La dictadura franquista empezó desconfiando de las ciudades… hasta que las necesitó

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jaume Claret, Historiador. Profesor agregado en los Estudios de Artes y Humanidades y director del Máster Universitario de Historia del Mundo Contemporáneo, UOC – Universitat Oberta de Catalunya

Puerta del Sol madrileña en 1955. Juan Miguel Pando Barrero. Archivo Pando, IPCE, Ministerio de Cultura y Deporte

El 1 de abril de 1939, desde Burgos, Francisco Franco emitió el parte radiofónico que daba por finalizada la guerra civil española: “En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus últimos objetivos militares. La guerra ha terminado”.

Los vencedores habían ganado en todo el territorio. Sin embargo, para ellos, las ciudades eran todavía un territorio cuanto menos hostil. No por casualidad, la mayoría de las grandes urbes españolas se habían mantenido fieles a la República.

Por ello, después de la conquista venía la purga de la posguerra y el reparto del botín cantados por Joaquín Sabina en De purísima y oro:

“Habían pasado ya los nacionales

habían rapado a la señá Cibeles

volvían a sus cuidados

las personas normales

a la hora de la conga, en los burdeles

por San Blas descansaba el pelotón”.

El gran retroceso

El rechazo y temor a la gran ciudad encontró su traducción en los sucesivos intentos de la dictadura para frenar la migración interna: se buscaba favorecer el control social, desarticular las posibles tentaciones opositoras y, sobre todo, paliar la tensión por la escasez de alimentos y vivienda. La miseria impugnaba la visión que los vencedores querían proyectar de sí mismos y de la España surgida tras la victoria, envuelta en los oropeles de la grandilocuente retórica imperial.

Sin embargo, el franquismo fracasó en su intento. Para miles de españoles, huir a la gran ciudad y refugiarse en el anonimato de la ilegalidad era una alternativa –precaria si se quiere– para sobrevivir a los duros tiempos de la posguerra. Lo retrata con crudeza (y sin que la censura lo detectase) la película de 1951 Surcos. Por otra parte, la política de control del precio de los arrendamientos alivió la situación de las familias de alquiler, pero fue incapaz de ofrecer una solución al resto, dando lugar a un incremento de los problemas de hacinamiento, realquiler y chabolismo.

Una escena de Surcos, de José Antonio Nieves Conde.

Aunque la dictadura había logrado reorientar sus alianzas internacionales y someter a cualquier oposición relevante o disensión interna, la debacle económica fruto de la ideológica y delirante política autárquica amenazaba su continuidad. Nuevamente, las protestas surgieron en las ciudades cuando la subida de las tarifas de los tranvías desató una huelga en Barcelona en marzo de 1951.

A pesar del clima represivo, la población se negó a usar el transporte público a lo largo de dos semanas: las ventas de billetes cayeron de los 834 734 de media diaria a tan solo 500. El malestar acabó provocando la primera huelga general desde 1939 en todo el cinturón industrial barcelonés y encontró reflejo en la huelga de tranvías de Madrid y en las obreras en el País Vasco y Navarra.

Una modernización autoritaria

La dictadura franquista se vio obligada a rectificar su política económica, cuyo punto de no retorno fue el Plan de Estabilización de 1959.

Tres elementos resultaron claves en su éxito: los ingresos del turismo, las inversiones extranjeras y las remesas de los emigrantes. La liberalización económica aceleró los movimientos de población internos y externos, provocó profundos cambios en la sociedad española (como la incorporación de las mujeres a la economía formal en puestos subordinados y auxiliares, por la necesidad de mano de obra barata) y, sobre todo, tuvo que reconocer el papel fundamental del mundo urbano como base de cualquier economía compleja y de mercados laborales diversificados.

La afluencia a las grandes ciudades desbordó sus límites municipales, ampliando la metropolización iniciada a principios del XX. Las urbes españolas pasaron de acoger el 19,11 % de la población en 1940 al 36,78 % en 1970. Esta expansión tuvo un carácter marcadamente clasista: los sectores de menores ingresos y los emigrantes no cualificados recién llegados se vieron expulsados a las periferias. Solo en Madrid, se contabilizaban más de 72 000 chabolas (que albergaban a más de 180 000 personas) en 1960. Como sucede en la actualidad con la inmigración extranjera, se buscaba su explotación laboral, pero se quería invisible la pobreza y marginalidad, para ocultar la sangrante desigualdad de este rápido crecimiento.

Asentamiento chabolista que ocupaba las calles Jaime el Conquistador, Fernando Poo y Torres Miranda. El poblado se compone mayoritariamente de barracas de una sola planta con cubiertas a un agua y paredes encaladas. Al fondo se alzan varios bloques de vi
Asentamiento chabolista que ocupaba las calles Jaime el Conquistador, Fernando Poo y Torres Miranda en Madrid, con bloques de viviendas al fondo.
Juan Miguel Pando Barrero. Archivo Pando, IPCE, Ministerio de Cultura y Deporte

A mediados de los años cincuenta, la política oficial de construcción masiva de viviendas se caracterizó por bloques alineados y aislados, de deficiente calidad, con notables carencias y ausencia de todo tipo de infraestructuras. Sin embargo, representaron una sensible mejora respecto a los poblados de barracas, al generalizar la dotación de agua corriente, la eliminación de aguas residuales y la incorporación de las cocinas de gas butano.

A finales de los sesenta, las promociones derivaron al modelo de colmenas de mayor altura, algo más amplias y con mejores equipamientos, al estilo del barrio de la Concepción en Madrid o del de la Mina de Barcelona, pero con significativos problemas de hacinamiento y densificación. La intensa actividad constructora hizo que la vivienda en propiedad pasase del 49 % en 1950 al 63,4 % en 1970. Y, a pesar de ello, en 1975 se calculaba que entre 200 000 y 300 000 personas todavía vivían en 100 000 o 150 000 chabolas.

Las ciudades se levantan

Tras cuarenta años de dictadura, el franquismo ya no era como el protagonista de La ciudad no es para mí, perdido en un entorno que no parecía el suyo. En verdad, creía haber dominado el ecosistema urbano igual que controlaba los nombres de las calles o condicionaba el espacio público. De hecho, fue sintomático que el último aquelarre –con el dictador agonizante– se celebrara el 1 de octubre de 1975 en la plaza de Oriente madrileña, abarrotada en una “espontánea” concentración de apoyo.

Sin embargo, la realidad de las urbes españolas era otra. El despertar de la sociedad de consumo (la triada mágica de televisión, frigorífico y SEAT 600, aunque fuera a costa de pluriempleo y endeudamiento) había empezado a abrirse camino en unas clases urbanas dispuestas a olvidar los años de escasez. Pero las nuevas generaciones, hastiadas de la pacata moral nacionalcatólica y de la falta de libertades, alimentaron la contestación a la dictadura.

Operario pintando un Seat 600.
Operario pintando un Seat 600.
Juan Miguel Pando Barrero. Archivo Pando. IPCE, Ministerio de Cultura y Deporte

Ante la represión desproporcionada del gobierno, el movimiento vecinal (con un gran protagonismo femenino), el mundo universitario, el sindicalismo obrero (con un peso fundamental de las nuevas Comisiones Obreras) y el catolicismo de base, entre muchos otros, dieron lugar a una creciente politización de unas demandas inicialmente sectoriales.

La posibilidad de un franquismo sin Franco se resquebrajaba a pasos agigantados y la desafección popular impidió su continuidad. La sociedad urbana lideró una transformación que encontró reflejo en los nuevos ayuntamientos democráticos surgidos de la elecciones municipales de 1979, impulsores de planes de ordenación urbana ya sometidos al escrutinio público y a la participación ciudadana. Sin embargo, la larga sombra del sistema corrupto de la dictadura se proyectó sobre el desarrollo de numerosas ciudades con la llegada del nuevo milenio.

Pero eso ya es otra historia.

The Conversation

Jaume Claret recibe fondos del proyectos “El regionalismo franquista desde Cataluña: prácticas y discursos centrípetos” (PID2021-125227NB-I00) del Ministerio de Ciencias, Innovación y Universidades

Luis Enrique Otero Carvajal recibe fondos del Plan Nacional de I+D+I “La sociedad urbana en España, 1900-2000. Madrid, de capital a región metropolitana” PID2022-136744NB-C31.

ref. La dictadura franquista empezó desconfiando de las ciudades… hasta que las necesitó – https://theconversation.com/la-dictadura-franquista-empezo-desconfiando-de-las-ciudades-hasta-que-las-necesito-268331

¿Puede verse la curvatura de la Tierra desde un avión? Matemáticas antiterraplanistas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Antonio Aguilar Saavedra, Investigador científico del CSIC en física teórica de partículas elementales, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)

Sobrevolando el Atlántico, imagen tomada desde el avión con la curvatura de la Tierra en el horizonte. Juan Antonio Aguilar Saavedra

Todos sabemos que la Tierra es redonda. Todos… salvo algunas excepciones marginales. Los antiguos griegos ya conocían la esfericidad de nuestro planeta. Entre otras evidencias, habían observado que cuando un barco se pierde en el horizonte, lo último en desaparecer es el mástil. Fue Aristóteles el primero en compilar una lista de evidencias empíricas de esa esfericidad. Posteriormente, Eratóstenes de Cirene calculó con notable precisión la circunferencia terrestre, estimándola en unos 40 000 km.

Mirando al cielo

Que la Tierra es una esfera resulta bastante evidente al contemplar el cielo de noche. La posición de las estrellas observadas a la misma hora varía dependiendo de la latitud. Dentro de España, si miramos al cielo desde Granada o Santander (ambas ciudades aproximadamente con la misma longitud), el cielo se muestra diferente a la misma hora de la noche.

¿Terraplanismo en la Edad Media?

Durante la Edad Media también se aceptaba la esfericidad, aproximada, del planeta. Por ejemplo, en la biblioteca de Merton College, en Oxford, se conserva un libro que resume el trabajo de escolares del siglo XIV mostrando que la Tierra es redonda. La sombra que proyecta sobre la Luna durante los eclipses nos permite inferir su forma. Como ejemplo, se muestra la forma que tendría la sombra si nuestro planeta fuera triangular, cuadrado o incluso hexagonal.

Peter Apian, Cosmographia (Antwerp, 1545). Biblioteca de Merton College, Oxford.
Juan Antonio Aguilar Saavedra

La certeza de que la Tierra es redonda llevó a Cristóbal Colón a proponer su viaje a las Indias navegando hacia occidente, convencido de que podría llegar a Asia por el otro lado del mundo. Hoy sabemos que los cálculos que Colón presentó para justificar su expedición estaban equivocados, lo que hizo que su propuesta fuera rechazada por los asesores del rey de Portugal. Aunque se debate si fue un error intencionado para conseguir la aprobación real de su viaje.

Matemáticas antiterraplanistas

El enorme tamaño del planeta, en comparación con nuestras escalas cotidianas (del orden del metro), unido a la irregularidad del relieve, hace que la curvatura terrestre sea prácticamente imperceptible a simple vista. Es decir: la observación directa de que la Tierra es redonda es sumamente difícil. Salvo que uno sea astronauta y la observe desde el espacio, ¿o tal vez también al volar sobre el océano? Llegamos a la respuesta usando matemáticas de nivel ESO.

Los aviones comerciales vuelan a altitudes de crucero de entre 10 y 12 km. A esa altura, es fácil calcular hasta dónde alcanza la vista.
Si llamamos “h” a la altitud y “d” a la distancia al horizonte, basta aplicar el teorema de Pitágoras, contando con que la Tierra es esférica con radio “R”, que son 6 370 km.

El resultado es, aproximadamente:

d = √(2Rh)

Tomando R = 6 370 km y h = 10 km, obtenemos una distancia de visión de 357 km. ¡Nada mal para una vista desde la ventanilla!

A mayor altura, por ejemplo a 12 km, la distancia aumenta hasta 391 km.

Los objetivos principales de muchos teléfonos móviles (no el gran angular, que distorsiona la imagen) abarcan un campo visual de unos 70–80 grados. Usando un poco de geometría, podemos estimar la curvatura de la Tierra correspondiente a ese ángulo de visión. Si dicho ángulo es θ, la línea del horizonte tiene una longitud de θ·d, y corresponde a un arco de circunferencia de θ·d/R.

Para θ = 70°, el arco visible en el horizonte abarca unos 4°. Aunque parezca poco comparado con los 360° de una circunferencia completa, ¡es suficiente para que la curvatura sea perceptible!

Basta con observar la figura de abajo. Para θ = 80° y h = 12 km, el arco aumenta hasta 4,9°.

Por tanto, la respuesta a nuestra pregunta inicial es: sí. En buenas condiciones, sin nubes y con buena visibilidad, la curvatura del planeta puede verse a simple vista desde un avión. Es realmente emocionante comprobar, en primera persona, un fenómeno tan conocido como difícil de observar. Y nos invita a reflexionar.

En palabras de Michael Collins, astronauta del Apolo 11:

“Curiosamente, la sensación predominante que tuve al mirar la Tierra fue: ‘Dios mío, esa cosita es tan frágil ahí fuera’”.

Desde 10 km de altura en un avión, nosotros podemos experimentar, aunque sea a pequeña escala, un atisbo de esa misma sensación.

The Conversation

Juan Antonio Aguilar Saavedra no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Puede verse la curvatura de la Tierra desde un avión? Matemáticas antiterraplanistas – https://theconversation.com/puede-verse-la-curvatura-de-la-tierra-desde-un-avion-matematicas-antiterraplanistas-261679

Cómo los traficantes blanquean el dinero de la venta de cocaína en Europa

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pierre-Charles Pradier, Maître de conférences en Sciences économiques, LabEx RéFi, Université Paris 1 Panthéon-Sorbonne

Le 4 mai 2016, la Banque centrale européenne (BCE) décide de cesser l’émission des billets de 500 euros. Le nombre de ces billets en circulation passe de 614 millions, fin 2015, à un peu moins de 220 millions, au milieu de l’année 2025. DerkachevArtem/Shutterstock

El mercado de la cocaína se disparó entre 2014 y 2023. La producción en Colombia se multiplicó por más de siete hasta alcanzar, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés), cerca de 2 700 toneladas.

Entre bastidores, los traficantes de drogas encuentran formas igualmente ilícitas de pagar a sus proveedores y a sus peones, o de gastar el fruto de su comercio criminal. La solución utilizada: el blanqueo de capitales. Se estima que el 25 % de los fondos recaudados deben ser blanqueados.

Por lo general, el blanqueo requiere tres fases: la colocación de los fondos en el sistema financiero, su acumulación –con el fin de que se pierda el rastro del origen de los fondos– y, por último, su integración, cuando el dinero ya parece legítimo. Esta tipología no permite comprender que el blanqueo a veces es parcial, es decir, que se detiene en la primera etapa. Veamos un ejemplo.

Tomemos el dinero procedente de la cocaína del principal exportador de coca: Colombia. Una parte se blanquea íntegramente in situ, reinvirtiendo el dinero en efectivo en negocios legítimos (restaurantes, peluquerías, etc.), mientras que otra parte se utiliza para pagar la mercancía. Para ello, durante mucho tiempo bastaba con proporcionar efectivo –en billetes–, cuyo blanqueo se completaba en Colombia.

Contrabando de efectivo

En Europa, cómplices que trabajan en bancos los cambian por billetes de 500 euros y luego se los confían a “mulas de dinero”. Estas últimas vuelan hacia el país proveedor con sumas de entre 200 000 y 500 000 euros. Este contrabando de grandes cantidades de efectivo (bulk cash smuggling, en inglés) es el eslabón de la cadena del tráfico de drogas que se ha beneficiado con la aparición de las criptomonedas.

Para entender cómo se usan las criptomonedas en el blanqueo de dinero procedente del narcotráfico se deben explicar antes las modalidades de contrabando de dinero en efectivo. Un artículo de Peter Reute y Melvin Soudijn (el primero criminólogo y el segundo oficial de inteligencia de la policía neerlandesa) ha permitido calcular con precisión los costes de esta operación. Accedieron a los documentos contables que se usaron como pruebas de seis casos de narcotráfico ocurridos entre 2003 y 2008. En total, se transportaron 800 millones de euros entre los Países Bajos y Colombia.

Aproximadamente un 3 % de los costes de destinaban a cambiar los billetes de baja cuantía por billetes de 500 euros. Otro tanto servía para remunerar a la mula y algo menos para los gastos de viaje. La enorme vigilancia en el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol obligaba a tomar el avión con destino a Colombia en otro lugar de Europa. Si se tienen en cuenta los gastos adicionales, solo el transporte de fondos costaba entre el 10 y el 15 %, e incluso hasta el 17 %, de las cantidades trasladadas.

Resumido en pasos, el proceso (y sus costes) serían:

  1. La cocaína sale de Colombia.

  2. Se vende a través de intermediarios en Europa.

  3. El dinero recaudado de esta venta se cambia en billetes de 500 euros, con un 3 % de gastos.

  4. Los billetes de 500 euros se confían a mulas, con un coste del 3 %.

  5. Las mulas viajan a Colombia, con un coste del 3 %.

  6. El dinero en efectivo para pagar la droga llega a Colombia y allí se blanquea, con nuevos gastos de comisión.

Para los autores, la normativa contra el blanqueo de capitales consigue aumentar significativamente los costes del contrabando de dinero, en particular del transporte (pero no el precio de venta de la droga, ya que la disponibilidad de cocaína está aumentando en Europa). Para sortear las regulaciones, los traficantes apuestan por los billetes de 500 euros.

Fin de los billetes de 500 euros

El 4 de mayo de 2016, el Banco Central Europeo (BCE) anunció que dejaría de emitir billetes de 500 euros. El número de estos billetes en circulación ha pasado de 614 millones a finales de 2015 a algo menos de 220 millones a mediados de 2025. En su anuncio, el BCE señaló:

“Se ha decidido poner fin de forma permanente a la producción del billete de 500 euros y retirarlo de la serie ‘Europa’, teniendo en cuenta la preocupación de que este billete pueda facilitar actividades ilícitas”.

Ese mismo año, irrumpió con fuerza un nuevo activo financiero: el bitcóin.

Surgen las criptomonedas

A partir de 2016, ante la escasez de billetes de 500 euros, el bitcóin va a contribuir a reconfigurar las rutas del tráfico de efectivo.

En lugar de una cadena integrada, en la que el efectivo vuelve a la fuente de la droga para pagar las entregas, se produce una especialización. Por un lado, los traficantes de drogas cambian su dinero en efectivo por criptomonedas, que utilizan para pagar sus suministros en Colombia. Por otro lado, una cadena de blanqueo recupera los billetes y los hace viajar por rutas más fáciles, como las que conducen a Dubái (Emiratos Árabes Unidos).

¿Cómo sabemos esto? Por ejemplo, gracias a la operación Destabilize de la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) de Reino Unido. El informe describe una red internacional de blanqueo controlada por rusos, que utilizaba una plataforma de intercambio (Garantex) que no cumplía con la obligación de vigilar las operaciones en criptomonedas, y tenía Dubái como sede para las operaciones en efectivo.

La red de blanqueo recaudaba el efectivo de los traficantes de drogas y les pagaba en criptomonedas (en particular en USDT-Tether) a cambio de una comisión del 3 %. En comparación con el 10 o 15 % que costaba el transporte de efectivo a Colombia antes de la retirada de los billetes de 500 euros, esto supone un ahorro de entre el 70 y el 80 %.

Marco de declaración de criptoactivos

Las criptomonedas –primero el bitcóin y ahora las stablecoins como el USDT-Tether– han permitido a los traficantes de drogas ahorrar en el envío de efectivo eligiendo las rutas más seguras. Es demasiado pronto para saber si el considerable aumento del tráfico de drogas transatlántico, confirmado por una investigación de verano de 2025 del Financial Times, está relacionado con esta innovación técnica.

En concreto, el nuevo método sigue esta nueva ruta entre los traficantes de drogas y las redes de blanqueo:

  1. La cocaína sale de Colombia.

  2. Se vende a través de intermediarios en Europa.

  3. El dinero recaudado con esta venta se cambia por criptomonedas USDT-Tether con un 3 % de comisión.

  4. Las criptomonedas USDT-Tether se envían a Colombia para pagar la droga.

  5. Para la red de blanqueo, el dinero en efectivo se confía a mulas que viajan a Dubái, con un 1 % de comisión.

  6. En Dubái, el dinero en efectivo se blanquea con un 1 % de comisión.

Legislación contra el blanqueo de criptoactivos

Cabe pensar que la aplicación de las normas contra el blanqueo de capitales en las transacciones con criptomonedas va a complicar el juego de las organizaciones criminales. Estas normas comprometen a los países de la OCDE que han firmado el Marco de Comunicación de Información sobre Criptoactivos, para el intercambio automático de información fiscal sobre las transacciones en criptoactivos.

La invención de las criptomonedas ha supuesto un retroceso de varios años en la lucha contra la delincuencia organizada, pero los países comprometidos con el marco de la OCDE, como España, Suiza, las Bahamas, Malta o Francia, siguen emitiendo normas para perseguir el blanqueo de capitales. Sin embargo, parece que los traficantes continúan encontrando grietas, aunque sean mínimas, para escabullirse.

The Conversation

Pierre-Charles Pradier trabajó para la Dirección de Vigilancia del Territorio de Francia en la década de 1990.

ref. Cómo los traficantes blanquean el dinero de la venta de cocaína en Europa – https://theconversation.com/como-los-traficantes-blanquean-el-dinero-de-la-venta-de-cocaina-en-europa-268324

De Hernán Cortés a Sheinbaum: la diplomacia cultural ha suavizado el conflicto España-México

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Katia Fach Gomez, Katia Fach Gómez- Profesora Titular (acreditada a Catedrática) de Derecho Internacional Privado, Universidad de Zaragoza. Conciliadora designada por el Reino de España ante CIADI (2020-2026)., Universidad de Zaragoza

Claudia Sheinbaum, presidenta de México. Octavio Hoyos/Shutterstock

2025 es el año de la mujer indígena en México. También es el año de la consagración de la presidenta de los Estados Unidos Mexicanos. Al cumplir su primer año de mandato, Claudia Sheinbaum disfruta de una tasa de aprobación ciudadana que ronda el 80 %.

En el ámbito nacional, destaca su apuesta a favor del incremento del gasto público en programas sociales. En el capítulo internacional, la mandataria ha aguantado el pulso a la trumplomacy –la “diplomacia” de Donald Trump– y ha timoneado el cambio de rumbo en las relaciones bilaterales México-España.

2025 es asimismo el año del “poder blando” (soft power) de la cultura. España y México han recurrido a la diplomacia cultural para rebajar la tensión que existía entre ambos países. La exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena es la última evidencia de que el arte es capaz de encauzar el diálogo internacional. Esta imponente exhibición inaugurada el 31 de octubre de 2025 en Madrid es una realidad que hasta hace poco tiempo era muy difícil de imaginar.

López Obrador: tensiones históricas y económicas

El mandato presidencial de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) tuvo momentos muy tormentosos en lo que respecta a su relación con España. En marzo de 2019, el político mexicano remitió una carta oficial al rey de España en la que le recordaba que la conquista encabezada por Hernán Cortés “se realizó mediante innumerables crímenes y atropellos”, de la misma forma que durante el posterior proceso de colonización “se cometieron incuantificables violaciones a las leyes entonces vigentes”. Por ello, afirmaba López Obrador, “México desea que el Estado español admita su responsabilidad histórica por esas ofensas y ofrezca las disculpas o resarcimientos políticos que convengan”.

En febrero de 2022, el entonces jefe del ejecutivo mexicano criticó públicamente a varias empresas españolas, a las que acusó de seguir viendo a México “como tierra de conquista”.

Con base en acusaciones de corrupción y saqueo, López Obrador anunció “una pausa en las relaciones” entre ambos países. El Gobierno de España se apresuró en emitir un comunicado en el que, tras rechazar las descalificaciones del presidente, proclamaba en tono conciliador que “España trabajará siempre por mantener las mejores relaciones con México y reforzar los lazos con este pueblo hermano”.

Sheinbaum: el pasado se hereda

Claudia Sheinbaum no invitó al rey de España a su toma de posesión como presidenta de México en octubre de 2024. La política mexicana había tomado buena nota del silencio de Felipe VI respecto de la carta de López Obrador de 2019.

En un comunicado oficial, Sheinbaum apuntó: “Nuestra relación se beneficiaría con una renovada perspectiva histórica, acorde al desarrollo de nuestros pueblos y en la que el reconocimiento cabal a nuestras identidades sea el eje de una relación respetuosa, sólida y fructífera”.

En España, el Ministerio de Asuntos Exteriores calificó como “inaceptable” la exclusión del rey de España de la investidura de la primera mujer presidenta de México. Como consecuencia de ello, el presidente Sánchez tampoco participó en esta ceremonia.

Esta drástica decisión mexicana generó abundantes titulares de prensa en España contra la “ofensiva revisionista” del país hispanoamericano y declaraciones públicas tan airadas como las de Vox: “España no puede permitir que gobiernos de corte marxista dinamiten la especial relación que existe entre los pueblos hermanos de la Iberosfera”.

La cultura: gran embajadora de México en España

Cuando las relaciones bilaterales España-México se hallaban en un nivel de tensión sin precedentes, el Museo Nacional de Antropología de México fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2025. El jurado ha valorado que este museo es “heredero de una larga tradición en defensa y preservación de una parte esencial del patrimonio antropológico de la humanidad que, al mismo tiempo, expresa las señas de identidad de una gran nación en las que su gente se reconoce”.

También la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide ha obtenido el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2025. Toda una declaración de intenciones.

Solo una semana después de entrega de este prestigioso galardón, se ha presentado en Madrid la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena. En su inauguración, el ministro de Asuntos Exteriores de España pronunció un discurso que, pese a no utilizar la palabra “perdón”, parecía incluir implícitamente ese mensaje: “Hubo injusticia, justo es reconocerlo hoy y justo es lamentarlo. Esa es también parte de nuestra historia compartida, y no podemos ni negarla ni olvidarla”.

Desde México, Sheinbaum ha declarado: “Pedir perdón o lamentar y recuperarlo como parte de la historia engrandece a los gobiernos y a los pueblos”. Esta visión es sin embargo cuestionada por políticos españoles como el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo. Este ha sido muy claro en sus redes sociales: “Yo no me voy a avergonzar de la Historia de mi país”.

Por su parte, el gobierno de Sánchez sigue ahondando en la colaboración cultural bilateral: México ha sido elegido como País Socio de la Feria Internacional del Turismo (FITUR), que se celebrará en enero 2026 en Madrid.

Mientras todo esto sucede en España, la nación azteca también ha hecho importantes guiños a la cultura ibérica. Por ejemplo, España fue la Invitada de Honor en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara de 2024. El lema elegido para este evento, “Camino de ida y vuelta”, deseaba presentar a España como “un país plural, diverso y multicultural, vínculo de comunicación privilegiado de Europa con América Latina y puente de ida y vuelta tendido a través del océano Atlántico”.

El soft power de la diplomacia cultural

Detrás de todas estas iniciativas culturales de gran nivel, que no pueden calificarse de casuales, se aprecia la mano de la diplomacia cultural; ese soft power que recurre a la cultura como mecanismo para conseguir objetivos de política exterior. Es evidente que España y México están apostando por la cooperación cultural. Ambos gobiernos creen que esta punta de lanza pacífica les ayuda a perfilar el futuro de sus relaciones bilaterales de una forma constructiva. Diplomacias culturales como la hispanomexicana son, en definitiva, una forma efectiva de (re)construir la política exterior; una forma de contrarrestar esas políticas intimidatorias y militaristas que otros Estados se empeñan en imponer.

The Conversation

Katia Fach Gomez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. De Hernán Cortés a Sheinbaum: la diplomacia cultural ha suavizado el conflicto España-México – https://theconversation.com/de-hernan-cortes-a-sheinbaum-la-diplomacia-cultural-ha-suavizado-el-conflicto-espana-mexico-269661

¿Y si la economía circular fuera la respuesta al gran problema que generan los plásticos?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jordi Diaz Marcos, Profesor departamento materiales y microscopista , Universitat de Barcelona

Estamos abrumados por la avalancha de noticias sobre los graves problemas medioambientales que nos están causando los plásticos. Desde la omnipresente contaminación plástica que nos rodea, pasando por la ingestión de microplásticos en nuestra cadena alimentaria, hasta las vastas “islas o sopas” de plástico en los océanos. ¿Tiene solución este problema?

Esta pregunta tiene difícil respuesta. Hemos perdido el control sobre los residuos plásticos, entre otras razones, porque los intereses industriales tienen más peso que las políticas nacionales. Sólo una estrategia conjunta puede dar solución a un problema global.

Los primeros pasos se están dando. Por ejemplo, en marzo de 2022, durante la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-5.2), se adoptó una resolución histórica para desarrollar un instrumento internacional legalmente vinculante sobre la contaminación plástica. Esta propuesta está basada en un enfoque integral, abordando todo el ciclo de vida del plástico, desde su producción hasta su diseño y eliminación.




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¿Por qué no se reciclan más plásticos? Una cuestión de rentabilidad


Una solución circular

La economía actual se basa en el modelo “coger-hacer-desechar”, dependiente de recursos baratos y disponibles para crear condiciones de crecimiento y estabilidad. Y uno de los pilares de este modelo son los plásticos.

Sin embargo, su impacto ambiental es cada vez más evidente, a lo que hay que añadir un aumento continuado en sus precios en los últimos años. Además, se espera que para 2030 haya 3000 millones más de consumidores de clase media, lo que incrementará la demanda de recursos finitos y cuestionará nuestro sistema económico actual. Necesitamos un nuevo enfoque.

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Econom%C3%ADa_circular.png
Economía circular.
CC BY

Muchas voces abogan por una economía circular como la forma de desvincular el crecimiento de las limitaciones de recursos. Este planteamiento abre caminos para reconciliar las perspectivas de crecimiento y participación económica con la prudencia y equidad ambiental.

La base de la economía circular es garantizar un crecimiento sostenible a lo largo del tiempo, lo que implica optimizar los recursos, reducir el consumo de materias primas y dar una nueva vida a los residuos a través del reciclaje y la reutilización. Acciones que pueden ser especialmente beneficiosas para el sector de los plásticos.




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Hacia una economía circular en Europa: dónde estamos y cuánto nos falta


Una solución integral

En 2018, la Comisión Europea lanzó la Estrategia Europea para el Plástico en una Economía Circular, basada en cuatro elementos principales: hacer que el reciclaje sea rentable para las empresas, reducir los residuos plásticos, acabar con el vertido de basura al mar y fomentar la inversión y la innovación.

La iniciativa presenta una “visión para un sector del plástico inteligente, innovador y sostenible que genere crecimiento y empleo en Europa y contribuya a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la dependencia de los combustibles fósiles importados”.

Para abordar la economía circular aplicada a los plásticos, es fundamental comprender primero su vida útil. Esta puede variar considerablemente, desde 1 hasta 50 años, aunque hay productos, como las tuberías utilizadas en construcción, que pueden durar hasta 100 años. Además, es crucial tener en cuenta las limitaciones inherentes al reciclaje de plásticos.

El reciclaje implica la reutilización de productos desechados para darles un nuevo uso después de ser recuperados, lo que representa la esencia de la economía circular. Por ejemplo, una botella desechada puede transformarse nuevamente en granza (materia prima) y utilizarse para fabricar una prenda de vestir.

Técnicas de la Economía Circular

Además del reciclaje, la economía circular también se desarrolla a través de la economía colaborativa, donde plataformas tecnológicas nos permiten compartir sus recursos, en lugar de adquirir nuevos. Esto ayuda a reducir la demanda de productos nuevos y promueve la reutilización y el uso eficiente de los recursos existentes.

Otra técnica de economía circular es el compostaje, que convierte los residuos orgánicos (incluidos los plásticos compostables) en fertilizante natural. De esta manera, se minimizan los residuos en vertederos y, en su lugar, son convertidos en recursos para la agricultura y la jardinería.

Hasta ahora, la economía circular depende de nosotros, pero existen otras posibilidades que dependen de los fabricantes y del modelo de sociedad de consumo actual. A continuación veremos algunos ejemplos.

Ejemplos exitosos de economía circular

Uno de los aspectos más molestos del modelo actual de consumo es la obsolescencia programada. En lugar de producir y comprar constantemente nuevos productos, la economía circular promueve la extensión de la vida útil de los productos existentes. Esto se puede lograr mediante el mantenimiento adecuado, la reparación y la actualización de productos electrónicos, electrodomésticos, muebles y otros bienes duraderos.

Para favorecer la vida útil de los productos, debemos diseñarlos con el objetivo de durabilidad y ser fácilmente reparables en caso de avería, en lugar de ser desechados y reemplazados. Este es un principio clave en toda economía circular que se precie: los productos deben ser diseñados para tener una vida útil más larga.

Además, debemos adoptar fuentes de energía renovable, como la energía solar y eólica. Estas fuentes pueden ser utilizadas de manera sostenible a diferencia de los combustibles fósiles, que se prevé que se agoten durante este siglo y que, además, implican problemas medioambientales evidentes.




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Economía circular: repensar antes de reducir


Por otra parte, el problema de los envases de un sólo uso se puede reducir mediante la utilización de envases reutilizables y retornables. Por ejemplo, en algunos países, los envases de vidrio para bebidas pueden ser devueltos y reutilizados después de su uso, evitando así residuos innecesarios. Esta práctica, por cierto, era habitual en tiempos de nuestros padres y abuelos.

Otra técnica alineada con la economía circular es la economía de la funcionalidad, un concepto en el que los fabricantes no venden los productos en sí, sino que proporcionan los servicios o funciones que dichos productos ofrecen. Por ejemplo, en lugar de comprar una impresora, se puede contratar un servicio de impresión a una empresa especializada, lo que promueve el uso eficiente de los recursos y favorece la generación de menos residuos.

A esto le podemos sumar el upcycling, o sea, convertir materiales o productos descartados en productos de más valor y utilidad. Un ejemplo es el de los parques infantiles con suelos reciclados producidos a partir de neumáticos viejos.

¿Seremos capaces de hacer un cambio?

Finalmente, la economía circular se puede complementar con la economía regenerativa, que potencia la regeneración y restauración de los recursos naturales, como bosques, suelos y fuentes de agua. Con este enfoque, logramos restablecer el equilibrio ecológico, logrando un impacto positivo en la naturaleza.

En resumen, la economía circular es una herramienta muy valiosa para repensar el posconsumo de los plásticos. Nos permite crear una economía más sostenible, con menos residuos y un mayor aprovechamiento de los recursos. Quizás sí sea la solución al problema de los plásticos. Pero ¿estamos preparados para este cambio?

Al menos, hay que darle una oportunidad.

The Conversation

Jordi Diaz Marcos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Y si la economía circular fuera la respuesta al gran problema que generan los plásticos? – https://theconversation.com/y-si-la-economia-circular-fuera-la-respuesta-al-gran-problema-que-generan-los-plasticos-267924

¿Qué papel jugaron las cajas de ahorro durante el franquismo? El caso de Caja Madrid

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pedro Fernández Sánchez, Pedro Fernández Sánchez, Universidad CEU San Pablo

Sucursal de Caja Madrid en la primera década del siglo XXI. RTVE

La desaparición de la mayoría de la cajas de ahorro españolas tras la crisis de 2008 marcó el final de una etapa de casi dos siglos de historia. Estas instituciones habían formado parte de la vida diaria de millones de españoles y su presencia era habitual en pueblos y ciudades.

Las primeras entidades de este tipo surgieron a comienzos del siglo XIX. Su objetivo era sencillo: ayudar a los trabajadores a ahorrar una pequeña parte de su salario. Esta reserva les ayudaría en caso de algún imprevisto como enfermedad o pérdida de trabajo.

Además, desde sus inicios promovieron prácticas poco habituales para su tiempo. El Estatuto de Ahorro Popular de 1933 legalizó una práctica propia que las cajas venían realizando desde sus inicios: que mujeres casadas abrieran cuentas sin permiso del marido. Además, los menores también podían hacerlo sin la figura de un tutor. Estas medidas reforzaron la idea de que las cajas estaban al servicio de quienes tenían menos recursos.

El origen del Monte de Piedad y de la Caja de Ahorros de Madrid

El Monte de Piedad de Madrid nació en 1702. Su objetivo era ofrecer pequeños préstamos para los que el prestatario ponía como garantía un objeto, como una joya, ropa o utensilios del hogar. La persona entregaba esa prenda y recibía una cantidad en efectivo. Luego, si devolvía el dinero, podía recuperar el objeto. El acceso a un préstamo pequeño podía evitar problemas graves. También ofrecía una alternativa a prestamistas que cobraban intereses muy altos.

Más de un siglo después, en 1838, se creó la Caja de Ahorros de Madrid (CAM). Ambas instituciones funcionaron unidas desde el principio. La Caja fomentaba el ahorro de las familias y el Monte atendía a quienes necesitaban un crédito sencillo, seguro y a un bajo tipo de interés.

Esta combinación permitió que muchos hogares salieran adelante en momentos de dificultad.

El interés del franquismo por las cajas de ahorro

La popularidad de las cajas llamó la atención del régimen franquista (1939-1975). También despertó interés su naturaleza jurídica, ya que no eran entidades privadas. Las autoridades consideraban que sus fondos podían servir a los objetivos del Estado.

Desde la década de 1940 comenzó un proceso de control sobre estas entidades, que tuvieron que invertir en productos elegidos por el Gobierno. También debían conceder préstamos para la construcción y la adquisición de vivienda. Además, a través de su Obra Social asumieron funciones que el Estado no ofrecía: educación, cultura y salud. Así, atendían necesidades básicas en un país que salía de una guerra y en el que no existía el Estado del bienestar.

En los años 60, el Gobierno impulsó la ordenación del sector bancario para introducir mayor competencia en el sector y, al menos nominalmente, hacer desaparecer el modelo mixto y que los bancos privados tuvieran que elegir entre desarrollar actividades industriales o comerciales.

Para ello promulgó, en 1962, La Ley de Ordenación del Crédito y de la Banca (LOCB) que, además, integró a las cajas de ahorro en el sistema financiero español. La nueva normativa amplió las posibilidades de actuación de las cajas al establecer la reforma y ampliación de sus operaciones. Estas se dirigían ahora hacia créditos a empresarios agrícolas y artesanos y a empresas comerciales, industriales y pesqueras, así como a los pequeños ahorradores para favorecer el acceso a la propiedad agrícola, de vivienda y de valores mobiliarios. El cambio coincidió, además, con un periodo de fuerte crecimiento económico en España.

El Estado, que históricamente había justificado su intervención en las
cajas de ahorro por la necesidad de garantizar los ahorros depositados en ellas, encontró con esta legislación un mecanismo para asegurar la financiación de actividades y empresas que consideraba prioritarias, pero en las que la banca privada quizás no estaba interesada en invertir por los bajos rendimientos.

Así, las cajas fueron un eficaz instrumento gubernamental para financiar el desarrollismo de los años sesenta, como ya lo habían sido durante el periodo de autarquía de los primeros años de posguerra. De hecho, eran las instituciones financieras con una mayor proporción de activos invertidos en deuda pública.

Durante el franquismo, las cajas de ahorro dejaron de ser instituciones de beneficencia social para serlo de la Administración, del Instituto Nacional de Industria, de un buen número de grandes empresas privadas españolas y también de determinados sectores económicos, con la construcción de viviendas ocupando un lugar muy destacado.




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El desarrollo de la vivienda pública en España en la primera década del franquismo


La competencia entre bancos y cajas

Los tipos de interés los fijaba el Gobierno a través del Ministerio de Hacienda. Por ello, los bancos y cajas buscaron mejorar su posición en el mercado mediante la apertura de sucursales, la publicidad, la creación de nuevos tipos de productos financieros y una incipiente informatización y mecanización de los procesos. Pero de todos estos métodos, la apertura de sucursales fue el favorito del sector financiero.




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El papel de la publicidad en la incorporación de las mujeres a la clientela bancaria


La Caja de Madrid ofrecía productos atractivos para las familias, como la cuenta de ahorro vivienda o la cuenta de ahorro escolar, que aumentaron su popularidad entre los madrileños.

Además, en la década de los 60, comenzó una fuerte expansión por los pueblos y ciudades de la región. En 1975, el 64 % de sus sucursales estaban en la capital, un 28,2 % en otras localidades provinciales y un 7,8 % en provincias limítrofes.

Entre 1960 y 1975, la CAM era la institución financiera con mayor presencia en la provincia de Madrid. Si en 1960 tenía 17 sucursales, en 1970 eran 121 (un aumento del 612 % frente a un crecimiento de sucursales bancarias del 52 %).

No obstante, durante los cinco años siguientes las tornas cambiaron y las aperturas de la banca privada aumentaron un 123 % frente a un 57 % de la CAM. A pesar de ello, la CAM era la institución financiera con mayor presencia en la región: a comienzos de 1975, había 10 localidades madrileñas con oficina de la caja pero no de bancos privados. Boadilla del Monte era la única localidad madrileña en la que se daba el caso contrario.

Y en términos de ahorro, si en 1965 gestionaba 3,84 pesetas de cada 100 depositadas en Madrid, en 1975 ya eran 8,64 de cada 100, y pasó de ser la octava entidad financiera de la provincia a ser la cuarta en 1975.

De la expansión nacional a su desaparición

La reforma legislativa de 1962 y la estrategia temprana de apertura de oficinas de la CAM permitieron reducir la concentración bancaria en Madrid durante los últimos años del franquismo y convertir a esta caja de ahorros en una institución financiera de referencia en la región.

Tras la llegada de la democracia, las cajas pudieron abrir oficinas fuera de sus provincias. La entidad madrileña siguió creciendo con rapidez en ese nuevo escenario: su presencia se extendió por gran parte del país, convirtiéndose en la cuarta entidad financiera española.

La crisis de 2008 cambió la situación. Muchas cajas tuvieron pérdidas graves por su exposición al sector inmobiliario y, para garantizar su supervivencia, muchas de ellas se fusionaron. La unión de Caja Madrid con otras seis cajas de ahorro regionales llevó a la creación, en 2011, de una nueva entidad: Bankia. Un año después, y debido a sus problemas financieros, fue nacionalizada.

En 2021 se aprobó su integración en CaixaBank. Con ello terminó la historia de más de 180 años de la Caja de Ahorros de Madrid. No obstante, el Monte de Piedad de Madrid sigue funcionando, aunque ahora es la Fundación MonteMadrid

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Formo parte de dos grupos de investigación:
1.- Grupo de Investigación “España siglo XX: cambios económicos transformaciones institucionales y desigualdad” del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (PID2023-149820NB-I00)
2.- Grupo de Investigación “Financiación del Desarrollo” de la Universidad San Pablo CEU (G20/2-01).

ref. ¿Qué papel jugaron las cajas de ahorro durante el franquismo? El caso de Caja Madrid – https://theconversation.com/que-papel-jugaron-las-cajas-de-ahorro-durante-el-franquismo-el-caso-de-caja-madrid-269846

La selección: hoy he sentido la llamada

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Claudia Lorenzo Rubiera, Editora de Cultura, The Conversation

Gracia Olayo y Belén Cuesta en un fotograma de _La llamada_, la adaptación cinematográfica de la obra de teatro de Javier Calvo y Javier Ambrossi. Apache Films

En los últimos años, hay tendencias culturales españolas que pasan irremediablemente por los Javis, directores de cine, televisión y escena. Una de ellas es la dedicada a tratar temas religiosos en obras literarias, musicales y cinematográficas, que parece estar, en 2025, en auge.

Pero no olvidemos que en 2013, en el vestíbulo del Teatro Lara madrileño, se puso en pie una obra sobre la historia de una adolescente, fan del reguetón y el electro latino, que en pleno campamento veraniego escuchaba la llamada de un Dios (católico) que se comunicaba con ella a través de canciones de Whitney Houston.

Lo que en el papel parecía una insolencia se convirtió, sobre el escenario, en una obra fresca, respetuosa y tierna que atrajo a la sala a miles de espectadores de todo tipo y condición. En 2017 los propios Javier Ambrossi y Javier Calvo dirigieron la adaptación cinematográfica.

No fueron los únicos que sintieron la llamada. La cantante Rigoberta Bandini estuvo girando durante un tiempo vestida con el uniforme del colegio teresiano al que había ido de niña (el mismo uniforme que llevaba esta que ahora escribe). Y en sus letras también se pueden encontrar referencias a la propia Teresa de Ávila y a las místicas en general.

Porque… ¿cómo no va a haber inspirado la rompedora y rebelde santa Teresa, una de las grandes autoras del Siglo de Oro español, el trabajo de múltiples creadoras posteriores a ella? Poco más de 60 años después de su muerte, irrumpió en México sor Juana Inés de la Cruz y, con ella, su defensa del derecho de la educación para las mujeres.

Porque entrar en un convento entonces no se percibía como la tragedia que algunos pueden ver ahora. En la Edad Media, por ejemplo, la clausura proporcionaba libertad para ejercer oficios creativos e instruirse sin depender de un hombre. La religiosa En, desde su monasterio en San Salvador de Tábara, Zamora, plasmó en las iluminaciones del Beato de Girona su forma extraordinaria de ver las revelaciones divinas y la historia de la humanidad.

Y después está Hildegarda. Hildegarda de Bingen hizo muchas cosas en la vida, entre ellas inventar la cerveza, lo cual merecería por sí solo un lugar en la historia. Pero ¿qué otra herencia nos ha dejado esta buena monja medieval? Pues, por ejemplo, describir el orgasmo masculino, el orgasmo femenino y defender el placer de las mujeres.

Por supuesto, con tanta rebeldía en los monasterios, los hombres intentaron limitar la capacidad de actuación de las señoras que vivían en clausura y en el siglo XVIII se intentó enseñar a ser “buena monja”. Sin embargo, las monjas, como las personas, son buenas o malas independientemente de lo que diga un cuadernillo. A veces, hasta se ponen a calcular y acaban ayudándonos a llenar el cielo de estrellas.

Ahora que se pone de moda volver a un monasterio para pensar, crear y alejarse del ruido, casi podemos darle la razón a las Hijas de Felipe. En su pódcast, además de citar constantemente a santa Teresa, defienden que todo lo que nos pasa ahora ya le pasó a alguien (probablemente a una monja) de los siglos XVI y XVII.

Así que sí, había vida (y religiosas) antes de Rosalía.

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ref. La selección: hoy he sentido la llamada – https://theconversation.com/la-seleccion-hoy-he-sentido-la-llamada-269822

Un nuevo experimento revela que rejuvenecer es posible

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco José Esteban Ruiz, Profesor titular de Biología Celular, Universidad de Jaén

Retrato de un joven mono Cynomolgus mobrafotografie

Envejecer es inevitable. Nuestras células se agotan y los tejidos pierden su equilibrio. Pero ¿y si parte de ese proceso se pudiera revertir? Sí, hablamos de encontrar la piedra filosofal del rejuvenecimiento.

Hace sólo unos días, la prestigiosa revista científica Cell publicó un breve artículo que ha reavivado esta pregunta y plantea una reflexión crítica sobre las terapias con células madre mesenquimales, tan de uso en algunas clínicas, que hasta ahora no habían demostrado resultados sólidos contra el envejecimiento. De hecho, en este artículo subrayan que los riesgos y que la variabilidad entre tratamientos han generado más dudas que certezas.

Durante años, las terapias con células madre se presentaron como el futuro del rejuvenecimiento, pero la realidad ha sido mucho menos brillante. En varios ensayos clínicos, las células trasplantadas apenas lograban integrarse en los tejidos y, cuando lo hacían, envejecían o morían rápidamente sin producir mejoras duraderas.

Pero ahora, en el breve análisis antes comentado, los autores describen un estudio revelador que, según ellos, marca un punto de inflexión al ser un trabajo experimental tremendo, detallado y sorprendente que demuestra algo nunca visto con esa profundidad: el rejuvenecimiento es posible, al menos en primates.

El estudio que lo demuestra

El trabajo al que se refieren parte de una idea arriesgada pero lógica: si las células madre envejecidas no funcionan bien en un cuerpo también envejecido, ¿por qué no modificarlas antes de trasplantarlas y que así funcionen?

Y se pusieron manos a la obra: modificaron genéticamente células madre mesenquimales humanas, de modo que mejoraron la función del gen FOXO3, directamente relacionado con el daño celular que se produce con la longevidad.

FOXO3 ayuda a reparar daños en el ADN, reduce el estrés oxidativo y mantiene a raya a las células que empiezan a fallar. Se puede considerar, en cierto modo, un centinela molecular. De ahí que los investigadores recurrieran al “elegante truco” de hacer que FOXO3 permaneciese activo durante más tiempo.

Con este cambio, las células resultaron ser más resistentes al estrés y al daño del ADN con la edad. Y eso les llevó a bautizarlas como SRCs (siglas de senescence-resistant cells, o células resistentes al envejecimiento).

Pero no se quedaron en las células. Durante diez meses consecutivos, el equipo de investigación inyectó, cada dos semanas y por vía intravenosa, estas células a primates Cynomolgus, con una edad equivalente a la de un ser humano de entre 60 y 70 años. Lo que observaron no era nada común: los órganos de los primates rejuvenecían.

Los órganos que rejuvenecen

El cerebro fue uno de los órganos más sensibles al tratamiento. Los animales mostraron menos atrofia cortical y un aumento de la conectividad en el hipocampo, la región cerebral relacionada con la memoria y el aprendizaje. Incluso disminuyeron las proteínas vinculadas con la enfermedad de Alzheimer. Según los relojes epigenéticos basados en análisis de transcriptómica (que estudian cómo se expresan los genes), algunos tipos neuronales “retrocedieron” más de seis años en su edad biológica.

Y el efecto no se detuvo ahí. El sistema óseo mejoró su densidad, se detectó menos inflamación crónica y menos células senescentes. Los tejidos de la piel, el músculo o el intestino presentaron patrones moleculares más jóvenes. E incluso el sistema reproductor, uno de los más afectados por el paso del tiempo, experimentó un rejuvenecimiento sorprendente: las hembras mostraron oocitos más jóvenes y en los machos mejoró la espermatogénesis.

Quizá lo más interesante del estudio no sea el rejuvenecimiento en sí, sino cómo ocurre. Las células trasplantadas no se quedaron en los tejidos y no reemplazaron células viejas por células nuevas. Su acción se debió a los exosomas, es decir, pequeñas vesículas celulares cargadas de instrucciones moleculares que parecen reprogramar el estado funcional de otras células.

Lo verdaderamente sorprendente es que, cuando los investigadores administraron solo los exosomas, sin células, se reprodujeron muchos de los efectos rejuvenecedores, lo cual abre la posibilidad de terapias más seguras y fáciles de controlar.

De momento, solo hay resultados en primates

¿Podemos, entonces, revertir nuestra edad biológica? La tentación de sacar conclusiones rápidas es grande, pero hemos de ser prudentes. Este trabajo es sólido, sí, pero sigue siendo preclínico y realizado en primates no humanos.

Quedan muchas preguntas abiertas. Por ejemplo, ¿son duraderos estos cambios? ¿Es seguro intervenir de esta manera durante años? ¿Qué moléculas exactas contienen esos exosomas? ¿Se comportará el organismo humano igual que el de estos primates?

Aún así, el experimento aporta evidencias de que el envejecimiento no es un muro completamente rígido, sino un proceso dinámico que responde a señales celulares, que se acelera o se frena, y que puede retroceder.

Si estos resultados se consolidan podrían cambiar el modo de entender la medicina del envejecimiento. En lugar de tratar cada enfermedad asociada a la edad por separado, se podrían intervenir a la vez todos los procesos biológicos que las originan, como la inflamación crónica, el daño celular y la pérdida de resiliencia tisular.

No estamos hablando de inmortalidad ni de elixires mágicos. Estamos hablando de biología celular y tisular real, medible y replicable. Y eso, por sí mismo, ya supone una revolución silenciosa.

Rejuvenecer: ¿para qué y para quién?

La posibilidad de revertir la edad biológica despierta entusiasmo, pero también obliga a hacerse preguntas incómodas. ¿Buscamos vivir más años o vivirlos mejor? ¿Quién tendría acceso a estas terapias si algún día llegan a ser seguras y eficaces?

Por otro lado, el impacto no sería solo individual, sino que afectaría a los sistemas de salud, a la forma de entender la vejez y, en última instancia, a nuestro propio modelo social.

Además, el riesgo de que estos avances se confundan con promesas simplificadas de “anti-aging” es real. Por eso hacen falta regulaciones estrictas y una evidencia clínica sólida. Está claro que rejuvenecer no es solo un reto biológico: también plantea un desafío ético y social.

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Francisco José Esteban Ruiz recibe fondos para investigación del Ministerio de Ciencia e Innovación, la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) bajo el proyecto PID-156228NB-I00, y de la Consejería de Salud y Consumo, Junta de Andalucía (PIP-0113-2024).

ref. Un nuevo experimento revela que rejuvenecer es posible – https://theconversation.com/un-nuevo-experimento-revela-que-rejuvenecer-es-posible-269889

Justicia ambiental en Europa: ¿se debería compensar a los países del sur por su vulnerabilidad climática?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Armando Alvares Garcia Júnior, Profesor de Derecho Internacional y de Relaciones Internacionales, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Rodrigo Fernández Photo/Shutterstock

La COP30 de Belém do Pará (Brasil) se celebra en un planeta que atraviesa su periodo más cálido desde que existen registros. La Organización Meteorológica Mundial ha confirmado que 2023, 2024 y 2025 constituyen los años más calurosos de la historia moderna.

En este escenario, la Unión Europea (UE) se presenta como ejemplo de liderazgo climático, con una retórica de justicia ambiental y solidaridad global pero, dentro de sus fronteras, se consolida una desigualdad importante: el sur mediterráneo (España, Portugal, Italia, Grecia) es especialmente vulnerable al cambio climático y sus consecuencias, sin recibir una compensación proporcional.

Aunque todos los Estados miembros comparten el compromiso de reducir las emisiones en el marco del Pacto Verde, el Reglamento Europeo de Reparto del Esfuerzo asigna porcentajes distintos según el PIB per cápita y la estructura económica.

España, por ejemplo, busca cumplir con algunos de los objetivos más ambiciosos asignados dentro de este reparto, ya que su porcentaje de reducción de emisiones es más elevado que el de otras economías mediterráneas con menor PIB per cápita. Lo hace, además, en un contexto de vulnerabilidad creciente: sufre daños derivados del cambio climático y carece de mecanismos de compensación adecuados que equilibren el peso de esos esfuerzos dentro del bloque europeo.

Un punto caliente del cambio climático

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico publicó en octubre de este año el informe ERICC, que identifica 141 riesgos climáticos para España. Entre ellos destacan la desertificación progresiva, la pérdida de cosechas, los incendios forestales recurrentes y la reducción crítica de recursos hídricos.

Estos riesgos hace mucho tiempo que dejaron de ser proyecciones teóricas. Son ya realidades perfectamente observables: los termómetros superan los cuarenta grados en zonas interiores, los embalses registran mínimos históricos, la superficie quemada equivale cada verano a la de una provincia de tamaño mediano. En paralelo, la mortalidad asociada al calor ha aumentado de forma sostenida, especialmente entre los mayores.

España, como parte de la península ibérica y la cuenca mediterránea, es ampliamente considerada una de las regiones más vulnerables y un “punto caliente” (hotspot) del cambio climático dentro de la Unión Europea. Su vulnerabilidad es alta. De hecho, el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea alerta de pérdidas agrícolas que podrían alcanzar entre el 10 % y el 20 % en la próxima década. Por otro lado, el norte experimentaría una expansión relativa de su productividad agrícola.

Justicia climática

A ello se suma una brecha energética estructural: los países septentrionales reciben más fondos de transición porque la Unión Europea prioriza la reconversión industrial y minera, concentrada históricamente en el norte y el centro del continente. En cambio, el sur enfrenta un reto distinto: adaptarse a un entorno climático extremo que exige inversiones constantes en estructuras como desaladoras, sistemas de riego y redes eléctricas reforzadas.

Las tarifas en el norte son más estables porque esos países disponen de redes eléctricas más integradas, una mayor capacidad de almacenamiento y menor dependencia de la climatización estival, lo que suaviza las oscilaciones de precios.

El resultado es un modelo que favorece a quienes transforman su industria y penaliza a quienes deben proteger su territorio del impacto climático inmediato.

A pesar de ello, el diseño institucional de Bruselas mantiene un enfoque homogéneo. Las mismas metas de reducción de emisiones rigen para Laponia y Andalucía, pese a sus realidades opuestas. Andalucía ha emitido más que Laponia, pero enfrenta una transición más costosa, con calor extremo, falta de agua y pérdidas agrícolas. El principio de justicia climática se diluye así en su aplicación dentro de la UE.

Las políticas de descarbonización han incrementado los costes de producción agrícola e industrial, especialmente en regiones dependientes de sectores intensivos en agua y energía. El resultado es una paradoja: los territorios más vulnerables son los que asumen la carga más pesada de la adaptación, sin mecanismos compensatorios suficientes en los fondos europeos de transición justa.

En la COP30 de Belém, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el secretario general de la ONU, António Guterres, apelan a la coherencia entre discurso y acción. Ambos líderes insisten en que una transición justa exige reconocer las desigualdades estructurales entre regiones y adaptar las políticas al grado de vulnerabilidad. Esa misma lógica, aplicada dentro de Europa, pone en cuestión la equidad del modelo verde.

La transición tiene un coste elevado para España

La experiencia de España en la transición climática europea ilustra las complejidades de equilibrar la adhesión a la normativa de descarbonización, la gestión de costes económicos significativos y la búsqueda de una redistribución equitativa de los recursos y beneficios.

En cierto modo, España reúne todos los ingredientes de esa contradicción: cumplimiento normativo, costes elevados y escasa redistribución.

El país ha demostrado un alto grado de compromiso ambiental. Ha reducido emisiones, incrementado la generación renovable y avanzado en políticas de economía circular. No obstante, la falta de flexibilidad en la aplicación de las normas europeas agrava desigualdades sociales y territoriales.

Sectores como la agricultura, el turismo y la energía enfrentan una transformación forzada que compromete empleos y estabilidad económica. En Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha, el agotamiento de los acuíferos y la caída de la rentabilidad agraria convierten el “discurso verde” en un desafío de supervivencia. Parte de ese agotamiento proviene del propio modelo de regadío intensivo, que ha sostenido durante décadas la economía regional, pero hoy compromete su sostenibilidad. La transición ecológica exige reformar ese sistema sin ofrecer aún alternativas productivas equivalentes.

Una estrategia diferenciada por regiones

La Comisión Europea se enfrenta a una disyuntiva: mantener una política uniforme relativamente insensible a las diferencias existentes o avanzar hacia una estrategia diferenciada por regiones.

La justicia climática implica atender a quienes están en primera línea del cambio ambiental. La UE debe reconocer sus propias asimetrías. En cierto modo, España representa el límite físico y político del modelo verde europeo: un territorio que encarna los costes del cambio sin disfrutar plenamente de sus beneficios: inversión, empleo sostenible, estabilidad energética e innovación tecnológica.

El norte y el centro de Europa concentran la mayoría de esos retornos gracias a su tejido industrial y su posición en las cadenas de valor. Mientras, España asume los costes físicos y de adaptación –sequías, incendios y desertificación– sin recibir en igual medida los frutos de esa modernización.

Hacia una justicia climática europea

La Unión Europea podría garantizar una justicia climática efectiva aplicando políticas que reconozcan las diferencias estructurales entre sus Estados miembros. En primer lugar, debería incorporar la vulnerabilidad climática como criterio de reparto en todos los fondos verdes para que las regiones más afectadas –por sequías, desertificación o incendios– reciban un apoyo proporcional a sus riesgos.

En segundo lugar, convendría ampliar el Fondo de Transición Justa, actualmente centrado en el cierre de minas e industrias del norte, hacia un instrumento que también financie la adaptación ecológica en el sur.

Finalmente, la UE debería crear un mecanismo de solidaridad climática que compense los costes desiguales de la transición. Existen instrumentos parciales, como el Mecanismo para una Transición Justa o el Fondo de Cohesión, pero fueron concebidos para la reconversión industrial y no para compensar los impactos físicos del cambio climático, por lo que aún no actúan como mecanismos de justicia climática efectiva.

En Belém, los líderes reclaman coherencia; en Bruselas, esa coherencia sigue pendiente. La transición ecológica será verdaderamente justa cuando los países que más sufren reciban una protección proporcional a su vulnerabilidad, también dentro de la UE.

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Armando Alvares Garcia Júnior no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Justicia ambiental en Europa: ¿se debería compensar a los países del sur por su vulnerabilidad climática? – https://theconversation.com/justicia-ambiental-en-europa-se-deberia-compensar-a-los-paises-del-sur-por-su-vulnerabilidad-climatica-269334

Cómo se construye la nueva industria de la música a través de ‘Operación Triunfo’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Ángel Baños Saldaña, Profesor de Literatura Española, Universidad de Castilla-La Mancha

Imagen de la gala 8 de _Operación Triunfo 2025_. Amazon MGM Studios

Hace unos días nuestro amigo Mike nos comentó: “Me vi el primer capítulo en Amazon y lo quité”. Hizo una pausa breve, casi teatral, antes de insistir: “No me representa. No me representa a mí”. Y luego, con una sonrisa resignada, añadió: “A la gente joven a lo mejor sí”.

Hablaba de Operación Triunfo 2025, que parece diseñado para “jóvenes con rentabilidad”. Así lo señala su publicidad: desde la primera gala se habla de la adquisición de capital para “invertir” a través del banco online que lo patrocina, el mismo que ha planificado un sorteo de entradas por TikTok para la gala final.

Este programa musical de telerrealidad apunta a un sector de la generación Z que compara precios en Idealo, previene los signos de la edad con La Roche-Posay o CeraVe, se refresca con Cacaolat o Nestea y juega con piezas de Lego. Dicho en otros términos, su público objetivo son los jóvenes con cierta capacidad adquisitiva.

El nuevo formato ha planificado un cambio de paradigma en la relación entre televisión, música y cultura popular y la productora Gestmusic ha canalizado su difusión en torno a una nueva edad.

Cinco personas posan detrás de una mesa en un escenario.
Chenoa, presentadora del formato, y el jurado de esta edición de 2025. De izquierda a derecha, Guille Milkyway, Cris Regatero, Abraham Mateo y Leire Martínez.
Amazon MGM Studios

The show must go on

Cuando Operación Triunfo irrumpió en 2001, lo hizo como un acontecimiento televisivo. Era una fábrica de sueños que convertía a jóvenes anónimos, casi sin formación, en iconos de masas. Su éxito no radicaba solo en la música, sino en la construcción de una narrativa aspiracional que mezclaba mérito, emoción y espectáculo.

Tras su reaparición en 2017, el formato encontró una segunda vida en la era digital. Y desde su emisión en Amazon Prime, el programa se ha reconvertido en un espejo de la (nueva) industria musical.

El espectáculo ya no ocurre solo en una gala de tres horas, sino en un flujo continuo de clips, directos, comentarios y reacciones. OT2025 no se ve, se navega. Se consume entre notificaciones mientras permanece la fascinación por ver nacer al artista “adolescente”, por asistir al proceso en el que el anonimato se convierte en figura pública.

Operación Triunfo comienza mucho antes de que los concursantes entren el escenario. El proceso de selección combina estrategias tradicionales y digitales. Por un lado, se realizan castings presenciales en varias ciudades de España; por otro, se impulsa la participación a través de redes sociales con iniciativas como el #OTCover, que permite a los aspirantes mostrar su talento en TikTok e Instagram.

Ya en la Academia, se les instruye según la lógica de la industria musical: ensayos, trabajo en equipo, presión mediática y exposición constante.

Más que un concurso, OT2025 es un síntoma cultural. Se trata de una versión acentuada de la sociedad musical del espectáculo: una maquinaria afectiva en la que lo visible produce verdad y multiplica los comentarios en redes.

La vocación transmedia del regreso de OT como proyecto televisivo ya ha conquistado a los jóvenes. A partir de esta edición, se constata la voluntad manifiesta de fidelizar clientes en ese sector. Esos son los jóvenes que van “un pasito por delante”, como dice el anuncio del banco.

El talento como performance

En OT2025 la noción de talento se expande más allá de la técnica vocal o la interpretación. Lo que se busca –y se recompensa– es la capacidad de emocionar, de conectar y de narrarse. El concursante interpreta su identidad, ensaya su autenticidad y construye una marca personal en tiempo real para integrarse en una industria. Esta detentará gran parte de sus derechos de imagen, autor y explotación comercial.

La perfomance se basa en el ideal contemporáneo de la autenticidad emocional. Guille Toledano, uno de los concursantes, lo intuye, e insiste en validar su capacidad como intérprete de canciones pero no como compositor. Mostrar la vulnerabilidad y la virtud, compartir el proceso, llorar frente a cámara o abrirse ante el público se convierten en partes esenciales de la narrativa.

El espectáculo ya no consiste en la perfección, sino en la emoción visible. Cada gesto, cada palabra y cada interpretación forman parte de una coreografía colectiva que combina espontaneidad y cálculo. Aprender a sentir ante la cámara es tan importante como saber cantar.

Algoritmos, plataformas y la nueva industria musical

La principal diferencia entre OT2025 y sus predecesores reside en la infraestructura. La industria musical se ha desplazado hacia un modelo donde las plataformas, además de patrocinar el formato, actúan como amplificadores del gusto (y del negocio). En su segundo año de existencia, la “Tienda OT” se consolida para conectar con la juventud. Su merchandising quiere que le guste vestir como los concursantes, hablar como ellos y llevar totebags con sus frases.

El programa asume esta lógica de manera explícita. Las canciones se graban y se publican en streaming. Estas van acompañadas de estrategias de marketing que organizan, desde la plataforma Amazon, un perfecto entramado de cómo funciona la cultura.

Las métricas de escucha, los picos de viralidad y las menciones en redes sociales se incorporan como parte de los criterios de éxito y de juventud. A más interacción, mayor identificación con su público. Por eso, los aspirantes a “triunfitos” disfrutan en la Academia de treinta minutos de consumo de TikTok a la semana, en pantalla grande, y mientras aprenden protocolo. Necesitan incorporar su imagen al que es hoy el gran escaparate del espectáculo y saber gestionarlo.

Un grupo de gente joven posa.
Todos los concursantes de esta nueva edición de OT.
Amazon MGM Studios

En este contexto, OT2025 ilustra un nuevo tipo de industria musical participativa. Ya no basta con “gustar” al jurado o al público: hay que ser relevante dentro del flujo de datos. El artista debe aprender a dialogar con algoritmos y audiencias simultáneamente, optimizando su presencia en el ecosistema digital.

Esto pone sobre la mesa la aceleración de los tiempos de producción, la homogeneización estética y la fragilidad emocional derivada de la exposición constante. El programa es un espejo de las contradicciones de la cultura digital: celebra la creatividad, pero dentro de los márgenes del mercado y la atención.

OT2025 como laboratorio de la industria musical

Más allá del espectáculo, OT2025 puede entenderse como un espacio donde se ensayan nuevas formas de creación, representación y consumo en la era digital.

Su valor no reside solo en los artistas que lanza, sino en los discursos que genera sobre la identidad, la autenticidad, el éxito y el trabajo creativo. Deja tras de sí un repertorio de canciones, debates y símbolos que alimentan la memoria joven y colectiva.

El programa pone de relieve las nuevas condiciones del trabajo artístico: la autoexplotación emocional, la hiperconectividad, la dependencia de las plataformas. Pero también abre oportunidades inéditas para la autonomía y la autogestión. Los concursantes ya no esperan ser “descubiertos” por una discográfica; son ellos quienes aprenden a convertirse en su propia industria. Porque ¿de verdad importa el ganador?

OT2025 no solo lo ganará un concursante, sino también los patrocinadores y la industria musical. El formato condensa las tensiones centrales de la cultura contemporánea: autenticidad y artificio, emoción y cálculo, arte y mercado. Su verdadera relevancia no radica en quién gana, sino en cómo revela las transformaciones estructurales de la música popular y de la producción cultural en la era del espectáculo permanente.

The Conversation

José Ángel Baños Saldaña es miembro del equipo de investigación del proyecto de I+D+i “Mucho más que poemas. Poesía para más gente y poéticas de la canción” (M+PoeMAS), cuya referencia es PID2024-158927NB-100.

Guillermo Sánchez Ungidos es miembro del equipo de investigación del proyecto de I+D+i “Mucho más que poemas. Poesía para más gente y poéticas de la canción” (M+PoeMAS), cuya referencia es PID2024-158927NB-100.

ref. Cómo se construye la nueva industria de la música a través de ‘Operación Triunfo’ – https://theconversation.com/como-se-construye-la-nueva-industria-de-la-musica-a-traves-de-operacion-triunfo-265413