De prohibir móviles a mutilar tabletas: maneras de gestionar (mal) la tecnología en el aula

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Margarida Romero, Research associate, Universitat Internacional de Catalunya; Université Côte d’Azur; Instituto de Investigación en Inteligencia Artificial (IIIA – CSIC)

Evgeny Atamanenko/Shutterstock

Para la directora del centro, la mañana se complicó antes de que la última gota de café cayera en la taza. En la sala de profesores, el ambiente se podía cortar con un cuchillo: desde hacía ya un par de años, las expectativas infladas en torno a la digitalización del colegio habían monopolizado las conversaciones.

Esta vez, sin embargo, el debate no giraba en torno al uso de la inteligencia artificial por parte del alumnado en los deberes. El foco estaba puesto en un estudiante de segundo de la ESO que había logrado saltarse las restricciones de su tableta escolar y acceder a YouTube. La preocupación no era únicamente que hubiese visto un par de vídeos inocentes, sino que el simple hecho de vulnerar las medidas de seguridad del dispositivo evidenciaba un fallo grave: si un alumno podía romper las barreras, también podía exponerse a contenido inapropiado.

El jefe de estudios, firme defensor del proyecto digital, se lamentaba mientras señalaba la pantalla: “Mira, lo teníamos todo cerrado: cámara, tienda de aplicaciones, navegador… y aun así lo han vuelto a abrir”. La directora era consciente de que el incidente iba más allá de lo técnico: detrás afloraban expectativas familiares contradictorias, un claustro dividido y una comunidad educativa que todavía no tenía claro si la tecnología era una herramienta de aprendizaje, un riesgo… o ambas cosas a la vez.

Una innovación compleja

Aquella mañana, la directora asumió algo que llevaba tiempo rondándole la cabeza: la tableta, ese dispositivo presentado como instrumento para la renovación pedagógica, se rebelaba como una fiera difícil de domesticar. Cuando se utilizaba en ciertas actividades pedagógicas, podía ser fascinante, pero también podía ser un peligro para los alumnos. El profesorado no tardó mucho tiempo en darse cuenta de que había que restringir la libertad de la fiera; con la aprobación del jefe de estudios, se fue creando una jaula de restricciones en respuesta a las incidencias que su uso había causado.

Quedaba ya lejos el discurso que había situado a la tableta en el centro del ambicioso proyecto digital del centro: un dispositivo por alumno, presentado como una manera de adaptar la enseñanza al mundo digital.

El jefe de estudios, uno de los grandes impulsores del proyecto, defendía la digitalización con verdadero entusiasmo. Imaginaba alumnos creando vídeos, investigando por su cuenta, colaborando en línea y realizando sus actividades en el aula y en casa en un mismo soporte. Además, la tableta se había presentado a las familias como una manera de no tener que cargar con los manuales escolares entre la escuela y el hogar. Durante los primeros meses, algo de esa promesa pareció cumplirse entre los profesores más entusiastas y los alumnos con más autodisciplina y capacidad de regulación.




Leer más:
¿Qué dice la UNESCO sobre el uso de tecnologías en la escuela?


Atar y desatar la “fiera” tecnológica

Sin embargo, la directora siempre había sospechado que la tableta tenía un potencial tan prometedor como problemático. Desde el primer curso, familias y docentes le trasladaron inquietudes que se repetían con frecuencia: vídeos grabados sin permiso, capturas de pantalla comprometedoras, distracciones constantes en el aula, accesos a contenidos inapropiados. Tras cada incidente, el equipo directivo instaba al servicio técnico a encontrar una solución “definitiva y urgente”.

En respuesta, el centro empezó a bloquear la cámara, restringir aplicaciones, limitar el acceso a internet o desactivar funciones básicas del dispositivo. El objetivo era doble: proteger al alumnado y evitar situaciones que pudieran dañar la convivencia o la reputación del centro. Pero ese control tan minucioso tenía efectos secundarios evidentes: las tabletas quedaban reducidas a versiones muy limitadas de lo que originalmente se había prometido. La “fiera” tecnológica pasaba a ser, en la práctica, un aparato domesticado hasta la ineficacia, un corderito manso pero ineficiente.




Leer más:
¿Dominan los adolescentes españoles las tecnologías?


Los estudiantes, acostumbrados a usar sus tabletas con total libertad en casa, reaccionaban a las limitaciones con creatividad y cierta picardía. Cada día buscaban formas de “desatar” la fiera que había atado el equipo técnico de la escuela. Y así, como en el relato de Penélope, el profesorado dedicaba horas a tejer un entramado de restricciones tecnológicas, que los alumnos intentaban destejer cuando salían del centro. Un tejer y destejer diario, perdiendo el tiempo y la paciencia del equipo del centro. Ese tiempo invertido en vigilar la herramienta terminaba restándolo de lo realmente importante: la relación educativa, la conversación, la atención personalizada.

Protocolo común para centros

El caso de este colegio no es una excepción sino representativo de las contradicciones y frustraciones que se han vivido en las aulas con la llegada de las tecnologías digitales. En nuestro reciente trabajo de investigación al respecto, hemos diseñado un estudio que incorporara no solo la visión de todos los miembros de la comunidad educativa (alumnado, docentes, familias y equipos directivos y pedagógicos), sino también la observación directa en los centros.

Nuestro trabajo se llevó a cabo en dos institutos de secundaria, con 536 alumnos observados. Allí constatamos cómo la tensión entre innovación y control atraviesa toda la vida escolar. Algunos centros optan por prohibir los móviles; otros, por crear zonas sin pantallas; otros apuestan por una digitalización total; y los hay que deciden recortar la tecnología hasta dejarla casi irreconocible.

En la última década, la educación ha oscilado entre el tecnooptimismo y el tecnoescepticismo, una dinámica que se ha intensificado con la llegada de la inteligencia artificial generativa, que irrumpe en un ecosistema ya saturado de tensiones.

Herramientas que transforman

En nuestras observaciones comprobamos que la tecnología genera dificultades porque suele introducirse en la escuela como si fuera un objeto neutro, algo que puede simplemente usarse bien o mal.

Pero las herramientas digitales transforman las relaciones entre docentes, alumnado y familias. Alteran las normas, los ritmos, las posibilidades de trabajo y también los riesgos. Por eso, proponemos regular sus usos desde el propio centro educativo y acompañar al profesorado en su capacidad para diseñar actividades donde la tecnología aporte un valor añadido, ya sea para desarrollar competencias disciplinares o digitales.

Dos ejemplos sencillos: mutilar una tableta (bloquear cámara, aplicaciones o funciones determinadas) la reduce a un libro caro, mientras que prohibir el móvil elimina cualquier posibilidad educativa. En cambio, usar la tecnología con sentido implica integrarla en actividades que aporten valor: por ejemplo, usar la cámara para documentar un experimento o el móvil para recoger y analizar datos en una salida. La diferencia es clara: el objetivo no es bloquear por defecto, sino de dar un propósito pedagógico a las herramientas para desarrollar competencias digitales y disciplinares.

No se trata de expulsar, mutilar o domesticar la tecnología, sino de desarrollar capacidades docentes y directivas que permitan establecer políticas de uso centradas en el desarrollo competencial: pensamiento computacional, comprensión y análisis de datos, alfabetización informática y capacidad de programar. El objetivo no es formar meros consumidores de tecnología, sino personas capaces de comprenderla, crearla y transformarla.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. De prohibir móviles a mutilar tabletas: maneras de gestionar (mal) la tecnología en el aula – https://theconversation.com/de-prohibir-moviles-a-mutilar-tabletas-maneras-de-gestionar-mal-la-tecnologia-en-el-aula-269950

Hannah Arendt y Gaza hoy: la persistente banalidad del mal

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Álvaro Ledesma de la Fuente, Profesor de Filosofía, Universidad de La Rioja

La Defensa Civil palestina busca vecindarios bajo los escombros tras una incursión israelí en una casa en Rafah, al sur de la Franja de Gaza, el 24 de octubre de 2023. Anas-Mohammed/Shutterstock

El 4 de diciembre de 1975 fallecía en su apartamento de Nueva York Hannah Arendt, filósofa y politóloga judía de origen alemán, nacionalizada estadounidense, cuya obra alcanzó una enorme proyección internacional.

Su trayectoria se distingue por una independencia intelectual poco común, que hace difícil su encuadre en las corrientes dominantes del pensamiento del siglo XX. Sus investigaciones abordan temas tan variados como la sociedad de masas, las posibilidades de la acción política, las tensiones internas de la democracia, la violencia extrema y la responsabilidad de los ciudadanos ante esa violencia.

Sin embargo, Arendt es recordada sobre todo por el concepto de “banalidad del mal”, formulado en su estudio sobre el criminal de guerra Adolf Eichmann, quien –a diferencia de otros jerarcas nazis juzgados en Núremberg en 1946– había logrado eludir la justicia durante años.

La aniquilación sin preguntas

En Eichmann en Jerusalén. Un informe sobre la banalidad del mal, de 1963, Arendt argumenta que Eichmann no era ninguna encarnación del mal radical, una figura demoníaca o un sádico. Era, más bien, un individuo mediocre, gris, anodino y sobre todo incapaz de pensar de forma crítica.

Portada del libro _Eichmann en Jerusalén_ en 1963.
Portada del libro Eichmann en Jerusalén en 1963.
Wikimedia Commons

En esencia, Eichmann cumplió el papel de un funcionario diligente, más atento a la eficiencia administrativa que a las implicaciones éticas de sus actos. Consideraba que la aniquilación sistemática de un grupo humano –aceptada sin reflexión y justificada por la supuesta amenaza que representaba para la supervivencia del Estado– no solo era legítima sino necesaria. También entendía que cumplir con esa tarea formaba parte de su deber como ciudadano alemán.

Su obediencia estricta a las órdenes, desprovista de pensamiento y de empatía, revelaba un tipo de mal que no surge de una voluntad perversa, sino de una profunda incapacidad para pensar. Ese mal banal es superficial y conformista: no se manifiesta como un impulso violento o ideologizado, sino como una obediencia ciega a estructuras jerárquicas que diluyen la responsabilidad individual. Arendt advirtió que esta forma de mal es especialmente peligrosa porque no se reconoce a sí misma como tal. Además abre la posibilidad inquietante de que atrocidades radicales puedan ser cometidas por personas aparentemente normales, carentes de pensamiento crítico.

El genocidio en Gaza

Resulta tristemente irónico que, algo más de medio siglo después de estas investigaciones, el mundo asista impertérrito a otro genocidio.

Ya en abril de 2025 la relatora de la ONU para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, señaló la presencia de patrones genocidas en las actuaciones que Israel sigue llevando a cabo en Palestina, especialmente en la Franja de Gaza, a pesar del alto en fuego. Entre los argumentos que sustentaron esta valoración figuraban, entre otros, la hambruna deliberada provocada mediante restricciones políticas a la ayuda humanitaria, la destrucción sistemática del patrimonio histórico y cultural palestino y la creación de condiciones de vida que hacían prácticamente imposible la existencia cotidiana en el territorio, tal y como documentó Amnistía Internacional.

El exministro de Defensa del gobierno de Israel Yoav Gallant describió a los gazatíes como “animales humanos”. El actual ministro ultra Bezalel Smotrich llamó a destruir totalmente Gaza y concentrar a su población o incluso confesar que “nadie nos dejará matar a 2 millones de civiles de hambre, incluso aunque sea algo justificado y moral”. Sin embargo, a pesar de las numerosas y documentadas declaraciones de estos jerarcas debemos asumir, según el planteamiento de Arendt, que los soldados israelíes que cumplen estas órdenes no actúan necesariamente por maldad personal.

Las acciones del piloto de las FDI que recibe la orden de bombardear un hospital, o del ingeniero informático que programa el algoritmo que determina dicho ataque y calcula cuántas bajas civiles pueden causar sin soliviantar en exceso la opinión pública de Occidente no responden necesariamente a una voluntad genocida propia. Se insertan dentro de un sistema jerárquico y burocratizado que proporciona amparo legal y legitimidad política a sus acciones, pero no se les pueden atribuir una maldad intrínseca.

Nociones de ética pero no aplicación

Uno de los aspectos que más sorprendió a Arendt de su cobertura al juicio de Eichmann fue que el acusado parecía tener nociones de la ética kantiana. Esta señala la autonomía del juicio moral y el deber de actuar según un criterio que pueda ser asumida como principio universal. El acusado entendía que el principio de su voluntad podría devenir en unas leyes generales, en este caso una que se fundamentara en la supervivencia del Tercer Reich a través de las acciones necesarias, incluida la solución final. La nueva escala de valores prescrita por el gobierno hacía que a Eichmann, que se expresaba en términos burocráticos, le fuera irrelevante pensar desde el punto de vista de las otras personas, las víctimas. También le permitía sentirse, según sus propias palabras, “libre de toda culpa”.

Retrato en blanco y negro de una mujer con traje.
Retrato de Hannah Arendt en 1958 hecho por Barbara Niggl Radloff.
Münchner Stadtmuseum, Sammlung Fotografie, CC BY-SA

No resultaría difícil imaginar justificaciones parecidas en el caso de que existiese un futuro tribunal internacional que juzgase a los responsables del genocidio en Palestina: que la aniquilación sistemática de un grupo humano –aceptada sin reflexión y amparada en la supuesta amenaza que representaba para la supervivencia del Estado– no solo se consideraba legítima sino necesaria. Según esto, cumplir con esa tarea formaba parte del deber como ciudadanos israelíes.

El mal no se revela con rostro monstruoso, sino que se esconde en la mediocridad, la obediencia ciega y la incapacidad de pensar por uno mismo. En tiempos de crisis, esta advertencia sigue siendo urgente: solo una ciudadanía activa, reflexiva y moralmente responsable puede frenar la deshumanización y el autoritarismo.

Como señala la periodista Teresa Aranguren en su reciente libro Palestina: la existencia negada, al día siguiente de la destrucción del hospital de Al-Ahli por un misil de alta tecnología –armamento solo accesible a una potencia como Israel– Netanyahu se reunió con Joe Biden, entonces presidente de Estados Unidos. Este, según los informes, le dijo con una media sonrisa: “Parece que han sido los del otro lado, no tú”.

Responder de esa manera, con tal cinismo ante la muerte de civiles, es un ejemplo claro de lo que Hannah Arendt llamó la banalidad del mal.

The Conversation

Álvaro Ledesma de la Fuente no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Hannah Arendt y Gaza hoy: la persistente banalidad del mal – https://theconversation.com/hannah-arendt-y-gaza-hoy-la-persistente-banalidad-del-mal-271047

Soluciones basadas en la naturaleza frente a eventos climáticos extremos en cuencas mediterráneas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raquel Luján Soto, Postdoctoral fellow, Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC)

Sequías e inundaciones son dos fenómenos climáticos extremos relacionados entre sí y que han afectado históricamente a la cuenca mediterránea. Desde el año 1259 existen, por ejemplo, registros de inundaciones en la Cuenca del Río Segura, las cuales generaron grandes pérdidas materiales y humanas.

A pesar de que los fenómenos climatológicos extremos son endémicos de la cuenca mediterránea, el cambio climático hace que sean cada vez mas frecuentes e intensos. Es una tendencia que afecta cada vez a más regiones y que se espera que vaya en aumento en las próximas décadas.

Además, el crecimiento de zonas urbanas sin una planificación urbanística adecuada, la intensificación de la agricultura y una deficiente gestión integrada de los recursos hídricos han dado como resultado una mayor exposición y vulnerabilidad de las sociedades a sufrir los impactos de sequías e inundaciones.




Leer más:
Imitar a la naturaleza para evitar inundaciones en las ciudades


Impactos del cambio climático en Europa

En los últimos años hemos sido testigos de la magnitud e intensidad que esos eventos han tomado en Europa. Claros ejemplos de ello son las sequías que afectaron en 2022 a distintos países y dejaron al descubierto las “piedras del hambre” en la cuenca del río Elba; el incendio en la región de Evros, Grecia, que en 2023 asoló cerca de 90 000 hectáreas, considerándose el más extenso registrado en Europa; o las inundaciones por la dana en la región de Valencia en octubre de 2024, que se convirtieron en las más destructivas en la Unión Europea en cuanto a daños personales y materiales, a pesar de no ser las más extensas en superficie.

Infraestructuras grises y la falsa sensación de seguridad

Durante décadas, las instituciones han priorizado la construcción de “infraestructuras grises” como presas, embalses o la canalización de ríos con el fin de almacenar agua para riego, proteger a las poblaciones frente a las inundaciones y facilitar la evacuación rápida de aguas pluviales.

A pesar de estos esfuerzos masivos, el riesgo de sufrir inundaciones y sequías no sólo no ha disminuido significativamente, sino que en muchas ocasiones incluso ha aumentado por la disminución efectiva de la superficie de la llanura aluvial. También por una mayor concentración de las poblaciones y las actividades económicas en áreas percibidas como de mayor protección.

Soluciones basadas en la naturaleza en cuencas mediterráneas

Para hacer frente a esta situación, diferentes instituciones internacionales reclaman la implementación de soluciones basadas en la naturaleza (SBN). Alternativas o complementarias a las infraestructuras grises, las SBN son acciones enfocadas a favorecer las funciones de los ecosistemas.

La evidencia científica ha mostrado, por ejemplo, su gran potencial para retener e infiltrar agua en suelos y subsuelos, reduciendo así la gravedad de sequías e inundaciones.

Pero ¿cuáles deben ser las soluciones prioritarias en las cuencas mediterráneas? ¿Y qué medidas se pueden tomar para facilitar su puesta en marcha?

1. Reforestación de cabeceras de cuencas y subcuencas

Las tradicionales reforestaciones en cabeceras de cuencas y subcuencas de los ríos son una medida altamente efectiva. Pero no se deben llevar a cabo de cualquier manera.

Si bien el aumento de la cobertura forestal puede mitigar, al menos parcialmente, los impactos negativos de las inundaciones, también pueden surgir desventajas importantes con respecto a las sequías. Esto se debe a un mayor consumo de agua por la vegetación (evapotranspiración) y a una menor entrada de agua a los embalses.

Por ello, es especialmente relevante tener en cuenta un buen diseño de la reforestación y una buena gestión posterior. Se debe priorizar el uso de especies nativas y de diferentes estratos arbóreos y arbustivos, así como el control estratégico de la densidad; por ejemplo, a través de una gestión silvopastoral para reducir el riesgo de incendios.

2. Renaturalización del río y la llanura aluvial

En segundo lugar, es crucial poner en práctica soluciones con un impacto en la parte media del río y la llanura aluvial. Un caso de éxito lo constituye la restauración fluvial del río Arga (Navarra). En su ecosistema han sido implementadas diversas medidas para disminuir el riesgo de inundación de las poblaciones colindantes, como la eliminación de escolleras, la conexión del río con meandros abandonados y el retranqueo (alejamiento) de las motas del río, es decir, las estructuras de tierra elevadas construidas en sus orillas para proteger las áreas circundantes.

Estas acciones tratan de devolver el espacio natural de los ríos para que el agua pueda fluir disipando su energía. Recientemente, un estudio ha revelado que estas soluciones podrían ser adecuadas en cuencas tan importantes como la cuenca del río Segura, representativa de muchas cuencas mediterráneas. No obstante, su implantación implica varios desafíos debido principalmente a la necesidad de expropiación de terrenos con alto valor económico, lo que puede generar rechazo social y ser el detonante para la inacción política.

3. Agroecología

Junto a las medidas anteriores, habría que priorizar soluciones en tierras agrícolas basadas en prácticas agroecológicas. Bajo los principios de utilización dinámica de la biodiversidad, cierre de ciclos de nutrientes y aguas, y generación de sinergias entre los componentes del ecosistema agrícola se derivan una gran variedad de prácticas altamente efectivas para regenerar suelos degradados, regular ciclos hidrológicos y producir alimentos sanos y de alta calidad nutricional.

La reducción de la labranza y el mantenimiento de cubiertas vegetales sembradas o naturales es, por ejemplo, clave para frenar la erosión y aumentar la infiltración de agua, disminuyendo la concentración de flujos cargados de sedimentos aguas abajo. Además, el uso de compost y estiércoles animales en sustitución de fertilizantes de síntesis química aumenta la materia orgánica y la biodiversidad del suelo, mejorando su capacidad de retención de agua.

Por otra parte, la recuperación de las terrazas tradicionales de piedra seca (técnica que no usa aglutinante), la implantación de setos vegetales en las lindes de los campos, o el diseño de las plantaciones en línea clave (diseño que se basa en generar canales en el suelo con pendientes muy leves que conducen el agua de lluvia desde las zonas más altas a las zonas mas llanas de un terreno distribuyéndola de manera uniforme) son soluciones que ayudan a frenar la escorrentía y aumentan la retención de suelo y agua.

Para finalizar, debido a su diversificación y complejidad ecológica, los sistemas agroforestales y silvopastorales han sido destacados como grandes aliados para hacer frente al cambio climático, regulando el ciclo hidrológico

4. Infraestructuras verdes en zonas urbanas y periurbanas

Es crucial no olvidar las zonas urbanas y periurbanas, muchas de ellas ubicadas aguas abajo. Existen múltiples soluciones basadas en la naturaleza que, aplicadas en conjunto y en superficies amplias, pueden ayudar a aliviar los impactos de sequías e inundaciones.

Algunas de las más comúnmente implementadas incluyen parques de inundación, bosques urbanos, sistemas de drenaje sostenible, techos verdes, pavimentos permeables, corredores verdes y arbolado urbano.

Estas soluciones ayudan a amortiguar las temperaturas y a minimizar el efecto isla de calor, tan común en muchas ciudades mediterráneas. Además, resultan de gran atractivo para la población, ya que se prestan a la realización de actividades recreativas, deportivas, educativas y turísticas.

Estas medidas “aguas abajo” deben aplicarse junto a las soluciones “aguas arriba” o que retienen el agua en origen, evitando así los picos extremos en los caudales de los ríos y ramblas.

Cómo fomentar estas soluciones

A pesar del gran potencial de las soluciones basadas en la naturaleza y del bajo coste que implican, su adopción sigue siendo limitada, en gran parte debido a barreras socioeconómicas, culturales, legislativas y políticas. También influye la falta de procesos participativos para buscar soluciones adaptadas a los contextos locales. No obstante, existen una serie de propuestas que pueden ayudar a fomentar la implantación de este tipo de medidas:

  • Una gobernanza responsable del territorio y de los usos del suelo.

  • La formación y fortalecimiento de capacidades en responsables políticos y personal técnico.

  • La gestión integrada de cuencas hidrográficas y de los recursos hídricos.

  • El aumento de recursos económicos destinados a la implementación de prácticas agroecológicas, por medio de políticas públicas y colaboración público-privada.

  • El fortalecimiento de la normativa en cuestión de protección de humedales, riberas y llanuras aluviales.

  • La generación de procesos participativos y de ciencia ciudadana que involucren a la ciudadanía en la toma de decisiones adaptadas a las necesidades y realidades del territorio.

The Conversation

Raquel Luján Soto cuenta con una beca postdoctoral Juan de la cierva, ayuda JDC2022-050217-I, que cuenta con la cofinanciación de la Agencia Estatal de Investigación, por el Ministerio de Ciencia Innovación y Universidades MCIU/AEI/10.13039/501100011033 y por la Unión Europea NextGenerationEU/PRTR

Carolina Boix Fayos recibe fondos para su investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades con el proyecto AGRI_SER PID2020-119825RB-I00 y la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico con el proyecto AGROSIMBIOSISLab.

Joris de Vente recibe fondos para el proyecto LandEX (PCI2024-153454) del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y la Agencia Estatal de Investigación (AEI 10.13039/501100011033/EU) en el marco de la convocatoria conjunta 2022 de la colaboración europea Water4All (101060874).

ref. Soluciones basadas en la naturaleza frente a eventos climáticos extremos en cuencas mediterráneas – https://theconversation.com/soluciones-basadas-en-la-naturaleza-frente-a-eventos-climaticos-extremos-en-cuencas-mediterraneas-267392

Entrenamiento neuromuscular: la clave para afinar la coordinación de movimientos en la adolescencia

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Elena Mainer Pardos, Profesora e Investigadora Universidad San Jorge. Ciencias de la Actividad Física y del Deporte., Universidad San Jorge

BearFotos/Shutterstock

Durante la adolescencia, el cuerpo cambia a gran velocidad. Los huesos crecen, los músculos se desarrollan y el equilibrio se altera. A simple vista, parece una etapa llena de energía, pero en realidad es un periodo delicado para el control del movimiento.

Muchos adolescentes pierden capacidad de coordinación. Tropiezan con facilidad o pierden precisión en tareas que antes dominaban. No es torpeza, es biología. El cuerpo cambia más rápido de lo que el cerebro puede adaptarse.

Entrenar el cerebro

Y aquí es donde entra en juego el entrenamiento neuromuscular. Este tipo de ejercicio ayuda a coordinar los músculos de forma eficiente, rápida y segura, ya que afina la precisión con la que el cerebro les indica cuándo y cuánto activarse.

En pocas palabras, se podría decir que mejora la forma en que el cerebro interpreta la información del entorno y responde ante ella. Por ejemplo, cuando una persona pierde el equilibrio, el sistema nervioso detecta el cambio y activa los músculos correctos en milésimas de segundo. Un cerebro adiestrado aprende a reaccionar antes y evita movimientos peligrosos o desajustados.

La ciencia ha demostrado que, realizados con buena técnica y bajo supervisión, los ejercicios neuromusculares mejoran el cambio de dirección, el equilibrio, la velocidad de reacción y la coordinación entre músculos. También aumentan la estabilidad de las articulaciones y la eficiencia del movimiento, factores clave para prevenir lesiones y optimizar el rendimiento físico.

¿En qué consiste?

Un programa neuromuscular combina ejercicios de fuerza, equilibrio, coordinacion y agilidad. A diferencia de otros métodos, su meta no reside en levantar más peso ni hacer más repeticiones, sino en moverse mejor.

Para que lo visualice el lector, a continuación explicamos un ejemplo sencillo que no requiere material. Con una duración total de 10 a 12 minutos, se trata de dedicar 40 segundos de trabajo y 20 segundos de descanso a cada uno de los cinco ejercicios, con una frecuencia de 2 o 3 veces por semana:

Movilidad dinámica:

  • Flexiones de cadera con equilibrio (elevación de rodilla y estiramiento suave).

  • Rotaciones de columna y movilidad de hombros.

El objetivo es activar el cuerpo y mejorar la alineación antes de moverse.

Estabilidad y equilibrio:

  • Sostenimiento sobre una pierna tocando puntos en el suelo delante, detrás y a los lados.

  • Variante: cerrar ligeramente la base o girar la cabeza.

Objetivo: mejorar el control postural, que suele deteriorarse durante el estirón de la pubertad.

Fuerza del tronco y la cadera.

  • Plancha con elevación alterna de piernas o brazos.

  • Mantenimiento de la pelvis estable mientras se mueve una extremidad.

Objetivo: reforzar la musculatura que estabiliza la columna y las piernas.

Alineación de rodilla y aterrizaje seguro.

  • Saltos verticales suaves centrados en “caer blando”: rodillas hacia delante, cadera atrás y pies separados a la anchura de hombros. El foco debe estar en cómo se aterriza, no en saltar a gran altura.

Objetivo: mejorar la técnica de aterrizaje y reducir riesgo de lesiones.

Agilidad y cambios de dirección.

  • Desplazamientos en zigzag entre conos (o dos objetos si se hace en casa).

  • Frenadas controladas antes de cambiar de dirección.

Objetivo: que el cerebro aprenda a frenar, estabilizar y reorientar el movimiento sin perder control.

Vulnerabilidad motriz

¿Y por qué es especialmente importante hacer este tipo de ejercicios en la adolescencia? Durante la pubertad, el cuerpo crece a ritmos irregulares. Primero lo hacen los huesos, luego los músculos y después las conexiones nerviosas. Esa desincronización puede afectar al equilibrio, la coordinación y el control postural. Por eso, muchos adolescentes atraviesan lo que se llama un “periodo de vulnerabilidad motriz”.

El entrenamiento neuromuscular puede ayudar a reeducar el control corporal. Además de enseñar al cerebro a adaptarse a un cuerpo que cambia cada pocos meses, también estimula la maduración del sistema nervioso y mejora la respuesta ante los estímulos externos. Es una clave no solo para el deporte, sino para la vida diaria: caminar, subir escaleras o reaccionar ante una caída.

Porque el valor del entrenamiento neuromuscular va más allá del deporte. En adolescentes, puede influir en su salud física y mental: mejora la postura, la conciencia corporal y la confianza en el movimiento, reduce el riesgo de lesiones en rodillas, tobillos o espalda y favorece la concentración y la atención.

En un mundo cada vez más sedentario y digital, enseñar a los jóvenes a moverse con control y equilibrio es casi una forma de alfabetización corporal. Por eso, incluir este tipo de trabajo en colegios, programas juveniles o rutinas de actividad física no debería ser un lujo para deportistas, sino una parte esencial del desarrollo saludable en la adolescencia.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Entrenamiento neuromuscular: la clave para afinar la coordinación de movimientos en la adolescencia – https://theconversation.com/entrenamiento-neuromuscular-la-clave-para-afinar-la-coordinacion-de-movimientos-en-la-adolescencia-269045

Ocho cuestiones clave sobre la peste porcina africana

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Christian Gortazar, Catedrático de Sanidad Animal en el IREC, responsable del grupo SaBio, Universidad de Castilla-La Mancha

El virus de la peste porcina africana se transmite entre jabalíes, pero puede afectar también a los cerdos. David Relimpio

A finales de noviembre de 2025 se confirmaron los primeros casos de peste porcina africana (PPA) en jabalíes en la provincia de Barcelona. El foco se localizó en un entorno periurbano, atravesado por autovías y muy próximo al campus de Bellaterra de la Universidad Autónoma de Barcelona. La zona, previamente señalada como punto de riesgo, fue delimitada inicialmente con un radio de 6 kilómetros y una franja de vigilancia ampliada hasta los 20.

La hipótesis más plausible sobre la entrada del virus apunta a restos de comida contaminada que llegaron a un jabalí. Sea como sea, el virus de la PPA ya está en España. Y eso es una pésima noticia para nuestro sector porcino.

A continuación intentamos resolver las dudas que surgen sobre la naturaleza de esta enfermedad, qué medidas deben tomarse para controlarla y cuáles pueden ser las consecuencias de su expansión.

1. ¿Cuál es el origen y cómo se contagia?

La causa de la PPA es un virus de ADN de gran tamaño, capaz de expresar unos 160 genes, lo que lo convierte en un patógeno especialmente complejo. Encapsulado y resistente, puede sobrevivir durante meses en restos orgánicos, como un jabalí en descomposición.

Su transmisión se produce principalmente por contacto directo con sangre o tejidos, lo que puede ocurrir cuando un jabalí consume restos cárnicos contaminados o a través de interacciones estrechas entre los animales.

Una vez infectado, el ejemplar comienza a excretar el virus a los 3-4 días, y suele morir en unos 8-9 días, presentando fiebre alta y hemorragias internas. La mortalidad supera el 90 %. De forma natural, la PPA se propaga lentamente, a unos 13 km por año, por lo que focos más alejados suelen deberse a actividad humana.

2. ¿Qué conviene saber sobre el jabalí?

El jabalí es el ancestro del cerdo. Ambos comparten no solo la genética, sino también muchas enfermedades. Es lo que se denomina un “estratega de la r”, o sea, capaz de soportar altos niveles de caza, depredación o enfermedades. Aunque es una especie nativa de Eurasia y el norte de África, la proliferación del esta especie genera numerosos problemas: produce daños agrícolas, invade zonas urbanas, destruye nidos de aves amenazadas y transmite enfermedades al ganado.

Esta sobreabundancia se debe al aumento de zonas forestales, al cambio de cultivos, al abandono de la ganadería extensiva y a la caída del número de cazadores. Como resultado, se estima que en España hay actualmente entre 2 y 3 millones de jabalíes, unas diez veces más que hace 40 años. También es una especie cinegética cuya caza entretiene y ocupa a muchas personas y genera una actividad económica vital para el medio rural.

3. ¿Qué medidas se deben tomar de manera inmediata?

Lo primero es dejar la zona cero razonablemente tranquila. Los jabalíes del área infectada acabarán muriendo todos de PPA, pero hay que definir bien sus límites. Partiendo de los casos que ya conocemos, habrá que ampliar el radio de búsqueda. En las zonas más cercanas debe hacerse de forma intensa, con batidas de búsqueda de cadáveres meticulosas, discretas y realizadas por suficientes agentes medioambientales y colaboradores. Y en las más alejadas, utilizando drones y perros especializados para prospectar barrancos, cauces y cualquier otro ambiente en el que puedan aparecer jabalíes enfermos o muertos.

Cada cadáver encontrado será mapeado, recogido y enviado para análisis y destrucción. Esto tardará unos días.

4. ¿Y a medio plazo?

Una vez delimitado el perímetro, es clave evitar que salgan jabalíes infectados o restos contaminados, salvo para análisis y destrucción. En el centro del brote, donde se concentran los casos, el virus acabará con los animales por sí solo. Progresivamente, habrá que actuar sobre las poblaciones circundantes.

Esto hay que hacerlo de forma silenciosa, sin perros, posiblemente combinando trampas y el posterior sacrificio con el uso de silenciadores y visores térmicos. Se trata de establecer una zona de baja densidad, de reducir la probabilidad de que la PPA se extienda más allá de la zona infectada. Ocurre como en un cáncer: mejor llevarse algo de tejido de más.

Aunque pueda parecer una medida dura, es más compasivo intervenir a tiempo y evitar el sufrimiento que provoca la enfermedad. La experiencia en otros países demuestra que, si se actúa pronto y con intensidad, es posible erradicar la PPA.

5. ¿Habrá vacunas?

No a corto plazo. Las vacunas inactivadas y las de subunidades son muy seguras, pero poco eficaces, mientras que las vacunas vivas atenuadas –mucho más efectivas– aún necesitan importantes mejoras en seguridad.

6. ¿Qué pasará con los cerdos?

Todo dependerá de si se contiene al virus en un área relativamente pequeña. Las pocas explotaciones porcinas de la zona lo pasarán mal, aunque recibirán ayudas. Lo importante es evitar que el virus llegue a comarcas con alta producción porcina, clave para el sector agroalimentario.

El porcino representa el 17 % del PIB agrario y genera cerca de 300 000 empleos, muchos en zonas rurales. Si la PPA se limita a unas pocas comarcas y se controla en poco tiempo, las exportaciones podrán mantenerse, aunque haya un bajón inicial.

7. ¿Cómo afectará a la caza?

En la zona infectada y sus alrededores no se puede cazar. El control de jabalíes, si es necesario, se hará de forma discreta para evitar movimientos de animales potencialmente infectados. Esta prohibición afectará a algunas sociedades de cazadores, que deberán buscar oportunidades en otras zonas. A cambio, habrá que reforzar la actividad cinegética en áreas periféricas más alejadas; la colaboración entre sociedades vecinas será fundamental. Además, en los cotos de riesgo se aplicarán protocolos de desinfección.

El papel de los cazadores ya es clave en el control del jabalí, y lo será aún más con la PPA. Contribuirán a reducir la densidad y a localizar cadáveres gracias a su conocimiento del terreno.

8. ¿Qué ocurrirá en el futuro?

Nadie sabe qué ocurrirá a largo plazo. En los países bálticos, la PPA resultó fatal para los productores de porcino y redujo drásticamente la población de jabalíes, hasta niveles comparables a los de hace 20 años. En esa región, la cercanía de países poco transparentes y nada colaborativos, como Rusia y Bielorrusia, ha dificultado el control, y la enfermedad se ha vuelto endémica. Ahora, diez años después, las poblaciones de jabalí empiezan a recuperarse, pero la peste permanece. Aquí, en España, aún estamos a tiempo.

The Conversation

Christian Gortazar recibe fondos de la Comisión Europea, proyecto Horizon Europe ASFaVIP, sobre PPA, además de proyectos nacionales y regionales de i+d.

Aleksandra Kosowska está contratada con cargo a proyecto ASFaVIP: Understanding performance characteristics of live attenuated vaccines for the prevention and control of African swine fever in wild boar and domestic pigs (GA Nº 101136676), financiado por la Comisión Europea.

ref. Ocho cuestiones clave sobre la peste porcina africana – https://theconversation.com/ocho-cuestiones-clave-sobre-la-peste-porcina-africana-271073

Tomar zumo de naranja a diario podría ayudar al corazón

Source: The Conversation – (in Spanish) – By David C. Gaze, Senior Lecturer in Chemical Pathology, University of Westminster

Ivanko80/Shutterstock

Aunque llevamos ya algunos años escuchando que es preferible desayunar fruta que zumo de naranja, porque esta bebida solo aporta azúcares libres que aumentan el riesgo de obesidad, no faltan estudios que le encuentran virtudes interesantes.

En concreto, una investigación reciente ha demostrado que el consumo regular de zumo de naranja puede influir en la actividad de miles de genes dentro de nuestras células inmunitarias. Muchos de estos genes ayudan a controlar la presión arterial, calmar la inflamación y regular la forma en que el cuerpo procesa el azúcar, lo que contribuye a mejorar la salud cardíaca a largo plazo.

Los investigadores realizaron un seguimiento a adultos que bebieron 500 ml de zumo de naranja pasteurizado puro cada día durante dos meses. Después de 60 días, muchos genes asociados con la inflamación y la hipertensión arterial se habían vuelto menos activos.

Entre ellos, NAMPT, IL6, IL1B y NLRP3, que suelen ponerse en marcha cuando el cuerpo está sometido a estrés. Otro gen conocido como SGK1, que afecta a la capacidad de los riñones para retener sodio (sal), también redujo su actividad.

Estos cambios coinciden con hallazgos previos que indican que beber zumo de naranja a diario puede reducir la presión arterial en adultos jóvenes.

Un vaso de zumo de naranja al día puede ser beneficioso para la salud cardíaca.
retan/Shutterstock

El zumo reduce la inflamación y relaja los vasos sanguíneos

El hallazgo ofrece una posible explicación a por qué el zumo de naranja se ha relacionado con una mejor salud cardíaca en varios ensayos. El nuevo trabajo muestra que, a la vez que eleva el azúcar en sangre, esta bebida cítrica desencadena pequeños cambios en los sistemas reguladores del cuerpo que reducen la inflamación y ayudan a relajar los vasos sanguíneos.

Tiene sentido si pensamos que los compuestos naturales de las naranjas, en particular la hesperidina, un flavonoide cítrico conocido por sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios, pueden influir en los procesos relacionados con la hipertensión arterial, el equilibrio del colesterol y la forma en que el cuerpo procesa el azúcar.

La respuesta varió en función del tamaño corporal: las personas con más peso tendían a mostrar mayores cambios en los genes implicados en el metabolismo de las grasas, mientras que los voluntarios más delgados mostraban efectos más fuertes sobre la inflamación.

Una revisión sistemática de ensayos controlados en la que participaron 639 personas de 15 estudios descubrió que el consumo regular de zumo de naranja reducía la resistencia a la insulina y los niveles de colesterol en sangre. La resistencia a la insulina es una característica clave de la prediabetes, y el colesterol alto es un factor de riesgo establecido para las enfermedades cardíacas.

Otro análisis centrado en adultos con sobrepeso y obesidad encontró pequeñas reducciones en la presión arterial sistólica y aumentos en las lipoproteínas de alta densidad (HDL), a menudo denominadas colesterol bueno, tras varias semanas de consumo diario de zumo de naranja. Aunque estos cambios son modestos, incluso las mejoras leves en la presión arterial y el colesterol pueden marcar una diferencia significativa si se mantienen durante años.

A esto se le suma que, según una revisión reciente, el zumo de naranja influye en las vías relacionadas con el uso de energía, la comunicación entre las células y la inflamación. También puede afectar a la microbiota intestinal, que cada vez se considera más importante para la salud cardíaca.

Si nos decantamos por zumo de naranja sanguina, basta consumirlo durante un mes para que aumente el número de bacterias intestinales que producen ácidos grasos de cadena corta. Estos compuestos ayudan a mantener una presión arterial saludable y a reducir la inflamación.

Las personas con síndrome metabólico son las que más pueden salir ganando. Una investigacion con 68 participantes obesos demostró que el consumo diario de zumo de naranja mejoraba el funcionamiento del revestimiento de los vasos sanguíneos (función endotelial), esto es, la capacidad de los vasos sanguíneos para relajarse y dilatarse. Y eso se asocia directamente con un menor riesgo de ataques cardíacos.

Algunos estudios contradictorios

Otro estudio, realizado con 129 trabajadores de una fábrica de zumo de naranja en Brasil, reveló concentraciones sanguíneas más bajas de apolipoproteína B, o apo-B, un marcador que refleja el número de partículas portadoras de colesterol relacionadas con el riesgo de sufrir un infarto.

Sin embargo, un análisis más amplio de las concentraciones de grasas en sangre reveló que, aunque los niveles de lipoproteínas de baja densidad (LDL) –colesterol malo– suelen descender, otras mediciones lipídicas, como los triglicéridos y el HDL, no varían significativamente.

En cualquier caso, parece que beber zumo de naranja no solo aporta azúcar: aunque la fruta entera sigue siendo la mejor opción debido a su fibra, un vaso diario de zumo de naranja puro podría tener efectos beneficiosos para la salud que se acumulan con el tiempo. Estos incluyen aliviar la inflamación, favorecer un flujo sanguíneo más saludable y mejorar varios marcadores sanguíneos relacionados con la salud cardíaca a largo plazo.

The Conversation

David C. Gaze no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Tomar zumo de naranja a diario podría ayudar al corazón – https://theconversation.com/tomar-zumo-de-naranja-a-diario-podria-ayudar-al-corazon-271192

El curioso comportamiento de algunas aves que usan plantas frescas y aromáticas en sus nidos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jorge Garrido Bautista, Investigador posdoctoral, Universidad de Castilla-La Mancha

Ejemplar de estornino negro (_Sturnus unicolor_). Erni/Shutterstock

La construcción de nidos es un comportamiento prácticamente universal en las aves. Estas estructuras son un rasgo tan distintivo de estos animales como lo son sus plumas o alas. Los nidos son el soporte estructural para los huevos, pollos y los propios progenitores que lo construyen, protegiéndolos frente a depredadores y otros factores ambientales.

La mayoría de las aves usan materiales orgánicos para su construcción, como ramas o musgo, pero también inorgánicos como barro y otros de origen antropogénico, como plásticos. Todos estos materiales conforman la base estructural de un nido, pero en su superficie también se encuentran otros añadidos tras la terminación de la estructura –como plumas o pelo– con funciones muy diversas, en muchos casos relacionados con la selección sexual. Entre estos elementos incorporados a posteriori se encuentran las plantas verdes frescas, como aquellas que utilizamos comúnmente para agregar sabor, color y aroma a alimentos.

Comportamiento intrigante

La incorporación de fragmentos frescos de plantas, muchas veces aromáticas, o incluso de flores, es un comportamiento que ha intrigado a muchos científicos durante décadas. Hasta donde sabemos, esta conducta solo la exhiben unas pocas especies entre las miles que existen actualmente, lo que la hace más intrigante.




Leer más:
Los herrerillos de Sierra Nevada rompen una de las reglas conocidas de la evolución de las especies


Cuando hablamos de material vegetal verde y fresco nos referimos a hojas completas o fragmentos de ellas, hierbas y flores, que aunque no son verdes pueden adoptar funciones similares. Este tipo de material casi siempre se incorpora cuando la estructura del nido está terminada y se mantiene hasta la puesta de los huevos, aunque hay especies, como el herrerillo común (Cyanistes caeruleus) que continúan aportando material verde hasta que los polluelos abandonan el nido. Otras especies de aves que muestran esta conducta son el estornino pinto (Sturnus vulgaris), el estornino negro (Sturnus unicolor) y, aunque solo existe un reporte en China, el gorrión rutilante (Passer cinnamomeus).

Mezcla de fragmentos de plantas frescas y flores de uno de los nidos de estornino negro que los autores han estudiado en la Sierra de Madrid.
Mezcla de fragmentos de plantas frescas y flores de uno de los nidos de estornino negro que los autores han estudiado en la Sierra de Madrid.
Javier Sierro

Una selección minuciosa

A diferencia de los materiales estructurales (barro, ramas, etc.), las plantas parecen seleccionarse minuciosamente, ya que las aves escogen una pequeña fracción no aleatoria de variedades entre la flora local. Además, existen diferencias geográficas y sexuales entre y dentro de cada especie.

Según pudimos observar investigadores de las Universidades de Coímbra y de Granada, el herrerillo común, por ejemplo, selecciona principalmente la menta en los alrededores de Coímbra (Portugal) y el marrubio en Sierra Nevada. Otros trabajos han reportado que el herrerillo común prefiere la milenrama y el tomillo borriquero en los bosques de Córcega (Francia).

Además, en esta especie, solo la hembra aporta estas plantas al nido y lo hace desde la incubación de los huevos hasta el momento en que los polluelos se independizan. Por su parte, el estornino pinto parece ser algo menos selectivo, con un rango de plantas seleccionadas muy superior al herrerillo común, tanto en poblaciones de Estados Unidos como de Alemania. Y un patrón similar se puede observar en el estornino negro, su pariente más cercano, que incluso puede añadir flores al nido. En ambas especies de estornino, solo los machos aportan el material verde fresco y siempre antes de la incubación.

Pero lo verdaderamente llamativo de estas plantas es su perfil químico. Se ha comprobado que muchas de las especies seleccionadas son aromáticas, es decir, que emiten cantidades significativas de compuestos volátiles al entorno. Son estos compuestos terpenoides, como el limoneno o sabineno, los que han llamado la atención de los científicos por sus propiedades antimicrobianas e insecticidas.




Leer más:
Así combaten las flores el calentamiento global


Posibles utilidades de las plantas frescas

Diversos estudios han puesto a prueba la hipótesis de si las plantas frescas aromáticas reducen la carga de parásitos y bacterias patógenas en los nidos. Aunque la evidencia a favor es elevada, tiene matices. La mayoría de los estudios realizados con el herrerillo común han encontrado un efecto antiparasitario y antimicrobiano de las plantas aromáticas, pero no todos los grupos de parásitos se ven afectados de forma similar.

En un estudio que hicimos en Coímbra, donde introdujimos experimentalmente menta en unos nidos y hierba en otros, vimos que la primera reducía la población de ácaros hematófagos (aquellos que se alimentan de sangre), pero no la de larvas hematófagas de moscas. Este mismo patrón también se ha observado en otras poblaciones de herrerillo común y con otros grupos de parásitos.

Otra hipótesis que explica el uso de plantas frescas aromáticas se basa en la capacidad de los compuestos volátiles para estimular sistemas fisiológicos, como el inmunitario. Al igual que con la capacidad para reducir o matar parásitos y bacterias, existen matices en cuanto a la evidencia a favor, ya que las plantas aromáticas parecen estimular distintos componentes según la planta o mezcla de plantas empleada.

Hay casos donde las plantas aromáticas provocan un aumento de parámetros como el hematocrito, el número de glóbulos blancos o el crecimiento de los polluelos, pero en otras muchas ocasiones no se ha observado efecto alguno. Estos resultados discrepantes también los encontramos en la población de Coímbra. Incluso algunos estudios han encontrado evidencias a favor y en contra en la misma población de estudio y con la misma planta aromática.

Por último, existen otras hipótesis que, en vez de basarse en el perfil químico de las plantas para explicar su uso, lo hacen en su estructura macroscópica. Este enfoque señala a las plantas frescas como ornamentos que usan los machos para indicar su calidad individual y atraer a potenciales parejas o incluso para mantener el vínculo de pareja durante la época reproductora. Tal explicación se ha propuesto para el estornino pinto y el negro, cuyos machos introducen flores en los nidos junto a la mezcla de plantas frescas.

En la población de estornino negro en la Sierra de Madrid que nuestro equipo de investigación estudia no es raro encontrar flores entremezcladas con hojas de diversas especies de plantas. No obstante, se desconoce qué mecanismo podría estar detrás de esta señal o cuál sería su contenido informativo, ya que se trata de un comportamiento aparentemente barato en términos energéticos que cualquier estornino podría realizar.




Leer más:
¿Cómo sabe una golondrina cómo fabricar su nido y un oso cuándo hibernar?


Incógnitas y lo que queda aún por hacer

Aun con todo el conocimiento acumulado en torno a estas observaciones, quedan muchas incógnitas por resolver. ¿Tienen las plantas frescas una misma función universal o han adoptado funciones distintas según la especie y región geográfica? Aun no disponemos de una suerte de árbol filogenético para este comportamiento, por lo que desconocemos si es un carácter ancestral o derivado que ha aparecido varias veces en la evolución de las aves.

Sin embargo, las actuales diferencias geográficas y entre especies en la función y composición de plantas frescas parecen apuntar más bien a una diversificación funcional, es decir, que las plantas frescas habrían adoptado funciones distintas en diferentes especies (o incluso entre poblaciones de la misma especie). Tampoco hay estudios que hayan explorado nuevas funciones potenciales distintas a las ya probadas.

Por otra parte, si este comportamiento es adaptativo, debería incrementar el éxito reproductivo de la pareja. Recientemente se ha publicado un metaanálisis que ha encontrado un efecto positivo del material verde fresco en el éxito reproductivo, pero sólo en función de cómo se diseñe el experimento.

Por otro lado, para que un carácter sea adaptativo, debe ser heredable. A día de hoy, desconocemos qué porcentaje de la variabilidad de este comportamiento viene determinado por factores genéticos y ambientales o sociales, por lo que son esenciales futuros estudios que aborden la heredabilidad de dicha conducta. Incluso no sería descartable que, en ciertas poblaciones, incorporar plantas frescas no sea un fenómeno adaptativo, es decir, que en vez de aumentar el éxito reproductivo lo disminuya.

Aún queda mucho por descubrir de este fascinante comportamiento, y las futuras líneas de investigación deberían apuntar a los rincones inexplorados del uso de plantas frescas. Quienes hemos investigado de forma exhaustiva este fenómeno todavía no podemos responder con rotundidad a por qué las aves usan plantas frescas y aromáticas en sus nidos. Quizás unas especies le den un uso y otras le den otro distinto. Esperemos tener una respuesta clara y rotunda en los próximos años.

The Conversation

Jorge Garrido Bautista no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El curioso comportamiento de algunas aves que usan plantas frescas y aromáticas en sus nidos – https://theconversation.com/el-curioso-comportamiento-de-algunas-aves-que-usan-plantas-frescas-y-aromaticas-en-sus-nidos-269572

Por qué no debemos tener miedo a la anestesia cuando vamos al dentista

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Maria Pilar Pecci Lloret, Profesora Ayudante Doctor en Clínica Odontológica Integrada Infantil, Universidad de Murcia

Estos últimos días han sido raros para quienes trabajamos en el mundo de la odontología. El pasado 21 de noviembre saltó a las noticias el caso de una niña que falleció tras una sedación profunda en una clínica dental de Algemesí (Valencia). Este tristísimo suceso ha dejado a muchas familias con miedo y un montón de dudas sobre lo que pasa cuando vamos al dentista y nos “duermen” o nos “sedan”. Resulta totalmente comprensible la preocupación, pero también es importante arrojar un poco de luz sobre el asunto, porque no todas las técnicas de anestesia o sedación son iguales, ni implican un riesgo elevado.

Veamos caso por caso.

1. Anestesia local: la que aplica casi siempre el dentista en la clínica dental

Es la que todos conocemos: un pinchacito en la encía y ya está. La anestesia local simplemente bloquea el dolor en la zona donde va a trabajar el odontólogo. El paciente está despierto, consciente, hablando, moviéndose y respirando normalmente. Lo único que nota es que el diente o la encía dejan de molestar.

Se trata, con diferencia, de la técnica más utilizada y segura. No “duerme” al paciente, no afecta a la respiración, no produce pérdida de memoria ni nada parecido. Sirve para empastes, extracciones sencillas, limpiezas profundas y prácticamente cualquier tratamiento habitual. Y como cualquier procedimiento de este tipo, puede acarrear ciertas complicaciones locales (dolor, hematomas, adormecimientos prolongados, mordeduras involuntarias…) o sistémicas (toxicidad del anestésico, reacciones alérgicas…), aunque estas últimas ocurren muy raramente.

2. Sedación mínima: un empujoncito para quien lo pasa mal

Aquí entramos en otro terreno: la sedación mínima no duerme, simplemente relaja. Es ideal para personas muy nerviosas o niños que tienen auténtico pánico al sillón dental.

Dentro de esta categoría habría dos opciones:

a) Premedicación oral

Medicamentos como diazepam o midazolam, administrados según el peso y la edad del paciente, ayudan a reducir la ansiedad. De efecto suave, puede aplicarlos un odontólogo. El paciente sigue consciente, responde cuando se le habla y mantiene todas sus funciones con normalidad.

b) Óxido nitroso

Probablemente lo conozca como “el gas de la risa”. Este gas sedante se respira por una mascarilla nasal y hace que estemos más tranquilos, pero sin que perdamos en ningún momento la consciencia. Lo notamos como una sensación agradable y sus efectos duran mientras lo estamos respirando.

Hablamos de una técnica muy segura, con complicaciones poco frecuentes. Si estas aparecen, casi siempre son leves: algo de temblor, sudoración o náuseas. Cuando se retira la mascarilla, el efecto desaparece en cuestión de minutos.

Y sí, el óxido nitroso también puede administrarlo un odontólogo debidamente formado.

3. Sedación profunda: la administra un anestesista en una clínica dental

En este caso, el paciente puede llegar a dormirse, no recuerda casi nada de lo que ocurrió durante el procedimiento y responde poco o nada a estímulos. Para lograr el nivel de sedación profunda hace falta una vía intravenosa, fármacos administrados por un anestesista y monitorización continua (oxígeno, ritmo cardíaco, tensión, etcétera).




Leer más:
Muelas del juicio: ¿desecho biológico o fuente de neuronas?


Es decir: no lo lleva a cabo el dentista, sino un médico anestesista. Puede aplicarse en clínicas dentales, pero solo cuando cumplen con todos los requisitos legales y técnicos. Aunque es una técnica segura cuando está bien controlada, no carece totalmente de riesgos, porque puede afectar a la respiración o requerir ayuda para mantener la vía aérea permeable.

4. Anestesia general: la aplica un anestesista en el hospital

El paciente es intubado, se encuentra bajo control anestésico total y no se mueve ni responde de ninguna manera (está completamente “dormido”). Es el método elegido para tratamientos muy largos, pacientes con discapacidades severas o situaciones donde es imposible trabajar en el sillón dental, y solo se lleva a cabo en hospitales.

En la Región de Murcia, el Programa de Atención Dental Infantil (PADI) atiende a menores con más de un 33 % de discapacidad que necesitan tratamiento dental bajo anestesia general. Pues bien, un estudio realizado con 111 niños a los que se administró dicha anestesia no encontró ningún caso de complicación. Es decir, cuando se hace en un entorno hospitalario, con anestesistas y con todos los recursos necesarios, es un procedimiento muy seguro.

Entonces… ¿hay que tener miedo?

No. Hay que tener información. La sedación y la anestesia son herramientas necesarias que permiten tratar a miles de personas cada día sin dolor y sin sufrimiento. Lo ocurrido hace unas semanas es una tragedia aislada, no la norma.

La clave está en:

-Usar la técnica adecuada para cada caso.

-Informar bien a las familias.

-Contar con profesionales cualificados.

-Trabajar en entornos seguros.

Un buen dentista explicará siempre qué se va a hacer, qué nivel de sedación se usará y quién estará encargado de ella. Y, ante cualquier duda, no debemos tener miedo a preguntarle.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Por qué no debemos tener miedo a la anestesia cuando vamos al dentista – https://theconversation.com/por-que-no-debemos-tener-miedo-a-la-anestesia-cuando-vamos-al-dentista-270909

Cautela ante el posible hallazgo de materia oscura en el universo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ruth Lazkoz, Catedrática de Física Teórica, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

El mapa de la Vía Láctea, y sus más de mil millones de estrellas, creado por la misión GAIA de la ESA ESA/Gaia/DPAC, CC BY

No importa de dónde venga la afirmación de que se ha detectado la materia oscura por primera vez. En cualquier caso, hay que cogerla con pinzas. Todo proceso de observación científica requiere prudencia, y para la astrofísica actual es un problema de una complejidad prácticamente inabordable. Se hace necesaria otra rama de la ciencia para resolver el misterio: la física de partículas.

Vamos a plantear el dilema desde esa óptica: ¿cómo se puede afirmar haber podido detectar algo invisible, es decir, que no interactúa de forma electromagnética?

El lenguaje de la luz

La materia oscura no emite ni absorbe fotones, ni cambia su trayectoria cuando se encuentra con ellos. O sea, no habla el lenguaje de la luz. Y eso es porque carece del aparato fonador necesario: no tiene carga eléctrica, el cuanto del campo electromagnético.

Pero este problemita no es exclusivo de la materia oscura, y por ahí podemos ir desentrañando la maraña. Los neutrinos tampoco interactúan con la luz. Sin embargo, al chocar con neutrones producen partículas cargadas: electrones y protones. Los electrones son los más ágiles y versátiles para interactuar con la luz.

Resumiendo, la física de los neutrinos es un generador de electromagnetismo y, por supuesto, de sus cuantos: los fotones. ¿Podría ser aplicable la física de esas partículas a la física de la materia oscura?

La materia oscura y los rayos gamma

¿Y si la materia oscura fuera algún WIMP (siglas en inglés de Partículas Masivas de Interacción Débil), es decir, otro tipo de partícula poco dada a la interacción, como ocurre con los neutrinos? El estudio del astrofísico japonés Tomonori Totani se basa en esa propuesta: en la detección de rayos gamma en el halo de la Vía Láctea como evidencia de haber observado materia oscura.

Pongámonos en el caso de que estuviera, efectivamente, hecha de algún WIMP. En ese caso, quizá sus colisiones con hadrones producirían cascadas de partículas cargadas y rastros de luz asociados. Y podría ser detectada.

Entre los posibles productos de esos choques destacan los quarks, que al no poder vagar libres, se asociarían formando piones neutros. Seguimos el proceso y esos piones neutros decaen en rayos gamma. Y ya tenemos justo lo que queríamos: un canal de producción de la radiación electromagnética más energética imaginable: los rayos gamma que ha detectado el laboratorio Fermi en el halo de la Vía Láctea, y sirven al investigador nipón como señal de materia oscura.

Con los rayos gamma por fin contamos con algo que podemos detectar preservando además la esencia de su origen físico. Estos fotones con frecuencia tan alta que caen en la ventana de los rayos gamma tienen una tremenda facilidad para atravesar la materia ordinaria de la galaxia. Solo los frenan procesos muy energéticos y estadísticamente desfavorecidos. No solo eso: atraviesan el halo de materia oscura como un cuchillo a la mantequilla, y podemos rastrear su fuente.

El halo de la Vía Láctea

Hasta aquí la explicación desde la cuántica. Ahora es el turno del otro socio mayoritario en busca de respuestas: la astrofísica. Esta va a ser la encargada de contarnos qué es eso del halo que acabamos de deslizar con un cuchillo de rayos gamma, fingiendo inocencia. Recurro a una metáfora añeja.

La parte brillante de la galaxia, el disco, es como el filamento de una bombilla incandescente real, de las que han caído en desuso. Es donde están las estrellas. Ahora, tal y como se estila en física, imaginemos que el vidrio de la bombilla es esférico, ¿cómo si no? Esta sería la frontera del halo. Del mismo modo que la bombilla está llena de argón, el halo está lleno de materia oscura. Los tamaños relativos también encajan en el relato: el disco galáctico para nuestra galaxia es de 50 000 millones de años luz de radio, y el halo, unas 5 veces mayor.

El halo de materia oscura tiene un impacto astrofísico incontestable. Contiene la mayoría de la masa de la galaxia y sus aledaños, muchísima más que toda la que suman las estrellas del disco. Por ejemplo, en la Vía Láctea por cada kilogramo de materia ordinaria hay entre 5 y 9 kilos de materia oscura. Así que, lógicamente, es la que domina los procesos gravitatorios a escalas galácticas. Pero la supuesta evidencia de materia oscura detectada por los investigadores japoneses no tiene que ver con la gravedad, sino con la luz.

Evidencia luminosa

Usando datos del telescopio Fermi-LAT, Totani afirma haber encontrado un exceso difuso de rayos gamma, es decir, “más rayos gamma de lo esperado”. Además, ese exceso tiene una “energía típica” –un valor que se repite mucho– de alrededor de 20 gigaelectronvoltios (GeV), que es simplemente una forma de medir cuán energéticos son esos rayos gamma. Este valor podría correspondería a un WIMP de unos pocos GeV. Es decir, partículas de materia oscura.

La suave geometría

Se entiende que ese extra de radiación es difuso porque no aparece concentrado en un punto ni procede de una fuente identificable. Al contrario, se extiende suavemente por una región amplia del cielo. Además, la distribución de ese exceso de fotones energéticos es casi esférica y decae en la misma manera que perfiles muy populares para construir modelos de materia oscura.

El autor del trabajo argumenta que no se conoce ningún tipo de fuente astrofísica que produzca una señal con esas dos características concretas. Por un lado, está la presencia de ese pico de radiación, y por el otro, esa geometría tan suave y extendida. Por todo esto, con prudencia, señala que podría ser candidata a la primera evidencia de materia oscura.

Comparando con galaxias enanas

Para comprobar si esta posible señal tiene sentido contamos con un recurso clave: las galaxias enanas. Son sistemas con muy pocas estrellas, casi sin gas, sin apenas formación estelar y sin agujeros negros activos. En resumen, tienen una actividad astrofísica prácticamente nula. A cambio, están dominadas por la materia oscura; de hecho, puede suponer hasta el 90 % de su masa. Esas características las convierte en laboratorios ideales para buscar materia oscura. Si existiese, detectar la señal en el centro de la Vía Láctea sería pan comido.

Pero Fermi-LAT no ha encontrado nada de ese tipo, algo que el propio Totani reconoce. Más aún, el trabajo no ofrece ningún mecanismo que explique esa discrepancia.

Avanzando en el conocimiento

Las gigantescas burbujas emisoras de rayos gamma fueron descubiertas por el Telescopio Espacial de Rayos Gamma Fermi de la NASA. Son como un reloj de arena, con una extensión de unos 50 000 años luz de extremo a extremo, comparable al tamaño de la parte central y más densa del disco estelar de la Vía Láctea.
ESA/XMM-Newton/G. Ponti et al. 2019; ESA/Gaia/DPAC (Milky Way map), CC BY

La extracción de la señal limpia obtenida por los investigadores japoneses requiere un proceso de limpieza exquisita. Procesos astrofísicos de tan alta complejidad podrían inducir notables irregularidades en un halo pretendidamente esférico.

Por ejemplo, hay que restar el efecto de las burbujas de Fermi, dos gigantescas nubes de rayos gamma que salen del centro de la galaxia. Probablemente son restos de un episodio violento del pasado y su presencia dificulta la detección de una señal tenue como el exceso de luz supuestamente detectado y que se ha relacionado con materia oscura.

Ahora solo nos queda esperar a ver si se pincha la burbuja del sueño de la detección de la materia oscura. Pero incluso cuando eso suceda, todo el proceso para dar o quitar la razón al audaz proponente tiene valor. El mérito radica en una sucesión de vueltas y vueltas a un mismo circuito. En cada trazado vamos conociendo mejor las curvas y las rectas. Hasta que llegue un día que un gran descubrimiento nos saque por la tangente, abriendo una infinita autopista de conocimiento.

The Conversation

Ruth Lazkoz no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Cautela ante el posible hallazgo de materia oscura en el universo – https://theconversation.com/cautela-ante-el-posible-hallazgo-de-materia-oscura-en-el-universo-270815

Victoria Camps: “La IA nos ayuda, pero también limita nuestra libertad”

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lola Delgado, Editora de Política y Sociedad, The Conversation

Javier Arias

Victoria Camps, catedrática emérita de Filosofía moral y política, es una de las mentes más lúcidas de la filosofía en España. Fue senadora y se desempeñó como presidenta de la Sección Séptima del Consejo de Estado y consejera permanente de este órgano. Haber vivido la política desde dentro le otorga la facultad de analizar con rigor crítico sus limitaciones, contradicciones y retos. Con esta doble mirada habla con nosotros y se pasea por las grandes inquietudes de nuestro tiempo: la conquista de las libertades, el papel de la tecnología, los deseos, la soledad o el individualismo de algunos jóvenes. En su último libro, La sociedad de la desconfianza (Arpa Editores, 2025) analiza por qué hemos dejado de confiar en muchas de las cosas que nos rodean como la política o las instituciones y nos hemos refugiado en círculos íntimos. Entre algoritmos que condicionan nuestras decisiones y vínculos humanos que se debilitan, emergen muchas preguntas urgentes.

¿En qué momento hemos perdido la confianza como sociedad? ¿Es que no confiamos ya en nada?

En casi nada. Confiamos en núcleos pequeños, en el núcleo familiar, en el núcleo de amigos. En la política es evidente que cada vez confiamos menos. Confiamos poco en las instituciones porque no cumplen las expectativas que ponemos en ellas. Confiamos poco en las grandes corporaciones y en esas empresas que deberían darnos servicios. Cuesta mucho entender que las eléctricas o los bancos, es decir, las grandes compañías, no nos ayuden. La inteligencia artificial lo hace, y eso es un progreso, pero también nos complica la vida. En muchas ocasiones, las relaciones personales han ido decreciendo porque todo lo hacemos a través de pantallas, a través de máquinas, a través de robots que nos contestan. Vivimos en un mundo que se nos hace bastante hostil, todo ha empeorado por ese clima de polarización, de confrontación, de guerras que parecen cotidianas y con las que no hay manera de acabar. En fin, necesitamos dar un salto hacia adelante que resulte realmente prometedor. La sociedad está cambiando mucho, hay necesidades muy nuevas.
Gran parte de la sociedad tiene la impresión de que todo es caótico a su alrededor: guerras, migrantes perseguidos, odio, cambio climático, nacionalismos, líderes extremistas…

¿Estamos en un periodo histórico especialmente pesimista?

El siglo pasado fue un siglo malo, un siglo de dos grandes guerras en las que murió mucha gente, donde se perdieron muchas cosas. Pero luego hubo un rebrote que permitió hacer la Declaración Universal de los Derechos Humanos y, por ejemplo,
crear el estado de bienestar en Europa. Ahora tenemos más conciencia que antes de los peligros del fascismo. Los Estados están más estructurados democráticamente, con poderes separados (aunque a veces no lo parezca) que intentan, en definitiva, frenar los despropósitos. Pero ha habido, por supuesto, épocas socialmente malas. Ha habido épocas de grandes retrocesos. Ahora sería el momento de dar un salto hacia un mundo distinto, hacer un cambio, una revolución. Si miramos atrás en la historia, vemos un cierto progreso. El propio liberalismo fue un progreso al considerar que el sujeto, el ser humano, debía ser considerado un sujeto libre, un sujeto de libertades básicas. Luego eso ha evolucionado de una forma indebida, porque ese sujeto libre no ha sabido autolimitarse. Por eso hay que esperar. A pesar de la desconfianza, hay que tener esperanza en que, si algo puede mejorar, dependerá de nosotros.

Ha mencionado la inteligencia artificial como un progreso dentro del mundo de la desconfianza, pero también como algo que nos puede complicar las cosas. ¿Qué riesgos éticos observa en ella y cómo debería regularse su uso?

La inteligencia artificial es un progreso para la humanidad. Es decir, nos puede ayudar mucho y nos ayuda ya en muchos aspectos. Por ejemplo, a calcular porque lo hace mucho más rápido que la inteligencia humana. También puede ser muy beneficiosa
aplicada a diagnósticos médicos, a tratamientos, etcétera. Sin duda es un gran avance. Pero también limita en parte nuestra libertad. Nos impone una manera de hacer las cosas. Lo vemos continuamente cuando queremos buscar algo, pero la web quiere que lo hagamos de una manera determinada, lo cual repercute en el aprendizaje. Hace falta que los gobiernos y los supragobiernos regulen la IA.
Pero tenemos también que insistir en autorregularnos con respecto al uso que hagamos de todas las ventajas que ofrece.

Las redes sociales hoy en día fomentan una comunicación inmediata, a menudo agresiva. ¿Qué virtudes cívicas deberíamos recuperar para humanizar el impacto digital?

Quizá lo mejor sería no usar las redes sociales, que es lo que hago yo. No participar de ellas también es una opción. No tenemos por qué estar en todos lados. Se nos ofrecen muchas cosas y parece que hay que estar en todas. Si supiéramos discernir más… Yo conozco a gente que no ha tenido móvil nunca, que son profesionales pero no quieren ser dependientes de un móvil. Creo que uno mismo tendría que ser capaz de decir no a las cosas, aunque los demás las tengan; así, tomas decisiones más individuales. Vivimos en un mundo muy individualizado, pero en realidad el ser humano como tal toma pocas decisiones y se mete en todo aquello que le ofrecen como una necesidad nueva.

Usted ha reflexionado profundamente sobre la tolerancia: ¿cómo se traza la línea entre la libertad de expresión y el discurso del odio que se palpa en las redes?

Es difícil, pero sobre todo hay que fomentar la autorregulación. No podemos
decir que unos insultos son odio y otros no. Tenemos que conocer siempre el contexto y autorregularnos. No hay autocontrol porque solo acepto los límites que me imponen desde fuera, que son los de la ley. Pero si la ley no me dice, por ejemplo, que no puedo decir tacos en el Parlamento, pues ahí hacemos
lo que nos da la gana. La ley es el límite en un estado de derecho. Un mundo liberal tiende a disminuir las prohibiciones, a poner menos límites, porque da más libertad al individuo, sobre todo esa libertad que es tan difícil de delimitar: la libertad de expresión. Hay que poner más límites desde fuera y no celebrar el insulto público.

Diferencia en su último libro dos tipos de libertad, la positiva y la negativa. ¿Cuál es el concepto que tiene ahora mismo nuestra sociedad?

Los filósofos llamamos libertad negativa a esa libertad de hacer todo lo que
me apetece, todo lo que me interesa y me conviene con el único límite que
ponen el derecho y la ley. No es una libertad que lleve al progreso, a la mejora
del mundo o de uno mismo. No es una libertad que se pregunte qué debo hacer en el sentido moral del concepto, sino que se deja llevar. La libertad positiva es la que tiene en cuenta la propia mejora de uno mismo y la de la sociedad en la toma de decisiones.

¿Cree que nos estamos convirtiendo en una sociedad sin valores?

Yo no diría eso, porque tenemos muchos más valores hoy que hace cien años. Por ejemplo, contamos con unos derechos humanos consensuados. El valor de la libertad y el valor de la igualdad se han desarrollado mucho, y eso es nuevo, tiene pocos
siglos de existencia. Por lo tanto, esos valores existen; lo que ocurre es que
son abstractos, teóricos. La dificultad es llevarlos a la práctica y hacerlo
de la mejor manera, porque a veces en torno a, por ejemplo, lo que debe ser la igualdad de oportunidades, cada persona opina algo distinto y no se llega a un acuerdo. Tener un código ético no resuelve nada. Lo que lo resuelve es la práctica del código, que es más complicado que elaborarlo.

Usted ha defendido la ética como una guía para la vida democrática. ¿Qué principios considera más urgentes en una sociedad marcada por la polarización?

El valor que deberíamos intentar practicar más es el respeto mutuo. Etimológicamente, la palabra viene del latín respicere, que significa “mirar dos veces”. Pues eso: hay que mirar dos veces a una persona, detenernos en sus rasgos
para respetarla. De todas las virtudes cívicas que deberíamos recuperar en momentos de polarización, la más importante sería ese respeto mutuo que significa escuchar, que significa reflexionar otra vez.

Ese es quizá otro de los retos de nuestra sociedad: saber reflexionar, tener un espíritu crítico ante lo que nos rodea… Pero ¿cómo podemos enseñar a los más jóvenes a hacerlo?

La idea de que hay que transmitir un espíritu crítico está en todas las leyes
de educación de la democracia; otra cosa es que se sepa poner en práctica.
Entendemos el espíritu crítico como algo que parece que tiene que salir espontáneamente. Como si la cosa fuera tan fácil como poner a un joven ante un
problema y preguntarle: “¿Y tú, qué opinas?”. Eso no es espíritu crítico. Formar el carácter es inculcarlo también. Es decir, establecer la relación entre lo que está bien y lo que está mal. En términos generales, es algo que se aprende con el ambiente. Se aprende creando lo que algunos llaman círculos virtuosos, donde cada cual piensa por sí mismo.

¿Qué papel cree que debería desempeñar la filosofía en la formación ciudadana
de las nuevas generaciones?

El objetivo de la filosofía es intentar comprender mejor el mundo y comprenderse
uno a sí mismo. Y hacerlo desde una perspectiva global, intentando ver qué es aquello que nos satisface, cómo debería ser y aportar algo que sirva para mejorar.
La filosofía sirve para razonar mejor, hacer las preguntas adecuadas, tener hábitos de pensamiento, conceptualizar mejor las situaciones para hacer las preguntas más adecuadas. Es un trabajo de hábitos de pensamiento. Hoy se da mucho pábulo a las emociones. Las emociones son importantes porque motivan el comportamiento. El odio es una pasión, un sentimiento que hay que descartar siempre. Pero la indignación es buena. La indignación ante las injusticias, ante lo que está ocurriendo en Gaza. Aristóteles decía que es muy fácil enfadarse. Todo el mundo sabe hacerlo, pero hay que enfadarse bien, por la causa adecuada.

Dedica mucho espacio al deseo en su último libro. ¿De dónde nace el deseo de muchos jóvenes de tenerlo todo, aquí y ahora?

Nace de una economía de consumo que llega por todas partes. Siempre digo que a los niños no hay que enseñarles a consumir, que ellos lo hacen en cuanto entienden el valor del dinero. Pero eso no tiene límites. Porque han ido desapareciendo casi todas las normas y el esfuerzo de autodominio es, para mí, comparable al que existía cuando la religión tenía más peso y era más potente en la vida de las personas. Antes, la fuerza de la religión y del pecado era muy grande, separar entre lo que se debía desear y lo que no. El simple deseo ya estaba condenado. La
religión cumplía esa función de enseñarle a la persona a autodominarse. En cuanto nos hemos secularizado, lo que antes hacía la religión ahora no lo hace nadie. Y claro que la autolimitación impuesta por la doctrina religiosa no era la adecuada, pero deberíamos tener una autolimitación que no sea impuesta desde fuera.

Asegura que el individualismo moderno ha ido deshaciendo todos los lazos, salvo los familiares. Sin embargo, hay miles de personas mayores que viven solas, que no tienen apoyo familiar…

La soledad no deseada es una expresión que aparece mucho actualmente y que se asocia, sobre todo, a la soledad de los mayores porque es algo intrínseco a la mayor esperanza de vida. Quienes viven más van perdiendo la pareja, los amigos, las posibilidades de relacionarse y las capacidades físicas, lo que distancia a estas personas del mundo. Tienen una especie de cansancio de vivir y, ante las novedades como la inteligencia artificial, se sienten aún más distantes. Dicen eso de que “Bueno, es que ya no tengo ganas de meterme y aprender otra cosa…”. Claro, eso es algo que deberíamos aprender a corregir, porque la esperanza de vida debería ir acompañada también de una reflexión sobre cómo hacer para que las ganas de vivir no se pierdan.

Decía Nietzsche que la grandeza de un hombre se mide por la soledad que es
capaz de soportar… ¿Será que los humanos no somos grandes entonces? Hay miles de personas que no son capaces de vivir con ella, e incluso es la causa de muchos suicidios. ¿Cree que no nos han enseñado desde pequeños a valorar y disfrutar de la soledad?

Seguramente es verdad que no hemos aprendido. No me gusta decir que no nos han enseñado, porque lo que hacemos es culpar a los demás de algo que uno debe ir aprendiendo sin que se lo enseñen explícitamente. Vivimos en un mundo donde se valora mucho la independencia y existen modos de vida distintos. Por ejemplo, parejas que prefieren vivir separadas, pero seguir siendo pareja. Si realmente
valoramos la independencia, la autonomía de la persona, deberíamos ser más capaces de disfrutar la soledad, pero también hay que tener recursos para llevar bien el estar solos. La bióloga italiana y premio nobel Rita Levi-Montalcini, en su libro El as en la manga. Los dones reservados a la vejez, decía que las personas deben, precisamente, tener alguna baza para hacer frente a la vejez con ganas, gozando
de la vida. Ese as en la manga pueden ser muchas cosas: la música, el arte, la
lectura… Pero lo que más nos ayuda son las relaciones de amistad.

¿Por qué a pesar de ser unos privilegiados vivimos en la era del pesimismo y
de las contradicciones? ¿A lo mejor es que no lo somos tanto?

Sí, somos privilegiados. Somos privilegiados porque vivimos en un mundo desarrollado y teóricamente civilizado, aunque esta última sea una palabra que podríamos discutir mucho si la aplicamos a nosotros mismos. Pero si nos comparamos,
por ejemplo, con los migrantes que llegan cada día en esas embarcaciones
que muchas veces se quedan a medio camino, pues realmente somos privilegiados. El mundo, en general, está viviendo su mejor época: las mujeres disfrutan hoy de una vida mucho mejor que hace cien años, no hay esclavos, existen unos derechos
fundamentales reconocidos… Es decir, se han ido consiguiendo muchas cosas y hemos progresado moralmente. Pero estamos enfadados, estamos hartos de un mundo
que no nos acaba de gustar. Hemos llegado a unos extremos de libertad individualista egoísta, de entender la libertad como satisfacer solo los propios deseos, hacer lo que uno quiere mientras la ley se lo permita, es decir, no pensar en el otro.

¿Por qué desconfiamos tanto de la política?

Porque es lo que tenemos más presente y vemos más a menudo. Yo no creo que la política vaya mucho peor que otras cosas. Es cierto que el Parlamento siempre ha sido un poco una olla de grillos, pero yo creo que ahora hemos llegado a unos extremos tremendos, por el ascenso de los partidos de extrema derecha, y a veces de extrema izquierda también. Todo está muy distorsionado, se ha pervertido mucho
y se desvirtúa el sentido que debería tener la democracia. No se puede insultar,
ni lanzar determinadas expresiones racistas. No se llegan a discutir los temas porque nos perdemos en tonterías y en debates ridículos.

Esta entrevista se publicó originalmente en la Revista Telos de la Fundación Telefónica, y forma parte de un número monográfico dedicado a los derechos digitales.

The Conversation

ref. Victoria Camps: “La IA nos ayuda, pero también limita nuestra libertad” – https://theconversation.com/victoria-camps-la-ia-nos-ayuda-pero-tambien-limita-nuestra-libertad-271133