¿Qué son las microcistinas y por qué el agua en México debería estar bajo la lupa?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jesús Barrera Rojas, Profesor-Investigador Asociado A, Departamento de Estudios del Agua y la Energía, Profesor de Ingeniería Ambiental, Universidad de Guadalajara

Las floraciones de cianobacterias, que pueden formar capas de espuma en las aguas (foto), son una potencial fuente de toxinas. Stefan-Kadar/Shutterstock

En las zonas urbanas, el agua que fluye al abrir un grifo es el resultado de una compleja cadena de ingeniería: extracción, captación, transporte, tratamiento y distribución. Para su tratamiento, las plantas potabilizadoras operan bajo principios fisicoquímicos diseñados, en su mayoría, para remover sólidos suspendidos, turbiedad y patógenos convencionales. Sin embargo, cuando la fuente de extracción es superficial, como ríos, lagos o presas, el sistema se enfrenta a una diversidad biológica apabullante que desafía estos procesos.

En el centro de esta diversidad se encuentran las cianobacterias, microorganismos con una autonomía metabólica fascinante. A diferencia de los seres humanos, que dependemos de la ingesta de carbono orgánico, las cianobacterias son autótrofas: utilizan la luz solar para fijar el carbono atmosférico (CO₂) y, en algunos casos, poseen la capacidad enzimática de fijar nitrógeno gaseoso (N₂). Para proliferar, solo requieren fuentes de fósforo y micronutrientes, elementos que hoy abundan en el agua debido a las actividades humanas. La presencia de estos organismos se delata por un color verde-azul en el agua.

Daños a la salud

Como productores primarios, las cianobacterias han sido fundamentales en la historia química de la tierra, produciendo el oxígeno que respiramos, asegurando la protección contra rayos UV y dando soporte a las cadenas tróficas. Evolutivamente, son organismos ancestrales que heredaron su capacidad fotosintética a plantas y algas. Sin embargo, su papel en la naturaleza no es pasivo. A lo largo de millones de años, han desarrollado la capacidad de fabricar moléculas que lanzan al medio ambiente para asegurar su territorio. En el agua, la competencia por luz y los nutrientes es feroz; estas sustancias funcionan como una “defensa química” que les permite desplazar a otros microorganismos y dominar el ecosistema.

El problema surge cuando estos mecanismos de defensa, diseñados para una guerra biológica microscópica, entran en nuestros sistemas de abastecimiento de agua. Dentro de la gran diversidad de sustancias que producen, las mas preocupantes son las microcistinas, moléculas que se dispersan en el agua cuando las cianobacterias mueren o son estresadas.

Para darse una idea de su peligrosidad, hay que imaginar la estructura de un microcistina como una llave maestra circular de gran resistencia. Esta formada por un anillo de siete piezas (los aminoácidos) tan robustas que ni el calor del hervor ni los filtros comunes logran romperla o retenerla. Algunas de estas siete piezas forman una estructura llamada “Adda”, que sería como los dientes de la llave. Esta llave encaja en una cerradura vital de nuestras células: las proteínas fosfatasas (especialmente las familias PP1 y PP2A).

En el hígado, provoca que las células pierdan su forma y se destruyan, mientras que en el cerebro, la inhibición de las fosfatasas puede alterar las conexiones neuronales y se ha relacionado con procesos neurodegenerativos similares a los que ocurren en enfermedades como el alzhéimer.




Leer más:
El cambio climático favorece el crecimiento de microorganismos patógenos que pueden llegar a nuestros grifos


El escenario en México: dependencia y vulnerabilidad

En México, una proporción significativa del suministro de agua potable en nuestras ciudades proviene de fuentes superficiales: ríos, presas y lagos, que son el hábitat natural de diversas especies de cianobacterias toxigénicas, aquellas capaces producir sustancias venenosas. Cuando estos cuerpos de agua reciben descargas de aguas residuales o escurrimientos de fertilizantes, se convierten en reactores biológicos que disparan la producción de toxinas a gran escala.

En este escenario, las microcistinas no solo representan un riesgo a través del consumo directo de agua. Al ser moléculas persistentes, tienen la capacidad de infiltrarse en las cadenas tróficas, acumulándose en organismos acuáticos que eventualmente llegan a nuestras mesas, lo que añade una ruta de exposición que muchas veces pasa desapercibida para la población.

Ante esto, resulta importante analizar el riesgo de las microcistinas como un contaminante emergente. Conviene subrayar la urgencia de aplicar y vigilar estrictamente la normativa mexicana, no solo como una medida administrativa, sino como una herramienta indispensable para garantizar la seguridad hídrica nacional.




Leer más:
Muchas poblaciones pequeñas aún carecen de depuradoras de aguas residuales


La normativa frente a la raíz del problema

México ha dado pasos importantes en la regulación para proteger a la población. La Norma Oficial Mexicana 127 (NOM-127-SSA1-2021) establece un Límite Máximo Permisible de 1.0 microgramos por litro (μg/l) para microcistina-LR en agua destinada a uso y consumo humano. Sin embargo, su cumplimiento enfrenta un obstáculo: las técnicas de detección requieren equipos muy especializados y personal altamente capacitado, lo que dificulta un monitoreo preventivo y constante en tiempo real.

Sin embargo, la ciencia nos indica que no basta con intentar “limpiar” el agua una vez que las cianotoxinas ya están presente en las plantas de potabilización. Para garantizar una seguridad hídrica real, es importante atacar el problema de raíz mediante una gestión integral del paisaje y los recursos. Esto implica gestionar el uso correcto de compuestos agroquímicos para evitar que el exceso de nutrientes sea arrastrado por la lluvia hacia las fuentes de agua. Además, debe eliminarse definitivamente el vertido de aguas residuales crudas en ríos y lagos.

Por otro lado, se debe asegurar que las plantas de tratamiento de aguas residuales operen con tecnologías avanzadas de remoción biológica o química, asegurando descargas de agua con contenidos mínimos de fósforo y nitrógeno combinado. Al reducir la disponibilidad de estos nutrientes para las cianobacterias, podemos prevenir las floraciones antes de que se conviertan en una amenaza química.

Para proteger la salud pública desde el origen del ciclo del agua, debemos comenzar con la restauración del equilibrio químico en nuestros ecosistemas acuáticos.

The Conversation

Jesús Barrera Rojas no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Qué son las microcistinas y por qué el agua en México debería estar bajo la lupa? – https://theconversation.com/que-son-las-microcistinas-y-por-que-el-agua-en-mexico-deberia-estar-bajo-la-lupa-282119

Cuando una sola diana ya no es suficiente: el auge de las terapias combinadas contra el cáncer

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Natasha Zarich Dimitrievich, Investigadora en Señalización y Cáncer, Instituto de Salud Carlos III

Ilustración conceptual que representa una red de conexiones, como metáfora de las múltiples vías de señalización en los tumores Pexels

Durante mucho tiempo, la lucha contra el cáncer se planteó como la búsqueda de una bala mágica. El objetivo era encontrar un punto débil del tumor y bloquearlo para frenar su crecimiento. De esa idea nacieron las terapias dirigidas, más específicas que la quimioterapia tradicional y, en muchos casos, mejor toleradas.

Si la estrategia clásica actuaba como una bomba, dañando tanto a las células tumorales como a las sanas, ahora se buscaba un misil teledirigido.

Las terapias dirigidas son fármacos diseñados para bloquear piezas muy concretas del funcionamiento interno de la célula cancerosa. Es como si se apagara el botón principal que sostiene el crecimiento del tumor. El problema es que el cáncer no depende de un solo botón: suele tener varios interruptores de emergencia. Cuando uno se apaga puede activar otro. Aquí es donde entran en juego las terapias combinadas.

¿Por qué fallan los tratamientos basados en una sola diana?

Una forma sencilla de entenderlo es pensar en una ciudad con muchas carreteras. Si cortamos una avenida principal por obras, el tráfico no desaparece: se desvía por calles secundarias. Dentro de una célula ocurre algo parecido. Hay varios caminos por los que viajan las señales que permiten a las células crecer, dividirse o resistir situaciones adversas. Si bloqueamos uno, se pueden activar otros.

Además, un tumor no es una masa uniforme. Está formado por millones de células con pequeñas diferencias. Cuando aplicamos un tratamiento, las más sensibles mueren primero, pero quedan otras con mutaciones que les permiten resistir y seguir creciendo. No hay un plan por parte del cáncer: simplemente sobreviven las células que mejor se adaptan al nuevo entorno.

Estudios recientes están explorando combinaciones simultáneas de varios tratamientos en distintos tipos de cáncer, incluidos tumores de mama, colon y páncreas. La lógica detrás de estas estrategias es impedir que las células tumorales encuentren rutas alternativas para sobrevivir cuando una de sus vías principales queda bloqueada. En lugar de confiar en un único fármaco, se intenta limitar al máximo la capacidad de adaptación del tumor actuando sobre varios mecanismos a la vez.

Algunas estrategias ya están evolucionando hacia enfoques triples, combinando terapias dirigidas con otros tratamientos para actuar sobre el tumor desde distintos frentes al mismo tiempo.

Así, en algunos melanomas avanzados se están estudiando combinaciones que unen dos fármacos dirigidos con inmunoterapia para bloquear señales que favorecen el crecimiento tumoral y, además, estimular el sistema inmunitario para que reconozca mejor las células cancerosas. En ciertos cánceres de pulmón, los expertos evalúan combinaciones que unen fármacos dirigidos contra mutaciones específicas del tumor junto con quimioterapia y tratamientos que dificultan la formación de vasos sanguíneos que alimentan al cáncer.

Aunque estas aproximaciones todavía presentan retos, reflejan un cambio importante en oncología. La clave es dejar de buscar un único tratamiento milagroso y empezar a entender el cáncer como un problema complejo que probablemente necesite respuestas igualmente complejas.

Combinar tratamientos no está exento de riesgos

Pero combinar fármacos también tiene contrapartidas. Introducir varios tratamientos aumenta el riesgo de efectos secundarios, de interacciones entre medicamentos y la complejidad del manejo clínico. Y no todas las combinaciones suman: algunas no aportan beneficio o lo hacen a costa de toxicidad. Por eso, el paso del laboratorio al hospital requiere ensayos clínicos cuidadosos, con criterios claros de seguridad y eficacia.

La historia de la biomedicina está llena de tratamientos que funcionan en células o en animales pero que no consiguen demostrar el mismo efecto en humanos. Esto puede ser debido a diferencias biológicas, por toxicidad o porque los tumores reales son mucho más complejos de lo que parecen en el laboratorio. Por eso, los resultados preclínicos deben interpretarse con cautela: que un tratamiento funcione en ratones o en cultivos celulares no significa automáticamente que vaya a convertirse en una terapia eficaz y segura para pacientes.

El futuro de estas estrategias pasa por la medicina personalizada: analizar las características del tumor de cada paciente (por ejemplo, sus alteraciones genéticas) para elegir combinaciones con más probabilidades de funcionar. También están creciendo los enfoques que usan grandes bases de datos, modelos matemáticos e incluso inteligencia artificial para proponer combinaciones prometedoras que luego se validan en el laboratorio.

El cáncer no se deja vencer actuando sobre un solo punto, pues es un sistema dinámico que se adapta cuando se le ataca. Por eso, uno de los grandes retos actuales consiste en diseñar combinaciones inteligentes que actúen de forma complementaria y dificulten la capacidad de adaptación del tumor. No garantiza una victoria inmediata, pero sí apunta hacia una forma más realista, y probablemente más eficaz, de enfrentarse a una enfermedad tan compleja y terrible.

The Conversation

Natasha Zarich Dimitrievich no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Cuando una sola diana ya no es suficiente: el auge de las terapias combinadas contra el cáncer – https://theconversation.com/cuando-una-sola-diana-ya-no-es-suficiente-el-auge-de-las-terapias-combinadas-contra-el-cancer-276098

El ‘nuevo’ Bernabéu: la joya de la corona de la era Florentino (y su mayor riesgo)

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Jorge Martín Magdalena, PhD in Economic and Business Sciences / Associate Lecturer in Universidad Pontificia Comillas-ICADE, Universidad Pontificia Comillas

Vista del estadio Santiago Bernabéu. JLSbi/Shutterstock

No han pasado ni dos años desde la reelección, en enero de 2025, de Florentino Pérez como presidente del Real Madrid y se acaban de convocar elecciones anticipadas. Quien ocupe la presidencia a partir de junio (el propio Pérez o algún hipotético sucesor) heredará las cuentas y el reto de rentabilizar el nuevo estadio Santiago Bernabéu: una de las mayores inversiones en infraestructura de la historia del fútbol europeo.

Cuando el presidente madridista inició su segundo mandato, el 1 de junio de 2009, el club cerraba la temporada 2008-09 con 377 millones de euros de ingresos. Dieciséis temporadas después, las cuentas anuales auditadas a 30 de junio de 2025 muestran unos ingresos de 1 159 millones de euros. En estos años, el club se ha multiplicado por tres en términos económicos.




Leer más:
Las nuevas cuentas del Real Madrid: ingresos récord, pero también una deuda financiera sin precedentes


Tres veces más grande

Los números cuentan la profunda transformación empresarial del Real Madrid entre 2009 y 2025. Para entender la dimensión del cambio conviene comparar en ambas fechas sus principales magnitudes económicas:

  • Cifra de negocios: el conjunto de ingresos habituales (abonos, taquilla, televisión, patrocinios, merchandising y competiciones).

  • Activo total: el valor contable de todo lo que posee (estadio, instalaciones, derechos de jugadores, tesorería).

  • Patrimonio neto (o riqueza acumulada): la diferencia entre lo que tiene y lo que debe.

Comparativa de las cuentas anuales consolidadas del Real Madrid (2009-2025).
Elaboración propia a partir de datos financieros del Real Madrid C.F.

En estos años, el crecimiento ha sido notable y proporcionado: activo, ingresos y patrimonio neto se multiplicaron por tres. El EBITDA o “beneficio operativo bruto antes de amortizaciones e intereses” (que mide cuánta caja generan las operaciones del club) se multiplicó por ocho. En cambio, el resultado neto apenas creció un 14 %. El motivo de este desacompasamiento tiene nombre propio: el nuevo Bernabéu, una inversión de 1 347 millones de euros financiada en su mayor parte con un préstamo de 1 170 millones a 30 años.

Mientras duró la obra, el club añadía los intereses al coste del estadio (lo que en contabilidad se llama capitalizar). Desde julio de 2024, terminada la fase principal, esos intereses y la amortización del nuevo activo se registran como gasto en la cuenta de resultados. Esto explica que el resultado financiero negativo se haya multiplicado por diez (de −4 a −44 millones) y que el beneficio neto no refleje toda la mejora operativa alcanzada.




Leer más:
El Madrid y el ‘nuevo’ Bernabéu: ¿y si transformar los estadios en gallinas de los huevos de oro no fuera tan fácil?


De dónde viene el dinero

En 2009, los ingresos por los derechos de retransmisión televisiva eran la primera fuente de ingresos del club, un 38 % del total. En cambio, en 2025 representaron solo el 14 %. Y no es que los ingresos de la televisión hayan caído –han pasado de 144 a 162 millones de euros–, sino que el resto del negocio ha crecido mucho más.

Distribución de los ingresos del club en 2009 y 2025.
Elaboración propia a partir de datos financieros del Real Madrid C.F.

Las competiciones internacionales aportan al Real Madrid doce veces más que antes: de 16 a 190 millones, gracias al impulso de la nueva Liga de Campeones, el primer Mundial de Clubes de la FIFA y las giras de pretemporada.

El marketing –patrocinios, merchandising, licencias– ha multiplicado por casi cinco sus ingresos y ya es la primera línea de negocio del club, con un 42 % del total.

Según el informe Football Money League 2026, de la consultora Deloitte, el Real Madrid fue en 2025, por tercer año consecutivo, el club de fútbol con mayores ingresos del mundo.

Más eficiente pero menos rentable

Las normas de sostenibilidad financiera de la UEFA y de LaLiga fijan el límite de los costes de plantilla en el 70 % de los ingresos. El Madrid se sitúa muy por debajo de ese umbral: el gasto de personal supone ahora el 44 % (eran del 50 % en 2009).

Sin embargo, otros indicadores obtienen resultados peores. El ROE (la rentabilidad financiera, que se calcula dividiendo el beneficio neto entre el patrimonio neto y mide cuánto rinde cada euro invertido por los socios) ha pasado del 11 al 4 %.

La explicación está en la remodelación del Santiago Bernabéu y la deuda contraída para financiarla.

Principales ratios económicas y financieras del club en 2009 y 2025.
Elaboración propia a partir de datos financieros del Real Madrid C.F.

No obstante, pese a cuadruplicar la deuda, la ratio deuda financiera / EBITDA (que mide cuántos años de beneficio operativo bruto necesitaría el club para liquidar toda su deuda) ha bajado de 16 a 6. Dicho de otro modo, el club genera ahora mucha más caja por cada euro que debe.




Leer más:
¿Necesita el Real Madrid cambiar su modelo de propiedad?


Lo que está en juego

El Madrid es un club tres veces más grande que en 2009. Su modelo de ingresos ya no depende principalmente de la televisión sino del marketing global y de las nuevas competiciones internacionales. Además, ha mejorado su eficiencia salarial y su capacidad de generar caja es ocho veces superior.

La contrapartida es una rentabilidad neta limitada por el coste contable de haber financiado con deuda el nuevo estadio: las amortizaciones y los gastos financieros absorben la mejora operativa. Pero si el plan funciona y el Bernabéu se convierte en un activo comercial (con conciertos, eventos como el de la NFL o experiencias para visitantes), los próximos ejercicios deberían mostrar mejoras en la rentabilidad.

La pregunta que queda abierta es si esa apuesta le bastará al Madrid para mantener el liderazgo deportivo y económico en un contexto europeo cada vez más competitivo. Un ejemplo: la Premier League duplica los ingresos de LaLiga y sus grandes clubes cuentan con el respaldo de inversores internacionales.

The Conversation

Jorge Martín Magdalena no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El ‘nuevo’ Bernabéu: la joya de la corona de la era Florentino (y su mayor riesgo) – https://theconversation.com/el-nuevo-bernabeu-la-joya-de-la-corona-de-la-era-florentino-y-su-mayor-riesgo-283198

Por qué hablar a las plantas las hace crecer más sanas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Marcial Escudero, Catedrático del Departamento de Biología Vegetal y Ecología, Universidad de Sevilla

Pixel-Shot/Shutterstock

Probablemente haya escuchado alguna vez la recomendación de hablar a las plantas de su casa para que crezcan más sanas y vigorosas.

Es posible que usted mismo lo ponga en práctica y les dedique palabras amables, o les ponga música clásica, con la esperanza de ver brotar nuevos tallos y hojas. En la cultura popular, la idea de que las plantas responden al afecto emocional humano está profundamente arraigada.

Pero, desde el punto de vista de la biología evolutiva, ¿tiene algún sentido que un ficus o un geranio se beneficien de nuestras palabras afectivas? La ciencia nos dice que la realidad es un poco más compleja… e infinitamente más interesante de lo que parece. El efecto de hablarle a las plantas no ocurre en las plantas, sino en la persona que les habla.

La inmunidad emocional evolutiva de las plantas

Para comprender cómo se relacionan las plantas con su entorno, debemos adoptar una perspectiva evolutiva y tener en cuenta su condición estática. A diferencia de los animales, las plantas son organismos sésiles: no pueden huir ante una amenaza ni buscar refugio de forma activa.

Por ello, han evolucionado durante cientos de millones de años, alcanzando genomas extraordinariamente complejos que les dotan de sensores muy precisos para estímulos físicos y químicos que significan la vida o la muerte: la intensidad de la luz, la humedad en la tierra, la fuerza del viento, las vibraciones provocadas por un polinizador o la mandíbula de un insecto herbívoro.

En este contexto, las plantas perciben nuestra interacción, pero lo hacen de una forma estrictamente física. Cuando nos acercamos a hablarles, detectan las vibraciones acústicas de nuestras cuerdas vocales (lo que se estudia en la disciplina de la fitoacústica).

También notan las ligeras corrientes de aire o el tacto, si acariciamos sus hojas (una respuesta fisiológica conocida como tigmomorfogénesis). Y, por supuesto, al hablar cerca de ellas reciben una dosis extra y localizada de dióxido de carbono (CO₂), un gas que es el motor de su fotosíntesis.

Nuestras emociones, ruido de fondo

Sin embargo, son biológicamente ciegas a la semántica o a la emoción. Para la planta, recitarle un poema de amor o leerle los términos y condiciones de una página web supone exactamente el mismo estímulo físico.

Dicho de una manera directa: el maltrato psicológico no funciona con las plantas, solo el físico. Un grito furioso no herirá sus “sentimientos”, sino que simplemente moverá el aire a su alrededor. No han tenido presión evolutiva alguna para desarrollar receptores de afecto humano. Para ellas, nuestra psicología es ruido de fondo irrelevante.

Correlación no es causalidad: el sesgo de la atención

Entonces, si las plantas son inmunes a nuestras muestras verbales de cariño, ¿por qué parece que el método funciona? En ciencia, uno de los conceptos fundamentales es que la correlación no implica causalidad. El mito parece real debido a lo que podríamos denominar el “sesgo de la atención”.

El acto mecánico de emitir palabras amables no es la causa directa del crecimiento vegetal. Pero sí existe una fuerte correlación: el perfil de la persona que se detiene regularmente a charlar con sus macetas es el de alguien que las observa con mayor detenimiento.

Esta atención extra garantiza que el cuidador detecte mucho antes cualquier problema. La persona que le da los buenos días a su planta notará inmediatamente si el sustrato está demasiado seco, si las puntas de las hojas se están marchitando por falta de luz o si hay una minúscula plaga de pulgón asomando en el tallo.

Las palabras no fertilizan, pero esa atención focalizada garantiza que las necesidades biológicas de la planta se cubran con mucha más eficacia mediante un mejor riego, un abonado adecuado y cuidados a tiempo.

El giro inesperado: el beneficio es humano

Llegados a este punto, si las palabras bonitas no curan a la planta, ¿a quién curan? El verdadero impacto de esta interacción emocional no ocurre en el organismo vegetal, sino en el sistema nervioso del humano que las riega con atención y les habla con afecto.

Para nuestra especie, verbalizar pensamientos en voz alta tiene un profundo efecto terapéutico. Nos ayuda a ordenar ideas, a procesar emociones complejas y a alcanzar lo que en psicología se conoce como catarsis: una liberación profunda y purificadora de emociones reprimidas, como la ira, el miedo o la tristeza. Esta “purga” psicológica transforma las tensiones negativas en una reconfortante sensación de claridad, calma y bienestar mental.

Para lograr este efecto catártico, la planta se convierte en el oyente pasivo perfecto: hace compañía, no interrumpe y no juzga. De hecho, en una época en la que cada vez más personas recurren a la inteligencia artificial para conversar o buscar apoyo, la botánica ofrece una ventaja insuperable frente a los algoritmos: un geranio jamás le dará un mal consejo. Mientras que ya se han documentado casos de personas tomando decisiones desastrosas por seguir a ciegas las sugerencias de un chatbot, su planta le ofrecerá siempre la más segura de las respuestas: un sabio y prudente silencio.

Cuestión de biofilia

Además, este comportamiento entronca directamente con la hipótesis de la biofilia, popularizada por el biólogo evolutivo Edward O. Wilson. Esta sugiere que los humanos tenemos una afinidad innata, grabada a fuego en nuestros genes durante nuestra propia evolución, por conectar con la naturaleza y con otras formas de vida.

Hablar a las plantas es una expresión moderna de esta necesidad intrínseca de vincularnos con nuestro entorno natural y nos ayuda a satisfacer nuestras necesidades psicológicas básicas. Por un lado, nos aporta un profundo sentido de conexión, haciéndonos sentir vinculados de forma segura a un ser vivo. Por otro, refuerza nuestra competencia, al experimentar la satisfacción de nutrir y hacer prosperar a otro organismo.

Al establecer esta doble conexión y adoptar el rol de cuidadores, nuestro cerebro segrega hormonas vinculadas al bienestar, como la oxitocina y la dopamina, y reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

Y es que no estamos ante un diseño evolutivo donde las plantas hayan desarrollado la capacidad de comprender el amor. Más bien, somos el resultado de linajes evolutivos radicalmente distintos que han encontrado una simbiosis curiosa y hermosa en nuestros jardines, salones y terrazas. Al humanizarlas y hablarles, ellas reciben el cuidado material que necesitan para sobrevivir y nosotros obtenemos esa dosis de bienestar y conexión con la naturaleza que nuestro cerebro humano tanto agradece.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Por qué hablar a las plantas las hace crecer más sanas – https://theconversation.com/por-que-hablar-a-las-plantas-las-hace-crecer-mas-sanas-281163

De las avispas asiáticas a las mieles de baja calidad: los retos actuales de la apicultura en España

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Damián Copena Rodríguez, Profesor del Área de Historia e Instituciones Económicas, Universidade de Santiago de Compostela

Enjambres de abejas. Damián Copena

El 20 de mayo está declarado por la Asamblea General de las Naciones Unidas como el Día Mundial de las Abejas. Esta efeméride nace en el año 2017 gracias al impulso del Gobierno de Eslovenia y el apoyo de la Federación Internacional de Asociaciones de Apicultura, Apimondia. El Día de las Abejas surge para destacar la necesidad de protección de las abejas y de todos los insectos polinizadores, y recordar la gran importancia que tienen para las personas y el planeta.

Ciertamente, la apicultura permite obtener diferentes productos como la miel, la cera, el polen y el propóleo. Pero como nos recuerda la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las abejas también son insectos fundamentales para la polinización de los cultivos y la obtención de alimentos.

Las Naciones Unidas señalan que los cambios en el uso de la tierra, las prácticas de agricultura intensiva, las enfermedades o el cambio climático suponen problemas para las abejas y, por extensión, para la producción de alimentos cultivados.

La importancia de la apicultura en España

Los últimos datos disponibles del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación nos permiten conocer algunas de las principales cifras sobre el sector apícola en España. Así, este país representa el territorio con un mayor número de colmenas de la Unión Europea (unos 2,8 millones), que se localizan en las cerca de 37 000 explotaciones apícolas existentes.

La producción anual de miel a nivel nacional se sitúa en más de 33 000 toneladas, mientras que la de cera de abeja ronda las 2 toneladas. Las comunidades autónomas que tienen mayor número de colmenas son Extremadura, Andalucía, Castilla y León, Valencia y Galicia. Es necesario destacar que existen diferencias claras entre la apicultura del norte del Estado, con explotaciones principalmente estantes, y la apicultura de la práctica totalidad del resto de España, en la que predominan las explotaciones trashumantes.

La declaración el año pasado de la apicultura en España como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial da buena cuenta del reconocimiento social de esta actividad y de la importancia social y económica con la que cuenta, tanto históricamente como en la actualidad.

Así, en la producción de miel están reconocidos actualmente varios sellos de calidad alimentaria. Por ejemplo, hay varias denominaciones de origen protegida e indicaciones geográficas protegidas (como es el caso de la Miel de la Alcarria o el de Mel de Galicia). También existe un importante patrimonio etnográfico material e inmaterial vinculado con el sector apícola formado por elementos como las alvarizas o cortines (construcciones tradicionales), lagares de cera, eiras de cera, lacenas, talameiros, etc.




Leer más:
Así se han modernizado las colmenas empleadas en apicultura durante los últimos siglos


Un muro de piedra ovalado que alberga en su interior colmenas de piedra
Las alvarizas son construcciones tradicionales gallegas diseñadas para albergar colmenas y protegerlas de los animales y la meteorología.
Songuer/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Los retos del sector apícola

La apicultura está sumida hoy en día en un contexto local y global complejo debido a las grandes problemáticas que ha estado experimentando durante las últimas décadas; el manejo apícola de principios de los años ochenta es bastante diferente del actual.

Estas son algunas de las dificultades que enfrenta el sector:

  • La varroa (Varroa destructor) es un ácaro que parasita tanto a la cría como a las abejas adultas. Su aparición en España en los años 80 del siglo pasado provocó importantes impactos en la apicultura. De hecho, la legislación vigente obliga a realizar un tratamiento sistemático anual de las colonias de abejas contra este ácaro. Se considera la enfermedad de distribución mundial que más daños ocasiona a la apicultura.
Una pequeña varroa sobre el cuerpo de una pupa de abeja de color blanco sobre un panal
El ácaro parásito varroa sobre una ninfa de abeja.
Gilles San Martín/Flickr, CC BY-SA
  • La llegada de la Vespa velutina en el año 2010 a la península ibérica supuso una nueva amenaza para las abejas y para la actividad apícola en general. Se trata de una especie invasora que procede del continente asiático y que tiene una gran capacidad para depredar abejas. Está extendida fundamentalmente por el norte de España, aunque continúa su expansión. Desde su llegada, las personas apicultoras han tenido que introducir diversos sistemas de defensa, como las arpas eléctricas.
Una avispa asiática sobre madera
Avispa asiática.
Siga/Wikimedia Commons, CC BY-SA
  • La introducción de mieles con baja calidad desde otras latitudes del planeta ha motivado en los últimos años diversas protestas impulsadas por las asociaciones apícolas y las entidades ganaderas. En esta cuestión, se han producido recientes cambios normativos en el etiquetaje que buscan incrementar la transparencia en el origen de las mieles.

  • Por otra parte, el contexto socioeconómico actual, vinculado con la globalización y la importancia del comercio internacional, hace probable la llegada de nuevos problemas a corto o medio plazo. Entre ellos pueden citarse la presencia de otras avispas alóctonas predadoras de abejas melíferas o de la especie Aethina tumida, el pequeño escarabajo de la colmena, ya descrita en Europa.

Dos escarabajos rodeados de abejas sobre un panal
Las larvas de los escarabajos de colmena, originarios de Suráfrica, excavan túneles en los panales, se comen la miel y el polen y matan a las crías de las abejas.
Denis Anderson, CSIRO/ Wikimedia Commons, CC BY

En definitiva, el Día Mundial de las Abejas es un buen momento para recordar la importancia de estos insectos y el contexto complejo en el que se encuentra actualmente el sector apícola. Una actividad muy relevante para la biodiversidad, para la economía del mundo rural y que tiene una función fundamental en la producción de alimentos en el planeta.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. De las avispas asiáticas a las mieles de baja calidad: los retos actuales de la apicultura en España – https://theconversation.com/de-las-avispas-asiaticas-a-las-mieles-de-baja-calidad-los-retos-actuales-de-la-apicultura-en-espana-282111

Nueva epidemia de ébola: ¿por qué ha declarado la OMS una emergencia internacional?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Rivas González, Catedrático de Microbiología. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología, Universidad de Salamanca

Sergey Uryadnikov/Shutterstock

El terrible virus Ébola vuelve a atacar África. El pasado 5 de mayo de 2026, la Organización Mundial de la Salud (OMS) fue alertada por un brote de una enfermedad desconocida y de alta mortalidad en la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo. Tras una investigación exhaustiva, el 15 de mayo fue confirmado un brote de ébola causado por la especie Orthoebolavirus bundibugyoense. En la actualidad, ya es una epidemia.

Hasta el momento, en el epicentro de la provincia de Ituri, en la República Democrática del Congo, se concentran más de 370 casos sospechosos y al menos 100 fallecidos, incluidos varios trabajadores sanitarios. La expansión del virus suma al menos un caso confirmado en la capital Kinshasa, otro en la ciudad de Goma y dos contagios importados en Kampala, la capital de Uganda, donde uno de los pacientes ha fallecido. El evento ha sido calificado de extraordinario y potencialmente muy peligroso. Se espera que el número de casos y de personas fallecidas siga aumentando.

Emergencia de importancia internacional

De hecho, la OMS ha determinado que constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional (ESPII) debido a una combinación de factores críticos que elevan el riesgo global y regional. Entre ellos, la rápida expansión transfronteriza entre la República Democrática del Congo y Uganda, la alta movilidad de la población en una zona afectada por conflictos armados que dificultan la contención, el hecho de que la especie responsable sea el virus Bundibugyo –poco frecuente y para el cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados– y la falta de claridad para identificar el origen de los contagios, que apunta a una transmisión comunitaria activa y subestimada.

Al declarar el ESPII, la OMS busca movilizar recursos financieros, científicos y logísticos internacionales de manera urgente. El objetivo es acelerar las investigaciones clínicas y mejorar la vigilancia sanitaria mundial.

Por el momento, no se cumplen los criterios para declarar una pandemia. Por eso la OMS ha desaconsejado cerrar de manera generalizada las fronteras internacionales.

Seis especies diferentes

El virus Ébola afecta con mayor frecuencia a personas y primates no humanos, como monos, gorilas y chimpancés. Hasta la fecha han sido descritas seis especies del patógeno.

Tres de ellas han sido asociadas a grandes brotes de ébola en África y su tasa de mortalidad varía según la especie: un 40 % para el virus Ébola Bundibugyo (Orthoebolavirus bundibugyoense), un 50 % para el virus Ébola Sudán (especie Orthoebolavirus sudanense) y el 90 % para el virus Ébola Zaire (especie Orthoebolavirus zairense).

La incidencia en personas del más reciente, el Bombali (especie Orthoebolavirus bombaliense), es desconocida de momento. Los ebolavirus Reston y Taï Forest, si bien tienen capacidad de infectar a los humanos, de momento no han producido fallecimientos.

Diecisiete brotes de ébola en el Congo

El virus del ébola fue detectado por vez primera en 1976 en dos brotes simultáneos en la República Democrática del Congo y Sudán. Ahora, la República Democrática del Congo está experimentando el decimoséptimo brote.

Imagen en 3D del virus Ébola.
Corona Borealis Studio/shutterstock

Entre 1976 y 2014, los brotes de ébola acontecieron principalmente en aldeas remotas cercanas a las selvas tropicales de África central y occidental. Concretamente, en la República Democrática del Congo, Sudán, Gabón, Uganda y la República del Congo.

Sin embargo, en 2014 hubo un cambio profundo en la distribución de la enfermedad y se produjeron por primera vez brotes en África occidental (Guinea, Liberia y Sierra Leona). En estos países se produjo una transmisión intensa en las zonas urbanas, lo que aumentó la extensión de la enfermedad.

Asociados a este brote, fueron importados casos de ébola a Italia, Nigeria, Malí, Senegal, España, Reino Unido y Estados Unidos.

La deforestacion no ayuda

Desgraciadamente, la emergencia de nuevos brotes de ébola en África parece ser cada vez más habitual. Pero ¿a qué se debe? Algunas de las causas que favorecen el aumento de los brotes en los últimos años están relacionadas con la deforestación y la destrucción de hábitats, lo que obliga a los murciélagos portadores a desplazarse y entrar en mayor contacto con los humanos.

Además, el crecimiento demográfico y la conectividad vial permiten que un virus antes aislado en aldeas remotas llegue rápidamente a ciudades densamente pobladas.

Asimismo, los conflictos armados dificultan la respuesta médica. Y la presencia de grupos rebeldes, el desplazamiento masivo de refugiados y la profunda desconfianza de la población local hacia los gobiernos o los trabajadores sanitarios extranjeros complican mucho el rastreo de contactos y el aislamiento de los enfermos.

A esto se suma la persistencia del virus, capaz de reactivarse o transmitirse sexualmente en supervivientes meses después. Por último, nuestra mayor capacidad científica para detectar y registrar brotes que antes pasaban desapercibidos ha aumentado la frecuencia de los casos declarados.

Murciélagos, chimpances, gorilas y puercoespines

Al parecer, el virus Ébola Bundibugyo llega a la población humana a través del contacto cercano con la sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de animales infectados como murciélagos frugívoros, chimpancés, gorilas, monos, antílopes del bosque o puercoespines que se encuentran enfermos o muertos o en la selva tropical.

Seguidamente, se transmite de persona a persona mediante el contacto directo, a través de la piel lesionada o las membranas mucosas, con la sangre o los fluidos corporales de una persona que está enferma o ha muerto a causa de la enfermedad. También puede transmitirse a través de objetos que han sido contaminados con fluidos corporales como sangre, heces o vómito.

Esta especie fue identificada por primera vez en el año 2007 en el distrito de Bundibugyo, en el oeste de Uganda. Y desde el brote que se produjo en 2012 en la República Democrática del Congo, no había vuelto a dar señales de vida.

El período de incubación varía entre 2 y 21 días. Las personas infectadas con Bundibugyo no pueden propagar la enfermedad hasta que desarrollan síntomas y siguen siendo infecciosas mientras su sangre contenga el virus. Esos síntomas pueden ser repentinos e incluyen fiebre, fatiga, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta, seguidos de vómitos, diarrea, erupción cutánea, síntomas de insuficiencia renal y función hepática. En algunos casos, el paciente puede presentar sangrado tanto interno como externo.

Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo y de Uganda están relativamente bien preparadas contra los brotes de ébola y mantienen activos programas de vigilancia y profesionales capacitados para detectar al patógeno. Crear conciencia sobre los factores de riesgo de la infección por ébola y las medidas de protección que las personas pueden tomar, es una estrategia eficaz para reducir la transmisión humana de la enfermedad.

The Conversation

Raúl Rivas González no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Nueva epidemia de ébola: ¿por qué ha declarado la OMS una emergencia internacional? – https://theconversation.com/nueva-epidemia-de-ebola-por-que-ha-declarado-la-oms-una-emergencia-internacional-283162

Las espinacas de Popeye para tratar el síndrome del ojo seco

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lluís Montoliu, Investigador científico del CSIC, Centro Nacional de Biotecnología (CNB – CSIC)

megaflopp/Shutterstock

Los que fuimos niños en los años 60, 70 u 80 todavía pudimos disfrutar de los dibujos animados de Popeye el marino (y su mujer Olivia, y su hijo Popeye Jr., y el enorme Bluto o Brutus…). Aún recuerdo la cancioncilla que daba la entrada a cada una de sus peripecias: “Popeye el marino soy…”.

Popeye era, efectivamente, un marino musculoso que solucionaba todos sus problemas a puñetazos gracias al superpoder que le conferían las espinacas, asociadas a un alto contenido en hierro debido a un fallo de imprenta en una publicación que tardó muchos años en descubrirse. En realidad, la presencia de hierro en esta verdura es más bien modesta y existen otros alimentos (legumbres, brócoli, semillas de calabaza, marisco, hígado…) que contienen mucho más.

Pero la asociación quedó en la memoria de varias generaciones y todavía persiste en la mente de mucha gente.

Las espinacas vuelven a acaparar el protagonismo

El pasado 15 de mayo se publicó un artículo en la revista Cell que vuelve a aupar las espinacas al Olimpo. Unos investigadores de Singapur y China se han marcado “un buen Margulis”. Con esta expresión aludo al sensacional hallazgo de la bióloga estadounidense Lynn Margulis, quien propuso que las células eucariotas –las que conforman a los animales, las plantas y los hongos– se originaron a partir de la fusión y simbiosis de varias células procariotas. Estas últimas –el grupo al que pertenecen las bacterias– aportaron el núcleo, las mitocondrias y los cloroplastos, entre otros orgánulos.

Pues bien, los científicos se han propuesto trasladar cloroplastos –que hacen posible la fotosíntesis en las plantas– desde hojas de espinacas a células de mamífero, manteniéndolos funcionales. El objetivo es que generen ATP y NADPH, dos moléculas esenciales para el correcto funcionamiento de todas las células mediante la aportación de energía y contribuyendo a solucionar el estrés oxidativo, respectivamente. De ese modo, gracias al metabolismo fotosintético de los cloroplastos, controlarían la respuesta inflamatoria que puede aparecer en células animales en situaciones patológicas.

Sí, han leído bien: unos investigadores han transferido cloroplastos funcionales de células de espinaca a células de mamífero (concretamente, del epitelio de la córnea de ratones). En realidad, lo que los científicos purifican son los llamados tilacoides de grana, pequeños sacos apilados dentro de los cloroplastos que contienen la maquinaria fotosintética, y los encapsulan dentro de nanopartículas, denominadas LEAF (siglas de light-reaction enriched thylakoid NADPH-foundry), unos verdaderos “neoorgánulos”.

Córneas que hacen la fotosíntesis

Los LEAF se transfieren a células de la córnea, que entonces empiezan a ser capaces de realizar la fotosíntesis y, gracias a la luz, de producir ATP y NADPH. Esto alivia el estrés oxidativo y se restaura el balance redox, es decir, el equilibrio necesario entre las moléculas oxidantes (como los llamados radicales libres, que son tóxicos) y las moléculas antioxidantes (que se encargan de inactivar los radicales libres). Además, se reducen los marcadores de la inflamación que pudieran tener esas células, como sucede en diversas patologías oculares.

Los investigadores centran su estudio en la queratoconjuntivitis seca, enfermedad oftálmológica común (popularmente conocida como síndrome del ojo seco) en la que el ojo no produce suficientes lágrimas y no puede mantener la superficie ocular suficientemente hidratada. Los ojos se irritan y enrojecen, con sensación de ardor o picor, generando a las personas afectadas fotofobia, visión borrosa y, curiosamente, producción excesiva de lágrimas.




Leer más:
Cuando las lágrimas no hacen su trabajo: ¿qué es el ojo seco y cómo puede tratarse?


Tras probarlo primero sobre células en cultivo (macrófagos y células de la córnea) y sobre lágrimas de pacientes con ojo seco, los investigadores usaron un modelo animal con el síndrome. Para ello, expusieron la córnea de ratones a una substancia tóxica, cloruro de benzalconio, que provoca una irritación y síntomas parecidos a los de la queratoconjuntivitis seca.

En todos los casos investigados, el incremento de producción de NADPH restaura el balance redox. También se registra una reducción de los biomarcadores de inflamación (como las citoquinas IL1 y TNFalfa), a la vez que aumentan las citoquinas antiinflamatorias (IL4, IL10, TGFbeta).

En el artículo, los investigadores demuestran un gran conocimiento de la bioquímica y los procesos metabólicos. Pero lo más asombroso es que la maquinaria fotosintética de cloroplastos de espinacas es capaz de seguir funcionando, produciendo ATP y NADPH, dentro de células animales, contribuyendo con ello a aliviar las consecuencias patológicas del ojo seco. Una idea innovadora y sorprendente donde las haya.

Limitaciones del estudio

Evidentemente falta averiguar las consecuencias de este “tratamiento” a largo plazo y la duración del efecto positivo, que por el momento se limita a 8 horas. Los autores de la investigación también exploran la aplicabilidad de su innovadora propuesta, que, según anuncian, tendría un coste ridiculamente bajo: con apenas 0,20 dólares de hojas de espinaca serían capaces de producir suficientes LEAF para 50 pacientes, especulan.

Dichos LEAF son estables un año a -80 ºC, tres semanas a +4 ºC y dos semanas a temperatura ambiente. Los investigadores han hecho pruebas de seguridad (de no toxicidad) en la piel de conejillos de indias y en las córneas de conejos, siguiendo lo que indica la agencia reguladora de alimentos y medicamentos china. Ni tras administrarlo tópicamente en ojos ni por vía intravenosa observaron ninguna toxicidad.

Como admiten los propios investigadores, aún es necesario comprobar que el NADPH producido desde los cloroplastos es indistinguible del NADPH producido endógenamente por las células animales (y puede ser usado por la célula animal). Tampoco han podido demostrar que estos LEAF se mantengan funcionales más allá de 8 horas, si bien sugieren que puedan acabar dividiéndose junto con las células, como sucede en las células vegetales de forma natural. Así se mantendrían y funcionarían durante mucho más tiempo.

Naturalmente, lo que ahora deben hacer y preparar los autores de la investigación es un ensayo clínico con pacientes que sufran el síndrome del ojo seco, para ver si todos sus buenos resultados preclínicos en células y modelos animales se confirman en la práctica clínica. Un experimento sorprendente no, lo siguiente.

The Conversation

Los contenidos de esta publicación y las opiniones expresadas son exclusivamente las del autor y este documento no debe considerar que representa una posición oficial del CSIC ni compromete al CSIC en ninguna responsabilidad de cualquier tipo.

ref. Las espinacas de Popeye para tratar el síndrome del ojo seco – https://theconversation.com/las-espinacas-de-popeye-para-tratar-el-sindrome-del-ojo-seco-283163

Elecciones en Andalucía: el voto del descontento social define el nuevo escenario parlamentario

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Francisco Collado Campaña, Profesor Titular de Ciencia Política, Universidad de Málaga

Debate de los candidatos en RTVE el pasado 5 de mayo. De izquierda a derecha, Antonio Maíllo, María Jesús Montero, Manuel Gavira, Juan Manuel Moreno Moreno y José Ignacio García Sánchez. Wikimedia Commons, CC BY

Los resultados arrojados por las urnas en las elecciones autonómicas en Andalucía se han mantenido dentro de los parámetros esperados para la meta planteada por el candidato del Partido Popular, Juan Manuel Moreno Bonilla, con una victoria por mayoría simple.

A una distancia de dos escaños para lograr un gobierno libre de las ataduras de Vox, el voto del descontento social ha calado con un sorpresivo aumento de ocho diputados para Adelante Andalucía y el crecimiento de la formación de ultraderecha.

El ranking de vencedores lo encabezan estas dos formaciones que han conseguido en términos relativos aumentar su representación, seguidos en segundo lugar del PP, que experimenta una victoria pírrica traducida en mayoría simple.

En cambio, María Jesús Montero –que fue vicepresidenta y ministra de Hacienda– es la gran perdedora de la contienda, cosechando el peor dato electoral del PSOE en Andalucía. Su candidatura ha sido enfocada e interpretada en clave nacional, debido a su participación en el ejecutivo de Pedro Sánchez y las polémicas en torno a la financiación territorial de las comunidades autónomas.

La izquierda de los jóvenes

Tampoco ha salido bien parada la formación Por Andalucía, que ha sido la gran perjudicada de la división del bloque de izquierdas pese a ser una coalición de diversas fuerzas políticas. Parece que representar la oficialidad (“el búnker”) de las fuerzas coaligadas como Izquierda Unida y Podemos ya no es tan atractivo para un electorado joven de izquierdas, al cual sí ha seducido Adelante Andalucía, que ha cuadruplicado su resultado.

Esta formación, con José Ignacio García a la cabeza, logró su mejor resultado histórico al pasar de dos a ocho parlamentarios, arrebatando la mayoría absoluta al PP y ganándose el título de ser el partido que más ha crecido en estas elecciones autonómicas.

Los resultados, por territorios

Un análisis geográfico de la contienda electoral, según los diputados cosechados, presenta una victoria del Partido Popular en cada una de las ocho provincias andaluzas. En Sevilla, antiguo bastión del PSOE en la comunidad autónoma, el partido ha mantenido su tamaño, pero sin un incremento considerable. Esto, a costa del resto de parlamentarios del bloque de la izquierda, de los que se ha apropiado Adelante Andalucía. Mientras, el PP perdía un diputado. La marca electoral de Montero ha conseguido mantener el tipo en esta circunscripción, pero sin ilusionar a un electorado que tradicionalmente había sido fidelizado por el PSOE.

Por su parte, Málaga se mantiene como un caladero de votos de la derecha, pese a la pérdida de un diputado por parte de los populares.

La respuesta en clave territorial se debe buscar en otras circunscripciones. La gran irrupción de estas elecciones ha sido Adelante Andalucía, que ha crecido el cuádruple de lo que las previsiones electorales pronosticaban (2 escaños). Esta formación ha conseguido cosechar diputados especialmente en Sevilla y Cádiz, seguidos de Huelva, Málaga, Córdoba y Granada.

Pese a que se esperaba que Adelante Andalucía solo obtendría representación en Andalucía Occidental (Sevilla, Huelva y Cádiz), su exitosa campaña de comunicación política y el hincapié hecho en los grandes talones de Aquiles de Moreno (los fallos en los cribados de cáncer y la erosión de la educación pública) con un tono esperanzador le ha permitido arrebatarle votos al PSOE y al descontento social que también ha intentado capitalizar Vox.

Desde el punto de vista de la gestión, la Junta de Andalucía de Juanma Moreno no aprueba con un sobresaliente. Las principales críticas al ejecutivo popular han venido de la mano de la crisis de los cribados de cáncer de mama, la profundización en la privatización de la sanidad regional y la erosión de la universidad pública en una región que había sido modélica en referencia a sus servicios públicos.

Más allá de esas preocupaciones, el aumento de Vox no ha venido tanto por una lectura en clave nacional, como podría sugerir uno de sus lemas de campaña –“Prioridad nacional”–, sino por beneficiarse del votante descontento de derechas que decide conceder su voto a la fuerza de Santiago Abascal.

Pese a que la marca personal de Moreno Bonilla parecía ser inmune a las alianzas con Vox, Andalucía ha sido una más de las tantas comunidades autónomas en las que el partido de ultraderecha será la clave del Gobierno.

The Conversation

Francisco Collado Campaña no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Elecciones en Andalucía: el voto del descontento social define el nuevo escenario parlamentario – https://theconversation.com/elecciones-en-andalucia-el-voto-del-descontento-social-define-el-nuevo-escenario-parlamentario-283222

Dónde están y cómo se establecen las bases militares de EE. UU., el arma con la que Trump castiga a sus aliados

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Salvador Sánchez Tapia, Profesor de Análisis de Conflictos y Seguridad Internacional, Universidad de Navarra

Base militar estadounidenses Pavel Chagochkin/Shutterstock

En declaraciones hechas en uno de los momentos más bajos de las relaciones transatlánticas desde 1945, el canciller alemán, Friedrich Merz, refiriéndose a las negociaciones mediadas por Pakistán, opinó que Estados Unidos está “siendo humillado por el liderazgo iraní.” En airada respuesta, el secretario de Guerra De Estados Unidos, Pete Hegseth, anunciaba hace unos días la intención de retirar de territorio alemán 5 000 de los más de 35 000 soldados norteamericanos actualmente desplegados en alguna de las cuarenta instalaciones que Estados Unidos mantiene en ese país.

El anuncio es algo oportunista, pues la reducción podría haber estado prevista desde antes de la declaración de Merz. Lo importante, sin embargo, es que, de nuevo, la administración norteamericana hace un uso instrumental de las bases como elemento coercitivo, como ya hizo días antes en España e Italia acogiéndose a su “falta de apoyo” a la guerra con Irán.

No está de más, por tanto, hacer ahora una reflexión sobre el sistema norteamericano de bases militares, su significado y su valor.

Hay bases militares desde la guerra del Peloponeso

El uso de bases militares es tan antiguo como la propia historia de la humanidad. En su Historia de la guerra del Peloponeso, Tucídides relata cómo Esparta establece una en Decelia para facilitar la derrota final de Atenas.

Más recientemente, Gran Bretaña apuntaló su imperio gracias a una tupida red global de instalaciones para el carboneo de los buques de la Royal Navy.

Hoy, países como el propio Reino Unido, Francia, Italia, Japón o China mantienen despliegues militares permanentes en bases allende sus fronteras, aunque de entidad relativamente reducida si se compara con la presencia militar exterior norteamericana, cifrada en unos 180 000 soldados estacionados permanentemente en no menos de 68 bases principales dispersas por todo el mundo.

Interés estrategico

Los Estados no abren bases por filantropía, sino por interés estratégico. En el caso concreto de Estados Unidos, las bases le ayudan a posicionarse de una manera ventajosa frente a potenciales rivales o enemigos. También permiten reducir el plazo de respuesta ante eventuales ataques y mejorar su conocimiento y alerta sobre posibles escenarios de empleo de sus fuerzas mediante, por ejemplo, la instalación de sensores.

Asimismo, facilitan la proyección de fuerzas desde esos escenarios, permiten el apoyo logístico a fuerzas en tránsito, o reducen los costes de transacción en los que se incurriría de no existir dichas instalaciones y hubiera que negociar su apertura ad hoc.

Junto a esas ventajas, la instalación y uso de bases comporta también un importante coste económico y, a veces, diplomático. Por regla general, establecer bases requiere el consentimiento soberano de la nación anfitriona, que a veces se obtiene negociando desde una posición de desigualdad. Así ocurrió en los casos de Alemania y Japón, inermes después de la guerra, ofreciendo, además, contraprestaciones para hacer más aceptable el acuerdo.

En otras ocasiones, su apertura es traumática, como sucedió en el caso del atolón de Chagos y la isla de Diego García, que implicó la deportación de unos 2 000 nativos chagosianos.

Cómo instala EE. UU. sus bases

Cuando decide instalar una base, Estados Unidos suscribe un acuerdo internacional con el Estado que la acoge en el que se detallan aspectos como los siguientes: los términos de la cesión, los límites al uso de la base y las autorizaciones específicas que deba hacer el Estado anfitrión y –muy importante– el estatus legal, fiscal y jurídico del personal que la ocupa.

Frecuentemente, como sucede en el caso de España, las bases son de uso compartido. La nación anfitriona obtiene importantes ventajas de la instalación de bases norteamericanas. En primer lugar, la convierte en un punto de interés preferencial para la seguridad de Estados Unidos, lo que puede disuadir a otros de cualquier intento de desestabilización o, en último extremo, agresión. La presencia de medios militares norteamericanos otorga, así, un plus de protección a la nación que los acoge –piénsese, por ejemplo, en lo ventajoso que es para España contar con ciertos medios de la US Navy en la base de Rota–, y puede granjearle un trato preferencial.

En el terreno económico, la presencia de bases militares norteamericanas puede comportar un importante impulso a zonas relativamente deprimidas como la Bahía de Cádiz.

Cómo surgen los problemas

No todo son ventajas, sin embargo. El despliegue de fuerzas militares norteamericanas en un país lo convierte, automáticamente, en objetivo potencial –en el caso más extremo, incluso nuclear– en conflictos en los que, en otras circunstancias, no estaría implicado.

Puede, también, ser un elemento de fricción indeseada entre usuario y anfitrión en casos en los que ambos difieran sobre la legitimidad de una causa que requiera el empleo de las bases. Las bases militares sirven, como se ha dicho, a los intereses estratégicos de la potencia que las despliega. Su número, ubicación, tipo y dimensiones están, por tanto, supeditados a esos intereses.

La disminución de la huella militar norteamericana en Europa es coherente con el incremento del interés de Estados Unidos en el Indo-Pacífico y con su voluntad de que el viejo continente asuma mayores cotas de responsabilidad en su propia defensa. Pero no tiene por qué ser preocupante si se hace con arreglo a un plan coordinado con los aliados que garantice el anclaje norteamericano a la seguridad continental.

La administración norteamericana puede optar por castigar a sus socios díscolos con el cierre de bases. Sin duda, estos sufrirán, pero también lo harán los propios intereses estratégicos de Estados Unidos, que perderá puntos de apoyo ya establecidos en Europa. Esto conduciría a destejer la tupida red de aliados y socios que fabricó pacientemente durante décadas y que tan útil le ha resultado.

The Conversation

Salvador Sánchez Tapia no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Dónde están y cómo se establecen las bases militares de EE. UU., el arma con la que Trump castiga a sus aliados – https://theconversation.com/donde-estan-y-como-se-establecen-las-bases-militares-de-ee-uu-el-arma-con-la-que-trump-castiga-a-sus-aliados-282938

Elegir estudios: guía para aprender a decidir sin bloquearse

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Mercedes Villasana Terradillos, Investigadora Principal Proyecto Orión / Directora Máster Universitario en Psicopedagogía y Máster Universitario en Profesor de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato + Máster Universitario en Psicopedagogía, Universidad Pontificia Comillas

Cuando un estudiante se pregunta “¿Qué estudio?”, suele sentir que debe encontrar una respuesta rápida, cerrada y definitiva, como si se jugara el futuro en una sola decisión. Sin embargo, elegir estudios se puede vivir como un aprendizaje: cómo tomar una decisión informada, realista y con sentido personal.

Una decisión vocacional de calidad integra cuatro elementos: autoconocimiento, información del sistema educativo, conocimiento del mundo profesional y estrategias para decidir. Articular bien estos cuatro planos es fundamental; podemos conocer muy bien las carreras existentes, y aun así tomar la decisión equivocada al no tener en cuenta los otros componentes.

Autoconocimiento e inseguridad

Uno de los errores más habituales es decidir sin suficiente autoconocimiento. Entender bien qué nos interesa, qué valoramos, qué metas perseguimos o con qué recursos contamos. A veces el problema es un autoconcepto (una idea de nosotros mismos) dañado por experiencias de fracaso o por mensajes del entorno que reducen la confianza para decidir. Frases como “me da igual todo” o “no se me da nada bien” suelen esconder bastante más inseguridad que indiferencia.

Otro error frecuente es decidir con información escasa, poco específica o mal organizada. Es habitual guiarse por ideas generales como “tiene salidas” o “me han dicho que…”, sin conocer bien la oferta formativa o las condiciones reales de cada opción.




Leer más:
Cómo abordar el abandono universitario


Todo ello ocurre, además, en un contexto de sobreinformación en el que distinguir entre datos útiles y ruido es fundamental. Para orientarse con rigor conviene acudir a fuentes oficiales y actualizadas: QEDU, para consultar qué estudiar y dónde en la universidad; TodoFP, para la oferta de Formación Profesional; o el Observatorio de las Ocupaciones del SEPE, para información sobre perfiles profesionales, tendencias del empleo y mercado de trabajo.

Elegir por modas o etiquetas

También es frecuente caer en las modas o el prestigio percibido de ciertos títulos, sin conocer las tareas reales y las condiciones del trabajo. Para orientar correctamente a un estudiante debemos entender que no se elige aquello que no se conoce. Pero tampoco basta con que una opción suene atractiva. Una frase como “me gusta la psicología” es insuficiente si no se comprenden sus distintos ámbitos, funciones, metodologías y exigencias concretas.

A esto se suma otra dificultad común: anticipar mal las consecuencias de la elección. Muchas frustraciones posteriores nacen de no prever aspectos como el esfuerzo requerido, los tiempos, las renuncias, los requisitos o la coherencia entre una opción y las metas futuras. También es habitual creer que solo existe un camino posible para alcanzar un objetivo cuando, en realidad, muchas metas permiten itinerarios variados.




Leer más:
¿Por qué dos de cada diez estudiantes universitarios abandonan sus estudios?


Cuando decidir se vuelve abrumador

Intentar considerar todo a la vez puede fácilmente llevar al bloqueo. No solo es que existan muchas carreras, sino que necesitamos reducir la complejidad de la decisión jerarquizando criterios o eliminando alternativas paso a paso. Para evitar la parálisis o decisiones precipitadas, debemos darnos cuenta que no podemos conseguir a la vez seguridad económica, vocación, prestigio, cercanía y bienestar: necesitamos decidir qué pesa más, qué es más importante para nosotros.

Sin olvidar lo importante que es no dejar en manos de opiniones ajenas o de referentes poco fundamentados una decisión tan clave. Es natural que estas decisiones estén fuertemente influenciadas por el contexto. Vivimos en un momento de gran incertidumbre y con un mercado laboral cambiante, condicionado por los avances tecnológicos y las transformaciones sociales. Esto nos lleva a mirar el futuro bajo presión, especialmente en relación con la empleabilidad y sus condiciones de vida.

Qué valoran realmente los estudiantes

Según datos recientes, el alumnado de 2º de Bachillerato prioriza sobre todo factores prácticos vinculados a la conciliación: buenas condiciones económicas, horarios compatibles con la vida personal, estabilidad laboral y posibilidad de hacer bien su trabajo. La tendencia es similar en chicos y chicas, aunque ellos tienden a valorar algo más el componente económico y ellas puntúan ligeramente más la estabilidad, el horario y la excelencia profesional.

En este escenario, las universidades tienen un papel clave. La orientación no debería limitarse a “elegir carrera”, sino a ayudar a tomar decisiones informadas, realistas y coherentes con el perfil personal, conectando autoconocimiento, oferta formativa y conocimiento del mundo profesional.

El papel de las universidades en la orientación

La universidad debe aportar información fiable y actualizada sobre itinerarios, requisitos, experiencias formativas y salidas profesionales. Pero también acompañar a lo largo de la trayectoria, porque muchas decisiones relevantes se toman ya dentro de la carrera y se ajustan cuando el estudiante contrasta expectativas con experiencia.

Igualmente esencial es la colaboración entre universidades y centros escolares, para que estudiantes y familias dispongan de canales claros de orientación y apoyo. En esta línea se sitúa el Proyecto Orión, que ofrece la herramienta gratuita “Mi espacio vocacional”, basada en evidencia y organizada en tres etapas: exploración (cuestionarios sobre intereses, valores, bienestar y fortalezas), toma de decisión (construcción de un itinerario realista) y valoración (revisión y ajuste). Todo ello apoyado en tutoría, orientación y, si el estudiante lo desea, participación familiar.




Leer más:
¡Ayuda! ¿Qué carrera elijo?


Aprender a elegir

Elegir estudios es una decisión importante, sí, pero no irreversible. Lo más ajustado es entenderla como un proceso revisable, acompañable y abierto a ajustes. Quizá esa sea la clave de la orientación vocacional contemporánea: no ayudar solo a elegir “bien” una vez, sino enseñar a decidir mejor a lo largo de la vida.

The Conversation

Mercedes Villasana Terradillos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Elegir estudios: guía para aprender a decidir sin bloquearse – https://theconversation.com/elegir-estudios-guia-para-aprender-a-decidir-sin-bloquearse-277897