Alfabetización, regulación y herramientas: tres claves para el futuro de la generación alfa

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Deniz Torcu, Adjunct Professor of Globalization, Business and Media, IE University

Frame Stock Footage/Shutterstock

A los 8 años, Noelia lleva dos o tres años consumiendo vídeos recomendados por algoritmos. Ni en la escuela, ni en casa, porque todavía es pequeña, nadie le ha explicado qué es una fuente fiable, cómo se fabrica un titular o por qué algunas historias emocionan más que informan. Cuando llegue a clase de pensamiento crítico, si es que existe, sus hábitos epistémicos, es decir, su manera de decidir qué creer, a quién creer y qué merece ser compartido, ya estarán formándose.

Noelia pertenece a la generación alfa, la primera en la historia que crece expuesta a desinformación algorítmica a gran escala antes de desarrollar los instrumentos cognitivos para evaluarla.

El impacto de esta exposición temprana se puede observar en dos informes de referencia publicados con un año de diferencia. El Foro Económico Mundial, en su Informe de riesgos globales 2024, identifica la desinformación generada por IA como el riesgo global más severo a dos años vista, por encima de conflictos armados y fenómenos climáticos extremos, advirtiendo que actores externos e internos la utilizarán para ensanchar las fracturas políticas y sociales.

Si uno se encuentra con esta desinformación de adulto por primera vez, es posible que su filtro crítico haga que salten las alertas. Pero ¿y si está “acostumbrado” a ello desde la infancia?

Mapa de interconexiones del riesgo de desinformación: cuanto más grueso el trazo, mayor la influencia mutua entre riesgos, con la polarización social, la erosión de derechos y libertades cívicas y los efectos adversos de la IA como vecinos más próximos.
Mapa de interconexiones del riesgo de desinformación: cuanto más grueso el trazo, mayor la influencia mutua entre riesgos, con la polarización social, la erosión de derechos y libertades cívicas y los efectos adversos de la IA como vecinos más próximos.
Informe de Riesgos Globales 2025, Foro Económico Mundial

El siguiente informe, publicado un año después, confirma que la desinformación lidera de nuevo los riesgos a corto plazo y puede alimentar la inestabilidad y minar la confianza en la gobernanza. Dos ediciones consecutivas apuntando al mismo problema no pueden ser una coincidencia: son una señal de que la ventana para actuar se está cerrando.

Clasificación de los riesgos globales según la gravedad de su impacto previsto a dos y diez años, elaborada a partir de la encuesta a más de 900 expertos internacionales. La desinformación encabeza el ranking a corto plazo por segundo año consecutivo.
Informe de Riesgos Globales 2025, Foro Económico Mundial

Un problema de capital humano, no solo de civismo

Lo que estos informes no analizan es de qué manera incide este problema en las aulas y los dormitorios de niños que aún no han desarrollado las herramientas para discernir. Los datos de la los estudios de la OCDE revelan que solo el 7 % de los estudiantes alcanza el nivel de lectura avanzado en el que se consolida la capacidad de establecer distinciones entre hecho y opinión a partir de señales implícitas en el texto; el 93 % restante sale del sistema educativo obligatorio sin haber desarrollado plenamente esa competencia.

El promedio esconde, además, diferencias notables entre sistemas: en España la cifra baja al 5 %, y solo en 13 de los 81 países y economías evaluados más del 10 % de los estudiantes alcanza ese nivel, con Singapur a la cabeza. Ningún sistema educativo, ni siquiera el mejor, está cerca de resolverlo.

El rendimiento medio en los países de la OCDE registró en PISA 2022 una caída sin precedentes: el equivalente a tres cuartos de curso escolar en matemáticas y medio curso en lectura respecto a 2018.
OCDE, PISA 2022

La UNESCO añade otro dato que cierra el círculo: dos tercios de los creadores de contenido digital no verifican sistemáticamente la información antes de compartirla. Son los mismos adultos que producen el ecosistema informativo que los niños consumen cada día. Conviene subrayarlo porque desplaza el foco: la desinformación no es solo un problema de máquinas que generan contenido falso, sino de un ecosistema humano que lo produce y lo comparte sin contrastar.

Capital humano y costes económicos

Esto no es solo un déficit cívico; es un problema de capital humano con costes económicos medibles. La propia OCDE, en su informe sobre el futuro de la economía digital de 2024, advierte que los riesgos de la IA, entre ellos la desinformación, amenazan directamente la productividad y la cohesión social de las economías avanzadas.

Una generación que no puede evaluar la fiabilidad de la información que consume no está equipada para los mercados laborales del siglo XXI, donde el juicio crítico sobre datos e información es ya una competencia básica.

Cuanto más ‘nativos digitales’, peor

La diferencia se ve mejor con ejemplos. Dos días antes de las elecciones eslovacas de 2023 se viralizó un audio fabricado con IA en el que el candidato Michal Šimečka parecía discutir cómo amañar los comicios; en otro clip, “anunciaba” una subida del precio de la cerveza que nunca propuso.

Ante un contenido así, un adulto de hoy aplica, aunque sea de forma imperfecta, reflejos aprendidos en un ecosistema informativo más lento: preguntarse de dónde sale, buscar si algún medio lo recoge.

Esto no es especulación. El test de susceptibilidad a la desinformación de la Universidad de Cambridge, validado con más de 8 000 participantes, encontró que los adultos jóvenes identifican peor los titulares falsos que los mayores, y que a más tiempo de ocio en línea, peor capacidad de discernimiento. Quienes crecieron dentro del ecosistema algorítmico ya distinguen peor, no mejor.

En la generación siguiente, el reflejo desaparece del todo: en una encuesta nacional del Stanford History Education Group a más de 3 000 estudiantes de secundaria, el 96 % no supo identificar que una web que negaba el papel humano en el cambio climático tenía vínculos con la industria fósil, un dato que estaba a una búsqueda de distancia.

Un adulto de la generación alfa, con exposición aún más temprana, no tendrá que desaprender malos hábitos: el hábito de verificar nunca habrá llegado a formarse.

Primer cambio: alfabetización

Ante este diagnóstico, tres cambios de política educativa son urgentes y accionables.

El primero es integrar la alfabetización mediática en el currículo como asignatura obligatoria con estándares evaluables y sostenida por docentes formados, no como taller optativo ni proyecto piloto.

La lógica es directa: lo que no se mide no se prioriza, y lo que el profesorado no domina no puede enseñarlo. En 2024, la UNESCO apoyó a 32 países para desarrollar políticas y estrategias nacionales de alfabetización mediática e informacional.




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Cómo integrar la alfabetización mediática en la educación


Sin formación docente específica, esas estrategias difícilmente llegan al aula. El Parlamento Europeo, en su resolución de octubre de 2025 sobre protección de menores en entornos digitales, también pidió explícitamente que las medidas educativas acompañen a la regulación tecnológica.

Más de nueve de cada diez europeos consideran urgente que las autoridades públicas protejan a los menores en línea: por el impacto de las redes sociales en su salud mental (93%), el ciberacoso (92%) y la falta de mecanismos de verificación de edad (92%).
Eurobarómetro especial sobre la Década Digital

Segundo cambio: regulación

El segundo cambio es regular los algoritmos que consumen los menores y vincular el acceso progresivo a redes sociales con competencias verificadas.

Australia fue el primer país en dar el paso más drástico: en noviembre de 2024 aprobó una ley que prohíbe a los menores de 16 años tener cuentas en redes sociales, con multas de hasta 50 millones de dólares australianos a las plataformas que incumplan.

Desde que la ley entró en vigor, las plataformas han revocado el acceso a cerca de 4,7 millones de cuentas identificadas como de menores. España anunció una medida equivalente en febrero de 2026. Pero la prohibición sin acompañamiento educativo no resuelve el problema de fondo: más bien, lo aplaza.




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Redes sociales y adolescentes: prohibir no basta


La propuesta más sólida va más allá de restringir el acceso. Se trata de condicionarlo progresivamente a competencias verificadas. El Parlamento Europeo ha pedido prohibir los algoritmos de recomendación y captación para menores y desactivar por defecto las funcionalidades más adictivas. En cuanto a la Ley de IA europea prohíbe desde febrero de 2025 los sistemas que manipulan cognitiva y conductualmente a grupos vulnerables, incluyendo específicamente a los niños.




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Tercer cambio: financiar herramientas de verificación

El tercer cambio no es otro que financiar públicamente infraestructura de verificación integrada en el aula. Las herramientas de verificación o fact-checking no pueden ser un recurso de nicho para periodistas o académicos: tienen que ser tan accesibles y universales como los libros de texto, con financiación estatal estable, integración curricular y actualización continua.

La Comisión Europea ha abierto en abril de 2026 convocatorias por valor de 63,2 millones de euros para apoyar la seguridad en línea y las competencias digitales. El consenso político existe, lo que falta es trasladarlo al aula de forma sistemática y permanente, y no como respuesta a los titulares del día.

La ventana para actuar se está cerrando

Estas tres propuestas comparten una lógica escalonada: formamos a las personas, regulamos los entornos y dotamos de herramientas. Forman un sistema de medidas coordinadas, y ninguna requiere esperar a que la tecnología cambie. Requieren que cambie la política educativa.

La generación alfa ya está consumiendo contenido, ya está formando criterios, ya está decidiendo qué creer. La pregunta es si cuando sus miembros lleguen al mercado laboral, a las urnas y a tomar las decisiones que importan, habrán aprendido a distinguir lo que es verdad de lo que alguien quiere que crean que es verdad. Eso no lo resuelve ningún algoritmo: lo resuelve la educación.

The Conversation

Deniz Torcu no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Alfabetización, regulación y herramientas: tres claves para el futuro de la generación alfa – https://theconversation.com/alfabetizacion-regulacion-y-herramientas-tres-claves-para-el-futuro-de-la-generacion-alfa-283225

La caja de Pandora de la IA: el significado del veto a Anthropic en todo el mundo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mateo García Silva, PhD Candidate in Data Governance & AI, Universidad de Castilla-La Mancha

Anthropic es una destacada empresa estadounidense de inteligencia artificial fundada por antiguos investigadores de OpenAI. Son los creadores de Claude. PhotoGranary02/Shutterstock

Cuenta el mito (mythos) griego que los dioses entregaron a Pandora una vasija con la orden de no abrirla jamás. Cuando la curiosidad pudo con ella, todos los males del mundo escaparon de su interior, sin que hubiera ya forma de devolverlos dentro.

El pasado viernes (12 de junio) la Administración Trump ordenó sorpresivamente a Anthropic suspender el acceso a sus últimos modelos de IA, Fable 5 y Mythos 5, a cualquier ciudadano extranjero, dentro o fuera de EE. UU. Y así, abrió la caja de Pandora de la IA. Previamente, el 5 de marzo de 2026, el Pentágono hizo pública una decisión insólita: declarar que la empresa Anthropic es “un riesgo para la cadena de suministro”. Ahora ha ido más allá.

Ante las dificultades de realizar esa discriminación de usuarios en la práctica, la compañía ha optado por desactivar el modelo para todo el mundo.

Veto al acceso a modelos por parte de extranjeros

La medida marca un antes y un después en el desarrollo de la inteligencia artificial, ya que por primera vez el Gobierno norteamericano ha decidido restringir el acceso a determinados modelos de IA a extranjeros.

El detonante, según Anthropic, fue que las autoridades habían identificado un método para eludir (jailbreak) las salvaguardas de seguridad de Fable 5, que podía desbloquear las capacidades de ciberseguridad del modelo y poner en riesgo la seguridad nacional de EE. UU.

Las capacidades que tienen estas herramientas para encontrar fallos en los sistemas informáticos y rendijas por las que colarse para obtener información los convierten en una potente arma para los ciberdelincuentes. La empresa respondió que el fallo era limitado, no universal, y que la misma técnica podría afectar a modelos de competidores no sujetos a la misma restricción.

Más allá del episodio concreto, este precedente reconfigura el tablero.

El botón rojo de la IA

Hasta ahora, los controles de exportación se aplicaban a cosas tangibles: chips, máquinas de litografía, software. Lo de Fable demuestra que un gobierno puede vetar y controlar el acceso global a un servicio de IA instantáneamente, sin que los usuarios, empresas o gobiernos afectados puedan hacer nada.

Al igual que con la caja de Pandora, una vez abierta no hay forma de volver a meter su contenido dentro. Así, aunque Washington revierta la orden, el mensaje es irreversible: ha quedado demostrado que tiene el control y que, si quiere, puede ejercerlo. Esa certeza pasa a formar parte del cálculo de todo Estado y toda empresa que dependa de modelos estadounidenses, y no hay marcha atrás posible para una capacidad que ya se ha exhibido.

En la era de la IA, el acceso a los modelos más avanzados es crítico, ya que no se trata de un sector más, sino que se ha convertido en una tecnología que está transformando la economía, la sanidad, la defensa y la educación, entre otros.

Así, quien dispone de los mejores modelos, datos e infraestructura (lo que se conoce como el AI Stack) obtiene ventaja en casi todo lo demás.

De ahí la contradicción del movimiento estadounidense: el país quiere ser a la vez el gran desarrollador mundial de IA mientras se guarda la potestad de priorizar y decidir quién y cómo accede a sus avances. No obstante, ambas aspiraciones pueden llegar a ser contradictorias en la práctica, ya que muchos países podrán replantearse los riesgos de hacer depender su economía y su infraestructura crítica de un proveedor que se reserva el derecho a desconectarlo.

¿Un nuevo impulso a la soberanía digital?

La consecuencia última lógica de este hecho podría ser una huida de la dependencia tecnológica de los grandes actores del mundo de la IA y un refuerzo de la búsqueda de lo que se conoce como soberanía digital.

Así, a la luz de este último episodio, apostarlo todo a un único proveedor aparece cada vez más claramente como una estrategia arriesgada, ya se llame este Washington o Pekín.

Este episodio puede acelerar el movimiento en pos de alcanzar una IA soberana no dependiente de agentes externos. No obstante, es importante matizar este punto y afirmar que el verdadero objetivo realista no es la autosuficiencia total, sino la autonomía estratégica: diversificar, controlar los puntos críticos y evitar el cierre por un solo actor.

Una verdad incómoda para Europa

En particular, para la Unión Europea, este episodio refleja una verdad incómoda. Mientras que se ha apostado todo al efecto Bruselas y a su poder normativo en el mundo digital como forma de influir en el tablero geopolítico (Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), Ley de Inteligencia Artificial (AI Act), etc.), la realidad es que el caso de Fable demuestra que controlar a las empresas que efectivamente desarrollan la tecnología puede resultar mucho más decisivo que regular cómo se usa.

Quien controla el modelo puede apagarlo; quien solo lo regula, no. Aunque la regulación sigue siendo necesaria, el caso de Fable pone de relieve las limitaciones de una estrategia digital basada exclusivamente en la regulación.

En consecuencia, la UE podría reaccionar y verse empujada finalmente a desarrollar un ecosistema de IA propio si no quiere depender únicamente de actores externos. Lo que aportaría nuevos argumentos a la archidebatida Autonomía Estratégica europea.

No obstante, la paradoja final es que una medida pensada para proteger los intereses nacionales estadounidenses puede acabar erosionando su propio liderazgo en la carrera de la IA: al recordarle al mundo que esa tecnología tiene un interruptor en Washington, ha dado a todos los demás la mejor razón para reducir su dependencia tecnológica del gigante norteamericano y construir capacidades propias.

Así, Estados Unidos ha abierto su propia caja de Pandora: al descubrir al mundo su poder sobre la tecnología, ha liberado una certeza que ya no podrá devolver a su interior.

The Conversation

Mateo García Silva no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. La caja de Pandora de la IA: el significado del veto a Anthropic en todo el mundo – https://theconversation.com/la-caja-de-pandora-de-la-ia-el-significado-del-veto-a-anthropic-en-todo-el-mundo-282896

Libélulas, joyas vivas de la prehistoria amenazadas por el ser humano

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Patricia Casanueva Gómez, Profesora del departamento de Ciencias Experimentales, Universidad Europea Miguel de Cervantes

La libélula de cuatro manchas posee unas alas coloridas y con un complejo entramado de venas que le aporta un poderoso vuelo. Patricia Casanueva Gómez.

Sobre los inmensos pantanos del Carbonífero, hace más de 300 millones de años, gigantescas libélulas del tamaño de una gaviota patrullaban los cielos primitivos. Algunas superaban los setenta centímetros de envergadura. Eran los primeros odonatos –el orden que hoy agrupa a las libélulas y los caballitos de agua–, los grandes depredadores voladores de un planeta exuberante pero todavía extraño, anteriores a las flores y a los pájaros. Lo más asombroso es que aquellas criaturas no desaparecieron del todo.

Las libélulas actuales, mucho más pequeñas, ligeras y discretas, siguen conservando casi intacto un diseño morfológico y de comportamiento que convirtió a sus antepasados en máquinas de caza perfectas. Pocos animales vivos pueden presumir de una historia evolutiva tan antigua y exitosa. Mientras continentes enteros cambiaban de forma e innumerables especies surgían y se extinguían, ellas continuaron sobrevolando ríos y lagunas con una eficacia casi inalterable.

Algunas de ellas fueron capaces de sobrevivir a volcanes, glaciaciones y meteoritos. Sin embargo, hoy su existencia se tambalea por amenazas procedentes de nosotros mismos, los humanos.

Un depredador casi perfecto

Observar una libélula de cerca es contemplar una obra maestra de la evolución. Sus enormes ojos ocupan gran parte de la cabeza y le proporcionan una visión casi total de cuanto sucede a su alrededor: apenas existe un pequeño punto ciego detrás de ella.

Cada ojo está formado por miles de diminutas lentes independientes, llamadas omatidios, capaces de detectar incluso luz ultravioleta y polarizada, algo invisible para el hombre. Con esta capacidad visual tan extraordinaria, algunas especies alcanzan tasas de éxito en la caza cercanas al 95 %, una eficacia superior a la de muchos grandes depredadores vertebrados.

Cabeza de la libélula tigre con sus enormes ojos verdes que le proporcionan una visión de casi 360º. En la parte inferior, en negro y amarillo se aprecian las rotundas mandíbulas.
Francisco Campos Sánchez-Bordona.

Las alas también esconden una prodigiosa ingeniería mecánica. A diferencia de la mayoría de los insectos, las libélulas pueden mover de forma independiente los pares de alas delanteras y traseras. Gracias a ello, son capaces de permanecer inmóviles en el aire, volar hacia atrás o cambiar de dirección de forma instantánea, como pequeños helicópteros biológicos. A este prodigioso vuelo, también ayuda la presencia de numerosas venas que atraviesan en todas direcciones, con dibujos específicos que simulan trabajadas vidrieras.

Las alas de las libélulas están recorridas por venas que les dan ese aspecto de
Luís Fernando Sánchez-Sastre.

Una vida repartida entre el agua y el aire

La mayor parte de la vida de una libélula transcurre lejos de nuestra vista. Mientras el adulto, volador y colorido, apenas vive unas semanas o meses, su previa fase larvaria habita en el fondo de ríos y lagunas durante meses o años, dependiendo de factores como la temperatura.

Allí, ocultas entre el barro o la vegetación acuática, las larvas son también depredadoras feroces. Poseen una estructura única llamada “máscara”: un brazo articulado oculto bajo la cabeza que disparan hacia delante a gran velocidad para capturar presas como si fuese un arpón retráctil.

Cuando llega el momento de la transformación, la larva abandona el agua durante la noche y trepa por una piedra, un tallo o una rama. Entonces ocurre uno de los procesos más delicados del mundo de los insectos: el adulto emerge lentamente del exoesqueleto larvario o exuvia, despliega sus alas y espera inmóvil a que su nuevo cuerpo se endurezca. Durante esas horas es completamente vulnerable pero, poco después, el que fuera depredador acuático se adueña del aire.

Libélula tigre emergiendo de su exuvia adherida a una roca junto a un arroyo. El exoesqueleto ya vacío permanece fijo en el sustrato mientras el insecto completa su metamorfosis endureciendo su cuerpo y alas al secase al sol.
Francisco Campos Sánchez-Bordona.

Agentes de control de plagas

Aunque solemos asociarlas a la fragilidad, son cazadoras implacables: mosquitos, moscas y mariposas pueden acabar atrapados por sus patas, convertidas en una especie de cesta espinosa que se cierra en pleno vuelo. Sus larvas acuáticas son capaces de capturar renacuajos e, incluso, pequeños peces.

Lejos de ser una amenaza para nosotros –ni pican, ni muerden, ni producen veneno alguno–, las libélulas son en realidad grandes aliadas: un metaanálisis publicado en Journal of Animal Ecology calcula que una sola larva de libélula puede eliminar una media de 40 larvas de mosquito al día, lo que las convierte en uno de los agentes de control biológico más eficaces que existen. Además, investigadores de la Universidad de Turku han estimado que las poblaciones de cazadores en un solo estanque pueden capturar cerca de 700 000 mosquitos y quíronomos en un único verano.

Con un delicado diseño, parecen frágiles, sin embargo las libélulas destacan por su extraordinaria resistencia evolutiva. Sus alas ligeras y su visión precisa las convierten en auténticas supervivientes de los ecosistemas acuáticos.
Luís Fernando Sánchez-Sastre.

Fascinados por su delicada belleza

La fascinación que provocan no es nueva ni exclusiva de Occidente. En Japón, las libélulas han sido veneradas desde tiempos inmemoriales: el país llegó a llamarse Akitsushima –“Isla de las libélulas”–, y el propio libro de historia más antiguo de Japón, el Kojiki (siglo VIII), recoge esa denominación. Para los samuráis, representaban el valor y la victoria –hasta el punto de que las llamaban kachimushi, el “insecto invencible”– y su imagen se grababa en cascos, empuñaduras y armaduras.

Hoy siguen siendo un motivo recurrente en la poesía japonesa del género haiku, en los lacados, en la cerámica y en los jardines tradicionales, un universo estético donde la fugacidad de su vuelo evoca el paso de las estaciones.

Los centinelas de nuestros ríos

Hay que tener en cuenta otro aspecto de estos insectos y es su extraordinaria sensibilidad a la salud del agua. Allí donde desaparecen, casi siempre hay un ecosistema deteriorado.

La contaminación, la canalización de ríos, la destrucción de vegetación ribereña, los pesticidas o la sobreexplotación de acuíferos son las principales causas de la destrucción de los lugares donde habitan estos insectos. Las larvas de libélula están entre las primeras perjudicadas, pues necesitan aguas limpias y oxigenadas para sobrevivir.

Por eso, los científicos consideran a los odonatos excelentes bioindicadores: su presencia revela la calidad ambiental de un río mucho antes de que el deterioro resulte evidente para nosotros. No es casual que en algunos lugares de Castilla la intuición popular las bautizara con el nombre de enclaraguas.

Precisamente, esa sensibilidad las convierte hoy en víctimas silenciosas de nuestra transformación del paisaje.

Ríos limpios y bien conservados como este en la provincia de Ávila, son esenciales para la supervivencia de las libélulas durante su fase larvaria. La calidad del agua y la riqueza vegetal determinan el éxito de uno de los grupos animales más antiguos del planeta.
Luís Fernando Sánchez-Sastre.

Un futuro posible para un linaje ancestral

Resulta paradójico que las libélulas sobrevivieran a extinciones masivas, cambios climáticos naturales y transformaciones planetarias durante cientos de millones de años, pero que, en apenas unas décadas, muchas especies hayan comenzado a desaparecer de lugares donde fueron abundantes durante siglos.

Algunas, como la espectacular Macromia splendens, sobreviven en poblaciones pequeñas y fragmentadas, ocultas en unos pocos ríos bien conservados. Otras retroceden lentamente a medida que el agua pierde calidad o desaparece.

Macromia splendens, incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, en la categoría ‘En peligro de Extinción’.
Wikimedia Commons., CC BY

Mientras tanto, especies más termófilas avanzan hacia el norte favorecidas por el aumento global de las temperaturas, redibujando el mapa de la biodiversidad europea. El cambio climático crea vencedores y vencidos entre estos supervivientes del pasado.

Conservar las libélulas significa conservar algo más que unos insectos hermosos. Significa proteger los ríos y humedales de los que depende buena parte de la vida. Significa preservar un linaje que ya volaba sobre la Tierra mucho antes de la aparición del ser humano.

Ese patrimonio se defiende hoy ampliando el conocimiento de la biología y situación de estos fascinantes insectos y sus ecosistemas, gracias a la labor conjunta de aficionados y científicos. Y así ocurre también en España, donde en los últimos años se desarrollan iniciativas a distintas escalas: desde trabajos de divulgación de alcance regional dedicados al gran público hasta proyectos de investigación de escala nacional que estudian su respuesta al cambio climático en los Parques Nacionales españoles.

Cada libélula que todavía patrulla un arroyo es, en cierto modo, un fragmento vivo de la prehistoria que ha llegado hasta nosotros desafiando el tiempo. Hoy, además de resistir, los odonatos siguen cuidando en silencio de nuestros ríos, humedales y ecosistemas acuáticos. Estaban aquí mucho antes de que nosotros llegáramos. Lo mínimo es asegurarnos de que estos guardianes silenciosos puedan seguir haciéndolo.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. Libélulas, joyas vivas de la prehistoria amenazadas por el ser humano – https://theconversation.com/libelulas-joyas-vivas-de-la-prehistoria-amenazadas-por-el-ser-humano-283803

Dónde vernos en persona

Source: The Conversation – (in Spanish) – By The Conversation España, Editor, The Conversation

CC BY-NC-SA

🔴 25 de junio, 18.00h-19.30h

Aniversario: 8 años de The Conversation, con Ángeles Caballero, Martín Barreiro y Aitana Castaño. Espacio Fundación Telefónica (Madrid).

🔴 23 a 26 de junio

Congreso SEE-APE.
Encuentro de profesionales de la epidemiología (Pamplona)
Mesa redonda: El arte de comunicar y divulgar en Salud Pública

🔴 Del 15 al 17 de julio

Curso de verano “La aventura de divulgar ciencia en español con éxito”.
Santander, Palacio de la Magdalena, sede de la Universidad Internacional Menédez Pelayo (UIMP).

🔴 18 de septiembre, 17:00h

Ciclo ¡Explícamelo!, de Fundación la Caixa. Astrofísica/astronomía: “¿Cómo afectan a nuestro cuerpo los cuerpos celestes?”. Caixa Forum Madrid.

🔴 Del 3 al 6 de noviembre

Festival de ciencia ÍNSULA: Una aventura científica por el Océano,
la Tierra y el Cielo de Canarias
. Gabinete literario de Las Palmas de Gran Canaria.

The Conversation

– ref. Dónde vernos en persona – https://theconversation.com/donde-vernos-en-persona-285845

La ciencia necesita humanidad. Cuenta atrás para el curso de verano ‘La aventura de divulgar ciencia’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By The Conversation España, Editor, The Conversation

Imagen de la edición del año 2024 en la que Juan Luis Arsuaga ofreció un taller de anatomía en la playa. UIMP, CC BY

Comienza la cuenta atrás: queda menos de un mes para que dé comienzo la quinta edición del curso de verano de The Conversation La aventura de divulgar ciencia en español con éxito.

Del 15 al 17 de julio, en el Palacio de la Magdalena, sede de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, vamos a “quemar las naves”.

El curso, abierto a todos los públicos, está dirigido tanto a personas con curiosidad por la ciencia como a estudiantes, docentes, investigadores y profesionales interesados en aprender nuevas formas de comunicar el conocimiento científico. Adelanto que cerrará con sorpresa: un aperitivo del eclipse que nos vamos a comer.

La información completa y el programa pueden consultarse en la página oficial del curso, que es posible gracias al apoyo de la Universidad de Navarra, la Fundación Ramón Areces y la Fundación Lilly.

Hace falta más humanidad que nunca

Con el lema “Lo humano, primero”, esta edición propone una reflexión sobre el papel de la divulgación científica en una época marcada por el avance de la inteligencia artificial.

Si las máquinas son capaces de generar textos, imágenes o respuestas cada vez más sofisticadas, ¿qué elementos siguen siendo exclusivamente humanos? Hicimos esta pregunta a Ricardo Piñero, el “filósofo optimista” que participará en el curso, en una entrevista para abrir boca: “Creo en la potencialidad del ser humano. Somos seres muy, muy jugosos”, dice Piñero.

A partir de esta pregunta, el curso explorará algunas de las cuestiones más relevantes para la comunicación de la ciencia contemporánea, entre ellas, la ética. Para desmenuzarla, contamos con una voz humana relevante, la del experto en inteligencia artificial y cuántica José Ignacio Latorre. No hay que perderse su propuesta de futuro: “Un gran pacto para integrarnos con las máquinas”.

En el lado opuesto a las máquinas está el ecólogo e investigador del CSIC Fernando Valladares. Volaremos cometas con él para reivindicar el juego, el viento y el cielo como esos espacios donde somos más humanos. Pregunta Valladares: ¿sabes por qué vuela una cometa?. La respuesta no es lo esperado.

Trataremos la mentira, como algo en lo que somos mejores que ChatGPT, y lo haremos de mano de la antropóloga Candela Antón, el periodista Ramón Salaverría y el experto en geopolítica Juan Luis Manfredi. Dice Manfredi: “Mentir es diplomacia”.

El lujo de contar con la matemática y reconocida divulgadora Clara Grima nos llevará a explorar matemáticas invisibles, y el musicólogo Mario Muñoz, conductor de Correspondencias en Radio Clásica – RTVE.es, tiene este reto: incorporar la música a la divulgación de la ciencia.

Habrá debate, con participación del alumnado. ¿Si hubiera que elegir entre arte y ciencia, con qué nos quedamos? Van a defender sus posiciones el microbiólogo y reconocido divulgar Ignacio López Goñi y el filósofo Ricardo Piñero.

De todos y para todos

La inclusión será otro de los ejes centrales de esta edición. Bajo el epígrafe de “los invisibles”, el curso abordará cómo diseñar proyectos de divulgación accesibles para personas con discapacidad y cómo incorporar perspectivas diversas a la comunicación científica. En esta jornada, participa Lluís Montoliu, genetista y biotecnólogo que centra gran parte de su investigación en enfermedades raras. Es experto en albinismo, considerado una enfermedad rara de origen genético. Montolliu conversará con Rubén Romero García, conocido como @rubenelalbino, un proyecto divulgativo donde explica el albinismo de forma cercana y con gran sentido del humor. El objetivo es contribuir a una divulgación más abierta, capaz de llegar a públicos cada vez más amplios y heterogéneos.

Las sesiones de tarde las ocuparán talleres prácticos sobre comunicación científica, narrativas innovadoras y uso del vídeo para divulgar, impartidos por especialistas como Pilar Perla y el experto en uso de IA para el formato audiovisual Bienvenido León. Más allá de transmitir conocimientos, el curso pretende proporcionar herramientas concretas para que investigadores, docentes y comunicadores puedan conectar mejor con la sociedad.

La aventura de divulgar ciencia en español con éxito reivindica el rigor, la creatividad y la sensibilidad, la comprensión del mundo como una tarea colectiva y donde la IA nos traiga sin cuidado.

The Conversation

– ref. La ciencia necesita humanidad. Cuenta atrás para el curso de verano ‘La aventura de divulgar ciencia’ – https://theconversation.com/la-ciencia-necesita-humanidad-cuenta-atras-para-el-curso-de-verano-la-aventura-de-divulgar-ciencia-284983

Apúntate al 8º aniversario de The Conversation

Source: The Conversation – (in Spanish) – By The Conversation España, Editor, The Conversation

El jueves, 25 de junio, celebramos los 8 años de la edición en español de The Conversation con una mesa redonda sobre periodismo riguroso, conocimiento experto y comunicación en tiempos de desinformación. El evento, al que nos encantaría que nos acompañaran, se celebrará en el Espacio Fundación Telefónica. Participan en la mesa redonda Ángeles Caballero, Aitana Castaño y Martín Barreiro; modera Claudia Lorenzo, editora de Arte y Humanidades de The Conversation.

Reserve su entrada gratuita aquí.

Desde que The Conversation arrancó, una frase ha guiado el trabajo de sus editores: «Rigor académico, oficio periodístico».

El objetivo de la plataforma ha sido siempre acercar el conocimiento experto al público general, facilitando que cada persona pueda formarse su propio criterio acerca del mundo que la rodea. En un contexto como el actual, donde la desinformación circula con rapidez y los bulos encuentran cada vez más espacio, este propósito resulta más relevante que nunca.

La mesa redonda

En este encuentro, y a través de una mesa redonda con voces destacadas del periodismo y la divulgación, pondremos en valor la importancia de un periodismo serio y comprometido, así como de una información basada en hechos, fuentes contrastadas y evidencias. Un espacio para reflexionar sobre cómo comunicar con rigor en tiempos de incertidumbre y ruido informativo. Para ello, contaremos con la participación de Ángeles Caballero y Aitana Castaño, periodistas, y de Martín Barreiro, meteorólogo; esta conversación estará moderada por la editora de Arte y Humanidades de The Conversation, Claudia Lorenzo.

Ángeles Caballero colabora actualmente en El País, donde realiza crónica política, social y entrevistas; en el programa Hora 25 y el pódcast La cena de los idiotés de la Cadena SER; y en La Sexta y TVE. Es autora de los libros Los parques de atracciones también cierran y Orfidal y Caballero, ambos de la editorial Arpa. Durante veinte años se dedicó a la prensa económica en diferentes cabeceras, además de colaborar para medios como El Confidencial, Vanity Fair y Onda Cero, y compaginó su tarea como directora de nuevo negocio de la agencia de comunicación Trescom con la fundación de la revista digital Ctxt.

Aitana Castaño ha sido redactora de La Nueva España, La Voz de Asturias y los informativos de RTPA (Radiotelevisión del Principado de Asturias), y jefa editorial de La Cuenca del Nalón. Ha colaborado para publicaciones sobre minería, las cuencas mineras, el movimiento obrero o el periodismo en Asturias y Galicia. Desde el año 2023 forma parte del «Comando Norte», en el programa Hoy por Hoy de la Cadena SER. Además, ha codirigido el pódcast Dalle mio nena, y ha publicado en la editorial Pez de Plata los libros Los niños de humo, Carboneras, Rastros de ceniza y Las madrinas.

Claudia Lorenzo Rubiera (moderadora) es la editora de Arte y Humanidades en The Conversation. Periodista y escritora, está especializada en información cultural y cinematográfica en medios como Kinótico, Jotdown, Vanity Fair, SModa, GQ Spain o Atlántica XXII. También ha trabajado en comunicación de eventos culturales y en programas de televisión, y ha coescrito el libro divulgativo El cine en 100 preguntas.

Martín Barreiro es meteorólogo, físico y divulgador científico. Desarrolla su labor en RTVE, donde acerca la información meteorológica y climática al gran público con un enfoque riguroso y accesible. Además, colabora en el programa Directo al Grano a través de la sección «Antes de Marte», dedicada a cuestiones ambientales, científicas y de sostenibilidad. Ha trabajado en investigación y comunicación meteorológica en distintos medios e instituciones y es coautor del libro El Extraordinario Planeta A. Su trayectoria combina ciencia, comunicación y divulgación para fomentar una mejor comprensión de los desafíos climáticos y ambientales de nuestro tiempo.

The Conversation

– ref. Apúntate al 8º aniversario de The Conversation – https://theconversation.com/apuntate-al-8-aniversario-de-the-conversation-285622

La ciencia de las llamas, el humo y la sofisticación del fuego en la noche de San Juan

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan José Borrás Almenar, Catedràtic de Química Inorgànica, Universitat de València

Wirestock Creators/Shutterstock

El fuego es uno de los fenómenos naturales más fascinantes y, probablemente, uno de los más decisivos de la historia de la humanidad. Mucho antes de la aparición de la agricultura, las ciudades o la escritura, nuestros antepasados aprendieron a controlar una fuerza natural que transformaría profundamente la relación con su entorno. Este dominio no fue inmediato ni trivial: implicó observación, experimentación y la transmisión de conocimientos a lo largo de generaciones.

El fuego proporcionó calor en ambientes fríos, permitió habitar regiones antes inaccesibles y ofreció protección ante los depredadores. Sin embargo, uno de sus impactos más significativos fue la transformación de los alimentos. La cocción supone un cambio físico y químico que modifica la estructura de proteínas y carbohidratos, y facilita la digestión. Este proceso reduce el esfuerzo metabólico necesario para obtener energía y aumenta su disponibilidad. Diversas hipótesis sugieren que este incremento de energía pudo contribuir al desarrollo de cerebros más grandes y complejos en la evolución humana.

Además, el fuego tuvo una dimensión profundamente social. Las hogueras, que estos días son también protagonistas de la celebración de San Juan, se convirtieron en puntos de reunión donde no solo se compartía alimento, sino también conocimiento, lenguaje y cultura. Alrededor del fuego probablemente nacieron muchas formas de narración y transmisión oral que constituyen el origen de la cultura humana. En este sentido, el fuego no solo transformó la materia, sino también la vida social.

El triángulo del fuego o ingredientes de una hoguera

Desde una perspectiva científica, el fuego es la manifestación visible de un conjunto de reacciones químicas conocidas como reacciones de combustión. Implican la oxidación rápida de un combustible, generalmente rico en carbono e hidrógeno, en presencia de un comburente, normalmente oxígeno molécula (O₂). Durante este proceso se libera, por un lado, energía en forma de calor y radiación electromagnética. Por otro, diversos productos gaseosos. Dependiendo de la naturaleza del combustible, también se pueden generar residuos sólidos: las cenizas.

Para que una combustión se produzca, es necesario reunir tres factores fundamentales: combustible, comburente y energía de activación. Este modelo se conoce como el “triángulo del fuego”. Si uno de estos elementos no está presente o se elimina durante el proceso, o no se puede iniciar la combustión o se extingue. Este principio es la base de las estrategias modernas de prevención y extinción de incendios.

Aunque el concepto general de combustión es relativamente sencillo, su desarrollo real implica procesos extremadamente complejos a escala molecular.

Por qué dentro del Artemis las llamas serían esféricas

La llama es una región del espacio donde tienen lugar, simultáneamente, múltiples procesos físicos y químicos. No es un objeto sólido ni una sustancia, sino un sistema dinámico en el que se combinan reacciones químicas, transferencia de calor, movimiento de gases y emisión de radiaciones.

En su interior se pueden distinguir diferentes zonas: primero, una zona de precalentamiento, donde el combustible se calienta y comienza a descomponerse. Segundo, una zona de reacción, donde se producen las reacciones químicas más intensas. Y, por último, una zona de postcombustió, donde se estabilizan los productos finales.

En condiciones normales de gravedad, los gases calientes ascienden a causa de su menor densidad y generan la forma alargada característica de la llama. En cambio, en condiciones de microgravedad, la ausencia de convección provoca que las llamas adopten formas esféricas, dominadas por procesos de difusión.

El origen de las llamas verdes y violetas

Una de las propiedades más llamativas del fuego es su capacidad para emitir luz, que puede hacer que una habitación se ilumine de tonos rojos, azules o naranjas. La luz visible se corresponde con una fracción muy pequeña del espectro electromagnético, con longitudes de onda de entre aproximadamente 400 y 700 nanómetros. La emisión de luz puede tener dos orígenes principales:

  • La excitación electrónica. A altas temperaturas, los electrones de los átomos y las moléculas pueden absorber energía y excitarse. Cuando vuelven a un estado de menor energía, la liberan en forma de fotones. La energía de los fotones determina el color de la luz emitida.

  • La incandescencia. En las combustiones incompletas se forman partículas sólidas de carbono (hollín) que pueden calentarse hasta emitir radiación térmica continua, un fenómeno conocido como incandescencia. Este proceso es el responsable de los tonos amarillos y anaranjados de muchas llamas.

Por tanto, el color de una llama depende tanto de la temperatura como de las especies químicas presentes:

  • Es rojo a 600–800 °C, temperaturas relativamente bajas.

  • Es amarillo y naranja a 800–1200 °C, cuando se da una combustión incompleta y se produce la formación de hollín.

  • Es azul a 1 300–1 600 °C, temperaturas a las que se produce una combustión eficiente, con una mezcla adecuada de combustible y oxígeno.

Además, algunos elementos químicos pueden emitir colores característicos cuando se excitan térmicamente: por ejemplo, el sodio produce un amarillo intenso; el potasio, el fuego de color violeta, y el cobre, una llama de color verde.

Cómo construir una hoguera eficiente

Cuando encendemos la madera, el proceso no comienza directamente con la combustión. Antes tiene lugar la pirólisis, una descomposición térmica de los componentes de la madera, como la celulosa o la lignina.

Durante la pirólisis, se liberan gases inflamables que, al reaccionar con el oxígeno, producen la llama. A medida que avanza el proceso, se liberan gases volátiles que alimentan la combustión, se forma un residuo sólido rico en carbono (brasas) y, finalmente, queda la ceniza, formada por óxidos, carbonatos, fosfatos, etc.

Las brasas pueden continuar liberando calor durante mucho tiempo a causa de reacciones de oxidación más lentas.

Pero ¿de qué depende la eficiencia de una combustión? O, dicho de otra manera, ¿cómo hacer una buena hoguera? Primero, es imprescindible seleccionar combustible seco. Tenemos que empezar con materiales finos hasta favorecer la circulación de aire. Cuando el fuego ya está hecho, tenemos que alimentarlo progresivamente y aprovechar las brasas.

Intentamos hacer fuego, pero solo sale humo

El humo es una mezcla visible de gases y partículas sólidas o líquidas en suspensión en el aire (aerosoles). Se forma, principalmente, cuando la combustión es incompleta, es decir, cuando no hay suficiente oxígeno o cuando la mezcla de reactivos no es adecuada.

En condiciones ideales, los productos de la combustión son dióxido de carbono y vapor de agua, ambos incoloros. A pesar de ello, en condiciones reales, pueden generarse también: partículas de carbono (hollín), responsables del humo negro; monóxido de carbono, un gas tóxico; o hidrocarburos no quemados o compuestos como el formaldehido (HCHO).

El humo blanco, por su parte, suele estar asociado a la condensación del vapor de agua en pequeñas gotas que dispersan la luz.

Comprender el fuego

El fuego es una manifestación extraordinaria de la química y la física en acción. Desde su descubrimiento, por parte de nuestros antepasados, hasta sus aplicaciones modernas, ha sido un elemento central en la evolución humana.

Cada llama es el resultado de una compleja red de procesos microscópicos en los que la materia se transforma en energía. Comprender el fuego nos permite no solo utilizarlo de manera más eficiente y segura, sino también apreciar la sofisticación de un fenómeno que, a pesar de ser tan cotidiano, esconde una enorme complejidad.

The Conversation

Juan José Borrás Almenar no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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Suplemento cultural: ¿el cine es espejo o esperanza?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Arte y Humanidades, The Conversation

Una escena de la película _Backrooms_. A24

Una versión de este texto se publicó por primera vez en nuestro boletín Suplemento cultural, un resumen quincenal de la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música. Si quiere recibirlo, puede suscribirse aquí.


Yo ya tenía pesadillas con los espacios liminales antes de que Backrooms los pusiese de moda –de hecho, sigo sintiendo escalofríos cada vez que pienso en los pasillos del hotel de El resplandor–. Supe de la existencia de aquella película antes de su estreno, a partir del éxito que estaba teniendo en el mercado estadounidense. Ha sido un triunfo económico para la productora A24, que se ha hecho de oro con la ópera prima de un director de 20 años, pero su interés va mucho más de la gran pantalla. Backrooms, como analiza Sofía Esteban Moreno, habla del mundo actual y de cómo nos relacionamos con el espacio, tanto real –los lugares que habitamos y aquellos por los que pasamos– como virtual.

La única película que consiguió desbancarla del primer puesto de la taquilla española ha sido otra no precisamente hecha por un chaval sino por un cineasta consolidado de casi 80: Steven Spielberg. El día de la revelación se ha convertido en un exitazo para los estudios de Hollywood y, aunque habla de extraterrestres –un tema que obsesiona a su autor–, lo cierto es que realmente busca infundir confianza en la humanidad. Es un totum revolutum de ideas que, no obstante, ofrece una mirada optimista sobre el presente y el futuro.

Y aunque no se ha estrenado todavía, y no se sabe en qué quedará, la Odisea de Christopher Nolan está fomentando la conversación… y la ira de algunos críticos, “puristas” –según entienden ellos– de la versión de Homero. La recriminación que personalmente me hace más gracia es la de que Menelao sea interpretado por un calvo. Pero hay quejas de todos los colores, racistas, homófobas, sexistas y, por supuesto, protestas a secas, sin ningún adjetivo.

Sin embargo, ¿tiene sentido enfadarse con Nolan por haber hecho lo que le ha dado la gana con la Odisea de Homero cuando el propio Homero hizo lo que le dio la gana con los eventos históricos en los que se apoyó al componer el poema?

Lo que leemos y lo que somos

Si viésemos a alguien leyendo El manifiesto comunista, ¿qué pensaríamos de su ideología política? Si nos topásemos en el metro con una persona enfrascada en la Biblia, ¿creeríamos que es muy piadosa?

Solemos asumir que lo que leemos define quiénes somos y cómo pensamos, pero explica Alberto Escalante que no tiene por qué ser así. La identidad personal y la identidad lectora son dos conceptos que se construyen sobre cimientos diferentes. Leer algo no implica estar de acuerdo con las opiniones de su autor o sus tesis literarias; implica, sencillamente, tener curiosidad.

Por eso, ¿qué hubiesen pensado sus conciudadanos al ver, en el verano de 1885, a una mujer en Oviedo leyendo La Regenta, de reciente publicación? ¿Hubiesen creído que lo hacía para ver si salía retratada como infiel, para registrar los chismes o porque, sencillamente, admiraba la prosa de Clarín?

Grafitis de hace siglos

Hace un par de semanas hablaba de JR, del arte urbano y de los grafiteros que buscan firmar las paredes de la ciudad.

Aunque la del grafiti es una cosa muy seria que se remonta al primer arte rupestre, hoy no vamos a irnos tan lejos, sino que nos detenemos en un periodo más cercano de la historia: la Edad Media. En esa época, monjes y seglares se dedicaban a grafitear paredes, columnas y templos con objetivos diferentes pero una intención que sigue en pie: dejar un mensaje permanente.

Algunos adioses

En estas últimas semanas han fallecido dos artistas que, además de dejar obras para la posteridad, abrieron camino, cada uno en su disciplina. Ambos consiguieron ser mucho más de lo que el mundo tenía destinado para ellos.

En España, Josefina Molina, trabajó con el lenguaje audiovisual en todos los medios que tuvo a su disposición y dejó huella en ellos. Además, fue una de las mujeres que abrió camino en la industria del cine para su género y una de las fundadoras de la Asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales (CIMA).

En el Reino Unido, por su parte, un chaval del norte de Inglaterra, David Hockney, se infiltró entre las élites artísticas a golpe de alegría, ternura y placer. Hockney no ocultó su pasado de provincias ni su homosexualidad, pero la celebración de la vida que transmitió a través del arte ayudó a situar esas características en otro plano.

100 años sin Gaudí

Hablando de adioses, se nos han juntado tantos eventos en España en una semana que casi no hemos reparado en ellos, o no lo suficiente. Uno fue el centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí, que coincidió con la misa que el papa Leon XIV dio en la Sagrada Familia y el espectacular despliegue artístico que se vivió en la basílica.

Pero hay Gaudí más allá de esa construcción, y quisimos preguntarle a diferentes expertos en arte, arquitectura e ingeniería si el talento del catalán era para tanto o si se nos ha ido de las manos la adoración hacia su genio. La respuesta de todos es unánime, pero merece la pena cada uno de los argumentos.

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– ref. Suplemento cultural: ¿el cine es espejo o esperanza? – https://theconversation.com/suplemento-cultural-el-cine-es-espejo-o-esperanza-285612

Elecciones en Colombia: qué nos dicen los resultados sobre la nueva forma de hacer política en Latinoamérica

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sergio Caballero, Director Master Relaciones Internacionales y Diplomacia Empresarial, Universidad de Deusto

El ganador de las elecciones presidenciales de Colombia, Abelardo de la Espriella, celebró su victoria en un vehículo blindado por las calles de Barranquilla. RTVE

Las elecciones presidenciales en Colombia de este pasado domingo 21 de junio han constatado algunas de las tendencias que vienen desarrollándose en América Latina en los últimos tiempos. La victoria ajustada (49,6 % frente al 48% 7) del candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella (autodenominado El tigre) frente al candidato de izquierda y continuista del gobierno de Gustavo Petro, Iván Cepeda, nos permite identificar algunos rasgos comunes en la región.

En primer lugar, la importancia de las redes sociales en las campañas electorales. El candidato De la Espriella se construyó en las redes, con discursos simples y fuerte proyección mediática, siguiendo la estela de presidentes como Javier Milei en Argentina.

Por el contrario, el candidato Cepeda representaba una izquierda programática, de discurso leído, preciso pero tedioso, que no conecta con el votante actual que sigue la campaña en redes y recibe los mensajes que busca. Es interesante recordar cómo desde el referéndum del Brexit en 2016, la utilización por parte de Cambridge Analytica del uso de algoritmos para instrumentalizar la segmentación del voto se ha convertido ya en rutina.

Un doble de Bukele

En segundo lugar, la priorización de la agenda de seguridad, que lleva a votaciones más emocionales que racionales. Incluso por encima del desempeño económico, el auge de las organizaciones criminales transnacionales, unido a la “securitización” de la migración, han puesto el foco en la provisión de seguridad.

De la Espriella no solo ha replicado la imagen de Nayib Bukele, presidente de El Salvador (influencer con gorra y barba recortada), sino también su política de mano dura contra el crimen. Esta agenda será especialmente complicada de acometer en Colombia: no se trata solo de maras como en El Salvador, sino de un conflicto que ha transitado desde guerrillas y paramilitares a bandas criminales y donde las capacidades del Estado para controlar su territorio y su población (lo que Max Weber entendería como el monopolio de la violencia) está permanentemente desafiado por actores paraestatales que buscan legitimarse.

Esta apuesta por la seguridad es la que explica, en parte, que la candidata del otrora todopoderoso Álvaro Uribe, Paloma Valencia, quedara relegada en los sondeos y no pasara a la segunda vuelta.

Voto de castigo

En tercer lugar, la desafección con el gobierno en curso. Las expectativas frustradas, unido a escenarios decepcionantes en lo socioeconómico, motivan siempre un sentimiento creciente de voto de castigo. En el caso colombiano, frente a las promesas del gobierno de Gustavo Petro de paz total, redistribución de riqueza y reformas estructurales, se pasa al descontento, que aúpa a outsiders que se presentan como antisistema, como es el caso de De la Espriella.

Esto también explica por qué Iván Cepeda intentó a lo largo de la segunda vuelta de las elecciones “despegarse” de la gestión de Gustavo Petro y no fungir como el candidato continuista del gobierno en curso.

En cuarto lugar, estos elementos se aglutinan en lo que hemos venido en llamar polarización, que no es lo mismo que la fragmentación (en el caso peruano, Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, los dos candidatos que pasaron a la segunda vuelta, no sumaban ni el 20 %). En el caso colombiano, Cepeda y De la Espriella habían sumado el 85 % del voto en la primera vuelta electoral del 31 de mayo. Lo que sí desapareció fue el centro-izquierda de Sergio Fajardo y la derecha tradicional de Paloma Valencia, que solo sumaron un 10 %, demostrando que cuando uno vota visceralmente, parece que prefiere los extremos claramente diferenciados y no el centro donde caben los matices.

¿Quién quiere ser amigo de Trump?

Y en quinto lugar, y abriendo el foco más allá de la región, el rol del presidente de EE. UU., Donald Trump. Aunque su apoyo en Europa parece que pudiera empezar a ser tóxico, como se ha constatado en la Hungría de Orbán y en los roces con la presidenta italiana Meloni, su influencia en el hemisferio occidental es inequívoca.

La aplicación de la llamada “doctrina Donroe” el 3 de enero de 2026 con la captura (ilegal) de Nicolás Maduro en Venezuela ha servido para mandar un aviso a navegantes de cara a “disciplinar” la región. En el actual contexto geopolítico de tensiones entre Estados Unidos y China, el mensaje desde Washington es que el no alineamiento con la potencia del norte puede implicar una injerencia externa de distintas intensidades: desde meros insultos en redes sociales hasta intervenciones militares, pasando por la aplicación de aranceles discrecionalmente a modo de diplomacia transaccional.

En suma, ser respaldado por el presidente Trump parece que dota de cierta inmunidad frente a reacciones furiosas (aunque Claudia Sheinbaum en México y Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil no solo consiguieron minimizar los daños, sino incluso sacar rédito político a nivel doméstico), e incluso “otorga” apoyo directo, como el respaldo económico en el caso de la Argentina de Milei.

En definitiva y, aprovechando que estamos en tiempos del Mundial, la política hace ya tiempo que se ve con una fidelidad identitaria similar a la que genera el fútbol, deseando incluso la victoria partidaria por penalti injusto en el descuento). Ya está lejos esa visión más estratégica y racional propia del ajedrez que se solía atribuir también a la geopolítica.

La política latinoamericana vive, en fin, tiempos turbulentos, donde los partidos a veces se disputan en terrenos de juego inclinados hacia una portería, donde hay que ganar al adversario por cualquier vía, donde el público jalea con fervor pero tampoco perdona ningún error y, además, a veces arbitra un hombre de negro con la piel un poco anaranjada.

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Sergio Caballero no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Elecciones en Colombia: qué nos dicen los resultados sobre la nueva forma de hacer política en Latinoamérica – https://theconversation.com/elecciones-en-colombia-que-nos-dicen-los-resultados-sobre-la-nueva-forma-de-hacer-politica-en-latinoamerica-285883

Cuba aprueba 176 medidas en un nuevo intento de encauzar su economía

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Iker Saitua, Associate Professor, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

Gasolinera CUPEX junto al edificio de la embajada estadounidense en La Habana, cerrada por falta de suministro ProSportFoto.co.uk/Shutterstock

Cuba acaba de aprobar el mayor paquete de reformas económicas en al menos quince años. Según la cobertura de Granma, órgano del Comité Central del Partido Comunista, y la nota de prensa de la propia Asamblea Nacional, el primer ministro Manuel Marrero Cruz presentó ante la Tercera Sesión Extraordinaria del Parlamento, en su X Legislatura, un documento con 176 transformaciones agrupadas en 23 ejes. Es el resultado de un cribado de 390 propuestas iniciales –de las que se aceptó el 66,7 %– y de 69 recomendaciones incorporadas por el Buró Político (el órgano superior de dirección del Partido Comunista Cubano, PCC). El pleno lo ratificó el 19 de junio.

El tiempo transcurrido entre la presentación del documento y su aprobación ha sido de apenas una semana. La velocidad del proceso ha resultado excepcional para los estándares políticos de la isla. El contenido, en cambio, mantiene la continuidad con varias medidas ya ensayadas en etapas anteriores.

De 1993 a 2026

Desde la disolución de la URSS, en diciembre de 1991, Cuba ha puesto en marcha reformas basadas en la misma fórmula. La primera apertura, entre 1993 y 1995, legalizó el trabajo por cuenta propia –el autoempleo en una lista cerrada de oficios– y despenalizó la tenencia de dólares, reconociendo de facto la economía informal en divisas que ya circulaba en la isla. Ese mismo periodo trajo también la legalización de los mercados agropecuarios libres, donde los precios dejaron de ser fijados por el Estado.

A partir de los Lineamientos de la Política Económica y Social, aprobados en el VI Congreso del Partido (2011), se amplió el usufructo de tierras estatales sin uso –de 40 a 67 hectáreas, con derecho a construir vivienda en la parcela–; se crearon las cooperativas no agropecuarias, una nueva figura jurídica para gestionar servicios y comercio (transporte, gastronomía, mercados) al margen de las cooperativas agrícolas ya existentes; y se abrió la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, un polo industrial-portuario con régimen fiscal preferencial y trámites de aprobación más rápidos para la inversión extranjera.

Una nueva Ley de Inversión Extranjera, en 2014, amplió las modalidades de asociación con capital foráneo. El propio texto de 2011 definía también el límite de esa apertura: establecía que el sistema de planificación socialista seguiría siendo la vía principal para dirigir la economía nacional. Una década después, la Tarea Ordenamiento de 2021 eliminó la dualidad monetaria vigente desde 1994 –el peso cubano junto al peso convertible (CUC)– y fijó un tipo de cambio único, lo que implicó una devaluación y un repunte inflacionario.

Lo que sí es nuevo esta vez

Ahora, en 2026, lo distinto no es tanto el repertorio de instrumentos, ya ensayados antes (pero parcialmente), como su simultaneidad y su alcance. El salario mínimo estatal sube un 53 % (de 2 100 a 3 210 pesos), y el Estado retira gradualmente unos 92 500 millones de pesos anuales en subsidios al sistema empresarial, la mitad de ellos destinados solo a la tarifa eléctrica. El usufructo agrícola pasa de plazos fijos a tiempo indeterminado, sin exigir ya la residencia en la parcela. Termina el monopolio estatal sobre la venta de combustibles y se libera buena parte de la larga lista de actividades antes vedadas al sector privado.

El cambio de mayor calado institucional, sin embargo, es jurídico: las empresas estatales podrán convertirse en sociedades por acciones, con el Estado fijando su participación sector por sector y reservándose la mayoría solo en los considerados estratégicos. Particulares y capital extranjero podrán comprar esas acciones. Por primera vez se toman medidas que involucran tanto a la empresa estatal, los subsidios, el salario mínimo y la propiedad accionarial, en lugar de una pieza a la vez como en etapas anteriores.

Lo que se sabe de experiencias anteriores en economías en transición muestra que ese tipo de simultaneidad tiene un coste organizativo propio: pierden valor las rutinas y capacidades acumuladas por las empresas bajo el sistema previo antes de que exista el nuevo, lo que puede deprimir el desempeño durante la propia transición.

El diseño separa explícitamente la titularidad del activo, que sigue siendo estatal, de su gestión, que se cede a terceros mediante derechos de usufructo y superficie, o por participación accionarial. La fórmula recuerda al mecanismo que usó China a partir de 1978, manteniendo la propiedad colectiva nominal de la tierra mientras transfería el control productivo a las familias campesinas.

Una isla, no una metáfora

En este mecanismo se observa algo común a estos casos: cómo un sistema de planificación centralizada ha podido sostenerse durante más de sesenta años dentro de una economía mundial organizada en torno al capital privado.

La continuidad institucional cubana no se explica por una sola causa, sino por una secuencia de sostenes externos que se han ido sustituyendo unos a otros: la ayuda soviética hasta 1991, y después el petróleo venezolano, las remesas y el turismo. Un análisis reciente de la economía de Cuba describe este proceso como socialismo periférico: la pérdida de los acuerdos comerciales preferenciales y el acceso al crédito que ofrecía la URSS obligó a una introducción gradual de mecanismos de mercado, sin que las relaciones más recientes con China o Venezuela hayan logrado recrear aquellas condiciones.

Cada vez que uno de esos puntales se debilita llega una nueva fase de actualización del modelo, que recompone el equilibrio sin alterar su arquitectura de fondo. Lo distintivo de 2026 es que varios sostenes flaquean a la vez, mientras Washington ha intensificado las sanciones –con nuevas medidas coercitivas en vigor desde junio que penalizan a empresas extranjeras con negocios en la isla y que aplican restricciones adicionales al suministro de combustible– y ha condicionado explícitamente cualquier mejora en la relación bilateral a la profundidad de los cambios.

Lo que de verdad está en disputa

Sobre las causas del estancamiento cubano hay posiciones encontradas entre los propios economistas: mientras que unos lo atribuyen principalmente a la transición al socialismo, otros sitúan el peso mayor en el bloqueo exterior. El debate sigue abierto.

Que el paquete se aprobara apenas una semana después de haber sido presentado no debe confundirse con el ritmo real del cambio institucional que lo sostiene. El patrón que recorre todo este artículo remite al concepto de path dependence: una vez que un sistema adopta una trayectoria, las decisiones posteriores tienden a construirse sobre ella en lugar de partir de cero, incluso cuando el objetivo es corregir sus propios resultados.

Desde los años noventa, Cuba ha seguido un mismo patrón: cada etapa de apertura se acumula sobre la anterior, sin que el país se haya desviado del camino trazado en 1993 para paliar los efectos del Periodo Especial, la gran crisis iniciada tras la caída de la URSS y el fin de las ayudas soviéticas.

Que el paquete de 2026 sea la cuarta etapa de esa secuencia, y no la primera, es en sí mismo un indicio de que persiste una necesidad de resolver un estancamiento que ninguna de las etapas previas ha despejado por completo. Las propias palabras de del presidente cubano Miguel Díaz-Canel al cerrar la Tercera Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional parecen confirmarlo: “No hemos partido de cero”.

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Iker Saitua no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Cuba aprueba 176 medidas en un nuevo intento de encauzar su economía – https://theconversation.com/cuba-aprueba-176-medidas-en-un-nuevo-intento-de-encauzar-su-economia-285791