Tambores, fuegos artificiales y sentido de pertenencia: por qué los ‘diablos de fuego’ de Barcelona sacrifican su audición por la comunidad

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Karla Berrens, Tenure track lecturer, Universitat de Barcelona

El _correfoc_ es una fiesta muy importante, tanto en Barcelona como en toda Cataluña. Calvesklein/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Cada año, el 15 de agosto, el barrio de Gràcia, en Barcelona, se despierta con una procesión pirotécnica de “diables”, o “diablos de fuego”, que recorren sus estrechas calles, seguidos poco después por grupos de tamborileros. Mientras los juerguistas bailan al ritmo de la percusión y las explosiones, el ruido y el humo inundan el barrio, transformando su ambiente y marcando el inicio de las fiestas locales, que duran siete días.

Estos eventos anuales –conocidos como correfocs– son parte integral del tejido del barrio. Pero la exposición de toda una vida a ruidos extremos tiene un grave impacto en la salud de los participantes, en particular en su audición. Entonces, ¿por qué siguen interviniendo?

El fuego como cultura

El fuego ha marcado durante mucho tiempo los ritmos de la vida pública en Cataluña. Su presencia se remonta a antes del siglo XIV y aparece en uno de los primeros registros escritos de los rituales cívicos de Barcelona: el Libro de las solemnidades de 1424. En aquella época, el fuego formaba parte de las celebraciones religiosas. Durante eventos como el Corpus Christi, las procesiones recorrían las calles de la ciudad, en ocasiones acompañadas de los primeros efectos pirotécnicos o de figuras simbólicas como bestias que escupían fuego.

Pero lo que comenzó como un elemento ritual ha ido adquiriendo vida propia. Con el tiempo, el fuego traspasó la esfera estrictamente religiosa y se convirtió en un rasgo definitorio de la cultura popular catalana. Hoy en día, no es solo parte del espectáculo: es el espectáculo. El fuego da forma a cómo las comunidades se reúnen, celebran y viven la ciudad, arraigándose profundamente en las prácticas colectivas y los imaginarios compartidos.

Esto se aprecia a lo largo de todo el calendario festivo, ya que las celebraciones públicas suelen incluir espectáculos pirotécnicos a gran escala que transforman la ciudad en un escenario compartido para conmemorar las fiestas locales y las transiciones estacionales. Uno de los momentos más emblemáticos es el solsticio de verano, el 23 de junio, la Nit de Sant Joan o la Noche de San Juan, cuando el fuego y los fuegos artificiales iluminan calles, plazas y cielos.

Las fiestas del fuego son organizadas por grupos vecinales conocidos como colles (colla en singular), y pueden dividirse en tres tipos principales de representaciones.

  • El Ball parlat: literalmente significa “baile hablado”; se trata de una representación que narra la lucha entre el arcángel San Miguel y Lucifer y sus demonios. Al final, Lucifer es derrotado y se marcha, mientras que sus demonios lanzan fuegos artificiales incrustados en sus bastones de madera.

  • El Cercavila: consiste en un desfile de colles por el barrio, a menudo ataviados con trajes y acompañados de música, fuegos artificiales y una variedad de figuras que representan a gigantes y humanos. Llevan trajes, un conjunto de dos piezas confeccionado en algodón grueso ignífugo, normalmente con cuernos en la capucha y una variedad de motivos pintados a mano que incluyen demonios, serpientes, dragones y llamas.

  • Correfocs: compuestos exclusivamente por colles de fuego, estos eventos tienen lugar por la noche. Consisten en demonios que llevan un palo de madera, la maça, con una punta metálica que contiene fuegos artificiales. Estos emiten un sonido mientras arden, con un fuerte estruendo al final, conocido como el trueno. El término correfoc se utiliza a menudo para referirse a estas festividades de manera más amplia, especialmente fuera de Cataluña.

Tanto en el correfoc como en la cercavila, los demonios de múltiples colles lanzan fuegos artificiales mientras bailan al ritmo de los tambores que los siguen. La banda sonora de estos eventos es un rugido constante y atronador de ruido pirotécnico mezclado con percusión.

Ruido por encima del umbral del dolor

Gràcia –históricamente un pequeño pueblo que en su día estuvo separado de la ciudad romana de Barcino– es uno de los barrios más antiguos de Barcelona. El ruido resuena en sus calles estrechas y atrapa el humo de los fuegos artificiales. Durante un cercavila o un correfoc, varios demonios “arden” a la vez, lo que significa que se lanzan múltiples fuegos artificiales simultáneamente.

Cada artefacto pirotécnico utilizado en las fiestas está sujeto a controles estándar de salud y seguridad, que incluyen un límite de ruido de 120 dB. Este es el umbral del dolor y del daño auditivo, equivalente al ruido que hace una motosierra.




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Pero esta norma solo se aplica a cada artefacto de forma individual, y actualmente no existe ningún requisito para comprobar las explosiones simultáneas. Esto significa que en una cercavila o un correfoc, especialmente en calles estrechas, el ruido puede alcanzar hasta los 175 dB –equivalente a un disparo de escopeta cerca del oído–, muy por encima del umbral del dolor de 120 dB.

Las actuaciones de fuego y tambores de los demonios de Gràcia tienen lugar durante toda la semana del 14 al 21 de agosto, a menudo varias veces al día. Se trata de una exposición concentrada a música alta y explosiones en un breve periodo de tiempo.

Sacrificar la salud por la comunidad

Pertenecer a una colla significa formar parte de un aspecto consolidado y apreciado de la cultura popular catalana. Muchas personas permanecen en su colla durante décadas, mientras que otras empiezan a los 18 años o antes (la mayoría cuenta con una sección infantil específica) y nunca la abandonan. Para muchos diablos de fuego de toda la vida, la pérdida auditiva acumulada es simplemente algo que va con el territorio.

Algunos diablos incluso llevan su pérdida auditiva como una insignia de honor y pertenencia. Pero en términos más generales, la protección auditiva no es algo que todos los diablos utilicen, a pesar de que los guantes, la protección ocular y la ropa ignífuga se usan ampliamente.

La verdadera pregunta es si la pérdida auditiva es realmente una parte intrínseca de ser un “diablo”, y qué les impide protegerse. ¿Por qué, por ejemplo, los fuegos artificiales más ruidosos siguen probándose individualmente, y no al unísono como se utilizan en realidad? ¿Y por qué no se anima más enérgicamente a los participantes a proteger su audición? Es difícil abrir estos debates porque pueden interpretarse como un cuestionamiento o incluso un desafío a la propia cultura popular catalana.

Existe una polarización entre los propios diablos al respecto. Por un lado, son conscientes de su pérdida auditiva y no se engañan sobre lo que la causa. Sin embargo, el uso de protección auditiva aún no está generalizado en los correfocs o cercavilas, al igual que no lo está en tantas otras actividades no pirotécnicas que pueden dañar la audición, como conciertos, discotecas o incluso estar en un bar con música muy alta.




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Quizá ahí radique la respuesta. Tal vez no sea una cuestión de pertenencia, sino de costumbre social. Es socialmente aceptable, por ejemplo, protegernos los ojos de la luz solar o del polvo, pero aún no estamos acostumbrados a proteger nuestra audición. Y en el caso de los diablillos de fuego de Barcelona, lo pagan muy caro.

The Conversation

Karla Berrens es miembro del grupo de investigación CRIT y del centro de investigación CR Polis. Formó parte de dos asociaciones culturales relacionadas con este artículo —la Colla Vella de Gràcia y la colla Farrofoc— hasta 2026.

ref. Tambores, fuegos artificiales y sentido de pertenencia: por qué los ‘diablos de fuego’ de Barcelona sacrifican su audición por la comunidad – https://theconversation.com/tambores-fuegos-artificiales-y-sentido-de-pertenencia-por-que-los-diablos-de-fuego-de-barcelona-sacrifican-su-audicion-por-la-comunidad-284610

Travail des enfants au Sénégal : pourquoi les normes internationales peinent à saisir les réalités locales

Source: The Conversation – in French – By Nicolas Mabillard, Associate research scientist, Université de Genève; University of Basel

Les enfants qui travaillent au Sénégal sont-ils uniquement des victimes à protéger, ou aussi des acteurs capables de faire entendre leur voix ? Dans son livre “Les enfants travailleurs au Sénégal : entre droit international et conceptions locales de l’enfance”, le sociologue Nicolas Mabillard interroge les idées reçues sur le travail des enfants et les politiques qui cherchent à l’encadrer.

À partir d’enquêtes menées auprès d’enfants travailleurs, il montre que les réalités sénégalaises ne se laissent pas toujours enfermer dans les catégories du droit international. Dans cet entretien avec The Conversation Africa, il revient également sur le rôle méconnu du Mouvement africain des enfants et jeunes travailleurs dans l’évolution des débats internationaux.

Que révèle votre livre sur une forme de mécompréhension concernant le travail des enfants au Sénégal ?

Ce que le livre dit du travail des enfants et qui est si délicat à saisir, c’est avant tout le lien entre ce qu’être un ou une enfant au Sénégal veut dire, dans les milieux populaires urbains, et l’ensemble de droits et de devoirs qu’ils et elles exercent. Comment un jeune apprenti, ou une petite vendeuse active sur un marché dakarois, se débrouillent pour construire leur avenir.

Décrire et penser cela, c’est prendre en compte leurs conditions de vie, bien entendu, mais aussi et surtout les liens qu’ils entretiennent avec leur famille et dans leur travail.

Le livre parle de ce que c’est d’avoir le statut de cadet social, de participer à une tontine au travail et de chercher de l’aide en cas de traitement injuste en s’appuyant sur des intermédiaires de confiance, une grande soeur ou un grand frère, un autre parent, des collègues plus âgés, le personnel d’une ONG ou d’un service de l’État, comme les “bajenu gox” (marraine), par exemple. Les situations varient.

Ce qui rend cette démarche unique, c’est qu’elle est centrée, sans s’y limiter, sur le point de vue des enfants qui ont participé aux enquêtes.




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Pourquoi les normes internationales sont-elles parfois en décalage avec les réalités sénégalaises ?

Le livre fait l’hypothèse d’un décalage historique partiel entre conceptions sénégalaises de l’enfance et normes onusiennes. Dans le giron onusien, l’Organisation internationale du travail (OIT) est en charge du suivi des conventions définissant les politiques en matière de travail des enfants.

Ces conventions règlent, juridiquement au moins, l’âge minimum d’entrée au travail et ce qu’est un travail léger praticable par des enfants, notamment, pour les pays les ayant ratifiées comme le Sénégal. Les conventions de l’OIT reposent sur la Convention internationale des droits de l’enfant (CIDE) de l’ONU pour définir l’enfance sur le plan du droit international.

En examinant les négociations historiques menées entre 1979 et 1989, date de l’adoption de la CIDE, sur la définition onusienne de l’enfance, le livre montre que sur certains points comme la délimitation de l’âge de l’enfance – moins dix-huit ans, ou moins de l’âge de la majorité civique -, les conceptions communes hors des sociétés occidentales de l’enfance ont été très peu considérées.

Des voix minoritaires à l’ONU ont pointé du doigt la difficulté de concevoir l’enfance, en Afrique de l’Ouest, notamment, seulement en termes d’âge fixe. C’est d’ailleurs un représentant sénégalais, Samba Cor Konate, qui a eu un rôle de premier plan dans ce travail d’explication.

Malheureusement, ses remarques n’ont pas trouvé d’écho majeur auprès du comité de rédaction de la CIDE de l’époque. Ainsi, le gouvernement sénégalais se retrouve aujourd’hui dans la position délicate d’avoir à accorder ses politiques de lutte contre le travail des enfants aux conventions de l’OIT ratifiées. Cela reproduit ces décalages entre conceptions de l’enfance dominantes au Sénégal et recherche et normes onusiennes.

Le livre ne s’oppose pas aux droits des enfants, à la CIDE ou à l’OIT, mais pointe ce que ces normes ne montrent pas et pourquoi.

La définition de ce qu’est être un enfant diffère-t-elle, selon vous, entre l’Afrique de l’Ouest, et plus particulièrement ici au Sénégal, et les pays du Nord, par exemple en Europe ?

En certains points, oui. Au Sénégal, on a l’habitude de marquer une forte distinction selon les groupes d’âges, par exemple. Les enfants wolofs sont socialisés à se reconnaître en tant que mag (aîné), rakk (cadet) et nawle (égal) par rapport à d’autres enfants et aux adultes. On attend d’elles et eux qu’ils adoptent un comportement adapté en fonction de ces stratifications dynamiques.

Lorsqu’on a des invités, on attend des enfants vivant dans la demeure des hôtes qu’ils et elles expriment leur politesse, basée sur des critères d’aînesse, en proposant un siège aux adultes et en s’asseyant seulement après elles et eux.

Dans certaines localités, les classes d’âge jouent un rôle important dans l’assignation des droits et des devoirs réciproques, sans être des réalités figées pour autant. Ces classifications ne sont pas marquées de manière similaire en Europe, sans pour autant qu’il n’existe un seul modèle d’enfance, tant au Sénégal qu’en Europe.




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En quoi les enfants travailleurs sont-ils aussi des acteurs de leur propre destin ?

Par la création ou la participation à des associations et à des groupements qui visent avant tout à améliorer leurs conditions de vie et aussi à changer la façon dont le travail des enfants est défini par les institutions de l’ONU.

C’est l’un des sujets centraux du livre également : la campagne historique du Mouvement africain des enfants et jeunes travailleurs (MAEJT) – réseau d’associations d’enfants et jeunes travailleurs issues de 28 pays africains – et de ses alliés pour modifier certaines normes onusiennes sur le travail des enfants.

Ce mouvement, né de la collaboration entre enfants travailleurs et travailleuses de plusieurs pays d’Afrique de l’Ouest et l’ONG internationale ENDA Jeunesse Action, bien connue au Sénégal, a plus de trente ans d’histoire.

Pour celles et ceux qui imaginent que les enfants qui travaillent en Afrique sont perpétuellement en besoin d’être sauvés, l’histoire du MAEJT est édifiante. Elle montre comment cette image d’Epinal est éloignée de la réalité.

Jusqu’en 1998, au moment où l’OIT débattait de la convention 182 sur les pires formes de travail des enfants, le MAEJT a engagé un combat de fond sur la place à accorder au travail des enfants dans les pays d’Afrique et d’Amérique latine.

L’OIT, par son programme nommé International Programme on the Elimination of Child Labour (programme international pour l’abolition du travail des enfants et du travail forcé) – aujourd’hui rebaptisé IPEC+ – menait une campagne visant l’abolition stricte du travail des enfants dans le monde. Sa proposition était d’intégrer les enfants dans des formations scolaires.

Cette ligne dure, qui fait souvent consensus, ne s’applique pas bien au contexte de nombreux pays africains. Au Sénégal, en 2022, par exemple, le taux de scolarisation au niveau primaire avoisinait les 60 % des enfants, un taux encore plus bas à l’époque de ces discussions. Cela signifie concrètement que beaucoup d’enfants fréquentent peu, ou pas, l’école obligatoire.

Ils et elles se font une place dans la société sénégalaise par l’apprentissage, des formations sur le tas au travail, ou par d’autres voies.

Or ces filières très pratiquées dans le pays ne sont pas, ou peu, réglementées par l’État. Elles sont articulées autour de réseaux d’interconnaissances et de confiance avant tout. Les enfants qui travaillent ne sont pas opposés à l’école pour autant, mais ils doivent travailler en priorité.

Le MAEJT a été l’un des premiers mouvements au monde à faire participer des membres enfants, très impliqués et bien formés, aux conférences organisées par l’OIT et par l’ONU sur le travail des enfants. L’une des demandes formulées par le mouvement et parmi les plus importants dans l’analyse du livre est celle de concilier travail avec des formations de type scolaires plutôt que de les opposer, avec des cours du soir, par exemple.

Le livre montre comment cette revendication a été reçue par l’OIT et, jusqu’en 2002, à l’ONU (concilier travail avec formations de type scolaires). Le MAEJT a réussi à organiser la participation d’enfants à des conférences internationales sur le travail des enfants et à leur donner une place significative dans le processus de réalisation des projets d’aide dont ils allaient bénéficier par la suite.

C’est un exemple très bien documenté de voix africaines qui font leur chemin jusque devant les délégations des pays membres de l’ONU pour changer la perception et la définition du travail des enfants. L’idée reçue que les droits viennent des institutions onusiennes et prennent un chemin descendant vers les populations concernées du monde a trouvé ici un contre-exemple.




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Quel regard votre livre invite-t-il à changer sur le travail des enfants ?

Le regard que beaucoup ont et qui considère les enfants qui travaillent uniquement comme des victimes. C’est un livre qui serait idéalement placé dans les mains de fonctionnaires, tant au Sénégal qu’à l’ONU, qui veulent savoir ce qu’est le travail des enfants aujourd’hui et qui n’ont pas peur de voix critiques.

C’est un livre qui, au-delà du public de sociologues et de spécialistes du droit international, cherche à changer le regard de celles et ceux qui établissent ou appliquent les conventions de l’OIT en matière de travail des enfants.

Les ONG actives dans la défense et la réalisation des droits des enfants au Sénégal sont nombreuses. Ce livre leur offre une vision claire et documentée des points charnières de ce que travailler pour les enfants au Sénégal veut dire.

The Conversation

Nicolas Mabillard received funding from the Swiss national scientific foundation (SNF) for his research leading to the book discussed in this article.

ref. Travail des enfants au Sénégal : pourquoi les normes internationales peinent à saisir les réalités locales – https://theconversation.com/travail-des-enfants-au-senegal-pourquoi-les-normes-internationales-peinent-a-saisir-les-realites-locales-288643

¿Aumenta el cambio climático las migraciones? Por qué los investigadores no se ponen de acuerdo sobre las evidencias

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Alexis Cloquell Lozano, Profesor Sociología. Cátedra Caixa Popular para el estudio de los desafíos sociales y la vulnerabilidad., Universidad Católica de Valencia

Stanley Dullea/Shutterstock

Las imágenes de familias desplazadas por inundaciones, sequías prolongadas o tormentas extremas se han convertido en un elemento habitual en las noticias diarias. A medida que se intensifica el impacto del cambio climático, también lo hace la preocupación por sus efectos sobre la movilidad humana. Las alteraciones que se están produciendo en el clima mundial plantean ahora una pregunta relevante y, en apariencia, sencilla: ¿hasta qué punto el cambio climático provoca migraciones?

En realidad, la respuesta no es nada fácil.

En las últimas décadas, la relación entre el cambio climático y la migración se ha convertido en un campo de investigación activo y dinámico. Pero lejos de ofrecer una visión unificada, el tema sigue plagado de importantes discrepancias conceptuales, metodológicas y políticas.

Nuestra nueva investigación, publicada en la revista Papers, tiene como objetivo comprender mejor esta discordancia. Para llevar a cabo el estudio, en primer lugar entrevistamos a expertos internacionales en los ámbitos de las migraciones, el cambio climático, la cooperación al desarrollo, el derecho y las políticas públicas. A continuación, analizamos los resultados utilizando la técnica Delphi, un método diseñado para identificar los niveles de consenso entre especialistas.

Los resultados dibujan un panorama tan revelador como inquietante. A pesar del creciente interés académico y político por la movilidad inducida por el clima, sigue habiendo un consenso limitado sobre algunas de las cuestiones fundamentales que la rodean.

¿El clima hace que la gente se desplace?

Durante años, el debate se polarizó entre dos posiciones: que el cambio climático era una causa directa de los grandes desplazamientos de población, o que solo actuaba junto con otros factores económicos, sociales o políticos.

Hoy en día, la mayoría de los especialistas parecen situarse en algún punto intermedio entre estos dos extremos. Aunque los fenómenos climáticos extremos (como huracanes, inundaciones e incendios) pueden provocar desplazamientos inmediatos y claramente identificables, los procesos más lentos (como la desertificación, la degradación del suelo y la pérdida gradual de recursos hídricos) tienden a solaparse con otras vulnerabilidades preexistentes. Como consecuencia, resulta difícil establecer una relación única de causa y efecto.

Nuestro análisis Delphi confirma esta tendencia. Todos los expertos consultados en el estudio consideran el cambio climático como un factor adicional que agrava otras causas de la migración, en lugar de un elemento aislado que pueda explicar por sí solo los movimientos de población.




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La migración interna es la primera opción

Una de las conclusiones más consistentes de la literatura científica es que la mayoría de los desplazamientos relacionados con el clima tienen lugar dentro de las fronteras nacionales. Las personas que se desplazan por motivos climáticos suelen ir de las zonas rurales a las ciudades o a otras regiones del mismo país, en lugar de emprender migraciones internacionales de larga distancia.

Desde el punto de vista de la investigación, esto supone un reto. La falta de definiciones comunes y de buenos sistemas estadísticos hace que no haya forma de medir con precisión cuántas personas emigran internamente por motivos relacionados con el clima, ni qué rutas siguen exactamente.

Además, la falta de consenso sobre la definición de conceptos como “migrante climático” y “refugiado climático” sigue obstaculizando tanto la investigación como el diseño de políticas públicas.

¿Adaptación o supervivencia?

Otra cuestión muy debatida es si la migración puede entenderse como una estrategia de adaptación al cambio climático.

Algunas organizaciones internacionales han argumentado que el desplazamiento puede ser una forma eficaz de gestionar los riesgos medioambientales. La migración permite a las personas diversificar los ingresos del hogar y acceder a nuevas oportunidades económicas, al tiempo que reduce la presión sobre territorios cada vez más vulnerables.

Pero esta visión también tiene sus detractores. Muchas personas no quieren abandonar la tierra con la que tienen vínculos culturales, familiares y comunitarios. No todas las migraciones son voluntarias, ni todas están planificadas.

Las conclusiones del estudio apuntan precisamente en esta dirección. Para los expertos entrevistados, la migración puede ser una estrategia de adaptación cuando el migrante tiene capacidad de decisión, recursos y un plan.

Sin embargo, en muchos casos se trata simplemente de una estrategia de supervivencia, la única alternativa disponible cuando las condiciones de vida se vuelven insostenibles. La distinción es importante. Nos enfrenta al hecho de que, para millones de personas, la movilidad no es una oportunidad, sino una respuesta forzada a la pérdida de sus medios de subsistencia.




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Políticas públicas: muchas palabras, poca coordinación

El consenso es especialmente débil en el ámbito de las políticas públicas.

Aunque la movilidad climática ocupa ahora un lugar destacado en las agendas internacionales, todavía no existe un marco global que ofrezca una respuesta coherente y coordinada. Instrumentos como el Pacto Mundial sobre Migración y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU han incluido parcialmente estos problemas en sus hojas de ruta, pero su impacto en la realidad es limitado.

Nuestro estudio Delphi muestra que los especialistas dan prioridad a la integración de la justicia climática en las políticas de cooperación al desarrollo. También coinciden en que estas políticas deberían orientarse a mejorar las condiciones de vida de las poblaciones más vulnerables y a reforzar su capacidad de adaptación.

No obstante, los expertos señalan una contradicción evidente. Las políticas en materia de migración, comercio, agricultura y pesca tienden a estar desarticuladas, y pueden incluso entrar en conflicto con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que la cooperación internacional se esfuerza por promover. Esta falta de coherencia política limita su capacidad para responder al fenómeno cada vez más acuciante de la migración impulsada por el clima.

Un reto tanto para la ciencia como para la política

Nuestra principal conclusión es que, tanto desde el punto de vista científico como político, la investigación sobre la movilidad climática sigue siendo, en gran medida, un trabajo en curso. La falta de definiciones comunes, la escasez de datos comparables y la dificultad para integrar perspectivas de diferentes disciplinas explican en gran parte esta divergencia.

Pero en medio de esta falta de claridad, los efectos del cambio climático se están intensificando. El resultado: las transformaciones medioambientales están superando en rapidez a las decisiones políticas que podrían salvaguardar el bienestar y los medios de vida.

Es esencial que comprendamos mejor quiénes se ven desplazados, por qué y qué respuestas institucionales pueden garantizar sus derechos. No se trata solo de anticipar futuros movimientos de población, sino también de garantizar que las personas obligadas a migrar no queden atrapadas en vacíos legales y políticos que aún están lejos de resolverse.

The Conversation

Este artículo se ha elaborado en el marco de un proyecto de investigación financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación de España, en el marco del proyecto titulado “Migración, cambio climático y cooperación al desarrollo: flujos, impactos y coherencia de las políticas en los casos de Marruecos y Senegal en relación con España (MIGRACLIMA)” (referencia: PID2021-122559NB-I00). Los autores declaran que no existen conflictos de intereses. Todos los autores han contribuido de manera significativa a la elaboración del manuscrito y han dado su consentimiento para su publicación.

ref. ¿Aumenta el cambio climático las migraciones? Por qué los investigadores no se ponen de acuerdo sobre las evidencias – https://theconversation.com/aumenta-el-cambio-climatico-las-migraciones-por-que-los-investigadores-no-se-ponen-de-acuerdo-sobre-las-evidencias-286599

Los correfocs son la tradición más ruidosa de Barcelona, y los ‘diablos de fuego’ sacrifican su audición para poder participar

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Karla Berrens, Tenure track lecturer, Universitat de Barcelona

El _correfoc_ es una fiesta muy importante, tanto en Barcelona como en toda Cataluña. Calvesklein/Wikimedia Commons, CC BY-SA

Cada año, el 15 de agosto, el barrio de Gràcia, en Barcelona, se despierta con una procesión pirotécnica de “diables”, o “diablos de fuego”, que recorren sus estrechas calles, seguidos poco después por grupos de tamborileros. Mientras los juerguistas bailan al ritmo de la percusión y las explosiones, el ruido y el humo inundan el barrio, transformando su ambiente y marcando el inicio de las fiestas locales, que duran siete días.

Estos eventos anuales –conocidos como correfocs– son parte integral del tejido del barrio. Pero la exposición de toda una vida a ruidos extremos tiene un grave impacto en la salud de los participantes, en particular en su audición. Entonces, ¿por qué siguen interviniendo?

El fuego como cultura

El fuego ha marcado durante mucho tiempo los ritmos de la vida pública en Cataluña. Su presencia se remonta a antes del siglo XIV y aparece en uno de los primeros registros escritos de los rituales cívicos de Barcelona: el Libro de las solemnidades de 1424. En aquella época, el fuego formaba parte de las celebraciones religiosas. Durante eventos como el Corpus Christi, las procesiones recorrían las calles de la ciudad, en ocasiones acompañadas de los primeros efectos pirotécnicos o de figuras simbólicas como bestias que escupían fuego.

Pero lo que comenzó como un elemento ritual ha ido adquiriendo vida propia. Con el tiempo, el fuego traspasó la esfera estrictamente religiosa y se convirtió en un rasgo definitorio de la cultura popular catalana. Hoy en día, no es solo parte del espectáculo: es el espectáculo. El fuego da forma a cómo las comunidades se reúnen, celebran y viven la ciudad, arraigándose profundamente en las prácticas colectivas y los imaginarios compartidos.

Esto se aprecia a lo largo de todo el calendario festivo, ya que las celebraciones públicas suelen incluir espectáculos pirotécnicos a gran escala que transforman la ciudad en un escenario compartido para conmemorar las fiestas locales y las transiciones estacionales. Uno de los momentos más emblemáticos es el solsticio de verano, el 23 de junio, la Nit de Sant Joan o la Noche de San Juan, cuando el fuego y los fuegos artificiales iluminan calles, plazas y cielos.

Las fiestas del fuego son organizadas por grupos vecinales conocidos como colles (colla en singular), y pueden dividirse en tres tipos principales de representaciones.

  • El Ball parlat: literalmente significa “baile hablado”; se trata de una representación que narra la lucha entre el arcángel San Miguel y Lucifer y sus demonios. Al final, Lucifer es derrotado y se marcha, mientras que sus demonios lanzan fuegos artificiales incrustados en sus bastones de madera.

  • El Cercavila: consiste en un desfile de colles por el barrio, a menudo ataviados con trajes y acompañados de música, fuegos artificiales y una variedad de figuras que representan a gigantes y humanos. Llevan trajes, un conjunto de dos piezas confeccionado en algodón grueso ignífugo, normalmente con cuernos en la capucha y una variedad de motivos pintados a mano que incluyen demonios, serpientes, dragones y llamas.

  • Correfocs: compuestos exclusivamente por colles de fuego, estos eventos tienen lugar por la noche. Consisten en demonios que llevan un palo de madera, la maça, con una punta metálica que contiene fuegos artificiales. Estos emiten un sonido mientras arden, con un fuerte estruendo al final, conocido como el trueno. El término correfoc se utiliza a menudo para referirse a estas festividades de manera más amplia, especialmente fuera de Cataluña.

Tanto en el correfoc como en la cercavila, los demonios de múltiples colles lanzan fuegos artificiales mientras bailan al ritmo de los tambores que los siguen. La banda sonora de estos eventos es un rugido constante y atronador de ruido pirotécnico mezclado con percusión.

Ruido por encima del umbral del dolor

Gràcia –históricamente un pequeño pueblo que en su día estuvo separado de la ciudad romana de Barcino– es uno de los barrios más antiguos de Barcelona. El ruido resuena en sus calles estrechas y atrapa el humo de los fuegos artificiales. Durante un cercavila o un correfoc, varios demonios “arden” a la vez, lo que significa que se lanzan múltiples fuegos artificiales simultáneamente.

Cada artefacto pirotécnico utilizado en las fiestas está sujeto a controles estándar de salud y seguridad, que incluyen un límite de ruido de 120 dB. Este es el umbral del dolor y del daño auditivo, equivalente al ruido que hace una motosierra.




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Mucho ruido y ¿pocas nueces?: así nos enferma el ruido


Pero esta norma solo se aplica a cada artefacto de forma individual, y actualmente no existe ningún requisito para comprobar las explosiones simultáneas. Esto significa que en una cercavila o un correfoc, especialmente en calles estrechas, el ruido puede alcanzar hasta los 175 dB –equivalente a un disparo de escopeta cerca del oído–, muy por encima del umbral del dolor de 120 dB.

Las actuaciones de fuego y tambores de los demonios de Gràcia tienen lugar durante toda la semana del 14 al 21 de agosto, a menudo varias veces al día. Se trata de una exposición concentrada a música alta y explosiones en un breve periodo de tiempo.

Sacrificar la salud por la comunidad

Pertenecer a una colla significa formar parte de un aspecto consolidado y apreciado de la cultura popular catalana. Muchas personas permanecen en su colla durante décadas, mientras que otras empiezan a los 18 años o antes (la mayoría cuenta con una sección infantil específica) y nunca la abandonan. Para muchos diablos de fuego de toda la vida, la pérdida auditiva acumulada es simplemente algo que va con el territorio.

Algunos diablos incluso llevan su pérdida auditiva como una insignia de honor y pertenencia. Pero en términos más generales, la protección auditiva no es algo que todos los diablos utilicen, a pesar de que los guantes, la protección ocular y la ropa ignífuga se usan ampliamente.

La verdadera pregunta es si la pérdida auditiva es realmente una parte intrínseca de ser un “diablo”, y qué les impide protegerse. ¿Por qué, por ejemplo, los fuegos artificiales más ruidosos siguen probándose individualmente, y no al unísono como se utilizan en realidad? ¿Y por qué no se anima más enérgicamente a los participantes a proteger su audición? Es difícil abrir estos debates porque pueden interpretarse como un cuestionamiento o incluso un desafío a la propia cultura popular catalana.

Existe una polarización entre los propios diablos al respecto. Por un lado, son conscientes de su pérdida auditiva y no se engañan sobre lo que la causa. Sin embargo, el uso de protección auditiva aún no está generalizado en los correfocs o cercavilas, al igual que no lo está en tantas otras actividades no pirotécnicas que pueden dañar la audición, como conciertos, discotecas o incluso estar en un bar con música muy alta.




Leer más:
Conciertos en las ciudades: ¿música o ruido?


Quizá ahí radique la respuesta. Tal vez no sea una cuestión de pertenencia, sino de costumbre social. Es socialmente aceptable, por ejemplo, protegernos los ojos de la luz solar o del polvo, pero aún no estamos acostumbrados a proteger nuestra audición. Y en el caso de los diablillos de fuego de Barcelona, lo pagan muy caro.

The Conversation

Karla Berrens es miembro del grupo de investigación CRIT y del centro de investigación CR Polis. Formó parte de dos asociaciones culturales relacionadas con este artículo —la Colla Vella de Gràcia y la colla Farrofoc— hasta 2026.

ref. Los correfocs son la tradición más ruidosa de Barcelona, y los ‘diablos de fuego’ sacrifican su audición para poder participar – https://theconversation.com/los-correfocs-son-la-tradicion-mas-ruidosa-de-barcelona-y-los-diablos-de-fuego-sacrifican-su-audicion-para-poder-participar-284610

Ya es obligatoria la paridad de género en los consejos de administración de las cotizadas españolas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Andrea Cantos Martínez, Profesora de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad de Castilla-La Mancha

Desde principios del verano, las 35 sociedades cotizadas de mayor capitalización bursátil de España –las que integran el IBEX 35– están obligadas a que el sexo menos representado, el femenino, ocupe, como mínimo, el 40 % de los puestos de sus consejos de administración.

Ya no es una recomendación de buen gobierno ni un compromiso voluntario: es una obligación cuyo incumplimiento puede sancionarse. La noticia es que, en conjunto, el índice llegó a la fecha con los deberes hechos: las mujeres ocupaban el 42,19 % de los asientos de sus consejos al cierre de 2025, según los datos publicados por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

La otra cara de la moneda es que la paridad se concentra en los puestos de supervisión, mientras que en las funciones ejecutivas la presencia femenina apenas roza el 8 %.

¿Qué exige la norma?

El origen de la obligación es europeo. Tras casi una década intentando llegar a un acuerdo, la negociación de la Directiva (UE) 2022/2381, conocida como Women on Boards, culminó en noviembre de 2022, ofreciendo a los Estados miembros dos objetivos alternativos para sus sociedades cotizadas: que el sexo menos representado alcance el 40 % de los puestos de consejero no ejecutivo, o bien el 3 % del total de puestos del consejo, ejecutivos y no ejecutivos incluidos.

España transpuso la Directiva (es decir, la incorporó a su propia legislación nacional) mediante la Ley Orgánica 2/2024, de 1 de agosto, de representación paritaria y presencia equilibrada de mujeres y hombres, yendo más allá de las exigencias europeas: reformó el artículo 529 bis de la Ley de Sociedades de Capital para exigir que el sexo menos representado ocupe al menos el 40 % del conjunto del consejo, ejecutivos y ejecutivas incluidas.

La aplicación de la norma es escalonada: 30 de junio de 2026 para las 35 sociedades de mayor capitalización y 30 de junio de 2027 para el resto de cotizadas. Su incumplimiento constituye una infracción grave conforme a la Ley 6/2023, de 17 de marzo, de los Mercados de Valores y de los Servicios de Inversión. Las sanciones abarcan desde la mera amonestación o la suspensión de actividades dentro del mercado bursátil, hasta la aplicación de multas que pueden alcanzar los 300 000 euros.

Treinta años de recomendaciones que no bastaron

La cuota imperativa cierra casi tres décadas de autorregulación. Desde el pionero código Olivencia, de 1998, los códigos de buen gobierno españoles confiaron en recomendaciones voluntarias bajo el principio de «cumplir o explicar». La Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, de igualdad efectiva, ya invitaba al equilibrio en los consejos, pero sin porcentajes obligatorios ni sanciones.

El código de Buen Gobierno de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) cuantificó la recomendación en un 30 % de consejeras en 2015 y la elevó al 40 % en 2020. El salto de la recomendación a la norma con sanción llega ahora, y la experiencia europea sugiere que no es casual: según el Instituto Europeo de la Igualdad de Género (EIGE), en los Estados miembros con cuotas vinculantes, la presencia femenina en los consejos ha crecido a un ritmo hasta tres veces mayor al de los países que confiaron solo en las medidas voluntarias.

Paridad en el asiento, no en la función ejecutiva

Los datos de la CNMV muestran que el IBEX 35 superó el umbral legal antes de que fuera exigible. Al cierre de 2025, tenía 179 consejeras, el 42,19 % del total, frente al 37,52 % del conjunto de las empresas cotizadas españolas. Además, veintisiete sociedades del índice alcanzaban ya el 40 %, y el supervisor calculaba que bastaba con nombrar tres nuevas consejeras –una por cada una de las tres grandes compañías rezagadas– para que todo el índice cumpliera los plazos establecidos en la norma.

Estos datos esconden una matización sobre el estado de la paridad. Dentro de los consejos, no todas las categorías son iguales: los consejeros ejecutivos dirigen la gestión diaria de la compañía y los consejeros no ejecutivos, no. A su vez, el grupo de consejeros y consejeras no ejecutivas está integrado por los consejeros dominicales (designados por diferentes grupos de accionistas) y los independientes.




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La distribución por categorías que publica la estadística de gobierno corporativo de la CNMV revela que las mujeres son mayoría entre los consejeros independientes del IBEX 35 (en torno al 58 % de quienes supervisan), pero apenas representan el 7,55 % de los consejeros ejecutivos: cuatro mujeres en todo el índice. Veintinueve de las 33 sociedades del IBEX analizadas por el supervisor no cuentan con ninguna consejera ejecutiva. En la alta dirección, sin ostentar el cargo de consejera, la presencia femenina se estanca en el 27,71 %.

El patrón no es una anomalía únicamente española: en el conjunto de la Unión Europea las mujeres ocupan el 18,5 % de los puestos ejecutivos de las grandes cotizadas. La paridad descansa sobre el asiento de supervisión, pero no sobre las decisiones ejecutivas.

Las dos empresas que no aparecen en la estadística

Un matiz: los datos de la CNMV cubren a 33 de las 35 sociedades del índice. Las dos restantes, Ferrovial SE, con domicilio social en Países Bajos desde 2023, y ArcelorMittal, constituida en Luxemburgo, cotizan en la bolsa española pero no están obligadas a depositar ante la CNMV el informe anual de gobierno corporativo.

La cuota que les aplica no es la española, sino la transposición neerlandesa y luxemburguesa de la misma Directiva 2022/2381, y su seguimiento debe hacerse a través de sus propios informes y de bases de datos comparadas como la Gender Statistics Database del EIGE, que monitoriza semestralmente los consejos de las mayores cotizadas de cada Estado miembro.

Una ley con objetivos claros y técnica discutida

La técnica legislativa de la norma puede tener deficiencias: el procedimiento de selección de consejeros y consejeras contemplado en el nuevo artículo 529 bis LSC impone que, cuando no se alcance la cuota, se siga un procedimiento de selección preestablecido, un mecanismo inspirado, aparentemente, en el acceso a la función pública, cuyo funcionamiento, per se, es distinto al de una sociedad privada.

Esto puede acabar sometiendo a mayores exigencias formales el nombramiento de una mujer que el de un hombre, según la catedrática de Derecho Mercantil. Su conclusión es ilustrativa: la cuota mínima del 40 % habría bastado, por sí sola, para alcanzar los objetivos de representación.

Lo que hay que mirar a partir de ahora

Tres indicadores mostrarán si la representación equitativa formal se convierte en igualdad material:

  1. El cumplimiento de la norma por el resto de cotizadas a partir de junio de 2027.

  2. La eventual apertura de expedientes sancionadores.

  3. La evolución del porcentaje de consejeras ejecutivas y altas directivas, que la CNMV publica anualmente con datos individualizados por compañía.

Porque el objetivo de la norma no es contar asientos sino repartir el poder, y, en este caso, de la función ejecutiva. Y esa ocupación, de momento, sigue pendiente.

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Asesoramiento de empresas y particulares, que en ningún caso pueden beneficiarse del presente artículo.

ref. Ya es obligatoria la paridad de género en los consejos de administración de las cotizadas españolas – https://theconversation.com/ya-es-obligatoria-la-paridad-de-genero-en-los-consejos-de-administracion-de-las-cotizadas-espanolas-286693

Refrescos, chiringuitos y guiris en chanclas: ayer y hoy de algunas palabras veraniegas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Rosalía Cotelo García, Profesora de Lengua y Enseñanza de lenguas, Universidad Autónoma de Madrid

El verano tiene su propio vocabulario. Cada año vuelven a nuestras conversaciones palabras como refresco, maleta, chancla, chiringuito o guiri. Las utilizamos sin pensar, pero muchas guardan historias sorprendentes: unas han cambiado de significado, otras han evolucionado al ritmo de nuestros hábitos y algunas siguen siendo incógnitas para los investigadores de la lengua.

Los diccionarios del español conservan la memoria de todas ellas y nos permiten recorrer la historia de nuestros veranos.

Chanclas, refrescos y maletas: nuevos significados

Algunas palabras vacacionales llevan siglos acompañándonos, pero no siempre han sido necesariamente veraniegas. Un buen ejemplo es refresco. En el diccionario académico de 1737 un refresco era un “alimento moderado” para recuperar las fuerzas o “el agasajo de bebidas, dulces y chocolate, que se da en las visitas”.

El significado que hoy nos resulta evidente, el de la bebida no alcohólica que nos sirve para refrescarnos, no se consigna hasta 1803, y hubo que esperar casi dos siglos, hasta el diccionario de 2001, para que pasara a ocupar el primer lugar. Las antiguas acepciones (es decir, las definiciones correspondientes a los distintos significados de la palabra) siguen conservándose en el diccionario como vestigio de aquellos usos.




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Los diccionarios registran esas transformaciones y sus definiciones nos permiten descubrir cómo han cambiado no solo las palabras, sino también los objetos, las costumbres y los hábitos de sus hablantes. Lo podemos observar en la definición de la palabra maleta, que en los siglos XVIII y XIX, describían una bolsa de cuero, con candado, diseñada para transportar la ropa durante un viaje y llevarla “a la grupa de la cabalgadura”. Hoy, el diccionario habla de una “especie de caja” con asa para transportar objetos. Más que un cambio de significado, lo que encontramos es el reflejo de la transformación del propio objeto, como consecuencia de la evolución en el transporte y las maneras de viajar.

Una chancla era, según el diccionario de la RAE desde 1884 y hasta 2001, un zapato viejo con el talón aplastado por el uso. Para encontrar el origen de la acepción actual, debemos fijarnos en chanclo, que en el XVIII está en el diccionario como un calzado de madera que se sujeta al pie con una o dos listas de cuero y “sirve para preservarse de la humedad y del lodo”. De ahí proceden nuestras chanclas veraniegas, que nos salvan (precariamente) de ensuciarnos o mojarnos los pies.

Guiris, chiringuitos, y orígenes esquivos

Los diccionarios son herramientas excelentes para contemplar la vida de las palabras, pero hay algunas voces, sobre todo las que se generan en la dimensión coloquial del idioma, que son particularmente esquivas al estudio de su procedencia.

Por ejemplo, sabemos que la palabra guiri, antes de denominar al turista extranjero, se refería a los partidarios de la reina Cristina durante las guerras del siglo XIX. Así lo recoge el diccionario de la RAE de 1925, mientras que su significado actual no aparecerá hasta la edición manual de 1989.

¿Pero cómo se explica este salto semántico? ¿Cómo se han convertido los liberales de ayer en los turistas de alarmante color rosado que llenan nuestras playas? La palabra guiri procede del vasco guiristino, adaptación de cristino. Los carlistas la empleaban de forma despectiva para referirse a sus enemigos; es decir, a “los otros”. Con el tiempo, ese significado evolucionaría hasta designar a un visitante extranjero, por lo que en su raíz se originaba ya la connotación negativa que aún conserva el término.




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Otra etimología intrigante es la de chiringuito, palabra que entra en el diccionario en 1983 como “quiosco o puesto de bebidas al aire libre” y que actualmente ha incorporado la coletilla “donde a veces también se sirve comida”.

La explicación más popular sitúa su origen en Cuba, donde el término designaría el chorro de café filtrado y los puestos donde se servía. Según esta versión, el periodista español César González-Ruano importó la palabra a mediados del siglo XX para bautizar un pequeño bar de playa en Sitges, fundado en 1913.

Sin embargo, algunos testimonios registran establecimientos más antiguos con ese nombre, y otros investigadores, apoyándose en fuentes de prensa decimonónica, consideran que la palabra viene de chinguirito, por un proceso de metátesis (como sucede en croqueta/cocreta). El chinguirito es en Cuba y México un aguardiente de caña, que llegaría a España en el siglo XIX, servido con aperitivos. La polémica no es solo lingüística: en el fondo, también se debate qué lugar puede reivindicar la “cuna” del chiringuito como icono veraniego.

Los veranos del futuro

En las páginas de los diccionarios se guardan, como hemos visto, mucho más que palabras. Estas obras conservan las fotografías lingüísticas de nuestra manera de comunicarnos, de nuestros hábitos sociales y de nuestra forma de entender el mundo.

Por eso, es interesante preguntarnos qué palabras recientes relacionadas con el verano tendrán nueva entrada en el diccionario. Algunas, como veraneo o camping, ya han sido consignadas, pero otras, como terraceo o glamping, aún esperan su momento. Si algún día se incorporan al diccionario, será porque habrán dejado de ser una moda para convertirse, también ellas, en parte de nuestra historia veraniega.

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Rosalía Cotelo García no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. Refrescos, chiringuitos y guiris en chanclas: ayer y hoy de algunas palabras veraniegas – https://theconversation.com/refrescos-chiringuitos-y-guiris-en-chanclas-ayer-y-hoy-de-algunas-palabras-veraniegas-285446

El riesgo de consumir suplementos de omega-3 sin prescripción médica

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Ana Belén Ropero Lara, Profesora Titular de Nutrición y Bromatología – Directora del proyecto BADALI, web de Nutrición. Instituto de Bioingeniería, Universidad Miguel Hernández

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En un momento en el que comer de forma saludable parece misión imposible, los suplementos se presentan como la solución fácil y accesible. En especial los de omega 3, que últimamente están de moda. La pregunta es siempre la misma: ¿sirven realmente para algo?

Actualmente existen dos tipos de productos en el mercado elaborados a base de ácidos grasos omega 3. Por un lado, contamos con cuatro medicamentos autorizados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Por otro, existe una gran variedad de suplementos (el nombre legal correcto es “complementos alimenticios”). En muchas ocasiones, contienen cantidades de omega 3 similares a las de los medicamentos.

Los suplementos no requieren autorización de ninguna agencia del medicamento, ni española ni europea. Tampoco requieren prescripción médica, ni seguimiento clínico. Por ley, su etiquetado no puede afirmar que tienen ningún efecto terapéutico. Sin embargo, en la práctica no es difícil encontrar en las webs que los venden todo tipo de beneficios anunciados. Y ahí terminan las diferencias con los medicamentos.

Antes de profundizar en esta paradoja, conviene conocer un poco de historia.

Pescado azul, ¿sí o no?

El cambio en las recomendaciones sobre el consumo de pescado se debe, en gran parte, a los ácidos grasos omega-3. Hace unas décadas se aconsejaba priorizar el pescado blanco frente al azul. La razón era sencilla: el azul contiene más grasa. Hoy, en cambio, se recomienda tomar al menos una ración de pescado azul a la semana. Eso sí, hay que moderar la ingesta de las especies que acumulan mercurio, como el pez espada y el atún rojo.

Conviene recordar que la nutrición es una ciencia viva. Avanza al ritmo de la investigación que se lleva a cabo en todo el mundo. Las recomendaciones alimentarias se basan siempre en la evidencia disponible en cada momento. Por eso, durante décadas, el paradigma dominante fue sencillo: “cualquier grasa es mala”.

Ese paradigma empezó a resquebrajarse en los años 70, cuando se publicaron varios estudios sobre la población inuit de Groenlandia que lo ponían en duda. Estos trabajos relacionaban unos ácidos grasos muy concretos con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular. Esos ácidos grasos están presentes en el pescado y, en menor medida, en el marisco.

Nos referimos al EPA y el DHA. No son los únicos omega-3 que existen: los aceites vegetales y los frutos secos como la nuez aportan otro, el ALA. A partir de él, nuestro organismo puede fabricar EPA y DHA. Sin embargo, lo hace de forma tan poco eficiente que es fundamental asegurarnos de obtener EPA y DHA directamente de la dieta.

No es lo mismo suplemento que medicamento

Los estudios realizados en los últimos años han conducido a la autorización, en España, de cuatro medicamentos cuyo principio activo son ácidos grasos omega 3. Tres de ellos combinan EPA y DHA y se prescriben para reducir los niveles de triglicéridos en sangre (números de registro 76981, 79347 y 65476). El cuarto contiene únicamente EPA y se emplea para reducir el riesgo de eventos cardiovasculares (número de registro 1201524001).

La dosis recomendada de estos medicamentos es considerablemente más alta que la ingesta diaria habitual de EPA y DHA. Entre sus efectos secundarios más frecuentes destaca la fibrilación auricular, un ritmo cardíaco irregular que aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares y cerebrales. También pueden causar trastornos gastrointestinales y un mayor tiempo de sangrado.

Omega 3 contra la depresión: ¿qué hay de cierto?

Los omega 3 también se estudian en el campo de la salud mental. Todo empezó en 1998. Ese año, un equipo internacional de investigadores observó que los países con mayor consumo de pescado presentaban menor incidencia de depresión mayor.

Sin embargo, los ensayos posteriores diseñados para prevenir la depresión mediante suplementos en la población general no han dado resultados positivos.

En cuanto a su uso como tratamiento, todavía no hay evidencia suficiente para determinar con claridad su eficacia frente a la depresión mayor. Los resultados sugieren que podrían ayudar, pero el efecto depende de muchos factores (como sexo, situación fisiológica, edad, dosis y uso, tipo de omega 3 empleado o duración del tratamiento), lo que dificulta sacar conclusiones generales.

Otro campo de investigación activo es el deterioro cognitivo y la demencia. Solo unos pocos ensayos muestran efectos positivos de los suplementos de omega 3 en adultos sanos. Tampoco se han observado beneficios en adultos con riesgo de demencia y bajo consumo previo de omega 3.

Los suplementos de EPA y DHA se estudian, además, en muchos otros contextos. Entre ellos están la inflamación, el embarazo, la lactancia, la infancia, el dolor crónico o el síndrome metabólico. En estos casos, los resultados tampoco son concluyentes por el momento.

El peligro que consumir suplementos a nuestro aire

Los suplementos siempre generan cierta incertidumbre. En el caso de los omega-3, la situación se complica. No olvidemos que conviven en el mercado medicamentos y suplementos con el mismo principio activo. Si un suplemento contiene poca cantidad de omega-3, probablemente no tenga ningún efecto real y su compra será, simplemente, una inversión perdida.

Pero los suplementos con cantidades más altas, similares a las de los medicamentos, pueden compartir también sus mismos efectos secundarios. Estos efectos, en su caso, no figuran en ningún prospecto. No hay ningún profesional sanitario haciendo seguimiento de su consumo, y ni siquiera es habitual que se comunique al médico que se están tomando.

Medio siglo después de que un grupo de investigadores descubriera el valor de los omega-3 en la sangre de los inuit de Groenlandia, la mejor forma de aprovecharlos sigue siendo la más natural: comer pescado azul con regularidad. Recurrir a un suplemento, en cambio, puede acarrear los mismos efectos secundarios que un medicamento, pero sin el seguimiento médico que estos requieren.

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Ana Belén Ropero Lara no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.

ref. El riesgo de consumir suplementos de omega-3 sin prescripción médica – https://theconversation.com/el-riesgo-de-consumir-suplementos-de-omega-3-sin-prescripcion-medica-286454

¿Es verdad que el machismo ya no atraviesa toda la sociedad? La investigación contradice a El Xokas

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Daniel Ruiz Martínez, Doctorando en Innovación Didáctica y Formación de Profesorado, Universidad de Jaén

Joaquín Domínguez, conocido como El Xokas, es uno de los creadores de contenido más exitosos del ámbito hispanohablante, con una audiencia millonaria compuesta mayoritariamente por adolescentes y jóvenes.

Su trayectoria ha estado marcada por un estilo sin filtros y numerosas polémicas que incluyen desde insultos a sectores políticos hasta reacciones desmesuradas contra sus propios seguidores.

Esta relevancia mediática convierte su discurso en un potente motor de influencia cultural para las nuevas generaciones.

La cosificación de Ester Expósito

La reciente controversia en torno a sus comentarios sobre la actriz Ester Expósito ejemplifica una forma de sexismo cotidiano y cosificación. El streamer no solo cuestionó la valía de la actriz como pareja debido a sus ideas políticas, sino que procedió a puntuarla físicamente como un “10” para concluir que “no vale la pena” y que “es mejor estar con un 6”.

Este razonamiento despoja a la mujer de su condición de persona completa con autonomía y pensamiento propio, reduciéndola a una opción de mercado sometida a una relación de coste-beneficio.

Al comparar a Expósito con su propia pareja, a quien calificó de “pibón”, pero valoró positivamente por “no estar colgada”, Xokas proyecta una visión paternalista que premia la supuesta sumisión y el silencio frente a la reivindicación feminista.

Esta actitud de superioridad se recrudeció en su enfrentamiento con la tiktoker Clersssss, quien alertó sobre el mensaje dañino que estos discursos trasladan a la juventud. La respuesta del streamer, lejos de la autocrítica, se basó en el insulto y la descalificación, tildando los argumentos de la creadora de “sarta de tonterías” y recurriendo a la violencia verbal para reafirmar su posición.

Para Xokas, cualquier crítica desde una perspectiva de género es interpretada como una agresión injustificada, llegando a afirmar: “una parte de los problemas del feminismo es que veis en todas partes el machismo”.

El machismo como sistema

Frente a la negación del streamer, la investigación académica y social confirma que, efectivamente, el machismo está en todas partes porque forma parte del ADN de nuestra sociedad y de su estructura patriarcal. No se trata de un conjunto de casos aislados, sino de un sistema de dominación simbólica que se perpetúa a través de conductas y actitudes que a menudo pasan desapercibidas por estar naturalizadas.

El machismo es transversal y se manifiesta, entre otras muchas cosas, en la brecha salarial (que según un estudio del Instituto de las Mujeres, sigue situándose en el 15,74 % en España), el menosprecio de la autoridad femenina en el entorno laboral, el trato paternalista hacia las mujeres y la persistencia de roles de género tradicionales que confinan a la mujer a una posición subalterna.

El sistema patriarcal impone una valoración asimétrica de la realidad, donde lo masculino se asocia con el poder, la razón y la cultura, mientras que lo femenino es relegado a la insignificancia o la irracionalidad.

Discursos como los de la manosfera, de la que Xokas es un referente involuntario o consciente, refuerzan esta jerarquía al presentar a los hombres como víctimas de una supuesta “dictadura feminista”.

Esta victimización masculina busca restaurar los privilegios perdidos y deslegitimar los avances en igualdad, utilizando el humor y la ironía como escudos para validar el desprecio hacia las mujeres.

Los fenómenos que antes eran invisibles

La sensación de que “ahora todo es machismo” no responde a una invención de problemas inexistentes, sino a un proceso de adquisición de nuevos conceptos que permiten nombrar y leer fenómenos que ya estaban presentes, pero eran invisibles para la mayoría. Conceptos como micromachismo, violencia simbólica o justicia epistémica funcionan como las “gafas moradas” que permiten identificar gestos cotidianos de control y paternalismo que antes se aceptaban como normales.

Este cambio cultural genera una fuerte resistencia en quienes, desde posiciones de poder comunicativo, perciben la autonomía de las mujeres como una amenaza. La reacción agresiva ante conceptos como el consentimiento sexual o la denuncia de la cosificación es un intento de mantener la impunidad patriarcal en los espacios digitales.




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Sin embargo, la movilización femenina y la denuncia pública de estos comportamientos demuestran que la sociedad ya no está dispuesta a tolerar discursos que traten a las mujeres como objetos intercambiables o seres carentes de criterio.

Avanzar hacia una sociedad libre de discriminación requiere, de manera imperativa, educar en feminismo a todos los niveles, desde la escuela hasta los medios de comunicación y las plataformas digitales.

Solo a través de una conciencia crítica y una implicación colectiva podremos transformar este sistema desigual y construir un futuro donde la dignidad de cada persona, independientemente de su género, sea la norma y no la excepción.

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Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.

ref. ¿Es verdad que el machismo ya no atraviesa toda la sociedad? La investigación contradice a El Xokas – https://theconversation.com/es-verdad-que-el-machismo-ya-no-atraviesa-toda-la-sociedad-la-investigacion-contradice-a-el-xokas-287544

Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia: “El eclipse va a ser como la final del Mundial”

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Lorena Sánchez, Responsable de Eventos. Editora de Ciencia y Tecnología, The Conversation

Juan Cruz Cigudosa, Secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades, con las gafas homologadas para observar el eclipse The Conversation, CC BY

“Es un regalo”, dice Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia, Innovación y Universidades en el Gobierno de España. Se refiere al eclipse de Sol del 12 de agosto. Un espectáculo que será multitudinario.

¿Por qué un regalo? “Porque servirá para que en España se difunda masivamente la ciencia, para que la pongamos en valor, por encima de magias e ideologías”.

¿Cómo se prepara un país para un acontecimiento así? Cruz Cigudosa dirige la Comisión Interministerial para el Trío de Eclipses, que vincula 13 ministerios e implica a todas las comunidades autónomas. Entre otras muchas acciones, se ha creado una web con toda la información útil sobre el eclipse y una app que incluso ha presentado el Presidente del Gobierno (no sin polémica), en redes sociales.

Será poco más de un minuto

Depende desde donde cada uno lo vea. La totalidad del eclipse del día 12 varía desde 1,30 hasta 60 segundos. Pero todo el proceso de ocultación del Sol por la Luna y su recuperación se prolongará casi dos horas.

Millones de personas mirando el mismo punto en el cielo. ¿Esto es como la final del Mundial de fútbol?

Sí, sí, absolutamente. Va a ser literalmente como la final del Mundial, un fenómeno social multitudinario y apasionante. Además, como en el Mundial, habrá quien lo vea en directo y quien lo haga a través de la señal de televisión. Vamos a tener tres eclipses en España tres años consecutivos. Esto yo lo percibo como una situación de extrema suerte.

¿Por qué? ¿Qué espera del eclipse para la ciencia?

El eclipse es un regalo. Pocas veces un fenómeno que puede entenderse desde la ciencia tiene tanto impacto en la sociedad. Hemos trabajado mucho para que ese regalo se perciba en toda su magnitud y, de paso, recordar que la ciencia es una de las pocas certezas que tenemos como especie.

Yo espero ver a muchas niñas que de repente decidan ser astrónomas o astrofísicas. De verdad que lo espero. Porque va a ser enorme la difusión. También que la gente se haga muchas preguntas. Familias que digan: “A lo mejor esta parte de la ciencia no se la he explicado bien a mis hijos o hijas”. Y espero que la gente entienda que la ciencia es un fenómeno que impacta de forma evidente en sus vidas. Ese día, con el eclipse, los pájaros dejarán de cantar, se alterará repentinamente el ritmo natural de las cosas… Y un fenómeno de tal magnitud puede explicarlo la ciencia.

Es una situación en la que se va a hacer de noche durante el día. No lo vamos a olvidar. Yo estoy deseoso de vivirlo.

Los eclipses hicieron avanzar la ciencia…

Y en cosas realmente importantes. El helio se descubrió por un eclipse, la teoría de la relatividad de Einstein se confirmó por una observación hecha durante un eclipse, la corona solar se puede observar durante el eclipse… Tantas cosas.

También serán multitudes quienes lo vivan como una señal de mal augurio, y más en los tiempos que vivimos: catástrofes naturales, presagios de guerra…

Yo le concedo el mismo valor a la decisión de entrar en una guerra porque haya un eclipse que a sacrificar un buey y ver de qué color tiene el hígado. O sea, ninguno. Cero. Dicho esto, me parece que es importante que hagamos un trabajo conjunto, libre de ideologías, y el eclipse nos permite discernir lo que es ciencia y lo que no lo es. En ese aspecto, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades está bastante preocupado por la evidente ola de negacionismo, que incluye el preocupante negacionismo climático, por cierto. Me parece que el eclipse es una oportunidad, y nos va a hacer más fácil el discurso de que esto es ciencia y no ideología ni fantasía.

¿Cuánta gente esperan que se desplace?

Nuestros estudios indican que la movilidad hacia la franja de totalidad podría aumentar entre un 30 % y un 100 % respecto a un 12 de agosto normal. Eso supone entre 400 000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales.

Es una horquilla enorme

Sí, lo sé.

¿Cómo se prepara un país para algo así?

La dimensión del reto nos llevó a crear una comisión interministerial en la que participan trece ministerios y todas las comunidades autónomas. Aunque en algunas solo se verá el eclipse de forma parcial este año, participarán plenamente en los dos siguientes. Las competencias de Protección Civil corresponden a las comunidades autónomas. Desde el Ministerio coordinamos el dispositivo, pero las decisiones sobre el terreno las adopta cada comunidad.

**Incluso en la previsión más baja hablamos de casi medio millón de visitantes adicionales.

El estudio de movilidad habla de casi medio millón de desplazamientos adicionales a la zona de totalidad del eclipse, con una media de dos personas por desplazamiento (porque la gran mayoría será en coche y con más de una persona desplazada). Así que en la previsión más baja hablamos de un millón de visitantes adicionales que se desplazarán desde la franja de parcialidad a la de totalidad, teniendo en cuenta que cada desplazamiento adicional de media es de dos personas por movilidad. La mayoría regresarán ese día a la zona de parcialidad. Por eso solo prevemos 500.000 visitantes que se queden a dormir (ya lleguen ese día de la zona de parcialidad o del extranjero).

¿Habrá gafas para todos?

Hemos firmado un convenio con la Fundación ONCE para distribuir dos millones de gafas a partir del 3 de agosto. 300 000 de esas gafas se van a repartir a los visitantes de 30 museos y centros de ciencia en 14 comunidades autónomas, y el resto a través de sus 21 000 puntos de venta. A la ONCE le preocupa tanto como a nosotros la prevención, y la seguridad en este día. Es un gran riesgo mirar al Sol sin las gafas adecuadas.

¿Habéis calculado el impacto económico del eclipse?

Estimamos que cerca de seis millones de personas pernoctarán en la franja de totalidad, casi medio millón más que el año pasado. Eso supondrá un impacto económico adicional cercano a los 348 millones de euros.

¿Puede ser una oportunidad para impulsar otro modelo de turismo?

Creo que principalmente es una oportunidad única para la España interior. La totalidad del eclipse atravesará zonas que normalmente quedan fuera de los grandes circuitos turísticos de verano. Mucha gente descubrirá un patrimonio natural, cultural y gastronómico que quizá no habría conocido de otra manera.

En España existe una comunidad muy activa de astrónomos aficionados. ¿Habéis contado con ellos?

Las asociaciones astronómicas llevan mucho tiempo preparando actividades por su cuenta y organizándose. Desde la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) apoyamos este tipo de iniciativas mediante convocatorias de cultura científica y divulgación. Nuestro objetivo es que cualquier asociación que acerque la ciencia a la ciudadanía encuentre canales de apoyo y la FECYT está para eso.

12 de agosto. Altísimo riesgo de incendios

Sin duda. En estos momentos, mientras hablamos, tenemos el estómago encogido por los incendios que estamos viviendo en España.

Para el día del eclipse existe un plan especial de seguridad coordinado entre el Ministerio del Interior y las comunidades autónomas. Incluye una evaluación específica del riesgo de incendios, además de otros posibles escenarios, como tormentas u otras incidencias meteorológicas.

¿Por qué implicar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la promoción de la web y la app del trío de eclipses?

Lo que me sorprendería sería que el presidente de un país no se implicara en un fenómeno de este tipo. Igual que en un Mundial de fútbol. En la página que se ha lanzado desde el Gobierno, a través del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y en colaboración con la FECYT trioeclipses.es, está reunida toda la información sobre seguridad, divulgación, eventos y observación del eclipse. Queremos que la gente disfrute, pero que lo haga de forma segura y siguiendo las recomendaciones oficiales. El hecho de que el presidente lo difundiera en sus redes sociales provocó que esa misma mañana las visitas aumentaran en medio millón.

Los babilonios contaban con astrónomos, y científicos, como asesores de sus gobiernos, y Grecia, y Roma…, ¿puede este eclipse ser una oportunidad para que el Gobierno de España apueste por un asesoramiento científico más sólido y permanente?

Este Gobierno tuvo una decisión que no la han tomado muchos países, pero España sí: que exista una Oficina de Asesoramiento Científico en Presidencia del Gobierno en cada ministerio. Son expertos que ayudan a tomar decisiones políticas basadas en la evidencia científica. Somos ejemplo en Europa.

**Y reconociendo todos su inmensa utilidad, ¿por qué no se oye un aumento del presupuesto en ciencia de, por ejemplo, un 5 %?

Hay que ser realistas y entender lo que estamos viviendo. A nadie se le escapa que existe una Estrategia Nacional de Ciencia y Tecnología e Innovación, y un plan de trabajo para ir aumentando ese porcentaje. No estamos en la zona en la que quisiéramos estar todavía, pero vamos a llegar a ello, porque estamos convergiendo con Europa.

Hay un dato que me parece importante: el último año España incrementó su inversión en I+D+i el doble que Alemania. Evidentemente, ellos parten de un nivel mucho más alto, pero el ritmo de crecimiento es muy significativo.

También hay que decir dónde está el problema. Cuando miramos países como Alemania, vemos que buena parte de ese esfuerzo no procede del Estado, sino de la inversión privada. Y ahí España todavía tiene un déficit importante.

La inversión pública sigue creciendo en España, y nunca habíamos alcanzado niveles como los actuales. En 2024 España destinó 24 000 millones de euros a I+D+i, una cifra récord, y la previsión es seguir aumentando. Pero necesitamos que la industria participe mucho más. Hay sectores que ya lo hacen muy bien, como el farmacéutico, mientras que otros todavía tienen mucho recorrido. Si queremos converger con los países líderes, el esfuerzo empresarial tiene que crecer.

¿Desde dónde verá usted el eclipse?

Yo soy de un pueblo de Navarra, y me fastidia mucho no verlo desde allí, donde se va a ver de maravilla incluso desde la calle en la que nací. Pero por cuestiones de operatividad y lanzar un mensaje de coherencia todo el equipo del ministerio iremos al Observatorio Nacional de Yebes.

Todos juntos. ¿Habrá concierto?

No sé si habrá concierto en Yebes, pero hay múltiples eventos organizados a lo largo de toda la franja del eclipse. Yo le diría a la gente: “Entren en la web del trío de eclipse, infórmense. Sigan las recomendaciones de seguridad, de desplazamientos, los lugares donde se verá mejor y, también, entren en los eventos, porque va a haber un montón de espectáculos. Lo difícil va a ser elegir”.

The Conversation

ref. Juan Cruz Cigudosa, secretario de Estado de Ciencia: “El eclipse va a ser como la final del Mundial” – https://theconversation.com/juan-cruz-cigudosa-secretario-de-estado-de-ciencia-el-eclipse-va-a-ser-como-la-final-del-mundial-288555

¿Es seguro comer la piel de la patata? Según la ciencia, la clave está en la variedad, su calidad y la forma de cocinarla

Source: The Conversation – (in Spanish) – By Isabel Martínez García, Investigador Postdoctoral – Química Analítica, Universidad Rey Juan Carlos

Cada vez más recetas recomiendan aprovechar la piel de la patata. Desde chips crujientes hasta caldos y guarniciones, esta parte del tubérculo ha dejado de considerarse un simple subproducto para convertirse en un símbolo de la cocina sostenible. En una época en la que reducir el desperdicio alimentario es una prioridad, reutilizar aquello que antes acababa en la basura parece una decisión lógica. Pero surge una pregunta importante: ¿es completamente seguro consumir la piel de la patata?

La respuesta es más compleja de lo que parece. Aunque contiene fibra dietética, vitaminas, minerales y compuestos antioxidantes, la piel también concentra la mayor cantidad de glicoalcaloides, unas sustancias naturales producidas por este tubérculo como mecanismo de defensa frente a insectos, hongos y otros agentes externos.

Los compuestos que la patata produce para protegerse

Los principales glicoalcaloides presentes en la patata son la α-solanina y la α-chaconina. Su análisis requiere de métodos avanzados, que combinan tratamiento de muestra y análisis, capaces de detectar concentraciones muy bajas en alimentos y productos derivados, y los avances recientes han permitido comprender mejor cómo se distribuyen estos compuestos en diferentes partes del tubérculo.

Si bien se encuentran en toda la planta, sus concentraciones son especialmente elevadas en la piel y en la pulpa cercana a ésta. La piel puede concentrar niveles mucho más elevados de α-solanina y α-chaconina que la pulpa, lo que explica por qué el consumo de patatas peladas supone una exposición mucho menor a estos compuestos.

En cantidades habituales, como las que se encuentran en una patata correctamente conservada y consumida sin piel o con pequeñas cantidades de esta, estos compuestos no representan un problema para la salud. El riesgo aumenta cuando se consumen cantidades elevadas de pieles o patatas con un contenido alto de glicoalcaloides.

En estos casos, se pueden observar efectos adversos como náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea. En situaciones extremas, descritas principalmente tras el consumo de patatas muy deterioradas o almacenadas incorrectamente, también se han observado alteraciones neurológicas.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) considera que los glicoalcaloides constituyen un motivo de preocupación cuando la exposición supera determinados niveles (1 mg de glicoalcaloides por kg de peso corporal al día).

La acumulación de glicoalcaloides puede producirse cuando las patatas se exponen a la luz o sufren daños mecánicos durante la manipulación. La característica coloración verde que aparece en algunos tubérculos suele ser una señal de alerta, ya que frecuentemente indica condiciones que favorecen el incremento de estos compuestos. Por este motivo, las autoridades sanitarias recomiendan evitar el consumo de patatas con zonas verdes, brotadas o deterioradas.

En España, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), siguiendo la evaluación científica de la EFSA, recomienda almacenar las patatas en lugares frescos, secos y oscuros, eliminar bien las zonas verdes y los brotes antes del consumo y desechar los tubérculos excesivamente deteriorados.




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¿Qué ocurre con la piel al cocinarla?

La creciente popularidad de las estrategias de aprovechamiento alimentario ha impulsado el interés por conocer si los tratamientos culinarios habituales pueden reducir la presencia de estos compuestos. Con este objetivo, nuestro grupo de investigación evaluó el efecto de distintos tratamientos culinarios sobre el contenido de α-solanina y α-chaconina en pieles de patata, analizando cómo las condiciones de procesado modifican la presencia de estos compuestos.

Analizamos distintas técnicas ampliamente utilizadas tanto en el ámbito doméstico como industrial: hervido, horneado y fritura. Además, evaluamos distintas combinaciones de temperatura y tiempo para determinar qué factores tienen una mayor influencia sobre la reducción de los glicoalcaloides.

Los resultados mostraron que el cocinado disminuye de forma significativa el contenido de estos compuestos, aunque la eficacia depende en gran medida de la intensidad del tratamiento aplicado. Tratamientos como el horneado a 200 °C durante 15 minutos o la fritura a 200 ºC durante 5 minutos consiguieron las mayores reducciones de α-solanina y α-chaconina, mientras que el hervido a 100 °C produjo descensos más moderados a los 10 y 20 minutos.

La temperatura y tiempo marcan la diferencia

Entre los métodos estudiados, los tratamientos culinarios más intensos fueron los que consiguieron las mayores reducciones. Así, la fritura y el horneado a temperaturas elevadas lograron disminuir considerablemente las concentraciones de α-solanina y α-chaconina en el producto. En cambio, los tratamientos más suaves, como algunos procesos de hervido o de calentamiento menos prolongados, resultaron menos eficaces.

La explicación está relacionada con la estabilidad de los glicoalcaloides. Aunque son compuestos relativamente resistentes, pueden degradarse parcialmente cuando se someten a temperaturas suficientemente altas durante periodos adecuados de tiempo.
Sin embargo, existe un aspecto importante que conviene destacar: cocinar no equivale a eliminar completamente el riesgo. Incluso en las condiciones más eficaces analizadas, los glicoalcaloides no desaparecieron por completo. Esto significa que la seguridad final del producto sigue dependiendo también de la materia prima utilizada.

No todas las patatas son iguales

La variedad de patata constituye uno de los factores más importantes para explicar las diferencias en el contenido de glicoalcaloides. Las pieles de patata crudas de algunas variedades presentan niveles naturalmente más bajos de glicoalcaloides (aprox. 200 mg/kg peso seco), mientras que otras pueden acumular cantidades mucho mayores (hasta 3 000 mg/kg peso seco).

Por tanto, cocinar correctamente las pieles es una medida útil, pero no suficiente por sí sola. La selección de patatas en buen estado procedentes de variedades con bajos niveles de glicoalcaloides debe ser una práctica esencial para minimizar la exposición a estos compuestos.




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Economía circular sí, pero basada en evidencia científica

La valorización de subproductos alimentarios constituye una de las estrategias más prometedoras para avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles. La piel de la patata es un buen ejemplo: se genera en grandes cantidades tanto en los hogares como en la industria alimentaria y contiene nutrientes y compuestos bioactivos de interés que podrían aprovecharse mejor. Su potencial como materia prima para nuevos ingredientes y productos alimentarios está despertando un creciente interés científico. Sin embargo, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria deben avanzar juntas.

La economía circular no consiste simplemente en reutilizar subproductos, sino en identificar qué usos son seguros, viables y beneficiosos para el consumidor. En este contexto, la investigación científica desempeña un papel fundamental: permite determinar bajo qué condiciones determinados subproductos pueden reincorporarse a la cadena alimentaria sin generar riesgos. Aprovechar la piel de la patata puede contribuir a reducir el desperdicio alimentario, pero hacerlo de forma segura requiere aplicar recomendaciones respaldadas por la evidencia científica.

Porque una alimentación verdaderamente sostenible no solo busca reducir el desperdicio, sino también garantizar la seguridad de lo que llega a nuestra mesa.

Esta investigación ha sido posible gracias a los fondos del proyecto EVALKALIM II finaciado por el MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE (código de proyecto PID2022-137278OB-I00).

The Conversation

Isabel Martínez García recibe fondos de proyecto EVALKALIM II. MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE, grant
number PID2022-137278OB-I00.

María Isabel Sierra recibe fondos del proyecto EVALKALIM II financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE, (código PID2022-137278OB-I00).

Sonia Morante Zarcero recibe fondos del proyecto EVALKALIM II financiado por MCIN/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE, (código PID2022-137278OB-I00).

ref. ¿Es seguro comer la piel de la patata? Según la ciencia, la clave está en la variedad, su calidad y la forma de cocinarla – https://theconversation.com/es-seguro-comer-la-piel-de-la-patata-segun-la-ciencia-la-clave-esta-en-la-variedad-su-calidad-y-la-forma-de-cocinarla-288159