Suplemento cultural: 2026, un buen momento para la ‘marujomanía’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Cultura, The Conversation

Bienvenidos a 2026 y a la “marujomanía”, o “mallomanía”, como bautizó Estrella de Diego a este movimiento en la entrevista que le hicimos hace unos días. Con la catedrática de Historia del Arte no hablamos solo de Maruja Mallo (de hecho, hablamos mucho más de la exposición que ha comisariado en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid, y que sigue abierta hasta el 25 de enero Warhol, Pollock y otros espacios americanos), pero sí que le preguntamos cómo creía ella que debíamos denominar a la gallega: ¿era el arte de Mallo surrealista? ¿O lo surrealista era ella misma?

En el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía se puede ver hasta el 16 de marzo la exposición Máscara y compás, una retrospectiva de la carrera de la artista. Tras pasear por la magnífica muestra uno comprende, como dice De Diego, a “un personaje complejo, culto y con un control en sus obras que era todo menos surrealista”. Almudena Baeza Medina, por su parte, defiende que, de todas las etiquetas que se le ocurren para definir a Maruja Mallo, la que más le gusta es la de “cibernética”, porque sus obras “son propuestas liberadoras lanzadas al espacio para que surjan comunicaciones inesperadas con minerales, vegetales, animales o humanos”.

Tanto Warhol, Pollock y el arte estadounidense del siglo XX como Maruja Mallo son dos opciones fabulosas que visitar si están en Madrid en las próximas semanas. Y si no, acérquense al museo de su localidad; siempre hay algo interesante en ellos. Le robo a Estrella de Diego otra de sus frases para recibir este año: “cada día que uno se levanta es una buena noticia, una buena noticia para aprender en general y para aprender para enseñar”. Aprendamos con alegría, pues.

La directora

Ya ha pasado el Concierto de Año Nuevo y todos hemos dado las tradicionales palmas al ritmo de la Marcha Radetzky. Pero este 2026, además, la Orquesta Filarmónica de Viena ha incluido en su repertorio, por segundo año en su historia (el primero fue 2025), obras compuestas por mujeres. En concreto, dos.

Una de las que sonaron en la Sala Dorada del Musikverein fue la estadounidense Florence Price. La otra, la austriaca Josephine Weinlich, fundó la primera orquesta de mujeres en Europa. Es bastante fascinante constatar la labor de creadoras como ella que no solo abrieron espacios para nosotras, sino que directamente los fabricaron. Y lo hicieron en una época en la que la señora que llevaba la batuta podía recibir una crítica (y no me la invento) que decía “sobre todo ello reina la atenta ama de casa, perdón, directora, con mano segura y ojo rápido”.

Pues eso.

‘Selfie’ aquí y ‘selfie’ allá

Vivimos rodeados de imágenes. Tal vez demasiadas. En mi móvil he acumulado más fotos en cinco años que las que había hecho en los 35 anteriores. Y cada una de ellas quiere decir algo, independientemente de la calidad que tenga.

La fotografía siempre ha tenido ese poder. Cuando Robert Capa retrató al miliciano en la guerra civil española, creó un icono, una metáfora del sufrimiento y la aleatoriedad de la contienda. ¿Realmente el hombre acababa de ser derribado por la bala? Los estudios actuales dicen que no, pero la imagen provocó lo que Capa quería que provocase.

Es decir, una imagen no es inocua. Tampoco lo fue en los inicios de esa nueva tecnología, aunque todavía se estuviese probando su utilidad. Por eso cuando sociólogos, científicos y curiosos decidieron dirigir sus objetivos a los pueblos indígenas, el retrato que hicieron de ellos decía más de quien estaba tomando la foto que de quien posaba para ella.

Las aventuras de Ulises

2026 también será el año de la Odisea. No lo digo yo, ni siquiera Homero desde donde quiera que esté. Lo dicen las expectativas que Hollywood ha puesto sobre el nuevo proyecto de Christopher Nolan (recordemos que el anterior, Oppenheimer, mano a mano con Barbie, reventó las salas de medio mundo).

Esta vez, el director británico ha decidido atreverse con el poema épico por excelencia, aunque las imágenes que se están publicando del rodaje y las declaraciones que están haciendo sus responsables han empezado a poner a la audiencia (y a los amantes del mundo clásico) a la defensiva. Habrá que esperar a julio para saber qué sucede en la pantalla.

Mientras tanto, recomendamos leer (o releer) una de las obras fundacionales de la literatura. Pero no porque forme parte del canon, sino porque no deja de ser una gran historia de aventuras, y una narración plagada de voces femeninas.

The Conversation

ref. Suplemento cultural: 2026, un buen momento para la ‘marujomanía’ – https://theconversation.com/suplemento-cultural-2026-un-buen-momento-para-la-marujomania-272578

El talón de Aquiles de Europa: las tierras raras dejan a la UE expuesta a las condiciones de negocio impuestas por China

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Gracia Abad Quintanal, Profesora Agregada de Relaciones Internacionales, Universidad Nebrija

Pla2na/Shutterstock

Para fabricar coches, componentes informáticos de inteligencia artificial, productos médicos y armas necesitamos elementos de tierras raras. Y esta demanda los ha convertido en el centro de una renovada competencia entre las principales potencias mundiales.

En este nuevo panorama, Estados Unidos y Europa se encuentran en desventaja, ya que China controla hasta el 90 % del comercio mundial de tierras raras. En gran medida esto se debe a que, durante décadas, ha promovido de forma discreta pero continua la extracción y el refinado de estas materias primas.

Ya en la década de 1950 China comenzó a explotar el yacimiento de Bayan Obo, en Mongolia Interior, que actualmente es la mina de tierras raras más grande del mundo. Paulatinamente fue aumentando significativamente sus inversiones para convertirse, en la década de 1990, en el líder mundial en producción y refinado. Hoy en día, la República Popular China extrae estas materias primas tanto dentro de sus propias fronteras como en otros países, especialmente en África, aunque gran parte del refinado sigue realizándose en la propia China.

Esto significa que, cuando el impulso continuo hacia las energías renovables y los sistemas de IA de alta potencia provocó un aumento de la demanda de tierras raras, China ya contaba con una amplia red para la extracción y el refinado de estos productos.

En el otro extremo del espectro, Europa va a la zaga tanto de Estados Unidos como de la República Popular China en la producción de tierras raras. Sin embargo, necesita estos materiales críticos para fabricar productos de alta tecnología, como compuestos farmacéuticos y coches eléctricos, e importa una proporción muy elevada de ellos de China, entre el 40 % y el 100 %, dependiendo de la fuente y de las materias primas incluidas.




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The global race is on to secure critical minerals. Why do they matter so much?


Aranceles e interferencia estatal

Durante el último año, la guerra arancelaria a tres bandas desatada por la Administración Trump, en la que están implicados Estados Unidos, la UE y China, ha puesto de relieve la vulnerabilidad europea, que necesita urgentemente mantener el suministro de estos materiales a precios razonables. Por su parte, China es muy consciente de su ventaja económica, geopolítica y estratégica, y está decidida a no perderla.

Es evidente que Pekín está dispuesto a hacer todo lo posible para proteger su monopolio. En abril de 2025, China introdujo restricciones drásticas a sus exportaciones de estos materiales. Esto acaparó parte del debate en la cumbre UE-China celebrada en julio, donde se alcanzó un acuerdo provisional para levantar las restricciones.

No obstante, a finales de septiembre, el Gobierno neerlandés decidió tomar el control de Nexperia, una empresa de propiedad china con sede en los Países Bajos que se dedica principalmente a la producción de chips informáticos para la industria automovilística. La medida se tomó ante el intento de la empresa de eludir la legislación neerlandesa sobre propiedad intelectual.

El 9 de octubre, Pekín tomó represalias anunciando que volvería a limitar la exportación de tierras raras y tecnología a la UE. En concreto, iba a exigir licencias de exportación para todos los productos fabricados con más del 0,1 % de tierras raras procedentes de China, además de prohibir todas las exportaciones de tierras raras para la producción de armas. Las medidas amenazaban con ejercer una enorme presión sobre la industria manufacturera europea.

Sin embargo, la situación podría haberse calmado, al menos temporalmente, después de que el 19 de noviembre el Gobierno neerlandés anunciara, como gesto de “buena voluntad”, que se suspendía la incautación de Nexperia.




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Chinese controls on rare earths could create challenges for the west’s plans for green tech


Chantaje económico

La situación planteada por las restricciones a la exportación chinas era tan grave que la Unión Europea incluso consideró, durante la reunión del Consejo Europeo celebrada en octubre, activar su mecanismo “antielusión”, una medida destinada a ser utilizada en situaciones de chantaje económico por parte de terceros países. Aunque, finalmente, no ha sido necesario

En estos momentos la UE sigue dos líneas de acción complementarias para mejorar su situación en relación con las tierras raras y los minerales críticos: las negociaciones con China y la diversificación de las fuentes de las que obtiene estos productos.

En lo que respecta a las negociaciones, la UE, a petición de su comisario de Comercio, Maroš Šefčovič, ha creado un “canal especial” de comunicación con China para tratar de garantizar el suministro. En este marco, los funcionarios europeos y chinos pueden trabajar juntos para dar prioridad a las solicitudes presentadas por las empresas de la UE. Hasta ahora, la iniciativa ha tenido éxito, ya que en pocos días desde el anuncio de la medida se han aprobado más de la mitad de las 2 000 solicitudes.

Además, a principios de noviembre, la UE se sumó finalmente al acuerdo alcanzado previamente por Estados Unidos y China para que esta última pudiera relajar temporalmente (durante un año) sus restricciones a la exportación mencionadas anteriormente.

En ese momento, la UE también estaba considerando otras medidas, incluida la aplicación de aranceles, para obligar a China a suministrarle tierras raras. Es posible que estas intenciones hayan facilitado el acuerdo.

Diversificación del suministro

Dado que China está claramente dispuesta a aprovechar su dominio de las tierras raras, la UE también tendrá que asegurarse su suministro en otros lugares. Con este fin, se aprobó una normativa destinada a garantizar el suministro de materias primas críticas. También se ha creado el plan RESourceEU para garantizar las materias primas, reducir la dependencia e impulsar la competitividad. Este plan se inspira en el de diversificación energética REPowerEU, puesto en marcha tras la invasión de Ucrania por Rusia en febrero de 2022.

La diversificación se basará tanto en la producción de estos materiales dentro de la UE como en las importaciones de terceros países distintos de la República Popular China. Dado que Europa no cuenta actualmente con minas de tierras raras en activo, gran parte de las materias primas procederán de una serie de iniciativas de reciclaje.

Aunque esta estrategia plantea retos en términos de costes económicos y medioambientales, es una batalla que la UE no puede permitirse perder si quiere tener alguna posibilidad de alcanzar una posición favorable en el orden mundial.

The Conversation

Gracia Abad Quintanal no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El talón de Aquiles de Europa: las tierras raras dejan a la UE expuesta a las condiciones de negocio impuestas por China – https://theconversation.com/el-talon-de-aquiles-de-europa-las-tierras-raras-dejan-a-la-ue-expuesta-a-las-condiciones-de-negocio-impuestas-por-china-270806

La primera persona que firmó una obra literaria fue una mujer: Enheduanna

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Zaradat Domínguez Galván, Profesora de Literatura, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

Disco de Enheduanna, encontrado en una cámara del templo Larsa de Nin-Gal (el Gig-par-ku). Penn Museum

Cuando preguntamos quién fue el primer autor literario de la historia, muchos piensan en Homero. La imagen del poeta ciego de la Antigua Grecia suele ocupar el podio de la tradición literaria occidental.

Pero lo cierto es que debemos mirar mucho más atrás, más allá de Grecia, más allá incluso del alfabeto, y dirigir nuestros ojos hacia el origen mismo de la escritura: la antigua Mesopotamia. Allí, hace más de 4 000 años, una mujer firmó su obra con su propio nombre: Enheduanna.

¿Quién fue Enheduanna?

Enheduanna vivió alrededor del año 2 300 a. e. c., en la ciudad de Ur, lo que hoy es el sur de Irak. Su figura destaca por varios motivos: fue suma sacerdotisa del dios lunar Nanna, lo cual le confirió un gran poder político y religioso. Además, fue hija del rey Sargón de Akkad, fundador del primer imperio mesopotámico, y, sobre todo, autora de una obra literaria de profundo contenido teológico, político y poético.

“Enheduanna” no era su identificación personal, sino un título religioso que podría traducirse como “alta sacerdotisa, ornamento del cielo”. Su verdadero nombre sigue siendo un misterio. Lo que no se discute es su impacto: Enheduanna escribió, firmó y dejó constancia de su autoría, lo que la convierte en la primera persona, hombre o mujer, que conocemos por haber hecho esto.

Escritura, poder y espiritualidad

La escritura cuneiforme ya existía desde mediados del cuarto milenio antes de nuestra era. Había surgido como una herramienta administrativa, útil para llevar registros económicos, controlar impuestos o contabilizar ganado. Sin embargo, hacia la época de Enheduanna, había empezado a emplearse también para expresar ideas religiosas, filosóficas y estéticas. Era un arte sagrado, vinculado a la diosa Nisaba, patrona de los escribas, el grano y el conocimiento.

En este contexto, la figura de esta autora es especialmente reveladora. Su obra combina una profunda devoción religiosa con un mensaje político claro. Su poesía se enmarca en una estrategia imperial: legitimar la dominación de Akkad sobre las ciudades sumerias mediante un lenguaje común, una fe compartida y un discurso teológico unificado.

Una obra de alto vuelo

De Enheduanna se conservan varias composiciones, entre las que destacan:

  • Exaltación de Inanna: un largo himno en el que ensalza a la diosa del amor y la guerra, Inanna, pidiéndole ayuda en tiempos de exilio. Se considera su obra más personal y poderosa.

  • Los himnos del templo: un conjunto de 42 himnos dedicados a distintos templos y divinidades de Sumer. Aquí, Enheduanna construye un mapa espiritual del territorio, exaltando la conexión entre religión y poder político.

  • Otros himnos fragmentarios, entre ellos uno dedicado a su dios Nanna.

Estos ejemplos no son simples textos religiosos: están estructurados con gran sofisticación, cargados de simbolismo, emoción y visión política. En ellos, Enheduanna aparece como mediadora entre dioses y humanos; entre su padre, el emperador, y las ciudades conquistadas.

¿Por qué no la conocemos?

Resulta chocante que Enheduanna no figure en los manuales escolares ni en la mayoría de cursos universitarios de literatura. Pocas personas fuera de los estudios de historia antigua o de género han oído hablar de ella.

Tableta, copia del himno Inanna B/Ninmesharra/Exaltación de Inanna, escrito por Enheduana.
Tableta, copia del himno Inanna B/Ninmesharra/Exaltación de Inanna, escrito por Enheduana.
Masha Stoyanova/Penn Museum

Es lícito preguntarse si el olvido de Enheduanna responde a una invisibilización sistémica de las mujeres en la historia cultural. Como apunta la historiadora del arte Ana Valtierra Lacalle, durante siglos se ha negado la presencia de mujeres escribas o artistas en la Antigüedad, a pesar de las evidencias arqueológicas que prueban que sabían leer, escribir y administrar recursos.

Enheduanna no fue una anomalía aislada: su existencia demuestra que las mujeres participaron activamente en el desarrollo de la civilización mesopotámica, tanto en la esfera religiosa como intelectual. El hecho de que ella fuera la primera persona en firmar un texto con su nombre debería tener el lugar que merece en la historia de la humanidad.

Enheduanna representa no solo un hito literario, sino también un símbolo poderoso de la capacidad de las mujeres para crear, pensar y liderar desde el origen mismo de la cultura escrita. Su voz resuena desde las tablillas de arcilla con una fuerza que atraviesa los milenios, puesto que con ella la historia comienza no solo con palabras, sino con una voz, con una experiencia subjetiva y con una conciencia autorreflexiva del acto de escribir que no debería pasar desapercibida.

The Conversation

Zaradat Domínguez Galván no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La primera persona que firmó una obra literaria fue una mujer: Enheduanna – https://theconversation.com/la-primera-persona-que-firmo-una-obra-literaria-fue-una-mujer-enheduanna-267800

¡Ya vienen los drones magos!

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Israel Quintanilla, Profesor de Ingeniería Aeroespacial, Universitat Politècnica de València

Espectáculo de drones en la ciudad china de Chongqing. dyl0807/Shutterstock

La tradición de los Reyes Magos ilusiona a niños y mayores por todo lo que conlleva: escribir la carta con los regalos deseados, ir a la cabalgata para ver desfilar a sus Majestades los Reyes Magos de Oriente y sus pajes reales, al cartero real, los acróbatas y malabaristas, las carrozas multicolor y los miles de caramelos que vuelan por los aires. Pero, sobre todo, lo que mas se espera es el despertar del día 6 de enero para abrir los regalos y compartir esa alegría con nuestros seres queridos.

A nuestras edades ya sabemos quiénes compran, empaquetan y transportan los regalos hasta el hogar. Ahora bien, sería posible, en un futuro próximo, que estos fueran depositados en los balcones y jardines por alguna tecnología con capacidad de ello. Sería posible que flotas de drones surcaran las aerovías de las ciudades para trasportar los regalos hasta las viviendas iluminadas. Porque, como parece que dijo Julio Verne, “todo lo que un hombre es capaz de imaginar, otro hombre es capaz de llevarlo a cabo”.

Cabalgata de los Reyes Magos en Madrid.
Wikimedia Commons., CC BY-SA

Tecnología cotidiana

Para que una tecnología se integre en la sociedad, se requiere de tres condicionantes obligados: que se encuentre en estado avanzado de desarrollo, que responda a una demanda de la sociedad y que haya una normativa que la regule.

El 1 de enero de 2021 entró en vigor una normativa europea sobre operaciones de drones que permite realizar vuelos en cualquier tipo de entorno, urbano o rural, siempre que se garantice la seguridad operacional. El 26 de enero de 2023 se aprobó otra sobre la gestión del espacio aéreo de estos vehículos (U-Space).

La conjunción de ambas regulaciones permite el vuelo de múltiples drones con capacidad de transporte, gestionados por un proveedor de servicios aéreos para vuelos en entornos urbanos y rurales.

Origen militar

Los drones surgieron en los inicios de la Primera Guerra Mundial, cuando se introdujo la aviación y fueron utilizados para entrenar a los pilotos de las fuerzas aéreas británicas (RAF) en el combate aéreo. Han pasado más de 100 años y, desde entonces, no han dejado de usarse en el terreno militar.

Tras un siglo de evolución tecnológica, actualmente, integran la tecnología más avanzada del ámbito aeronáutico. Además, son aeronaves capaces de volar de forma automática e integran sensores de todo tipo (RGB, multiespectral, térmicos, LiDAR, medición de gases…) para aplicaciones antes inimaginables. Asimismo, pueden garantizar la seguridad operacional e incorporar paracaídas.

Dron Ehang 184, creado en China para transporte de pasajeros.
Wikimedia Commons., CC BY

Taxis autónomos aéreos

Ya se emplean para transportar mercancías y pasajeros (en China, hay dos empresas certificadas para transporte de personas), con plataformas específicas de despegue y aterrizaje (vertipuertos). Integran en sus funcionalidades el resto de tecnologías en desarrollo (inteligencia artificial, 5G, Big Data, internet de las cosas, ciberseguridad…).

Existen, por otro lado, sistemas aún en desarrollo que permitirán la gestión del espacio aéreo especifico para drones, de forma que se pueda compatibilizar el vuelo de múltiples aeronaves autónomas con operaciones recurrentes de forma organizada y con la seguridad operacional necesaria. Los sistemas Detect and Avoid –sistemas de alerta de tráfico y evasión de colisión–, por ejemplo, facilitarán, en un futuro cercano, el vuelo de drones de forma autónoma.

Demanda real de la sociedad

En el caso concreto de España, la primera normativa de drones entró en vigor en el año 2014. Actualmente, hay más de 190 000 pilotos certificados para volar drones y más de 100 000 operadoras (empresas) dedicadas a la explotación comercial de esas aplicaciones.

Abarcan los campos de geomática y gestión del territorio, agricultura (desde generación de mapas prescriptivos hasta aplicaciones fitosanitarias), inspecciones industriales y energéticas (eléctrica, fotovoltaica y eólica), operaciones logísticas, ámbitos portuarios, biodiversidad, o seguridad y emergencias.

La Policía Nacional, la Guardia Civil, las policías autonómicas y las policías Locales tienen drones integrados en su operativa, además de los bomberos, protección civil y el Ejército, con la Unidad Militar de Emergencias (UME) como abanderada.

Una ayuda en momentos críticos

Así, se utilizaron drones en el volcán de la Palma para el seguimiento de los ríos de lava y medición de temperaturas.

En el caso de la dana, ocurrida en Valencia en 2024, se emplearon en las fases de emergencia y postemergencia con las siguientes misiones: búsqueda de desaparecidos; apoyo en rescates; vigilancia y revisión de infraestructuras críticas; realización de cartografía en 3D para análisis de daños y medición de volúmenes afectados; peritaciones de daños agrícolas y aplicación de fitosanitarios para evitar plagas; medición de gases atmosféricos; determinación de elementos del subsuelo (georradar); realización de batimetrías para revisión de las desembocadura del Turia y la Albufera; o lectura de matrículas de los coches apilados con IA para identificación. En 50 días, hubo un total de 1 360 operaciones aéreas, de las que el 78 % fueron realizadas con drones.

Navidad de 2050, Valencia

La cabalgata, en su paso por la plaza del Ayuntamiento, muestra sus mejores galas: infinidad de drones, de todos los tamaños y tipología, se acicalan con luces navideñas y muestran orgullosos los regalos en su panza. Sobrevuelan por encima de Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente y su cohorte: los acróbatas, las carrozas… Miles de caramelos vuelan hacia las manos de los niños, golpeando algunas cabezas que, despistadas, miran embelesados los drones.

El centro de control de U-Space lleva preparándose todo el año. El panel principal de la sala muestra la ciudad digital con la posición de los drones y las rutas a seguir. El director de operaciones, sentado detrás de los controladores, suspira y da la orden: ¡que despeguen los Drones Magos!


The Conversation

Israel Quintanilla, como investigador de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) recibe fondos de proyectos de investigación europeos, nacionales y autonómicos.

ref. ¡Ya vienen los drones magos! – https://theconversation.com/ya-vienen-los-drones-magos-269966

La ‘receta’ social, una medida urgente en la era de la nueva longevidad

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jordi Miralbell Guerin, Doctor en Filosofía y Periodista. Director del Campus de la Experiencia, Universitat Internacional de Catalunya

Lucigerma/Shutterstock

Asistimos hoy a la llegada de los baby boomers a la jubilación. Según la tendencia marcada en los últimos años, estas personas nacidas entre 1957 y 1973 vivirán dos o tres décadas más que sus antecesores.

Son los protagonistas de “la nueva longevidad”. Como señala el psicólogo y gerontólogo Javier Yanguas en su libro Pasos hacia la nueva vejez (Destino, 2021), este nuevo período de su vida va a constar de tres etapas cronológicas con necesidades diferentes: una primera fase –históricamente nueva– en la que se sentirán mayores pero no viejos; una segunda de “fragilización”, en la que que aparecerá el dialogo con la patología; y, solo en la tercera fase, la dependencia.

Así son los nuevos mayores

El panorama ha cambiado, y las necesidades de los nuevos mayores también: ya no son las mismas de hace 20 o 30 años. No necesitan alfabetización digital. Han vivido la emancipación de la mujer y su avance en la vida pública.

Intelectualmente más preparadas, estas personas tienen un planteamiento ante el propio cuidado que difiere del de las otras generaciones. No quieren depender de sus hijos y valoran alcanzar un proyecto de vida en el que esté presente de un modo equilibrado su bienestar, su salud y sus relaciones sociales. Sin embargo, el autocuidado, la autonomía personal y el envejecimiento activo es un horizonte que les resulta insuficiente. Reclaman más.

Este es, en síntesis, el retrato dibujado en las conclusiones del I Seminario sobre la nueva longevidad, celebrado entre el 23 y 25 de octubre en Calonge i Sant Antoni (Girona) y organizado por el Campus de la Experiencia de la Universitat Internacional de Catalunya. Expertos de 16 universidades de todo el mundo constataron que las demandas de la generación que está llegando hoy a la jubilación no son únicamente sanitarias y asistenciales, sino también educativas, relacionales y de sentido.

¿Qué hacer con ese tiempo extra?

Como señala Yanguas, estos nuevos jubilados se encuentran mayoritariamente en buenas condiciones pero se ven abocados a una nueva vida post-laboral sin un propósito claro. Van a vivir más años que sus predecesores, pero ¿qué van a hacer con el tiempo extra? No se sabe, ni está prevista una respuesta clara.

Es una situación frustrante para ellos y para los demás, porque no se trata de alargar los años de vida, sino de llenar de vida los años, dotando esa etapa de sentido y propósito.

Además, los nuevos mayores son en muchas ocasiones víctimas de la soledad no deseada, que es la “epidemia silenciosa” de nuestro tiempo. Hoy día se estima que la sufren un 13,4 % de los españoles y que el 22,9 % experimenta este sentimiento durante todo el día. En Europa, alrededor de 30 millones de personas se sienten solas con frecuencia.

Esta soledad puede ser física, psicológica o espiritual, y, junto con la falta de sentido, tiene consecuencias en la salud: mayor sedentarismo, aislamiento, patologías y adicciones. Varios estudios coinciden en que el sentimiento de soledad provoca ansiedad, depresión y deterioro cognitivo en las personas mayores.




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Por tanto, abordar la falta de sentido y la soledad no constituye un reto de orden sanitario sino social, y está mayoritariamente sin resolver.

Por este motivo, los expertos y académicos convocados en el citado encuentro animaron a trabajar desde el ámbito universitario con las instituciones públicas. El objetivo es medir los aspectos críticos de la “nueva longevidad” y diseñar políticas e iniciativas que van más allá del mero fomento del envejecimiento activo, el ejercicio físico y la autonomía personal.

Ocio “significativo”

La dotación de sentido en esta etapa de la vida procedería fundamentalmente del número y de la calidad de las relaciones sociales, particularmente entre iguales. Diversos estudios constatan que cuando las personas se vinculan a actividades “significativas” –clases interactivas, voluntariado, senderismo, talleres, viajes, etc.– recuperan el sentido vital y la pertenencia a un grupo. Esta participación y colaboración favorece además el bienestar y la calidad de vida.

El ocio, qué duda cabe, ocupa un lugar preeminente. Un ocio escogido libremente que fomente un verdadero empoderamiento de los mayores y su adaptación al contexto en el que viven: un mundo que cambia.

La educación universitaria para adultos mayores se revela como un medio óptimo para lograr este objetivo, al propiciar el crecimiento personal y la construcción de relaciones satisfactorias y sólidas entre iguales.
Así lo consagra el Principio 1 del Pilar Europeo de Derechos Sociales (2017), donde se garantiza el derecho a una educación, formación y aprendizaje permanente inclusivos y de calidad para que todos puedan participar plenamente en la sociedad y gestionar las transiciones laborales.

Una urgencia: la prescripción social

Para los expertos reunidos en Calonge urge extender iniciativas enmarcadas en la denominada “prescripción social” de los adultos mayores, como complemento de la prescripción médica. Se trata de una filosofía y una política pública ampliamente extendida en países del ámbito anglosajón que parte de una idea tan simple como radical: que la salud tiene una dimensión social muy importante.

Una intervención pequeña –una conversación, un momento de acompañamiento– puede cambiar el rumbo de una vida, mejorar la autonomía personal y la salud. Es un enfoque holístico que conecta a las personas con actividades significativas gracias al apoyo comunitario, que potencia su bienestar y su sentido vital.

Es decir, la prescripción social debe pasar de ser algo excepcional a algo esperado. Para ello, las administraciones, los ayuntamientos, los servicios de salud y las universidades deben colaborar impulsando medidas.

El vínculo entre el sistema sanitario y los recursos comunitarios ha de hacerse más tangible mediante la creación de redes de confianza, coordinación y conexión en las que estén presentes actividades, universitarias, culturales, artísticas, musicales, etc. Cada aula, parque o cafetería puede convertirse en un espacio de prescripción social. Y aunque cada proyecto sea distinto, todos forman parte, en realidad, de una misma red informal de fomento de bienestar.

Hay que construir puentes no solo entre salud y comunidad, sino también entre generaciones, culturas y disciplinas. De este modo no solo mejorará el bienestar individual, sino que también se transformará la manera en que las sociedades cuidan, conectan y prosperan en los tiempos de “la nueva longevidad”.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. La ‘receta’ social, una medida urgente en la era de la nueva longevidad – https://theconversation.com/la-receta-social-una-medida-urgente-en-la-era-de-la-nueva-longevidad-270234

Los antecedentes en América Latina del ataque estadounidense a Venezuela

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Manuel Torres Aguilar, Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones y director de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos, Universidad de Córdoba

El general Eduardo Noriega, custodiado por agentes de la DEA tras su detención el 3 de enero de 1990, en el transcurso de la invasión estadounidense de Panamá (20 de diciembre de 1989-31 de enero de 1990). Wikimedia Commons, CC BY

Está de moda estos días escribir sobre la Doctrina Monroe, formulada en 1823 por James Monroe, el quinto presidente de los Estados Unidos, que advertía contra la colonización o intervención las nuevas naciones americanas y proclamaba: “América para los americanos”. Y hay motivos para ello.

La extracción del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de fuerzas especiales estadounidenses el 3 de enero de 2026 es una nueva fase de la vieja doctrina Monroe. Ahora, esta política exterior se enmarca en el reposicionamiento geoestratégico estadounidense para hacerse de nuevo con el control de su región y, sobre todo, para que el petróleo venezolano no siga fluyendo hacia Rusia y China.

Espíritu expansionista

Tras la independencia de sus trece colonias fundacionales, en 1770, Estados Unidos tuvo la necesidad de un espacio de influencia que garantizase el futuro expansionista de un proyecto político que iba más allá de la separación de Inglaterra.

Si en un principio no hubo un afán imperialista, poco después comenzó la ocupación de tierras para la agricultura, ganando territorios a los indígenas (y también a los colonizadores franceses). La acumulación de capital, la naciente industrialización y la doctrina del “Destino manifiesto” (que les faculta para ir ganando terreno al oeste de su territorio) fructifican y fortalecen un ideal de expansión constante.

Luego, la debilidad institucional, social y política de México permitió la colonización de Texas, California y otros territorios del antiguo virreinato de Nueva España por parte de Estados Unidos.

Imperialismo estadounidense en América

El relato imperialista de EE. UU. ha ido cambiando con el discurrir de la historia. Un argumento útil para expoliar a México a principios del XIX fue la defensa de los derechos de sus colonos y del libre comercio. El marco doctrinal formulado inicialmente por Monroe pretendía el “noble” objetivo de evitar que las potencias europeas mantuviesen su hegemonía en la región, una vez desaparecido el dominio colonial.

Nada más loable que dejar que los países americanos rigiesen su nuevo futuro. Pero, en ese escenario, las islas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas seguían representando la presencia europea en lo que ya Estados Unidos consideraba su espacio vital.

La guerra hispano-estadounidense de 1898, a cuenta de la independencia de Cuba, marcó el fin del siglo XIX. Si ya entonces Estados Unidos se postulaba como candidato al dominio global, aún debía demostrar su control sobre su espacio circundante. La presunta independencia de Cuba fue un primer ejemplo de control político e institucional sobre un país a través de sus instituciones y de su propia Constitución.

Ocho años después del estallido de la guerra de independencia de Cuba, la situación política de la isla no era del todo favorable a las aspiraciones estadounidenses y por ello la ocuparon nuevamente. En ese mismo período, apoyaron que Panamá, entonces un departamento colombiano, se separase de Colombia. Así favorecieron la construcción del canal bajo su hegemonía.

En 1916, y hasta 1924, ocuparon militarmente la República Dominicana con el argumento del incumplimiento de pagos. El objetivo real era sofocar un movimiento insurgente que pretendía establecer un régimen fuera del control comercial y político de EE. UU. Los marines estadounidenses volverían en 1965, tras el asesinato del dictador Trujillo, para garantizar la estabilidad del país.

De nuevo la protección de sus intereses y ahuyentar la influencia europea sirvieron de excusa para ocupar militarmente Haití desde 1915 hasta 1934, y Nicaragua desde 1912 hasta 1933, con el objetivo de proteger un presunto proyecto de canal.

Tras este período de intenso intervencionismo militar en “la América para los americanos”, vino un cierto relajamiento ocasionado por la participación estadounidense en la Segunda Guerra Mundial.

Imperialismo en tiempos de Guerra Fría

La Guerra Fría abrió una nueva etapa en la que mostrar la hegemonía estadounidense en su “patio trasero”. En 1954, Jacobo Árbenz, presidente democráticamente elegido en Guatemala, propició una reforma agraria contraria a los intereses de la United Fruit Company. Ese fue motivo suficiente para declararlo comunista y apoyar un golpe de estado orquestado por la CIA.

En 1961, grupos de cubanos exiliados, armados por el gobierno de Estados Unidos, intentaron invadir la isla desembarcando en Bahía de Cochinos. Aunque fue un sonoro fracaso, la invasión supuso un nuevo empuje a la política intervencionista estadounidense en América Latina, con el argumento de proteger sus intereses y evitar el comunismo cerca de sus fronteras.

Cuatro años después (1965) se produjo una nueva invasión militar en República Dominicana para evitar el triunfo de la izquierda.

Sin necesidad de ocupación militar, pero con el apoyo estratégico de una parte del ejército de Chile, encabezado por el general Augusto Pinochet, en 1973 se puso fin al gobierno democrático de Salvador Allende. El argumento fue, de nuevo, el peligro del triunfo del marxismo en la región, aunque otro objetivo claro era la protección de los intereses sobre el cobre de las empresas mineras estadounidenses.

Diez años después, en 1983, de nuevo el riesgo del marxismo sirvió como argumento para invadir la isla caribeña de Granada.

El colofón del siglo XX lo marcó la invasión a Panamá (Operación Causa Justa, 1989) con el objetivo de acabar con el dictador Manuel Noriega, al que EE. UU. acusaba de favorecer el nacotráfico.

A estas intervenciones directas habría que añadir otras más taimadas, pero no menos evidentes: desde el apoyo a las dictaduras del Cono Sur en los setenta y los ochenta, al de los gobiernos autoritarios de Centroamérica durante sus guerras civiles en ese mismo periodo.

¿Por qué Venezuela ahora?

Cabe preguntarse por qué Estados Unidos ha tolerado un régimen dictatorial en Venezuela durante apenas un cuarto de siglo mientras que Cuba va ya para más de sesenta años de bloqueo sin una intervención militar directa. Podría decirse que durante la Guerra Fría no era posible. Pero ¿y después? La respuesta: Cuba no tiene petróleo.




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A estas alturas ya nadie cree que la defensa de la democracia y los derechos humanos sean el eje vertebrador de estas acciones. Si así fuera, hay muchos otros países con sus derechos mermados. Sin embargo, sus regímenes no solo son legitimados sino que, además, participan en acuerdos económicos, militares y políticos con los Estados Unidos de Norteamérica.

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Manuel Torres Aguilar no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Los antecedentes en América Latina del ataque estadounidense a Venezuela – https://theconversation.com/los-antecedentes-en-america-latina-del-ataque-estadounidense-a-venezuela-272662

¿Cuál es el futuro del poder en Venezuela?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Tulio Alberto Álvarez-Ramos, Profesor/Investigador Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Católica Andrés Bello. Jefe de Cátedra de Derecho Constitucional de la Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello

La vicepresidenta Delcy Rodríguez encabeza una “reunión de urgencia” tras el ataque estadounidense el 3 de enero de 2026. Prensa Presidencia de Venezuela

La captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos marca un punto de inflexión en la historia contemporánea de Venezuela. El guion del ataque parte de los cargos que el Departamento de Justicia presentó por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de armas de guerra y conspiración para poseer dispositivos destructivos, bajo la justificación de una orden judicial del Southern District of New York (SDNY), tribunal que adelanta la investigación desde 2020.

La acusación describe un entramado de corrupción que, durante más de dos décadas, vinculó a altos funcionarios venezolanos con las FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y carteles como Sinaloa y Los Zetas. La captura no surge de la nada: es la culminación de un proceso judicial que ya había delineado la responsabilidad penal de Maduro y su círculo más cercano.

Además, la narrativa opositora se centra en que la detención abre una oportunidad inédita para la transición política, por lo que María Corina Machado añadió que “Maduro desde hoy enfrenta la justicia internacional por los crímenes atroces cometidos”.

Intervención ilegítima y responsabilidad internacional

La operación militar estadounidense plantea interrogantes fundamentales en el derecho internacional. Bajo la óptica del régimen venezolano, el ataque a sus instalaciones militares constituye un acto de guerra y una violación de la soberanía nacional. Desde la perspectiva de Washington, se trató de la ejecución de una orden judicial vinculada a delitos transnacionales y el uso de la fuerza fue presentado como una acción legítima para proteger a los funcionarios federales. Sin embargo, las declaraciones inmediatas de Donald Trump y del secretario de Estado Marco Rubio sugieren un objetivo político más amplio.

Rueda de prensa del gobierno estadounidense tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro el 3 de enero de 2026. Fuente: The White House, YouTube.

Al principio de no intervención, consagrado en la Carta de la ONU, se contrapone la responsabilidad por narcoterrorismo. Estados Unidos justifica la operación bajo la necesidad de combatir amenazas directas a su seguridad nacional. En paralelo, instrumentos como la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares y el Convenio de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes refuerzan la idea de que los Estados tienen deberes de cooperación en la persecución de delitos transnacionales. Esa cooperación se vuelve imposible cuando uno de los Estados es considerado “forajido”.

La tensión entre soberanía y seguridad internacional se convierte en el eje jurídico de la crisis: ¿puede un Estado intervenir militarmente para capturar al jefe de otro Estado acusado de narcoterrorismo? La respuesta no está escrita en tratados, pero sí en la práctica política y en la fuerza de los hechos.

¿Quién gobernará Venezuela?

La complejidad del escenario es máxima. Por un lado, el alegato sustantivo es que Nicolás Maduro cometió un fraude que revirtió el resultado del proceso electoral del 28 de julio de 2024, en el cual resultó electo Edmundo González con el apoyo de María Corina Machado y Corina Yoris, inhabilitadas por maniobras del Consejo Nacional Electoral. Esto implicaría la ilegitimidad de origen del Gobierno de Maduro.

Por otro lado, al juramentarse Maduro el 10 de enero de 2025, su captura genera una situación inédita que tratará de ser subsumida en el artículo 233 de la Constitución venezolana. La norma establece que la falta absoluta del presidente debe ser suplida por el vicepresidente ejecutivo –en este caso, Delcy Rodríguez–, lo que implicaría la continuidad política del régimen.

En paralelo, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, denuncia una agresión contra la soberanía nacional, aunque sin la compañía del alto mando militar como suele ser su costumbre. Por su parte, el ministro de Relaciones Interiores, Diosdado Cabello, apareció acompañado de cuerpos paramilitares, lo que constituye el mayor riesgo de violencia interna.

Un escrito apócrifo anunció el estado de excepción por conmoción externa, con el objetivo de centralizar el poder y proyectar la imagen de “control total de la situación”. Así, la gobernanza de Venezuela queda atrapada entre la legalidad constitucional y la lógica de facto de un régimen que intenta sobrevivir sin su líder principal.

El impacto regional

La connotación internacional del ataque contra instalaciones militares venezolanas y la captura de Maduro es indudable. En su rueda de prensa, Trump afirmó que Estados Unidos “gobernará Venezuela hasta que pueda llevarse a cabo una transición pacífica, adecuada y juiciosa”, y advirtió que una segunda oleada de ataques “mucho mayor” está lista, por si fuese necesaria. Además, señaló que la transición será liderada por un equipo integrado por su secretario de Estado, Marco Rubio, y el jefe del Pentágono, Peter Hegseth, en colaboración con la oposición venezolana.

Las declaraciones se extendieron hacia Colombia y Cuba. Trump advirtió que el presidente Gustavo Petro debía “cuidarse el trasero”, acusándolo de producir la cocaína que llega a Estados Unidos. Petro respondió a esta declaración calificando la operación como un “ataque a la soberanía” de América Latina y alertó sobre una crisis humanitaria aun mayor en Venezuela.

La captura de Maduro, por tanto, no solo redefine la política venezolana, sino que reconfigura la geopolítica regional, con tensiones directas entre Washington y Bogotá, y dejando en el aire la suerte de Cuba y Nicaragua.

Transición o violencia: el dilema de 2026

Los días inmediatamente siguientes a la captura serán críticos. Según la narrativa oficial estadounidense, la apertura hacia una transición democrática, forzada por la Administración Trump, no admite negociación, pero las formas pueden desencadenar un ciclo de violencia permanente. La neutralización de los grupos paramilitares y la posible fractura de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana determinarán el desenlace.

La presión internacional es ambivalente: la mayoría de los gobiernos democráticos del mundo apoyan el resultado del 28-J y reconocen como presidente a González. Mientras, regímenes autoritarios como Cuba y Nicaragua, potencias globales como Rusia y China, y fundamentalismos como Irán y Corea del Norte, respaldan al régimen de Maduro.

Los factores democráticos insisten en que ésta es la oportunidad para la restauración democrática de Venezuela. Sin embargo, el riesgo de enfrentamientos internos y de una crisis humanitaria aún mayor es real. La gobernanza de Venezuela se encuentra en un terreno incierto, donde la legalidad constitucional se diluye y la fuerza de los hechos se entrelaza con la anarquía.

El desenlace aún no escrito

Venezuela entra en 2026 en la más absoluta incertidumbre. El tiempo del chavismo se agotó. No hay desenlace escrito, pero sí una certeza: el sistema autoritario no puede sostenerse y está bajo la amenaza de un segundo y definitivo ataque por parte de Estados Unidos. El desenlace ya implica una ruptura, aunque existen dos elementos indefinidos: el nivel de violencia y el grado del protectorado anunciado por Trump.

El problema no es si habrá cambio, sino cómo sucederá y a qué costo. La captura de Maduro abre una ventana inédita para la justicia internacional y la transición política, pero también expone al país a riesgos de violencia y fragmentación. La historia de Venezuela se redefine en tiempo real. Una tragedia que comenzó con el desmontaje institucional ejecutado por Hugo Chávez Frías, que utilizó contra la democracia los propios mecanismos democráticos.

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Tulio Alberto Álvarez-Ramos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Cuál es el futuro del poder en Venezuela? – https://theconversation.com/cual-es-el-futuro-del-poder-en-venezuela-272674

Lo que era una operación contra el narcotráfico en el Caribe acaba con la captura de Maduro

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Diego Molina Méndez, Investigador del Instituto Cultura y Sociedad, Universidad de las Hespérides

Imagen del ataque estadounidense a Caracas esta madrugada. RTVE

Desde que a finales del mes de octubre pasado el Gobierno estadounidense anunciara la Operación Lanza del Sur había gran expectativa sobre su resultado final. En teoría, el objetivo era detectar y acabar con las redes de tráfico de drogas por vía marítima; en la práctica, esto se traducía en la intervención contra lo que se conoce como el Cártel de los Soles en Venezuela.

Esto significaba tomar acciones directas contra líderes políticos y militares del régimen venezolano, quienes desde las instituciones han colaborado activamente en el tráfico de estupefacientes desde Venezuela y en colaboración con grupos criminales colombianos como el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Un Nobel a la oposición

A lo largo de estos dos últimos meses se movieron de manera simultánea diversas piezas que hacían presagiar un movimiento cuidadosamente orquestado. Uno de los eventos más llamativos fue el otorgamiento a María Corina Machado del Premio Nobel de la Paz, luego de su lucha por la recuperación de la democracia en Venezuela.




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La historia de la líder opositora llegó a su culmen el 10 de diciembre pasado, cuando gracias a una cuidadosa extracción, consiguió escapar de la persecución y presentarse en Oslo para recoger el galardón. Esta jugada contribuyó a demostrar ante el mundo que la oposición estaba viva y contaba con numerosos apoyos internacionales, alejando los fantasmas de intentos pasados de liberación, como el dirigido por Juan Guaidó (2019-2023).

Acusado de narcoterrorismo

Ante la creciente presión internacional, Nicolás Maduro buscó comprar tiempo ofreciendo una salida pactada. Sin embargo, esta opción fue desechada por la diplomacia estadounidense ante la posibilidad de que el dictador violara el acuerdo, como ya ocurrió con los Acuerdos de Barbados de 2023. Después de que fallara la vía diplomática, el Gobierno estadounidense debió diseñar una operación que no recordara a las invasiones de Irak y Afganistán en 2003 y que derivaron en guerras interminables y de gran costo humano y económico.




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El ataque lanzado en la madrugada del 3 de enero de 2026 por Estados Unidos contra los principales centros de poder del ejército venezolano se caracterizó por realizarse con la participación de funcionarios policiales estadounidenses, además de las fuerzas especiales, con el objetivo de hacer cumplir una orden de captura que pesaba sobre Nicolás Maduro desde 2020 por conspiración narcoterrorista. De esta manera, el gobierno de Estados Unidos evitó tener que hacer una declaración de guerra formal, para la que habría necesitado la aprobación del Congreso. Además, así pudo justificar la operación como la forma de hacer cumplir el mandato de las instituciones federales y no como un acto de guerra.

También hay que tener en cuenta la declaración lanzada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien, tras la operación, señaló que Maduro no es el presidente legítimo de Venezuela, subrayando así la acusación de narcotráfico y buscando aplacar las reacciones de la comunidad internacional.

Fotografía de Nicolás Maduro capturado, a bordo del buque estadounidense USS Iwo Jima.

Ahora que el dictador venezolano ha sido trasladado a Estados Unidos deberá hacer frente a un juicio en donde uno de los testigos más importantes puede ser Hugo el Pollo Carvajal, antiguo director de la inteligencia militar del régimen y quien desde su deserción ha venido colaborando con las investigaciones de la justicia estadounidense sobre el régimen bolivariano.

Las implicaciones de la caída de Maduro van más allá de las fronteras venezolanas. Venezuela era un socio clave para el sostenimiento de Cuba, Nicaragua e Irán (a cuyo régimen el régimen chavista ha financiado con casi 8 000 millones de dólares, contribuyendo al financiamiento de su controvertido programa nuclear), y una profusa red de aliados a lo largo y ancho de Europa y América Latina.




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Aunque Maduro haya sido arrestado, la transición democrática de Venezuela no está asegurada. Ahora llega el momento crítico en el que se debe pacificar un país en shock. A estas alturas es innegable que Edmundo González y María Corina Machado tienen los apoyos internacionales necesarios para reconstruir la democracia venezolana, y gozan también el apoyo de los ciudadanos que votaron mayoritariamente por su plataforma en las elecciones del 28 de julio de 2024.

No obstante, ahora deberán resolver rápidamente el vacío de poder que hay en el país, y llegar a consensos con los funcionarios, militares y ciudadanos que habían aprendido a vivir bajo la protección del régimen chavista.

De vuelta el patio trasero

En lo que a Estados Unidos se refiere, esta operación significa la aplicación sin paliativos de esa Doctrina Monroe que parecía una cosa del pasado y que, en la recién publicada Estrategia de Seguridad Nacional, el Gobierno de Trump prometió fortalecer. Washington retoma así su viejo interés en mantener su área vital fuera de la influencia de otras potencias y fomentar la colaboración estrecha con aquellos gobiernos que se alineen con las políticas estadounidenses, tal como ha dejado claro con el Gobierno de Javier Milei, en Argentina. De esta manera, Washington busca asegurar su supervivencia en términos políticos y de recursos naturales y energéticos.

Son muchas las piezas que quedan por encajar, y de momento no está claro el resultado del rompecabezas geopolítico y son más preguntas que respuestas las que hay sobre el tablero. Lo que sí está claro es que la caída de Maduro y el eclipse del Cártel de Los Soles traerá una nueva era en la geopolítica en donde Estados Unidos busca de nuevo un rol protagónico que garantice su estabilidad en un mundo cada vez más inestable

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Juan Diego Molina Méndez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Lo que era una operación contra el narcotráfico en el Caribe acaba con la captura de Maduro – https://theconversation.com/lo-que-era-una-operacion-contra-el-narcotrafico-en-el-caribe-acaba-con-la-captura-de-maduro-272665

El nuevo orden mundial trumpista comienza a tomar forma en Venezuela

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Luis Manfredi, Prince of Asturias Distinguished Professor @Georgetown, Universidad de Castilla-La Mancha

En el reverso del billete de dólar, la frase Novus Ordo Seclorum (nuevo orden secular) anticipa la clave de la nueva doctrina de seguridad estadounidense. El ataque contra Venezuela y la incierta captura del presidente Nicolás Maduro confirman el final del orden liberal, si es que alguna vez existió, y el desanclaje de los Estados Unidos de Trump del orden internacional basado en las normas.

El amanecer del nuevo orden internacional se construye hoy sobre el uso de la fuerza, el revisionismo y la seguridad en el continente. Apunto cinco consecuencias de la intervención militar, cinco dimensiones de análisis del nuevo orden.

1. Un poder presidencial expansivo

El ataque corona la nueva doctrina de un presidente imperial, que ejecuta órdenes sin esperar la aprobación del Congreso, la validación jurídica o la opinión de los medios. El double-check se diluye por el expansionismo del poder presidencial. La segunda administración Trump entiende el nuevo orden bajo una óptica de seguridad: una nación en guerra contra el narco (o las migraciones) y amenazada por las nuevas potencias, eufemismo de China, que no respeta los procedimientos ni los tiempos.

Trump se autoidentifica con presidentes estadounidenses históricos y fundacionales: George Washington (1789), Abraham Lincoln (1861) y Franklin Delano Roosevelt (1940). Los tres fueron presidentes carismáticos y el 250 aniversario de la república cuadra con esta narrativa cesarista.

La erosión del sistema político y jurídico es un hecho. El presidente ha aprobado un paquete extenso y variado de normas que abonan las ideas de poder de emergencia, estado de crisis permanente y ahogo de la oposición y el sistema judicial. El ataque a Venezuela es otro hito más en la reconfiguración de las relaciones de la presidencia con los brazos legislativo y judicial del poder, en línea con la tradición hamiltoniana de un poder ejecutivo fuerte y unificador.

2. ¿América para los estadounidenses?

En la esfera internacional, el ataque a Venezuela avanza un modo diplomático basado en la defensa del interés nacional en el hemisferio. Ha vuelto con fuerza la concepción de “América para los americanos(estadounidenses)”: Panamá, México o Canadá empujados a plegarse al mandato trumpista. Y EE. UU. reclamando la soberanía sobre Groenlandia.

En la región, mientras que Brasil y Colombia lideran la oposición regional, el nuevo Chile de Kast y la Argentina de Milei son aliados ideológicos. En el continente se anuncia un viraje hacia las derechas nacionalistas, identitarias y contrarias a la migración.

En Caracas, si la transición se alinea con estos valores, desaparecerá cualquier esperanza de unidad nacional y transición pacífica hacia una democracia plena.




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3. Dominar los recursos

El petróleo. Otra vez, pero por distintas causas. Las infraestructuras, los puertos o los minerales reflejan el cambio de la globalización hacia la geoeconomía. Estados Unidos quiere proyectar su poder en los mercados y la regulación de la energía.

El control del petróleo venezolano, más que suministrar recursos al mercado doméstico, tiene como objetivo imponer precios y dominar la oferta. Los nuevos Estados Unidos alinean soberanía energética, desarrollo tecnológico, comercio y seguridad.

El modelo de Pax Silica, la alianza internacional firmada a finales de 2025 y liderada por Estados Unidos para asegurar las cadenas de suministro de tecnologías críticas como los semiconductores y la IA, inaugura la era de la diplomacia transaccional, chips a cambio de minerales. A la nueva Venezuela, utilizar sus reservas de hidrocarburos le permitirá participar en el nuevo juego de poder.

4. Reacomodo geopolítico

La mirada estadounidense sobre los territorios alimenta una política exterior soberanista y revisionista como la de China, Israel o Rusia. Se impone el nomos schmittiano, propuesto a mediados del siglo pasado por el filósofo alemán Carl Schmitt y basado en la distinción país amigo-país enemigo y no en el pensamiento liberal, en el que prevalecen la cooperación, el derecho internacional, la democracia y el libre mercado.

Así, aparecen zonas de influencia, se reparten los recursos y se equilibran los bloques de poder. Sin oposición, China dominaría el escenario en el Sudeste asiático; Rusia enfriaría la guerra para ocupar el 20 % de Ucrania y controlar los recursos materiales y la energía; e Israel rediseñaría Oriente Medio y, más pronto que tarde, llegaría a acuerdos comerciales con los países vecinos.

5. Europa, democracia y Hobbes

Los valores democráticos, el Estado de derecho o el libre comercio se desvanecen. Sin capacidad efectiva, la Unión Europea sufre en este escenario. Como antes en Gaza, el proyecto europeo tiene un fuerte desacuerdo ideológico con las grandes potencias, pero no consigue hacerse respetar. El efecto de la intervención militar recupera a los hobbesianos y su realismo político, por el que se cede la libertad a un soberano absoluto a cambio de paz y seguridad. En el orden trumpista es la autoridad presidencial, no la verdad, la ley o los valores democráticos, la que hace la ley.

¿Qué dirán las urnas?

Una nota final en clave interna estadounidense. 2026 es año electoral. Desde marzo a noviembre, habrá 39 elecciones a gobernador y renovación de las cámaras. El trumpismo debate en Venezuela su modelo sucesorio. El capitaneado por J. D. Vance no quiere problemas en el exterior y quiere renovar el modelo económico industrial, mientras que el secretario de Estado Marco Rubio apuesta por la recomposición del orden internacional con unos EE. UU. fuertes y dominadores. El resultado de la operación venezolana puede ayudar a decantar la balanza y definir al favorito para suceder a Trump en las presidenciales de 2028.

En síntesis, el ataque a Venezuela no es solo una intervención en la región: también representa el cambio de era en el que vivimos. La narrativa trumpista, antes dislocada en lemas y eslóganes vacíos, parece haber encontrado el primer paso de su estrategia. Atrás quedan el poder blando, las relaciones transatlánticas o la zona de paz de la comunidad iberoamericana. Comienza el nuevo orden.

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Juan Luis Manfredi no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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Nuevo estudio: la gravedad del fuego en un bosque afecta más a su recuperación que el clima tras el incendio

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Josep Peñuelas, Investigador, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); CREAF – Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales; Autonomous University of Barcelona

Incendio natural en Rusia LuYago/Shutterstock

La severidad inicial de un fuego condiciona más la recuperación de un bosque que las variaciones climáticas posteriores que sufra después. Es la conclusión a la que ha llegado nuestro equipo de investigación del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) tras analizar casi 3 300 incendios de gran escala que afectaron a bosques de todo el mundo entre el 2001 y 2021.

La alta frecuencia e intensidad de estos eventos extremos –superan los 10 km², son de rápida propagación y tienen un comportamiento explosivo– alteran profundamente la estructura y funcionamiento de los ecosistemas. Ello conlleva una reducción de su capacidad de secuestro de carbono, un retraso significativo de su regeneración natural y un aumento de la vulnerabilidad residual del área afectada. Es decir, el bosque queda en un estado de fragilidad extrema que le impide defenderse frente a nuevas amenazas como sequías posteriores, plagas o erosión del suelo.

Estos incendios tienen una relación directa con el cambio climático, modifican el contexto meteorológico local y plantean desafíos sin precedentes a los sistemas de extinción. Y nuestros análisis indican que a partir de 2010 se ha producido un incremento de ellos, especialmente en regiones áridas y boreales. Este período marca un punto de inflexión en la aceleración de los efectos del cambio climático, caracterizado por temperaturas elevadas persistentes, sequías prolongadas y eventos meteorológicos extremos, principales impulsores de los mega incendios.

Como resultado, el restablecimiento forestal se ralentiza considerablemente e incluso puede estancarse, lo cual puede conducir al declive de los árboles y alteraciones permanentes en la estructura y función de los ecosistemas.

Esta dinámica provoca que los incendios, además de contribuir a las emisiones de carbono, incrementen la probabilidad de futuros episodios destructivos, ya que se excede la capacidad de resiliencia intrínseca del bosque. Un claro ejemplo se observa en el oeste de Estados Unidos, donde las sequías tras los incendios han impedido la recuperación del equilibrio hídrico forestal, agravando la falta de regeneración.

Bajo estas condiciones, la recuperación de los bosques se ralentiza e incluso puede estancarse, provocando el declive forestal con cambios duraderos en su estructura y función.




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Fuego y regeneración

En este contexto, la capacidad de regeneración natural de los ecosistemas se ve severamente comprometida. La destrucción no se limita a la biomasa aérea, aquella a la vista, sino que afecta también al banco de semillas, a los brotes y a una parte significativa del suelo orgánico, elementos cruciales para la sucesión ecológica.

Las zonas más afectadas globalmente incluyen el norte de Siberia, el oeste de Norteamérica, el norte de Sudamérica, el sureste de Australia y el sur de Asia. Observamos que, por ejemplo, menos de un tercio de los bosques boreales (predominantemente coníferas) logra recuperarse en un plazo de 7 años, mientras que los bosques tropicales ––con mayor disponibilidad de humedad–– muestran una recuperación más rápida.

La escasez de humedad en los suelos y las altas temperaturas después de un fuego son particularmente perjudiciales para las plántulas y limitan que se establezca una nueva generación arbórea.

Para cuantificar la recuperación forestal post incendio a lo largo de dos décadas y a partir de los casi 3 300 eventos analizados,empleamos técnicas de teledetección centradas en tres indicadores clave: la densidad de vegetación, el dosel forestal (la capa superior de un bosque formada por las copas de los árboles) y la productividad primaria bruta (PPB), siendo esta última variblee la que mide la cantidad de dióxido de carbono que la vegetación es capaz de absorber mediante la fotosíntesis para transformarlo en biomasa.

Estos indicadores son fundamentales para evaluar el ciclo global del carbono y optimizar la gestión de los incendios. Aunque la recuperación global promedio de la densidad de vegetación en los bosques quemados se estima en aproximadamente 4 años, nuestro estudio ha identificado que, tras un gran incendio, las regiones analizadas requieren de promedio entre 4 y 5 meses adicionales para alcanzar los niveles anteriores. La sequía y las altas temperaturas tras un incendio juegan un papel decisivo en la extensión de este período.

Respecto al dosel forestal, según nuestros datos, la reconstrucción de la capa superior del bosque demandó entre 3 y 4 meses adicionales para su restablecimiento. Una demora que fue más pronunciada en zonas con escasez hídrica. Por otro lado, la recuperación de la PBB tardó casi un año más en recuperar niveles anteriores al fuego, por lo cual redujo la capacidad del bosque como sumidero de carbono




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El compromiso de la ciencia

Las proyecciones globales advierten de un incremento en riesgo de incendios de gran escala, con estimaciones de aumento del 50 % para finales de siglo en el oeste de Norteamérica, África ecuatorial, el Sudeste Asiático y Australia, del 100 % en el Mediterráneo, África meridional, el este de Norteamérica y la Amazonia y todavía mayores (hasta 7 veces) en algunas partes de la Amazonia.

Ante este escenario, la ciencia propone enfáticamente medidas de restauración ecológica y reforestación, que otorguen prioridad a preservar la función de los bosques en la mitigación
del cambio climático. También es fundamental apoyar la investigación sobre cómo la diversidad de especies arbóreas puede mejorar la resistencia forestal a la sequía.

Resulta imperativo, además, comprender los mecanismos detallados sobre recuperación forestal tras incendios severos, para optimizar la gestión de los ecosistemas y anticipar sus respuestas al cambio climático. Los modelos actuales tienden a subestimar los tiempos de recuperación, lo que podría llevar a sobrestimar la capacidad real de los bosques como sumideros de carbono.

Frente a estos desafíos, la comunidad científica debe asumir un compromiso y responsabilidad ineludibles de proveer datos rigurosos y aplicables. Cada acción de protección y restauración forestal contribuye directamente a mantener su función vital frente a la crisis climática global que enfrentamos.

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Josep Peñuelas no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Nuevo estudio: la gravedad del fuego en un bosque afecta más a su recuperación que el clima tras el incendio – https://theconversation.com/nuevo-estudio-la-gravedad-del-fuego-en-un-bosque-afecta-mas-a-su-recuperacion-que-el-clima-tras-el-incendio-270010