Volódimir Zelenski durante una reunión en el Despacho Oval el 28 de febrero de 2025. The White House

En una bulliciosa plaza de Ankara (Turquía), el muro exterior de una mezquita esconde uno de los mayores tesoros de la Roma antigua: el testamento completo de Augusto grabado en piedra.

Poco antes de morir, acaso intuyendo ya su final, el princeps –“primer ciudadano”–, vencedor en la guerra civil, dictó un texto en el que se pavoneaba impúdicamente de sus muchos méritos como gobernante. Era él, aseguraba, quien había logrado salvar a una república decadente y derrotar a los enemigos del estado (que no a los suyos), a quienes, por supuesto, eludió mencionar para escamotearles el recuerdo.

Entre sus innumerables virtudes y hazañas, Augusto sacaba pecho como gran pacificador de Roma. Gracias a su habilidosa y decidida intervención, alegaba, se había logrado terminar con la lacra de la guerra. El templo del dios Jano, que debía tener sus puertas abiertas mientras existiera un conflicto militar en marcha, podía ya cerrarse. El salvador de la patria había conseguido también recuperar la seguridad de los mares tras eliminar a los piratas. Todo el Occidente –de Cádiz al Elba, de Hispania a Germania– era, gracias a su intervención, un remanso de paz, y los bárbaros del Norte enviaban embajadas rogando al autócrata romano que les concediese la gracia de su amistad.

Un monumento para la paz

Tan grandes dotes de pacificador no pasaron desapercibidas para el senado, institución solícita que le concedió el honor de un altar a la “paz Augusta” en la zona militar de la ciudad, extramuros.

El Ara Pacis, que es hoy una de las principales atracciones turísticas de Roma, está profusamente decorado con motivos alusivos a la abundancia, el bienestar y la concordia cívica, logros proporcionados por el nuevo régimen político. A lo largo de las paredes del edificio, desfila en mármol lo más granado de la sociedad romana de su tiempo: sacerdotes, magistrados, familiares y colaboradores del princeps. El establishment, en suma, se postraba obsequioso y sumiso ante la personalidad de un hombre al que temía y admiraba a partes iguales.

Imagen de un monumento cuadrado en mármol.
El Ara Pacis de frente.
Joel Bellviure/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Cualquiera que se aproxime a la propaganda augústea desconociendo la historia romana caerá inmediatamente en las redes de semejante discurso de poder. Este esconde, sin embargo, una cruda realidad. La “amistad” de los pueblos con Roma era en realidad un eufemismo de sometimiento. Y la pax, como el propio Augusto reconocía en su testamento, es hija de la “victoria” de las legiones.

En suma, lo que el princeps llama paz no es sino la obtención por la fuerza de una supremacía internacional. Y se trata de algo piadoso porque supone la recuperación del orden frente al caos, la reinstauración de la armonía divina en la que Roma ejerce el papel de valedor y garante.

Ecos actuales

Numerosos autócratas a lo largo de la Historia han sucumbido también a la tentación de envolverse en la bandera de la paz para blanquear actitudes abusivas y arrogantes en el plano internacional. El propio Napoleón fue presentado por Canova como “Marte desarmado y pacificador” en una célebre escultura, inspirada por cierto (y no casualmente) en un retrato de Augusto. Y en nuestra propia historia contemporánea, las dictaduras han celebrado siempre las efemérides de su génesis como el inicio de una era de paz.

En un reciente discurso, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alardeaba de haber logrado acabar con ocho guerras en ocho meses. Aspirante al Nobel de la Paz 2025 –que no le dieron–, acaba de recibir un premio así de manos de la FIFA y su presidente, Gianni Infantino. Además, actualmente está involucrado en los acuerdos de paz de la guerra de Ucrania y el conflicto de Israel y Palestina, aunque parece estar haciéndolo del lado del más fuerte.

En realidad, terminar una guerra no es difícil si el papel de mediador degenera en una actitud sistemática de condescendencia con el bando más poderoso. Los romanos ya sabían hacerlo: a medida que el mundo dejaba de ser multipolar, las agendas locales de los pequeños estados mediterráneos importaban poco en el gran tablero que oponía a Roma con los grandes reinos helenísticos. La simplificación de las relaciones internacionales eliminando actores “secundarios” viene de lejos. El ninguneo al papel de la Unión Europea es heredero del desprecio antiguo por las ligas de ciudades griegas, acusadas también ellas de decadencia moral y degeneración de costumbres.

Diplomacia romana de la coacción

Ayer y hoy, la vía diplomática estaba y está presente, y desempeña un papel clave. Pero no se trata de una diplomacia basada en el arbitraje, sino en algo que los teóricos de las relaciones internacionales denominan compellence diplomacy o diplomacia de la coacción. Se trata de la habilidad de los estados para imponer a otros de manera coercitiva una determinada acción o decisión, bajo amenaza de castigo o represalia.

Esas espontáneas embajadas a Roma de los pueblos bárbaros manifestando su deseo de amistad no estaban provocadas por un embrionario movimiento “flower power”, sino que respondían a un cálculo estratégico espoleado por la intimidación romana.

Como todo emperador digno de tal nombre –de Septimio Severo y Caracalla a los efímeros mandatarios del Bajo Imperio– el lema numismático de Pacator Orbis, “pacificador del mundo”, parece estar hecho a medida del mandatario estadounidense. Pero no puede haber paz duradera si no se basa en la justicia. En el contexto actual, el fin superior tiene que ir más allá del objetivo de lograr otra “pacificación” para el medallero personal. No olvidemos la Historia.

The Conversation

Enrique García Riaza recibe fondos de la Agencia Estatal de Investigación (MICIU/ AEI / 10.13039/ 501100011033) y FEDER para desarrollar el proyecto: “Entornos para el diálogo: los espacios de la diplomacia en el ámbito provincial romano durante la República (PID2022-137408NB-I00).

ref. Trump y la reinvención de la ‘pax romana’ en el siglo XXI – https://theconversation.com/trump-y-la-reinvencion-de-la-pax-romana-en-el-siglo-xxi-272277

¿Es lo mismo decir ‘Feliz Navidad’ que ‘Felices Pascuas’?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Manuel Casado Velarde, Catedrático emérito de Lengua Española, especializado en análisis del discurso, innovación léxica, Lexicología y Semántica del español, Universidad de Navarra

Romolo Tavani/Shutterstock

En las lenguas se va sedimentando todo aquello que forma parte de la vida de quienes las hablan: creencias, cultura, afanes, actividades. “La lengua es el archivo de la historia”, escribió Ralph Waldo Emerson.

Y estudiar la historia de una lengua equivale a adentrarse en la forma de vivir, en las ideas y los valores con que vibraron y encontraron el sentido de la vida sus hablantes.

La lengua española ofrece gran riqueza léxica y expresiva en el ámbito de las festividades que nos disponemos a celebrar al final de cada año: la Navidad y su entorno.

Un nacimiento histórico

El uso de la palabra castellana Navidad está documentado a principios del siglo XIII (como nadvidad): es una abreviación de natividad (en latín nativitate), que significa “nacimiento”. La natividad o nacimiento de Jesús de Nazaret fue un hecho histórico que no solamente marca el calendario para los creyentes. Vivimos en el año 2025 “después de Cristo” porque ese es aproximadamente el tiempo que ha pasado desde este nacimiento.

En cambio, algo tan típico de la Navidad actual como el árbol de Navidad no se registra en el Diccionario académico usual hasta la edición de 1956, lo cual es indicativo del carácter relativamente reciente de esta tradición, originaria del norte de Europa.

Pascuas o navidades

Al ser una de las fiestas más importantes del año cristiano, junto con la Pascua de Resurrección, es costumbre arraigada el intercambio de felicitaciones, ya sea con la frase “Felices Pascuas” o “Feliz Navidad”. ¿Pero estamos felicitando lo mismo con cada una de estas expresiones?

La voz pascua es de origen hebreo (פֶּסַח pesaj, “paso”), usada para referirse a la liberación de la esclavitud de Egipto y el tránsito del pueblo judío por el mar Rojo. Al castellano llega a través del griego (πάσχα páscha) y el latín (pascha), para hacer referencia al “paso” o “transformación” operada por el nacimiento de Cristo y su resurrección, tal como queda reflejado en las definiciones académicas.

De esta manera, existen dos “pascuas”, pasos o transformaciones en el año cristiano: la que se refiere al nacimiento de Jesús (el 25 de diciembre) y la que se refiere a su muerte y resurrección (durante la Semana Santa y el “tiempo pascual”. Para esta segunda se suele utilizar el nombre en singular: “Feliz Pascua”.

Por eso la fiesta que se celebra tras la cuaresma se llama a veces “Pascua de Flores”, “Pascua Florida” y “Pascua de Resurrección”, para distinguirla de la “Pascua de Navidad”, en que florece la flor de Pascua (Euphorbia pulcherrima), si bien es cierto que este último significado ha decaído en el uso general.

Por otra parte, la voz pascua(s), con este significado navideño, es más abarcadora que “Navidad”: engloba “el tiempo desde la Natividad de Cristo hasta el día de Reyes inclusive” y ha dado lugar a múltiples locuciones y refranes: “dar las Pascuas” significa felicitar a alguien en esas fechas; si alguien está “como unas pascuas” es que está alegre; “cara de pascua(s)” es un rostro risueño y apacible; “hacer la pascua” a alguien es fastidiarlo, molestarlo o perjudicarlo; y la expresión “santas pascuas” se usa para dar a entender que es forzoso conformarse con lo que sucede, se hace o se dice.




Leer más:
El curioso origen de ‘christmas’, villancico, polvorón y otras palabras con sabor a Navidad


‘Adviento’: un aviso de la llegada

Las cuatro semanas antes del día del nacimiento de Jesucristo se denominan Adviento (del latín adventus, que significa “llegada”) y se refieren al tiempo litúrgico de preparación de la Navidad.

Adviento es un cultismo que ha conocido diversas formas gráficas (aduiento, aviento, auiento), cuyos testimonios de uso se remontan a 1253. En Andalucía se documenta la locución estar o quedarse en Adviento con el significado de “en ayunas, por la costumbre de ayunar en Adviento”. Como coincide con el mes de diciembre, este mes en vascuence se denomina abendua.

En algunos lugares existe la tradición nórdica, ahora muy extendida a otras latitudes, de la corona de Adviento, hecha a base de ramas de pino o abeto, con cuatro velas que se van encendiendo cada domingo previo al día de Navidad. El encendido de las velas es una preparación para la Natividad, que recuerda a los creyentes la venida de Jesús, quien dijo: “Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.

Diversos refranes mencionan este tiempo: “Adviento, tiempo de viento”, “Cada cosa en su tiempo, y las castañas en Adviento”.

Un ‘belén’ o un ‘nacimiento’

El español dispone de cuatro palabras, “belén”, “nacimiento”, “pesebre” y “portal”, para designar la “representación con figuras del nacimiento de Jesucristo en el portal de Belén”, que suele hacerse por estas fechas navideñas. “Belén” es uno de tantos nombres propios geográficos que se ha convertido en nombre común, independientemente del hecho de que existan en el mundo al menos 17 ciudades que se llaman así.

Hablan del arraigo idiomático de la palabra “belén” los diversos significados figurados que ha ido adquiriendo esta voz desde antiguo: “sitio en que hay mucha confusión”, “confusión o desorden”, “embobamiento”.

Uno de los significados de “pesebre” es “nacimiento, representación del de Jesucristo”, que el Diccionario académico presenta como sinónimo de “belén”, “nacimiento” y “portal”. Lo curioso es que, en algunos lugares, como en Costa Rica, este significado haya desplazado al originario de “especie de cajón donde comen las bestias”.

‘Aguilando’ y ‘aguinaldo’

De origen incierto es la voz “aguinaldo” para nombrar el regalo que se da en Navidad o en la fiesta de la Epifanía. Se documenta antes aguilando (1393), posiblemente del latín hoc in anno (en este año), de donde evolucionaría a aguinaldo. Las dos formas alternan hasta finales del siglo XVI, en que se impone la segunda.

“Aguinaldo” es otra palabra de cuyo arraigo dan fe desarrollos de más acepciones: desde una composición poética para felicitar el Año Nuevo a una publicación literaria con motivo del Año Nuevo, pasando por villancico de Navidad o canción que se canta para pedir el regalo de Navidad.

Y en esta sintética enumeración no puede faltar la voz villancico. En su primera acepción es hoy la ‘canción popular, principalmente de asunto religioso, que se canta en Navidad’. Vinculado a villa y villano, la palabra se documenta desde el siglo XVI como canción popular y, desde 1620 (Franciosini), canción de contenido festivo relacionado con la Navidad. Felices Pascuas.

The Conversation

Manuel Casado Velarde no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Es lo mismo decir ‘Feliz Navidad’ que ‘Felices Pascuas’? – https://theconversation.com/es-lo-mismo-decir-feliz-navidad-que-felices-pascuas-272080

Una explosión en cadena pudo generar la primera superkilonova observada en el cosmos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sara Rodríguez Cabo, Investigadora en física, Universidad de Oviedo

Recreación del evento en cascada que generó la superkilonova Caltech/K. Miller and R. Hurt (IPAC), CC BY-SA

Los fenómenos más extremos del universo ofrecen un laboratorio natural donde se ponen a prueba las leyes de la física y nuevas teorías en condiciones que en la Tierra serían imposibles de reproducir. En los últimos años, la combinación de detectores de ondas gravitacionales y telescopios ha permitido observar fenómenos cada vez más raros y violentos, como la fusión de agujeros negros o de estrellas de neutrones.

En agosto de 2025, una señal registrada por LIGO y Virgo y una explosión observada por telescopios terrestres llamaron la atención de la comunidad científica. Lo que comenzó como un nuevo candidato a kilonova terminó desafiando las clasificaciones tradicionales y planteando la posibilidad de un fenómeno completamente nuevo: la superkilonova.

¿Qué es una kilonova?

Una kilonova es un fenómeno astrofísico extremadamente energético que consiste en la fusión de dos estrellas de neutrones pertenecientes a un mismo sistema binario. Durante este proceso se libera una intensa señal electromagnética, originada por la formación y posterior desintegración de elementos químicos pesados. Esto convierte a las kilonovas en una de las principales fuentes de metales pesados, como el oro o el platino, del universo.

Estas fusiones son también fuente de ondas gravitacionales y estallidos de rayos gamma.

En 2017, los detectores LIGO y Virgo obtuvieron por primera vez evidencia experimental de uno de estos eventos, GW170817, detectado tanto a través de ondas gravitacionales como de telescopios electromagnéticos convencionales. Este descubrimiento marcó un hito histórico y abrió la puerta a la astrofísica multimensajero, una nueva forma de estudiar el cosmos a través de la combinación de señales cósmicas de distinta naturaleza.

Las ondas gravitacionales señalan un candidato

El 18 de agosto de 2025 los interferómetros de LIGO y Virgo registraron una señal de ondas gravitacionales (S250818k) compatible con la fusión de dos objetos compactos. Al menos uno de ellos presentaba una masa inusualmente baja para una estrella de neutrones.

Horas después, el proyecto Zwicky Transient Facility (ZTF) identificó en la misma región del cielo una fuente de luz roja de corta duración, bautizada como AT2025ulz. Esta emisión resulta compatible con la luz característica producida por una kilonova debido a la desintegración de iones pesados, tal y como se observó en el evento GW170817 de 2017.

Durante los tres primeros días, el comportamiento luminoso y evolución de AT2025ulz eran compatibles con lo que se espera de una kilonova.

Sin embargo, tras ese periodo inicial, la emisión del objeto cambió de forma inesperada. La luz emitida se volvió más azul, mostrando características espectrales mucho más propias de una supernova que de una kilonova.

¿Kilonova, supernova o superkilonova?

Las observaciones de S250818k y AT2025ulz plantean un doble desafío fascinante para la astrofísica actual. Por un lado, la señal de ondas gravitacionales S250818k sugiere que al menos uno de los dos objetos del sistema binario que se fusiona tiene una masa particularmente baja, inferior a la típica de las estrellas de neutrones conocidas. Los modelos de evolución estelar predicen que estas estrellas poseen una masa cercana a la del Sol, lo que hace muy difícil explicar la existencia de objetos tan ligeros.

Por otro lado, la emisión electromagnética asociada al evento comenzó mostrando el comportamiento esperado de una kilonova, pero tras unos días pasó a tener rasgos claramente similares al de una supernova.

La superkilonova como posibilidad

Para resolver estas contradicciones, los autores del estudio, publicado en The Astrophysical Journal Letters, proponen un escenario hasta ahora desconocido: la superkilonova.

En este modelo, se produce la explosión de una estrella masiva en forma de supernova convencional. Ahora bien, durante el colapso, bajo condiciones extremas de rotación y densidad, el núcleo de la estrella o el disco de material que lo rodea podría fragmentarse, dando lugar a dos estrellas de neutrones más ligeras de lo normal. Estas estrellas de neutrones se fusionarían poco después, produciendo una señal tanto de ondas gravitacionales como electromagnética característica de la desintegración de elementos pesados, típica de una kilonova. Todo ello inmerso en la señal de la propia supernova inicial.

El resultado sería un evento híbrido, capaz de explicar por qué AT2025ulz muestra una transición tan marcada entre ambos comportamientos.

Un nuevo origen para las estrellas de neutrones

La posible existencia de una superkilonova tendría implicaciones profundas. Confirmaría una nueva vía de formación de estrellas de neutrones, obligando a revisar los modelos actuales sobre sus características y su origen. Además, ampliaría el abanico de fuentes de ondas gravitacionales y demostraría que las señales multimensajero pueden esconder fenómenos mucho más complejos de lo que sugiere la astrofísica tradicional.

Aunque todavía no se puede descartar una coincidencia fortuita entre la señal gravitacional y la supernova observada, este evento muestra el enorme potencial del enfoque multimensajero para descubrir procesos inéditos y recuerda que el universo sigue siendo capaz de sorprendernos.

The Conversation

Sara Rodríguez Cabo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Una explosión en cadena pudo generar la primera superkilonova observada en el cosmos – https://theconversation.com/una-explosion-en-cadena-pudo-generar-la-primera-superkilonova-observada-en-el-cosmos-272284

¿Por qué los adolescentes se meten en problemas?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ginesa Torrente Hernández, Profesora Titular de Psicología Social, Universidad de Murcia

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“Pero ¿en qué estabas pensando? ¿Cómo no se te ocurrieron las consecuencias que esto traería?” Estas son frases que probablemente se han pronunciado más de una vez en cualquier hogar en el que vivan adolescentes.

Más allá de la capacidad de educar de los adultos (padres, familiares, docentes) que nos rodean en esta etapa de la vida, cuando echamos la vista atrás a menudo recordamos acciones que hoy nos hacen avergonzarnos o sentir ese “cringe del que tanto hablan las redes sociales.

“Es que era un adolescente”, solemos pensar, como frase que lo justifica todo. ¿Pero por qué en esta etapa de la vida se cometen tantos errores? ¿Los cometemos realmente o es una percepción errónea?

La imagen mediática de la adolescencia

Es frecuente encontrar en los medios de comunicación noticias relacionadas con situaciones poco deseables, protagonizadas por adolescentes y adultos jóvenes: consumo de alcohol o drogas, practicar sexo sin protección o comportamientos antisociales o delictivos.

Datos recientes acerca del consumo de alcohol y drogas en España indican que, aunque ha habido una disminución en los menores de entre 14 y 18 años, el 51,8 % admite haber bebido alcohol en los últimos 30 días y un 17,2 % admite haberse emborrachado. El 21 % ha probado el cannabis y el 29,9 % presenta algún tipo de policonsumo en los últimos 12 meses.

Un 24,6 % de los adolescentes españoles que han mantenido relaciones sexuales refiere no haber utilizado métodos de prevención seguros en su última relación. Los estudios criminológicos constatan que es en la adolescencia (en torno a los 16-18 años) cuando la participación en actividades delictivas es mayor, decreciendo a medida que se cumplen años.

Cuando se pregunta a los adolescentes y jóvenes si conocen las consecuencias negativas de sus conductas y el riesgo que conllevan, la mayoría indica que sí. Podemos preguntarnos, entonces, ¿por qué se implican en este tipo de comportamientos?

Toma de decisiones en la adolescencia

Detrás de tales conductas hay un proceso de toma de decisiones complejo. La neurociencia, la psicobiología y la psicología social apuntan, respectivamente, a factores neurocognitivos, emocionales y sociales.

A la hora de afrontar cualquier situación, los humanos contamos con dos sistemas distintos en la toma de decisiones, según la teoría del procesamiento dual: uno “frío”, que se caracteriza por ser una reacción de naturaleza racional y controlada, y otro “caliente”, que es intuitivo y automático y emplea de forma habitual heurísticos o reacciones rápidas sin reflexión.

Los adolescentes, al igual que los adultos, son capaces de recurrir a cualquiera de estos dos sistemas, pero en su caso los factores sociales y emocionales pesan más, pues existe un desajuste madurativo entre los mecanismos cerebrales implicados en la toma de decisiones.




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El primer sistema se basa en la actividad de la regiones prefrontal dorsolateral y parietal posterior de la corteza cerebral y se asocia a la posibilidad de llevar a cabo una autorregulación de la conducta y, por lo tanto, un mayor control en los procesos de toma de decisiones. Este sistema suele estar más desarrollado en los adolescentes de mayor edad, puesto que su evolución es progresiva hasta la primera adultez.

Sin embargo, en los más jóvenes prima un segundo patrón neural, más sensible a los incentivos socioemocionales y que otorga más peso en las decisiones a ese tipo de estímulos. Este segundo sistema depende de las regiones del cerebro vinculadas a las recompensas y a la información social, esto es, el estriado ventral y la corteza prefrontal medial. Por eso los adolescentes más jóvenes son más sensibles a los estímulos de carácter afectivo y más susceptibles a las recompensas, a la búsqueda de sensaciones y a los beneficios inmediatos en detrimento del largo plazo.

Recompensas e iguales

Aparece entonces un cóctel perfecto: en esta etapa del desarrollo en la que los factores emocionales y sociales priman en la toma de decisiones, es justamente cuando los pares o amigos adquieren una gran relevancia y la familia pasa a un “segundo plano” como grupo de referencia.

Los especialistas en criminología del desarrollo y del ciclo vital suelen considerar su influencia como decisiva en la aparición de la conducta antisocial. La influencia de los pares les vuelven más sensibles a las recompensas.




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Otros factores implicados

Pero todo este análisis debería incluir otros procesos que también influyen en la conducta de los adolescentes y, por lo tanto, en su toma de decisiones: el género (los hombres parecen asumir más riesgos); la personalidad; las dinámicas familiares a las que ha estado expuesto, ya que prácticas excesivamente rígidas o permisivas conducen a problemas de conducta; sus experiencias escolares, o la adquisición de valores y actitudes, que suelen repercutir en el comportamiento.

Tampoco hay que menospreciar los factores contextuales como las normas sociales, las oportunidades o las expectativas sobre qué es lo esperable en una situación social determinada.

En cualquier caso, la próxima vez que nuestro hijo o estudiante adolescente “se meta en un lío”, en lugar de lamentar lo que no es posible o es especialmente difícil (un proceso de toma de decisiones reflexionado y sosegado sobre la conducta que va a llevar a cabo), aprovechemos para reflexionar con ellos qué les empujó a hacerlo.

The Conversation

Ginesa Torrente Hernández ha participado en el pasado en proyectos de investigación relacionados con el tema del artículo, en convocatoria competitiva del Ministerio de Ciencia y Tecnología y de la Fundación Séneca de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

José María Martínez Selva ha recibido en el pasado financiación para proyectos de investigación relacionados con el tema del artículo en varias convocatorias de carácter competitivo de los ministerios de Ciencia y Tecnología de España, que incluyen financiación europea FEDER, y de la Fundación Séneca de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

Juan Pedro Sánchez Navarro ha participado en proyectos de investigación relacionados con el tema del artículo obtenidos por concurrencia competitiva.

ref. ¿Por qué los adolescentes se meten en problemas? – https://theconversation.com/por-que-los-adolescentes-se-meten-en-problemas-270313

El acceso a la vivienda de alquiler, peor en 2025

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sergio Nasarre Aznar, Derecho civil, Derecho de la vivienda, Universitat Rovira i Virgili

Tetyana_Pidkaluyk/Shutterstock

Este año comenzó con doce promesas del Gobierno español para mejorar el acceso a la vivienda. Finalizando 2025, y según las estimaciones del Observatorio del Alquiler, vemos que en España la renta media de los alquileres de vivienda ha pasado de 1 118 euros a 1 187 euros, un récord histórico. Y si las viviendas ofertadas en el mercado de alquiler fueron el año pasado 717 338, la previsión al cierre de este es de solo 696 118.

En cuanto al acceso a la vivienda en propiedad, 2024 cerraba con una media nacional de 2 271 euros el metro cuadrado. En noviembre de 2025 el precio era ya de 2 605 euros, según el portal inmobiliario idealista.com, casi un 15 % mayor.

De esas doce promesas, dos llegan in extremis para cerrar el año: la creación de una empresa pública de vivienda y de un sistema de garantías frente al impago de alquileres.




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Casa 47: el nuevo sistema público de vivienda

A principios de diciembre, el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana presentó Casa 47, una empresa estatal creada para sustentar el sistema público de vivienda mediante la promoción de suelo y la gestión de alquileres.

Hay un antecedente fracasado: entre 2005 y 2012 funcionó en España una entidad similar, la Sociedad Pública de Alquiler. En siete años de funcionamiento apenas gestionó 19 038 contratos de alquiler y fue liquidada dejando una deuda de más 37 millones de euros.

Los inmuebles que va a gestionar Casa 47 son, en un principio, 2 400 suelos y 40 000 viviendas que provienen de la SAREB, el banco malo. De participación público-privada, este se creó en 2012 (tras la disolución de la Sociedad Pública de Alquiler) para agrupar y gestionar los activos tóxicos inmobiliarios (de alto riesgo en cuanto a la recuperación de la inversión). Estas viviendas proceden del rescate del sistema bancario tras la crisis de 2007.

La cuestión es que, en un contexto de déficit habitacional, estas viviendas llevan años inmovilizadas o en situaciones que dificultan su incorporación al mercado de alquiler social. Como por ejemplo, con reclamaciones por impago, okupadas, ya arrendadas o en lugares donde nadie quiere o puede vivir.

Casa 47, gestión del alquiler de la vivienda pública

La nueva entidad prevé la construcción de 55 000 viviendas para crear un parque de alquiler social estable. Sin embargo, experiencias de gestión pública similares en el País Vasco, Cataluña y Madrid nos han mostrado que los costes de mantenimiento y gestión son muy elevados.

El plan es hacer contratos de arrendamiento de hasta 75 años, con una duración inicial de 14 años y sucesivas prórrogas de 7 años. Los alquileres tendrán un tope de precio de un 30 % de la renta media de los hogares en la comunidad autónoma donde se encuentre la vivienda.

Tendrán acceso a este programa las familias con ingresos de entre 2 y 7,5 veces el IPREM. Esto es, un rango de entre 14 400 y 63 000 euros, con lo que el Gobierno estima que alcanzará al 60 % de la población española (clases media y media-alta). Quienes no lleguen al nivel más bajo exigido recibirían otras ayudas para vivienda.

El IPREM (Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples) es la referencia económica que fija el umbral de ingresos para acceder a ayudas públicas, prestaciones, subvenciones y becas en España.

Los interrogantes alrededor de Casa 47

Todavía está pendiente de definir cómo será la gestión de las viviendas. De ahí que surjan una serie de dudas. Si la demanda potencial es de unos tres millones de familias, ¿quién va a promover tal cantidad de viviendas y cuándo y dónde estarán disponibles? ¿Cuál será el coste público de mantener y gestionar un creciente stock de inmuebles y qué impacto tendrá en los impuestos de los ciudadanos? ¿Se desahuciará a las familias beneficiadas si no cumplen con los pagos? ¿Cada cuánto se revisará si los beneficiarios siguen cumpliendo con las condiciones para mantenerse en esas viviendas? ¿Una permanencia asegurada por hasta 75 años podría acabar impidiendo el acceso a nuevas familias y generar privilegios? ¿En qué medida podría distorsionar la libre competencia y encarecer las compraventas y alquileres que queden fuera del sistema?

Además, habrá que tomar en cuenta el riesgo de que la oferta de Casa 47 no satisfaga la demanda de viviendas y de que estas no se construyan según las necesidades geográficas y económicas, acentuando así las desigualdades.

Un aval para facilitar el acceso al alquiler

El aval a los alquileres a precios asequibles implica que el Estado (y, por tanto, los contribuyentes) harán frente a impagos eventuales, a los daños causados en las viviendas y al coste de suministros debidos (luz, agua, gas). Esta cobertura será gestionada por las comunidades autónomas y está destinada a jóvenes menores de 35 años y a personas vulnerables (según lo establecido en cada comunidad). Para su disfrute, arrendador y arrendatario deberán suscribir el compromiso correspondiente ante la Administración.

La renta no podrá superar el índice de referencia establecido por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, y la fianza deberá depositarse en los organismos oficiales designados. Estas medidas se aplicarán con carácter retroactivo a los contratos que estuvieran vigentes el 30 de enero de 2025.

Los interrogantes alrededor del aval

De nuevo, sobre el papel la medida parece prometedora. Especialmente porque este aval público puede ayudar a reducir la desconfianza de los arrendadores respecto a los mencionados colectivos. Sin embargo, su eficacia es dudosa por dos motivos:

  1. La media nacional de solicitantes por cada vivienda en alquiler que sale al mercado es de 136 (el triple en Cataluña), de manera que los caseros tienen donde elegir fuera de dichos grupos.

  2. Se exige que el alquiler cumpla el índice de control de rentas establecido en marzo de 2024, al amparo de la Ley de Vivienda 12/2023. Por ello, serán pocos los arrendatarios que elijan sumarse a esta medida donde no sea obligatoria. Es decir, en la mayor parte de España.

Además, este aval público puede provocar efectos indeseados, como el aumento de rentas a estos colectivos si antes estaban alquilados por debajo del índice (“como paga el Estado, les subo la renta”), o el riesgo moral de que el casero gestione peor la vivienda y que le dé igual no cobrar del inquilino si sabe que tiene la garantía de que cobrará del Estado. También podría considerarse una validación indirecta de la morosidad: a la dificultad para ejecutar desahucios que introdujo el Real Decreto de 2020 se sumó la Ley de Vivienda 12/2023, y ahora los arrendadores cobrarán igual aunque sus arrendatarios sean morosos.

En definitiva, y pese a los esfuerzos, siguen faltando medidas estructurales para agilizar y mejorar el acceso a la vivienda
de las familias, y para garantizar la seguridad jurídica en el mercado de alquiler.

The Conversation

Sergio Nasarre Aznar no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El acceso a la vivienda de alquiler, peor en 2025 – https://theconversation.com/el-acceso-a-la-vivienda-de-alquiler-peor-en-2025-271758

Las desigualdades agravan las pandemias y viceversa: ¿cómo podemos romper este círculo vicioso?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Nísia Trindade Lima, Ministra da Saúde, de janeiro de 2023 a fevereiro de 2025; presidente da Fiocruz, de 2017 a 2022, e pesquisadora titular da Casa de Oswaldo Cruz, Fundação Oswaldo Cruz (Fiocruz)

Las pandemias agravan las desigualdades y las desigualdades hacen que las sociedades sean más vulnerables a las pandemias. Esta es la conclusión principal del informe publicado en noviembre por el Consejo Global sobre Desigualdades, Sida y Pandemias, vinculado al Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA).

El documento muestra que las desigualdades no solo son el resultado de las crisis sanitarias, sino que contribuyen a que estas sean más frecuentes, letales y prolongadas. Las pruebas recopiladas revelan un círculo vicioso: las desigualdades internas y globales aumentan la vulnerabilidad de las sociedades. Y las pandemias refuerzan esas mismas desigualdades, una dinámica que se observa en emergencias como las de la covid-19, el VIH/sida, el ébola, la influenza y el mpox.

Mi participación en este foro, coordinado por Joseph Stiglitz, Monica Geingos, Michael Marmot y Winnie Byanyima, contribuyó a expresar la visión de Brasil y a reflexionar con otros países sobre los retos que tenemos por delante.

Los datos del informe señalan que, en el caso de la covid-19, alrededor de 165 millones de personas se vieron empujadas a la pobreza entre 2020 y 2023, mientras que la fortuna de los más ricos creció un 27,5 % en los primeros meses de la pandemia. Con contribuciones de diversos especialistas, el documento refuerza la urgencia de abordar las raíces sociales de las crisis sanitarias.

Menos recursos, más probabilidades de morir

Los determinantes sociales de la salud son uno de los ejes principales del informe. La educación, los ingresos, la vivienda y las condiciones ambientales definen los grupos más afectados por las emergencias.

En Brasil, según el informe de ONUSIDA, las personas sin educación básica tenían hasta tres veces más probabilidades de morir por covid-19 que aquellas con educación superior. Las poblaciones negras, indígenas y residentes en favelas y periferias también registraron tasas más altas de infección y mortalidad. Casos similares se repitieron en otros países. Según los datos, la densificación urbana y las viviendas superpobladas aumentaron las muertes en Inglaterra.

Acceso a las vacunas

Las desigualdades entre países también aumentan las vulnerabilidades. Cuando los países de bajos ingresos no tienen acceso a vacunas, diagnósticos o recursos fiscales, todo el planeta se expone a riesgos. En 2021, solo diez países concentraban el 75 % de las dosis administradas contra la covid-19, lo que dejó al mundo entero susceptible al surgimiento de variantes.

Seis meses después de la aprobación de las vacunas, los países de ingresos altos tenían dosis suficientes para cubrir al 90 % de sus poblaciones prioritarias, mientras que los países de bajos ingresos solo tenían suficientes para inmunizar al 12 % de esos grupos.

El informe de ONUSIDA estima que esta desigualdad puede haber causado 1,3 millones de muertes evitables. En contraste con la práctica del llamado nacionalismo vacunal, el concepto de seguridad sanitaria se redefine a partir de una interdependencia radical, que debe reflejar una coordinación de la preparación para ampliar el acceso. La descentralización de la investigación y el desarrollo y de la producción e innovación de productos sanitarios son partes esenciales de este proceso.

Gestión desastrosa

Brasil fue uno de los países más afectados por la covid-19. En marzo de 2022, concentraba el 10,7 % de las muertes, a pesar de representar el 2,7 % de la población mundial. Una proporción cuatro veces superior a la media mundial.

Esto no se debió solo al virus, sino a la desastrosa gestión de la pandemia, que desalentó las medidas preventivas, retrasó acciones como la compra de vacunas, difundió desinformación y negacionismo científico, y aún debe ser profundamente revisada para pensar en la rendición de cuentas.

Si una región no está segura frente a una amenaza sanitaria, ninguna lo estará. Ante estas constataciones, el informe de ONUSIDA enfatiza que las respuestas sensibles a la desigualdad, con acciones intersectoriales y comunitarias, son más eficaces que las estrategias exclusivamente biomédicas para romper el ciclo.

Recomendaciones

Prepararnos para futuras emergencias requiere sistemas de salud resilientes, una gestión cualificada e inversiones continuas en políticas sociales, ciencia, tecnología e innovación. Hoy en día se reconoce que fortalecer la producción local y regional de vacunas, pruebas diagnósticas, medicamentos y otros suministros es una vía esencial para garantizar el acceso a los recursos sanitarios.

El informe de ONUSIDA plantea algunas recomendaciones en este sentido. La primera es hacer frente a las barreras financieras globales, con propuestas como la renegociación de la deuda de los países vulnerables y mecanismos automáticos de financiación de emergencias, evitando políticas de austeridad que reduzcan el gasto social.

La segunda es invertir en los determinantes sociales: protección social, educación, vivienda, trabajo decente y reducción de las desigualdades regionales. Fortalecer la producción local de tecnologías sanitarias, tratando los conocimientos esenciales como bienes públicos y, de acuerdo con lo establecido en la Declaración de Doha de 2001, entendiendo que el derecho a la propiedad intelectual no puede prevalecer sobre el derecho a la salud y a la vida, es la tercera recomendación.

Y por último, pero no menos importante, es necesario construir una gobernanza multisectorial que integre al Estado, la ciencia, las comunidades y las organizaciones de la sociedad civil.

A partir de 2023, la reanudación de las políticas sociales permitió a Brasil participar en la construcción de este entendimiento expresado en el informe. El fortalecimiento del Sistema Único de Salud, con la recuperación de la cobertura vacunal, el fortalecimiento del Complejo Económico-Industrial de la Salud, la Atención Primaria y la Atención Especializada, junto con el fortalecimiento de programas sociales, entre otras acciones, reducen las vulnerabilidades.

Solidaridad global para romper el ciclo de desigualdad-pandemia

La política exterior brasileña actúa en el mismo sentido: en el G20, en el BRICS y en la COP30. El país defendió acciones integradas entre el clima, la salud y las desigualdades, además de iniciativas como la Alianza Global contra el Hambre y la Coalición Global para la Producción Local y Regional, la Innovación y el Acceso Equitativo, así como el fortalecimiento del Acuerdo sobre Pandemias de la OMS.

Los debates recientes del G20, incluidos los cumbre de noviembre en Sudáfrica, muestran avances en el reconocimiento de temas centrales del informe, especialmente en lo que respecta a la deuda, la producción regional y las desigualdades.

Pasos como estos son importantes para avanzar en las recomendaciones estructurales del documento, poniendo en la agenda la deuda de los países y su canje por inversiones en salud, la protección social y la revisión del actual sistema de propiedad intelectual, entre otros temas. Hay dificultades en este camino, como la ausencia de Estados Unidos en el Acuerdo sobre Pandemias y la persistencia del negacionismo científico, que está presente no solo en sectores de la población, sino también en las políticas públicas de algunos países.

Romper el ciclo de desigualdad-pandemia es un imperativo ético y práctico para garantizar la seguridad sanitaria mundial. La dimensión biológica de las pandemias es evidente, pero las dimensiones social, política y fiscal siguen siendo subestimadas. Ignorar las desigualdades es perpetuar los riesgos de futuras emergencias sanitarias e impedir que enfermedades como el sida y la tuberculosis sean finalmente superadas.

El mundo tiene una oportunidad decisiva, con los resultados de la COP30 y las agendas en curso en el G20 y la OMS. El informe pone de manifiesto que invertir en equidad genera resiliencia y que la omisión tiene un alto precio, tanto en la economía como, sobre todo, en vidas humanas.

Necesitamos solidaridad global y compromiso con los avances sociales, a fin de transformar las economías y hacer efectiva la salud para todos, antes de que una nueva pandemia nos recuerde, una vez más, los costes de la inacción.

The Conversation

Nísia Trindade Lima no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Las desigualdades agravan las pandemias y viceversa: ¿cómo podemos romper este círculo vicioso? – https://theconversation.com/las-desigualdades-agravan-las-pandemias-y-viceversa-como-podemos-romper-este-circulo-vicioso-272143

Bioenergética, dianética, reiki… la lista de pseudoterapias psicológicas más perjudiciales

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jorge Romero-Castillo, Profesor de Psicobiología e investigador en Neurociencia Cognitiva, Universidad de Málaga

El reiki se basa en canalizar algo que llaman _qi_ (una supuesta “energía vital”, carente de respaldo científico) mediante la imposición de manos a escasos centímetros de la persona. Andrey_Popov/Shutterstock

La Asociación Médica Mundial (WMA) definió en 2020 la pseudoterapia como:

Una sustancia, producto, técnica o procedimiento con un supuesto propósito para la salud que carece de respaldo científico o evidencia que garantice su eficacia y seguridad.

Estos “inventos” explotan la vulnerabilidad y el desconocimiento para vender falsas esperanzas. El precio a pagar es alto, y no solo económico: retrasan la llegada de tratamientos eficaces, producen nuevos daños y pueden provocar la muerte.

Desgraciadamente, prosperan muchas pseudoterapias en salud mental: angeloterapia, bioneuroemoción, reparentalización, suplemento mineral milagroso, tapping, terapia de polaridad, zero balancing, etcétera. Pero aquí nos limitaremos a los ejemplos más extendidos y, por consiguiente, más perjudiciales.

Acupuntura

La acupuntura puede acompañarse con ‘moxibustión’, que consiste en aplicar calor sobre la piel quemando hierbas, normalmente Artemisia vulgaris, para estimular los puntos en los que clavar las agujas. Los efectos secundarios reportados incluyen mareos, nauseas, quemaduras, alergias e infecciones (Park et al., 2010).
Wikipedia, CC BY

Derivada de la medicina tradicional china, se basa en la existencia de una supuesta “energía vital” (qi) que fluiría por el cuerpo a través de canales llamados “meridianos”. Los problemas de salud surgirían del desequilibrio energético (provocado por distintos factores) y se solucionarían insertando agujas en puntos específicos.

Para los trastornos psicológicos, la acupuntura establece 16 áreas donde colocar las agujas y, supuestamente, tratar la depresión y otros trastornos. Pero no se ha descubierto evidencia de la “energía vital” ni de los “meridianos”. Por tanto, no existe apoyo científicamente demostrable que respalde su eficacia.




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Bioenergética

Su inventor, Alexander Lowen (1910-2008), también recurre a la metafísica de la “energía vital”, pero la llama “orgón”, siguiendo al controvertido Wilhelm Reich. Para Lowen, la “energía” estaría fluyendo entre polos del cuerpo, como la cabeza y los genitales. Y, si se obstaculiza, provocaría alteraciones en la personalidad.

Por tanto, el objetivo sería ayudar a liberar las tensiones acumuladas para restaurar dicha “energía” y recuperar una “salud vibrante”.

Herencia del psicoanálisis (otro intento de terapia creado por Sigmund Freud y alejado de la ciencia), esta “psicoterapia corporal” es también fácilmente criticable por su dependencia de argumentos indemostrables. Aunque carezca de respaldo científico, hay quien evita mencionarlo y la aplica en contextos deportivos.

Constelaciones familiares

Se inspiran en el psicodrama, el pensamiento sistémico transgeneracional, el psicoanálisis y el misticismo cuántico. También incluyen algo llamado “campos morfogenéticos”, a través de los cuales estarían conectados todos los individuos de una misma especie para transmitirse conocimientos y comportamientos.

Con esos ingredientes, justifican que los problemas psicológicos de una persona radican en conflictos que alguien de su árbol genealógico no resolvió. Y “constelando” –o sea, haciendo una representación teatral en grupo– se superarán los problemas en una única sesión. Así, todas las personas de la familia, vivas o muertas, quedarán en paz.

Al margen de la carencia, no solo de pruebas que avalen sus principios, sino de reflexiones serias, el mayor peligro son los efectos iatrogénicos (nuevos daños añadidos). Entre otros, hay riesgo de sufrir mayor psicopatología, emocionalidad negativa, confusión y culpabilidad. Por todo, las constelaciones familiares bien podrían definirse como una peligrosa farsa.




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Protesta de Anonymous en Texas (2008) contra las prácticas de la Iglesia de la Cienciología y la Dianética. Ron Hubbard (1911-1986) defendió que, hace 75 millones de años, vinieron miles de millones de extraterrestres a la tierra desde la ‘Confederación Galáctica’. Xenu, su dictador, los aniquiló con bombas de hidrógeno y ahora sus espíritus inmortales (thetanes) se están adheriendo a los humanos, causando dolencias mentales y físicas. Desde la Iglesia de la Cienciología se advierte que conocer la historia de Xenu sin la preparación adecuada (pagando los cursos que ofrecen) provocaría, literalmente, que te explote la cabeza ante tal saber.
Wikipedia, CC BY-SA

Dianética

Presume de revelarse al mundo como la panacea, o sea, la cura universal. Según prometió literalmente su autor, el escritor de ciencia-ficción L. Ron Hubbard: “sirve para tratar todos los trastornos mentales y todas las enfermedades psicosomáticas con garantía de curación completa”. Para glorificar sus fantasías, Hubbard posteriormente fundó la secta llamada Iglesia de la Cienciología.

La dianética funcionaría simplemente localizando lo que su creador llama “engranamas”, momentos de profundo dolor recluidos por la persona en un “inconsciente celular” (también con influencias del psicoanálisis), para hacer que los reviva en detalle (proceso llamado “auditación”) hasta alcanzar el estado Clear. Y, milagrosamente, la persona recuperaría la salud.

Obviamente, toda promesa de cura universal es un bulo y creer en ella es una forma moderna de superstición. En psicología, las terapias eficaces se personalizan, es decir, solo sirven para una persona concreta en su momento vital específico, no se personifican en un “sanador” al que rendir culto por su carisma.

Flores de Bach

Son cremas o gotas elaboradas a partir de 38 esencias florales que se presentan como remedios naturales capaces de equilibrar las emociones o tratar la ansiedad.

Lo más sorprendente es que las esencias fueron obtenidas a través de un “diálogo vibracional” que mantuvo el gurú de la pseudoterapia (Edward Bach) con cada una de las 38 plantas. Esta debe ser la razón por la que las investigaciones rigurosas demuestran que no tienen efecto alguno.

Homeopatía

Para Samuel Hahnemann, el impulsor de la homeopatía, el Aconitum napellus (una planta capaz de matar con solo 2 mg) solucionaría el trastorno de pánico. Según aseguran sus incondicionales, cuantas más veces se diluye una sustancia, más potente se vuelve. Si esto fuera cierto, cada frasquito homeopático de Aconitum debería ser letal. Pero no lo es.
Wikipedia, CC BY-SA

Se basa en administrar diluciones: productos de origen vegetal, animal o mineral mezclados de forma repetida con algún líquido hasta su práctica desaparición. A pesar de la ausencia de principio activo, intentan convencer de que “el agua tiene memoria” y que, de alguna forma, “recuerda” que estuvo en contacto con la sustancia inicial.

Sus caros productos son usados para tratar fobias, trastornos alimentarios, depresión y trastorno obsesivo compulsivo, entre otros. Se basan en el principio de que estas alteraciones serían consecuencia de desarreglos en lo que llaman “fuerza vital”, una entidad no física que sería la esencia de la vida.

Sin embargo, es imposible verificar formalmente, ni entender racionalmente, los fundamentos teóricos fraudulentos a los que recurren (“memoria del agua” o “fuerza vital”). Como es esperable, los metanálisis señalan que la eficacia de la homeopatía es nula para cualquier trastorno. Y aquellas publicaciones que la avalan son metodológicamente deficientes.




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Programación Neurolingüística (PNL)

Sus autores, Richard Bandler y John Grinder, no resuelven si inventaron un intento de psicoterapia o un modelo de comunicación, lo que proporciona una pista sobre su credibilidad. Según el planteamiento general, es un entrenamiento en habilidades interpersonales.

Transitan por un terreno teórico confuso, una mezcla no conseguida de conductismo, constructivismo y psicología cognitiva. Sostienen que hay “esquemas mentales” que pueden “reprogramarse” mediante el uso consciente del lenguaje. Además, para optimizar los cambios, alegan que existen distintas modalidades sensoriales de aprendizaje (visual, auditivo o kinestésico, VAK), un modelo carente de base real pero todavía presente en educación.

La PNL reduce la complejidad de los procesos psicológicos a una analogía informática simplista. Es un ejemplo paradigmático de intento de cientificismo: utiliza terminología llamativa (el prefijo “neuro” es exclusivamente una técnica de marketing, dado que no aluden al sistema nervioso en sus explicaciones) y lenguaje técnico para legitimar ideas incoherentes y vacías.




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Reiki

Esta práctica espiritual de origen japonés (la versión occidental se denomina “toque terapéutico”) consiste en colocar las manos a escasos centímetros del cuerpo de una persona. El objetivo sería canalizar el qi (la “energía vital” que simulan restaurar otras pseudoterapias) para resolver alteraciones mentales, emocionales y físicas. Pero se fundamenta en la fe ya que, como ya se ha podido deducir, la “energía vital” no tiene ninguna correspondencia con la realidad.

A sus 9 años, Emily Rosa demostró con un experimento que esta práctica es un timo. Gracias a ello, se convirtió en la persona más joven en publicar en una revista científica de alto impacto.




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Contra la desinformación, la divulgación

Se puede afirmar con rotundidad que ninguna de estas pseudoterapias sirve para mejorar la salud mental. Solo son defendidas por quienes se lucran con ellas o por personas que cometen, entre otras, la falacia ad populum (son buenas porque hay gente que lo dice) y la falacia ad verecundiam (son buenas porque alguien con autoridad lo dice), sin proporcionar argumentos lógicos.

Aunque alguien pueda expresar “a mí me funciona”, no es más que una ilusión. Una confusión entre correlación y causalidad que recibe el nombre de falacia post hoc, ergo propter hoc. Es decir, un problema puede desaparecer por la modificación de factores de mantenimiento (son elementos que refuerzan y perpetúan un problema psicológico) ajenos a la pseudoterapia (por ejemplo, un aumento del apoyo social), pero la persona cree que la causa de la mejora han sido los efectos directos de la pseudoterapia.

También puede producirse el efecto placebo: la expectativa de mejora y el contexto de cuidado pueden generar alivios subjetivos que enmascaran la falta de eficacia real de estas “técnicas”. Es más, tener la posibilidad de elegirlas potencia que aparezca este efecto.

Junto a las casualidades y el placebo, recurrir a ellas respondería a comportamientos supersticiosos, la confirmación de sesgos o, sencillamente, la búsqueda de compañía y atención. Aunque las pseudoterapias puedan consolar (siendo, a la vez, perjudiciales), solo el pensamiento crítico puede curar.




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El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y el Ministerio de Sanidad lanzaron esta campaña en febrero de 2019 para promover el pensamiento crítico frente a las pseudoterapias.

The Conversation

Jorge Romero-Castillo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Bioenergética, dianética, reiki… la lista de pseudoterapias psicológicas más perjudiciales – https://theconversation.com/bioenergetica-dianetica-reiki-la-lista-de-pseudoterapias-psicologicas-mas-perjudiciales-268546

Suplemento cultural: feliz Navidad

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Cultura, The Conversation

Hugh Grant y Martine McCutcheon en _Love Actually_. Netflix

Este texto se publicó por primera vez en nuestro boletín Suplemento cultural, un resumen quincenal de la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música. Si quiere recibirlo, puede suscribirse aquí.


“¿Cuál es vuestra película de Navidad, la que os ponéis para indicar que han llegado las fiestas?” escuché –con cierta serendipia– en el pódcast cinematográfico de Kinótico mientras escribía estas líneas. Y mientras rezaba para que alguien diese la respuesta correcta que cerrase el círculo, la primera persona en contestar atendió a mis plegarias y dijo “Love Actually”.

De ella venía yo a hablar. La comedia romántica coral de Richard Curtis de 2003 provoca tantos fervores como odios en este 2025. Hay quien dice que los personajes (masculinos) son tóxicos, abusones e inconexos, y que las historias de amor no tienen ni pies ni cabeza. Pero en estas fechas en las que necesitamos, más que nunca, suspender nuestra incredulidad, alzo la voz para defender Love Actuallycon la evidencia científica en la mano.

¿Y por qué? Pues porque ver películas tiene beneficios psicológicos demostrables, aún mayores cuando hay risas de por medio. Y si encima relatan historias de muchos personajes, abriendo así la posibilidad de que nos identifiquemos con alguno de ellos, nos sientan todavía mejor. Las comedias corales navideñas consiguen combinar todos estos elementos y calentarnos el alma. Pero es que además en Love Actually sale Emma Thompson llorando con Joni Mitchell de fondo en una de las escenas más bellas y tristes del cine popular inglés. ¿A quién no le va a gustar ver a Thompson hacer lo que sea… o a Hugh Grant mover el trasero por Downing Street?

Claro que hay grandes películas, además de la mencionada, que son maravillosas, que merecen nuestra atención y que también son propias de las fechas en las que estamos. Hace unos años le pedimos a varios autores que destacasen cuál es, como decían en Kinótico, su película navideña y nos devolvieron once respuestas no convencionales. Todas ellas merecen la pena.

¿Y cuál es la suya? Las mías son dos: Mujercitas, en la versión de Winona Ryder, y la siempre eterna y esta semana tristemente recordada Cuando Harry encontró a Sally.

Un paquete, por favor

A todos nos gusta dar y recibir. A los romanos también, que esperaban expectantes las celebraciones y los regalos de las saturnales. Había incluso quien fiscalizaba lo que se llevaba a casa y también quien se quejaba –como Marcial, mi protestón romano favorito– por no haber recibido los presentes que creía haber merecido.

En la redacción de The Conversation estamos bien servidos. En este 2025 hemos repetido tradición y nos hemos intercambiado libros en nuestro “amigo invisible” navideño. Han pasado por nuestras manos novelas de Rafael Chirbes, ensayos de Estrella de Diego o éxitos literarios de Tana French. Yo regalé el Carboneras de Aitana Castaño y recibí Lo que viene después… y que te guste, de Abigail Thomas, una autora a la que estoy enganchada desde hace meses.

Si usted también tiene que regalar libros, el año pasado convencimos a un pelotón de autores de que nos contestasen cuáles creían que eran los mejores libros que se habían escrito en español en lo que llevábamos de siglo XXI. De ahí se pueden sacar ideas para dar… y para disfrutar.

Lo de ‘Tacoski’… o Tchaikovsky

Hace unos meses una amiga nos envió un audio. En él le preguntaba a su hija de tres años qué había escuchado aquel día en el colegio. Y con esa vocecita aguda y entusiasta que tienen los chiquillos cuando están emocionados ella contestaba: “¡¡’El vals de las flores’ de ‘Tacoski’!!”. Mi amiga, entonces, insistía: “¿Y qué te gusta más, eso o ‘La morocha’?”. Y ella volvió a decir “¡¡’El vals de las flores’ de ‘Tacoski’!!”.

Y es que los clásicos populares son clásicos y populares por algo. Ir a ver El Cascanueces por Navidad puede parecer uno más de los rituales a los que nos sometemos en estas fechas, algunas veces con más agrado que otras. Pero acudo a mi prescriptora de tres años para insistir en que disfrutar de esta música sí que es una costumbre que merece la pena.

El año del Caballo de Fuego

Y un año más, se acerca también el Año Nuevo chino, el “Festival de la Primavera”. El 17 de febrero de 2026 el actual año de la serpiente dará paso al año del Caballo de Fuego. Pero antes en China celebraciones como el Festival de Laba, el Xiaonian o el Festivo de Chuxi calientan la temporada.

Desde The Conversation queremos desearles unas maravillosas fiestas, un descanso muy merecido, mucho amor, salud y felicidad. Y cultura. Cultura siempre.

The Conversation

ref. Suplemento cultural: feliz Navidad – https://theconversation.com/suplemento-cultural-feliz-navidad-272360