¿Quién fue Emmi Pikler y cómo transformó los cuidados en las ‘casas cuna’?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Estela Isequilla Alarcón, Profesora Sustituta Interina del Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación. Área de especialización en dislexia y en inclusión educativa., Universidad de Málaga

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Aunque hoy nos parece obvio que para desarrollarse adecuadamente un bebé necesita más que comida, bebida y cuidados físicos, hace apenas un siglo que esta idea era bastante revolucionaria. La importancia del contexto y de los vínculos afectivos en el desarrollo infantil en general, y en el caso de niños que no crecen con sus progenitores en particular, fue algo en lo que Emmi Pikler, pediatra austriaca, fue pionera.

Su investigación del comportamiento de los bebés y niños pequeños procedentes de orfanatos permitió comprender mejor la importancia del apego y del respeto a los ritmos naturales del desarrollo.

Junto con su esposo, el pedagogo György Pikler, compartía la convicción de que los niños necesitan crecer en un entorno emocionalmente seguro para poder establecer relaciones sociales sanas y desarrollarse de manera equilibrada.

Cuidados infantiles a principios del XX

Pikler nació en Viena a comienzos del siglo XX, dónde estudió la carrera de Medicina y realizó sus prácticas en el Hospital Universitario de Viena junto al doctor Pirquet, un pediatra especializado en enfermedades infecciosas, primer profesor y catedrático de Pediatría de la Universidad Johns Hopkins en 1909.

Pikler también cooperó con el profesor Hans Salzer, un cirujano pediátrico del Hospital Mauthner Markhof. Este profesional le enseñó la importancia de que los niños sientan el tacto de sus cuidadoras y se acostumbren poco a poco a ellas, respetando su espacio y su ritmo.

Una mirada respetuosa

A partir de la influencia de estos dos mentores, Pikler desarrolló una mirada respetuosa hacia la infancia, comprendiendo la importancia de cuidar a los niños de forma consciente y evitando emociones o sensaciones de inseguridad o incomodidad.

Para ello, antes de cualquier intervención se les explicaba qué se iba a hacer y qué se esperaba de ellos, fomentando así una relación basada en la confianza con el médico. También se valoraban aspectos como la comodidad de la ropa, el contacto con el aire libre y la existencia de espacios lúdicos adecuados en el hospital.




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La importancia del entorno

Pikler comenzó a incorporar a las familias en los tratamientos infantiles. Las visitaba en sus propios hogares. Su labor no se limitaba a atender enfermedades, sino que realizaba un seguimiento continuo del desarrollo de los niños. Pikler entendía que la salud física está estrechamente relacionada con el entorno familiar, el clima emocional y las condiciones de vida cotidianas.

A partir de 1946, y durante más de cuarenta años, dirigió una casa cuna en Budapest conocida posteriormente como el Instituto Pikler, situada en la calle Lóczy. Allí se atendía a bebés y niños pequeños que no podían recibir los cuidados de sus madres.

El síndrome del hospitalismo

En este contexto, Pikler reflexionó profundamente sobre el llamado “síndrome del hospitalismo”, que afectaba a los niños criados en orfanatos sin vínculos afectivos estables. El síndrome se refería a las dificultades emocionales y de personalidad en la edad adulta que algunos de estos huérfanos desarrollaban.

Pikler entendía que la salud no se reducía a una buena alimentación o a un peso adecuado, sino que incluía el movimiento libre, el juego y, sobre todo, la creación de vínculos afectivos significativos y duraderos con las personas que estaban en la vida de estos niños.

El apego no materno

En concreto, en el Instituto Pikler se llevaron a cabo estudios a los niños huérfanos durante años. Las educadoras observaban de manera sistemática a pequeños grupos de niños y registraban diariamente sus comportamientos y avances, prestando especial atención a su desarrollo emocional y psicológico. Esta labor permitió comprender mejor las necesidades reales de la infancia y reforzó la importancia de una educación basada en el respeto, la observación y el afecto.

Pikler demostró que, aunque el vínculo que se establece con una cuidadora no sea idéntico al que se crea con una madre en el hogar, los niños pueden igualmente desarrollar un apego seguro si reciben cuidados estables, respetuosos y afectuosos. Estas cuidadoras tenían un trato cercano con los chicos huérfanos.




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Seguridad y autonomía

Desde su desempeño como pediatra, Pikler promovió una pedagogía basada en el respeto, autonomía y cercanía con los niños desde los primeros años de vida. El objetivo es que el niño se sienta seguro en su entorno y capaz de resolver por sí mismo los pequeños retos que se le presentan.

Esta autora tenía en consideración estos cuatro principios pedagógicos:

  • Valorar y respetar la autonomía de los niños y niñas.

  • Mantener relaciones afectivas estables con un número reducido de educadoras.

  • Tomar conciencia tanto del entorno del niño como de la propia actitud del adulto.

  • Cuidar la salud física y emocional de manera integral.

Ritmos variables

Aunque su intención inicial era simplemente ofrecer buenos cuidados a los niños del instituto, Emmi Pikler acabó sentando las bases de un enfoque educativo que hoy influye en escuelas y familias de todo el mundo. Defendía que no se debía forzar ni adelantar el desarrollo motor del bebé. En lugar de ello, proponía preparar espacios y materiales adecuados para que los niños, movidos por su curiosidad natural, pudieran explorar y descubrir el mundo a su propio ritmo. Respetar estos tiempos favorece la confianza, la seguridad y la conciencia corporal.

Asimismo, Pikler subrayó la importancia de una relación afectuosa y respetuosa entre el niño y el adulto de referencia. Esto requiere una observación atenta, comprender las dificultades individuales y adaptarse a las necesidades de cada niño, sin imponer actividades para las que aún no esté preparado.

¿Cómo lograr el apego?

Este enfoque de Pikler coincidió en el tiempo con el trabajo del psiquiatra británico John Bowlby, quien desarrolló el concepto del apego y su importancia en el desarrollo infantil.

En este sentido, las ideas de Bowlby y Pikler coinciden en la importancia de ofrecer continuidad, seguridad y estabilidad emocional a los más pequeños. La teoría del apego es clave en la infancia, debido a que los niños experimentan diversas vivencias y relaciones emocionales durante su infancia.

El trabajo de Pikler demostró que, con cuidados constantes, observación individualizada y vínculos afectivos sólidos, los niños que no crecen con sus madres pueden desarrollarse de forma saludable.

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Estela Isequilla Alarcón no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Quién fue Emmi Pikler y cómo transformó los cuidados en las ‘casas cuna’? – https://theconversation.com/quien-fue-emmi-pikler-y-como-transformo-los-cuidados-en-las-casas-cuna-269302

Infraestructuras, liberalización y menos impuestos hace a Madrid más competitiva en la eurozona

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Emilio José González González, Profesor de Economía, Universidad Nebrija

Área de negocios de las Cinco Torres, en Madrid, por la noche. Jose Luis Vega/Shutterstock

La globalización obliga a ser más competitivos en un mercado en el que España compite, cada vez más, con países con costes laborales muy bajos. Reducir esos costes no es una opción porque implicaría recortar de forma drástica el nivel de renta y de bienestar de las familias españolas.

Para mejorar la productividad hace falta apostar por la tecnología y la innovación, que aportan valor y compensan el efecto de unos costes laborales más elevados. Ambos factores son clave para impulsar las exportaciones y el crecimiento económico. Finalmente, el círculo virtuoso se cierra con un mayor nivel de vida de los ciudadanos y el mantenimiento de los sistemas de protección social.

En lo que va de siglo, la región de la eurozona que más ha avanzado en competitividad ha sido la Comunidad de Madrid. Así lo demuestra nuestro estudio, Shedding Light on Global Competitiveness by Analyzing Regional Competitiveness within the European Monetary Union, realizado junto a las profesoras Susana Cortés Rodríguez (UNED) y Olga Butenko Nesterenko (Universidad Nebrija), publicado en Revista de Economía Mundial.

El caso de la eurozona

Cuando los países pierden competitividad pueden recuperarla si su moneda se deprecia o se devalúa. Pero los países que han adoptado el euro no pueden hacerlo cuando se trata de ser más competitivos frente a otros territorios que también forman parte de la eurozona. La razón es que, al compartir una misma moneda, es el Banco Central Europeo el que diseña y ejecuta la política monetaria de todos los países miembros. Renunciar al tipo de cambio plantea un reto adicional cuando la competencia es entre territorios con una moneda común.

En nuestro estudio analizamos cómo ha evolucionado entre 2003 y 2021 la competitividad en las regiones fundadoras del euro. Nos centramos en las regiones, no en los países, porque la industria se concentra en zonas específicas. Esto genera desigualdades que debemos tener en cuenta.

Medimos la competitividad con los costes laborales unitarios, que relacionan costes laborales y productividad. Este indicador es útil para comparar países con niveles similares de desarrollo. Además, permite evaluar los ajustes salariales y de precios ante la pérdida de competitividad, así como los efectos de las políticas y las decisiones empresariales sobre la productividad.

Buenos vecinos

Nuestro análisis muestra que la competitividad no está repartida de forma uniforme en la geografía de la eurozona. Las regiones más industrializadas del centro y norte de Europa, como Baviera o Île-de-France, son las más competitivas. Las del sur, como Andalucía o Calabria, están a la cola. Estas diferencias se mantienen y evolucionan, influidas por la productividad, el capital humano y la especialización económica. Dicho de otra forma, aunque los costes laborales unitarios se reduzcan, las regiones más competitivas, las del centro de la UE, siguen siendo las más competitivas de la eurozona, y las de la periferia continúan estando en el furgón de cola.

Detectamos un fenómeno interesante: el efecto vecindad. Como las dinámicas económicas siguen patrones geográficos y de concentración industrial, si una región mejora su competitividad, las regiones vecinas también lo hacen.

El atractivo de la gran ciudad

También descubrimos el papel clave de las grandes áreas metropolitanas. Madrid, Viena y Lisboa han escalado posiciones gracias a su capacidad para atraer talento, inversión y actividades basadas en el conocimiento. Pero este crecimiento urbano puede aumentar las desigualdades entre regiones. Además, plantea el problema de la despoblación en las regiones menos competitivas, que es un problema especialmente acuciante en las áreas periféricas de la eurozona.

El caso de Madrid es especialmente interesante pues, durante el periodo objeto de estudio, pasó de la posición 44ª a la 14ª en el ranking de competitividad de las regiones de la eurozona. Estos resultados son el fruto de las inversiones en infraestructuras llevadas a cabo desde la década de los 80 y a una política de liberalización, desregulación y menores impuestos desplegada a partir de la década de los 90.

Otras campeonas españolas

Otras regiones españolas que también han mejorado en competitividad respecto a las regiones de la eurozona son Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía, País Vasco y Navarra. En este sentido, el cuadrante noreste (País Vasco, Navarra, La Rioja, Aragón, Cataluña y parte de la Comunidad Valenciana), que es el más industrializado, sigue siendo el más competitivo. A ello se unen los desarrollos que han tenido lugar en Murcia, una región eminentemente agrícola, y Andalucía, que se beneficia de la existencia de clústeres tecnológicos como el de Málaga.

Desde el punto de vista político, creemos que es urgente diseñar estrategias regionales. Debemos fomentar la reindustrialización, la innovación y mejorar el capital humano. Si no lo hacemos, las regiones menos competitivas corren el riesgo de quedar atrapadas en el estancamiento, lo que agravaría las brechas socioeconómicas en la eurozona.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

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Doce factores que explican por qué están aumentado las infecciones de transmisión sexual

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Rivas González, Catedrático de Microbiología. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología, Universidad de Salamanca

Abril es el mes de la concienciación y de la sensibilización frente a las infecciones de transmisión sexual (ITS). Cada día, más de un millón de personas en todo el mundo contraen una ITS y, por desgracia, estas cifras van en aumento.

A nivel mundial, se conocen más de 30 patógenos que se transmiten durante el contacto sexual. De ellos, la gonorrea, la sífilis, la clamidia, la tricomoniasis, la hepatitis B, el virus del papiloma humano (VPH), el herpes genital y el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) son los que más contribuyen a la carga global de morbilidad.

Por ejemplo, se estima que 520 millones de personas de entre 15 y 49 años presentan infección por el virus del herpes simple tipo 2 (HSV-2), la principal causa del herpes genital. Y solo en 2002, ocho millones de adultos de entre 15 y 49 años contrajeron sífilis.

Es posible que las ITS estén aumentando a nivel mundial debido a una combinación de factores conductuales, sociales y biológicos. Aquí analizamos algunos de ellos.

1. Disminución del uso del preservativo

Un informe de la Organización Mundial de la Salud destaca una caída significativa en el uso del preservativo entre adolescentes y jóvenes. La utilización inconsistente de esta eficaz herramienta para prevenir la mayoría de ITS se correlaciona directamente con el aumento de casos, a menudo asintomáticos.

El uso generalizado de anticonceptivos orales, que no protegen contra estas infecciones, unido al acceso a métodos anticonceptivos de emergencia, cómo la píldora del día después, ha reducido la preocupación por los embarazos no deseados y la motivación para usar preservativos.

2. Cambio en la percepción del riesgo

Existe una menor preocupación por contraer el VIH. Aunque la profilaxis preexposición (PrEP) ha demostrado eficacia en la reducción de la transmisión del virus, su uso generalizado puede promover indirectamente encuentros sexuales sin protección, lo que podría acelerar la propagación de las ITS.

A pesar de que la mortalidad relacionada con el VIH ha disminuido, aproximadamente 39 millones de personas aún están infectadas con el virus, produciendo casi 630 000 muertes anuales, predominantemente en África subsahariana.

3. Empleo generalizado de las aplicaciones de citas

Las apps de citas facilitan un mayor número de contactos sexuales, un cambio más rápido de pareja y una mayor prevalencia de relaciones sexuales sin protección.

Algunos estudios sugieren que estas aplicaciones permiten a los usuarios acceder a redes sexuales más diversas y amplias, lo que aumenta la probabilidad de contraer y transmitir infecciones. Concretamente, el repunte de casos de sífilis y gonorrea, sobre todo en Europa, se ha relacionado con encuentros casuales facilitados por apps móviles.

4. La resistencia a los antibióticos

La resistencia a los antibióticos está transformando algunos patógenos causantes de ITS en súperbacterias cada vez más difíciles o imposibles de tratar. Es el caso de la gonorrea, la clamidia y Mycoplasma genitalium. La aparición de cepas resistentes a los medicamentos disminuye la eficacia del tratamiento, provoca mayores tasas de infección y aumenta complicaciones a largo plazo como la infertilidad y la enfermedad inflamatoria pélvica.

Entre 2022 y 2024, la resistencia a la ceftriaxona y la cefixima, los principales antibióticos utilizados para tratar la gonorrea, aumentó drásticamente del 0,8 % al 5 % y del 1,7 % al 11 %, respectivamente, detectándose cepas resistentes en varios países. Por su parte, la resistencia a la ciprofloxacina alcanzó nada menos que el 95 %.

5. Deficiencias en las políticas de detección y prevención

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha revelado un panorama complejo en las respuestas nacionales a las infecciones de transmisión sexual. Si bien la mayoría de los países cuentan con estrategias, importantes obstáculos para la implementación de medidas preventivas y pruebas, así como la falta de datos, dificultan los esfuerzos para frenar las epidemias de clamidia, gonorrea y sífilis.

6. Mayor número de pruebas y vigilancia

En muchas regiones, especialmente en Europa y en los Estados Unidos, la ampliación de los programas de vigilancia, sobre todo para infecciones asintomáticas, ha dado lugar a una mayor detección y notificación de casos.

7. Ausencia de una educación integral

La privación de una educación sexual sólida en las escuelas y en el hogar, junto con la difusión de información errónea o falsa, provoca que muchas personas tengan conocimientos insuficientes e ideas incorrectas sobre prevención. Esto afecta especialmente a los jóvenes y los adultos mayores que inician nuevas relaciones.




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8. Reducción de la financiación para la salud pública

La evidencia indica que los recortes o el estancamiento de la financiación para los servicios de salud sexual limitan directamente la capacidad de los centros médicos para proporcionar pruebas, tratamiento y rastreo de contactos, lo que conlleva un aumento de la transmisión y mayores costes sanitarios a largo plazo.

La disminución de la inversión en servicios de salud sexual y pruebas de detección de ITS, especialmente durante la pandemia de covid-19, redujo el acceso a los test y la atención médica. En España, los diagnósticos de ITS disminuyeron en un promedio del 56 %, con las disminuciones más pronunciadas en clamidia y gonorrea. Las disminuciones se mantuvieron cinco meses después del inicio de la pandemia.

9. Aumento de la actividad sexual entre los adultos mayores

El incremento de la esperanza de vida, una mejor salud general y la disponibilidad de medicamentos para la disfunción eréctil, como el viagra, permiten a los adultos mayores mantener una vida sexual activa. Además, el aumento de las tasas de divorcio y el fallecimiento de los cónyuges implican que más personas mayores se incorporan al mundo de las citas, a menudo con múltiples parejas de las que desconocen su historial sexual. Un estudio realizado entre 2020 y 2023 reveló que los diagnósticos de infecciones de transmisión sexual (ITS) en los Estados Unidos aumentaron casi un 24 % entre las personas de 65 años o más.

10. Infecciones emergentes

Las epidemias y los brotes de patógenos de transmisión sexual emergentes y reemergentes plantean graves problemas para la población y suponen una carga adicional para los profesionales e investigadores de la salud pública.

Así, la shigelosis y el virus de la hepatitis A, tradicionalmente transmitidos por alimentos y agua contaminados, han establecido recientemente vías de transmisión sexual, principalmente entre hombres que tienen relaciones con otros hombres.

Otros patógenos emergentes, como los virus del zika y el ébola, pueden transmitirse a través de los fluidos genitales, mientras que el virus de la hepatitis C se puede contagiar por contacto con sangre durante las relaciones sexuales.

11. Miedo al estigma

El miedo al estigma es un factor determinante en el aumento de las tasas de infecciones de transmisión sexual, ya que actúa como una poderosa barrera sociopsicológica que disuade a las personas de hacerse pruebas, recibir tratamiento y revelar su estado a sus parejas.

La vergüenza, el miedo a las repercusiones sociales y el juicio moral asociados con las ITS conducen directamente a un retraso en la atención médica, lo que a su vez alimenta la continua propagación de estas infecciones.

12. Existencia de infecciones asintomáticas

Las infecciones asintomáticas son un factor importante en el aumento del número de ITS en todo el mundo, porque actúan como una fuente de transmisión silenciosa. Dado que las personas con ITS sin síntomas a menudo desconocen que están infectadas, no buscan tratamiento, lo que permite que las infecciones persistan, se transmitan a sus parejas y provoquen complicaciones de salud a largo plazo.

En definitiva, el aumento de las infecciones de transmisión sexual subraya la importancia de adoptar medidas proactivas y pone de manifiesto la urgente necesidad de intensificar la concienciación pública, la prevención, las pruebas diagnósticas y los tratamientos para abordar este creciente problema de salud pública.

The Conversation

Raúl Rivas González no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Doce factores que explican por qué están aumentado las infecciones de transmisión sexual – https://theconversation.com/doce-factores-que-explican-por-que-estan-aumentado-las-infecciones-de-transmision-sexual-280476

Regularización de inmigrantes: ventajas económicas y desafíos institucionales

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alessandro Indelicato, Investigador Posdoctoral, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

Aleksandar Malivuk/Shutterstock

Más allá de ser una cuestión política o moral, la esperada aprobación en el Consejo de Ministros de este 14 de abril del proceso de regularización de inmigrantes es, sobre todo, una decisión económica. El mecanismo que plantea el Gobierno, y que tendría una duración de unos tres meses según los datos iniciales, podría facilitar permisos de residencia y trabajo a unas 500 000 personas inmigrantes de las más de 840 000 que se estima viven en España en situación irregular.

El contexto demográfico

Según datos del Instituto Nacional de Esatdística (INE), España tiene en torno a 7,2 millones de residentes extranjeros, pero si se incluye a los nacionalizados son más de 9 millones. Por otra parte, presenta una de las tasas de envejecimiento más altas de Europa y una natalidad en descenso.

Así, la inmigración es una pieza estructural para mantener el modelo económico español, intensivo en mano de obra en sectores de gran peso en el conjunto de la economía, como el turismo (12,6 % del PIB en 2024).

Los datos del mercado laboral son contundentes. En 2025, España cerró el año con más de 3,1 millones de afiliados extranjeros, que ya representan el 14 % del total de cotizantes. Su presencia es especialmente intensa en sectores clave como hostelería, agricultura o construcción donde, en muchos casos, cubren déficits persistentes de mano de obra.

Además, porcentualmente, como grupo poblacional, los inmigrantes tienen una mayor participación en el mercado laboral. Su tasa de actividad alcanza el 68,7 % del total de la población migrante en edad de trabajar frente al 56,3 % de la equivalente española. Este diferencial implica una mayor contribución relativa al sistema productivo y fiscal del país.

De la economía sumergida a la recaudación

En este contexto de integración laboral, la regularización no introduce una nueva realidad: formaliza una que ya existe. Transformar empleo informal en empleo formal implica aumentar cotizaciones sociales, ingresos fiscales y estabilidad laboral. También contribuye a reducir la economía sumergida y mejorar la productividad agregada.

La experiencia de la regularización de 2005 ofrece evidencia clara. En pocos meses, aumentó significativamente la afiliación a la Seguridad Social y se generaron ingresos fiscales adicionales por trabajador regularizado.

Sin embargo, estos efectos positivos no deben interpretarse de forma aislada. La regularización no es solo una política de ingresos: también tiene implicaciones sobre el gasto público.

El equilibrio entre ingresos y gastos

Uno de los argumentos más frecuentes a favor de la regularización es que los inmigrantes aportan más de lo que reciben. Según los datos actuales, contribuyen con en torno al 10 % de los ingresos de la Seguridad Social, mientras que el gasto en prestaciones dirigido a este colectivo ronda el 1 %. Pero este equilibrio no es estático.

El acceso a prestaciones como el ingreso mínimo vital (IMV) requiere al menos un año de residencia legal continuada. Por tanto, a medida que aumenta la integración en el sistema también lo hace la elegibilidad potencial.

El coste actual del IMV ronda los 3 100 millones de euros anuales, pero podría superar los 6 000 millones si alcanzara su cobertura potencial, y acercarse a los 9 000 millones en escenarios más amplios.

Un problema de capacidad, no solo de principios

Más allá del impacto fiscal, existe una cuestión aún más crítica: la capacidad institucional. Regularizar a cientos de miles de personas en pocos meses implica verificar identidades, antecedentes, historial laboral y condiciones de residencia.

Aunque la normativa excluye a personas con antecedentes penales, la verificación internacional de estos datos no siempre es completa ni homogénea.

Además, los efectos de la regularización no serán uniformes. Las regiones con mayor dinamismo económico absorberán mejor el impacto, mientras que otras podrían experimentar mayor presión sobre servicios públicos y sistemas de protección social.

La cuestión demográfica

Gran parte de la presión actual sobre el mercado laboral y la sostenibilidad del sistema de pensiones deriva directamente de la baja natalidad en España, una de las más reducidas de la UE: en 2024, se registraron apenas 318 005 nacimientos, consolidando una tendencia de descenso.

En este contexto, una estrategia integral debería contemplar el incentivo de la natalidad mediante políticas robustas de apoyo a las familias y estabilidad económica. Medidas como la educación preescolar gratuita y los permisos de paternidad remunerados generan efectos positivos.

No obstante, estas acciones requieren tiempo para madurar y generar resultados tangibles, mientras que las demandas del mercado laboral son inmediatas y urgentes. Por esta razón, en la práctica, la inmigración –y su correspondiente regularización– emerge como una solución más ágil, aunque no necesariamente completa ni exenta de desafíos.

La cuestión fundamental no es si la regularización generará mayores ingresos fiscales a corto plazo, sino si el Estado tiene la capacidad institucional para gestionar sus consecuencias sociales y, simultáneamente, abordar el desafío demográfico estructural que supone el envejecimiento de la población.

The Conversation

Alessandro Indelicato recibe fondos de la Agencia Canaria De Investigación Innovación Y Sociedad De La Información Gobierno De Canarias con un contrato Postdoctoral Catalina Ruiz a través de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria

– ref. Regularización de inmigrantes: ventajas económicas y desafíos institucionales – https://theconversation.com/regularizacion-de-inmigrantes-ventajas-economicas-y-desafios-institucionales-280122

La conversación docente: las escuelas de 0 a 3 años como inversión de futuro

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Eva Catalán, Editora de Educación, The Conversation

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A los ocho meses de tener a mi primera hija, después de alargar la baja de maternidad al máximo y añadirle los meses de excedencia que me fueron posibles, llegó el momento de llevarla a una guardería. Todavía recuerdo lo importante que fue para mi tranquilidad mental el momento de conocer a su cuidadora. La dulzura y empatía que me transmitió Rosa transformaron completamente ese momento angustioso de dejar a mi bebé en manos de una persona extraña. De pronto, supe que estaría bien cuidada y se sentiría querida durante esas horas.

La influencia de las maestras y cuidadoras de infantil (la mayoría son mujeres), especialmente en la etapa de 0 a 3 años, es difícilmente exagerable. Y va mucho más allá de permitir a las familias conciliar con tranquilidad y garantías. En esta etapa inicial de la vida, tener una buena atención en la escuela es tan determinante para el rendimiento escolar posterior que se considera uno de los principales contribuyentes a la equidad educativa.

Por eso es tan necesario que la cobertura pública y la oferta de plazas no se convierta en un artículo de oferta electoral de quita y pon: los proyectos, la financiación y los equipos necesitan un apoyo y compromiso permanentes de las instituciones. Como explica Estefanía Hita, de la Universidad Internacional de La Rioja, para este objetivo ayuda pensar en esta etapa educativa no en términos de gastos presupuestarios, sino de inversión de futuro.

Especialmente para los niños y niñas en situaciones más vulnerables. Actuar pronto es más eficaz, mientras que corregir desigualdades cuando ya están consolidadas resulta más difícil y costoso. Es la razón del potencial de esta etapa como ascensor social.

“España tiene una alta tasa de escolarización en la etapa de 0 a 3 años, con un 41,8 % de niños escolarizados, por encima de la media de la OCDE. Pero escolarizar no es lo mismo que garantizar igualdad de oportunidades. Lo importante no es solo cuántos niños asisten, sino en qué condiciones lo hacen”, nos explica esta experta. El precio, los horarios, la estabilidad de los centros o la calidad de los proyectos cambian mucho según el lugar. Estas diferencias aparecen incluso antes de que los niños empiecen a hablar, y tienen consecuencias reales en su desarrollo.

Desde que mi hija, mi marido y yo conocimos a Rosa en aquella guardería de Madrid, la formación y la investigación en esta etapa del desarrollo infantil han evolucionado mucho. En The Conversation hemos hablado de cómo el papel de los especialistas en la etapa de 0 a 3 años es cada vez más profesional y especializado. Su acompañamiento experto permite a los niños explorar y desarrollarse cognitiva y motrizmente de manera satisfactoria, sin por supuesto olvidar su rol fundamental como referencia afectiva e incluso corporal.

Todos estos avances influye en cómo la sociedad percibe a estos profesionales y cómo su imprescindible labor es categorizada, protegida y retribuida. Está demostrado que ir a la escuela infantil es positivo para el desarrollo mental, físico y social. Y la escuela infantil solamente puede tener este papel beneficioso cuando está compuesta de profesionales bien formados y justamente reconocidos.


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– ref. La conversación docente: las escuelas de 0 a 3 años como inversión de futuro – https://theconversation.com/la-conversacion-docente-las-escuelas-de-0-a-3-anos-como-inversion-de-futuro-280384

¿Quién decide hasta dónde puede llegar la ciencia?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María Ángela Bernardo Álvarez, Investigadora predoctoral en Bioderecho y Bioética, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

«Hace unas semanas, dos preciosas niñas chinas llamadas Lulu y Nana llegaron al mundo llorando, tan sanas como cualquier otro bebé». Así comenzaba elvídeoen el que He Jiankui, profesor de la Southern University of Science and Technology de China, anunciaba en noviembre de 2018 el nacimiento, por primera vez en la historia, de bebés modificados genéticamente de forma intencionada. Su equipo utilizó la revolucionaria tecnología CRISPR para alterar el gen CCR5, relacionado con la infección por VIH, en el genoma de 31 embriones de siete parejas de China y Tailandia en las que el padre era seropositivo.

Aunque argumentaron que la edición con CRISPR podría paliar un grave problema de salud pública, la modificación no tenía fines preventivos ni terapéuticos: era una mejora genética (enhancement). Además, la variante que pretendían introducir se ha relacionado con una mayor predisposición a otras infecciones y la tecnología no había demostrado su seguridad ni su eficacia.

Por último, ni siquiera lograron experimentalmente los cambios deseados en el genoma.

Aun así, los científicos siguieron adelante e implantaron trece embriones en cinco mujeres. Como resultado, nacieron las gemelas Lulu y Nana, y un tercer bebé cuya identidad se desconoce.

Cirugía genética

El experimento, descrito por Jiankui como una “cirugía genética”, generó un fuerte rechazo internacional al considerarse“irresponsable, peligroso e inmoral”. El científico y dos de sus colaboradores, Zhang Renli y Qin Jinzhou, fueron condenados a penas de prisión y al pago de multas por la comisión de delitos de práctica médica ilegal y falsificación documental.

En la actualidad, se desconoce si las intervenciones genéticas han podido afectar a la salud de los menores editados. Lo que resulta evidente es que el caso ilustra los riesgos de una tecnología de doble uso, que ofrece grandes promesas y esperanzas en biomedicina y, al mismo tiempo, puede suponer graves amenazas, dado que los efectos sobre el bienestar y la integridad de las personas editadas aún no se han investigado ni se comprenden lo suficiente.

Una tecnología de doble uso

Casi una década después, dos compañías estadounidenses,Manhattan Project y Preventive, han comenzado a investigar el uso de la edición genética en embriones humanos con el propósito de erradicar, en teoría, dolencias como la fibrosis quística, el mal de Alzheimer, la distrofia muscular de Duchenne y la enfermedad de Huntington. Estas aproximaciones difieren sustancialmente de Casgevy, la primera terapia génica aprobada basada en CRISPR, en este caso para tratar a pacientes con beta-talasemia y anemia de células falciformes, cuyos cambios no se transmiten a la descendencia pues se llevan a cabo sobre células somáticas.

En realidad, estas empresas persiguen objetivos muy diferentes. Su idea es modificar el genoma en estadios tempranos del desarrollo embrionario, es decir, en la línea germinal, para producir variaciones que pueden ser potencialmente heredables. Este tipo de intervenciones se consideran prohibidas en los países firmantes del Convenio sobre Derechos Humanos y Biomedicina (Convenio de Oviedo), entre los que se encuentra España.

En Estados Unidos, donde operan estas empresas, se limitan estas prácticas, pero diversas fuentes apuntan que dicha regulación podría flexibilizarse bajo la administración Trump, lo que abriría la puerta a experimentos que plantean numerosos interrogantes sociales, éticos y jurídicos.

Experimentos que plantean numerosos interrogantes sociales, éticos y jurídicos

En este contexto, cabe preguntarse quién debe fijar los límites en torno a las modificaciones sobre el genoma humano de la línea germinal, tanto en el ámbito experimental como en la práctica clínica, y bajo qué modelo de gobernanza se debe actuar. Estas cuestiones no son triviales, aunque tampoco resultan completamente novedosas. La historia de la biotecnología proporciona ejemplos de los cuales es posible extraer enseñanzas valiosas para el debate actual.

No es la primera vez que la investigación en el ámbito de la biotecnología se enfrenta a una tecnología con un potencial beneficio pero que, al mismo tiempo, también conlleva riesgos inherentes. El precedente más cercano es el desarrollo de la tecnología del ADN recombinante, también conocida como ingeniería genética, y el modo en el que la comunidad científica afrontó su vertiginosa irrupción a mediados de los años setenta del siglo pasado.

En 1973 se llevó a cabo la primera conferencia de Asilomar, un evento que congregó a más de un centenar de científicos con el fin de examinar los riesgos asociados a ciertos elementos y agentes empleados en los experimentos de biología molecular de la época. Fue la primera ocasión en la que la propia comunidad científica valoró la posibilidad de fijar límites al ejercicio de la libertad de investigación por motivos de seguridad.

En 1975 se celebró la segunda y más conocida conferencia de Asilomar, justo después de la publicación de un manuscrito sobre las cuestiones más controvertidas de la ingenería genética, artículo que también advertía sobre las consecuencias “impredecibles” del ADN recombinante.

En este segundo encuentro, en el que participaron un centenar de investigadores punteros en ingeniería genética, junto a periodistas y juristas especializados, se discutió sobre si podía o no levantarse la moratoria voluntaria que la propia comunidad científica se había autoimpuesto y, en caso afirmativo, en qué condiciones podrían reiniciarse los experimentos de forma segura. Sin duda, la segunda reunión de Asilomar implicó un cambio de actitud trascendental: frente a épocas pasadas, quienes se dedicaban a investigaciones de vanguardia en biotecnología eran muy conscientes de la importancia y de los potenciales riesgos de modificar la materia viva a nivel molecular.

Sin embargo, el consenso sobre este modelo de gobernanza, profundamente tecnocrático, no fue unánime debido a dos motivos principales. Por un lado, porque las conferencias de Asilomar se centraron en los aspectos relacionados con la seguridad, obviando otras cuestiones vinculadas, por ejemplo, con los valores y principios éticos y jurídicos en juego, así como otros temas relacionados con la autonomía, la justicia social o la solidaridad. Por otro lado, según argumentó un colectivo crítico de la Universidad de Harvard y del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en inglés), las conclusiones de Asilomar se alcanzaron sin una adecuada participación y deliberación ciudadana.

Esa exclusión se intentó subsanar ese mismo año en Cambridge (Massachusetts, Estados Unidos), la ciudad donde se ubican la Universidad de Harvard y el MIT, que pretendían por entonces construir laboratorios de alta seguridad para experimentos sobre ingeniería genética. Ante los temores existentes en aquella época, el Consejo municipal impuso una moratoria de seis meses y creó una comisión formada por personas legas en biotecnología con el propósito de que debatieran sobre su idoneidad. Tras reunirse durante meses y analizar más de 75 testimonios, tanto a favor como en contra de la tecnología del ADN recombinante, el comité publicó un informe en 1977 recomendando continuar con las investigaciones, pero con indicaciones más estrictas que las directrices que habían establecido a nivel federal los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) de Estados Unidos.

Aunque este ejemplo se limitó a una pequeña región, sin duda conforma el primer precedente de gobernanza democrática de la biotecnología y muestra que la ciudadanía, incluidos quienes no tienen formación ni experiencia profesional especializada, puede deliberar sobre cuestiones técnicas complejas y tomar decisiones razonables y argumentadas.

Gobernanza democrática de la biotecnología

Asimismo, el modelo propuesto en las conferencias de Asilomar, que constituyó un punto de inflexión en la historia de la biotecnología, resulta hoy difícilmente replicable. En la actualidad, los desafíos éticos, legales y sociales de la edición genética con CRISPR, más aun después del irresponsable experimento del equipo liderado por He Jiankui, exigen una discusión más amplia que garantice una participación pública inclusiva y diversa. Es decir, en línea con lo que establece el artículo 28 del Convenio sobre Derechos Humanos y Biomedicina (Convenio de Oviedo), resulta esencial que las cuestiones fundamentales que plantean los avances en biología y medicina, como precisamente ocurre con las biotecnologías emergentes, sean “objeto de un debate público apropiado”.

Este precepto legal no es una mera declaración de intenciones, sino que fija un mandato jurídicamente vinculante en los Estados que han ratificado el Convenio, como España, mediante el que se reconoce que las decisiones que pueden tener consecuencias para el conjunto de la humanidad requieren una deliberación verdaderamente democrática, y no solo consensos sobre las cuestiones de naturaleza científico-técnica. En otras palabras, nos encontramos ante la exigencia de virar hacia un modelo de gobernanza democrática muy distinto al de Asilomar, y más cercano al impulsado en Cambridge a mediados de los años setenta, en el que también se garantice una información veraz y rigurosa sobre las posibilidades reales de CRISPR, evitando así las falsas expectativas y los miedos infundados.

Sin embargo, la investigación empírica más reciente sobre deliberación pública y toma de decisiones en torno a la edición genética muestra importantes lagunas en la construcción de un modelo de gobernanza verdaderamente democrático. A modo ilustrativo, una revisión publicada en European Journal of Human Genetics en 2024 puso de manifiesto un incremento de los esfuerzos encaminados a fomentar la participación ciudadana, si bien con sesgos que han favorecido a personas blancas y con elevada formación académica, y con metodologías que exigían el acceso a internet, lo que limitaba a quienes tenían bajos recursos socioeconómicos.

Otro estudio, publicado en Journal of Community Geneticsen 2024, también dio a conocer las reticencias de la comunidad científica hacia la deliberación pública en cuestiones relacionadas con la edición genética. En general, estas prácticas se entendían no como un debate público apropiado, en los términos del Convenio de Oviedo, sino más bien como una actividad asociada a la mera transmisión unidireccional de información sobre la evidencia científica relativa a las intervenciones sobre el genoma humano. Este enfoque incurre en el denostado modelo de déficit cognitivo, una barrera estructural que puede limitar la puesta en marcha de un modelo de gobernanza plenamente democrático, limitando también los términos y las personas implicadas en el debate, y arrastrando así los mismos sesgos y problemas planteados en las conferencias de Asilomar hace casi medio siglo.

(Una versión de este artículo fue publicada originalmente en la revista Telos de Fundación Telefónica).

The Conversation

María Ángela Bernardo Álvarez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. ¿Quién decide hasta dónde puede llegar la ciencia? – https://theconversation.com/quien-decide-hasta-donde-puede-llegar-la-ciencia-280171

El impacto social de los coches eléctricos y de combustible: así afectan al empleo, la salud y la recaudación fiscal

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Javier Pérez Rodríguez, Profesor Titular del Departamento de Ingeniería Química Industrial y del Medio Ambiente. Miembro del Grupo de Tecnologías Ambientales y Recursos Industriales, Universidad Politécnica de Madrid (UPM)

Un trabajador extrae sal en Uyuni, Bolivia, de la que posteriormente se extrae litio, uno de los minerales críticos para la fabricación de coches eléctricos. Steve Smith/Shutterstock

Si bien a la hora de analizar la sostenibilidad de cualquier medio de transporte es clave evaluar aspectos ambientales, este concepto incluye también su impacto social y económico. Así, más allá del debate sobre emisiones contaminantes y eficiencia energética, las tecnologías empleadas en el transporte tienen implicaciones sociales de gran relevancia.

Por ejemplo, en lo relacionado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 (trabajo decente y crecimiento económico), el transporte por carretera genera una elevada cantidad de empleos directos e indirectos (1,2 millones en España, según datos del portal del Observatorio del Transporte y la Logística). Pero además debemos considerar aspectos como la calidad del empleo, las condiciones laborales a lo largo de la cadena de suministro y la carga fiscal.

Ampliando el alcance más allá de la mera fase de fabricación del vehículo y sus componentes, conviene echar un vistazo a estos impactos desde su producción hasta la fase de uso. Para ello, hemos llevado a cabo una revisión bibliográfica de artículos científicos que evalúan la sostenibilidad del ciclo de vida del transporte rodado, poniendo el foco en sus repercusiones sociales. Cabe destacar que las investigaciones en esta materia son incipientes, por lo que las conclusiones aquí expuestas deben tomarse con cautela.

Empleo local

El potencial de generación de empleo difiere significativamente según la tecnología del vehículo. Los vehículos de combustión interna tienden a liderar la creación de empleo gracias a una extensa y asentada cadena de suministro que incluye extracción, refino y distribución de combustibles, además de la fabricación y mantenimiento de los vehículos.

En el otro extremo, los vehículos eléctricos de batería generan menos empleo debido a la menor intensidad laboral de sus cadenas de valor, centradas en la producción de electricidad y baterías.

Salud de la población

Desde la perspectiva de los impactos en salud, los vehículos eléctricos (de baterías y de pila de combustible de hidrógeno) destacan por su reducido impacto en las emisiones locales durante la fase de uso (sólo emiten partículas por efecto de la abrasión y el desgaste), lo que se traduce en beneficios directos para la salud, especialmente en entornos urbanos.




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En cambio, los vehículos de gasolina y diésel presentan el mayor impacto sobre la salud humana local debido a emisiones de óxidos de nitrógeno, partículas y monóxido de carbono. Las tecnologías híbridas se sitúan en un punto intermedio, aunque el impacto real varía dependiendo de su uso. Por ejemplo, los vehículos híbridos eléctricos tienden a tener un comportamiento más eficiente, mientras que la efectividad de los vehículos híbridos enchufables depende del hábito de recarga del usuario.

Aunque los vehículos híbridos y los híbridos enchufables pueden presentar impactos relevantes durante la fase de fabricación (principalmente por la producción de baterías), el impacto total en salud a lo largo de su ciclo de vida sigue siendo inferior al de los coches de combustión debido a la drástica reducción de contaminantes durante su operación. Cabe destacar que la introducción en estos últimos de tecnologías de reducción de emisiones, así como la mejora de los combustibles (incluidos los renovables), reduce notablemente el impacto sobre la salud.

El análisis general confirma que la electrificación del transporte supone una mejora clara en términos de salud, especialmente si la electricidad proviene de fuentes renovables.




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Sueldos y condiciones laborales

La transición tecnológica también afecta a los trabajadores y sus condiciones laborales. Según los datos analizados, los automóviles de combustión interna ofrecen los mayores niveles de retribución económica a lo largo de su ciclo de vida. Esto se debe a que involucran sectores tradicionalmente mejor remunerados, como la industria del petróleo o la fabricación de motores térmicos.

En cambio, los vehículos eléctricos de batería muestran los niveles más bajos de remuneración. En parte, porque dependen de la minería de materiales como litio, cobalto y níquel, con salarios generalmente más bajos y condiciones laborales más precarias. Las tecnologías híbridas (híbridos eléctricos e híbridos enchufables) presentan una situación intermedia.

Este patrón sugiere que la electrificación, aunque puede ser beneficiosa ambientalmente, podría desplazar empleo a zonas con menor protección laboral.




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Lesiones laborales

El análisis de los accidentes laborales no fatales revela que los vehículos eléctricos de baterías son la tecnología con mayor número de lesiones asociadas, principalmente por los riesgos en la extracción y procesamiento de los materiales empleados para las baterías.

Este hecho pone de manifiesto un aspecto a menudo ignorado: los posibles beneficios ambientales de los vehículos eléctricos deben equilibrarse con mejoras en las condiciones laborales dentro de su cadena de suministro.

Impuestos totales: ¿quién paga más?

Los vehículos de combustión interna encabezan la comparativa en cuanto a aportación tributaria. Esto se debe a que su ciclo de vida está fuertemente ligado al petróleo, un recurso que atraviesa múltiples fases sujetas a impuestos. Esta cadena energética tradicional implica una recaudación constante para las arcas públicas de cualquier entorno geográfico.

Por su parte, los vehículos híbridos presentan una carga fiscal intermedia. Aunque dependen parcialmente de la electricidad, siguen utilizando combustibles fósiles, lo que los mantiene dentro del marco impositivo clásico. Cuando estos híbridos integran generaciones eléctricas con bonificaciones fiscales (energías renovables), la presión fiscal disminuye, ya que su dependencia del combustible fósil es menor.

El ejemplo más claro de posible reducción de impuestos lo pueden representar los coches eléctricos de baterías, especialmente cuando la forma de generación eléctrica renovable está subvencionada. Según algunos estudios, estos vehículos pueden generar hasta un 96 % menos impuestos que un automóvil de combustión tradicional.

No obstante, estos datos son generales. El contexto geográfico es clave: los regímenes fiscales varían mucho de un país a otro, por lo que los resultados deben interpretarse en función de las condiciones locales concretas.




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La necesidad de analizar los impactos sociales

Este análisis evidencia que los impactos sociales de los vehículos dependen de factores como el origen de la energía, la tecnología de las baterías, la estructura de la cadena de suministro o el entorno geográfico concreto en el que ocurran cada una de las etapas del ciclo de vida. Analizarlos permite identificar áreas de actuación para mejorar la sostenibilidad del sector y minimizar sus efectos negativos.

Mientras que los vehículos eléctricos representan ventajas claras en términos de impactos en la salud pública, sus beneficios en otras dimensiones (como el empleo, la remuneración o la seguridad laboral) requieren un análisis más riguroso. La reciente publicación del estándar ISO 14075 para la evaluación del ciclo de vida de los productos, que incluye factores sociales, sin duda contribuirá a la mejora y extensión de este conocimiento.

The Conversation

Javier Pérez Rodríguez participa en una de las líneas de investigación de la Cátedra Fundación Repsol en Transición Energética – Movilidad Sostenible en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid.

– ref. El impacto social de los coches eléctricos y de combustible: así afectan al empleo, la salud y la recaudación fiscal – https://theconversation.com/el-impacto-social-de-los-coches-electricos-y-de-combustible-asi-afectan-al-empleo-la-salud-y-la-recaudacion-fiscal-279352

Tatuajes, toxinas y sistema inmunitario: qué conviene tener en cuenta antes de tatuarnos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Manal Mohammed, Senior Lecturer, Medical Microbiology, University of Westminster

ViDI Studio/Shutterstock

Desde diseños minimalistas en la muñeca hasta brazos totalmente cubiertos de palabras y dibujos, el arte corporal se ha vuelto tan habitual que ya no nos sorprende. Pero, más allá de su significado personal, hablamos poco de las consecuencias biológicas de tatuarnos. Una vez que la tinta del tatuaje entra en el cuerpo, no se queda ahí. Bajo la piel, los pigmentos del tatuaje interactúan con el sistema inmunitario de formas que los científicos apenas están empezando a comprender.

Los tatuajes se consideran generalmente seguros, pero cada vez hay más evidencia científica que sugiere que las tintas de los tatuajes no son biológicamente inertes. La pregunta clave ya no es si los tatuajes introducen sustancias extrañas en el cuerpo, sino cómo de tóxicas podrían ser esas sustancias y qué implica eso para nuestra salud a largo plazo.

Los ingredientes de las tintas de tatuaje

Las tintas de tatuaje son mezclas químicas complejas. Contienen pigmentos que aportan color, disolventes que ayudan a distribuir la tinta, conservantes para prevenir el crecimiento microbiano y pequeñas cantidades de impurezas. Muchos de los pigmentos que se utilizan actualmente se desarrollaron originalmente para aplicaciones industriales, como la pintura para automóviles, los plásticos y el tóner de impresoras, en lugar de para su inyección en la piel humana.

Algunas tintas contienen trazas de metales pesados, entre ellos níquel, cromo, cobalto y, ocasionalmente, plomo. Los metales pesados pueden ser tóxicos en determinados niveles y son bien conocidos por desencadenar reacciones alérgicas y sensibilidad inmunológica.

Las tintas de tatuaje también pueden contener compuestos orgánicos, incluidos colorantes azoicos e hidrocarburos aromáticos policíclicos.

Los colorantes azoicos son colorantes sintéticos ampliamente utilizados en textiles y plásticos. En determinadas condiciones, como la exposición prolongada a la luz solar o durante la eliminación de tatuajes con láser, pueden descomponerse en aminas aromáticas. Estos productos químicos se han relacionado con el cáncer y el daño genético en estudios de laboratorio.

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos, a menudo abreviados como HAP, se producen durante la combustión incompleta de material orgánico y se encuentran en el hollín, los gases de escape de los vehículos y los alimentos carbonizados. Las tintas negras para tatuajes, que suelen estar hechas de negro de humo, pueden contener estos compuestos, algunos de los cuales están clasificados como carcinógenos.

Las tintas de color, especialmente las rojas, amarillas y naranjas, se asocian con mayor frecuencia a reacciones alérgicas y a inflamación crónica. Esto se debe en parte a las sales metálicas y a los pigmentos azoicos, que pueden degradarse en aminas aromáticas potencialmente tóxicas.

La reacción del sistema inmune

Tatuar consiste en inyectar tinta en profundidad en la dermis, la capa de piel situada debajo de la superficie. El cuerpo reconoce las partículas de pigmento como material extraño. Las células inmunitarias intentan eliminarlas, pero las partículas son demasiado grandes para ser eliminadas por completo. En su lugar, quedan atrapadas dentro de las células de la piel, lo que es lo que hace que los tatuajes sean permanentes.

La tinta del tatuaje no siempre permanece confinada en la piel. Los estudios muestran que las partículas de pigmento pueden migrar a través del sistema linfático y acumularse en los ganglios linfáticos. Estos consisten en pequeñas estructuras que filtran las células inmunitarias y ayudan a coordinar las respuestas inmunitarias. Los efectos a largo plazo para la salud de la acumulación de tinta en estos tejidos siguen sin estar claros, pero su papel central en la defensa inmunitaria suscita preocupación por la exposición prolongada a metales y toxinas orgánicas.

Inflamación y menos eficacia de las vacunas

Un estudio reciente sugiere que los pigmentos de tatuaje de uso común pueden influir en la actividad inmunitaria, desencadenar inflamación y reducir la eficacia de ciertas vacunas.

Los investigadores descubrieron que las células inmunitarias de la piel tambien absorben la tinta de los tatuajes. Cuando estas células mueren, liberan señales que mantienen activado el sistema inmunitario, lo que provoca inflamación en los ganglios linfáticos cercanos durante un periodo de hasta dos meses.

El estudio también reveló que la tinta de los tatuajes presente en el lugar de la inyección de la vacuna alteraba las respuestas inmunitarias de forma específica para cada vacuna. En particular, se asoció con una respuesta inmunitaria reducida a la vacuna contra la COVID-19. Esto no significa que los tatuajes hagan que las vacunas sean inseguras. Más bien, sugiere que los pigmentos de los tatuajes pueden interferir en la señalización inmunitaria –el sistema de comunicación química que utilizan las células inmunitarias para coordinar las respuestas a las infecciones o a la vacunación– en determinadas condiciones.

En la actualidad, no hay pruebas epidemiológicas sólidas que relacionen los tatuajes con el cáncer en humanos. Sin embargo, los estudios de laboratorio y en animales sugieren riesgos potenciales. Ciertos pigmentos de tatuaje pueden degradarse con el tiempo, o cuando se exponen a la luz ultravioleta o a la eliminación de tatuajes con láser, formando subproductos tóxicos y ,a veces, carcinógenos.

Muchos tipos de cáncer tardan décadas en desarrollarse, lo que dificulta el estudio directo de estos riesgos, especialmente teniendo en cuenta lo reciente que es la popularización de los tatuajes.

La tinta roja provoca reacciones alérgicas

Los riesgos para la salud mejor documentados de los tatuajes son las reacciones alérgicas e inflamatorias.
La tinta roja se asocia especialmente con picor persistente, hinchazón y granulomas. Los granulomas son pequeños nódulos inflamatorios que se forman cuando el sistema inmunitario intenta aislar material que no logra eliminar.

Estas reacciones pueden aparecer meses o años después de hacerse un tatuaje y pueden desencadenarse por la exposición al sol o por cambios en la función inmunitaria. La inflamación crónica se ha relacionado con el daño tisular y un mayor riesgo de enfermedad. Para las personas con enfermedades autoinmunes o un sistema inmunitario debilitado, los tatuajes pueden suponer un motivo de preocupación adicional.

Riesgos de infección

Al igual que cualquier procedimiento que perfora la piel, el tatuaje conlleva cierto riesgo de infección. Una higiene deficiente puede provocar infecciones por Staphylococcus aureus, así como hepatitis B y C. En casos excepcionales, se ha asociado con infecciones por micobacterias atípicas.

Uno de los mayores retos a la hora de evaluar la toxicidad de los tatuajes es la falta de una regulación coherente. La Unión Europea ha introducido límites más estrictos para las sustancias peligrosas en las tintas de tatuaje, pero a nivel mundial la supervisión sigue siendo desigual. En muchos países, las tintas para tatuajes están reguladas de forma mucho menos estricta que los cosméticos o los productos médicos, incluso sin exigir a los fabricantes que revelen la lista completa de ingredientes.

Tatuajes más grandes, numerosos y coloridos

Para la mayoría de las personas, los tatuajes no causan problemas de salud graves, pero no están exentos de riesgos. Los tatuajes introducen en el cuerpo sustancias que nunca fueron diseñadas para permanecer a largo plazo en el tejido humano, algunas de ellas potencialmente tóxicas en determinadas condiciones.

La principal preocupación es la exposición acumulativa. A medida que los tatuajes se hacen más grandes, más numerosos y más coloridos, la carga química total aumenta. En combinación con la exposición al sol, el envejecimiento, los cambios inmunitarios o la eliminación con láser, esta carga puede tener consecuencias que la ciencia aún no ha descubierto por completo.

Los tatuajes siguen siendo una poderosa forma de autoexpresión, pero también suponen una exposición química de por vida. Aunque las pruebas actuales no sugieren un peligro generalizado, cada vez más investigaciones ponen de relieve que hay importantes cuestiones sin respuesta sobre la toxicidad, los efectos inmunitarios y la salud a largo plazo. A medida que los tatuajes aumentan en todo el mundo, se hace necesario mejorar la regulación y asegurar una investigación científica sostenida.

The Conversation

Manal Mohammed no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

– ref. Tatuajes, toxinas y sistema inmunitario: qué conviene tener en cuenta antes de tatuarnos – https://theconversation.com/tatuajes-toxinas-y-sistema-inmunitario-que-conviene-tener-en-cuenta-antes-de-tatuarnos-280169

El sacrificio invisible: mujeres mayores, pobreza y el peso del cuidado

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Anabel Chica Pérez, Enfermera. Investigadora en envejecimiento y autocuidado., Universidad de Almería

Standret/shutterstock

Decía Simone de Beauvoir que no se nace mujer: se llega a serlo. Pero ¿qué pasa cuando esa “llegada” nunca incluye la liberación prometida? Para muchas mujeres mayores, la vida sigue girando en torno a una responsabilidad que nunca pidieron: el cuidado familiar.

El cuidado es una labor que se ha asociado tradicionalmente a las mujeres [https://doi.org/10.3389/fpsyt.2023.1113587]. Desde la infancia, aprenden que atender a los demás es parte de su rol. Pero cuando la vejez y la pobreza se cruzan en su camino, esta carga se convierte en un lastre que las empuja al olvido social.

En España, una de cada cinco personas mayores vive en situación de pobreza. Esta realidad no es excepcional. Una investigación reciente muestra que vivir en pobreza en la vejez implica una lucha constante por cubrir necesidades básicas que termina condicionando el día a día. Y es una situación que afecta mayoritariamente a mujeres. Muchas de ellas dedican sus días a cuidar de un marido enfermo, de un hijo con discapacidad e incluso de sus nietos. Lo hacen sin que nadie les pregunte cómo están, sin ayuda y sin descanso.

Mientras los sistemas de atención formal se tambalean, ellas sostienen el bienestar de sus familias con un sacrificio silencioso. Se privan de comer, de descansar y de cuidar su propia salud para garantizar la de quienes dependen de ellas. En su mundo, ir a la peluquería o comprar ropa nueva no son prioridades. Lo urgente siempre son los otros.

Un deber inquebrantable

Desde jóvenes, estas mujeres han asumido que cuidar es su responsabilidad. Lo hicieron con sus hijos, con sus padres y ahora con sus parejas o sus nietos. Muchas de ellas no han conocido otra vida que la del servicio a los demás. Incluso cuando su salud empieza a fallar, priorizan las necesidades de otros antes que las suyas propias.

Tal y como refleja un estudio reciente sobre mujeres mayores cuidadoras en situación de pobreza, pedir ayuda no es una opción. A veces, por orgullo. Otras, porque simplemente no hay nadie a quien acudir. La soledad y el cansancio se convierten en compañeros de viaje y la sensación de que su trabajo nunca acaba les pesa más que cualquier enfermedad.

Los datos muestran que la falta de apoyo social es crítica y que constituye una de las necesidades más desatendidas entre las personas mayores que viven en situación de pobreza. Además, ocho de cada diez mujeres mayores cuidadoras perciben un bajo nivel de apoyo, lo que las hace más vulnerables a la ansiedad, depresión y deterioro cognitivo.

¿Quién las cuida a ellas?

A pesar de la importancia de su labor, estas mujeres reciben poco o ningún reconocimiento. Las ayudas económicas son escasas y los recursos sociales insuficientes. Pedir apoyo a las instituciones se convierte en un laberinto burocrático donde muchas se pierden. La alternativa es resignarse, seguir adelante, como han hecho siempre.

Las cuidadoras mayores suelen sufrir problemas de salud mental como ansiedad y depresión. También presentan mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y musculoesqueléticas. Pero la mayoría de ellas no busca ayuda médica, bien porque no puede permitírselo o porque, simplemente, no tiene tiempo.

Y mientras tanto, la sociedad sigue esperando que continúen cuidando. Se asume que es su deber natural, sin considerar que cada renuncia suma años de desgaste físico y emocional.

Una cuestión de género

El problema no es solo económico. Es una cuestión de género. Las hijas suelen ser las que ayudan en el hogar, mientras que los hijos varones participan solo cuando no queda más opción. Muchas de estas mujeres crecieron viendo a sus madres sacrificarse y han perpetuado ese ciclo, enseñando a sus propias hijas que el cuidado es cosa de mujeres.

Pero ¿y si no lo fuera? ¿Y si el cuidado fuera una responsabilidad compartida y no una carga invisible?

Las mujeres cuidadoras mayores en situación de pobreza experimentan un doble abandono: por parte del sistema y, muchas veces, por parte de sus propias familias. Aunque los avances en igualdad de género han mejorado en muchos aspectos, el cuidado sigue siendo visto como una tarea femenina. Y cuando estas mujeres envejecen, la deuda con ellas sigue sin saldarse.

Nunca es tarde para cambiar las reglas

Muchas mujeres han dedicado su vida a sostener a los demás. Ahora es el momento de que la sociedad les devuelva parte de ese esfuerzo. No basta con reconocer su sacrificio: es necesario actuar.

Garantizar su acceso a la salud, mejorar las políticas públicas que alivien su carga y, sobre todo, promover un cambio cultural que reparta equitativamente el trabajo del cuidado son pasos urgentes para mejorar su bienestar. Porque ellas han cuidado siempre. Le toca a la sociedad cuidar de ellas.

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Cayetano Fernández Sola recibe fondos del Proyecto de Transferencia de Conocimiento entre la Universidad de Almería y Médicos del Mundo, financiado con fondos del FEDER “TRFE-SI-2023/003 – Programa de promoción de la salud dirigido a cuidadores mayores en riesgo de exclusión social – PROCUIMARES.

José Manuel Hernández Padilla recibe fondos del Proyecto de Transferencia de Conocimiento entre la Universidad de Almería y Médicos del Mundo, financiado con fondos del FEDER “TRFE-SI-2023/003 – Programa de promoción de la salud dirigido a cuidadores mayores en riesgo de exclusión social – PROCUIMARES.

Anabel Chica Pérez, José Granero Molina, María del Mar Jiménez Lasserrotte y Matías Correa Casado no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

– ref. El sacrificio invisible: mujeres mayores, pobreza y el peso del cuidado – https://theconversation.com/el-sacrificio-invisible-mujeres-mayores-pobreza-y-el-peso-del-cuidado-279181

La dieta de la madre durante la lactancia podría ser clave para la salud futura de su bebé

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ivette Caldelas, Investigadora Senior, UDIT – Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología

Natalia Deriabina/Shutterstock

Sabemos que la leche materna es el alimento ideal para los neonatos por su delicado equilibrio de componentes: cuenta con micro y macronutritentes, factores inmunológicos y de crecimiento y hormonas indispensables para el adecuado desarrollo de los lactantes en cada etapa del desarrollo.

Sin embargo, estudios recientes revelan algo mucho más profundo: la leche no solo alimenta, también transmite un ecosistema vivo al bebé. Contiene bacterias, metabolitos y compuestos bioactivos que pueden moldear la salud del recién nacido desde sus primeros días de vida. Estos descubrimientos podrían transformar la forma en que entendemos la pediatría moderna.

La leche no es estéril: es biológicamente activa

Hasta hace poco más de una década, la idea predominante era que la leche materna era un alimento estéril; cualquier presencia bacteriana se consideraba una contaminación. Sin embargo, estudios de secuenciación masiva en muestras de leche de diversas especies han demostrado que contiene comunidades microbianas complejas. Entre ellas caben destacar las bacterias pertenecientes a los géneros Bifidobacterium sp., Lactobacillus sp. y Streptococcus sp., que se encuentran estrechamente relacionadas con la colonización saludable del intestino neonatal.

La transferencia bacteriana ocurre en un momento crítico, cuando el desarrollo del sistema inmunológico del recién nacido depende en gran medida de la modulación inmunológica que proporciona la leche materna. Esta microbiota aportada por la madre juega un papel relevante en la maduración de la barrera intestinal, la regulación de la inflamación y la programación metabólica del neonato.

En otras palabras, la leche materna no solo aporta calorías: contribuye a la construcción del sistema inmunológico.

Un diálogo biológico entre intestino y mama

Evidencias recientes apuntan a un fenómeno fascinante, al que los científicos han bautizado como “ruta entero-mamaria”. Gracias a este mecanismo, ciertas bacterias del intestino materno serían capaces de migrar hacia la glándula mamaria, en donde las células inmunitarias actuarían como transportadoras.

Si logra ser confirmado en su totalidad (los resultados obtenidos en modelos animales y estudios en humanos respaldan cada vez más esta posibilidad), implicaría que el microbioma intestinal materno sería capaz de influir de forma directa sobre el que alberga la leche materna. Y esto abre una pregunta inevitable: ¿qué papel desempeña realmente la alimentación materna?

La dieta como modulador del primer ecosistema del bebé

Sin duda, la composición del microbioma intestinal está estrechamente relacionada con la dieta. Diversos estudios han demostrado que una alimentación rica en fibra, frutas, verduras y legumbres promueve una mayor diversidad microbiana y la producción de ácidos grasos de cadena corta. Estos últimos favorecen la permeabilidad intestinal y tienen efectos antiinflamatorios.

Por el contrario, dietas altas en azúcares refinados o en grasas se asocian con menos diversidad bacteriana, una menor presencia de bacterias benéficas o un incremento de bacterias patógenas. Eso conduce a un desequilibro en la producción de metabolitos, que promueven el desarrollo de inflamación y complicaciones metabólicas.

Algunos reportes científicos indican una correlación entre la calidad de la dieta materna y la composición bacteriana de la leche, así como con la presencia de determinados metabolitos lipídicos e inmunomoduladores. También se ha identificado que el consumo de ácidos grasos omega-3 puede influir en el perfil inflamatorio y, posiblemente, en la comunidad microbiana transferida al lactante.

Efectos a largo plazo

En la actualidad, aún no existen guías clínicas basadas en el microbioma de la leche. Sin embargo, el consenso científico apunta a que la alimentación materna puede tener efectos que van más allá de los aspectos nutricionales, ya que también podría modular el primer ecosistema intestinal del bebé e influir en su desarrollo y salud a lo largo de la vida.

Concretamente, la colonización intestinal temprana se ha asociado con el riesgo posterior de alergias, obesidad, enfermedades metabólicas e incluso alteraciones neuroconductuales.

Estudios longitudinales (a lo largo del tiempo) sugieren que los primeros meses de vida constituyen una ventana crítica de programación biológica. Esto no significa que la lactancia sea el único factor determinante: otros condicionantes como el tipo de parto, el uso de antibióticos, el entorno familiar y los factores sociales de la salud también influyen de manera decisiva. Pero sí implica que estamos ante una faceta de la lactancia que hasta ahora había permanecido claramente subestimada.

De la evidencia científica a las políticas públicas

La pediatría moderna, que tradicionalmente se centraba en considerar solo aspectos como los nutrientes y el crecimiento, comienza a incorporar una perspectiva ecológica. Según este enfoque, el bebé ya no es un organismo aislado: ahora debe ser considerado un metaorganismo que convive con billones de microorganismos. Existe un diálogo bidireccional entre el recién nacido y la microbiota mediante la producción de moléculas específicas que impactan en el desarrollo y el establecimiento de la salud o la enfermedad del bebé, y cuyo mecanismo apenas se ha comenzado a dilucidar.

Estas nuevas evidencias sobre el contenido de microbiota en leche materna no deben convertirse en una nueva fuente de presión sobre las madres: no todas pueden amamantar y no todas tienen acceso a dietas equilibradas. Si la ciencia confirma que la calidad nutricional materna influye directamente en la colonización microbiana del recién nacido, la respuesta no puede ser una responsabilidad individual. Más bien debe traducirse en políticas que faciliten el acceso de las mujeres en edad reproductiva a alimentos saludables, así como apoyo a la lactancia y entornos laborales compatibles con la maternidad.

Indudablemente, invertir en la salud materna también es hacerlo en la salud infantil. Y ahora sabemos que esta inversión debe ser realizada, además, tomando en cuenta la alimentación de la madre. Lo invisible –es decir, las bacterias, los metabolitos y la interacción entre dieta y microbioma– podría estar redefiniendo la medicina del futuro.

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Juan Pablo Ochoa Romo recibe fondos de Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECITHI/México)

Ana María Salazar Martínez, Erika Navarrete Monroy y Ivette Caldelas no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

– ref. La dieta de la madre durante la lactancia podría ser clave para la salud futura de su bebé – https://theconversation.com/la-dieta-de-la-madre-durante-la-lactancia-podria-ser-clave-para-la-salud-futura-de-su-bebe-271111