Castigos, partes y otros errores frecuentes en la escolarización de los niños con autismo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lidia Arroyo Navajas, Docente Facultad de Educación, Universidad Internacional de Valencia

El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo definida por dificultades en la comunicación e interacción social, así como comportamientos e intereses restringidos y repetitivos. Se presenta en una amplia variedad de formas y suele afectar al procesamiento sensorial (hiper o hiporreactividad). En España, más del 1 % de escolares, entre infantil, primaria y secundaria, están diagnosticados.

Los niños y niñas con este trastorno tienen dificultades en la adaptación a la escuela. La falta de formación específica del profesorado y el personal escolar, y la falta de recursos adecuados y sensibilidad institucional impiden que se atienda de manera adecuada a las necesidades sensoriales, emocionales y de apoyo individualizado que requieren estos escolares.

A continuación explicamos algunos errores comunes en la atención a estos alumnos en el seno de los centros escolares ordinarios.

Firmeza mal entendida: más ansiedad y rechazo

Existe cierta confusión entre las “pataletas” (explosiones emocionales debidas a la sobrecarga sensorial o emocional) y las conductas maleducadas o desafiantes.

En el alumnado autista son frecuentes las crisis de desregulación (meltdown, pataleta, o shutdown, ensimismamiento), respuestas no voluntarias a la sobrecarga sensorial o emocional. Cuando el profesorado no está formado en autismo, tiende a leer la desregulación como desobediencia.

Esto conduce a recomendaciones hacia las familias de “ser más firmes” o “no ceder”, reforzando un enfoque conductista que resulta contraproducente. El trastorno del espectro autista suele coincidir con la ansiedad y la depresión: reaccionar con castigos o riñas puede agravar estos comportamientos, aumentando la angustia del menor y generando rechazo profundo hacia la escuela.




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Algunas madres con las que hablo en mi consulta relatan que tardan más de dos horas cada mañana en lograr que su hijo se vista y salga de casa. Esta resistencia no es fruto de desobediencia, sino de ansiedad provocada por entornos que los niños con esta neurodivergencia experimentan como inseguros y abrumadores.

Es fundamental entender que muchos niños con autismo no obedecen, se levantan de la silla o intentan salir del aula no para desafiar, sino porque no entienden lo que ocurre o existe una sobreestimulación sensorial que el adulto no percibe. Por ejemplo, tras un ruido intenso o un cambio imprevisto, el alumno puede taparse los oídos, gritar o esconderse; en lectura silenciosa, en cambio, puede bromear para llamar la atención aun sin señales de sobrecarga.

Para intervenir de forma ajustada, ante señales de sobrecarga conviene reducir estímulos, permitir una pausa breve en un lugar tranquilo (muchas escuelas ya cuentan con un “rincón de la calma”), ofrecer auriculares y usar instrucciones cortas y literales. Es útil anticipar los cambios con apoyos visuales, dar tiempo de transición, desglosar las tareas en pasos pequeños y permitir elegir entre dos opciones equivalentes. Resulta práctico pactar una señal sencilla para pedir pausa o ayuda y reforzar de forma específica las conductas adecuadas cuando aparecen.

No aceptar el uso de auriculares

Las aulas ordinarias están diseñadas para un perfil neurológico estándar, y a menudo, como ocurre en España en las aulas de secundaria, hay un número de alumnos muy elevado, hasta 30 por clase. Para el alumnado con hipersensibilidad sensorial, frecuente en los trastornos del espectro autista, estos espacios pueden resultar insoportables por los ruidos constantes, reverberaciones, luces fluorescentes, olores intensos, falta de espacios de calma. Esta sobreestimulación genera desregulación, fatiga y conductas de huida.

Los docentes deben permitir que estos estudiantes acudan al aula con auriculares provistos de cancelación activa de ruido, pues constituyen un ajuste sensorial básico para mitigar la sobrestimulación. Aunque el reglamento de régimen interno del centro prohíba el uso de auriculares durante el horario lectivo, hay que tener en cuenta que en el caso de los estudiantes con autismo debidamente diagnosticados no se trata de un uso recreativo, sino por motivos de salud o discapacidad reconocida.

Modelos actualmente disponibles en España, como los Sony WH-1000XM5 o los Bose QuietComfort 45, han demostrado reducir la activación fisiológica en niños autistas.

Castigar las ausencias o exigir justificación médica

Cuando el entorno escolar se vuelve intolerable, muchas familias optan por ausencias intermitentes, adaptaciones horarias o incluso desescolarización temporal. Estas decisiones, lejos de ser respetadas, comprendidas y acompañadas, desencadenan la apertura de protocolos de absentismo, con el consiguiente señalamiento institucional.

Para evitar sanciones, se exigen informes médicos. Sin embargo, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos ha recordado que los pediatras y médicos no deben justificar faltas escolares: su función se limita a informar sobre el estado de salud. La justificación corresponde a los tutores legales, y el centro aplica su normativa educativa; el informe médico acredita la situación clínica, pero no “da o quita” la justificación.

No apoyar la atención domiciliaria en secundaria

La educación secundaria supone un punto de inflexión para una parte del alumnado con autismo. El aumento de las exigencias académicas, un entorno más anónimo y más agresivo sensorialmente que en los centros de primaria provocan un deterioro en el bienestar de los escolares autistas. En España, se estima que el 70 % de los estudiantes con TEA presenta algún trastorno mental como ansiedad o depresión.

Por este motivo, muchos adolescentes con autismo no pueden sostener una escolarización ordinaria: desarrollan síntomas de desregulación crónica, insomnio, ataques de pánico o conductas de evitación. En algunos casos, aparecen pensamientos suicidas, como sucedió en el caso de Lucía, una niña con TEA que se quitó la vida en Tenerife tras sufrir acoso escolar. Otros se ven involucrados en situaciones de ciberacoso, una forma de violencia que afecta especialmente al alumnado neurodivergente.




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La única opción viable para muchos es la solicitud de atención educativa domiciliaria. Pero algunos centros educativos no aceptan informes médicos privados. Esta negativa carece de amparo normativo. Tal rechazo fuerza a las familias a volver al sistema público, con tiempos de espera excesivos que impiden una intervención oportuna.

Los estudiantes que acceden a la escolarización domiciliaria también denuncian deficiencias: los contenidos no siempre se ajustan a los planes individualizados del centro, y el aprendizaje recae exclusivamente sobre ellos o sobre sus familias, lo que les obliga a jornadas interminables de tareas sin acompañamiento docente efectivo.

No priorizar la protección frente al acoso

Los casos de acoso escolar hacia menores autistas también están en aumento en todo el mundo. Las familias relatan (según testimonios recogidos en mi práctica profesional que se incluyen aquí a modo ilustrativo, no como muestra estadística) burlas, exclusión o agresiones físicas o verbales, sin una respuesta clara por parte de los centros.

Incluir de verdad supone más esfuerzo

La inclusión exige mucho más que ubicar físicamente a un alumno autista en un aula ordinaria. Es necesario que los docentes entiendan qué es el autismo, en sus muchas presentaciones, y tengan herramientas pedagógicas para adaptar su enseñanza a este perfil de estudiante; también, que los centros pongan de su parte aceptando el uso de auriculares de cancelación del ruido, apoyando y escuchando a las familias en sus decisiones, aceptando los informes médicos privados y activando un ambiente de comprensión y respeto entre todos los alumnos para reducir al máximo el acoso escolar.

Ubicar alumnos autistas en aulas ordinarias sin ajustes ni comprensión es una forma encubierta de exclusión. La escuela debe ser un entorno que proteja, comprenda y acompañe. Es urgente revisar el modelo educativo desde una mirada ética y estructural, porque están en juego los derechos, la salud y la dignidad de miles de niños y sus familias.

The Conversation

Lidia Arroyo Navajas no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Castigos, partes y otros errores frecuentes en la escolarización de los niños con autismo – https://theconversation.com/castigos-partes-y-otros-errores-frecuentes-en-la-escolarizacion-de-los-ninos-con-autismo-258744

La vitamina D podría ser una clave para acabar con los tumores de útero

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ana Corachán García, Investigadora Postdoctoral en Medicina Reproductiva, Instituto de Investigación Sanitaria La Fe

Una de cada tres mujeres en edad reproductiva presenta miomas uterinos, unos tumores que crecen en la capa muscular del útero. A pesar de ser benignos, causan síntomas que afectan notablemente a la calidad de vida. En concreto, las personas afectadas experimentan reglas abundantes y dolorosas, anemia, dolor en la parte baja del abdomen, incontinencia urinaria, infertilidad y aborto recurrente.

Aunque existen distintos tratamientos, como terapias hormonales y procedimientos quirúrgicos, no hay ninguno totalmente eficaz ni sin efectos secundarios. Pero ¿y si algo tan sencillo e inocuo como la vitamina D fuera la solución? Veamos primero cómo se aborda actualmente este extendido problema.

Los límites de los tratamientos

El tratamiento más habitual es la cirugía. Existen dos opciones: la eliminación solo de los miomas, conocida como miomectomía, o la extirpación del útero completo, lo que se conoce como histerectomía. Este último es el único método capaz de eliminarlos por completo, pero también impide que las pacientes puedan quedarse embarazadas en el futuro.

En cuanto a la miomectomía, más de la mitad de las mujeres vuelve a presentar miomas en los cinco años posteriores a la cirugía. Por tanto, a pesar de ser un tratamiento muy invasivo, no es efectivo. Además, estas intervenciones suponen un alto coste a los sistemas de sanidad: el gasto anual estimado es de 34 000 millones de dólares en Estados Unidos, 348 millones de euros en Alemania y 120 millones en Francia.

Como alternativa, existe la opción de los medicamentos. Para comprender cómo funcionan, debemos tener en cuenta que son las hormonas sexuales, los estrógenos y la progesterona, los que controlan el crecimiento de los miomas. Basándose en esto, los fármacos bloquean la acción de dichas hormonas.

Ahora bien, las hormonas sexuales tienen un papel clave en la reproducción femenina. Esto quiere decir que los medicamentos que las bloquean producen síntomas similares a la menopausia como sofocos, osteoporosis e infertilidad. Por este motivo, no pueden administrase durante periodos largos, lo cual conlleva que los miomas vuelvan a crecer cuando se deja el tratamiento. Además, al causar infertilidad, tampoco son una opción en mujeres que quieran quedarse embarazadas.

Siguiendo la pista de la vitamina D

En la búsqueda de alternativas terapéuticas llamó la atención uno de los factores de riesgo: las mujeres con miomas presentan niveles de vitamina D más bajos que las mujeres sin miomas. Entonces, ¿podría este compuesto frenar su desarrollo? Es la misma pregunta que se hizo la comunidad científica, y comenzó a investigar en profundidad.

Pero en primer lugar, ¿qué es la vitamina D? Conocida como “la vitamina del sol”, ya que la mayor parte se produce naturalmente en la piel con la exposición a la luz solar, se trata de un nutriente esencial para que el cuerpo humano funcione correctamente. Su cometido principal reside en ayudar al organismo a absorber el calcio, un proceso necesario para tener huesos fuertes y sanos.




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Aunque eso no es todo. También resulta indispensable para el adecuado funcionamiento del sistema inmunitario, muscular y nervioso. De hecho, los niveles bajos de vitamina D se relacionan con multitud de enfermedades.

Experimentos prometedores

Para averiguar si la vitamina D puede ser un tratamiento viable de los miomas, el primer paso fue estudiar su efecto en el laboratorio. Los primeros experimentos demostraron que frenaba el crecimiento de las células de mioma cultivadas in vitro. Después, se confirmó que reducía el tamaño de estos tumores en un modelo animal de ratón, sin efectos secundarios sobre su salud.

Esos resultados sentaron las bases para evaluar el tratamiento en mujeres con miomas y déficit de vitamina D. En primer lugar, los investigadores comprobaron que cuando las afectadas eran tratadas con dosis altas de esa vitamina, el crecimiento de los miomas se frenaba.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que un exceso de vitamina D es malo: puede causar náuseas, vómitos, debilidad o fallo en el funcionamiento de los riñones. Teniendo esto en cuenta, un estudio reciente ha demostrado que dosis bajas de la vitamina reducen también el tamaño de los miomas. Estos confirma que no hace falta usar cantidades tan elevadas para frenar su crecimiento, reduciendo los posibles efectos secundarios de la terapia.

Como hemos comentado, los medicamentos actuales causan infertilidad en las pacientes con miomas, y tal vez se está preguntando si eso también ocurriría con la vitamina D. Pues bien, lo que se sabe hasta la fecha es que no solo no influye negativamente en la fertilidad, sino que incluso puede mejorarla.

Los resultados son esperanzadores, pero hay que tener en cuenta que el efecto de la vitamina D solo se ha probado en mujeres con niveles de este nutriente por debajo de la normalidad. Esto quiere decir que no se sabe si reduciría el tamaño de los miomas en mujeres con niveles normales.

Por último, es importante recordar que el tratamiento siempre debe ser prescrito por personal sanitario cualificado, dado el riesgo de ingerir dosis elevadas de esa vitamina. Además, cada mujer y cada mioma son únicos, por lo que los tratamientos pueden variar de una persona a otra.

En resumen, la vitamina D podría frenar el crecimiento de los miomas o incluso prevenir su aparición. Es un tratamiento seguro, sin efectos negativos sobre la fertilidad y, además, económico. Su uso podría mejorar la calidad de vida de muchas mujeres y reducir los costes para los sistemas de salud públicos. Aunque todavía se necesitan más estudios, parece que podría ser una clave para acabar con los miomas.

The Conversation

Ana Corachán García recibe fondos del Instituto de Salud Carlos III (CD23/00157) y la Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo (Comunidad Valenciana) (CIGE/2023/072).

Hortensia Ferrero recibe fondos del Instituto de Salud Carlos III, Cofundado por el Fondo Social Europeo (FSE) «Invertir en tu futuro» a través del Programa Miguel Servet (CP20/00120); (PI21-00184) y (PI24/00961), así como del Ministerio de ciencia e Innovación y Universidades (CNS2024-154868).

ref. La vitamina D podría ser una clave para acabar con los tumores de útero – https://theconversation.com/la-vitamina-d-podria-ser-una-clave-para-acabar-con-los-tumores-de-utero-267754

¿Debe supeditarse la transición energética al decrecimiento económico?

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pere Roura Grabulosa, Catedrático emérito de Física, Universitat de Girona

Aerogeneradores en la provincia de Zaragoza, España. Greens and Blues/Shutterstock

Con el carbón, empezó la Revolución Industrial. Facilitó la obtención del hierro y el acero para fabricar máquinas que se movían gracias al trabajo mecánico del motor de vapor que, a su vez, funcionaba con carbón. La capacidad de trabajo de un obrero se multiplicó. Fue el inicio del período de progreso más espectacular de la humanidad.

Actualmente, nos resulta evidente la relación entre la disponibilidad de fuentes abundantes de energía y el desarrollo económico y social. Sin embargo, el papel singular de la energía en el funcionamiento de las sociedades avanzadas no se reveló de forma indiscutible hasta que los países de la OPEP limitaron la extracción de petróleo. Fue el origen de las crisis de los años 1973-1975 y 1979-1981.

Sin relación de causalidad

Desde entonces, hemos interiorizado la convicción de que el progreso económico, medido según el producto interior bruto (PIB), solo es posible con un incremento sostenido del consumo de energía. Aceptando que así ha sido durante décadas, no podemos caer en el error de pensar que es la generación de energía la que impulsa el crecimiento económico.

De hecho, son muchos los países (Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Francia…) en los que el PIB sigue subiendo sin que se consuma más energía y, de hecho, reduciendo sus emisiones de dióxido de carbono.

Se está produciendo, pues, el desacoplamiento deseado entre el consumo de energía y el crecimiento económico. En los países avanzados, es la actividad económica la que acaba determinando el consumo de petróleo, gas, carbón o electricidad; no es la oferta de energía la que determina el crecimiento económico.

Renovables y crecimiento

En el contexto actual de transición energética, esta reflexión es necesaria para evitar caer en la trampa de creer que limitando el despliegue de las energías renovables se obtendrá un decrecimiento de la economía, ya que la economía sigue su dinámica propia.

Si la producción de energía renovable no es suficiente, las empresas (y las familias) continuarán consumiendo combustibles fósiles, a pesar de las normativas que se dicten en su contra. Las prohibiciones o limitaciones serán insostenibles si, por ejemplo, conllevan un incremento del paro o una disminución del bienestar.

El crecimiento continuado del consumo de bienes y servicios pone en riesgo la sostenibilidad de la civilización global. Ahora bien, la solución no pasa por limitar el despliegue de las energías renovables. Los problemas derivados del crecimiento económico deben resolverse desde la economía, no desde la energía. Si lo hacemos al revés, o caeremos en el caos social o agravaremos aún más la crisis climática, ya de por sí crítica.

La oposición al despliegue de las energías renovables con el argumento de que la economía debe decrecer es un gran regalo a las compañías petroleras. No está de más recordar que, por suerte o por desgracia, tenemos combustibles fósiles para muchas décadas.

¿El problema no es el petróleo?

Prueba de lo que decimos es el cambio de estrategia reciente de la compañía British Petroleum. En febrero, acordó incrementar la producción de petróleo y reducir las inversiones en energías renovables. Según su CEO, el giro de la compañía viene dictado por una reducción de expectativas de negocio de la división de renovables.

Una decisión que, si marca tendencia, tendrá consecuencias dramáticas, puesto que los acuerdos internacionales no van a la raíz del problema. Por ejemplo, según afirmó el presidente de la COP de Dubái en el 2023, el problema no es el petróleo, sino el CO₂. Lamentablemente, no se vislumbra en el horizonte ningún acuerdo que limite la extracción de combustibles fósiles.

Transición energética y decrecimiento

Una de las condiciones de supervivencia de la civilización pasa por saber vivir mejor con menos. Sin embargo, no intentemos conseguir este objetivo estrangulando la economía con un despliegue insuficiente de energía renovable. Supeditando este despliegue a un decrecimiento de la economía no tomaríamos un atajo, sino que daríamos un rodeo.

Vale la pena recordar, por otro lado, que la transición energética trae consigo un decrecimiento respecto al consumo de los combustibles fósiles en dos aspectos clave. Primero, una mejora substancial de la eficiencia energética asociada con la electrificación, es decir, un decrecimiento energético –por ejemplo, el caso del coche eléctrico–. Y, segundo, una reducción drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero –por ejemplo, los asociados a la generación de electricidad–.

The Conversation

Pere Roura Grabulosa es miembro del colectivo Renovem-nos

ref. ¿Debe supeditarse la transición energética al decrecimiento económico? – https://theconversation.com/debe-supeditarse-la-transicion-energetica-al-decrecimiento-economico-264291

James Watson, el ‘Picasso’ del genoma

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lluís Montoliu, Investigador científico del CSIC, Centro Nacional de Biotecnología (CNB – CSIC)

James D. Watson Cold Spring Harbor Laboratoryderivative work: Jan Arkesteijn, CC BY

Estamos de luto en Biología, y también en Química, y por supuesto en la combinación de las mismas (Bioquímica). El jueves 6 de noviembre falleció James Watson (1928-2025), a los 97 años. Y al despedirle se mezclan en nuestra memoria (y en los comentarios que se publican en las redes sociales) sus méritos, sus virtudes y también sus “maldades”, esas opiniones indefendibles que contaminaron el tramo final de su carrera.

Al fin y al cabo, Watson era una persona, un ser complejo, como cualquiera de nosotros: los humanos somos una amalgama de comportamientos y acciones que nos definen. En mi humilde opinión, al recordarle deberíamos diferenciar sus aportaciones a la ciencia de las acciones e ideas que manifestó como ser humano.

Nos encanta pensar que todos aquellos artistas o científicos que destacan por sus aportaciones fundamentales a la historia de la humanidad deben ser también un dechado de virtud humana, pero la realidad es siempre más complicada. Sin ir más lejos, a mi me sigue conmoviendo plantarme delante del Guernica de Picasso, en el Museo Reina Sofía. Es un cuadro que transmite todo el horror de la guerra civil, y sigo disfrutándolo incluso después de saber que Picasso fue un maltratador psicológico de sus mujeres. No por tener esos comportamientos altamente reprobables deja de ser uno de los mejores pintores de la historia.

Algo parecido me ocurre con uno de los libros que más disfruté en mi juventud, El tambor de hojalata, obra cumbre antibelicista de Günther Grass, publicada en 1959, que explica lo acontecido en la segunda guerra mundial a través de la mirada y las vivencias de un niño. La película fue llevada al cine en 1979 por Volker Schlöndorff y ganó un Óscar. Y sigo pensando que tanto el libro como la película son magistrales, aún después de conocer que Grass confesó haber colaborado con el régimen nazi en su juventud durante la segunda guerra mundial.

Watson y Crick, una pareja histórica

La estructura de doble hélice de una molécula de ADN descrita por James Watson y Francis Crick en Nature en 1953.

La estructura de la doble hélice del ADN. La única figura que ilustra el artículo de Watson y Crick en Nature de 1953. James Watson se puede considerar una figura irrepetible. Inteligente, valiente, sagaz, astuto, de verbo fácil, pero también misógino, soberbio, con facilidad para la humillación o para lanzar comentarios hirientes, sorpresivos, a diestro y siniestro.

Junto a Francis Crick, forma parte de una de las parejas más famosas de la historia de la bioquímica. El motivo es obvio: en 1953 publicaron su obra cumbre en la revista Nature, un artículo de apenas dos páginas (en realidad una página y unas pocas líneas de la segunda página) y una sola figura que cambió para siempre la historia de la ciencia. En ese artículo describían la estructura del ADN como una doble hélice, antiparalela, complementaria, con una sucesión de surcos mayores y menores. Esto explicaba la perpetuación de la secuencia del ADN al replicarse, la transferencia de información, algo absolutamente genial que nos metió en una nueva etapa de la biología: la biología molecular. Watson tenía entonces solamente 25 años.

Al final del artículo de Watson & Crick, publicado el 23 de abril de 1953, aparece uno de los párrafos más famosos e influyentes de la ciencia moderna:

“No nos ha pasado desapercibido que el emparejamiento específico que hemos postulado sugiere inmediatamente un posible mecanismo de copia del material genético. Los detalles completos de la estructura, incluidas las condiciones asumidas para su construcción, junto con un conjunto de coordenadas para los átomos, se publicarán en algún otro lugar”.

Fue una verdadera bomba de conocimiento que explotó en 1953 y les llevó, junto a Maurice Wilkins, a recibir el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1962.

Pero James Watson es también quien se aprovechó de los resultados no publicados de Rosalind Franklin (la famosa fotografía 51 de difracción de rayos X de un cristal de una molécula de ADN), que le mostró Maurice Wilkins (sin permiso de Rosalind) para interpretar, correctamente, que aquella foto sugería la estructura helicoidal de la molécula. Franklin falleció de un cáncer de ovarios en 1958, por lo que no pudo formar parte de la terna premiada con el Nobel. En su lugar se premió a Wilkins, su colega y jefe en el Kings College, aunque ni Franklin ni Wilkins fueron coautores del artículo de 1953, pero (y esto se olvida muchas veces) sí estaban en los agradecimientos del artículo:

“También nos ha estimulado el conocimiento de naturaleza general de los resultados experimentales no publicados y las ideas del Dr. M. H. F. Wilkins, Dr. R. E. Franklin y sus compañeros de trabajo en el King’s College, London”.

Watson fue cruel al describir a Rosalind (a quien se refiere como Rosy) como “altamente competente, pero también carente de sentido del humor, engreída e incluso agresiva”. También dijo de ella que “estaba claro que Rosy tenía que irse o ser puesta en su lugar”, además de describirla como “una científica estricta, con temperamentos beligerantes, que no compartía sus resultados y no le importaba mucho su apariencia ni la moda” (The double helix: A Personal Account of the Discovery of the Structure of DNA, 1968).

Hace un par de años, gracias a una investigación liderada por el historiador de la ciencia de la Universidad de Manchester, Matthew Cobb, se confirmó que la participación de Rosalind Franklin fue decisiva en el descubrimiento de la estructura del ADN. De hecho, los cuatro científicos (James Waton, Francis Crick, Rosalind Franklin y Maurice Wilkins) deben recibir el crédito por codescubrir la estructura del ADN. Hasta el propio James Watson (y, más tarde, también Crick) acabó admitiendo que sin las imágenes de difracción de rayos X tomadas por Rosalind Franklin no hubieran podido descifrar la estructura del ADN.

El impulsor del proyecto Genoma Humano

James Watson fue también el gran impulsor y primer director del proyecto Genoma Humano, lanzado en 1988. Lo hizo contra viento y marea, ya que, por entonces, muchos científicos discutían la oportunidad y necesidad de secuenciar el genoma humano, considerándolo en muchos casos “carente de interés”. En aquel momento eran muchos los que defendían ir gen a gen, estudiando en profundidad cada uno de los genes, y no acumular información sin un objetivo determinado, solo “para tener la secuencia completa del genoma humano”. Watson dimitió en 1992 cuando Craig Venter amagó con intentar patentar los genes del genoma humano, algo con lo que Watson no estaba de acuerdo.

Desgraciadamente para Watson, todos estos éxitos han quedado eclipsado por unas muy desafortunadas declaraciones que realizó en sendas entrevistas que le hicieron en 2000 y 2007. En el año 2000 proclamó que en la melanina de los afroamericanos y personas de piel oscura había elementos que explicaban su mayor libido, “por eso tienes amantes latinos”. No contento con eso, soltó una ristra de comentarios asociando la genética con diferentes etnias: “los judíos son inteligentes, los chinos son inteligentes pero no creativos debido a la selección para la conformidad, y los indios son serviles debido a la selección bajo la endogamia de castas”.

En 2007 lo empeoró aún más al afirmar:

“Todas nuestras políticas sociales se basan en el hecho de que su inteligencia (la de los negros) es la misma que la nuestra (la de los blancos), mientras que todas las pruebas dicen que no es así… las personas que tienen que tratar con empleados negros saben que esto no es cierto”.

Sus declaraciones sexistas y racistas le han perseguido hasta su muerte. Tuvo ocasión de desdecirse en varias ocasiones que le preguntaron por ello, pero se mantuvo firme en sus indefendibles ideas. Genio y figura hasta la sepultura.

James Watson fue tan complejo que incluso llegó a vender su medalla del premio Nobel en 2014 por 4,1 millones de dólares (aunque luego quien la compró, un oligarca ruso llamado Alisher Usmanov, se la devolvió) tras ser denostado públicamente por sus ideas. El dinero que obtuvo lo dedicó a la investigación y a dar apoyo a algunas ONGs.

También inspiró a He Jiankui, con quien coincidió en una conferencia, para que el investigador chino abordara de forma injustificada e imprudente la edición genética de embriones humanos y produjera las primeras personas con su genoma editado. He Jiankui le pidió a Watson que le diera un consejo y James Watson le dijo “make people better” (que puede traducirse por “haz mejor a la gente, mejora a las personas o haz que la gente sea mejor”, dependiendo del matiz. La frase en inglés es también el título del documental sobre el periodista Antonio Regalado, que fue el primero en publicar la noticia del desgraciado experimento de He.

James Watson fue un personaje único y complejo, con aportaciones admirables al conocimiento y con comportamientos nada edificantes. Son dos caras de la misma moneda que viajan juntas. No deberíamos condenar su ciencia por sus acciones personales, pero tampoco blanquear sus despropósitos por su ciencia. Son muchos los científicos, artistas e intelectuales que no compaginan grandes aportaciones a la humanidad con vidas intachables. Aceptemos la complejidad del ser humano y separemos la vida científica de la vida personal de este gran investigador.

Hay personas que leemos la historia y personas que la escriben. Watson netamente pertenecía al segundo grupo. Descanse en paz.

The Conversation

Los contenidos de esta publicación y las opiniones expresadas son exclusivamente las del autor y este documento no debe considerar que representa una posición oficial del CSIC ni compromete al CSIC en ninguna responsabilidad de cualquier tipo.

ref. James Watson, el ‘Picasso’ del genoma – https://theconversation.com/james-watson-el-picasso-del-genoma-269380

Los hispanos que votaron a Trump: anatomía de un cambio electoral que nadie vio venir hace ahora un año

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Pablo Biderbost, Associate Professor – Departamento de Sociología, Universidad de Salamanca

YES Market Media/Shutterstock

Un año después de las elecciones presidenciales de 2024 en EE. UU. –en las que el electorado hispano tuvo un papel clave–, el balance confirma que el voto hispano se decantó mayoritariamente por la candidata demócrata, Kamala Harris –alrededor del 56 %–, pero con un dato relevante: Donald Trump habría alcanzado cerca del 42 % de este electorado, una cota inédita para un republicano desde que hay registros comparables.

Hoy, la población hispana representa cerca del 15 % del censo electoral –unos 36,2 millones de personas– y aportó la mitad del crecimiento del electorado desde 2020, según Pew Research Center.

Estas cifras, que deben leerse con la cautela propia de las estimaciones postelectorales, confirman un desplazamiento sostenido que ha vuelto más competitiva la disputa por el voto hispano. Aún estamos entendiendo las razones de este cambio y las cifras que damos a continuación podrán ayudarnos a ello.

Del 71 % demócrata de 2012 al estrechamiento de 2024

En 2012, Barack Obama obtuvo el 71 % del voto hispano frente al 27 % de Mitt Romney. A partir de 2016, el margen comenzó a erosionarse: Trump subió del 28 % (2016) al 32 % (2020) y dio un salto adicional en 2024, mientras la candidata demócrata retuvo la mayoría.

En la recta final de 2024, los datos de intención de voto entre hispanos registrados ya apuntaban al 57 % de Harris vs. el 39 % de Trump. Y, ya con “votantes validados”, Trump ganó terreno en varios grupos clave, consolidando un avance que explica parte del resultado de 2024.

Su interés por los asuntos económicos

La “gran cifra” oculta heterogeneidad. Un informe de American Society destaca avances republicanos entre hombres hispanos (Trump habría rozado el 47 % en ese subgrupo) y estrechamientos notables en condados mayoritariamente hispanos de la frontera de Texas y en el sur de Florida.

Además, 2024 trajo una sensibilidad particular a la economía: para los hispanos, economía e inflación fueron temas centrales, y alrededor de la mitad expresó más confianza en Trump que en su rival para tomar decisiones en este ámbito. La prensa ya recogía esa pauta meses antes.

Por qué se mueven: identidad y programa electoral

La evidencia académica ayuda a ordenar el fenómeno. Un reciente estudio realizado en Arizona (Senado 2024) pone de manifiesto que la fuerza de la autoidentificación se asocia con evaluaciones más favorables del candidato hispano; sin embargo, la congruencia del programa electoral y las políticas públicas (inmigración, vivienda, educación) emerge como predictor más potente de la valoración que la etnicidad per se.

En otras palabras: la identidad importa, pero la alineación en ciertos temas cuenta más a la hora de juzgar candidaturas. La identificación partidaria no es el factor decisivo en la toma de decisiones de su voto.

Un voto menos “monolítico”

La realidad estatal invita a matices. En Arizona, el demócrata Rubén Gallego se impuso por 50,1 % vs. 47,7 % en un estado con aproximadamente 1,3 millones de votantes hispanos, un resultado estrecho en el que la “fluidez” del voto hispano pudo inclinar la balanza.

Esa fluidez se ve reforzada por la estructura demográfica del electorado hispano: en 2024, eran el 14,7 % de los votantes habilitados y su perfil es, en promedio, más joven que el conjunto del electorado (solo un 33 % tiene más de 50 años). Esto sugiere márgenes para nuevas recomposiciones según contexto y temas.

Indicios y cautelas

Tras 2024, diversos reportes periodísticos han descrito casos de voto dividido –apoyar a un partido para la presidencia y a otro en instancias estatales/locales– en segmentos hispanos. El medio de comunicación Politico documentó el fenómeno a inicios de 2025, con señales en áreas competitivas y entre votantes menos anclados partidariamente. Conviene, no obstante, tratar estos hallazgos con prudencia metodológica.

Qué implica para 2026 y 2028

Para las futuras elecciones de medio mandato (2026) y presidenciales (2028), hay tres claves:

  • Segmentación fina. Hombres hispanos jóvenes y regiones fronterizas muestran receptividad a propuestas económicas y de seguridad, pero sin garantías de fidelización estable.

  • Política de temas, no de etiquetas. La mayoría hispana sigue votando demócrata, pero evalúa ofertas concretas (inflación, empleo, vivienda, servicios). En contextos de incertidumbre, el “voto de gestión” puede pesar más que la identidad.

  • Comunicación culturalmente competente. Los mensajes genéricos a “la comunidad hispana” rinden peor que las propuestas verificables y específicas por subsegmento.

El electorado hispano en EE. UU. evoluciona hacia posiciones más competitivas entre partidos y prioriza temas económicos y políticas concretas sobre identidades étnicas. Estos aspectos redefinirán, sin duda, las estrategias electorales en los próximos comicios.

The Conversation

Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Los hispanos que votaron a Trump: anatomía de un cambio electoral que nadie vio venir hace ahora un año – https://theconversation.com/los-hispanos-que-votaron-a-trump-anatomia-de-un-cambio-electoral-que-nadie-vio-venir-hace-ahora-un-ano-265646

La conversación docente: la importancia de ser escuchado

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Eva Catalán, Editora de Educación, The Conversation

brunocoelho / Shutterstock, CC BY

Allá por el año 2016 acompañé un día a un grupo de estudiantes de quinto de primaria de visita a un museo de arte contemporáneo. Junto con sus profesoras, y un pequeño equipo de educadores del museo, nos repartimos por diferentes salas, donde se podían ver series de fotografías, esculturas y cuadros abstractos.

Una cosa me llamó la atención: ningún educador del museo “explicó” a los niños lo que estábamos viendo. Eran los propios niños los que, animados por ellos, iban comentando las piezas, lo que les sugerían, a lo que les recordaban, lo que pensaban que podían significar, lo que les hacía sentir. Hablar delante de compañeros y adultos, y ser escuchado con atención, con respeto y sin ser juzgados, me pareció de pronto un aprendizaje mucho más importante que entender determinado movimiento artístico.

Me hizo pensar también en si, cuando yo iba a EGB, mis profesores habían querido saber lo que yo pensaba. Si alguna vez, en una clase, trabajo o examen, algún docente me había animado a dar mi opinión o mi punto de vista. Mi experiencia en primaria siempre había consistido en aprender muy bien lo que los profesores decían para repetirlo lo más parecido en un examen. En el mundo académico, mi visión propia y crítica de las cosas solo se empezó a valorar mucho después, en la universidad.

Cuando no se nos pregunta lo que pensamos ni se escucha lo que tenemos que aportar, es difícil desarrollar el pensamiento crítico, un componente esencial de las recomendaciones europeas para la educación. “Es fundamental para evaluar información, tomar decisiones informadas y resolver problemas de manera autónoma; para comprender los sistemas sociales, políticos y económicos de hoy y participar activamente en la sociedad; para usar críticamente la tecnología digital y para identificar oportunidades, evaluar riesgos y tomar decisiones innovadoras”: así lo resume Javier M. Valle, de la Universidad Complutense, en su artículo Cómo distinguir la delgada línea entre educar y adoctrinar.

Como dice este experto, educar sin pensamiento crítico no es educar, es adoctrinar. Y en demasiadas ocasiones la frontera entre una u otra cosa queda algo difusa. Y la mejor manera de evitar ser adoctrinado es… sí, precisamente. Tener capacidad crítica. Haber aprendido a pensar.

La neuroeducación, la pedagogía y la psicología confirman que cualquier asignatura se puede enseñar con esa perspectiva de reflexión propia y de creatividad, desde las ciencias a la historia o la literatura.

Y para no quedarnos en el ámbito de la teoría y las buenas palabras, hemos tenido la oportunidad de “visitar” de la mano de la investigadora y doctoranda Marta Rodríguez Pérez de la Universidad de Huelva una escuela y un instituto en los que esta manera de enseñar se pone en práctica.

La selección de este lunes trae propuestas para aprender pensando y no repitiendo. Además, hemos hablado de cómo mejorar la adquisición del lenguaje y la detección de problemas en este área con robots asistentes, por qué algunos niños tienen dificultades con las matemáticas aunque se esfuerzan, por qué en España hemos avanzado menos en la aplicación práctica de lo que aprendemos en la escuela que en otros países desarrollados, cómo evitar la ansiedad universitaria, cómo ser más creativos aprendiendo a tocar un instrumento y cómo detectar la violencia psicológica en la escuela, uno de las formas de acoso más invisibles y dañinas.

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ref. La conversación docente: la importancia de ser escuchado – https://theconversation.com/la-conversacion-docente-la-importancia-de-ser-escuchado-269031

Tuneladoras, esos gusanos que horadan la Tierra para unir mundos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Sandra Tarancón Román, Profesora e Investigadora Postdoctoral en Ciencia e Ingeniería de los Materiales, Universidad Politécnica de Madrid (UPM)

Una de las tuneladoras usadas para excavar el Eurotúnel, que conecta Francia e Inglaterra. Wikimedia Commons., CC BY

Bajo las ciudades, invisibles para quienes caminan sobre ellas, avanzan criaturas colosales. Son las tuneladoras, máquinas gigantes que perforan la Tierra con una mezcla de paciencia y poder. No corren: se arrastran lentamente, empujadas por motores hidráulicos y coronadas por una rueda de dientes metálicos que gira sin descanso contra la roca virgen.

Su misión es unir mundos que antes estaban separados: los barrios divididos por ríos o montañas, las orillas de una bahía, los extremos de una cuidad congestionada… Allí donde la superficie no ofrece espacio, las tuneladoras construyen el subsuelo del futuro: metros, conducciones, autopistas subterráneas que conectan lo que parecía inconexo.

Vista frontal del cabezal de una tuneladora funcionando, en este caso, para abrir un túnel bajo las cataratas del Niágara.
Vista frontal del cabezal de una tuneladora en operación.
Robbins.

Una carrera de obstáculos

Pero su viaje no es sencillo. Cada pieza libra una batalla microscópica contra lo imposible: cortar sin agrietarse, resistir al calentamiento por fricción, aguantar más que la propia piedra.

Las rocas (granito, cuarcita, basaltos) no se rinden fácilmente: la fricción entre el diente excavador y la roca genera temperaturas de varios centenares de grados. Es un infierno contenido bajo el suelo. Y, como siempre que dos cuerpos se rozan con violencia, el calor aparece.

A escala microscópica, ni la herramienta ni la roca son lisas: son paisajes de montañas y valles que chocan, se muerden y se deforman. Cada contacto libera energía en forma de calor. Hay que disiparlo con rapidez, porque si no el filo se recalienta, se ablanda, pierde resistencia. Nuestro héroe se descompone.

El material perfecto debería ser duro para no desgastarse, tenaz para no quebrarse y buen conductor térmico para mantener la cabeza fría. Pero lograr estas tres virtudes a la vez es extremadamente difícil: cada mejora en una propiedad suele deteriorar otra. Maximizar dureza, tenacidad, baja fricción, conductividad y baja oxidación simultáneamente, sobre todo a alta temperatura, es un auténtico oxímoron. La ciencia, como la vida, es contradictoria en una impotencia trágica: la suma de propiedades debe mantener el sistema en equilibrio.

Animación donde se muestra el proceso de avance de una tuneladora.
EXPERIENCE Acciona

Fricción, calor y microgrietas: el triángulo de la ruina

Cuando una tuneladora avanza, sus discos de corte no solo muerden roca: soportan presiones titánicas y vibraciones que provocarían jaquecas a cualquier ingeniero. En cada vuelta del cabezal, los contactos entre materiales generan pequeñas fracturas, microgrietas que crecen con el uso, como arrugas con la edad, en la superficie metálica de los discos de ataque.

Esas grietas, si no se controlan, se propagan sutilmente a lo largo del material y destruyen la herramienta. El calor agrava el problema: la dilatación térmica abre fisuras, la fricción acelera el desgaste y el ciclo se retroalimenta. Más fricción, más calor; más calor, más desgaste.

Este fenómeno no es exclusivo de las tuneladoras. Está presente en todas las actividades donde se corta o se perfora: desde el mecanizado de un cuchillo hasta el fresado de una prótesis dental. O, simplemente, al masticar. Cada vez que dos materiales se enfrentan, se libra una batalla entre energía y materia. Y cada derrota se traduce en deterioro, energía y tiempo desperdiciados, y toneladas de CO₂ arrojadas a la atmósfera.

Cortar consume… y mucho

El corte de materiales duros es uno de los procesos industriales más voraces en energía. Si la herramienta no es eficiente, el sistema necesita más potencia para mantener el rendimiento. En términos ambientales, eso significa más combustibles, más materiales, más electricidad, más emisiones.

A ello se suman los residuos de los fluidos refrigerantes, esas mezclas de agua, aceites y aditivos que enfrían y lubrican durante el mecanizado. Reducen la fricción y refrigeran el sistema, sí, pero generan desechos difíciles de reciclar y dañinos para la salud. Por esto la industria busca procesos más limpios –en seco o con mínima lubricación–, que exigen materiales capaces de resistir el calor sin perder la compostura.

Pero ¿cómo lograr materiales que soporten temperaturas extremas, disipen el calor y mantengan la dureza necesaria para horadar la Tierra sin devorarla?

Dimensiones de referencia de una tuneladora.
EXPERIENCE Acciona.

En busca del material perfecto

Esa pregunta inspiró la investigación de una tesis doctoral de la Universidad Politécnica de Madrid que ha explorado el corazón mismo del desgaste. En ella, tres candidatos se enfrentaron en duelo a 800 °C:

  • WC-12Co, el veterano carburo de volframio con cobalto: curtido, duro y resistente a la oxidación a altas temperaturas. El problema es que el cobalto es escaso y contaminante.

  • WC-FeNi, un carburo de volframio rejuvenecido con hierro y níquel, ecológico, de baja fricción, alta tenacidad y gran conductividad térmica.

  • Ti(C,N)-FeNi, el maestro zen de la templanza, compuesto de cinco elementos: titanio, carbono, nitrógeno, hierro y níquel. Es el único que permanece estable y sin degradación estructural.

El experimento fue tan literal como implacable: una bola de alúmina frotándose contra los tres materiales –junto a ensayos de resistencia mecánica, tenacidad de fractura y conductividad térmica– en condiciones extremas. Hasta temperaturas moderadas, el WC-FeNi destacó por su elegancia y eficiencia: menos fricción, menos calor, menor consumo energético. Pero al superar los 400 °C, el veterano WC-12Co mostró su astucia intacta: nadie resiste la oxidación como él. Mientras tanto, el sereno Ti(C,N)-FeNi, sin alardes, se mantuvo inalterable incluso más allá de los 600 °C.

Resumen comparativo del comportamiento de los tres materiales en procesos de corte y desgaste bajo diferentes condiciones térmicas.
Sandra Tarancón et al.

La conclusión no es definitiva: no hay un único héroe. Cada material tiene su papel según el contexto térmico. La respuesta no reside en encontrar “el mejor”, sino saber elegir “el adecuado”: el que mantenga el equilibrio entre dureza, tenacidad, fricción y conductividad térmica. Esa tétrada es la brújula hacia herramientas más duraderas, procesos más eficientes y menos contaminantes.

Los gusanos del progreso

Bajo nuestros pies, los gusanos mecánicos seguirán horadando la Tierra, cosiendo ciudades, países y continentes mediante túneles. Gracias a investigaciones como esta, en la que se desarrollan y caracterizan nuevos e innovadores materiales, lo harán con dientes más sabios: materiales capaces de cortar sin agotar el planeta.

Quizá, algún día, cuando una tuneladora horade rauda, sin apenas contaminar, recordemos que todo empezó con una bola de alúmina frotando un trozo de carburo bajo la atenta mirada de un microscopio. Porque, en la ciencia e ingeniería de los materiales –como en la vida–, lo pequeño también abre grandes caminos.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. Tuneladoras, esos gusanos que horadan la Tierra para unir mundos – https://theconversation.com/tuneladoras-esos-gusanos-que-horadan-la-tierra-para-unir-mundos-267303

La nueva ley de protección de menores ‘online’ choca con la industria tecnológica

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Juan José Guardia Hernández, Profesor agregado de Derecho administrativo, Universitat Internacional de Catalunya

altafulla/Shutterstock

A comienzos del curso político de 2025, el Gobierno español propuso la Ley Orgánica para proteger a los menores en el entorno digital. La medida responde a una preocupación creciente en la opinión pública: el acceso al primer móvil se adelanta a los diez o doce años y la exposición a contenidos nocivos, como violencia, retos peligrosos o ciberacoso es ya habitual.

Diversos estudios ponen de manifiesto que el consumo de pornografía se ha incrementado de manera notoria y vinculan el uso intensivo de pantallas con alteraciones en la salud mental y un deficiente rendimiento académico.

Una capa de protección

El núcleo más visible, y novedoso, del proyecto de ley es el régimen de obligaciones para los fabricantes de dispositivos –teléfonos, tabletas, ordenadores, consolas o televisores inteligentes–. Estas medidas pretenden introducir, en la propia arquitectura tecnológica, una capa mínima de protección que complemente la responsabilidad familiar.

El proyecto de ley tiene algunos puntos controvertidos:

  • En primer lugar, se incrementan las obligaciones de información: los fabricantes deberán incluir, en el embalaje o en la documentación, advertencias claras sobre los riesgos para los menores. Entre otros aspectos, deberán indicarse el tiempo de uso recomendado por edad, la disponibilidad y configuración de los controles parentales y los efectos de un uso prolongado sobre el desarrollo cognitivo y emocional, incluido el descanso nocturno.

  • En segundo lugar, exige la incorporación nativa de control parental. Todos los dispositivos deberán venir equipados con un sistema activado por defecto en la configuración inicial. Este diseño pretende garantizar un mínimo universal de protección, de manera que –sin depender del grado de alfabetización digital de cada familia– todo dispositivo nuevo disponga de una barrera inicial configurable por adultos.

  • En tercer lugar, el texto prohíbe que los menores accedan a mecanismos aleatorios de recompensa en videojuegos, las conocidas “cajas botín”, por su potencial efecto adictivo y su similitud con los juegos de azar. Además, por debajo de ciertos umbrales de edad, la apertura de cuentas requieren consentimiento parental.

Qué dicen los fabricantes

La tramitación parlamentaria en curso de la nueva norma ha abierto un intenso debate. AMETIC, una de las patronales del sector digital y de fabricantes, ha presentado diversas propuestas de enmiendas a los grupos parlamentarios. Su argumento central es que imponer obligaciones técnicas y de etiquetado exclusivamente en España fragmentaría el mercado interior europeo, obligando a rediseñar dispositivos para un solo país y elevando los costes de producción.

Como alternativa, AMETIC propone limitar la aplicación de la ley a los teléfonos móviles, excluyendo tabletas, ordenadores y televisores. A su juicio, los tres últimos se utilizan principalmente en espacios comunes del hogar y, por tanto, bajo supervisión adulta, mientras que el móvil constituye el principal vector de acceso individual y fuera de casa.

Asimismo, propone sustituir el etiquetado físico por información digital accesible a través de una página web o de un código QR. Argumenta que no hay consenso científico sobre las recomendaciones de tiempo de uso y que el formato digital permitiría reducir el impacto ambiental del papel impreso.

También se opone a la activación automática del control parental de contenidos. La patronal defiende un modelo de “oferta informada” en el que los progenitores decidan durante la configuración inicial si desean activarlo. Añade que las herramientas actuales no pueden filtrar universalmente todos los contenidos ni todos los vectores de descarga y podría generar una falsa sensación de seguridad.

Y, finalmente, en materia de videojuegos, AMETIC propone eliminar la prohibición de las cajas botín para menores, alegando que no se ha acreditado una relación causal sólida entre su uso y las conductas adictivas.

Estas enmiendas reflejan un debate recurrente sobre la gestión del riesgo: hasta qué punto estamos dispuestos a asumir ciertos riesgos como parte inevitable de la vida cotidiana y qué medidas, como sociedad, aceptamos para prevenirlos o mitigarlos.

En efecto, por una parte, algunas observaciones de la industria resultan atendibles: la coordinación con los estándares europeos evita islas normativas costosas; el etiquetado digital puede ofrecer mayor flexibilidad y actualización; y es razonable reconocer los límites técnicos de los filtros de contenido.

Además, no puede ignorarse que el conocimiento científico sobre los efectos del uso de pantallas sigue siendo parcial, y que vivimos en un contexto de hiperregulación que con frecuencia complica la vida social y económica sin aportar beneficios evidentes

Ahora bien, limitar la ley a los móviles ignora que tabletas, ordenadores y televisores constituyen también puertas de acceso a internet y que el uso “compartido” no excluye consumos solitarios o nocturnos. Eliminar el diseño seguro por defecto o la información visible trasladaría toda la carga de la protección a las familias, cuya alfabetización digital y capacidad de supervisión son desiguales: muchos hogares no lo configurarían por desconocimiento o exceso de confianza.

Y respecto a las cajas botín, aunque el debate científico siga abierto, hay indicios de riesgo y correlación positiva con el juego problemático.

Recurrir al principio de precaución

En este punto, el principio de precaución, reconocido tanto en el derecho europeo como en el español, ofrece una posible vía de equilibrio: faculta a los poderes públicos para adoptar medidas preventivas cuando existan riesgos plausibles, incluso en ausencia de consenso científico.

No obstante, su aplicación ha de ser proporcionada y sujeta a revisión periódica, a fin de evitar un uso estratégico o abusivo orientado a eludir responsabilidades futuras, como ha ocurrido en España en algunas crisis pasadas.

A su vez, en aras de una justa distribución de beneficios y cargas, cabría considerar la indemnización a las empresas afectadas cuando soporten sacrificios económicos desproporcionados.

Por lo tanto, establecer un mínimo de obligaciones –información visible, control parental activado, verificación de edad y límites a las recompensas aleatorias– no frena la innovación: la orienta al bien común. Prevenir el daño no es paternalismo, sino sensatez al servicio de la dignidad humana y de la protección de los menores.

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Soy miembro del proyecto de investigación titulado “La Persona como pilar jurídico y humanista del desarrollo sostenible en la Agenda 2030” financiado por la Universitat Internacional de Catalunya a través de las Ayudas a proyectos de investigación básica y aplicada 2024 (UIC Aid). Su duración se extiende desde el 1 de septiembre de 2024 hasta el 28 de febrero de 2026. No tengo financiación, filiación o vínculo alguno con ningún actor relevante de la industria digital.

ref. La nueva ley de protección de menores ‘online’ choca con la industria tecnológica – https://theconversation.com/la-nueva-ley-de-proteccion-de-menores-online-choca-con-la-industria-tecnologica-268615

La UE quiere que los europeos inviertan sus ahorros en sectores estratégicos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By María Isabel Martínez Serna, Profesora Titular de Economía Financiera. Departamento de Organización de Empresas y Finanzas, Universidad de Murcia

En marzo de 2025, la Comisión Europea lanzó la Unión de Ahorros e Inversiones. Con ella quiere conseguir que el dinero que los ciudadanos europeos tienen depositado en cuentas bancarias se destine hacia inversiones en empresas y proyectos estratégicos de la Unión Europea.

En el primer trimestre de 2025, la tasa de ahorro de los hogares de la Unión Europea fue de 14,6 %. De esos ahorros, casi la tercera parte (el 31,2 %) están invertidos en efectivo y depósitos bancarios. Es un porcentaje muy elevado si se compara, por ejemplo, con el de Estados Unidos, que no llega al 12 %.

La preferencia de los europeos por productos bancarios seguros deja aproximadamente 10.000 millones de euros sin apenas rentabilidad. Bruselas quiere que se transformen en inversiones y actúen como motor del tejido productivo europeo.

Se necesita capital para los sectores estratégicos europeos

Europa debe afrontar cuestiones estratégicas como la transición ecológica, la digitalización, la competitividad y la seguridad. Las inversiones necesarias en estos sectores requieren de mucho capital. De hecho, la Mesa Redonda Europea de Industriales cuantifica las necesidades de financiación, sólo para la transición ecológica, en unos 800.000 millones de euros extra al año hasta 2030.

Los fondos públicos europeos son insuficientes para hacer frente a estos grandes retos. Por eso es necesario movilizar el ahorro privado. Con la Unión de Ahorros e Inversiones se busca animar a los ahorradores a participar más en los mercados financieros. Ese dinero podría financiar pymes, proyectos innovadores e infraestructuras sostenibles en Europa.

Frente a los depósitos bancarios, esta inversión implica asumir más riesgo, pero va acompañada de una mayor rentabilidad esperada. En todo caso, son alternativas que permiten diversificar la inversión y mejorar la expectativa de patrimonio futuro.

Desde el punto de vista de las empresas, la Unión de Ahorros e Inversión les abriría un abanico más amplio de fuentes de financiación y les facilitaría el acceso al capital que necesitan para sus proyectos.

De tener éxito la estrategia, tanto ciudadanos como empresas se beneficiarían, además, de que la economía europea ganaría en fuerza y competitividad.

Origen y medidas

La Unión de Ahorros e Inversiones no nace de la nada. Es un paso más allá en la Unión de Mercados de Capitales y está estrechamente relacionada con el Informe Letta, publicado en abril de 2024 bajo el título Mucho más que un mercado. Este informe urgía a completar la integración de los mercados financieros en la Unión Europea.

Ese es el primero de los tres ejes principales de la estrategia, que pueden resumirse en:

  1. Armonizar la regulación de los mercados financieros de los Estados miembros para avanzar hacia un mercado financiero único. El objetivo es que el dinero pueda fluir fácilmente entre los países de la Unión Europea, eliminando obstáculos: diferentes normativas, supervisión, fiscalidad, etc.

  2. Ofrecer a los ahorradores activos financieros más accesibles, comprensibles y transparentes: bonos emitidos por pymes, fondos de inversión adaptados a minoristas, plataformas paneuropeas de captación de fondos (crowdfunding), pensiones paneuropeas, etc. Además, se propone ofrecer incentivos fiscales a la inversión en este tipo de activos. Un ejemplo de nuevos productos: los fondos de inversión con la etiqueta “Finance Europe”, que garantizan que la mayor parte de los recursos van a financiar empresas y proyectos europeos.

  3. Mejorar el nivel de alfabetización financiera de los ciudadanos europeos para que puedan tomar decisiones informadas. Una mayor cultura financiera, unida a un asesoramiento adecuado, es condición necesaria para que aumente la confianza en el sistema financiero y prospere esta iniciativa.

Educación financiera: un pilar imprescindible

Sin las competencias adecuadas será difícil conseguir que los ahorradores inviertan en productos financieros algo más complejos y entiendan sus riesgos.

Según la última encuesta sobre alfabetización financiera en la UE, solo un 18 % de los europeos alcanza un nivel alto en este tipo de conocimientos, con grandes diferencias entre países. El caso de España es especialmente llamativo: ocupa el cuarto puesto por la cola en la clasificación. De hecho, de acuerdo con la Encuesta de Competencias Financieras publicada por el Banco de España en noiembre de 2023, buena parte de la población española tiene dificultades para entender conceptos básicos como inflación, interés compuesto o diversificación.

Además, una encuesta de Funcas (Fundación de las Cajas de Ahorros), realizada en septiembre de 2025, pone de manifiesto el gran desconocimiento sobre el sistema de pensiones de la población adulta española.

A la vista de esta realidad, Europa ha diseñado en coordinación con todos los Estados miembros la Estrategia Europea de Educación Financiera, que incluirá programas en escuelas y universidades y formación para adultos.

Para mejorar la efectividad a largo plazo de este programa, la Federación Bancaria Europa ha recomendado crear una red europea de educación financiera e incorporar este tipo de formación como materia obligatoria en primaria y secundaria.

Una apuesta de futuro para Europa

La Unión de Ahorros e Inversión es un salto cualitativo en la integración económica y financiera de la Unión Europea. Su éxito dependerá de la capacidad de Bruselas y de los Estados miembros para generar confianza, ofrecer productos financieros accesibles y, sobre todo, mejorar la educación financiera de los ciudadanos.

En un contexto global marcado por la competencia tecnológica, la transición verde y las tensiones geopolíticas, movilizar el ahorro europeo hacia proyectos estratégicos no es solo una cuestión de rentabilidad: es una apuesta por la soberanía económica de la UE.

The Conversation

María Isabel Martínez Serna recibe fondos de la Agencia Estatal de Investigación (proyecto PID2021-128829NB-I00) y de la Fundación Cajamurcia.

ref. La UE quiere que los europeos inviertan sus ahorros en sectores estratégicos – https://theconversation.com/la-ue-quiere-que-los-europeos-inviertan-sus-ahorros-en-sectores-estrategicos-260372

Materials Project: el reto de crear el ‘genoma’ de todos los materiales del mundo

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Paula Alvaredo Olmos, Profesora Titular en Ciencia e Ingeniería de Materiales, Universidad Carlos III

nevodka/Shutterstock

Hace poco más de dos décadas, en 2003, el Proyecto Genoma Humano descifró por primera vez el mapa completo del ADN. Quizás, la mayor aportación de este enorme logro para la ciencia no fue el descubrimiento en sí, sino la decisión de poner ese conocimiento en abierto, como si de una biblioteca universal se tratara. Cualquier persona podía consultarlo y, gracias a ello, hoy la medicina personalizada, la biotecnología o la farmacología avanzan a un ritmo impensable entonces.

Algo parecido ocurrió en el 2013 con el Human Brain Project, cuyo objetivo era cartografiar el cerebro humano e integrar datos y modelos computacionales para comprender uno de los sistemas más complejos de la naturaleza. Más allá de los resultados concretos, lo más valioso de este proyecto ha sido la creación de plataformas abiertas donde investigadores de todo el mundo pueden trabajar sobre una base común.

Ambas iniciativas nacen de una sencilla pero poderosa idea: la ciencia avanza más rápido cuando los datos son abiertos y compartidos. No se trata solo de resolver un problema puntual, sino de construir infraestructuras de conocimiento que transformen la investigación en su conjunto.

Un mundo por descubrir

En la misma línea de esta filosofía, en 2011 se lanzó el Materials Project, desarrollado en el Lawrence Berkeley National Laboratory con financiación del Departamento de Energía de Estados Unidos. Su ambición era equiparable a la del genoma: levantar un mapa universal de los materiales, conocido como el “genoma de la materia”.

Pero ¿acaso no conocemos ya todos los materiales importantes? La respuesta es sorprendente: no, ni de lejos. Hoy dependemos de unos pocos miles de materiales, como el acero de los edificios, el aluminio de los aviones, el silicio de los ordenadores o el plástico de los envases. Pero las combinaciones posibles entre los elementos de la tabla periódica se cuentan por millones. Y la gran mayoría jamás se han sintetizado ni estudiado. Entre ellos podrían esconderse superconductores a temperatura ambiente, compuestos ultraligeros o aleaciones (mezcla de dos o más elementos de los cuales al menos uno es un metal) prácticamente indestructibles.

Durante décadas, esa información estuvo dispersa en artículos científicos, bases privadas o cuadernos de laboratorio. Obtener datos fiables sobre la estabilidad de un compuesto o sus propiedades electrónicas, magnéticas o mecánicas podía suponer años de trabajo experimental y enormes costes. Para cambiar esa dinámica, nació la plataforma del Lawrence Berkeley National Laboratory de Berkeley, cuyo fin es crear una biblioteca abierta y accesible de los materiales.




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Ejemplos de compuestos con propiedades sorprendentes

Gracias al Materials Project ya se han identificado materiales con el potencial de transformar tecnologías clave de nuestro día a día. Por ejemplo, se han propuesto electrolitos sólidos, que podrían dar lugar a baterías más seguras y duraderas al evitar riesgos de incendio y aumentar la autonomía de los vehículos eléctricos. Con el objetivo de reducir la dependencia del cobalto y avanzar hacia alternativas más sostenibles, también se han diseñado nuevos compuestos para cátodos (eléctrodos).

En el ámbito de la energía solar, esta base de datos ha permitido descubrir semiconductores abundantes y no tóxicos que podrían abaratar la fabricación de paneles fotovoltaicos, mientras que en la transición hacia el hidrógeno verde ha facilitado la selección de catalizadores más eficientes para la electrólisis del agua, el proceso por el que se crea esta energía.

Asimismo se han propuesto superconductores y otros materiales exóticos con propiedades singulares que podrían incorporarse en futuros ordenadores cuánticos, capaces de resolver problemas complejos que están fuera del alcance de las computadoras clásicas.

Y más recientemente, una colaboración con la inteligencia artificial de la empresa DeepMind predijo más de 380 000 materiales nuevos, varios de los cuales ya han sido sintetizados en laboratorio en cuestión de semanas, demostrando cómo la combinación de datos abiertos y algoritmos acelera el descubrimiento científico.




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Las estructuras del futuro

El “Genoma de la Materia” recopila información sobre estructuras cristalinas, energías de formación, diagramas de fase y propiedades electrónicas, magnéticas y mecánicas. Estos datos se usan para diseñar experimentos, alimentar simulaciones, entrenar algoritmos de predicción o detectar tendencias en el comportamiento de la materia.

Gracias a esta plataforma, hoy es posible orientar la búsqueda de nuevos materiales en lugar de depender solo del ensayo y error. Aun así, los cálculos computacionales tienen límites: no cubren todos los compuestos posibles y necesitan complementarse con más datos experimentales. Ese será el siguiente paso: integrar más resultados de laboratorio y seguir ampliando el mapa.

El valor de este proyecto va más allá de la ciencia de materiales. Representa una forma diferente de hacer ciencia: abierta, colaborativa y accesible. Su mensaje es claro: sin datos abiertos y de calidad, la inteligencia artificial no puede aprender; con ellos, puede revolucionar la manera en que descubrimos y usamos la materia.

En un mundo donde el conocimiento a menudo se convierte en negocio privado, optar por plataformas abiertas como Materials Project significa apostar por una ciencia más rápida y más justa.

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Paula Alvaredo Olmos no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Materials Project: el reto de crear el ‘genoma’ de todos los materiales del mundo – https://theconversation.com/materials-project-el-reto-de-crear-el-genoma-de-todos-los-materiales-del-mundo-264296