El Sol doblará la luz de las estrellas durante el eclipse (y podremos comprobarlo)

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ruth Lazkoz, Catedrática de Física Teórica, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

Sirbouman/Shutterstock

Mirar hacia arriba es un recurso fenomenal para hacernos conscientes de la gravedad. Su efectos sobre los cuerpos con masa se aprecian bien cuando seguimos el vuelo de una pelota o trazamos la órbita de un planeta.

Pero la gravedad, sorprendentemente, también actúa sobre lo que no pesa, sobre la luz, nada más y nada menos. Tanto es así que puede curvarla. Muy pronto, un eclipse de Sol nos permitirá ser testigos de ese desconcertante efecto.

Los fotones por un carril trazado

Las escurridizas partículas que componen la luz, los fotones, no escapan a la acción gravitatoria,

Se debe a que, como nos dijo Einstein
la gravedad es la manifestación de la curvatura del espacio-tiempo. Esa curvatura la producen y la acentúan la masa y la energía que contiene el propio tejido del universo.

Eso obliga a todas las partículas a seguir una suerte de trayectorias que no son exactamente rectas, como si viajaran entre raíles, las llamadas geodésicas. Son líneas que se pegan al espacio-tiempo tratando de hacer los caminos de las partículas lo más eficientes posibles.

Curiosamente la gravedad es capaz de curvar cualquier fotón. Y esto abre un enorme abanico de posibilidades en astrofísica. Pero nos vamos a centrar en la luz visible.

El camino de la luz desde una estrella lejana

Pensemos en un fotón proveniente de una estrella lejana que, por fortuna, llega hasta nosotros sin toparse con ningún obstáculo. No es descabellado: el espacio típico entre estrellas es 10 trillones de veces menos denso que nuestra atmósfera. Además, sabemos que hay un número inconcebible de fuentes luminosas ahí fuera. Por esos dos motivos, existe una barbaridad de fotones en el universo capaces de recorrer (muchos) años luz (o billones de kilómetros) sin inmutarse.

El punto de llegada del fotón puede ser un sofisticado telescopio haciendo complejas tareas de investigación astronómica. Pero también puede jugar ese papel nuestro propio ojo al desnudo.

Pensemos ahora en una estrella que manda directamente hacia nosotros fotones que nos llegan cada noche. La fuente estelar emite en todas direcciones. No obstante, una pequeña desviación angular, una mínima apertura, condenaría al fotón a escapar hacia otros lugares del universo y no nos alcanzaría. Esa estrella pasaría a ser invisible para nosotros.

Pero ¿y si la gravedad consigue rectificar esa desviación inicial y dobla la trayectoria del fotón?

Para que eso suceda, el fotón debe pasar cerca de una concentración de masa lo suficientemente densa y compacta. El efecto es como si un cuerpo con mucha masa tirase de la luz, a la manera de una fuerza. Aunque ya hemos dicho que en realidad es la curvatura del espacio-tiempo y no una fuerza la que causa esa desviación.

En el escenario del próximo eclipse, esa concentración de masa es el Sol.

Necesitamos oscuridad

Es obvio, por otro lado, que para ver bien las estrellas necesitamos que el cielo esté oscuro, y eso generalmente ocurre de noche. En ese momento del día, el Sol no está en medio de la línea de visión que nos une con la estrella que queremos observar. Por tanto, la luz que nos llega de esa fuente en principio no se ha torcido por efecto de la masa del Sol. Esa luz habrá seguido una línea de esas relativistas que reemplazan a las rectas.

Entonces, ¿es posible conjugar esas dos condiciones, es decir, tener el Sol frente a nosotros y un cielo oscuro?

¡Sí lo es! De hecho, eso sucede justamente durante un eclipse. La Luna, al interponerse entre el Sol y nosotros con precisión sideral, oscurece el cielo de forma significativa. Esto nos permite registrar la posición aparente y momentánea de la estrella y estimar la desviación. Y así podremos concluir que la luz se ha doblado de verdad. Pero para ello se necesita completar una tarea previa: averiguar dónde se encontraba la estrella antes del eclipse.

Ya sabemos que no se nos da muy bien determinar de día la posición de fuentes luminosas como las estrellas. Sencillamente no podemos distinguir la luz que nos llega de ellas de la que nos llega de nuestro Sol. Así que, con anterioridad, hay que medir la posición habitual de la estrella de noche y volver a “cazarla” durante el eclipse. Por supuesto, ese registro inicial de posición se habrá hecho previamente en una noche con buena visibilidad para hacer observaciones astrofísicas.

Qué ocurre durante el eclipse

Durante el eclipse, el astro rey, con su significativa masa, curva el espacio tiempo en su vecindad. Esa curvatura hace que el fotón que viaja desde la estrella situada detrás describa una trayectoria que asemeja un arco. Pero nuestro ojo no sabe que el fotón procede de detrás del Sol: interpreta que ha seguido un camino recto como el de cualquier otro cuanto de luz. Así que el astrónomo –amateur o no– encargado de cartografiar la posición de la estrella emisora dirá que está desplazada hacia un lado respecto a su posición habitual.

Conviene retomar la idea de que todos los fotones pueden sufrir desviaciones de su trayectoria por efecto de objetos compactos que se interpongan en su camino. Bajo el paraguas de ese efecto, el de lente gravitacional, surge una astrofísica muy potente.

Las lentes gravitacionales van más allá de reposicionar o incluso duplicar galaxias o estrellas: revelan también cómo está distribuida la materia, incluida la materia oscura. Además, funcionan como gigantescos telescopios cósmicos que magnifican el universo lejano. Así nos permiten ver objetos que sin ellas permanecerían invisibles y también dan acceso a etapas del universo admirablemente tempranas.

La primera vez que se observó durante un eclipse que la desviación de la luz era perfectamente compatible con la predicción de Einstein, hace más de un siglo, se produjo un histórico momento wow y comenzó una revolución científica. En el próximo eclipse de agosto de 2026, nos corresponde a nosotros escribir nuestra historia, una con eclipses y luces fantásticas.

The Conversation

Ruth Lazkoz recibe fondos de investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación e Universidades y del Gobierno Vasco.

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– ref. El Sol doblará la luz de las estrellas durante el eclipse (y podremos comprobarlo) – https://theconversation.com/el-sol-doblara-la-luz-de-las-estrellas-durante-el-eclipse-y-podremos-comprobarlo-287327

Mucho más que OnlyFans: el engranaje digital que monetiza la intimidad de las jóvenes

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Nacho Ceinos Fernández, Investigador social, especializado en temas de género, emociones, tecnología, juventud e infancia, Universidad Complutense de Madrid

Varavin88/Shutterstock

La expansión de las plataformas digitales ha transformado profundamente las formas de producción, circulación y comercialización de la sexualidad, el cuerpo y la intimidad en las sociedades contemporáneas.

En este escenario, la juventud ocupa una posición central. Las generaciones más jóvenes no solo son grandes consumidoras de contenidos digitales, sino también productoras, en un entorno donde la visibilidad, la validación social y la construcción de identidad están estrechamente vinculadas a la exposición en redes.

El desarrollo de economías digitales basadas en la atención, la imagen, el cuerpo y el deseo ha abierto nuevas posibilidades de monetización, pero también ha introducido desafíos relevantes en materia de violencia digital, protección de menores y uso de los entornos digitales.

Todo ello ha de entenderse como parte de una nueva y compleja cultura sexual pública que, sumada al modelo económico actual –basado en la precariedad, la ultraflexibilidad y el emprendimiento individual–, resulta en un entramado mucho más complejo.

Como consecuencia, hablamos de monetización de la sexualidad, el deseo o las relaciones afectivas.

El ecosistema que lo sostiene

OnlyFans es quizás la plataforma que mejor representa ese fenómeno. Por esta razón, hemos llevado a cabo la investigación La monetización de la
intimidad: Juventud, plataformas y economía sexual en OnlyFans
, uno de las estudios más completos realizados hasta la fecha en España sobre el funcionamiento de la industria digital del contenido sexual y sus efectos sobre mujeres jóvenes, adolescentes y menores de edad.

Nuestra principal conclusión es que este fenómeno solo puede entenderse y abordarse desde el ecosistema digital que lo sostiene, y no desde una única plataforma. El concepto de ecosistema digital hace referencia al conjunto de plataformas, aplicaciones y servicios que interactúan entre sí para sostener esta industria.

OnlyFans no constituye, pues, el origen de este fenómeno, sino su expresión más visible. Concentra y hace visibles dinámicas que ya estaban presentes en la sociedad: la monetización de la atención, la sexualización del cuerpo femenino, la precarización juvenil y la transformación de la intimidad en un activo económico. Por tanto, es la punta de un iceberg mucho más amplio en el que confluyen dinámicas culturales, tecnológicas, económicas y de género.

Su consolidación responde a diversos factores. Por un lado, es efecto de la cultura y los discursos neoliberales: las narrativas del “emprendimiento”, la “libertad” o el “empoderamiento individual”, que asocian éxito a la capacidad individual de monetizar.

Por otro lado, se alimenta de desigualdades estructurales de género que continúan situando el cuerpo de las mujeres como objeto de consumo, reproduciendo dinámicas de cosificación, hipersexualización y misoginia que encuentran nuevas formas de expresión en los entornos digitales.

Sexualizar para maximizar la visibilidad

Además, este ecosistema se sostiene sobre arquitecturas digitales y sistemas algorítmicos que premian la atención, la interacción y el tiempo de permanencia. Tales dinámicas favorecen la circulación de contenidos cada vez más sexualizados como estrategia para maximizar la visibilidad.

El ecosistema aprovecha plataformas que originalmente no son diseñadas para la comercialización de contenido sexual –como Instagram, TikTok, X o Reddit– para que sí sean útiles. Captar audiencia, construir comunidades, dirigir tráfico o facilitar difusión de contenido son algunas de las funciones que lo sostienen.

Cada una cumple una función distinta dentro de la cadena de valor. Mientras las redes sociales generalistas permiten captar audiencia y construir una identidad digital, plataformas como Reddit facilitan la difusión y el descubrimiento de contenido, los agregadores indexan perfiles y las plataformas de suscripción monetizan la relación con los consumidores.

De hecho, uno de los principales hallazgos de la investigación es que la exposición a estas dinámicas no comienza en plataformas de contenido para adultos, sino en redes sociales de uso cotidiano, donde la sexualización, la recomendación algorítmica y las estrategias de captación forman parte del funcionamiento ordinario del ecosistema digital.

Más allá, existe toda una industria en la que tres actores desempeñan un rol muy importante en la normalización y profesionalización de este mercado.

El falso discurso del emprendimiento y el empoderamiento

En primer lugar tenemos las agencias de representación que, mediante diversas estrategias, captan a chicas jóvenes para crear contenido. Junto a ellas, los gurús que hay en la Red se presentan como expertos que conocen cómo funciona la plataforma y enseñan supuestamente a ganar dinero con ella.

Ambos construyen un discurso basado en el emprendimiento, la libertad financiera y el éxito individual, minimizando los riesgos, las formas de violencia y las condiciones de precariedad que atraviesan esta actividad.

Y en tercer lugar, los gestores de las cuentas, que normalmente provienen de países con menos recursos y se encargan de simular la voz y personalidad de la cuenta en cuestión, responder mensajes y tratar de vender más contenido.

En conjunto, estos elementos contribuyen a consolidar un modelo económico que normaliza y rentabiliza la exposición de la intimidad, haciendo que OnlyFans sea únicamente la manifestación más visible de un fenómeno mucho más profundo y estructural. Ninguno de estos elementos opera de manera aislada: cada uno desempeña una función específica dentro de una misma cadena de valor.

Esta perspectiva obliga a replantear el enfoque de las políticas públicas. Si el problema se interpreta únicamente como una cuestión vinculada a un espacio digital concreto (como OnlyFans), muchas de las dinámicas y estructuras que hacen posible su funcionamiento permanecen intactas.

La respuesta pasa por intervenir sobre el conjunto del ecosistema: las arquitecturas digitales, los modelos de recomendación, las estrategias comerciales de captación, la alfabetización digital y las desigualdades estructurales que sostienen la mercantilización de la intimidad y el cuerpo, especialmente de las mujeres jóvenes.

The Conversation

La investigación ha sido realizada por la Fundación Child Heroes y financiada por el Ministerio de Igualdad. Nacho actualmente es investigador en Fundación Child Heroes.

La investigación, realizada por Fundación Child Heroes, ha sido financiada por el Ministerio de Igualdad. Camila González formó parte del equipo de investigación como miembro de la Fundación Child Heroes.

– ref. Mucho más que OnlyFans: el engranaje digital que monetiza la intimidad de las jóvenes – https://theconversation.com/mucho-mas-que-onlyfans-el-engranaje-digital-que-monetiza-la-intimidad-de-las-jovenes-287120

El país de los 30 minutos: España aprueba una estrategia para vivir en un pueblo con todos los derechos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ana Belén López Tárraga, Investigadora en el Grupo de investigación Territorio, Innovación y Desarrollo (TEIDE), Universidad Complutense de Madrid

Calles de Santa Cruz de los Cuérragos (Zamora), localidad que quedó despoblada a finales de los años 90 y que con el inicio del siglo XXI comenzó a recuperar población. Ana Belén López Tárraga

Durante años, hablar de los pueblos vacíos en España producía pena o resignación. Parecía que la marcha de la gente a las ciudades era un destino inevitable. Para intentar frenarlo, los gobiernos solían aplicar ayudas económicas puntuales como medidas de emergencia.

Sin embargo, el pasado 14 de julio el Gobierno aprobó la II Estrategia Nacional para la Equidad Territorial y el Reto Demográfico.

Este plan propone una idea muy distinta: ya no se trata de “salvar” pueblos por nostalgia ni de buscar habitantes a la fuerza. Su objetivo principal es garantizar que cualquier persona tenga el derecho a decidir libremente dónde quiere vivir. Se busca asegurar las mismas oportunidades tanto en la gran ciudad como en el municipio más pequeño.

La despoblación es una cuestión de derechos

La pérdida de habitantes en el medio rural no es un problema aislado, sino la consecuencia de no tener garantizados ciertos derechos básicos. Este diagnóstico no surge por intuición, sino mediante datos socioeconómicos y demográficos precisos.

Trabajos como el Informe Noroeste muestran cómo el envejecimiento de la población y la dispersión geográfica aumentan la brecha con las ciudades.

Si vivir en un pueblo supone renunciar a un buen transporte, a un médico cerca o a una conexión a internet de alta velocidad, no hay una libertad real. Vivir en un sitio u otro acaba marcando la diferencia entre tener derechos o no tenerlos.

Estación ferroviaria de Lubián (Zamora), sin servicio de viajeros desde 2013.
Ana Belén López Tárraga

Para solucionar esto, la estrategia crea el Mecanismo Rural de Garantía. Esta medida obliga a evaluar cualquier futura norma antes de aprobarla para comprobar que no perjudique al entorno rural.

También se impulsa el plan “País de los 30 Minutos”. Su diseño incluye la elaboración de un estudio de zonificación y delimitación de áreas que analiza cómo se mueve la población y dónde faltan servicios esenciales. Su meta es reorganizar la sanidad, la educación y los servicios sociales para que todo el mundo tenga acceso a ellos a media hora de su casa.

Además, un observatorio técnico estudiará el mapa nacional mediante el Sistema Integrado de Datos Municipales. Esta plataforma recopila miles de datos sobre empleo, servicios y población.

Gracias a esta información pública, la estrategia orientará el dinero público según evidencias científicas y necesidades reales, no por intereses políticos.

¿Quién se encarga de cada cosa?

Llevar a cabo estas medidas es una tarea compleja en España. La responsabilidad se reparte entre tres niveles de gobierno que deben coordinarse muy bien.

El Gobierno central se encarga de los grandes marcos normativos, las telecomunicaciones, la energía y los transportes principales, mientras que las comunidades autónomas gestionan el día a día de la educación, los centros de salud y las carreteras regionales.

Contador de días sin médico durante 2022 en el consultorio médico de Monumento (Zamora).
Ana Belén López Tárraga

Por su parte, los ayuntamientos y las diputaciones son la primera línea de atención a la ciudadanía. Para compensar su falta de medios técnicos y económicos, las diputaciones desempeñarán un papel clave consistente en agrupar servicios y ayudar a los municipios pequeños a gestionar proyectos y fondos.

Tecnología, energías renovables y empleo local

En el año 2007 ya se intentó implantar un plan similar, pero la crisis económica frenó sus avances. Afortunadamente, la situación actual es muy distinta y ofrece mejores oportunidades.

España ha avanzado mucho en tecnología digital en los últimos años. Hoy la fibra óptica y la red 5G llegan a más zonas rurales que en la mayoría de países europeos.




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La conectividad física y la digital protegen a las zonas rurales de la despoblación


A esto se suma el crecimiento del teletrabajo y el impulso de las energías renovables. El gran reto ahora es evitar que las zonas rurales se usen solo para instalar molinos o placas solares sin dejar beneficios.

Huerto solar instalado entre las localidades rurales de Trabanca y Cabeza de Framontanos (Salamanca).
Ana Belén López Tárraga

Para lograr entornos habitables y comunidades resistentes, las inversiones estratégicas deben crear empleo sostenible. Un ejemplo claro es la gestión preventiva de incendios forestales: cuidar los montes todo el año genera puestos de trabajo locales, limpia el entorno y protege a los pueblos frente al cambio climático.




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¿Se puede frenar la despoblación con una estrategia?

Ningún plan público puede obligar a las personas a quedarse a vivir en un lugar concreto. Ni tampoco puede frenar por completo el crecimiento de las grandes ciudades.

Sin embargo, una estrategia bien diseñada sí puede eliminar las desventajas injustas de vivir fuera de las metrópolis. No se debe penalizar a quien elige quedarse en su municipio.

Diseñar medidas contra la despoblación no consiste en decidir cuántos habitantes debe tener cada pueblo. Consiste en garantizar con firmeza que el lugar donde decidas vivir jamás limite tus derechos, tus oportunidades ni tu calidad de vida.

The Conversation

Ana Belén López Tárraga no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. El país de los 30 minutos: España aprueba una estrategia para vivir en un pueblo con todos los derechos – https://theconversation.com/el-pais-de-los-30-minutos-espana-aprueba-una-estrategia-para-vivir-en-un-pueblo-con-todos-los-derechos-288057

Adminístrense 500 mg de bosque + 125 mg de río: ¿qué es la ‘receta social verde’?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María Cristina Martínez-Fernández, Profesora de Enfermería, Universidad de León

Reservar un tiempo a estar al aire libre, a pasear o hacer ejercicio por bosques, campos y jardines, ya es una práctica terapéutica asentada que, en otros países, incluso cuenta con su propio término: prescripción social verde. Este enfoque entronca con otro concepto, la “biofilia”, o sea, la necesidad innata humana de establecer contacto con la naturaleza.

Porque, como indica la evidencia científica, sus beneficios para la salud física, mental y social son abundantes. No solo reduce el estrés, la ansiedad y la depresión, sino que también produce un impacto positivo en el estado de ánimo, la atención e incluso en el desarrollo cognitivo.

90 minutos de paseo para ahuyentar los malos pensamientos

Por ejemplo, un estudio pionero de neuroimagen revela que un paseo de 90 minutos por un entorno natural disminuye de forma drástica la rumiación, es decir, ese bucle nocivo de pensamientos negativos repetitivos. Y además, reduce la actividad metabólica en una región cerebral vinculada al riesgo de desarrollar bajos estados de ánimo.

Este contacto con la naturaleza también aporta múltiples beneficios para la salud a nivel físico. La literatura científica señala su capacidad para aumentar la inmunidad, es decir, las defensas de nuestro cuerpo. Así mismo ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares y a mejorar la calidad del sueño y el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, el encargado de regular las funciones internas, como la respiración o la presión arterial.

Pero ¿cuánta dosis de esta medicina verde necesitamos realmente? Un estudio determinó el umbral: pasar un mínimo de 120 minutos a la semana en la naturaleza es el límite para empezar a registrar aumentos significativos en nuestra salud autopercibida y bienestar psicológico. Lo mejor de todo es que ese trabajo demuestra que el beneficio es el mismo si decidimos disfrutar de una sola caminata larga el fin de semana o si preferimos repartir el tiempo en varias visitas más cortas a lo largo de la semana.

Respirando salud

A nivel fisiológico, gran parte de los beneficios se los debemos a los fitoncidas, compuestos orgánicos volátiles que los árboles segregan para defenderse de bacterias e insectos. Al respirarlos con calma, nuestra biología responde: caen en picado los niveles de cortisol (la hormona del estrés), se regula la presión arterial, disminuye la fatiga y se dispara la activad de las células NK (del inglés Natural Killer), los linfocitos clave que fortalecen de manera medible nuestras defensas.

Además, este contacto habitual reduce el riesgo de sufrir enfermedades crónicas y fomenta la actividad física, con todas sus virtudes asociadas ya conocidas. La naturaleza no es, por tanto, una simple distracción visual, sino un elemento que altera positivamente nuestra química interna y restaura nuestra fatiga cognitiva de forma totalmente gratuita y accesible.

Países donde se receta naturaleza

Varios países ya han puesto en marcha programas de medicina verde. En Inglaterra, Escocia o Canadá (donde se prescriben específicamente dos horas a la semana de este tipo de actividades) se invita a participar en caminatas o talleres al aire libre. Son iniciativas que, además de promover la conexión con la naturaleza, fomentan la colaboración con los proveedores locales de esos servicios.

Y en Japón, los “baños de bosques” o “shinrin yoku” son desde hace tiempo una práctica muy extendida. Se trata de caminar entre árboles, observar el paisaje y respirar con calma su aire impregnado de fitoncidas.

¿Y si no tengo un bosque cerca?

Si vive en la gran ciudad o el bosque le pilla muy lejos, hay estudios que sugieren que la saludable conexión con la naturaleza también se puede conseguir en una zona verde urbana a través del mindfulness.

El mindfulness implica entrar en un estado de atención plena, lo cual permite desarrollar una mayor conciencia sin juicios de las propias sensaciones y del entorno que las estimula. Es justo lo contrario de lo que experimentamos nuestra vida cotidiana, pues normalmente solemos ir en “piloto automático”, pensando en el pasado o en el futuro, y evitando de manera involuntaria la experiencia del momento presente.

Gracias a la atención plena podemos caminar por un parque o por jardines sin pensar en la lista del súper, sin revisar el móvil, sintiendo el viento, observando el color de las hojas, escuchando los pájaros cantar o las ramas moverse con el aire… Simplemente estando ahí.

Y, como demuestran diversos estudios, practicar mindfulness no solo fortalece nuestra conexión con el entorno, sino que también fomenta que tendamos a cuidarlo más. Es decir, sumergirnos en la naturaleza puede hacernos personas más saludables y ecológicas.

Por ello, no se sorprenda si, en un futuro no muy lejano, su profesional sanitario de referencia le receta naturaleza. Aunque no hace falta esperar a que llegue ese día: si ya conocemos sus beneficios, ¿por qué no empezar hoy mismo el tratamiento?

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

– ref. Adminístrense 500 mg de bosque + 125 mg de río: ¿qué es la ‘receta social verde’? – https://theconversation.com/administrense-500-mg-de-bosque-125-mg-de-rio-que-es-la-receta-social-verde-264558

España necesita una reforma normativa para proteger los edificios de los incendios: así lo hacen ya en Australia y Grecia

Source: The Conversation – (in Spanish) – By César Martín-Gómez, Catedrático en instalaciones y sistemas energéticos en arquitectura y urbanismo, Universidad de Navarra

Incendio forestal próximo al municipio de Calonge (Cataluña, España). Davv67/Shutterstock

El 24 de julio de 2026, el Gobierno de España declaró la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila ante varios incendios forestales simultáneos impulsados por una intensa ola de calor. La evacuación de numerosos municipios y la activación de la Unidad Militar de Emergencias confirmaron lo que la investigación científica lleva años advirtiendo: los incendios que alcanzan zonas edificadas exigen respuestas radicalmente distintas a las que hasta ahora han gobernado la extinción forestal en España.

La zona en la que el territorio natural entra en contacto con edificaciones recibe el nombre técnico de interfaz o conexión urbano-forestal. Globalmente, esta superficie creció un 35,6 % entre 2000 y 2020, y concentra los peores escenarios de riesgo: evacuaciones difíciles, propagación de estructura en estructura y distracción de medios que podrían dedicarse a fuegos de mayor extensión. El problema no es nuevo, pero la respuesta normativa sigue siendo fragmentada e insuficiente.

Lo que otros países ya han aprendido

Grecia alberga uno de los paisajes de conexión más vulnerables de Europa. Por eso, ha reorientado su marco legal tras las tragedias de Mati (2018, con 104 fallecidos) y Alejandrópolis (2023, mayor fuego en superficie de la UE desde que existen registros satelitales, con más de 90 000 ha calcinadas).

En mayo de 2023, una decisión conjunta de tres ministerios estableció un reglamento de protección para todos los edificios dentro de zonas forestales o a menos de 300 m de ellas, clasificándolos según cuatro niveles de riesgo. Obliga a estas construcciones a combinar medidas pasivas (cubierta no combustible, fachada de material incombustible, mallas metálicas en huecos, vallado sólido) y activas (aspersores, tomas de agua, detección de fuego) con una franja perimetral obligatoria de 10 metros dividida en tres niveles de vegetación decreciente.

La investigación académica que respalda estas medidas evidencia que la gestión de combustibles en la conexión urbano-forestal, combinada con la resistencia estructural de los edificios, reduce significativamente las pérdidas. Además, revela que los daños por los incendios en Grecia empezaron mucho antes de que llegara el frente, por brasas que entraron por ventanas abiertas y pérgolas y cubiertas de madera.

Viviendas calcinadas por las llamas con troncos de árboles también quemados al frente
Viviendas en Mati (Grecia) después de un incendio forestal en 2018.
Guillaume Baviere/Flickr, CC BY-SA

Australia representa el modelo normativo de referencia mundial en este ámbito. Su Código Nacional de Construcción incorpora una norma relativa a los edificios en zonas proclives a los incendios que clasifica las parcelas según seis categorías de riesgo –en base al índice de peligro de incendio de la región, tipo de vegetación, distancia a esa vegetación y pendiente del terreno– y prescribe materiales, distancias y sistemas de protección proporcionales a cada nivel.

En uno de los niveles más altos se exigen paredes incombustibles, ventanas de vidrio templado protegidas con malla metálica o contraventanas cortafuegos. En otro, un retranqueo mínimo de 10 m respecto a la vegetación o elementos ensayados a fuego directo.

Ambos marcos, el griego y el australiano, operan sobre dos palancas complementarias: fortalecer el edificio, con materiales y detalles constructivos que impiden que las brasas y el calor lo enciendan, y crear un espacio defendible con una franja de vegetación gestionada que reduce la intensidad del fuego antes de que llegue.




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La otra variable: el bosque

Construir mejor es necesario, pero insuficiente. Existe amplio consenso en señalar que la gestión forestal preventiva –desbroce selectivo, franjas cortafuegos, quemas prescritas, control de la biomasa acumulada– es la intervención que más reduce el riesgo en estas zonas de conexión urbano-forestal.

En España, décadas de abandono rural y cambios en los usos del suelo han generado masas forestales densas y continuas que actúan como aceleradores del fuego. Cuando el pastoreo y el aprovechamiento forestal desaparecen de un territorio, el monte deja de tener quien lo gestione. La vegetación acumulada alimenta hoy el fuego. Sin una gestión activa del monte, cualquier actualización del Código Técnico de la Edificación llega tarde.

Esa gestión, sin embargo, no se sostiene con subvenciones puntuales. Requiere que el monte genere valor económico continuado con ganadería extensiva, silvicultura, agricultura mixta, turismo rural, productos maderables y no maderables… Un monte que da renta es un monte que se gestiona. Como reza el dicho habitual en la gestión forestal mediterránea, los incendios no se apagan en verano, sino en invierno: la temporada de fuegos se decide meses antes, con la gestión –o el abandono– del territorio.




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Quién debe liderar el cambio, y cómo

La reforma normativa que España necesita no puede surgir de la urgencia de una emergencia declarada a medianoche. Requiere un proceso plural, técnico y sostenido en el tiempo.

Los actores implicados son múltiples y complementarios:

  • Los cuerpos de bomberos y protección civil, que conocen el comportamiento real del fuego en la conexión urbano-forestal.

  • Los colegios profesionales de arquitectura e ingeniería, encargados de traducir la ciencia en prescripciones constructivas.

  • Las comunidades de propietarios y las asociaciones de vecinos de urbanizaciones periurbanas, cuyos planes de autoprotección deben actualizarse.

  • Las organizaciones agrarias y silvícolas, sin cuya colaboración la gestión forestal preventiva es inviable (y cuyo sustento económico está ligado a la prevención).

  • Las comunidades autónomas, competentes en urbanismo y ordenación del territorio.

  • El legislador estatal, responsable de las bases del régimen forestal y del Código Técnico de la Edificación.

  • El sector asegurador, que puede articular incentivos económicos para la resiliencia estructural.

  • Las asociaciones medioambientales, necesarias para que la gestión forestal no devenga en extracción indiscriminada.




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El proceso debe comenzar por el diagnóstico: cartografía actualizada de las zonas de conexión, evaluación del parque edificado existente y revisión de los planes de emergencia municipales. Experiencias como el sistema de información geográfica de los servicios de emergencia de Navarra, que permite cartografiar riesgo y coordinar la respuesta en tiempo real, muestran que ese diagnóstico ya es técnicamente posible.

Sobre esa base, la reforma normativa puede avanzar con solidez técnica y consenso institucional, sin necesidad de improvisaciones ni decretos de urgencia.

España tiene ante sí una oportunidad real: convertir la tragedia en aprendizaje colectivo antes de que llegue el próximo verano.

The Conversation

César Martín-Gómez recibe fondos de la Cátedra Fundación Saltoki y de la Agencia Ejecutiva Europea de Investigación. Es miembro de la Asociación Técnica Española de Climatización y Refrigeración (ATECYR).

José Manuel Cabrero recibe financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades para el desarrollo de proyectos de investigación. Es miembro de la Asociación de Investigación Técnica de las Industrias de la Madera y el Corcho (AITIM) y representa a España en los Grupos de Trabajo de Uniones (CEN/TC250/SC5/WG5) y Diseño Basado en Elementos Finitos (CEN/TC250/SC5/WG11) del Eurocódigo 5, la norma europea para el diseño de estructuras de madera.

– ref. España necesita una reforma normativa para proteger los edificios de los incendios: así lo hacen ya en Australia y Grecia – https://theconversation.com/espana-necesita-una-reforma-normativa-para-proteger-los-edificios-de-los-incendios-asi-lo-hacen-ya-en-australia-y-grecia-288548

El ‘pensamiento crítico’ está de moda: ¿qué significa realmente y cómo se enseña?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sara Kells, Director of Program Management at IE Digital Learning and Adjunct Professor of Humanities, IE University

MalikNalik/Shutterstock

En cualquier debate o reflexión acerca del impacto de la inteligencia artificial en la educación e inteligencia se acaba hablando de pensamiento crítico. Esta tecnología está cambiando la forma en que los alumnos aprenden y en que los docentes evalúan el aprendizaje, y ante esta transformación, el pensamiento crítico se presenta a menudo como la respuesta pedagógica adecuada.

Pero a medida que la IA cambia la forma en que aprendemos y enseñamos, es fácil pasar por alto una cuestión crucial: ¿qué significa realmente el pensamiento crítico en el mundo actual?

Existe un peligro real de que se convierta en una palabra de moda vacía de contenido, un antídoto excesivamente simplificado y supuestamente universal contra esta nueva realidad en la que la información, las explicaciones y los resultados cada vez más sofisticados están a solo un clic de distancia.

Ampliando las definiciones

El pensamiento crítico se entiende, en términos generales, como un conjunto complejo y valioso de habilidades y hábitos. Incluye la capacidad de evaluar pruebas, valorar argumentos, identificar supuestos, distinguir las afirmaciones más sólidas de las más débiles y extraer conclusiones razonadas.

Estas habilidades siguen siendo vitales, pero no abarcan por completo lo que los estudiantes necesitan para hacer frente a los retos cognitivos de un mundo impulsado por la IA.




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Investigaciones recientes han comenzado a explorar esta distinción a través de conceptos como el pensamiento crítico digital, que incorpora la idea de que los entornos en línea, moldeados por algoritmos opacos, la personalización y la información de las plataformas, exigen que las personas interpreten no solo el contenido con el que se encuentran, sino también cómo han llegado a verlo en primer lugar.

A medida que evolucionan los entornos en los que aprendemos y vivimos, también debería hacerlo nuestra comprensión del pensamiento crítico. Como investigadora en educación cívica, creo que las respuestas no residen en abandonar las definiciones tradicionales del pensamiento crítico, sino en ampliarlas.




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Reflexión y juicio

El pensamiento crítico se desarrolla en dos pasos. El primero es la reflexión, ese micromomento vital de pausa y consideración que precede al segundo paso: la formación de un juicio.

La reflexión exige que las personas cuestionen las pruebas, examinen las suposiciones, comparen interpretaciones contrapuestas, reconozcan los límites de su propia perspectiva y estén dispuestas a revisar sus conclusiones a la luz de argumentos más sólidos o de nueva información.

Pero los espacios digitales modernos moldean agresivamente nuestra atención. Las plataformas digitales deciden qué es visible, fiable y digno de atención, y luego ofrecen contenido a los usuarios en forma de vídeos breves, reseñas cortas y feeds que se pueden desplazar sin fin.




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El pensamiento crítico resulta difícil en estos espacios digitales porque desaparece el tiempo y el espacio necesarios para la reflexión. En su lugar, es probable que los usuarios pasen directamente del consumo al juicio.

La reflexión, intermedio necesario entre consumo y juicio

Sin embargo, aún podemos fomentar la crucial primera etapa de la reflexión fuera de estos entornos digitales. Y, al igual que cualquier objetivo educativo significativo, este hábito no se adquiere únicamente a través de la enseñanza. Se cultiva gradualmente mediante la práctica repetida, la retroalimentación, la reflexión y la revisión a lo largo de todo el plan de estudios.

Aunque el pensamiento crítico comienza con una reflexión disciplinada, no termina ahí. La reflexión nos prepara para ejercer el juicio.

El juicio es donde el pensamiento comienza a orientar la acción. Es donde decidimos qué merece nuestra atención, cuánta confianza depositar en nuestro conocimiento y qué responsabilidades se derivan de ello. Determina cómo participamos en última instancia junto a los demás en situaciones en las que no podemos estar seguros al 100 % de lo que sabemos.




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El ingrediente clave: la humildad intelectual

Uno de los logros menos publicitados de la educación es que ayuda a los alumnos a descubrir los límites de su propia comprensión. Luchar con ideas difíciles, construir argumentos, cometer errores y revisar el propio razonamiento hacen mucho más que simplemente producir conocimiento. Estos procesos calibran gradualmente el juicio al enseñar a los estudiantes la diferencia entre llegar a una respuesta y comprender un tema de forma significativa.

Con las herramientas basadas en la IA, es más fácil que nunca producir trabajos que, a primera vista, parezcan reflexivos, persuasivos y sofisticados. Una persona puede parecer informada y elocuente sin haber realizado nunca el difícil trabajo cognitivo de desarrollar una comprensión real.

Por lo tanto, hay que enseñar a los estudiantes a distinguir entre una respuesta y la comprensión real. La capacidad de escribir un texto fluido y bien construido es una habilidad totalmente distinta a la de elaborar un argumento sólido. De hecho, una prosa ingeniosa a menudo puede enmascarar o distraer la atención de la falta de una comprensión clara.

Apariencia frente a profundidad

Pero el riesgo no es que el uso de la IA genere estudiantes incapaces de pensar. El riesgo es que cada vez resulte más fácil confundir una ejecución pulida con profundidad intelectual, tanto en nosotros mismos como en los demás.

Aquí es donde entra en juego la humildad intelectual. No se trata ni de modestia ni de falta de confianza, sino de la capacidad de reconocer los límites de la propia comprensión, estar abierto a la revisión y calibrar la confianza en función de lo que realmente se sabe. La humildad intelectual es lo que evita que el juicio se endurezca hasta convertirse en una certeza ciega.

Esta capacidad hace que el pensamiento crítico sea algo más que un conjunto de habilidades cognitivas. Se convierte en parte de un proyecto educativo más amplio, que prepara a los estudiantes para ejercer su juicio de forma responsable en relación con otras personas y con el mundo compartido en el que viven.

Proteger la democracia

Las sociedades democráticas dependen de personas capaces de sopesar argumentos contrapuestos, reconocer la incertidumbre sin dejarse paralizar por ella y revisar sus opiniones cuando sea necesario.

Aunque estas capacidades no surgen por sí solas, pueden desarrollarse a través de experiencias educativas que pregunten repetidamente a los estudiantes no solo qué piensan, sino también cómo han llegado a una conclusión concreta, qué pruebas podrían llevarles a reconsiderarla y cuánta confianza merece realmente.

Más allá de una habilidad aislada

Desde esta perspectiva más amplia, el pensamiento crítico no puede reducirse a una habilidad aislada, integrarse en una sola asignatura ni medirse mediante una única evaluación. Se cultiva en todas las disciplinas, a través de experiencias que obligan a los estudiantes a revisar sus conclusiones a la luz de nuevas pruebas, a defender interpretaciones contrapuestas, a explicar el razonamiento que subyace a sus decisiones y a reflexionar con honestidad sobre los límites de su propio entendimiento.

En la práctica, esto se traduce en un experimento científico que refuta la hipótesis de un alumno, una clase de historia en la que se comparan interpretaciones contradictorias de un mismo acontecimiento o un debate literario que explora múltiples lecturas de un texto.

Este tipo de tareas exigen a los alumnos que pongan en práctica el mismo hábito: ejercer el juicio con humildad intelectual. El objetivo no es simplemente llegar a la respuesta correcta, sino aprender a reconocer cuándo su propio razonamiento debe cuestionarse, refinarse o modificarse.

En última instancia, este hábito prepara a los alumnos para el mundo real actual, donde los retos rara vez tienen respuestas claras o información completa. Al igual que todos los adultos, los alumnos tendrán que lidiar con afirmaciones contradictorias y debates públicos, a menudo en plataformas gestionadas mediante algoritmos llenas de contenido generado por IA.

En estos espacios, la confianza tiende a ir por delante de la comprensión.

Cuestionar y reconsiderar

Las sociedades democráticas necesitan ciudadanos que hayan practicado la difícil tarea de revisar sus opiniones. El aula ofrece un entorno seguro y sin grandes riesgos para entrenar esta habilidad antes de ponerla en práctica en el mundo real.

Los colegios y las universidades tienen el deber de enseñar a los alumnos a ejercer un juicio sensato ante la incertidumbre, el desacuerdo y la complejidad. Esa labor no comienza enseñando el pensamiento crítico como una habilidad aislada, sino diseñando experiencias de aprendizaje que inviten repetidamente a los estudiantes a cuestionar, revisar, justificar y reconsiderar su propio pensamiento en todas las disciplinas.

Al hacerlo, la humildad intelectual se convierte no solo en un ejercicio académico, sino en un hábito cívico profundamente arraigado.

The Conversation

Sara Kells no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. El ‘pensamiento crítico’ está de moda: ¿qué significa realmente y cómo se enseña? – https://theconversation.com/el-pensamiento-critico-esta-de-moda-que-significa-realmente-y-como-se-ensena-288044

Las olas de calor llegan a los glaciares alpinos, y estas son las consecuencias

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Javier Lillo Ramos, Colaborador honorífico en el Grupo de investigación sobre Cambio Global Terrestre y Geología Ambiental, Universidad Rey Juan Carlos

El glaciar Findel, en el macizo del Monte Rosa, en los Alpes peninos. YueStock/Shutterstock

Desde la segunda quincena de mayo, Europa está siendo afectada por intensas olas de calor, caracterizadas por periodos prolongados de varios días excepcionalmente cálidos. La ola acontecida a finales de junio fue de gran intensidad y duración, registrándose temperaturas extraordinariamente altas en diferentes zonas, entre las que se incluye el arco alpino.

La primera quincena de julio ha seguido la misma tendencia de temperaturas inusualmente altas debido al bloqueo de un domo de calor –una especie de “tapadera” que atrapa una masa de aire caliente sobre la superficie terrestre– estabilizado sobre el Viejo Continente.

Seis imágenes de satélite que muestran la evolución de la temperatura de la superficie terrestre
Evolución de la temperatura de la superficie terrestre registrada por el radiómetro de los satélites Sentinel-3 para el periodo del 29 de junio al 3 de julio.
European Union, Copernicus Sentinel-3, CC BY

El deshielo se adelanta y se acelera

La ocurrencia de estas olas de calor está teniendo dramáticos efectos en los glaciares de los Alpes, donde se están produciendo elevadas tasas de fusión. El servicio de monitorización glaciar suizo (Glacier Monitoring in Switzerland, GLAMOS) ha advertido que el pasado 29 de junio fue el día de pérdida glaciar (Glacier Loss Day, GLD) en los glaciares suizos.

El GLD marca el punto de inflexión anual en el que el glaciar pierde toda la masa de nieve y hielo acumulados durante el invierno, y a partir de ese momento entra en pérdida neta irreversible hasta la siguiente temporada invernal. Según GLAMOS, la fecha en 2026 supone un adelanto de dos a tres meses en el ciclo anual de deshielo, durante los cuales se estará produciendo la fusión del hielo glaciar. En otras palabras, en este año se va a acelerar la tasa anual de pérdida de masa glaciar, ya de por sí elevada como consecuencia del cambio climático global.

Gráfico que indica un adelanto del momento del año en que comienza la pérdida de hielo glaciar desde 2013
Tendencias en el balance de masa glaciar en glaciares suizos en el periodo 2010-2026.
GLAMOS, CC BY

La tendencia del balance de las masas glaciares es similar a la observada en 2022, cuando en las montañas alpinas ocurrieron tres olas de calor de mayo a junio que marcaron en los glaciares suizos un adelanto significativo del GLD al 26 de junio. Una trágica consecuencia de estas condiciones climáticas excepcionales en los Alpes fue la gran avalancha ocurrida el 3 de julio de 2022 en el glaciar de la Marmolada.

Evolución de las temperaturas atmósfericas a 2 m. del terreno en las localidades de Chamonix (macizo del Mont Blanc, Francia), Zermatt (Cervino y macizo del Monte Rosa, Suiza) y Gressoney-La Trinité (macizo del Monte Rosa, Italia) en los meses de mayo y junio para los últimos 5 años. Nótese la intensa ola de calor de la segunda quincena de mayo en las tres localidades.
Javier Lillo, a partir de datos de ECMWF – Copernicus Climate Change Service (C3S)-Unión Europea, CC BY-SA

En 2026 parece que nuevamente se han conjugado varias causas para el adelanto del GLD, añadidas a las olas de calor de mayo y junio marcadas por la continuidad de días con elevadas temperaturas: en abril, la capa de nieve alcanzó mínimos históricos en algunos lugares o, en el mejor de los casos, alcanzó la media en unos pocos glaciares. En marzo, se depositó polvo del Sáhara, que redujo el albedo de los glaciares, aumentando con ello la absorción de la radiación solar sobre su superficie.

Aunque en mayo y junio de 2025 también se alcanzaron temperaturas altas en los Alpes, no se llegó al adelanto del GLD que se ha observado este año de 2026. Aparte de la incidencia de otros factores como las nevadas invernales, posiblemente una de las razones de mayor peso para tal adelanto sea la recurrencia de olas de calor.

El 29 de junio la isoterma –línea imaginaria que conecta puntos de la misma temperatura– de 0 ºC en el valle de Aosta (valle alpino que conecta el macizo del Mont Blanc y el Cervino por el sur) se situó a 4 600 metros sobre el nivel del mar, superando así la altitud del Cervino (4478 m) y aproximándose a la del macizo del Monte Rosa (Punta Doufur, 4634 m). Esto implica que, al menos en la superficie de la mayoría de los glaciares, las condiciones eran de fusión ese día.

Corrientes y acumulaciones de agua en el glaciar

El aumento de la fusión glaciar tendría que verse reflejado en un incremento significativo del caudal de los cursos de agua en la cabecera de la cuenca hidrográfica, como consecuencia del aporte del agua de fusión. Sin embargo, no siempre ocurre así, siendo posible que parte del agua de fusión permanezca en el glaciar.

Una mayor cantidad de agua de fusión genera un mayor desarrollo del sistema hidrológico del glaciar. La circulación y el almacenamiento del agua líquida están controlados por los huecos generados tanto por la propia dinámica del flujo glaciar (grietas y rimayas), como por los huecos producidos por la fusión del hielo (lagunas, canales, sumideros, conductos, cuevas).

El hielo actúa, desde el punto de vista hidrológico, como un material impermeable pero que es susceptible de fundirse y, por tanto, de generar huecos por donde el agua circule o se acumule. Este comportamiento dual da lugar a corrientes y acumulaciones sobre la superficie del glaciar (arroyos y lagunas supraglaciares), en su interior (conductos y bolsas endoglaciares) o en la base (corrientes y lagunas subglaciares).

Sistema hidrológico de un glaciar alpino de circo con elevada tasa de fusión
Sistema hidrológico de un glaciar alpino de circo con elevada tasa de fusión. A) Sumidero. B) Laguna supraglaciar. C) Grieta glaciar con agua de fusión intraglaciar. D) Corrientes supraglaciares de agua fusión. F) Afloramiento de agua subglaciar.
Javier Lillo, CC BY-SA

El taponamiento de conductos y cavidades intraglaciares puede ocasionar la acumulación de volúmenes importantes de agua de fusión, quedando así almacenada en el interior de la masa glaciar, sin que sea aportada a lagos o corrientes fluviales. En esas cavidades, el potencial hidráulico (generado por la presión hidrostática o bien por el propio peso del hielo) puede ser muy alto, alcanzándose condiciones de sobrepresión que pueden generar una situación de peligro por la rotura o deslizamiento súbito del hielo glaciar.




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Los riesgos para la población

Unos de los casos más representativos de la peligrosidad de estas acumulaciones intraglaciares de agua de fusión es el del glaciar del Tête Rousse (Alpes franceses), donde en el 11 de julio de 1892 tuvo lugar el reventón y brusco desagüe de una bolsa intraglaciar que causó una gran riada que devastó la población francesa de SaintGervais–Le Fayet con la pérdida de 175 vidas humanas.

El glaciar de Tête Rousse es un pequeño glaciar colgado en la ladera del Mont Blanc. Desde entonces ha sido objeto de monitorización continuada y sometido a actuaciones de drenaje en varias ocasiones al haberse observado acumulaciones o sobrepresiones excesivas en cavidades intraglaciares.




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El adelanto del GLD genera un incremento de la peligrosidad derivada de la acumulación del agua de fusión en estas masas de hielo. Por ello, es fundamental que en los glaciares alpinos se lleve a cabo la vigilancia continua mediante observación satelital, técnicas geofísicas y trabajo de campo con el fin de evaluar el grado de peligrosidad y poder implementar las medidas oportunas para reducirla.

The Conversation

Javier Lillo Ramos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Las olas de calor llegan a los glaciares alpinos, y estas son las consecuencias – https://theconversation.com/las-olas-de-calor-llegan-a-los-glaciares-alpinos-y-estas-son-las-consecuencias-288210

Habituación, agresividad y falta de empatía: cómo afecta a los jóvenes la violencia audiovisual

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Milton Merizalde Torres, Psiquiatra de adicciones, experto en TDAH adulto, Universidad Europea Miguel de Cervantes

AYO Production/Shutterstock

Hace apenas unas décadas, la mayoría de las personas conocíamos las guerras a través de los periódicos o de los informativos de televisión. Las imágenes llegaban seleccionadas por periodistas y editores, por lo que el acceso a escenas especialmente crudas era limitado. Hoy, en cambio, cualquiera de nosotros puede acceder a las redes para contemplar, en cuestión de segundos, conflictos armados, atentados o agresiones procedentes de diversas partes del mundo.

Es la primera vez en nuestra historia que una generación crece expuesta, desde la infancia y de forma prácticamente ininterrumpida, a sufrimiento humano en forma de material audiovisual. En algunos casos, estas imágenes provienen de zonas de conflicto y son difundidas por medios informativos o los propios testigos. En otros, muestran agresiones o situaciones de maltrato grabadas por sus propios protagonistas para deliberadamente exponerlo en redes sociales.

Ante esta situación, padres, docentes e investigadores compartimos la preocupación de que la exposición masiva a violencia audiovisual conduzca finalmente a su trivialización.

¿Nos estamos habituando al dolor ajeno?

Una actitud de desapego o indiferencia hacia el sufrimiento del otro puede estar asociada a varios factores. Uno de ellos es lo que en psicología se conoce como “habituación”. Este es un proceso mediante el cual una persona responde paulatinamente menos a un estímulo reiterado debido a que va perdiendo trascendencia.




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Se trata de una estrategia involuntaria y evolutivamente útil que nos ayuda a convivir con estímulos que no tienen importancia en la supervivencia, por lo que no requieren nuestra atención. Por ejemplo, la habituación es lo que nos permite no hacer caso al zumbido de la nevera o al ruido del tráfico mientras trabajamos. Aunque su utilidad biológica es innegable, existe evidencia que sugiere que la exposición repetida a escenarios violentos podría modificar, al menos temporalmente, la respuesta emocional ante el sufrimiento ajeno.

Este dato cobra especial importancia si consideramos que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 10 % de los jóvenes realiza un uso problemático de redes sociales y que, tras la pandemia, los jóvenes consumen cerca de cuatro horas diarias de contenido digital. Esto es especialmente preocupante si se toma en cuenta que las bases de la inteligencia emocional, la empatía y la prosocialidad se cimentan durante la niñez y adolescencia.

Jóvenes agresivos y consumo de violencia audiovisual

Un estudio publicado recientemente muestra un efecto circular de retroalimentación en la relación entre violencia audiovisual y conductas agresivas. Sin embargo, este trabajo –al igual que otros de diseño y conclusiones similares– pone al descubierto otros factores. Por ejemplo, los jóvenes con tendencias agresivas consumen con mayor frecuencia y más temprano violencia audiovisual. Considerando la evidencia actualizada, no parece existir un efecto aislado, unívoco y directo de la exposición a la violencia sobre la conducta agresiva. Lo que existen son factores de riesgo y protección que hacen que se facilite o dificulte que esta exposición se traduzca en conductas violentas.

Desde la perspectiva de la intervención, es interesante reconocer el papel educativo y, en todo caso, correctivo de padres, profesores, sanitarios y de la sociedad en general. Aunque todavía no existen intervenciones específicas dirigidas a prevenir la habituación a violencia audiovisual y posterior conducta agresiva, las investigaciones disponibles respaldan programas que promueven el aprendizaje socioemocional, el entrenamiento en empatía, la alfabetización digital, la toma de perspectiva de las víctimas y la reducción del uso problemático de pantallas.




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Aunque la habituación sea un proceso natural e involuntario, ello no significa que sus posibles consecuencias sobre la conducta de los jóvenes deban aceptarse con resignación. La prioridad debería ser intervenir sobre aquellos predispuestos a la violencia. De este modo, será menos probable que el sufrimiento ajeno sea tan intrascendente como el zumbido de la nevera.

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Milton Merizalde Torres no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Habituación, agresividad y falta de empatía: cómo afecta a los jóvenes la violencia audiovisual – https://theconversation.com/habituacion-agresividad-y-falta-de-empatia-como-afecta-a-los-jovenes-la-violencia-audiovisual-284811

Orgullo de Berlín: el ISIS sigue inspirando el terrorismo en Europa, pero ¿quiénes cometen estos atentados?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ibrahim Al-Marashi, Adjunct Professor, IE University; California State University San Marcos

Vista de la Puerta de Brandeburgo tras el atentado terrorista perpetrado durante el Orgullo de Berlín el 25 de julio de 2026. Orator/Wikimedia Commons, CC BY-SA

El domingo 26 de julio, la policía alemana abatió al presunto autor de un atropello durante la marcha del Orgullo de Berlín, que había dejado un fallecido y 20 heridos el día anterior. El sospechoso ya tenía antecedentes policiales por su anterior intento de unirse al Estado Islámico en Siria e Irak (ISIS).

En la década de 2010, el ISIS reivindicó múltiples atentados contra eventos culturales, en su mayoría conciertos. Algunos de sus atentados más mortíferos en suelo europeo fueron el atentado de 2015 en la sala Bataclan de París y el atentado con bomba de 2017 durante un concierto de Ariana Grande en el Manchester Arena. Más recientemente, en el verano de 2024, se produjo un complot fallido inspirado por el ISIS para atacar un concierto de Taylor Swift en Viena.

También se han producido anteriormente atentados homófobos inspirados por el ISIS: el grupo también reivindicó la autoría del atentado de 2016 contra el Pulse, una discoteca gay de Orlando, Florida.

Desde el 2018, el ISIS ya no existe como Estado físico. Al carecer de una entidad política que inspire nuevos atentados en Europa, su violencia se ha reducido drásticamente durante la última década.

Sin embargo, la ideología tóxica del ISISismo –que busca resucitar un califato premoderno mediante medios modernos y occidentales, incluidas las redes sociales– ha seguido representando la forma definitiva de rebelión contrahegemónica para un determinado segmento de jóvenes musulmanes. Incluso despojado de su territorio físico, el Estado Islámico sigue desafiando y violando profundamente la soberanía y la seguridad de EE. UU. y Europa.

Muchas personas creían que el atentado frustrado de Viena en 2024 marcaba el fin de la ya menguante tendencia de los musulmanes nacidos en Europa a perpetrar atentados inspirados en el ISIS. Aunque desde entonces ha habido relativamente poca violencia islamista, el atentado de Berlín indica que la radicalización y la violencia ciertamente no son cosa del pasado.




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Los “nuevos yihadistas”

A principios de agosto de 2024, tres jóvenes austriacos presuntamente intentaron atacar a los swifties, los seguidores de la cantante estadounidense Taylor Swift, antes de su concierto en Viena a principios de agosto. Los conspiradores habían declarado específicamente su lealtad al ISIS.

Entre los autores del complot para atentar en el concierto de Swift se encontraban un austriaco originario de Macedonia del Norte y otro de origen turco, ambos musulmanes de segunda generación. El autor del atentado contra el desfile del Orgullo en Berlín tenía unos antecedentes similares: había nacido en Alemania de padres musulmanes libaneses.

Esta tendencia respalda un argumento expuesto por Olivier Roy en un artículo de The Guardian de 2017 titulado “¿Quiénes son los nuevos yihadistas?” Sostiene que hay dos grupos demográficos que suelen unirse al ISIS para llevar a cabo atentados en Occidente: los musulmanes europeos de segunda generación (que a menudo reclutan a sus hermanos y hermanas) y los europeos conversos.

Según Roy, los hijos de inmigrantes musulmanes nacidos en países europeos suelen llevar una vida laica. Crecen en hogares poco religiosos y pueden ir a discotecas y consumir alcohol y drogas. Los que proceden de entornos socioeconómicos más desfavorecidos pueden acabar involucrándose en delitos menores.

En algún momento –a menudo tras pasar por la cárcel– se convierten en musulmanes “renacidos”, abrazando no solo la fe, sino una versión más austera y radical que la de sus padres. Suelen reunirse en grupos religiosos más reducidos, en lugar de en las grandes mezquitas a las que acuden sus familias.

Hay que destacar que se trata de un pequeño segmento de los musulmanes europeos de segunda generación. Lo que refleja esta tendencia es que los hijos de familias inmigrantes pueden embarcarse en una “rebelión generacional” contra sus padres, con el objetivo de demostrar que son más devotos que ellos.

El ISIS tenía poco atractivo para los inmigrantes de primera generación, que por lo general lo sacrificaban todo para que sus hijos tuvieran una vida mejor en Europa. También hay muy pocos reclutas europeos de tercera generación, ya que, a estas alturas, o bien están bien integrados en su sociedad o bien han encontrado formas de conciliar ambas dimensiones de su identidad.




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Un punto álgido político

Los debates políticos en torno al atentado ya han comenzado, y el ministro alemán Alexander Dobrindt calificó el atentado de “terrorismo islámico” después de que saliera a la luz el pasado del atacante.

Su uso del término islámico en lugar de islamista puede resultar polémico. Islamista se refiere específicamente al islam político –que incluye las creencias de grupos extremistas como el ISIS–, mientras que islámico se refiere a la fe musulmana en su conjunto. Ya sea deliberado o no, el lenguaje utilizado por Dobrindt podría interpretarse como una sugerencia de que existe un vínculo entre el islam y la violencia terrorista.

Los partidos de derecha y las figuras públicas de toda Europa utilizarán sin duda el atentado contra el desfile del Orgullo en Berlín como otra razón para restringir la inmigración, incluso mientras ellos mismos trabajan para desmantelar y socavar activamente los derechos LGBTQIA+.

Pero los Estados Unidos y los miembros de la UE pueden hacer frente a los atentados terroristas extremistas. En lugar de dejarse arrastrar por acusaciones islamófobas, pueden tomar medidas para abordar las condiciones socioeconómicas que llevan a las personas hacia el terrorismo. La desesperación, la falta de esperanza y la ira son las razones por las que el atractivo del islamismo radical persiste aún una década después de la declaración del Estado Islámico.

Las comunidades marginadas y desesperadas constituyen un terreno fértil para que se propague la doctrina del ISIS y otras formas de extremismo violento en todo el espectro político.

The Conversation

Ibrahim Al-Marashi no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Orgullo de Berlín: el ISIS sigue inspirando el terrorismo en Europa, pero ¿quiénes cometen estos atentados? – https://theconversation.com/orgullo-de-berlin-el-isis-sigue-inspirando-el-terrorismo-en-europa-pero-quienes-cometen-estos-atentados-288532

¿Merece la pena ver ‘La Odisea’ en IMAX? Lo que cambia (y lo que no) en cada pantalla de cine

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Nadia McGowan, Vicerrectorado de Investigación y Transferencia, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Matt Damon al frente del ejército en una escena de _La Odisea_. Universal Pictures

Rodar en celuloide es, para una gran parte de los profesionales del cine, un sueño. La gran mayoría del sector audiovisual dejó atrás ese material hace más de diez años y todo se realiza casi íntegramente en formatos digitales. Pero muchos directores siguen creyendo que así es como se filma el cine “de verdad”, el de Steven Spielberg, Alfred Hitchcock y Billy Wilder, el de imágenes bellas y orgánicas que se convierten en arte.

Aunque ya pocos trabajan con este soporte, el uso del celuloide sigue siendo un factor de prestigio. En los años de la transición entre formatos, entre el 2000 y 2015, un 83 % de las obras más taquilleras se rodaron en celuloide y no fue hasta 2012 cuando el número de películas digitales superó a las rodadas de manera tradicional.

Dentro de sus grandes defensores destaca, sin duda, Christopher Nolan. Además de abrazar ese material durante toda su carrera, en 2008, en El caballero oscuro, comenzó a filmar algunas secuencias en IMAX (acrónimo en inglés de Image MAXimum, ‘imagen máxima’), buscando una mayor inmersión en la historia. Este proceso le llevó a rodar Oppenheimer en 65 mm, alternando el color y el blanco y negro, y el formato IMAX con el de película de gran formato.

Con La Odisea va un paso más allá: es el primer filme narrativo rodado íntegramente en IMAX 70 mm. Para poder hacerlo, IMAX tuvo que rediseñar sus propias cámaras puesto que, en su estado normal, sonaban como máquinas de coser industriales y esto hacía imposible poder captar los diálogos de los actores.

Solo hay 41 salas en todo el mundo que pueden proyectar La Odisea en IMAX 70 mm a pantalla completa. El resto de los espectadores la verá en celuloide de 35 mm o 70 mm, IMAX digital o en digital estándar. ¿Cómo cambia esto la experiencia al sumergirnos en la película?

Un fotograma puede tener muchas formas

Imaginemos que fotografiamos una misma imagen con el móvil, pero primero lo hacemos en horizontal y luego en vertical. Lo que hay delante de la cámara no cambia, pero la ventana a través de la cual lo vemos es diferente. En el modo panorámico captamos más información a los lados y menos por arriba. En vertical, encaja mejor la figura humana pero nos perdemos el paisaje.

Esto es lo que en cine conocemos como “relación de aspecto”: la proporción entre el ancho y el alto del fotograma. Es un concepto distinto al del soporte (celuloide o digital) o de la resolución, aunque los tres suelen estar vinculados.

La televisión de casa tiene una proporción de 16:9. El formato IMAX tiene una proporción de 1.43:1, casi cuadrada. Se capta sobre una tira horizontal de película, donde cada fotograma ocupa 15 perforaciones. Este es el negativo más grande que existe hoy en día para cine comercial, lo que implica mayor nitidez, detalle y calidad, porque incluye más información.

Fotograma de 35 mm frente al de 70 mm IMAX.
Fotograma de 35mm frente al de 70 mm IMAX.
Carniolus/Wikimedia Commons, CC BY-SA

El resto de versiones recortan este formato original. El IMAX digital la reduce a 1.90:1; el Dolby Cinema la presenta en 2.39:1 o 1.85:1 según la sala; y la copia en 35 mm anamórfico (la más habitual) se proyecta en un rectángulo mucho más panorámico, de 2.39:1. Hablamos, en todos estos casos, de la relación de aspecto. En el formato 70 mm sin IMAX (posibilidad que se ofrece en algunos cines) también se pierden detalles en las partes superior e inferior de la imagen, pero la copia mantiene la textura de la grabación original en celuloide.

Volviendo al tamaño, cuanto más se aleja del 1.43:1 original, más información se pierde por arriba y por abajo, hasta recortar un tercio de lo que captó originalmente la cámara. El ancho de la escena no cambia, el recorte sólo afecta al eje vertical. El lector que lo desee puede consultar la comparativa ofrecida por la propia página de la película.

Se pierde, sobre todo, información de la periferia de la imagen, como techos y cielos. Estos son los espacios por los que circulan los personajes y que nos permiten sentirnos inmersos en su mundo. Lo que normalmente no se pierde, si el director ha trabajado bien el encuadre, son los elementos narrativos centrales –los rostros, los gestos, la acción principal–, porque estos suelen situarse en la zona que sobrevive a cualquier recorte.

Comparación de formatos en la página de la película.
Comparación de formatos en la página de la película.
Odyssey Movie

La crítica especializada que ha comparado las distintas copias de La Odisea coincide en que la experiencia no cambia tanto como cabría esperar. La versión en 35 mm recorta la imagen y aumenta ligeramente su textura, pero el relato sigue llegando con la misma claridad en todos los formatos.

Esto puede deberse a que Nolan y su director de fotografía, Hoyte van Hoytema, han tenido en cuenta cómo se recortará la imagen en sus diferentes versiones para que ningún elemento fundamental quede fuera.

¿Para qué?

Sin embargo, esto a su vez plantea una nueva duda. Si el resultado final es tan parecido en cualquier sala: ¿por qué filmar en un formato mucho más caro que casi nadie podrá disfrutar al completo?

La respuesta procede, en parte, de la historia del cine y, en parte, de la estrategia del propio director.

Los grandes formatos han funcionado tradicionalmente como una marca de prestigio, de espectacularidad dentro de la industria, y actúan como reclamo de los espectadores. El fotograma más grande permite decir que se ha rodado con el mejor formato posible, un argumento que en el cine comercial reciente ha pesado tanto como cualquier razón puramente narrativa.

A ello se suma la justificación de la inmersión: cuanto más grande y más “cuadrado” sea el fotograma, menos distancia sentirá el espectador respecto a la pantalla, que ocupa casi completamente su campo de visión.

En este caso, Christopher Nolan, además, lo usa como seña de su identidad como autor. En un mundo digital, es de los pocos que todavía mantiene las raíces del celuloide.

La Odisea resume del deseo de muchos directores de aunar la teoría sobre la pureza del formato original con un razonamiento que impulse el beneficio económico. De hecho, es su expresión más extrema hasta la fecha: una película pensada para el 1.43:1 pero fabricada, fotograma a fotograma, para sobrevivir a todos los recortes que le esperan fuera de esas 41 salas.


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Nadia McGowan no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Merece la pena ver ‘La Odisea’ en IMAX? Lo que cambia (y lo que no) en cada pantalla de cine – https://theconversation.com/merece-la-pena-ver-la-odisea-en-imax-lo-que-cambia-y-lo-que-no-en-cada-pantalla-de-cine-288325