‘Duoteísmo’ mexicano: el idilio sagrado entre el Club Deportivo Guadalajara y la Virgen de Guadalupe

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Martín Flores Almendárez, PTC Asociado "B"; Especialista en Capital Humano e integrante del CA en Gestión, Innovación Educativa y Tecnología, Universidad de Guadalajara

Aficionados del Club Deportivo Guadalajara durante el partido que le enfrentó al Club América el 15 de octubre de 2023. Ringo Chiu/Shutterstock

En enero de 1957, José Garibi Rivera, arzobispo de Guadalajara y representante del Vaticano, recibió a los jugadores del equipo de fútbol de las “chivas”, quienes acababan de ganar su primera liga tras derrotar al Irapuato, gracias a un gol de cabeza del histórico delantero Chava Reyes.

La sorpresa de los futbolistas fue mayúscula cuando el que fuera primer cardenal mexicano y miembro del cónclave que eligió a Pablo VI se levantó la sotana y dejó ver debajo de ella la mítica camiseta rojiblanca de las “chivas”, a las que en ese momento bautizó con el sobrenombre que han llevado hasta la fecha: “El rebaño sagrado”.

La fe que une a millones

En México, las pasiones se viven a flor de piel. Dos de las más intensas son la devoción a la Virgen de Guadalupe y el amor por el Club Deportivo Guadalajara, conocido como las “chivas”. A simple vista, parecen mundos distintos: uno religioso, otro deportivo. Pero si miramos de cerca, descubrimos que ambos comparten símbolos, emociones y un vínculo profundo con la identidad mexicana.

Los días 12 de diciembre de cada año, millones de personas llegan a la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México. Jóvenes, familias y adultos mayores recorren caminos a pie, en bicicleta o incluso de rodillas para rendir tributo a la patrona de México. Esa fecha transforma al país en un mosaico de fe. Cantos, rezos y “mañanitas” (cumpleaños feliz) se sienten en todo México.

Millones de devotos de la Virgen de Guadalupe se dirigen a su Basílica el 12 de diciembre,
Angela Ostafichuk/Shutterstock

Algo similar ocurre cuando las “chivas” salen a la cancha. Sucede en vivo, dentro del estadio Akron, o frente a una televisión. Los colores rojo, blanco y azul generan la misma intensidad emocional que provoca el manto de la Virgen. Aficionados cantan, gritan goles y, en ocasiones, encomiendan el resultado a la “Morenita del Tepeyac”.

Rituales que emocionan

La religiosidad guadalupana y el fervor rojiblanco tienen algo en común: los rituales. Veladoras, rosarios y altares en un lado; playeras, banderas y porras (grupos de animación) en el otro. Ambos espacios, templo y estadio, transforman lo individual en colectivo. En una sociedad donde la humanidad está cada vez más encapsulada, la devoción compartida une a multitudes en el dolor, la esperanza y la alegría.

Estudios recientes muestran que los aficionados sienten orgullo no solo por los títulos, sino también por los valores de su equipo. Desde sus inicios, las “chivas” solo juegan con futbolistas mexicanos, un fenómeno similar al que encarna el Athletic Club de Bilbao en España, que sólo integra a futbolistas de origen vasco.

El marcado acento nacional de las alineaciones del Club Deportivo Guadalajara conecta con los valores asociados al imaginario de la devoción mariana guadalupana. Pocos mexicanos se sienten ajenos a estas manifestaciones populares, que ejercen de aglutinantes del sentir nacionalista.

Esta coincidencia hunde sus raíces en aquella bendición clerical del arzobispo Garibi Rivera y en el bautismo del “rebaño sagrado”. La conexión religiosa con el equipo de fútbol se ha mantenido y consolidado en la ciudad de Guadalajara, así como a lo largo y ancho del país. No en vano, el propio Papa Pio XII dio su bendición a las “chivas” a instancias de aquel cardenal con vocación de hincha.

Orgullo mexicano más allá de las fronteras

La devoción guadalupana también se adapta a la cultura local. En algunas regiones indígenas, los rituales mezclan elementos católicos y tradiciones locales, fortaleciendo la identidad cultural. Esta conexión explica por qué podemos ver a la Virgen y al escudo rojiblanco juntos en murales y tribunas. Son símbolos de orgullo y pertenencia.

El “duoteísmo” que reúne a la Virgen de Guadalupe y a las “chivas” no se queda en México. Millones de migrantes en Estados Unidos llevan estampitas y camisetas rojiblancas. Este hábito representa una forma de mantener viva su identidad mexicana a pesar de la distancia. Para ellos, ambos signos funcionan como “símbolos maestros”, que sostienen la cultura y comunidad lejos del país natal.

Cultura de emociones compartidas

Uno de los elementos distintivos de la cultura mexicana consiste en vivir las emociones en comunidad. Ya sea en la Basílica o en el estadio. Los cantos, lágrimas y gritos se multiplican. La Virgen de Guadalupe y las “chivas” funcionan como catalizadores de identidad: permiten reconocerse, sentirse acompañados y reforzar un sentido de pertenencia.

El diario Los Angeles Times señala que la Virgen también simboliza resistencia cultural y memoria indígena. Una característica compartida por el equipo de las “chivas”, que asimismo inspira ese sentimiento de raíz nacional.

A las puertas del mundial 2026

Con motivo de la celebración del mundial de fútbol 2026, el país vive ya un ambiente festivo. Para esta tercera justa (México ya fue sede en 1970 y 1986), la ciudad de Guadalajara se prepara para recibir a miles de aficionados y turistas.

Los tapatíos (ciudadanos de Guadalajara) y los jaliscienses (naturales de Jalisco) se convertirán por unas semanas en anfitriones de espectadores venidos de todo el mundo. Para recibirlos, las autoridades locales y estatales han anunciado grandes obras que buscan facilitar la estancia de los visitantes y mejorar los servicios.

Tan importante como esas obras será el papel que jugarán la devoción guadalupana y el color de la afición local. Estas expresiones de la cultura popular y de la arraigada fe mexicana constituyen signos distintivos que acompañarán a unos y otros, uniéndolos en un mismo acontecimiento festivo.

La conexión religioso-futbolística cobrará mayor relevancia si cabe en la capital, la Ciudad de México, ya que en este mismo espacio geográfico coexisten la “catedral” del fútbol mexicano (Estadio Azteca) y la Basílica de Guadalupe.

La pasión “sagrada” que late en el corazón mexicano

La Virgen de Guadalupe y las “chivas” del Guadalajara habitan mundos distintos, pero se tocan en el corazón mexicano. Ambas representan fe en lo imposible, esperanza frente a la adversidad y la necesidad de símbolos que den sentido a lo colectivo.

Entre rezos y goles, la cultura mexicana late con la misma intensidad. Para millones de personas, llevar en el corazón a la Virgen y a las “chivas” no es solo una costumbre. Es una forma de ser mexicano, de celebrar la identidad y compartir emociones que trascienden generaciones y fronteras.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ‘Duoteísmo’ mexicano: el idilio sagrado entre el Club Deportivo Guadalajara y la Virgen de Guadalupe – https://theconversation.com/duoteismo-mexicano-el-idilio-sagrado-entre-el-club-deportivo-guadalajara-y-la-virgen-de-guadalupe-266445

¿En qué medida aumentan los anticonceptivos hormonales el riesgo de contraer cáncer de mama?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carmen Sayon Orea, Investigador Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad de Navarra

SeventyFour/Shutterstock

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), aproximadamente 1 de cada 8 mujeres españolas desarrollará cáncer de mama en algún momento de su vida. El origen de esta enfermedad es complejo: la predisposición genética explica menos del 10 % de los casos, mientras que el 90 % restante se atribuye a factores de riesgo, tanto modificables como no modificables.

Más concretamente, la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer estima que el 30 % de los casos se deben a condicionantes que sí pueden controlarse, como el exceso de peso corporal, la inactividad física o el consumo de alcohol. Y en esta categoría, el uso de anticonceptivos hormonales ha atraído la atención de los investigadores al tratarse de una patología que depende básicamente de las hormonas.

Por ejemplo, la SEOM señala: “El uso de terapia hormonal sustitutiva después de la menopausia aumenta el riesgo de cáncer de mama, así como el uso de anticonceptivos orales, aunque el incremento absoluto es bajo”.




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Anticonceptivos orales: cuáles son sus verdaderos riesgos


Interrogantes y evidencias

En la actualidad persisten numerosos interrogantes sobre la relación entre la exposición a anticonceptivos hormonales y el riesgo de desarrollar esa dolencia. A pesar de que la Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer, que forma parte de la OMS, concluyó en junio de 2005 que los contraceptivos hormonales son carcinógenos para el cáncer de mama, de cuello de útero y de hígado, también es cierto que su efecto ha resultado protector frente a cánceres de ovario y endometrio.

Su impacto global continúa siendo controvertido; no hay consenso entre los especialistas. No obstante, destacan algunas investigaciones recientes e importantes que sí han detectado un incremento notable en las probabilidades de desarrollar cáncer de mama.

Así, tres grandes estudios que han seguido a muchos miles de mujeres a largo plazo –el Estudio de la Salud de las Enfermeras II (NHSII, por sus siglas en inglés), el Estudio del Registro Danés de Hormonas Sexuales y el Estudio Nacional Sueco de Mujeres Jóvenes– demostraron un riesgo significativamente superior entre las mujeres que emplearon anticonceptivos hormonales en comparación con las no usuarias.

Revisión exhaustiva

En este contexto, un nuevo estudio elaborado por investigadores de la Universidades de Navarra y Harvard, en colaboración con otras universidades y hospitales, ofrece la revisión sistemática más exhaustiva realizada hasta la fecha para medir la relación entre la duración del uso de anticonceptivos hormonales y el riesgo de desarrollar dicha patología. Publicado en la revista Maturitas, incluye 20 cohortes y 23 informes independientes, en los que participaron más de 5,5 millones de mujeres y se detectaron 72 000 casos de cáncer de mama.

La conclusión de los científicos que hemos participado en este trabajo es que usar píldoras, dispositivos intrauterinos o parches contraceptivos con hormonas durante cinco o más años se asocia con un aumento del 20 % en las probabilidades de desarrollar cáncer de mama. Asimismo, hemos observado que este riesgo no sigue un patrón lineal: se incrementa progresivamente en los primeros cinco años de uso, se estabiliza entre los cinco y diez años y vuelve a subir ligeramente a partir de la década.

La asociación fue más marcada en las mujeres más jóvenes que desarrollaron los tumores de mama más prematuramente, antes de la menopausia. En ellas, dicho aumento de riesgo fue un 41 % superior en comparación con las no usuarias. El estudio también confirma que este incremento, aunque moderado a nivel individual, puede tener un impacto poblacional muy relevante, ya que más de 150 millones de mujeres utilizan esos métodos.

Hallazgos coherentes

Los hallazgos son coherentes con los de varios trabajos de gran escala publicados en las últimas dos décadas. Además, la evidencia está respaldada por los mecanismos biológicos sobre el tejido mamario, como la acción proliferativa de estrógenos y progestágenos, que son precisamente las hormonas sexuales femeninas de los contraceptivos. Tales hormonas se utilizan –en forma sintética y en dosis superiores a las naturales– para bloquear la función natural del ovario. Así se logra que no haya ovulación, además de producir otros efectos.

En resumen, esta investigación respalda la existencia de una asociación entre el uso prolongado de anticonceptivos hormonales y un aumento de las probabilidades de sufrir cáncer de mama. Además, los resultados subrayan la importancia de un asesoramiento individualizado, que tenga en cuenta la historia reproductiva y el perfil de riesgo (mujeres con antecedentes o factores genéticos predisponentes), para valorar con información precisa los posibles beneficios a la luz de los riesgos.

Por otra parte, se requieren estudios adicionales para evaluar los efectos de las formulaciones hormonales más recientes, las vías alternativas de administración y los subtipos moleculares de cáncer de mama. El objetivo es mejorar la comprensión de los mecanismos subyacentes y optimizar las estrategias de prevención.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿En qué medida aumentan los anticonceptivos hormonales el riesgo de contraer cáncer de mama? – https://theconversation.com/en-que-medida-aumentan-los-anticonceptivos-hormonales-el-riesgo-de-contraer-cancer-de-mama-268544

Tensión entre EE. UU. y Colombia: un cóctel de antipatía personal, cambio geopolítico y disputa energética

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ulf Thoene, PhD, Profesor Asociado de Ética Empresarial y Organizacional, Negocios Internacionales y Geopolítica, Universidad de La Sabana

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se manifestaba en Nueva York contra las políticas de Trump en el conflicto palestino-israelí el pasado 20 de octubre. Saku_rata160520/Shutterstock

La creciente tensión entre los Estados Unidos y Colombia, protagonizada de forma personal por los presidentes Donald Trump y Gustavo Petro, ha evolucionado hacia un conflicto multifacético. Este combina la animadversión personal de estos líderes, sanciones y tensiones comerciales, un nuevo orden mundial y choques en políticas antidrogas.

En un contexto marcado por las guerras en Gaza y Ucrania, la fragmentación económica global, el realineamiento geopolítico y un auge del intervencionismo económico estatal y la geoeconomía, este conflicto, aparentemente bilateral, ejemplifica el cambio del libre comercio a un escenario de bloques rivales.

El mundo se bifurca en esferas de influencia con reminiscencias de una guerra fría económica y transita hacia un orden mundial multipolar. Lo ilustra una Unión Europea en problemas, el ascenso de los BRICS y la creciente importancia de entidades como la Organización de Cooperación de Shanghái.

Las acciones a menudo impredecibles y erráticas de Trump, que incluyen recortes de ayuda, sanciones y amenazas de aranceles, ponen en riesgo décadas de cooperación entre Colombia y EE. UU. Pese a ello, el impacto sobre la economía y las empresas no reviste la gravedad que estas medidas suponen para otros países debido a las exenciones que operan en el caso colombiano.

Doctrina Monroe 2.0

La “Doctrina Monroe 2.0”, burlonamente llamada “Doctrina Donroe”, busca afirmar el dominio de EE. UU., una potencia en hidrocarburos, en el hemisferio occidental. La demanda de energía, que incluye combustibles fósiles, energía nuclear y renovables, así como de minerales, impulsan maniobras geopolíticas por parte de Trump. Estas buscan limitar la influencia china y rusa.

Esa disputa por el acceso a la energía y los minerales se comprende como parte de la carrera global por la inteligencia artificial. También se explica por la necesidad de satisfacer la creciente demanda de electricidad para cumplir con el deseo de las poblaciones, que aspiran a estándares de vida más altos.

Todo ello resulta clave para entender las tensiones globales crecientes. La existencia de importantes productores de hidrocarburos en el hemisferio occidental, como Canadá, EE. UU., México, Brasil, Guyana o Venezuela, sin olvidar el potencial petrolero del yacimiento Vaca Muerta en Argentina, convierte a esta región en un campo de batalla geopolítico intensamente disputado.

Colombia, un aliado tradicional

Colombia constituye un aliado tradicional de EE. UU. en Sudamérica. Las relaciones han estado ancladas en esfuerzos antidrogas. Desde el lanzamiento del Plan Colombia en 2000, EE. UU. ha invertido fondos significativos y capital político en la nación andina, con costas en el Caribe y el Pacífico. Esta asociación ha incluido entrenamiento militar, equipo e intercambio de inteligencia.

Por todo ello, Colombia sigue siendo un puesto vital de avanzada para la inteligencia estadounidense en los Andes. Sin embargo, las políticas del presidente Petro, que han ido acompañadas de críticas severas a la política exterior de EE. UU., y su postura sobre el conflicto en Gaza, han servido de justificación de la crisis actual. Siempre con el telón de fondo que representa el deseo de Trump de recuperar el control sobre las naciones del hemisferio occidental y de Sudamérica en particular.

Acercándose al final de su presidencia de cuatro años y cada vez más visto como un “pato cojo” (expresión basada en el término anglosajón lame duck, que hace referencia a la debilidad de los cargos electos salientes), Petro ha buscado posicionarse como una voz en el discurso sobre cambio climático y en el debate sobre los derechos del pueblo palestino, utilizando la disputa actual con Trump para reforzar su imagen.

Esta disputa se intensificó en octubre de 2025, cuando Trump acusó a Petro de permitir que los carteles florecieran. Trump detuvo la ayuda y los pagos de EE. UU., descertificó a Colombia como socio en la lucha contra los narcóticos e impuso sanciones a Petro, a parte de su familia y a un círculo cercano de asesores.

Estas crecientes tensiones se intensifican como consecuencia de los ataques fatales contra barcos venezolanos, que EE. UU. relaciona con el transporte de drogas. A bordo de dichas embarcaciones se encontraban ciudadanos colombianos, a quienes Petro llama “pescadores asesinados”. Esto ha provocado revocaciones de visas y un aumento de presencia militar en el Caribe.

Factores comerciales

Los factores comerciales amplifican la brecha. Trump anunció aranceles sobre las exportaciones colombianas junto con los recortes de ayuda, posiblemente escalando de advertencias a acciones. Esto, unido a las amenazas arancelarias contra Brasil y las sanciones estrictas sobre Venezuela, revela parte de la estrategia de Trump para atraer a naciones latinoamericanas, como la Argentina de Milei, al lado de EE. UU. en medio de realineamientos globales.

Sin embargo, las sanciones se dirigen a Petro sin castigar ampliamente a las empresas, evitando medidas aplastantes para la economía y temidas por las firmas colombianas. Este enfoque selectivo refleja la impredecibilidad de Trump y los desafíos con la aplicación de sanciones. También es difícil descifrar qué facción de la actual administración de EE. UU. está impulsando la política actual hacia Sudamérica en particular.

Las divergencias en políticas de drogas alimentan el fuego. Colombia, a través de Venezuela, se ve como un proveedor clave de narcóticos, con cárteles que han infiltrado el negocio de hidrocarburos en varias naciones productoras de petróleo y gas en América Latina. Quedan así ligados los conflictos sobre drogas y energía a la geopolítica.

El aumento de la producción de cocaína durante el mandato de Petro ha alarmado a Estados Unidos. Pero cortar la ayuda podría desestabilizar la seguridad, permitiendo que los grupos armados aumenten y adquieran más poder. También existe el temor de que este tipo de sanciones contra Colombia puedan dejar a EE. UU. sin un aliado tradicional e incluso sirvan para fortalecer indirectamente al líder asediado de Venezuela, Nicolás Maduro.

Animosidad personal entre Trump y Petro

El conflicto adquiere tintes dramáticos por las motivaciones personales de dos presidentes muy singulares, Trump y Petro. Ambos líderes nacionales están atendiendo a sus partidarios locales sin mostrar ninguna disposición a ceder, lo que convierte sus posturas en símbolos de desafío.

Con China y Rusia geográficamente alejadas, EE. UU. aprovecha su poderío militar y el peso del dólar para mantener el dominio en la escalada en gran parte del hemisferio occidental.

A medida que el mandato de Petro avanza hacia su finalización en 2026, existe la esperanza de que se produzca un pase de página. Pero las tensiones actuales subrayan cómo las animosidades personales, el realineamiento estratégico y la carrera por controlar recursos energéticos vitales exacerban las divisiones globales.

La posición de Colombia es poco envidiable, ya que este aliado tradicional de EE. UU. podría encontrarse bajo mayor presión para repensar sus políticas exteriores y comerciales y posiblemente trazar un nuevo curso. En este nuevo orden mundial multipolar, nadie parece ganar con la escalada de tensión que vivimos.

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Ulf Thoene, PhD no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Tensión entre EE. UU. y Colombia: un cóctel de antipatía personal, cambio geopolítico y disputa energética – https://theconversation.com/tension-entre-ee-uu-y-colombia-un-coctel-de-antipatia-personal-cambio-geopolitico-y-disputa-energetica-267949

Insultos, amenazas y agresiones: cómo dejar de normalizar la violencia en el fútbol

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Eneko Sanchez Mencia, Profesor de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte Universidad de Deusto, Universidad de Deusto

dotshock/Shutterstock

La violencia en el fútbol volvió a ser noticia. En Écija, una pelea entre aficionados hace unos días terminó con varios heridos. Días después, un autobús de seguidores del Flamengo volcó y dejó decenas de lesionados.

Estos sucesos no son casualidad: muestran cómo algo tan apasionante como el deporte puede convertirse en un espacio de tensión y conflicto.

No se trata de episodios aislados, sino señales de un problema que mezcla identidad, pertenencia, rivalidad y falta de control. Lo que debería ser una celebración deportiva acaba convirtiéndose, demasiadas veces, en un escenario de confrontación.

El fútbol, como otros deportes de masas, no vive al margen de la sociedad. Lo que ocurre en los estadios, en las gradas o durante los desplazamientos masivos de hinchas, no puede entenderse sin observar lo que sucede fuera: una sociedad polarizada, emocionalmente desbordada y donde el conflicto parece cada vez más normalizado. En las gradas, la pasión se multiplica y, a veces, se desborda.
¿En qué momento la emoción que nos une empezó a ser también la que nos separa?

Pasión y conflicto en el campo

En el fútbol, la pasión no solo se siente: se comparte, se grita y se convierte en parte de quienes somos. Animar a un equipo no es solo seguir unos colores, sino formar parte de algo más grande, de un “nosotros” que da sentido y pertenencia. En muchos casos, ese sentimiento llega a llenar vacíos de reconocimiento o de comunidad que nuestro día a día no siempre ofrece.

Como explica un análisis sociológico sobre la cultura futbolística española, esta mezcla de emoción, pertenencia y conflicto complica las cosas. Hace que el estadio sea además de lo deportivo, un escenario donde también se expresan frustraciones y deseos de reconocimiento.

El problema aparece cuando esa identidad se construye en oposición al otro: el equipo rival deja de ser un adversario deportivo y pasa a verse como una amenaza. Lo que empezó siendo una expresión de emoción y orgullo se convierte en un espacio de enfrentamiento donde la rivalidad pesa más que el propio juego.

La violencia se previene, no se castiga

Los datos de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte muestran que, a pesar de los esfuerzos institucionales, los incidentes en los estadios españoles se mantienen estables. La mayoría no implica agresiones físicas, pero la violencia verbal, simbólica y discriminatoria (insultos, humillaciones o cánticos ofensivos) sigue siendo habitual. Es la parte más invisible de la violencia, pero también la más normalizada. Castigar ayuda a frenar, pero no a cambiar.

Para encontrar soluciones hay que mirar más allá de las sanciones. En otros países ya se están probando enfoques diferentes. En Suecia, el equipo del investigador Clifford Stott, de la Universidad de Keele, vio que el diálogo con los aficionados ayuda a reducir los conflictos. Lo hacen a través de personas mediadoras, llamadas Supporter Liaison Officers –oficiales de enlace con los aficionados–, que escuchan, orientan y crean puentes entre hinchas y autoridades. No se trata de vigilar más, sino de escuchar mejor.

Educar la emoción

La violencia en el fútbol no empieza en los estadios, sino mucho antes. Nace en la forma en que enseñamos a competir, en los modelos que mostramos y en cómo aprendemos a gestionar la frustración.

En España también se están dando pasos. Algunos programas educativos y comunitarios promueven la convivencia y el respeto, sobre todo en el deporte base. Aun así, estudios recientes muestran que la violencia verbal y simbólica sigue presente incluso en las categorías infantiles. La presión por ganar, la falta de modelos positivos y la ausencia de formación emocional hacen que esos comportamientos se repitan desde edades muy tempranas.

Por eso, la solución no pasa solo por reforzar la seguridad, sino por educar la emoción. Los clubes, las escuelas y las familias tienen un papel clave. Enseñar a competir también significa enseñar a respetar, a perder y a controlar la rabia.

Los clubes y las federaciones deberían asumir un papel activo como agentes de transformación social. Invertir en formación, mediación y campañas de convivencia no es un gasto sino una inversión en salud pública y cohesión social.

Los medios de comunicación también tienen su parte. Cuando priorizan el espectáculo del conflicto, refuerzan la narrativa de la violencia. Mostrar referentes positivos, diversidad y respeto sería un paso mucho más poderoso hacia el cambio cultural que necesitamos.

La violencia ultra no es solo responsabilidad de unos pocos radicales. Es el reflejo de cómo entendemos la pasión, el éxito y la rivalidad. Si queremos que el fútbol vuelva a ser un espacio de unión, debemos empezar fuera de los estadios: en las aulas, en los barrios, en los clubes. Solo así podremos transformar la pasión en convivencia y la rivalidad en respeto.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

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La señal más nítida de la fusión de dos agujeros negros: LIGO confirma una predicción de Stephen Hawking

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Óscar del Barco Novillo, Profesor asociado. Departamento de Física (área de Óptica)., Universidad de Murcia

Recreación artística de la colisión de dos agujeros negros y la intensa emisión de ondas gravitacionales asociadas a su inminente fusión. Créditos: LIGO Caltech, Maggie Chiang for Simons Foundation. CC BY

El 14 de enero de 2025, los instrumentos del observatorio de ondas gravitacionales LIGO, en Estados Unidos, detectaron una nítida señal asociada a uno de los eventos más violentos del universo: dos agujeros negros situados a unos 1 300 millones de años luz habían colisionado, dejando un rastro inequívoco de su posterior fusión.

Denominada GW250114 (en referencia a la fecha de su observación), esta señal de ondas gravitacionales ha permitido conocer con mayor precisión las masas y velocidades de rotación de los agujeros negros iniciales y el resultante de su fusión. Además, se ha logrado confirmar una de las más importantes predicciones de Stephen Hawking sobre el área de los agujeros negros. Es, hasta el momento, la señal más nítida de la fusión de dos colosos cósmicos.

Los resultados del sensacional hallazgo han sido publicados en la revista Physical Review Letters, en cuya redacción han participado más de 1 700 autores pertenecientes a 318 centros de investigación y universidades de todo el mundo.

Pero ¿qué señal se ha detectado? ¿Qué son las ondas gravitacionales y cómo se originan estas perturbaciones en el cosmos?

Oscilaciones inferiores al tamaño de un átomo

Cuando un astro masivo –como los agujeros negros que se han detectado– presenta un movimiento de aceleración, se generan unas perturbaciones características que viajan por el universo a la velocidad de la luz, comprimiendo y estirando el espacio a su paso. El efecto sería similar al de arrojar una piedra a un estanque, donde las ondas se propagan desde el punto de impacto hacia el exterior.

Estas ondas gravitacionales son consecuencia natural de la teoría de la relatividad general, aunque el mismo Einstein no creía que fuera factible detectarlas debido a la extrema debilidad de estas ondulaciones.

Incluso en eventos cósmicos tan violentos como la colisión de dos agujeros negros o estrellas de neutrones, la amplitud de las perturbaciones que alcanzarían la Tierra sería mil veces menor que el tamaño de un protón.

Recreación artística de la producción de ondas gravitacionales al colisionar dos estrellas de neutrones. Créditos: NASA, R. Hurt/Caltech-JPL.
CC BY

Habría que esperar 100 años desde la predicción de Einstein para descubrir estos nuevos mensajeros en el cosmos, abriendo una nueva era en la observación del universo.

Interferometría óptica por láser

No era tarea fácil el hallazgo de estas ínfimas perturbaciones del espacio-tiempo, ya que los investigadores necesitaban instrumentos capaces de detectar oscilaciones del tamaño del attómetro o de una trillonésima parte del metro.

¿Y cómo se consiguió semejante hazaña tecnológica, tan impensable en los años posteriores al desarrollo de la teoría de la relatividad general?

La respuesta está en la interferometría óptica por láser, una técnica de medición ultraprecisa consistente en hacer superponer dos o más haces de luz para crear un patrón típico de máximos y mínimos. El análisis detallado de este patrón interferencial permite determinar tamaños inferiores al de un átomo.

Patrón anular resultante de las interferencias entre dos haces luminosos. Un cambio en esta configuración de máximos y mínimos permitirá a los investigadores conocer si una onda gravitacional ha estirado y/o comprimido el espacio por el que viaja cada haz láser. Elaborado por el autor.
CC BY

El fundamento teórico de la interferencia óptica es fácil de entender. Cuando las crestas de las ondas de un haz luminoso coinciden perfectamente con los valles del otro haz, se produce una interferencia destructiva total o mínimo. Por el contrario, cuando las crestas de un haz coinciden perfectamente con las del otro, se produce una interferencia constructiva total o máximo.

Interferencias constructivas o máximos (izquierda) y destructivas o mínimos (derecha) como resultado de las interferencias entre dos ondas. Crédito: Caltech-JPL.
CC BY

A medida que las ondas se desplazan la una sobre la otra se genera un amplio abanico de interferencias, lo que se traduce en diferentes intensidades o brillos en el patrón interferencial, desde los mínimos destructivos hasta los máximos constructivos.

Detectores de ondas gravitacionales

En base a este principio básico interferencial operan los detectores de ondas gravitacionales del mundo, entre los que destacan LIGO en Estados Unidos (con dos instrumentos idénticos separados unos 3 000 kilómetros), VIRGO en Italia y KAGRA en Japón. Estos tres observatorios trabajan de forma conjunta (el consorcio LVK) y ha logrado identificar hasta la fecha unas 300 fusiones de agujeros negros.

Están construidos siguiendo el diseño de un interferómetro de Michelson, donde cada haz láser recorre una determinada distancia o brazo antes de interferir y producir el correspondiente patrón de máximos y mínimos. En el caso de LIGO, cada brazo tiene una longitud de unos 4 kilómetros.

Ilustración esquemática del detector de ondas gravitacionales LIGO basado en un interferómetro de Michelson. Cuando un haz láser (1) incide sobre un espejo orientado a 45º (2), éste se divide en otros dos haces, cada uno de los cuáles recorre un camino o brazo de longitud diferente. Una vez que cada haz es reflejado en su último espejo (3), regresan al espejo orientado (2), interfieren y generan el patrón interferencial de máximos y mínimos en el fotodetector (4). Créditos: Caltech/MIT/LIGO Lab.
CC BY

Cuando una onda gravitacional incide desde la parte superior del interferómetro, los brazos del dispositivo se estiran y contraen a su paso, produciendo variaciones del patrón interferencial de máximos y mínimos. Estas ínfimas perturbaciones permiten el estudio de las señales de ondas gravitacionales, así como de los eventos cósmicos que las originan.

GW250114, la señal más potente

Diez años después de la detección de la primera señal de ondas gravitacionales GW150914, la instrumentación mejorada de LIGO (incluyendo avances en ingeniería cuántica de precisión) ha permitido aumentar la sensibilidad del interferómetro, reduciendo considerablemente el ruido de la señal.

En este sentido, la relación señal-ruido (o SNR por su siglas en inglés) de GW250114 es hasta tres veces mayor que la de GW150914, constituyendo la señal de onda gravitacional más potente detectada hasta la fecha.

Reducción del ruido de las señales de ondas gravitacionales en LIGO desde la primera detectada (GW150914, arriba) hasta la actual (GW250114, abajo). En ambos gráficos, la curva violeta representa los datos registrados por el dispositivo (combinando la señal de ondas gravitacionales y el ruido del detector), mientras que la curva verde muestra el mejor ajuste compatible con las predicciones de la relatividad general. Créditos: LIGO/J. Tissino (GSSI)/R. Hurt (Caltech-IPAC).
CC BY

¿Y qué información portaba esa nítida GW250114?

Como apuntábamos al principio, un análisis exhaustivo de la señal ha determinado que dos agujeros negros de entre 30 y 40 masas solares colisionaron a unos 1 300 millones de años luz de la Tierra. Este estudio previo a la fusión es de menor dificultad, ya que a medida que giran en espiral, los agujeros negros progenitores van perturbando el espacio-tiempo y generando ondas gravitacionales.

La verdadera dificultad radica una vez que se ha producido la fusión, pues la señal no es tan clara. Durante esta nueva fase, conocida como fase de relajación, el agujero negro resultante vibra como una campana golpeada, generando distintos modos de ondas gravitacionales.

En particular, los investigadores lograron identificar con seguridad dos modos de vibración, permitiendo calcular la velocidad de rotación y la masa del agujero negro final, la cual resultó ser de unas 63 masas solares.

Animación de una fusión de dos agujeros negros consistente con el evento de ondas gravitacionales GW250114. La primera parte del vídeo muestra la espiral y fusión de ambos agujeros negros, así como la posterior fase de relajación y los dos modos de vibración identificados con seguridad. Créditos: H. Pfeiffer, A. Buonanno (Max Planck Institute for Gravitational Physics), K. Mitman (Cornell University).

El área de los agujeros negros nunca decrece

Una vez conocidas las masas y velocidades de rotación de los agujeros negros, los investigadores son capaces de calcular el área de estos fascinantes objetos cósmicos.

En el caso de la señal GW250114, los análisis posteriores determinaron que
los agujeros negros iniciales tenían una superficie total de 240 000 kilómetros cuadrados (aproximadamente el tamaño del Reino Unido), mientras que la superficie del agujero negro resultante resultó ser de unos 400 000 kilómetros cuadrados (casi el tamaño de Suecia).

Estos resultados son compatibles con el denominado “teorema del área del agujero negro”, una idea propuesta por Stephen Hawking en 1971 que
afirma que la superficie total de los agujeros negros no puede disminuir.
Cuando los agujeros negros se fusionan, sus masas se combinan, aumentando su superficie.

Cuando dos agujeros negros se fusionan, el área del agujero negro final es mayor que la suma de las áreas de los agujeros negros progenitores. Créditos: Caltech/MIT/LIGO Lab., Lucy Reading-Ikkanda/Simons Foundation.
CC BY

En 2021 se realizó una comprobación inicial empleando los datos de la primera señal GW150914, con un nivel de confianza del 95 %. Tras el análisis de la nueva señal GW250114, dicho nivel ha alcanzado el 99,999 %, lo cual implica que ahora estamos mucho más seguros de que Stephen Hawking estaba en lo cierto.

Lamentablemente, el físico británico falleció en 2018, años antes de que su teorema del área de los agujeros negros fuera confirmado experimentalmente.

Detectores de ondas gravitacionales en el espacio

En un futuro próximo, la detección de ondas gravitacionales de baja frecuencia (inaccesibles para los interferómetros terrestres como LIGO) será una prioridad en astrofísica, pues permitirá descubrir sistemas binarios ultracompactos en nuestra galaxia o fusiones de agujeros negros supermasivos en los centros galácticos.

Para ello, las agencias espaciales NASA y ESA están llevando a cabo un proyecto conjunto para construir un interferómetro en el espacio. Se llamará LISA (Laser Interferometer Space Antenna) y constará de tres naves espaciales, orbitando a cinco millones de kilómetros entre sí y formando un triángulo equilátero.

LISA utilizará un interferómetro láser, similar en principio a los detectores terrestres como LIGO, pero con brazos mucho mas largos para lograr la sensibilidad necesaria que permita detectar las ondas gravitacionales de baja frecuencia.

Recreación artística del proyecto LISA, un gigantesco interferómetro en el espacio formado por tres naves espaciales separadas millones de kilómetros entre sí. Su sensibilidad será de tal magnitud que logrará identificar fusiones de agujeros negros supermasivos. Crédito: NASA.
CC BY

El 14 de septiembre de 2015 se abrió una nueva ventana a la observación del cosmos, y no cabe duda de que su futuro es muy prometedor.

The Conversation

Óscar del Barco Novillo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La señal más nítida de la fusión de dos agujeros negros: LIGO confirma una predicción de Stephen Hawking – https://theconversation.com/la-senal-mas-nitida-de-la-fusion-de-dos-agujeros-negros-ligo-confirma-una-prediccion-de-stephen-hawking-268373

Más inteligentes pero también más vulnerables a los trastornos mentales: el precio de la evolución

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Adriana Castro Zavala, Neurocientífica, Universidad de Málaga

Burdun Iliya/Shutterstock

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se caracteriza por la distracción, la impulsividad o la dificultad para concentrarse. Sin embargo, algunos científicos creen que lo que actualmente entendemos como “trastorno” pudo haber sido una ventaja adaptativa para la supervivencia humana en el pasado.

Por ejemplo, rasgos asociados al TDAH como curiosidad, búsqueda de novedad y energía elevada, si lo pensamos bien, son cualidades que podrían mejorar la caza y la recolección. Es decir, lo que hoy genera dificultades en una oficina o aula, pudo haber sido una herramienta de supervivencia esencial hace miles de años.

Esto plantea una pregunta, ¿y si ciertos trastornos mentales fueran residuos evolutivos de rasgos que nos ayudaron a evolucionar? Pues es precisamente a lo que apuntan las conclusiones de un reciente estudio que ha escrutado minuciosamente el rastro genético de nuestros ancestros.

En busca de “fósiles invisibles”

La paleontología nos enseña que a medida que el cráneo crecía y se transformaba, también lo hacía el cerebro que contenía. Por ejemplo, Homo erectus, que vivió hace entre unos 2 millones y 120 000 años, tenía un cerebro de unos 900 cm³, mientras que Homo sapiens contaba con uno de 1.350 cm³. Pero esos números solo nos dicen cuándo creció el cerebro, no cómo empezó a pensar, sentir o imaginar.

Exposición de cráneos de distintas especies del género _Homo_ en el Museo de Historia Natural de Londres.
Exposición de cráneos de distintas especies del género Homo en el Museo de Historia Natural de Londres.
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Por esta razón, el foco de los científicos se ha desplazado de los huesos a las moléculas, y concretamente al genoma. El ADN puede entenderse como un archivo biológico que guarda las instrucciones para construir y mantener nuestro cuerpo, pero también funciona como una biblioteca de “fósiles invisibles”. Cada mutación es un registro del pasado, una pista sobre cómo la selección natural moldeó el cerebro, el cuerpo y la conducta.

Una de las herramientas más poderosas para descifrar esas huellas son los estudios de asociación del genoma completo, conocidos como GWAS (Genome-Wide Association Studies). Dichos análisis comparan el ADN de miles o millones de personas para identificar pequeñas variaciones, llamadas polimorfismos de un solo nucleótido o SNP.

Gracias a un GWAS podemos saber qué variantes genéticas están relacionadas con una mayor área de corteza prefrontal, con la memoria, con la inteligencia fluida o incluso con la probabilidad de desarrollar un trastorno mental.

Dos oleadas de evolución

Esa fue precisamente la técnica que aplicó un grupo de investigación para desvelar las variantes genéticas relacionadas con el cerebro humano: su anatomía, sus habilidades cognitivas y, algo menos esperado, su vulnerabilidad psiquiátrica. El estudio, publicado recientemente en la revista Cerebral Cortex, analizó el ADN de más de 200 000 generaciones humanas, en un lapso temporal que abarca desde hace más de cinco millones de años hasta apenas unas décadas.

Con este enfoque lograron crear una línea temporal de la evolución genética y descubrir no solo cuándo aparecieron los genes que moldearon el cerebro moderno, sino también los que aumentaron nuestra propensión a la creatividad o al sufrimiento mental.

Así detectaron dos grandes oleadas de evolución. La primera, entre tres millones y 300 000 años atrás, coincidió con la diversificación de los primeros Homo, como Homo habilis y Homo erectus, especies que fabricaban herramientas, dominaban el fuego y mostraban un aumento progresivo del cerebro.

La segunda ocurrió entre 300 000 y 2 000 años atrás, con un punto culminante hace unos 55 000 años, cuando Homo sapiens se expandió fuera de África. Esta etapa estaba relacionada con cambios más acelerados en el cerebro, la cognición y el comportamiento, ya que muchas de las habilidades o conductas que definen a nuestra especie como el lenguaje, la planificación o la imaginación, surgieron en esa etapa de transformación. Es decir, bastante tarde en nuestra historia como seres humanos.

Durante esa segunda oleada, el cerebro humano se reorganizó. La corteza cerebral, la capa externa relacionada con el pensamiento abstracto, la memoria y el lenguaje, se expandió, sobre todo en regiones como el área de Broca, involucrada en el lenguaje y la cognición simbólica.

Los genes más jóvenes, surgidos hace entre 50 000 y 5 000 años, se expresan con más fuerza en esas zonas y muestran mayor actividad durante el desarrollo prenatal, cuando el cerebro empieza a formar sus circuitos básicos.

El precio de una mente compleja

Sin embargo, las mismas variantes genéticas que potenciaron nuestra inteligencia, creatividad y empatía parecen haber traído consigo una mayor vulnerabilidad a los trastornos mentales.

Según el estudio de Cerebral Cortex, dichas variantes se asocian a depresión, ansiedad y TDAH y son, en promedio, mucho más jóvenes que las relacionadas con la inteligencia o el tamaño del cerebro. Además, se concentran precisamente en las áreas vinculadas al lenguaje, la imaginación y la empatía. Los investigadores proponen que, a medida que el cerebro se volvió más complejo y flexible, también aumentó su susceptibilidad a la desregulación emocional. La evolución, en cierto modo, habría intercambiado estabilidad por creatividad.

El origen del TDAH

Algo similar sugieren otros trabajos. Uno de los genes más estudiados en relación con el TDAH es el DRD4, que codifica un receptor del neurotransmisor dopamina vinculado a la atención y la búsqueda de recompensas. Su variante 7R, asociada a rasgos como la impulsividad y la búsqueda de novedad, se ha relacionado con una mayor probabilidad de TDAH en entornos modernos. Sin embargo, investigaciones con poblaciones nómadas, como los ariaal de Kenia, muestran que los hombres portadores de 7R tenían mejor estado nutricional que los no portadores, mientras que ocurría lo contrario en los grupos asentados.

En otras palabras, los rasgos que hoy consideramos problemáticos pudieron ser subproductos adaptativos de una mente en expansión. Por ejemplo, la ansiedad ayudaba a anticipar peligros, la impulsividad a explorar nuevos territorios y la hipersensibilidad emocional a fortalecer los vínculos sociales.

Así, los mismos genes que nos dieron una mente flexible y adaptable, y que alguna vez garantizaron nuestra supervivencia, son también los que podrían influir en nuestra fragilidad emocional.

The Conversation

Adriana Castro Zavala no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Más inteligentes pero también más vulnerables a los trastornos mentales: el precio de la evolución – https://theconversation.com/mas-inteligentes-pero-tambien-mas-vulnerables-a-los-trastornos-mentales-el-precio-de-la-evolucion-268401

El mercado del CO₂ ayuda a reducir emisiones pero también afecta al valor de las empresas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Gabriel Lozano Reina, Profesor del Departamento de Organización de Empresas y Finanzas, Universidad de Murcia

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Cuando hablamos del precio del CO₂ solemos pensar en medioambiente y cambio climático. Sin embargo, ese precio también se ha convertido en un auténtico termómetro financiero: sube o baja y, con ello, arrastra a empresas de sectores tan distintos como la energía, la aviación, la banca o la tecnología.

Dicho de otro modo: el coste de contaminar no solo afecta a la factura de la luz o al cemento con el que se construye una vivienda, sino también a la valoración bursátil de muchas compañías europeas.

¿Qué es el EU-ETS?

Desde 2005 funciona en Europa el EU Emissions Trading System (EU-ETS), el mayor mercado regulado de carbono del mundo. Se basa en una idea muy simple: poner un límite total a las emisiones de CO₂ y repartir permisos entre las empresas. Si una compañía logra contaminar menos de lo que le corresponde, puede vender su excedente a otras empresas que se pasen del cupo. Es un sistema de “pagar por contaminar” que busca que reducir emisiones sea rentable para las empresas.

En la práctica, esto ha convertido al CO₂ en un activo financiero con su propio precio, que sube y baja según la oferta de permisos, la demanda de energía, los cambios regulatorios o incluso las crisis geopolíticas.

CO₂, una ‘bola de billar’ financiera

En nuestro estudio, publicado en Journal of Commodity Markets, hemos analizado datos de varias empresas europeas entre los años 2013 y 2025, desde grandes contaminadores (como cementeras, siderúrgicas o empresas del sector de la construcción) hasta compañías de baja huella de carbono (como empresas de servicios o farmacéuticas). La pregunta era clara: ¿cómo afecta la volatilidad del CO₂ –es decir, sus subidas y bajadas repentinas– al valor que tienen en bolsa estas empresas?

Esto nos ha permitido ver cómo los golpes del precio del CO₂ se transmiten de manera distinta en cada contexto y qué sectores sufren más en el corto y en el largo plazo:

  1. El CO₂ sí mueve los mercados. Lo primero que comprobamos es que su precio no vive aislado: sus altibajos se transmiten con fuerza al valor en bolsa de las empresas. Es como una bola de billar que, al chocar, hace que otras piezas se muevan.

  2. Los golpes son rápidos. La mayor parte de estos efectos ocurren a corto plazo, en cuestión de días. Cuando la UE anuncia una reforma, cuando estalla una crisis energética o cuando un país se retira de un acuerdo climático, el precio del CO₂ sufre una sacudida y al instante los mercados reaccionan.

  3. Las empresas más contaminantes son las más vulnerables. No sorprende que las compañías con grandes emisiones –petroleras, acereras, cementeras, eléctricas– sufran más. Para ellas, cada subida del CO₂ supone un aumento directo de costes. En nuestro análisis aparecen como “receptoras netas” de volatilidad: absorben más golpes de los que reparten.

  4. Las empresas de baja emisión tampoco se libran. Es curioso que compañías de sectores con pocas emisiones también sientan el impacto. ¿Por qué? Porque los mercados financieros reaccionan en bloque: los inversores interpretan las subidas del CO₂ como una señal de regulaciones más estrictas y esto afecta incluso a quienes no dependen directamente de combustibles fósiles. En algunos casos, estas empresas se comportan como transmisoras de volatilidad, arrastrando a otros valores.

  5. Los momentos clave dejan huella. En 2015, con el Acuerdo de París, se vieron picos de transmisión y el CO₂ se convirtió en referencia de la ambición climática.

Entre 2018 y 2020 –con la puesta en marcha de la reserva de estabilidad del mercado para intentar resolver los desequilibrios estructurales entre la oferta y la demanda, y la aparición de la pandemia–, la volatilidad se disparó y alcanzó tanto a empresas muy contaminantes como a las menos expuestas. Además, la reforma del sistema dentro del Objetivo 55 para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión Europea, reforzó la ambición climática de la UE.

En 2022, la guerra de Ucrania provocó un desplome temporal de los precios del CO₂, pero después el mercado se recuperó y volvió a presionar a los sectores intensivos en energía.

¿Por qué debe importar a las empresas?

El mensaje es claro: el CO₂ ya no es solo un tema ambiental, sino un riesgo financiero de primera línea. Para una cementera o una eléctrica, los permisos de emisión son un coste que puede dispararse de un día para otro. Esto obliga a integrar el “riesgo carbono” en la estrategia: mejorar la eficiencia energética, invertir en tecnologías limpias o diseñar planes de cobertura financiera que amortigüen la volatilidad.

Para las empresas de baja emisión, como farmacéuticas o de servicios, la lección es distinta: aunque sus procesos no dependan del carbón o el petróleo, tampoco pueden ignorar el mercado de carbono. La reacción de los inversores ante subidas del CO₂ puede afectar a su valoración y a la percepción de su sostenibilidad.

¿Por qué debe importar a los inversores?

Cada vez más, los mercados leen el precio del CO₂ como una señal de futuro. Si sube, interpretan que habrá regulaciones más duras y costes mayores para ciertas industrias. Si baja, anticipan relajación o menor ambición climática. Esto influye en las decisiones de inversión, en las estrategias ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) y en la gestión de riesgos de fondos y carteras.

En la práctica, el CO₂ se ha convertido en un barómetro financiero que condiciona dónde fluye el capital: hacia empresas que muestran resiliencia y adaptación, lejos de aquellas que parecen vulnerables.

¿Por qué debe importar a los ciudadanos?

Aunque parezca lejano, todo esto nos afecta en la vida diaria. El precio del CO₂ influye en la factura de la luz, en el coste del transporte y en el precio del cemento con el que se construyen casas y carreteras.

Cuando una crisis dispara la volatilidad del CO₂, esa inestabilidad se transmite a la economía real. En 2018, por ejemplo, el alza del CO₂ fue uno de los factores que encareció el precio mayorista de la electricidad en varios países europeos, con impacto directo en la factura de los hogares.

CO₂, un actor financiero de primer orden

El mercado europeo de carbono nació como una herramienta para reducir emisiones al menor coste posible. Hoy, veinte años después, se ha convertido también en un actor financiero de primer orden: su volatilidad afecta al valor de las empresas, a las decisiones de inversión y, en última instancia, a la economía de todos.

Estos efectos son cada vez más intensos y, sobre todo, inmediatos. Además, si las empresas no se anticipan al riesgo climático, pueden ver comprometida su competitividad y su empleo. Por eso, comprender el papel del CO₂ no puede ser un asunto reservado a reguladores o especialistas en sostenibilidad: también importa a directivos, inversores y ciudadanos.

En el camino hacia una economía descarbonizada, el precio del carbono será tanto una señal de política climática como un indicador financiero clave. Y anticiparse a sus sacudidas puede marcar la diferencia entre perder competitividad o aprovechar la transición verde como una oportunidad.

The Conversation

Gabriel Lozano Reina recibe fondos de la Agencia Estatal de Investigación (proyecto PID2024-159036NA-I00) y de la Fundación Cajamurcia.

Diego Rodríguez-Linares Rey recibe fondos de la Agencia Estatal de Investigación (proyecto PID2024-159036NA-I00) y de la Fundación Cajamurcia.

J. Samuel Baixauli recibe fondos de la Agencia Estatal de Investigación (proyecto PID2024-159036NA-I00) y de la Fundación Cajamurcia.

Susana Alvarez Diez recibe fondos de la Agencia Estatal de Investigación (proyecto PID2024-159036NA-I00) y de la Fundación Cajamurcia.

ref. El mercado del CO₂ ayuda a reducir emisiones pero también afecta al valor de las empresas – https://theconversation.com/el-mercado-del-co-ayuda-a-reducir-emisiones-pero-tambien-afecta-al-valor-de-las-empresas-264845

Una cara oculta del acoso escolar: la violencia psicológica

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alicia Mariscal, Profesora del Área de Lingüística General y miembro del Instituto de Investigación en Lingüística Aplicada (ILA), Universidad de Cádiz

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Los padres de María acaban de cambiar de domicilio y ella ha sido escolarizada en un nuevo centro. Tiene 12 años y aún no conoce a nadie, pero viene con ganas de hacer nuevas amistades. Sin embargo, no le resulta fácil. El grupo de niñas de su clase está muy jerarquizado y aquellas que lo lideran parecen poco dispuestas a aceptarla.

Los comentarios jocosos, las miradas y los gestos desagradables hacen que María no se sienta integrada. No hay ningún ataque directo, pero las burlas y cuchicheos son frecuentes. Cuando en clase hay que hacer grupos, nadie se quiere poner con ella y, en el recreo, aunque sí la dejan participar, se cambian las reglas del juego para perjudicarla.

¿Cómo puede determinar su familia si se trata de una situación de acoso? A María no la han amenazado abiertamente; tampoco es fácil definir las actitudes de desprecio o exclusión que van minando su confianza día a día. La frontera entre una broma inocente y una situación sostenida en el tiempo con intención de aislar o hacer sufrir es, a veces, difícil de establecer desde fuera. Por eso, es importante determinar la constancia y el efecto psicológico en la víctima para poder tomar medidas.

¿Por qué lo llamamos acoso?

El verbo acosar procede del latín cursus, que significaba originariamente “carrera”, y este de la raíz indoeuropea kers- (“correr”). Aunque aún mantiene ese sentido inicial de “correr detrás de alguien”, ya que la RAE lo define como “perseguir, sin darle tregua ni reposo, a un animal o a una persona”, presenta actualmente otras connotaciones negativas adicionales, en el sentido de “apremiar de forma insistente a alguien con molestias o requerimientos”.

Más allá del acoso físico evidente, con el uso repetido de la violencia sobre alguien en situación vulnerable para dañarla o intimidarla, la dinámica entre acosadores y víctimas suele basarse en razones de “raza, color, nacionalidad, minusvalía, religión, orientación sexual o cualquier otra circunstancia” y en cualquier otro elemento que diferencie a la víctima del resto (en el caso concreto de María, ser nueva en el centro).

Para que exista acoso, este debe ser intencional y realizado de forma continuada por aquellos que se consideran superiores a la víctima. En otras palabras, al acosar los abusos se centran en un supuesto desequilibrio de poder.

Ataques por medio del lenguaje

A veces el acoso escolar no supone un acto de discriminación hacia las personas que son percibidas como diferentes, sino como un tipo de violencia psicológica que los acosadores dirigen hacia sus iguales.

Se trata de situaciones que no se limitan al uso de la fuerza o la violencia física, sino en las que se recurre al lenguaje para atacar, angustiar a la víctima y hacerla sentir inferior, y resultan mucho más difíciles de detectar que los golpes y moratones.

Esto puede llevar a la somatización, cuando la víctima anticipa que le va a ocurrir de nuevo y entra en un continuo estado de alerta y ansiedad. Por ejemplo, María ya acude al colegio nerviosa y preocupada, independientemente de si ese día recibe algún ataque. También a la rendición, cuando se siente incapaz de controlar la situación, deja de defenderse y adopta una actitud pasiva ante el acoso.

La violencia psicológica

El acoso infantil y juvenil llevado a cabo a través de las palabras, ya sean estas orales o escritas, consiste en el menosprecio y la denigración repetida de la víctima por medio de insultos, burlas, humillaciones, críticas destructivas y comentarios despectivos e hirientes.

Este tipo de acoso verbal puede conllevar también la difusión de mentiras, que sirven para difamar a la víctima o a su familia. Además, se acompañan con frecuencia de otros comportamientos no verbales que implican otras formas de violencia de carácter físico, psicológico (por ejemplo, por medio del silencio hostil y la privación de afecto) o social (mediante el aislamiento y la exclusión de la víctima): estas dos últimas serían aplicables al caso de María.

El chantaje emocional

Además de la descortesía efectuada a través del lenguaje, el acosador suele apelar al miedo para manipular a la víctima y someterla a su voluntad. Para ello, recurren a un tipo de chantaje emocional conocido como “castigador”, basado en amenazas: algunas explícitas y otras más implícitas.

Estas agresiones verbales malintencionadas suelen producirse de forma repetida, hasta que la víctima acaba desarrollando un estado de “vulnerabilidad aprendida”, caracterizada por la “pasividad, ansiedad y depresión que aparece cuando una persona piensa que no puede controlar su entorno, que está a merced de los acontecimientos o que sus acciones no producen los efectos esperados”.

Rechazo familiar y escolar

La Asociación Española para la Prevención del Acoso Escolar recomienda a las familias la creación de un clima de confianza, que permita a los hijos compartir sus problemas y preocupaciones. También recalca la importancia de la observación permanente “ante posibles señales que puedan alertarnos de que se está produciendo acoso: disminución del rendimiento escolar, pérdida o sustracción de material escolar, repentinos cambios de humor, temor a ir al colegio, insomnio o lesiones físicas”.




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Esta lacra social a veces se produce a escondidas del profesorado, de manera que puede pasar desapercibida en los centros educativos. Por eso, la prevención desde los primeros niveles de escolarización resulta fundamental para favorecer las relaciones simétricas y el respeto mutuo.

Se trata de construir un estilo de comunicación asertivo y empático entre los estudiantes, así como entre estos y sus docentes, para que el alumnado se sienta seguro al contar a sus profesores cualquier situación de violencia de la que sean testigos, ya sean verbales o no verbales, directas o más sutiles.




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¿Qué hacer una vez detectado el acoso?

Si en el centro educativo se identifica un posible caso de acoso, se deben seguir estrictamente y de forma inmediata los correspondientes protocolos de actuación e intervención, en estrecha colaboración con las familias, para poner freno al acoso lo antes posible tanto dentro como fuera del aula.

Para que exista una educación de calidad, hemos de contrarrestar el acoso escolar —y los efectos psicológicos tan destructivos que produce en las personas que lo sufren— con valores que favorezcan la convivencia y luchar contra toda forma de violencia social, incluida la ejercida a través del lenguaje.

The Conversation

Alicia Mariscal no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Una cara oculta del acoso escolar: la violencia psicológica – https://theconversation.com/una-cara-oculta-del-acoso-escolar-la-violencia-psicologica-267896

COP30 de Brasil: una cumbre incierta, pero imprescindible para la acción climática

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Fernando Valladares, Profesor de Investigación en el Departamento de Biogeografía y Cambio Global, Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC)

Pescador en el río Amazonas a su paso por Brasil. Anna ART/Shutterstock

Nuestro planeta bate más de un centenar de récords climáticos cada año, con sequías, incendios, huracanes y heladas nunca antes registradas. Mientras tanto, hay personas que acumulan mayores riquezas que ningún emperador de la historia, números asombrosos de personas que sufren y mueren de hambre mientras producimos el doble de la comida necesaria para alimentarnos, crecientes conflictos por el agua, migraciones desesperadas que no son bien recibidas y pueblos originarios que son ignorados no ya al reclamar lo que es suyo, sino al denunciar la insostenibilidad de la relación del norte global con la naturaleza.

Una muestra de todo esto se dará cita en noviembre de 2025 en Brasil en la COP30, la trigésima cumbre del clima de Naciones Unidas. En ella se congregarán los líderes mundiales con el objetivo de tomar medidas para mitigar el calentamiento global y adaptarnos a él.

Los contrastes de la COP30

Como en otras cumbres climáticas, aunque en esta de manera más evidente al celebrarse en Brasil, el evento es el reflejo de las contradicciones del mundo en el que vivimos.

Países pobres afectados por un clima furioso en el que no han influido en absoluto convivirán con los países que les imponen deudas imposibles de pagar y que están gobernados por negacionistas climáticos o una de sus últimas variantes, los retardistas.

Mientras algunos participantes llegarán en barco siguiendo el curso del río Amazonas, otros lo harán en sus aviones privados. Mientras a unos les preocupa del cambio climático cómo mantener su modelo de negocio y sus desmesurados beneficios trimestrales, a otros les preocupa cómo sobrevivir a la próxima ola de calor y a la crisis de las cosechas.

Los lobbies de las empresas más contaminantes, fundamentalmente la media docena de grandes petroleras y todas sus derivadas, volverán a ser la representación más numerosa y también la más eficaz a la hora de neutralizar cualquier posible acuerdo para desembarazarnos de los combustibles fósiles.

En un momento histórico en el que el país que más ha hecho por alterar el clima con sus emisiones, Estados Unidos, se desvincula del Acuerdo de París y no estará presente en esta COP, cientos de científicos del clima nos harán sentir miedo y miles de representantes de pueblos indígenas nos harán sentir vergüenza. Miedo por los escenarios climáticos inseguros por los que ya estamos transitando y vergüenza por la más que discreta acción climática de unas décadas cargadas tan solo de buenos propósitos.




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Mujer con una diadema con plumas en un atril de la COP28
Isabel Prestes da Fonseca, representante de la comunidad indígena brasileña, durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP28, celebrada en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) el 1 de diciembre de 2023.
COP28/Christophe Viseux/Flickr, CC BY-NC-SA

El cambio climático más peligroso ya está aquí

La temperatura global aumentó más de 0,4 °C durante los últimos dos años. En agosto de 2024 se cumplieron 12 meses con un incremento promedio de 1,6 °C respecto a la temperatura de referencia del periodo 1880-1920.

Este aumento de la temperatura fue provocado por uno de los episodios periódicos de calentamiento tropical del fenómeno de El Niño, pero muchos científicos quedaron desconcertados por su magnitud. El incremento fue el doble de lo esperado para el débil El Niño de 2023-2024.

La mayor parte del resto del calentamiento se debió a la restricción de las emisiones de aerosoles por parte de los buques, impuesta en 2020 por la Organización Marítima Internacional para combatir el efecto de los contaminantes de aerosoles en la salud humana.

Los aerosoles son pequeñas partículas que aumentan la extensión y el brillo de las nubes, que reflejan la luz solar y tienen un efecto refrigerante sobre la Tierra. Cuando se reducen –y, por tanto, las nubes–, la Tierra se oscurece y absorbe más luz solar, lo que aumenta el calentamiento global. El enfriamiento por aerosoles y, por lo tanto, la sensibilidad climática, ha sido subestimada en los análisis del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas.

El calentamiento global causado por la reducción de los aerosoles de los barcos no desaparece cuando el clima tropical entra en su fase fría de La Niña. Por lo tanto, la temperatura global no desciende mucho por debajo del nivel de 1,5 °C de calentamiento establecido como límite seguro en el Acuerdo de París, sino que oscila cerca o por encima de ese nivel.

Las altas temperaturas de la superficie del mar y el aumento de los puntos calientes oceánicos continuarán, con efectos nocivos para los arrecifes de coral y otras formas de vida marina. La mayor consecuencia para los seres humanos en la actualidad es el aumento de la frecuencia y la gravedad de los fenómenos climáticos extremos, como tormentas, inundaciones, olas de calor y sequías.

El cambio climático polar tiene el mayor efecto a largo plazo sobre la humanidad, y sus repercusiones se ven aceleradas por el aumento de la temperatura global. Como resultado del deshielo, es altamente probable que la circulación meridional de retorno del Atlántico (AMOC) se detenga en los próximos 20-30 años algo no incluido en el último informe del IPCC. Tomar medidas radicales para reducir el calentamiento global podría evitarlo.

Si se permite que la AMOC se detenga, se producirán graves problemas, como el aumento del nivel del mar en varios metros y un clima extremo especialmente en Europa y la costa oriental de Norteamérica. Sería un auténtico punto de no retorno.




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Mapa terrestre que muestra con una línea el recorrido de la AMOC justo a la costa de América en el océano Atlántico
La AMOC es el componente atlántico de la corriente oceánica global, un sistema de circulación oceánica a gran escala que transporta calor, sal, carbono y otros elementos biogeoquímicos.
NOAA

Lo esencial que se espera de la COP30

Dos estudios publicados en Nature Climate Change en febrero de 2025 analizaban que el hecho de haber superado el umbral de 1,5 ºC en 2024 podría indicar que hemos entrado en un período de varias décadas con calentamiento global medio de 1,5 ºC.

Según los autores, se necesitan esfuerzos muy rigurosos de mitigación climática para mantener los objetivos del Acuerdo de París a nuestro alcance. Pero hay sobrada evidencia de que el objetivo más importante de dicho Acuerdo, limitar el aumento de temperatura a 1,5 ºC, parece perdido. Lo importante es que si no se toman acciones más agresivas en mitigación rápidamente, pasará lo mismo con el objetivo de mantener las temperaturas por debajo de los 2 ºC.

Las expectativas ante la COP30, como en todas las cumbres del clima, son altas, a pesar de las incertidumbres científicas, sociales, políticas y económicas. Los dos temas centrales para este encuentro son limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales y los compromisos de financiación climática.

La neutralidad de carbono –equilibrio entre las emisiones emitidas y retiradas de la atmósfera– es tan difícil como urgente. Este año es clave porque los 195 países firmantes del Acuerdo de País deben presentar nuevas contribuciones nacionales (NDC, por sus siglas en inglés), las medidas que pretenden adoptar para limitar el calentamiento del planeta. Cada cinco años, este documento debe presentarse a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. De momento solo 68 países han aportado sus NDC. Las NDC 3.0 –que representan la tercera ronda de contribuciones de cada país– tienen que ser progresivas y más ambiciosas que las NDC actuales.

En materia financiera, la COP29, celebrada en Bakú (Azerbaiyán), consiguió un acuerdo a la desesperada y en el último momento para fijar la nueva meta de financiación climática. El acuerdo contemplaba que los países ricos aportarían, al menos, 300 000 millones de dólares anuales a los de menos recursos hasta 2035, dentro de un compromiso más amplio de hasta 1,3 billones de dólares. Esta cifra es muy inferior a la planteada inicialmente, y vemos que cumbre tras cumbre se pospone la implementación de esta ayuda económica a los países más pobres.




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La esperanza es lo último que se pierde

El hecho de que ninguna nación haya seguido el ejemplo de Estados Unidos de abandonar el Acuerdo de París es esperanzador. Quedan incertidumbres respecto a grandes emisores como China o India, y preocupa la debilidad política de la Unión Europea en materia ambiental y climática. Pero las COP han permitido alcanzar acuerdos incluso en las situaciones más difíciles. Además, suponen dos semanas en las que el cambio climático domina las agendas de todos los países y sólo eso resulta alentador.

Es preciso negociar cada punto sin desfallecer por escasas que sean las posibilidades de acuerdos significativos entre países y dentro de cada país. Hay demasiado en juego para plantear esta COP de otra manera.

The Conversation

Fernando Valladares no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. COP30 de Brasil: una cumbre incierta, pero imprescindible para la acción climática – https://theconversation.com/cop30-de-brasil-una-cumbre-incierta-pero-imprescindible-para-la-accion-climatica-269110

La rebeldía narrativa de Manuel Puig en ‘El beso de la mujer araña’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Laura Martínez Català, Investigador en formación (personal PDI), Universitat de Lleida

Jennifer López en una escena de la última versión de _El beso de la mujer araña_. Roadside Attractions

Se ha estrenado en Estados Unidos y en algunos países de Hispanoamérica la nueva adaptación cinematográfica de la cuarta novela del escritor argentino Manuel Puig: El beso de la mujer araña (1976). Traducida a más de veinte idiomas, ha suscitado múltiples interpretaciones y revisiones artísticas.

Tan solo tres años después de su publicación, el director teatral italiano Marco Mattolini la llevó a los escenarios de su país y al año siguiente se representó la versión española, adaptada por el propio Puig y dirigida por José Luis García Sánchez. Pero fue sobre todo la repercusión de la propuesta de Mattolini –fervorosamente aplaudida por parte de críticos y espectadores– la que despertó en cine el interés por esta novela.

La primera (y, hasta hace unos meses, única) película inspirada en El beso de la mujer araña, dirigida por Héctor Babenco, llegó a las salas de cine en 1985, nueve años más tarde de la aparición del formato narrativo original. A estas relecturas les sucedió un musical (en el que se inspira el último filme), estrenado en 1992 en el West End de Londres y en 1993 en Broadway, así como otras versiones independientes.

Rompedora en forma y fondo

Esta afluencia de aproximaciones a la novela tiene su origen en el hecho de que en el momento de su publicación fue considerada revolucionaria. Y es que ya su confección formal es rompedora.

El beso de la mujer araña fue concebida casi en su totalidad mediante el empleo de diálogos directos entre los protagonistas de la obra: Luis Alberto Molina (un homosexual de 36 años condenado por corrupción de menores) y Valentín Arregui (un preso político de 26 años que cumple condena por su pertenencia a un grupo marxista). Ambos personajes conversan para matar el tiempo en la celda que comparten en una penitenciaría de Buenos Aires en el año 1975.

La década de 1970 en Argentina estuvo marcada por cambios políticos intensos, pues a mediados de la misma se instauró en el país la dictadura militar. Que los protagonistas fueran un homosexual y a un marxista convencido no podía menos que despertar, como ya había ocurrido con la anterior novela de Puig –The Buenos Aires Affair– la ira de los censores. Fueron especialmente sancionadas las afirmaciones de Molina, quien no solo abrazaba su exacerbada sensibilidad y su atracción por otros hombres, sino que no escondía su identidad femenina.

En apoyo al personaje, Puig incluyó nueve notas a pie de página, como si la novela se tratara en algunos puntos de un ensayo. Dichas notas, que pueden ser leídas u obviadas sin que ello afecte a la acción, son paráfrasis de discursos psicológicos reales que elucubran sobre el posible origen de la homosexualidad. La localización de estos datos no fue inocente, tal como declaró el autor en varias entrevistas:

“ese material científico pensaba filtrarlo en el texto de ficción, pero vi que era imposible. Luego pensé que toda esa información nos había sido violentamente escamoteada […]. Así que introduje todo ese material tal como nos había sido escamoteado, violentamente”.

En la última nota, y tras la máscara de la ficticia doctora A. Taube, se esconde la voz de Manuel Puig. Este perseguía, según varios investigadores de la obra, bien educar a un lector ignorante en cuanto a la homosexualidad, bien deslegitimar a aquellos que, como en el caso de ciertos sectores políticos argentinos de la época, expresaban opiniones negativas preconcebidas sobre la misma. Gracias a esas notas, pero especialmente a la última, el lector puede llegar a conocer también el punto de vista del autor.

Imagen de unas páginas de _El beso de la mujer araña_ en las que se pueden ver las amplias notas al pie.
Imagen de unas páginas de El beso de la mujer araña en las que se pueden ver las amplias notas al pie.
L.M.C.

Es precisamente la ignorancia la que posibilita la aparición de la primera nota, justo después de que Valentín le confiese a su compañero de celda: “yo de gente de tus inclinaciones sé muy poco”. El diálogo a tres entre Valentín, Molina y las notas desaparece cuando se produce un acercamiento real entre los dos personajes. A partir de entonces, ya no son necesarias.

La magia del séptimo arte

Para que los protagonistas pudieran entablar una relación sincera, Puig necesitaba un canal que los uniera, pues eran demasiado distintos entre sí. Este canal no fue otro que el cine.

Cartel de una película clásica con una mujer caminando.
Cartel de la versión cinematográfica de El beso de la mujer araña de 1985.
FilmAffinity

A las ocho de la tarde se apagan las luces de la penitenciaría y se hace la oscuridad. El gran amante del cine que es Molina comienza, como todos los días, a contarle una película a Valentín. Son estas narraciones las que hacen que emerjan los temas más trascendentes de la obra. Molina habla de su madre, quien le ama sin condiciones a pesar de ser un “amoral”, según reza su informe policial; y del mesero de quien está enamorado, así como de su convicción sobre la posición inferior de la mujer respecto al hombre. Valentín exterioriza el sufrimiento que le causa cumplir con el desapego emocional que le exige la lucha política, así como la añoranza de una mujer que no es su novia y que, además, es de clase alta. También aborda temas como la represión sexual, las torturas policiales y las misiones que ha llevado a cabo con su grupo marxista. Pero, sobre todo, cuestiona a Molina, a quien trata de inculcar que ni mujeres ni hombres homosexuales deben “dejarse basurear”.

Y ambos discuten sobre temas tan controvertidos como la política (Molina opina, por ejemplo, que “todos los políticos son iguales”, mientras que Valentín afirma que “los maquis fueron verdaderos héroes”), la religión (Valentín la niega, pero termina deseando que exista Dios), el sexo (heterosexual y homosexual), etc. Las películas, por tanto, trascienden la celda y les empujan a evolucionar juntos. En palabras del preso político: “Sí, fuera de la celda están nuestros opresores, pero adentro no. Aquí nadie oprime a nadie”.

Este espacio, que es símbolo de falta de libertad, se proyecta sobre los personajes: no solo están presos físicamente, sino que también lo estaban internamente. En este rincón de una inhumana penitenciaría de la que no pueden salir se sienten, por primera vez, realmente libres. Los veintidós días que han compartido les han otorgado, a cada uno de manera distinta, un sentimiento cercano a la felicidad. La violencia real y simbólica que castigaba a Valentín y Molina (y, por extensión, a la sociedad) por no ceñirse a un orden establecido, que les constreñía dentro y fuera de los muros de la cárcel, no puede derrocar la dignidad que Manuel Puig les confiere. Al final, ganan ellos.

Una novela como esta, que quiebra esquemas, desafía discursos intransigentes y nos sacude el alma tan suave como dolorosamente, ¿cómo podría dejar de ser revisitada?

The Conversation

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ref. La rebeldía narrativa de Manuel Puig en ‘El beso de la mujer araña’ – https://theconversation.com/la-rebeldia-narrativa-de-manuel-puig-en-el-beso-de-la-mujer-arana-266514