La transición energética no debe hacerse a costa de las regiones menos desarrolladas del planeta

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Andoni Maiza Larrarte, Professor. Economics. UPV/EHU, Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea

Mina de cobre Las Bambas, en Perú. Noel Reynaga Ccorahua/Shutterstock

El cobre presente en un coche eléctrico (se emplea en las baterías y el motor, entre otros usos) que circula en Europa puede provenir de una montaña en los Andes peruanos. Así, mientras en otras partes del mundo se lleva a cabo la transición verde, en regiones andinas como Apurímac, la extracción de minerales está provocando tensiones sociales y ambientales cada vez más profundas.

En zonas ricas en recursos ubicadas en países en desarrollo, se plantea un dilema entre la necesidad de obtener más ingresos económicos y los perjuicios generados por explotaciones mineras de dimensiones colosales.

Las Bambas: una megamina con un inicio controvertido

En un estudio reciente, hemos analizado el caso de la megamina de Las Bambas, una explotación de cobre ubicada en las provincias de Cotabambas y Grau, en el departamento de Apurímac, en Perú. Hemos concluido que presenta algunos beneficios y oportunidades, pero también grandes costes e importantes retos.

Los derechos para la explotación de Las Bambas, uno de los contratos mineros más grandes de la historia de Perú según el Ministerio de Energía y Minas, fueron adjudicados a la empresa suiza Xstrata en septiembre de 2004.

El inicio del proyecto estuvo marcado por el traslado de la comunidad local desde Fuerabamba a un nuevo poblado y la promesa de compensaciones. Después, cuando en 2014 la empresa china MMG adquirió la titularidad de la mina, las relaciones con las comunidades locales se complicaron, poniéndose de relieve la gran distancia cultural entre ambas partes.

Por si eso fuera poco, ese mismo año se aprobó una de las modificaciones más controvertidas respecto al proyecto original: la sustitución de una gran tubería para transportar el mineral por camiones pesados, lo que provocó un fuerte conflicto con la población debido al tráfico constante de camiones.

Grandes beneficios económicos

El proyecto mueve cifras colosales. Las inversiones superaron los 10 000 millones de dólares y la producción ha generado ingresos por más de 3 400 millones de dólares en 2023 para MMG. Con su actividad, la mina contribuye significativamente a las arcas del gobierno regional: en 2022, estas transferencias representaron el 16,6 % del gasto público de Apurímac.

Desde 2015 el PIB de la región se ha más que duplicado, aunque la fuerte dependencia de la minería expone el bienestar de la región a la volatilidad del precio del cobre. Esta variable está muy condicionada por la demanda de un único país: China.




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Además, la aportación ha sido mucho menor en términos de empleo, de forma que la megamina solo genera alrededor de un 2 %-3 % del empleo total en la región.

Grupo de personas con pancartas reunidas en una escalinata frente a una catedral
Indígenas protestan en Cuzco (Perú) el 21 de septiembre de 2015 contra la mina de cobre Las Bambas por su impacto ambiental y la falta de contratación local.
Helen’sWorld/Shutterstock

Desafíos sociales, medioambientales y de gestión

Tampoco los avances en salud y educación en la región han resultado tan importantes como cabría esperar. Por ejemplo, a pesar de su evolución favorable, las tasas de desnutrición y de anemia siguen siendo elevadas. Igualmente, el acceso a agua potable y saneamiento adecuado continúa constituyendo otro reto fundamental, ya que un 70 % de los hogares sigue sin disponer de un suministro de agua tratada para el consumo.

Además, los indicadores medioambientales reflejan un deterioro preocupante. A pesar de que la empresa MMG se encuentra adherida a los estándares internacionales, la mina genera grandes volúmenes de residuos, precisa elevados consumos de agua y emite gases de efecto invernadero.

Asimismo, la superficie de tierra degradada por las operaciones mineras es de unas 4 000 hectáreas y también se observa un importante número de denuncias medioambientales relacionadas con la actividad minera.

La gestión de megaproyectos mineros presenta grandes desafíos. La documentación técnica suele ser demasiado compleja para que las comunidades locales puedan comprenderla. Además, aunque existen leyes para ordenar estas actividades, la corrupción y la mala administración suelen ser problemas habituales, tal y como reconoce el propio Banco Mundial en el caso de Perú.

A todo ello hay que añadir que las metodologías para evaluar los daños ambientales son insuficientes, lo que dificulta determinar si las compensaciones percibidas por las comunidades son justas. En la actualidad hay bastante ambigüedad en el cálculo, por ejemplo, de los daños generados por excavaciones, contaminación de aguas, etc. Las administraciones contratan a consultoras para hacer los cálculos de estudio de impacto ambiental, pero a menudo esas propias consultoras reconocen que sus cálculos son aproximaciones.




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Recomendaciones para el futuro

El caso de Las Bambas se suma a otros estudios que han cuestionado las bondades de las megaminas en regiones poco desarrolladas del planeta. Por ello, planteamos la creación de un organismo asesor internacional cualificado que pueda asesorar a las comunidades afectadas por los proyectos mineros.

También consideramos necesario avanzar en la fijación de unos estándares internacionales para contabilizar los impactos socioambientales. De esa forma, habrá mayores garantías de que los posibles perjuicios se calculen de forma adecuada y las administraciones públicas estarán en disposición de exigir las medidas correctoras necesarias a las grandes mineras. Estas medidas podrían ser de muy diverso tipo, desde compensaciones económicas al rechazo de ciertas modificaciones u obras respecto a los proyectos planteados originalmente.

La transición energética debería ser justa para todos los habitantes del planeta, vivan donde vivan.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. La transición energética no debe hacerse a costa de las regiones menos desarrolladas del planeta – https://theconversation.com/la-transicion-energetica-no-debe-hacerse-a-costa-de-las-regiones-menos-desarrolladas-del-planeta-264540

Vesículas extracelulares: el ‘WhatsApp’ de las células

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lucía Garrido Miranda, Investigadora predoctoral en Cáncer, Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas CNIO

Sección de una vesícula extracelular. Estas diminutas partículas esféricas albergan diversas moléculas bioquímicas, como proteínas, lípidos o ARN (en rojo). Juan Gaertner/Shutterstock

Aprendizajes, preocupaciones, pensamientos, consejos, ideas, planes, deseos, opiniones, conocimientos, emociones… Vivimos en un continuo intercambio de información. Pero no solo nosotros, también nuestras células. Al mismo tiempo que estás leyendo estas líneas, dentro de tu organismo están teniendo lugar miles de conversaciones celulares.

Nuestras células necesitan relacionarse y comunicarse entre ellas para llevar una vida equilibrada. O, dicho de otra manera, para mantener su homeostasis. Para ello cuentan con distintos sistemas de comunicación, entre los que destacan las vesículas extracelulares, que actúan como un “WhatsApp celular”.

Mensajeros celulares

Las vesículas extracelulares son una especie de burbujas que liberan las células. Nos las podemos imaginar como esas pompas de jabón que hacíamos cuando éramos pequeños o como los miles de lunares que ha plasmado la artista Yayoi Kusama a lo largo de toda su obra. Estas partículas se producen en el interior celular gracias a distintas maquinarias que trabajan en cadena y que finalmente las células liberan “soplando” hacia el medio extracelular. Es decir, lo que hay entre célula y célula.

Instalación de Yayoi Kusama en una retrospectiva de su obra que acogió el Museo Louisiana (Dinamarca) en 2015.
Susanne Nilsson/Flickr, CC BY

Además, estas burbujas llevan en su membrana y en su interior moléculas que encontramos principalmente dentro de las células, como el ADN y ARN (que actúan como libro de instrucciones), proteínas (construcciones formadas a partir del ADN), lípidos (con una función más estructural) y otras muchas. Precisamente, estas moléculas constituyen la información que se envían las células entre ellas.

En cuanto a su estructura, son tan pequeñas que resultan difíciles de detectar, como cuando las burbujas de jabón se pierden en la inmensidad. En el laboratorio necesitamos aparatos mucho más potentes que los microscopios convencionales con los que observamos normalmente las células para poder llegar a visualizarlas.

A diferencia de otros mecanismos de comunicación entre células que se encuentran muy juntas, las vesículas extracelulares son capaces de viajar a través de distintos fluidos de nuestro organismo como la sangre, y alcanzar otras células que están más alejadas. Pero no llegan a cualquier sitio: estas partículas tienen muy claro su destino, como cuando nosotros mandamos un mensaje por WhatsApp.

Las conversaciones del cáncer

Una neurona del cerebro es muy distinta a una célula de la piel, del mismo modo que una célula sana no es igual que otra enferma. Esto también ocurre con las vesículas extracelulares que secretan cada uno de estos tipos celulares. Además, hay células que son “más tímidas” y no secretan muchas vesículas (quizás prefieren comunicarse de otra manera), mientras que otras directamente prefieren vivir aisladas.

Un ejemplo de conversación molecular es la que tiene lugar entre las células de un tumor primario y las células del lugar que van a colonizar, generando metástasis.

Las células tumorales, las que generan cáncer, tienen un único propósito: sobrevivir y seguir reproduciéndose. Por ello, hacen todo lo posible para continuar dividiéndose. Y cuando no se dan las condiciones necesarias para ello, en ocasiones, deciden buscar otro lugar y “comenzar una vida nueva”.




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Para nosotros, esto no resulta fácil si en el sitio al que nos mudamos no conocemos a nadie o no tenemos una casa. Pues lo mismo les ocurre a las células tumorales, pero ellas lo tienen todo previsto.

Antes de comenzar su viaje, mandan mensajes (vesículas extracelulares) a las células cercanas diciendo que se van, que les dejen marchar, mientras que avisan a las lejanas de su próxima llegada. Además, también envían vesículas a las células del sistema inmunitario (ejército de nuestro organismo) evitando que los soldados (linfocitos) se activen. De este modo, evitan ser reconocidas, y, por lo tanto, atacadas y eliminadas.

Comprendiendo los mensajes celulares

¿Qué pasa si bloqueamos la liberación de vesículas extracelulares, si evitamos que se comuniquen las células? ¿Cómo se introduce la información en estas vesículas? ¿Qué le pasa a la célula que libera la información? ¿Y a la célula receptora? ¿Por qué las vesículas extracelulares tienen un destino determinado? ¿Cómo se pueden leer mejor estos mensajes? ¿Se pueden generar en el laboratorio ese tipo de partículas o algo parecido?

Son preguntas que quizás se hayan hecho al leer este artículo. Preguntas que muchas científicas y científicos estamos intentando contestar. Desde los laboratorios somos capaces de aislar y purificar estas burbujas celulares, así como de leer su contenido.

En la actualidad se está investigando la función que desempeñan estas vesículas en la salud y en la enfermedad y se están desarrollando formas de poder bloquear el envío de esos mensajes para poder desarrollar nuevos tratamientos y terapias. También se está intentando modificar esa información, e incluso, crearla, de forma que seamos capaces de imitar las conversaciones celulares.

Además, se está mejorando la técnica con la que se extraen y se leen las vesículas. El objetivo es poder utilizarlos para diagnosticar de forma precoz una enfermedad, determinar su grado de gravedad o poder seleccionar de forma más precisa y personalizada qué tratamiento va a funcionar mejor en un paciente.

Aristóteles afirmó que “El ser humano es un ser social por naturaleza”. Y es que, como hemos visto, esa necesidad de comunicarnos la llevamos ya grabada en nuestras células.

The Conversation

Este artículo fue finalista del Premio Luis Felipe Torrente de Divulgación sobre Medicina y Salud, organizado por la Fundación Lilly y The Conversation

ref. Vesículas extracelulares: el ‘WhatsApp’ de las células – https://theconversation.com/vesiculas-extracelulares-el-whatsapp-de-las-celulas-264804

‘Chatbots’: ¿compañeros del alma o lobos con piel digital?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Santiago Iñiguez de Onzoño, Presidente IE University, IE University

Andrey Suslov/Shutterstock

Durante mucho tiempo, la idea de que las máquinas pudieran convertirse en amigos, confidentes o, incluso, terapeutas fue un tópico de la ciencia ficción. Hoy, sin embargo, esa ficción especulativa se ha filtrado en la realidad: son muchas las personas que conversan con chatbots en busca de consejo, distracción, compañía o incluso apoyo emocional.

Este nuevo territorio social nos obliga a preguntarnos: ¿puede la inteligencia artificial enriquecer de verdad nuestra vida emocional o estamos compartiendo nuestras vulnerabilidades más profundas con un código?

Entre lo bueno y lo malo

Las visiones del futuro de la IA suelen oscilar entre la utopía y la distopía. Los escenarios utópicos imaginan máquinas que amplían el potencial humano, mejoran el bienestar y llenan los vacíos dejados por sistemas sociales sobrecargados. Los distópicos, en cambio, evocan sistemas descontrolados, sin brújula ética, que amplifican el conflicto y la manipulación. Estas visiones contrastadas recuerdan a antiguos debates filosóficos sobre la naturaleza humana.

Si Jean-Jacques Rousseau sostenía que las personas nacen buenas y que la sociedad las corrompe, según Thomas Hobbes, los humanos son lobos para los propios humanos y solo la ley y la autoridad logra restablecer el orden. Aplicando estas ideas a la IA, Rousseau sugeriría que las máquinas reflejan la bondad humana, mientras que Hobbes advertiría que podrían amplificar nuestros impulsos más oscuros. La realidad, como siempre, es más ambigua.

Más allá de estas abstracciones, la pregunta es si las máquinas pueden hacerse nuestras amigas aquí y ahora.

La soledad es una de las crisis definitorias de nuestra época. En el Reino Unido,una encuesta de 2022 reveló que, al menos ocasionalmente, más de la mitad de los adultos se sentían solos. Mientras, alrededor del 6 % afirmaban sentirse solos siempre.

En Estados Unidos, el propio Cirujano General –un cargo público designado por el presidente y cuya función es supervisar el Servicio de Salud Pública y ser el principal portavoz en materia de salud pública del Gobierno federal– declaró en 2023 que la soledad era una amenaza para la salud pública comparable al tabaquismo.

Amigo sustituto

En este contexto, no sorprende que los compañeros virtuales basados en IA hayan encontrado usuarios entusiastas. Aplicaciones empáticas como Replika, Character.AI o Xiaoice han atraído a millones de personas. Estos sistemas escuchan sin juzgar, responden con empatía y se adaptan a las preferencias de cada usuario. Para algunos, son un entretenimiento lúdico. Para otros, un sustituto de amigos ausentes, familiares lejanos o terapeutas inaccesibles.

Una encuesta reciente mostró que en Estados Unidos casi uno de cada cinco jóvenes adultos ha interactuado con una IA diseñada como pareja romántica y casi uno de cada diez describió esas interacciones como íntimas. El hecho de que estas herramientas se integren en la vida emocional cotidiana, no como rarezas sino como verdaderos compañeros, apunta a un cambio social profundo.

La investigación confirma que, aunque algunos usuarios experimentan un alivio temporal de la soledad, quienes dependen demasiado de estos bots –especialmente si carecen de conexiones reales– suelen reportar, con el tiempo, un menor bienestar.

Violencia y manipulación

Algoritmos entrenados con enormes bases de datos pueden reproducir tanto la calidez como la violencia, la explotación o la manipulación. Lo que parece compañía puede ser, en realidad, un peligro disfrazado.

Character.AI ha sido demandada alegando daños a menores. En Florida, una familia sostiene que la plataforma influyó en el suicidio de su hijo de 14 años. En Texas, una denuncia relata cómo un adolescente, tras discutir con sus padres por los tiempos de uso de pantallas, recibió del bot la sugerencia de matarlos.

Estos episodios revelan una verdad inquietante: aunque las máquinas simulen empatía, carecen de los frenos éticos, el juicio y la responsabilidad de un ser humano real.

Ilusión de amistad

Esto nos lleva a un asunto de fondo: la amistad y la terapia no son intercambiables con la simulación. La amistad humana se construye sobre la reciprocidad, la experiencia compartida y la vulnerabilidad genuina. La terapia requiere formación profesional, responsabilidad ética y rendición de cuentas. Los chatbots pueden imitar la superficie de ambas pero no pueden corresponder de verdad, ni cuidar de verdad, ni asumir responsabilidades.

Algunos sostienen que si una persona se siente mejor tras conversar con un bot eso ya es suficiente. Pero esta visión pragmática pasa por alto un peligro: la dependencia de entidades que aparentan cuidar pero no pueden hacerlo. La ilusión de amistad puede consolar a corto plazo, pero aislar a largo plazo.

“No hacer daño”

Aquí la filosofía vuelve a ser útil. La esperanza de Rousseau de que los humanos –y, por extensión, sus creaciones– sean intrínsecamente buenos puede animarnos a construir máquinas que reflejen compasión. Pero es que la visión sombría de Hobbes sigue estando vigente: sin normas ni límites, incluso los sistemas bienintencionados pueden convertirse en lobos con piel digital.

Los desarrolladores deben adoptar un principio similar al de la medicina: “No hacer daño”, incorporando ética y seguridad desde el inicio. Los responsables políticos han de regular la compañía artificial como un asunto de salud pública. Y educadores y filósofos deben ayudar a la sociedad a reflexionar sobre lo que significa confiar nuestras emociones a las máquinas.

La IA quizá nunca llegue a amarnos de verdad, pero sí puede reflejar lo que valoramos. Si los diseñamos como herramienta de cuidado y no como lobo disfrazado, los chatbots no solo conversarán sino que nos recordarán lo más humano que hay en nosotros mismos.


Una versión de este artículo se publicó en LinkedIn.


The Conversation

Santiago Iñiguez de Onzoño no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ‘Chatbots’: ¿compañeros del alma o lobos con piel digital? – https://theconversation.com/chatbots-companeros-del-alma-o-lobos-con-piel-digital-264805

Trabajadores desechables: ¿cuál es el coste real de expulsar a inmigrantes de EE. UU.?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Miguel Angel García Arias, Profesor en la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de Almería en áreas de desarrollo rural e internacional, gestión del territorio y migraciones, Universidad de Almería

Manifestación en Nueva York contra la política migratoria de la administración Trump el pasado 19 de abril. Christopher Penler/Shutterstock

En marzo de 2024 el carguero MV Dalí, que transportaba cerca de 5 000 contenedores, colisionó contra un puente en la ciudad portuaria estadounidense de Baltimore. El choque se produjo de madrugada y ocasionó la muerte de seis trabajadores que a esas horas de la noche realizaban trabajos de mantenimiento en la estructura.

Las víctimas eran inmigrantes latinoamericanos: dos de nacionalidad mexicana, dos guatemaltecos, uno salvadoreño y otro hondureño. Todos ellos contaban con permiso de residencia y contrato de trabajo.

Este accidente puso en evidencia en parte la realidad laboral del sector de la construcción en EE. UU., en el que el 30 % de los trabajadores son extranjeros. Sin embargo, y al contrario de los fallecidos en Baltimore, lo usual es que la mitad de los empleados extranjeros de la construcción se encuentren en situación irregular (1,75 millones de personas).

La precariedad que esto conlleva les hace aceptar las tareas más peligrosas y los peores horarios, así como cobrar salarios más bajos. No es casual que uno de cada cuatro inmigrantes fallecidos en accidente laboral en EE. UU. trabaje en la construcción, ni que su tasa de accidentes sea hasta un 30 % superior a la de sus compañeros nacidos en el país.

Las temidas redadas en lugares de trabajo

A estas dificultades se añade ahora el aumento de las mediáticas redadas en lugares de trabajo impulsadas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, (ICE por sus siglas en inglés). Este departamento es uno de los pocos que ha visto crecer su dotación presupuestaria para 2026.

Así, el año próximo el servicio migratorio contará con más recursos destinados a la búsqueda, detención y expulsión de albañiles, fontaneros, jornaleros agrícolas, camareros, cuidadores…. Cada deportación de uno de estos trabajadores conlleva un gasto de 9 000 euros a los contribuyentes de EE. UU.

Al mismo tiempo, las arcas de EE. UU. dejan de ingresar en impuestos locales, estatales y federales 7 650 euros, cifra que en promedio es aportada anualmente por cada trabajador emigrante irregular. Además, hay que considerar que en el mercado laboral de EE. UU. persisten 8 millones de vacantes sin cubrir.

La falta de trabajadores en algunos sectores se relaciona de manera estrecha con el aumento de precios de bienes esenciales como, por ejemplo, la vivienda. La carencia de albañiles y otros profesionales causa unas pérdidas de 2 400 millones de euros anuales y 19 000 casas menos construidas.

La actual administración estadounidense ha hecho del control migratorio uno de sus principales ejes de acción. Esto se ha traducido en un incremento de las detenciones de migrantes en el primer semestre de 2025 hasta alcanzar un promedio diario de 750, lo que dobla la cifra por jornada de la última década. Por otro lado, los intentos de cruzar la frontera entre México y EE. UU. han alcanzado su valor más bajo en décadas.

De acuerdo con una investigación publicada en agosto de 2025 por el think tank independiente Pew Research Center a partir de datos del Oficina de Censo de EE. UU., en lo que va de año la población migrante total que reside en el país ha descendido por primera vez en las últimas cinco décadas, pasando de 53,3 millones a inicios de año a 51,9 millones en junio. Esta caída refleja tanto un descenso en las llegadas, como un aumento de los regresos voluntarios a países de origen.

Así afectaría al empleo

Pew Research Center también ha estimado que el 20 % de la fuerza laboral de EE. UU. en 2023 era migrante (33 millones de personas), de los cuales 10 millones se encontraban en situación irregular. Sectores como la construcción, la agricultura o la hostelería tendrán serias dificultades para ser viables sin los trabajadores migrantes, lo que también afectará al empleo de la población local.

A esta conclusión llegaron investigadores de la Universidad de Colorado-Denver, quienes analizaron las consecuencias de las deportaciones llevadas a cabo durante los gobiernos de Obama en condados de todo el país. Concluyeron que el aumento de las expulsiones redujo la presencia de trabajadores inmigrantes, pero también provocó caídas en el empleo total y afectó negativamente al tejido productivo donde los inmigrantes ya eran una parte estructural. La ausencia de temporeros guatemaltecos que cosechaban lechuga hizo que el camionero estadounidense que la distribuía perdiera su empleo.

La incertidumbre que afecta al conjunto de la población migrante en EE. UU. adquiere una especial relevancia en el caso de los ciudadanos de Nicaragua, Venezuela, Cuba y Haití, que fueron beneficiarios en los dos últimos años de los programas del llamado parole humanitario implementados por la anterior administración Biden. Estos mecanismos les otorgaban un permiso temporal de entrada y estancia en el país, con autorización para trabajar y la posibilidad de extender su estadía.

500 000 personas en el limbo jurídico

La nueva administración ha dado por concluidas estas medidas de protección, con el respaldo del Tribunal Supremo, dejando a más de 500 000 personas en un limbo jurídico: ya no pueden renovar su permiso de trabajo ni garantizar su estatus de residencia temporal, con lo que tendrían que regresar a unos países marcados por conflictos sociopolíticos y precariedad económica.

La iniciativa del parole humanitario ha permitido constatar que la existencia de canales de emigración ordenada, segura y legal son una buena medida para reducir el peso de la migración irregular y el sufrimiento que esta conlleva para los propios migrantes. Además, mitiga las dificultades y abusos que suelen acompañar una estancia irregular en el país de destino.

Incertidumbre es, en definitiva, la sensación que acompañará en los próximos meses a millones de migrantes y a sus familias en los países de origen. Este sentimiento también afectará a empleadores y trabajadores de EE. UU.

El aumento de las redadas, facilitadas por un mayor presupuesto, añadirá presión a un sistema productivo que funciona gracias a la mano de obra y al talento llegados desde el extranjero, como evidenció el accidente en el puente de Baltimore.

En los próximos meses aflorarán con fuerza las tensiones entre el control migratorio y la economía real. Un mercado laboral con pleno empleo y millones de vacantes sin cubrir terminará por chocar con las políticas de cierre de fronteras.

The Conversation

Miguel Angel García Arias no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Trabajadores desechables: ¿cuál es el coste real de expulsar a inmigrantes de EE. UU.? – https://theconversation.com/trabajadores-desechables-cual-es-el-coste-real-de-expulsar-a-inmigrantes-de-ee-uu-264212

La ley de Heisenberg en la evaluación de los exámenes y la carrera académica

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jesús Pérez Gil, Catedrático de Universidad, Dpto. Bioquímica y Biología Molecular, Facultad de Ciencias Biológicas, Universidad Complutense de Madrid

A punto de iniciarse el curso 2025-26, es fácil predecir que una de las cuestiones que harán los estudiantes el primer día de clase hará referencia a cómo serán los exámenes y la evaluación. El profesor explicará sus propios criterios y a partir de ese momento… ¡Heisenberg entrará en acción!

La ley de Heisenberg

En la mítica serie Breaking Bad, Walter White era un profesor de química de secundaria mal valorado por sus estudiantes. Su apodo, “Heisenberg”, hace referencia al físico alemán Werner Heisenberg, premio Nobel, conocido por su trabajo en física cuántica y su Principio de Incertidumbre. Walt adopta este alias para ocultar su identidad en el mundo del crimen, donde todo es incierto y desconocido, al igual que el principio de incertidumbre. Esta regla puede trasladarse a los métodos que se diseñan para medir/evaluar cualquier proceso. La “ley” de Heisenberg está también presente en la evaluación de los exámenes y la carrera académica.

Según el principio de incertidumbre, no se pueden determinar de forma simultanea dos propiedades de una partícula cuántica, su posición y su velocidad, por ejemplo. Para colmo, el propio proceso de medición lo modifica todo aunque no se quiera, de forma que el comportamiento de la partícula ya no será el que tenía antes de ser “observada” o medida. Dicho de otro modo: el proceso de medición altera inevitablemente la condición de lo medido.

El profesor y su examen

En el primer día de clase, la información que dé el profesor sobre cómo hará la evaluación activará la perturbación predicha por Heisenberg. Los estudiantes, inconscientemente, prepararán la asignatura de forma distinta en función de cómo se les vaya a exigir rendirla.

¿La evaluación reflejará hasta qué punto han aprovechado la asignatura? ¿O su nota dependerá del grado en que se han ajustado al método de evaluación? En el mejor de los casos ambas cosas se parecerán, pero no necesariamente siempre.

La perturbación señalada por Heisenberg, inexorable y en muchos casos desastrosa, entra en el proceso de medida sobre el objeto mismo que se mide, el examen, hasta el punto de que puede dejar de cumplir el objetivo perseguido: medir de verdad el nivel de capacitación de los estudiantes. Al menos, siendo conscientes, podremos valorar adecuadamente el nivel de “incertidumbre” que ello supone.

Los baremos y la “baremitis” en la carrera académica

Otro ejemplo de las jugarretas que implica la incertidumbre de Heisenberg lo encontramos en esos detallados baremos oficiales que buscan transparencia para evaluar los méritos de los candidatos que concurren a concursos de acceso. En el mejor de los casos, estos baremos habrán sido diseñados de forma concienzuda para reconocer las múltiples actividades que reflejan la calidad del desempeño. Por ejemplo, en el caso de un profesor o investigador, sus años de experiencia.

Pero para completar la construcción de los baremos, todas esas actividades a considerar deben sistematizarse, jerarquizarse y cuantificarse de forma relativa a su peso en lo que se quiere valorar. Y es aquí donde la recalcitrante tiranía de la ley de Heisenberg se hace presente.

Los candidatos acaban modelando su actividad para optimizar la forma en la que será medida cuando llegue el momento. Es la “baremitis”, que acaba convirtiendo a esos futuros profesores e investigadores en coleccionadores de puntos en las diferentes casillas del baremo, en lugar de desarrollar de la mejor manera posible la actividad académica, que en último término va a ser objeto de evaluación.

Esta desgraciadamente generalizada confusión del “continente por el contenido”, resultante del supuesto afán por una aplicación transparente y “objetiva” de criterios a salvo de arbitrariedades, puede estar lastrando de forma importante la confección de muchas plantillas, y por extensión, las capacidades futuras de nuestras instituciones.

No estamos hablando de corrupción, aunque las prácticas corruptas también minan la solidez del edificio de nuestra ciencia y academia. No es más que, según los postulados de Heisenberg, la inexorabilidad en la práctica de los principios de la física y la materia, a los que también está sometida la naturaleza humana.

Lo que comienza siendo una feliz invención en la forma de medir algo aparentemente intangible, acaba modificando de una forma incluso dramática lo que se mide.

El factor de impacto

En los años 60 del siglo pasado, se ideó el llamado Factor de Impacto (Impact Factor en inglés, o IF) para valorar la calidad de las revistas científicas. Este factor IF se calcula dividiendo el número de veces que se citan los trabajos publicados en una revista durante un tiempo determinado, generalmente los dos últimos años, entre el número total de artículos en el mismo periodo. Es decir, ofrece una media del número de veces que los artículos de esa revista han sido útiles para otros trabajos.

El manoseado IF ha permitido a los científicos durante décadas valorar la mayor o menor calidad promedio de una revista y decidir en consecuencia donde intentar publicar sus investigaciones (en teoría, en función de la calidad que estas investigaciones y sus resultados tienen, o al menos, que creen que tienen).

Sin embargo, el IF ha acabado siendo usado no ya para valorar las revistas, sino sus artículos, y por extensión, ¡los méritos de los investigadores!

Los ‘cárteles’ del sistema

A partir de aquí, la revista científica busca incrementar de la forma que sea su IF. Por ejemplo, facilitando la publicación de “revisiones”, artículos que solo recopilan y actualizan lo ya publicado sobre un tema concreto, lo que resulta muy útil para que los científicos se pongan al día. O, en una práctica mucho más cuestionable, “estimulando” que los autores citen de forma preferente los artículos que aparecen en las revistas en las que quieren publicar.

Surgen así los “cárteles de citas”, tristemente en el candelero mediático en algún caso reciente, cuando la citación de los trabajos busca intereses espurios al mero reconocimiento de la ciencia ya hecha. Puro principio de incertidumbre de Heisenberg, que quizá podríamos también denominar como “principio de distorsión de los procedimientos de medida/evaluación”.

¿Alguna esperanza de poder desarrollar procesos de evaluación Heinsenberg-free? Quizá mediante un análisis “inteligente” de los múltiples aspectos asociados con la actividad que se quiere evaluar. Una aplicación sabia de la inteligencia artificial puede suponer en breve un avance importante y mucho más difícil de ser interferido. Aunque seguramente la propia IA, plegada a Heisenberg, también modificará conductas y méritos de forma inevitable.

Como último recurso queda apelar al rigor, la competencia y la integridad de los evaluadores, con autonomía y en un número suficiente para promediar y compensar sesgos involuntarios, sometidos a procesos de rendición de cuentas sobre el resultado de lo medido y evaluado. Pero sin perder de vista a Heisenberg.

The Conversation

Jesús Pérez Gil no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La ley de Heisenberg en la evaluación de los exámenes y la carrera académica – https://theconversation.com/la-ley-de-heisenberg-en-la-evaluacion-de-los-examenes-y-la-carrera-academica-263584

Crisis política en Francia: guía rápida para entender qué está ocurriendo en el país

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Manuel Torres Aguilar, Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones y director de la Cátedra UNESCO de Resolución de Conflictos, Universidad de Córdoba

Sébastien Lecornu, nuevo primer ministro francés y exministro de Defensa, preside una ceremonia militar en 2022. Tm/Wikimedia Commons, CC BY

La política francesa acaba de entrar en una nueva fase de inestabilidad tras la caída del primer ministro François Bayrou, después de perder la moción de confianza a la que se sometió en la Asamblea Nacional el 8 de septiembre. El resultado de 364 votos en contra y 194 a favor mostró una clara debilidad que le ha obligado a presentar su dimisión al presidente de la República.

Macron ha visto así como cuatro jefes de gobierno han caído durante su segunda legislatura.

El experimentado político francés, líder del Movimiento Demócrata (MoDem), de carácter centrista y profundamente europeísta, asumió el cargo en enero de este año, después de la dimisión de Michel Barnier, que tiene el dudoso honor de haber sido el primer ministro de mandato más breve en la historia de la V República.

Estos casi nueve meses de gobierno de Bayrou han estado marcados por una agenda económica muy impopular, que preveía un plan de recortes presupuestarios de 44 000 millones de euros anuales y otras medidas de limitación del gasto público que han provocado una fuerte contestación social y la oposición parlamentaria.

Su estrategia de tratar de evitar una moción de censura sometiéndose a una moción de confianza ha fracasado claramente, poniendo de manifiesto la polarización de la vida política francesa entre la extrema derecha de Marine Le Pen y la izquierda del radical Jean-Luc Mélenchon.

Los votos de ambos extremos junto a los de varios diputados del bloque oficialista, que muestran también la fractura del macronismo, han provocado su caída y una crisis que abre una nueva incertidumbre en uno de los socios claves de la Unión Europea.

Las opciones de Macron

No tenía demasiadas opciones Emmanuel Macron, que está en una posición francamente delicada. En concreto, podemos señalar tres:

  1. Convocar elecciones legislativas anticipadas, que es lo que exige la oposición, aunque según los sondeos la Asamblea podría resultar aún más fragmentada.

  2. Nombrar un nuevo primer ministro, eligiendo entre su círculo de confianza más próximo o entre los socialistas, que forman parte del bloque ganador de las elecciones legislativas.

  3. Dimitir, que es una opción que él ya ha descartado públicamente a pesar de que un 64 % de los franceses apoyarían su salida de la presidencia.

Razones de la crisis de gobernabilidad

Desde que se convocaron las elecciones legislativas de junio de 2024, la Asamblea ha quedado dividida en tres bloques: ultraderecha, centroderecha gubernamental e izquierda, sin que ninguno tenga una mayoría clara. Esta fragmentación ha hecho imposible la estabilidad en el gobierno.

Así, los antecesores de quien ahora ejerce como primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu –Élisabeth Borne, Gabriel Attal, Michel Barnier y François Bayrou–, han dependido de alianzas frágiles, de presión social constante ante cualquier intento de reforma y de una polarización creciente entre extrema derecha e izquierda radical con el objetivo de hacer oposición frontal. Finalmente, hay que tener en cuenta el error estratégico de Macron al disolver la Asamblea tras el varapalo electoral de las europeas, que no ha hecho sino agravar más la crisis política y acentuar su debilidad. Macron buscaba obtener un mejor resultado para su bloque presidencial y el resultado fue incrementar su debilidad.

Los retos del nuevo primer ministro

Solo cinco horas después de aceptar la dimisión de Bayrou, Macron ha nombrado como primer ministro a Sébastien Lecornu, hasta ahora responsable de la cartera de Defensa de su Gobierno, que era la opción más previsible y cómoda de entre las expuestas más atrás.

El nuevo primer ministro se enfrenta desde hoy a las protestas convocadas en la calle y, el viernes, a Fitch, la agencia internacional de calificación crediticia, que tiene previsto anunciar la nueva calificación de la deuda soberana francesa.

La necesidad de una reajuste económico es el principal caballo de batalla que moviliza a la calle y a los mercados, cada uno por intereses contrapuestos. El ajuste de unos 44 000 millones de euros con medidas impopulares para rebajar el déficit fiscal y la deuda pública, que soporta una carga de intereses que en 2025 asciende a 55 000 millones de euros, se antojan un reto demasiado grande para un gobierno demasiado débil.

Macron ha tirado del manual clásico del presidente arrinconado: buscar entre sus más leales y en la “comodidad” del continuismo la solución. El enrocamiento frente a todos parece inspirar esta decisión. Lecornu es valorado por su fidelidad, discreción y capacidad de consenso, pero supone no adoptar una medida más audaz para intentar salir de la actual aritmética parlamentaria.

Tratar de buscar el acuerdo con el resto de fuerzas políticas “respetando las convicciones de cada uno” es el primer objetivo que la presidencia de la República ha emitido en el comunicado oficial hecho público el 9 de septiembre (que, por cierto, ha desaparecido de la web del Elíseo).

Macron no ha optado por la solución de dar la presidencia del Gobierno a un socialista como fuerza ganadora en 2024, opción que ha venido evitando desde entonces. Esto supondría, al menos, un intento más novedoso de alterar el curso de la política francesa, pero ha preferido no arriesgar nada, enrocarse en su posición inicial. Así demuestra su carga ideológica contraria a subir la tributación a las rentas más altas para tratar de equilibrar en algo las cuentas.

En el camino al autoritarismo

Ya sabemos lo que decía Einstein: “No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo”. Olivier Faure era una propuesta más social que habría facilitado, al menos, una mayor paz social.

Marine Le Pen lo tiene claro: “El presidente dispara su último cartucho”.

Así las cosas, aguantar hasta 2027 con esta misma Asamblea será un reto muy difícil. Celebrar nuevas elecciones legislativas cambiaría poco el panorama, por lo que Francia, y con ella Europa, están justo en el escenario que parece evocar tiempos en los que la debilidad de las democracias abrió el camino al autoritarismo que destruyó la vieja Europa.

La obstinación de la izquierda francesa y el enrocamiento del macronismo pueden construir un puente nefasto para las presidenciales de 2027 que, por otro lado, afectaría gravemente a la continuidad de la Unión Europea que conocemos.

Como conclusión, la encrucijada actual requiere de la capacidad de pacto, que es el eje más noble de la política. Cuando esto falla, el desapego y la desafección buscan consuelo en las posiciones antipolíticas. Además, la V República, pensada para el bipartidismo de gobiernos estables, ha sido superada por otra realidad electoral en la que aquella ya no encaja.

The Conversation

Manuel Torres Aguilar no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Crisis política en Francia: guía rápida para entender qué está ocurriendo en el país – https://theconversation.com/crisis-politica-en-francia-guia-rapida-para-entender-que-esta-ocurriendo-en-el-pais-264904

Más allá del glifosato: radiografía de los pesticidas presentes en los cultivos europeos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Manuel Conde Cid, Investigador postdoctoral en el área de Edafología y Química Agrícola, Universidade de Vigo, Universidade de Vigo

BG Media/Shutterstock

El incremento en la demanda de alimentos debido al crecimiento poblacional, junto con la reducción de tierras cultivables, ha hecho que el uso de pesticidas en agricultura sea esencial para garantizar la seguridad alimentaria. Estos productos desempeñan un papel clave tanto en el aumento del rendimiento agrícola como en la mejora de la calidad de los alimentos. Se estima que reducen en torno a un 30 % las pérdidas de cultivos provocadas por plagas y enfermedades.

Como consecuencia, su uso ha crecido de manera notable en las últimas décadas. A nivel global, el consumo agrícola de pesticidas pasó de 2,8 millones de toneladas en 2010 a 3,5 millones en 2022, lo que supone un incremento del 25 % en apenas 12 años.

El uso de pesticidas en Europa

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los pesticidas se definen como cualquier sustancia o mezcla de sustancias destinada a prevenir, destruir o controlar plagas. Generalmente, se clasifican según el tipo de organismo que controlan. Los principales grupos son: insecticidas, fungicidas, herbicidas, nematicidas, acaricidas, rodenticidas y bactericidas.

El consumo agrícola de pesticidas en la Unión Europea (UE) supone aproximadamente un 13 % del total mundial. Aunque de manera más moderada que lo observado a nivel global, el uso de estos compuestos en Europa también presenta una tendencia creciente, pasando de 402 229 toneladas en 2010 a 449 038 en 2022, lo que supone un incremento del 12 %.

Este aumento más moderado se debe principalmente a las regulaciones más estrictas en Europa. En este sentido, en 2023 la UE disponía de 444 pesticidas autorizados para el control de plagas, mientras que 954 estaban prohibidos o no aprobados y 43 se encontraban en proceso de evaluación.

Impacto en el medio ambiente y la salud

Aunque los pesticidas han contribuido significativamente a aumentar la producción agrícola, su mala utilización y abuso ha generado importantes preocupaciones ambientales y de salud pública.

Se estima que menos del 15 % de los pesticidas aplicados alcanzan la plaga objetivo, mientras que el resto se dispersa en el medio ambiente, contaminando suelos, aguas y aire. Generan así importantes riesgos para la salud ambiental, tales como toxicidad hacia organismos no objetivo, pérdida de biodiversidad y desarrollo de resistencias en plagas, entre otros.

Además, los residuos de pesticidas pueden incorporarse a la cadena alimentaria a través de la ingesta de cultivos y agua, aumentando el riesgo de enfermedades humanas, como trastornos neurodegenerativos, cardiovasculares, endocrinos, respiratorios, renales, reproductivos e incluso cáncer.




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Pesticidas en campos de trigo europeos

El trigo es uno de los cereales más importantes del mundo y constituye la principal fuente de alimento para casi la mitad de la población mundial. Por eso, en el marco del proyecto SoildiverAgro (liderado por David Fernández Calviño, de la Universidad de Vigo), investigadores de distintos países europeos hemos analizado la presencia de 614 pesticidas en 188 campos de trigo (93 convencionales y 95 ecológicos) distribuidos en ocho países con diferentes climas y tipos de suelos.

Nuestros resultados se han publicado recientemente bajo el régimen de libre acceso en la revista Journal of Hazardous Materials.

Mapa de Europa con puntos de colores que indican la situación de los campos de trigo estudiados
Ubicación de los campos de trigo estudiados y zonas pedoclimáticas (definidas según el clima y el suelo) en las que se encuentran.
Fernández Calviño et al., 2025, CC BY-SA

El 99 % de los campos de trigo bajo agricultura convencional presentó al menos un pesticida. En total, se detectaron 73 compuestos diferentes. Los más frecuentes fueron el óxido de fenbutatín (insecticida) y el AMPA (metabolito del glifosato), ambos presentes en el 44 % de las muestras, seguidos por el herbicida glifosato y el fungicida epoxiconazol, presentes en el 39 % de las muestras.

Otros residuos de pesticidas frecuentemente detectados fueron boscalid, tebuconazol, bixafeno, diflufenican y metabolitos del DDT, siendo detectados en más de un 20 % de las muestras.




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Los resultados mostraron diferencias notables según la región de Europa. La zona continental (Alemania) registró la mayor presencia de residuos de pesticidas, tanto en cantidad (concentración promedio de 0,46 mg/kg), como en diversidad (promedio de 13,5 pesticidas diferentes por parcela). Le siguieron las zonas atlánticas de Dinamarca y Bélgica.

En el extremo opuesto, la región panónica (Hungría y Serbia) mostró los niveles más bajos (promedio de 0,02 mg/kg por parcela).

Químicos que persisten años después de su prohibición

Un hallazgo preocupante fue que en los campos ecológicos también se detectaron residuos de pesticidas. Concretamente 35 pesticidas diferentes, de los cuales solo uno (Spinosad) está autorizado en agricultura orgánica. Esto indica la persistencia durante años de dichos pesticidas una vez cambiado el sistema agrícola de convencional a orgánico, así como la transferencia de residuos de pesticidas entre diferentes campos agrícolas.

Además, 31 de los compuestos detectados estaban prohibidos en el momento de la realización del estudio. Esto confirma la alta persistencia de ciertos pesticidas, detectables incluso más de 40 años después de su prohibición.

También evaluamos el riesgo ecológico de los diferentes pesticidas detectados. Los pesticidas más preocupantes fueron los fungicidas epoxiconazol, boscalid y difenoconazol, y los insecticidas imidacloprid y clothianidin. Por el contrario, herbicidas como el glifosato y su metabolito AMPA, aunque omnipresentes, mostraron un riesgo ecológico relativamente bajo.

Un riesgo para los ecosistemas y las personas

Los resultados de nuestro trabajo demuestran que los residuos de pesticidas están presentes de forma generalizada en los campos agrícolas de Europa y del mundo. Para mejorar esta situación, es fundamental avanzar hacia un uso más sostenible de estos químicos.

En este sentido, la sustitución de compuestos altamente persistentes y tóxicos por alternativas menos dañinas, como bioinsecticidas, productos derivados de plantas y microorganismos benéficos, puede disminuir considerablemente la contaminación del suelo y del agua, así como el impacto sobre la biodiversidad.




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Otra vía complementaria es la promoción de prácticas agrícolas que mejoren la salud del suelo y la resistencia natural de los cultivos, como la rotación de cultivos, la labranza reducida, el uso de coberturas vegetales y la agricultura orgánica certificada. Estas medidas no solo ayudan a reducir la necesidad de pesticidas, sino que también facilitan la degradación y eliminación de los residuos existentes en el suelo, limitando su transferencia a otros ecosistemas y a la cadena alimentaria.

La combinación de regulación estricta y adopción de buenas prácticas agrícolas constituye, por tanto, un camino prometedor para minimizar los riesgos de los pesticidas mientras se mantiene la productividad agrícola.

The Conversation

Manuel Conde Cid recibe fondos de Xunta de Galicia (Axudas de apoio á etapa de formación posdoutoral).

ref. Más allá del glifosato: radiografía de los pesticidas presentes en los cultivos europeos – https://theconversation.com/mas-alla-del-glifosato-radiografia-de-los-pesticidas-presentes-en-los-cultivos-europeos-264288

¿Por qué la ciencia y el arte se necesitan?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Elisa Garrido Moreno, Profesora del Departamento de Historia del Arte (UAM), Universidad Autónoma de Madrid

Versión coloreada de la lámina _Universum_, de Camille Flammarion (1842-1925), en _L’atmosphère : météorologie populaire_, Hachette, Paris, 1888. Camille Flammarion.

¿Realmente existe una mirada científica opuesta a una visión artística del mundo? Si repasamos la historia del arte y de la ciencia, encontraremos una respuesta rotunda.

Así, hace décadas que el historiador británico Martin Kemp ha analizado esta cuestión a través de sus estudios sobre la figura de Leonardo da Vinci, que encarna la fusión originaria de ciencia, naturaleza y arte. Sus estudios científicos no solo documentaron el cuerpo humano y la naturaleza con precisión, sino que generaron nuevas perspectivas estéticas en la pintura y la escultura.

Un vínculo muy estrecho

Más tarde, en el Barroco, el entendimiento de la perspectiva y el desarrollo de la óptica matemática permitió a artistas como Caravaggio (1571-1610) o Diego Velázquez (1599-1660) crear efectos dramáticos de luz y espacio.

Ascidiacea o ascidias, recogidas en el libro Kunstformen der Natur (1904).
Ernst Haeckel

Los avances científicos del siglo XIX marcaron profundamente obras como Frankenstein (1816) de Mary Shelley, donde la idea de dar vida a un ser humano a través de la electricidad se basaba en los experimentos de Luigi Galvani (1737-1798).

La observación de formas orgánicas a través del microscopio abrió a algunos artistas, como Joan Miró (1893-1983) o Vasili Kandinsky (1866-1944), una increíble ventana a un universo de formas. Como muestra el documental Proteus, científicos como Ernst Haeckel (1834-1919) popularizarían litografías detalladas de organismos que influirían en el Art Nouveau, el surrealismo y otros movimientos.

Bocetos de las fases lunares.
Galileo Galilei.

Astrónomos que bebieron del arte

Grandes artistas se inspiraron en el conocimiento científico, pero las ramas de la ciencia que tienen mucho que agradecer a las artes no se quedan atrás. Galileo Galilei (1564-1642) no solo observaba los cielos con su telescopio: fue capaz de mostrar con detalle todas las fases de la luna en unas excepcionales acuarelas. Sin ellas, hubiera sido imposible transmitir su conocimiento. De la misma manera, Maria Clara Eimmart (1676-1707), dibujante y astrónoma, nos dejó una importante colección de láminas que nos maravillan por su intersección entre arte y astronomía.

Viaje al interior del cuerpo

A través del lenguaje artístico, también Andrea Vesalio (1514-1564) abrió nuestra visión hacia el interior de esta máquina que es nuestro cuerpo. Su obra De humani corporis fabrica (1543) nos permitió descubrir la anatomía con todo detalle gracias a sus elaborados dibujos.

De humani corporis fabrica (1543) contiene muchos dibujos extremadamente detallados de disecciones humanas, algunos de ellos en posturas alegóricas.
Vesalio.

Siglos después, Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) nos mostró por primera vez las neuronas, hasta entonces invisibles para el ojo humano. Con sus dotes para la ciencia y el dibujo, nos enseñó la belleza de las conexiones neuronales.

Mundos lejanos sobre el papel

Además, la exploración de otros mundos y la ciencia de la navegación no hubieran sido posibles sin otra de las grandes artes visuales: la cartografía, que ha dado lugar a lo largo de los siglos a bellas ilustraciones de la Tierra.

Del esplendor de las profundidades del océano se ocupó Marie Tharp (1920-2006), quien creó el primer mapa científico en relieve del fondo del océano Atlántico. Producciones como estas nos demostraron que la naturaleza, además de formar un espacio vital para el desarrollo del conocimiento científico, es una fuente infinita de belleza.

Mapa panorámico de los fondos oceánicos del mundo basado en los apuntes científicos de Marie Tharp and Bruce Heezen, dibujado por Heinrich C. Berann (1977).

Con el desarrollo de las ciencias naturales, también las plantas, flores y animales de las regiones más lejanas llegarán a los gabinetes para poder ser estudiadas en forma de dibujos. Es imposible no maravillarse con las láminas de naturalistas como la científica y exploradora Maria Sibylla Merian (1647-1717), que ilustró, por primera vez, la metamorfosis de los insectos de la forma más bella y detallada.

Metamorphosis insectorum Surinamensium, lámina de Maria Sibylla Merian (1647–1717).
Wikimedia Commons.

La tecnocracia o estancar el saber

A pesar de las evidencias, el imparable camino hacia la hiperespecialización académica, cada vez más arraigada, hace resurgir el debate sobre artes o ciencias una y otra vez. Recientemente, el artículo “Art and Science. A Relationship that Permeates the Construction of Human Knowledge About the World” (Arte y ciencia. Una relación que permea la construcción del conocimiento humano en el mundo, 2024) defendía que la educación artística no solo beneficia al conocimiento de la ciencia en sus aspectos técnicos, sino que también es un factor necesario para comprender su dimensión filosófica y conceptual. La cuestión no es nueva.




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En una famosa conferencia, luego publicada con el título The Two Cultures and the Scientific Revolution (Las dos culturas y la revolución científica, 1959), el físico y novelista inglés Charles Percy Snow definió la separación entre artes y ciencias como “las dos culturas”, argumentando que esta ruptura de comunicación entre ciencias y humanidades es una de las principales razones que explican la incapacidad que muestran las naciones para resolver los grandes problemas mundiales.

Poco después, Snow publicó una secuela titulada The Two Cultures: A Second Look (Las dos culturas: una segunda mirada, 1963), donde afirmaba que la falsa creencia de la separación entre ciencias y humanidades se debía a un declive de la educación y el poco interés que había entre investigadores por colaborar entre disciplinas. Y, lo más importante: denunciaba que esta distancia es empobrecedora y limitante.

Progreso en busca de sentido

En el brillante ensayo La utilidad de lo inútil (2013), Nuccio Ordine amplió la cuestión y criticó la errónea consideración de las humanidades como algo prescindible, defendiendo el valor del arte, la literatura y el pensamiento libre frente a una sociedad obsesionada con la tecnocracia, la utilidad inmediata y el beneficio económico.

En palabras de Ordine, “si escuchamos únicamente el mortífero canto de sirenas que nos impele a perseguir el beneficio, sólo seremos capaces de producir una colectividad enferma y sin memoria que, extraviada, acabará por perder el sentido de sí misma y de la vida”.

Como conclusión, más allá de la evidente relación entre ellas, surge una cuestión más relevante: ¿por qué artes y ciencias se necesitan? Todas las investigaciones concluyen en un punto común: cuando personas de distintas disciplinas colaboran, producen interpretaciones más profundas, diversas y sensibles de la realidad. Algo muy necesario en un momento en el que urge que la ciencia y la tecnología asimilen sus sesgos y apelen a su dimensión más ética y humana.

The Conversation

Elisa Garrido Moreno no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Por qué la ciencia y el arte se necesitan? – https://theconversation.com/por-que-la-ciencia-y-el-arte-se-necesitan-264303

¿Cómo llevar a los adultos a ver una película infantil? Poniéndoles su banda sonora

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Carlos Montoya Rubio, Especialista en didáctica de la música para el audiovisual. Profesor en la Facultad de Educación, Universidad de Murcia

Imagen de ‘Lilo & Stitch’, la versión animada de 2002, en la que el extraterrestre recibe clases de quién era Elvis. FilmAffinity

Una película de Minecraft, estrenada en abril de 2025, recaudó casi mil millones de dólares en la taquilla, probando su éxito entre el público familiar. Los adultos que hayan ido a verla habrán podido distinguir en su banda sonora una versión instrumental de “Just Can’t Get Enough”, de Depeche Mode.

La elección de esa canción no es casualidad. Desde hace tiempo el cine infantil no puede considerarse únicamente para niños. Es evidente que los argumentos de las películas han evolucionado, dejando de lado miradas ingenuas o inconvenientes con el momento actual.

No se trata solo de un cambio debido a la coyuntura social, sino que la propia manufactura de los filmes para el público infantil es cercana a la de producciones cinematográficas pensadas para otros sectores poblacionales. Esto hace, en ocasiones, que no sea sencillo definir franjas de edades para las películas. Y la música contribuye todavía más a difuminar las barreras entre generaciones.

Las motivaciones de una industria global

Preguntarse por qué interesa ampliar la audiencia de un producto cualquiera es hablar de la necesidad de buscar el éxito comercial, en este caso ligado al cine. Las películas infantiles actuales se consumen, en un porcentaje nada despreciable, en familia, y eso lleva mucha más gente a las salas que si su público objetivo fuese a ver una película solo o en pareja. De este modo, favorecer que el largometraje posea códigos que despierten el interés de los espectadores adultos es una estrategia sumamente acertada.

No cabe duda de que este público conecta de algún modo con los formatos y tramas de muchos contenidos audiovisuales dirigidos al mundo infantil. No obstante, se puede decir que, tras el modelo original de Disney, se produjo una evolución. En este sentido, compañías como DreamWorks remozaron argumentos y modelos de animación en aras de la generalización de las audiencias.

De igual modo, la propia adquisición de Pixar por parte de Disney responde, entre otros factores, a esta necesidad de revitalizar el cine infantil a través de un modelo de éxito probado entre crítica y público como son las producciones del estudio de animación digital.

La música en el cine: una herramienta poderosa

Una de las formas más potentes para cautivar al público adulto es el uso de la música. El cine es un compendio de lenguajes en donde el elemento sonoro penetra inconscientemente en el espectador.

En el plano al que nos estamos refiriendo, una de las formas más habituales y eficaces de atraer a ese público es la utilización de ciertos códigos culturales. Son elementos conocidos por los espectadores adultos que les sirven para generar una comprensión especial de la película.

Algunos de esos códigos se han ido perfilando a lo largo del tiempo y son usados a discreción y sin ningún pudor. Sirvan como ejemplo el uso de la wagneriana “Cabalgata de las Valquirias” ante la aparición de helicópteros en Apocalypse Now; la utilización de la “Tocata y Fuga en Re m.” de Bach para llevarnos a ambientes vinculados a vampiros; o la inclusión de “Pompa y circunstancia” de Elgar en todo tipo de actos académicos…

La ‘Cabalgata de las Valquirias’ de Wagner en Apocalypse Now.

Sin embargo, los que más nos interesan ahora se utilizan de manera puntual para asegurar que los espectadores adultos sigan enganchados a la película. Se trata de hacerles cómplices de su discurso para que lo asimilen mejor.

De Flashdance a Elton John

Son innumerables, y crecientes, los casos en los que los clichés musicales aparecen como elemento clave en las producciones cinematográficas actuales. En gran medida, el éxito a la hora de generar productos intergeneracionales se basa en el uso de estas referencias. No hay más que pensar en el modo en que la serie Los Simpson ha hecho de la alusión un elemento consustancial a su formato.

En las películas dirigidas al público infantil hay apariciones musicales que son clásicas por su nitidez. Por ejemplo, en Shrek 2 (2004), se apunta al mito cinematográfico de los ochenta Flashdance. Y en Gnomeo y Julieta (2011), la música de Elton John –y su propia estética– son un estímulo obvio para la comprensión adulta del largometraje.

‘Don’t Go Breaking My Heart’ de Elton John en Gnomeo y Julieta.

Por su parte, la española El lince perdido (2008) contiene una brillante referencia directa a la música de Antón García Abril (del programa televisivo El hombre y la tierra, de Félix Rodríguez de la Fuente). Este no es sino un guiño a un público que fue niño en la década de los setenta y los ochenta.

Seguimos en la actualidad

En las producciones recientes este proceder es una constante.

Así, por ejemplo, Kung Fu Panda 4 (2024) muestra adaptaciones de la ochentera “Crazy Train” de Ozzy Osbourne, y en Sonic 3 (2024), las niñerías de adultos se ilustran con el tema de los Beach Boys “Wouldn’t It Be Nice”.

No son las únicas. El éxito de Disney de este año Lilo y Stitch recurre, como ya hiciera la versión animada de 2002, a la música de Elvis Presley con una doble finalidad. Por un lado, busca evocar el ambiente hawaiano igual que el sonido de la steel guitar precede a las escenas de Bob Esponja. Por otro, intenta establecer un vínculo entre esa música y las circunstancias que llevan a identificar a Elvis con el archipiélago hawaiano, fundamentalmente el resorte de su éxito con el concierto Aloha from Hawaii.

Clip de una escena (en inglés) de Lilo & Stitch en la que el extraterrestre sirve como aguja y altavoz del tocadiscos para reproducir a Elvis.

En Gru 4, mi villano favorito (2024), los minions hacen referencia a Van Halen igual que en 2015 lo habían hecho con los Beatles. En aquella ocasión, los protagonistas salían por un alcantarillado de Abbey Road mientras los músicos cruzaban el paso peatonal al ritmo de “Love me do”.

Y, en un guiño de música a música, en la última versión de Cómo entrenar a tu dragón se genera una característica sonoridad al estilo del compositor John Williams, creador de las melodías de Star Wars, Indiana Jones o Parque jurásico, entre otras muchas.

Como vemos, la lista de ejemplos multirreferenciales no tendría fin. En esencia, son sonidos que nos abren a un cine para todos los públicos.

The Conversation

Juan Carlos Montoya Rubio recibe fondos del Ministerio de Educación y Formación Profesional a través de la Convocatoria de «Proyectos de Generación de Conocimiento» y a actuaciones para la formación de personal investigador predoctoral asociadas a dichos proyectos, en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2021-2023, como miembro del proyecto “Movimiento y música en el 1er ciclo de Ed. Infantil: diagnóstico y evaluación de la implementación de un programa de prácticas motrices musicalizadas con enfoque de género”

Alba María López Melgarejo y Norberto López Núñez no reciben salarios, ni ejercen labores de consultoría, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del puesto académico citado.

ref. ¿Cómo llevar a los adultos a ver una película infantil? Poniéndoles su banda sonora – https://theconversation.com/como-llevar-a-los-adultos-a-ver-una-pelicula-infantil-poniendoles-su-banda-sonora-264161

La otra victoria de Carlos Alcaraz: el Abierto del Equilibrio Mental

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan González-Hernández, Professor and Researcher on Personality, Sport and Health Psychology, Universidad de Granada

El deporte de alto nivel requiere una alta capacidad de resistencia psicológica que no siempre es visible donde los y las tenistas compiten contra el cansancio, la presión y sus propios pensamientos. Como el propio Carlos Alcaraz ha reconocido en varias entrevistas desde que ganara su primer Abierto de Estados Unidos en 2022, la carga de ser y mantenerte entre los mejores supone un desafío tan grande como cada partido decisivo en sí mismo.

Hablamos del Grand Slam más intenso, el que se juega en todas las superficies y se mantiene toda la temporada. Junto con el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos, es el quinto Grand Slam: el Abierto del Equilibrio Mental.

La autenticidad y aceptación como recursos estratégicos

En el deporte en general, y en las modalidades individuales en particular, el error se evidencia como mucho más inevitable y determinante. Es auténtico en su expresión y sincero en su esfuerzo. El tenista español Carlos Alcaraz ha tenido momentos de desconexión psicológica como en Roland Garros 2023, cuando los calambres en semifinales frente a Novak Djokovic se vieron agravados por el estrés competitivo. O tras la final olímpica de París 2024, que supuso un break mental” que le lastró hasta final de la temporada.

Tales experiencias, lejos de considerarse retrocesos, han sido lecciones. Ha sabido aceptar, parar, reformular, reconducir y dosificar la carga mental y física para convertir la temporada 2025 en la mejor trayectoria de un tenista a la edad de 22 años.

Lo demostró el pasado 7 de septiembre cuando conquistó su segundo título del Abierto de Estados Unidos, el sexto Grand Slam de su carrera, y se volvió a convertir en el número uno a nivel mundial.

Una mente extraordinariamente entrenada

Desde los ojos de un profesional de la psicología deportiva, y con el foco puesto como referencia para cualquier joven deportista, su puesta en escena y lo que proyecta sobre su funcionamiento psicológico es impecable. Se crece y se reafirma igual de honesto cuando se siente fuerte que cuando se muestra vulnerable.

Comparado con el adolescente que “pedía pista” en 2021 o 2022, el Alcaraz de 2024-2025 muestra un grado superior de madurez, de regulación psicológica y respeto por cada momento de su conexión con el momento deportivo.

Ya no se precipita en puntos o momentos de quiebre con la misma frecuencia; sabe manejar los silencios de la pista y la presión de ser favorito. En lo extradeportivo, probablemente lo más importante en su transición de joven a adulto, también ha sabido poner límites sanos como adolescente ante experiencias especiales: conserva momentos de desconexión con su familia y amigos en Murcia, mantiene una actitud cercana y humilde en el trato mediático y no oculta sus íntimos deseos de disfrutar de la vida, lo que contribuye a sostener su salud mental frente al ruido externo.

Probablemente veremos más de algún altibajo en el futuro –seguramente tenga que ver con el mantenimiento de su nivel competitivo, con su popularidad en cualquier rincón del mundo o con dejarse llevar y liberarse cuando se sienta vulnerable– como lo hay en la vida de cualquier persona, aunque en su caso se suma la gran carga de ser un prodigio.

Sus retos en tiempo real

Los retos se mantendrán y aparecerán otros nuevos, sus rivales buscarán nuevas formas de ganarle, recibirá las presiones habituales de todo lo que rodea al deporte de élite (la épica, la mercantilización…) y su vida personal propondrá nuevos esfuerzos y adaptaciones que nos harán ver nuevas versiones del talento de Carlos Alcaraz. Y todo ello, seguramente televisado y en tiempo real.

El Abierto del Equilibrio Mental no otorga un trofeo ni suma puntos ATP, pero define la duración y la calidad de una carrera llena de sensatez y sana autenticidad. Alcaraz, con solo 22 años, ya ha mostrado que su crecimiento no depende únicamente de su drive o de su físico privilegiado, sino de su capacidad de aprendizaje psicológico.

Gestionar la presión dentro y fuera de la pista (mucho más impredecible), aprender a mantener el foco constante y realista y recuperarse de los golpes invisibles son, en definitiva, de las victorias más difíciles y duraderas.

The Conversation

Juan González-Hernández no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La otra victoria de Carlos Alcaraz: el Abierto del Equilibrio Mental – https://theconversation.com/la-otra-victoria-de-carlos-alcaraz-el-abierto-del-equilibrio-mental-264848