El riesgo de crisis alimentarias se agudiza en el mundo: estos son los puntos críticos del hambre

Source: The Conversation – (in Spanish) – By José Miguel Soriano del Castillo, Catedrático de Nutrición y Bromatología del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universitat de València

El 12 de noviembre de 2025, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (WFP) publicaron un informe que vuelve a encender las alarmas sobre el estado de la seguridad alimentaria global. Ambos organismos advierten que la “ventana para evitar que millones de personas caigan en inseguridad alimentaria aguda se está estrechando rápidamente”.

En concreto, el documento identifica dieciséis regiones del mundo donde el riesgo de crisis alimentarias severas no solo continúa creciendo, sino que podría desencadenar emergencias humanitarias de gran magnitud si no se adoptan medidas urgentes y coordinadas.

Conflictos armados que bloquean alimentos y paralizan economías

El conflicto armado se mantiene como la causa central en la mayoría de los países señalados. La violencia prolongada, la destrucción de tierras cultivables, los desplazamientos masivos y el bloqueo de corredores humanitarios reducen de manera drástica el acceso a alimentos.

Sudán aparece como uno de los escenarios más críticos: tras meses de intensificación de los combates, millones de personas han quedado atrapadas en zonas donde los mercados han colapsado y la distribución de ayuda es prácticamente imposible. La FAO advierte que algunas regiones podrían acercarse a los umbrales técnicos de hambruna si no se logra estabilizar la situación.

Yemen presenta un escenario similar, con más del 40 % de la población en niveles de crisis alimentaria severa. Allí, la destrucción de infraestructuras esenciales y la falta de combustible dificultan la llegada de importaciones, de las que depende la mayor parte de la dieta del país.

En Palestina, el informe subraya que la inestabilidad crónica y las restricciones al movimiento de bienes esenciales han reducido aún más la disponibilidad de alimentos, generando un rápido deterioro en los indicadores nutricionales.

También es preocupante la situación de Malí y Burkina Faso, donde la inseguridad y el control inestable del territorio están generando interrupciones en los mercados, bloqueos al comercio agrícola y pérdidas significativas de producción de cultivos.

Así, en Burkina Faso, los hogares más pobres que viven en zonas afectadas por el conflicto se enfrentan a las “disrupciones del mercado y la asistencia humanitaria limitada”, según el análisis más reciente de seguridad alimentaria.

Estas dinámicas se observan también en Malí, donde las mismas condiciones están provocando “un rápido deterioro en los niveles locales de consumo alimentario y nutrición”. Es un diagnóstico reforzado por los datos del indicador de Insufficient Food Consumption (IPC), que situaba en torno al 52 % la proporción de población insuficientemente alimentada en septiembre de 2025.

Choques económicos que multiplican la vulnerabilidad

El segundo impulsor de la inseguridad alimentaria es la inestabilidad económica, que se manifiesta a través del encarecimiento de los alimentos, la depreciación de las monedas locales y el aumento del precio del combustible y de los insumos agrícolas.

En Haití, esta situación se ve agravada por la violencia y la interrupción del funcionamiento normal de los mercados, lo que ha dejado a millones de personas en una vulnerabilidad extrema. De hecho, alrededor de 5,7 millones de haitianos, más de la mitad del país, se encuentran ya en niveles de inseguridad alimentaria aguda, una cifra que sigue aumentando.

Circunstancias similares se observan en Myanmar y Etiopía, donde la devaluación de la moneda y la interrupción de las actividades económicas han encarecido el precio de los alimentos básicos, reduciendo drásticamente el poder adquisitivo de los hogares.

La crisis climática, un factor estructural

El tercer gran factor identificado es el cambio climático, que ya no actúa como fenómeno excepcional, sino como un impulsor estructural de vulnerabilidad. Sequías prolongadas, inundaciones repentinas, ciclones y olas de calor afectan de manera recurrente a regiones cuya agricultura depende en gran medida de las precipitaciones estacionales.

El Cuerno de África es el caso más evidente: tras cinco temporadas consecutivas de lluvias fallidas, millones de pastores y agricultores han perdido su ganado y cosechas, lo que ha provocado desplazamientos masivos y un aumento drástico de la dependencia de programas nutricionales.

El informe del WFP subraya que estos fenómenos, intensificados por variaciones asociadas a El Niño, seguirán repitiéndose. En países como Sudán del Sur, Somalia y Etiopía, las lluvias extremas que suceden a las sequías destruyen infraestructuras básicas, arrasan cultivos y contaminan fuentes de agua esenciales.

Una crisis profundizada por el déficit de financiación humanitaria

El cuarto factor, y uno de los más decisivos para comprender la magnitud del problema, es el enorme déficit de financiación humanitaria. El WFP ha advertido que los fondos disponibles este año podrían situarse en torno a 6 400 millones de dólares. Es una cifra muy inferior a la necesaria para sostener sus operaciones globales y está claramente por debajo de los niveles previos, lo que obliga a recortar raciones, suspender programas nutricionales y priorizar de forma estricta a los beneficiarios más vulnerables.

Las consecuencias de estos recortes son directas: en áreas donde el conflicto impide el acceso a los alimentos y los mercados locales han colapsado, la ayuda humanitaria constituye la única fuente de sustento. Si la financiación continúa siendo insuficiente, millones de personas corren el riesgo de pasar rápidamente de una situación de crisis a una emergencia alimentaria severa o incluso a condiciones cercanas a la hambruna.

El propio WFP ha señalado que la falta de recursos está comprometiendo gravemente la capacidad para anticiparse a los picos de hambre estacional o climática, limitando su margen de actuación en algunos de los entornos más frágiles del planeta.

La alimentación como indicador de estabilidad global

Este informe demuestra que la alimentación no es solo un asunto doméstico ni una cuestión de hábitos individuales. La inseguridad alimentaria se convierte tanto en síntoma como en causa de inestabilidad, con efectos sobre la salud pública, el funcionamiento de las economías locales y los movimientos migratorios. La interdependencia de los mercados globales implica que las crisis alimentarias en los dieciséis hunger hotspots (puntos críticos del hambre) identificados repercuten en regiones muy alejadas de ellos, generando tensiones adicionales en países importadores y en economías vulnerables.

A pesar del tono de advertencia, el informe de FAO-WFP concluye que aún es posible evitar el deterioro masivo previsto para 2026. Señala que invertir en medios de vida, en resiliencia y en protección social antes de que el hambre alcance su pico será “una inversión inteligente en paz y estabilidad a largo plazo”.

También subraya que el apoyo agrícola, como semillas, salud del ganado o acción anticipatoria, es esencial para estabilizar la producción alimentaria y reducir la dependencia de la ayuda de emergencia. Al mismo tiempo, advierte que la falta de financiación y el acceso humanitario bloqueado están comprometiendo gravemente la capacidad de actuar a tiempo, y que ignorar esta ventana de oportunidad tendrá un coste humano incalculable.

The Conversation

José Miguel Soriano del Castillo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

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Respirar bajo el agua: la increíble historia evolutiva de los mamíferos marinos

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Antonio Figueras Huerta, Profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto de Investigaciones Marinas (IIM-CSIC)

Delfines nadando. Tom Radetzki / Unsplash., CC BY

Imagine tener que aguantar la respiración mientras nada hasta el supermercado, duerme, da a luz o cría a sus hijos. Un escenario imposible que es la realidad cotidiana de ballenas, delfines, focas y manatíes. Estos mamíferos marinos comparten los rasgos fundamentales de todos los mamíferos –pulmones, sangre caliente, pelo (al menos, en alguna etapa de la vida) y leche para alimentar a sus crías–, pero viven en un mundo donde el oxígeno escasea y cada respiración debe ser gestionada de manera consciente.

¿Cómo sobrevivir permanentemente en el agua sin dejar nunca de ser animales que dependen del aire? Para lograrlo, han reinventado la respiración, el sueño, la reproducción y el control cardiovascular. Sus cuerpos condensan 50 millones de años de innovación evolutiva y son una lección sobre la extraordinaria capacidad de la vida para adaptarse.

Orificios nasales: la respiración rediseñada

La adaptación más visible es el espiráculo. Lo que comenzó como orificios nasales frontales en mamíferos terrestres migró, a lo largo de decenas de millones de años, hasta la parte superior de la cabeza de delfines y ballenas. Este cambio ahorra una enorme cantidad de energía: en lugar de levantar toda la cabeza fuera del agua, un delfín puede respirar exponiendo solo una pequeña parte de su cuerpo.

Pero el espiráculo es mucho más que una nueva ubicación. Es una válvula muscular que se cierra herméticamente bajo el agua. A diferencia de los humanos, los delfines y las ballenas no respiran de manera automática. Cada inhalación y exhalación es un acto deliberado y controlado.

Respiración de las ballenas.

Pulmones que son ejemplo de eficiencia

Cuando salen a la superficie, los mamíferos marinos respiran con una eficiencia extraordinaria. Los humanos intercambiamos alrededor del 10–15 % del aire de nuestros pulmones en cada respiración. Las ballenas y los delfines pueden reemplazar hasta el 90 %. Sus pulmones están diseñados para una “ventilación explosiva”, vaciándose y llenándose en menos de un segundo. Se han medido flujos de aire en delfines que superan los 160 litros por segundo.

Esto no es solo velocidad, sino estrategia. Al intercambiar casi todo el aire de sus pulmones, maximizan la captación de oxígeno y reducen al mínimo el tiempo que necesitan pasar en la superficie.

¿Por qué no se ahogan?

Vivir bajo el agua con pulmones conlleva un riesgo constante: el ahogamiento. Para evitarlo, los delfines han desarrollado una separación casi completa entre sus vías respiratorias y digestivas. Su laringe se curva en un ángulo pronunciado, lo que permite que los alimentos pasen por el esófago mientras el espiráculo se conecta directamente con la tráquea. No pueden respirar por la boca en absoluto.

Silueta de una ballena azul.
muratart/Shutterstock

La misma precisión se observa en la lactancia. Las madres producen una leche extraordinariamente grasa que puede ser expulsada directamente en la boca de la cría. Ésta forma un sello hermético con los labios, evitando la entrada de agua salada, mientras la leche espesa resiste la dispersión en el agua.

Abrazar el colapso pulmonar

Durante las inmersiones profundas, los mamíferos marinos afrontan presiones que aplastarían a un buceador humano. Sin embargo, su estrategia no consiste en resistir la presión, sino en aprovecharla

Al descender, el aire es expulsado de los diminutos alveolos donde ocurre el intercambio gaseoso y se traslada a las vías respiratorias reforzadas que no transfieren nitrógeno a la sangre. Este colapso controlado del pulmón impide la acumulación de nitrógeno y evita la enfermedad por descompresión o “mal de los buzos”. A la vez, permite conservar oxígeno para los órganos vitales.

Dormir con medio cerebro

Dado que la respiración es voluntaria, el sueño plantea un desafío único. Los delfines y las focas lo resuelven con el sueño de ondas lentas unihemisférico. La mitad del cerebro duerme mientras la otra mitad permanece lo suficientemente despierta como para controlar la respiración y el movimiento.

En los delfines mulares, cada hemisferio obtiene unas cuatro horas de sueño de ondas lentas al día. El lado despierto del cerebro les permite salir a la superficie para respirar y mantenerse vigilantes ante los depredadores. El sueño REM —la fase de los sueños en los humanos— está prácticamente ausente, lo que sugiere que los mamíferos marinos han redefinido el concepto mismo de dormir.

Nacimiento y primeros pasos de vida

Incluso la reproducción ha tenido que reinventarse. Las crías de ballenas y delfines suelen nacer de cola, lo que reduce el riesgo de ahogamiento durante el parto. Las madres se colocan de manera que ayudan al recién nacido a alcanzar la superficie para su primera respiración.

Desde ese momento, la cría debe aprender a respirar conscientemente. La lactancia, con su sistema de leche grasa y sellado bucal –sus bocas forman una especie de ventosa que impide que se cuele agua del exterior–, permite un rápido crecimiento evitando que el agua salada entre en los pulmones.

Ballena amamantando a su cría.

El “interruptor maestro” cardiovascular

Estos animales dependen también de un poderoso reflejo fisiológico conocido como la respuesta de inmersión, o el “interruptor maestro de la vida”. Al bucear, su frecuencia cardiaca se reduce drásticamente –una orca puede bajarla a la mitad en solo 15 segundos– y el flujo sanguíneo se desvía hacia órganos vitales como el cerebro y el corazón.

Combinado con enormes reservas de oxígeno en la mioglobina –proteína que almacena y transporta oxígeno– de los músculos, esto permite que ballenas y focas permanezcan sumergidas durante largos periodos, incluso más de una hora en algunas especies.

Lecciones para humanos

Estas adaptaciones no solo son fascinantes: podrían tener aplicaciones en medicina humana. El colapso pulmonar de los mamíferos buceadores evita las rupturas alveolares que sufren algunos pacientes con respiración asistida. Además, sus proteínas surfactantes permiten reabrir los alveolos de forma segura, lo que podría inspirar tratamientos para el fallo respiratorio.

Todos estos sistemas finamente ajustados son, sin embargo, vulnerables. El cambio climático, la contaminación, la sobrepesca y, especialmente, el ruido submarino generado por barcos y sonares, pueden interferir en sus procesos fisiológicos. Alteraciones en sus patrones de buceo o estrés prolongado pueden aumentar el riesgo de embolias gaseosas y varamientos.

Proteger a los mamíferos marinos implica no solo conservar sus hábitats, sino también comprender y respetar las adaptaciones evolutivas que les permiten vivir entre dos mundos: atados para siempre al aire, pero dueños del océano.

The Conversation

Antonio Figueras Huerta no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Respirar bajo el agua: la increíble historia evolutiva de los mamíferos marinos – https://theconversation.com/respirar-bajo-el-agua-la-increible-historia-evolutiva-de-los-mamiferos-marinos-269953

The deep sea and the Arctic must be included in efforts to tackle climate change

Source: The Conversation – Canada – By Juliano Palacios Abrantes, Postdoctoral researcher, Institute for the Oceans and Fisheries, University of British Columbia

Animals on the seafloor, such as corals and crinoids, take carbon into their bodies. When they die, this carbon is taken into seafloor sediments, where it is stored for hundreds and even thousands of years. (Schmidt Ocean Institute/Erik Cordes), CC BY

This year’s COP30 comes after the international Agreement on Marine Biological Diversity of Areas beyond National Jurisdiction (BBNJ) finally acquired the required number of ratification votes by United Nations member states.

The treaty, effective from January 2026, is the first global agreement for marine areas beyond national jurisdictions, with a direct reference to climate change risks in its legal text. Its ratification comes at a crucial time for marine environments.

The momentum of COP30 and the BBNJ treaty creates a unique opportunity to further integrate the ocean, particularly the deep sea, into the climate agenda. By connecting the BBNJ under the United Nations Convention on the Law of the Sea and the 2015 Paris Agreement, UN member states now have the tools to better conserve the deep sea’s biodiversity and its role in the global carbon cycle.

The deeps sea’s role in our climate

The deep sea (areas deeper than 200 metres) covers more than half our planet’s surface and accounts for over 90 per cent of the ocean’s volume. It is Earth’s largest long-term carbon sink.

Since the Industrial Revolution, the deep sea has absorbed roughly 30 per cent of human-caused carbon dioxide emissions and about 90 per cent of excess heat, significantly slowing warming and buffering the planet against even more catastrophic impacts.

The deep sea stores 50 times more carbon than the atmosphere and 20 times more than all terrestrial plants and soils combined. It helps regulate the Earth’s climate and its importance in fighting climate change is immense, stretching from pole to pole.

The polar regions support essential climate functions. The Southern Ocean around Antarctica absorbs approximately 40 per cent of the global oceanic uptake of human-generated carbon. The opposite pole, the Arctic Ocean, is facing some of the most immediate threats from climate change.




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Against this backdrop, COP30 is hosting an unprecedented number of Indigenous people, with around 3,000 participants. Inuit, Sámi, Athabaskan, Aleut, Yupiit and other Arctic and global Indigenous leaders are voicing the need for climate policy to reflect local knowledge, rights and values in line with claims by Arctic states to sovereignty and stewardship.

However, discontent exists given the lack of representation of Indigenous people in COP30 negotiations. More than 70,000 people participated in the parallel People’s Summit which produced the Declaration of the Peoples’ Summit towards COP30. The declaration calls for more equitable solutions to climate change that include Indigenous and other communities.

Indigenous Peoples already co-create scientific management of marine protected areas, such as the Primnoa resedaeformis coral habitats and glass sponge reefs in Nova Scotia. However, more efforts are needed to reach the 30×30 target to designate 30 per cent of the Earth’s land and oceans as protected areas and achieve the goals of the Paris Climate Agreement.

Closing the ocean gap

Recent sessions of the United Nations Framework Convention on Climate Change (UNFCCC) have focused on co-ordination across major international agreements like the BBNJ. These sessions, along with the latest vulnerability assessments from the Intergovernmental Panel on Climate Change and UNFCCC’s Ocean Climate Change Dialogues, have urged parties to align ocean actions with climate commitments and close measurement and reporting gaps.

In the summer of 2024, Brazil and France started the Blue NDC Challenge, encouraging countries to include ocean-based climate solutions in their National Determined Contributions (NDCs) and National Adaptation Plans.

The UNFCCC requires NDCs to increase carbon uptake rather than historical storage to mitigate. Carbon uptake is the process, activity or mechanism by which natural sinks remove CO2 from the atmosphere. On the other hand, National Adaption Plans may protect deep-sea ecosystems and their biological pump roles.

While recent syntheses show that about 75 per cent (97 out of 130 coastal states that have submitted their NDCs) of UN member states now reference marine and coastal actions in their NDCs, the formal mechanisms for implementing adaptation efforts that include the ocean are lagging behind.

Of the roughly 100 climate indicators being considered at COP30 to monitor the progress of the Paris Agreement’s global goal on adaptation, only 14 include marine or ocean dimensions, with the majority focusing on coasts or shallow waters.

Although those with marine dimensions could be extended to include the deep sea, a persistent omission of deep-sea ecosystems risks undermining both mitigation and adaptation goals. While the final indicators are yet to be determined, it’s critical to ensure that deep-sea ecosystems are explicitly incorporated.

The global stocktake — the Paris Agreement’s process to evaluate the world’s climate action progress — determines if countries are meeting goals and identifies gaps. The stocktake must also identify the deep ocean and deep-sea life specifically, and elaborate on appropriate ocean-based climate actions, comparable to elaborations on the need to halt and reverse deforestation and forest degradation.

Supporting the Paris Agreement

photo of bivalves and yeti crabs under water
A hydrothermal vent community of bivalves and yeti crabs (Kiwa hirsuta). Chemosynthesis converts inorganic compounds like sulphide/methane via microbial communities where light is unavailable in the deep sea.
(Schmidt Ocean Institute/Erik Cordes)

Emerging activities, misguidingly branded as helping the energy transition — like deep-sea mining — further threaten oceans by causing irreparable damage to the sea floor and in the water column.

Geoengineering technologies to remove excess CO₂ from the atmosphere are so far costly and ineffective, but may be necessary to meet the Paris Agreement’s 1.5 C target. However, marine-based technologies may disrupt seafloor habitats, alter ocean chemistry and disrupt the natural carbon cycle in unpredictable ways.

The largest uncertainties in future climate projections stem from potential changes in ocean circulation and biological activity that could reduce the ocean sink efficiency. Even if emissions are stopped, a substantial fraction (20 to 40 per cent in some models) of emitted CO₂ will remain in the atmosphere for a millennium or longer, persisting until slow geological processes complete the sequestration.

If deep-sea carbon sinks were to weaken due to these climate-induced changes, CO₂ would accumulate faster in the atmosphere, making the 1.5 target significantly more difficult to achieve. Therefore, the deep ocean’s capacity determines the long-term fate of CO₂ and the ultimate success of the Paris Agreement’s targets.

Acting without a precautionary approach and failing to incorporate Indigenous values could further damage marine ecosystems and increase inequalities. In addition, failing to establish appropriate protocols for research ethics, project implementation and scientific assessments could result in negative outcomes in terms of CO₂ sequestration.

The Conversation

The authors do not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and have disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

ref. The deep sea and the Arctic must be included in efforts to tackle climate change – https://theconversation.com/the-deep-sea-and-the-arctic-must-be-included-in-efforts-to-tackle-climate-change-269581

Budget fédéral 2025 : le « Canada fort » est-il en réalité faible en matière d’IA ?

Source: The Conversation – in French – By Nicolas Chartier-Edwards, PhD student, Politics, Science and Technology, Institut national de la recherche scientifique (INRS)

Le gouvernement de Mark Carney a présenté son premier budget officiel, intitulé Un Canada Fort. Il se présente comme une feuille de route des investissements réalisés pour renforcer la souveraineté nationale par la productivité économique et la défense nationale. Au cœur de ces efforts se trouve l’intelligence artificielle.

Les technologies fortement axées sur l’IA ont été identifiées par huit agences fédérales dans le budget 2025 comme un moyen de réduire les dépenses opérationnelles tout en stimulant la productivité.

De nombreux investissements du budget visent à développer l’industrie de la défense par la création et la commercialisation de ce qu’on appelle des technologies à double usage — des biens, logiciels et technologies pouvant être utilisés à la fois à des fins civiles et militaires — ce qui peut également inclure l’IA.

Mais le Canada Fort est-il, en fait, faible en IA ?

Compte tenu du paysage législatif actuel et du nouveau budget, nous soutenons que le plan d’IA d’Un Canada fort minimise la réglementation et la mise en place de garde-fous, puisque le financement est principalement orienté vers l’adoption de l’IA. Il néglige les risques, les impacts et les potentielles faiblesses qui accompagnent une dépendance excessive à ces technologies.

Historique des budgets passés

Indirectement, le gouvernement canadien a constamment soutenu la recherche en IA par l’intermédiaire des organismes subventionnaires fédéraux, de la Fondation canadienne pour l’Innovation et de l’Institut canadien pour la Recherche avancée.

Entre 2006 et 2015, le gouvernement du premier ministre Stephen Harper a investi plus de $13 milliards dans la science, la technologie et l’innovation durant son mandat.

Le gouvernement de Justin Trudeau a modifié la manière dont l’IA était présentée aux citoyens du pays et la façon dont elle était financée. Le budget de 2017, intitulé Bâtir une classe moyenne forte a fait les premières références explicites à l’IA dans un budget fédéral, la décrivant comme représentant une force transformatrice pour l’économie canadienne.

Le gouvernement a mis l’accent sur « l’avantage du Canada en matière d’intelligence artificielle », qui, selon lui, pouvait se traduire par « une économie plus innovante, une croissance économique plus forte et une amélioration de la qualité de vie des Canadiens ».

Bill Morneau, ministre des Finances de l’époque, a proposé de financer les Supergrappes d’IA et d’allouer 125 millions de dollars pour établir la première Stratégie pancanadienne en intelligence artificielle.

Cet engagement envers l’IA a été réaffirmé dans le budget de 2021, lorsque la technologie a été présentée comme « l’une des transformations technologiques les plus significatives de notre époque ». Les investissements du gouvernement fédéral dans ce secteur ont été décrits comme essentiels pour garantir que l’économie en profite, et que la position de force du Canada permette « l’intégration des valeurs canadiennes dans les plates-formes mondiales ».

Le gouvernement a renouvelé la Stratégie pancanadienne d’IA avec 368 millions de dollars supplémentaires. Un montant additionnel de 2,4 milliards de dollars a été engagé dans le budget de 2024, mettant l’accent sur « l’utilisation sécuritaire et responsable » de l’IA, notamment grâce à la création de nouvelles normes et à l’établissement de l’Institut canadien de la sécurité de l’intelligence artificielle.

La question de la souveraineté

Le budget 2025 marque un autre changement substantiel dans l’approche du Canada concernant l’IA. Cette troisième phase de financement met l’accent sur l’adoption, la productivité, la souveraineté et le principe fondamental du double usage — à la fois civil et militaire.

Mais nous ne croyons pas qu’il favorise la recherche et les projets portant sur les enjeux clés liés à l’IA. Il amplifie plutôt un langage promotionnel.

Nous croyons que l’adoption à grande échelle de l’IA dans les ministères et agences fédéraux (comme l’Agence du revenu du Canada, Emploi et Développement social Canada, Pêches et Océans Canada, Services publics et Approvisionnement Canada, Statistique Canada, Ressources naturelles Canada et Patrimoine canadien) réduira en réalité la capacité à développer des réglementations, à concevoir des garde-fous, à mener des délibérations éthiques et à garantir une participation significative de la société civile, parce que son intégration généralisée imprégnera l’ensemble de la bureaucratie.

L’IA présentée comme moteur économique — à travers la réduction des coûts et les applications à double usage — est devenue le nouveau récit promotionnel du gouvernement.




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La faiblesse en IA du Canada fort

Quelles vulnérabilités émergent lorsque l’IA est déployée de manière agressive au sein de la fonction publique ? Depuis l’abandon de la loi sur l’Intelligence artificielle et les données, l’approche canadienne de la gouvernance de l’IA repose davantage sur des normes et standards que sur l’État de droit.

Cet environnement pourrait transformer un avantage perçu en matière d’IA en une véritable faiblesse. Cela est particulièrement vrai compte tenu de la dépendance excessive du gouvernement envers des logiciels étrangers (comme Microsoft CoPilot) et des matériels étrangers (comme les puces NVIDIA nécessaires aux superordinateurs), d’un manque de compréhension complète des technologies déjà utilisées par les différentes agences et de l’absence de lignes directrices sur les armes autonomes létales — des systèmes d’armes capables de rechercher, identifier et attaquer des cibles sans intervention humaine directe.

Promouvoir la création rapide de régulations ainsi que l’adoption à tout prix de l’IA dans un budget centré sur le soutien à la recherche, au développement, à la commercialisation et à la mise en œuvre de technologies à double usage risque de négliger plusieurs écueils de l’IA, notamment :

La promotion de l’IA comme un avantage économique — par l’automatisation de l’administration publique et le double usage militaire — dans un environnement non réglementé et sans financement dédié à la surveillance risque de perturber des secteurs et des services essentiels au maintien de la démocratie canadienne, fondement même d’un Canada Fort.

La Conversation Canada

Nicolas Chartier-Edwards a reçu des financements du Conseil de recherches en sciences humaines du Canada.

François-Olivier Picard ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. Budget fédéral 2025 : le « Canada fort » est-il en réalité faible en matière d’IA ? – https://theconversation.com/budget-federal-2025-le-canada-fort-est-il-en-realite-faible-en-matiere-dia-270022

Les tourbières sont essentielles pour nos écosystèmes, mais elles sont peu considérées et peu étudiées

Source: The Conversation – in French – By Scott J. Davidson, Assistant Professor in Wetland Carbon Dynamics, Groupe de recherche interuniversitaire en limnologie (GRIL), Université du Québec à Montréal (UQAM)

Les tourbières comptent parmi les écosystèmes les plus importants au monde, mais sont souvent peu considérées. Bien qu’elles ne couvrent qu’une petite partie de la surface terrestre, ces zones humides abritent les sols les plus riches en carbone de la planète.

Des tourbières en bonne sa nté influencent les cycles hydrologiques, favorisent une biodiversité unique et soutiennent les communautés. Malgré leur importance, nous ne disposons toujours pas d’une vision claire de leur évolution au fil du temps.

Lorsqu’elles sont asséchées, dégradées ou brûlées, les tourbières libèrent le carbone qu’elles contiennent dans l’atmosphère. Depuis 1700, l’être humain a drainé plus de trois millions de kilomètres carrés de zones humides, ce qui signifie que nous avons perdu un potentiel de séquestration du carbone considérable à l’échelle mondiale. La compréhension et la préservation des tourbières encore présentes revêtent d’autant plus d’importance.

Jusqu’ici, les recherches sur les tourbières se sont concentrées sur quelques sites bien documentés, souvent situés dans des régions tempérées ou boréales. Cependant, les changements climatiques, les pressions liées à l’utilisation des terres et les conditions météorologiques extrêmes affectent les tourbières partout, y compris dans des régions éloignées, tropicales et peu étudiées.

Pour prédire l’évolution de ces milieux, nous avons besoin de données fréquentes sur différents types d’habitats tourbeux qui permettent de suivre leur transformation au fil des saisons et des années.

Pour notre étude récente, nous avons eu recours à la participation citoyenne, à des technologies facilement accessibles et à un réseau de recherche afin de réunir des données selon une approche de données distribuées. Les informations sont recueillies selon une méthodologie standardisée : où qu’il se trouve, chacun collecte des données similaires en utilisant les mêmes méthodes.

 un petit plan d'eau entouré d'une zone humide verdoyante
La tourbière de la Grande plée Bleue, située près de Québec. Pour prédire l’évolution des tourbières, les chercheurs ont besoin de données fréquentes sur différents types d’habitats tourbeux qui permettent de suivre leur transformation au fil des saisons et des années.
(Scott J Davidson)

Suivre les changements

Intitulée The PeatPic Project, notre étude a utilisé la photographie par téléphone intelligent pour amasser des données. Nous avons pris contact avec des chercheurs spécialisés dans les tourbières d’un peu partout, via les réseaux sociaux et le bouche-à-oreille, et leur avons demandé de collecter des images de leurs tourbières en 2021 et 2022. Nous avons ainsi recueilli plus de 3 700 photographies provenant de 27 tourbières situées dans 10 pays.

Nous avons analysé ces photographies afin d’étudier la couleur des plantes et de déterminer leur degré de verdure tout au long de l’année, ce qui nous a permis d’obtenir des informations précieuses sur la végétation. Les changements dans la couleur verte des feuilles permettent de reconnaître le moment où les plantes commencent leur saison de croissance.




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Ces transformations indiquent également le degré de verdure ou de santé des plantes, la quantité de nutriments qu’elles absorbent, ainsi que le moment où elles brunissent à l’automne. Elles peuvent aussi signaler des variations dans les conditions d’humidité ou de nutriments, un stress thermique ou des perturbations.


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Ce type de travaux, menés par une communauté mondiale de chercheurs, élargit la portée des données. Des observateurs locaux peuvent enregistrer les changements saisonniers, les niveaux d’eau, la couleur ou la couverture végétale, l’utilisation des terres ou les perturbations à l’aide de leur téléphone. Grâce à une formation, à des protocoles normalisés, à des métadonnées de qualité et à la validation, la communauté peut générer des données fiables. Ces méthodes permettent de réduire les coûts, d’augmenter la quantité de données mises à la disposition des scientifiques et de renforcer la gestion locale ainsi que les réseaux mondiaux.

gros plan d'une plante avec de petites feuilles rondes vertes
Les plantes de petite taille des tourbières (photo d’une tourbière du Minnesota) sont difficiles à capturer grâce à la télédétection, mais un échantillonnage distribué à l’aide de photos prises avec un téléphone permet de le faire.
(Avni Malhotra)

Des prévisions plus fiables sur le fonctionnement des tourbières ne concernent pas seulement les chercheurs, elles sont essentielles pour atténuer les effets des changements climatiques, protéger la biodiversité, garantir la qualité de l’eau et réduire les risques liés aux catastrophes telles que les incendies et les sécheresses.

Les informations tirées d’images peuvent être converties en représentations mathématiques du comportement des plantes, puis ajoutées aux jumeaux numériques des tourbières.

Grâce à ces jumeaux, les experts peuvent simuler des scénarios hypothétiques. Par exemple, que se passe-t-il si le drainage augmente après un incendie de forêt ou si l’on entreprend une opération de restauration ? Cependant, pour construire des jumeaux numériques utiles, il faut détenir des données sur tous les biomes, toutes les saisons et à toutes les échelles.

Et la suite ?

Nous disposons désormais d’outils et de technologies facilement accessibles qui nous permettent de surveiller les tourbières comme jamais auparavant. Toutefois, pour aller plus loin, il faut agir sur plusieurs fronts :

Les réseaux de recherche doivent élaborer, diffuser et adopter des protocoles et des pratiques standardisés afin que les données provenant de différents endroits et sources puissent être combinées, comparées et mises à l’échelle.

Les populations locales peuvent prendre part à l’observation. La formation, la co-conception, l’équité et la reconnaissance sont essentielles. Les observations locales grâce, notamment, à des photographies prises avec des téléphones, peuvent alimenter le processus décisionnel.




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Les terres fertiles du Québec sont en péril. Une découverte scientifique pourrait renverser la vapeur


Le public peut participer en soutenant les politiques qui financent ces travaux, en collaborant à des initiatives scientifiques locales et en sachant que de simples photos d’un téléphone intelligent peuvent grandement contribuer à la compréhension du fonctionnement de notre planète.

Le projet PeatPic nous a inspirés pour créer une autre initiative scientifique communautaire intitulée Tracking the Colour of Peatlands (Suivre l’évolution de la couleur des tourbières). Ce projet concerne 16 tourbières situées dans le monde entier et invite le public à prendre des photos à différents moments de l’année à des points fixes afin de dresser un tableau des changements subis par l’écosystème au fil des saisons.

Les tourbières ne sont pas des écosystèmes isolés. Elles sont importantes pour les populations, le climat, l’eau et la biodiversité. Grâce à la collecte de données distribuées à l’échelle mondiale et à des outils accessibles tels que les téléphones intelligents, nous pouvons observer l’évolution des tourbières, prévoir les zones les plus menacées et agir avant qu’une crise ne survienne.

L’avenir des tourbières, ainsi que celui des cycles du carbone et de l’eau sur Terre, dépend de notre capacité à observer, enregistrer, diffuser et agir ensemble face aux phénomènes actuels.

La Conversation Canada

Scott J. Davidson reçoit un financement du ministère de l’Environnement du Québec. Il est membre du Groupe de recherche interuniversitaire en limnologie (GRIL), un réseau financé par le FRQNT.

Les recherches d’Avni Malhotra ont été soutenues par le Fonds national suisse de la recherche scientifique.

ref. Les tourbières sont essentielles pour nos écosystèmes, mais elles sont peu considérées et peu étudiées – https://theconversation.com/les-tourbieres-sont-essentielles-pour-nos-ecosystemes-mais-elles-sont-peu-considerees-et-peu-etudiees-267721

Sainte-Soline, gilets jaunes, retraites : comment les manifestants ont revu leur organisation face à la répression policière

Source: The Conversation – France in French (3) – By Elise Lobbedez, Assistant professor, Neoma Business School

Les vidéos de la manifestation contre la mégabassine de Sainte-Soline (Deux-Sèvres) en 2023 récemment publiées par « Médiapart » mettent en lumière la violence de la répression qui y a été exercée par les forces de l’ordre envers les manifestants. Loin d’être isolé, cet épisode s’inscrit dans une transformation profonde des pratiques de gestion des manifestations en France depuis deux décennies, marquée par une logique de remilitarisation du maintien de l’ordre et de judiciarisation croissante des mouvements sociaux. Face à ce tournant répressif, comment s’organisent les militants ?


À l’échelle de plusieurs mobilisations françaises (gilets jaunes, manifestations contre la réforme des retraites, « Bloquons tout »…), on remarque une généralisation de la mise en place de fonctions « support » du côté des manifestants : équipes juridiques, personnes chargées de la documentation des violences subies, street medics (médecins de rue), formation aux premiers secours, etc.

Dans cette lignée, un dispositif de soutien nommé « base arrière » est conçu pour le rassemblement de Sainte-Soline (Deux-Sèvres), en réponse à des manifestations antérieurement réprimées. Une équipe juridique s’organise en mars 2022, lors du Printemps maraîchin contre les mégabassines. En rendant accessible des ressources juridiques pour les militants, celle-ci constitue un maillon important du soin en manifestation. Elle aide à protéger de l’épuisement émotionnel et psychologique lié aux procédures judiciaires, souvent longues, stressantes, et financièrement coûteuses, d’autant plus lorsqu’on les affronte seul. Le soutien psychologique, lui, se structure à la suite des affrontements lors de la première manifestation à Sainte-Soline, en octobre 2022.

Sur le terrain, ces équipes assurent la prise en charge des personnes arrêtées ou blessées. Mais leur action ne se limite pas aux urgences : avant le rassemblement, elles font de la prévention. Par exemple, le pôle médical propose des recommandations pour l’équipement à apporter, conseillant d’amener des masques et des lunettes de protection contre les gaz lacrymogènes tout en partageant des astuces pour en limiter leurs effets (mélange à base de Maalox ou citron). De leur côté, les juristes identifient des avocats disponibles pour soutenir les personnes interpellées, et diffusent leur contact ainsi que des réflexes à adopter en cas d’arrestation.

Des pratiques éminemment politiques

Avec le mouvement des gilets jaunes et l’adoption d’une doctrine de maintien de l’ordre plus offensive, de nouveaux acteurs, souvent professionnels de santé, émergent partout sur le territoire pour prodiguer des soins en manifestation. Ceux-ci adoptent souvent une posture de secouristes volontaires apartisans, proche du devoir humanitaire, et prennent en charge tous les blessés : militants, journalistes mais aussi policiers.

Au contraire, la « base arrière » de Sainte-Soline incarne une réflexion explicitement politique sur la mise en œuvre du soin dans les mouvements sociaux, en réponse à la répression accrue. De la sorte, elle s’inscrit dans l’approche historique des street medics.

Apparus en France dans les années 2010 lors de l’occupation de la zone à défendre de Notre-Dame-des-Landes (Loire-Atlantique), ces derniers sont à l’origine proches des mouvances anarchistes et de gauche, loin de cette neutralité revendiquée. Les fonctions support de la « base arrière » sont alors pensées comme des pratiques militantes, qui s’inscrivent dans une dynamique de soin engagé et d’autodéfense qui vise à assurer avant tout la protection des manifestants. Les membres des équipes rappellent d’ailleurs être présents « en soutien aux camarades qui manifestent ».

Ensuite, le mouvement promeut une posture partagée, où le soin n’est pas délégué à des experts. L’objectif est ici de rendre possible une certaine autonomisation, notamment dans un contexte où il peut être difficile ou risqué d’accéder au soin dispensé par les institutions. Cela peut par exemple être lorsque des médecins transmettent aux ministères de l’intérieur ou de la justice des fichiers recensant les identités et descriptions de blessés en manifestation. Par ailleurs, une approche collective évite de recréer des relations asymétriques et des hiérarchies entre soignants, ceux qui détiennent le savoir et le pouvoir de décision, et soignés, qui sont en position de dépendance sans toujours comprendre les choix.

Enfin, les organisateurs tentent d’étendre cette culture du soin à d’autres aspects de la mobilisation. Une garderie autogérée, un pôle dévalidiste (pour lutter contre les discriminations et faciliter la participation des personnes en situation de handicap), et un dispositif consacré aux violences sexistes et sexuelles sont, par exemple, mis en place pour permettre au plus grand nombre de participer, quelles que soient ses contraintes.

De surcroît, l’information circule sous de multiples formats (flyers, briefings oraux, lignes téléphoniques, etc.). Elle est traduite en plusieurs langues, pour que tout le monde puisse y avoir accès. Il y a donc une attention particulière portée à l’inclusivité des dispositifs et une volonté d’insuffler une responsabilité commune. Ainsi, le pôle psychoémotionnel souligne vouloir se détacher des « cultures militantes […] virilistes qui glorifient un certain rapport à la violence » et permettre à chacun de demander de l’aide en cas de besoin sans se sentir faible.

Les défis d’une approche politique du soin en contexte répressif

Développer une culture du soin partagée et inclusive pose néanmoins de nouvelles questions. Un premier défi est celui du suivi du soin après les manifestations : comment faire en sorte de garantir une continuité dans le soin à l’échelle des groupes locaux après un rassemblement ? Sous quelles modalités ? Et comment s’assurer que des personnes plus isolées puissent en bénéficier ?

Dans mes recherches en cours, certains militants racontent avoir bénéficié d’un soutien psychologique collectif qui a joué un rôle crucial pour digérer leurs vécus. C’est le cas de Thérèse qui explique :

« Ça nous a permis de faire en sorte que notre cerveau qui avait été vraiment malmené puisse se dire “Voilà, ça s’est passé comme ça. C’est une réalité, c’est pas du délire. Je peux dire très précisément que Darmanin a cherché à nous bousiller avec sa force armée”. »

Cependant, d’autres personnes racontent ne pas avoir bénéficié d’une telle expérience, comme le soulignent mes entretiens avec Katia, puis avec Chloé. La première me dit ne pas avoir participé aux événements de soin collectif après la manifestation et s’être reposée plutôt sur ses proches. La seconde exprime s’être « sentie très très seule après » et pas toujours à sa place dans les espaces de discussion. Plusieurs personnes interrogées expliquent aussi ne pas avoir rejoint les moments de soutien car habitant loin des centres urbains. D’autres soulignent ne pas s’être sentis légitimes pour utiliser les dispositifs existants, car certains militants en auraient eu plus besoin qu’eux, notamment les blessés graves.

La manifestation de Sainte-Soline (Deux-Sèvres), le 25 mars 2023, filmée par les caméras-piétons des gendarmes.

Un autre défi de taille pour l’avenir des mobilisations est celui du soin des soignants, qui peuvent vite se retrouver débordés. Plusieurs membres des équipes rapportent avoir été physiquement et mentalement traumatisés de leur expérience, parfois sous le choc pendant plusieurs jours après l’événement. C’est aussi un constat que Vincent, un manifestant présent à Sainte-Soline et proche des équipes de street medics, fait lors de notre entretien :

« J’ai échangé avec les copains qui étaient « medics » là-bas. Je pense qu’eux, ils auraient eu besoin d’un soutien psy derrière parce qu’ils étaient vraiment choqués ».

À l’aune des révélations sur la manifestation de Sainte-Soline, la répression semble s’imposer comme un enjeu crucial des luttes sociales et environnementales. Alors que de nombreux manifestants sont prêts à accepter le risque de s’exposer à des gaz lacrymogènes voire à de potentielles blessures, le soin ne peut pas rester un impensé.

The Conversation

Elise Lobbedez ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. Sainte-Soline, gilets jaunes, retraites : comment les manifestants ont revu leur organisation face à la répression policière – https://theconversation.com/sainte-soline-gilets-jaunes-retraites-comment-les-manifestants-ont-revu-leur-organisation-face-a-la-repression-policiere-269632

Philippe Aghion, le Nobel d’économie qui s’inscrit dans une tradition française valorisant les liens entre économie, société et institutions

Source: The Conversation – in French – By Patrick Gilormini, Economie & Management, ESDES – UCLy (Lyon Catholic University)

Si les travaux de Philippe Aghion sur « la théorie de la croissance durable à travers la destruction créatrice » s’inscrivent dans la lignée de Schumpeter, ils se situent aussi dans une tradition bien française. En effet, la pensée du récent Prix Nobel d’économie valorise les liens entre économie, société et institutions, comme l’ont fait avant lui Saint-Simon ou, plus récemment, François Perroux.


Le 13 octobre 2025, l’Académie royale des sciences de Suède a décerné le prix de la Banque de Suède en sciences économiques en mémoire d’Alfred Nobel à l’économiste français Philippe Aghion, ainsi qu’à Peter Howitt et Joel Mokyr. Ainsi sont récompensés leurs travaux sur l’impact des nouvelles technologies sur la croissance économique.

Philippe Aghion et Peter Howitt ont été parmi les premiers à modéliser l’idée originale de Joseph Schumpeter du processus de destruction créatrice. Dans cette perspective, les progrès de la science conduisent à l’apparition et à la diffusion de nouvelles idées, de nouvelles technologies, de nouveaux produits, de nouveaux services, de nouveaux modes d’organisation du travail qui ont pour effet de remplacer, plus ou moins brutalement, ce qui avait cours avant elles. Ces nouveautés ont pour origine la concurrence que se livrent les entreprises, chacune désirant être la première à introduire et exploiter son innovation.

Favoriser la destruction créatrice

À la suite de Joseph Schumpeter, Philippe Aghion fait partie des économistes français, qui, tels Henri Saint Simon (1760-1825) au XIXe siècle, ou François Perroux (1903-1987) au XXe siècle, ont mis en évidence le rôle de l’innovation, de l’entrepreneur et du crédit dans la dynamisme du capitalisme.




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Philippe Aghion analyse dans ses travaux, la corrélation positive entre la croissance du niveau de vie (PIB par habitant) et le taux de destruction créatrice, mesuré par l’écart entre le taux de création et de taux de destruction d’entreprises.

Philippe Aghion estime que les pouvoirs publics doivent favoriser ce processus de destruction créatrice par l’innovation. L’État doit, d’une part, développer avec le secteur privé un ensemble d’infrastructures publiques de qualité, afin d’accéder aux savoirs nouveaux, fer de lance des nouvelles technologies. Au-delà de l’effort financier dans le domaine de l’enseignement et de la recherche, l’appétence pour l’entrepreneuriat et le risque, l’aptitude à apprendre de ses échecs, les partenariats public-privé, doivent être soutenus.

Accompagner les chômeurs

D’autre part l’État doit corriger les effets négatifs à court terme de la destruction créatrice. En effet, l’écart temporel entre l’arrivée d’une innovation et sa diffusion dans les différents secteurs d’activité engendre du chômage avant que l’innovation n’alimente de nouvelles embauches. Les pouvoirs publics, dans cette vision, doivent s’attacher au traitement du chômage issu de la destruction créatrice. Pour cela, ils doivent assurer la flexibilité et la sécurité du marché du travail, ceci en combinant indemnisation du chômage et développement de la formation professionnelle. Ainsi, pour maximiser l’impact positif de l’intelligence artificielle sur l’emploi, Philippe Aghion estime nécessaire d’améliorer aujourd’hui notre système éducatif et de mettre en place des politiques de « flexisécurité » à l’image de celles en vigueur au Danemark.

La pensée de François Perroux s’inspire, comme celle d’Aghion, de Joseph Schumpeter, sur plusieurs points fondamentaux, tout en développant ensuite une approche originale de l’économie au service de l’homme. Perroux reprend ainsi cette idée de schumpeterienne du rôle central de l’innovation en soulignant que le développement économique ne résulte pas d’un simple équilibre des marchés, mais d’un processus dynamique, déséquilibrant, impulsé par des « foyers d’innovation » ou des « centres de décision ».

L’État, un entrepreneur ?

Perroux s’inscrit dans une vision dynamique d’un capitalisme en perpétuelle transformation. Il insiste notamment sur les asymétries de pouvoir et les inégalités spatiales dans le développement, ce qui l’amène à formuler sa théorie des pôles de croissance. Perroux reprend cette figure de l’entrepreneur schumpetérien, innovateur et agent de rupture, mais l’élargit. Selon lui, les agents moteurs du développement peuvent être aussi bien des entreprises que des institutions ou des États, capables de concentrer et diffuser l’innovation.

Aghion comme Perroux, influencés par Schumpeter, critiquent la théorie de l’équilibre général néoclassique harmonieux de Léon Walras (1834-1910). À la place, ils développent une économie des déséquilibres, où le développement est un processus conflictuel, inégal, et souvent polarisé.

François Perroux s’est inspiré de Joseph Schumpeter en adoptant une vision dynamique, déséquilibrée et innovante du développement économique. Toutefois, il enrichit cette perspective en y intégrant des dimensions spatiales, institutionnelles et de pouvoir, ce qui le distingue nettement de son prédécesseur.

Œuvre collective

C’est sur ces dimensions qu’il fut notamment inspiré par l’industrialisme de Saint-Simon. Saint-Simon proposait une société dirigée par les plus compétents (industriels, scientifiques, artistes), selon des principes rationnels et fonctionnels. Perroux reprend cette idée en insistant sur la nécessité d’une planification économique fondée sur des vecteurs de développement (comme les pôles de croissance), plutôt que sur des institutions politiques traditionnelles.

Par ailleurs, Perroux reprend à Saint-Simon l’idée selon laquelle l’industrie est une œuvre collective, orientée vers le bien commun. Il voit dans l’organisation industrielle non seulement un moteur économique, mais aussi un vecteur de transformation sociale, capable de structurer la société autour de la coopération autant que de la compétition. Perroux s’inspire de Saint-Simon pour développer une philosophie du dialogue et une approche non antagoniste de la socialisation. Il privilégie les luttes non violentes et les dynamiques de coopération entre les acteurs économiques.

Saint-Simon proposait, par ailleurs, une société dirigée par les plus compétents (industriels, scientifiques, artistes), selon des principes rationnels et fonctionnels. Perroux approfondit cette idée en insistant sur la nécessité d’une planification économique fondée sur des vecteurs de développement (comme les pôles de croissance), plutôt que sur des institutions politiques traditionnelles.

Nécessaire bonne gouvernance

L’insistance sur la politique industrielle se retrouve aujourd’hui chez Aghion pour qui celle-ci dépend beaucoup moins des moyens des pouvoirs publics que de la bonne gouvernance. Le rôle des savants et de ceux que nous appelons aujourd’hui les « experts » dans la politique économique était une thématique constante chez Saint-Simon.

Philippe Aghion accorde de l’importance aux institutions, à la concurrence, à la politique industrielle et à la mobilité sociale dans le processus de croissance. Quatre points de convergence avec le saint-simonisme peuvent être mentionnés sur le progrès technique, le rôle des producteurs, le rôle des institutions et la vision sociale d’un capitalisme régulé. Si nous ne pouvons pas parler d’influence directe c’est bien l’environnement intellectuel français qui marque Aghion qui, comme Perroux de 1955 à 1976, enseigne aujourd’hui au Collège de France.

The Conversation

Patrick Gilormini est membre de la CFDT

ref. Philippe Aghion, le Nobel d’économie qui s’inscrit dans une tradition française valorisant les liens entre économie, société et institutions – https://theconversation.com/philippe-aghion-le-nobel-deconomie-qui-sinscrit-dans-une-tradition-francaise-valorisant-les-liens-entre-economie-societe-et-institutions-269643

Brésil : la dimension politique du massacre de Rio

Source: The Conversation – in French – By Gabriel Feltran, Sociologie, directeur de recherche au CNRS rattaché au CEE de l’IEP de Paris, Sciences Po

Au moins 121 personnes ont été tuées lors d’une gigantesque opération de police qui a tourné au massacre, le 28 octobre, à Rio de Janeiro. Les violences policières de masse ne sont pas un phénomène nouveau au Brésil, cependant, cette fois, on observe qu’elles sont présentées par les autorités les ayant organisées non plus comme une simple intervention sécuritaire, mais pratiquement comme une victoire civilisationnelle du « bien contre le mal ».


Le 28 octobre dernier, un nouveau carnage a eu lieu à Rio de Janeiro. Cette opération policière menée contre un groupe criminel, le Comando Vermelho, est devenue la plus meurtrière de l’histoire du Brésil : elle a fait au moins 121 morts dans les rues de deux favelas.

J’étudie les événements de ce type depuis près de trois décennies. Certains de ces massacres sont devenus des blessures nationales : c’est notamment le cas du carnage de Carandiru en 1992, lorsque la police a exécuté 111 prisonniers après une mutinerie, et des crimes de mai 2006 que j’ai suivis lorsque je réalisais mon terrain de doctorat. La police de Sao Paulo avait alors tué au moins 493 civils en une semaine, en représailles à la mort de 45 de ses agents survenue dans une seule nuit, ordonnée par le Primeiro Comando da Capital (premier commandement de la capitale, PCC). J’étudiais déjà cette fraternité criminelle qui était alors en pleine expansion et qui est devenue aujourd’hui la plus grande organisation du monde du crime en Amérique latine.

À l’époque, ce qui m’avait frappé c’était l’ampleur industrielle de ces événements sporadiques. Avec le temps, j’ai réalisé que les spectacles de violence massive étaient liés à une répétition silencieuse des morts du même profil, mais à petite échelle, dans la routine. Pour la seule année 2024, le ministère brésilien de la justice a enregistré 6 014 personnes officiellement tuées par des policiers, sur un total d’environ 45 000 homicides et 25 000 disparitions dans tout le pays. À titre de comparaison, sur l’ensemble des années 2023 et 2024, la police britannique a abattu deux personnes.

Qui trouve la mort dans ces tueries ?

En réfléchissant à mon ethnographie, j’ai constaté que tant les carnages spectaculaires que les homicides routiniers frappaient pratiquement toujours les mêmes victimes : de jeunes hommes pauvres et racisés qui, comme je l’ai progressivement compris, avaient été recrutés comme exécutants au service des marchés illégaux. Leurs pairs présentant un profil similaire, mais non impliqués dans ces activités, n’étaient pas exposés à cette forme de violence.

Selon l’Atlas de la violence 2025 publié par le Forum brésilien de la sécurité publique, la grande majorité des victimes de l’usage de la force létale par la police sont des hommes (91,1 %) et des Noirs (79 %). Près de la moitié (48,5 %) avaient moins de 30 ans. La plupart ont été tués par arme à feu (73,8 %) et plus de la moitié (57,6 %) sont morts dans des lieux publics.

Ces jeunes étaient engagés pour vendre de la drogue, assurer une protection informelle ou commettre de petits délits. Beaucoup d’entre eux avaient été mes interlocuteurs réguliers pendant ma recherche, et j’ai assisté à leurs funérailles, qui se tiennent toujours dans un grand silence, car leurs morts sont considérées comme des morts de bandits.

Mon intérêt sociologique pour cette violence n’a jamais été motivé par la mort elle-même. Je ne trouve aucun intérêt aux documentaires sur les tueurs en série ou les psychopathes. En revanche, je m’intéresse beaucoup aux formes violentes et non létales d’expression politique : les émeutes, les soulèvements et les explosions d’indignation. La coercition étatique contre cette violence retient également mon attention depuis des décennies.

C’est sous cet angle que j’examine le massacre de Rio : il s’agit d’une violence aux effets politiques immédiats. Un événement critique qui remet en cause les fondements de l’autorité de l’État et donc les contours de la vie quotidienne à venir.

Une légitimité nouvelle de la violence

Malgré le profil répétitif des victimes, les répercussions politiques du massacre de Rio ont été radicalement nouvelles. Lorsque j’ai commencé mes recherches dans les favelas, ces meurtres étaient perpétrés par des escadrons masqués. Le discours public insistait sur le fait que les groupes d’extermination n’avaient rien à voir avec les policiers, et condamnait toute action hors de la loi.

Or le 28 octobre, à Rio de Janeiro, il n’y a eu ni masques ni ambiguïté. Après le massacre, le gouverneur s’est présenté devant les caméras, entouré de ses secrétaires, et a célébré le succès de l’opération, qui a également coûté la vie à quatre policiers – une proportion de policiers tués par rapport aux « criminels » éliminés près de deux fois supérieure à la moyenne nationale. En 2024, 170 policiers ont été tués au Brésil, soit 2 % des 6 000 personnes décédées après l’utilisation de la force létale par la police.

Le politicien a parlé d’action planifiée, d’efficacité, de rétablissement de l’État de droit. Dans un pays où 99,2 % des meurtres commis par la police ne feront jamais l’objet d’une enquête officielle, un tel ton jubilatoire ne devrait pas me surprendre, mais c’est pourtant le cas.

Au cours de l’interview, le gouverneur a annoncé que cinq autres gouverneurs d’extrême droite – rappelons que le Brésil est une fédération et que la sécurité publique relève de la responsabilité des États ; les gouverneurs de chaque État peuvent décider de leur politique de sécurité indépendamment du gouvernement fédéral – se rendraient à Rio le lendemain pour le féliciter, partageant ainsi une propagande électorale écrite avec du sang. Leurs réseaux politiques s’inspirent de Nayib Bukele, le président du Salvador, devenu le parrain de la propagande politique par le massacre. Une partie de la presse a salué cette action, et les sondages d’opinion ont montré un soutien massif de la population.

Cette fois-ci, le massacre n’a pas été présenté comme une nécessité tragique contre une organisation criminelle, mais comme un acte vertueux, point final. Des consultants en marketing politique sont apparus sur YouTube pour annoncer que le gouverneur avait habilement occupé un espace politique vide et s’imposer comme l’homme fort de la droite brésilienne. En réalité, les soldats morts des deux côtés seront remplacés le lendemain, et le cœur de l’organisation criminelle visée reste intact, comme cela s’est produit à plusieurs reprises au cours des quarante dernières années.

La légitimation de la terreur au Brésil n’a pas tardé. Le lendemain du massacre, un projet de nouvelle législation antiterroriste a été présenté à la Chambre des députés, élargissant nettement la définition de « terroriste », qui s’applique désormais aux personnes soupçonnées de trafic de drogue, a été présenté à la Chambre des députés. Lorsque l’on passe de l’explosion violente aux processus sociaux ordinaires, la terreur contre les favelas apparaît comme un mode de gouvernance de plus en plus légitime, et non comme une déviation.

L’échec à long terme de la politique de terreur

Après le massacre, on a vu les politiciens brésiliens arriver avec leurs rituels symboliques. D’un côté, le gouverneur d’extrême droite triomphait avec son action extrêmement meurtrière. Ses collègues des autres États gouvernés par l’extrême droite, dont Sao Paulo et Minas Gerais, tentent de surfer sur la vague de popularité de la terreur.

De l’autre, on a vu un Lula embarrassé, acculé par le fait que la politique de sécurité relève de la responsabilité des États de la fédération, mais surtout parce qu’il sait qu’il doit faire face à une opinion publique favorable au massacre, douze mois avant l’élection présidentielle de 2026.

La terreur n’est plus seulement un moment d’extrême violence ; avant l’événement, il y a des intentions délibérées et après, des modes de communication politiques professionnels. Si les massacres sont récurrents dans les favelas de Rio, leur légitimation publique est nouvelle. La terreur s’avère politiquement efficace et marque un changement d’hégémonie.

Alors que je commençais mon travail de terrain, dans les années 1990, la terreur s’accomplissait quand il n’y avait pas de punition, mais promotion silencieuse des policiers violents ; quand il n’y avait pas de réparation, mais humiliation cachée des familles des victimes ; quand on ne voyait pas l’interdiction politique de ceux qui mettaient cette terreur en œuvre, mais quelques votes peu assumés en leur faveur.

La situation a désormais changé. L’élection triomphale de ceux qui ordonnent la terreur dans les États et les villes les plus importants du pays est devenue la norme lors des élections pour les gouvernements des 27 États de la fédération, et les législatives de 2022, bien que lors des municipales de 2024. La victoire de justesse de Lula contre Bolsonaro à la présidentielle en 2022 aura pratiquement été la seule exception. Un seul des 27 États qui constituent le pays, Bahia, est gouverné par la gauche… et sa police est la deuxième plus violente du pays.

Les auteurs de la terreur imaginent que la violence met fin à l’histoire, mais il reste toujours quelque chose : le traumatisme, le deuil, la soif de vengeance, la lucidité politique, la mémoire collective, les façons obstinées d’imaginer la paix et le tissu fragile de la vie quotidienne. De ces résidus naissent des chemins divergents : une radicalisation renouvelée ou des pratiques de mémoire et de réconciliation, des mécanismes bureaucratiques ou des forces criminelles insurgées. La vie insiste pour révéler que les vainqueurs sont eux-mêmes des meurtriers, et cette histoire se répète, marquant l’échec à long terme de la terreur malgré sa force immédiate.

The Conversation

Gabriel Feltran ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. Brésil : la dimension politique du massacre de Rio – https://theconversation.com/bresil-la-dimension-politique-du-massacre-de-rio-269848

« Les Dents de la mer », ou comment deux notes de musique ont révolutionné le cinéma

Source: The Conversation – France (in French) – By Jared Bahir Browsh, Assistant Teaching Professor of Critical Sports Studies, University of Colorado Boulder

Pour beaucoup d’historiens du cinéma, le film _Les Dents de la mer_ (1975) fut le premier blockbuster. Steve Kagan/Getty Images

La séquence de deux notes légendaires, qui fait monter la tension dans « les Dents de la mer », géniale trouvaille du compositeur John Williams, trouve son origine dans la musique classique du début du XXᵉ siècle, mais aussi chez Mickey Mouse et chez Hitchcock.


Depuis les Dents de la mer, deux petites notes qui se suivent et se répètent – mi, fa, mi, fa – sont devenues synonymes de tension, et suscitent dans l’imaginaire collectif la terreur primitive d’être traqué par un prédateur, en l’occurrence un requin sanguinaire.

Il y a cinquante ans, le film à succès de Steven Spielberg – accompagné de sa bande originale composée par John Williams – a convaincu des générations de nageurs de réfléchir à deux fois avant de se jeter à l’eau.

En tant que spécialiste de l’histoire des médias et de la culture populaire, j’ai décidé d’approfondir la question de la longévité de cette séquence de deux notes et j’ai découvert qu’elle était l’héritage direct de la musique classique du XIXe siècle, mais qu’elle a aussi des liens avec Mickey Mouse et le cinéma d’Alfred Hitchcock.

Lorsque John Williams a proposé un thème à deux notes pour les Dents de la mer, Steven Spielberg a d’abord pensé qu’il s’agissait d’une blague.

Le premier blockbuster estival de l’histoire

En 1964, le pêcheur Frank Mundus tue un grand requin blanc de deux tonnes au large de Long Island au nord-est des États-Unis.

Après avoir entendu cette histoire, le journaliste indépendant Peter Benchley se met à écrire un roman qui raconte comment trois hommes tentent de capturer un requin mangeur d’hommes, en s’inspirant de Mundus pour créer le personnage de Quint. La maison d’édition Doubleday signe un contrat avec Benchley et, en 1973, les producteurs d’Universal Studios, Richard D. Zanuck et David Brown, achètent les droits cinématographiques du roman avant même sa publication. Spielberg, alors âgé de 26 ans, est engagé pour réaliser le film.

Exploitant les peurs à la fois fantasmées et réelles liées aux grands requins blancs – notamment une série tristement célèbre d’attaques de requins le long de la côte du New Jersey en 1916 –, le roman de Benchley publié en 1974, devient un best-seller. Le livre a joué un rôle clé dans la campagne marketing d’Universal, qui a débuté plusieurs mois avant la sortie du film.

À partir de l’automne 1974, Zanuck, Brown et Benchley participent à plusieurs émissions de radio et de télévision afin de promouvoir simultanément la sortie de l’édition de poche du roman et celle à venir du film. La campagne marketing comprend également une campagne publicitaire nationale à la télévision qui met en avant le thème à deux notes du compositeur émergent John Williams. Le film devait sortir en été, une période qui, à l’époque, était réservée aux films dont les critiques n’étaient pas très élogieuses.

Les publicités télévisées faisant la promotion du film mettaient en avant le thème à deux notes de John Williams.

À l’époque, les films étaient généralement distribués petit à petit, après avoir fait l’objet de critiques locales. Cependant, la décision d’Universal de sortir le film dans des centaines de salles à travers le pays, le 20 juin 1975, a généré d’énormes profits, déclenchant une série de quatorze semaines en tête du box-office américain.

Beaucoup considèrent les Dents de la mer comme le premier véritable blockbuster estival. Le film a propulsé Spielberg vers la célébrité et marqué le début d’une longue collaboration entre le réalisateur et Williams, qui allait remporter le deuxième plus grand nombre de nominations aux Oscars de l’histoire, avec 54 nominations, derrière Walt Disney et ses 59 nominations.

Le cœur battant du film

Bien qu’elle soit aujourd’hui considérée comme l’une des plus grandes musiques de l’histoire du cinéma, lorsque Williams a proposé son thème à deux notes, Spielberg a d’abord pensé qu’il s’agissait d’une blague.

Mais Williams s’était inspiré de compositeurs des XIXe et XXe siècles, notamment Claude Debussy (1862-1918), Igor Stravinsky (1882-1971) et surtout de la Symphonie n° 9 (1893), d’Antonin Dvorak (1841-1904), dite Symphonie du Nouveau Monde. Dans le thème des Dents de la mer, on peut entendre des échos de la fin de la symphonie de Dvorak, et reconnaître l’emprunt à une autre œuvre musicale, Pierre et le Loup (1936), de Sergueï Prokofiev.

Pierre et le Loup et la bande originale des Dents de la mer sont deux excellents exemples de leitmotivs, c’est-à-dire de morceaux de musique qui représentent un lieu ou un personnage.

Le rythme variable de l’ostinato – un motif musical qui se répète – suscite des émotions et une peur de plus en plus intenses. Ce thème est devenu fondamental lorsque Spielberg et son équipe technique ont dû faire face à des problèmes techniques avec les requins pneumatiques. En raison de ces problèmes, le requin n’apparaît qu’à la 81ᵉ minute du film qui en compte 124. Mais sa présence se fait sentir à travers le thème musical de Williams qui, selon certains experts musicaux, évoque les battements du cœur du requin.

Un faux requin émergeant et attaquant un acteur sur le pont d’un bateau de pêche
Pendant le tournage, des problèmes avec le requin mécanique ont contraint Steven Spielberg à s’appuyer davantage sur la musique du film.
Screen Archives/Moviepix/Getty Images

Des sons pour manipuler les émotions

Williams doit également remercier Disney d’avoir révolutionné la musique axée sur les personnages dans les films. Les deux hommes ne partagent pas seulement une vitrine remplie de trophées. Ils ont également compris comment la musique peut intensifier les émotions et amplifier l’action.

Bien que sa carrière ait débuté à l’époque du cinéma muet, Disney est devenu un titan du cinéma, puis des médias, en tirant parti du son pour créer l’une des plus grandes stars de l’histoire des médias, Mickey Mouse.

Lorsque Disney vit le Chanteur de jazz en 1927, il comprit que le son serait l’avenir du cinéma.

Le 18 novembre 1928, Steamboat Willie fut présenté en avant-première au Colony Theater d’Universal à New York. Il s’agissait du premier film d’animation de Disney à intégrer un son synchronisé avec les images.

Contrairement aux précédentes tentatives d’introduction du son dans les films en utilisant des tourne-disques ou en faisant jouer des musiciens en direct dans la salle, Disney a utilisé une technologie qui permettait d’enregistrer le son directement sur la bobine de film. Ce n’était pas le premier film d’animation avec son synchronisé, mais il s’agissait d’une amélioration technique par rapport aux tentatives précédentes, et Steamboat Willie est devenu un succès international, lançant la carrière de Mickey et celle de Disney.

L’utilisation de la musique ou du son pour accompagner le rythme des personnages à l’écran fut baptisée « mickeymousing ».

En 1933, King Kong utilisait habilement le mickeymousing dans un film d’action réelle, avec une musique calquée sur les états d’âme du gorille géant. Par exemple, dans une scène, Kong emporte Ann Darrow, interprétée par l’actrice Fay Wray. Le compositeur Max Steiner utilise des tonalités plus légères pour traduire la curiosité de Kong lorsqu’il tient Ann, suivies de tonalités plus rapides et inquiétantes lorsque Ann s’échappe et que Kong la poursuit. Ce faisant, Steiner encourage les spectateurs à la fois à craindre et à s’identifier à la bête tout au long du film, les aidant ainsi à suspendre leur incrédulité et à entrer dans un monde fantastique.

Le mickeymousing a perdu de sa popularité après la Seconde Guerre mondiale. De nombreux cinéastes le considéraient comme enfantin et trop simpliste pour une industrie cinématographique en pleine évolution et en plein essor.

Les vertus du minimalisme

Malgré ces critiques, cette technique a tout de même été utilisée pour accompagner certaines scènes emblématiques, avec, par exemple, les violons frénétiques qui accompagne la scène de la douche dans Psychose (1960), d’Alfred Hitchcock, dans laquelle Marion Crane se fait poignarder.

Spielberg idolâtrait Hitchcock. Le jeune Spielberg a même été expulsé des studios Universal après s’y être faufilé pour assister au tournage du Rideau déchiré, en 1966.

Bien qu’Hitchcock et Spielberg ne se soient jamais rencontrés, les Dents de la mer sont sous l’influence d’Hitchcock, le « maître du suspense ». C’est peut-être pour cette raison que Spielberg a finalement surmonté ses doutes quant à l’utilisation d’un élément aussi simple pour représenter la tension dans un thriller.

Un jeune homme aux cheveux mi-longs parle au téléphone devant l’image d’un requin à la gueule ouverte
Steven Spielberg n’avait que 26 ans lorsqu’il a signé pour réaliser les Dents de la mer.
Universal/Getty Images

L’utilisation du motif à deux notes a ainsi permis à Spielberg de surmonter les problèmes de production rencontrés lors de la réalisation du premier long métrage tourné en mer. Le dysfonctionnement du requin animatronique a contraint Spielberg à exploiter le thème minimaliste de Williams pour suggérer la présence inquiétante du requin, malgré les apparitions limitées de la star prédatrice.

Au cours de sa carrière légendaire, Williams a utilisé un motif sonore similaire pour certains personnages de Star Wars. Chaque fois que Dark Vador apparaissait, la « Marche impériale » était jouée pour mieux souligner la présence du chef du côté obscur.

Alors que les budgets des films avoisinent désormais un demi-milliard de dollars (plus de 434 millions d’euros), le thème des Dents de la mer – comme la façon dont ces deux  notes suscitent la tension – nous rappelle que dans le cinéma, parfois, le minimalisme peut faire des merveilles.

The Conversation

Jared Bahir Browsh ne travaille pas, ne conseille pas, ne possède pas de parts, ne reçoit pas de fonds d’une organisation qui pourrait tirer profit de cet article, et n’a déclaré aucune autre affiliation que son organisme de recherche.

ref. « Les Dents de la mer », ou comment deux notes de musique ont révolutionné le cinéma – https://theconversation.com/les-dents-de-la-mer-ou-comment-deux-notes-de-musique-ont-revolutionne-le-cinema-268947

On peut réactiver un souvenir ou le faire disparaître de façon réversible – chez la souris

Source: The Conversation – France in French (2) – By Jean-Christophe Cassel, Professeur de neurosciences à l’Université de Strasbourg, Université de Strasbourg

Comprendre les mécanismes qui régissent notre mémoire à l’échelle des neurones est un enjeu de taille. Nikolett Emmert/Unsplash, CC BY

Après avoir démontré que les souvenirs s’inscrivent de façon matérielle dans notre cerveau, les scientifiques s’attèlent à la tâche de réactiver des souvenirs attaqués par des maladies neurodégénératives chez des souris.


Chacun sait ce qu’est un souvenir : un événement, une odeur, une sensation de notre passé que nous pouvons rappeler. Mais à quoi ressemble-t-il dans notre cerveau ?

Il est porté par des groupes de neurones interconnectés. À cette échelle, le support du souvenir est appelé « engramme ». Ce mot désigne le substrat matériel constitué par un réseau spécifique de neurones, dont les interconnexions se sont renforcées durablement lors de la mémorisation. Ainsi, quand on se souvient, une partie de ce réseau est réactivée. Les recherches récentes montrent comment se fait cette réactivation et comment on peut la contrôler de façon réversible chez la souris.

Mieux comprendre les mécanismes cellulaires qui sous-tendent nos souvenirs est un enjeu de taille, car nombre de maladies neurodégénératives et de traumatismes altèrent notre mémoire, non seulement en perturbant l’accès aux images de notre passé, mais aussi en s’attaquant directement au matériel biologique dans lequel ces images sont fixées.

Comment les souvenirs s’inscrivent dans le cerveau

L’idée que nos souvenirs ne sont pas quelque chose d’immatériel mais ont un support physique est ancienne. Déjà Platon imaginait que l’âme recèle des tablettes de cire dans lesquelles se grave ce que nous voulons retenir.

Mais il a fallu bien longtemps pour affiner cette intuition, puis pour la démontrer expérimentalement. À la fin du XIXe siècle, l’Espagnol Santiago Ramon y Cajal pense que les connexions entre certains neurones sont renforcées lors d’activations répétées accompagnant l’apprentissage – ainsi se formerait le souvenir.

Dans les années 1960, ces spéculations commencent à trouver une assise expérimentale. C’est d’abord chez un mollusque marin, l’aplysie, qu’on les démontre. Lorsqu’on stimule mécaniquement une partie de son dos, il rétracte ses branchies pour les protéger. Mais si cette stimulation est répétée quelques fois, le réflexe s’atténue durablement. Cette adaptation repose sur une réduction prolongée de l’excitabilité synaptique et du nombre de synapses dans le circuit moteur qui pilote la rétraction.

À l’inverse, une sensibilisation de ce réflexe, déclenchée par une stimulation nociceptive (douleur déclenchée par une agression de l’organisme, ndlr) appliquée sur la queue de l’animal, provoque une augmentation persistante de l’excitabilité synaptique et fait apparaître des connexions additionnelles. En 1973, un mécanisme du même type est décrit dans l’hippocampe du lapin – il est nommé « potentialisation à long terme ».

Pour désigner l’encodage permanent dans le substrat cérébral des éléments d’une expérience vécue, rappelons la formule laconique de Carla Shatz :

« Neurons that fire together, wire together » (Les neurones qui se coactivent s’interconnectent.) Carla Shatz, 1992, « Scientific American »

Observer directement les souvenirs en « allumant » les neurones interconnectés

Si les neurones coactivés au cours de l’encodage se réactivent pour permettre le rappel d’un souvenir (Figure 1), on doit pouvoir prouver que leur réactivation accompagne le rappel du souvenir et montrer que leur destruction l’empêche.

Pour ce qui est de la réactivation lors du rappel, le groupe de Mark Mayford a appris à des souris à reconnaître un signal sonore annonçant un choc électrique désagréable. Lorsque plus tard, les souris réentendent ce son, leur immobilité traduit la peur, donc une réactivation du souvenir de ce qu’annonce le son.

Pour imager les neurones qui portent la réactivation du souvenir, voici la procédure : avant l’apprentissage, on infecte des cellules de l’amygdale
– une structure cruciale pour les émotions, dont la peur – avec un virus qui permettra de rendre fluorescents les neurones activés pendant l’apprentissage. Ultérieurement, une fois que ces souris ont réentendu le son, elles sont mises à mort et, à l’aide d’un second marquage, on visualise les neurones qui se sont activés pendant ce rappel. Du coup, les neurones doublement marqués auront été activés pendant l’apprentissage et réactivés pendant le rappel. Or, Mayford et ses collègues constatent qu’il y a bien eu augmentation du double marquage chez les souris ayant eu peur pendant le rappel (comparativement aux différentes conditions de contrôle).

Pour ce qui est de la destruction des neurones qui aboutissent à l’anéantissement du souvenir, on utilisera également une stratégie reposant sur une infection virale des neurones de l’amygdale, mais cette fois, les neurones activés pendant l’apprentissage seront tués avant le rappel à l’aide d’une toxine. De cette manière, le groupe de Paul Frankland a pu montrer qu’une destruction de ces neurones faisait disparaître toute réaction de peur chez les souris car, du fait de la mort des neurones « souvenir », elles ont oublié la signification du signal sonore.

Comment réactiver un souvenir ou le faire disparaître de façon réversible ?

Aujourd’hui, les chercheurs ont peaufiné cette démonstration en parvenant à manipuler ponctuellement et réversiblement l’engramme (le réseau de neurones souvenirs) pour induire l’expression ou la disparition d’un souvenir.

C’est là qu’intervient une technique relativement récente : l’optogénétique. Elle permet de contrôler (soit activer, soit inhiber) avec une grande précision l’activité de certains neurones en les exposant à de la lumière par l’intermédiaire d’une fibre optique plongée dans une région d’intérêt du cerveau. Il suffit pour cela de rendre ces neurones sensibles à une longueur d’onde lumineuse par introduction de gènes codant pour des protéines photosensibles. De plus, il est possible de faire dépendre l’expression de ces gènes de l’activation même des neurones.

C’est ainsi que le groupe de Susumu Tonegawa a pu montrer, chez la souris, qu’après l’apprentissage d’un danger lié à un contexte donné, l’activation par la lumière des neurones ayant participé à l’apprentissage induisait un comportement de peur, donc un rappel… et cela dans un contexte sans danger bien connu de la souris, et sans rapport avec celui de l’apprentissage ! Par ailleurs, lorsque ces neurones étaient inhibés par la lumière dans le contexte dangereux, la souris ne manifestait plus aucune peur.

Implanter un faux souvenir

Il y a même mieux, puisque le groupe de Tonegawa a aussi réussi à implanter un faux souvenir dans la mémoire des souris.

Les souris ont d’abord encodé un premier contexte parfaitement neutre. Les neurones ayant été activés pendant l’encodage de ce contexte ont exprimé une protéine photoactivable avec de la lumière bleue. Les chercheurs ont ensuite exposé ces souris à un autre contexte, celui-là désagréable, tout en activant conjointement la trace du premier avec de la lumière bleue.

Lorsque les souris étaient ultérieurement réexposées au premier contexte (pourtant neutre, à la base), elles se sont mises à le craindre.

Enfin, dans un modèle murin de maladie d’Alzheimer, le groupe de Tonegawa est même allé jusqu’à ressusciter un souvenir le temps d’une photoactivation d’un engramme d’abord rendu photoactivable mais ultérieurement oublié, alors même que celui-ci était invalidé du fait de l’évolution d’un processus neurodégénératif.

Pour l’heure, ces résultats, bien que spectaculaires, et avec lesquels s’alignent les données produites par d’autres groupes de recherche, se limitent à des mémoires simples qui pilotent des comportements simples dans des modèles animaux raisonnablement complexes.

Reste à savoir si les travaux menés sur ces modèles sont généralisables sans nuances à l’humain, et par quel mécanisme un motif d’activation neuronale peut générer des images et des impressions passées dans une phénoménologie consciente actuelle.


Cet article est publié dans le cadre de la Fête de la science (qui a eu lieu du 3 au 13 octobre 2025), dont The Conversation France est partenaire. Cette nouvelle édition porte sur la thématique « Intelligence(s) ». Retrouvez tous les événements de votre région sur le site Fetedelascience.fr.

The Conversation

Jean-Christophe Cassel a reçu des financements de l’ANR. ANR-14-CE13-0029-01
ANR-23-CE37-0012-02

ref. On peut réactiver un souvenir ou le faire disparaître de façon réversible – chez la souris – https://theconversation.com/on-peut-reactiver-un-souvenir-ou-le-faire-disparaitre-de-facon-reversible-chez-la-souris-267656