Claves para buscar el mejor lugar desde donde observar el próximo eclipse de sol

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco José Torcal Milla, Profesor Titular. Departamento de Física Aplicada. Centro: EINA. Instituto: I3A, Universidad de Zaragoza

No queda prácticamente nada para que podamos disfrutar del eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026, un fenómeno excepcional que ensombrecerá buena parte del noreste de España cerca del ocaso. Muchos aficionados ya están pensando desde qué lugar lo observarán.

El pasado 29 de abril actuó como un día “espejo” del eclipse, ya que el Sol se situaba aproximadamente a la misma hora en una posición muy parecida a la que ocupará durante el esperado 12 de agosto, comenzando la parcialidad en el intervalo entre las 17:30 y las 19:30 (hora peninsular) y la totalidad cerca de las 20:30, justo antes de la puesta de sol.




Leer más:
El eclipse total que sumergirá España en la sombra un único minuto


El movimiento de los astros

Desde la Antigüedad, la observación del cielo ha permitido comprobar que los astros presentan movimientos periódicos, es decir, repiten posiciones y trayectorias siguiendo intervalos regulares de tiempo. Esta periodicidad se manifiesta en fenómenos tan conocidos como la sucesión del día y la noche, las fases de la Luna, las estaciones del año o la reaparición cíclica de determinados cuerpos celestes.




Leer más:
La gran alineación planetaria que esperábamos ya está aquí


El estudio de estos ciclos fue esencial para el desarrollo de los calendarios, la navegación y, en definitiva, para el nacimiento de la astronomía científica.

En el sistema solar, esta regularidad se debe principalmente a los movimientos de rotación y traslación de sus cuerpos: la Tierra gira sobre su eje cada 24 horas y completa una vuelta alrededor del Sol cada año; la Luna orbita la Tierra aproximadamente cada 28 días; y el resto de los planetas siguen órbitas regulares con periodos que van desde los 88 días de Mercurio hasta los 165 años de Neptuno, hablando siempre en términos terrestres.

El 29 de abril fue el día espejo

Durante los últimos días se ha popularizado en redes sociales y medios de comunicación la expresión día “espejo” del eclipse total de Sol de agosto de 2026. Con ello se hace referencia a una fecha en la que la posición aparente del Sol y su recorrido diario por el cielo son muy similares a los que tendrá el día del eclipse.

Si fuéramos completamente estrictos, habría que matizar que la posición exacta del Sol en un punto del cielo solo se repite de forma precisa al cabo de un año. Sin embargo, dentro del ciclo anual existen fechas que presentan una geometría solar muy parecida y que resultan enormemente útiles para planificar observaciones.

Pues bien, el 29 de abril nuestra estrella se encontraba prácticamente a la misma distancia temporal del solsticio de verano que el 12 de agosto de 2026: unos 52 días antes y 52 días después, respectivamente.

Esta disposición casi simétrica dentro del año provoca que la trayectoria aparente del Sol en ambas fechas sea muy semejante. Como consecuencia, la altura del Sol sobre el horizonte, la duración del día y el arco que describe desde el amanecer hasta el atardecer resultan muy parecidos.

Eso convertía el día espejo (y el día siguiente, como referencia, tampoco estaba mal) en una excelente ocasión para comprobar si el lugar que habíamos pensado para ver el eclipse ofrece buenas condiciones: horizonte despejado, ausencia de obstáculos, accesos cómodos o una buena panorámica hacia la zona donde se pondrá el Sol.

Un “mapa de sombra”

Calma. Si no pudo desplazarse el 29 de abril al lugar elegido, no hay problema. El Instituto Geográfico Nacional pone a disposición del público su conocido “mapa de sombra”: un visualizador interactivo con información detallada del eclipse, horarios y localizaciones. A través de esta herramienta es posible conocer de forma inmediata la hora de inicio y final del eclipse en cualquier punto concreto, así como la altura del Sol sobre el horizonte en cada fase del fenómeno. Resulta especialmente útil para comparar distintos lugares y decidir cuál puede ofrecer mejores condiciones de observación.

Eso sí, conviene recordar que el visor se basa en modelos de relieve y no contempla obstáculos cercanos como edificios, árboles u otras estructuras que sí podrían afectar a la visibilidad real.

El eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026 será uno de los grandes acontecimientos astronómicos de las próximas décadas en España. Por eso, cualquier oportunidad para preparar con antelación la observación merece la pena. Y hoy, 29 de abril, tenemos una ocasión privilegiada para hacerlo, simplemente mirando al cielo.

The Conversation

Francisco José Torcal Milla no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Claves para buscar el mejor lugar desde donde observar el próximo eclipse de sol – https://theconversation.com/claves-para-buscar-el-mejor-lugar-desde-donde-observar-el-proximo-eclipse-de-sol-281658

Luz matutina y otros trucos para que la edad no nos quite el sueño

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Álvaro Astasio Picado, Profesor de Enfermería Médico-Quirúrgica. Doctor en Biomedicina Aplicada., Universidad de Castilla-La Mancha

Muchas personas observan que, con el paso de los años, dormir “como un niño” se vuelve más difícil. El sueño parece menos profundo, los despertares nocturnos son más frecuentes y cualquier ruido leve o preocupación puede interrumpir el descanso.

Esta experiencia no es una simple percepción subjetiva: la ciencia del sueño ha demostrado que el envejecimiento se asocia a cambios bien definidos en la estructura y la regulación del sueño.

La arquitectura del sueño cambia con la edad

El sueño humano se organiza en ciclos que incluyen fases de sueño no REM (N1, N2 y N3) y sueño REM. La fase N3, también conocida como sueño de ondas lentas o sueño profundo, es especialmente importante para la recuperación física y cerebral.

Diversos estudios han demostrado que, a partir de la edad adulta media, se produce una reducción progresiva del sueño de ondas lentas, junto con un aumento del número de despertares y del tiempo despierto tras el inicio del sueño. En concreto, un metaanálisis clásico basado en datos de más de 65 estudios y miles de individuos sanos mostró que el porcentaje de sueño profundo disminuye de forma significativa con la edad, a la vez que el sueño se vuelve más fragmentado y menos eficiente.

Este cambio en la arquitectura del sueño explica en gran medida la sensación de “sueño ligero” que refieren muchas personas mayores.

El envejecimiento cerebral desestabiliza el sueño

Dormir no es un proceso pasivo. El cerebro mantiene activamente el estado de sueño mediante redes neuronales que inhiben la vigilia y protegen frente a estímulos externos. Con el envejecimiento, estas redes se vuelven menos eficaces.

Los cambios estructurales y funcionales del cerebro envejecido, especialmente en regiones frontales, reducen la generación de ondas lentas y disminuyen la capacidad del órgano para mantener un sueño profundo y estable. Como consecuencia, el umbral para despertarse baja, haciendo que estímulos menores provoquen microdespertares o despertares completos.

Además, con la edad se altera la microarquitectura del sueño, como los husos del sueño, que desempeñan un papel clave en la consolidación del descanso nocturno y la protección frente a interrupciones.

Estudios con actigrafía también muestran que los patrones de descanso-actividad se vuelven más fragmentados con la edad, reflejando una pérdida de continuidad del sueño. Y somos más vulnerables al insomnio

Amanece más temprano

Otro factor clave es el envejecimiento del sistema circadiano, el “reloj interno” que regula los ciclos de sueño y vigilia. Con la edad, se produce un adelanto de fase circadiana, como si el día comenzase antes para nuestro cerebro. Eso explica por qué muchas personas mayores tienen sueño más temprano por la tarde y se despiertan muy pronto por la mañana.

Además, las señales circadianas que inducen al descanso, como la secreción de melatonina o los cambios de temperatura corporal, se reducen, haciendo que el sueño sea más vulnerable a interrupciones.

Aunque el envejecimiento biológico explica parte del fenómeno, el sueño ligero no debe atribuirse únicamente a la edad. En las personas mayores aumenta la frecuencia del dolor crónico, las enfermedades respiratorias o cardiovasculares y la nicturia (necesidad frecuente de orinar por la noche), que pueden hacernos despertar. Además, es habitual consumir alguno de los múltiples fármacos que alteran el sueño.

¿Por qué necesitamos el sueño profundo?

La pérdida de sueño de ondas lentas no solo afecta a la sensación subjetiva de descanso. Investigaciones recientes sugieren que este tipo de sueño está implicado en procesos de limpieza metabólica cerebral y en la salud cognitiva.

Un estudio longitudinal publicado en JAMA Neurology encontró que la reducción del sueño de ondas lentas se asociaba con un mayor riesgo de desarrollar demencia en adultos mayores, lo que refuerza la importancia de preservar la calidad del sueño en el envejecimiento.

Llegados a este punto, ¿qué se puede hacer para dormir “más profundo” al envejecer (sin caer en mitos)?

Aunque parte de los cambios del sueño forman parte del envejecimiento normal, existen estrategias eficaces para mejorar la continuidad y profundidad del sueño en personas mayores, basadas en mecanismos fisiológicos bien descritos.

Luz matutina: reforzar el reloj biológico

La exposición a luz por la mañana, preferentemente luz natural, es una de las intervenciones no farmacológicas mejor fundamentadas. La luz actúa como el principal sincronizador (zeitgeber) del ritmo circadiano, reforzando la señal de vigilia diurna y ayudando a que el sueño nocturno se consolide.

En adultos mayores, cuya señal circadiana suele ser más débil, la luz matutina ayuda a estabilizar los horarios de sueño y a reducir despertares nocturnos. Estudios y revisiones en cronobiología del envejecimiento subrayan que una adecuada exposición lumínica mejora la alineación circadiana y la calidad del descanso.

Regularidad de horarios: el valor de la rutina

Mantener horarios regulares de acostarse y levantarse, incluso los fines de semana, es especialmente importante con la edad. El cerebro envejecido depende más de señales externas y rutinas conductuales para mantener la estabilidad del sueño.

Los trabajos clásicos de D. J. Dijk y J. F. Duffy demostraron que la interacción entre el ritmo circadiano y la presión homeostática del sueño se vuelve más frágil con la edad. Por ello, la regularidad actúa como un “andamiaje externo” que compensa esta pérdida de robustez circadiana. Por el contrario, un horario irregular hace que el sueño se fragmente.

Ejercicio y actividad diurna: aumentar la presión de sueño

La actividad física regular, especialmente durante el día, contribuye a mejorar la llamada presión homeostática del sueño, es decir, la necesidad biológica de dormir que se acumula durante la vigilia. Llegar a la noche con suficiente “hambre de sueño” facilita un inicio más rápido del sueño y una mayor continuidad nocturna.

Revisiones sistemáticas indican que el ejercicio aeróbico y de fuerza en personas mayores se asocia con mejoras en la eficiencia del sueño y reducción de despertares, además de proporcionar beneficios cardiovasculares y funcionales.

Identificar y tratar las causas de los despertares nocturnos

En cuanto a las señales de alarma, el sueño ligero merece una evaluación clínica cuando se acompaña de somnolencia diurna intensa, ronquidos habituales con pausas respiratorias, despertares por sensación de ahogo, movimientos molestos en piernas al acostarse, empeoramiento progresivo o impacto significativo en la calidad de vida.

En estos casos, la causa subyacente suele ser identificable y potencialmente tratable, lo que puede mejorar de forma sustancial el descanso nocturno y la salud global.

Un principio clave en geriatría del sueño es que despertarse con frecuencia no siempre es un problema primario del sueño. El dolor crónico, el reflujo gastroesofágico, la nicturia, la apnea obstructiva del sueño y el síndrome de piernas inquietas son causas frecuentes de sueño fragmentado en personas mayores.

La evaluación y el tratamiento dirigidos a mejorar estas condiciones pueden contribuir de forma notable a una mejor calidad del sueño sin necesidad de fármacos hipnóticos.

Precaución con los hipnóticos: priorizar intervenciones no farmacológicas

El uso de hipnóticos en personas mayores se asocia a mayor riesgo de caídas, deterioro cognitivo, confusión y dependencia, especialmente cuando se consumen benzodiacepinas y fármacos Z. Por este motivo, las guías clínicas y revisiones recomiendan evitar su uso prolongado en este grupo de edad.

La terapia cognitivo-conductual (TCC-I) es considerada el tratamiento de primera línea para el insomnio crónico en adultos mayores, con eficacia demostrada y un perfil de seguridad claramente superior al de los fármacos.

Por más que el refranero nos asegure que “A la vejez se apoca el dormir y se aumenta el gruñir”, lograr que el cerebro envejecido tenga un buen descanso nocturno es posible.

The Conversation

Álvaro Astasio Picado no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Luz matutina y otros trucos para que la edad no nos quite el sueño – https://theconversation.com/luz-matutina-y-otros-trucos-para-que-la-edad-no-nos-quite-el-sueno-273747

¿Toda intervención humana en la naturaleza es negativa? Lecciones de Darwin sobre adaptación al cambio climático

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Víctor Resco de Dios, Catedrático de Ingeniería Forestal y Cambio Global, Universitat de Lleida

Bosques como el de Irati, en Navarra, son el resultado de la gestión forestal. Tolobalaguer.com/Shutterstock

Cuando hace un par de años me pidieron una charla sobre innovación forestal, con motivo del Día Forestal Mundial en Argentina, me encontré pidiendo ayuda a la Enciclopedia de Diderot (siglo XVIII). El tema que me habían propuesto era tan amplio que no sabía por dónde empezar. Desconcertado, me sumergí en la enciclopédica entrada sobre bosques, buscando inspiración sobre cómo enfocar y estructurar la charla. Las obras clásicas destacan precisamente por eso: siempre te echan un cable cuando las necesitas. Da igual cuánto haga desde que se escribieron, son obras perennes que incluso nos ayudan a resolver problemas contemporáneos.

Fotografía en colores ocre de Charles Darwin vestido con chaqueta, chaleco y pantalón de cuadros sentado de perfil
Charles Darwin.
Henry Maull y John Fox

Las lecturas de Charles Darwin no son una excepción. Por ejemplo, el padre de la biología evolutiva nos dejó muchas pistas sobre cómo adaptar los montes al cambio climático en su Origen de las Especies. La grandeza de la obra yace en cómo desarrolla una forma de pensar extraordinariamente útil para entender cómo funciona la naturaleza, y cómo responde a los cambios.

La supervivencia de los más adecuados

El tema central del Origen de las Especies es el desarrollo de la teoría de la evolución por selección natural, un proceso que se resume como la supervivencia de los más adecuados, es decir, los mejor adaptados a las condiciones del entorno. Estos organismos tendrán más posibilidades de reproducirse y, por tanto, de transferir sus características a las siguientes generaciones.

El cambio climático, junto con otras actividades humanas, están poniendo el turbo al proceso de la selección natural. Los aumentos en la duración de las sequías y en la frecuencia e intensidad de los incendios y de otras perturbaciones están aumentando la presión sobre la fauna y la flora.




Leer más:
Piroceno: nos adentramos en la Edad del Fuego


Pero ¿estamos teniendo en cuenta la selección natural y su intensificación por el aumento del estrés ambiental en nuestra forma de pensar y diseñar la adaptación al cambio climático?

¿Toda acción humana sobre la naturaleza es negativa?

El pensamiento darwinista sobre cómo adaptarnos al cambio climático pasa por centrarse en la adecuación de las especies al porvenir. Sin embargo, tal y como describen los geógrafos Paul Robbins y Sarah Moore, existe una corriente científica, muy influyente en la actualidad, que está impregnada por un pensamiento contrario. Parte de la base epistemológica de que deberíamos lograr ecosistemas como los que se daban en un momento indeterminado del pasado, donde la huella humana apenas estaba presente, algo que describen como ciencia edénica.

Robbins y Moore señalan que una consecuencia del edenismo es la antropofobia: la creencia de que cualquier acción humana sobre la naturaleza será necesariamente negativa. Por ende, la recuperación de la naturaleza pasa por evitar la acción humana sobre el medio.




Leer más:
Cómo ayudar a los bosques a adaptarse al cambio climático


Cómo aplicar el darwinismo en conservación y restauración

Los postulados edenistas están guiando muchos de los supuestos esfuerzos de adaptación al cambio climático. Sin embargo, esta visión resulta contraproducente bajo un escenario de crecientes estreses y perturbaciones, ya que ignora el darwinismo. Estos son algunos de los postulados promovidos por la ciencia edénica que cabría revisar:

  • “Hay que utilizar siempre especies o variedades nativas en actuaciones de restauración”. ¿Qué sentido tiene favorecer poblaciones nativas en su supuesta ubicación de origen cuando sabemos que sucumbirán bajo el clima actual o futuro? Siguiendo la lógica darwiniana, el pasaporte de una especie no debería determinar qué especies se usarán en actuaciones de restauración: puede ser un criterio más a considerar, sin duda, pero siempre debería prevalecer el de su adecuación.

  • “Tenemos que evitar a toda costa la extinción de especies locales sin hibridaciones”. Convendría aceptar la extinción de endemismos muy locales cuando la variabilidad genética sea muy baja o el grado de endogamia muy elevado. Los recursos de los que disponemos para la conservación son limitados y la variabilidad genética es la materia prima de la adaptación a cualquier cambio: sin ella, poco podemos hacer.

    En algunos casos, son los propios programas de conservación los que condenan a los localismos. Un ejemplo lo encontramos en el urogallo cantábrico, que muestra un grado de endogamia tan elevado que apenas puede reproducirse. Podríamos solucionar este problema hibridando la población cantábrica con otras, pero los programas de conservación actuales, de inversiones millonarias, priorizan preservar la “pureza de la sangre” de la población cantábrica.




Leer más:
El urogallo cantábrico está inmerso en una espiral de extinción y necesita un rescate


  • “Toda acción humana sobre la naturaleza es negativa”. Muchos de los montes mejor conservados son culturales. Es decir, no salvajes, sino vástagos de la ciencia y técnica forestal. El geógrafo y biólogo Jared Diamond narra en su libro Colapso: por qué unas sociedades perduran y otras desaparecen cómo Europa y Japón llegaron a la Edad Contemporánea con una rampante degradación forestal. Algo que fuimos capaces de revertir, compatibilizando la conservación y aprovechamiento, a través del desarrollo de programas de reforestación y gestión forestal con base científica. Los bosques de Irati (en los Pirineos), Valsaín (Segovia), Poblet (Tarragona) y los Montes Universales (entre Teruel, Guadalajara y Cuenca) son apenas unos de los muchos ejemplos que encontramos en España.
Bosques de pinos y montañas
Vista de los Montes Universales.
B25es/Wikimedia Commons

La antropofobia en muchos programas de conservación edenistas olvida, o ignora deliberadamente, la influencia cultural de la mayoría de los bosques, y contribuyen a eliminar esa gestión. Pero así se perderán los atributos que supuestamente se quieren preservar. Sin esa gestión, por ejemplo, no se podría reducir la espesura de los montes para que los árboles dispongan de más agua bajo condiciones de sequía, ni gestionar el combustible para reducir el riesgo de incendios.

Precisamente ahora que estamos al albor de una de las mayores crisis ecológicas que haya vivido nunca la humanidad, necesitamos más que nunca recurrir a los clásicos como Darwin. Si partimos de una epistemología limitada, como el edenismo, los resultados pueden ser catastróficos.

The Conversation

Víctor Resco de Dios recibe fondos del MICINN.

ref. ¿Toda intervención humana en la naturaleza es negativa? Lecciones de Darwin sobre adaptación al cambio climático – https://theconversation.com/toda-intervencion-humana-en-la-naturaleza-es-negativa-lecciones-de-darwin-sobre-adaptacion-al-cambio-climatico-280485

Entrenada para tratar al ‘varón blanco estándar’: inteligencia artificial y sesgo de género en salud

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Blanca Obón Azuara, Especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública y en Medicina Intensiva, Departamento de Sanidad de Aragón

PreciousJ/Shutterstock

La integración de la inteligencia artificial (IA) en la práctica clínica a través de herramientas de diagnóstico y pronóstico ofrece una oportunidad sin precedentes para mejorar la salud. Sin embargo, es fundamental asegurar que sus algoritmos se desarrollen de manera equitativa.

Porque, tal y como advierte la Organización Mundial de la Salud, la IA puede reproducir y amplificar sesgos preexistentes en los datos y equipos de desarrollo. Es un riesgo epidemiológico emergente. Un ejemplo paradigmático se observa en algoritmos de gestión sanitaria con sesgos raciales, que infravaloran las necesidades de poblaciones minoritarias.

Si los algoritmos epidemiológicos son diseñados por equipos homogéneos, existe un riesgo de agravar las desigualdades. Y eso se traduce en una gestión poco igualitaria de los recursos.

Invisibilidad de datos

Uno de los principales desafíos reside en los datos históricos de entrenamiento. En salud, ha sido práctica extendida el uso del “varón blanco estándar” como perfil clínico de referencia. Esta aproximación invisibiliza sistemáticamente los síntomas, necesidades y particularidades fisiológicas de las mujeres.

Cuando un algoritmo se adiestra con datos no representativos, su capacidad predictiva es menos precisa para los grupos infrarrepresentados. Investigaciones revelan que hasta un 31 % de los estudios sobre IA en salud omiten el género en sus conjuntos de datos. Esta invisibilidad distorsiona la planificación de políticas sanitarias y estrategias de prevención y tratamiento.

Es un fenómeno que trasciende lo sanitario. Los grandes modelos de lenguaje (LLM) tienden a asociar una mayor responsabilidad en la crianza y cuidados a las mujeres. Aprendido de los corpus de texto, este sesgo refleja normas sociales tradicionales y afecta a la igualdad en la conciliación.

Un impacto con múltiples ramificaciones

El sesgo de género algorítmico es un desafío que afecta a diversos ámbitos:

Repercusiones para la epidemiología y la salud pública

Desde la salud pública, el sesgo de género en la IA plantea los siguientes desafíos estructurales:

  1. Vigilancia epidemiológica comprometida: los sistemas de vigilancia basados en IA pueden generar estimaciones sesgadas de prevalencia e incidencia en mujeres si los algoritmos están entrenados con datos no representativos.

  2. Inequidad en recursos sanitarios: algoritmos que predicen riesgo de hospitalización pueden subestimar las necesidades de las mujeres, materializándose en un menor acceso a cuidados intensivos y la perpetuación de inequidades en la asignación de recursos.

  3. Ineficacia preventiva: los modelos de estratificación de riesgo pueden fallar al identificar a mujeres en situación de vulnerabilidad en cribados de cáncer o prevención cardiovascular, dejando a una parte de la población desprotegida.

  4. Perpetuación de determinantes sociales: el sesgo en los sistemas de inteligencia artificial aplicados al empleo o las finanzas perpetúa la precariedad laboral y pobreza, factores de riesgo sólidamente establecidos para el desarrollo enfermedades crónicas.

  5. Erosión de la confianza: diagnósticos menos precisos y retrasos en la atención erosionan la confianza de las mujeres en el sistema sanitario, con consecuencias directas en la aderehencia a los tratamientos y la participación en programas de salud pública.

En definitiva, la inteligencia artificial tiene un gran potencial para transformar la salud, pero su desarrollo debe ser inclusivo y basado en evidencia epidemiológica para no perpetuar la desigualdad. Desde la salud pública, tenemos la responsabilidad de guiar el desarrollo tecnológico para reducir, y no amplificar, la brecha de género.


Artículo escrito con el asesoramiento de la Sociedad Española de Epidemiología.


The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Entrenada para tratar al ‘varón blanco estándar’: inteligencia artificial y sesgo de género en salud – https://theconversation.com/entrenada-para-tratar-al-varon-blanco-estandar-inteligencia-artificial-y-sesgo-de-genero-en-salud-279990

La ‘machosfera’ de internet incuba la violencia que ha asaltado Teotihuacán y dos universidades de México

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Julio Alejandro Ríos Gutiérrez, Periodismo, Medios Digitales, Comunicación, Transparencia, Combate a la Corrupción y temas de actualidad., Universidad de Guadalajara

ozalpvahid/Shutterstock

La solemne calma de la zona arqueológica de Teotihuacán, en México, se vio rota la mañana del 20 de abril de 2026. Detonaciones de arma de fuego interrumpieron la contemplación de los turistas. Un joven de 27 años tomó a varios rehenes, asesinó a una mujer canadiense e hirió a 13 personas. Al sentirse acorralado por la Guardia Nacional, se suicidó. Fue uno de los ataques más brutales por parte de un solo individuo en la historia del país. Y ocurrió en uno de los sitios turísticos más populares de México, con 1,8 millones de visitantes anuales.

En redes sociales, el agresor Julio Cesar “N” simpatizaba con grupos de ultraderecha. En su perfil de X, su descripción venía acompañada de la palabra en italiano “vinceremo”, que solía ser usada en la propaganda del líder máximo del fascismo Benito Mussolini. En su timeline, compartía fotos del caudillo del Fascio italiano y de Adolf Hitler. También reproducía contenido de Alianza Nacional (partido español neonazi) y de Manuel Andrino, secretario general de Falange Española. Allí expresaba discursos de odio contra los migrantes y el independentismo catalán. En Facebook seguía cuentas como “Extrema Derecha España”, “Patria Libre” y “Movimiento Franquista”.

En su mochila llevaba una foto elaborada con inteligencia artificial. En ella aparecía junto a los autores de la matanza de Columbine de 1999 y portaba una camiseta con la frase “Disconnect and Self-Destruct”, que se relaciona con la subcultura digital True Crime Community, cuyos miembros suelen glorificar los asesinatos masivos.

En la conferencia matutina que realiza el Gobierno de México todos los días, las autoridades confirmaron que la radicalización del joven de 27 años se gestó en internet y que este era admirador de ideologías fascistas. Una de las medidas anunciadas por los responsables mexicanos tras lo ocurrido consiste en aumentar la vigilancia de las redes sociales con el objetivo de identificar y prevenir potenciales amenazas.

Para la periodista ganadora del Premio Pulitzer Anne Applebaum, este tipo de espacios digitales forma parte de una “internacional del autoritarismo”. Un entorno en el que también participan influencers y que se financia y amplifica por medio de redes transnacionales.

Semilla digital de violencia

Lo que se consume en internet no es banal. Puede incubar resentimientos y propagar discursos de odio que salgan de la pantalla del teléfono móvil para materializarse de la peor forma. Desde hace varios años, son alarmantes los contenidos anónimos de violencia que circulan en la red y que se multiplican en foros y comunidades digitales.

El tema ha dado incluso el salto a las pantallas. Se aborda en la película El Drama, protagonizada por Zendaya y Robert Pattinson. El personaje de la actriz pone en riesgo su relación al revelar que, en la adolescencia, intentó planear uno de estos eventos de alto impacto. Esta ficción molestó a familiares de las víctimas del ataque en Columbine.

Avance de la película El Drama, protagonizada por Zendaya y Pattinson.

Comunidad “incel”

En México, otros atacantes se han nutrido de mensajes de odio en lo que particularmente se conoce como la machosfera o manosfera. Es el caso de Osmar N, de 15 años de edad, quien el pasado 24 de marzo asesinó a dos profesores de su escuela preparatoria en el estado de Michoacán.

El joven se identificaba con la comunidad incel, un colectivo activo en internet que combina frustración sexual y misoginia extrema.

Los sucesos de Michoacán y Teotihuacán no representan hechos aislados. También se han registrado casos en la Universidad Tecnológica de Guadalajara (UTEG) y en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), plantel sur, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Una revisión sistemática de 78 investigaciones sobre el “fenómeno incel” concluye que esta comunidad se caracteriza por una ideología misógina antifeminista y “vinculada a atentados terroristas”. Otros grupos ligados a la manosfera son los MGTOW (Men Going Their Own Way) y los PUA (Pick-Up Artists).

Manuales para ser “un verdadero hombre”

La investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, Rebeca Vilchis Díaz, describe estos espacios a partir de una percepción del feminismo como el enemigo a vencer. En ellos se reproducen narrativas de victimización masculina y banalización de la violencia contra las mujeres. Ahí circulan manuales, foros y guías sobre cómo “ser un verdadero hombre” en un entorno percibido como hostil hacia la masculinidad.

Entre los referentes de la manosfera destaca The Red Pill (la píldora roja), una subcultura surgida en Estados Unidos y un portal del mismo nombre cerrado oficialmente en Reddit (plataforma con 100 000 comunidades), pero replicado en otros rincones de la red. Su nombre deriva de una escena de la película Matrix.

Congreso de masculinidades

Lo preocupante es que estos discursos de la machosfera no se quedan en la virtualidad. Se filtran en la cultura, la política o hasta la vida cotidiana, reforzando posturas ultraconservadoras, que chocan con los esfuerzos por construir sociedades más igualitarias.

Un ejemplo polémico fue el Congreso de Masculinidades realizado entre el 17 y el 19 de abril en el Santuario de los Mártires, en la Zona Metropolitana de Guadalajara (México), con el respaldo de la cúpula eclesiástica.

El encuentro, que contó entre sus ponentes al autor superventas Jordan Peterson y al exfutbolista del Barcelona Carles Pujol, ha sido calificado por organizaciones civiles como un espacio que promueve discursos misóginos, regresivos y vinculados a la machosfera.

La complejidad de vigilar y regular las redes

La agresividad digital no se limita a los foros de la machosfera. Otros espacios difunden teorías conspirativas, discursos de odio contra personas de la comunidad LGBTQ+, migrantes y refugiados, o hacen apología de la violencia criminal.

Lo cierto es que, para el Estado, sería una tarea titánica –y habría que discutir hasta donde le corresponde– vigilar las redes sociales. Algo aún más complicado si se tiene en cuenta que el adoctrinamiento se da también en grupos cerrados en aplicaciones de mensajería, donde es casi imposible rastrear sus dinámicas.

Por otro lado, algunas plataformas de redes sociales no se están autorregulando adecuadamente estas cuestiones. En X se despidió a los curadores de contenido bajo el pretexto de garantizar una supuesta libertad de expresión absoluta. Una medida que refuerza la tendencia de un algoritmo que privilegia ideologías ultraconservadoras.

Desinformación y odio

Los discursos de odio y las ideologías ultraconservadoras y radicales tienen una estrecha relación con la desinformación. Aunque no son lo mismo, parecen reforzarse mutuamente. Bulos y discursos de odio circulan a través de vectores similares: redes sociales, grupos cerrados, memes, videos, bots, influencers y fake media (medios de comunicación falsos) o portales con agenda de este tipo. En muchas ocasiones, unos y otros se entrelazan, pues sus difusores suelen recurrir a teorías de la conspiración, contenidos falsos o inexactos para legitimar posturas antiderechos y, en el peor de los casos, actos violentos.

Como ocurre con el combate a la desinformación, para impedir la proliferación de discursos de odio, resultan necesarias –aunque no suficientes– leyes simples y adaptables a los frecuentes cambios digitales, junto con un compromiso serio de autorregulación por parte de las plataformas. Y, por supuesto, fomentar en las instituciones educativas una cultura de paz que contrarreste estos mensajes nocivos.

The Conversation

Julio Alejandro Ríos Gutiérrez no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. La ‘machosfera’ de internet incuba la violencia que ha asaltado Teotihuacán y dos universidades de México – https://theconversation.com/la-machosfera-de-internet-incuba-la-violencia-que-ha-asaltado-teotihuacan-y-dos-universidades-de-mexico-281367

El farol de Washington: por qué EE.UU. no puede echar a España de la OTAN

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Armando Alvares Garcia Júnior, Profesor de Derecho Internacional y de Relaciones Internacionales, UNIR – Universidad Internacional de La Rioja

Las banderas nacionales de los países miembros de la OTAN ondean fuera de la sede de la organización en Bruselas. Alexandros Michailidis/Shutterstock

En los últimos días ha circulado una idea tan llamativa como difícil de sostener: que Estados Unidos podría expulsar a España de la OTAN. La pregunta suena urgente porque conecta con la guerra de Irán, con el papel de las bases de Rota y Morón y con el pulso político entre Donald Trump y varios gobiernos europeos. Pero la respuesta jurídica es bastante clara: Estados Unidos no puede echar unilateralmente a España de la Alianza Atlántica porque el Tratado del Atlántico Norte no prevé ese mecanismo.

Lo que sí existe es presión política, militar y diplomática. Y eso importa mucho, porque aunque una expulsión formal no sea posible, el choque entre Washington y Madrid puede traducirse en tensiones reales dentro de la Alianza.

La OTAN se rige por el Tratado del Atlántico Norte, firmado en 1949. En ese texto no aparece ninguna cláusula que permita expulsar a un Estado miembro por decisión de otro país, ni siquiera de Estados Unidos. La única vía prevista para abandonar la organización es la retirada voluntaria, recogida en el artículo 13, que exige una notificación formal y un plazo de un año.

Cosas de la retórica política

Esto significa que la idea de “expulsar” a España pertenece más al terreno de la retórica política que al del derecho internacional. Dicho de otro modo, España no puede ser “sacada” de la OTAN por una orden de Washington. Lo que sí puede ocurrir es un deterioro de la relación bilateral o una reducción de apoyos y cooperación dentro de la propia Alianza.

El origen inmediato del conflicto está en la actual confrontación con Irán y en el grado de implicación que Estados Unidos esperaba de sus aliados europeos. España ha mantenido una posición más cauta y ha defendido que cualquier cooperación debe enmarcarse en el derecho internacional. Esa postura ha molestado en Washington, especialmente por el debate sobre el uso de bases militares españolas para operaciones en el exterior.

Rota y Morón son instalaciones de enorme valor estratégico. Su relevancia explica por qué cualquier discusión sobre su uso genera tanta tensión política. Sin embargo, incluso en un escenario de desacuerdo, su existencia no depende de un gesto unilateral de Estados Unidos, sino de acuerdos bilaterales y del marco general de la relación entre ambos países.

Si expulsar a España no es posible, ¿qué margen real tiene Estados Unidos? Bastante, aunque no en forma de expulsión formal. Puede limitar cooperación militar, enfriar la colaboración en inteligencia, ejercer presión económica o intentar aislar políticamente a Madrid dentro de la OTAN. También puede usar el debate público para enviar un mensaje al resto de Europa: quien no siga la línea de Washington puede pagar un coste político.

No puede haber expulsión, pero sí presión

Esa es, probablemente, la clave del tema. Más que una ruptura jurídica, estamos ante un pulso en el que la dimensión simbólica importa tanto como la norma. La amenaza de “expulsar” a España puede no tener recorrido legal, pero sí sirve para marcar posiciones, movilizar electores y presionar a los socios, aunque todo no pase de un auténtico farol de Estados Unidos diseñado para escenificar un castigo político allí donde el derecho internacional cierra la puerta.

Para España este debate no es menor. Afecta a su papel dentro de la OTAN, a su relación con Estados Unidos y a su margen de maniobra en la política exterior europea. También reabre una pregunta más amplia: hasta qué punto puede Europa construir una estrategia propia de defensa sin depender por completo de Washington.

Asimismo, el caso español conecta con otros frentes geopolíticos: Marruecos, Ceuta y Melilla, las Malvinas y la posible reasignación de alianzas por parte de Estados Unidos. El problema no es específicamente España sino el reordenamiento de prioridades estratégicas en un escenario internacional bastante inestable.

La discusión también revela que la seguridad europea sigue dependiendo de decisiones tomadas en Washington, aunque Europa aspire a mayor autonomía estratégica. Por eso, incluso una amenaza jurídicamente vacía puede tener efectos políticos reales. La confianza entre aliados, la credibilidad de los compromisos y el uso compartido de recursos militares son piezas esenciales del sistema.

En paralelo, el conflicto pone de relieve el valor del derecho internacional como límite frente a la improvisación política. Si un tratado no prevé expulsiones, no se puede inventar ese mecanismo por presión o por impulso presidencial. Y esa es precisamente una de las funciones más valiosas de las organizaciones internacionales: reducir la arbitrariedad.

The Conversation

Armando Alvares Garcia Júnior no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El farol de Washington: por qué EE.UU. no puede echar a España de la OTAN – https://theconversation.com/el-farol-de-washington-por-que-ee-uu-no-puede-echar-a-espana-de-la-otan-281580

Hoy es el día espejo del eclipse: claves para buscar el mejor lugar desde donde observarlo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco José Torcal Milla, Profesor Titular. Departamento de Física Aplicada. Centro: EINA. Instituto: I3A, Universidad de Zaragoza

No queda prácticamente nada para que podamos disfrutar del eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026, un fenómeno excepcional que ensombrecerá buena parte del noreste de España cerca del ocaso. Muchos aficionados ya están pensando desde qué lugar lo observarán. Si ya han elegido su punto de observación, hoy existe una oportunidad magnífica para comprobar si realmente es adecuado.

El 29 de abril actúa como un día “espejo” del eclipse, ya que el Sol se situará aproximadamente a la misma hora en una posición muy parecida a la que ocupará durante aquel esperado 12 de agosto, comenzando la parcialidad en el intervalo entre las 17:30 y las 19:30 (hora peninsular) y la totalidad cerca de las 20:30, justo antes de la puesta de sol.




Leer más:
El eclipse total que sumergirá España en la sombra un único minuto


El movimiento de los astros

Desde la Antigüedad, la observación del cielo ha permitido comprobar que los astros presentan movimientos periódicos, es decir, repiten posiciones y trayectorias siguiendo intervalos regulares de tiempo. Esta periodicidad se manifiesta en fenómenos tan conocidos como la sucesión del día y la noche, las fases de la Luna, las estaciones del año o la reaparición cíclica de determinados cuerpos celestes.




Leer más:
La gran alineación planetaria que esperábamos ya está aquí


El estudio de estos ciclos fue esencial para el desarrollo de los calendarios, la navegación y, en definitiva, para el nacimiento de la astronomía científica.

En el sistema solar, esta regularidad se debe principalmente a los movimientos de rotación y traslación de sus cuerpos: la Tierra gira sobre su eje cada 24 horas y completa una vuelta alrededor del Sol cada año; la Luna orbita la Tierra aproximadamente cada 28 días; y el resto de los planetas siguen órbitas regulares con periodos que van desde los 88 días de Mercurio hasta los 165 años de Neptuno, hablando siempre en términos terrestres.

Un día “espejo”

Durante los últimos días se ha popularizado en redes sociales y medios de comunicación la expresión día “espejo” del eclipse total de Sol de agosto de 2026. Con ello se hace referencia a una fecha en la que la posición aparente del Sol y su recorrido diario por el cielo son muy similares a los que tendrá el día del eclipse.

Si fuéramos completamente estrictos, habría que matizar que la posición exacta del Sol en un punto del cielo solo se repite de forma precisa al cabo de un año. Sin embargo, dentro del ciclo anual existen fechas que presentan una geometría solar muy parecida y que resultan enormemente útiles para planificar observaciones.

La fecha clave es hoy: 29 de abril

¿Qué tiene de especial el día de hoy? La clave está en que el 29 de abril se encuentra prácticamente a la misma distancia temporal del solsticio de verano que el 12 de agosto de 2026: unos 52 días antes y 52 días después, respectivamente.

Esta disposición casi simétrica dentro del año provoca que la trayectoria aparente del Sol en ambas fechas sea muy semejante. Como consecuencia, la altura del Sol sobre el horizonte, la duración del día y el arco que describe desde el amanecer hasta el atardecer resultan muy parecidos.

Gracias a ello, hoy es una excelente ocasión para comprobar si el lugar que habíamos pensado para ver el eclipse ofrece buenas condiciones: horizonte despejado, ausencia de obstáculos, accesos cómodos o una buena panorámica hacia la zona donde se pondrá el Sol.

¿Y si no puedo ir?

Calma. Si no es posible desplazarse hoy al lugar elegido, tampoco hay problema. Es posible hacerlo mañana o pasado mañana; no será una coincidencia tan precisa, pero seguirá siendo una referencia muy útil para evaluar el emplazamiento.

Además, el Instituto Geográfico Nacional pone a disposición del público su conocido “mapa de sombra”: un visualizador interactivo con información detallada del eclipse, horarios y localizaciones. A través de esta herramienta es posible conocer de forma inmediata la hora de inicio y final del eclipse en cualquier punto concreto, así como la altura del Sol sobre el horizonte en cada fase del fenómeno. Resulta especialmente útil para comparar distintos lugares y decidir cuál puede ofrecer mejores condiciones de observación.

Eso sí, conviene recordar que el visor se basa en modelos de relieve y no contempla obstáculos cercanos como edificios, árboles u otras estructuras que sí podrían afectar a la visibilidad real.

El eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026 será uno de los grandes acontecimientos astronómicos de las próximas décadas en España. Por eso, cualquier oportunidad para preparar con antelación la observación merece la pena. Y hoy, 29 de abril, tenemos una ocasión privilegiada para hacerlo, simplemente mirando al cielo.

The Conversation

Francisco José Torcal Milla no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Hoy es el día espejo del eclipse: claves para buscar el mejor lugar desde donde observarlo – https://theconversation.com/hoy-es-el-dia-espejo-del-eclipse-claves-para-buscar-el-mejor-lugar-desde-donde-observarlo-281658

Una larga historia de amor entre la moda, el cine… y el ‘marketing’

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Isabelle Chaboud, Professeur senior d’analyse financière, d’audit et de risk management – Directrice de Programme pour le MSc Fashion Design & Luxury Management- Responsable de la spécialisation MBA "Brand & Luxury Management", GEM

Meryl Streep y Anne Hathaway en un fotograma de _El diablo viste de Prada 2_. Disney

La secuela de El diablo viste de Prada no solo recupera una historia de hace veinte años para mostrarnos en qué momento vital se encuentran ahora los personajes. También permite que todos ellos utilicen un vestuario compuesto por prendas de diseñadores de renombre que apuntalan su caracterización.

No es nada nuevo. Desde sus inicios, el cine utiliza el vestuario para situar la historia en un contexto histórico-social. Pero a partir de la década de 1960, la indumentaria trasciende su función ilustrativa para convertirse en una herramienta narrativa y simbólica.

El vestido negro de Audrey Hepburn en Desayuno con diamantes (1961), diseñado por Hubert de Givenchy, es un ejemplo emblemático del momento en que una prenda adquiere una dimensión totalmente nueva en la gran pantalla. Con el tiempo, se convertiría en uno de los trajes más caros de la historia del cine. El único ejemplar vendido se adjudicó por 608 000 euros en una subasta en 2006.

Y eso sucedió porque esa pieza tubo de satén, con cortes minimalistas en la espalda, encarna la elegancia atemporal y consagra la unión entre la alta costura y el séptimo arte. La escena inmortalizada frente a los escaparates de Tiffany’s eleva a la categoría de icono al “vestidito negro” popularizado por Coco Chanel en la década de 1920, y lo convierte en un símbolo de elegancia sin igual.

Inicio de Desayuno con diamantes y ese vestido.

La edad de oro de las colaboraciones

Los años 80 marcan un punto de inflexión decisivo con la llegada de Giorgio Armani, cuyas siluetas minimalistas y desestructuradas redefinen la elegancia masculina y femenina.

Armani se da a conocer al público estadounidense al crear el vestuario de Richard Gere en American Gigolo. Sus trajes, depurados y sofisticados, se convierten en su sello visual y lanzan una moda que sigue siendo influyente hasta hoy. El modisto milanés multiplica a continuación las colaboraciones destacadas: viste a Kevin Costner, Sean Connery y Robert De Niro en Los intocables de Eliot Ness, a Lauren Bacall en Una estrella por dos y, de nuevo, a Kevin Costner en El guardaespaldas. Estas apariciones contribuyen a forjar la imagen de un estilo Armani que es sinónimo del poder discreto y la elegancia atemporal.

Esta relación privilegiada entre Armani y Hollywood continúa con George Clooney y Brad Pitt en Ocean’s Thirteen, para la que diseñará el vestuario, al igual que el de Tom Cruise en Misión imposible: Protocolo fantasma, y el de Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street, donde el personaje de Jordan Belfort luce trajes de tres piezas que simbolizan su ascenso y desmesura. Estas colaboraciones ilustran cómo la moda puede servir a la narración, reforzar la credibilidad de los personajes y situar al espectador en una época o un entorno social concretos.

Leonardo DiCaprio en El lobo de Wall Street.
Allociné

La moda como catalizador de la metamorfosis

En el cine, la ropa es un vector de transformación, como analizó recientemente un grupo de investigadores utilizando el ejemplo de Pretty Woman.

La película retoma de forma moderna el arquetipo de la transformación presente en tres cuentos clásicos: La Cenicienta, Pigmalión y La Bella y la Bestia. Vivian Ward, interpretada por Julia Roberts, es una prostituta ingenua pero encantadora. Gracias a su vestuario, pasa de una imagen marginal a una elegancia sofisticada que le permite conquistar la atención de Edward Lewis, un rico hombre de negocios interpretado por Richard Gere.

Los investigadores destacan que Pretty Woman refleja una sociedad en transformación, en la que la identidad personal está cada vez más determinada por la imagen y el estilo. Los vestidos de lunares, el vestido blanco y el sombrero negro que luce en Rodeo Drive e incluso el vestido de noche rojo en la ópera se convierten en símbolos de esta metamorfosis, popularizando tendencias que marcarán la moda estadounidense de los años 1990.

Cuando la moda moldea la ambición y la identidad profesional

En El diablo viste de Prada, adaptación de la novela de Lauren Weisberger, la moda no es solo un accesorio, sino un instrumento de poder y transformación. Andrea Sachs, una joven periodista recién licenciada interpretada por Anne Hathaway, se convierte en la asistente de Miranda Priestly, la tiránica redactora jefe de la revista Runway (encarnada por Meryl Streep).

Al principio, Andrea es objeto de burlas por su falta de estilo, pero sufre una metamorfosis en su forma de vestir que refuerza su confianza en sí misma. Un abrigo blanco, una chaqueta verde, una falda plisada e incluso unas botas negras de Chanel hasta el muslo se convierten en los marcadores visuales de su evolución. Todos ellos ilustran cómo la adopción de los códigos de la moda puede abrir las puertas a un mundo profesional despiadado.

Veinte años después, el estreno de la segunda entrega plantea una pregunta central: ¿sabrá Andrea imponerse ante Miranda y las demás mujeres ambiciosas del sector, adoptando prendas tomadas del vestuario masculino? ¿Qué nuevas siluetas surgirán como símbolos de esta rivalidad y de esta búsqueda de emancipación?

De la colocación de productos a la creación de tendencias

El cine y las series, al mostrar marcas de lujo, se han convertido en importantes palancas de marketing. La década de los 2000, con el impacto de la serie Sexo en Nueva York, sistematizó esta práctica y transformó las pantallas en escaparates para Manolo Blahnik, Dolce & Gabbana, Prada o Gucci. Después de todo, la colocación de productos en películas es una excelente estrategia para aumentar la notoriedad de una marca y llegar fácilmente a un segmento de la clientela.

En un mercado del lujo estimado en más de 1,5 billones de euros en 2024, con cerca del 25 % de clientes estadounidenses, no es de extrañar que las producciones al otro lado del Atlántico sean tan apreciadas por las marcas.

Sin embargo, el equilibrio sigue siendo frágil: entre la coherencia narrativa y la saturación publicitaria, las marcas deben evitar caer en la caricatura, como en Emily in Paris, donde la repetida exposición de productos de lujo roza a veces la parodia. A pesar de ello, algunas apariciones más discretas, como la de bolsos fabricados por una firma de Isère en la quinta temporada de la serie, han generado una avalancha de pedidos, lo que demuestra el impacto directo de estas colocaciones.

En la serie Emily in Paris, temporada 4, episodio 3, un baile de máscaras de alta costura.
Allociné

Cuando la moda se convierte en protagonista

La serie Love Story (2024), que narra la relación entre Carolyn Bessette y John F. Kennedy Jr. desde los años 90 hasta su trágica desaparición en 1999, ofrece un ejemplo llamativo de la influencia de la moda en la pantalla.

Aunque la ficción explora sobre todo la dimensión psicológica de la pareja, los atuendos de Carolyn Bessette ocupan un lugar central. Su estilo minimalista, depurado y elegante se convierte en un personaje en sí mismo, celebrado bajo el nombre de “Carolyn Bessette Style”. Las redes sociales se han hecho eco del fenómeno, con una explosión de búsquedas de prendas de los años 90 y del hashtag #CBK. Las plataformas de venta de segunda mano ven cómo se disparan sus ventas de ropa vintage, mientras que Calvin Klein, marca emblemática de esa época, disfruta de un resurgimiento sin precedentes.

Tráiler de Love Story.

Este éxito demuestra que la moda, cuando se integra con sutileza y pertinencia, puede trascender su papel accesorio para convertirse en un verdadero vector de identificación y aspiración. La colocación de marcas de lujo solo tiene un efecto persuasivo cuando se inscribe en un contexto narrativo coherente. Love Story es la prueba de ello.

La moda en la pantalla, entre espejo social y palanca de influencia

El vestuario cinematográfico se ha impuesto como un lenguaje universal, reflejando y anticipando los cambios sociales. Ahora trasciende su función narrativa para convertirse en una herramienta de transformación identitaria y una palanca de marketing imprescindible.

En la era digital, donde las fronteras entre ficción y realidad se difuminan, las marcas de lujo y el séptimo arte mantienen una relación simbiótica: una ofrece un escenario, la otra relato. Esta alianza, entre creación artística y estrategia comercial, sigue cautivando el imaginario colectivo, al tiempo que cuestiona los límites de una exposición cada vez más intensa. ¿Siguen viendo los espectadores en estas historias una promesa de metamorfosis personal?


¿Quiere recibir más artículos como este? Suscríbase a Suplemento Cultural y reciba la actualidad cultural y una selección de los mejores artículos de historia, literatura, cine, arte o música, seleccionados por nuestra editora de Cultura Claudia Lorenzo.


The Conversation

Isabelle Chaboud no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Una larga historia de amor entre la moda, el cine… y el ‘marketing’ – https://theconversation.com/una-larga-historia-de-amor-entre-la-moda-el-cine-y-el-marketing-281455

De la brecha de acceso a la brecha de regulación: la nueva desigualdad digital global

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Céspedes Ventura, Profesor Asociado, Universidad de Murcia

Durante más de dos décadas, la desigualdad o brecha digital se ha referido sobre todo a la dificultad o imposibilidad de acceso a internet de millones de personas en el mundo. Desde finales del siglo XX, las políticas públicas relativas a las tecnologías de la información y la comunicación se han centrado en garantizar conexión, dispositivos y alfabetización tecnológica básica. La idea detrás de estos esfuerzos era que, si todos podíamos conectarse, todos podríamos acceder a las mismas oportunidades digitales.

En gran parte del mundo desarrollado, ese objetivo se ha cumplido. En la Unión Europea, más del 95 % de los hogares con menores tiene conexión a internet, según Eurostat. En países como Estados Unidos, Reino Unido, Corea del Sur o Australia, más del 90 % de los adolescentes tiene smartphone.

En este contexto, el acceso ha dejado de ser un problema. Sin embargo, los datos comparados muestran que la desigualdad digital no ha desaparecido. Simplemente ha cambiado de forma. La diferencia ya no está en quién puede conectarse, sino en quién tiene la capacidad de controlar esa conexión sin dejarse manipular o manejar por los algoritmos. En otras palabras, la desigualdad se ha desplazado a la forma de regular el uso de la tecnología.

Cómo se usa: la nueva brecha

La investigación sociológica lleva décadas señalando este fenómeno. Cuando un bien se democratiza, la ventaja cambia de lugar. Ya no es una ventaja tener acceso, pues todos lo tenemos. Ahora la verdadera ventaja es tener conocimientos y capacidad para usar o limitar este acceso. Varias encuestas internacionales del Pew Research Center en Estados Unidos, de Ofcom en Reino Unido y de UNICEF confirman este desplazamiento: las diferencias sociales aparecen ahora en cómo se utiliza la tecnología en el hogar.

No estamos ante una brecha económica clásica. Las familias con mayor nivel educativo tienen acceso a información y tiempo para involucrarse más en el uso que sus hijos dan a los dispositivos. Esto hace que, por ejemplo, suelan retrasar la entrega del primer smartphone. También tienden a establecer límites horarios más claros, a la vez que acompañan el uso digital de sus hijos. Por el contrario, en hogares con menor capital cultural, el dispositivo suele llegar antes y las normas de uso suelen ser menos claras o menos constantes.

Esto es así porque tener un smartphone y acceder a internet supone utilizar plataformas de redes sociales diseñadas para maximizar la interacción y el tiempo de uso. En ese contexto, regular exige información, coherencia y constancia. Y, en el caso de los menores, dar ejemplo con el propio uso.

Nivel educativo, más determinante que económico

Tiene sentido, por lo tanto, que los datos internacionales indiquen que la regulación digital depende más del nivel educativo de los padres que de sus ingresos. La educación de los progenitores influye en cómo se interpreta la evidencia sobre el uso problemático de la tecnología. También afecta a la disposición a establecer normas claras, al control del tiempo de exposición y a la forma de reaccionar ante señales como la irritabilidad al retirar el dispositivo o la interferencia con el sueño.




Leer más:
¿Es su bebé demasiado dependiente de las pantallas? Señales de alerta antes de los seis años


Y la brecha de regulación no solo supone que los menores de familias con menor capital cultural o educación sean más vulnerables a problemas de salud mental como ansiedad o depresión; tiene efectos significativos también en la educación fuera del hogar. Los menores cuyo uso de dispositivos y redes es precoz o está poco regulado tienen mayores dificultades para aprovechar la instrucción formal en la escuela.

Por ejemplo, evaluaciones internacionales como el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos muestran diferencias sociales claras en lectura y en concentración sostenida. Aunque este tipo de estudios no permite establecer una relación causal simple entre vulnerabilidad social y peores niveles en comprensión lectora o capacidad de concentración, sí nos permite observar cómo el uso de la tecnología puede amplificar desigualdades existentes.

Nuevos indicadores y nuevas estrategias

La situación obliga a revisar las estrategias digitales y empezar a medir lo que realmente importa. La mayoría de las estadísticas siguen centradas en acceso y equipamiento, indicadores que pertenecen a la primera brecha digital. Si la desigualdad se desplaza hacia la regulación, para evitar que la nueva brecha permanezca oculta convendría empezar a medir datos como la edad de entrega del primer smartphone, así como la existencia de normas familiares o el uso nocturno. Sin esos indicadores específicos, la brecha no puede observarse con claridad.




Leer más:
Redes sociales y adolescentes: prohibir no basta


Las familias necesitan apoyo e información clara y aplicable. Las campañas de salud pública han demostrado que la información basada en evidencia puede modificar hábitos cuando se mantiene en el tiempo y se acompaña de decisiones estructurales.

El caso del tabaquismo es paradigmático. No solo la información ha reducido su consumo, sino la combinación de advertencias visibles, restricciones de uso y cambios en el entorno social.

Algo similar ocurre con la alimentación, donde el etiquetado y las recomendaciones institucionales han contribuido a oriental las decisiones de consumo. En el ámbito digital, organismos como UNICEF o distintas asociaciones pediátricas llevan advirtiendo de forma reiterada sobre los riesgos de un uso intensivo de pantallas en la infancia, pero ese conocimiento no siempre se traduce en orientaciones operativas para todas las familias.

Facilitar las decisiones correctas

La regulación digital requiere un enfoque comparable, pero más exigente. No basta con informar. Es necesario facilitar que las decisiones correctas sean también las más sencillas. Se deben ofrecer orientaciones claras y culturalmente adaptadas, lo que implica reconocer que las familias no parten del mismo punto. Las recomendaciones generales suelen funcionar en contextos con alto capital educativo, pero pierden eficacia cuando no se ajustan a las condiciones reales de vida de muchos hogares.




Leer más:
Evitar las ‘tecnoferencias’ en familia y fortalecer los vínculos afectivos, las claves de la crianza digital


En la práctica, esto exige pasar de mensajes genéricos a herramientas concretas como guías claras por edades, programas de acompañamiento desde la escuela, formación accesible para familias y sistemas de control integrados en los propios dispositivos que no requieran conocimientos técnicos. Hoy, gran parte de esta responsabilidad recae casi exclusivamente en las familias, en un entorno diseñado precisamente para maximizar el uso. Mientras no se equilibre esa asimetría, la capacidad de regular seguirá siendo un privilegio más que una competencia generalizada.

Autorregulación de las plataformas

También es necesario revisar los incentivos del ecosistema digital. Como se ha comentado anteriormente, si la regulación depende solo de la vigilancia parental la desigualdad tenderá a crecer, porque no todas las familias disponen del mismo tiempo, información o capacidad para supervisar el uso que hacen sus hijos de los dispositivos. Los debates actuales sobre verificación de edad, transparencia algorítmica o diseño responsable apuntan a una redistribución de esta carga para que la regulación sea también responsabilidad de las propias plataformas.

En la práctica, esto implicaría exigir a las plataformas sistemas efectivos de verificación de edad que limiten el acceso a determinados contenidos, mayor claridad sobre cómo funcionan los algoritmos de recomendación y qué tipos de contenidos priorizan, así como cambios en el propio diseño de las aplicaciones para reducir dinámicas de uso intensivo, como la reproducción automática, las notificaciones constantes o el desplazamiento infinito. También supondría incorporar por defecto herramientas de control y gestión del tiempo de uso accesibles y fáciles de configurar.

Este tipo de medidas no eliminan la responsabilidad de las familias, pero sí corrigen una asimetría evidente: la de un entorno diseñado para maximizar la atención frente a usuarios que deben a aprender a limitarla por sí solos.

Alfabetización digital en la escuela

La escuela también tiene un papel clave. Durante años ayudó a reducir la brecha de acceso con programas de dotación tecnológica. Ahora debe afrontar una nueva tarea: integrar las herramientas digitales con objetivos pedagógicos claros. Al mismo tiempo, es necesario generar (y proteger) espacios de concentración sostenida: solo de esta manera podemos garantizar que todos los menores tengan la oportunidad de desarrollar sus capacidades cognitivas libres de interferencias tecnológicas.

La nueva brecha digital no se observa en quién tiene un teléfono, sino en quién controla su influencia. En una sociedad con conexión casi universal, el reto ya no es solo garantizar acceso, sino asegurar condiciones equitativas para gestionarlo. Si no se actúa desde políticas públicas, educación y regulación tecnológica, esta brecha puede ampliarse y traducirse en trayectorias sociales divergentes. Por un lado, ciudadanos con mayor capacidad crítica, capaces de interpretar la información, regular su tiempo digital y tomar decisiones informadas sobre el uso de la tecnología. Por otro, perfiles más vulnerables, con mayor exposición a contenidos de baja calidad, más dependientes de dinámicas de consumo impulsivo y con menor capacidad para identificar desinformación o limitar su propio uso.

Esta diferencia no solo afecta al bienestar individual, sino también a dimensiones como el aprendizaje, la participación social o a la calidad del debate público. Si el control del entorno digital se convierte en un recurso desigual, la tecnología dejará de ser un factor de oportunidad para convertirse en un amplificador de las brechas existentes.

(Una versión de este artículo fue publicada originalmente en la revista Telos de Fundación Telefónica).

The Conversation

Raúl Céspedes Ventura no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. De la brecha de acceso a la brecha de regulación: la nueva desigualdad digital global – https://theconversation.com/de-la-brecha-de-acceso-a-la-brecha-de-regulacion-la-nueva-desigualdad-digital-global-276987

Síndrome invdup15q: un exceso de información genética que afecta al desarrollo del cerebro

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Cristina Benítez Provedo, Neurología pediátrica, Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús (FIBHNJS)

SynthEx/Shutterstock

Recibir el diagnóstico de una enfermedad rara cambia la vida de una familia. En muchos casos, además, el nombre de la dolencia es largo, complejo y difícil de comprender. Esto ocurre con el síndrome de inversión-duplicación del cromosoma 15q, también conocido como invdup15q, un trastorno genético poco frecuente que afecta, sobre todo, al desarrollo del cerebro.

Aunque se trata de una condición rara, el conocimiento científico sobre este síndrome ha avanzado de forma notable en los últimos años. Contar con información clara y basada en la evidencia es clave para mejorar el diagnóstico, el seguimiento y la calidad de vida de las personas afectadas.

¿Qué es el síndrome invdup15q?

El síndrome de inversión-duplicación del cromosoma 15q es una alteración genética causada por la presencia de material extra en una región concreta del cromosoma 15, llamada 15q11.2-q13.1. Esta duplicación suele producirse de forma espontánea y no suele heredarse de los padres. En términos sencillos, algunas personas nacen con copias adicionales de genes importantes para el desarrollo cerebral.

Ese exceso de información genética altera el funcionamiento normal del cerebro y da lugar a un trastorno del neurodesarrollo. Se estima que su incidencia es de 1 caso por cada 30 000 nacimientos, sin diferencias claras entre niños y niñas.

El diagnóstico se basa en pruebas genéticas que permiten confirmar la presencia de ese material extra en el cromosoma 15 y diferenciar entre los distintos tipos de duplicación. Es fundamental que los resultados sean interpretados por especialistas en genética clínica.

¿Cómo se manifiesta?

El invdup15q es, ante todo, un trastorno del neurodesarrollo cuyos síntomas aparecen desde los primeros meses de vida y evolucionan con el crecimiento.

Uno de los signos más precoces es la hipotonía, es decir, un tono muscular bajo. Esto hace que los bebés tengan más dificultades para sostener la cabeza, sentarse o caminar. El desarrollo motor suele ser más lento y muchos niños comienzan a andar entre los dos y tres años.

El retraso del desarrollo es casi universal. La mayoría de las personas con este síndrome presentan discapacidad intelectual, habitualmente de grado moderado o grave, junto con dificultades importantes en el aprendizaje y las capacidades lingüísticas. El lenguaje expresivo suele ser escaso o inexistente, y la comprensión también puede estar afectada.

Además, alrededor del 40-50 % de los pacientes desarrollan un trastorno del espectro autista (TEA). Esto se traduce en dificultades para la comunicación social, poco contacto visual, intereses repetitivos y ausencia de juego simbólico.

Epilepsia: un rasgo clave del síndrome

La epilepsia es una de las manifestaciones más frecuentes y complejas del invdup15q. Según los estudios disponibles, entre el 50 % y el 80 % de los pacientes desarrollan crisis epilépticas a lo largo de su vida, que pueden comenzar en edades muy diferentes, desde los primeros meses hasta la adolescencia o incluso la edad adulta.

Muchas personas con invdup15q presentan varios tipos de crisis, tanto focales como generalizadas, y con frecuencia no funciona el tratamiento. En una proporción significativa de casos, evoluciona hacia encefalopatías epilépticas como el síndrome de Lennox-Gastaut, una forma grave de epilepsia asociada a deterioro cognitivo y conductual.

Más allá del cerebro

Aunque el sistema nervioso es el más afectado, el síndrome invdup15q puede asociarse a manifestaciones en el resto del organismo, por lo que el seguimiento no debe centrarse solo en la neurología. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:

  • Trastornos del sueño, como insomnio o sueño fragmentado.

  • Problemas digestivos, especialmente estreñimiento y reflujo.

  • Alteraciones oftalmológicas, como estrabismo o defectos de refracción.

  • Malformaciones cardíacas congénitas, generalmente leves.

  • Rasgos faciales sutiles, conocidos como dismorfias menores.

La importancia de un abordaje multidisciplinar

No existe un tratamiento para curar el invdup15q. Su manejo se basa en un enfoque multidisciplinar, adaptado a las necesidades de cada persona. Este abordaje incluye neurólogos, genetistas, psiquiatras infantiles, rehabilitadores, logopedas, terapeutas ocupacionales, especialistas en sueño y profesionales de atención primaria. El objetivo es anticipar problemas, tratar los síntomas y apoyar a las familias.

El control adecuado de la epilepsia, el acceso a terapias de estimulación temprana y el apoyo educativo especializado pueden marcar una diferencia real en la evolución y la calidad de vida de las personas afectadas.

Mirar al futuro

El síndrome de inversión-duplicación del cromosoma 15q es una enfermedad que acompaña a la persona durante toda la vida, por lo que necesita seguimiento médico continuo. Revisar con regularidad cómo evoluciona el paciente permite ajustar los tratamientos y actuar a tiempo si aparecen nuevos problemas. La evolución es diferente en cada caso y depende, en gran parte, del control de la epilepsia y de otras dificultades asociadas.

Además del cuidado médico, es muy importante que las familias tengan información clara y apoyo constante. Contar con terapias de rehabilitación, orientación genética y recursos educativos ayuda a mejorar la calidad de vida. Las asociaciones de pacientes, como la Fundación Inversión Duplicación del Cromosoma 15q, ofrecen acompañamiento y la posibilidad de compartir experiencias con otras familias.

Afortunadamente, la investigación sigue avanzando. Gracias a iniciativas como los registros de pacientes y las guías clínicas, hoy se puede diagnosticar antes y cuidar mejor. Difundir información clara y accesible es clave para dar visibilidad a esta enfermedad rara y seguir mejorando la atención.

The Conversation

Cristina Benítez Provedo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Síndrome invdup15q: un exceso de información genética que afecta al desarrollo del cerebro – https://theconversation.com/sindrome-invdup15q-un-exceso-de-informacion-genetica-que-afecta-al-desarrollo-del-cerebro-276578