De Hipócrates a Popeye: seis bulos dietéticos que parecen verdad

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan Alfonso Revenga Frauca, Director experto, Grado de Nutrición Humana y Dietética, Universidad Internacional de Valencia; Universidad San Jorge

Una de las aplicaciones típicas de la ciencia es la de poner a prueba afirmaciones extraordinarias, separar el grano de la paja y corregir errores. Pero no siempre lo consigue. A veces ocurre lo contrario: es la “ciencia” la que genera descontextualizaciones y emite medias verdades que, repetidas a lo largo de generaciones, terminan por adquirir apariencia de certeza. No porque sean verdad, sino porque suenan bien, resultan “de toda la vida” y se vinculan a algún nombre eminente (criterio de autoridad).

En dietética y salud sucede con frecuencia. No me refiero a bulos recientes nacidos en redes sociales, sino a frases históricas, incluso académicas, convertidas falsamente en dogmas.

1. Palabra de Hipócrates… ¿o no?

Uno de los ejemplos más conocidos es la frase atribuida a Hipócrates: “que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento”. Siempre que se menciona se vincula con su autoría, cuando en realidad no hay base firme para adjudicársela. A pesar de haber señalado su dudoso origen hace años, la frase sigue estando viva en artículos y discursos de nuevo cuño. Probablemente porque está envuelta en una gruesa capa de aparente sabiduría.

2. ¿Somos lo que comemos?

Algo parecido ocurre con “somos lo que comemos”. Hoy suele emplearse como una verdad dietética rotunda, pero su motivación original no era fisiológica, sino filosófica. La frase formaba parte de una reflexión sobre la importancia de la dimensión material del ser humano emitida por el filósofo alemán Ludwig Feuerbach (1804-1872) para rebatir los postulados de quienes solo daban importancia al alma o la mente.

Con ella, Feuerbach reivindicaba la justicia social en un planteamiento político y antropológico, no como una recomendación sobre los estilos de vida.

3. El doble error de las espinacas

El caso de las espinacas y el hierro resulta doblemente curioso. Durante años se ha repetido que la fama de esas verduras como alimento alto en hierro se debía a un error de transcripción, al colocar un decimal en su composición, a inicios del siglo XIX. La historia ha funcionado tan bien que se ha contado una y otra vez en libros, artículos y clases.

El problema es que la explicación de la supuesta equivocación decimal también parece ser falsa. Es decir, no solo se difundió una idea incorrecta sobre las espinacas, sino que además se popularizó una explicación de su procedencia que también era falsa.

4. Zanahorias y radares

Otro clásico moderno es la afirmación de que comer zanahorias mejora la visión nocturna. Las zanahorias son fuente de vitamina A, un nutriente que participa en la función visual. Pero eso no las convierte en un recurso pseudomilagroso para ver en la oscuridad.

La popularización de esta idea estuvo muy vinculada a la propaganda británica de la Segunda Guerra Mundial para justificar los éxitos nocturnos de los pilotos de la Royal Air Force (RAF) y de las defensas antiaéreas británicas frente a la Luftwaffe alemana. Para esconder la verdadera razón (que contaban con el radar) se dejó correr el mito de que los pilotos y los militares encargados de la defensa antiaérea seguían una dieta especialmente rica en zanahorias.

5. El mito del desayuno

Más persistente si cabe, es el lema universal de que el desayuno es la comida más importante del día. La frase fue formulada por primera vez por Lenna Frances Cooper en un artículo publicado en 1917 en Good Health, la revista del sanatorio de Battle Creek, dirigido por John Harvey Kellogg. Y desde entonces hasta nuestros días.

Desayunar puede ser útil o conveniente para muchas personas, pero no existe una obligación biológica general que convierta esa comida en la más importante en todos los casos y en todas las circunstancias. Y mucho menos que lo idóneo sea plantearla a base de cereales.

6. Agua, cuando tengamos sed

La recomendación de beber dos litros de agua al día (u ocho vasos) se debe a un caso evidente de “media verdad”. El origen de este consejo suele vincularse a antiguas recomendaciones (1945) sobre la necesidad diaria de hidratación, que se concretaron en unos 2,5 litros de agua. Pero se suele omitir un detalle clave: en esas mismas recomendaciones se afirma que la mayor parte de esa hidratación se obtiene con la ingesta de alimentos. Hoy también sabemos, tal y como ya apuntaban aquellos consejos, que en condiciones normales, la sed suele ser la mejor guía para beber (excepciones aparte).

Repite, que algo queda

Muchos de estos casos comparten mecanismos. Son frases breves, más o menos concretas, que suenan razonables y tienen una apariencia “elevada”. Algunas llevan la firma prestigiosa de un autor célebre, y otras se presentan con el respaldo difuso de “la ciencia”, aunque, en realidad, ese respaldo sea mucho menos sólido de lo que parece. En todos los casos, la repetición desempeña un papel decisivo: cuanto más se repite una frase, más familiar; y cuanto más familiar, más verdadera parece.

Hay otro factor importante: muchos de estos mensajes son útiles para cierta industria alimentaria y favorecer cierto contexto alimentario. Sirven para vender productos, persuadir y construir hábitos. Corregirlos exigiría dedicación, conocimiento y tiempo. Sin embargo, mantenerlos vivos solo requiere repetir una frase breve, de por sí bien asentada.

Y podrían añadirse más ejemplos: la cita amputada “in vino veritas”, que simplemente expresa la capacidad de las bebidas alcohólicas para soltar la lengua (la cita completa, atribuida a Plinio el Viejo, es “in vino veritas, in aqua sanitas”, que viene a recomendar que para una mejor salud es preferible escoger agua); el dogma mercantilista de que haya que comer cinco veces al día, carente de cuerpo de evidencia suficiente que lo respalde; o la idea de que un vaso de leche ayuda a dormir por su alto contenido en triptófano (que, en realidad, no hace sino exprimir los defectos de un nutricionismo galopante).

No siempre estamos ante una mentira completa: a veces basta con exagerar, pillar el rábano por las hojas y, por supuesto, convertir en latiguillo el consejo.

La ciencia no solo tiene que enfrentarse a los bulos que circulan fuera de ella. También debe vigilar aquellos que, por presunto prestigio o por inercia, acaban instalándose en su interior.

The Conversation

Juan Alfonso Revenga Frauca no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. De Hipócrates a Popeye: seis bulos dietéticos que parecen verdad – https://theconversation.com/de-hipocrates-a-popeye-seis-bulos-dieteticos-que-parecen-verdad-280054

Francisco de Vitoria y el dominio colonial en América

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Izaskun Álvarez Cuartero, Catedrática de Historia de América, Universidad de Salamanca

Detalle de la tabla 13 de la serie de pinturas sobre la conquista española de México, obra de los artistas novohispanos Juan González y Miguel González, pintada en 1698. El detalle representa la coronación de Ixtlilxochitl II como tlatoani de Texcoco en 1520, tras la detención del anterior tlatoani, Cacamatzin. Wikimedia Commons

Este año se celebra el quinto centenario del inicio de la docencia de Francisco de Vitoria como catedrático de prima de Teología en la Universidad de Salamanca y, por consiguiente, la conmemoración del inicio de la Escuela de Salamanca. El dominico impartió varias relecciones que habrían de convertirse en la piedra angular del debate sobre la presencia de los castellanos en América.

Estatua de Francisco de Vitora en Salamanca.
Estatua de Francisco de Vitora en Salamanca.
Raúl Hernández González/Wikimedia Commons, CC BY

La relectio (lección que se repetía para profundizar con mayor reflexión en una materia) fue un método habitual en la práctica docente de Vitoria. Las relecciones relacionadas con los asuntos de las Indias fueron cuatro: la Relectio prior de Indis recenter inventis (Relección primera de los indios últimamente descubiertos), conocida abreviadamente como Relectio de Indis (Sobre los indios), fue pronunciada originalmente en 1539, aunque algunas fuentes la sitúan un año antes.

En ese mismo curso pronunció la Relectio posterior de iure belli Hispanorum in barbaros (Relección segunda de los indios o del derecho de guerra de los españoles a los bárbaros), a la que siguieron De temperatia (Sobre la templanza) y Relectio de magia (Sobre la magia). Sus discípulos recopilaron las notas y apuntes para publicar póstumamente estas lecciones, un texto que dio lugar a una primera edición editada en 1557 por el impresor Jacques Boyer en Lyon.

La recepción historiográfica de Francisco de Vitoria (1483-1546) se ha inclinado a consolidar una imagen hagiográfica, que lo presenta como defensor de los indígenas y fundador del derecho internacional, en disputa con la figura de Hugo Grocio. Esta circunstancia, sin embargo, resulta no solo limitante y reduccionista, sino que tampoco obedece a una lectura minuciosa de los textos recogidos por sus discípulos.

La aproximación dominante a su obra continúa siendo, en gran medida, conservadora y acrítica. Y así, favorece un discurso que omite deliberadamente los mecanismos jurídicos y teológicos que encierran las relecciones de Vitoria para dar luz verde a la ocupación y dominio de las Indias.

Deber de intervenir, derecho de llegar

Una de las omisiones más llamativas en los estudios sobre la colonización en Vitoria es la exclusión sistemática de De temperatia, lección que no puede ir separada de De Indis, porque ambas están íntimamente relacionadas.

En De temperatia se abordan los sacrificios humanos y la antropofagia. El argumento central es que dichas prácticas violaban el derecho natural al atentar contra la vida y la dignidad humanas. Por tanto, los estados cristianos tenían el derecho y el deber de “caridad” de intervenir para proteger a las víctimas inocentes. Este razonamiento constituye uno de los títulos de dominación más firmes del entramado discursivo de Vitoria; es, sin duda, la llave maestra que permitió modular y legitimar el régimen virreinal. Su persistente omisión en los análisis dedicados a su obra no es inocente: suprime la arquitectura argumentativa más eficaz sobre la que descansa la justificación de la colonización.

Grabado de gente retratada cortando y cocinando a seres humanos.
La tesis de Vitoria en la que se consideraba que había que proteger a la gente de los sacrificios humanos y la antropofagia se utilizó para investir a los colonizadores de autoridad para gobernar sobre los indígenas.
Wikimedia Commons

El segundo dispositivo discursivo central en su obra es el ius communicationis, el derecho a viajar y comerciar que el dominico esgrimió para legitimar la llegada y presencia castellana en América. Según esto, si las poblaciones originarias se oponían, violaban el derecho natural, lo que a su vez legitimaba la guerra justa. Este binomio y la articulación de ambas tesis –intervención castellana para impedir los sacrificios y el derecho que otorgaba el ius communicationis– construyó una coherente justificación colonial para las ambiciones de la monarquía hispánica.

Llama la atención que esta lectura esté ausente de las celebraciones de Vitoria, más centradas en auparlo como fundador del Derecho internacional por ser responsable de De Indis. Aquí afirmaba que los dueños legítimos de sus tierras eran los naturales y que ni el papa ni el emperador tenían derecho universal sobre América, una tesis revolucionaria para la época, desde luego.

De temperatia y De ius communicationis, así como De magia posterior, una de las relecciones menos conocida, sirvieron de bloque monolítico para luchar contra los sacrificios rituales, la antropofagia y la extirpación de las idolatrías. Llama la atención que estos tres textos continúen vivos en la actualidad en el espejismo imperial del imaginario español.

Cómo definía a los indígenas

El elemento más revelador de la argumentación vitoriana, y el que mejor ilustra su función colonial efectiva, es el uso que hace de las categorías jurídicas de amens y miser. El término amens, proveniente del latin a-mens, designaba en el derecho romano y medieval a quien carecía de capacidad racional suficiente para gobernarse a sí mismo. Era el equivalente a la interdicción civil por enfermedad mental. El amens no podía celebrar contratos, administrar sus bienes, ni tomar decisiones jurídicamente válidas sin la intermediación de un tutor.

Imagen a color de diferentes personas tocando diferentes instrumentos de percusión.
Aztecas tocando diferentes tambores en una imagen del Códice florentino.
Wikimedia Commons

Lo que Vitoria realiza con este concepto es de una eficacia jurídica notable: coloca a los indígenas en el límite de esa categoría sin declararlos formalmente amentes. En la “cuestión cuarta” de De Indis señala que los bárbaros “no son amentes, sino que a su modo tienen el uso de la razón”, para afirmar luego, en el “Tercer título legítimo”, que “distan muy poco de los niños, por lo cual no son aptos para constituir o administrar una república legítima”. La argucia conceptual es precisa al situarlos en esa zona liminal y produce el mismo efecto jurídico que la amentia plena, justificando que otros los gobiernen.

Frente a este paradigma, el miser designa al hombre desamparado, cuya vulnerabilidad no remite a la ausencia de razón, sino a una situación circunstancial de desamparo. Para Bartolomé de las Casas, el indígena era racional y se hallaba en estado de miseria a causa de la violencia colonial, no por defecto de sus naturales. La tutela que se deriva del estatuto de miser es, por tanto, provisional y exige reparación. Si el indígena es amens, la tutela es indefinida e irremediable.

Esta distinción estructura el núcleo del debate sobre su naturaleza en la primera modernidad colonial. En la práctica, predominó la lógica de Vitoria. Sin embargo, la legislación adoptó el lenguaje más compasivo del miser, que convertía a las poblaciones indígenas en personae miserabile. La distancia entre el lenguaje compasivo y la función colonial real es, en última instancia, el terreno que una lectura crítica de Vitoria está obligada a cartografiar.


Este artículo surge de la colaboración con la Fundación Ignacio Larramendi, institución centrada en desarrollar proyectos relacionados con el pensamiento, la ciencia y la cultura en Iberoamérica con el objetivo de ponerlos a disposición de todo el público.

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The Conversation

Izaskun Álvarez Cuartero es miembro de la Asociación Española de Americanistas.

ref. Francisco de Vitoria y el dominio colonial en América – https://theconversation.com/francisco-de-vitoria-y-el-dominio-colonial-en-america-283174

¿Son moralmente correctas las políticas arancelarias, la persecución de inmigrantes o su regularización? Francisco de Vitoria tiene la respuesta

Source: The Conversation – (in Spanish) – By David Jiménez Castaño, Profesor permanente laboral de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Salamanca, Universidad de Salamanca

Protesta en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos, en enero de 2026, tras la muerte de Renee Good, tiroteada por agentes del ICE. Alejandro Díaz Manrique

Aunque vivió entre 1483 y 1546, el burgalés Francisco de Vitoria es reconocido como uno de los precursores de la teoría de los derechos humanos y de las relaciones internacionales. Aprovechando que en este 2026 celebramos el quinto centenario de la fundación de la Escuela de Salamanca, el movimiento intelectual que él mismo puso en marcha gracias a su docencia en la universidad del río Tormes, queremos recuperar una tesis central de su pensamiento: el ius communicationes o derecho a la comunicación.

Este principio aparece por primera vez en su Relección sobre los indios de 1539 y será clave para justificar la presencia española en América. Además, también es de gran utilidad para analizar casos tan actuales como el cierre del estrecho de Ormuz, la regularización de inmigrantes aprobada en España o la política arancelaria del gobierno de Donald Trump.

El alcance global de la sociabilidad natural del ser humano

Estatua a un hombre religioso con un libro en la mano colocada delante de una iglesia.
Estatua a Francisco de Vitoria en Salamanca.
Luis Rogelio HM/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Para nuestro autor, el ser humano es una criatura que, debido a su frágil condición natural, viene al mundo en desventaja respecto a otros animales. Sin embargo, el hecho de estar dotado de razón y lenguaje le confiere una dignidad superior al del resto de criaturas y una oportunidad única para superar dichas carencias a través de la cooperación con sus semejantes.

Los individuos se agrupan así en sociedades en las que, intercambiando el fruto de su trabajo, pueden cubrir sus necesidades básicas y prestarse ayuda recíprocamente. Esto va más allá de la mera satisfacción egoísta de necesidades materiales: gracias a la palabra, la convivencia y el reconocimiento mutuo se crea una amistad natural entre los habitantes de una misma república.




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Ahora bien, esta simpatía natural que siente el ser humano hacia sus semejantes, ese respeto hacia la dignidad de sus iguales, no se agota dentro de las fronteras nacionales en las que desarrolla su vida. Nos agrupamos en repúblicas para hacer que la prestación del mutuo socorro sea más práctica y eficiente, pero la amicitia desborda estos límites y se extiende por todo el orbe. Así lo señalaba Vitoria en su Relección sobre el poder civil de 1528.

En este sentido, se puede afirmar que la humanidad es una y que el carácter global de nuestra especie condiciona las relaciones entre individuos y entre pueblos.

Relación del ius communicationis con el derecho natural y de gentes

La ley natural es aquella con la que Dios hace que la naturaleza siga su voluntad. Determina que el sol salga todos los días o que los seres vivos nazcan, crezcan, se reproduzcan y mueran.

Ahora bien, Dios habla a cada criatura de acuerdo con su propia esencia, algo que, en el caso del ser humano, implica su racionalidad. Así, aquellas personas que se toman la molestia de reflexionar al actuar saben que tienen que procurar su propia conservación, pero sin hacer a los demás lo que no les gustaría que les hicieran a ellos.

Esto último vuelve a poner de relieve la sociabilidad natural del hombre y demuestra que esta ley natural es un antecedente claro de nuestros actuales derechos humanos. Para Vitoria, la ley natural debe aplicarse en cada país a través de la ley civil que ordena la convivencia entre los miembros de una misma sociedad.

Mientras que el derecho natural atañe a todos los hombres y mujeres, el derecho de gentes rige las relaciones entre los pueblos. Es decir, como no existe una sociedad de naciones, estas deben coordinarse sin la oportunidad de acudir a ningún poder superior. Por tanto, las normas que, de acuerdo con la ley natural, pueden garantizar la pacífica coexistencia entre naciones deben componen el derecho de gentes.

En este sentido, el ius communicationis, el derecho a la libre comunicación, sería un derecho de gentes porque garantiza eficientemente la ayuda mutua entre toda la humanidad.

Sobre el derecho a la libre circulación de las personas

Una primera formulación del ius communicationis permite la libre circulación de personas. A juicio de Vitoria, cualquier individuo puede moverse por el mundo siempre y cuando no viole las leyes civiles de la sociedad receptora.

Y no solo eso. La nación que los recibe está también obligada a hospedar a los viajeros y, en caso de causa motivada, albergarlos y protegerlos. Aquí entrarían, por ejemplo, situaciones que dieran pie a la solicitud de asilo político o la acogida de personas sin recursos.




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Incluso si no se diera ninguno de los casos anteriores, Vitoria asegura que cualquiera que resida largo tiempo en una sociedad receptora –o sus descendientes– tendría derecho a que se le concediese la ciudadanía. Lo más interesante es que ningún gobernante podría impedir esta libre circulación de personas; el que lo hiciese se convertiría en tirano y podría ser sancionado por la comunidad internacional.

Así, el pensamiento de Vitoria colisiona con el trato que el gobierno de Trump está dando a los inmigrantes en territorio estadounidense y, sobre todo, el comportamiento del ICE. También contradice a aquellos que en España criminalizan a los inmigrantes, proponen excluirlos de las coberturas y ayudas sociales o se oponen a la acogida de menores. En cambio, la regularización de quienes demuestran tener arraigo en otro país que no es el suyo y haber contribuido al desarrollo económico encajaría con su propuesta.

Si la humanidad es una y todos tenemos la obligación de socorrer a nuestros iguales, negarle ayuda al prójimo sería contrariar la voluntad de Dios.

Sobre el derecho a la libre circulación de las ideas y las cosas

Pero no solo aseguramos nuestra supervivencia y la del resto de la humanidad permitiendo que las personas transiten entre naciones. El libre comercio de mercancías e ideas también contribuye a ello.

Gracias al comercio, las sociedades tienen acceso a bienes desconocidos o que escasean en su territorio. Lo mismo sucede con el intercambio de conocimientos. Vitoria piensa fundamentalmente en la libre predicación del Evangelio en América por parte de los españoles, pero su tesis puede hacerse extensiva a otros casos. Tampoco en esta situación pueden los gobiernos impedirle a sus ciudadanos que comercien con extranjeros o reciban las ideas que estos quieran transmitirles pacíficamente. Si lo hiciesen se estarían oponiendo al derecho natural y de gentes y podrían ser coaccionados por el resto de naciones para que cesaran en su actitud.




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Relacionar la actualidad con lo que se ha señalado hace un momento no es complicado. Resuena en las prácticas arancelarias que dificultan el libre comercio entre Estados Unidos y el resto de los países o en el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Trump e Irán. También en el control de internet que ejercen algunos Estados.

De hecho, algunos estudiosos creen que el ius communicationis de Vitoria podría ser útil todavía para reglar internacionalmente el flujo de información en la red o para legislar una futura colonización del espacio.

No está mal para alguien que elaboró estos pensamientos hace cinco siglos.


Este artículo surge de la colaboración con la Fundación Ignacio Larramendi, institución centrada en desarrollar proyectos relacionados con el pensamiento, la ciencia y la cultura en Iberoamérica con el objetivo de ponerlos a disposición de todo el público.

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The Conversation

David Jiménez Castaño recibe fondos del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de un proyecto de investigación del programa Generación de Conocimiento.

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¿Nos impide la inteligencia emocional estallar ante una grosería? Esto es lo que dice la ciencia

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Irini Mavrou, Associate professor, Universidad Nebrija; UCL

PeopleImages/Shutterstock

A menudo damos por sentado que la forma en que respondemos a un comentario grosero dice algo definitivo sobre nosotros: nuestra personalidad, nuestra cultura, incluso el idioma que hablamos. Si alguien reacciona con calma, suponemos que es una persona paciente. Si responde con brusquedad, podríamos pensar que tiene mal genio.

Pero nuestra investigación sugiere que hay algo más inmediato en juego. En momentos de tensión, interactúan varios factores, y cómo nos sentimos “en ese momento” a menudo determina nuestra respuesta tanto como –y a veces más que– quiénes somos en general.

En nuestro estudio de 2025, publicado en Journal of Pragmatics, exploramos cómo las personas bilingües responden a la descortesía en el lugar de trabajo. Nuestros hallazgos cuestionan una suposición común: que los rasgos estables, como la inteligencia emocional, pueden predecir de forma fiable cómo gestionarán las personas las interacciones difíciles.

En cambio, descubrimos que el estado de ánimo momentáneo tiene un efecto medible en cómo respondemos a la grosería, mientras que los rasgos estables influyen más en la decisión de interactuar. La inteligencia emocional, como rasgo general, no predijo estas respuestas de la forma que cabría esperar.

Trabajamos con 104 personas bilingües en español e inglés. Los participantes completaron primero un cuestionario para medir la inteligencia emocional. A continuación, se les indujo un estado de ánimo positivo o negativo mediante vídeos diseñados para provocar respuestas emocionales. Por último, respondieron a diez situaciones laborales que implicaban descortesía, tanto en español (su lengua materna) como en inglés (su segunda lengua).

Las situaciones incluían críticas directas, comentarios sarcásticos y formas más sutiles de descortesía, como no dar las gracias por un regalo o no ofrecer comentarios tras una presentación.

Este diseño nos permitió plantear tres preguntas clave:

  • ¿Influye la inteligencia emocional en cómo respondemos a la descortesía?

  • ¿Influye nuestro estado de ánimo actual en nuestras elecciones lingüísticas?

  • ¿Reaccionamos de forma diferente en nuestra lengua materna y en nuestra segunda lengua?

Inteligencia emocional: menos decisiva de lo esperado

Una hipótesis central era que las personas con mayor inteligencia emocional manejarían la descortesía de forma más constructiva. Eso no ocurrió. No hubo correlaciones significativas entre las puntuaciones generales de inteligencia emocional y los tipos de respuestas que dieron los participantes.

¿A qué podría deberse? Nuestros resultados apuntan a una distinción importante: la inteligencia emocional no es lo mismo que la moralidad, el carácter o la adhesión a las normas sociales. Ante la grosería, es posible que los participantes se guiaran menos por su capacidad para procesar emociones y más por sus códigos morales personales.

Esto quedó claramente de manifiesto en los comentarios de los participantes con puntuaciones más bajas en inteligencia emocional que optaron por no responder en absoluto a la grosería. Sus respuestas incluían afirmaciones como:

“Mejor no responder que decir algo de lo que me arrepienta”

“No querría rebajarme a su nivel y ser sarcástico”

En otras palabras, alguien que pudiera sentir ira y careciera de las herramientas para regularla podría, aun así, optar por la moderación debido a sus valores. Desde una perspectiva sociocognitiva, la inteligencia emocional puede influir en cómo las personas evalúan internamente la ofensa, pero las normas sociales y la ética personal parecen prevalecer a la hora de decidir lo que realmente dicen.

Esto se hace eco de hallazgos anteriores que indican que, en situaciones de conflicto, la cultura y las normas suelen prevalecer sobre los rasgos emocionales, y la inteligencia emocional actúa únicamente como mediadora.




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Sociabilidad: el rasgo que importa

Aunque la inteligencia emocional general no predijo las respuestas, sí lo hizo una faceta concreta: la sociabilidad. Este rasgo está relacionado con la confianza en la interacción social y la asertividad.

Los participantes menos sociables eran más propensos a permanecer en silencio ante una falta de educación, mientras que los más sociables tendían a responder, a menudo de forma asertiva. Optar por no responder puede ser una forma de lidiar con la grosería: puede significar que la persona se sintió ofendida pero decidió no mostrarlo, o que no quería expresar sus sentimientos abiertamente.

Este hallazgo cuestiona la idea de que nuestras respuestas a la descortesía son un simple “ojo por ojo” recíproco. En cambio, la agencia personal puede influir a la hora de decidir si interactuamos o no.




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El estado de ánimo: el predictor más fuerte

Mientras que los rasgos de personalidad eran predictores débiles, el estado de ánimo resultó ser un factor poderoso. Los participantes con un estado de ánimo negativo protagonizaron contraataques más ofensivos, mientras que aquellos con un estado de ánimo positivo mostraron una mayor aceptación de la descortesía.

Pero la historia es más sutil de lo que parece a primera vista. Aunque las personas con un estado de ánimo negativo respondían de forma ofensiva con mayor frecuencia, las respuestas ofensivas de quienes tenían un estado de ánimo positivo eran a veces más directas, contundentes y con un lenguaje más duro. Esto sugiere que el buen humor puede reducir la preocupación por las expectativas sociales, lo que conduce a menos arrebatos, pero más severos.

Estos patrones concuerdan con investigaciones psicológicas que muestran que el estado de ánimo afecta al cuidado con el que procesamos las normas sociales. Los estados de ánimo negativos pueden desencadenar un procesamiento más restringido y socialmente consciente, mientras que los estados de ánimo positivos pueden conducir a una adhesión menos estricta a las normas.

No hay diferencias entre idiomas

Uno de los resultados más sorprendentes fue lo que no ocurrió. Esperábamos que los participantes fueran más tolerantes con la falta de cortesía en inglés –su segunda lengua–, partiendo de la base de que una segunda lengua conlleva menos carga emocional. En cambio, las respuestas fueron sorprendentemente similares en ambos idiomas.

Esto puede deberse a:

  • Transferencia pragmática: los participantes aplicaron los mismos patrones de respuesta social de su lengua materna a su segunda lengua

  • Alto dominio del inglés: todos los participantes tenían un nivel de dominio del inglés de intermedio alto o superior

  • La influencia de las creencias personales y la identidad social, que prevalecen sobre las diferencias lingüísticas.

En resumen, cuando las personas se sienten ofendidas, parecen recurrir al mismo conjunto de herramientas pragmáticas, independientemente del idioma que utilicen.




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Implicaciones para el lugar de trabajo

Nuestro estudio tiene claras implicaciones para la comunicación en el lugar de trabajo.

Las recientes conversaciones sobre el bienestar y la salud mental han fomentado la transparencia sobre el estado de ánimo en entornos profesionales. Y esta franqueza no es un asunto trivial: nuestro estado de ánimo afecta realmente a cómo nos comunicamos bajo estrés. Una mañana tensa, una reunión desastrosa o preocupaciones personales pueden hacernos más propensos a responder con dureza a un compañero. Un buen día, sin embargo, puede hacernos más tolerantes o, en ocasiones, más directos.

Para el aprendizaje de idiomas y la comunicación intercultural, los hallazgos son igualmente importantes. Enseñar normas pragmáticas o culturales en una segunda lengua puede no ser suficiente. Comprender cómo interactúan las emociones, la personalidad y las normas sociales es clave para gestionar los conflictos entre idiomas.

El título de nuestro estudio, “Cómo somos frente a cómo nos sentimos”, resume su mensaje principal. Ante una grosería, cómo nos sentimos en ese momento puede importar más que la personalidad. La inteligencia emocional no predijo las reacciones de forma directa. Es probable que el estado de ánimo y la sociabilidad se combinaran con la moral personal y las normas sociales para dar forma a lo que los participantes dijeron realmente.

En la vida cotidiana, esto significa que nuestra respuesta seca a un correo electrónico descortés puede que no diga mucho sobre nuestro carácter, pero sí dice mucho sobre si nos hemos saltado el almuerzo, hemos dormido mal o hemos tenido un trayecto al trabajo frustrante.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

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¿Nunca gana al Monopoly? La economía y las finanzas explican por qué algunos jugadores dominan siempre la partida

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Álvaro Melón Izco, Profesor Permanente Laboral de Economía Financiera y Contabilidad, Universidad de La Rioja

Andronos Haris/Shutterstock

Casi todo el mundo ha vivido la misma situación: una partida de Monopoly que empieza como entretenimiento familiar y termina con un jugador acumulando propiedades, dinero y poder mientras el resto cae lentamente en la bancarrota. Aunque solemos pensar que todo depende de la suerte de los dados, las matemáticas y las finanzas cuentan una historia muy distinta.

El Monopoly no es simplemente un juego de azar. Es un modelo simplificado de cómo funciona realmente la inversión y la acumulación de riqueza.

El tablero no es tan aleatorio como parece

La mayoría de los jugadores asume que todas las casillas tienen la misma probabilidad de ser visitadas. Pero eso es falso.

Las reglas del juego generan zonas mucho más transitadas que otras. La principal razón es la cárcel, que funciona como un auténtico atractor probabilístico (el estado al que tiende a evolucionar un sistema a lo largo del tiempo, basándose en la probabilidad). Es decir, a la cárcel se puede llegar de muchas formas: cayendo en la casilla correspondiente, sacando tres dobles seguidos o mediante cartas de “Suerte” y “Caja de comunidad”. Esto provoca que las casillas situadas a continuación reciban muchas más visitas que otras partes del tablero.

Además, no todos los resultados de los dados son igual de probables. Al lanzar dos dados, el 7 es la suma que más aparece, seguido del 6 y el 8. Eso hace que determinadas calles tengan una frecuencia de paso mucho mayor.

Como puede observarse, las calles naranjas y rojas –situadas justo después de la cárcel– concentran una parte muy importante del tráfico del tablero.

La razón es puramente matemática. Con dos dados existen 36 combinaciones posibles. El número 7 puede obtenerse de seis maneras distintas (1+6, 2+5, 3+4, etcétera), mientras que el 2 y el 12 solo tienen una combinación posible. Por eso el 7 aparece mucho más veces durante una partida.

Esta distribución de probabilidades tiene enormes consecuencias estratégicas. Los jugadores que salen de la cárcel suelen avanzar entre 6 y 10 casillas, lo que convierte determinadas zonas del tablero en auténticas autopistas de tráfico.

Aplicando el concepto de rentabilidad

Desde el punto de vista económico, una propiedad vale según el dinero que puede generar. Esto parece obvio, pero muchos jugadores cometen el mismo error que muchos inversores en la vida real: confundir precio con rentabilidad.

Las propiedades más caras no siempre son las mejores inversiones. Algunas calles baratas generan proporcionalmente mucho más dinero porque reciben más visitas y permiten recuperar antes la inversión inicial.

Aquí surge un concepto clave de las finanzas: la rentabilidad, que mide cuánto beneficio produce una inversión en relación con el dinero invertido. Y cuando este criterio se aplica al Monopoly, aparecen resultados sorprendentes.

Como se puede observar, algunas propiedades más caras y, por tanto, con mayores ingresos (como las del grupo verde), ofrecen rentabilidades brutas incluso inferiores al 100 %. Mientras, otros grupos de propiedades más baratas y, por consiguiente, con menos ingresos, ofrecen rentabilidades brutas mucho más altas, hasta por encima del 150 %.

El valor esperado

Sin embargo, la rentabilidad por sí sola no basta. Una propiedad puede generar alquileres enormes, pero si casi nadie cae en ella el beneficio real será pequeño. Lo importante es combinar dos elementos:

  • Cuánto dinero genera la casilla.

  • Con qué frecuencia recibe visitas.

En finanzas, esto se conoce como valor esperado. En términos simples:

Ingreso esperado = probabilidad de visita × dinero generado

Este mismo principio se utiliza para valorar inversiones reales, como viviendas de alquiler, centros comerciales o autopistas de peaje.

Cuando se aplica al Monopoly, las conclusiones son claras: las propiedades más valiosas no son necesariamente las más caras, sino las que generan más flujo de caja de forma constante.

El grupo de color más rentable por turno es el de color naranja y la calle Serrano es la casilla más rentable de todo el tablero. Este grupo va seguido de los de color azul claro, azul oscuro y rojo. Por ello, si quiere tener más probabilidades de éxito, debería priorizar la compra de estas propiedades en tu partida.

La rentabilidad marginal

Otro elemento decisivo es saber cuándo construir casas y hoteles. Aquí entra en juego otro concepto económico: la rentabilidad marginal. Es decir, cuánto beneficio adicional genera cada nueva inversión (en el caso del Monopoly, construir una casa adicional).

Los cálculos muestran que la tercera casa suele ser el punto óptimo. A partir de ahí, seguir construyendo sigue aumentando los ingresos, pero cada nueva casa aporta, proporcionalmente, menos rentabilidad que la anterior.

Por eso, muchos jugadores experimentados prefieren extender grupos de tres casas antes que construir hoteles rápidamente.

La escasez también importa

El Monopoly incorpora otra idea económica fundamental: la escasez de recursos. En el juego solo existen 32 casas y 12 hoteles. Eso significa que un jugador puede construir no solo para ganar más dinero, sino también para impedir que los demás crezcan.

Muchos jugadores expertos mantienen varias propiedades con tres o cuatro casas, sin transformarlas en hoteles, para bloquear el mercado inmobiliario del tablero.

Este mecanismo se parece mucho a lo que ocurre en algunos mercados reales: controlar un recurso escaso no solo aumenta beneficios, también limita las oportunidades de los competidores.

¿Cómo ganar al Monopoly?

Aunque el azar influye, los jugadores que mejor entienden estos principios económicos suelen tener más ventaja que el resto. Las estrategias de juego más eficaces suelen ser:

  1. Comprar propiedades desde el principio para controlar el mayor número posible de activos.

  2. Conseguir monopolios o grupos completos de color lo antes posible.

  3. Priorizar las calles con mayor rentabilidad esperada, especialmente las naranjas y rojas.

  4. Mantener liquidez suficiente, hipotecando propiedades poco útiles para seguir invirtiendo.

  5. En fases avanzadas, permanecer en la cárcel puede ser una buena estrategia para evitar caer en monopolios rivales.

Una lección económica disfrazada de juego

Cuando se analiza en profundidad, el Monopoly se parece mucho menos a un juego de azar y mucho más a una simulación simplificada de la economía real: premia a quienes entienden la importancia de la liquidez, la inversión temprana, el flujo de caja y la gestión estratégica de recursos.

Y quizá esa sea la verdadera razón por la que siempre gana la misma persona en casa: no tiene más suerte, simplemente piensa como un inversor.

The Conversation

Álvaro Melón Izco no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. ¿Nunca gana al Monopoly? La economía y las finanzas explican por qué algunos jugadores dominan siempre la partida – https://theconversation.com/nunca-gana-al-monopoly-la-economia-y-las-finanzas-explican-por-que-algunos-jugadores-dominan-siempre-la-partida-283189

El adiós de Stephen Colbert: ¿es este el fin del ‘late night’ tal y como lo conocemos?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Isadora García Avis, Profesora de Narrativa Audiovisual, Universitat Internacional de Catalunya

Stephen Colbert se despidió del _Late Show_ cantando ‘Hello Goodbye’ junto a Paul McCartney, Elvis Costello, Jon Batiste y Louis Cato. CBS/The Late Show with Stephen Colbert

The Late Show with Stephen Colbert ya es Historia de la televisión. Su último programa, emitido simultáneamente en CBS y Paramount+ la noche del 21 de mayo, se alargó media hora más de lo habitual con un desfile de talento, compañeros de profesión y hasta un agujero de gusano. El último entrevistado fue sir Paul McCartney, que volvió al histórico escenario del Teatro Ed Sullivan, donde en 1964 The Beatles ofrecieron su primer concierto televisado para la audiencia norteamericana.

Colbert convirtió el último episodio en una celebración de su legado, con escasas referencias políticas (y sin mencionar a Trump en su monólogo). También describió al Late Show como una “máquina de felicidad” (joy machine, en inglés), y ese ha sido el tono que el presentador ha mantenido durante su semana de despedida: alegría y gratitud, tanto hacia los espectadores como hacia las más de 200 personas que integran el equipo del programa.

El último monólogo de Stephen Colbert al frente de The Late Show

Al cierre de este artículo, el último monólogo de Colbert ya había sobrepasado un millón de visualizaciones en YouTube, apenas seis horas después de su publicación en el canal. Se espera que los datos de audiencia de este episodio sean históricos, sobre todo teniendo en cuenta que, para apoyar a Colbert, sus compañeros en la franja del late night decidieron “irse a negro” y emitir repeticiones de programas antiguos.

Crónica de una cancelación anunciada

Ha pasado menos de un año desde que, en julio de 2025, Stephen Colbert anunció que la cadena CBS (que forma parte del grupo mediático Paramount Skydance) preveía cancelar su Late Show en mayo de 2026 por “motivos puramente financieros”. Esta decisión levantó sospechas tanto entre el público como en distintos sectores de la industria.

La cronología de los hechos resulta cuando menos llamativa. En primavera de 2025, la matriz de CBS, Paramount, buscaba la aprobación federal para su fusión con Skydance, un proceso que topaba con la resistencia de la administración Trump y la FCC (Comisión Federal de las Comunicaciones). El 1 de julio, Paramount pagó 16 millones de dólares para zanjar la demanda de Trump contra el programa 60 Minutes, de CBS, por el montaje de una entrevista con Kamala Harris en 2024, un caso que ningún experto jurídico consideró entonces con fundamento legal.

Colbert calificó públicamente ese acuerdo de “soborno en toda regla”. Tres días más tarde, CBS anunciaba su cancelación. Y una semana después, la FCC aprobaba la fusión Skydance-Paramount.

El nacimiento y la evolución del late night

El late night está viviendo una crisis que, de manera generalizada, se presenta como un problema económico, consecuencia de la migración de las audiencias a nuevas plataformas. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja y se ve condicionada por otros factores, como los intereses de los grandes conglomerados mediáticos o un intervencionismo político sin precedentes.

La historia del formato se remonta a los orígenes mismos de la televisión, que adaptaba fórmulas ya probadas con éxito en la radio. En sus inicios giraba en torno a un tipo de entretenimiento apolítico, siguiendo la estructura de un programa de variedades con música, danza, actores y cómicos.

El late night como lo conocemos hoy en día debutó formalmente en la NBC en 1954, con Tonight Starring Steve Allen, que estableció una estructura en segmentos y unas características formales que todavía hoy persisten.

Un hombre, Obama, sentado en un sofá habla con una mujer mientras tras una mesa otro hombre, Jay Leno, habla con otra mujer.
Después de Steve Allen, el Tonight Show ha tenido muchos presentadores icónicos. En esta imagen, el presidente Obama consulta con un miembro de su equipo en una pausa de su entrevista con Jay Leno.
Raw Pixel

Como género televisivo, el late night es un programa de entrevistas definido por su ubicación en la franja horaria nocturna, que bebe tanto del entretenimiento como de la actualidad informativa. Esta última, como ha expresado el propio Colbert, vertebra uno de los ejes del formato, el monólogo inicial: “No marcamos la agenda; reflejamos lo que ha ocurrido durante tu día y te lo devolvemos filtrado por nuestras propias emociones”. Dentro de este contexto, la sátira es el vehículo para dicha interpretación. El presentador expone, cuestiona e interpreta el mundo que rodea al televidente.

El late night nació ligado al acto de ver la tele en casa, un día y una hora en concreto. Así que es fácil comprender por qué el desembarco del streaming supuso un golpe directo al corazón del formato, que se vio obligado a adaptarse. A partir de 2015, el replanteamiento en la difusión de los programas se hizo más evidente, con YouTube convertido en una línea de flotación clave, donde un sketch de cuatro minutos podía generar millones de visualizaciones.

La plataforma no se transformó únicamente en una forma de diseminación del contenido, sino en una fábrica de contenidos satélite. Es el caso de Carpool Karaoke, de James Corden, que acabó teniendo su propia serie original en Apple Music; o Lip Sync Battle, que de segmento del programa de Jimmy Fallon pasó a ser un reality de competición.

Un ejemplo de la sección lip sync battle del Tonight Show with Jimmy Fallon.

Medir la televisión de hoy con audiencias del ayer

La popularidad en redes de los contenidos generados por late night shows no ha bastado, sin embargo, para tranquilizar a los ejecutivos de las cadenas, que han visto cómo programas que en tiempos contaban con una audiencia masiva ahora son incapaces de congregar unos pocos millones de espectadores delante del televisor. Entre 2015 y 2020, los principales late night shows de Estados Unidos registraron caídas de audiencia de hasta un 80 % en el grupo demográfico de 18 a 49 años.

La paradoja más llamativa de este período es la posición de Colbert. CBS describió la cancelación de su Late Show como una decisión puramente financiera, pese a que lideró la audiencia durante nueve temporadas consecutivas, el récord histórico de la franquicia. Según datos Nielsen Live+3, la semana del 21 de julio de 2025 (la primera tras el anuncio de cancelación) fue la de mayor cuota semanal de toda la historia del programa, con un 12.63 %. Colbert también registró su mejor audiencia en dos años, con 3 059 millones de espectadores nocturnos, más que sus dos competidores juntos.

Rating medio de_ The Late Show with Stephen Colbert_ (2015-2026) en el que se ve que ha estado entre los 5 y los 6 puntos de media.
Rating medio de The Late Show with Stephen Colbert (2015-2026).
RatinGraph

Los ejecutivos de las grandes cadenas estadounidenses continúan anclados en un modelo de medición de audiencias propio del siglo XX. Uno de los grandes referentes del género, The Tonight Show Starring Johnny Carson (1962-1992), llegó a tener una audiencia media de 16 millones de espectadores por programa, cifra que sería impensable en el contexto televisivo contemporáneo.

Al mismo tiempo, y según Jimmy Kimmel, los números indican que hoy en día hay más personas que nunca viendo late night shows, en plural. Simplemente consumen estos formatos de manera diferente. Es más, a pesar de que ahora estos programas compiten con una oferta infinita de contenidos audiovisuales a la carta, Kimmel afirma que “la audiencia sigue volviendo a nosotros”.

La FCC y el intervencionismo político en los contenidos televisivos

Durante el segundo mandato de Donald Trump, las cadenas de televisión también están experimentando presiones políticas, ejercidas por parte de la FCC.

El propio Colbert ha hecho públicas estas presiones de manera recurrente. Por ejemplo, las nuevas normas de la FCC hicieron que la CBS impidiera la emisión en abierto de una entrevista a James Talarico, candidato al Senado como representante del Partido Demócrata de Texas. Desde el Late Show decidieron subir esa entrevista a su canal de YouTube, donde en menos de 24 horas fue vista por 3 millones de personas.

Dos hombres hablan en el escenario de un late night.
Entrevista de Stephen Colbert a James Talarico emitida en YouTube.
The Late Show with Stephen Colbert

Disney también ha recibido su ración de presión por parte de la FCC. Su presidente ha amenazado en dos ocasiones con retirar las licencias de emisión de la cadena. La primera, en septiembre de 2025, cuando Jimmy Kimmel hizo comentarios sobre las reacciones de Trump al asesinato del activista conservador Charlie Kirk, que no sentaron bien en las filas republicanas. La consecuencia fue la suspensión temporal del programa. La segunda tuvo lugar hace menos de un mes. La FCC ordenó a Disney renovar anticipadamente las licencias de sus estaciones de ABC (que vencían entre 2028 y 2031) alegando que sus políticas de diversidad, equidad e inclusión podrían vulnerar normas antidiscriminación, concediéndole un plazo de apenas 30 días para hacerlo.

A esto se suman las acciones manifiestas de Trump. El presidente de Estados Unidos ha demandado a varias cadenas, incluso más allá de sus fronteras, por emitir contenidos que considera difamatorios, y ha pedido abiertamente la cancelación de los late night shows que le critican.

Por tanto, los ejecutivos no están únicamente preocupados por los datos de audiencia; también se están viendo afectados por el control de un gobierno que puede bloquear sus decisiones e intereses empresariales.

Y ahora, ¿qué?

Cabría suponer que estas presiones políticas podrían tener un impacto en el contenido de los late nights. Es decir, para evitar una potencial cancelación de sus programas, los presentadores podrían autocensurar sus chistes o blanquear sus mensajes.

Sin embargo, desde que se anunció la cancelación de Colbert en julio de 2025, los late nights en abierto de Colbert, Kimmel y Meyers han mantenido un tono muy crítico con la administración Trump. Incluso Jimmy Fallon, considerado el presentador menos político del late night, ha hecho comentarios sobre esta situación. El propio Late Show ha tenido una semana de despedidas en la que los invitados se han cargado de comentarios contra el presidente de Estados Unidos.

Cinco hombres hablan en el escenario de un _late night_.
En uno de sus últimos programas en The Late Show, Stephen Colbert (derecha) invitó a sus compañeros de otros late nights, con quienes también creó el pódcast Strike Force Five: de izquierda a derecha, Jimmy Kimmel, Seth Meyers, John Oliver y Jimmy Fallon.
The Late Show with Stephen Colbert.

Por tanto, no parece que lo que está ocurriendo vaya a generar un blanqueamiento del formato en sí mismo… Aunque sí es posible que a medio plazo la FCC persiga “domesticar” esta franja horaria: que los programas y los presentadores incómodos desaparezcan, para ser reemplazados por otros contenidos más del agrado de quienes mandan.

Tras la cancelación de The Late Show with Stephen Colbert, CBS ha optado por una solución de transición que prioriza la rentabilidad inmediata sobre la ambición creativa. Ha cerrado un acuerdo de un año con el empresario Byron Allen para que su programa Comics Unleashed ocupe la franja de las 11:35 de la noche bajo la fórmula del time buy. Es decir, Allen paga a la cadena por ocupar el espacio en lugar de ser al revés. La cadena, al parecer, no cierra la puerta a otras fórmulas, aunque ha descartado el formato clásico de talk show.

Por su parte, Colbert ya ha anunciado un nuevo proyecto que le llevará de la televisión a las salas de cine: está coescribiendo el guion de una película que forma parte de la saga de El señor de los anillos, de la que es un fan apasionado.

Está claro que no le faltará trabajo y que continuará siendo un referente para la opinión pública norteamericana. Como dijo David Letterman, histórico creador del Late Show, en su última entrevista con Colbert: “A un hombre puedes quitarle su programa, pero no puedes quitarle su voz”.


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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. El adiós de Stephen Colbert: ¿es este el fin del ‘late night’ tal y como lo conocemos? – https://theconversation.com/el-adios-de-stephen-colbert-es-este-el-fin-del-late-night-tal-y-como-lo-conocemos-279821

Agricultura de precisión, cuando la IA llega al campo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Luis F. García del Moral Garrido, Profesor Emérito-Fisiología Vegetal, Universidad de Granada

Prathankarnpap/Shutterstock

Una mayor demanda de alimentos para una población mundial que superará los 9 500 millones en 2050; calentamiento global, con temperaturas récord y eventos extremos que aumentan los riesgos productivos; mayores costes de combustible, fertilizantes y fitosanitarios; envejecimiento rural (la edad media del agricultor español ronda los 61 años); falta de relevo generacional… Son algunos de los retos a los que se enfrenta la agricultura del siglo XXI. Sin olvidarnos de los elevados salarios agrícolas y de la inquietud para el sector agrario derivada de la firma del acuerdo UE-Mercosur.

En este contexto, la inteligencia artificial (IA) ha pasado en los últimos diez años de ser una utopía tecnológica a consolidarse como un apoyo imprescindible para el futuro de la agricultura, que puede ayudar a optimizar los recursos para producir mejor con menos costes.

Cosecha de datos

El primer paso para implementar la IA es recolectar datos valiosos que ayuden a optimizar la producción. Así, para conocer el estado fisiológico de las plantas, pueden usarse sensores electrónicos que miden humedad, temperatura, pH y nutrientes del suelo.

Existen drones con cámaras multiespectrales que sobrevuelan las parcelas midiendo índices de clorofila, estado hídrico y nutritivo de las plantas, así como robots agrícolas con visión computacional dirigidos por GPS.

Representación del satélite Landsat 8.
NASA/Goddard Space Flight Center Conceptual Image Lab., CC BY

Otros ejemplos son las imágenes de alta resolución obtenidas de satélites como Sentinel y LandSat, que detectan anomalías y evalúan la salud del cultivo.

Cultivos de precisión

Una vez enviados estos datos a plataformas digitales, algoritmos de IA pueden organizar en tiempo real el riego automatizado, la detección temprana de plagas y enfermedades antes de que se propaguen, la deficiencia o exceso de nutrientes, la gestión de insumos (energía, agua, fertilizantes y fitosanitarios) y la gestión remota.

Todo ello se engloba en lo que se conoce como agricultura de precisión, cuyo objetivo es aumentar la productividad, reducir costes y promover la sostenibilidad de la explotación agrícola.

Además, la IA permite modelar riesgos y ajustar decisiones en tiempo real, analizar la demanda del mercado, pronosticar precios y determinar los momentos más adecuados para la siembra y la cosecha.

Al mismo tiempo, la automatización basada en IA ayudaría a compensar la escasez de mano de obra.

Réplicas virtuales del campo

Una de las aportaciones más innovadoras a la agricultura son los llamados “gemelos digitales”, réplicas virtuales de un cultivo, de una parcela o, incluso, de toda una explotación. Miles de fotografías tomadas por drones con cámaras de alta resolución procesadas mediante IA permiten recrear un mapa exacto del terreno, con sus particularidades agronómicas, físicas y geológicas.

Esta réplica virtual imita las características y el comportamiento de su contraparte física y se alimenta continuamente en tiempo real con la información procedente de los sensores y demás tecnologías de captura de información indicadas anteriormente, así como de los sistemas públicos.

Los datos se integran en el gemelo digital para visualizar el estado actual del cultivo. Asimismo, mediante programas de aprendizaje automático, es posible simular diferentes escenarios, como la repercusión de la aplicación de fertilizantes o fitosanitarios, la incidencia de las labores agrícolas o los cambios en el régimen de riego.

Decisiones informadas

Al optimizar el uso de recursos y anticipar fallos, se minimizan gastos innecesarios y se aumenta la rentabilidad. Paralelamente, se mejora la sostenibilidad y se reduce el impacto ambiental mediante un uso más preciso y eficiente de insumos y energía.

Por otro lado, pueden detectarse tendencias y predecir resultados futuros, como el rendimiento de la cosecha, posibles problemas de plagas y enfermedades o qué pasaría en caso de sequía, granizo, heladas u otros accidentes, ayudando a decidir con mayor rapidez y precisión.

Una óptima conexión bidireccional es fundamental para que las acciones realizadas en el mundo real se reflejen en el gemelo digital y, a su vez, para que las simulaciones y análisis realizados en el entorno virtual puedan informar y optimizar las decisiones en el campo.

Retos salvables

No obstante, a pesar de sus numerosas ventajas, la adopción a gran escala de estas tecnologías debe superar algunas dificultades. Debemos tener en cuenta los elevados costos iniciales en infraestructura tecnológica, además de que requieren una adecuada formación técnica de los operadores y protocolos de estandarización para garantizar la interoperabilidad entre sistemas y aplicaciones.

Sin embargo, con el continuo avance tecnológico, el abaratamiento de sensores electrónicos y la creciente disponibilidad de datos, estos desafíos están destinados a ser superados.

Todo apunta a que la agricultura del futuro será cada vez más tecnológica, estará interconectada y se orientará a la sostenibilidad, además de generar oportunidades de mercado. Según la empresa estadounidense GMI Insights, el mercado mundial de IA agrícola en 2024 suponía 4 700 millones de dólares y crecerá a una tasa anual superior al 26 % hasta 2034, una de las más elevadas de todo el sector tecnológico.

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Luis F. García del Moral Garrido no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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Descubierto un nuevo exoplaneta de mañanas nubladas y tardes despejadas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Carlos Vázquez Monzón, Profesor Ayudante Doctor, especializado en Astrofísica y Astrodinámica, Universidad Loyola Andalucía

sdecoret/Shutterstock

El universo vuelve a sorprendernos con un fenómeno meteorológico tan familiar como extraño: un planeta gigante fuera del sistema solar parece tener mañanas cubiertas de nubes y tardes despejadas. La diferencia es que allí no hablamos de brisas suaves ni de lluvias pasajeras, sino de temperaturas extremas y vientos supersónicos en un mundo gaseoso abrasado por su estrella.

El descubrimiento, publicado en la revista Science y realizado con el telescopio James Webb (JWST), aporta una de las imágenes más detalladas hasta ahora de cómo funcionan las atmósferas de los exoplanetas gigantes. Y, además, ayuda a resolver un viejo debate de la astronomía moderna: ¿de qué están hechas realmente las neblinas (hazes) y nubes que envuelven estos mundos?

Nubes de hierro fundido en un exoplaneta gaseoso.
ESO/M. Kornmesser, CC BY

Un “Júpiter caliente” con dos caras

Dos cuerpos orbitando alrededor de uno central (rojo). El más cercano está acoplado, mientras que el más lejano no.
Wikimedia Commons., CC BY

El protagonista del estudio es WASP-94A b, un “Júpiter caliente”: un planeta gaseoso parecido a Júpiter, pero orbitando extremadamente cerca de su estrella. Esa proximidad hace que un año allí dure apenas unos días terrestres y que el planeta esté acoplado de marea, es decir, mostrando siempre la misma cara a su sol.

Como ocurre con la Luna respecto a la Tierra, un hemisferio permanece eternamente iluminado y el otro en oscuridad constante. Entre ambos, existe una franja de transición, llamada “terminador”, donde los astrónomos pueden estudiar la atmósfera observando cómo la luz de la estrella atraviesa sus capas gaseosas durante un tránsito planetario.

Imagen artística de WASP-39, con la línea de terminador.
NASA/ESA/CSA, CC BY

Y fue precisamente allí donde apareció la sorpresa.

Las observaciones del JWST revelaron una diferencia muy clara entre el lado matutino y el vespertino del planeta. En la región donde amanece, predominan densas nubes que amortiguan las señales espectrales del vapor de agua. En cambio, en la zona donde anochece, la atmósfera aparece mucho más limpia y transparente.

El ciclo meteorológico más extremo imaginable

La explicación apunta a un auténtico ciclo meteorológico extraterrestre. Los investigadores creen que las nubes se forman en las regiones relativamente más frías del planeta, probablemente mediante condensación de minerales y compuestos exóticos presentes en la atmósfera. Después, los potentes vientos atmosféricos transportan esas partículas hacia zonas más calientes, donde terminan evaporándose.

En la Tierra, las nubes están formadas por agua líquida o cristales de hielo. Pero en estos mundos abrasadores, podrían existir nubes de silicatos o minerales vaporizados. Las diferencias térmicas entre ambos lados del planeta pueden superar los 280 grados centígrados, suficientes para que los aerosoles aparezcan y desaparezcan continuamente mientras circulan alrededor del globo.

Gigante gaseoso con nubes de silicatos.
Pablo Carlos Budassi, CC BY

Los nuevos datos del JWST sugieren, además, que la distribución de las nubes no es uniforme ni estable. Las observaciones indican una atmósfera extremadamente dinámica, dominada por corrientes capaces de redistribuir calor y materiales a velocidades enormes.

En este escenario, los modelos atmosféricos apuntan a vientos supersónicos que recorrerían el planeta transportando partículas condensadas desde el hemisferio nocturno y las regiones matutinas hacia zonas progresivamente más calientes.

¿Un viejo dilema resuelto?

El hallazgo es importante porque durante años existieron dos hipótesis principales para explicar los aerosoles de los Júpiter calientes. Mientras que una defendía que eran nubes originadas por condensación, la otra proponía neblinas fotoquímicas, creadas por la intensa radiación estelar, similares a las de Titán, la luna de Saturno, o al smog terrestre.

Las nuevas observaciones favorecen claramente la primera explicación: al menos en este tipo de planetas, las nubes parecen comportarse como sistemas meteorológicos dinámicos gobernados por la temperatura y la circulación atmosférica.

El problema de las atmósferas “ocultas”

Aunque las nubes hacen estos mundos más fascinantes, también representan un gran desafío científico.

Para estudiar un exoplaneta, los astrónomos analizan cómo ciertos gases absorben longitudes de onda específicas de la luz. Ese patrón permite identificar moléculas como agua, dióxido de carbono o metano. Pero las nubes y neblinas pueden ocultar parte de esas señales y distorsionar las mediciones.

En algunos casos, un planeta puede parecer pobre en agua simplemente porque las nubes bloquean la observación. De hecho, estudios anteriores ya habían mostrado que muchos Júpiter calientes forman un continuo que va desde atmósferas completamente despejadas hasta otras muy cubiertas por nubes.

Ahora sabemos algo aún más complejo: un mismo planeta puede tener regiones simultáneamente nubladas y despejadas.

Esto obliga a reinterpretar parte de los datos obtenidos durante más de una década con telescopios como el Hubble y a desarrollar modelos atmosféricos tridimensionales mucho más sofisticados.

Más cerca de entender otros mundos

El JWST está inaugurando una nueva etapa en la exploración de exoplanetas. Ya no basta con detectar su existencia: ahora empezamos a estudiar su meteorología, sus ciclos atmosféricos y su química con un detalle impensable hace apenas unos años.

WASP-94A b se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de esta nueva astronomía atmosférica. Sus “amaneceres” cubiertos de nubes y sus “atardeceres” despejados muestran que incluso los mundos más extremos poseen dinámicas complejas, cambiantes y sorprendentemente parecidas, en ciertos aspectos, a fenómenos meteorológicos familiares en la Tierra.

Comprender cómo se forman estas nubes exóticas también será fundamental para interpretar planetas más pequeños y potencialmente habitables. Después de todo, la atmósfera es la gran intermediaria entre la superficie de un mundo y el espacio.

Por primera vez, comenzamos a observar cómo cambia el tiempo… en planetas situados a cientos de años luz de distancia.

The Conversation

Carlos Vázquez Monzón no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Descubierto un nuevo exoplaneta de mañanas nubladas y tardes despejadas – https://theconversation.com/descubierto-un-nuevo-exoplaneta-de-mananas-nubladas-y-tardes-despejadas-283197

¿La altura importa? El cuerpo masculino y la presión de ser bajo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antoni Aguiló Bonet, Investigador postdoctoral en filosofía contemporánea, Universitat de les Illes Balears

Pixel-Shot/shutterstock

El músico y escritor Abraham Boba ha publicado 163 centímetros, un ensayo autobiográfico sobre lo que significa vivir siendo un hombre con una estatura inferior a la media. A primera vista, podría parecer una cuestión trivial. Sin embargo, la altura (como otros rasgos corporales) no es socialmente neutra.

Durante décadas, la investigación académica sobre la imagen corporal se centró casi exclusivamente en las mujeres. La presión estética sobre ellas (desde la delgadez hasta la juventud) se analizó como un mecanismo de control social y de desigualdad de género.

Sin embargo, las investigaciones muestran que la insatisfacción corporal también está presente entre los hombres. Estudios recientes realizados a nivel europeo señalan que está asociada con la percepción del propio cuerpo, la comparación social y el bienestar psicológico. También con conductas relacionadas con la alimentación o la musculatura. En este sentido, la insatisfacción corporal masculina no es un fenómeno marginal, sino una dimensión de la salud mental en la población en general.

Altura y normas sociales

La altura masculina es un rasgo con implicaciones sociales. Numerosos estudios han documentado la existencia de la llamada “norma del hombre más alto” (male-taller norm): la expectativa cultural de que los hombres midan más que sus parejas femeninas. Estudios recientes confirman que esta preferencia no solo persiste, sino que la altura es valorada como un rasgo más importante por las mujeres que por los hombres en la elección de pareja.

La altura se asocia culturalmente con cualidades como el liderazgo o la protección. Esto ayuda a explicar por qué puede influir en la percepción del atractivo o del estatus social. En este sentido, un rasgo aparentemente trivial (unos centímetros más o menos) puede tener consecuencias en ámbitos tan diversos como las relaciones sentimentales o la autoestima.

El interés de libros como el de Boba radica precisamente en visibilizar cómo características corporales aparentemente banales pueden convertirse en experiencias sociales significativas.

El cuerpo: capital erótico, cultural o social

Para entender por qué el cuerpo adquiere tanta relevancia social, algunos sociólogos han recurrido al concepto de capital erótico. Propuesto por la socióloga británica Catherine Hakim, posteriormente fue discutido por autores como José Luis Moreno Pestaña, en su trabajo sobre cuerpo, estética y desigualdad.

Este concepto describe el conjunto de atributos relacionados con la apariencia física (belleza, estilo, encanto o forma corporal) que pueden traducirse en ventajas sociales o profesionales en determinados ámbitos de la vida social.

En este sentido, el cuerpo puede entenderse como una forma de recurso social que, en determinados contextos, funciona de manera similar a otras formas de capital descritas por el sociólogo francés Pierre Bourdieu, como el capital cultural. Es decir, las competencias, habilidades y conocimientos que permiten a ciertos grupos obtener reconocimiento y estatus.

Masculinidad y silencio corporal

A pesar de esta presión, existe una diferencia cultural importante entre hombres y mujeres: la forma en que se habla del cuerpo.

Las mujeres han desarrollado en las últimas décadas movimientos sociales y culturales que cuestionan los estándares de belleza, como el body positive. Este tiene raíces en tradiciones feministas e interseccionales, orientadas a promover una mayor aceptación corporal frente a los ideales normativos dominantes.

Dichos movimientos han contribuido a visibilizar el impacto psicológico y social de los cánones corporales. Según investigaciones recientes, la exposición a contenidos body positive se asocia con mejoras en la satisfacción corporal y el bienestar emocional.

En cambio, el malestar corporal masculino suele expresarse de forma más indirecta. Diversos estudios señalan que los varones tienden a abordar su relación con el cuerpo como una trayectoria de cambio y gestión.

Es decir, los hombres describen su relación con el cuerpo a través de prácticas concretas, como el ejercicio, la dieta o los cambios físicos, que organizan su experiencia corporal en términos de acción. El cuerpo masculino se presenta como una realidad que se modifica, se gestiona y se optimiza a lo largo del tiempo, más que como una experiencia centrada en la expresión directa del malestar o la vulnerabilidad estética.

Esta diferencia se ha relacionado con normas tradicionales de masculinidad que valoran el autocontrol y limitan la expresión pública del malestar corporal o emocional. En este sentido, algunas autoras han señalado que la presión estética no opera solo como una exigencia externa, sino como una forma de violencia interiorizada que estructura la relación con el propio cuerpo, tal como plantea Elena Crespi.

Hablar del cuerpo masculino

En este contexto, textos autobiográficos como el de Abraham Boba pueden interpretarse como parte de un cambio cultural más amplio: el inicio de una conversación pública sobre el cuerpo masculino.

Más que inaugurar un tema nuevo, estas narrativas contribuyen a hacer visibles experiencias que durante mucho tiempo han permanecido poco nombradas.

Comprender estas dinámicas es relevante no solo para analizar los cambios culturales en torno a la masculinidad, sino también para abordar sus implicaciones en la salud mental y el bienestar.

Por ello, el creciente interés académico por la imagen corporal masculina refleja un cambio en la forma de entender la relación entre cuerpo, género y bienestar. Y abre nuevas líneas de investigación sobre sus implicaciones sociales y psicológicas.

The Conversation

Antoni Aguiló Bonet es miembro de Homes Transitant, asociación sin ánimo de lucro dedicada a la reflexión crítica sobre masculinidades.

ref. ¿La altura importa? El cuerpo masculino y la presión de ser bajo – https://theconversation.com/la-altura-importa-el-cuerpo-masculino-y-la-presion-de-ser-bajo-282322

Diez factores que facilitan la veloz propagación actual del ébola

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Raúl Rivas González, Catedrático de Microbiología. Miembro de la Sociedad Española de Microbiología, Universidad de Salamanca

Un trabajador sanitario examina a un niño en busca de ébola durante un brote de 2019 en la República Democrática del Congo. Vincent Tremeau/UNICEF

El ébola ha vuelto a activar las alarmas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha declarado la situación como una emergencia de salud pública de importancia internacional.

La velocidad inusual con la que se está propagando el virus del Ébola Bundibugyo puede ser debida a una combinación crítica de factores biológicos, logísticos y sociales. Aquí explicamos algunos de ellos.

1. Detección tardía

Cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los ministerios de salud declararon la emergencia a mediados de mayo, las cifras de casos sospechosos y muertes ya eran alarmantes. De ahí la sospecha de que el virus estuvo circulando semanas antes de difundirse la confirmación oficial.

El patógeno pasó desapercibido por dos razones: porque los síntomas iniciales (fiebre, dolores musculares y debilidad) pueden ser confundidos con enfermedades locales comunes como la malaria, y porque los tests rápidos de detección dieron falsos negativos. Lo segundo se explica porque esas pruebas estaban dirigidas a detectar el virus del Ébola Zaire, el que origina brotes con más frecuencia, en lugar del Ébola Bundibugyo.

2. La actividad minera es determinante

Los yacimientos auríferos de Ituri o los de coltán en Kivu del Norte y Kivu del Sur atraen a miles de trabajadores locales, comerciantes y transportistas que se desplazan constantemente. Esta actividad minera acelera la propagación del Ébola debido a la alta movilidad de los mineros hacia otras regiones y países fronterizos.

Además, el hacinamiento en asentamientos informales y la falta casi total de infraestructura de agua y saneamiento empeora la situación, ya que los campamentos mineros artesanales, y en muchas ocasiones ilegales, suelen caracterizarse por un crecimiento urbano descontrolado y densamente poblado. La falta de infraestructura básica de vivienda obliga a las personas a vivir en espacios reducidos y poco higiénicos, lo que multiplica el riesgo de transmisión por contacto directo con fluidos corporales.

3. Deforestación

La deforestación causada por la minería destruye y fragmenta el hábitat de los animales reservorios naturales del virus del Ébola, obligándolos a desplazarse hacia los márgenes de los bosques o a los asentamientos humanos en busca de alimento. Este estrechamiento del espacio compartido aumenta drásticamente las probabilidades de que un humano interactúe con los fluidos de un animal infectado.

Al mismo tiempo, la apertura de caminos forestales y el establecimiento de campamentos mineros informales o ilegales introducen a miles de personas en zonas vírgenes de la selva, creando una zona de contacto directo que dispara el riesgo de transmisión zoonótica.

4. Inseguridad y guerra

La combinación de inseguridad crónica y conflicto armado en la provincia de Ituri y otras zonas de la República Democrática del Congo, como Kivu del Norte, actúa como un catalizador perfecto para la propagación del virus. Las milicias armadas, que se financian mediante la explotación y el contrabando de minerales como el oro o el coltán, exacerban la crisis impidiendo que los equipos médicos rastreen los contactos de los contagiados, bloqueando la llegada de ayuda humanitaria y forzando incluso a la retirada de las organizaciones sanitarias. Así, un recurso económico se convierte en el motor de una catástrofe epidemiológica y humanitaria.

5. Desplazamientos y movimientos transfronterizos

Como señalábamos en el punto anterior, la provincia de Ituri ha sido el escenario en los últimos años de una intensa violencia intercomunitaria y enfrentamientos armados, que han obligado a cientos de miles de personas a huir de sus hogares. Las familias que escapan de la violencia se ven obligadas a hacinarse en campos de desplazados internos o a refugiarse en comunidades de acogida, donde aislar a los enfermos es casi imposible.

Adicionalmente, localidades como Mongbwalu, una importante zona minera rica en oro y uno de los epicentros actuales de los casos de ébola, atraen a una enorme masa de trabajadores altamente móviles. Los mineros ilegales se desplazan sin cesar entre campamentos, zonas rurales y centros urbanos, transportando el virus sin saberlo. La proximidad con Uganda y Sudán del Sur, así como la permeabilidad de las fronteras, implica un flujo diario y constante de comerciantes, transportistas y familias.

6. Desconfianza social y prácticas funerarias tradicionales

Las milicias suelen difundir teorías de conspiración entre la población local, afirmando que el ébola es un invento del Gobierno o de Occidente para exterminarlos o robarles el oro. Esto origina desconfianza hacia las instituciones y retrasa el rastreo de contactos y el aislamiento. También propicia que las comunidades escondan a los enfermos en lugar de llevarlos a los centros de salud.

La sensación de desconfianza aumenta con la súbita llegada de misiones humanitarias, que lleva a la población a percibir la enfermedad como un negocio político o una invención extranjera. Como consecuencia, las familias suelen ocultar a los enfermos, enterrar a sus muertos en la clandestinidad y rechazar con hostilidad los protocolos médicos establecidos hace unos años, vistos como profanaciones insensibles que impedían el tránsito espiritual del difunto.

Por otra parte, los ritos funerarios ancestrales, que implican lavar, vestir y abrazar el cadáver, actúan como potentes focos de contagio debido a la altísima carga viral que presentan los cuerpos tras la muerte.

Para intentar cambiar esta situación, las autoridades sanitarias han implementado una estrategia de “Entierros Dignos y Seguros”, que permiten la observación del rostro y el acompañamiento religioso a distancia. Así se demuestra que la empatía cultural y la participación comunitaria son tan indispensables como las vacunas para contener una epidemia.

7. El papel de la orografía

La orografía accidentada y selvática de la provincia de Ituri es un factor determinante indirecto en la propagación del ébola, ya que aísla a las comunidades rurales y dificulta el acceso de los equipos médicos. Las carreteras, de tierra, son escasas y se vuelven intransitables con las lluvias.

Este aislamiento geográfico no frena la movilidad humana local, pero sí paraliza la respuesta médica al volver extremadamente lento y complejo el transporte de muestras biológicas, el rastreo diario de contactos y el traslado de pacientes hacia los centros de tratamiento. Es un escenario que además alimenta la desconfianza y la resistencia comunitaria ante la llegada tardía de los equipos sanitarios.

A esto hay que añadir que la especial orografía de la zona no dispersa el movimiento humano de forma homogénea en todas direcciones, sino que lo restringe y canaliza, porque obliga a las personas a transitar por pasillos geográficos y fluviales específicos. El relieve accidentado termina funcionando como una cinta transportadora que lleva el virus del Ébola directamente desde el aislamiento rural hasta las puertas de las grandes ciudades.

8. Ausencia de vacunas y tratamientos específicos

La vacuna Ervebo (rVSV-ZEBOV) ha sido el pilar fundamental para frenar los últimos brotes activos en África, mediante la “estrategia de vacunación en anillo” (administrándola a quien tiene más riesgo de infectarse). Por desgracia, esta inmunización y las terapias con anticuerpos monoclonales, mAb114 (Ansuvimab; Ebanga) y REGN-EB3 (Inmazeb), están diseñadas específicamente para el virus del Ébola Zaire; de momento, no existen vacunas y tratamientos específicos contra el Ébola Bundibugyo.

Esta circunstancia desvía el peso de la respuesta médica hacia la salud pública tradicional y el cuidado de soporte intensivo. La contención del brote pasa a depender del aislamiento temprano de los pacientes, un rastreo de contactos extremadamente riguroso, el uso estricto de equipos de protección para el personal sanitario y la implementación de entierros seguros.

9. Transmisión hospitalaria y deterioro de las infraestructuras sanitarias

Las infraestructuras sanitarias de las zonas afectadas sufren debilidades estructurales crónicas debido a la pobreza y al conflicto armado. La afluencia masiva de pacientes satura a los hospitales, que sufren una grave escasez de personal capacitado y de materiales básicos.

Han sido notificadas defunciones de trabajadores sanitarios, lo que apunta a que el virus se ha transmitido durante la atención a las personas infectadas. Al carecer de zonas de aislamiento reales, espacios para el triaje seguro y equipos de protección, los centros sanitarios pueden convertirse en focos de transmisión de la enfermedad, multiplicando los contagios entre los pacientes y el personal sanitario.

10. Ecoturismo

La recomendación de los principales organismos de salud y de los ministerios de exteriores es evitar por completo los viajes no esenciales a la región. La restricción y la drástica caída del ecoturismo –ligado, por ejemplo, a la observación de animales emblemáticos como el okapi o los gorilas de montaña– juegan un doble papel en la gestión de la crisis: la ausencia de turistas mitiga de forma inmediata los riesgos de una catástrofe epidemiológica global, pero eso priva también a la región de los recursos financieros clave para sostener la vigilancia sanitaria.

Menos personas transitando por áreas silvestres significa menos oportunidades de que ocurran nuevos eventos de zoonosis, o de que personas infectadas introduzcan el virus en poblaciones de simios no humanos, como los gorilas de montaña, algo que sería catastrófico para la supervivencia de los animales. Sin embargo, también provoca que las comunidades locales pierdan el empleo y los ingresos derivados del ecoturismo (guías, hospedaje, venta de artesanías, etc.), y que se vean obligadas a recurrir a economías de subsistencia como la minería ilegal o la caza furtiva de animales salvajes en la selva para la alimentación o comercialización local.

Dado que el manejo y consumo de carne infectada es una de las principales vías de inicio de brotes de ébola, la necesidad económica aumenta paradójicamente el riesgo de exposición al virus.

Teniendo en cuenta este escenario y la concurrencia de diversos elementos, variables o circunstancias, el riesgo para la región es elevado, y es muy probable que las cifras de casos sospechosos y fallecimientos sigan aumentando.

The Conversation

Raúl Rivas González no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Diez factores que facilitan la veloz propagación actual del ébola – https://theconversation.com/diez-factores-que-facilitan-la-veloz-propagacion-actual-del-ebola-283507